Teoría Sociológica

Pensamiento sociológico. Evolución histórica. Grecia clásica. Primeros sociólogos. Cultura. Individuo. Agentes de socialización

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Sociología:

Es una ciencia humana, su objeto de estudio es analizar su conducta y características como ser social. Es decir, que todo el entramado social de Hombre, constituye el campo de la sociología.

Los encargados de realizar las investigaciones sociológicas son los sociólogos, los cuales deben evitar caer en un exagerado sociologismo y/o un exagerado tecnicismo, para evitar concepciones erróneas o subjetivas sobre a realidad que analizan.

Evolución del pensamiento sociológico:

El conocimiento sociológico se originó en las civilizaciones antiguas, pero fue en la Gracia Clásica donde adquirió mayor preponderancia, a partir de los pensamientos e Platón y Aristóteles.

Platón:

Desarrolló su pensamiento social en su obra más importante,”La República”, él consideraba que la sociedad era organicista y que constituía un conjunto de seres vivos. Además consideraba que los sabios y filósofos debían gobernar, los cuales debían contar con ciertas aptitudes. La visión de platón fue llevar a la práctica el pensamiento de garantizar el bien común.

Aristóteles:

Este en cambio, tenía una visión diferente; consideraba fundamental en la sociedad a la Familia, (célula básica de esta) Consideraba que el sistema de Normas era fundamental para l desarrollo e la sociedad. Además pudo diferenciar y clasificar los diferentes tipos e gobierno, discriminándolos sobre la base de las diferentes instituciones y ciudades griegas:

Aristocracia: Gob. De unos pocos-

Democracia: Gob. De todos-

Monarquía: Gob. De uno sólo.

Y también pudo distinguir las formas corruptas de gobierno:

Demagogia: dominación tiránica del pueblo.

Oligarquía: Gob. De los poderosos.

Tiranía: Gob. De un tirano (abuso de poder)

Distinguió además el derecho natural del Derecho Positivo, el cual aún hoy perdura.

Más tarde, con el surgimiento del Cristianismo, se destacaron los pensamientos e S. Agustín y Sto. Tomás de Aquino.

San Agustín:

En su obra “La Ciudad de Dios” analizó a contraposición del mundo Cristiano con lo pagano. Introdujo los conceptos de Libertad, Responsabilidad el Hombre, el Derecho Natural y los diferentes sistemas de Poder de la Iglesia y el Estado.

Santo Tomás de Aquino:

Basándose en las ideas de Aristóteles, refleja en sus escritos, la lucha entre el imperio y el Papado, apoyando el poder temporal de este último.

Más tarde, surgen las ideas del árabe Ibn Jaldún (1332-1406), según éste, la sociedad está predeterminada por factores internos a ella misma.

Tras el renacimiento se produce un cambio profundo en la concepción del ser humano, las ases filosóficas se instauran en una nueva mentalidad. Aparecen dos grandes pensadores ingleses, tales como: Thomas Hobbes y John Locke, los cuales desarrollan teorías acerca de origen del Estado, que en sus conclusiones (el primero trata de justificar el absolutismo y el segundo al gobierno representativo) tienen mucho en común: se comienza a distinguir la idea de sociedad, con respecto al estado.

Jean-Jacques Rousseau hizo hincapié en el estado del hombre, pervertido por las instituciones sociales; todas las teorías sobre este tema desarrolladas hasta hoy, tienen su origen en la teoría del “buen salvaje” corrompido y deformado por la sociedad.. La idea de la “vuelta a la naturaleza” será citada por varios autores, a partir de aquí y podría decirse que ésta anida y se arraiga profundamente en el pensamiento humano, a medida que la sociedad progresa y se torna más compleja.

Rousseau consideró que la civilización constituía un hecho irreversible, y por ello defendió la voluntad popular como fuente de la soberanía.

Los primeros Sociólogos:

Hasta a época el movimiento ilustrado, la evolución social se contemplaba como un proceso en el que las sociedades se desarrollaban de una forma circular, creciendo alcanzando su cumbre y decayendo a su punto de partida. En el S. XVIII rompieron con la visión tradicional, la naciente sociología fue una ciencia plena de entusiasmo y los primeros sociólogos -Comte, Marx, Spencer- tuvieron una visión de la evolución social como una cadena progresiva de etapas. La revolución social estaba llevando a la sociedad por caminos nunca antes transitados.

Claude-Henri de Saint-Simon hizo hincapié en la novedad de que el mundo tradicional había cambiado, caracterizó a la por él llamada “Sociedad Industrial”, descubrió el naciente conflicto de clases, entre poseedores y desposeídos, y se propuso encontrar la solución.

Auguste Comte (Discípulo de Saint-Simon) escribió su Curso de Filosofía Positiva, éste, es considerado como el punto e partida de la sociedad moderna. Las ideas lógicas de disciplina social que hoy nos rigen, fueron introducidas por Comte.

Comte estableció que la sociología debía basarse en los métodos positivos de observación y experimentación que caracterizan a las ciencias naturales, alejada de los principios abstractos y filosóficos.

Alexis de Tocqueville:

Autor Francés de procedencia aristocrática, estudió as sociedad estadounidense de su época con verdadera clarividencia. Tuvo como objeto de estudio el análisis de las sociedades democráticas, que mejor ejemplo que los Estados Unidos.

Tocqueville comprende que el movimiento hacia la igualdad es irresistible n todas las sociedades. En su opinión, ello traerá consigo un progresivo fortalecimiento del Estado y una multiplicación de la clase media.

Herbert Spencer:

Fue el creador del “Darwinismo social”, sus ideas, basadas en las teorías evolutivas de Darwin, resultaron particularmente apropiadas para justificar la feroz lucha de los agentes económicos de la era victoriana, así como la creciente diferencia de clases.

Aunque las teorías de Spencer sigue pesando como ideología más o menos reconocida, la mentalidad social e clases poseedoras, hace ya muchos años que han perdido un lugar digno en el pensamiento científico.

Karl Marx:

El análisis social de Marx, se basa en la consideración del trabajo humano, definido como elemento transformador del medio natural. El pensador alemán distingue, a lo largo e la historia, varias tapas diferenciadas, en donde el trabajo humano, va deacuerdo a las características propias de cada etapa.

Así diferencia el modo de producción primitivo, el asiático, el antiguo, el feudal y el capitalista. A los cuales les corresponderá unas relaciones e producción, es decir, una forma de producción y reparto de bienes.

Además enfocó su estudio en función del análisis de la sociedad capitalista que le tocó vivir: hacía muy poco tiempo que la Burguesía había desplazado a la clase Feudal del poder y por éstas razones, surgían fábricas y comenzaban a utilizarse nuevas tecnologías.

Para Marx, el nuevo modo de producción (Capitalista) impone relaciones de producción que resultan la apropiación de la clase Burguesa de los excedentes de producción de la clase trabajadora, desposeída de la propiedad. La clase trabajadora es mantenida a modo de que sobreviva, en tanto que la producción sobrante va a engrosar las arcas burguesas.

Marx pasó gran parte de su vida aguardando la revolución del proletariado, cada vez más abultado, con el fin de derrocar a la clase Pudiente, para así instaurar una nueva etapa social que conduciría al comunismo, mediante el establecimiento e la propiedad colectiva y la disolución paulatina el estado..

Se produciría el advenimiento de un sistema social fundamentado sobre l principio “A cada cual, según su capacidad; a cada cual, según su necesidad”.

Emile Durkheim:

Considerado como el maestro indiscutible de la sociología francesa, delimitó claramente el campo de estudio de esta disciplina y estableció el tiempo y la metodología apropiada para u estudio.

Su obra “El Suicidio” constituye aún hoy en día, el ejemplo clásico de lo que debe ser un trabajo de investigación sociológica y demuestra la validez de los conceptos teóricos generales de base empírica.

Hizo uso de las estadísticas existentes acerca de la incidencia del suicidio en diferentes sociedades y supo compararlas con los referentes la pertenencia religiosa y otras variables sociológicas.

En este tema, para Durkheim, lo importante el fenómeno religioso no es la verdad o falsedad de los dogmas, sino el sentido de pertenencia a la comunidad, de participación social que adquiere la religión para el hombre.

Si bien Durkheim no es el primer sociólogo en aplicar un análisis funcional a la realidad, si es el primero que atribuye l concepto de importancia que se merece.

Max Weber:

Basó su pensamiento en torno a tres temas principales: Racionalización, Autoridad y Burocracia, temas que alcanzaron singular importancia en la Alemania de su tiempo.

Tras la guerra Franco-Prusiana (1870) tuvo lugar en el país germánico un desarrollo industrial acelerado, una sociedad con características muy distintas a la inglesa o francesa, que la había precedido como ejemplos de desarrollo capitalista.

La influencia de Marx, es patente en la obra de Weber, que disintiendo del Marxismo, no puede dejar de tenerlo como punto de referencia.

Consideraba que las ideologías son el producto directo de los intereses materiales que subyacen a ellas.

En su libro “La ética protestante y el espíritu del capitalismo” Weber trata de demostrar que el nacimiento de la nueva, mentalidad capitalista, está íntimamente ligado al surgimiento de la ética calvinista, la cual pregona que el éxito económico es indicio de predestinación al paraíso en la otra vida.

Las corrientes contemporáneas:

Una nueva generación de sociólogos comenzó a trabajar en las primeras décadas del S. XX. El interés de la mayoría de los autores se basó en la investigación empírica, abandonando el reino teórico.

Los sociólogos estadounidenses convirtieron muy pronto la encuesta sociológica en herramienta indispensable de trabajo, los europeos, todavía influenciados por los grandes autores anteriormente citados, no se lanzaron abiertamente por el campo de la sociología empírica hasta después de la segunda Guerra Mundial.

En los años veinte se concretó la escuela de sociología de Chicago, que tuvo su mayor exponente en la ya clásica “La Ciudad” obra de varios autores dirigidos por Park.

Pero la gran escuela sociológica estadounidense fue el Funcionalismo, es decir, un sociólogo adopta una actitud funcionalista cuando analiza los elementos sociales desde el punto de vista de la función que desempeñan en la sociedad. Esta orientación, da por supuesto que la sociedad es una unidad funcional, un todo armónico, donde cada elemento tiene un papel por desempeñar.

Conceptos fundamentales de la Sociología

Cultura e Individuo:

Lo que entendemos en lenguaje vulgar por cultura, no tiene que ver mucho con el significado sociológico del vocablo.

Cuando decimos que alguien es una persona culta, (O con cultura) nos referimos a que tiene determinados conceptos de cierta índole y sobre todo, una aptitud especial para ciertos productos del espíritu humano.

La cultura, en el habla habitual, es una cualidad positiva e una persona, una virtud. Cuando hablamos e un pueblo culto, nos referimos a un colectivo de personas que poseen en una proporción significativa, un nivel cultural elevado.

En el análisis sociológico, se confiere a la palabra cultura, un contenido muy distinto. Para el sociólogo, hasta el más inculto, posee una cultura. Porque: cultura es todo lo que se aprende socialmente y es compartido por los miembros de una sociedad. Constituye pues, la herencia que la persona recibe del grupo al que pertenece. Por cultura se entiende entonces, todo aquello que el individuo es y que no proviene e su herencia biológica.

Así, podemos decir que la sociedad es un grupo de personas que participan de una cultura común.

Una cultura reúne una serie de patrones de conocimiento y normas de conducta prefijadas en un sistema organizado. Es esencial, que la cultura constituya un sistema integrado de rasgos de comportamiento, junto con las ideas y valores que subyacen a éstos comportamientos.

Subcultura

Se entiende por subcultura a un grupo de pautas de conducta que guardan relación con las correspondientes a la cultura propia de una sociedad, pero que no son las mismas. Por ejemplo, la denominada en los años sesenta subcultura “Hippie”, consistía en una serie de valores y formas de comportamiento, claramente diferentes de las comunes aceptadas. Sin embargo, con toda su conflictividad, la subcultura “Hippie” no dejaba de ser un fenómeno plenamente inserto en la cultura.

Suele halarse de la subcultura “juvenil” refiriéndose a un conjunto de formas de comportamiento que van desde la manera de vestir hasta la de relacionarse con los demás, la forma del saludo, el modo de empleo del tiempo libre, etc.

Sin embargo, esta subcultura no deja de pertenecer a nuestra cultura general, aunque en muchos aspectos, se oponga a sus valores y pautas de comportamiento.

Etnocentrismo cultural:

Desde el nacimiento hasta la muerte, estamos sometidos al especto conductual, a la cultura a la que pertenecemos.

Cada grupo tiene tendencia a considerar que su cultura propia es superior a la de los demás grupos. El individuo se siente cómodo en la costumbre, y los elementos culturales que le son extraños no consiguen ganarse su simpatía con facilidad.

El etnocentrismo es por ello, el origen de infinidad de errores de conocimiento y causa muchas veces de comportamientos que pueden acarrear muy negativas consecuencias; sin embargo, es indudable que resulta beneficioso para a cohesión interna de grupo.

Pese a ello, el etnocentrismo llega en ocasiones a ser perjudicial para el desarrollo de una cultura, pues ésta es por principio dinámica; y aquél, al oponerse a los intercambios culturales, puede llevarla a la fosilización.

Sólo podremos, en definitiva, comprender los actos de los individuos pertenecientes a otros grupos si los analizamos de acuerdo con sus propios sistemas de creencias y valores. Aunque el sentimiento de etnocentrismo es inevitable, el sujeto podría dominarlo a la hora de actuar.

En este sentido, la cultura “occidental”, en la actualidad comprende elementos de racionalidad autocrítica que permiten relativizar suficientemente el sentimiento etnocéntrico.

Por otra parte, esta universalización de las pautas occidentales ha producido no pocos cambios traumáticos en la evolución de otras culturas.

Cultura ideal y cultura real:

En casi toda sociedad existen normas aceptadas que son violadas con frecuencia. Ello se debe a que en contraste con lo que podíamos llamar “cultura ideal”, formada por las costumbres y valores sancionados oficialmente, se encuentra la “cultura real”, que comprende los valores y formas de comportamiento vigentes en la realidad. Aún cuando nuestra sociedad no permite oficialmente al individuo determinadas normas de comportamiento sexual, la trasgresión de la norma se da en mayor o en menor grado y es consentida, hasta cierto punto, por las instituciones sociales, las que establecen muchas veces, la llamada “normatividad paralela”.

Socialización:

La socialización es el proceso iniciado en el momento del nacimiento, por el hombre que llega a adquirir, en plenitud, una personalidad humana.

La socialización supone una interiorización de las normas y valores sociales. Si bien este proceso tiene momentos de mayor intensidad (Por ejemplo la adolescencia) no concluye, sin embargo, nunca; también los ancianos deben asimilar sin cesar, nuevas normas de comportamiento social, nuevos valores.

Para configurar la personalidad del individuo, se suman la herencia biológica y la cultura del grupo al que pertenece. El niño va descubriendo e a poco su propio “yo”, aprende a distinguir entre aquellas partes de su cuerpo que le pertenecen y su entorno, que no forma parte de él. Tarda aprox. Dos años en usar la palabra “yo”.

Cada sociedad trata de conformar un tipo básico e personalidad, adaptado perfectamente a su cultura. Esto hace que las experiencias que pueda llegar a vivir el sujeto en camino a su personalidad, lo lleven a un estándar previamente pensado, semejante a la mayoría el grupo.

Esto no quiere decir que todos los componentes del grupo posean una personalidad idéntica, de hecho, la gran mayoría optará por desviarse de la personalidad “típica” en mayor o menor grado de importancia.

Las sociedades más complejas tienen tendencias a formar personalidades menos uniformes, ya que proporcionan a sus miembros una variedad más amplia de experiencias.

Los miembros de las sociedades más simples, por el contrario, serán parecidos entre sí, en sus comportamientos, actitudes y sistemas de valores.

Agentes de socialización

En el proceso socializador del niño interviene, en primer lugar, la familia. La interacción del niño con la madre, y más adelante con los demás familiares, resulta fundamental en la constitución de su personalidad.

Mas adelante, el niño coma contactos con agentes de socialización externos a la familia. Mientras en las sociedades modernas, las instituciones educativas adquieren decisiva importancia, en otras más simples, el niño comienza pronto a tomar contacto con la comunidad entera. El final de su etapa de aprendizaje suele venir marcado en estas últimas por un rito de iniciación, a partir del cual, ya se le considera un adulto; por lo contrario, la etapa de aprendizaje es cada vez más larga.

Cada vez cobra mayor importancia el grupo de agentes socializadores impersonales, creados por la técnica moderna, se trata de los medios de comunicación masiva, que acosan al individuo con un flujo continuo de información y modelos ideológicos; y contribuyen en gran manera a la interiorización de los contenidos culturales.

Rol y Status

El grupo social no es un todo homogéneo. Los individuos que lo componen, ocupan diferentes posiciones en su interior.

Llamamos Status a la posición del individuo dentro de su grupo, en tanto que usamos el término Rol, para referirnos al conjunto de actividades del sujeto, definidas por el hecho de ocupar ese Status.

El Status es, por consiguiente, un conjunto de derechos y obligaciones, y el Rol la manera en que el sujeto pone n ejercicio, tales derechos y obligaciones.

El status puede ser designado o adquirido, el primero es aquel que le ha sido impuesto al individuo, independientemente de su voluntad, por ejemplo: Un Rey.

Status adquirido es por el contrario, el alcanzado mediante el esfuerzo propio el sujeto, por ejemplo: Un líder político, Jefe de hospital etc.

El Status designado es más frecuente en las sociedades tradicionales que en las modernas. De cualquier forma, hay muchas clases distintas de status, la mayor parte no son ni designados ni adquiridos, pensemos por ejemplo en un estudiante universitario, lo primero que pensamos es que su status es adquirido, por el gran esfuerzo intelectual del sujeto para llegar a pertenecer a una universidad, pero también, la mayoría de los universitarios son provenientes de familias pudientes, que no aceptarían otro status inferior a éste para sus hijos.

Una persona puede desempeñar al mismo tiempo varios roles; los diversos roles que desempeña una persona son, en general, compatibles entre sí, pero en ocasiones, suelen haber incompatibilidades. Se crean así, los conflictos entre roles.

Los conflictos de roles constituyen una poderos fuente de inestabilidad para el individuo.

Control Social

Desviación Social

El comportamiento de los individuos en una sociedad está regido por un conjunto de normas, algunas de ellas elaboradas jurídicamente, pero en su mayor parte, sin expresiones escritas.

El sujeto que transgreda la norma, será tachado de “anormal”, inconformista, etc. a veces con sutileza y otras por medio de procesos coactivos, y hasta la violencia.

Las normas sociales en su conjunto, ejercerán sobre los individuos una suerte de control social. La coerción se ejerce mediante la acción de una serie de instituciones sociales, jurídicas, políticas y religiosas. Sin embargo, el control social e ejerce en gran parte por medio del consenso social, o conformidad de todos. El idioma que habla una población determinada es uno de los ejemplos más claros de consenso social.

Cuando se produce un rechazo de una determinada norma social, se crea un conflicto, es el caso de las revoluciones triunfantes, de cualquier tipo y no siempre violentas. Por ejemplo, la oposición creciente al uso de la corbata en nuestros tiempos, ha logrado desplazar su obligatoriedad en gran parte e las circunstancias sociales.

La sociedad ejerce un control social de varias maneras: En primer lugar mediante la socialización a la cual nos somete, En segundo lugar se encuentran las presiones más o menos informales del grupo sobre sus miembros y finalmente, cuando todo lo anterior fracasa se recurrirá al uso de la fuerza.

Cuando un sujeto no está conforma con las reglas, se produce una desviación social, toda sociedad admite un margen de desviación. El margen admitido variará enormemente según el tipo de norma que se transgreda.

Los individuos “desviados” tienen tendencia a unirse entre sí, formando subculturas.

Anomia

Es una situación de ausencia de normas, causada por conflictos en el seno de una cultura. Esto puede deberse a un exceso de normas que entran en colapso, anulándose entre sí. En tal caso el sujeto, confuso, no puede seguir un modelo seguro de comportamiento.

El concepto de anomia fue acuñado por Durkheim. En muchos casos, la anomia puede llevar a la desesperación, a la pérdida de visión de futuro y hasta al suicidio.

La anomia puede ser causa de comportamientos antisociales, como la delincuencia, el alcoholismo, etc. en otras ocasiones, sin embargo, constituye la raíz de comportamientos positivos, que llevan en sí, el germen del cambio social.

La sociedad, si no quiere anquilosarse, ha de ir evolucionando, adaptándose progresivamente a las nuevas circunstancias que ella misma va creando.

Los grupos sociales

El grupo social, se define como un conjunto de individuos ligados de forma relativamente duradera, y que de algún modo tienen conciencia de su existencia y sostienen cohesión en acción grupal.

Es conveniente estacar, que podemos encontrarnos con una pluralidad de individuos con cierta relación entre sí y que ni por ello forman un grupo social ya que no concurren en ellos los caracteres apuntados.

Los individuos se diferencian unos de otros por múltiples características: La estatura, el color de piel, tipo de cabello... sin embargo, no basta compartir alguno de estos rasgos para que una pluralidad de personas forme un grupo social: Por tanto, consideramos como tales a aquellas colectividades cuyos componentes posean conciencia de grupo, cohesión en la acción e integración mutua.

Grupos primarios y secundarios

Grupos primarios o comunidades, son aquellos en los que los miembros se conocen entre sí personalmente, por ejemplo la familia, el círculo de amistades, son grupos primarios de por sí.

Estas comunidades son características en las sociedades llamadas primitivas, o sea las más simples y compactas.

En los grupos secundarios o sociedades, las relaciones son más fragmentarias e impersonales debido a su enorme tamaño, solamente guiados por un fin utilitario. Tal es el caso de las sociedades industriales, unidas alrededor de sus fuentes de trabajo.

La familia

Se trata del grupo comunitario más importante, si bien presenta grandes variaciones en su estructura, es una formación grupal que surgirá siempre allá, donde exista una sociedad.

La familia cumple cuatro tipos de funciones fundamentales: Sexual, Procreadora, de Agente Socializador y de Cooperación Económica.

La función sexual queda definida porque es en el seno de la familia en donde se reglamentan las relaciones sexuales lícitas entre adultos.

Es asimismo, en el ámbito familiar en donde se instaura la procreación legítima.

El papel de la familia como agente socializador es sin duda el que le confiere un papel decisivo en el conjunto de la estructura social, pues dentro del marco familiar donde el niño comienza a tomar contacto con el mundo exterior.

La función de cooperación económica también tiene lugar en la familia, adquiriendo dos aspectos fundamentales: como unidad productora y como unidad consumidora. En las sociedades no industrializadas, la mayor parte e las familias se constituyen en unidades de producción.

Estratificación social

Se denomina así, a la manera en que una sociedad está dividida en agregados -que pueden llegar a ser o no grupos sociales-.

Los estratos sociales, según la sociedad de que se trate, pueden constituir estamentos o clases. La sociedad estratificada por castas se compone de grupos de población cerrados, sin ningún tipo de movilidad social. la casta, al menos n su origen, mantiene una estrecha relación con un tipo de ocupación determinada y suele poseer sus propias normas morales y rituales. Respaldada por las autoridades religiosas, este tipo de casta es característica de los grandes imperios agrícolas de tipo oriental, desde el antiguo Egipto a la india reciente.

La sociedad estamental, típica de la Edad Media europea, está también dividida en estratos muy poco permeables entre sí.

La sociedad estratificada por clases basa su comportamiento en el reparto del poder y el conjunto de relaciones de propiedad. Aunque el análisis de las clases sociales basada en las relaciones de propiedad es fundamental, para muchos investigadores no Marxistas constituye un punto de vista muy insuficiente.

Hasta el momento, la compartimentación de la sociedad moderna en clases, ha sido un fenómeno capital. Cualquiera que sea el punto de vista que adoptemos para su análisis, es un hecho que la clase social no está sancionada legalmente, pues no existe ley alguna que obligue al individuo a pertenecer a una clase determinada.

Otra característica de la clase social es que, por lo menos hasta cierto punto, sus miembros son concientes de su pertenencia, esto es lo que constituye la “conciencia de clase”.

Movilidad social

Se entiende por tal la capacidad que posee una sociedad determinada para permitir que sus componentes puedan cambiar de lugar dentro de la estructura social. Será horizontal cuando nos refiramos a cambios que no afecten a la clase que pertenece, como por ejemplo: un cambio de empleo efectuado por un obrero. Cuando el individuo pase a formar parte de otra clase, la movilidad será vertical ascendente o descendente.

Acción social

Función social

Conflicto social

Se denomina acción social a aquella ejecutada por uno o varios individuos cuando se desarrolla en una situación interhumana. Incluso las acciones de carácter más privado suelen poseer, de uno u otro modo, una finalidad social. Puede ser raciona o irracional, pero siempre va dirigida a un fin querido por el sujeto.

Durkheim definió la función social como la correspondencia entre ésta y las necesidades del organismo social y está encaminada al cumplimiento de funciones sociales.

Las instituciones sociales pueden desempeñar varias funciones, hemos visto ya a las que caracterizaban a la familia, otro ejemplo podría ser el de la escuela, si bien ejerce una función primordialmente educativa y socializadora, ejerce ahora in papel más “institutivo” para muchas familias, que tal vez por razones laborales, no atienden de manera correcta a sus hijos.

Podríamos multiplicar los ejemplos ya que prácticamente todas las instituciones cumplen en realidad funciones múltiples, unas manifiestas, otras latentes.

La acción social puede estar orientada a cumplir una integración social, pero también puede ir encaminada a cumplir una “disfunción social”, lo que daría lugar a la “acción social disfuncional” o “conflictiva”.

El conflicto social es una oposición entre dos o más agentes sociales por la obtención del poder. Cuando el enfrentamiento es deliberado, en el curso de la lucha, los opuestos intentan eliminar a sus rivales bien dañándoles o neutralizando sus acciones.

El concepto de esta competencia, comprende la observación de unas ciertas normas, cuyo objeto es salvaguardar la integridad de los competidores. En el conflicto abierto, desaparecen estas reglas y por consiguiente, éste puede ser considerado un caso extremo.

El conflicto social aumenta la cohesión interna de cada uno de los grupos en lucha.

Cambio social

Toda estructura social posee un carácter sincrónico, un entramado concreto de interrelaciones en un momento dado. Por otra parte, los factores que determinan el cambio social son de índole muy diversa y actúan de forma diferente según el momento histórico. Un análisis marxista, consideraría que la lucha de clases constituye el motor principal de dicho cambio, mas esta tesis, que podría ser válida en sociedades con cierto nivel de desarrollo, no resultara aplicable a una comunidad primitiva, cuya transformación estaría dada mas bien, por necesidades alimentarias.

El problema es pues, de enorme amplitud. Citemos por ejemplo la definición de cambio social según Henry Patt: “variaciones o modificaciones en cualquier aspecto de los procesos, pautas o formas sociales” expresión que sirve para designar el resultado de cualquier variedad del movimiento social. Sería absurdo reducir a una mera definición tan compleja realidad, cabría caracterizarla de acuerdo con tres conceptos fundamentales: a) El cambio social es la expresión de la propia dialéctica de la sociedad; b) El cambio social no es un hecho temporal o periódico, sino un proceso continuo; c) El cambio social no es sino el propio objeto de estudio de la sociología, cuya pretensión globalizadora, implica la necesidad de contemplar la realidad humana como un proceso en el que todo momento histórico ha de entenderse a la luz de los anteriores.

Los comportamientos colectivos

El término “multitud” define a un conjunto de personas, temporalmente reunidas en un lugar, que reaccionan ante un mismo estímulo. Por otra parte, cuando un individuo está rodeado físicamente por una multitud, pero no se siente movido por ese estímulo común, no pertenece, de hecho, a ella.

Aunque la conducta de la multitud no obedece a normas, es, sin embargo, posible predecir y controlar hasta cierto punto su comportamiento.

Los miembros de una multitud se animan a la acción unos a otros, produciéndose un fenómeno que ha sido denominado “contagio social”. La multitud es capaz en ocasiones de acciones que sorprenderían muchas veces, individualmente, a la mayor parte de sus miembros. Sin embargo, el comportamiento de la multitud tiene sus propios límites, pues sólo realiza acciones que a sus miembros les gustaría hacer.

El individuo sumergido en la multitud sufre una “catarsis” gracias a la cual tiene una experiencia de totalidad, de comunión, y experimenta sentimientos de exaltación, que parecen provenir del grupo en sí, antes de que de cualquiera de sus miembros. Éste se siente liberado y eso le gratifica, por el abandono de su individualidad.

Podemos distinguir algunos tipos de multitud: así, un auditorio es una multitud que comparte un interés en un estímulo externo a ella.

Turba es una multitud enardecida, emocionalmente alterada, que adopta una actitud agresiva.

Por el contrario, el público no es una multitud, pues aunque se trate de un conjunto de individuos que comparten un interés por un tema determinado, no está reunidos en un mismo lugar. Los integrantes el público no se comunican de forma directa, sino a través de los “medios de comunicación de masas”.

El público comparte el interés por un tema, pero eso no quiere decir que sus componentes compartan la misma opinión sobre él. Lo que llamamos “opinión pública” no es sino la suma de diversas opiniones producidas en un público.

Introducción

La sociología ha sido mirada por el público en general, a lo largo del tiempo, como una ciencia con pocos fines o paupérrimos logros. Pues la realidad nos muestra cómo todos esos aplicados filósofos y sociólogos, no han podido frenar hechos históricos de participación social de tilde adversa.

Pero en verdad, la negligencia de lo aquí expresado, se refleja a continuación, en los porqué de los fenómenos sociales de la tradición histórica; que han marcado con tamaña contundencia el rumbo de nuestra evolución.

Si existieron contrariedades y enfrentamientos sociales, se dieron por ciertos factores antecedentes y variables, o tal vez porque la evolución del estudio sociológico no contempló hasta ese momento de las lógicas de la reacción social.

A continuación, veremos de manera detallada, el análisis de los distintos componentes de la estructura social, como su trazo histórico.

Conclusión

Los grandes pensadores, a lo largo del desarrollo histórico, fueron descubriendo las verdades y los diversos contextos que se pueden observar a partir de unidades sociales simples, hasta conformar grupos mas complejos.

La historia de por sí, es la suma de los hechos históricos masivos de a escala global. Con sus vicisitudes, sus pro y sus contra, son en concreto, actividades por y para el ser social.

Desde la antigüedad, que el hombre está buscando lo ideal en materia de calidad de vida, en materia de su bienestar, en lo que podríamos llamar el cenit de la esencia humana.

Para que tal hecho suceda, podríamos justificar nuestros errores sociales, podríamos argumentar de manera probatoria nuestras guerras, nuestras masacres, nuestras debacles; porque en definitiva somos seres humanos, que podemos errar muy de vez en cuando. Pero, ¿Adónde radica el límite de nuestros yerros? ¿Quién lo demarcó? ¿Podemos tomar la evolución humana de esta manera tan dubitativamente empírica? ¿Estamos alcanzando esa intrínseca cúspide personal, o nuestro anhelo de individuos íntegros va en detrimento?.

Quizá valdría la pena recapitular sobre nuestro transitar histórico, valdría la pena recapitular los valores sociales de la afamada cultura ideal, y librarnos un poco sobre la concepción utópica que sobre ella pesa.