Immanuel Kant

Biografía. Vida y Obra. Racionalismo. Realismo. Empirismo. Conocimiento. Límites de la Razón. Fenómeno. Sensibilidad. Entendimiento. Dios. Metafísica. Moral

  • Enviado por: Mariano Garcia
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 11 páginas
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Indice

Introducción pag. 2

El problema pag. 3

Una crítica al realismo

Giro hacia la subjetividad

Límites de la razón pag. 5

Fenómeno y cosa en sí

Fenómeno, materia y forma

Formas de sensibilidad; espacio y tiempo

Categorías del entendimiento

Lo empírico, y puro o apriori del conocimiento

Conclusión pag. 10

Bibliografía pag. 11

  • Introducción

  • Es muy importante tener en cuenta quién fue Kant y qué desarrollos del pensamiento filosófico sostuvo como para haber provocado un cambio tan radical, pero para ello nos es imprescindible anticiparnos desde el vamos al momento histórico que le tocó vivir.

    Durante el siglo XVIII, llamado siglo de los iluminados o del iluminismo, claramente un movimiento cultural pretendió esclarecer o mostrar mediante la razón toda la realidad plena. Fue una época de confianza en la capacidad de la razón para poder llegar a explicar como son los aspectos de la vida humana. Esta manera diferente de ver el mundo estuvo inducida por una crítica a la tradición histórica que se basaba en la fe religiosa, la idea era considerar que la tradición puede ser cuestionada teniendo en cuenta los sucesos históricos, acontecimientos nuevos e irreversibles a partir de los cuales la tradición anterior no arrojaba ninguna explicación coherente a los fenómenos o sucesos del pensamiento.

    Uno de los hechos históricos más trascendentales fue en 1789 la revolución francesa, y con ello una de las manifestaciones de progreso más importante de todos los tiempos, ya que este tipo de cambios se prolongarían en tiempos futuros hacia toda la humanidad. Ya para esta época se podía hablar de progreso teniendo en cuenta las investigaciones de científicos tan reconocidos como Galileo, Kepler, Newton y Copérnico. También el pensamiento político que en aquella época se alimentaba de algunos filósofos ingleses y franceses que ya habían dejado atrás la creencia de dios como explicación de todas las cosas.

    Para el año 1724 nace Immanuel Kant en Königsberg, Prusia oriental, el cual va a tener una característica realmente asombrosa, en esa misma ciudad, estudió, enseñó y vivió toda su vida, realmente increíble. Desde un comienzo dedicó su vida al estudio filosófico, con especial interés en la física y las matemáticas, también se formó al pensamiento racionalista y empirista vigente en su época, y adicionalmente adquirió algunos conocimientos del pensamiento político. Por el año 1770 fue titular la cátedra de Lógica y Metafísica, lo cual marcó la finalización de lo que fue su período precrítico (llamado por él, sueño dogmático) a raíz de la lectura e interpretación de la filosofía de Hume. La censura lo condenó a no ocuparse de sus enseñanzas, como así tampoco de sus escritos acerca de asuntos religiosos, ya que como voy a describir desarrollaba criterios diferentes a los establecidos por la tradición cristiana. Entrado en edad y una vez abandonada la enseñanza muere en 1804.

  • El problema

  • El dogmatismo que advierte Kant en esta postura consiste en la aceptación acrítica de un fundamento injustificado del conocimiento. Si bien Descartes comienza su investigación filosófica con la pretensión de cuestionar la tradición que le precede, culmina su sistema con la intervención divina como fuente de toda verdad.

    Por otra parte, el empirismo de Hume lleva a cabo una tarea crítica que cuestiona agudamente a la metafísica tradicional.

    Una crítica al realismo

    El racionalismo y el empirismo son posiciones contrapuestas en cuanto a las facultades humanas que se consideran en el acto de conocer. Pero ambas posiciones coinciden al sostener que lo determinante en el proceso de conocimiento es el objeto. Cuando yo estoy frente a una cosa cualquiera que voy a conocer, es justamente este objeto el que determina la representación o imagen que yo me formo de el. El conocimiento que obtengo depende de la fidelidad o semejanza que pueda tener con respecto al objeto tal como es. Es el objeto el que imprime sus huellas en el sujeto (en el observador). Por ello conocer es una actitud contemplativa. Se llama realismo a la presuposición de que el conocimiento es una especie de copia de lo real. Y que lo que abusivamente denominamos realidad es algo dado, que está ahí disponible para el sujeto que quiere conocer. Este supuesto realista queda fuertemente cuestionado por la filosofía de kant, quien intenta dar una respuesta a los problemas que plantea esta concepción realista del conocimiento.

    Giro hacia la subjetividad

    Copérnico fue un astrónomo que en la segunda mitad del s. XVI intenta explicar el movimiento de los cuerpos celestes. La concepción dominante en esa época fue la teoría geocéntrica que sostenía que la tierra era el centro del sistema y los demás astros giraban en torno de ella. Esta teoría tornaba dificultosa la explicación y medición de la posición respectiva de los astros, así como la predicción de su lugar en un momento dado. Para ello Copérnico sostuvo que: “si suponemos que la tierra es lo que gira alrededor del sol y no viceversa, es mucho más sencillo calcular los movimientos celestes”.

    Kant creyó que lo que llevó a cabo Copérnico en la astronomía es, no fue solo una revolución en su disciplina específica, sino que su actitud tuvo como consecuencia una nueva manera de colocarse el sujeto en la actitud del conocimiento. Que el sujeto no se deja llevar meramente por lo que tiene ante sus ojos, más bien lo que se plantea como hipótesis es lo contrario de lo que observa. Para Kant, la subversión que implica la revolución copernicana se extiende a una nueva manera de pensar la relación entre el sujeto y el objeto de conocimiento.

    Kant: “ensáyese pues una vez si no adelantaremos más en los problemas de la metafísica, admitiendo que los objetos tienen que regirse por nuestro conocimiento". Lo que quiere decir aquí es que en el acto de conocer, el sujeto no es receptivo, es activo, no es un reflejo de lo conocido, sino que lleva a cabo una acción, una praxis: “en el acto de conocer no ocurre tan sólo un reflejo del objeto, tal como es, en el sujeto, sino que en cierta medida el sujeto elabora y modifica el objeto al conocerlo”.

    La Crítica de la razón pura fue el análisis de esta tarea en que consiste el conocimiento ya que pretende explicar cómo los objetos no son algo dado sino que son construídos por el sujeto que los conoce.

  • Límites de la razón

  • Fenómeno y cosa en sí

    Tenemos dos puntos de vista: uno de ellos es el de las cosas en tanto son conocidas, otro, el de las cosas tal como son en sí mismas. Una está considerada desde el punto de vista del sujeto, que va a referirnos un objeto modificado, elaborado y otro que sería, un punto de vista absoluto. Hay un doble enfoque: si Kant ha dicho que las cosas al conocerlas, las modificamos, llamaremos fenómeno al objeto considerado desde esta perspectiva, la del sujeto, y cosa en sí al objeto considerado independientemente de la relación cognoscitiva. Estas determinaciones son los "moldes" que el sujeto le aplica a un material sensible para poder construir lo que denomina "fenomeno" (escritorio, telefono, etc). Conocer ya no es simplemente reflejar la realidad tal como es, sino que implica actuar sobre ella transformándola.

    Fenómeno; materia y forma

    La filosofía de Kant va a intentar mostrarnos en qué consiste esta transformación que hacemos de los objetos para conocerlos. Estos en tanto fenómenos, están compuestos de materia y forma. La materia está dada por los datos sensibles, que se presentan a la intuición sensible. Conocer es, darle cierta forma a la multiplicidad sensible. "El escritorio es pastel”, estoy formulando un juicio. Hay algo allí que me afecta de determinada manera, como el color, la textura, etc. Pero si yo me atuviera exclusivamente a estos datos así como se me van apareciendo sólo tendría, dice Kant, una rapsodia de sensaciones, es decir percibiría una sucesión de datos aislados sin ninguna unidad. En cambio, para que pueda formular ese juicio tengo que haber llevado a cabo una actividad de organización. En este caso utilizando dos conceptos escritorio (substancia) y pastel (accidente). Para formular un juicio ya hay una elaboración, una actividad sintética muy importante para Kant que consiste en ordenar lo que percibimos de tal modo que lo que obtenemos no es una multiplicidad caótica, sino algo estructurado.

    Kant dirá, siguiendo a Hume: “en ningún momento yo tengo una impresión sensible de substancia ni de accidente”. Al percibir el escritorio no hay ningún dato que obtenga a través de ningún sentido que sea substancia o accidente. Entonces este par de conceptos son formas que yo le impongo al material que percibo. Estas formas no las obtengo de la experiencia, sino que son las que me permiten obtener experiencia de los objetos del mundo. Para que haya conocimiento entonces el objeto tiene que ser dado a nuestra sensibilidad.

    Formas de sensibilidad; espacio y tiempo

    La sensibilidad es una de nuestras facultades para conocer. Para que podamos recibir impresiones de un objeto externo, éste tiene que darse en el espacio. El espacio es lo que nos permite organizar los datos del sentido externo (oído, vista, tacto, etc). Los datos que nos suministra nuestra experiencia interna (recordar el verde de los árboles), deben darse en el tiempo.

    Espacio y tiempo; para Newton espacio y tiempo serían medios en los que tienen lugar los distintos fenómenos del mundo, como los escenarios, los marcos en los que tienen lugar los hechos que ocurren en el mundo. Pero para Kant esto no es así, el espacio y el tiempo no son para él "cosas" que están ahí, que tienen una existencia independiente del sujeto. Tampoco son propiedades de las cosas que percibimos, es decir no son empíricas, sino que son las primeras formas de las que dispone el sujeto para ordenar las impresiones sensibles. Para Kant tanto lo que llamamos espacio como lo que llamamos tiempo no son algo objetivo, algo que está ahí existiendo fuera de mí, sino más bien la condición de posibilidad para que los objetos se me presenten a mí y yo pueda recibir impresiones de ellos. Son formas puras de la sensibilidad, moldes que ordenan mis impresiones. Para que yo pueda obtener datos de un objeto éste tiene que presentarse para mí en el espacio y en el tiempo.

    Categorías del entendimiento

    Mediante la sensibilidad los objetos nos son dados a la experiencia, el sujeto es afectado por el objeto de determinada manera. El entendimiento es la actividad por la cual el objeto es pensado. Esto quiere decir que mediante la actividad del entendimiento el sujeto puede formular juicios acerca del objeto. Construir juicios acerca de algo equivale a llevar a cabo una actividad sintética. El juicio es una unidad de conocimiento, que consiste en unir un sujeto gramatical a un predicado. Los juicios se podrían reducir a la fórmula "S es P". En el juicio "el escritorio es pastel", se lleva a cabo una actividad de síntesis entre "escritorio", que es algo pensado por mí como una cosa (substancia), y "pastel" que es pensado por mí como una propiedad de esa cosa (accidente). El escritorio no es, en sí mismo una substancia, sino que pensarla como una substancia es el resultado de la actividad (juicio) a través de la cual yo la conocí. Los datos empíricos yo no los puedo modificar, simplemente me limito a recibir esos datos a través de la sensibilidad. Ahora cuando juzgo sobre esos objetos los estoy formando, de tal modo que se conviertan en objeto de conocimiento.

    La unidad de conocimiento es un juicio que puede tener diversas formas. Estas formas son las distintas maneras de enlazar un sujeto lógico con un predicado. A estos modos de la actividad síntética Kant los denomina categorías o conceptos puros del entendimiento:

    Cantidad: Unidad, Pluralidad y Totalidad

    Cualidad: Realidad, Negación y Limitación

    Relación: Substancia y accidente, Causa y efecto, y Acción recíproca

    Modalidad:Posibilidad - Imposibilidad, Existencia - Inexistencia; Necesidad - Contingencia

    Lo empírico y puro, o a priori del conocimiento

    Kant denomina con el término representación al género más amplio de conocimiento. Todo conocimiento es algún tipo de representación. Las representaciones se dividen en intuiciones y en conceptos. Una intuición es una representación inmediata de un objeto singular. Mi impresión sensible del color pastel del escritorio es una intuición. El concepto es una representación mediata , una especie de síntesis de una multiplicidad. El concepto escritorio es mediato, lo obtengo a partir de haber visto una cantidad de escritorios.

    Tanto las intuiciones como los conceptos pueden ser empíricos o puros. Una intuición empírica es una impresión sensible, la del color pastel, una intuición pura es la condición de posibilidad para que podamos percibir impresiones de un objeto dado. Son el espacio y el tiempo porque como habíamos visto, estas son formas de ordenar las impresiones sensibles. No son algo obtenido por la experiencia, sino que son la condición de posibilidad para que obtengamos impresiones sensibles. Las intuiciones empíricas son la materia del fenómeno y las intuiciones puras (espacio y tiempo) son la forma.

    Los conceptos empíricos son, por ejemplo escritorio, teléfono, etc. Son conceptos generales que provienen de la experiencia, pero hay otros que son puros, mediante los cuales yo organizo el material sensible bajo formas tales como substancia-accidente, causa-efecto, etc. Estas nociones bajo las cuales reúno lo múltiple bajo la forma gramatical de un juicio son los conceptos puros del entendimiento o categorías. Son puros porque no dependen de la experiencia sino que hacen posible a la experiencia.

    A los elementos que constituyen la forma del fenómeno Kant los denomina a priori, que significa independiente de la experiencia porque estos elementos que son los moldes con los que cuenta el sujeto para ordenar el material sensible y conocer el mundo, no provienen de los sentidos sino que son lo que nos permite obtener datos sensibles. Las estructuras a priori del sujeto humano son para Kant, en la sensibilidad el espacio y el tiempo, y en el entendimiento las categorías.

    Al descubrimiento de este tipo de conocimientos se debe la revolución copernicana, el giro que implica colocar en la subjetividad el peso del acto de conocer

    Kant: "Si es verdad que todos nuestros conocimientos comienzan con la experiencia, todos, sin embargo, no proceden de ella."

    Esta expresión significa entonces que nuestra experiencia se vale para conocer de ciertos conocimientos a priori sin los cuales no podría siquiera obtener impresiones sensibles, ya que obtendría simplemente un "caos de sensaciones", datos dispersos sin ningún orden. Estas estructuras no nos permiten conocer nada antes del encuentro sensible con el objeto, pero al mismo tiempo que percibimos algo se ponen en actividad inmediatamente para posibilitar nuestro conocimiento tanto del sentido común como del científico.

    La Crítica de la razón pura (1781); "crítica" es una palabra de origen griego, verbo (crino), separar, posteriormente este significado se hace más abstracto, pero conserva este sentido de analizar, separar, distinguir, discriminar. En este sentido someter algo a la crítica implica, de alguna manera, deshacer las certezas que tenemos en torno de eso. Aquí se lleva a cabo una crítica a la razón que para Kant, estaba demasiado confiada en sus posibilidades y el sujeto humano creía que nada escaparía a ser controlado por su racionalidad, adoptando una actitud dogmática. En este sentido lo que Kant va a intentar es la crítica a la razón pura, a la razón que ha demostrado a través de la ciencia moderna que su eficacia reside en la posibilidad de estar referida a priori a objetos. Este será el alcance de la razón.

    La Metafísica, el motivo por el cual se encuentra en tal situación se da por el hecho de que ella trata acerca de objetos de los cuales no puede haber experiencia. Para Kant la posibilidad de obtener experiencia acerca de un objeto es que éste pueda ser dado en el espacio y en el tiempo. Los objetos clásicos de la Metafísica (Dios, Alma y Mundo) son totalidades que no se han presentado al sujeto que conoce bajo las formas en las que él pueda obtener experiencia de ellas. Al no haber entonces impresiones sensibles de estos tres objetos, Kant va a sostener que ellos carecen de dimensión fenoménica. Es decir no pueden ser objetos asimilables a nuestra sensibilidad, sólo son cosas en sí. Y como Kant ha establecido que sólo podemos conocer los objetos en tanto nos son dados, o sea en tanto fenómenos, estas nociones a las que la Metafísica ha intentado acceder no son en realidad factibles de ser conocidas (el hombre no perdería la posibilidad de pensar en lo absoluto).

    Kant utiliza la palabra "razón" en la Crítica de la razón pura determinando:

  • en un sentido amplio, la razón es el conjunto de las facultades humanas para conocer. Este sentido se refiere a la racionalidad como una dimensión del hombre que comprende en una unidad, sensibilidad, entendimiento y razón propiamente dicha.

  • en un sentido estricto o restringido la razón es la tercera facultad que interviene en el conocimiento como la que nos permite inferir conclusiones a partir de premisas. En este segundo sentido la razón es la facultad de atenerse a reglas lógicas para producir razonamientos.

  • Conclusión

  • Si bien ha sido un trabajo exigido, por la cátedra de Filosofía a cargo del Prof. Ceolín, como condición sine quanon para la posibilidad de rendir el examen final de la materia, en mi condición de alumno a distancia, realmente aprendí, entendí y disfruté al mismo tiempo de poder realizar una investigación de este tipo, la cual me hiciera abrir los ojos hacia el mundo.

    En el presente se destaca el entendimiento de grandeza manifestada en la Crítica de la razón pura, obra que si bien fue escrita en avanzada edad, incorpora los pensamientos de un filósofo maduro que aprendió a interpretar como un giro hacia la subjetividad del conocimiento podía llegar tan lejos (aunque no lo supiera).

    Adicionalmente y enfrentando el paradigma de la Metafísica, a raíz de la revolución copernicana, y luego de establecer la posibilidad de los conocimientos a priori que solo pueden delimitarse dentro de la experiencia, en este caso buscarían algo incondicionado. Por lo cual la Metafísica no podría dejar de ser una especulación dogmática y consecuentemente abrirse de la filosofía.

  • Bibliografía

    • Carpio; Capítulo x “El idealismo Transcendental” KANT

    • Pasajes de la historia de la Filosofía / Internet

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