Manifiesto Comunista; Marx y Engels

Marxismo. Comunismo moderno. Socialismo. Lucha de clases. Asociacionismo. Plusvalía. Alienación. Capitalismo

  • Enviado por: J. Garzón
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 5 páginas
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El Manifiesto Comunista (1847) es la obra clave e inicial del movimiento obrero y del comunismo mundial. Fue escrita por Marx y Engels que en esa época contaban con 29 y 27 años respectivamente, y a pesar del tiempo transcurrido sigue conservando toda su frescura y validez.

Es la obra que sienta las bases del pensamiento comunista y ofrece una explicación propia de la evolución de la humanidad.

El primer concepto que resalta la obra, y el más importante, es la lucha de clases. Desde que las sociedades abandonaron el régimen primitivo de propiedad común de la tierra siempre han existido oprimidos y opresores. Pero ha sido con la llegada de la revolución industrial y la burguesía tal y como hoy la conocemos cuando esas diferencias entre unos y otros se han remarcado totalmente.

Estas luchas entre clases siempre desembocaban o bien en la transformación revolucionaria de la sociedad o bien en el hundimiento de las clases beligerantes, hasta que con la aparición de la burguesía se ha polarizado la sociedad en dos bloques antagónicos que luchan entre ellos, la burguesía y el proletariado.

La lucha ahora es abierta y no está encubierta, la burguesía ha ido revolucionando basándose en éxitos políticos y creando unas redes de producción y comercio cada vez más complejas y extensas (revolución industrial).

La base y el móvil de todo esto es el dinero, los burgueses han aglomerado a la población en grandes urbes, centralizando los medios de producción y concentrando la propiedad en manos de unos pocos, como consecuencia de esto se deriva también la centralización política.

La burguesía creó y desarrollo todo este sistema a partir del hundimiento de la sociedad feudal y basándose en los sistemas de esta.

La forma que tiene la burguesía para evolucionar es la sistemática destrucción y creación de mercados y modos de producción a medida que los antiguos no son ya lo suficientemente solventes, es una revolución permanente, va de crisis en crisis.

El proletariado, los obreros modernos, se sirven de las mismas armas que la burguesía empleo para acabar con el sistema feudal para volverse contra ella misma.

Estos obreros se ven reducidos a ser meros autómatas que trabajan poniendo en funcionamiento las máquinas, necesitan vender su fuerza de trabajo para sobrevivir, y lo hacen de una manera humillante “como soldados rasos de fábricas donde están continuamente controlados por oficiales y suboficiales”.

Pero esta explotación no termina en la fábrica, después de esta el proletariado ha de hacer frente a los pequeños capitalistas que a su vez codician el sueldo del patrón.

El proletariado pasa por diferentes etapas de desarrollo. Desde las sublevaciones y revueltas a pequeña escala (que pueden incluso beneficiar al burgués) hasta las más altas escalas de organización, creándose una masa compacta de proletarios a gran escala que buscan recuperar el status de trabajador digno pedido.

El proletariado no tiene propiedad, las leyes, la moral y la religión no son más que prejuicios que ocultan los intereses de la burguesía. No tienen ni siquiera las mínimas condiciones que en el pasado tenían los oprimidos, dadas estas por los opresores para mantener ese régimen de opresión. Lo que significa que la burguesía se verá inevitablemente hundida y la victoria del proletariado será inevitable.

Los comunistas representan siempre y en todo momento los intereses de los proletarios en su conjunto, son el sector más resuelto de los partidos obreros de todos los países.

Los intereses que persiguen son la conquista del poder político por el proletariado, la constitución de los proletarios en clase y el derrocamiento de la dominación burguesa.

Pretenden acabar con la propiedad privada, con la propiedad burguesa. La propiedad es el antagonismo entre el capital (producto colectivo, fuerza social) y el trabajo asalariado (el salario mínimo que dan los burgueses a los obreros). El salario es una apropiación miserable del burgués que hace que el proletario viva para acrecentar el capital y sólo en la medida en que los intereses de la burguesía quieran que viva.

En la sociedad burguesa contrariamente al comunismo el pasado domina al presente, y la independencia y personalidad que corresponde al trabajador la ostenta el capital.

Una de las tesis fundamentales del comunismo es que no hay trabajo asalariado donde no hay capital, por eso pretenden la destrucción de este.

Otro de los aspectos que el comunismo quiere modificar de la sociedad es la explotación que de los hijos hacen los padres, así como devolverle a la mujer el lugar que le corresponde en la sociedad. Pretenden unir a todos los proletarios ya que los obreros no tienen patria (“no se les puede arrebatar lo que no poseen”) y de igual manera que acabará con la explotación de unos individuos sobre otros también se acabará con la explotación de una nación sobre otra.

El comunismo pone de manifiesto que las ideas dominantes de un periodo son las ideas de la clase dominante del mismo. Así como la revolución comunista es la ruptura radical con las relaciones de propiedad tradicionales también lo es con las ideas tradicionales.

El primer paso de la revolución obrera es la elevación del proletariado a clase dominante, que conquista la democracia y crea el Estado.

El comunismo propone una serie de medidas para lograr los cambios que se propone, la abolición del derecho de herencia, la centralización en manos del Estado de todos los medios de producción y la obligación del trabajo para todos entre otras.

Una vez que se consiga hacer desaparecer las diferencias de clase y se concentre toda la producción en manos de los individuos asociados, el Poder público (la violencia organizada de una clase para la opresión de otra) perderá su carácter político.

Dentro del socialismo reaccionario se distinguen según Marx y Engels:

.El socialismo feudal

La aportación de estos movimientos se desarrolló principalmente desde el ámbito literario, dados los problemas que conllevaría otro tipo de lucha en el momento.

Este socialismo llevado a cabo por la aristocracia formula sus acusaciones contra la burguesía en interés de la clase obrera explotada, fingiendo no tener en cuenta sus propios intereses.

Al intentar movilizar al proletariado en su favor contra la burguesía, se olvidan de que el sistema de dominación que ellos sostenían no es valido para la sociedad actual, ya que no tenían ni las mismas condiciones ni el concepto de proletariado.

.El socialismo pequeñoburgués

Este socialismo fue desarrollado por los pequeños burgueses que temían por su supervivencia en la sociedad burguesa moderna.

Analizaron muy bien las relaciones de producción y las apologías de los economistas. Es a la vez un socialismo utópico y reaccionario, que predentendía volver al anterior sistema de producción que les beneficiaba, pero que fracaso estrepitosamente.

.El socialismo alemán o socialismo “verdadero”

Dado que Alemania estaba comenzando a experimentar el derrocamiento del sistema feudal de producción las referencias al movimiento obrero llegaron de Francia y se asimilaron de forma rápida, como si fuera “una traducción”.

Las tesis francesas tuvieron mucha y muy buena aceptación, aunque no se comprendían muy bien ya que el país estaba aún en proceso de derrumbamiento del absolutismo feudal. De esta manera fue castrada fue completamente castrada la literatura socialista-comunista francesa.

Como la burguesía ya estaba atentando seriamente contra los valores del sistema tradicional, los aristócratas hicieron frente común con el socialismo “verdadero” contra la los burgueses. Era como matar dos pájaros de un tiro.

Con el fin de consolidar la sociedad burguesa una parte de la burguesía desea remediar los males de la sociedad, dando lugar al socialismo conservador o burgués.

Con la pretensión de mejorar la vida de las clases trabajadoras se aseguran que se mantenga el equilibrio existente, tan solo con una salvedad: Hacer que el proletariado siga en el juego pero sin conciencia d clase.

Intentan apartar a los proletarios de todo movimiento revolucionario, para conservar el estado de cosas. “Los burgueses son burgueses en interés de la clase obrera”.

El socialismo y el comunismo crítico-utópicos son la última división del movimiento que se hace en el manifiesto.

Las primeras tentativas del proletariado fracasaron necesariamente. Los sistemas socialistas y comunistas propiamente dichos (Saint-Simon, fourier,...) aparecieron en el período inicial y rudimentario de la lucha de clases. Estos autores ya se dan cuenta del antagonismo y la lucha de las clases, pero no dan al proletariado la victoria por sus propios medios.

Planifican la solución de los problemas ateniéndose a una ciencia social, repudian toda acción política y toda acción revolucionaria.

Pero sus tesis de sociedad futura a partir del ataque de las bases de la existente son puramente utópicas. Se oponen encarnizadamente a todo movimiento político de clase obrera y pretenden abstraerse de la lucha de clases.

Los comunistas pretenden la pervivencia del movimiento ya como la lucha por alcanzar los objetivos e interés inmediatos de la clase obrera.

Apoyan a los radicales en Suiza, al partido de la reforma agraria en Polonia y en Alemania luchan junto a la burguesía(que lucha contra el absolutismo), pero en ningún momento se olvida que lo más importante es inculcar a los obreros su conciencia de clase.

Los comunistas fijan su atención principalmente en Alemania dado que está en vísperas de una revolución burguesa y puede ser el preludio de la revolución burguesa.

Los comunistas apoyan por doquier cualquier movimiento revolucionario contra el régimen político y social existente. “Las clases dominantes pueden temblar ante una Revolución Comunista”, “Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar”.

El Manifiesto Comunista defiende unas tesis y conceptos que son ya parte inseparable de la sociedad actual, como son la lucha de clases, el proletariado, el capitalismo, la plusvalía del trabajo, ect.

La obra de Marx y Engels sigue conservando, salvando el contexto de su época, toda la frescura y la validez que se necesita para analizar la actual situación social.

Hay que resaltar la coherencia que tiene el texto tanto por su desarrollo cronológico como por los argumentos que en el se exponen, y lo fácil y didáctico que resulta su lectura para el individuo del siglo XXI. Es una obra que mantendrá su vigencia y validez muchos años aún en la sociedad.