Tributación y redistribución de la renta

Impuestos. Transferencias. Costes y beneficios de la distribución

  • Enviado por: Antonio Martos
  • Idioma: castellano
  • País: Colombia Colombia
  • 10 páginas
publicidad

  • ARGUMENTOS A FAVOR DE LA REDISTRIBUCIÓN DE LA RENTA.

  • LOS IMPUESTOS.

  • TRANSFERENCIAS.

  • COSTES Y BENEFICIOS DE LA REDISTRIBUCIÓN

  • 11. ARGUMENTOS A FAVOR DE LA REDISTRIBUCIÓN DE LA RENTAA

    La intervención de los gobiernos para la redistribución de la renta no se justifica de la misma forma que otras políticas económicas del gobierno, como hemos visto en casos de actuaciones de éstos cuando hay fallos de mercado, como las externalidades, tratando de conseguir mayor eficiencia económica.

    Cuando analizamos la redistribución de la renta podemos preguntarnos: ¿para quién se producen los bienes?. Desde el punto de vista de eficiencia económica la respuesta sería: para quienes colaboran en la producción y, además, a cada persona se le debe de asignar una renta que se corresponda a su aportación al proceso productivo, de forma que se proporcionen los incentivos adecuados, es decir, quien más produzca más reciba.

    Con una distribución basada en el mercado es muy posible que haya personas que obtengan muchos millones de pesetas y otras carezcan de lo más necesario. Por lo tanto, los argumentos en favor de la redistribución de la renta no suelen basarse en la búsqueda de la eficiencia económica, sino en valores sociales más generales como la equidad o la justicia social. Existe la opinión unánime de que cuando el mercado genera unas rentas tan bajas que los individuos no pueden disfrutar un nivel mínimo de vida, el Estado debe ayudarles. Sin embargo, cuando los ayuda debe tener cuidado, ya que los programas redistributivos suelen interferir la eficiencia económica.

    22. LOS IMPUESTOSS

    2.1.- Tipos de impuestos.- Se distinguen dos clases de impuestos, que son:

    2.1.1 Directos.- Son aquellos que gravan a la riqueza o a la renta en sí misma, de una manera inmediata o personal. Como ejemplos tenemos:

    • IRPF.- Tiene tres características. En un impuesto directo, ya que recae sobre la renta de un individuo. Es personal, ya que grava a una persona o familia determinada. Es progresivo, ya que aumenta el tipo impositivo al aumentar la renta.

    • IMPUESTO SOBRE EL PATRIMONIO.- Grava el valor neto del patrimonio que posea una persona.

    • COTIZACION A LA SEGURIDAD SOCIAL.- Es un gravamen que sirve para la financiación de la S.S; en parte se reduce de la nómina de los trabajadores y en parte lo paga la empresa. En realidad es un impuesto sobre la nómina con que se financia programas sociales (pensiones, desempleo, etc.)

    • IMPUESTOS BIENES INMUEBLES (IBI).- Recae sobre los edificios y la tierra. Es una fuente para las administraciones locales. (Ayuntamientos)

    2.1.2 Indirectos.- Son aquellos que gravan un determinado hecho (por ejemplo el consumo de tabaco) independientemente de la identidad y de las circunstancias personales de quien lo realiza. Como ejemplos tenemos:

    • IMPUESTO SOBRE SOCIEDADES.- Recae sobre cada empresa que tenga personalidad jurídica diferenciada, y grava el beneficio neto obtenido.

    • IMPUESTO SOBRE SUCESIONES.- Grava la transmisión del patrimonio.

    • IVA.- Recae sobre las ventas, con independencia de la identidad del comprador.

    • IMPUESTOS SOBRE CONSUMOS ESPECÍFICOS.- Se trata del tabaco, alcohol, etc.

    2.2.- Características de un buen sistema tributario.- Señalamos cinco características en un buen sistema tributario, que son:

    2.2.1.- Justicia.- Un sistema tributario debe ser equitativo o justo en su trato a los individuos. Se considera que debe cumplir dos principios:

  • Equidad horizontal.- Las personas que son iguales o que se encuentran en una situación similar deben pagar impuestos iguales o similares.

  • Equidad vertical.- Las personas que disfrutan de un bienestar mayor deben pagar más impuestos.

  • Los sistemas tributarios en que los ricos pagan una proporción mayor de renta que los pobres se llaman progresivos. Por ejemplo, en España el IRPF es progresivo. Por el contrario, son sistemas regresivos cuando los pobres pagan una proporción mayor que los ricos.

    Las opiniones sobre el grado de progresividad que deben tener los impuestos son controvertidas, ya que hay quienes consideran que tipos más altos desincentivan el trabajo y la asunción de riesgos empresariales; esta opinión es similar a los que consideran que los individuos tienen derecho a disfrutar de los frutos de su trabajo, y quien trabaje más tiene derecho a disfrutar de rentas más altas.

    En cambio, otros consideran que una sociedad justa debe tratar de aumentar el bienestar de las personas que estén en peor situación.

    2.2.2.- Eficiencia.- El sistema tributario debe interferir lo menos posible en el modo en el que la economía asigna los recursos, y debe recaudar ingresos con el menor coste posible para los contribuyentes. Por ejemplo, unos impuestos muy elevados pueden reducir los incentivos a trabajar y, por tanto, interferir en la eficiencia de la economía. Los impuestos que gravan ciertos bienes, como el alcohol, disuaden a los consumidores de comprar esos bienes y, por lo tanto, también interfieren en la eficiencia de la economía.

    Tributación y redistribución de la renta

    El triángulo E1-B-E0 representa la pérdida de eficiencia.

    Por ejemplo, supongamos que tenemos la oferta y demanda de un bien (tabaco), siendo su equilibrio E0. Si se pone un impuesto de T pesetas por cajetilla, la oferta pasa a ser O1 (suben los costes) y el nuevo equilibrio sería E1. El Estado recauda el área FP1E1B. Hay una pérdida de excedente E1E0B, luego disminuye la eficiencia. El excedente del productor es el área sombreada de abajo, y el excedente del consumidor es el área sombreada de arriba.

    No obstante, muchas veces los Estados tratan conscientemente de alterar los incentivos de los individuos. Por ejemplo, fomentando algunos tipos de actividades económicas. Así, a veces conceden deducciones fiscales por los gastos en I+D de las empresas. Estas alternativas se denominan subvenciones fiscales, y son una alternativa a la ayuda directa del Estado, ya que le cuestan dinero a él. Por eso se denominan también gastos fiscales. Alteran la asignación de recursos de la sociedad.

    Otras veces, los Estados reducen los incentivos para realizar otras actividades económicas. Los impuestos que gravan las bebidas alcohólicas y el tabaco disuaden a los consumidores de comprar estos bienes y, por lo tanto, también interfieren en la eficiencia de la economía.

    Efecto anuncio.- A veces, los efectos de algunos impuestos pueden sentirse incluso antes de que se establezcan simplemente al anunciarse. Así, si se anuncia que se va a eliminar la deducción de los intereses de los préstamos hipotecarios, posiblemente eso de lugar a una disminución de la demanda de viviendas. En general, cuando se anuncia el tratamiento fiscal que recibirá en un futuro un activo, ese anuncio repercute directamente en el valor de dicho activo.

    2.2.3.- Sencillez administrativa.- La administración del sistema fiscal tiene elevados costes tanto para el Estado, con objeto de gestionar la recaudación de impuestos, como para los contribuyentes, que dedican muchas horas a cumplimentar las declaraciones, pagando incluso para que se las hagan. A mayor sencillez menos costes.

    2.2.4.- Flexibilidad.- Cuando cambian las circunstancias económicas puede ser deseable modificar los tipos impositivos.

    Con un sistema tributario flexible debería ser relativamente fácil hacerlo. Sin embargo, estos ajustes muchas veces van acompañados de un amplio debate político, si el sistema tiene poca flexibilidad.

    2.2.5.- Transparencia.- Un sistema tributario debe proporcionar la información necesaria para que se pueda averiguar los impuestos que paga cada persona. Los contribuyentes son usuarios de servicios públicos, y deben poder conocer lo que pagan, tanto el propio contribuyente como los demás por los servicios que reciben. Un sistema tributario transparente debe de facilitar listas de contribuyentes con lo que paga cada uno.

    2.3.- El sistema tributario en España. Su calificación según las cinco principales características de un buen sistema tributario.- Vamos a calificar el sistema tributario de acuerdo con las cinco características anteriores:

  • Justicia.- La progresividad de nuestro sistema tributario se alcanza fundamentalmente a través del IRPF.

    • Existe un mínimo exento hasta aproximadamente 1.000.000 de pesetas.

    • El tipo impositivo varía desde el 20% hasta el 56%.

    Hay que distinguir entre tipo impositivo medio, que es

    Tributación y redistribución de la renta

    y el tipo impositivo marginal, que es el tipo que paga cada peseta adicional de renta.

    Tributación y redistribución de la renta

    Mientras que el tipo marginal aumenta a saltos, el tipo medio aumenta gradualmente.

    A veces pueden resultar efectos perversos (no deseados) del tratamiento fiscal de determinadas fuentes de ingresos. Por ejemplo, hasta hace poco tiempo estaban exentos del impuesto sobre la renta los ingresos derivados de la protección de desempleo. Esto desincentivaba claramente la búsqueda de empleo, porque para ingresos brutos que no llegaran al millón y medio, la renta disponible después de impuestos para el trabajador activo resultaba inferior a la del perceptor del paro. Además, para el tramo comprendido hasta los 2'25 millones de ingresos, la renta perdida por no trabajar durante la mitad del año resultaba inferior al 11%.

    Por otro lado, aunque el sistema tributario español es progresivo, en la práctica no lo es tanto debido a la gran variedad de disposiciones especiales. Por ejemplo, el poder deducir los intereses de los créditos hipotecarios, y el permitir que las ganancias de capital escapen a los impuestos en algunas circunstancias especiales, benefician en general a los contribuyentes de renta media o alta más que a los de renta baja, aunque estas disposiciones se introdujeran para fomentar la inversión y el ahorro.

    Otro ejemplo, es que las cotizaciones de la seguridad social son proporcionales a la renta, pero están sujetas a un límite máximo a partir del cual no se aplica esta proporcionalidad, lo cual introduce ciertas regresividades.

    Para evaluar la progresividad del sistema impositivo español es necesario examinar no sólo el IRPF, sino todos los impuestos, incluido el de sociedades. A menudo se critica que las sociedades no pagan la proporción de impuestos que les correspondería. Nos podríamos preguntar ¿sobre quién recaen los impuestos que paga la sociedad?. Pueden recaer (o incidir) sobre:

    • Sus trabajadores, en forma de unos salarios más bajos.

    • Los consumidores, en forma de precios más altos.

    • Los inversores, en forma de rendimientos más bajos.

    Por lo tanto, también hay que analizar la incidencia de los impuestos que describe quién soporta, en última instancia, su carga económica.

    Supongamos que se obliga a las empresas a pagar un impuesto de T pesetas por unidad de producto (por ejemplo, botella de bebida alcohólica). Pero para que las empresas estén dispuestas a ofrecer cualquier cantidad tienen que recibir T ptas. por botella más para compensarlas por el coste adicional del impuesto, que luego tienen que entregar al Estado.

    Para muchos autores, el impuesto de sociedades se parece mucho a un impuesto sobre ventas (el IVA); piensan que las empresas trasladan el impuesto en forma de precios más altos, por lo que si se incrementase éste, el sistema tributario no sería tan progresivo, sino menos. Si suponemos que el bien que vende esa sociedad lo consumen tanto ricos como pobres, al subir el precio del bien y repercutir igual en los dos sectores sociales, ya no es progresivo. Otro ejemplo de impuestos no progresivos es el que recae sobre vehículos.

    En resumen, en España el sistema tributario en su conjunto es ligeramente progresivo, siendo el IRPF el que mayor capacidad redistributiva tiene.

    2) Eficiencia.- El tipo marginal impositivo (T') está entre los más altos de la Comunidad Económica Europea. Esto parece que tiene un claro efecto redistributivo (luego pierde más eficiencia que otros sistemas de otros países).

    Con respecto a la neutralidad (característica del impuesto que hace que éste no modifique la decisión de los agentes frente a la que se tomaría si el impuesto no existiera) la legislación española contiene disposiciones que favorecen determinadas actuaciones consideradas valiosas por el Estado, como la deducción fiscal del ahorro por compra de vivienda. Realmente el Estado paga una parte del coste de comprar una vivienda utilizando el sistema tributario para subvencionar esta inversión.

    Otro problema es que el menor tipo impositivo que se aplica a los beneficios de sociedades, en relación al tipo del IRPF, incentiva a los individuos a crear sociedades, muchas veces atendiendo a razones fiscales.

    3) Sencillez administrativa.- La legislación fiscal española se puede calificar de bastante compleja, lo que se debe en gran parte al intento de tener un impuesto sobre la renta progresivo, y desgravar la renta procedente de capital. Cuando los tipos impositivos son altos es posible que a una persona de negocios le compense los gastos por tratar de eludir legalmente el pago de impuestos. La legislación fiscal ha evolucionado a una mayor complejidad, porque cada vez que se descubre una laguna para eludir impuestos se modifica la legislación para taparla.

    4) Flexibilidad.- Quizás haya habido excesiva flexibilidad en nuestro sistema tributario, puesto que desde la ley del IRPF en 1978 ha habido cinco reformas más hasta la ley del IRPF de 1991. Tal vez eso sea debido a la complejidad de nuestro sistema tributario, ya que cuando las estructuras tributarias son más sencillas resulta más fácil realizar el cambio. Por ejemplo, si el gobierno quiere recaudar más ingresos con impuestos que tienen un tipo único (por ejemplo, los impuestos sobre la propiedad), basta con subir el tipo.

    5) Transparencia.- El menos transparente de todos nuestros impuestos es el de sociedades. El IVA está en segundo lugar, y el más transparente es el IRPF, ya que hay listas de contribuyentes.

    33. TRANSFERENCIASN

    3.1 Introducción.- El estado puede afectar a la distribución de la renta a través de los programas de transferencias. Las transferencias son pagos recibidos por las economías domésticas sin que tengan que realizar a cambio ninguna actividad productiva, (pensiones).

    Aunque los pagos de transferencias pueden ser privados, como las pensiones y becas de las universidades privadas, es el estado el que realiza la mayor variedad de programas de transferencias. Vamos a destacar dos grupos de transferencias públicas:

    • Las transferencias de renta, cuyo objetivo es la redistribución de la renta de las familias de renta altas a las bajas.

    • El seguro social (S.S.) que protege a los individuos en periodos de necesidad con independencia de su renta.

    Programa de transferencias basados en las necesidades.

    Los programas públicos destinados a ayudar a los pobres se basa en que todos los ciudadanos tienen la responsabilidad colectiva de atender a las necesitados. La compasión es un valor humano fundamental. Aunque existen algunas discrepancias sobre el grado en que debe se ser asumida la responsabilidad de ayudar a los pobres por el estado o por las instituciones benéficas voluntarias, en todos los piases desarrollados el estado ha desempeñado un papel importante en la creación de una red destinada a proteger a los ciudadanos más desfavorecidos.

    Vamos a analizar las dos áreas de programas mas controvertidas: El bienestar y el mantenimiento de renta.

    3.1.- Programa de bienestar. En 1996 el congreso USA aprobó la ley que reformaba el estado de bienestar, basada en tres principios:

    3.1.1.- Estímulo del trabajo.- Existe el consenso que el programa de bienestar debe suponer una transición hacia el trabajo para todas las personas con capacidad. Es decir, los beneficiarios de estos programas necesitan incentivos para trabajar. El llamado “crédito para complementar la renta” proporciona un incentivo mediante la subvención de los salarios de los trabajadores de bajo ingreso.

    Otro incentivo para trabajar es la amenaza incorporada a la nueva legislación del recorte de los subsidios de desempleo después de 2 años de percibirlos.

    3.1.2.- Aumento de oportunidad.- Para obtener trabajo los individuos tienen que tener las cualidades exigidas por el trabajo. Por tanto la mayoría de las propuestas de reforma de los programas de bienestar, incluyen programas de formación.

    3.1.3.- Aumento de la responsabilidad.- Las propuestas de reforma de los programas de bienestar, también incluyen medidas encaminadas en fomentar el sentido de la responsabilidad.

    3.2 Programas de mantenimiento del nivel de renta.- Su necesidad no sólo se justifica en base a los valores humanos (compasión, etc.), sino también porque la pobreza genera externalidades negativas a la sociedad en su conjunto: delincuencia, droga, etc.

    Los gobiernos han tratado de reducir la pobreza abordando cada una de sus causas: reducir el número de parados, aumentar la renta de los ocupados, ayudar a los que no pueden trabajar por una u otra razón, mejorar las cualificaciones de los trabajadores de bajos salarios y reducir las discriminaciones.

    3.2.1 Reducción del Paro.- Los gobiernos intentan reducir el paro y sus efectos por medio de tres medidas:

    - El seguro de desempleo, que permite a las personas que se encuentran temporalmente en paro obtener unos ingresos. Pero tiene la laguna de que los parados de larga duración y los que entran por primera vez en la población activa no lo perciben.

    - El objetivo de situar a la economía a un nivel cercano al pleno empleo serviría para reducir el número de parados involuntarios, pero las recesiones económicas impiden conseguirlo.

    - Los programas de reciclaje, que permiten conseguir cualificaciones distintas a los obreros parados por puestos que se destruyen por innovación. Sólo han tenido un éxito limitado, debido también a problemas de movilidad laboral.

    3.2.2 Renta de los ocupados.- Los gobiernos también intentan aumentar los ingresos de los trabajadores con bajo salario. Hay dos actuaciones para este fin:

    - La legislación sobre el salario mínimo; pretende elevar los salarios de los trabajadores no cualificados. Pero este tema es controvertido, ya que un aumento de los salarios puede dar lugar a un aumento del paro.

    - La deducción fiscal por rentas derivadas del trabajo; es una subvención que concede el Estado a los trabajadores a través del sistema tributario. Es una forma de elevar su salario.

    3.2.3 Ayuda a los que no pueden trabajar (con programas asistenciales).- El gobierno y las comunidades autónomas financian programas destinados a ayudar a personas que no puedan participar total o parcialmente en la población activa. Se establece una pensión mínima para quien no pueda acceder a la prestación de desempleo o cuando ya la haya agotado, teniendo familias a su cargo y una renta inferior al salario mínimo interprofesional. La prestación supone el 75% del salario mínimo interprofesional (unas 44.000 ptas. en 1993).

    Las comunidades autónomas conceden una ayuda denominada salario social, situada en unas 30.000 ptas., con ligeros aumentos para cada miembro de la unidad familiar.

    Existen, además, otros programas cuyo objetivo es ayudar a que los pobres reciban un nivel mínimo para determinadas necesidades básicas que constituyen una red de seguridad, en la que se incluye la beneficencia municipal, las casas de acogida de algunos ayuntamientos o los comedores sociales de los departamentos de bienestar.

    4.- Transferencias de renta a los pensionistas y mejora de modificaciones de los parados.-

    En la medida en que la edad y el paro contribuyen a la pobreza, el esfuerzo de los gobiernos en su eliminación, exige para el primer colectivo, un compromiso de transferencias de rentas a pensionistas e inválidos, y de una formación de capital humano para los parados : “No se trata de dar peces, sino cañas para que pesquen”

    4.1.- Los programas de la Seguridad Social.-

    Estos programas comprenden las protecciones de contingencia de la Seguridad Social tales como pensiones de jubilación, invalidez o desempleo.

    4.2.- La carga de los programas de la Seguridad Social.-

    Los programas de seguro social pertenecen al primero de los tres grupos anteriores. Aunque contribuyen a crear una red de seguridad para los desfavorecidos, también benefician a la clase media. Los individuos hacen aportaciones a un fondo común que los protege en tiempos de necesidad. Comprenden los programas de protección de contingencia de la seguridad social en su componente contributivo: pensiones de jubilación, invalidez y desempleo.

    La financiación de estos programas es parecida a los seguros privados, en el sentido de que los individuos pagan para financiar su propia protección: es la llamada cotización a la seguridad social.

    ¿Cómo se cargan los programas de seguro social?. La seguridad social se financia por un impuesto sobre los salarios, que se paga por el empresario y el trabajador en la proporción 5 a 1.

    En la figura, en ordenadas se mide el salario que recibe el trabajador. Se dibujan las demandas de trabajo antes y después del impuesto. Dado que el coste del trabajador para la empresa es el salario que recibe más el impuesto, ésta desplaza la curva de demanda hacia abajo. También se dibuja la curva de oferta bastante inelástica.

    El salario de equilibrio, que sin impuestos sería W0, con el impuesto baja a W1. También hace el impuesto que se contraten menos trabajadores.

    Se observa que al haber dibujado la curva de oferta bastante inelástica, la disminución de salario es similar al impuesto.

    Tributación y redistribución de la renta

    La diferencia entre los seguros privados y la seguridad social es que mientras que en los primeros, como promedio, lo que se paga por el seguro cubre lo que se recibe, en cambio en la seguridad social las personas que reciben pensión de jubilación perciben como promedio prestaciones por un valor superior a la media. Y el cociente entre prestaciones y las cotizaciones es especialmente elevado en las personas de renta baja. Por lo tanto, el programa de la seguridad social es un programa redistributivo y un programa de seguro.

    4.3.- Por qué la S.S. es más que un programa de Seguros.

    En los seguros privados, aunque algunas personas reciben más de lo que pagan y otros menos, como promedio, las primas cubren los costes de lo que se recibe, incluido los costes administrativos, que suelen ser elevados. En cambio en la S.S. no existe una relación entre lo que se aporta y se recibe. P.E. los trabajadores solteros con salarios elevados perciben como promedio menos por cada peseta con la que han contribuido, que la familia de trabajadores mayores con salarios bajos y un solo perceptor de ingresos. De este modo la S.S. desempeña una labor redistribuida, además de su función aseguradora.

    5.- Los costes y beneficios de la redistribución.

    Los programas de impuestos, asistencia social y S.S. responden en gran medida a uno de los problemas fundamentales de la economía. ¿ Para quién se producen los bienes?

    A todos los grupos sociales les gustaría pagar menos impuestos y recibir más prestaciones y anudan las quejas sobre la justicia de cómo les afecta a cada uno estas actuaciones del estado.

    5.1.- Disyuntiva entre la equidad y la eficiencia.-

    La mayoría de los expertos coinciden en que a medida de que el estado redistribuye más renta a favor de los pobres, tiene que subir los impuestos a los ricos y personas de renta media, lo que reduce sus incentivos a trabajar y que unos tipos impositivos elevados reducen significativamente estos incentivos (disminuyen la eficiencia).

    6. TRIBUTACIÓN Y REDISTRIBUCIÓN

    56

    Tributación y redistribución de la renta

    Tributación y redistribución de la renta

    Tributación y redistribución de la renta