Historia Medieval Europea

Reino Germánico y Merovingio. Invasiones de los pueblos bárbaros y árabes. Hunos. Imperio Bizantino y Carolingio. Carlomagno. Islam. Cisma de Occidente. Normandos

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Historia medieval universal

--- TEMA 1: INTRODUCCION AL ESTUDIO DE LA HISTORIA MEDIEVAL. ---

El estudio de la Edad Media tiene dos aspectos fundamentales. Tales aspectos son el carácter espacial del estudio, y el carácter temporal.

1.) Carácter espacial: nuestra historia general del medievo, se restringe tan solo al ámbito mediterráneo, donde se definen tres momentos. Un primer momento que corresponde a la Edad Antigua, en la que el dominio es ejercido por Egipto (IV-I milenio a.C.), un segundo momento, en el que el ámbito mediterráneo corresponde a Persia, Grecia y Roma, y otra, que corresponde a la Edad Media, donde el dominio mediterráneo, se encuentra dividido entre tres culturas, a saber, bizantina, islámica y cristiana occidental.

Profundizando en este ultimo punto, se aprecia que Bizancio, se perfila como heredera de Roma, y por tanto se considera como la legitima heredera del imperio romano. En cuanto al componente islámico, su fácil expansión por la ribera meridional del mediterráneo, hace que sus pretensiones sean las de crear en tal ámbito un verdadero mar musulmán. Finalmente la cristiandad occidental, aunque en un principio se contenta con el mediterráneo occidental, posteriormente, tratara de conseguir la hegemonía en todo el Mar.

En la Edad Media, se crea ese espacio geo-histórico en el que Europa, va adquiriendo una cierta unidad dentro de una enorme complejidad, así común sistema social basado en las relaciones matrimoniales así como en el matrimonio, y en el que se introducen los estamentos que perduraran hasta la época de las revoluciones burguesas.

Hay una serie de valores a nivel individual y colectivo, que van definiendo esa civilización europea y que van desde la ética hasta el campo de la fe, dando concepciones políticas de gran relevancia, aunque la única que se impondrá, será la ideología cristiana.

2.) Carácter temporal: Séller, autor alemán de finales del Siglo XVIII, propuso el que fue el primer acercamiento a la cronología medieval, dictando que este periodo, arrancaría con la figura de Constantino el Grande (Siglo IV d.C.), llegando su fin con la toma de Constantinopla por parte de los turcos (1453). Este planteamiento, fue punto de partida de otras teorías que pretendieron precisar aun más la periodización medieval, de las cuales, destacan tres:

Una visión catastrofista en la que el inicio, correspondería a la ciada de Roma (476)

La planteada por Pirenne, que establece el inicio tras la irrupción del Islam en el ámbito Europeo, siendo por tanto la característica fundamental de la Edad Media, la reacción cristiana.

Por ultimo la teoría de Lot y Remondon entre otros, que sostiene que el inicio de la Edad Media, se hallaría en la crisis del Bajo Imperio, donde se comenzarían a fraguar gran parte de la características en todos los niveles que harían característica a la Edad Media.

--- Tema 2: La temprana Edad Media (S. V-VIII) ---

I.) El fin del mudo antiguo

La crisis del Siglo III, afecto a todas las instituciones políticas, habiendo en Roma de forma general, desde Augusto hasta Rómulo Augústulo, cierta inestabilidad política. Reflejo de esta inestabilidad política, son los múltiples golpes de estado que durante el siglo III, tuvieron lugar. Ante esta caótica situación y otras de índole territorial, Diocleciano, impuso la tetrarquía. Finalmente, en el siglo IV, y a pesar de la indivisibilidad del Imperio, Teodosio, dividirá el imperio en dos regiones, una en Oriente y otra en Occidente.

Durante el Bajo Imperio, dos fueron las principales crisis que azoaron al Imperio:

Crisis social: Es estos siglos la sociedad se caracteriza por una fuerte jerarquización, siendo las bases fundamentales del sustento social, los vínculos familiares y los de relación y dependencia de carácter personal. Esta base social, encontrara heredera en la Edad Media. En la cúspide de esta sociedad, se encuentran los potentes, también llamados honorati, ricos e influyentes (senadores y equites). El acceso a este estamento, viene, en buena medida, determinado por el nacimiento, aunque a el también acceden miembros del ejercito, de la administración, o profesionales liberales enriquecidos.

Por debajo, se encuentran los honestiores, que supondrían la clase media, en el escalafón siguiente, se encuentran los humiliores, formados fundamentalmente por los artesanos y finalmente se encuentran los servi, considerados como bienes más que como personas.

La crisis social, apenas afecto al estamento mas elevado, si no que por el contrario, fue el que salio mas beneficiado de esta crisis gracias a su conversión en grandes latifundistas. Los grupo mas afectados, fueron las clases medias (honestiores y humiliores), que trataron de colegiarse a fin de poseer mayores posibilidades a la hora de salvar la crisis, aunque la mayoría, acabo bajo patrocinio de un potente.

Crisis económica: toda la etapa de transición se define por un proceso de ruralización, unido al proceso de decadencia urbana, caracterizada esta, por la actividad mercantil. Los poderosos, dejaron de invertir en la ciudad, y lo hicieron en el medio rural. Este proceso tuvo lugar en Occidente durante los siglos III y IV, y en Oriente algunos siglos mas tarde. A esta falta de inversión, se une el carácter deficitario del comercio exterior de Roma, que sólo pudo solventar mientras poseyó oro.

II.) Las primeras invasiones

2.) El proceso de las invasiones. El fin del imperio romano.

La voz bárbaro, de origen griego, significa extranjero. Para los griegos, el extranjero, es aquel que desconoce la lengua griega y que no comparte su cultura. Este término, fue heredado por Roma.

En cuanto al proceso de invasión bárbara, el término que lo designa así, no es del todo correcto, pues solo en contadas ocasiones, se produjeron estas invasiones, que implican una irrupción de forma violenta, siendo más exacto hablar de corrientes migratorias de poblamiento.

Tales corrientes, que venían produciéndose ya desde el siglo I a.C., serian, según M. Bloch, el resultado de dos movimientos afines, uno de pueblos del norte que bajan hacia el sur en busca de tierras mas fértiles, y que se asientan fundamentalmente en el Danubio Medio (Panonia), y otro de pueblos del Este, que se sitúan en la misma región que los anteriores.

Hasta la gran irrupción germana, los contactos de estos con Roma, fueron constantes desde el siglo I a.C., aunque se diferencian variaciones de su carácter según la época, de tal manera que:

Hasta el Siglo III: Se inicia en el Siglo I a.C., en tiempo de Mario, Sila y Cesar. En el Siglo I d.C., Tácito observa la penetración de los pueblos germánicos en suelo imperial a modo de colonización (llevada a cabo tanto por soldados como por campesinos) en el territorio de Germania.

Siglo III: los emperadores Trajano y Marco Aurelio, llevan a cabo operaciones militares en Dacia, cuya conquista persigue el objetivo de consolidar las fronteras. En esta época, el fenómeno de barbarización, es cada vez mas acusado. Esta es debido sobretodo a las guerras civiles, que debilitan el limes romano de la zona norte y lo hacen mas fácilmente penetrable. En este siglo, aparecen en los territorios del bajo Danubio y se convierten al arrianismo (forma de cristianismo), bajo el mandato del rey Ulfila. En este periodo, el carácter defensivo de las fronteras retrocede en detrimento de un carácter netamente económico.

Siglo IV: los godos, empiezan a manifestar una diversidad cultural, dividiéndose en dos ramas, ostrogodos (zona oriental) y visigodos (mas occidentales). En este siglo, hacen acto de presencia los hunos en la región, empujando a los godos hacia el interior y penetrando en el Imperio por la zona balcánica donde derrotan a las fuerzas romanas en la batalla de Adrianópolis (378). Finalmente, Teodosio, permite este asentamiento huno.

Siglo V: En el 406, penetran en el Imperio de forma incontenible diversas oleadas de bárbaros que culmina con el primer saqueo de Roma en el 410 llevado a cabo por Alarico. Estas oleadas las protagonizan vándalos, suevos y alanos, que se terminaran asentando en la Península Ibérica, y anglos, sajones y jutos que asaltarán las islas británicas, provocando la expulsión de los bretones.

En líneas generales, se podría hablar de tres vías por las que los pueblos germanos penetraron y se asentaron en suelo imperial:

1.) La penetración de pequeños grupos familiares dando lugar aun asentamiento y una posterior colonización pacifica.

2.) La entrada violenta en el imperio tras la que se inicia una colonización a la par que se producen actos de saqueo y expolio. Fue la mas infrecuente, llevada a cabo por ejemplo por los vándalos)

3.) Mediante un tratado o foedus. Este, practicado con los visigodos por ejemplo, especificaba que una colonia de inmigrantes debían acogerse al derecho romano, con lo que a cambio recibían un territorio donde asentarse. Una de las principales causas de este tipo de tratados, es la hospitalidad, por la que se asimila a un pequeño grupo de familias unas propiedades rusticas (sors). Según algunas teorías, los germanos recibían 2/3 partes de la tierra mientras que el 1/3 restante se lo quedaba el romano.

3.) El imperio de los hunos:

Entre los años 450-53, Roma conoce la figura de Atila, rey de los hunos. En contra de la visión generalizada de este pueblo como acérrimo enemigo de Roma, este fue, por el contrario un valioso aliado de esta entre los años 395 y 430, colaborando en las dos partes del imperio, favoreciendo así el asentamiento del pueblo huno en la Panonia expulsando a los visigodos, como atestiguan las peticiones de ayuda de Aecio ante dificultades contra los pueblos visigodo y franco. El m9ismo Atila combino facetas crueles de su política (asesinato de su hermano Bleda en el 442) con un gran deber y sentido de la justicia para con sus súbditos, así como un alto grado de interés por la cultura romana.

Los hunos comienzan a representar una amenaza para Roma en el 430 (Atila es proclamado rey en 434), cuando se convierten en la potencia política del mundo bárbaro. En la política del rey huno, se distinguen dos fases:

1.) Entre el 435 y el 450, todas sus empresas militares se ven orientadas a la conquista de Oriente.

2.) En el 450, parte de Panonia al frente de un gran ejercito de caballería integrado por hunos, suevos y francos sometidos y atraviesa el Rhin tomando pos asalto la ciudad de Metz y saqueando otras como Tréveris y Reims hasta llegar a Orleáns.

Por otra parte, el general Aecio, apoyado por los soldados romanos, así como por una fuerza compuesta de miembros pertenecientes a los distintos pueblos germánicos federados a Roma (burgundios, francos y visigodos), derrotó a Atila en la batalla de los campos Cataláunicos, cerca de Troyes, en el 451.

A pesar de esta derrota, Atila, atravesó los Alpes arrasando las ciudades de Aquilea, Milán y Pavía. Dispuesto a saquear a Roma, de la que había huido el emperador Valentiniano III, fue disuadido por el Papa León I, de no destruir la ciudad a cambio del pago de un tributo imperial, regresando a Panonia donde finalmente murió en el 453. A su muerte, el imperio huno perdió rápidamente su unidad y su colapso fue inevitable.

III.) La formación de los reinos germánicos

En el siglo VI, se dará en el occidente un proceso por el cual se producirá el reparto de las antiguas tierras del imperio romano de occidente entre cinco pueblos de origen germánico.

1.) Vándalos:

Su origen si situarían en las inmediaciones del mar Báltico. Entre los vándalos antiguos, destacaron dos ramas, los asdingos y los silingos. En el momento de su entrada, de forma muy violenta, en el imperio, buscando primero una salida al mar Mediterráneo, a través de Italia, aunque fueron rechazados por Roma y empujados a las Galias de donde pasaron a Hispania, asentándose los primeros, en Galicia, mientras que los segundos ocuparon las tierras de la Bética. En este momento de ocupación de parte de la Península, los silingos empezaron a tomar contacto con el mar, revelándose como unos grandes marineros y temibles piratas. Estos últimos, tomaron contacto con Baleares y Mauritania, haciendo de Cartagena una especie de base naval. El rey vándalo Genserico, ocupo la única provincia romana, intacta del ataque de pueblos germánicos, la norteafricana (Túnez, Argelia y la parte oriental de Marruecos). Ante esta situación, el Imperio le ofreció un foedus, que aunque aceptó en un principio, no tardo en romper, saqueando y arrasando Cartago, para luego tomar el resto de la zona norteafricana. Tras esta conquista, Genserico trato de alcanzar la propia Roma, mediante un ataque desde el sur, para lo que desembarca y conquista Sicilia. A pesar de que las zonas conquistadas, eran el auténtico graneo del imperio de occidente, este siguió ofreciendo un foedus a Genserico, que volvió a rechazar.

A la conquista de Sicilia, Genserico, unió la conquista de Baleares, Córcega y Cerdeña, indispensables para dominar el Mediterráneo Occidental.

Genserico, creó una monarquía vándala y llevó a cabo en el norte de África una política de confiscación en masa, acabando con el latifundismo latino transfiriendo los bienes confiscados a sus guerreros con el mismo carácter latifundista. En lo referente a la cuestión religiosa, los vándalos son arrianos, y aunque las comunidades religiosas cristianas son mas avanzadas y relevantes, los vándalos, confiscaron masivamente los bienes de la Iglesia Católica, donándolos a la arriana, prohibiendo todo tipo de culto católico y expulsando a los obispos y clérigos que profesaban esta doctrina. Este imperio vándalo, se vino abajo tras la muerte de Genserico en el 534, y se hundió definitivamente tras la intervención bizantina en sus territorios.

2.) Burgundios:

Son un pueblo prácticamente desconocido hasta el siglo V. Se comportaron modélicamente como federados de Roma, situándose en el alto Valle del Ródano (Suiza, centro-este y sureste de la Galia), es decir el territorio donde posteriormente se fraguará la Borgoña. A pesar de lo reducido del tamaño, por motivos estratégicos, fue un territorio muy codiciado por visigodos y francos. La forma de estado, se trato más bien de un sistema monárquico bicéfalo, donde gobernaba el rey burgundio junto a uno designado por la población primitiva de origen romano. La labor legislativa desarrollada por este pueblo fue muy relevante, y se inspiro en buena medida en el derecho romano. Finalmente, el reino burgundio, fue conquistado por los francos en el año 534.

3.) Ostrogodos:

Fue creada por Teodorico el Grande, estableciendo su capital en Rávena (Italia). Para entender este proceso, hay que remontarse a la segunda mita del siglo V, cuando los ostrogodos se situaron en las tierras cercanas a Bizancio. En ese mismo momento, Teodorico, era un rehén de la corte de Constantinopla, aunque posteriormente fue aceptado por esta en la misma y elevado por el emperador a “Magíster Militur”, actuando desde entonces como aliado al servicio del Imperio.

A mediados del siglo V, la crisis tan larga y profunda que arrastra a Roma, desemboca en la descomposición del imperio de occidente. A partir de entonces el poder ya no descansara en Roma, dominando como máximo el eje entre Milán y Rávena. La caída final de Roma, tiene lugar en el año 476. El último emperador romano, Rómulo Augústulo, es derrocado por los hédulos, liderados por Odoacro. Ante esta situación, el emperador de oriente, Zenón, envía a Teodorico para restablecerla paz en Italia y acabar con Odoacro.

Teodorico, finalmente, derrota a Odoacro en la batalla de Pavía y entra en Rávena donde funda un nuevo estado germánico. Su obra se lleva a cabo en el primer tercio del siglo VI. La forma de gobierno era la monarquía y organizo Italia en un sistema dual, en el que los romanos autóctonos y los ostrogodos vivían compartiendo un territorio común, aunque bajo administraciones diferentes.

Para conseguir la adhesión de sus gentes, Teodorico acantona a los ostrogodos en la llanura lombarda, regada por el Po (desde Milán a Venecia), siendo esta una de las regiones más fértiles de Italia. En lo referente a la cuestión religiosa, mantiene las dos iglesias más relevantes, es decir la católica, de la que era seguidora la población itálica autóctona y la arriana cuyos adeptos eran los individuos de origen germano. Esta política religiosa permitió a Teodorico hacer de árbitro en lo referente a la cuestión eclesiástica.

Asimismo cabe destacar el proceso de urbanización que en Rávena tuvo lugar.

En esta época, también destacaran varios individuos de la corte por sus meritos políticos, filosóficos… De entre estos destacan dos Casiodoro (primer ministro de Teodorico) y Boecio.

Del primero, cabe destacar la recopilación de un documento llamado Variae en el que se recogen casi 500 cartas de diversos temas sobre la actuación política de Teodorico. Por otra parte Boecio (el último filosofo de la antigüedad clásica), redacto en la cárcel, pues cayó en desgracia cuando frecuentaba la corte, De Consolatione Philosophiae.

A la muerte de Teodorico, entre dos ramas de la realeza, que propicio la intervención bizantina en el reino ostrogodo, llegando este a su fin en 534.

4.) Francos:

Sobre este pueblo hay poca información sobre sus orígenes, aunque la obra de Gregorio de Tours, nos da una pequeña pista en su obra Historia Francorum de fines del siglo VI. Con esta obra nace también lo que se conoce como latín vulgar, origen de la lengua romance.

A principios del siglo V, los francos entraron por el noroeste de Francia a través de los Países Bajos. El pueblo franco obtendrá su notable figura histórica bajo el mandato del rey Clodoveo (ancestro de Meroveo, de ahí el nombre que les designara posteriormente como merovingios). A pesar de su importancia, su figura es difícil de perfilar, así como los momentos y hechos más notables de su reinado. Esta imprecisión, se debe a que los únicos testimonios sobre el reinado de Clodoveo, se hallan en la Historia Francorum, escrita en el 570, es decir, casi cien años después de su nombramiento como rey. Además en la obra de Gregorio de Tours, no se destacan los hechos de una manera fiel, pues trata de resaltar la divina providencia de los reyes francos.

Para comprender la importancia política de Clodoveo, ha de conocerse la situación política de la Galia en el momento de su entronización. En ese periodo, la Galia se encontraba dividida en cuatro reinos germánicos:

1.) Visigodos: Ocupaban ¾ partes de la Galia, siendo sus fronteras al norte con el rió Loira, al sur con los Pirineos y por el este, desde el Alto Valle del Ródano hasta la Provenza. Su capital se situaba en Tolosa (Toulouse).

2.) Burgundios: ocupaban el Alto Valle del Ródano (Borgoña).

3.) Alamanes: se asentaban en Alsacia y Lorena.

4.) Francos: en el momento de su entrada en la región gala, se sitúan en la zona más cercana a los Países Bajos.

5.) Reino de Siagrio: vestigio del imperio romano, era una zona donde permanecían vigente la ordenación e instituciones propias del imperio. (Soissons). Gobernada por Siagrio

Clodoveo llevo a cabo la unificación de la Galia en varias fases:

-1ª fase: Puso sus ojos sobre el reino de Siagrio, quien huyo a la corte de Tolosa. Alarico II, temiendo una posible represalia por parte de Clodoveo, se lo entrega, siendo Siagrio finalmente asesinado. Con la conquista de este territorio, la frontera entre francos y visigodos, se sitúa en el rió Loira.

-2ª fase: En esta fase, se producen los ataques contra los alamanes. Durante este periodo Clodoveo se convierte al cristianismo, al parecer por una promesa hecha a su mujer. Tras la victoria frente a los alamanes, hizo desaparecer toda evidencia sobre la familia real alamana.

-3ª fase: Conquista y somete a los burgundios.

-4ª fase: En esta fase se enfrenta al único pueblo que aun permanecía fuera de su orbita, los visigodos. Su rey Alarico II, fue derrotado y muerto en la batalla de Vouille en el 505, lo que permitió a Clodoveo anexionarse todos los territorios comprendidos entre el rió Loira y los Pirineos.

Con esta derrota, los visigodos salieron definitivamente de la Galia y se asentaron en la Península Ibérica.

Clodoveo se bautizo en el 496 (o 506 según fuentes), convirtiéndose en el primer rey germano que se convirtió directamente al catolicismo. Con este acto, llevado a cabo en Reims, toda la estructura eclesiástica romana, así como el imperio bizantino, le dieron su apoyo.

Otro acto significativo de Clodoveo, fue la elección de la capital, Paris (la antigua Lutecia), en una zona profundamente romanizada.

La sucesión de Clodoveo da lugar a una ruptura del tradicional sistema germánico, de carácter electivo, a favor de un sistema hereditario. Su visión patrimonialista del estado, hizo que el reino quedase dividido en cuatro partes iguales, una para cada uno de sus hijos. Así durante aproximadamente los dos siguientes siglos, la Galia, se articulara en cuatro entidades políticas (3 reinos y 1 ducado):

1.) Austrasia: reino franco del nordeste.

2.) Neustria: reino franco noroccidental, con sede en Paris.

3.) Borgoña: centro-este francés, limitando con la Champaña al norte y al sur con la Provenza.

4.) Ducado de Aquitania: heredero del antiguo reino visigótico de Tolosa.

5.) Anglos, sajones, y jutos:

Estos pueblos, a diferencia de los anteriores, realizaron sus migraciones por el medio marítimo básicamente. Se trataban de pueblos de origen germánico también que abandonaron el continente y se dirigieron hacia las islas británicas. A su llegada, la población local (bretones), se vieron expulsados o bien esclavizados por esta nueva ola migratoria.

Hacia el año 700, un clérigo, llamado Beda, escribe su obra Historia Anglorum, donde se relata poca más que la resistencia celta a la invasión germana. Una vez consolidada la presencia germana en las islas británicas, estas se dividieron en siete reinos (heptarquía).

A pesar de las diferencias entre los diversos pueblos germánicos, tanto por procedencia como por la evolución de estos en el ámbito europeo, todos compartieron una serie de características similares. Tales características serian:

1.) Estado: todos aceptan como forma propia de estado la monarquía. En el siglo I Tácito, describe una serie de ritos de los germanos para nombrar a su rey, que realmente se trataría mas bien de un caudillo militar elegido por los guerreros y por los hombres libres, y por lo tanto, la corona se transmitía por vía electiva. Los francos fueron los primeros que la transmitieron por vía hereditaria. La monarquía es un organismo absolutista que se sustenta sobre dos principios. El monarca como proyector de sus súbditos, y el derecho de Ban, por el que se autoriza al rey a dar ordenes y formular las prohibiciones que considerase necesarias.

2.) Administración: se degradan las antiguas instituciones romanas tales como las asambleas, el aula regia y el oficio palatino.

3.) Legislación: Desarrollo del derecho por el que un individuo se sujeta al derecho de su pueblo y no al de la tierra en la que vive.

4.) Economía rural: se caracteriza por su continuidad respecto al periodo bajo imperial. La tendencia a la expansión de la gran propiedad no se detiene ni se estanca tras la caída del Imperio, actuando los germanos como herederos de este sistema. La explotación de la tierra se realizara según el modelo característico del bajo Imperio, es decir siguiendo un modelo mixto.

Aunque la pequeña propiedad sigue existiendo, las prácticas de patronato y de encomienda se irán poco a poco erosionando.

5.) Vida urbana: la crisis urbana, iniciada en el siglo III, hará que las ciudades pierdan sus funciones político-administrativas y económico-mercantiles.

Hay pocas ciudades en esta época que experimentan un crecimiento aceptable, como por ejemplo Paris, Rávena y Toledo. Asimismo, el numero de fundaciones es pequeño (en Italia solo se da el caso de Venecia). En España nacen Recópolis, Victoriacum y Oligitum, las tres por necesidades militares.

La supervivencia de las algunas de las antiguas ciudades, se debe a motivos meramente militares o bien por motivos eclesiásticos. También cabe destacar que la mayoría de las antiguas ciudades amuralladas pasan a convertirse en simples castillos, o residencia de un obispo. Por ultimo, cabe señalar que los antiguos centro artesanos y comerciales de las viejas ciudades, se encuentran casi todos en recesión o decadencia.

6.) Clases sociales: la sociedad se caracteriza por su fuerte jerarquización, siendo la cúspide de este sistema, la aristocracia fruto de la unión entre la antigua nobleza romana y de la aristocracia militar germana. Esta aristocracia, controla toda la administración civil y eclesiástica.

Por debajo, se sitúa una cada vez menor masa de clase media compuesta por profesionales liberales y artesanos y en el mundo rural pequeños propietarios libres. La oligarquía, tendrá un peso cada vez mayor sobre el mundo rural gracias a las relaciones de patrocinio y encomienda.

Finalmente, se encuentran los esclavos y libertos en lo mas bajo de la pirámide social.

IV.) El nacimiento de la cristiandad Occidental

En occidente, la Iglesia y sus estructuras al haber nacido en tiempos del Imperio Romano, se considera heredera de aquel.

1.) Organización administrativa: la Iglesia de occidente recoge dos de los principios básicos de los modelos de organización y estructuración de la administración imperial, el del papel de Roma y el del papel de las provincias. Del lenguaje común (latín), la Iglesia hace suyas las voces con que designa a aquellos que forman parte de ella. Así por ejemplo prebisteros (los de mas edad), obispos (vigilantes), o diácono (servidor).

La diócesis, comprende la ciudad y su entrono rural, y al frente de esta, se sitúa un obispo. Hasta el siglo IV, el cristianismo, es un fenómeno únicamente urbano, momento en el que s extiende por el medio rural. En la Iglesia primitiva el obispo era elegido por los otros obispos de la provincia y por el pueblo.

Por debajo de la figura del obispo, se va creando toda la estructura eclesiástica, estructurándose a razón de órdenes mayores (prebisteros, diáconos…) y órdenes menores (subdiáconos, acólitos, exorcistas…).

Uno de los problemas con los que se enfrento la Iglesia, fue con el hecho de que los señores latifundistas, a menudo sufragan los gastos de construcción de una determinada iglesia y nombran al prebistero que desean, el cual queda bajo su potestad, constituyéndose así las iglesias privadas.

Muchos nuevos obispos se vieron obligados a intervenir en los asuntos internos del pueblo, asumiendo las funciones de defensor del pueblo, la protección de los débiles, la defensa de la ciudad (San Agustín), convirtiéndose en la única figura con el suficiente prestigio como para tratar con los caudillos germanos.

El metropolitano, de rango superior a los obispos, residente en la capital de la provincia, cumple diversas funciones tales como controlar la elecciones episcopales llevadas a cabo en las diferentes diócesis provinciales, además de ser el tribunal de apelación al que compete la presidencia de los concilios provinciales.

En oriente, aunque se mantiene el mismo esquema, por encima de los metropolitanos, se encuentran los patriarcas, que rigen sobre una sede apostólica la cual coincide con un emplazamiento con una especial relevancia histórica. Sobre estas sedes priman dos factores: la importancia política y el principio de apostolicidad. Son los casos de Alejandría y Antioquia, ciudades con una gran tradición cristiana que se remonta a los tiempos de los apóstoles. A los primeros patriciados, se suma el de Constantinopla (la “Nueva Roma”), cuyos patriarcas se encargan de fortalecer su vinculación con Roma. Por otra parte también destaca Jerusalén.

2.) Privilegios de la Iglesia: concedidos por los emperadores romanos durante el siglo IV tras el Edicto de Milán y con continuidad durante toda la Edad Media. Estos privilegios son fundamentalmente tres:

1.) Inmunidad: otorgado por Constantino, que dispensa a los clérigos de cargos y empleos municipales, así como de impuestos.

2.) Foro: igualmente otorgado por Constantino, hacia libre a los miembros del clero de acudir o no a los tribunales civiles.

3.) Asilo: otorgado por Teodosio, este, el asilo, se concede a eclesiásticos y creyentes.

3.) El Papa: es el cúlmen de la jerarquía eclesiástica. Desde finales del siglo IV, la voz Papa, se convierte en un término único y singular para denominar al obispo de Roma, aunque esto no será restringido a ese único obispo hasta que lo realice así Gregorio VII en el siglo XI. Subyace la teoría del Primado Romano, es decir la teoría sobre la que tanto Iglesia como miembros tienen su base y fundamento. Esta prerrogativa, fue reconocida desde siempre por la Iglesia, aunque en tiempos de los Santo Padres (San Ignacio de Antioquia, San Ireneo de Lyon, San Cipriano…), usaron el pasaje bíblico con unos fines mas espirituales y menos políticos que los usados posteriormente, La teoría del primado fue acogida tanto en Oriente como en Occidente. Justiniano llego a decir que el Papa es el jefe de los sacerdotes de Dios, aunque solo con carácter honorífico. No obstante, algunas sedes con gran tradición eclesiástica como Cartago, se opusieron a la tesis del primado. Esta doctrina del primado fue ganando fuerza a medida que lo hacía la figura del Papa. En el reforzamiento del Primado, tres fueron las figuras papales fundamentales:

1.) León I (440-461): al obispo de Roma, que vivió los turbulentos tiempos de Atila y Genserico, le corresponde el mantenimiento del orden en el Imperio. Fue el artífice de la teoría de que el Papa es heredero y vicario de Pedro. Para llegar a esta conclusión, se basa en el derecho romano referente a la herencia, por el que un individuo con derecho a herencia ocupa el status de otro que haya fallecido. Esto tuvo dos consecuencias. La primera es que los poderes del Papa, son los mismos que los de Pedro, aunque hay una distinción entre cargo y persona. Por otra parte, ningún Papa sucede a su predecesor, si no que sucede al propio Pedro. Esta política, comienza a percibirse en los primeros concilios eclesiásticos y se refuerza con las primeras guerras cristológicas.

2.) Gelasio (492-496): debido a las guerras cristológicas, se produce el primer cisma entre la iglesia oriental y la occidental (Cisma de Acacio). Gelasio, utiliza dos conceptos políticos y constitucionales (auctoritas y potestas), cuyo uso legitimara a la Iglesia a la hora de defender posturas teocéntricas o cesaropapistas.

3.) San Gregorio Magno (590-604): ejerce un papel clave en la conversión de Inglaterra. Además define por primera vez una Europa unida en lo político y aglutinada en lo espiritual bajo el seno de la Iglesia Católica.

4.) El monacato: la tradición ascética, es ya bien conocida en la Iglesia antigua, y presenta también múltiples precedentes en el mundo antiguo (budismo, esenismo…).

Según los manuscritos de Qumram, donde se describe la forma de esta Iglesia mas primitiva, y se desvela la función del monacato, que no es otra que la retirada del mundo y el desprecios (contemptus) de lo temporal, consiguiendo con esta acción la purificación del interior y el acercamiento a Dios.

El monacato presenta dos variedades, ambas de origen oriental:

1.) Versión eremítica (vivir en soledad): destaca la figura de San Antonio Abad, cuya influencia fue tal, que fue reconocido como padre de los monjes cristianos. Con el comienza a sostenerse que la vida del monje ha de sustentarse sobre tres pilares, oración, penitencia y trabajo manual.

2.) Versión cenobítica (vivir en comunidad): su creador, fue San Pancomio. La vida cenobítica, requiere una regulación y debe tener una regla, elemento fundamental en todo monasterio.

Las escuelas monacales más relevantes son:

1.) Monacato egipcio: este es el primer monacato de la historia cristiana. Tendrá una gran influencia en la Iglesia y en la sociedad egipcias, sobretodo en el mundo campesino. En la Iglesia egipcia, la lengua empleada para la liturgia será el copto.

Este monacato, será el verdadero valedor del patriarcado de Alejandría, y se transmite por las principales regiones de oriente:

En Asia Menor, destacan los Padres Capadocios, cuyo máximo representante será San Basilio.

En Palestina y Siria, la forma característica del monacato será la eremitita, aunque con una visión un tanto extrema.

La llegada a Constantinopla de esta escuela, fue muy bien recibida por Justiniano, el cual redacto varias leyes a favor de los monjes y funda, en el monte Sinaí, el monasterio de Santa Catalina.

2.) Monacato occidental: fue una proyección del monacato iniciado en oriente, destacando para su expansión a través del mediterráneo, diversas figuras entre los Padres de la Iglesia (San Jerónimo, San Agustín…). En lo referente al monacato occidental, se puede hablar de distintas áreas geográficas.

1.) Monacato galo: su creador, fue San Martin de Tours, quien creó dos centros monásticos cercanos a Tours (Ligugé y Marmoutier). Otras figuras relevantes de este monacato fueron, San Honorio, que creo un monasterio en la isla de Lerins (cerca de Cannes), Juan Casiano, centrando su actividad monacal en la inmediaciones de Marsella, redactando asimismo una serie de tratados ascéticos y espirituales y San Cesáreo de Arlés, que desarrollo su actividad en la Provenza.

2.) Monacato celta: se trata de una de las dos grandes corrientes monásticas. Su actividad se desarrollo sobretodo en la isla de Irlanda y en las zonas inglesas de Gales y Cornwalles. No existe ninguna vida urbana, si no que su actividad se centro en el medio rural, debido a el predominio en las islas de los clanes y las tribus. En esta región, los monjes, se convertirán en el modelo de toda la sociedad celta. La principal obra evangelizadora, fue llevada a cabo por San Patricio, patrón de Irlanda, cuya actividad se centrara en la lucha contra el paganismo de los druidas, así como en la fundación en torno al monasterio de Arrmagh de la primera sede episcopal de Irlanda.

Los monjes irlandeses, (scotti), fueron alentados por San Patricio a salir al exterior y difundir su corriente. Así ocuparon el norte de Inglaterra y expulsaron a la población autóctona, los pictos.

Una de las reglas características de este monacato, era la “Peregrinatio Christi”, una especie de exilio por el que los monjes, renunciaban a otras tierras y se dedicaban a propagar la vida monástica, destacando San Columba (Escocia), San Columbano (Francia, Suiza y Norte de Italia).

Una de las características de este monacato, son los monasterios con comunidades muy numerosas, así como la no primacía de la regla, si no del abad, considerado la regla en si. También destaca la aplicación del castigo físico ante una falta, recogidas causa y efecto en los libros penitenciales redactados por San Patricio, así como las prácticas propias en torno al cómputo de la Pascua y el ritual del Bautismo.

3.) Monacato benedictino: Roma, pone una especie de barrera, aupando esta corriente monacal fundada por San Benito de Nursia (480-549). Este personaje, a pesar de no fundar una orden, destacó por la creación de la “Regula Monachorum”. En la regla de San Benito, se hallan restos de las antiguas reglas de Pancomio, San Basilio, y la influencia de Juan Casiano, destacando el texto conocido como la Regla del Maestro, que acabaría imponiéndose en Europa occidental.

El éxito de esta regla, se debe a tres características fundamentales:

Es aplicable a cualquier monasterio y monje independientemente de la edad

Es una regla tolerante y moderada, en la que se fortifica lo esencial del cristianismo, es decir la vida en comunidad con especial relevancia hacia aspectos como la caridad y la solidaridad en detrimento de la penitencia seguida por los monjes celtas.

Se basa en dos puntos básicos. La liturgia y el oficio divino (Opus Dei), y el trabajo manual (Opus manuum). Quedándose con estos dos puntos constituido el lema común a todos los monasterios: “Ora et Labora”.

Aunque empezó siguiendo la variante eremitita, San Benito, siguió posteriormente la vida en comunidad en Montecassino, a cuya muerte fue destruido por los lombardos hacia el 580. Tras este suceso los benedictinos, encontraron refugio en Roma, siendo pontífice Gregorio Magno, el cual, con San Agustín al frente, los impulsó a evangelizar Inglaterra.

En un principio, se busco la fundación de dos sedes, una en Londres y otra en York, aunque finalmente, la sede londinense, se transfirió a Canterbury, cuyo primer primado, fue San Agustín, cuyas acciones, estuvieron en buena medida muy condicionadas por los consejos que le llegaban desde la Sede romana, aconsejándole el uso de la persuasión y no de la fuerza para acabar con los cultos paganos, lo que explica la cierta libertad que la Iglesia otorgó en ciertos aspectos, que habrían sido impensables en otras zonas ya cristianizadas.

V.) Bizancio I

En Bizancio, se recoge la herencia del Imperio romano de occidente. Erigida por Constantino bajo el nombre de Nueva Roma, será la capital del Imperio romano de oriente (Bizancio).

Esta ciudad, fue fundada por griegos procedentes de Megara. Sobre esta ciudad, Constantino, en el 325, fundará la ciudad de Constantinopla, pasando a ser una de las capitales del Imperio, aunque no será hasta Teodosio, cuando sea capital de la parte oriental. El pensamiento de los bizantinos del origen divino, harán que esta ciudad sea la capital espiritual de oriente, siendo esta considerada como el símbolo de un imperio cristiano, de ahí la importancia de la religión en este nuevo imperio.

Tres son los factores más relevantes del Imperio bizantino:

1.) Religiosidad: durante siglos, el cristianismo, fue mayor en oriente que en occidente, debido en gran medida al poseer el componente urbano más relevancia que el rural. El retroceso del paganismo, comienzo en época constantina, llegando el auge máximo del cristianismo con Teodosio, cuando lo impone en todo el Imperio. La Iglesia griega, poseerá una gran influencia en los aspectos políticos y sociales bizantinos. Asimismo, el emperador, a menudo se inmiscuirá en la política religiosa.

2.) La helenización: el latín nunca fue el idioma hablado por la masa popular, si no que a lo sumo era usado por los soldados o entre los cargos administrativos, siendo la lengua predilecta la griega. Tras la desaparición del Imperio de occidente, el latín se extingue prácticamente de los territorios bizantinos.

3.) La orientalización: se acentúan los contactos, violentos o no con oriente (Persia sasánida, mundo armenio…).

Estos tres factores resultan básicos a la hora de entender el Imperio bizantino, aunque la explicación de la supervivencia de Bizancio a la caída del imperio occidental, encontraría explicación en otros factores:

1.) La privilegiada situación geográfica de Constantinopla: que la convierten en llave de los estrechos, así como en el nudo de comunicaciones más relevante de la época. A esto se añade la actuación de tres emperadores que reforzaron la ciudad. Constantino, levanto una muralla en la parte occidental de la ciudad; Teodosio II, hace una nueva muralla prácticamente infranqueable con múltiples medidas defensivas, y finalmente Anastasio, hizo construir una muralla mas exterior aunque paralela a la de Teodosio. Con estas fortificaciones, durante once siglos, solo pudo ser tomada dos veces (1204 y 1453). Su relevancia como centro comercial, hizo que en ella convergieran las rutas más relevantes del momento, tanto marítimas como terrestres. Finalmente, en lo referente a la situación geoestratégica, otro factor relevante, fue una limitación mucho mayor que Roma de sus fronteras, con solo dos. Al noroeste con los Balcanes y al este con Persia.

2.) Equilibrio entre germanistas y romanistas: a diferencia de Roma, donde las caudillos germanos fueron decisivos para salvar al Imperio occidental de las sucesivas crisis, en oriente, un profundo sentimiento nacionalista griego, acabo por rechazar lo germano, mediante acciones diplomáticas (enfrentando a los pueblos germanos entre si), militares, o bien mediante el pago de dinero.

3.) Economía favorable durante los Siglos IV y V: paralelamente a la ruralización del mundo occidental, el urbanismo y el mercantilismo crecen en la parte oriental. A esto se añade la gran cantidad de productos disponibles, así como el uso de una moneda fuerte (numisma de oro).

4.) La paz exterior: mantenimiento de la paz mediante el pago de grandes sumas, sobretodo a Persia.

A pesar de esta situación estable, Bizancio acuso un problema interno de carácter religioso bastante relevante, conocido como las herestas cristológicas en la que Cristo era la figura central. Los concilios ecuménicos anteriores, habían fijado en Cristo las dos naturalezas, divina y humana. El problema religioso se centraba en la forma en la que estas naturalezas se unían.

Sobre este tema exponen sus ideas los más antiguos patriarcados de oriente, el de Antioquia y el de Alejandría. Al plantearse esta cuestión las dos escuelas, utilizan una simbología diferente fruto de sus reflexiones, utilizando el fuego la de Alejandría, símbolo de la fusión de las dos naturalezas, y el templo la de Antioquia, como representación de la presencia divina en Jesús, cuyo espectro humano, se reflejaría en la figura del templo. Siguiendo con la doctrina de Antioquia, esta, niega cualquier unión entre las dos naturalezas, asimismo, aunque Jesús por alguna razón especial, mereció unirse a Dios, esta escuela niega que Maria sea la madre de Dios. Esta teoría, no paso de la escuela de Antioquia, hasta que Nestorio, acolito de esta visión, fue nombrado patriarca de Constantinopla, evolucionando los ideales hasta la negación del origen divino de María, lo cual hirió la sensibilidad popular, así como la de la escuela de Alejandría, liderada por el patriarca Cirilo. Ante el estancamiento de la situación, ambas partes buscan el apoyo de Roma, apoyando esta a los alejandrinos.

Finalmente, Teodosio, en el año 431, convoca el III Concilio Ecuménico en Efeso, donde se reconoce a Maria como madre de Dios (unión hipostática), siendo las consecuencias históricas de este acto las siguientes:

1.) Triunfo de los alejandrinos, que harán que la escuela de Alejandría, sea la cabeza dirigente de la Iglesia griega, convirtiéndose a su vez en la potencia política y religiosa mas poderosa de Bizancio.

2.) Exilio de los nestorianos en Siria y Mesopotámica, cuya escuela filosófica de Edesa, difundirá durante años su postura.

3.) En el medio alejandrino se desarrolla un pensamiento, completamente opuesto, que postula la existencia de una única naturaleza en Cristo, pues la divina, acabaría por absorber a la humana. Esta teoría, planteada por Eutiques, recibe el nombre de monofisismo, que llego a Constantinopla donde el patriarca se opuso totalmente. Eutiques, a pesar de contar con el apoyo del patriarca de Alejandría, perdió sus cargos. Entonces ante esta nueva crisis, intervino el pontífice León I, redactando la “Epistola Dogmatica”, en la que no admite la postura monofisista.

En el Concilio de Calcedonia (451), los padres de Calcedonia, retomaron la cuestión hipostática, entre cuyo cánones, destaca el que recoge que en la figura de Cristo, confluyen dos naturalezas, entre las que no cabe ni confusión, ni alteración, ni división, afirmando que los atributos y propiedades de cada uno de ellas existen en una misma persona. También destaca el canon 28, en el que se fija el rasgo eclesiástico propio de los obispos de Roma y Constantinopla respectivamente, sentenciando que ambos tienen los mismos derechos.

Como consecuencia del desarrollo del monofisismo, y la celebración del Concilio de Calcedonia, se produjeron las siguientes consecuencias:

1.) La Iglesia bizantina, perdió su presencia en las provincias más ricas de su imperio (Egipto y Siria), donde la población era mayoritariamente monofisista.

2.) Las teorías monofisistas, se convierten en Egipto en la bandera de un nacionalismo rural, dirigido por los monjes, abandonándose el uso del griego por el lenguaje copto. A pesar de esto, dentro del propio Egipto, hubo grupos cristianos que no aceptaron la visión monofisista, creándose un nuevo patriarcado, el melkista.

La doctrina monofisista, se extendió por Etiopía, Palestina y Armenia.

Desde la ruptura de la unidad religiosa, todo emperador bizantino, se enfrentará a la disyuntiva de ser fiel a la ortodoxia de la Iglesia o a buscar la paz con las provincias monofisistas. En la segunda mitad del Siglo V, Zenón, redacta un edicto de unión (482), por el que no se entra a debatir en las cuestiones de la naturaleza de Cristo, lo que propicio el aumento de las sectas en la vida religiosa de Bizancio.

VI.) Bizancio II

Durante la segunda mitad del Siglo V, se produjo la ruptura entre oriente y occidente (cisma de Acacio), dando paso en el Siglo VI a la dinastía justinianea, llamada así por el emperador más relevante de esta Justiniano, pues su fundador fue su tío Justino.

Justiniano, se rodeo de un excelente equipo de colaboradores entre los que destacan su esposa Teodora, de tendencia pro-monofisista y origen humilde, interviniendo en la política de Justiniano e incluso llegando a salvar el Imperio en alguna ocasión. Otros miembros de gran relevancia fueron, Juan de Capadocia, prefecto del pretorio, encargado de dirigir las finanzas y la administración, los militares Belisario y Narsés, que llevaran a cabo las campañas del norte de África, contra lo vándalos, de la Italia ostrogoda y la conquista del sureste español, Procopio de Cesarea a quien se debe las obras históricas mas relevantes de la época: Historia de las Guerras (actúa como secretario de Belisario), Tratado de los Edictos (detalles de la construcción de los edificios) e Historia Arcana (detalles de la vida cortesana).

En resumen la actividad justiniana, se puede esquematizar en tres apartados:

1.) Programa político Justiniano: alberga todas las campañas militares llevadas a cabo, sobretodo, en occidente. Algunos historiadores hablan de Reconquista aunque más bien se trate de una Restauración o renovación del Imperio bizantino (Restauratio Imperio). Para entender esta “Restauratio”, hay que partir de la base del ideario bizantino, según el cual, Constantinopla, es heredera de Roma, lo que lleva a Justiniano a vislumbrar una restauración del antiguo mundo romano aunque cristiano. Es decir, lo romano ha de actuar como principio de legalidad y de legitimidad aunque lo cristiano ha de ser el componente aglutinador de ese esfuerzo. Esto por su puesto, implica la homogenización de todo el antiguo Imperio romano. Asimismo, la fe ortodoxa, y el ideario político, se encuentran estrechamente vinculados.

Las campañas militares en el Mediterráneo occidental: las campañas justinianas, según Heers, un autor medieval, se presentan ante todo, como una cruzada contra el arrianismo. Son tres las principales campañas.

1.) África: esta campaña se ve favorecida por una doble circunstancia. La desaparición de Genserico, y las luchas internas entre la nobleza vándala por un lado, y el levantamiento de los beréberes del Atlas por otro. Una flota mandada por Belisario, desembarco cerca de Cartago, derrotando a los vándalos en Decimum y Tricamarum, apoderándose de la ciudad de Cartago. Asimismo, Bizancio también conquista las islas del Mediterráneo occidental (Córcega, Cerdeña y Baleares), con la consiguiente eliminación de la monarquía y el pueblo vándalo.

La antigua provincia del norte de África, se incorpora al imperio bizantino y tras la publicación de una Pragmática Sanción por orden de Justiniano, esta se ordena política y militarmente, dejando de estar en la orbita de la antigua diócesis de la Italia ostrogoda, restaurándose la ortodoxia en el norte de África.

2.) Italia ostrogoda: la coyuntura favorable, se da tras la muerte de Teodorico el Grande, momento en el que los ejércitos de Bizancio, invaden Sicilia a través del sur (estrecho de Mesina) llegando a Nápoles y posteriormente a Roma. Junto con este ataque, se inicia otro desde Bizancio a través de los Balcanes y bordeando el mar Adriático, conquistando el nordeste de Italia. Tras la finalización de la campaña belisandro, regresa a Constantinopla.

No obstante, a pesar de la derrota, los ostrogodos, eligieron a un nuevo rey, Totila, quien reinicia las hostilidades contra Bizancio. Libera a todos los esclavos, e inicia una política de expropiación masiva, llegando a dominar todo el sur de italia. Ante esto, Justiniano, envió a otro general, Narsés, que derrota a Totila. Tras la victoria, italia, es incorporada al seno de Bizancio, manteniéndose la capital en Rávena. Tras la guerra, la situación en Italia es de ruina total. A la muerte de Justiniano, la aparición del pueblo lombardo, propiciará el reparto de italia, entre estos y los bizantinos.

3.) Hispania visigoda: el momento favorable se presentará con las discordias entre el rey, Agila y un noble de la Bética, Atanagildo, La Bética, más romanizada y cristiana, se levanta contra el rey y piden auxilio a Justiniano. La zona, será conquistada por el general Liberio, que permanecerá en manos bizantinos tres cuartos de siglo, hasta que Sisebuto y Suintila acaben con la presencia bizantina en el sureste peninsular.

Con estas conquistas, Justiniano, consiguió que el Mediterráneo, se convirtiera en un mar bizantino, donde la flota imperial controlaba la navegación, no solo por motivos políticos si no también económicos, pues aseguro el contacto entre la metrópoli y las provincias.

En la Historia Arcana, Procopio de Cesarea, relata la importante labor llevada a cabo por Anastasio durante el Siglo V, acumulando gran cantidad de riquezas, las cuales fueron dilapidadas por Justiniano al realizar las campañas militares.

Desde el punto de vista romano, estas conquistas no tienen un carácter positivo, pues la unión al ser realizada por la fuerza, solo puede ser mantenida por los mismos medios, siendo esta campaña, una programa personalista y ambicioso que desaparecerá tras la muerte de Justiniano, a cuya muerte, Bizancio se vera inmersa en una profunda crisis política y económica.

2.) Actividad legislativa de Justiniano:

Una de las principales preocupaciones de Justiniano, fue la de alcanzar la unidad legislativa y restaurar la enseñanza del derecho romano.

Triboniano, uno de los juristas mas relevantes de la época justiniana, junto con una comisión compuesta por diez miembros expertos en derecho, redactaron un nuevo código de todas las constituciones imperiales, eliminaron las leyes en desuso e incorporaron las disposiciones legales que se venían dando desde el Código de Teodosio (Siglo V). Esta labor fue realizada en menos de un año, y su fruto fue el nacimiento del “Corpus Iuris Civiles”, que consta de cuatro partes:

1.) Codex: contiene todos los edictos imperiales validos, desde Adriano hasta el 333

2.) Panidentas o digesto: se trata de un recopilatorio de derecho romano, que fue seleccionado y ordenado.

3.) Instituciones: manual de derecho romano, que ayudo en la labor renovadora. Las tres escuelas más relevantes, fueron las de Constantinopla, Roma y Beirut.

4.) Novae Leges: las nuevas leyes que se habían redactado.

La imposición de esta tradición jurídica romana, en latín, fue cambiando hasta que en el 534, las nuevas leyes comenzaron a ser redactadas en griego y a adaptarse a la realidad del imperio bizantino.

3.) Política religiosa de Justiniano:

Tratara de imponer una sola iglesia, postura, que derivara en el cesaropapismo, siendo su figura, la personalidad mas relevante de esta corriente. Esta corriente, hizo de Justiniano el dueño de la Iglesia, haciéndose con el control de los clérigos, convocando los concilios ecuménicos e imponiendo su dogma a todos sus súbditos. Asimismo, su política religiosa, se centra en el acercamiento al Papa, mostrándose como defensor de la cristiandad.

En la cuestión religiosa, destaca su marcado carácter antijudio, a través de medidas que serán una constante durante toda la Edad Media y de la que se influenciará en buena medida los Concilios de Toledo. A esta política persecutoria de los judíos, se unen las de los arrianos y monofisistas, aunque gracias a la intervención de Teodora (pro-monofisista), este clima se suavizará un poco, así como la aniquilación del paganismo.

Los concilios mas relevantes fueron los de Efeso (531), donde se condena a Nestorio aunque no a todos los teólogos de la escuela de Antioquia, y el de Constantinopla (553), donde son consideradas heréticas y por tanto condenadas, algunas obras.

--- Tema 3: La Alta Edad Media (S. VIII-XI) ---

1.) El Islam

La división del Mediterráneo entre germanos y bizantinos, se hará tripartita con la aparición de una tercera potencia, el mundo islámico.

Esta nueva fuerza, se aseguro en un tiempo muy corto una vasta proporción de tierra en la que se crea una civilización cuyos soportes son la creencia religiosa, y el uso de una lengua común (árabe).

El escenario central de esta nueva potencia, es la Península Arábiga, esta, se encuentra contenida por el oeste con el Mar Roo, al este con el Golfo Pérsico, y por el sur, con el reborde occidental del océano Indico, siendo la mayor península del mundo. Su clima es fundamentalmente desértico. Asimismo se caracteriza por su aislamiento, puesto que al hecho de estar rodeada por el mar, se une la exigencia de una cadena montañosa que corre paralela a dicho mar. El país se articula en tres regiones; la zona desértica, el desierto de Nedjd (que ocupa ¾ de la península) y el desierto de Hadej, al norte de la primera zona.

Las características de estas regiones con el resto del mundo hasta el siglo VII, fueron:

Zona del Nedjd: zona ocupada por los beduinos, pueblos nómadas dedicados a la ganadería. En esta zona, el elemento social básico es el clan y la tribu (unión de varios clanes), y la lengua empleada es el árabe. Términos, como “razzia” o “aceifa”, ambos designadotes de una especie de bandidaje, son los que sostienen el mínimo de la situación económica. La religión es muy rudimentaria, y se centra en el culto a determinadas piedras, y a los oasis que se convierten en puntos de los escasos encuentros de las diferentes tribus.

El sur de Arabia: esta zona, ya conocida en las fuentes judías y grecorromanas, viene a constituir el sitio donde se alcanza un cierto grado de avance en la civilización, debido en parte a una mayor benignidad del clima. Esta zona, mantuvo estrecha relaciones con las potencias del Oriente Próximo durante la Edad Antigua, actuando como zona de paso de las mercancías que circulaban en uno u otro sentido. La región más septentrional, también fue conocida por sus minas de cobre y turquesa, así como por la producción de incienso y de perfumes.

El Hedjaz: los habitantes de esta zona, se hallaron en una posición estratégica, pues las rutas más relevantes que partían desde los distintos reinos de la antigüedad, pasaban por el Hedjaz. En esta zona, se desarrollaron ciertas poblaciones de gran relevancia, como son Yatrib (Medina), donde se asentó tras la diáspora una colonia judía. Asimismo destaca la ciudad de Taif. No obstante, la ciudad mas relevante fue La Meca, que desde sus orígenes, estuvo vinculada al comercio, actuando como mercado y deposito de todas las caravanas que cruzaban Arabia. En esta ciudad, la actividad mercantil, hizo que la ciudad acabase siendo gobernada por los mercaderes más poderosos. En ella, convivían judíos, cristianos, así como diversos cultos locales, destacando la adoración a la piedra negra (santuario de la Kaava).

En este mundo, hacia el año 570, aparece la figura de Mahoma que pertenecía al clan de los hachemíes, englobados en la tribu de los curaisíes. En el año 610, Mahoma sintió la llamada de Dios, que a través del arcángel San Gabriel, le revelo el Corán.

Tras esta revelación, Mahoma empezó a predicar el Corán en su circulo mas inmediato, para mas adelante hacerlo de forma publica hasta el 620, momento en el que sus predicas contra la corrupción de la oligarquía que dominaba La Meca, hacen que los mercaderes tomen a Mahoma como una amenaza para su prosperidad. Obligado por sus conciudadanos, Mahoma, en el año 622, huyó de La Meca (Hégira), llegando a la ciudad de Medina, donde es bien acogido. En esta ciudad, Mahoma une a su labor predicativa, el empleo de primer magistrado de la ciudad, uniéndose en su persona la jefatura religiosa, con la política, que será una constante en los posteriores califas.

La tarea de Mahoma, se caracteriza por tres rasgos:

Sustituye el vinculo tribal, por el vinculo de la sumisión a Dios (Islam)

Como magistrado, crea una nueva teoría del poder, en la que la autoridad tribal no puede ser revocada, pues esta, procede de Dios.

Imposición de una incipiente militarización a la pequeña comunidad islámica.

Mahoma muere en el 632, presentándose el problema de su sucesión, puesto que al no haber previsto esta cláusula, varios grupos lucharon por el poder. El primero de ello, los emigrados, basaban su derecho por el hecho de pertenecer a la tribu del Profeta (curaisíes) y por ser los primeros en recibir las enseñanzas de Mahoma. Otro grupo, surgido en Medina, fue el de los Partidarios Medineses, basando su derecho de sucesión en la acogida del Profeta durante la Hégira. Finalmente, ambos grupos se unieron y formaron el grupo de Los Compañeros.

El grupo liderado por Alí (Legitimistas), suegro de Mahoma, sostenía como fundamento, que tanto Dios como Mahoma, no podían dejar a los creyentes al arbitrio de un sistema electoral. Finalmente, también destacaba el grupo de los Omeyas, de origen curaisí, residentes en La Meca componían algo así como un grupo burgués.

Tras la muerte de Mahoma, se inicia el primer califato (la figura del Califa representa al diputado de Mahoma). Inicialmente, se impuso el sistema electivo, con lo que en la oposición, siempre se encontraría el grupo liderado por Alí. Esta forma de califato (ortodoxo), se prolongó hasta el año 661, y el primer califa, fue Abu Bakr, el cual, se encontraba legitimado por una triple situación. Era de la liga de Los Compañeros, era curaisí y estaba emparentado con el Profeta. El califato de Bakr, duró tan solo dos años, siendo lo único destacable la ridda (secesión), lo que significo la separación de las tribus del desierto.

Tras la muerte de Bakr, subió al poder Omar, con quien se produjo la primera gran expansión del Islam, que se desarrollo en tres fases:

1.) Conquista de Siria: el hito más relevante de esta campaña, fue el asedio a Damasco, que cayó tras medio año. En la caída de la ciudad ante el Islam, jugaron un papel relevante parte de las autoridades civiles y religiosas así como la población judía residente en ella. Esta zona, era demasiado importante para el emperador Bizantino, que envió un ejercito de 50.000 hombres, enfrentándose a las fuerzas árabes en un afluente del rió Jordán (Yarmuk), con la victoria final de los segundos. Posteriormente, fueron cayendo las ciudades mas importantes de la costa siria (Tiro, Sidón, Acre…). Finalmente, conquistaron Jerusalén y Antioquia. La rápida conquista árabe se explica por diferentes factores:

1.) La benignidad de las capitulaciones.

2.) El respeto a las gentes del libro, un imperativo coránico.

3.) La situación de conflictividad por las guerras cristológicas, así como la simpatía mostrada por los nestorianos.

4.) En Siria, no había calado el helenismo.

2.) Conquista de Persia: tras la batalla de Cadisiyah (637), Tesifonte, capital del imperio Sasánida, cae y sus tesoros son saqueados por las tropas árabes. Esta conquista continuó a través de los valles del Tigris y el Eúfrates, ocupado toda Mesopotamia, que pasa a denominarse Irak. Para asegurar la conquista, los árabes no se instalan en los núcleos urbanas si no que lo hacen en campamentos llamados Amsar (Basora y Kufa), germen de posteriores núcleos urbanos.

3.) Conquista de Egipto: esta tierra, constituía a la vez, la puerta de acceso al norte de África, así como el granero de Bizancio. Asimismo, Alejandría era una de las bases de la flota bizantina. Las luchas cristológicas, oprimían a Egipto por el patriarca de Alejandría y Bizancio. Los árabes llegaron a El Cairo sin muchas dificultades, y fundaron un Amsar llamado Fustat (640).

Alejandría no opuso resistencia al Islam, y capituló en unas condiciones similares a las de Damasco (pago de dos dínares por adulto, un canon territorial en especie y la promesa de no pedir auxilio a Bizancio; los musulmanes, se comprometían a respetar las propiedades de la Iglesia y su administración).

El avance del Islam, solo se detuvo ante las dificultades geográficas (montes Taurus en Turquía en el norte y el desierto de Libia en el oeste).

Las causas de esta primera expansión se explican según varios motivos:

A) Tesis religiosa: desde la visión del Islam como movimiento religioso, las predicas de Mahoma, darán al pueblo árabe un sentimiento de conciencia nacional.

B) Tesis materialista: pone acento en los factores económico. Los propios cronistas árabes, sostienen que fue sobretodo la necesidad económica la que impulso a los ejércitos del Islam, influidos por los habitantes del desierto.

C) La debilidad interna de los grandes imperios de la época.

D) La tolerancia religiosa del propio Islam, que consiguió que las poblaciones monofisistas y nestorianas de Egipto, Siria, y Palestina, acogiesen mas simpatía a este nuevo invasor que al ortodoxo e intolerante gobierno de Constantinopla.

E) Pobreza natural de grandes extensiones de Arabia y la riqueza natural de las regiones colindantes.

F) Raza exaltada por una nueva fe.

G) El Islam se presenta como un primer panarabismo.

A la muerte de Omar, se abre una nueva crisis sucesoria, destacando dos candidatos: Otmán (Omeya), que defiende el sistema electivo y Alí, defendiendo que la legitimidad, pasa siempre por la consanguinidad, creando un nuevo partido en su entorno, los shiíes. Finalmente Otmán se hace con el poder y concluye la primera gran expansión, iniciándose otra de menor grado aunque por vía marítima, en la que juega un papel relevante el gobernador de la provincia de Siria, el omeya Moawia, quien conquista las islas de Chipre y Sicilia, convirtiendo el Mediterráneo oriental en un mar musulmán.

Durante el califato de Otmán, se producen las primeras disputas entre musulmanes árabes y no árabes.

Tras el asesinato de Otmán, Alí se hace con el poder, relegando a los omeyas, entre los que se encuentra la ultima esposa del Profeta, Aixa, a la oposición, acusando a Alí de ser responsable del asesinato.

Estas disputas derivaron en la formación de dos grupos:

1.) Sunníes: defensores de la ortodoxia islámica, basada en el Corán y en la tradición (sunna). Cuentan con el apoyo de Siria y Palestina.

2.) Shiíes: partidarios de Alí, con el apoyo de Mesopotamia.

A estas diferencias de carácter político y religioso, se une la diferenciación geográfica, contando los primeros con el apoyo de la parte occidental, mientras que los segundos con la parte oriental. En este punto de división, se produce la primera fitna (ruptura).

Tras la llegada de Alí al poder, se produjeron enfrentamientos armados entre ambos grupos, como en la Batalla del Camello, donde vencieron los partidarios de Alí, aunque este hubo de abandonar Arabia, y buscar refugio en oriente. La segunda batalla, tuvo lugar a orillas del Eúfrates, en esta batalla, los omeyas, decidieron colocar en las puntas de las lanzas hojas del Corán. Algunos partidarios de Alí, los más extremistas, decidieron abandonarle, demarcándose de este y produciendo una nueva fitna en el año 657, dividiéndose la comunidad islámica en tres grupos. Sunníes, Shiíes y Jarichíes.

Finalmente Alí fue asesinado por un jarichí, poniendo fin al califato ortodoxo y dejando vía libre a los omeyas para tomar el poder.

Esta ascensión, se hará efectiva con la toma por parte de Moawia, quien instala la capital del Islam en Damasco, distanciando a La Meca y a Medina del poder y colocando a Siria en el núcleo de este nuevo estado. Entre los administradores de este nuevo estado, se incluyó a los cristianos. El centralismo del estado, es tal que más que un califato, se trata de una monarquía fuertemente centralizada, aunque contando siempre con el consejo consultivo (Shura). Asimismo, se abandona el régimen electivo por un régimen dinástico.

El segundo califa más relevante, es Abú El-Malik, quien convirtió el árabe en la lengua oficial de la administración, acuño la primera moneda típicamente árabe (dinar de oro y dirhem de plata), y organizó por primera vez el imperio en cinco grandes unidades administrativas con sus respectivas capitalidades.

Ya en el siglo VIII, dos califas destacaran por una serie de reformas fiscales (impuesto sobre la tierra y capitalización por persona): Omar II y Hisam.

La dinastía omeya, será blanco de la enemistad de Jarichíes y shiítas, siendo continuas las revueltas de los segundos, apoyando a los descendientes de Alí. Husayn y Hassan.

Ante esta situación, la continuidad de la expansión, se configuro como el mejor revulsivo para afrontar la gran conflictividad interna que mostró el imperio.

La segunda expansión del Islam (670-720), se produjo en dos fases, protagonizada la primera por Moawia y la segunda por Abú El-Malik. Tal expansión se centro en tres direcciones:

1.) Norte (Bizancio): el Islam intentara durante años el asalto directo a Constantinopla. Las primeras crónicas árabes recogen puntualmente estas expediciones (668-718). Las murallas, resultaron del todo inexpugnables, y finalmente, en el 718, los árabes tuvieron que desistir.

2.) Este (Asia central, India): Afganistán en conquistada en el 700, hacia el 705, caía Samarcanda, llegando los árabes al corazón de la India posteriormente.

3.) Oeste (África del Norte e Hispania): Egipto era el lugar de donde partió esta campaña norteafricana. Una figura destacable de la misma, fue el general Uqba, que construyo la fortaleza de Cairuán al sur de Cartago. Esa base sirvió para la conquista metódica del norte de África y la plataforma para la llegada de Uqba al Atlántico. En el Magreb, se encontraron con los bereberes que se convirtieron al Islam en su rama mas extrema, el jarichismo. Posteriormente se introdujeron en Hispania y llegaron al corazón de la Galia, de donde fueron derrotados y expulsados, por Carlos Martel tras la batalla de Poitiers (732).

A los omeyas se debe una nueva administración y actitud reformista. Moawia, basó su administración en el modelo Sirio, dando gran importancia al componente cristiano, por lo que el griego se convirtió en el lenguaje administrativo. No obstante Abú El-Malik, hizo desaparecer la influencia bizantina e impuso la arabización de la administración. Asimismo, se divide el imperio en cinco regiones con capitales en Kufa (sede de los territorios de Irak, Irán y Arabia oriental), Medina (capital de Hedjad), Mosul (capital del norte de Irak, la Alta Mesopotamia y Armenia), Fustat (capital de Egipto) y Cairuán (capital de África del Norte e Hispania), quedando Siria y Palestina bajo la autoridad directa del califa de Damasco. El gobernador de cada provincia (emir), es delegado por el califa, y sobre el recaen las responsabilidades civiles y militares de la provincia. Nombran a los jefes militares, a los jueces (cadíes)…

A Abú El-Malik, se le debe la acuñación de la primera moneda típicamente árabe, dejando de lado las anteriores, imitación de las bizantinas.

Bajo los reinados de Omar II y Hisam, se dieron una serie de reformas fiscales. Los dos impuestos más importantes, eran de carácter personal y territorial desde el Bajo Imperio. Estos califas, dan sus nombres en árabe a estos dos impuestos Jizya (impuesto personal) y Jaray (Impuesto territorial). De estos impuestos, se hallaban exentos los primeros árabes musulmanes, lo que crearía el recelo de la población no musulmana. Los nuevos conversos (mauras), fueron siempre mal vistos por los árabes puros. Estas reformas plantearon el problema de que hacer con aquellos mauras, es decir los conversos de origen no árabe. Este problema se solvento, en parte desligando el Jaray de la persona, y ligándolo a la tierra, independientemente de la religión del propietario.

En el año 750, se produjo el derrumbe de la dinastía omeya tras la batalla del Gran Zab, un afluente del Tigris y del Eúfrates situado en el Kurdistán. Los triunfadores de la batalla invitaron a los omeyas que habían sobrevivido a un banquete donde fueron definitivamente masacrados. Tan solo un omeya logro escapar, Abderramán I, quien a través de África del Norte, llego a Hispania.

El triunfo del Gran Zab, dio acceso al poder a la dinastía abásida (750-1258). Este cambio, no solo fue de carácter político, si no que cambio todos los aspectos respecto al gobierno anterior. El cambio, es interpretado de múltiples formas, desde la revancha de la Persia Sasánida sobre la Arabia semítica, hasta la visión de una revuelta socio-religiosa fruto del odio entre los chiítas y los omeyas.

Las características fundamentales del califato abásida fueron:

1.) La sacralización del poder: estos califas, se consideran una dinastía bendita, sacralizada por la religión. Todos ello, entre sus títulos, adoptan el de imán (guía de la comunidad islámica), adoptando así la jefatura política y religiosa. Sus símbolos de poder, derivan directamente del Profeta: el sello, la lanza, la túnica etc.

2.) Desplazamiento de Siria a Irak: en el 762, se funda Bagdad, que recoge la herencia y el protocolo de la antigua Persia.

3.) Ámbito militar: se pone fin a los ejércitos tribales y los nuevos ejércitos, se basan en los mercenarios.

4.) Esplendor urbano, mercantil e intelectual: los siglos abasíes, son considerados la Edad de Oro musulmana.

En la dinastía abásida, destacan múltiples figuras tales como Al-Saffam (vertedor de sangre), cuyo verdadero nombre era Abú-el-Abbas, y que da nombre a esta dinastía. Su sucesor Al-Mansur, fue el primero en imponer el carácter religioso al califato, así como de crear el titulo de imán. También, Al-Mansur, creo la ciudad de Bagdad y la figura del visir.

Harun Al-Rasid (786-809), es un personaje al que acompaña una leyenda que se hace eco en la edad de oro del califato, las mil y una noches.

Al-Mamun, es otro califa de enorme importancia en la historia del pensamiento islámico. Se convierte en gran mecenas de toda una magnifica obra de traducción. De la India, hace que se traduzcan al árabe las obras de astronomía, cálculo y álgebra, de Persia, las fábulas, así como gran cantidad de obras griegas, traducidas su mayoría por personajes nestorianos.

A pesar de la implantación de la dinastía abásida como predominante en el mundo islámico, las diferencias a la hora de entender los preceptos coránicos, seguían vigentes, tal y como demuestra la existencia, en torno al siglo X de tres califatos. Califato de Bagdad (Abasí), Califato omeya de Córdoba (fundado por Abderramán III) y Fatimí de El Cairo.

3.) Bizancio: “el Repliegue bizantino”

EL SIGLO DE LOS HERACLIDAS (610-717)

Durante los siglos VII y VIII el Imperio de Oriente esta dirigido por dos dinastías: los Heráclidas (610-717) y los Isaurios (717-802). La primera contó con seis emperadores que intentaron imprimir un nuevo rumbo al Imperio, cuyas características fundamentales son la reorganización del Imperio y su distanciamiento de Occidente.

La época de los heráclidas fue rica en luchas heroicas y en creaciones políticas, militares y administrativas, pero pobre en actividades culturales ya artísticas

El Estado se militarizó, pero también se teocratizó, tomando los emperadores un papel muy activo en la dirección de la Iglesia. El monacato creció en importancia y con él la ascética y la mística. El Imperio se helenizaba, lo que paralelamente implicaba un alejamiento de occidente. El fundador de la dinastía fue Heraclio (610-941).

LA DESINTEGRACIÓN DEL SISTEMA JUSTINEANEO

Los sucesores de Justiniano perdieron pronto la mayor parte de las conquistas de éste, y se vieron involucrados en luchas y asesinatos internos.

Así Mauricio pereció asesinado pro instigación de su sucesor Focas, que provocó la intervención del emperador persa Cosroes II. Ante esta situación intervino Heraclio, exarca de África que salvó la situación y fue elegido emperador.

La hacienda estaba en crisis, la economía agotada y los cuadros administrativos desorganizados. La presión exterior procedía de ávaros y eslavos pro un lado y los persas sasánidas pro otro. El ejército estaba en manos mercenarias y resultaba inoperante.

Heraclio restableció la autoridad en los Balcanes y venció a los persas tomando su capital Ctesifonte y recuperando la reliquia de la Vera Cruz, con lo que su prestigio aumentó en toda la Cristiandad.

Estas luchas provocaron el agotamiento del Imperio que veía ahora un nuevo enemigo: el Islam. Pronto se perdió Palestina, Siria, la Mesopotamia bizantina, Armenia y Egipto. Mientras en España los visigodos expulsaban a los bizantinos.

Aunque efímera la obra de Heraclio reorganizó el ejército, la administración central y provincial, convirtió el griego en lengua del Imperio, orientalizándose muchos sectores de la vida.

Para solucionar los tradicionales problemas sucesorios, Heraclio instauró la figura del coemperador. Pero a su muerte el Senado destituyó a sus dos hijos, y designó emperador a Constante II, su nieto, recuperando la Cámara senatorial su antigua importancia como Consejo de la Corona y Tribunal Supremo de Justicia.

Ante el peligro árabe Constante II buscó la unificación religiosa del Imperio, con una solución de compromiso que no satisfacía a nadie y que fue condenada por el papa Martín.

Su sucesor Constantino IV (668-685) logró vencer a la flota  árabe frente a Constantinopla en 678, lo que obligó a los musulmanes a firmar una paz por treinta años y a pagar tributos al Imperio.

El Imperio había quedado territorialmente muy reducido, y sobre todo la pérdida de Egipto obligaba a transformar la economía y la política, aunque aumentó la cohesión interna.

Justiniano II supo reforzar la autoridad imperial en los Balcanes y en Asia Menor, pero tuvo que enfrentarse de nuevo con los  árabes y aumentar los impuestos, lo que provocó revueltas y la caída de Justiniano, que fue sustituido por Leoncio que pronto fue derrocado por Apsimer. Los triunfos árabes en África posibilitaron la vuelta al trono de Justiniano esta vez convertido en un tirano sanguinario, lo que le hizo perder los apoyos que le quedaban y ser derrocado por el armenio Bardanás

LOS ISAÚRICOS

Ni Bardanás-Filípico (711-713) ni sus sucesores Anastasio II (713-715) y Teodosio III (715-717) lograron superar la crisis económica y espiritual del Imperio. De su debilidad se aprovechaban  árabes y búlgaros.

En 717 León el Sirio entró en Constantinopla y se hizo coronar emperador como León III Isaúrico, fundador de su dinastía. Fue un gran general y buen economista. Reorganizó el ejército y volvió a derrotar a la flota  árabe y a los ejércitos musulmanes, obligándoles a retirarse de Asia Menor.

Promulgó un importante código: la Egloga, revisión más humanizada del derecho de Justiniano, influida por el derecho canónico y con notables innovaciones en el derecho criminal.

Tuvo que enfrentarse con un profundo problema religioso. El de los iconoclastas, que consideraban idolátrico el culto a las imágenes; frente a los iconódulos partidarios de estas. Buena parte del alto clero y del ejército era iconoclasta, mientras el monacato fomentaba la devoción a las imágenes.

En 726 León se manifestó iconoclasta, por lo que hubo revueltas populares y manifestaciones contrarias del patriarca de Constantinopla y del papa Gregorio II.

En 730 León III prohibió el culto a las imágenes y ordenó la persecución de sus devotos. La discusión religiosa alejó políticamente el Imperio de Roma. El Emperador pensaba que la solución de los problemas religiosos pasaba por una subordinación de la Iglesia al Imperio.

Constantino V (741-775) sucesor de León, continuó su política religiosa. Emprendió campañas victoriosas contra  árabes y búlgaros, lo que acabaría costándole la vida. En 754 se reunió un concilio en Hiereia, donde se impuso la iconoclastia y la sustitución de las imágenes religiosas por las del Emperador. El monacato vio reprimida sus opiniones, confiscados sus bienes y expulsados al sur de Italia.

León IV tuvo un breve reinado (775-780) y fue más tolerante con los iconódulos, al estar casado con una princesa favorable a las imágenes, cesando la persecución antimonástica. A su muerte su sucesor, Constantino IV, tenía sólo diez años, quedando como regente su madre Irene. Preparó con tiempo la vuelta a la iconodulia, preparando el Concilio de Nicea (787), último ecuménico, que restableció el culto a las imágenes. Una parte del ejército intentó oponerse, pero Irene se proclamo "emperador" (790-802) e incapacitó a su hijo para reinar sola.

En occidente se consideró vacante el trono, y el Papa coronaba emperador a Carlomagno. En 802 Irene fue depuesta y coronado Niciforo I (802- 811) que reorganizó la economía y aseguró la defensa. Su sucesor fue Miguel I Rangab (811-813) monarca débil e influenciado por los monjes. Reconoció el título a Carlomagno buscando su apoyo, pero en 813 fue derrocado por León V el Armenio (813-820) de tendencia iconoclasta. Un nuevo Sínodo se pronunció a favor de la iconoclastia, volviendo al exilio los iconódulos. Pero León V fue asesinado, ascendiendo al trono Miguel II que fundaba la dinastía Amorana.

EL PELIGRO BÚLGARO

En esta época aparece en los Balcanes lo que va a ser un peligro constante para Bizancio, el Imperio Búlgaro.

La expedición de Constantino IV contra ellos fracasó, y se establecieron en la antigua Mesia, entre el Danubio y la cordillera de los Balcanes, fundiéndose con la población eslava.

La política búlgara con respecto a Bizancio fue de respeto hasta el 756. En estas fechas el Imperio comenzó a mostrarse hostil y a su vez ocupó el trono búlgaro Teletz, partidario de luchar contra el Imperio cada vez más débil.

Una incursión búlgara acabó con la vida del emperador Constantino V, obligando al Imperio a comprar la paz. Al llegar Irene al trono imperial las presiones se multiplicaron y los tributos aumentaron.

A comienzos del siglo IX, Niciforo I emprendió una campaña que destruyó la capital búlgara Pliska. El Khan Krum esperó al ejército bizantino en un paso angosto y le derrotó, muriendo el emperador y dejando desprotegido a su sucesor Miguel I que también fue derrotado.

REFORMAS ADMINISTRATIVAS Y MILITARES

Heraclio comenzó la reorganización de la administración central y provincial. En la segunda se creó los themas, o grandes circunscripciones militares y administrativas, gobernadas por estrategas militares y pro-cónsules civiles. Cada thema englobaba a varias provincias, siendo el estratega su jefe principal.

El sistema mezclaba los antiguos exarcados militarizados con el reparto de tierras a soldados con la obligación de prestar servicio en el ejército.

León III reorganizó los themas mayores, reduciendo su extensión, haciendo más efectiva la autoridad del estratego. La reforma de la administración central implicó la desaparición de la prefectura del pretorio, desglosando los servicios de Hacienda en varios nuevos e independientes.

En tiempo de Heraclio se estableció la corregencia, reglamentando la sucesión al trono. El coemperador ejercía funciones de gobierno y su efigie aparecía en las monedas junto al Emperador. El sistema funcionó hasta Constantino IV que apartó a sus hermanos del poder e hizo que la asociación al trono quedara reducida al hijo mayor del emperador, pero sin participación en el gobierno. La reforma de Constantino IV pone la base del establecimiento del sistema de sucesión monárquica hereditaria.

El Senado había recuperado cierta importancia como Consejo Supremo y Tribunal Supremo de Justicia. El pueblo de Constantinopla dividido en partidos, los "verdes" y los "azules", siguió teniendo importancia en sus manifestaciones en el hipódromo.

Los themas implicaron una novedad económica al repercutir en la propiedad agraria. La gran propiedad se veía reducida con la distribución de tierras a los soldados. Los hijos mayores heredaban las parcelas, y el resto labraba tierras incultas, por lo que apareció una masa campesina.

La ley agraria de Justiniano II protegió a esas pequeñas explotaciones que alcanzaron mayor desarrollo reuniéndose en aldeas y explotando comunalmente los pastos y bosques. La comunidad era solidaria de los impuestos estatales sobre los terrenos sin cultivar.

La propiedad inmueble de la Iglesia aumentó, restando primacía a los terratenientes laicos, aunque sus tierras fueron gravadas con impuestos y las propiedades monacales incautadas.

La reorganización de la Hacienda Imperial implicó la organización estatal del derecho a prestar dinero, que se reservaba al Estado, fijando un interés del 16%. Culturalmente el Imperio conservaba la mejor organización escolar del mundo antiguo, pero las escuelas eclesiásticas desplazaron a las antiguas.

LA SEGUNDA EDAD DE ORO BIZANTINA (867-1057)

El acuerdo entre la Iglesia y el Imperio permiten a una nueva dinastía desde el año 867, asegura las bases para una nueva "edad de oro". Su fundador, Basilio I, era armenio a pesar del título de la dinastía que durante doscientos años reforzar  la legislación, el ejército, la armada, la cultura y la civilización.

Las bases para este resurgimiento son varias:

Se restauró el poder político, eliminando los conflictos sucesorios y los asesinatos, dando nuevamente prestigio a la autoridad imperial. En ello tuvo especial importancia la asociación al trono del sucesor.

Se fortalece la autoridad soberana del Emperador, que se convierte en un autócrata despótico y santo. Para ello se modifica la legislación justineana, definiendo y defendiendo la omnipotencia del Emperador.

Triunfa la centralización administrativa, desapareciendo los poderes municipales y el Senado. Las provincias se organizan sobre las themas militares con estrategas al frente.

Se defiende la pequeña propiedad, apareciendo una fuerte clase feudal y señorial, que llega a constituir una amenaza para el propio Estado. Por ello se fomenta la pequeña propiedad, aunque se permitió la gran propiedad monástica.

Bizancio pretende compensar sus abundantes pérdidas territoriales atrayéndose a su  rea de influencia al mundo eslavo.

Se recupera el prestigio militar y la presencia bizantina en Italia.

El cambio de dinastía se operó en Bizancio en el año 867 al tomar el poder Basilio I el Macedonio un aventurero sin escrúpulos no obstante proporcionó a Bizancio una nueva poca de apogeo. Su mayor gloria fue la renovación y puesta al día del derecho romano.

A su muerte le sustituyó su segundo hijo León VI (886-912) llamado el Filósofo o el Sabio. Fracasó en su política exterior, pero realizó una gran obra en el interior, completando la labor jurídica iniciada por su padre.

Durante la minoría de edad del sucesor de León VI, su hijo Constantino VII (913-959) ocupó la regencia el drongario (almirante) Rom s I Lecapeno (919-944) quien salvó la continuidad dinástica al firmar tratados de paz con búlgaros, húngaros y rusos. Constantino se distinguió por su labor cultural. Le sucedió su hijo Romano II (959-963) y durante su reinado se reconquistó la isla de Creta (961) por medio del general Nicíforo Focas que gobernó el Imperio asociado al general Juan Tamisc s durante trece años, iniciándose con ellos una poca de nuevas conquistas.

Basilio II (976-1025) y su hermano Constantino VIII (976-1028) reinaron asociados al trono, eran hijos de Romano II, y emprendieron una larga lucha contra los búlgaros, consiguiendo destruir su poder e incorporar a Bulgaria como provincia del Imperio.

Fallecidos Basilio y su hermano se iniciaba en Bizancio una época feudal y la dinastía declinó rápidamente con la emperatriz Zoe (1028-1050) y su hermana Teodora.

ÉXITOS MILITARES, CONQUISTAS A LOS MUSULMANES

Bizancio se encontraba en el centro de un círculo rodeado por los musulmanes por todas partes menos por el Danubio, donde la amenaza eran los búlgaros. Con la dinastía macedónica el Imperio decidió enfrentarse con los  árabes.

Desde el 876 se inician los primeros triunfos en Italia al apoderarse de Bari y cuatro años después de toda la Apulia obligando a los musulmanes a abandonar Italia, y sentando las bases contra la Sicilia musulmana.

En tiempos de Nicoforo Focas se recuperó la isla de Creta (961), liberando el Mediterráneo Oriental de los piratas  árabes. Durante el siglo X se conquistó Cilicia y Chipre (965), se reincorporo el puerto de Antioquía y parte de Siria

LA FRONTERA DEL DANUBIO: BIZANCIO Y LOS BÚLGAROS

Antes de acabar el siglo IX, reinando León VI, los búlgaros dirigidos por el zar Simeón I invadieron Macedonia y Tracia al enemistarse con Bizancio cuando el Imperio les enfrentó con los húngaros. Los búlgaros tomaron Tesalónica, que era la segunda ciudad del Imperio y Bizancio tuvo que intercambiarla cediendo parte de Macedonia y Albania.

Tras este triunfo los búlgaros sometieron a los eslavos de Servia, formando un gran estado desde el mar Negro hasta el Adriático que ahogaba a Bizancio.

Pero las grandes conquistas del siglo X obligarían a los búlgaros a someterse al Imperio, por la labor personal de Basilio II que se propuso conjurar el peligro búlgaro en los Balcanes y destruir su Estado. Les derrotó en la batalla de Stremnitza (1014) tomando su capital e incorporando a Bulgaria como provincia del Imperio.

LA INCORPORACIÓN DE RUSIA A LA ESFERA CULTURAL DE BIZANCIO

Los rusos entraron en contacto con los bizantinos en los primeros años del siglo X, y se convirtieron (tratado de 911) en eficaces colaboradores del comercio imperial en el mar Negro, y en auxiliares de la marina bizantina contra los musulmanes.

Tras el tratado, que duró veinticinco años, la princesa rusa Olga visitó Constantinopla, comenzando la influencia bizantina sobre Rusia.

El comercio era provechoso para ambos bandos, y políticamente los rusos colaboraron activamente contra los búlgaros, Vladimir nieto de Olga se casó con la princesa Ana, hermana del Emperador Basilio II, convirtiéndose al cristianismo y permitiendo la evangelización de su pueblo por misioneros bizantinos, imponiéndose la arquitectura bizantina en los edificios religiosos rusos.

LA RUSIA DE KIEV. JAZAROS Y PECHENEGOS

El soberano más brillante de esta Rusia primitiva de Kiev fue Jaroslav el Grande (1016-1054) promulgador del primer código sistemático de los eslavos.

En su reinado se embelleció la capital, erigiéndose su catedral y se buscaron alianzas matrimoniales desde Polonia hasta Francia. Realizó la última y fallida expedición contra Bizancio por motivos económicos.

Los jízaros eran un pueblo turco de posible origen hitita, que en el siglo VII se establecieron entre el bajo Volga y el Donn, expansionándose por las tierras eslavas entre el Morava y el mar Negro, y exigiéndoles tributos a muchas tribus de los bosques.

Los pechenegos eran de origen turco-tártaro y provocaron a fines del siglo IX (885-890) la invasión de la región entre el Volga y el Jaik, destruyendo a los jízaros. Pero a su vez no tardarían en ser sometidos por sus parientes los turcos uzos.

LA SEPARACIÓN DE LAS IGLESIAS OCCIDENTAL Y ORIENTAL. LA CONSOLIDACIÓN DEL CISMA.

El Cisma de 1054 fue preparado desde muy atrás por múltiples causas de las que las religiosas fueron sólo secundarias. Las auténticas causas fueron el cesaropapismo de los emperadores de Oriente, la ambición de los patriarcas de Constantinopla, las antipatías entre occidentales y orientales, los sucesos políticos: reparto del Imperio, caída del Imperio occidental, helenización de la parte oriental, pérdida de la Italia bizantina, tendencia a configurar un poder imperial en occidente y el proceso de dependencia del Papado de este poder.

Los pretextos religiosos fueron: la organización de los patriarcados, la diversidad de lenguas y la ignorancia recíproca, la evolución independiente en teología, liturgia, dominio canónico y eclesiológico de las dos Iglesias.

Nada insalvable, ni tan siquiera la de la procesión del Espíritu Santo que en Oriente deriva del Padre y en Occidente del Padre y del Hijo. Fórmula dinámica frente a fórmula estática, pero conciliables.

A partir de 1043 el patriarca Miguel Cerulario recogería el testigo de Focio frente a la acción de las órdenes monásticas.

3.) El final del reino merovingio

Dos generaciones tras la muerte de Clodoveo, la Galia quedó dividida en cuatro reinos:

1.) Austrasia: reino del nordeste de la Galia

2.) Neustria: reino del norte, con sede en Paris.

3.) Borgoña: reino que reúne la Champaña y la región de Provenza

4.) Aquitania: ducado que alberga la zona de la antigua provincia romana.

Hasta la llegada al poder de la dinastía carolina, se produjo en Francia, una sucesión de reyes merovingios, sin apenas poder político, imponiéndose la nobleza a los monarcas en la primera mitad del siglo VII. De entre la nobleza, destaca el papel del Mayordomo de Palacio, quien acabara desempeñando las funciones del rey, siendo por tanto el primer escalón de resistencia al rey, el propio palacio, entendido este en un sentido amplio, así, son frecuentes las minorías de edad y las consiguientes regencias, la sustitución de los monarcas. Bajo esta situación, los mayordomos de palacio, son la única figura política más o menos estable, ocupando el papel de defensores de los intereses de la monarquía, y por otro, deben ser los representantes de la nobleza. Asimismo, se encargan de la política económica y de la dirección de la guardia real, que se establece alrededor del rey mediante vínculos de vasallaje. El cargo de Mayordomo, fue a menudo hereditario, de tal manera que se puede hablar durante la época merovingia de dinastías de mayordomos.

El ultimo monarca con autoridad, fue Cariberto I, a cuya muerte, comenzaron las disputas entre los mayordomos de la casa de Neustria por hacerse con el poder. Finalmente, vence el mayordomo Ebroin, que consigue que durante los años 636-697, Neustria y Borgoña formen una unidad política, con la posterior incorporación de Austrasia.

Tras la muerte de Ebroin, se impone la casa de Austrasia, de donde proceden el linaje mas relevante de toda la Alta Edad Media de Francia: Pipínidas, Araulfinos y Carolingios.

Tras la desaparición de Ebroin, subió al poder Pipino II, quien incorpora Neustria a Austrasia. Con este monarca, se inaugura la dinastía carolingia, aunque entonces, no se hizo uso del titulo de rey. A la muerte de Pipino II, la falta de herederos hizo que su labor política pareciese inútil, no obstante, en el 714, Carlos Marte, un hijo bastardo, ocupo su cargo. En el plazo de cien años, hasta el 814, se suceden tres generaciones, la de Carlos Martel, la de Pipino el Breve y la de Carlomagno, que consolidaran la Galia altomedieval.

1.) Carlos Martel (714-741)

Su objetivo prioritario, fue el de mantener la paz en una Galia fragmentada, en la que debía mantener unidos los dominios legados por su padre, así como prestar especial atención a una serie de hechos tales como el separatismo de la Galia del sur, al que se une el peligro musulmán, que entro en la Narbonense, así como a la presencia de Abderramán el Alib en Aquitania. En el 732, Carlos se enfrenta a los musulmanes en la batalla de Poitiers, siendo este el primer triunfo del occidente cristiano frente al avance musulmán, colocando a Martel como defensor de la cristiandad, así como otorgándole temporalmente el dominio del ducado de Aquitania.

El patrimonio de la familia de Carlos Martel, se verá aumentado gracias a la desamortización de la Iglesia gala, que fueron concedidos a sus guerreros en concepto de beneficio y no de propiedad (característico de la primera etapa de la sociedad feudal), entrando en disputa con la Iglesia gala, aunque el apoyo de Roma a la dinastía carolingia, hará que los problemas desaparezcan.

Bajo el gobierno de Carlos, se establecen las bases del feudalismo mediante las encomendaciones y el reglamento de fidelidad. Esta relación de fidelidad, marcara n punto decisivo en la configuración de los ejércitos.

Tras la muerte de Carlos, y a pesar de no ostentar el cargo de un rey, se comienza a vislumbrar el carácter patrimonial del estado, quedando este para sus dos hijos Pipino y Carlomán. Este ultimo, renunciará a sus derechos para retirase a la vida monacal, permitiendo a Pipino, controlar todo el territorio galo.

2.) Pipino III el Breve (741-768)

Conforma la segunda dinastía carolina, y durante su reinado, se producen unos hecho de suma trascendencia para el posterior desarrollo de este linaje. Así Pipino, propuso al Papa, decidir a quien correspondía el titulo de rey, al propio monarca, o los mayordomos que ejercían las funciones reales, apoyando el pontífice a la figura del monarca en el año 751. Finalmente, en una reunión de la nobleza francesa, celebrada en Soissons, se confirma a Pipino III como rey, de tal manera que la dinastía carolingia, nace amparada por el poder eclesiástico. En ese momento, los territorios del papa (Rávena), habían sido invadidos por los lombardos. El papa Zacarías, fue quien consagro a Pipino y a su descendencia con la unción real. Este momento, supuso, el inicio de una larga tradición de sacralización del poder real. Ante la situación en Italia, Pipino decidió ayudar al pontífice, y sitia Pavía, donde obliga a Astolfo, el rey lombardo a solicitar la paz, devolviendo al Papa Esteban II, el exarcado de Rávena. No obstante, Astolfo, volvió a asediar Pavía, lo que obliga a Pipino a renegociar los territorios papales, entregándole esta vez la Pentápolis y la Emilia, embrión de lo que serán los Estados Pontíficos (Tratado de Querzy, 754).

Tras la muerte de Pipino, su reino se reparte entre sus dos hijos, Carlomagno y Carlomán. El reparto, fue objeto de discordia, aunque la muerte del segundo en el 777, perfilo al primero como único heredero.

4.) El imperio de Carlomagno

1.) Expansión territorial

Se distinguen tres direcciones:

1.) Sureste de la Galia: encaminada a Italia con el objetivo de acabar con el reino lombardo. Para esta campaña, contará con el apoyo del papa Adriano I, que pidió auxilio a Carlomagno, ante un nuevo asedio lombardo a la ciudad de Rávena. A su llegada, el rey lombardo, hubo de replegarse, siendo finalmente capturado y encerrado en Pavía, asimismo Carlomagno repudio a la hija de Desiderio, recibiendo finalmente la corona de hierro lombarda en 774, lo que le permitió anexionarse la región norte de Italia hasta la Toscaza (salvo los ducados de Spoleto y Benevento), ampliando sus fronteras hasta los limites del pontificado y del Imperio Bizantino. Su campaña sobre los puertos del Adriático y Venecia, fracasaron y continuaron bajo dominio bizantino.

2.) Este de la Galia: era un territorio fragmentado en una serie de reinos germánicos. El pueblo mas relevante de la zona era el de los sajones, situados entre el Mar del Norte, el rió Elba y por un macizo montañoso, desde tiempos de los merovingios, pagaban un tributo en ganado a los francos. En esta conquista, se puede hablar de una preelaboración mediante:

I) La salida anual de los ejércitos francos a territorio sajón

II) La instalación de recintos fortificados tras cada conquista.

III) Carlomagno, tiende a residir en territorio sajón a fin de consolidar la conquista. Allí, se desarrollan asambleas y se producen capitulaciones como la “Capitulatio de Partibus Saxoniae”, un compendio de derecho penal caracterizado por su excesiva dureza donde se prohíbe bajo pena de muerte la celebración de cualquier asamblea sin consultarla primero con las autoridades carolingias o la obligada conversión al cristianismo o la quiebra de la fidelidad al monarca aplicando la misma pena si no era acatada.

Carlomagno, dota al territorio sajón de una administración que se adecua a la organización de su estado. Teniendo los sajones un derecho codificado por primera vez “Lex Saxiorum”, punto decisivo para el derecho de Alemania, cuya misión era la de contener a los pueblos eslavos.

La conquista de Sajonia, fue combinada con la de Frisia (Holanda), siendo la única zona con un interés económico altomedieval (fundación de la ciudad de Hamburgo). La conquista de esta zona supuso el contacto directo con pueblos normandos.

En cuanto a la región de Baviera, esta se encontraba ya cristianizada (San Bonifacio), y era gobernada por pasión, que actuaba como duque. Tras ser derrotado por Carlomagno, este hubo de reconocer la soberanía franca.

De esta manera, todos los pueblos occidentales, quedaban agrupados bajo la autoridad de Carlomagno.

La sumisión de Baviera, puso a Carlomagno en contacto directo con ávaros y daneses. En lo referente a los primeros, se trataba de un pueblo que vivía del pillaje, siendo finalmente sometidos y reasentados en Baviera, los segundos, por otro lado no fueron sometido y Carlomagno, creo una marcaron concepto fronterizo, la marca de los normandos.

3.) Sur de la Galia: la campaña dirigida a España, presenta dos fases diferentes:

A.) Pirineo central y occidental: toda la acción de Carlomagno, se centra en Roncesvalles. Los árabes de Zaragoza, ofrecen a Carlomagno la ciudad, aunque la llegada de Al-Husayn supuso la necesidad de iniciar un sitio, que fracaso. En la retirada, los ejercito carolingios, fueron atacados por los vascones en Roncesvalles (779).

B.) Pirineo oriental: En torno al 800, se conquista Barcelona, estableciéndose los limites en Montserrat, Montseny y la Cuesta de Arraz (desde Jaca hasta Pamplona), creándose una nueva marca, la Hispánica.

A finales del Siglo VIII, el nuevo reino, comprende las regiones de Francia (salvo Bretaña y la Gascuña), todos los territorios germanos hasta donde comienzas los eslavos, el reino lombardo, y gran parte del Pirineo oriental, pudiéndose hablar de una nueva “Restauratio Imperio Romani”, aunque este reino es fundamentalmente germano y artificial, siendo la obra de Carlomagno, y con una estabilidad casi nula, pues desaparecerá 50 años después de la muerte de su fundador. Tras la muerte del emperador, se redacta el tratado de Verdún (843), firmado por Lotario, Carlos el Calvo y Luis el Germánico, estableciendo la división del reino franco. Para Carlos, son las tierras situadas al oeste del Mosa y del Ródano (Francia Occidentalis), Lotario, con el titulo de emperador, se queda con la franja que va desde el Mar del Norte hasta el norte de Italia comprendida entre los ríos Mosa y Ródano y el Rin (Francia Orientalis), por ultimo para Luis el Germánico, quedo, lo que posteriormente seria el reino de Germania.

El imperio carolingio, se caracterizo por su marcado carácter germánico continental, siendo el esfuerzo de Carlomagno fruto de su deseo de crear un frente cristiano huido, aunque sin responder a tomar el relevo del imperio romano de occidente.

Esta situación, unida a otros factores como la estrecha colaboración con el papado de la dinastía carolingia desde Pipino III, y la toma de la corona de hierro lombarda, hacen que Carlomagno se perfile como el defensor de la cristiandad, desembocando todo ello en la coronación de Carlomagno, como emperador en el año 800.

Para muchos, la iniciativa de la coronación, viene dada por una carta escrita en el 799 por Alcuino de York, quien fija tres grandes poderes que controlan el mundo, el papado, el imperio bizantino y el rey de los francos. No obstante matiza que de esos tres poderes, solo el ultimo es lo suficientemente fuerte como para que sobre el recaiga la labor de defender a la Iglesia cristiana.

Otros opinan que la iniciativa partió de el mismo, aunque según Eginardo en su obra “Vita Karoli”, Carlomagno fue en cierta medida sorprendido por la decisión papal, y que el en modo alguno quiso de propia iniciativa ser coronado emperador.

Aun así, hay quien sostiene que la encumbración de Carlomagno, se debe sobretodo al papa, esto se reflejaría en la aparición en las fuentes vaticanas más relevantes, el “Liber Pontificalis” y los “Anales Vaticanos” de la preparación previa con el papa, León III, de todos los ritos y ceremonias llevados a cabo en la envestidura.

Con esta coronación, no se quiso en modo alguno eclipsar la magnificencia bizantina, aun gobernada por una mujer (Irene), si no que se pretende presentar a la Iglesia como única valedora para otorgar el titulo de emperador. La consecuencia de este acto, será la creación de un derecho público en el que las relaciones Iglesia-estado serán trascendentes hasta la época de Napoleón.

2.) La política religiosa de Carlomagno

En Hispania, el arzobispo de Toledo Elipante, y el de Argel Félix, se declararon adopcionistas. Carlomagno reúne concilios en Francfort y en Roma, donde se condena la herejía adopcionista.

Hubo dos cuestiones más en oriente, la iconoclastia y el filioque. La mala traducción al latín del concilio de Nicea (787), dio origen a los libros carolingios.

El filioque: en el Credo, el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo, postura que encontró oposición entre los ortodoxos, para quienes procedía del Padre por del Hijo. Esta postura fue usada por los visigodos en el III Concilio de Toledo (589). Surgiendo en la cuestión del Hijo una de las principales discrepancias entre las iglesias de oriente y occidente.

3.) La administración carolingia

Carlomagno hubo de dotar a su inmenso estado de una administración más sólida. Pudiéndose hablar de dos tipos de administraciones:

1.) Administración central: al ser heredero del estado merovingio, se busca sobretodo perfeccionar la administración anterior. Los oficios mas relevantes del antiguo palatium son el de senescal, cuya misión era supervisar el aprovisionamiento del palacio, el apotecario, encargado de la bebida en la mesa del rey, el camarero, encargado del tesoro real, el condestable, encargado de los establos reales y el comes palatinus, encargado de presidir el tribunal de palacio. Junto a estas personalidades laicas, se encuentran las clericales, que se encargan de la Capilla Real, también desempeñan labores diplomáticas y de emisarios reales (missi dominici). Una institución de gran relevancia, fue la Asamblea (Conventos), según la cual, todo hombre libre tenía la obligación de asistir a estas que se celebraban al principio y al final de cada campaña militar. En estas asambleas, el rey presentaba a sus súbditos una serie de disposiciones que adoptaban la forma de capitularidades de muy diversa índole.

2.) Administración territorial: su base es el condado, siendo muy variables en numero (mas de 200) y extensión (desde una ciudad hasta una región natural). El conde es el representante regio en la zona y su deber es el de hacer cumplir las disposiciones regias, así como llevar a cabo el reclutamiento militar. El poder de los condes, acabo siendo superior a los organismos de poder central, lo que obligo a la administración central a realizar un exhaustivo control de las actividades de los condes, enviando a tal efecto a los emisarios reales, aunque la mayoría acaban como condes u obispos, por lo que desarrollan los mismos intereses que aquellos a los que deben inspeccionar. Cada conde recibía un parte de las rentas que las tierras de la corona generaban en su territorio, aparte recibía la tercera parte de cualquier multa judicial, y tenia el derecho a cobrar impuestos o peajes. La duración en el cargo suele ser larga, por lo que los beneficios, los solían invertir en la adquisición de tierras, acumulando junto al poder político uno social y económico de gran envergadura. Tras la caída del estado carolingio, irán manipulando las instituciones vasalláticas.

En cada condado, había oficiales de menor rango nombrados por el conde, asimismo estos eran divididos en unidades menores. El vicecomes es el delegado personal del conde.

A estos condados se unen las marcas, cuyo carácter fronterizo, hacían que fuesen directamente controladas por el rey.

4.) El Renacimiento carolingio:

Se trata en un principio de una reforma religiosa, buscando una mejora del clero. Aunque en menor medida, también se beneficiaron algunos sectores laicos. En esta reforma se distinguen tres fases:

1.) Etapa de los maestros de escuela: proceden de las Islas Británicas y de Italia fundamentalmente, y su objetivo era enseñar los rudimentos de la cultura, que descansan en lo que en el Bajo Imperio se llamó el Trinium (gramática, retórica y dialéctica) y el Quadrinium (aritmética, geometría, astronomía y música). Los monasterios son los que pasaran a la Edad Media las obras clásicas. La primera figura de esta etapa, será Alcuino de York. En un principio trabajó al servicio del rey de Kent, aunque tras un viaje a Pavía con este, es contratado por Carlomagno. Actúa como director espiritual del palacio y lleva a cabo una reforma escolar, creando la escuela y posteriormente, la academia de palacio, donde están los notables del rey. En la corte, realizo diversas obras, tales como manuales de historia, gramática, etc., una interpretación de las Sagradas Escrituras y tares diplomáticas al servicio del rey francés.

Esta reforma, debía afectar a todos los clérigos del imperio, por lo que Carlomagno, ordeno deponer a los clérigos ignorantes. Asimismo, se impuso con la disposición de la “Admonitio Generales”, que todo monasterio y catedral, tuviesen una escuela adjunta interior para el estudio de los clérigos y otra exterior para estudio de los laicos y clérigos de alrededor. Esta reforma, en torno al 800, alcanza a los principales monasterios del momento (Fulda, Saint Gall y Saint Denis), asimismo, esta reforma propicio la creación de talleres de copia de obras clásicas (scriptoria).

De esta etapa también destaca la figura de Paulo Diácono, de procedencia lombarda, era el único de la corte que dominaba las lenguas clásicas, sobretodo el griego. Finalmente, abandono la cote y se retiro al monasterio de Montecassino donde escribió “Historia de los lombardos”, bastante fidedigna.

2.) Etapa de los imitadores: coincide con la muerte de Carlomagno y el reinado de Luis el Piadoso. Destacan las figuras de Teodulfo de Orleans (obispo de Orleans de procedencia hispánica) y Eginardo.

Teodulfo, fue el mejor poeta de la corte, conocía tanto la poesía clásica, como la elaborada por los primeros poetas cristianas. Introdujo en la Galia la versión que San Isidoro de Sevilla había hecho de la Biblia Vulgata. Eginardo, se educó junto a Luis el Piadoso. Su obra mas relevante es la “Vita Karoli”, de carácter biográfico, usando como modelo la obra de Suetonio “La vida de los doce Césares”. A pesar de las múltiples fuentes que tuvo a su disposición, no las supo usar bien, pues el tono de la obra es demasiado subjetivo y servil.

3.) Etapa de los pensadores originales: (primera mitad del Siglo IX). Tiene como figura principal a Scoto Eriúgena, cuyo origen seria escocés o irlandés. Fue llamado por Carlos el Calvo, para dirigir la escuela de palacio. A Scoto, se le deben dos obras:

1.) De Praedestinatione: trata sobre la predestinación, tema muy recurrente en los escritos de la época. El obispo de Reims, Hicmaro, le solicito que escribiera un tratado que refutara los errores básicos de la predestinación, en la que Scoto sostiene dos argumentos. La libertad del hombre y la voluntad salvadora universal de los meritos de Cristo.

2.) De Divisione Naturae: trata de buscar una síntesis razonada de todo el proceso de creación entre un Dios creador y las formas creadas, sosteniendo que todas las formas creadas proceden de Dios y que a él vuelven. Esta obra fue duramente atacada por la Iglesia al considerarla panteísta.

Scoto, también tuvo una gran discusión con el obispo de Reims, pues el primero defendía que durante la eucaristía, no había presencia de Cristo, si no solo recuerdo.

De esta etapa, destaca la figura de Rábano Mauro, considerado el precepto r de Germania.

5.) La edad oscura de Europa

1.) La desintegración del Imperio carolingio

Carlomagno murió en el 814 tras coronar a su hijo Luis el Piadoso (814-840). Bajo el reinado de Luis, comienza a producirse el desmembramiento del estado franco, proceso acelerado por las disputas familiares y por las dificultades derivadas del gobierno de un territorio tan vasto, que esta por encima de las posibilidades de la monarquía.

Luis, se caso en primer lugar con Enmengarda, con quien tuvo a Lotario, Pipino y Luis. La presencia de descendencia hizo que Ludovico Pío (Luis el Piadoso), redactase la Ordinatio Imperio, o criterios sucesorios. De tal forma que, Lotario, el primogénito, tendrá la dignidad imperial, actuando como asociado junto a su padre en los asuntos italianos. Los otros dos hijo, tendrán el titulo de rey y un poder real de gobierno. Pipino en Aquitania y Luis en Germania (Baviera).

El partido imperialista, procura poner el control total en la figura de Lotario. Tras la muerte de Ermengarda, Ludovico Pió, se casa de nuevo con Judith de Baviera, con la que tiene un nuevo hijo, Carlos. A la muerte del monarca en 840, la totalidad del imperio, es reclamada por Lotario, a lo que se opone sus hermanos Luis y Carlos (Pipino había muerto), que derrotan a Lotario en el 841, firmando Luis y Carlos el juramento de Estrasburgo, una alianza contra el poder imperial, que afectaba a la totalidad de ambos ejércitos. La validez de este documento, es solo comprensible si se atiende a las relaciones de vasallaje y fidelidad.

Ante la derrota, Lotario se retira a Lyon y posteriormente hacia Italia. Sus hermanos, pretendieron dividir el imperio en dos partes iguales y tomaron como línea divisoria el Mosa por el norte, dando lugar en 843 al tratado de Verdún. En este, Lotario recibe por el norte las tierras de la antigua región de Austrasia, por el sur las tierras de Italia, unidas de nortea sur por el corredor que va desde Lyon hasta la Provenza, enmarcado por las líneas del Ródano y del Rin. Quedando bajo su orbita Roma y Aquisgrán.

Luis el Germánico, recibía las tierras al este del Rin (la Germania Medieval), y Carlos el Calvo, las tierras occidentales de Francia, quedando el reino de Lotario encajado entre el de sus hermanos sin posibilidad de expansión. Sobre el tratado de Verdún, considerado por algunos como el fin del imperio carolingio y para otros el acta de nacimiento de Europa, cabe destacar algunos aspectos:

1.) El Tratado pone punto final al imperio unitario carolingio, que no pudo resistir la gran variedad de peculiaridades territoriales, ni el desarrollo masivo de los vínculos de vasallaje y fidelidad, ni a las ambiciones personales, así como hacer frente al concepto patrimonial del estado franco.

2.) El imperio es sustituido por tres estados que conservaran el nombre de Francia (Occidentalis, Orientalis y media). La configuración geopolítica de cada estado, marcara su evolución posterior. La Francia Occidentalis, basculará hacia el Atlántico, la media, buscara su expansión por el Mar del Norte y por el Mediterráneo, a través de Italia, y la Orientalis, entrara en contacto con eslavos y los mares del norte.

3.) Lotario, continua utilizando el titulo de emperador, a pesar de no contar con el carácter universal. En la corte, el alto clero, continua con la idea de unidad carolingia, fraguando la teoría del Régimen de Fraternidad, por el que los tres hermanos deben perseguir solidariamente la unidad carolingia. Sentando sus bases en la Teoría del Cuerpo Místico, por la que todos los cristianos son miembros de ese Cuerpo (Jesús).

Este Régimen de Fraternidad (840-855), se vio favorecido por las dificultades externas e internas. Los peligros más importantes, fueron los normandos y los sarracenos. Los normandos afectaron sobretodo a la parte media y occidental de Francia, penetrando a través de los cursos fluviales (Sena, Garona, Escalda, Mosa, Moseva y Rin). Los sarracenos derivan de una antigua tribu de Arabia y desarrollaron diversas incursiones en las zonas ribereñas del mediterráneo (Provenza, Italia del sur y en las baleares).

2.) Las segundas invasiones: los normandos y su expansión

Desde el 814, hasta el siglo X, Europa conoce un nuevo movimiento migratorio de pueblos, que quedan clasificadas en tres grupos:

1.) Pueblos de las estepas: migran desde el este hacia el oeste. Sus precedentes, son los hunos, ávaros, búlgaros, magiares y pechengos.

2.) Sarracenos: su radio de acción es el mediterráneo occidental

3.) Eslavos

A esta segunda oleada, se unen los pueblos del norte, los normandos, procedentes de Escandinavia, se trata de pueblos germanos que se habían aislado durante los siglos VI, VII y VIII. Tras surgir esta sociedad nórdica, aislada durante siglos se trata de una sociedad campesina, dominada por una aristocracia rural y militar, independiente que no dan a los reyes más que una preeminencia honorífica. No habiendo una capital o una tumba real, según las “Sagas”, hasta el Siglo X. Entre los reyes y la aristocracia, había una serie de jefes locales con cargo hereditario y poder similar al del monarca. Según parece, la iniciativa del movimiento, partió de este último grupo y de la aristocracia rural, sin que la monarquía participase activamente hasta el siglo XI. A pesar del desconocimiento de la vida económica de esta zona, se puede asegurar la inexistencia de núcleos urbanos de relevancia, pues los primeros fueron fundados por extranjeros.

La onomástica a la hora de referirse a los escandinavos, es muy diversa, normandos, varegos o vikingos, aunque cada termino esta bastante restringido por el poderoso regionalismo.

Las causas de su expansión son tres, la superpoblación, las variaciones climáticas y la búsqueda de nuevas rutas mercantiles.

1.) Normandos: la ruta principal, paria de Bergen hacia el oeste, llegando a las islas Shetland, ramificándose en dos rutas, una hacia las Orcadas, llegando a las costas irlandesas, y la otra hacia las Hébridas, hacia las costas escocesas e inglesas.

- La primera fase: ocuparía el siglo VIII, y la primera mitad del IX. En principio, tiene lugar una colonización de las tierras más próximas, donde la población autóctona (pictos), era eliminada o asimilada. Mas adelante, se organiza en las Orcadas, una especie de principado o centro difusor de la cultura escandinava.

De las Orcadas, pasaron a las Hébridas, profundizando en el mar de Irlanda y llegando a la isla de Man. Aquí, el fenómeno celta es demasiado fuerte, creándose una cultura mixta inspirada en el cristianismo irlandés. La isla de Man, se convirtió en una base naval, y un centro noruego de gran relevancia, que poseerá viabilidad histórica hasta el Siglo XIII.

- La segunda fase: se desarrolla a partir del IX, centrada únicamente en la isla de Irlanda. Aunque en un principio la actividad se centro en l piratería, est6a isla, se convertirá en sede de los proyectos históricos mas relevantes de los noruegos. Así buscaron punto de apoyo en la costa (Limerick y Dublín), progresando hacia el norte, reducto mas fuerte del cristianismo irlandés. En esta zona, realizaron saqueos en todos los monasterios, aunque finalmente fueron expulsados.

A mediados del IX, los daneses intentaron ocupar el espacio dejado por los noruegos.

La expulsión de Irlanda, hizo que los noruegos migrasen, llegando a Islandia en el 874, ocupada por algunos monjes irlandeses. La isla, se convirtió en una floreciente comunidad, con su propia asamblea, el Tring, que en la Edad Media, produce las “Sagas”, que describe las hazañas escandinavas.

En el 981, Eric el Rojo, llegó a Groenlandia, donde fundo un asentamiento con continuidad hasta el Siglo XV, y según parece continuo su viaje llegando y asentándose en Terranova en torno al año 1000, aunque sin mayores consecuencias históricas.

Irlanda, debe a los noruegos la mayoría de sus ciudades, las primeras acuñaciones de moneda, y la revolución en los conocimientos náuticos, aunque en el plano cultural, la población celta, se vio atacada en sus fundamentos ante la llegada de los noruegos.

2.) Varegos: desde el lago Ladoga, utilizan dos vías fluviales para entrar en Rusia, el Dnieper y el Volga, creando un centro en el norte, Novgorod, hacia el 860. De ahí, avanzan hacia el interior, llegando al Mar Negro, al Caspio y a los Urales, fusionándose con estos movimientos con las tribus eslavas del lugar y se ponen los cimientos de los primeros principados rusos, que son en principio pequeñas ciudades-estado con una forma de gobierno republicana, pero que evolucionara hacia la monarquía, influyendo notablemente, pechengos, búlgaros, magiares etc.

Al sur, surge el principado de Kiev, que será conquistando en el 882 por Oleg, rey de Novgorod, uniendo los dos polos de la nueva política en el espacio ruso.

Una tesis normandista, defiende la idea de que los varegos fueron los que llevaron a cabo la unión, aunque también minimiza su papel activo en esta.

Desde Kiev, los príncipes, entraron en contacto con el Imperio Bizantino, atacaron Constantinopla, y obtuvieron tratados comerciales con los bizantinos, con los que Kiev, se fue haciendo más poderoso, monopolizando el comercio entre el Báltico y el Mar Negro. La figura mas destacada, fue el príncipe Vladimir, quien contrajo matrimonio con la familia imperial bizantina y se convirtió al cristianismo. Así, este mundo ruso, seria producto de cuatro factores:

1.) Hay un sustrato étnico único (eslavo)

2.) Sobre este sustrato, se acumulan las aportaciones de los pueblos de las estepas.

3.) Conversión al cristianismo en su versión ortodoxa

4.) La imposición de ciertas instituciones de origen nórdico por parte de los varegos.

3.) Vikingos: para Musset, la expansión danesa, responde a los mismos cánones que se dan de forma sucesiva, llevando siempre a la misma consecuencia. Tales pautas serian

1.) Pillaje directo: utilización de los estuarios de los grandes ríos europeos, seguidos de un rápido saqueo.

2.) Intimidación: No se realiza saqueo, si no intimidación de la población, obteniéndose un mayor botín.

3.) Sedentarización: el empobrecimiento de las zonas afectadas es tal, que los vikingos deciden quedarse e iniciar una colonización pacifica, tras la que comienzan a cristianizarse, llegando incluso a recoger la gerencia carolingia, y dando lugar a una nueva corriente económica que unifica los mares del norte de Europa.

En Francia, los daneses, aprovecharon la larga crisis iniciada tras la muerte de Ludovico Pío, entrando por el Sena y devastando las regiones de la Alta Normandía, retirándose hacia el Atlántico. Posteriormente, se situaron en el delta del Garona, desde donde atacan Burdeos y Toulouse, de ahí pasan nuevamente al Atlántico y se dirigen primero a Gijón y luego a Lisboa, continuando hacia el sur, hasta alcanzar el Guadalquivir, que les lleva hasta Sevilla que es saqueada. En el 845, vuelven a Paris, cuyos ciudadanos deciden pagar un tributo a fin de evitar el saqueo. En el 890, Carlos el Gordo, les otorga la Borgoña.

En esta zona, comienzan a florecer los asentamientos (Rouen, Bayeux…), dirigidos por el rey Rollón, a quien Carlos el Simple, le ofrece el titulo de Duque de Normandía en el 911, a cambio de su conversión, y de la jura de vasallaje y fidelidad, integrándose los vikingos en el mundo feudal de la Francia del X. De este ducado, surgió la dinastía anglo-normanda, introducida por Guillermo el Conquistador, que derroto a los anglosajones en la batalla de Hastings (1066). Asimismo, de este ducado partirán hacia Italia algunos miembros que crearan en el sur de Italia y Sicilia la monarquía Sículo-Normanda.

En el Siglo IX, los vikingos también atacaron la costa este de Inglaterra, enfrentándose al rey Alfredo de Wessex en el 878, firmándose posteriormente la paz de Wedmore, por la que los daneses recibieron todo el territorio situado al norte de la línea entre la desembocadura del Támesis hasta la del Dee, en el mar de Irlanda.

3.) La génesis del Imperio Germánico

La decadencia del Imperio Carolingio, acabó favoreciendo el fortalecimiento de una serie de poderes regionales de manera especial en las fronteras de la Francia Orientalis. Ante los eslavos y magiares, se habían constituido los celebres ducados regionales de los que surge la idea de nacionalidad alemana.

Inicialmente, estos ducados, son Baviera, al sureste (actual Alemania), Suabia, al suroeste de Alemania, Franconia (centro de Alemania), Sajonia (centro y norte de Alemania) y Lorena.

La primera casa en imponerse en esta zona, fue la de Franconia 917-918, saliendo elegido por consenso de las cuatro regiones Conrado I, duque de Franconia, siendo esta la primera vez en la que se pone de manifiesto la idea nacional y un principio unitario. Antes de su muerte, Conrado propone como sucesor al duque mas poderoso, Enrique I de Sajonia (918-1024, serán los años de la casa de Sajonia). Este, para asegurar la preeminencia de su rama, juega la baza de dos principios políticos, en principio, contradictorios. El de la elección y el de la herencia, siendo este un sistema muy extendido entre los pueblos germanos. Así, si un rey decidía poner en herencia a su hijo, lo debía designar en vida, lo que hizo Enrique con su hijo Otón, y este a su vez con el suyo Otón II, y así hasta el fin de la dinastía de Sajonia.

El monarca sajón más relevante, fue Otón I (936-973), quien afirmo la hegemonía sajona a través de tres expedientes:

1.) Limitó las facultades de los grandes duques, intentando dividir y debilitar su poder, acotando la heredabilidad de los cargos ducales, cuya designación dependerán del monarca. Aunque se produjeron algunas revueltas, el poder de Otón, consiguió que la mayoría acatasen la nueva situación debido al temor de perder su cargo.

2.) División de los ducados en condados, cuya posesión es hereditaria, facilitando la transmisión de títulos, con lo que consiguió una mayor fidelidad.

3.) Consigue el apoyo del alto clero. La mayoría de los obispos procedían de la Capilla Real, convirtiéndose el rey en su patrono, pues el los nombraba, obteniendo todo aquel que estuviese bajo su protección privilegios e inmunidad. Así, el alto clero, se convierte en el soporte mas firme de la autoridad monárquica. Esta unión Iglesia-estado, perdurará hasta la Plena Edad Media.

En cuanto a la política exterior, consigue que los avancen mas allá del río Elba, se introduzcan en territorio polaco, exportando su administración civil y la eclesiástica, produciéndose una cristianización en tierras polacas.

El peligro exterior proviene de de los magiares que a principios del Siglo X, estaban en guerra con el sur de Alemania (Baviera y Suabia). Otón los derroto en la batalla del río Lech (995), con lo que se puso fin a las segundas invasiones.

La desintegración del Imperio Carolingio, afecto a Italia, sobretodo a Roma y al pontificado. Otón I, tomo Pavía, imponiéndose la corona de hierro lombarda, recibiendo en el 962, la corona imperial, y restaurando el imperio, aunque con algunos matices:

1.) Traslación del antiguo Imperio hacia el este (Alemania).

2.) Otón I, no acepta ninguna sujeción política respecto a los pontífices, y estos, al ser elegidos, habrán de prestar juramento de fidelidad ante el rey.

Ante la duda de una restauración o la creación de un nuevo imperio hay que tener en cuenta algunos factores:

1.) El imperio Otónida, es más reducido que el carolingio

2.) Desde un punto de vista político, no tiene nada que ver con Carlomagno. El emperador alemán, no pasa de ser considerado por el resto de los duques como un “primus inter pares”. El imperio, se articula según el modelo federal y no el central como en el carolingio.

A Otón I, le sucede Otón II, sin apenas relevancia. El siguiente, fue Otón III, menor de edad a su entronización, juega un papel fundamental el francés Gerberto de Aurillac, el futuro papa Silvestre II, que mentalizara a Otón III, para que haga de Roma la capital del imperio, pasando a formar parte indivisible del imperio el norte de Italia.

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