Historia Medieval Universal

Imperio bizantino. Bárbaros. Imperio Carolingio. Carlomagno. Islam. Feudalismo

  • Enviado por: Antonio R. Valdés
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 129 páginas
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EL IMPERIO BIZANTINO DESDE TEODOSIO A JUSTINIANO

LOS PROBLEMAS RELIGIOSOS Y SUS IMPLICACIONES POLITICAS

EL REINADO DE JUSTINIANO

Justino, promovido por un golpe de la guardia palatina ala muerte de Anastasio, pudo transmitir el imperio a su hijo, Justiniano (527-565).

Los personajes centrales del periodo serán el emperador mismo, que combinará las formas autocráticas típicas del Bajo Imperio, con una tendencia ascética (pareja a la difusión del monaquismo que él mismo promoverá), y un indudable talento político. Es el último gran emperador tardorromano, pues los que le suceden hasta Heraclio (el primero medieval), no alcanzan su altura.

Junto a él, Teodora, su esposa, hábil intrigante política, los generales Belisario y Narsés, el historiador Procopio de Cesarea, Tribonio, autor material de la gran compilación jurídica, y Juan de Capadocia, jefe del prefecto, y posibilitador de gran parte de las reformas del periodo.

  • Política exterior

  • La intención de Justiniano de consolidar el territorio oriental y recuperar parte de la influencia del occidental, se verá retardada, primero por los asuntos internos, con la grave revuelta del hipódromo, y, después, por la permanente amenaza persa sasánida, que, con Khusraw, se encuentra en un momento álgido.

    El Imperio sasánida ha conseguido mejorar su organización política y militar, disminuir su presión fiscal, e integrar elementos indios y persas en un florecimiento cultural. La disputa con Grecia por el mundo conocido, admite generalmente la existencia de Estados - tapón: Armenia, al N., y los principados árabes lakmíes y gassaníes al sur. Pero la situación es inestable, y seguirá siéndolo hasta el advenimiento del Islam. La paz del 532, determina un momento de quietud.

    La segunda prioridad de la política exterior oriental, será asegurar las rutas de comercio con el Extremo Oriente. Bizancio conseguirá dominar gran parte del Alto Nilo, Sudán, donde se produce cierta cristianización, Etiopía, Yemen, y la Península Arábiga, y desde ahí extenderá su conocimiento del Índico, como evidencia la Topografía Cristiana de Cosmos Indicopleusas.

    La segunda ruta es la que bordea el Mar Negro, a través de las extensas estepas de Asia central, donde, desde los movimientos delos hunos, quedan tribus nómadas (N), hasta la instalación de los turcos Tu-kiu en una serie de kanatos con capital principal en Sogdiana.

    En Occidente, la paz del 532, permite las intervenciones ya citadas en África, Hispania e Italia, a partir del 534. Y la instalación bastante larga (Roma-Rávena hasta el 720, Sicilia hasta el IX, sur de Italia hasta el XI) del poder bizantino, aunque la lejanía de la capital determine las peculiaridades que hemos visto.

    La posterior pérdida de Africa y la Spania bizantina, serán un elemento de menor importancia dentro de la potente progresión islámica.

  • Política interior

  • La justinianea, es st una política de conservación de instituciones tardorromanas.

    Siguió vigente el sistema de iugatio-capitatio, pero con eliminación dela corrupción, que permitió un mejor funcionamiento y el descenso de la presión fiscal. La res privata del emperador, pasará a la hacienda pública, exceptuando una pequeña parte (domus divina), que guardará para sí.

    Tb se aplicarán beneficios fiscales y donaciones de tierras para el voluntariado militar. El ejército contará con unos 150.000 hombres, aunque las campañas nunca superan los 20 o 30.000.

    Es de destacar la originalidad de la política intervencionista del estado, muy copiada en épocas posteriores. El Estado controlará los collegia de mercaderes y artesanos, establecerá monopolios, otorgará o suprimirá licencias de exportación, fijará algunos precios, y establecerá áreas distintas en la ciudad para el comercio de distintos pueblos (sogdianos, sirios, palestinos), aún respetando en sus líneas generales la dinámica del libre mercado.

    En el ámbito del derecho, la compilación justinianea bastaría para haber dado fama al periodo, aún a falta de otros elementos. Lo primero en compilarse (529) fueron las constituciones imperiales desde Adriano, bajo el nombre de Código, que seguía el sistema establecido por el Teodosiano. Las Novelas, recogieron las constituciones posteriores al 529. El Digesto y las Pandectas, la obra de los jurisconsultos romanos, sistematizadas. Y, por fin, una selección de todo, formó las Instituciones, instrumento de formación para los estudiantes de leyes.

    La obra jurídica no era políticamente neutra. Además de propiciar un marco coherente dentro del sistema tardorromano, y de incorporar elementos de la nueva moral cristiana (st en derecho de familia, y trato a los esclavos -aunque se sigue permitiendo la castración), y del nuevo orden social, recogiendo nuevas formas de adscripción del campesino a la tierra, que permitirá el uso extensivo de la compilación cuando se redescubra en el XII, potenciaba la forma autocrática del gobierno justinianeo.

    LA PRIMERA EDAD DE ORO: RENOVACIÓN CULTURAL Y ARTISTICA

    En tiempos de Justiniano, la gran obra patrística y de exégesis de la Biblia ha terminado. Pero aparece con fuerza la historiografía. El historiados esencial el Procopio de Cesarea, secretario de Belisario, que elaborará una Historia para este, otra para Justiniano, y un Historia Secreta, publicada tras su muerte, en la que trata despiadadamente al emperador y sus sistemas. Contó con numerosos prolongadores.

    Se forma en esta época el nuevo arte bizantino, abandonando las tradiciones escultóricas griegas, e introduciendo la nueva iconografía, el mosaico y el fresco, en los que generalmente aparecen los emperadores en presencia de Dios, o presidiendo ceremonias. La arquitectura, con el desarrollo de grandes cúpulas, tiene sus máximos exponentes en Antemio de Tralles e Isidoro de Mileto, constructores de Santa Sofía, primera combinación del templo de basílica central con el cruciforme.

    En literatura aparecen las primeras integraciones de lengua popular para hacerse entender mejor, y el principio de mimesis, imitación de obras clásicas (tal vez dentro del concepto de originalidad retórica?)

    LA EVOLUCION DE LAS QUERELLAS RELIGIOSAS

    El primer enfrentamiento de Justiniano, que se prolongará en sus sucesores, será combatir la herejía monofisita. Se recurrirá al pacto doctrinal (anulación de tesis nestorianas por algunos concilios, oposición de la teoría integradora del monotelismo, bajo Heraclio), o a la eliminación física de grupos de disidentes, entre las que destaca el cierre de la Academia ateniense, con la emigración de sus profesores a Persia, donde contribuirán al momento dorado de aquella cultura que se ha citado.

    La lucha será por lo general ineficaz, tanto para contentar a los disidentes, como a los ortodoxos. Los grupos monofisitas protagonizarán revueltas y apoyos en las áreas donde son admitidos (Siria, Egipto, Palestina).

    Contribuirá a esta “independencia” la cristianización de las academias, que si bien suponen acabar con los vestigios de cultura pagana en las mismas, tb potenciarán cierta autonomía “nacionalista”, que irá separando los mundos egipcio, sirio y palestino del griego, aún antes del Islam.

    También se inicia aquí la intensa persecución de los judíos. Se les prohibirá el proselitismo, la ocupación de cargos públicos, tener esclavos cristianos, algunos oficios, y los matrimonios mixtos. Serán frecuentes las destrucciones de sinagogas, lo que tiene importancia porque estaba prohibida su reconstrucción, o la de otras nuevas. Por todo, los judíos respaldarán tb los movimientos antigriegos allí donde viven en libertad (Persia, Siria).

    LOS SUCESORES DE JUSTINIANO

    El orden justinianeo se desploma a su muerte. Sus sucesores (Justino II, Tiberio, Mauricio, Focas y Heraclio), no consiguen evitar el deterioro interior, del que es máximo exponente el gobierno de terror de Focas, ni el exterior.

    La aparición de los lombardos en Italia,, restringiendo el ámbito de influencia bizantina. La pérdida de la Spania, a manos de Suintila. La desaparición de parte de Africa en manos mauritanas, las invasiones persas, que alanzarán a sitiar Constantinopla con ayuda de los ávaros, “preludian el Islam”, según MUSSET.

    La decadencia misma del régimen sasánida, permitirá aún a Heraclio reconquistar Armenia y parte de Siria. Pero las luchas han debilitado a ambos estados, con la interrupción de las vías comerciales, la creciente independización de Siria, Egipto y Palestina, y el crecimiento de los principados árabes.

    Bizancio, además, deberá enfrentarse a un tercer enemigo: la aparición de los eslavos en los Balcanes.

    LOS ESLAVOS.

    La absoluta falta de fuentes escritas (el primer texto es de Jordanes, VI) hace imposible determinar el componente étnico y geográfico de este conjunto de tribus.

    Lo eslavo, como ha señalado MUSSET, solo determina con cierta exactitud una lengua indoeuropea, relacionada con el balto.

    Por lo demás, se les supone originarios del alto Dnieper, tal vez entre la Polonia oriental y la Rusia Blanca occidental. Tienen una organización interna de tipo familiar-tribal, mucho más primitiva que la de ls bárbaros del s. IV.

    Por necesidades demográficas más que por presiones externas, habrían comenzado su expansión, hacia el Caúcaso (W), el cuadrado comprendido entre el Báltico, el Elba, el Oder y Baviera (E), y los Balcanes, donde su presencia comienza a notarse hacia el 550, de manera intermitente, puesto que no parecen interesados en permanecer, y las flota imperial les corta los contactos con su retaguardia, obligándoles a retroceder. Apoya su inestabilidad una total falta de solidaridad interna.

    Pero su presencia se intensificará a partir de los movimientos de los ávaros que motivan el desplazamiento de los lombardos. Penetrarán masivamente en la zona báltica, contando con la ventaja de un territorio ya muy castigado por los movimientos bárbaros desde los vándalos.

    En el s. VII, están instalados en la zona. Entre búlgaros, serbios y croatas. Y restringirán el dominio bizantino a Tesalónica y el Este del Peloponeso.

    LOS GERMANOS

    Se ha dicho que la historia de Europa desde Cesar a Justiniano, es la historia de los romanos y los germanos. Pese al carácter simplificador, la frase expresa el papel que las migraciones germanas, st a partir del s. III van a tener en la configuración de la posterior Europa medieval.

    LOS GERMANOS

    La escasez de fuentes, y el hecho de que todas ellas les sean exteriores, impide conocer con exactitud la protohistoria de los germanos, a quienes se considera ya aparecidos al sur de Escandinavia y en la península de Jutlandia hacia el 3000 a.C..

    Tras una lenta expansión por el litoral sur del Báltico, se habrían propagado por los valles de los tres grandes ríos Elba, Oder y Vístula, hasta entrar en contacto con los Celtas, de quienes probablemente recibirán el nombre, hacia el 500. a.C.

    Se supone que entonces estarían ya constituidos los granmdes grupos dialectales: ósticos (gótios, burgundios, vándalos), wésticos (francos, alamanos, bávaros, lombardos) y del Mar del Norte (anglos, sajones y frisones).

    A partir de ese momento, su expansión se hará a costa de los Celtas, a quienes irán desplazando hacia el sur, provocando las primeras rupturas de la frontera romana desde el 160 a.C., sobre el Adriático y las Galias, que no terminarán hasta la conquista de estas últimas por Cesar (58 a.C.), y el establecimiento del limes por Augusto. Se vivirá entonces un periodo de relativa paz, que explica la benevolencia con que son tratados los germanos en los textos de los historiadores romanos de la época.

    El contacto con el limes, st, a partir de la ruta del ámbar, que se dirigía a la desembocadura del Vístula, pero penetraba tb los valles de los otros dos ríos, producirá una cierta aculturación, a la que se atribuye la transmisión de ciertas técnicas agrícolas, el establecimiento del primer alfabeto rúnico en Escandinavia, la afición a la ostentación de sus clases dirigentes, y cierta complejidad en las formas de organización política.

    Hay, N.O., una distinción de mayor desarrollo entre los pueblos al este del Elba, respecto a los situados entre este y el Rin, que permanecen en estructuras más primitivas.

    RASGOS ESENCIALES

    Básicamente agrícolas y ganaderos, aunque con diferencias entre sí (más proclives a la ganadería los grupos del M. Del Norte). Practican una agricultura generalmente precaria (itinerante de rotulación de bosques). Una forma frecuente de organización del espacio, será el poblado, rodeado de campos de cultivo (cereales), y estos a su vez por pastos comunes para el ganado.

    La artesanía metalúrgica es importante, y escasa la textil y cerámica.

    El comercio se encuentra poco desarrollado, al tratarse de sociedades en las que existe el donativo y el trueque. Conocen la moneda, que atesoran, como metal precioso, pero no acuñan. El contacto con el limes intensificará sus intercambios, en los que los germanos aportan sobre todo ámbar, esclavos y metal.

    La sociedad se estructura en torno a tres niveles de solidaridad:

  • familia: con un parentesco entendido en sentido amplio. Agrupada bajo la autoridad del padre, que administra los bienes familiares. Los hombres alcanzan la edad adulta al iniciarse como guerreros (15 años), pero las mujeres permanecen en la casa paterna hasta contraer matrimonio. Se las considera guardianas de la pureza y la virtud familiar, lo que explica la dureza de las leyes contra el adulterio.

  • Tribu: en torno a un antepasado epónimo.

  • Grupo: formado por varias tribus, cuyos guerreros se reúnen periódicamente en lugares sagrados para elegir un jefe común.

  • Políticamente, cuentan con tres órganos:

  • Asamblea de guerreros libres, depositaria de la soberanía, que elige al jefe.

  • A veces asistida por un Consejo de Nobles o ancianos.

  • Un rey, que puede ser de dos tipos:

  • Dux o duce, es decir, jefe militar elegido para un periodo de crisis.

  • Con fundamento divino, en cuyo caso tiende a convertirse en hereditaria. Es frecuente que los pueblos practiquen ambas formas, en distintos momentos. La estructura monárquica desempeñará un papel primordial en la configuración de las formas políticas medievales.

  • Su religión se apoya en la idea del universo como un gigantesco campo de batalla entre los dioses y otras fuerzas espirituales, lo que explica la ubicación de sus santuarios (al aire libre: fuentes, árboles, montañas), y la importancia de determinadas fechas (solsticios, luna).

    Según MUSSET, se trata de pueblos con un cierto dinamismo, pero sin una verdadera estructura estatal, lo que les otorga un indudable valor de primitivismo en comparación con Roma.

    LAS MIGRACIONES DEL S.III

  • La situación previa.

  • Los francos se encuentran instalados en el Rin bajo, sobre la frontera NW gala. A su retaguardia, extendiéndose por el litoral hasta el Elba, se encuentran grupos de anglos y frisones, generalmente sometidos a grupos de sajones.

    En la ribera derecha del alto Rin, más o menos sobre la actual Alemania, se encuentran los alamanos, con los turingios en su retaguardia. Su paso al SE galo se ve detenido por grupos de burgundios, instalados en la ribera izquierda, y que actuarán contra los alamanes de motu propio,o impulsados por Roma.

    En Norica, sobre la actual Austria, se hallan los marcomanos. Y, de ahí hacia oriente, la frontera danubiana esta poblada por grupos de vándalos (asdingos y silingos), y suevos.

    Por último, Dacia, Tracia y el Ponto, están en poder de los grupos godos. Los Visigodos sobre las primeras, y los ostrogodos hacia oriente, ya en contacto con grupos persas.

  • Las causas.

  • En el origen de la migraciones del s.III, tienen gran importancia los movimientos de los grupos de la extensa estepa centroeuropea. En concreto serán los hunos, de origen turco, con elementos mongoloides, los que desde las proximidades del mar de Aral, inicien una expansión a occidente que, en una primera fase (375) derrotará a los alanos y presionara sobre los godos, y, en la segunda, les hará llegar a ellos mismos a Roma (410-451).

  • Las migraciones.

  • a) Los visigodos, instalados en la Dacia, han sufrido una fuerte aculturación. Desde Ulfila, dux y obispo, se convierten al cristianismo arriano. El 376, desplazados por la presión huna, cruzan el Rin masivamente. Valente ha de aceptar el hecho y se compromete a reinstalarles, pero la tardanza de la promesa imperial provoca un enfrentamiento abierto en el que muere (Adrianópolis) el mismo Valente. Teodosio les instalara en Mesia (visigodos) y Panonia (ostrogodos), todavía como reinos foede, con obligaciones militares a cambio de ser incluidos en la annona. Exceptuándose acciones de pillaje, generalmente para presionar a los emperadores, la paz se mantendrá hasta la muerte de Teodosio (395).

    Con el largo interregno de Honorio, la defensa militar queda en manos de Stilicón, que intentará combatir las invasiones hasta su muerte (408).

    En el 396, los hunos han reemprendido su expansión. La presión sobre los vándalos de la frontera danubiana, provocará nuevos desplazamientos.

    • Los visigodos son instalados en Epiro,

    • vándalos y alanos rompen la frontera en Norica (400),

    • una mezcla de vándalos, alanos y ostrogodos penetra en Italia, donde permanece desde el 408 hasta la muerte de Alarico (410), devastando Roma y secuestrando a Gala Placidia, hermana de Honorio,

    • y alanos, suevos y vándalos rompen la frontera gala (406) desplazando a los francos.

    b) Los suevos, vándalos y alanos que han roto la frontera franca en el 400, ocupan la Galia hasta el 410, en que cruzan los Pirineos:

    Suevos y vándalos asdingos se instalarán en Galicia,

    Los silingos en la Bética, y,

    Los alanos en la Cartaginense y Lusitania

    Lo reducido de su número (200.000), hace que, más que de una invasión, se trate de un aprovechamiento distinto del antiguo territorio romano. Intentarán el reconocimiento como reinos de Roma, pero Honorio les combate, utilizando para ello a los visigodos, que permanecían en Italia desde la muerte de Alarico, y que, con Ataulfo, pasan a la Galia para combatir a Jovino, usurpador, en nombre de Honorio. El 415 llegan a Hispania, arrinconan a suevos vándalos y alanos en Galicia, y consiguen el reconocimiento de Roma como reino federado el 420. En esta fecha, por tanto, se constituye el primer reino germano. Ocupa todo el centro-sur de Galia, más Hispania, con las limitaciones citadas.

    c) Se abre un periodo de paz, hasta Valente III (423-455), cuya regencia deja la defensa militar en manos de Aecio, hasta la muerte de este en 454. Intentará la restauración de las fronteras, amenazadas en diversos frentes:

    Suevos, vándalos y alanos, en el norte franco

    Alamanos en el borgoñés

    La expansión visigoda en las Galias

    El desembarco de los germanos en Britania (440)

    La llegada de las primeras oleadas de bretones a Armórica

    Aecio logra ciertos triunfos respecto a las fronteras franca y borgoñesa, y una primera expulsión de los bretones de Armórica.

    Pero nada puede hacer en Britania, sin guarnición romana desde el 440, donde las aristocracias locales se han alzado con el poder, sustituyendo el sistema romano de ciudades por un sistema clánico pre-romano .

    Ni respecto a los visigodos, que se han expandido, y que obtienen el 443 el reconocimiento de reino aliado, y no simplemente federado.

    d) Hacia el 440-450, se abren dos nuevos frentes.

    Los vándalos abandonan Galicia y cruzan a África el 429. Conquistan Africa Nova y Cartago, y obtienen el reconocimiento de Roma como reino el 443. Roma carece de ejército en África desde el siglo anterior.

    Atila, que ha sido aliado de Aecio durante 20 años, nombrado incluso por este magister militum para justificar como control romano el dominio que los hunos ejercen sobre los pueblos colindantes al Rin y Danubio, decide marchar sobre occidente. Derrotado el 450, el 451 consigue entrar en Italia. Sólo la intermediación del Papa León I evita la destrucción de Roma. Atila muere el 453, Aecio, el 454, y Valentiniano III, el 455.

    Hasta final del siglo, se consolidan y expanden estos reinos, pero tb los francos y, burgundios y alamanosm, en us respectivas zonas. La penetración de los ostrogodos en Italia (489), contribuye a dibujar el panorama previo al s. VI.

    e) Invasores e invadidos. Las causas de la desaparición del imperio.

    • Los pueblos germanos han experimentado una cierta aculturación durante los 3 siglos que he descrito.

    • Confederaciones. Asociados generalmente en confederaciones inestables, que desaparecen con las primeras derrotas. Estas, explican la rápida expansión de pueblos relativamente pequeños, que, N.O. dominaban una cierta confederación, así como sus rápidas desapariciones.

    • Número. Los invasores nunca fueron muchos. Las cifras máximas no debieron exceder los 80.000 para vándalos y visigodos. Por lo tanto, su peso en la demografía fue escaso, compensado por las muertes y exilios que la invasión provocaba. Sólo la lenta penetración posterior puede configurarse como verdadera colonización. Y la de este tipo se dio sobre todo en el norte franco.

    • Victorias. Es difícil explicar la rápida derrota de Roma en todos los frentes. Es cierto que los germanos aportaban nuevas estrategias y mejores armas. Pero, por una parte, eran pocos. Por otra, tenían importantes carencias (no tenían otro medio para el asedio a ciudades que el cerco por hambre; su único sistema de aprovisionamiento era el saqueo, con lo que esquilmaban el territorio conquistado; no siempre contaban con caballería, etc.).Y, por último, el ejército romano mismo estaba suficientemente germanizado como para poder combatir estos extremos.

    • Derrotas. Las derrotas romanas se podrían explicar en base a:

        • La carencia de ejército romano (abandono de África desde el s. VI, de Britania mediado el V), y su concentración en el eje Milán - Rávena, para la defensa de Italia.

        • El escaso número de tropas móviles, que no podían cubrir la extensa frontera imperial.

        • La antiguedad de as fortificaciones, gran parte de ellas del s. III. Pero, st,

        • Falta de apoyo social:

          • Desconfianza de Roma en levantar un ejército popular

          • “Traición” de sus aristocracias, debido a la fuerte presión fiscal que habían sufrido en los últimos años del imperio

          • Una cierta convicción de que los germanos traían ideas morales frescas, renovadores del esclerotizado sistema imperial

          • Traición de sus humiliores, que preferían el saqueo a la presión fiscal

          • Resurgimiento de ciertos localismos (vascones, bretones, celtismo)

          • Traición eclesiástica. La Iglesia comenzó a considerarse por encima del destino del imperio.

          • Bandidismo. Bagaudias. Circumcelliones.

    LA SOCIEDAD BARBARA

    LA NUEVA SOCIEDAD. CAUSAS Y SITUACION

    Las precarias formas económicas y de vida de la Alta EM, por lo general, mal conocidas, exigen ser estudiadas en el largo plazo, contemplando un periodo dilatado para poder destacar los elementos comunes y permanentes que se dan entre los ss. VI y XI.

  • En primer lugar, hubo una serie de variaciones geográficas:

    • Desde el s. III comenzó a acentuarse la separación entre las dos partes del imperio, con una creciente ruralización en el de Occidente.

    • Entre el VI y el VIII, queda definitivamente interrumpida la comunicación danubiana W-E, al instalarse los eslavos, con grupos suevos, en el Ilírico, que no volverá a restaurarse hasta el XI

    • Finalmente, se produce tb una cesura N-S, con la aparición del Islam desde el VII.

  • En segundo, se normalizó una situación permanente de hambre y penuria. La cosecha normal, el aprovisionamiento de víveres y vestidos, la estabilidad de la moneda, y las posibilidades de almacenamiento, fueron verdaderamente excepcionales hasta el despegue del los ss XI al XIII.

  • Se ha imputado esta situación a diversas causas, como la pérdida de valoración social de los trabajos productivos de bienes, pero, indudablemente, a principal fue la desaparición del sistema organizativo romano, que supuso:

    • La desaparición del sistema fiscal, que potenciaba la producción ante la necesidad de atender al pago de impuestos

    • La desaparición misma del Estado, agente económico esencial, en cuanto que consumidor, productor y redistribuidor de bienes.

    • La falta de un respaldo a la moneda

    • La decadencia del sistema de ciudades, como aglutinadoras de las funciones productivas, fiscales y comerciales en favor de la creciente ruralización.

    Naturalmente, esto no sucedió de pronto. Durante cierto tiempo, se intentó mantener el sistema romano, st en Italia, Galia e Hispania, por lo que, al principio, sólo se produjeron:

    • La desaparición de la presión fiscal, coercitiva de la producción de mínimos

    • La vuelta a un sistema de vida económica más “natural”, es decir, primitiva, como consecuencia de la ruralización.

    • Y las intensas perturbaciones que ocasionaba el hecho mismo de las invasiones.

    POBLAMIENTO, POBLACION, Y ACTIVIDAD ECONOMICA

    a) Población:

    Ya se ha señalado en el tema anterior que las invasiones no supusieron una gran variación demográfica inicial, en cuanto que el escaso número de invasores, se vio compensado por los fallecimientos y exilios que provocó la invasión misma.

    Al contrario, se inició un descenso demográfico que alcanzaría sus mínimos hacia el 600, fruto de una pobre tasa de natalidad, pese a lo precoz de los casamientos, de una fuerte mortalidad infantil, y del rebrote de la peste del 435 (nueve veces hasta el 720), lo que llevó la esperanza de vida a menos de 30 años.

    La densidad conocida para Britania, era de 2 hab / Km2, de 2,4 en Alemania, y de 5 ó 6 en Francia. En Britania no debía haber más de ½ M de habitantes. Y en la Hispania previa al Islam, 2 MM.

    b) Poblamiento:

    Sin abandonar por completo el sistema de grandes fundos romanos, se tenderá a la concentración en pequeñas villas rurales.

    Dos hechos que parecen controvertir estos datos, son los relativos al poblamiento en la Galia Merovingia y la Hispania Visigoda, ya que la existencia de numerosos toponimios nuevos supone la fundación de nuevas colonias. En el primer caso, es falso. Se trata, por lo gral, de cambios de nombre de las romanas existentes. En el caso de los visigodos, es cierto, en sus poblamientos en torno al Duero y Tajo.

    c) Actividad económico-alimentaria

    La debilidad demográfica, determinaba una pareja debilidad del rendimiento agrario, completando el círculo de la pobreza. La falta de mano de obra agrícola llevó a perpetuar la situación de los cautivos de guerra y el mantenimiento del sistema esclavista, como únicos medios de asegurar la permanencia de las explotaciones.

    Con todo, el paisaje agrario era una consecuencia de estas debilidades, estimándose que no estaría en explotación más del 5 o 6 % del suelo agrícola.

    Tb contribuyó el clima, que hasta el VII fue más húmedo y suave, potenciando la extensión del bosque, que no comienza a retroceder hasta el XI (la Europa altomedieval, es la Europa del bosque).

    Si en a Europa mediterránea, los problemas climáticos endémicos fueron la deforestación y el aprovechamiento del agua, en la del norte, lo fue el bosque, que limitó las posibilidades de extensión de los cultivos

    N.O., esto determinó una adaptación de los hábitos alimenticios al entorno que fue uno de los mayores logros de la época. La tradición alimenticia romana

    • Cereal panificable,

    • Vid y olivo

    • Leguminosas

    Fue siendo paulatinamente sustituida por la germánica, que solía constituir sus vicus con tres anillos concéntricos dedicados a

    • Jardín-huerto

    • Cereales

    • Bosque y ganado

    Lo que supuso el incremento de la caza, el cerdo, el queso, y la miel en la dieta.

    El pobre paisaje agrario, no se debe tampoco a una pérdida de las técnicas agrícolas, que, pese a la penuria (escaso barbecho, escaso conocimiento sobre abonos -hay legislación germánica sobre la cría de aves con este fin--, y escasez de útiles de hierro -pese a las dotes orfebres germánicas--), se conservaron e incrementaron (molino de agua, arado con ruedas).

    Con todo, el trigo, el ganado equino y bovino, la vid, fueron privilegio de las clases altas. Mientras que las bajas recurrieron a cereales menores (mijo, centeno), el cerdo, la oveja (por la lana y el queso), y nuevas leguminosas como la judía, o el nabo, que cumpliría las funciones de la entonces desconocida patata.

    En el área Med, la existencia de frutales, aliviaba el hambre, en cuanto que muchos de sus frutos (castaña, bellota, higo) resistían cierta conservación.

    PROPIEDAD, EXPLOTACION DE LA TIERRA Y ESTRUCTURA SOCIAL

    Modos de propiedad y formas de explotación de la tierra, son elementos fundamentales para conocer la estratificación de una sociedad cada vez más ruralizada. La escasez de datos (st VI al XI), no impide conocer las líneas básicas del panorama.

    a) Propiedad

  • PRIVADA. La tendencia a la concentración de grandes propiedades, no se detuvo con las invasiones. Si bien es cierto que al principio se dieron algunos repartos de las que pertenecían a algunos grandes propietarios romanos, y entre los germanos, en virtud de la hospitalitatis,

  • Los germanos adquirieron pronto los antiguos hábitos romanos de concentración, uniendo a la propiedad, su poder personal, incrementado por la falta de un Estado autoritario. Así:

  • VI: Jefes germanos y aristócracia romana provincial se apropiaron de grandes extensiones de ager publicus

  • VII: Se produjeron numerosas confiscaciones a vencidos

  • VIII: se da el primer intento secularizador de propiedades eclesiásticas (Carlos Martel).

  • POLITICA. Las monarquías germánicas mismas, apoyaron su poder en la tenencia de tierras, que les permitía sustentar clientelas origen de las aristocracias que, a su vez, sustentaban la monarquía misma.

  • El reparto a clientes, y por divisiones hereditarias, está tb en la base de la crisis que experimentaría la monarquía,

  • en favor de las aristocracias que, en virtud de sus propias clientelas, se constituirían como centros privados de poder político, lo que,

  • unido a la regionalización de sus ubicaciones, determinaría el panorama socio-geográfico típico anterior al feudalismo: centros de poder político y social regionales, cada vez más independientes entre sí.

  • ECLESIASTICA. La ultima gran propietaria, fue la Iglesia, cuyo patrimonio no podía sino crecer, debido a:

  • El prestigio social que conllevó la cristianización de Europa

  • Las donaciones expiatorias

  • La exención de impuestos

  • Tratarse de personas jcas, no sujetas a divisiones hereditarias.

  • Incluso tras Martel, se supone que poseían en Francia el 15-20 del suelo aprovechable.

    Con todo, las bases agrarias del poder aristocrático y eclesiástico, fueron gigantescas. Los bajos rendimientos derivados de las precarias condiciones de explotación citadas antes, no fueron tan importantes, pues, más que el rendimiento económico, importaba la base de poder político y social que la propiedad otorgaba.

    La distinción de matiz (aristocracia civil y eclesiástica de origen romano, militar de germánico) desapareció enseguida.

    b) Explotación:

    Semejante concentración de propiedad, requería de una ingente cantidad de mano de obra. Se atendió a esta necesidad mediante un sistema mixto que ya se había utilizado durante el Bajo Imperio:

    • La terra dominicata o reserva, se explotaba directamente, a través de mano de obra propia (gralmente, esclavos);

    • El resto se cedía a colonos libres (mansi), que aportaban al propietario una parte del rendimiento (10 %, normalmente), más ciertas jornadas de trabajo.

    Existían, por lo tanto, numerosos trabajadores libres, explotando tierras ajenas (ceorls sajones, frilingen francos). Entendiendo libre en sentido germano. Es decir, pertenecientes a un pueblo, con capacidad, como varones adultos y guerreros, de participar en la toma de decisiones políticas y militares asambleariamente.

    El tamaño de las tierras que explotaban, se fijaba según las necesidades familiares (de 30 a 100 Has. Unas cincuenta en secano, no necesariamente juntas. P.ej.: cereal, bosque común, huerto).

    La mejor garantía de su libertad, era convertirse en propietario, y son numerosas las alusiones a predios alodiales.

    N.O., su estatuto tendió a degenerarse. El sistema sólo proporcionaba beneficios al propietario. El trabajador agrícola se limitaba a subsistir, lo que le llevaba a acabar contratándose para un propietario mayor, terminando por explotar en usufructo la tierra de la que había sido propietario, y contribuyendo a la concentración de la propiedad de la misma en cada vez menos manos.

    La altísima valoración que tuvo, en una época de hambre, el tener la subsistencia asegurada, no impidió algunas revueltas, el bandidaje, y la escapada de esclavos.

    Por último, hay que señalar la peculiar valoración que tuvo la tierra en la época altomedieval, en la que se otorgaba mayor importancia al rendimiento (en frutos o poder) que proporcionaba, que al título jco de propiedad.

    CIUDAD, COMERCIO, MONEDA

    a) Ciudad:

    La arqueología ha documentado que la decadencia de las ciudades comienza hacia el II, cuando la mayor parte de ellas reducen su territorio a 6-25 Has, y lo amurallan.

    Aunque las invasiones producen más daño en el campo que en la ciudad, la ruralización que conllevan contribuye a sustraer de la ciudad gran parte de las funciones que hasta entonces había monopolizado, y que se trasladan al campo, en parte porque allí reside la mayoría de la población, y en parte porque los grandes propietarios de villas son los únicos que consiguen atesorar mano de obra suficiente como para dedicarla a las funciones artesanas (herreros, carpinteros, orfebres), comerciales (negotiatores, gralmente, de sus propios productos), de servicio (obras) y transporte.

    En la ciudad, comercio y artesanía subsisten, pero muy reducidos.

    Los dos elementos esenciales que permitirán la pervivencia de las ciudades serán

    • la existencia de obispo: que implica, sede de la función religiosa, pero tb, adquisición creciente de funciones administrativas abandonadas por el imperio (defensor plebis, intercesión con invasores, restauraciones).

    • El cultivo intramuros, que da trabajo a gran parte de la población, y asegura su aprovisionamiento

    La población decrece, pero de manera desigual, apenas perceptible inicialmente en Galia e Hispania, o en las ciudades mediterráneas, que, por su contacto con el antiguo tráfico marítimo, mantienen su valor funcional, muy marcada en la Italia de los lombardos (Florencia, de 10.000 a poblado dependiente de Lucca). En el norte (Loira, Somme), apenas se alcanzan los 1500 habs. Roma o París serán casos excepcionales (20-30.000). Más al norte, el fenómeno urbano apenas comienza a esbozarse, generalmente al amparo de la cristianización y la consecuente creación de obispados.

    Las antiguas aristocracias urbanas, ahora en su mayoría en las villas rurales, son paulatinamente sustituidas por las militares y eclesiásticas (obispos y sus familias de siervos y clientes)

    b) Comercio:

    El comercio es escaso.

  • Por una parte, el tráfico es difícil y arriesgado.

  • Siguen utilizándose las vías romanas (los germanos carecen de ellas), pero se hallan interrumpidas en muchos casos (Danubio), o amenazadas por la inseguridad.

  • Más fácil es empleo de vía marítimas, st las mediterráneas, donde se emplea el tipo de nave romana, y se cuenta con la protección de la flota bizantina.

  • No tanto las atlánticas, que se realizan tb desde el Med, a través de Gibraltar.

  • Se abren nuevas rutas: con el atlántico por tierra desde Provenza, o con el Mar del Norte desde Italia, a través de pasos alpinos. Esta segunda está en el origen del florecimiento del comercio en el Báltico (VIII), y del desplazamiento de los centros comerciales occidentales al Rin-Loira.

  • Pero, en cualquier caso, sólo la previsión de escasez, o el comercio suntuario, compensan los riesgos del tráfico.

  • Por otra, existe una tendencia al autoconsumo, con muy pocos excedentes.

  • Y, finalmente, hay que considerar la existencia de una amplio intercambio de bienes no comercial:

  • Donaciones y regalos

  • Donaciones expiatorias

  • Comercio de los muertos (ajuares suntuarios)

  • El comercio está en manos de siervos de propietarios de villas, que venden sus propios productos, o de negotiatores, generalmente sirios o griegos (seda, esclavos).

    El mercado sigue operando como lugar de fijación de precios de productos, e intercambio. Algunos se configuran como realidades preurbanas, a partir de las wyk, o ferias germanas.

    c) Moneda:

    • Los reinos visigodos siguen la acuñación de monedas romanas.

    • Tardan (VII) en incorporar sus propias leyendas y efigies

    • Pierden la regalía

    • Consecuentemente, su realizan acuñaciones privadas

    • La moneda tiene un valor de intercambio como oro-mercancía, lo que explica que a veces sea acuñada por comerciantes.

    • Se atesora en lingotes, y se acuña cuando hay necesidad de gastarla

    En cualquier caso, puede hablarse de

    • Deflación: La moneda pierde peso. Desaparece la de oro, sustituida por plata, o plata sobredorada

    • Escasez: Innecesariamente atesorada

    • Escaso tráfico: Comparte el horizonte comercial con el trueque directo

    • Pierde su función de valoración: Compartida con otros bienes (trigo, ganado), lo que lleva a hablar de una economía “natural”, primitiva.

    LA COHESION SOCIAL

    Además de los citados, los grupos sociales se enfrentaron a la necesidad de una definición como grupo coherente, en una situación de vacío estatal, y como repuesta tb a la inseguridad y la violencia.

  • La fusión social:

  • Las migraciones supusieron una profunda alteración, que, unida a la emergencia de los grupos indígenas, provocó una rápida ruptura del sistema anterior, pero no una situación revolucionaria.

    Tres elementos contribuyeron a acelerar la fusión, que se considera conseguida ya en el VII:

    1. La ruralización: Los asentamientos germanos en régimen de hospitalitas (el propietario romano conservaba uno o dos tercios), la coincidencia de intereses, conservadores de la estratificación social preexistente, y el primitivismo de la nueva situación, con sistemas de explotación agrícola en la que ambos grupos tenían experiencia, favoreció una rápida integración.

    Esta fue más lenta allí donde la desproporción humana era muy favorable a los romanos, lo que permitió una pervivencia más larga de sus valores (existe incluso una normativa germana -ostrogoda- prohibiendo los matrimonios mixtos), donde se prolongó la situación de guerra (los vándalos en África), o donde se tardó más en estabilizar poblaciones (asentamientos eslavos en el Danubio). Pero por lo general fue muy rápida.

    2. La necesidad: La ausencia de un poder estatal, movió a los grupos a buscar un sistema, generalmente muy conservador, para impedir la perpetuación de la violencia y la inseguridad. Contribuyó tb la situación de extrema pobreza.

    Los germanos hubieron de hacer un esfuerzo inicial para equiparar el sistema político preexistente, pero el rápido derrumbamiento de este, facilitó la solución. Tb, en cuanto a adaptarse a las formas de vida urbanas, que desconocían. Pero la decadencia de las ciudades, tb facilitó la situación.

    4. La Iglesia: El proceso de cristianización es masivo durante estos primeros siglos. La Iglesia, doblemente interesada en la fusión, por mantener la estructura social, y por imperantes éticos, contribuyó a facilitarla.

  • Familia y clientela:

  • La familia, entendida como un parentesco en sentido amplio, fue uno de los medios de tener la seguridad que el vacío estatal no proporcionaba.

    Particularmente interesante en ella, además de la figura del cabeza, ya comentada, es la situación de la mujer, entendida en ciertos aspectos jurídicos como parte del patrimonio familiar, y, por lo tanto, protegida en la familia paterna y la del marido (dote, arras). Aunque la Iglesia, donde no existía aín doctrina sacramental sobre el matrimonio, intentó mejorar su situación (sujeto de numerosos abusos, concubinato, divorcio, etc.), estamos todavía lejos de una influencia decisiva en la manera de penasar el papel femenino en la familia.

    La necesidad de obtener seguridad y sustento, está tb en la base de la clientela, similar a la de los primeros tiempos romanos, en la que, como hemos visto, el encomendado mantiene su libertad. La situación económica, N.O., hacía que su situación real fuera más próxima a la del esclavo de lo que pretendía su estatuto jco.

    Una forma peculiar de clientela es la militar, que, al contrario que la anterior, no se considera deshonrosa, y hace depender la calidad del encomendado de la que tuviera su señor.

    Aunque no existe una regulación de la misma, y falta el elemento de la cesión de tierras a cambio del servicio, esencial en la posterior Europa feudal, estamos ante el antecedente de una institución de extraordinaria importancia en la época bajomedieval: el vasallaje.

    ORDENAMIENTO Y PRACTICA JURIDICOS

    El vacío legislativo que deja la caída del Imperio, da lugar a la aparición de un sistema jco nuevo, que, aunque aún en formación en estos días, llenará la EM hasta el s XIII.

    El derecho germánico aportó:

    • Un derecho consuetudinario que tenía a la comunidad misma como fuente única. El derecho no era manifestación de la actividad legislativa de ningún órgano o príncipe, como sucedía en el D Romano, sino que pertenecía a la comunidad. Los germanos verán a sus reyes, o al presidente de sus asambleas, como un mero ejecutor de esta voluntad popular, comunitaria, expresada en la asamblea de hombres libres. Este concepto es esencial para comprender la evolución de las relaciones entere cuerpo social y poder político en la EM.

    • Una conciencia colectiva de lo que es justo. Por esta permanente conciencia, y por su carácter consuetudinario, el derecho no precisa de ser escrito.

    • Tampoco es un derecho de grandes principios abstractos, sino atento a una casuística muy concreta.

    El romano:

    • La capacidad legislativa plena de los emperadores, que influirá en la creciente labor legislativa de los reyes germanos, que acabará siendo fuente de Dº.

    • El principio de territorialidad, frente al de nacionalidad que importan los germanos. Y que los reyes necesitarán aplicar para determinar claramente su ámbito de poder.

    • Los principios cristianos, que aunque sólo como tenue barrera moral, impregnan ya las influencias romanas.

    La consolidación de las monarquía germanas, llevó a la compilación escrita de los derechos consuetudinarios, generalmente muy posteriores al inicio de la vigencia de aquellos:

    481- Código de Eurico, aplicable solo para visigodos, que contiene elementos romanizantes e influyó en otras compilaciones, como

    486 - La Ley Sálica, merovingia, o la

    VI- Ley Gombeta, burgundia

    580 - Leovigilfdo hace revisar en Hispania el Córigo de Eurico (Codex Revisus, que aún no incorpora el principio de territorialidad),

    643 - El Liber Iudiciorum, de Recesvinto, compilación de edictos reales, ya si.

    Todos estos textos se apoyaron en preceptos germanos. Pero la Europa bárbara no ignoró el Dº Rº, del que existen compilaciones como La Lex Romana Visigothorum, o Breviario de Alarico, del 506, aplicado el Galicia y Germania durante toda la Alta Edad Media. En Italia se utilizó el Código de Teodosio II, y alguna parte de la compilación justinianea.

    ORGANIZACION DE LOS REINOS GERMANOS

    I. LA EVOLUCIÓN DE LAS FORMAS POLÍTICAS. GENERALIDADES.

    Tras las invasiones bárbaras, el Estado se diluye. Las causas se encuentran:

    • Por una parte, en la penuria económica y la regresión en las formas de organización política y social.

    • Por otra, en la barbarie misma de los reinos germánicos, y,

    • Por otra, en los cambios conceptuales que supone el triunfo de la evangelización y el cristianismo.

    La EM vivirá con el recuerdo del Imperio, como utopía, y con la organización local como única realidad capaz de asegurar la atención de las necesidades cotidianas. La noción de res publica imperial desaparece. Las posibilidades de organización política se reducen a territorios mucho más restringidos.

    La barbarización, N.O., no se produce en todas partes por igual, ni al mismo tiempo. Hispania, y el S.E galo mantienen mucho tiempo las instituciones del Bajo Imperio. Algo parecido sucede, por distintos motivos, en la Italia y el África del Norte protegida por Bizancio. En la francia merovingia se produce una mezcla de elementos romanizantes y germánicos que retrasa el retroceso político. Solo en Britania y al norte del Rin, la barbarización es completa e inmediata.

    Los reinos germánicos se moverán entre grandes retrocesos y algunos momentos de brillantez. Pero, por debajo de estos vaivenes, se encuentra una clara línea evolutiva, y la consagración de algunas formas políticas que serán de gran importancia en la época siguiente.

    La conservación del latín como lengua administrativa, algunos principios de Derecho Romano, y la nueva ética que trae el cristianismo, serán las contribuciones romanizantes. La monarquía, y una nueva aristocracia, serán las germánicas.

    (APENDICE DOS PRIMERAS PREGUNTAS CONFORME AL PROGRAMA)

    CRISIS DE LA NOCION ROMANA DE RES PUBLICA Y SU SUSTITUCION POR LA IDEA GERMANICA DE REINO

    En Occidente, la idea de res pública desaparece con el Imperio. Esta desaparición, N.O., se retrasa en aquellos puntos donde la romanización sigue siendo intensa, casos de Italia y el N. de Africa, por la mantenida influencia bizantina, o del SE de las Galias e Hispania, por la rápida mezcla de elementos germanos con el sustrato romano previo, a veces intensificada por la previa romanización de los invasores, como en el caso de visigodos y ostrogodos.

    De modo que, hasta el s. VI, la barbarización sólo fue plena en Britania y al N. del Rin. En el VII, se generalizaría.

    La situación cotidiana, con unas condiciones económicas de miseria y hambre, y unas instituciones bajorromanas que habían mostrado ya su ineficacia para gestionar territorios extensos durante los últimos días imperiales, fue imponiendo necesariamente soluciones más próximas a la realidad que las que se apoyaban en una idea global de imperio.

    Las monarquías germanas, con indudables elementos de orden, apoyados en la jefatura militar y judicial indiscutible de sus reyes, y en su capacidad para coordinar las fuerzas aristocráticas, serán la alternativa posible más próxima. Por su propia naturaleza (añadida a la quiebra de la idea global), su ejercicio se atendrá a espacios locales, mucho más reducidos. Y, por su tradición, les será ajena la idea de res publica (vid infra).

    Del Imperio, en el aspecto político, sólo sobrevivirán tres cosas

    • El uso del latín como lengua administrativa

    • Algunas instituciones de Derecho Romano

    • La incorporación de la nueva ética cristiana, que aparece ya recogida en la gran compilación justinianea.

    El concepto de res pública, desaparece. Pero no se pierde. Por intereses propios, los guardará la Iglesia, como ideal utópico dentro del más general de Imperio-Iglesia universal. Y lo hará rebrotar (como idea, no como práctica) en tiempos de Carlomagno, en su nueva forma de “bien común”.

    Hasta el V, la Iglesia había intensificado su vinculación al Imperio, por entender que este era el vehículo idóneo para la propagación de la evangelización. El resultado es fue sacralización del poder imperial, a cambio del reconocimiento por el Estado de la auctoritas eclesiástica en materia religiosa. Esta fórmula no redundó en una teocracia, sino en el reconocimiento de dos esferas de poder distintas y complementarias.

    Pero en el VI y VII, el Imperio de Occidente se desmorona. Y, si en Bizancio puede mantener políticas similares a la citada, en Occidente habrá de admitir una creciente secularización de sus funciones, que, a la postre, acabará por crear enfrentamientos con el poder civil, pese a que no mantendrá nunca posturas integristas, y admitirá siempre la división de poderes. Pese a su intención de vincular la vida pública a su ética, la Iglesia reconocerá siempre la existencia de un poder civil, cuyo origen se encuentra en el juego de otras fuerzas sociales y económicas.

    Dentro de estos límites, la participación eclesiástica en la reconstrucción civil y política, se hará por tres vías

    • Doctrinal, función que corresponderá al papado. Gregorio I (590), es el primer ejemplo. Aunque se limita a sentar las bases teóricas de una nueva Iglesia Universal, que englobe las episcopales, y a definir el papel del emperador como jefe de una comunidad cristiana.

    • Individual: Algunos obispos y prelados son, como en época precedente, consejeros de algunos reyes.

    • Colectiva, a través de concilios o sínodos obispales, que regulan la vida religiosa, pero tb la política (Toledo, 632, influido por S. Isidoro “serás rey si cumples estas normas, o no serás rey”).

    Pero, sobre todo, por el mantenimiento del ideal de unidad, que no era sino un recordatorio del pasado imperial. Como dice QUILLET, “El sueño de unidad religiosa y política, dominó la sensibilidad medieval, jugando el papel de utopía creadora, en un momento en que dicha unidad, afirmada sin cesar en las doctrinas, era, también sin cesar, contradicha por los hechos”

    CARACTERISTICAS COMUNES Y RASGOS GENERALES DE EVOLUCION DE LOS REINOS GERMANICOS

    Esas fuerzas de cuyo juego se deriva un poder civil respetado como autónomo por la Iglesia, no son otras que la monarquía y la aristocracia.

    La monarquía es la gran aportación germánica a la EM. El rey germano, funda su poder en dos elementos: el ban, o jefatura militar, y el mund, o capacidad judicial máxima. En cuanto que está respaldado por la fuerza militar y económica, del emperador romano no le separa el despotismo (a fin de cuentas, aquel se encuentra tb respaldado por el mismo tipo de fuerzas), sino el aparato burocrático que reviste de cosa pública el poder imperial.

    Los reyes germanos justifican su acceso a la realeza a través de tres elementos: sangre, sucesión y elección. El reino apoyado en el derecho de sangre se comprueba en todos los pueblos que cuentan con un linaje regio El elegido entre uno o varios linajes se da más en aquellos que conservan más tiempo sus tradiciones paganas.

    En ambos casos, la sucesión hereditaria no está sujeta a normas fijas, pues algunos pueblos siguen normas de derecho privado (el reino es patrimonio de la corona. El reparto de este entre los herederos, no supone necesariamente división), y en aquellos que no lo hacen, la sucesión puede estar sujeta a elección.

    Paulatinamente, se va imponiendo el sistema electivo. Sobre todo entre anglosajones, lombardos y visigodos. Entre estos últimos, la influencia de la Iglesia a través de los concilios tendrá mucha responsabilidad en el afianzamiento del sistema electivo. Por contra, los merovingios consiguen mantener la sucesión hereditaria de tipo privado durante diez generaciones.

    El segundo elemento decisivo de la monarquía germana, es la aristocracia. La germanización del mundo romano se debe en buena parte a la fusión de las aristocracias de ambas culturas, por lo que su importancia política será fundamental. Es una fuerza social y económica nacida de la propiedad de la tierra y del poder y prestigio que esta propiedad conlleva. Participa en los asuntos de palacio. Su posición en la administración le permitirá controlar los mecanismos del poder e incrementar el suyo con la adquisición de nuevas tierras. Cuenta con una potente clientela militar, prestigio, influencia, y dinero. Pero no es una nobleza de sangre.

    Será esta aristocracia más o menos colegiada la que acabe eligiendo y deponiendo reyes. Su paradigma serán los “mayordomos de palacio” franceses. Sólo en periodos de reinado muy largos, con un monarca que cuente con un gran respaldo militar y económico, se interrumpirá temporalmente esta norma.

    II. LA EVOLUCION POR AREAS

  • Italia y África

  • En África la evolución es relativamente sencilla. Trasamundo ((494), pondrá fin a las persecuciones de Genserico y sus sucesores contra el alto clero y la aristocracia provincial.

    Los vándalos se encuentran con un régimen despótico, basado en su fuerza militar, en su arrianismo, y en el mantenimiento de su lengua óstica, sin ningún indicio de aculturación con los indígenas. Cuando Narsés y Belisario, al frente de 20.000 hombres, y con el respaldo de la potente flota bizantina, penetren en África (534), desaparecerán sin dejar más rastro que el de sus destrucciones.

    Los vándalos supervivientes serán deportados a Asia, y la guerra proseguirá en tono menor contra las tribus bereberes y Mauritania, con una pulsión mayor hacia el 540 que es termina por el general Juan el Troglita hacia el 545.

    África es dividida en seis provincias que quedan bajo completo dominio bizantino.

    En Italia la situación es mucho más compleja. Podemos hablar de varias fases:

    • Hacia el 500. La idea bizantina es mantener el control del territorio tolerando la instalación de los ostrogodos que, con Clodoveo, recién convertido, al frente, ejercerán las funciones de guarnición, mientras las políticas se realizan desde las instituciones tardorroomanas.

    • 496. En esa línea, se hace cargo del mando ostrogodo su rey Teodorico, formado en la cultura romana durante su largo cautiverio como rehén en Bizancio. Teodorico intentará renovar el pacto romano - gótico, pero irá encontrando crecientes dificultades, concentradas hacia el final de su reinado (526), y compuestas por:

        • La escasa mezcla entre ostrogodos e italianos. Incluso el reparto de tierras acaecido con su instalación se ha referido más al reparto de las rentas, que a la efectiva conversión de los ostrogodos en agricultores.

        • La utilización de su arrianismo como elemento diferenciador. Que entorpecerá la fusión antedicha, y que será utilizada por Bizancio para socavar su poder, del que no se siente muy segura, potenciando a los francos católicos.

        • Los problemas sucesorios. Muerto sin sucesor claro, le sucederá Atalarico, un menor bajo regencia. La usurpación de su trono por Teodato (534) será la excusa que moverá a Bizancio a intervenir.

    • 534. La flota bizantina comienza por tomar Sicilia y puertos adriáticos para asegurar sus rutas. Desde estos, va reconquistando el interior. En el 346 caen Roma y Nápoles. Cuando la guerra está a punto de concluir (540), se produce un recrudecimiento motivado por tres frentes simultáneos que ha de atender Bizancio:

        • Mauritania (ya citado). Fin el 545

        • Danubio y Mar Negro, con ataques de búlgaros y persas. Paz precaria el 546

        • Totila, que dirigirá un levantamiento ostrogodo en Italia, en el que participan numerosos esclavos.

    • 554. Narsés y Belisario, de nuevo, consiguen la victoria. Pero en el transcurso de la guerra, además del empobrecimiento de Italia, no solo han desaparecido los ostrogodos, sino tb la aristocracia senatorial, poniendo fin a cualquier posibilidad de resucitar el régimen dual o las instituciones tardorromanas.

    • 568. Lombardos. Instalados en Panonia desde el 527, foedus de Bizancio desde el 541, la presión ávara les hará descender sobre Italia, que se enfrentará a los primeros germanos no aculturizados (romanizados) de su historia.

    • 572. Con Alboíno toman Pavía, futura capital de su reino, y gran parte del valle del Po y del N.O italiano. Desde ahí, tribus armadas se extienden por el territorio, evitando siempre los lugares de dominio bizantino (vid infra), y fundando dos nuevos centros de poder en Spoleto (centro) y Benevento (S). La invasión retarda cualquier posibilidad de constitución de un reino sólido, que seguirá las siguientes pautas:

        • Authari (584-590), comienza a adoptar un sistema romanizante de reparto de territorios, constituyendo has 30 ducados (al mando de un dux) independientes.

        • Agigulfo(590-616) Colaboración creciente con provinciales. Conversión privada al catolicismo.

        • Sínodo de Monza (649), unificación religiosa.

        • Perctarit (671-688) reina ya sobre un reino con instituciones de indudable corte romano.

    • La fragmentación política y geográfica de Italia es un hecho:

        • Bizancio conservará Génova hasta el 640, Roma-Rávena hasta el 572, Venecia, Sicilia, y la antigua M. Grecia hasta el s.IX.

        • Los lombardos, ejercerán un reino efectivo en el norte. Spoleto y Benevento se constituyen como ducados independientes.

  • Hispania visigoda

  • El 500 se inicia en Hispania con la derrota de Alarico II frente al rey franco Clodoveo en el 507, que supondrá la pérdida de la casi totalidad de los territorios visigodos en la Galia, y el éxodo masivo de visigodos hacia Hispania.

    Sólo la intervención del rey ostrogodo Teodorico, logrará detener este movimiento, sustrayendo (hasta su muerte) la Provenza francesa de manos francas, y actuando en Hispania como regente de su nieto Amalarico.

    Hay que recordar que la instalación visigoda en Hispania no ocupa la totalidad del territorio. Están sustraídas a a su poder el noreste suevo, gran parte de la cornisa cantábrica, y la Lusitania, la Bética y la Cartaginense, donde imperan formas tardorromanas en manos de antiguas aristocracias provinciales.

    A este panorama tardorromano va a contribuir la influencia de Teodorico, que potenciará en Hispania fórmulas duales similares a las que él mismo está practicando en Italia.

    El reinado de Amalarico (526-31) es breve, al no conseguir evitar la tendencia al incremento de poder de los seniores gothiorum y las aristocracias provinciales. Será asesinado y sustituido por Teudis, general ostrogodo cuyo mayor empeño será el mantenimiento de las fronteras (frente a los francos, que llegan, infructuosamente hasta Zaragoza en el 541), y evitar la intervención bizantina (entonces intensa en África e Italia) en la península. Conquistará Bética, donde, N.O., el poder fáctico seguirá en manos de los provinciales, y, fugazmente Ceuta.

    Lo que evitó Teudis, lo propiciará la guerra civil entre Agila y Atanagildo. Este segundo vence con apoyo bizantino, lo que le supondrá otorgar una ancha franja de terreno a su dominio (la Spania bizantina, entre Cádiz y Valencia).

    Trasladará la capital a Toledo. A su muerte, la situación está bastante estabilizada, con los suevos en el NE, y la Bética como se ha dicho.

    Liuva (568-73), asociará a su reino a su hijo Leovigildo (569-86), con el que se inicia una profunda reforma de la organización política:

    • Leovigildo intentará constante y conscientemente el reforzamiento de la monarquía, como evidencia el uso de un ceremonial de corte, de diadema, manto, trono, la acuñación de monede, y la concesión real de privilegios

    • Buscará la unificación religiosa bajo el arrianismo

    • Tb la legislativa, con su Codex Revisusm, que, N.O., no tendrá aplicación territorial

    • Mantendrá el sistema fiscal tardorromano (comes thesaurorum, comes patrimonii)

    • Y el provincial, reforzado por funcionarios militares (comes civitatis, dux)

    • Intentará incorporar la aristocracia a la corona ((Aula Regia, Officium Pallatinum, o mediante pactos privados de fidelidad con los fideles regis)

    • Tenderá hacia la sucesión hereditaria de la corona, vinculando a sus hijos Recaredo y Hermenegildo.

    Esta reforma necesitará de financiación, que se obtiene mediante las confiscaciones a rebeldes y vencidos, y de victorias militares (anexión de la Bética -582-, frente a su propio hijo Hermenegildo, convertido al catolicismo, de los suevos -585-, fundación de Olite, reconquista de parte de la Spania bizantina.

    Como resumen, como caso único en Europa, Leovigildo consigue un Estado y un marco jco-político común para todos los ciudadanos.

    La unificación religiosa soñada por Leovigildo, la consigue Recaredo (586-601), convirtiéndose al catolicismo ante el Concilio de Toledo. Aunque persigue los mismos fines que su padre, elige hacerlo por la vía del entendimiento con las aristocracias civil y eclesiástica. N.O., la pugna entre el creciente poder regio y las aristocracias provocará graves disturbios.

    En este panorama de tensión se inicia el s VII. Sisebuto (612-21) y Suintila (621-32), lograrán la expulsión de los bizantinos de Spania. Pero bajo su reinado se inicia la legislación contra los judíos (sin que exista seguridad, más probablemente por motivos doctrinales que económicos). La creciente intervención del rey en el nombramiento de obispos, y en la limitación de poderes de los aristócratas del Officium Pallatinum, provocará la conjura que termina con Suintila, instalando en el trono a Sisenando (632-38).

    A partir de aquí, tres Concilios de Toledo sucesivos (Iv, V, y VI), formularán las bases de la participación eclesiástica en el poder político:

    • Respaldo eclesiástico al monarca, pero posibilidad de abandonar la obediencia al tiránico

    • Prohibición al rey de intervenir en el nombramiento de obispos

    • Sumisión del rey a la ley

    • Obligación de juzgar con consensus publicum (no en solitario) los asuntos de mayor importancia.

    • Incremento de la impunidad eclesiástica

    • Irreversibilidad de las donaciones o cesiones de tierras efectuadas por el rey (V)

    • Permanencia en sus cargos y propiedades de los fideles regis (VI)

    Iniciándose así una fuerte tendencia denominada protofeudalismo.

    Este protofeudalismo sólo se verá interrumpido por la rebelión y reinado de Chindasvinto (642-653), un anciano de 79 años que diezmará mediante ejecuciones y exilios la aristocracia, elegirá obispos, incrementará el patrimonio regio, al que declarará inalienable, y vinculará a su hijo Recesvinto al gobierno.

    Pero es sólo un paréntesis. Recesvito (653-72), escuchará del VII Concilio la vuelta a los privilegios anteriores, que su Liber Iudiciorum, no conseguirá evitar. Intentando paliar la mediatización eclesiástica, reforzará la estructura militar del estado, sustituyendo a los funcionarios provinciales por militares, de modo que comes civitatis y duces acumulan ahora poder civil, fiscal y militar en sus demarcaciones.

    El periodo final, ve crecer la mediatización eclesiástica y el poder aristocrático hacia el feudalismo. Wamba recibe el 672 la función regia de manos episcopales. Intentará potenciar la vinculación aristocrática a la corona mediante el servicio militar obligatorio para aristócratas con sus siervos y clientes. Pero Ervigio, Egica, y Witiza, ven disminuir el poder regio. Los dos últimos, ya en un panorama de desastre potenciado por las malas cosechas, la peste bubónica y la persecución pública de judíos. La pérdida de la batalla de Guadalete por Rodrigo el 711, impide averiguar hacia dónde habría evolucionado la situación.

  • Francia Merovingia

  • La obra de Clodoveo tiene tres aspectos destacables:

      • Unificación de los francos bajo la realeza merovingia

      • Influencia sobre otros pueblos germanos (pacto con burgundios, sumisión ripuarios Colonia)

      • Avance territorial, a partir de la victoria sobre los visigodos en el 507.

    Con su capital en París desde 511, el reino merovingio se va a constituir como origen de las formas políticas más sólidas del Occidente medieval.

    En principio se dará:

    • Al sur del Loire: La pervivencia de elementos tardorromanos. Exceptuando Borgoña, donde existirá dualidad.

    • Al norte, combinación de elementos romanos y germanos, con preponderancia de estos a medida que nos aproximemos al Rin.

    A su muerte, Clodoveo divide el reino entre sus cuatro hijos (París, Soissons, Orleans, y Reims) Cuando se reunifica bajo Clotario I, este ha crecido:

    • En Provenza y Retia, a acosta de los desaparecidos ostrogodos

    • Con la anexión de Turingia

    • El protectorado bávaro

    • El protectorado alamano

    La muerte de Clotario supone una nueva división (Borgoña, Neustria, Austrasia), que abre un periodo de luchas entre estos, a veces por motivos personales o familiares entre los reyes, y otras por presiones de las aristocracias locales. La posterior unificación de Clotario II, y su hijo Dagoberto, serán las últimas durante un largo periodo hasta que Carlos Martel (716) siente las bases de la futura dinastía carolingia.

    El sistema merovingio, base de las formas más sólidas del futuro medieval europeo, supone:

    • El carácter germánico de su realeza. Evidenciado

        • En el concepto de reino (patrimonio, territorio del rey)

        • En el sistema sucesorio (herencia)

        • En las atribuciones del rey (jefe supremo del ejército y la administración. Propietario del reino)

    • El mantenimiento del la unidad legislativa, en materia de Dº Público (en el privado, se darán numerosas variantes germanas)

    • Un sistema territorial apoyado en el poder miliar de las aristocracias, que dará lugar a los futuros ducados

    • Una mayor independencia respecto al consejo eclesiástico. Aunque a título personal algunos miembros del clero actúen como consejeros, y se celebren regularmente concilios, la realeza merovingia será poco proclive a apoyar labores de proselitismo religioso.

    Una aristocracia similar a la de otros reinos germanos: fusión de provinciales romanos, con militares germanos que acrecientan su poder político a partir de la tenencia de la tierra.

    IGLESIA BARBARA

    ORGANIZACION ECLESIASTICA

  • Organización

  • La cristiandad occidental experimentó profundas transformaciones desde el 500 al 750.

    Pero como norma organizativa general puede establecerse el calco del sistema territorial romano

    La forma habitual de funcionamiento eclesiástico fueron las iglesias regionales, generalmente vinculadas al territorio político de cada reino bárbaro.

    Estas iglesias, mantuvieron un alto grado de autonomía, con liturgia propia, o publicando leyes que a veces se incorporaban al cuerpo central. Y que no se alteró ni aún en los casos de haber sido designada la diócesis como vicaría pontificia.

    Pero reconociendo siempre la primacía de Roma, tanto en cuanto a honor, como en materia doctrinal. Y, desde el VI, como lugar de peregrinaje para visitar los sepulcros de sus fundadores.

    En esta organización, fue trascendental la figura de los obispos, y, por lo mismo, las variaciones que fue experimentando el sistema para su elección, que pasó de residir en el clero y los fieles próximos, a ser nombrado por una reunión de obispos aledaños, presididos por el metropolitano, para acabar siendo nombrado directamente por el primado, con la aquiescencia real. Es decir, creciendo la intervención de las aristocracias clerical y seglar en su designación.

    En cuanto al origen de los obispos, tb se produce una progresiva integración de elementos germánicos, que si son minoría frente a las aristocracias provinciales de origen latino en el principio de las migraciones, acaban fundidos tb en esto, como lo acabaron en otros muchos aspectos de la vida social y política.

    El papel político de estas iglesias regionales varió de un reino a otro. En Francia entró en pronta decadencia. Junto a la poca atención prestada por los reyes merovingios a la labor proselitista del clero, este fue desprestigiándose por su constante intervención en asuntos políticos, por falta de modelos de santidad, por la mezcla de elementos mágicos en la fe, y por la conducta de sus miembros, entre los que era frecuente el concubinato. De modo que ya con Martel se produce la primera secularización de las inmensas propiedades eclesiásticas (20-25 % del suelo cultivable)

    En la Hispania visigótica, el camino fue otro. La frecuencia de los concilios nacionales y provinciales, el permanente contacto con iglesias foráneas, y, st, la voluntad de construir una iglesia nacional, mantuvieron al clero hispano en altos niveles culturales hasta la invasión islámica.

    El sistema de estas iglesias regionales se apoyó en la creación de parroquias. Así, mientras las ciudades fundaban templos vinculados directamente al episcopado, el entorno rural se cubrió y cristianizó a partir de estas pequeñas iglesias.

    Aunque dependientes del obispo (nombraba párroco, intervenía en los beneficios económicos de la parroquia), estas mantenían cierto nivel de autonomía, a veces, como en Italia, matizado por la concesión de pila bautismal a algunas, en cuyo torno se organizaban las pequeñas iglesias parroquiales de as cercanías.

  • Jerarquía.

  • También aquí es visible el sustrato territorial romano.

    Bajo el obispado, que ya se ha dicho que fue elemento fundamental, se situaron las Ordenes Menores (de antigua tradición: lectores, subdiáconos, etc. Y funciones no bien conocidas), y las Mayores, formadas por Diáconos y Presbíteros. Estos últimos, asistentes directos del obispo, al que irán sustituyendo en muchas funciones, y, en concreto, en las del control de las unidades parroquiales.

    Según la 1ª epístola de S. Pablo, no podían ser obispos, diáconos o presbíteros, los reos de crimen, ni de herejía o delito contra la fe, ni los blasfemos, ni los que ocupasen cargo militar o tuviesen condición jurídica servil. León I les exigió el celibato, al parecer sin mucho éxito.

    La creciente intervención del metropolitano y el poder temporal en el nombramiento, hizo que el episcopado fuese perdiendo nivel cultural, pues las personas que ocupaban los cargos no había seguido la previa clericatura escalonada. Fue frecuente el desconocimiento de los cánones, las Escrituras, la propensión a recurrir a magos o adivinos. Hasta el punto que el Sínodo de Narbona del 589 prohibirá taxativamente nombrar para estos cargos a quienes no supiesen leer.

    Si esta era la condición de la aristocracia eclesiástica, cabe pensar cuál sería la del clero inferior.

    Si al episcopado corresponde la ciudad romana, por encima suyo se sitúa el metropolitano, que no es otra cosa que el obispo de una sede que hubiera sido capital provincial en el Bajo Imperio. Tendrá como funciones principales el control de los obispos de su provincia y la convocatoria de sínodos provinciales.

    En cuanto a los concilios, los ecuménicos tuvieron casi siempre lugar en Oriente. El mayor nivel cultural, y la protección directa de los emperadores hizo que las grandes cuestiones doctrinales se tratasen allí. Los concilios de Occidente, por lo general, sólo tuvieron carácter nacional. Y, en estos casos se ocupaban de gran variedad de asuntos, desde el respaldo a las realezas, a la normativa disciplinaria interna. Por último los sínodos, tenían sólo carácter provincial.

  • El primado de Roma.

  • Por encima de los metropolitanos, por fin, y con rango de patriarca, la jerarquía situaba a aquellos que lo eran de sedes supuestamente apostólicas, es decir, fundadas por los apóstoles. Alejandría y Antioquía, fueron las primeras. Después, tb, Jerusalén y Constantinopla. Y, por supuesto, Roma.

    La primacía de Roma, tardó en afianzarse. La variedad de comunidades primitivas hizo que esta no se exigiera con excesivo rigor ni frecuencia, en principio. Cuando se exigió (desde el s.IV, Roma se reserva el uso en exclusiva del título de papa, que antes comparte con otros obispos), la resistencia fue menor en el ámbito occidental, tal vez por la amplia autonomía que tuvieron las iglesias regionales. Pero con los patriarcas orientales, la cuestión fue más espinosa, pues estos veían con recelo el incremento de poder del patriarcado (único) de Occidente.

    El afianzamiento dependerá de tres factores (doctrinal, personal, e histórico), desigualmente valorados por los distintos autores:

  • Sobre todo, fue fruto de una construcción doctrinal sobre la primacía evangélica de Roma, apoyada en el texto de Mateo “Eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia...”.

  • El tema lo había apuntado en el II S. Ignacio de Antioquía, señalando a la “iglesia romana como la guía en la alianza del amor”.

  • Pero precisó de mayor elaboración, a la que no fueron ajenos los tres grandes papas de entre los 47 que hay entre el 451 y el 754. Gelasio, formulador de la teoría de “las dos espadas”: dualidad de poderes temporal y espiritual, pero con primacía moral del segundo en la vigilancia de las obligaciones del primero.

  • León I, primero que unificará ambos poderes en Italia. Y Gregorio I, actuando en tres líneas:

        • La intelectual, con invocación al agustinísmo político (derecho del poder espiritual de proponer objetivos al temporal);

        • La doctrinal, sentando la idea de un gran reino cristiano formado por todos los pueblos de Europa bajo la guía espiritual de Roma.;

        • La pastoral, ejerciendo su papado menos preocupado por la riqueza que por el magisterio de su ministerio.

  • La conquista de Italia por los lombardos, disminuyendo la presencia bizantina, y dejando en manos de romanos locales la gestión de los territorios que nunca controlaron aquellos. Lo que evidentemente propició una menor dependencia, st a partir de la muerte de Justiniano.

  • LAS PRIMERAS HEREJIAS

    La rápida evangelización de Europa, determina la calidad de la misma. A diferencia de los primeros tiempos del cristianismo en el seno del Imperio, las conversiones ahora son masivas, muchas veces propiciadas sin más por la simbólica del rey o jefe.

    En este afán expansivo, el cristianismo encontrará dos tipos de paganismo: el de los pueblos germanos que no han contactado con el arrianismo (francos, anglos, sajones), con los que la evangelización será muy lenta (Gregorio I recomendará a Agustín de Canterbury, en el caso inglés, ir cristianizando instituciones y ritos lentamente, para hacerlo más entendible a las masas), y el de las masas populares mismas, entre las que existe un arraigo de milenios al paganismo, y que tardarán en entender las nuevas ideas.

    La Iglesia intentará paulatinamente ir cambiando estas costumbres. La recomendación del matrimonio indisoluble, la prohibición del concubinato (entendido en Roma como un matrimonio de segundo rango), la penitencia pública y privada, el ayuno, la misa dominical, la comunión, chocarán con tradiciones y con una base de fieles que no las entiende.

    Una de las consecuencias es el escaso arraigo de la nueva fe entre las masas populares que propicia el éxito de las herejías.

    Su aparición, sin embargo, suele estar relacionada con el campo doctrinal mismo del cristianismo. Lo que acaban siendo herejías, nacen como opiniones en el seno de esa doctrina que, en pleno periodo de formación como tal, determina a saltos los ámbitos de la ortodoxia y la heterodoxia. Pueden citarse:

  • Donatismo: niega la validez del ejercicio eclesiástico de quienes hubieran apostatado (obsérvese que surge aún dentro del Imperio). Y, por extensión, afirmará que la validez de los sacramentos está supeditada a la bondad moral de quienes los administren. Tuvo gran arraigo en las provincias africanas. S. Agustín dedicará buena parte de su obra a combatirla. Las persecuciones vándalas (apoyadas a su vez en otra herejía), exterminarán a muchos de sus defensores.

  • Priscilianismo: Prisciliano llegó a ser obispo de Avila, desde donde predicará al NW de Hispania. La presión eclesiástica hará intervenir a los poderes públicos, y Prisciliano será ejecutado. Del arraigo de su doctrina habla que el Concilio de Braga del 561, 150 años posterior a la ejecución, vuelva a condenar tesis priscilianistas.

  • Pelagianismo: La afirmación de que el hombre puede alcanzar la salvación por sus propias fuerzas, pondrá en tela de juicio el valor del pecado original, de su redención, y de la gracia. Combatida tb por S. Agustín.

  • Arrianismo: Propagada por Ulfilas, obispo que intervino en la conversión de un buen número de pueblos bárbaros, y condenada por Nicea 325. Niega la consustancialidad de Padre e Hijo. Si el segundo fue engendrado por el primero, hubo un tiempo en que no existió. Véase infra más sobre sus causas y evolución.

  • ARRIANISMO Y CRISTIANISMO

    Tres son las ideas centrales del arrianismo germánico

  • Obedece más a motivos políticos que religiosos

  • Fue enormemente tolerante

  • No fue proselitista

  • Los germanos utilizarán el arrianismo como un elemento de cohesión interna, del que tan necesitados estaban (recuérdese la fragilidad de las federaciones de pueblos durante las primeras migraciones), st si se considera que se enfrentaban a una sociedad que, además de los elementos de cohesión de su pasado romano, añadía el de su extendido catolicismo.

  • Esta intención late entre los vándalos, que utilizarán la religión como excusa para sus persecuciones en África.

    Más tolerantes fueron ostrogodos y burgundios. Las persecuciones de los últimos años de Teodorico, están más relacionadas con la contestación al apoyo bizantino a los francos católicos para socavar su poder en Italia, que con la religión misma.

    Algo similar sucede en Hispania. La intensificación del arrianismo de Leovigildo es, por una parte, un intento de crear una iglesia nacional, dentro de su concepción der refuerzo de la monarquía. Y, por otra, una respuesta ante la amenaza de la Spana bizantina (En el mismo orden, sensu contrario, se entiende el levantamiento de Hermenegildo: probizantino). La solución de Recaredo explica su éxito por satisfacer a todos.

  • Sobre la tolerancia arriana, baste decir que permitían la dualidad de cultos. A diferencia del catolicismo, absolutamente intransigente en este punto

  • La falta de proselitismo se deriva de lo antedicho. Elemento de cohesión interna, no tenía sentido promover la fe arriana entre aquellos contra quienes se oponía esa coherencia.

  • GENESIS DEL MONACATO EN OCCIDENTE

    Los modelos monásticos europeos comienzan a expandirse en Europa durante el s. V. Pese a su indudable origen oriental, pronto adquieren características propias.

    Tradicionalmente se distingue entre dos tipos de vida monacal, en sentido amplio: eremitismo, o vida en aislamiento, y cenobitismo, o vida en comunidad. S. Benito introducirá dos nuevas categorías (giróvagos y sarabaítas), y S. Isidoro subdividirá entre pseudo y anacoretas. En cualquier caso, es la vida en cenobio, la que referimos aquí, y la que tendrá mayor prestigio.

    Monacato céltico.

    El primer gran desarrollo se produce en Irlanda, con unas peculiaridades sólo entendibles por el específico sustrato sociológico irlandés. Inicia la obra S.Patricio (444), aprovechando tb la división territorial, que, tras la regresión céltica posterior a las migraciones, ha perdido todo vestigio romano.

    El núcleo será el clan, cuyo jefe ejercerá de obispo o abad. Pero la preocupación de Patricio no es la creación de episcopados, sino la multiplicación de monasterios, generalmente una simple aglomeración de cabañas de madera en torno a una iglesia.

    Pese a la proliferación de reglas, hay algunos rasgos comunes: trabajo manual, durísima disciplina, y autoexílio proselitista que explica el cierto auge que el tipo irlandés tendrá en el continente, st a partir de las fundaciones de S. Columbano en Luxeuil, y Bobbio, tras su expulsión de Francia.

    Aunque la reticencia de los celtas a convertir a sus enemigos raciales, anglos y sajones, hará que la cristianización de Irlanda se retrase hasta el envío de Agustín de Canterbury por Gregorio I, la expansión del monaquismo celta en Francia será un éxito asta ser absorbida por el sistema benedictino.

    Monacato benedictino.

    S.Benito de Nursia, de origen romano, había creado la regla en el 534, y fundado el monasterio de Monte Casino, posteriormente destruido por los lombardos, y reconstruido en el 720.

    Su modelo (aparentemente basado en una Regla anterior de autor desconocido), refleja la tradición latina, opuesta al exagerado ascetismo e individualismo céltico:

    • El monasterio se concibe como una agrupación de personas organizadas para el servicio divino,

    • bajo la autoridad de un abad casi plenipotenciario.

    • El cuerpo debe ser tratado de manera que sirva de soporte eficaz para una vida más perfecta. Austeridad, pero no miseria. Obediencia, pero no vejaciones. Silencio, pero no absoluto.

    • El día se divide en periodos equilibrados de trabajo manual (opus manum), entre los que Casiodoro introducirá la copia de textos, oración en común (opus Dei), y en privado (opus lectum).

    • La dedicación monacal no impide a los monjes dedicar tiempo a la instrucción u hospedaje de personas ajenas, ni al abad aceptar clientelas de campesinos de su entorno.

    La destrucción de Monte Casino, detiene pero no impide la propagación del modelo, potenciado posteriormente por Gregorio I, monje él mismo.

    AUTORES Y CENTROS CULTURALES

    Las migraciones acelerarán el proceso de degradación cultural que ya vivía el Bajo Imperio, con la destrucción de escuelas y bibliotecas.

    Aunque pasados los primeros momentos, se intenta la conservación de las escuelas, estas, las públicas, sede del saber clásico “romano”, irán desapareciendo de forma paulatina. Pervivirán algún tiempo en África y la Italia ostrogoda, pero hacia el s VII han sido ya sustituidas por las privadas, accesibles sólo a los hijos de las aristocracias, y n manos de preceptores formados en las culturas clásicas greco-latinas.

    Estas escuelas privadas asegurarán en Hispania, como caso excepcional, el tránsito de dichos saberes (gramática, retórica, derecho, medicina) a la medievalidad.

    Pero su complemento esencial serán las escuelas eclesiásticas, organizadas en torno al obispo, generalmente para la formación de novicios y clérigos, o las monacales, destinadas ya a asegurar un saber más básico (leer, escribir, la Biblia, algunos cánones) y abierto a los fieles como medio de consolidar la evangelización.

    Tres son las grandes aportaciones que estas escuelas clericales ofrecen frente a las privadas: mezclar saber clásico y religión, en un proceso de formación del corpus cultural que la Iglesia entiende compatible con la fe, y que formará el núcleo del programa de las futuras Universidades y Estudios Generales; aportar cierto pedagogismo, puesto que no se trata sólo de imbuir saber, sino de formar personas para la fe; permanecer abiertas a seglares, de modo que este sea el único acceso a la cultura que tendrán quienes no pertenezcan a la aristocracia.

    En cuanto a los autores destacables, lo son más por asegurar el tránsito de la herencia clásica al medievo, dentro de esa formación de un corpus mencionada, que por la originalidad o creatividad de sus obras. Citemos:

    Boecio: Alto funcionario político en la Italia de Teodorico. Se le debe el nombre de cuadrivium, y la traducción de la obra de Platón y Aristóteles que formará la Logica vetus. Pero, st, una primera integración de saberes clásicos y fideístas.

    Casiodoro: Tb al servicio de Teodorico,. Defensor de las escuelas públicas. Traductor de Flavio Josefo y Juan Crisóstomo. Integrador tb de saberes clásicos y cristianos. Una obra sobre gramática y transcripciones se utilizó como manual de los copistas durante toda la EM.

    Gregorio Magno: Su obra política ya se ha citado. Elaboró las primeras Regulae para el ejercicio del servicio obispal. Profuso, sus 848 cartas contienen consejos morales de todo tipo.

    Isidoro de Sevilla: Formado en la biblioteca monacal y episcopal de su hermano Leandro, donde conocerá a los clásicos, sus Etimologías representan un intento de recopilación enciclopédica del saber de la época. Muy leído a partir de la difusión de su obra entre el celtismo inglés. El llamado “renacimiento isidoriano” propiciará la prolongación de cierto nivel de cultura en la Hispania visigoda hasta la llegada del Islam.

    Beda el Venerable: Inglés, y dentro de una corriente de cierto apartamiento que acabaría configurando un alejamiento definitivo del norte respecto a la cultura clásica, representa un “Mediterráneo Nórdico”. El autor del renacimiento carolingio, Alcuino,será discípulo de un discípulo suyo.

    LA SOCIEDAD EN LOS SIGLOS VIII-X

    LAS BASES DEMOGRAFICAS

    Europa occidental experimenta un indudable crecimiento demográfico durante el periodo de estudio (VIII-X), que, según los datos de que disponemos, se consolida con el tiempo: comienza tímidamente durante el VIII, y alcanza datos más firmes en el X.

    Hay que entender este crecimiento como uno más de los cambios que se producen en el periodo, que, si por una parte confirman la recuperación europea de la traumática y paupérrima situación en que la dejaron la caída de Roma y las invasiones germanas, por otra anticipa lo que comúnmente se conoce por Plena Edad Media, o momento de gran expansión europea (ss. XI a XIII).

    El crecimiento se entiende mejor si se consideran sus antecedentes: las invasiones del s V, como ya se ha indicado, no supusieron incremento alguno de las poblaciones de los territorios ocupados. Por una parte, debido al escaso número de invasores que, en los casos máximos (visigodos, ostrogodos), no sobrepasaban las 80.000 personas. Por otra, porque ese incremento se compensaba con las muertes producidas por las luchas, por un radical descenso de la natalidad, debido a la inseguridad, sobre todo alimentaria, y por la presencia persistente de la peste del 435, que hará su aparición en distintos puntos nueve veces hasta el 720.

    El resultado fue un descenso demográfico que alcanzó sus mínimos en torno al 600. Se supone que las densidades máximas, en Francia, no sobrepasarían los 5-6 hab/Km2, que en las islas Británicas o Alemania rondarían los 2, y que las poblaciones serían mínimas (0,5 MM en UK; 2 MM en la Hispania previa al Islam).

    A partir del VIII, se invierte la tendencia. Hay que advertir que los datos con los que contamos son parciales. Si esta época se conoce relativamente mejor que la anterior, pr la mayor abundancia de fuentes escritas (capitulares, legislación, polípticos, crónicas, actas de concilios, colecciones de correspondencia, itinerarios), la mayor parte de las mismas se refiere al nuevo centro político europeo: la zona comprendida entre el Loire y el Rin. Hay, por lo tanto, que ser cautos a la hora de extenderlos o generalizarlos.

    Según estos datos se produce:

    • Un crecimiento

    • Una mayor densidad, pues el mismo se concentra sobre el terrazgo disponible, alcanzando cifras de entre 25-40 hab / Km2.

    • Una alta tasa de masculinidad (1,6), con el consiguiente incremento del celibato.

    • Familias con una media de 2,5 hijos, que superarán los 3 al alcanzarse el s. X.

    LA ECONOMIA RURAL

    La Europa posterior a las invasiones, es un continente ruralizado, con la desaparición del sistema de ciudades romano, y el traspaso de sus funciones al campo. Apenas unas pocas ciudades del norte italiano mantendrán cierta capacidad de organización del territorio adyacente, y unos pocos episcopados sumarán a su función de sede religiosa, algunas administrativas, con las que el clero se ve obligado a llenar el vacío dejado por la caída de Roma.

    Dentro de este entorno general, el hambre y la penuria son, más que una constante amenaza, una presencia constante. La posibilidad de conseguir cosechas regulares, aprovisionamiento o almacenamiento de víveres y vestidos, y de estabilidad y fiabilidad de la moneda, serían excepcionales hasta finales del X.

    Aunque este fenómeno se ha querido relacionar con diversas causas, la mayoría de ellas están relacionadas con la desaparición del sistema organizativo romano, que supone

    • La desaparición de la presión fiscal, en el sentido de obligación de producir mínimos para atender las obligaciones tributarias.

    • La desaparición del Estado mismo como gran consumidor y redistribuidos de bienes.

    • La de las ciudades, como centros aglutinantes de las diversas funciones, y, entre ellas, las económicas.

    • La desaparición de la moneda respaldada por el poder.

    La economía se colapsa. El régimen de villae que con más o menos desviaciones de su modelo típico, impera en el continente, conlleva una tendencia a la autarquía. Los mercados desaparecen. Las rutas, o no existen (los únicos caminos practicables son los pertenecientes a la red viaria romana, que no existe entre los pueblos germanos), o son peligrosas. Los costes de transporte por tierra se elevan, y sólo los bienes suntuarios o la intensa necesidad de los periodos de aguda carencia, los hace rentables. La vía marítima, sirve a algunos puertos, pero no tiene efectos sobre el interior. La moneda comienza a compartir sus funciones con otros medios de trueque. El Estado mismo ha desaparecido, y, con él la regalía de la acuñación. Surgen las cecas privadas, que no cumplen una función regular, pues la moneda se atesora en lingotes, como metal precioso, y sólo se acuña en caso de necesidad. La artesanía se traslada al campo, pues sólo los grandes propietarios pueden sostener estos oficios en torno a sus villae (carpinteros, herreros, alfareros).

    El único recurso es la tierra y sus productos. Pero su rendimiento es escaso. Se ha calculado que apenas permanecería en explotación un 5-6 % del suelo (en el norte de Europa, se ha relacionado la dificultad de extender el terrazgo con el avance del bosque, debido a un cambio climático hacia la mayor humedad a mediados del VII), con rendimientos para el trigo (los conocidos) de 1,6 por 1. Si consideramos que parte había de guardarse para sementera, es evidente la necesidad de extender el terrazgo para incrementar las rentas.

    Pero tb en este sentido el VIII apunta novedades:

    En primer lugar, de talante. LE GOF ha señalado que el movimiento carolingio se ve acompañado por una “ideología del esfuerzo productor”, que se manifiesta:

    • En la creciente vinculación de la mejora de la calidad de vida de los campesinos a la producción.

    • En los primeros intentos de regular el trabajo (en general, pero, st., agrícola): instauración del domingo como día de descanso, persecución de vagos o pobres aptos para trabajar;

    • En los esfuerzos por recuperar los tratados clásicos sobre técnica agrícola, y en la aparición del los primeros medievales.

    • En la dignificación ideológica del trabajo (los “trabajos y los meses” como tema recurrente de la pintura y literatura; la acuñación del concepto “ars mechanica” por Escoto)

    También los pensadores eclesiásticos reflexionan sobre temas económicos:

      • Contra la usura, dentro de una antigua tradición bíblica contra el préstamo con interés. En un momento en que los prestamos solo se concedían al consumo agrícola, dificultó el endeudamiento campesino, pero la posterior expansión del crédito a actividades mercantiles obligó a revisar el concepto.

      • Estableciendo la teoría del justo precio (marcado por un mercado libre, sin presiones artificiales como la acaparación). En definitiva, y con apoyo en la teoría de la providencia divina, fomentando la circulación frente al atesoramiento de bienes.

      • Justificando la esclavitud mediante algunas limitaciones: conveniencia de la manumisión, que libera al dueño de la preocupación por el comportamiento moral del esclavo. Estableciendo la “libertad interior” de este, protegida por la prohibición de vender esclavos cristianos a dueños paganos, o fuera del orbe cristiano (Occidente: muy incumplida).

    Paulatinamente, la tendencia autárquica de las villas se rompe. Los excedentes comienzan a intercambiarse, entre diversos mansos de un propietario, con otros grandes propietarios, pero tb en los mercados locales. Las rutas reaparecen, muchas de ellas nuevas, y, con ello, las ferias y mercados regionales. Ya Pipino el Breve exigía uno por diócesis, y Carlos el Calvo solicitará un inventario de los existentes, distinguiendo entre antiguos y nuevos, lo que hace suponer que el fenómeno se dispara tras la muerte de Carlomagno. Todo esto se trata en los epígrafes que siguen.

    PRODUCTOS Y TECNICAS AGRICOLAS.

  • Técnicos.

  • El crecimiento demográfico sólo podía consolidarse a partir de romper el círculo de pobreza típico de los siglos anteriores, en el que a la debilidad demográfica, le acompañaba la del rendimiento agrario. El recurso tenía que ser la extensión del terrazgo, o la mejora de técnicas, de lo que no existen evidencias hasta la segunda mitad del s. X

      • Es dudosa la expansión anterior del arado de vertedera eslavo

      • También la de la mejora del atalaje para la tracción animal, y,

      • la rotación trienal, sustituyendo al de año y vez, que traería consigo el cultivo de leguminosas y el enriquecimiento de la dieta, que no se produciría sino al final del periodo.

      • Si está confirmado el uso de molinos de agua, desde el s. VII.

      • Y la extensión de la vid.

      • En consecuencia, los rendimientos debieron ser muy bajos todavía. De hecho, la preocupación por las nuevas técnicas, manifestada en la recuperación de tratados o publicación de los nuevos, es muy tardía, dentro de este periodo.

      • Respecto a la roturación de nuevo terrazgo, sólo se produjo con anterioridad al X en las fronteras y nuevas colonizaciones, o en algunos monasterios.

  • Dieta

    • En estas fechas se generaliza el cultivo de cereales panificables. El pan de trigo dejará de ser exclusivo de las clases acomodadas, aunque mantienen su importancia los cereales panificables secundarios.

    • Debido a los bajos rendimientos, complementados por cereales inferiores, huerto, bosque, caza, y, más tarde, leguminosas.

    • En consecuencia, aún no reaparece el sistema romano (pan-olivo-vid-leguminosas), sino que permanece, con los cambios señalados el de huerto-cereales secundarios-bosque y ganado.

    • Aparecen las primeras referencias a la cerveza (763)

    • Se extiende la vid. Se sabe que St. Germain-des-Pres exportaba vino.

    Dentro de los rasgos generales comunes a toda la Alta EM (Muy importante: la situación de base que se analiza es la del periodo transitorio, inmediatamente posterior a las invasiones. Esta Alta E.M, que se considera en este capítulo, hay que entenderla como cambios mas destacables sobre aquella situación), en estos siglos e producen algunos cambios de importancia, en general mejor conocidos por la mayor abundancia de fuentes escritas (capitulares, legislación, crónicas, colecciones de correspondencia, actas de concilios, monacales, etc.).

    N.O., estas fuentes se refieren a un espacio muy determinado (Loira y Rin a Mar del Norte), por lo que hay que ser cautos con su generalización a otras zonas que permanecen en mayor penumbra.

    LOS CAMBIOS

  • Geohistóricos

  • Las invasiones del V habían causado la separación geográfica definitiva entre los dos imperios, al ocupar los bárbaros las rutas danubianas. Y la aparición del Islam, una cesura inicial entre Med. norte y sur, que se irá paliando ahora a través delcomercio

    El primer cambio es de este carácter. Viene marcado:

      • Por la pérdida de Hispania a manos del Islam

      • Por la marginalidad de la mayor parte del área mediterránea, con excepción de Italia

      • Por la consolidación social y económica de la Europa del Norte, desde el Loira al M. del N.

      • Por la apertura de nuevas rutas comerciales, hacia el M. del N. y los Balcanes, y hacia Europa Central Y Oriente, estas últimas gracias a los movimientos escandinavos, que no suponen una reapertura de las danubianas, pues esto se retrasará hasta el XI.

  • De talante:

  • LE GOF señala que el movimiento carolingio se ve acompañado por una “ideología del esfuerzo productor”, presente en la corona y la aristocracia, pero que se transmitirá al resto de la sociedad en forma de nuevos hábitos.

    Este cambio de talante, supondría el primer paso para la superación de la situación de hambre y penuria generalizada que sigue a las invasiones, en la que la cosecha normal, el aprovisionamiento de víveres y vestidos, la estabilidad de la moneda, y las posibilidades de almacenamiento, fueron verdaderamente excepcionales hasta el despegue del los ss XI al XIII.

    • Esta situación de penuria, se puede atribuir a diversas causas, pero la mayoría están relacionadas con la desaparición del sistema organizativo romano:

    • La desaparición del sistema fiscal, que potenciaba la producción ante la necesidad de atender al pago de impuestos

    • La desaparición misma del Estado, agente económico esencial, en cuanto que consumidor, productor y redistribuidor de bienes.

    • La falta de un respaldo a la moneda

    • La decadencia del sistema de ciudades, como aglutinadoras de las funciones productivas, fiscales y comerciales en favor de la creciente ruralización.

    El nuevo talante se evidencia:

      • En la vinculación de la mejora de las condiciones de la vida del campesino a la mejora de la tierra (productividad), marcada por la proliferación de contratos de complantación (vid, p.ej.)

      • En los primeros intentos de regulación laboral : costumbre del descanso dominical, persecución de vagos y pobres aptos para el trabajo, etc.

      • En el esfuerzo por copiar y difundir tratados sobre técnicas, y en la aparición de los primeros medievales

      • En un prestigio social del trabajo: Escoto, al acuñar el término “ars mechanica”, “los trabajos y los meses” tema recurrente tanto literario como iconográfico

    También en la reflexión de los pensadores eclesiásticos sobre el trabajo, más en el ámbito teórico que en el político:

      • Contra la usura, dentro de una antigua tradición bíblica contra el préstamo con interés. En un momento en que los prestamos solo se concedían al consumo agrícola, dificultó el endeudamiento campesino, pero la posterior expansión del crédito a actividades mercantiles obligó a revisar el concepto.

      • Estableciendo la teoría del justo precio (marcado por un mercado libre, sin presiones artificiales como la acaparación). En definitiva, y con apoyo en la teoría de la providencia divina, fomentando la circulación frente al atesoramiento de bienes.

      • Justificando la esclavitud mediante algunas limitaciones: conveniencia de la manumisión, que libera al dueño de la preocupación por el comportamiento moral del esclavo. Estableciendo la “libertad interior” de este, protegida por la prohibición de vender esclavos cristianos a dueños paganos, o fuera del orbe cristiano (Occidente: muy incumplida).

  • Demográficos:

  • La situación de partida habría sido un descenso demográfico intenso. Ya se ha señalado que las invasiones no supusieron una gran variación demográfica inicial, en cuanto que el escaso número de invasores, se vio compensado por los fallecimientos y exilios que provocó la invasión misma.

    Al contrario, se inició un descenso demográfico que alcanzaría sus mínimos hacia el 600, fruto de una pobre tasa de natalidad, pese a lo precoz de los casamientos, de una fuerte mortalidad infantil, y del rebrote de la peste del 435 (nueve veces hasta el 720), lo que llevó la esperanza de vida a menos de 30 años.

    La densidad conocida para Britania, era de 2 hab / Km2, de 2,4 en Alemania, y de 5 ó 6 en Francia. En Britania no debía haber más de ½ M de habitantes. Y en la Hispania previa al Islam, 2 MM.

    Desde aquí, hay un cambio de tendencia. De nuevo hay que señalar la parcialidad de los datos, extraídos básicamente de los polípticos (registros de las explotaciones monacales), y que se refieren a situaciones aisladas.

      • Dentro de una demografía típicamente primitiva (alta natalidad, alta mortalidad, altísima mortalidad infantil, y evolución dependiente de unos recursos escasos y muy sujetos a variaciones drásticas), se aprecia un crecimiento de la población, subrayada por periodos de escasez que intentó paliar cierta legislación (prohibición de exportar cereales, fijación de precios)

      • Concentración de la población sobre el terrazgo existente, con densidades relativamente altas (25-40 hab/Km2)

      • Alto índice de masculinidad (1,6), y consiguiente celibato

      • Familias con medias de 2,4 a 2,7 hijos, que crecería hacia el s. X por encima de 3.

      • Una situación general en la que, N.O., ¾ partes de Europa permanecerían despobladas.

  • Técnicos.

  • El crecimiento sólo podía consolidarse a partir de romper el círculo de pobreza, en el que a la debilidad demográfica, le acompañaba la del rendimiento agrario. El recurso tenía que ser la extensión del terrazgo, o de la mejora de técnicas, de lo que no existen evidencias hasta la segunda mitad del s. X

      • Es dudosa la expansión anterior del arado de vertedera eslavo

      • También la de la mejora del atalaje para la tracción animal, y,

      • la rotación trienal, sustituyendo al de año y vez, que traería consigo el cultivo de leguminosas y el enriquecimiento de la dieta, que no se produciría sino al final del periodo.

      • Si está confirmado el uso de molinos de agua, desde el s. VII.

      • Y la extensión de la vid.

      • En consecuencia, los rendimientos debieron ser muy bajos: hay datos de 1,6 por 1 para el trigo, lo que, unido a la necesidad de guardar parte para la próxima sementera, explica de nuevo la necesidad de grandes superficies de tierra en manos de los propietarios para poder obtener rentas suficientes.

      • Respecto a la roturación de nuevo terrazgo, sólo se produjo con anterioridad al X en las fronteras y nuevas colonizaciones, o en algunos monasterios.

  • Dieta

    • En estas fechas se generaliza el cultivo de cereales panificables. El pan de trigo dejará de ser exclusivo de las clases acomodadas, aunque mantienen su importancia los cereales panificables secundarios.

    • Debido a los bajos rendimientos, complementados por cereales inferiores, huerto, bosque, caza, y, más tarde, leguminosas.

    • En consecuencia, aún no reaparece el sistema romano (pan-olivo-vid-leguminosas), sino que permanece, con los cambios señalados el de huerto-cereales secundarios-bosque y ganado.

    • Aparecen las primeras referencias a la cerveza (763)

    • Se extiende la vid. Se sabe que St. Germain-des-Pres exportaba vino.

    • Dentro de la costumbre anterior (hablamos sólo de cambios)

  • Propiedad. Explotación. Señores. Campesinos

  • Los tres grandes rasgos son

    • La ruralización

    • El auge de la gran propiedad

    • La degradación de la situación de los campesinos

    La ruralización culmina ahora las tendencias iniciadas con la desaparición del sistema de ciudades durante el Bajo Imperio. En la transición hacia le EM (y aún ahora), en el campo vive la mayor parte de la población, encabezada por la dinastía y la aristocracia laica. Y son las grandes villae las que pueden permitir un sistema artesanal en su entorno (herreros, carpinteros, alfareros, etc.)

    El auge de la gran propiedad

    • Se inicia con las conquistas carolingias, que permitieron la adquisición de extensas superficies a

    • la corona: p.ej.: más de 100.000 Has entre el Sena y el Escalda

    • la aristocracia

    • La Iglesia: estimada en un 40 % del terrazgo en Europa (un 30 en Italia), después de la recuperación tras las expropiaciones de Martel. Hay datos aislados de 400.000 Has para St. Germain o San Vicente, y de 15.000 mansos para Fulda, p. ej.

    • La paz carolingia disminuye la adquisición e intensifica la presión:

    • Primero entre los tres estamentos citados: la corona perderá gran parte de sus propiedades con el inicio del sistema vasallático, y la Iglesia se verá sometida a expropiaciones parciales (st., de las tierras no explotadas) hasta reducir en 10 puntos los porcentajes citados antes.

    • Y, segundo, sobre los campesinos, al pretender los propietarios mantener los antiguos niveles de renta. Es ahora cuando probablemente se inicia la preocupación por las técnicas y por la roturación de nuevo terrazgo.

    El sistema de explotación

    • Seguirá siendo el de villae (modelo típico = mansos en manos de colonos de diverso tipo -vid infra-, sujetos por corveas, o prestaciones laborales, mas una reserva explotada por el propietario)

    • Con profundas deformaciones en el mediterráneo (los colonos son meros arrendadores, sin corveas) o UK (minor alejado de los mansos)

    • Con cuatro tendencias:

      • Incremento de las S2 por el propietario, dentro de las necesidades derivadas de la baja productividad citadas

      • Abandono paulatino de la explotación directa de la reserva, que comienza a cederse en usufructo, debido al abaratamiento de la m. de o. derivada del crecimiento demográfico. Dará lugar a la necesidad de nuevas formas legales de usufructo

      • Presión creciente sobre el campesinado con

        • Sustitución del habitual 10 % sobre la cosecha por un fijo

        • Incremento de las corveas

        • Pago en especie sustituido por metálico

        • Incremento de la jurisdicción pública y personal del señor sobre el campesino.

      • Deterioro progresivo de la situación de este:

        • El número de campesinos libres y pequeños propietarios solo crece en las fronteras o tierras de nueva colonización

        • Decrece drásticamente en el resto, con una tendencia a equiparar las situaciones de colonos, precaristas y encomendados a la de los semilibres y siervos, en base a que la renta grava la tierra (p.ej.: puede existir un campesino libre trabajando una tierra sujeta a renta servil, con lo que s situación práctica será la de siervo, independientemente de su estatuto jco.)

        • Las diferencias con los semilibres o siervos, más formales que prácticas.

        • Consolidación y extensión de la servidumbre

          • Adscripción del campesino a la tierra

          • Jurisdicción creciente del señor que afecta a sus derechos personales (trabajo, familia, herencia, propiedad)

          • Consecuencia de la feudalización social y política.

        • Escaso empleo de esclavos, aunque la documentación muestra que se sigues importando (eslavos), pero básicamente para su reventa en Bizancio o el Islám.

        • Escasa resistencia del campesinado a estos cambios: pasividad, impago de rentas, huidas, algunos pleitos ante tribunales reales para que se respeten usos del lugar. Solo dos levantamientos (Stillingos, Northumbria, mal conocido)

    • Y dos matices:

        • Inicio de cierta actividad mercantil con los excedentes, a veces entre mansos de un mismo propietario, o entre dueños de mansos, para complementar sus deficiencias, pero tb al exterior.

        • Incremento de los mercados, que permitirá al campesino libre abrir su economía, rompiendo la tradicional idea de autarquía asociada al sistema de villae

    Este sistema modificado, de villae + jurisdicción + incremento de la gran propiedad, es lo que se puede denominar régimen dominical.

    LA RENOVACION DE LA VIDA URBANA

    Aunque el entorno descrito es esencialmente rural, y rurales fueron tanto la dinastía como la aristocracia laica, comienzan a apuntar cierto signos de renovación de la actividad urbana, debidos a

    • un cierto crecimiento demográfico,

    • a los obispos, que constituyen la sede de la función religiosa, pero que han adquirido tb otras funciones (administrativas primero, de enseñanza después) abandonadas tras la caída del Imperio

    • a la actividad mercantil, local o itinerante, y las nuevas rutas

    • a la presencia de guarniciones militares.

    • A la reacción frente a las destrucciones normandas.

    Hay un reamurallamiento (la paz había propiciado lo contrario, hasta el peligro vikingo) en Flandes y Frisia: Brujas, Gante. También en UK y Normandía, o en la Alemania de los primeros Otones : Hamburgo, Colonia, Ratisbona, se rodean de arrabales mercantiles.

    En Escandinavia aparecen los primeros núcleos urbanos entre el VIII y el IX: Lund, Oslo

    En Italia, el fenómeno es distinto, pues buena parte de las ciudades han conservado funciones de administración sobre territorios, y lo que se da es un crecimiento del poder de los obispos, o un comercio más intenso, que será el origen de la aparición de Venecia (VIII),y de la posterior importancia de Amalfi, Pisa, Génova, etc., hasta el crecimiento de las ciudades interiores (Milan, Florencia, Siena, Piacenza), ya muy avanzado el s. X, elemento importante, en su conjunto, para entender la Plena EM.

    La zona donde el fenómeno se hunde, bajo mínimos históricos, es el Sur de la Galia y Septimania, primero por las incursiones musulmanas, y también por el desplazamiento hacia el norte de las rutas mercantiles.

    No es ajeno a este proceso de vivificación la naciente actividad comercial, que acompañará el crecimiento de ciudades con rutas (vid infra), mercado y ferias. Ya Pipino el Breve ordenó la existencia de al menos un mercado por diócesis, y Carlos el Calvo solicitará a sus condes un inventario de los existentes, insistiendo en que distingan entre los antiguos y los nuevos, por lo que parece que el auge de los mercados es un fenómeno posterior a Carlomagno.

    Como muchos de estos mercados fueron promovidos por particulares (grandes propietarios, monasterios, obispos) se ha señalado que se trataría sólo de una manera de incrementar sus rentas. Pero aunque esto sea evidente, no lo es menos que tuvieron que apoyarse necesariamente sobre un sustrato real de necesidad de intercambio de excedentes.

    LA REFORMA MONETARIA

    En el citado incremento comercial tuvo mucho que ver la reforma monetaria ultimada por Carlomagno, que recuperó la regalía de la acuñación, que se había dividido en cecas privadas, y fijó las equivalencias que funcionarían durante toda la EM.

    La regalía se refirió solo a la moneda de plata, puesto que el oro había desaparecido de la circulación mediado el s. VIII,

    • tal vez por atesoramiento,

    • por su desplazamiento hacia los mercados bizantino y musulmán, donde la equivalencia con la plata le era más favorable que en Occidente.

    • porque Europa tenía plata, mientras que el oro había que importarlo.

    • porque el comercio europeo precisaba de moneda abundante, pero de escaso valor.

    • Y porque en el periodo anterior, el oro ofrecía un valor constante, único seguro en sí mismo desaparecida la garantía estatal de la moneda corriente.

    La equivalencia fijada por Carlomagno, fue finalmente de 1 libra = 20 sueldos; 1 sueldo = 12 denarios; 1 libra = 240 denarios (1 denario = dos grs de plata).

    Si con esto la moneda no recuperó la totalidad de funciones que había tenido en el mundo Antiguo, si sirvió cuando menos para que las comunidades poco acostumbradas a su uso la admitieran, por su valor legal, y por el respaldo político que tenía. Además de ser punto de referencia para numerosas reformas posteriores.

    LAS RUTAS COMERCIALES

    Las referencias a los mercaderes y negotiatores son más frecuentes, porque el mundo carolingio intentó regular su actividad, sobre todo en las zonas de frontera, a efectos fiscales, y porque existen también las musulmanas.

    a) Mediterráneas:

    La expansión musulmana no supuso un bloqueo de las rutas, salvos algunos acontecimientos aislados (cerco a Constantinopla, toma de Creta, Sicilia), de modo que el Med francés siguió exportando (esclavos, st, pero tb armas, madera para barcos, lana, lino, cinc y estaño) provenientes de Flandes y Frisia por el Ródano y Mosa.

    Esta ruta comenzó a ser sustituida por la Al-Andalus - Barcelona - Verdún desde finales del VIII, entre otras cosas por los frecuentes ataques sarracenos a la costa de Provenza.

    El Po recuperó su importancia, desde comienzos del VIII, con el restablecimiento de la conexión con el polo de Flandes a través de los pasos alpinos. Pavía, con su feria de trigo, será el primer punto, pero el gran acontecimiento será la creación de Venecia, república bizantina, al menos en la forma, cuyo dux era un funcionario dependiente de Constantinopla.

    Desde el XI, Venecia tenía ya fuerza suficiente para obtener ventajas fiscales en sus amarres de Constantinopla, o para pactar con los carolingios, pero interesó mantener la ficción de su dependencia, porque precisaba de la protección de la flota bizantina, y porque le interesaba más pactar con los francos que integrarse en su sistema. Exportaba armas, madera y esclavos al Islam, pese a la prohibición, y trigo de Pavía a Bizancio, e importaba sal y objetos de lujo

    En el sur, Amalfi (que desaparecerá del gran comercio desde su destrucción por los pisanos), Nápoles, comerciarán tb con el Islam, y precederán a Pisa misma y Génova que evolucionarán hacia el gran comercio a partir de actividades de piratería, primero, y del comercio de la sal, después. Aunque estos dos últimos casos nos llevan ya al s. XI.

    b) Atlánticas:

    El comercio con el mM. del N. y el Báltico pre vikingo, estuvo en manos de frisones y anglosajones ya desde el s. VII. Se exportaban lana y tejidos ingleses, vinos franceses, sal, arme, a cambio generalmente de esclavos (antes de la cristianización).

    Las invasiones vikingas, tras el periodo de destrucciones supusieron una extensión de estas rutas, hasta mercados rusos y varegos, intensifivcando la penetración en el báltico, gracias a los drakkar. De modo que aunque frisones y anglos perdieron la titularidad, se integraron en las corrientes danesas y normandas, lo produciría el florecimiento de sus ciudades (Londres, Norwich, Yoprk, Brujas, Utrech, Tiel), aunque ya en el XI.

    El Atlántico Norte ya había sido trabajado por los irlandeses, pero serán los noruegos desde el VIII los que creen un mercado efectivo importando marfil de morsa, pieles o cobre desde Groenlandia, Islandia o las Orchidas.

    c) Europa Central y Oriental:

    La primera conexión carolingia cor la E. Central fue a través de la frontera del Elba y el curso del Danubio, con Maguncia, primero y Praga y Cracovia después como centros importantes.

    Recuérdese que en esta ruta que llevaba a Constantinopla aparecerá el Imperio de Samo (la posterior Gran Moravia).

    Desde el VII, están acreditados los contactos escandinavos (suecos) con los eslavos y Oriente, que si bien tuvo en principio un valor marginal para la economía occidental, contribuyó a la aparición de los primeros gorod fortificados eslavos y sus aristocracias (Kiev, Novgorod).

    Esta ruta utilizaba el Dnieper hasta el Mar Negro, pero otra más oriental llevaba por el Volga hasta Persia y el Jurasán, utilizando como intermediarios primero a los jázaros, sustituidos más tarde por pechenegos y cumanos

    “En conclusión, a través de la continuidad entre las etapas carolingia y postcarolingia, se advierte un crecimiento del espacio mercantil europeo y un enriquecimiento de los fenómenos urbanos, que convierten claramente el siglo X también en estos aspectos, en pórtico o prólogo de la expansión europea plenomedieval. Otro rasgo importante de todo el periodo es el peso mayor que adquieren los países atlánticos, en torno al Mar del Norte y al eje del Rin, y la marginalidad de los mediterráneos, con la única excepción de la Italia padana. Y también, por último, la aparición de unos primeros rasgos de política y pensamiento relativos a la economía mercantil y monetaria, en el seno de aquella civilización tan profundamente rural”

    LA IGLESIA EN LOS SIGLOS VIII-X

    PROPAGACION Y DEFENSA DE LA FE EN EPOCA CAROLINGIA. EL MONARCA COMO DEFENSOR DE LA FE

    La dinastía carolingia surge y se desarrolla en una estrecha relación con los intereses eclesiásticos, representados por el pontificado. Los antecedentes inmediatos pueden rastrearse en la petición de ayuda ya a Carlos Martel, la efectiva prestada por Pipino, y la de Carlomagno, que culmina con su coronación.

    Con esta, Carlomagno recibía el sacrum y el título mismo de emperador, por una parte, mientras que, por otra, se constituía en defensor del pontificado y de los territorios eclesiásticos en Italia.

    Los sucesores de Martel, emprendieron una profunda reforma del clero franco, st mediante la convocatoria frecuente de sínodos, que se extiende desde los últimos años de Pipino a los de Luis el Piadoso, y cuyas líneas esenciales se pueden resumir en:

    1. Reparación de las expropiaciones de Martel.

    Los sínodos de Estinnes (743) y Soissons (744), determinaron que las tierras expropiadas y entregadas a los fideles como beneficia, siguieran en manos de estos, pero como precaria, situación que estos reconocían pagando un pequeño diezmo a la Iglesia. Mientras que seguían obligados a la corona por el beneficia.

    El sistema encontró reacciones iniciales por parte del clero, lo que explica que muchas de las disposiciones de los sínodos se promulgaran en forma de constituciones imperiales.

    2. Legislación:

    Carlomagno aceptó siempre la máxima autoridad papal en materia doctrinal y moral. Menos en materia litúrgica y disciplinaria. Pero esto no le impidió legislar, dentro de su concepción de la Iglesia como un instrumento de consolidación política.

    Su legislación, además de temas menores de organización, tocó también temas litúrgicos, morales, e incluso de doctrina de lo que los dos mayores ejemplos son la Capitular de las Imágenes, cuando la querella iconoclasta, y la cuestión Trinitaria (ex Patre Filioque procedit), que hay que entender como una reacción ante la capacidad legislativa con voluntad universalista del Imperio Oriental.

    3. Nombramiento de cargos eclesiásticos

    Carlomagno tuvo siempre la capacidad de nombrar altos cargos eclesiásticos, dentro de una configuración cesaropapista de la corona. Aunque esta sería muy contestada por la Iglesia después, bajo la acusación de intervención del poder temporal en el espiritual, y de limitación de la libertad eclesiástica, no sucedió así con Carlomagno, puesto que el estamento eclesiástico se benefició directamente de esta política:

    • Que elevó el nivel moral y profesional del clero

    • Generalizó el cobro de diezmos

    • Otorgaba inmunitas a las iglesias locales, bajo la protección de los advocati.

    Al mismo tiempo que el emperador

    • Impulsaba la evangelización,

    • Promovía el uso de la liturgia romana

    • Potenciaba la formación del clero.

    4. Iglesias privadas:

    Que comienzan a tener una gran expansión desde Pipino. Fueron el sistema que permitía extender la evangelización sin entrar en conflicto con las clases dominantes.

    Carlomagno legisló reconociendo la capacidad del fundador (en muchos casos, la corona misma) de ceder, legar o vender la Iglesia, pero imponiéndole en contrapartida la obligación de dotar al sacerdote y su iglesia con bienes y tierras para su subsistencia. El sacerdote quedaba además vinculado, aunque lejanamente, al obispo, con obligación de acudir a la sede una vez al año, y a los sínodos, si era convocado. Del obispo recibía normalmente las disposiciones sobre liturgia.

    El papel político de estas iglesias privadas fue también importante, colaborando a la consolidación de la corona, y constituyendo un precedente del futuro sistema feudovasallático.

    5. Organización de la Iglesia alemana

    Quizá la obra más sólida de Carlomagno en materia eclesiástica. Impulsada a partir de la teoría de S. Bonifacio, que establecía una organización en torno a grandes monasterios o abadías, concebidas como sedes de obispos misioneros, y centros culturales y evangélicos.

    Por ejemplo, en el caso de Sajonia (primero europeo de “evangelización por la espada”), se establecieron 8 obispados dependientes de Maguncia o Colonia.

    El resultado fue una iglesia nacional alemana, con más de 2.500 parroquias, y muy estable, puesto que gran parte de las mismas eran “iglesias privadas” del emperador.

    6. Admonitio generalis (789)

    Con la que se resume el intento de unificar las órdenes monásticas existentes bajo el patrón de la regla benedictina.

    Impulsada por Benito de Aniano, reformador benedictino, promulgador de una capitular de larga vigencia, ya en tiempos de Luis el Piadoso.

    Los más de 600 monasterios existentes, se convertían en centros de evangelización y cultura, pero también en instrumento político y agrícola (Fulda, San Gall, Riechenau), en una época en que el resto de Francia se veía sometida a las destrucciones normandas.

    EL PONTIFICADO. RUPTURA CON LA IGLESIA GRIEGA

    1. El pontificado

    Tres aspectos:

  • Territorial:

  • La situación del pontificado se consolida mediante las sucesivas intervenciones francas en Italia. Pipino primero (753), y Carlomagno después, recuperan para el pontífice los territorios del antiguo exarcado de Rávena (Ancona, Rímini, Pesaro, Sinigaglia y Fani), además de la ciudad de Roma y su área de influencia.

    Este territorio (futuros Estados Pontificios) se constituye como un sustrato de poder y riqueza, como una garantía de defensa, por el que el pontificado pagará un precio ineludible

  • Dependencia:

  • Derivada de la propia constitución del territorio. Por una parte la fuerte aristocracia, civil y eclesiástica, romana, participará crecientemente en las decisiones eclesiásticas, y hará a los Estados intervenir en le política imperial.

    Por otra, los emperadores reclamarán su derecho sobre los territorios, desde el envío de missi, en época de Carlomagno, hasta el nombramiento de cargos eclesiásticos, incluida la necesidad de ratificar el nombramiento de Papa, que establece una constitución imperial de Luis el Piadoso.

    El conflicto Iglesia-Imperio, sobre a supremacía del poder temporal o el espiritual, late siempre en el fondo de esta relación desde la misma coronación de Carlomagno, aunque su fuerte personalidad política (manifestada por la indudable actuación en materia religiosa citada antes) consiga retrasar las manifestaciones directas, que se producirán mucho después (859) con la teoría hierocrática de Nicolás I.

  • Alejamiento de Bizancio.

  • La protección imperio propiciará un tiempo de seguridad y firmeza romana, que propicia un alejamiento paulatino de Bizancio y de su Iglesia, evidenciado en el conflicto iconoclasta, con el mantenimiento de firmes posturas de iconodulia, ratificadas por la Capitular de las Imágenes, con la que Carlomagno se opone a permitir que Irene legisle con carácter universal, y con la paulatina sustitución de papas de origen griego por romanos.

    Ambas tendencias, anticipan la ruptura progresiva que se va a dar desde el s IX al Cisma definitivo del 1054.

    2. La ruptura con la Iglesia griega

    Al margen de los hechos que servirán de excusa, el origen del conflicto se encuentra en la supremacía discutida entre ambas Iglesias, ya que Bizancio, desde la configuración de los cinco Patriarcados independientes, no admitió nunca la romana sino en un aspecto puramente honorífico, aunque Roma intentó siempre extenderla a cuestiones de dogma y doctrina. La concepción que de sí mismas tenían ambas iglesias, la romana heredera de la legitimidad de Pedro, y la bizantina, del Imperio Romano, acentuó las posturas.

    El primer paso en la ruptura lo marca la crisis iconoclasta (Concilio de Constantinopla del 754) aludida ya. Roma mantuvo posturas de iconodulia, y, cuando con Irene, Bizancio retornó al culto a las imágenes, Carlomagno se negó a aceptar que fuera la emperatriz quien legislara para todo el orbe cristiano.

    Restaurada la relación tras el retorno al culto citado, la segunda crisis se abre con el nombramiento de Focio (862) como Patriarca de Constantinopla. Sus posturas pro iconoclastas en la reciente crisis, motivaron su excomunión por Roma, la consiguiente consideración de que Roma traspasaba los límites de sus competencias, por parte de Bizancio, con la negativa a que misioneros romanos acudieran a Bulgaria, la declaración del término Filioque como herético, y la excomunión de Nicolás I.

    Suavizada la situación el 877, con el retorno de Focio a la muerte de Ignacio, y la retirada de los misioneros romanos de Bulgaria, el tercer conflicto tarda en aparecer, debido al momento de crisis interna que vive el pontificado, con la dispersión del imperio carolingio. Será preciso esperar a su resurgimiento , de la mano de los emperadores alemanes, coincidente con el momento de esplendor bizantino, para que amas posturas se agudicen..

    La toma del sur de Italia por los normandos, con la sustitución de los ritos griegos por los latinos, mientras que en Bizancio Miguel Cerulario consentía el ataque a las pocas iglesias y comunidades latinas existentes, disparó el conflicto, que se resolvió con la mutua excomunión el 1054. Esta vez no hubo vuelta atrás, seguramente por que no lo reclamaron los respectivos cleros o fieles. El cisma culminaba siglos de prácticas litúrgicas, y reflexión teológica dispares, entre dos Iglesias idénticas en sus postulados fundamentales y en su fe.

    EL ESTAMENTO ECLESIÁSTICO. LA IGLESIA EN PODER DE LOS LAICOS

    1. El estamento eclesiástico.

    Para JONAS DE ORLEANS, la sociedad cristiana se dividía en clérigos, monjes y laicos.

    Por clérigos, se entiende entonces, generalmente, la cúpula: el episcopado.

    Este episcopado, verá incrementado su nivel social y cultural en virtud de la intervención decidida del poder temporal en su nombramiento. En el primer sentido se elige entre las familias aristocráticas; y, en el segundo, los carolingios impulsarán su formación. Ya la Admonitio generalis exigirá ciertos mínimos para acceder a la carrera eclesiástica que, como hemos visto, habían sido muy bajos en la época precedente. Y Carlomagno hará un esfuerzo por mantener la escuela palatina, vivero de la aristocracia eclesiástica y laica que regiría el país.

    Además de organizar sus diócesis, los obispos serán utilizados frecuentemente como missi, o como embajadores en cuestiones de alta diplomacia.

    La clericalización de la cultura que tendrá lugar en estos siglos, reducirá además la cultura al ámbito eclesiástico.

    Por lo demás, la Iglesia siguió organizada estructuralmente como en siglos anteriores: Patriarcados, reducidos a dos tras las conquistas islámicas, metropolitanos, con una antigua provincia romana, más o menos alterada, a su cargo, obispos con sus diócesis, que coinciden con las ciudades romanas o las nuevas, y parroquias, que se constituyen como el esqueleto central de la cristiandad de estos tiempos, cumpliendo funciones religiosas, civiles (actos notariales y mercantiles en su atrium), y de defensa, y que se propagarán por Francia, Alemania y España, y por Bohemia y Polonia tras su conquista y evangelización.

    Estas parroquias van constituyendo un patrimonio sólido, fruto del que se le otorga en el momento de su fundación, más los diezmos, limosnas y primicias que cobrará en el futuro, cuyo pago se va generalizando. El sacerdote a su cargo tiene la cura animorum (origen de su posterior denominación popular).

    2. La iglesia en manos de los laicos.

    Esta frase, fruto de una concepción eclesiástica de la historia, sólo puede hacer referencia a la creciente intervención laica en asuntos eclesiásticos, y a la progresiva fragmentación de estos interventores, al desparecer la unificación bajo la corona tras descomponerse el Imperio Carolingio y empezar a jugar su papel los señoríos protofeudales.

    a) Nombramientos

    Ya hemos visto la medida en que esta intervención se refiere al nombramiento de cargos: los obispos fueron nombrados por el rey, con la citada reclamación de confirmar el nombramiento papal en tiempos de Luis el Piadoso.

    Al fragmentarse el poder postcarolingio, ya fueron cada uno de los príncipes los que elegían a los obispos de su territorio, llegándose a la llamada investidura laica, por la que aquellos conferían incluso el báculo y el anillo.

    b) Iglesias propias.

    También determinaron una creciente intervención laica. Ya hemos visto que la legislación carolingia reconocía el derecho de propiedad del fundador. Este o sus herederos, concebían a la parroquia (en ocasiones se trataba de una iglesia episcopal o monástica) como uno más de sus bienes, y tendieron a cobrar para sí sus diezmos, o limosnas, favorecidos por una aplicación prácticamente nula de la intervención episcopal en tiempos de Carlomagno.

    El resultado, con sacerdotes nombrados y depuestos directamente por el propietario, fue una degradación del clero, incluido en relaciones vasalláticas. Unidos a esta degradación aparecerán fenómenos como el nicolaísmo, practica matrimonial por los sacerdotes, y la simonía, o compra de cargos eclesiásticos, que se hicieron hereditarios en muchos casos, y dividiendo por herencia el patrimonio de algunas iglesias.

    EL ORDEN MONASTICO

    En aquellos años poco brillantes para la religiosidad cristiana, tuvo especial importancia la renovación monástica, en cuanto los monasterios constituían una realidad que supo simultáneamente integrarse en las formas políticas, a través de su influencia en su entorno próximo, sin perder las independencia indispensable. Y, en consecuencia, constituyendo una alternativa más digna a las relaciones vasalláticas que acaban de exponerse.

    Es muy posible que las reformas que se producen entre el X y el XI, tuvieran parte de su origen en la recuperación del eremitismo griego que se descubre en la antigua Italia bizantina, de donde proceden dos de los grandes renovadores, Odón de Cluny y Juan de Gorze.

    La reforma más importante del benedictismo, es la de Cluny, iniciada con la fundación de la abadía del mismo nombre por Guillermo de Aquitania en 909, con la peculiaridad de someterle directamente a la Santa Sede, lo que fue una forma de asegurarle la independencia respecto al resto de poderes.

    La regla de Cluny, incorpora ya la renovación que de la benedictina había hecho Benito de Aniano, pero poniendo más énfasis en el esplendor del Opus Dei, y en las lectio, que en la ascesis, muy moderada, y en los trabajos manuales, que se encomiendan a los laicos que viven en torno a la comunidad. Hay que tener presente que su vivero es esencialmente aristócrata, y que por eso se inclinará más a la cultura y el arte que al trabajo manual.

    El abad de Cluny tiene plenos poderes, incluido el de designar a su sucesor, y visita a sus afiliados como un obispo sus diócesis. Esto unido a la configuración jerárquica que se establece entre los monasterios que adoptan la regla (menos vinculados los asociados que los prioratos), permitirá mantener la independencia respecto a poderes temporales y eclesiásticos locales.

    La segunda en importancia es la de Gorze, más ascética y austera, y menos aristocrática, pero también más vinculada con su entorno en cuanto que ejerció mayor influencia en las parroquias de su diócesis. Fue muy protegida por Oton I y II, y alcanzaba unos 150 monasterios en la segunda mitad del XI. A diferencia de la anterior, no establecía relación alguna entre los monasterios adscritos a la regla.

    Otras renovaciones benedictinas de importancia, con relativa independencia, fueron las de San Cugat del Vallés, San Victor de Marsella, o Brogne, cerca de Namur, y, ya terminando el XI, la de Hirsau en Alemania, admitiendo por primera vez laicos como cofrades.

    En Normandía, las benedictinas clásicas alcanzaron renombre por su obra intelectual (Bec y Frecamp).

    En UK la reforma se lleva a cabo tras las destrucciones danesas, con inspiración en Brogne y Cluny, y configurando una iglesia pre-gregoriana

    LA SOCIEDAD CRISTIANA Y SUS FORMAS DE PIEDAD

    El pensamiento teológico durante aquellos años, entre San Agustín y la Escuela de Chartres del XII, fue pobre. Algunas cuestiones menores como la polémica sobre el Filioque, o la forma de presencia de Cristo en las especies eucarísticas.

    En cuanto a la religiosidad popular, aún se enfrenta a diversas dificultades:

    • La escasa profundidad de la evangelización, que se había preocupado más por la extensión que por la interiorización de las ideas religiosas. La religión se concibe como un legalismo, tendente a conseguir trueques, fidelidades o generosidades, con un fuerte componente mágico, para sumar a aquellos la protección ultraterrena. En resumen, ni en la sociedad existía una idea de religión como “deber ser”, ni la propiciaba la Iglesia, que seguía más pendiente de cumplimientos exteriores que de la intencionalidad de los actos.

    • La supervivencia de prácticas paganas, con una vena de creencia mágica, que tardo bastante en ser asimilada. Sobre todo, fiestas (equinociales, luna nueva, primero de enero, spurcales de febrero), y las canciones con letra “turpia et luxuriosa” que las acompañaban. De ahí que gran parte de las nuevas prácticas cristianas pretendiesen su sustitución (prerrogativas para la lluvia, mejores cosechas, culto a reliquias, peregrinaciones y romerías, la cruz misma como amuleto mágico, sustitutivo de los conjuros paganos escritos en filacterías que se llevaban encima).

    Es dudosa, N.O., a tenor de la fuentes, la existencia de una sensación apocalíptica acompañando al fin del milenio, fuera de que el mismo llevara a la Iglesia a recomendar treguas, penitencias y peregrinaciones.

    La enseñanza de la doctrina se llevaba a cabo utilizando la red de institucionesm, como un recordatorio continuo. Con más preocupación por los aspectos morales que por los del dogma, y utilizando el sermón como principal instrumento:

    • Existieron homiliarios desde finales del VI, mucho más numerosos con Carlomagno, aprovechando el ciclo de domingos y festividades.

    • Se recomendaba a los sacerdotes predicar en la lengua del lugar, sin preocuparse por temas de mayor altura intelectual.

    • La red de parroquias e iglesias propias propició una pastoral más profunda.

    • La primera cuestión, fue el bautismo, puesto que era fundamental estar en situación de la gracia divina. Bastaba que el los padres o los padrinos conociesen el padrenuestro o el Yo pecador, y se comprometiesen.

    • Se intentó sacramentar el matrimonio, combatiendo las formas de unión por mero consenso (germánicas), o el repudio de la esposa. Acompañaban a esta sacramentación la permanencia del vínculo, el papel igualitario de ambos cónyuges, y la abstinencia sexual fuera de la procreación. Los escritos críticos de Juan de Orleans, entre otros, nos da cuenta de hasta que punto se incumplieron estas disposiciones.

    • Aparece desde el IX la confesión privada, procedente de Inglaterra, donde se practicaba desde el VI. En principio el confesor no absolvía, limitándose a orar por el pecador, que se liberaba mediante la penitencia, pública o privada, según el carácter del pecado (pública en caso de homicidio o adulterio)

    También comienza a aparecer aquí un derecho canónico, distinto del civil común, ya que, a diferencia de Bizancio, se había interrumpido la fusión entre ambos ordenamientos y la vinculación al tronco del Dº común.

    Las primeras normas conocidas son las decretales pontificias de finales del IV. También se utilizaron los cánones de los diversos sínodos. Pero el mayor problema fue el de su compilación. Existe una Dionisiana, de la Italia de Teodorico, aunque la más utilizada durante la EM fue la posterior colección canónica Hispana, del VII. Las Falsas Decretales del 850, interpolando normas auténticas y otras falsas, y realzada probablemente por clérigos de Reims o Aquisgrán, fue también muy utilizada, aunque no aportaba nada nuevo limitándose a los temas de las prerrogativas eclesiásticas frente al poder del Emperador.

    EL RENACIMIENTO CULTURAL OTONIANO

    La descomposición del Imperio y las invasiones normandas, afectaron de modo diverso a las distintas regiosnes causando, incluso, un efecto positivo a la postra puiesto que obligaron a una mayor relación (acompañada a veces por un necesario trasvase de manuscritos) entre los diversos centeros.

    La mayor explosión cultural, se da en Alemania, bajo la mano de los tres Otones y Enrique II, conntinuadores en esto de la labor de protección a la cultura carolingia. Corvey, en Sajonia, Reichenau, San Gall o Bamberg, son algunos de los centros principales. Tb tuvieron importancia las escuelas episcopales de Verdún, Metz, Colonia, Worms, Maguncia o Colonia. Se traducen al alemán algunas obras clásicas, filosóficas, poéticas o literarias, y se inicia la historiografía alemana.

    En Italia, se da mayor continuidad, al carecer de peso el movimiento normando, y pesar aún la tradición griega en el sur. Amalfi, Rávena, Pavía, Parma, Nápoles son ejemplos de escuelas monásticas y episcopales. Aquí aparece la primeras traducción de las obras de Hipócrates y Galeno. Y desde aquí se mantienen contactos (Amalfi) con el Islám.

    También los hay en España, entre el Califato cordobés y Vich o Ripoll, dentro de un contexto de protección bajo Alfonso III, con la aparición de los primeros monasterios (San Millán, San Pedro de Cardeña, San Miguel de Escalada)

    En Inglaterra, el protector es Alfredo el Grande, que ordenó traduucir a numerosos autores de uso frecuente entre los clérigos (Boecio, S. Agustín, Beda)

    BIZANCIO: DINASTIAS HERCLIANA, ISAURICA Y MACEDONICA

    LA DINASTIA HERACLIANA (610-717)

    EL GOBIERNO DE LA DINASTIA HERACLIANA. HERACLIO. HELENIZACION DEL IMPERIO.

    Heraclio (610-641)

    Constantino III (muerto en el año)

    Constante II (641-668)

    Constantino IV (668-685)

    Justiniano II (685-695.705-711)

    Mas cuatro emperadores breves, en seis años, hasta el primer Isáurico (León III, 717)

    Heraclio (610-641). Helenización del Imperio. Reformas.

    El sistema justinianeo se desploma a gran velocidad a la muerte de aquel, sin que sus sucesores (Justino, Tiberio, Mauricio, Focas) puedan evitarlo.

    Si bien algunos de sus logros tendrán una larga pervivencia (p.ej.: la permanencia bizantina en Italia hasta el XI, o el valor de su obra jurídica), el pago del esfuerzo imperial en la recuperación de territorios durante los años de Justiniano, y, st., la aparición de un nuevo problema fronterizo, el de los eslavos, que vendrá a unirse a los tradicionales con persas y con el Mediterráneo occidental, determinarán un rápido deterioro del sistema, y una rápida transición (entre la muerte de Justiniano, 565, y el comienzo del gobierno de Heraclio, 610, apenas transcurren 50 años) desde las formas tardorromanas (cuyo mantenimiento es parte de las intenciones justinianeas) a las medievales, que se iniciarán con la dinastía heracliana.

    HERACLIO (610-41)

    El deterioro citado, combinado con las guerras en África, Italia e Hispania, y en la frontera persa, y el problema eslavo, determinaron una crisis de la autoridad imperial, que tendrá su máxima manifestación bajo el reinado de Focas, despótico y sangriento, con la capital envuelta en constantes revueltas protagonizadas por los partidos del hipódromo. Situación en la que es explicable el levantamiento del exarca de Cartago, cuyo hijo será Heraclio, iniciador de la dinastía.

    A Heraclio se le considera también el primer emperador griego y medieval, que pondría fin al periodo de transición iniciado con Justiniano, y con ello, al pasado romano, mediante un programa de reformas profundas, que se mantendrán largo tiempo, aunque vayan evolucionando:

    Reformas y su evolución:

  • Organización del imperio

    • Transmisión del título:

      • Vía hereditaria y dinástica: Heraclio iniciará la costumbre de asociar a sus sucesor mediante designación en vida. El sistema planteará intensas luchas familiares en la defensa de los distintos candidatos, pero garantizará la estabilidad en la transmisión del título, y permitirá la instauración de dinastías.

      • Con formalidades: Pese a que lo anterior es lo determinante, se guardarán las formalidades

        • Aclamación tropas capital

        • Popular hipódromo

        • Acatamiento Senado

        • Proskinesis

    Estas cuatro, servían para contrastar el apoyo con que contaba el emperador por parte de los poderes fácticos.

        • Coronación: Comienza a celebrarse desde el 500, realizada por el patriarca.

    • Fundamento:

        • divino: máximo representante civil en la Tierra

        • Justificaba los cambios sucesorios, incluso usurpaciones, puesto que el poder imperial no iba asociado ningún poder humano, sino que, en última instancia, pertenecía a la Providencia.

        • Heraclio será el `primero en sustituir el Imperator CesarAugustus, por el Basileus Romeion

    • Ceremonial: Hay un intenso ceremonial reglado, que recuerda en mucho a la liturgia eclesiástica, y no en vano, pues su fundamento es recalcar el carácter sacro de la institución imperial.

      • Corte

      • Vestidos ceremoniales

      • Silencio

      • Proskinesis

      • Representación en imágenes reglada

    • Autoridad: manifestada, st., por capacidad promulgar leyes, generalmente admitida por Occidente. Heraclio no destacará por su obra legislativa, puesto que aún es muy reciente la inmensa compilación justinianea. Pero a partir de aquí, esta será incesante, con el Eclogué de León III, el Epanagogué de Basilio I, en parte revisando y “purificando” la anterior por haberse producido en plena querella iconoclasta, y las Basílicas de León VI.

    • Administración: Heraclio establece una división del pretorio palatino en oficinas, cada una al mando de un logotheta, que irán menoscabando las funciones del pretor del prefecto hasta hacerlo desaparecer durante los isáuricos.

        • Funcionarios con función y dignidad palatina. La segunda se deriva de actuar en nombre del emperador.

        • Llegarán a disociarse (dignidades simbólicas, vacías de contenido administrativo)

        • Y a comprarse, estas segundas, que generaban rendimiento entre el 4 y el 10% inversión

      • Thema: Es uno de los hitos de la reforma heracliana, constituida a partir del perfeccionamiento del sistema de exarcados de Mauricio. Los themas son circunscripciones territoriales de pequeño tamaño, determinadas esencialmente en base a su carácter militar, que sustituirán paulatinamente a los exarcados.

        • Unas 80, hacia el final del milenio

        • Estratega: a su mando, concentrando las funciones militar, civil y hacendística. Como esto determinaba una concentración de poder considerable, se establecieron sistemas de control basados en hacer los nombramientos temporales (4 años), y en prohibir a los estrategas adquirir tierras o casar a sus hijos en su territorio,

        • Más tarde separados, pero ya en tiempo de los isáuricos.

          • Duques y catepanes militares (st., fronteras)

          • Estratego, sólo civil.

        • Funcionarios centrales de las distintas ramas, sometidos al estratega:

          • Juez o pretor al frente admon civil

          • Protonotario, hacienda Terminarán por ocuparse de las funciones del estratega, y este reducido a una dignidad de corte, sin contenido funcional)

        • Instaurará el griego como idioma oficial.

      • Militar:

        • Soldados-campesinos: La reforma militar es otro de los hitos heraclianos, puesto que en ella se fundamente la constitución de themas. Se apoya en abandonar el sistema de mercenarios, que terminaba siempre siendo problemático, y establecer un ejército popular. Los primeros quedaron reducidos a algunas unidades en la corte (tagmatas). Los segundos eran campesinos a los que se otorgaba tierra hasta un valor de tributación por 4 libras, a cambio de prestar servicio de armas. Se les podían añadir los campesinos libres. Con esto, cada tema contó con una fuerza entre 3 y 15.000 soldados, muy aptos para la defensa del territorio, aunque no tanto para las expediciones de ataque, que precisaron otras soluciones.

        • Mercenarios: como gran parte de los campesinos instalados eran antiguos mercenarios, se produjo una fusión étnica importante, que retrasaría la reaparición de los problemas del mercenariado hasta los últimos días de los isáuricos. (Las necesidades del empleo de caballería en las expediciones exteriores, llevarían a estos a incrementar el mínimo de tributación de 4 a 12 libras, excluyendo a gran parte de los propietarios medios, y agrupando a los menores para vestir a un caballero)

        • Protofeudalización: como, independientemente del carácter de derecho público de la vinculación de los soldados-campesinos a los estrategas, los mercenarios se sentían vinculados a su jefe militar por lazos privados, se ha querido leer en esto un indicio de formas protofeudales, similares a las que aparecerían hacia el 800 en occidente.

      • Hacienda: La unidad tributaria heracliana fue el poblado o chorion, que soportaba comunitariamente el impuesto sobre el suelo.

    • Tributos directos: territorial: 10 % cosecha (en metálico: fomentó la acuñación, circulación). Responsabilidad común.

    • Capitación personal de cada uno por su actividad.

    • Indirectos: comercio y consumo de bienes (10 % entre vendedor y comprador)

    • Propiedades estatales en tierras

    • Algunos monopolios (trigo, seda, ocasionales)

    Iglesia: Heraclio intentó un nuevo acercamiento a los monofisitas (que perderían fuerza en Bizancio al quedar incluidos en territorio islámico), siendo el promotor de la aparición de tesis monotelistas, que serían inútiles, y finalmente condenadas por dos concilios sucesivos a finales del VII. También fue el primero en utilizar recursos eclesiásticos para sus campañas. La toma de Jerusalén, bajo esta idea de guerra contra el infiel, evoca las cruzadas de cuatro siglos después.

    • Cinco patriarcados (Jerusalén, Alejandría y Antioquía desaparecerían con el Islam)

    • Jerarquía: patriarca - metropolitano - obispo (unos 30 y más de 1000, respectivamente)

    • Patriarca:

    • Nombramiento de obispos

    • Interpretación del dogma

    • Jurisdicción máxima en materia disciplinaria

    • Fijación liturgia

    • Intervención en rentas muchos monasterios

    • Cargo político (capellan nato del palacio, consejero principal emperador)

    • Teóricamente elegido por clero y fieles. En la práctica: metropolitanos.

    • Monacato:

    • Complemento ideológico (pobreza, apartamiento gloria)

    • Enorme influencia real en localidades (ejemplaridad, renta, giróvagos)

    • Gran patrimonio: exenciones, no divisible hereditariamente.

    EL RESTO DE LA DINASTÍA. PROBLEMAS EXTERNOS.

    Además del proceso de cambio interno, Bizancio hubo de enfrentarse a tres problemas que amenazaban directamente su misma pervivencia: árabes, eslavos y búlgaros.

    Árabes:

    Tras la derrota de Yarmuk (336), la pérdida de territorios fue irreversible. Heraclio se contentó con asegurar la frontera del Taurus. Sus sucesores intentaros acciones puntuales (como la recuperación de Alejandría, Constante II), fracasada, entre otras cosas, por la ayuda de los monofisitas egipcios.

    También al reinado de Constante II corresponde la primera creación de una flota islámica (por Muawiya, entonces gobernador de Siria), que arrebató Chipre, Rodas, y otras islas subanatolias.

    Sólo la primera crisis interna islámica, detendría parcialmente el proceso, permitiendo a Constante atender sus otros dos frentes: eslavos, y Med. occidental (vid infra), donde tuvo que atender un levantamiento en Cartago, y reforzar el eje Roma-Rávena.

    Constantino IV, sufriría los asedios a Constantinopla (674 y 678). Pero consiguió la firma de pactos con Damasco, que incluían hasta el reparto de rentas en áreas en disputa, de duración relativa, pues 25 años después (695) con la deposición temporal de Justiniano II y la profunda crisis imperial, tomarían definitivamente Cartago, en su paso hacia Occidente.

    Eslavos:

    Frente a los eslavos, la obra bizantina si tuvo éxito, en cuanto a asegurar los límites del imperio, y en cuanto a influir decisivamente sobre sus formas de organización. Aunque el problema requiriera diversas intervenciones, e incluso la deportación masiva de eslavos a Anatolia, con fines defensivos (de escasa eficacia) frente al Islam.

    Heraclio había permitido la instalación de serbios y croatas. Lo que supuso el inicio del desplazamiento ávaro, alejados de la costa dálmata por estos, y del Mar Negro por los búlgaros, hasta su extinción como peligro bélico y su proceso de sedentarización en Hungría, Eslovaquia y Austria a finales del VII, donde serían finalmente destruidos un siglo después por Carlomagno.

    Tanto Constantino IV como Justino II, tuvieron que intervenir frente a serbios y croatas, con las deportaciones aludidas.

    Problema distinto fue el de los búlgaros, pueblo de origen turco, dividido en cuatro ramas, de las que dos quedaron absorbidas por el Islam, otra penetró en Italia con los lombardos, y una cuarta se instaló hacia la desembocadura del Danubio, ya en tiempos de Heraclio.

    La presión de los jázaros, les hizo cruzar el río e instalarse en Mesia, pese a los esfuerzos de Constantino IV. Con Justino, su kan, Tervel, obtenía el título de césar por la ayuda prestada.

    Serán un reino estable, con una pervivencia de más de tres siglos, y con un peso decisivo en muchos de los momentos de la vida bizantina, a la que estarán ligados por conflictos, pactos, a veces de carácter matrimonial, y religión aunque con disputas sobre la autonomía patriarcal búlgara.

    Las primeras intervenciones se dan ya en vida de Justiniano, al que ayudarán a retornar al trono tras su deposición, aunque esta restauración (711) sea ya muy tardía para evitar el deterioro imperial. El 717 se inicia la dinastía Isáurica, y León III tendrá que dedicar los primeros días de su reinado a evitar la caída de Constantinopla en manos árabes.

    LA DINASTIA ISAURICA (717-820)

    León III (717-741)

    Constantino V(741-775)

    Irene (780-802)

    Nicéforo I (802-11)

    Miguel I (811-13)

    León V (813-20)

    Miguel II (820-29)

    Teófilo I (829-42)

    Miguel III (Teodora, 842-867)

    Con las dinastías isáurica y macedónica, el Imperio atravesará tres fases relativamente fáciles de identificar:

    • Una grave crisis política y religiosa, marcada por la querella iconoclasta.

    • Una lenta recuperación, con reconquista de algunos territorios, expansión religiosa y cultural.

    • Una fase de pleno apogeo, con la gran expansión de la iglesia y la cultura bizantinas, ya bajo los macedónicos.

    Por lo demás, las preocupaciones siguieron siendo las mismas que con los heraclianos:

    • El Mediterráneo occidental, donde va a perder parte del territorio, ante la presión de lombardos, la alianza de Roma con los francos, y el acoso de los emires cordobeses (Sicilia), pero donde mantendrá la brillantez de la cultura bizantina en el sur, aún por varios siglos.

    • Los eslavos, donde el interés radicará ahora en recuperar la influencia cultural entre los pueblos de la costa adriática, y en mantener el equilibrio, cuando menos, con los búlgaros.

    • El Islam, frente a los que bastará con intentar asegurar las fronteras, y mantener Asia Menor.

    LEÓN III (717-41)

    Evitada la conquista de Constantinopla el mismo 717, León III pudo dedicarse a la reorganización interior, extendiendo la reforma iniciada por Heraclio con el sistema de themas, y realizando una labor compiladora con el Eclogué, selección del Código justinianeo que pretendía una mayor practicidad, y que sería la base de la gran compilación posterior, aunque, por haber surgido en plena época iconoclasta, sería declarado nulo concluida aquella, y “purificado” en la Epanagogué de Basilio I.

    Por esto mismo, su labor reformista se vio entorpecida. La iconoclastia estaba en su momento álgido, y no se limitaba a una cuestión religiosa, sino, como otras veces, a ser vehículo de otro tipo de tensiones políticas.

    La postura contraria al culto a las imágenes tenía su origen en la postura monofisita: dada la naturaleza consustancial de Dios, sus imágenes no eran desligables de dicha sustancia. No eran la representación de Dios, sino Dios. Pero como la naturaleza divina no cabía en una representación, las imágenes eran idolatría. La postura era similar a la defendida por el

    La iconoclastia tuvo a sus máximos defensores entre los propietarios y jefes militares de Asia Menor, un territorio donde un alejamiento de las posturas bizantinas habría resultado particularmente delicado, por su función de frontera frente al Islam.Islam, y contó con importantes teóricos en Bizancio mismo.

    La idea contraria, iconodulia, se apoyaba en las ideas neoplatónicas que separaban al ser de su imagen. El neoplatonismo contaba con una larga tradición ya desde mediado el Imperio Romano, y fue la postura defendida por Roma, y, por extensión por el posterior imperio occidental. En Grecia misma, contaba con el apoyo del monasquismo, pues los monasterios obtenían una parte importante de sus rentas del culto a sus imágenes, y tuvo a Juan Damasceno como principal teórico.

    León III tomó las primeras medidas en 726, intentando soluciones de compromiso y pacto, pero ya en 730 ordenó directamente la destrucción de las imágenes, lo que supuso un enfrentamiento directo con Roma, su excomunión, y sustraer a su jurisdicción Sicilia, el S de Italia y el Ilírico, iniciándose la separación de ambas iglesias, y su configuración distintiva, pues en el transcurso de la crisis con Roma, la oriental se expandió por todo el territorio del imperio.

    La situación fue particularmente virulenta bajo sus sucesor, Constantino V, con ejecuciones de altos cargos eclesiásticos y civiles en Italia. Las revueltas interiores se paliaron con triunfos militares fuera, frente al Islam, en plena crisis omeya, y frente a los Búlgaros, a los que se reconquistaron territorios.

    Pero Irene decidió una vuelta a la iconodulia. Como el apoyo del monacato era insuficiente, hubo de recurrir al de los propietarios medios, con rebajas de impuestos que causarían una grave crisis económica. Durante su reinado, se constituyó el Imperio Occidental bajo la excusa de que, al ocuparlo una mujer, el trono imperial estaba vacante, que no sería reconocido por Bizancio hasta Miguel I. Y se mantuvieron las fronteras búlgara y árabe mediante el pago de impuestos.

    Nicéforo I, tuvo que paliar la crisis incrementando la presión fiscal, repoblar con deportaciones de eslavos los territorios conquistados a Bulgaria que acabaría perdiendo.

    Miguel I defendería al imperio del ataque Búlgaro en la puertas mismas de Constantinopla, y sólo su sucesor, León V, conseguiría un nuevo pacto estable con Bulgaria ahora que, desaparecida la presión ávara sobre estos, merced a la destrucción de aquellos por Carlomagno, interesaba a ambas partes volver a una situación de equilibrio como la existente durante el periodo heracliano.

    Tal vez por mantener cierta primacía sobre el poder eclesiástico, o por contrastar su obra exterior con los fracasos de sus antecesores iconódulos, León intentó volver a la iconoclastia, cuando la polémica había perdido ya vigor. Su sucesor, Miguel II, hubo de enfrentarse aún a una fuerte revuelta iconódula en Asia Menor. Con Teófilo I, comienzan las pérdidas de territorios, recuperados los abbasíes de su crisis interna, que acabarán afectando a Sicilia, pero que supondrán ahora la pérdida de Creta y Asia Menor. Con esta última, el sustrato social iconoclasta más delicado había quedado resuelto, y Teodora, regente de Miguel III (842-67) decidió en un sínodo del 842 la vuelta al culto a las imágenes.

    Miguel III es el último emperador de la dinastía Isáurica. Tras la agotadora querella iconoclasta, su poder se había reforzado, como demuestra que en su reinado son ya perceptibles las líneas que concluirán en el esplendor de los macedónicos:

    La firmeza del apoyo al patriarca Focio en su querella con el papa Nicolas I, que supondría a la postre la primera ruptura formal entre ambas iglesias y concluiría con la deposición de ambos el 867.

    Las campañas contra los abbasíes (la pérdida de Sicilia, no fue a sus manos), que aunque fracasadas, hablan de la voluntad bizantina de recuperar las fronteras en Asia Menor, Creta, y la presencia en Egipto.

    La recuperación de la iniciativa en los balcanes. Bulgaria se convertiría al cristianismo el 862, y tras una disputa inicial por mantener patriarcado autónomo en Ochidra, quedaría integrada en la iglesia ortodoxa.

    El envío de Cirilo y Metodio a Moravia, tras su experiencia entre los jázaros, donde aprendieron el eslavo. Moravia sería finalmente cristianizada por Roma, pero la experiencia se trasladó a Bulgaria.

    LA DINASTIA MACEDONICA (867-1056)

    Basilio I (867-886)

    León VI (886-912)

    Constantino VII (913-917.944-959)

    Romano I Lecapeno (917-944)

    Romano II (959-963)

    Focas (963-969)

    Timiscés (969-976)

    Basilio II (976-1025)

    Constantino VIII, Romano III, Miguel IV, Miguel V, Constantino IX (hasta 1055)

    Tras el asesinato de Miguel III, Basilio I, (867-886), primer emperador Macedónico, siguió las líneas de evolución que le venían marcadas.

    En primer lugar, intentó un acercamiento con Roma, en el reciente conflicto Focio - Nicolás I y la recíproca excomunión que se habían cruzado ambas iglesias, deponiendo al pro-iconoclasta Focio hasta la muerte de Ignacio, que fue inmediatamente respondida por Roma con la retirada de sus misioneros de Bulgaria.

    Esta paz no podía tener más que una validez momentánea, enfrentadas como estaban ambas Iglesias, por

    • la disputa de la evangelización de los distintos pueblos de Europa,

    • la hegemonía eclesiástica (que Roma pretendió siempre, y que Bizancio sólo reconocía en cuestiones de prestigio y de arbitrio final, pero dentro del antiguo sistema de los cinco patriarcados independientes), y,

    • la aceptación del término Filioque, que Bizancio no estaba dispuesta a aceptar como parte del credo sino después de un Concilio, y no por imposición de Occidente.

    Pero sancionó la crisis.

    Más importante fue su labor de consolidación de fronteras, compleja, por la extensión de estas, y que consiguió mantener

    • Con Armenia como estado tapón en el Taurus

    • Consolidando la frontera danubiana

    • Recuperando Benevento y Bari

    Pero perdiendo Sicilia y Malta.

    Y, por último, la recopilatoria (Epanagogé, Basílicas), terminadapor su hijo, y que en realidad era una continuación de la Eglogé de León III, que había sido anulada por haberse producido en plena contienda iconoclasta. Ela bondad de esta recopilación hable el que apenas recibiera modificaciones en los siglos posteriores.

    Leon VI (886-912) vio entorpecida la continuación de la labor de su padre por los conflictos bélicos, st., con los búlgaros. Atacado simultáneamente por estos, por frecuentes incursiones de varegos rusos, y por actos de piratería árabe en el Egeo, fue derrotado por Simón I, obteniendo una precaria tregua (bajo la promesa del matrimonio de una hija suya con Constantino, que equivalía a incorporar a Simón a la dinastía imperial) hasta su sucesor. Las alianzas búlgaros/pechenegos, bizantinos/húngaros, costó a estos últimos su desplazamiento final a su actual ubicación en Panonia.

    En el fondo del conflicto latía la misma idea imperial, explicable en Simón por su intensa bizantinización.

    Constantino VII - Romano I Lecapeno.

    Con la muerte de León VI se abre una crisis sucesoria, intensificada por nuevos ataques búlgaros (por incumplimiento del pacto) que su sucesor intentó saldar llamando a compartir el gobierno a Romano Lecapeno, su suegro, jefe de la flota, y dueño efectivo del poder hasta 944.

    Lecapeno combinó su experiencia militar y la diplomacia, y consiguió

    • La paz con Bulgaria, tras sucesivos inytentos de estos por tomas Constantinopla, que fracasaron, y tras ser derrotados por los Croatas, aliados bizantinos. Pedro (hijo de Simón), obtuvo el título de zar, la mano de una nieta de Lecapeno, y el reconocimiento de la autonomía del patriarcado búlgaro, pero la victoria fue bizantina, pues extendió su influencia a Serbia y Croacia, y la vuelta del patriarcado a la influencia de Bizacio era cuestión de tiempo. Bulgaria quedaba muy debilitada ppor el esfuerzo bélico, y sería destruida poco después.

    • Mantener la frontera con el Islam, donde el peligro ahora no eran los califas, sino los emires sirios (Hamdaníes).

    • Pactar con rusos y varegos. La princesa Olga, regente de Kiev, fue bautizada y recibida en Bizancio.

    • Sustentar el régimen de campesinos medios y pequeños, como base militar (soldados-campesinos) y financiera del Imperio, frenando el crecimiento dela aristocracia terrateniente.

    En la misma línea se moverá Constantino tras la caída de Lecapeno, apoyándose en una de las grandes familias: los Focas. Nicéforo Focas y Juan Timiscés, fueron designados jefes del ejército, y consiguieron contener la expansión hamdaní. Tb se remitieron embajadas a Oton I y Abd al-Rahman III, principal adversario de los fatimíes.

    Focas (963-969) y Timiscés (969-976), serán emperadores tras la muerte del breve Romano II.

    Sus éxitos militares les llevarán hasta la frontera palestina, la recuperación de Creta y Chipre, y la destrucción de Bulgaria a manos de Kiev, a los que después desalojarían sometiendo al zar búlgaro Simón II, lo que ponía las rutas orientales en manos bizantinas, y sometía su iglesia a la de Constantinopla.

    Pero iniciaron tb una peligrosa reforma que, a la postre, sería una de las causas del hundimiento imperial y del fin de la dinastía. Miembros ambos de familias aristocráticas, revocaron las medidas anteriores que limitaban el acceso a la propiedad de la tierra de los grandes propietarios.

    En sus disposiciones, late este sentido aristocrático, pero también la necesidad de adecuar la propiedad a las nuevas necesidades militares. De hecho, lo que Focas prohibía era que los propietarios pequeños pudieran comprar grandes propiedades (lo que era, evidentemente, infrecuente), y viceversa, intentando fomentar que la propiedad media incrementase su patrimonio, para poder así atender a mayores tributos, correspondientes a mayores gastos militares, derivados de la necesidad de especialistas que requerían las tropas cuando se trataba de campañas de ataque, distintas a las necesidades cuando se trataba de defender el propio territorio, para lo que bastaban los soldados campesinos de los themas.

    Pero el sistema produjo un crecimiento del número de mercenarios, y sentar las bases para el de la propiedad aristocrática.

    Con Basilio II (976-1025) se intentan revocar las medidas de Focas, pero ya era tarde, a juzgar por el rápido deterioro que se produce a su muerte.

    Basilio conseguirá N.O., la mayor extensión del imperio,

    • Conseguida en parte por la anexión de Bulgaria, que había vuelto a levantarse y que sería sometida y dividida en themas en 1014. N.O., se mantuvo la independencia de Orchrida, y se fomentó la fusión con la aristocracia búlgara, mediante matrimonios mixtos.

    • Y por la de Armenia.

    Con su muerte, la aristocracia terrateniente incrementa su poder. Hay que considerar que este radicaba no sólo en la prestación de dinero, vía tributos, para la contratación de mercenarios, sino en la posibilidad de movilizar tropas propias, vía clientelismo.

    Los emperadores precedentes habían intentado fomentar una aristocracia civil y cortesana, que impidiese este crecimiento, pero el sistema se vino abajo. Constantino IX es el último Macedónico. Los Comneno llevarán a cabo diversos golpes militares, que coinciden con la pérdida de territorios:

    • Italia a manos de Guiscard (normando)

    • Dalmacia a manos de los húngaros

    • Asia menor, de los turcos silyuquíes

    Historia Medieval Universal

    • Historia Medieval Universal
      Bulgaria de los Cumanos.

    RESTAURACION DEL IMPERIO EN OCCIDENTE

    FIN DEL REINO MEROVINGIO. LOS ÚLTIMOS MAYORDOMOS DE PALACIO Y EL CAMBIO DE DINASTÍA

    Durante un siglo (716-814), el reino franco se consolida y expande. El pacto carolingio con el papado, la amistad con anglos y astures, y la intervención de freno al Islám, producen la impresión de que el resurgir occidental tiene un carácter marcadamente cristiano, en el que no es extraño invocar el título imperial alcanzada su culminación.

    Pero la realidad es más compleja. Y, desde luego, en ningún caso puede hablarse de la existencia de unas ideas unitarias previas al proceso mismo.

    A la muerte de Pipino de Herrstal (716), inducida por el levantamiento aristocrático, Carlos Martel , desde su posición de mayordomo de palacio para las aristocracias de Austrasia y Neustria, comienza una labor de reorganización del reino franco.

    La situación no es muy brillante. Aquitania y Provenza actúan con total independencia. Bávaros, alamanos y turingios incumplen sus pactos o fidelidades. Y los musulmanes protagonizan frecuentes razzias en el sur (la Septimania visigoda).

    Martel utilizará su potencial militar. El Islám es devuelto a las fronteras hispanas. El mayor hito de esta campaña es la victoria de Poitiers (732). Con esto, Aquitania (con algunos derechos particulares) y Provenza, vuelven a someterse al poder franco. Se anexiona Turingia y Frisia, y extiende su influencia entre bávaros y alamanes.

    Con estas campañas, además de potenciar su poder, satisface a las beligerantes aristocracia que le apoyan, que son recompensadas con tierras, en su mayor parte expoliada al poder eclesiástico, dueños de numerosas propiedades.

    Simultáneamente, en Italia se vive un momento de esplendor lombardo ((Liutprando). El intento del emperador León III de recuperar ciertos tributos de la Italia bizantina que cobra el pontificado, y de imponer la inconoclastia, les ofrece una magnífica oportunidad de extender su dominio. Jugando sus bazas alternativamente en favor del papa o del emperador (que consigue reconquistar el eje Roma-Rávena), los lombardos afianzan su dominio en Spoleto y Benevento.

    Cuando Gregorio III prohíba la inconoclastia y excomulgue al emperador, los griegos perderán poder, y habrán de retirarse al sur. Los lombardos toman Rávena y parte de las fortalezas en el camino hacia Roma. Gregorio solicitará infructuosamente ayuda a Martel, pero esta colaboración no se producirá sino con los sucesores de ambos (Pipino y Esteban II), abriendo así las puertas a la intervención carolingia en Italia.

    A su muerte (741) Martel divide su reino entre sus dos hijos, Pipino y Carlomán, que se ven forzados a ombrar un rey merovingio (Childerico III), que legitime su poder.

    Carlomán se retirará a un monasterio, en condiciones no bien conocidas. Pipino, dueño entonces de la totalidad del reino, convorará en su apoyo al Pontificado (el de la aristocracia, sigue teniéndolo), para obtener la corona. Consultado el Papa Zacarías, señalará que el reino corresponde a quien lo ejerce, rompiendo así la norma del linaje.

    Pipino es nombrado rey en el 751, por una asamblea de nobles a la que asiste un delegado del Papa que le otorga el sacrum.

    La toma de Rávena por segunda vez por el lombardo Astolfo (752), es entendida como una amenaza por el nuevo Papa (Esteban II), que solicita ayuda a Pipino. No sin esfuerzo, este consigue convencer a las aristocracias de romper su tradicional amistad con los lombardos, y, en una corta campaña en Italia (754-56), reconquistará Rávena, confirmando el protectorado franco sobre la Santa Sede. El territorio de esta queda configurado con la forma que mantendrá largo tiempo: Rávena y Roma unidas por un corredor que pasa por Peruggia

    En el interior, Pipino conseguirá acabar con la autonomía aquitana, e incorporará Alamania. Muere en el 768, dividiendo de nuevo el reino entre sus hijos Carlomán y Carlos, evidenciando que los francos siguen pensando el reino en clave de propiedad dinástica de la corona, y sin ninguna idea de Imperio unitario aún.

    La rivalidad entre los hermanos es patente, y hubiera resultado en enfrentamientos de no ser por la prematura muerte de Carlomán (771). Carlos quedará así dueño de un reino unitario y consolidado, en excelentes relaciones con el Pontificado que, a acambio de la devolución de algunos de los privilegios que Martel arrebatara a la iglesia franca, le proporcionará prestigio, legitimidad, cuadros de intelectuales e ideario político, además de la fuerza evangelizadora en las misiones que el nuevo rey acometa.

    CARLOMAGNO. EXPANSION TERRITORIAL

    La obra de Carlomagno es, por una parte continuación de las bases sentadas por sus antecesores, y por otra, de la tradición merovingia. Su concentración en pocos años, le otorgan enorme relieve que la historiografía ha tratado con carácter sistemático, como si obedeciera a un plan premeditado.

    Pero la realidad es otra: cada una de las actuaciones carolingias tuvo un significado y motivación aislados y particulares, mucho más relacionado con las tradiciones citadas, que co ninguna idea unitaria.

    Estas actuaciones se dieron en tres ámbitos principales:

  • Expansión europea. Continuación de la obra merovingia.

  • Sajonia, último reducto del paganismo germano, supuso la gran conquista, tras casi diez años de campañas sucesivas (772-82), que culminaron con la implantación de un régimen duro, propio de conquistadores, unido a una intensa evangelización. En el 803, los sajones son equiparados a los francos, y desde entonces sus aristócratas formarán parte de los cuadros carolingios.

    Baviera es la segunda en importancia, con una campaña más fácil debida a la tradicional influencia franca en el territorio, y al apoyo de lo propia aristocracia bávara. Su conquista supone el contacto con los ávaros, y, aunque mediaba una extensa tierra de nadie, las campañas entre el 791 y 796, destruirán la organización ávara y su desaparición hacia 822.

    Simultáneamente, se produce un creciente colonización física de estos territorios y de los de Turingia, Alamania, y Hesse.

  • Italia

  • Carlomagno intervendrá en Italia a petición del papa Adriano, ante la amenaza de toma de Rávena por el lombardo Desiderio (a cuya hija acaba el rey franco de repudiar como esposa).

    El 773 toma Pavía y se anexiona el reino lombardo (aunque se respetará bastante de su organización y costumbres), y Spoleto.

    El 774 entrega Rávena al pontífice. En estas fechas se ultima la redacción de la falsa Donación de Constantino, y, tras la renovación del pacto de Pipino, las fuentes romanas hablan también de la promesa franca de devolver al papa la totalidad de la Italia peninsular.

    La ruptura entre Roma y Bizancio a partir de la vuelta al culto de las imágenes (capitular de las imágenes), motivará la necesidad de que los carolingios pacten con Bizancio la nueva situación que resultará en la entrega de Istria a los francos, a cambio de mantener Bizancio el dominio sobre el Benevento.

  • Establecimiento de marcas seguras

  • Se establece un nuevo limes britannicus (después de una efímera conquista de las islas) entre Rennes y Tours.

    La conquista de Sajonia pone a los francos en contacto con los daneses, que establecen su propio limes (Danevirk) defensivo, aunque las relaciones no son problemáticas todavía.

    En el sur, se produce la celebre intervención carolingia en Hispania, a partir de la petición de los gobernadores musulmanes de Barcelona y Zaragoza, alzados contra el emirato cordobés, que concluirá con el desastre de Roncesvalles (778 - vascones?), y que causará el debilitamiento y consiguiente reconocimiento de Aquitania como reino. N.O., en el 801 se ocupa Barcelona, y desde entonces la participación en Cerdaña, Urgel y Tortosa se ve reforzada `por la colonización de antiguos hispanovisigodos refugiados en Aquitania.

    Estas conquistas ponen a los francos en relación con nuevos pueblos. A partir del dominio de los ávaros, croatas y eslovenos. En el sur con el reino astur, y en Britania con Offa de Mercia. En nombre de la cristiandad, Carlomagno llegará incluso a solicitar al califato abbasí el respeto a los lugares santos de Jerusalen.

    LA CORONACION IMPERIAL: PRECEDENTES, CIRCUNSTANCIAS Y TRASCENDENCIA POLITICA

    En el último decenio del s.VIII, Carlomagno domina consistentemente un vasto territorio que, por las circunstancias ya comentadas, coincide la mayor parte del “Occidente Cristiano”.

    Por otra parte, en Roma, la ciudad imperial por antonomasia, el poder eclesiástico se ha constituido como guarda del recuerdo del antiguo Imperio Romano. Es razonable que en estas circunstancias se pretendiese recuperar el título imperial. El acceso de Irene, una mujer, al trono de Bizancio, permitirá defender la teoría de que el sillón imperial está vacante.

    Por lo demás, y auque este era ajeno a la tradición germana, Carlomagno venía ya usando símbolos de tradición imperial, tal vez para oponer su poder al de Bizancio. Legisla mediante capitularia, convoca concilios que contestan a los bizantinos en la disputa de las imágenes, se denomina Serenisimus y Orthodoxus, o utiliza bulas e plomo y oro para sellar sus documentos.

    Las circunstancias se presentan con motivo de la petición de ayuda que el papa Leon III cursa a Carlomagno. Este se presenta en Roma en el 800, resuelve los conflictos políticos del papa en la ciudad, y se acuerda su coronación, teóricamente fundamentada en la falsa Donación de Constantino, que otorga al Pontífice potestades imperiales o, al menos, la facultad de designar emperador.

    La coronación se lleva a cabo por el rito bizantino, pero con una variación significativa. Si en aquel el orden era aclamación del emperador por el pueblo, coronación por el patriarca, y prosquinesis, aquí se altera el orden de las dos primeras ceremonias, dando a entender que el emperador ha sido coronado / designado por el papa, y por lo tanto, sentando el orden de precedencia entre ambos poderes.

    Es muy dudoso imputar esta alteración a la voluntad papal. León III no parece hallarse, agradecimiento debido aparte, en una situación muy fuerte para establecer estrategias peligrosas. Mas probablemente, al fondo de esta alteración está la figura de Alcuino de York, preceptor de Carlos, y gran teórico de la Iglesia en este periodo.

    Carlomagno entiende el mensaje que, en su tiempo, no tendrá sino carácter teórico, puesto que él seguirá actuando con total independencia de Roma. Pero en la coronación de su hijo Luis el Piadoso, ordenará que se vuelva al orden bizantino. La prosquinesis, no volverá a utilizarse.

    El título imperial tendrá diversos significados, según el punto de vista:

    Es, en primer lugar, una restauración, y así lo citan los documentos pontificales e imperiales: “Restitutio Imperii Romanorum”. Bizancio no loa aceptará hasta 812, y aún entonces conservando para si (Miguel I) el carácter originario romano.

    Para Carlomagno es un ideal político de unidad, pero que permite la existencia dentro del imperio de reinos autónomos, conservando la tradición germánica. También en este sentido germano, volverá a dividir su reino entre sus tres hijos, aunque otorgando primacía al central o imperial. La posterior muerte de todos excepto Luis, evitará la división. La Iglesia simplemente aporta el aparato ideológico o propagandístico. Si bien con Luis el Piadoso a relación se invertirá, Carlomagno actúa sentando la clarísima independencia del poder civil respecto al eclesiástico.

    Para este último, sin embargo, la coronación representa el último eslabón de una configuración del Imperio como defensor del orden cristiano y su doctrina. Ámbito imperial y cristiandad se confunden, en una concepción apoyada en el agustinismo político y la “ciudad de Dios”: la construcción de un orden político apoyado en la ética cristiana.

    Ambos puntos de vista, y la consecuencia del orden de precedencia entre poderes, ocupará a los pensadores de los siglos venideros.

    ORGANIZACION POLITICO ADMINISTRATIVA DEL IMPERIO

    Culminada la expansión, el imperio carolingio se halló con un vastísimo territorio que excedía con mucho sus capacidades administrativas, sobre todo si estas tenían que derivarse de un poder central cuyos instrumentos operaban en parte en sustratos no muy distintos de los puramente bárbaros de los primeros tiempos de la caída del Imperio Romano.

    Los carolingios fueron esencialmente gentes del Norte, que fijaros su centro imperial entre los ríos Rin,. Mosa y Mosela. Desde esta posición, ya Aquitania o Provenza eran periferia, por no hablar del mundo mediterráneo, que constituía más un recuerdo de un pasado lejano que un campo de interés.

    De hecho, y salvo las necesarias intervenciones en la marca hispana y en Italia, el nuevo Imperio prefirió consolidarse hacia el norte, y siguiendo los cursos del Rin y Danubio (el primer intento de unirlos mediante canales, es de esta época)

    Estas dificultades de gestión territorial a partir de un poder central, derivaron en una dialéctica centro - territorios, que se decidió en favor de los segundos, y que fue causa esencial de la definitiva crisis imperial.

    N.O., los carolingios, pese a su brevedad (hasta 888), fueron mucho mas duraderos que cualquier forma germánica precedente, y sentaron algunos principios de gran trascendencia en la futura Europa Medieval.

  • El primero, fue una más precisa definición de la función monárquica, integrando principios germanos, romanos y cristianos.

  • Apoyado en el ban (poder militar, y, consecuentemente, político y diplomático), y

  • En el mund, o poder judicial

  • Requiriendo de una cierta función económica y hacendística (acuñación, regulación de mercados, tributos),

  • E integrando unos deberes eclesiásticos, de protección del clero, y de intervención en el nombramiento de obispos.

  • Pero, sobre todo, sentando las bases (sólo las bases) para la recuperación del concepto romano de res publica, a partir de la formulación eclesiástica del poder imperial (obligaciones recíprocas entre un emperador que recibe su poder de Dios, y un pueblo cristiano al que tiene que mantener en paz y guiar hacia su salvación). Desgraciadamente para el Imperio, este concepto reside exclusivamente en los clérigos que lo inspiran. Pese a su formulación concreta (res pública “christiana”) en tiempos de Luis el Piadoso, la sociedad esencialmente germana, está muy lejos de entender o interesarse en él. N.O., pasará a las monarquías posteriores, ya en su forma de bien común.

  • El segundo fue una manera concreta de administrar, que aun siendo el carolingio Imperio Romano, y de inspiración cristiana, fue germánica en sus instrumentos:

  • El Palatium creció en importancia, en un sistema que carecía de capital (pese a la existencia de Aquisgrán) o que la tenía itinerante, compuesta por una exigua corte que acompañaba a Carlos. Integraba

  • Una serie de funcionarios privados (camareros, mariscales, senescales, condestables), con el come pallatinum al frente

  • Una cancillería que cobrará enorme protagonismo por el incremento de la documentación civil y eclesiástica escrita

  • Una capilla real, formada por clérigos cultos, bajo un archicapellán, importantes en labores administrativas, y partícipes en el consejo privado del emperador.

  • La organización territorial, que debido a las dificultades del poder central, derivará grandes dosis de autonomía funcional.

  • Condes: Representantes permanentes del emperador, que engloban funciones políticas, militares, judiciales y tributarias, reteniendo para sí una parte de estos últimos. En realidad, aplican la ley imperial, pero gozaron de gran autonomía. El nombramiento y deposición de condes era libre, no hereditario, con las limitaciones que se detallan abajo. Existían unas doscientas de estas circunscripciones.

  • Marqués. En condados próximos a los limes o marcas, donde la función defensiva lo aconsejaba, se instauraba un marquesado que englobaba varios condados.

  • Duque: el título hacía mención al poder sobre un territorio previamente autónomo, a funciones de mando superior, o se trataba sólo de un título de prestigio. En principio, aparecen equiparados a los marqueses en algunas funciones

  • Vizconde: existieron también estas delegaciones de función permanente. Sometidas N.O., al ámbito de los condes.

  • Justicia:

  • En la cúspide existe un tribunal imperial, presidido por el comes palatii, en representación de Carlos, y que decide sobre cuestiones no previstas en las leyes, o sobre errores de instancias inferiores.

    Los tribunales ordinarios se circunscriben a los condados, presididos por el conde, o los missi.

  • Ejército:

  • Las dificultades merovingias para mantener un ejército que fuera “el pueblo en armas”, se prolongan con los carolingios. Las necesidades de que los hombres libres se pagasen su propio equipo, constituía un freno, pese a la regla de un hombre por cada cuatro mansos, y pese a que las campañas siempre fueran cortas (6 meses máximo) y se nutrieran con gentes próximas al lugar de su desarrollo.

    Estas dificultades hicieron prosperar el sistema de vasallaje, entendido aquí como entrega de tierras a cambio de apoyo militar.

  • Hacienda:

  • Desaparecieron los últimos vestigios del sistema romano. La única forma segura de obtención de recursos fueron las rentas proporcionadas por sus propias tierras. No hay que olvidar que en el ascenso de los carolingios influyo que fueran una familia de ricos terratenientes en un momento en que Clodoveo se encontraba en gran precariedad económica.

    Al margen de estas rentas, el resto de ingresos fue aleatorio. Incluso antes de que los condes retuviesen para sí la totalidad de las rentas de sus territorios, y pese a la norma de que sólo les correspondía un tercio, las recaudaciones conseguidas por los missi, eran muy variables.

  • Renacimiento carolingio:

  • La reagrupación de fuerzas culturales inglesas, hispanas e italianas bajo un mismo centro de poder, ha permitido hablar de un “siglo de Carlomagno”, como de un primer renacimiento, paralelo al que se estaba viviendo en lo político y lo ideológico.

    Es cierto que existió un dirigismo cultural similar al político. La Admonitio Generalis de 789, por a que se ordena la creación de escuelas catedralicias y monacales, y diocesanas de menor rango, es una prueba.

    Pero estas intenciones chocaron con el obstáculo insalvable de la escasa formación del clero, y de su decidida intención de patrimonializar la cultura.

    Y tuvieron siempre el fin práctico de conseguir formar cuadros de gobierno civil y eclesiástico.

    De modo que este renacimiento, pese a contar con figuras de la talla de Alcuino o Escoto, es más el fin de una serie de mutaciones perceptibles desde la Antigüedad tardía, que cristaliza en la recuperación del legado de Roma, sin griegos, o sin los principales griegos, puesto que aritóteles, considerado “el” filósofo durante toda la E.M., no será recuperado hasta el s. XII.

    Lo que acabará enseñándose en los Estudios generales y las Universidades posteriores, será el fruto de la asimilación de las disciplinas clásicas a lo que Alcuino llamará los siete dones del espíritu Santo: el trivium y el cuadrivium, con especial énfasis en el primero, y siempre con el cristianismo como referencia. No en vano el maestro de esas universidades se llamará “lector”: y lo que lee son las Sagradas Escrituras, y los comentarios de los Padres. El monopolio eclesiástico de la cultura no se reduce a restringir esta a una determinada aristocracia, sino a convertirla en fideísmo.

  • Las consecuencias de la organización territorial: feudalismo 1:

  • El nombramiento delos condes era libre. Pero solía ser permanente salvo casos de intenso desgobierno.

    Tampoco era hereditario, pero la cantera donde elegir a los altos cargos (incluidos los territoriales) era limitada, y a unos condes les sucedían otros más o menos emparentados.

    La permanencia en los cargos, llevaba a los condes a adquirir tierras en el dominio de su condado, o a establecer alianzas matrimoniales con los terratenientes, con lo que al poder político, militar y tributario, unían el más permanente de su carácter de propietarios.

    Mientras el poder imperial fue capaz de mantener su fuerza, estos condados, dentro de un fuerte desequilibrio de poder existente siempre en favor de las periferias, permanecieron vinculados a sus obligaciones públicas. Pero en cuanto aquel se tambaleó, los poderes condales alternaron sus fidelidades utilizando su poder a su conveniencia.

    Esto, unido a la potenciación del vasallaje, fue a lo que los historiadores (st., del s. Pasado) llamarían régimen feudal.

  • Vasallaje:

  • Junto al deber público de fidelidad al emperador, se estableció otro juramento de carácter privado, que determinaba obligaciones recíprocas (fidelidad, st., militar, pero respeto de los derechos del hombre libre)

    Los altos cargos, condes, propietarios, obispos, etc., eran vasallos del emperador. Existían otros vasallos menores de palacio. Y se recomendaba al resto de hombres libres “tomar señor”.

    Con esto se obtenía una tupida red de colaboradores imperiales, y se asociaba al imperio de manera definitiva la fidelidad de las aristocracias. Pero se ponía un nuevo elemento de poder en manos de la naciente estructura feudal.

    Carlomagno fue consciente de los riesgos que conllevaba esta estructura regional. Pero tampoco tenía grandes alternativas. Los missi dominici, o inspectores que recorrían los condados por parejas, con capacidad de recoger quejas y hacer justicia, fueron pronto sustituidos por condes que, aunque revisaban territorios ajenos, estaban vinculados a los mismos por intereses de clase o de familia.

    La concesión de inmunitas a eclesiásticos y civiles, para hacerles depender directamente de la corona, otorgaba poder condal, y acabó evolucionando hacia las mismas formas de autonomía que el resto de territorios en cuanto se debilito el imperio.

    Por último, el vasallaje suponía la contrapartida de pago en forma de beneficia (tierras), que, completada la expansión, y respetándose la extensa propiedad clerical (no se volvió a expropiaciones como las de Martel), iba agotando los recursos imperiales, e incrementando los condales.

    Con todo, pese a ser una de las causas de la caída del imperio, estas fórmulas fueron tb la de su continuidad en el tiempo: cuando el poder imperial desaparezca, la estructura feudal, apoyada en realidades sociales y económicas fuertes, bien estructuradas, y con dimensiones territoriales manejables, serán el primer escalón para la reconstrucción.

    LA DISGREGACION DEL IMPERIO CAROLINGIO

    LA SUCESION DE CARLOMAGNO Y LAS DEBILIDADES POLITICO ADMINISTRATIVAS DEL IMPERIO

    EL GOBIERNO DE LUIS EL PIADOSO (814-40)

    EL TRATADO DE VERDUN (843)

    La sucesión de Carlomagno se vio favorecida por la muerte prematura de todos sus hijos, con excepción de Luis el Piadoso, lo que le evitó proceder a la partición del imperio, (que probablemente ya se había previsto en el tratado del 806 ¿?)

    La descomposición imperial que se produce en el reinado de Luis, no es imputable sólo a la personalidad del nuevo emperador, carente del talento militar y político de su padre, con mayores preocupaciones religiosas, y mucho mas influenciable, sino a dos tendencias a las que hubo de enfrentarse:

  • La creciente intervención eclesiástica en cuestiones temporales.

  • Pretendiendo reforzar la figura imperial, y favoreciendo así al poder central, lo que originó crecientes problemas con las regiones, sin alcanzar a evitar que creciera su poder.

    Tomando los obispos parte excesiva en funciones políticas y administrativas, al intentar definir mejor la función imperial, y debilitando así lo que pretendían reforzar.

    Y, st., a través del “partido imperialista” religioso, que tomo parte decididamente en la cuestión sucesoria, insistiendo en exceso en los fundamentos religiosos del poder imperial, lo que llevó al clero a juzgar y decidir sobre la acción política imperial.

  • La cuestión sucesoria, que, por primera vez, hubo de enfrentarse a la partición imperial. La Ordinatio Imperii del 817, otorgando poder prioritario a Lotario, primogénito, y asociado al gobierno de su padre en Italia, no fue solución suficiente. Ya en vida de Luis, las disputas sucesorias envenenaron el reinado.

  • En principio, el reinado de Luis comenzó con buenos augurios. Si bien se renunciaba a la expansión, optando por la conservación del territorio imperial (lo que era razonable, vistas las dificultades de administración que hemos citado), la situación no tenía por qué cambiar, aunque en la práctica la mera actitud defensiva acabaría siendo un problema frente a las segundas invasiones.

    El 817, se determinaba el poder de Lotario, como se ha dicho. Luis el Germánico heredaría Baviera, y Pipino, Aquitania.

    821, con el triunfo del `partido imperialista, que consigue el control imperial sobre los terrenos pontificios, con juramento de fidelidad del papa al emperador, pero que humilla a Luis con la exigencia de penitencia pública.

    823. Nace Carlos, hijo del segundo matrimonio de Luis con Judith de Baviera.

    829. Judith consigue desplazar al partido imperial, y una nueva partición sucesoria que incluye a su hijo (Alsacia, Retia, Alamania)

    830. Revueltas delos hijos mayores entre sí, y contra su padre. Se suceden diversos proyectos sucesorios.

    833. Luis es obligado a abdicar. Esta abdicación cuenta con el apoyo de los obispos

    834. Recupera el sillón imperial.

    839. Muere Pipino, sin haber heredado a su padre. Su hijo, tb Pipino, será una fuente posterior de conflictos por sus pretensiones sucesorias.

    840. Muere el emperador. Lotario intentará infructuosamente imponer su supremacía. Carlos y Luis se alían (Juramento de Strasburgo).

    843. Pacto de Verdún. Los tres hijos acuerdan un reparto en tres lotes del Imperio, en el que todos participan del originario solar franco, y en el que se adopta una forma en bandas N-S para evitar la preponderancia de un poder central sobre las periferias. Lotario conserva las dos capitales imperiales (Roma y Aquisgrán), pero afronta mayores dificultades que sus hermanos, por la heterogeneidad de sus territorios y las dificultades de comunicación interna.

    EL PAPEL DE LA IGLESIA Y DE LA NOBLEZA

    Con la muerte de Luis el Piadoso, se acentúa el proceso de descomposición. A los problemas del reparto sucesorio, que tienen diverso impacto en los tres reinos, se suma el suscitado por las llamadas “segundas invasiones”,y una intensificación de los suscitados por la aristocracia (a) y la Iglesia (b).

  • La primera aprovechará las luchas intestinas para consolidar su poder y sus privilegios. En el reino de Carlos el Calvo, se perpetúan en los cargos sin que el rey tenga fuerza para impedirlo. Las necesidades defensivas contra las revueltas aquitanas y bretonas, harán a Carlos concentrar el poder militar en manos de sus condes más comprometidos, por la proximidad, con la defensa, lo que, si bien acentúa más su poder contribuirá a crear una nueva figura de gran importancia futura, los llamados “principados territoriales”.

  • Algo similar sucede en el reino de Luis II, que cuenta con los problemas de ser de más reciente factura, estar más escasamente poblado, y contar con un nivel de explotación agrícola y de urbanización inferiores. Pero que tiene a su favor una mayor homogeneidad étnica, dentro de la variedad (Sabia, Sajonia, Turingia), y el carácter germánico de todos los pueblos. Por lo que, por una parte los principados se detendrán en soportes territoriales con diferenciación étnica, sin ir más allá. Y, por otra, encontrará menos dificultades para la aceptación de su carácter regio, dentro de la tradición germana. De hecho, la doctrina eclesiástica sobre la emanación del poder regio de Dios, no penetrará en su reino hasta avanzado el s.X.

  • El caso de la Italia de Lotario, es distinto. Allí la influencia esencial será la eclesiástica.

  • Aunque la Iglesia potencia teóricamente la idea de Imperio, su práctica no hace sino restarle poder, supeditándola al suyo propio, y apartando al clero del control imperial. Ya durante el reinado de Carlos el Calvo aparecen los Falsos Isidorianos, colección apócrifa que manifiesta el ideario eclesiástico en su relación con el imperio: libre elección de obispos, inmunidad de su patrimonio, independencia de cada obispo en su diócesis. Y en 858, Nicolás I formula claramente la teoría de que el poder imperial procede de la autoridad pontificia, convirtiendo al emperador de protector de la Iglesia, en su instrumento. Y socavando así el poder mismo que la protege contra las fuerzas aristocráticas laicas.

    EL IMPERIO DE LOTARIO Y SU DESINTEGRACION (843-75)

    Lotario intentó inicialmente imponer su rango a sus hermanos, apoyándose en la Ordinatio del 817. Ya hemos visto la respuesta que finaliza con el Pacto de Verdún. En el interior apenas puedo ejercer como rey de Italia, supeditado a la tutela papal.

    875. A su muerte, el reino se reparte entre sus hijos: Luis II hereda Italia y el título imperial; Lotario II, Lorena; y Carlos, las dos Borgoñas (Borgoña y Provenza).

    863. A la muerte de Carlos, sus hermanos se repartirán Borgoña y Provenza

    870. Muere Lotario II, y sus tíos se reparten Lorena, mientras que Luis II anexiona Provenza y Borgoña.

    Martel

    Carlomán

    Pipino

    Carlomán

    Carlos (Magno)

    Luis el Piadoso

    Lotario

    Luis II

    Carlos

    Lotario II

    Carlos el Calvo (sin descendencia viva)

    Luis (Gco)

    Luis III

    Carlomán

    Carlos el Gordo

    882. La muerte de todos los carolingios vuelve a unificar el Imperio en manos e Carlos el Gordo. Pero ya carece de significado. Su fracaso ante las invasiones le lleva a abdicar (887)

    Desde ese año Arnulfo, hijo de Carlomán, es nombrado rey de Alemania, reconociendo la independencia de Lorena. El título sobrevivirá hasta 924, pero con el territorio dividido en media docena de reinos, y, en los mayores, la consolidación de los principados.

    FALTA LA CASCADA FINAL, PERO QUE LENDENGUEN.

    ORIGENES, CAUSAS Y CONSECUENCIAS DE LAS SEGUNDAS INVASIONES

    Los orígenes

    La rama escandinava de los germanos queda aislada en el primer proceso de invasiones sucedido entre los ss.III y V.

    Hacia el VIII, sus sociedades han madurado, y comienzan sus propios movimientos invasores.

    Las tres grandes familias, daneses, suecos y noruegos, están ya separadas, y, dentro de unas estructuras sociales típicamente germánicas (familia en sentido amplio, consejo de jefes de familia, y rey electivo, muy limitado por el poder de la asamblea de jefes), ofrecen cierta diversidad.

    Los daneses han alcanzado cierto desarrollo agrícola, y un fuerte control del comercio báltico, cuyos estrechos (Jutlandia) dominan. Los noruegos alternan una agricultura pobre con ganadería trashumante. Constituyen poblados aislados, de cierta importancia, refugiados en la cadena de fiordos. Una cierta aristocracia terrateniente intermedia entre los poderes de asamblea y rey. Los suecos cuentan con cierta agricultura, y comercian también por el Báltico, lo que ha dado lugar a la aparición de una clase rica, prácticamente inexistente entre los otros.

    Viking significa, expedición lejana. Vik era pirata, u hombre de la bahía. Los escandinavos (las expediciones vikingas, sólo son la parte mas espectacular, pero no la de mayor incidencia, del movimiento migratorio) serán conocidos como “hombres del norte” (northmans - normandos),por los francos, varegos (de varar = mercancía)) entre eslavos, bizantinos y orientales, o rus por los eslavos del norte (origen del nombre de Rusia).

    La causas

    Hay que descartar cambios climáticos o demográficos. Las invasiones tardaran en constituirse en verdaderas migraciones colonizadoras, limitándose a ser incursiones.

    También que se sintieran tentados por un mundo que conocieran y envidiaran, como sucedió con los pueblos fronterizos a Roma en las invasiones del s.III. Aunque algunos de ellos participaran como aliados de los movimientos del citado siglo, desde entonces han vivido en niveles de aislamiento importantes. De hecho, son un último reducto en Europa frente al cristianismo (los intentos evangelizadores han fracasado), y sólo Dinamarca ha adoptado algún tipo de escritura (rúnica).

    Probablemente las causas haya que buscarlas en una combinación de:

    • Descontentos crecientes ante ciertos cambios sociales que estaban teniendo lugar.

    • En consecuencia, afán de aventura, prestigio guerrero y riqueza

    • La mejora de las técnicas de navegación , con adopción de la quilla, el mástil central y la vela cuadrada ayudada por remeros (los knorr y langskip no serán sustituidos en el Mar del N. hasta el XIII). Tal vez tb algunos conocimientos astronómicos que les habilitaran para la navegación de altura.

    • La inmediata noticia de la facilidad que los invadidos ofrecían a sus incursiones, incapaces de reaccionar ante las mismas.

    La cronología:

    Según MUSSET, las invasiones normandas se dan en dos periodos separados por una cesura de 50 años, entre 785-930, y 9080-1030, respectivamente.

    Aunque todos aprovecharán el botín de las primeras razzias,

    • Los noruegos serán esencialmente exploradores y colonizadores del Mar del Norte (Orcadas, Islandia, Groenlandia, y tal vez Terranova y América), para descender después hacia Escocia, Irlanda, Inglaterra y Francia. Aunque en sus correrías llegarán a Italia, donde atacarán Luna, confundiéndola con Roma, y hay una presencia suya documentada en el 844 en la Sevilla musulmana, entre otros puntos de la costa ibérica, estas tiene st carácter anecdótico.

    • Los daneses se dirigirán básicamente a Inglaterra y Francia, a los dos lados del Canal de la Mancha.

    • Los suecos elegirán el Báltico y las rutas terrestres y fluviales siguiendo los grandes ríos hasta el Mar Negro y Caspio. Se contratarán como mercenarios, y actuarán como mercaderes.

    785. Los primeros movimientos. Además de la reacción defensiva (danevirk) danesa frente a los francos, hay raids contra Inglaterra en el 810, y primeras rutas interiores hacia oriente.

    835. Las incursiones son más atrevidas. Merecen destacarse dos en la región del Sena, y la noruega en Inglaterra, que les permite tomar Northumbria hacia 865, y conquistar Mercia e incluso, esporádicamente, Londres.

    En estos momentos, las acciones son básicamente de pillaje. Los escandinavos se instalan, a veces durante varios años, y devastan áreas enteras, siguiendo una política de terror contra las poblaciones, y, especialmente, contra clérigos, según los escritos de estos.

    875. Comienzan a combinar el pillaje con tributos (danegeld) a cambio de treguas, y evolucionan hacia asentamientos definitivos que les permitan explotar los recursos locales en forma de rentas tradicionales. Sin duda debido a que los actos de pillaje son más difíciles (por haber sustituido los poderes locales a los reinos centrales en las labores de defensa, en estrecha relación con la creación de los primeros principados territoriales), mientras que los asentamientos están favorecidos por territorios poco poblados y protegidos.

    A este periodo corresponde el asentamiento en la costa Irlandesa, y en Northumbria, con capital en York. La derrota ante Alfredo el Grande de Wessex (878), salvará la Inglaterra anglosjona, e iniciará el periodo de sumisión de los daneses, que se convierten al cristianismo a principios del siglo siguiente.

    911. Es la fecha de concesión del título de Duque de Normandía a los Noruegos por el rey franco Carlos el Simple, a cambio de defender al reino frente a futuras invasiones. Marca los asentamientos en Francia, ligeramente posteriores a los ingleses. El ducado integrará beneficiosamente elementos bretones, francos y normandos, y dará a la zona un cierto auge agrícola y urbano. Otros asentamientos de daneses en Nantes, fracasan.

    Caso especial es el de la relación (esencialmente sueca) con los eslavos rusos. Probablemente, desde el s VIII existen en la futura Rusia, desde el Báltico a la cuenca d elos grandes ríos Don-Dnieper-Volga, gorodas, o concentraciones de población de cierta magnitud, nacidas al amparo de las rutas comerciales fluviales, donde ha ido floreciendo una cierta aristocracia con sus propias clientelas. Los dos más importantes serían Novgorod y Kiev, en los extremos N y Sur de este territorio.

    La presencia escandinava acelerará la cristalización política de estos territorios. En los primeros 800, Rurik unificará la Rusia del Norte en torno a Novgorod, y su hijo Oleg extenderá el territorio al S. Con la conquista de Kiev(882), cabeza política de la dinastía.

    En estas fechas, la fusión de elementos escandinavos eslavizados, y eslavos, se ha completado.

    Las consecuencias

    Al terminar la primera edad vikinga, pueden establecerse ya sus consecuencias positivas esenciales, al margen de las destrucciones llevadas a cabo durante los años de pillaje:

    • Establecimiento de nuevas rutas comerciales, sentando las bases para futuras expansiones geopolíticas de Oriente y Occidente

    • Aceleración de procesos de cristalización política, como el citado de Rusia, o como la descomposición del reino franco, que daría lugar a los principados, a su vez,, elemento esencial para el renacimiento político posterior.

    • Incorporación de elementos de organización nuevos, que se manifiestan en la integración normanda en Francia.

    REINOS CENTROEUROPEOS

    Carintia:

    Tras la derrota de los ávaros por Carlomagno, se constituye brevemente como territorio autónomo, para ser después dependiente de la organización condal bávara.

    Atacada por Luis el, Piadoso, parte de la población emigra a Bulgaria.

    En el 840 es unificado con Bohemia bajo la hegemonía de Moravia. Al desaparecer esta por el ataque húngaro, formará parte de Baviera.

    Moravia:

    Es reino independiente ya cristianizado en el 840. Rustislav, como reacción ante occidente, solicitará al emperador bizantino Miguel III el envío de misioneros ortodoxos, Cirilo y Metodio, que dejarán una fuerte influencia (cirílico), pese a que su liturgia se prohíba a finales de siglo, tras la muerte de ambos.

    En su periodo álgido integrará a Carintia y Bohemia, esta compuesta por tribus, de la que la más importante es la checa.

    Hungria:

    Los húngaros son magiares procedentes del W de los Urales, que descenderán en una primera migración usando los cursos de los grandes ríos (Volga, etc.), entrando en contacto con las tribus turcas del Caspio, y ocupando las actuales Ucrania y Moldavia (890)

    En un segundo movimiento (890) ocupan Panonia, desde donde dirigirán frecuentes ataques contra Bizancio (3 campañas contra Constantinopla), y Occidente (hasta 35 contra Italia, Cataluña, Alemania, hasta ser vencidos por los reyes sajones y convertirse desde entonces en escudo protector del Occidente.

    LOS OTONES

    RESTAURACION IMPERIAL. EL SACRO IMPERIO. DE LOS OTONES A ENRIQUE III

    Otón I (936-73)

    Otón II (973-83)

    Regencia Teófano-Adelaida

    Otón III (996-1002)

    Enrique II (1002-24)

    Conrado II (1024-39)

    Enrique III (1039-56)

    Las invasiones normandas propiciaron la lenta fragmentación territorial del imperio carolingio, en ducados más o menos independientes, y la intensificación de la actividad militar.

    Uno de los ducados más destacados, fue el de Sajonia, en pleno frente de los acontecimientos. Enrique, duque de Sajonia, había conseguido ya un territorio fuerte, respetado en las fronteras orientales, y había comenzado sus alianzas con la Iglesia. Su sucesor será Otón I.

    Otón I (936-73) será sin duda la gran figura política de su tiempo. Ya su coronación en Aquisgrán, tuvo caracteres especiales: elección por los nobles, aclamación popular, y sacrum, precisamente en la capital carolingia, de cuyo imperio se van a sentir legítimos herederos y continuadores los emperadores germanos.

    Otón se apoyará en dos factores para consolidar su reino.

    • Los propios ducados, cuyo poder intentará dividir siempre que sea posible (Lorena), y cuyos nombramientos intentará mantener en sus manos, evitando que se hagan hereditarios. Así utilizados, los ducados se convertirán en un elemento de cohesión, en lugar de fragmentación. Otón tendrá a su favor que, en algunos de los ducados, el proceso feudal sigue su curso fragmentador en condados, algunos de los cuales evitarán el juramento de fidelidad al duque.

    • La Iglesia. Los emperadores alemanes se sentirán patronos de las iglesias episcopales, a las que protegerán mediante la inmunitas, o concediéndoles derechos. No será infrecuente que los obispos ejerzan funciones condales (en territorios distintos de los de su sede). Se trata casi siempre de obispos que provienen de la capilla real, con lo que la relación de fidelidad fue firme, habitualmente.

    Sólo la Sajonia de su procedencia, estableció la sucesión dinástica. Turingia y Westfalia, se consolidaron como ámbitos de poder propio, y también Carintia y el Este, que se desgajaban de Sajonia. Suabia no fue dividida, pero si Lorena. De modo que Otón tuvo en sus manos, en distintos momentos, el nombramiento de los titulares ducales respectivos.

    Su política expansiva tuvo tres frentes:

    El Este, donde se avanzó más allá del Elba y Saale, creando una provincia eclesiástica con cabeza en Magdeburgo. Esta expansión chocó enseguida con los intereses polacos.

    Francia, donde Otón intervino ya en el nombramiento de Luis de Ultramar (el reino franco estaba entonces reducido a un escueto territorio de poder efectivo, entre París y Soissons, con los ducados de Normandía, Bretaña, Flandes y Aquitania actuando con toda independencia). Del ducado de Borgoña, se obtuvo el juramento de fidelidad del titular (aquí si era hereditario), que sería el primer paso para la fusión posterior con el reino germano.

    Pero, st., Italia, donde Berenguer había conseguido el trono con el apoyo alemán. No obstante su juramento de fidelidad, y la cesión de Verona Y Aquilea a Baviera, que ya las había ocupado, los familiares del anterior rey, Lotario, consiguieron un giro en la política de Otón, que casó con la viuda de aquel (Adelaida), y se ciñó la corona lombarda. Una revuelta interior y el ataque húngaro detuvieron el proceso, recuperando Berenguer la corona brevemente, pero Otón volvió a Italia, la recuperó y se hizo coronar emperador en 962.

    Otón se preocupó poco de Italia como reino, limitándose a enviar misi, y a establecer un sistema de alianza con los episcopados similar al alemán. Pero si intervino decididamente en el pontificado, nombrando papas (tres) en base a la antigua prerrogativa de Luis el Piadoso (824), mostrando que la concepción otoniana de las relaciones no admitía dependencia alguna de aquellos, y también para evitar que fueran nombrados por las aristocracias romanas (Crescencios y Túsculos). En los años sucesivos se alternará el control de estos con el imperial.

    La relación con el sur bizantino provocó que Nicéforo Focas no otorgara validez al título imperial, pero la cuestión se saldó con el matrimonio de la princesa griega Teófano con Oton II.

    Otón II tuvo que hacer frente a sucesivas revueltas, de Enrique de Baviera, y en el Este, que le llevaron a perder los territorios ganados en las décadas anteriores. Su muerte con Otón III menor, y un largo periodo de regencia de Teófano, y de su suegra Adelaida a su muerte, consiguió asegurar la continuidad dinástica.

    Otón III trajo ideas nuevas, en parte sugeridas por Gerberto de Aurillac, que sería papa como Silvestre II, entre las que estaba la de centrar su capital en Roma, y la de intentar integrar a los reinos de Bohemia, Polonia y Hungría en la corona imperial, de forma pacífica. Pero sin un sustrato real: las aristocracias alemana e italiana daban muestras de inquietud, y Polonia se4 negó de plano. A su muerte, sin sucesor, la corona fue a manos del pariente más próximo, Enrique de Baviera.

    Este, Enrique II, tuvo que atender sucesivas revueltas en Alemania, que le hicieron descuidar Italia, donde se vio obligado a intervenir militarmente en los últimos años d su reinado ante un intento de nombramiento de rey propio. Consiguió la anexión de Bohema como ducado, y la de las dos Borgoñas por sucesión hereditaria.

    Su sucesor, Conrado II, menos sensible a las cuestiones eclesiásticas y feudales, tuvo crecientes enfrentamientos en ambos ámbitos. St., en el segundo donde intentó apoyarse en los condes, con independencia de los duques, rompiendo un sistema que había funcionado durante un siglo. Consiguió la sumisión de Polonia, pero fue derrotado por primera vez en Italia, en la revuelta de Milán.

    Con Enrique III alcanza el Sacro Imperio un momento álgido. Restauradas alas políticas de apoyo en la aristocracia alemanas, y de buenas relaciones con el clero, intentó imponer la vieja idea de los clérigos francos de la Paz de Dios en todo su reino. Italia tuvo un papel secundario en sus intereses, excepto por lo que toca a los nombramientos de papas (cuatro), que intentó seleccionar entre personas capaces. León IX será el primer papa reformador de la época. Su muerte abre un periodo de extensa regencia, que si bien salva la continuidad dinástica en la persona de Enrique IV, cede poderes excesivos a los duques. Este y la nueva situación derivada del crecimiento económico y del resurgimiento de las ciudades, serán los problemas a los que hará frente el nuevo monarca.

    LA IDEA IMPERIAL

    Con Otón I se recupera una idea imperial carolingia: el emperador rige un imperio cristiano, y tiene por ello algunas obligaciones específicas de carácter religioso, pero estas no suponen menoscabo alguno de su autoridad.

    Otón daba por supuesta la vinculación del título imperial a la corona germana, heredera de la de Carlomagno, dentro de una idea general recuperada progresivamente de Traslatio Imperii. La corona (ocho lados, número de la vida, con placas que representan escenas del Apocalipsis, los apóstoles, los reinos de Judá, etc. Un amplio arco para que la corona pueda acoger debajo una mitra). El anillo, símbolo de la promesa entre fieles cristianos y el emperador. La espada del defensor del mundo cristiano. El báculo y el manto azul, como los sacerdotes de Israel. Enrique III añadirá el globo, atributo del mismo Cristo como rey de reyes.

    El Imperio Romano, que no se conoce muy bien, es el fundamento último de este poder. Otón II se intitulará Romanorum, Y Otón III irá más allá con su Renovatio Imperii Romanorum, que intentará apoyar en la subordinación amistosa de los distintos territorios.

    En cualquier caso, la idea de imperio, fuera de establecer una clara jerarquía entre emperador y pontífice, chocará con la cruda realidad de no ser extensible más allá de los reinos donde el poder germano es efectivo: Italia, Alemania y parte de Francia. Por lo demás, el emperador será un príncipe más, si bien con más prestigio, dentro del orden occidental.

    LA MONARQUIA FEUDAL EN FRANCIA. ULTIMOS CAROLINGIOS Y PRIMEROS CAPETO.

    Con una creciente intervención alemana desde el nombramiento de Luis de Ultramar, la dinastía carolingia se mantendrá en Francia hasta el sucesor de este (Lotario -954-987), pero ya en esos últimos años el poder efectivo está en una de las grandes familias, los Capeto, que con base en la Isla de Francia, y título de dux Franciae, acabará haciéndose con la corona.

    El primer Capeto (Hugo), emparentado por vía matrimonial con los Otones, aprovechará la prematura muerte de Luis, hijo de Lotario, más el apoyo alemán para coronarse rey de los franceses.

    El título en estos momentos tiene escaso significado. En primer lugar, porque existe una amplísima independencia de los ducados. Y, segundo, porque muchos de estos son superiores en fuerzas y territorio a la corona misma (de hecho, restringida a un parco territorio entre París y Soissons. Ver mapa).

    Bajo esta realidad los Capetos contarán con tres recursos para afianzar su dinastía, que, a la postre, se convertirá en una de las más prestigiosas del continente:

    • Sucesión por designación del heredero en vida, rex designatus, que establecerá una dinastía de siglo y medio hasta Luis VII.

    • El sacrum, intentando hacer valer los poderes taumatúrgicos del rey, personaje religioso además de político, como elemento de prestigio (ya que no la fuerza) ante la aristocracia.

    • El tercero será el régimen feudal mismo, que se desarrolla en Francia ahora con toda su fuerza, y será incluso exportado a otros reinos, adecuándolo a sus peculiaridades, y que merece comentario aparte.

    El régimen feudal se desarrolla en Francia con plenitud a lo largo del s. XI. Tedrá elementos positivos también Sus rasgos fundamentales son:

  • Una fragmentación creciente, inherente al mismo sistema. Ya en el XI, los propios condados han sufrido este proceso, subdividiéndose en pequeñas castellanías en las que el poder jurisdiccional del señor feudal ha sustituido incluso los tribunales condales, último vestigio carolingio.

  • Una gran eficacia local, en cuanto a organización del territorio, derivada de la época en que fue necesaria para asegurar la defensa frente a las invasiones normandas. Aquí radicará su fuerza.

  • Un apoyo en el contrato vasallático, como único elemento de cohesión, definidor de derechos y obligaciones. Contrato, y por lo tanto, rescindible. La relación vasallática otorgará amplias libertades al vasallo (excepción hecha de los casos en los que no se da relación de igualdad entre las partes), que podrá resistirse ante formas de tiranía o absolutismo. Aquí se encuentran algunos de los fundamentos de las posteriores libertades de los sistemas políticos europeos.

  • Una relación determinada esencialmente por las prestaciones militares, que resaltará valores como el honor y la lealtad, que garantizarán cierta armonía en las reacciones. Al aceptar la participación en el sistema de todo el que tuviera fuerza militar disponible, se refuerza el sistema de libertades y participación aludidos.

  • Un “objeto del contrato”: el feudo que se entrega, asociado a capacidades jurisdiccionales, que acabará teniendo mayor importancia que el contrato mismo.

  • En consecuencia, como señala PACAULT, “la caballería sustituye al concepto de hombre libre, la nobleza al de poder estatal, y el vasallaje a las instituciones administrativas”.

    En esta situación se establece una jerarquía de poderes, descompuestos hacia abajo en las castellanías, y que hacia arriba no pueden tener otra cúspide que la realeza. La turbulencia inherente al sistema feudal, con profusión de enfrentamientos, precisará de poderes que la pacifiquen.

    La Iglesia, que conseguirá mantenerse al margen del sistema vasallático en cierta medida, sobre todo a partir de las reformas que aparecen en el último tercio del s.XI, irá introduciendo los conceptos de “Paz de Dios”, además de ciertos elementos cristianos que se añadirán al ideario de la caballería, el nuevo gran estamento.

    La realeza,

    • recuperando parcialmente las regalías,

    • incorporando y jerarquizando en su torno los poderes fraccionados,

    • ejerciendo el poder de arbitrio que generalmente se le atribuye, y,

    • utilizando los elementos de prestigio que le son propios,

    se apoyará en el sistema feudal para salvarlo y salvarse.

    LA FORMACION DE LOS PRIMEROS ESTADOS DE LA EUROPA CENTRAL

    Durante los ss.X y XI, se constituyen, aunque frágiles, las primeras formas estables de monarquías nacionales:

  • Consolidación del ámbito serbio, cristianizado por el rito ortodoxo, dependiente de Bizancio o Bulgaria.

  • También de Croacia, latino. Fue sometido a Bizancio tras la victoria de estos sobre

  • los búlgaros y no recuperaría la independencia hasta la última mitad el XI

  • Hungria conoció una fuerte consolidación de su monarquía bajo la dinastía Arpad. En 996, Esteban es el primer rey convertido. Vinculado por matrimonio a Enrique II, mantendría posteriormente la relación con Oton III, de quien procede la corona de San Esteban, máximo símbolo de la nacionalidad húngara hasta nuestros días, con a que fue consagrado por el legado pontificio, tras haber hecho oferta simbólica de su país a la Santa Sede (se realizaba la traslatio, y se volvía a recibir el país de la S.S. como precaria oblata). Su canonización hace referencia a la estrecha relación con el pontificado, dentro de la labor de reorganización nacional que borró todos los vestigios tribales.

  • Bohemia aparece como ducado independiente, dese 929, con Boleslao el Cruel, con juramento formal de fidelidad al emperador.que anexionó Silesia, Moravia, Cracovia y una parte de Eslovaquia. Su muerte coincide con el crecimiento de

  • Polonia, con Meszco I, unificador del reino, que lo hará crecer a costa de Bohemia, de la que recuperará Silesia y Cracovia. Intentará evitar cualquier intervención del emperador por motivos evangélicos, por lo que hará entrega simbólica del país a la S. Sede, como después Hungría. La buena relación polaca con el Imperio no le impide disputar Pomerania y Lusacia, es decir, los territorios entre el Elba y el Oder. Hasta que la relación se encona a partir de Enrique II, y Enrique III interviene militarmente, privándoles de aquellos territorios y haciéndoles deponer el título de rey para someterse al Imperio. El mismo Enrique III apoyará después a Casimiro I como nuevo rey.

  • Como se ve, la consolidación de los nuevos países corre pareja con la creciente intervención germana en ellos.

    LOS PAISES NORATLANTICOS

    La expansión escandinava cesa hacia el 930, y los tres países comienzan procesos diversos de unificación, paralelos al enriquecimiento de sus aristocracias y ala extensión de la cristianización.

  • En Noruega, la obra es lenta, por oposición de las aristocracias, y no será culminada hasta el 1030. Los noruegos colonizan Groenlandia y alcanzan probablemente el continente americano, mientras que sus compatriotas se baten en retirada en Irlanda, aceptando una progresiva celtización en la misma y en su reino independiente de la Isla de Man.

  • En Suecia, fracasa, permaneciendo el país bajo un régimen aristocrático, aunque cristianizado.

  • En Dinamarca, por el contrario, triunfa rápidamente, bajo la dinastía Jilling, que cuenta ya con un poderoso ejército de espíritu vikingo, lo que explica los triunfos de su culminador, Canuto (Knut) el Grande (10114-35)

  • Inglaterra se constituye en reino unificando las áreas angla y danesa a partir de Edgard (959-75). Su sucesor Etherald, habrá, N.O., de hacer frente a nuevas invasiones danesas, que intentará detener mediante una alianza matrimonial con los normandos (origen de la futura pretensión normanda sobre el trono inglés). Una matanza de daneses en el 1002, desencadena la intervención danesa, culminada por Knut el Grande, que se hará dueño de la isla, a lo que suma parte de los territorios noruegos y un protectorado sobre Suecia, que le permiten titularse emperador. Su imperio muere con él, y Eduardo, hijo de Etherald, recupera el trono inglés

  • Hay que señalar la escasa influencia de las formas feudales en Inglaterra, organizada a partir de las comunidades en hundreds, y estos en shires. Los pactos de fidelidad privada son más tardíos, establecidos por algunos earls con el rey. Por lo demás, estas relaciones privadas mezclan las obligaciones militares (knights, que no reciben feudo, pero viven en casa de su señor), con las domésticas (thengs, antiguos servidores dotados de casa y tierras por su señor). Sobre esta sociedad protofeudal actuará decisivamente Guillermo de Normandía a partir de 1066.

    EL ISLAM. NACIMIENTO

    La aparición del Islam y las conquistas árabes representan el hecho más revolucionario y perdurable de los ss VII y VIII.

    El mapa político cambió drásticamente, con al desaparición del Irán sasánida en manos árabes, la reducción de Bizancio a un tercio, y la expansión islámica por Siria, Mesopotamia, Egipto, el N. de África, e Hispania.

    La expansión árabe permitió la pervivencia o recuperación de culturas milenarias (“el Islam clásico es una nueva forma de Cercano Oriente”), pero tb de la bizantina, que tendría un último y costoso florecimiento.

    La continuidad de la fe islámica no debe ocultar que, bajo la evidente unidad de su civilización, hay profundas divergencias que se explican en las luchas dinásticas, las fragmentaciones regionales, los problemas de infiltraciones o invasiones, y la disparidad misma entre religión y cultura islámica, cuando dejen de ir de la mano a partir del s XI.

    LA ARABIA PREISLAMICA

    La Arabia que se constituiría como un prestigio fundamental, por haber abrigado las condiciones sociales que permitieron el surgimiento del Islam, y la obra misma del profeta, era un mundo relativamente heterogéneo antes del advenimiento islámico.

    Por un lado se distinguía la Arabia del comercio, su norte en contacto antiguo con Siria y Mesopotamia, el Yemen vinculado a las rutas caravaneras, (aunque en manos de etíopes, a veces, y de sasánidas en el 622), en una de las cuales (la que enlazaba el oeste yemení con Siria) se encuentra la Meca, y el sur interviniendo en el tráfico marítimo que unía Mar Rojo y Golfo Pérsico.

    Y por otro, el desierto interior, paisaje esencial exceptuadas unas pocas ciudades, poblado por tribus beduinas que serán el gran soporte de la expansión islámica, y que aportarán numerosos valores tradicionales, ajenos a la revelación pero compatibles y perpetuados por ella.

    Estos beduinos forman una sociedad tribal, patriarcal y nómada, con los vínculos de sangre como único elemento de cohesión política (las alianzas supratribales son muy inestables). Están compuestas por unos 3000 individuos, repartidos en clanes y familias, y admiten el clientelismo (mawali). La ruda forma de vida de un medio hostil da lugar a lo que algunos autores llaman el “humanismo tribal”: valoración del honor, la hospitalidad, la solidaridad familiar y el espíritu del guerrero.

    Conocen someramente otras religiones (hay comunidades judías en algunos oasis), pero la suya es elemental y primitiva: naturalismo, magia, espíritus negativos que alteran el curso de los acontecimientos. Se les supone una cierta admiración por la elocuencia que facilitaría su conversión.

    Viven en un ambiente belicista, apoyado en la ley del Talión, potenciado probablemente por el crecimiento demográfico, que el Islam sabrá canalizar hacia la yihad.

    Entre las escasas ciudades destacan Medina y la Meca. Esta última lugar de sedentarización parcial, donde el mercadeo crea riquezas importantes, y donde se darán las primeras luchas entre quraysíes (Abd Sams: futuros Omeyas) e Ibd Hasims (futuros Hachemíes), a los que pertenece el profeta.

    MAHOMA Y EL NACIMIENTO DEL ISLAM. LA DOCTRINA ISLAMICA

    Aunque de él sabemos mucho más que de ningún otro fundador de grandes religiones, hay que tomar con cautela los datos sobre su vida, tendenciosamente alterados por intereses grupales según las antiguas biografías (siras).

    La leyenda fija su nacimiento en el 570. La revelación, con intermediación del arcángel Gabriel, se habría producido entre 610-12, mientras Mahoma, casado con su primera esposa, interviene en sus negocios caravaneros. La propagación en el ambiente familiar de lo revelado, le habría causado enemistades con el clan de los quraysíes, que concluirían con su exilio (hegira) a Medina, el 16.07.622, fecha de inicio de su vida pública y del comienzo del calendario islámico.

    En Medina crea su primera comunidad, en cooperación con algunas de las relaciones que trae de la Meca, entre quienes se encuentran parte de sus sucesores: su amigo Abu Bakr, cuya hija será la última esposa de Mahoma, su primo Alí, casado con Fátima, hija del profeta, Umar.

    Esta comunidad nace ya ajustada a la nueva fe, y preparada para su expansión: razzias, guerra santa (yihad), quinto del botín para el profeta, eliminación de las comunidades inasimilables (judíos de Medina), y consejo de nobles, muchas de las cuales tienen su raíz en la cultura tribal.

    Las primeras razzias se harán contra Siria y Mesopotamia, para intentar recuperar a gassaníes y lakmíes.

    En el 626 puede volver a la Meca, en peregrinación, y en el 628 consigue la conversión de los quraysíes, lo que le permite volver a instalarse allí. Desde entonces, el templo de la piedra negra será lugar santo central de peregrinación obligatoria. Ese mismo año se convierte la extensa tribu nómada de los hawazin, y, con ello, el islamismo ocupa ya toda la península arábiga.

    Acaba de iniciarse la expansión hacia el norte iranio, Egipto, y N. de África cuando muere el profeta en el 632. por lo que sigue, la revelación se considera concluida y se procederá a su recopilación.

    La fe islámica, o la sumisión a dios (que es los que significa Islam), se aprende en los versículos del Corán (Quran), cuyas primeras versiones aparecen hacia 640, y en su recitación, y en los dichos y hechos del profeta, recopilados después en la Sunna o tradición. Ofrece un sistema de salvación relativamente sencillo de cumplir, y sin grandes cargas éticas: profesión de fe, oración, ayuno, limosna, peregrinación a la Meca. Ni siquiera la yihad es obligatoria, sino que se encuadra dentro del sistema de favorecer la expansión de la fe.

    Constituye un monoteísmo sencillo, probablemente atrayente para descontentos de otras religiones (monofisitas, maniqueos), de origen abrahámico ya que proviene del gran patriarca a través de Ismael: Mahoma se considera a sí mismo “sello de los profetas”, es decir, eslabón último de una revelación de dios a los hombres en la que habría sucedido a otros como Moisés o Cristo. Desde este punto de vista, es una culminación de judaísmo y cristianismo.

    Su rápida expansión, además de por los factores expuestos, puede explicarse por el respeto inicial a otros cultos, pero, st., por la promulgación del principio de igualdad de todos los creyentes en la comunidad o umma, precepto que, junto con la obligación de ayuda mutua entre creyentes, la prohibición del préstamo con interés, del afán de lucro desmedido, encontrará siempre enormes problemas para su aplicación.

    LOS CALIFAS ORTODOXOS. PRIMERA EXPANSION

    Abd Bakr (632-34)

    Umar (634-44)

    Utman (644-656)

    Alí (656-660)

    La sucesión de un personaje insustituible como Mahoma, planteó desde el principio disputas entre sus compañeros de Medina y los quraysíes de la Meca, agravadas por la fijación del texto definitivo del Corán, aunque todos coincidieron en la necesidad de mantener la fe expresada en dos frentes: unidad de los árabes, y expansión del Islam.

    El segundo de los aspectos fue más fácil de cumplir, st bajo el talento militar de Umar. La expansión se dio inicialmente en tres frentes:

  • Siria: Como prolongación de las razzias anteriores

  • Con apoyo de gassaníes y tolerancia de cristianos y judíos

    Ante un Bizancio agotado por las guerras contra Persia

    Jerusalén (636) y Damasco (638), caen y se convierten en 3ª y 2ª ciudades santas del Islam tras la Meca.

    El Taurus fue un límite sólido respecto a Bizancio

  • Mesopotamia:

  • Conquista más dura

    Apoyo lakmíes y aristocracias locales

    Descomposición imperio sasánida

    Cierta indiferencia en resto que habían asistido a 9 emperadores en tres años Límite NE en Jurasán

    Mantienen los campamentos militares (futuras ciudades) en lugar de instalarse en las ciudades

  • Egipto:

  • Similar a Siria

    Deterioro bizantino

    Apoyo monofisitas

    Indiferencia cristianos y judíos

    Fustat (campamento militar, futuro Cairo) 640

    Alejandría 642

    Consolidación y expansión hacia Cirenaica 646

    El fin delos califas ortodoxos se da con Alí, que alcanza el califato tras una conspiración contra Utman, y el reconocimiento de los amsar, pero no de los omeyas. Derrotado en 660, su ideario, reflejado en la secesión sií, será proseguido por sus hijos Hasan y Husayn.

    Características de la expansión

    El éxito de la rápida expansión (que no iba acompañada de un proselitismo intenso, y, sin embargo, producía conversiones masivas) hay que imputarlo a la triple circunstancia de fatiga de la potencia dominante (Bizancio, Persia), descontento interior (monofisitas, maniqueos, presión impositiva -que normalmente los árabes mantienen), y superioridad bélica, tanto en entusiasmo, como en número y experiencia, labrada en siglos de protección móvil de las rutas comerciales, y más flexible que los ejércitos estáticos a los que se enfrentaban.

    La organización inicial fue variada, con grandes dosis de autonomía, flexibilidad, e inexperiencia. Lo más importante era asegurar el tránsito del botín a la recaudación regular.

    LA DINASTIA OMEYA. LA ORGANIZACION POLITICA DEL IMPERIO (661-750)

    Muawiya (661-80)

    Abd al Malik (685-705)

    Umar II (717-720)

    Hisam (724-43)

    El triunfo de Muawiya sobre Alí, instaura a la dinastía omeya, perteneciente, como los abbassíes que les sucederán, al grupo de los quraysíes, y, en este sentido, precedidos por Utman.

    Los problemas de organización del vastísimo imperio, y la necesidad de asegurar su supervivencia, llevarán a Muawiya, que ya ha demostrado su talento como gobernador de Siria, a descuidar el carácter de mando religioso del califato, intensificando en cambio el de dirigente político.

    En esta voluntad se originan tanto la denominación de “monarquía islámica” que algunos autores dan a la dinastía Omeya, como parte de las posteriores acusaciones de impiedad que sufrirá.

    La resultante es la conversión del Estado teocrático islámico en un Estado secular, en el que la minoría árabe constituirá la verdadera casta dominante sobre mawlas y no creyentes.

    El sistema elegido, es claramente el sirio - bizantino: centralización del poder, y autocracia del califa. Los signos externos más destacables serán:

    • Árabe como lengua oficial. Es aquella en la que se ha dado la revelación. Pero es también la de la minoría árabe que lo controlará todo durante esta dinastía.

    • Centralización incluso geográfica, con nueva capital en Damasco (en luggar de Medina)

    • Acuñación de moneda (dinam de oro y dirham de plata, siguiendo los modelos bizantinos)

    • Emires (gobernadores provinciales), cadíes (jueces), siempre árabes

    • Incorporación de numerosas formas preislámicas (fruto de la persistente presión delas tribus árabes), como el consejo de notables o la sucesión mediante designación en vida de uno de sus hijos.

    A Abd el Malik le corresponderá la conversión del árabe en lengua oficial, la primera acuñación, y la reorganización provincial, con la creación de la figura de los emires o gobernadores, y de los cadíes o jueces.

    Umar II y Hisam habrán de enfrentarse a una creciente contestación con jarichíes y siíes (que los omeyas no conseguirán acallar), y mawlas, o conversos, con tratamiento discriminatorio de clientes.

    El origen se halla en la atención especial que la dinastía ha otorgado a los grupos de guerreros árabes que van protagonizando la expansión:

    1º, con la concesión del botín

    2º, con la del tributo local

    3º, con tierras en usufructo, y,

    4º, con tierras en propiedad

    Su reforma fiscal, hará depender el tributo de la tierra, independientemente de la condición religiosa del propietario.

    Esta reforma, tendente a la igualdad preconizada por el profeta, supondrá una intensa contestación con abandono de tierras. Las primeras acusaciones de impiedad a los omeyas habían surgido ya en sus dos guerras civiles con los yemeníes (681 y 690). La expansión conseguirá calmar parcialmente el descontento, pero, estabilizada aquella, el califato omeya apenas sobrevivirá unos años (750), siendo sustituida por la abbasí.

    NUEVAS CONQUISTAS TERRITORIALES. LA INDIA Y LA PENINSULA IBERICA

    Una de las formas de acallar la contestación, fueron las nuevas conquistas.

    Frente a Bizancio apenas se progresó. Los dos asedios a Constantinopla (673 y 717) fracasaron. N.O., la construcción de una primera flota Siria les permitió hacerse con Chipre y otras islas. Bizancio perderá, tb, más adelante y por otra vía, el África bizantina.

    En el NE se superará el Jurasán, con la conquista de la Transoxiana, y, con ello el aseguramiento durante un tiempo de la protección frente a turcos. El contacto con jázaros y varegos determinará este límite norte.

    En el SE, se conquista el Beluchistán y el Sind. Una primera expedición al Punjab no consigue asentarse, y retrasará la entrada del Islam en la India unos siglos.

    Hacia el W, la conquista de la Cirenaica y del África bizantina permitirá el acceso a Hispania (711-14). La detención de esta conquista en la frontera francesa (722), estabilizará este límite.

    Como resultado, los Omeyas logran un Imperio de fronteras relativamente estables (tras la derrota en Poitiers y la victoria de Talas), superior en extensión al romano, de carácter esencialmente continental (pese a algunas victorias navales), aparentemente detenido ante el norte húmedo, y con una cierta dialéctica desierto/oasis.

    DECADENCIA DE LA DINASTIA OMEYA

    Las causas pueden buscarse:

    a) En los orígenes de la dinastía:

    Los Omeyas habían accedido al califato con unas componentes de tensión que no les abandonarían.

    Por una parte su origen, en los quraysíes de la Meca, como hemos visto, enfrentados a otros grupos. Y, por otra, el acceso sangriento tras el asesinato de Alí, que abrió un “inacabado debate político e ideológico entre las distintas facciones” (G.de CORTAZAR). Si lestas tensiones no explotan hasta el 750, es sin duda por los logros expansionistas de la dinastía.

    b) En el sistema de gobierno:

    Los cambios provocados en la sociedad islámica por las medidas de los Omeyas, habían sido sustanciosos, y concentrados en apenas 90 años: Estado secular, emiratos, cadíes, aristocracia árabe, etc.

    El reparto de tierras entre los árabes, las protestas mawlas, la adscripción posterior del tributo a la tierra, con las consiguientes protestas árabes (en realidad, reflejo de las antiguas disputas tribales), estuvieron sin duda en los comienzos de la crisis. Pero aún más, cuando la expansión se detuvo, toda la población, árabe o no, musulmana o no, ortodoxa o no, comenzó a manifestar su descontento. Particularmente a partir de la muerte de Hisam, en el 743.

    Las protestas se dirigieron generalmente:

  • Contra la impiedad y excesiva afición al lujo de la dinastía

  • Contra el orgullo de los árabes, que habían despreciado al resto de étnias

  • Contra el centralismo sirio, st, por parte de Irán con una rica tradición cultural marginada.

  • Contra el incumplimiento de promesas de igualdad de los creyentes.

  • Este último factor fue el aglutinante de los sentimientos antiárabes, antiomeyas, antiestatales, y el causante de su pronta expresión en términos religiosos. Esencialmente a través de dos movimientos:

    Jairichíes:

    Iniicialmente fueron un movimiento religioso, defensor de una pureza intransigente y de la necesidad de que la guerra santa se orientase no sólo controa los no creyentes, sino tb contra los mallos musulmanes.

    Posteriormente evolucionan hacia una violenta revuelta anarquizante, preconizadora de la vuelta al pacto tribal como sistema político. Lo que explica sui éxito entre beduinos y bereberes, y la marginación que sufrió el movimiento una vez que la nueva dinastía estuvo instalada.

    Siíes:

    Se origina a la muerte de Alí, y es defendida por sus dos hijos: Huseyn integrado en el sistema Omeya, y Husein abiertamente combativo (y derrotado).

    Sostienen la necesidad de que el califa pertenezca a alguna familia emparentada con el Profeta, en cuanto que elegida por Dios para la revelación. Esta, se considera inacabada, y a la espera de un mesías o mahdi que la complete. El califa es sobre todo imam, o dirigente religioso.

    Su peculiaridad es que este califa, puede permanecer oculto. Lo que da lugar a las habituales tendencias siís al ocultismo y el esoterismo, propiciando diversas interpretaciones (isailismo, zaydismo y duodecimanismo, más tarde)

    Todos estos factores se aglutinaron en torno al movimiento abbasí, que acabo configurando la sucesión dinástica como una lucha entre el Bien y el Mal. Esto explica también a ejemplificante persecución y exterminio a que fueron sometidos los impíos Omeyas, de los que solo se librará Abd al Rahman.

    ASPECTOS CULTURALES DEL CALIFATO OMEYA

    APENDICE

    La Dinastía Omeya y la organización política del imperio (reformas)

    La dinastía Omeya accede al poder tras el asesinato de Alí. Este origen va a determinar una crítica casi constante de sus acciones, bajo la forma genérica de “impiedad”, que acabarán finalmente con ella, dando lugar a la dinastía abbasí.

    Pero las críticas no se detuvieron en el hecho sangriento de su origen, sino que acompañaron el intenso sistema de reformas a que los Omeyas, con un imperio que excedía en superficie el mayor que hubieran tenido nunca los romanos, se vieron obligados por evidentes razones fácticas.

    Inició la reforma Muawiya (661-680), antiguo gobernador de Siria. Centrándola en cuatro puntos:

    • Laicización de las funciones califales: por lo indicado, Muawiya hubo de convertirse más en un jefe político, que en un dirigente religioso, papel que le otorgaba sobre cualquier otro la Sunna. Esta medida ya fue criticada, de nuevo por “impiedad”, pues el derecho a exigir obediencia, dependía de a cualidad califal de “jefe de los creyentes”

    • Reafirmación del poder autocrático del califa: de origen probablemente bizantino, que es razonable entendiendo que tenía que regir un imperio muchop más vasto que aquel;

    • Rodearse de un consejo de nobles: de origen árabe (tribal). La exclusión de otras étnias, también fue motivo de crítica.

    • Designación del sucesor en vida: Contrario a la Sunna y a la facción jairichí (elección). Sólo los siís admitían dicha posibilidad, pero en base a los lazos de sangre, según la teoría de los partidarios de Alí.

    • Centralización: de origen Sirio. Incluso geográfica (capital en Damasco). Las críticas aparecieron en las abandonadas Meca y Medina, y en el Irán, cuna de una rica experiencia.

    Abd al Malik incorporó

    • La acuñación de moneda, imitando (dinam, dirham) los modelos bizantinos.

    • La gestión regional, con nombramiento de emires (jefes civiles y militares), y cadíes (jueces), nombrados directamente por el califa (más adelante, los cadíes serían nombrados por el Gran Cadí de Bagdad, o por el emir mismo). De indudable influencia bizantina (exarcados)

    En ningún caso, esta separación funcional, con funcionarios específicos, que, ya al final de la época abbasí, van a dar lugar a los visires, diwan, etc., supuso división de poderes, concepto absolutamente ajeno al Islam, y al califato mismo.

    Uman II y Hisam, hubieron de hacer frente a una profunda reforma fiscal. Su necesidad se derivó de dos factores:

    • La desproporcionada distribución de la tierra que habían llevado a cabo los califas anteriores, otorgando a los partícipes en las conquistas, primero el botín, luego los beneficios de su conversión en un sistema fiscal, tercero, el usufructo de la tierra, y, cuarto la propiedad de la misma.

    • El sistema fiscal existente, particularmente gravoso para los conversos (mawlas), que satisfacían una capitación, y un impuesto sobre la tierra.

    La reforma:

    • Eliminó la capitación para los creyentes (mawlas o no). Lo que supuso críticas de los no creyentes.

    Cargó el impuesto sobre la tierra, independientemente de la condición religiosa del propietario (Lo que supuso críticas de los árabes)

    EL ISLAM. CALIFATO ABBASSI

    EL MOVIMIENTO ABBASÍ

    La revolución abbasí, produjo el paso de la “monarquía Omeya”, o de los conquistadores, al “Imperio islámico”. La revuelta se inicia en el Jurasán, en el 746. El 748 toman Kufa, y el 750 derrotan definitivamente a los Omeyas en la batalla de Gran Zab.

    Aglutinantes de las protestas diversas acumuladas contra los Omeyas, los abbasíes intensificarán su propio papel de renovadores espirituales que vuelven al Islam a sus caminos originales, determinados por el Profeta. Se presentarán, por tanto como el Bien triunfante frente al mal Omeya.

    • Apoyándose en el carácter legítimo de su dinastía: el parentesco con Al-Abbas, tío del profeta;

    • Volviendo el califato a su papel esencial de imanato, o guía espiritual de la comunidad, en un momento especialmente proclive a la reflexión sobre la fe;

    • Utilizando toda una serie de símbolos consecuentes: sello y lanza del profeta, color negro frente al blanco omeya o el verde sií, los sobrenombres de los primeros califas (“el enviado por Dios”, “el victorioso por Dios”)

    • Integrando a los mawali, y a iranios y persas, dentro de la política siempre perseguida de igualdad de los creyentes, frente a los abusos árabes.

    Su mayor logro fue lograr una definición completa del mundo cultural islámico. En palabras de SOURDEL “Fe islámica, valores sociales árabes, lógica y ciencia helenísticas, ética irania, todo ello expresado en lengua árabe, dentro de una concepción universal del Islam apoyada en la unidad de los creyentes”

    Por lo demás, los abbasíes prosiguieron la labor de institucionalización gubernativa y administrativa de los omeyas. Las modificaciones más destacables serían:

    La integración de elementos iranios, con nueva capital en Bagdad

    La modificación del ejército, desde los voluntarios de la fe a los mercenarios, generalmente poco islamizados, y, en consecuencia, poco dados para la yihad como tal

    La unificación, conforme al mandato del profeta, del poder político y religioso en manos del califa. Aunque la práctica romperá el principio con la creciente autonomía de los emires.

    PERIODOS DE GOBIERNO DE LOS ABBASÍES. EL GOBIERNO DE LOS PRIMEROS CALIFAS

    Al-Saffah (750-54)

    Al-Mansur (754-75)

    Al-Rashid (786-809)

    Al-Amin (809-13)

    Al-Mamun (813-33)

    Al-Mutasim (833-42)

    Al-Mutawakkil

    Dentro de la línea de imanato citada, los dos primeros comenzaron su reinado contando ya con la colaboración de los mawlas. El carácter religioso del califato les llevó a intervenir crecientemente en asuntos de religión, en un periodo enormemente fructífero para la reflexión teológica. La permanente presencia de desviaciones (st, zaydíes, ismailíes y duodecimanos, subdivisiones siís), y la indefinición de la ley islámica, que obligaba al ejercicio del poder y la igualdad de los creyentes, pero que, definida por Mahoma en un lenguaje poético, nada preciso, dejaba abiertas todas las interpretaciones, obligaba a ello.

    N.O., no consiguieron evitar el triunfo de algunas disidencias: la independencia de los jarichíes en el Magreb, o de los siíes en Fez. Y, sobre todo, el de la instalación del único omeya superviviente (Abd al Rahman I) como emir independiente en Al-andalus (756)

    En lo administrativo, salvas las diferencias que se ven abajo, y los cambios de capital (Bagdad, Samarra, Bagdad), el abbasí fue una continuación de lo Omeya, incorporando ahora a los mawlas.

    En lo militar, se fue abandonando progresivamente el modelo islámico de ejército, apoyado en las tribus árabes y los voluntarios de la fe, sustituyéndolo por otro de mercenarios, generalmente poco integrados en el mundo islámico, y, por lo tanto, para la yihad.

    Con al-Rashid se alcanza el momento de máximo esplendor. Su sucesión, entre un hijo de sangre persa (al-Amín), y otro de árabe (al-Mamun), según el típico juego de favoritas, degeneró en una guerra civil encubierta de cuatro años.

    A Al Mamun corresponde el intento de unificación con lo siíes del pensamiento mutazili, brillante, pero fracasado.

    Tras la muerte del vencedor, se inicia un segundo periodo, marcado por el creciente poder de los mamelucos. Al-Mutasim trasladará la corte a Samarra, para evitar la inseguridad de Bagdad, pero acabará siendo prisionero de su guardia.

    Los procesos de segregación están abiertos desde finales del s.VIII, y uno después, al-Mutamida se denominará a sí mismo emir de emires. Con su sucesor, al-Muktafil (902-908), se inicia la decadencia definitiva. A partir de la mitad del s.X, comenzará ya a hablarse de “los tres califatos”.

    HARUN AL RASID

    REFORMAS ADMINISTRATIVAS. DESARROLLO ECONOMICO. ESPLENDOR CULTURAL

    El gobierno interior de un imperio vastísimo, exigió la multiplicación de poderes administrativos, y de órganos de gobierno. Para atender esta necesidad se acudió al parentesco artificial (entre esposas, concubinas, y los hijos de ambas, se supone que serían muy pocas las “familias” que se repartirían el poder en una ciudad como Bagdad, próxima al millón de habitantes en su momento de esplendor), y al clientelismo.

    El gobierno se ejercía a través de diversos diwan (hoy lo traduciríamos por ministerio). Al frente de la administración estaba un visir, que equivaldría por su poder al presidente del gobierno de una monarquía. Estos visires crearon dinastías propias. En tiempos del gran al-Rashid, la de los Barméquidas se hizo cargo del gobierno efectivo durante 17 años, hasta ser exterminado por el propio califa.

    Siguieron existiendo los cadíes, y los emires que acabaron constituyéndose en jefes militares y fiscales, en el paso inmediatamente previo a su independización. A lo primero contribuyo la necesaria concentración de poder militar que exigieron las continuas revueltas secesionistas. A lo segundo las dificultades de remitir el importe de los tributos a Bagdad. Ya desde los últimos días omeyas, se había extendido la costumbre de girar los gastos locales contra sus propios tributos, desapareciendo progresivamente la función del amil hacendístico designado desde Abd al Malik para controlar, junto con el cadí, el poder emiral. Por lo que a Bagdad no llegaban sino los excedentes, cuando los había, y generalmente a través de comerciantes-banqueros. En los últimos días abbasíes, el total de la tributación local está ya en manos del emir.

    Con todo, se daba una división de poderes prohibida por el profeta. El califa quedaba reducido a la función religiosa, independientemente de las formas y del boato. El visir representaba al ejecutivo, el cadí a judicial, y el emir el militar. La falta de delimitación de funciones en el marco de una doctrina que no aceptaba el hecho, creo disputas tanto respecto a la legitimidad de la división, cuanto a su ejercicio.

    Algunos autores añaden el poder del palacio mismo, dividido entre el gran cuerpo de funcionarios, y el harén. La Ciudad Circular (palacio) de Bagdad, tenía cerca de 1.800 Has. De Abd-al-Rahman se cuenta que llegó a tener más de 2.000 concubinas en Medina Azahara.

    En cuanto al desarrollo económico, se apoyó en tres factores:

    Ciudades. La sociedad abbasí fue una cultura de ciudades. Córdoba y Fez alcanzarían los 200.000 habitantes, El Cairo el ½ MM, y Bagdad el millón. Es una ciudad sin trazado geométrico, fruto de la carencia de concepción de un espacio público, sobre la que la formación del caserío se va formando espontáneamente por acumulación. Su centro fue la mezquita aljama. En torno a la cual se instalaban una serie de talleres de artesanos, potenciados no por los gremios, sino por el poder mismo. También el palacio, no solo casa del califa, sino que dentro vivían los funcionarios. Careció de autoridad municipal. Es típica del islamismo clásico no interponer poderes entre el califa y los creyentes.

    Adecuada ordenación agraria: Con Al Rashid, el sistema agrario establece los tres tipos esenciales de propiedad:

  • Propiedad plena, muy escasa, obligada al pago de un impuesto;

  • Propiedad de la umma cedida en usufructo a cambio de hacerla fructificar y de otro impuesto;

  • Tierras de antiguos propietarios no musulmanes, cedidas en usufructo perpetuo y heredables, que pagaban otro impuesto, el jaray, superior a los anteriores.

  • No fue el fracaso del sistema, sino la concesión directa de los impuestos derivados de los dos últimos a los emires, lo que ocasionaría la decadencia del califato.

    Comercio. Apydado en el control de las grandes rutas, cuyo centro convergente se establecía en tiempos de Al Rashid en torno al Creciente Fértil. Las posteriores independizaciones de sunnitas en el norte, y Fatimíes en Egipto, así como la presión bizantina sobre ,los puertos palestinos y sirios, determinaron la decadencia de estas antiguas rutas, y contribuyeron tb a la pérdida de poder del califato abbasí, en época de los tres califatos.

    El apogeo comercial de esta época, además de a las rutas, se debe a una evolución de la tradicional teoría de la Sunna contra la usura y el lucro, que los juristas van adaptando bajo la filosofía del “buen mercader”.

    El comercio se divide, en la práctica entre grandes comerciantes, export/import, que no venden en las ciudades, sino que depositan su mercancía (a cambio de un tributo) en estas, para que sean vendidas por los mercaderes locales, que no exportan.

    DECADENCIA ABASSÍ. PRIMEROS MOVIMIENTOS SECESIONISTAS

    Además de las restricciones a su poder definidas antes, los califas nunca lo fueron en realidad de la totalidad de su territorio, excepto en lo religioso (a veces meramente citados en la oración de los viernes).

    Por una parte, los emiratos, imprescindibles para el control del vasto imperio, hicieron que la función efectiva de gobierno se llevara a cabo mucho más a nivel local, que central, potenciando el surgimiento de algunas autonomías y movimientos nacionalistas. Al final del periodo de esplendor, estos emires han obtenido ya la cesión de los tributos locales, disminuyendo el poder económica del califato, y contribuyendo a su decadencia.

    Y por otra, enseguida comenzaron los movimientos secesionistas. En principio, sólo definición de tres grandes áreas en base a su homogeneidad local:

    Oriental: Constituida por el propio califato abbasí, y con Iran como centro geográfico.

    Central: Egipto, Siria, Arabia y Mesopotamia, que contaba con la nueva capital.

    Occidental: Hispania, Ifriqiya (Cartago), y Magreb (la Tingitania romana)

    Y, posteriormente, segregaciones. El primero, por razones evidentes de enemistad dinástica, fue el del Emirato de Córdoba (756). Abd-al-Rahman III lo constituyó en califato independiente en el 929. Le siguieron el Magreb (761), y Fez (788). Los saffaries constituyen dinastía independiente en el Jurasán (867), y los tuluníes en Egipto (871). Los siíes obtienen centros aislados y marginales de poder en Yemen y Tabaristán.

    Pero los grandes movimientos de segregación están por llegar, y dan lugar a lo que se denomina época de los tres califatos.

    FATIMÍES

    Su origen está en Ubayd Allah, descendiente de Alí y Fátima, hija del profeta (de ahí el nombre), que se presenta como mahdi. En el 909 encabeza un movimiento en el Magreb, y consigue apoderarse de este e Ifriqiya. Su carácter de mahdi le enfrenta a la ortodoxia sunní. Córdoba reaccionará creando el califato independiente.

    En el 969 se apodera de Egipto. El 973 se constituye en El Cairo el califato independiente.

    EL CALIFATO DE CORDOBA

    La península Ibérica se halla ocupada desde los primeros días del Islam (711), en que llegan a la misma pequeños grupos de árabes y grandes de bereberes islamizados.

    La ocupación sigue las mismas pautas que en otros lugares del imperio:

    Rápida conquista: Como en los casos anteriores, la invasión se encuentra un poder visigodo en franca decadencia, el soporte o la tolerancia de parte de las aristocracias locales (la traición a Rodrigo en Guadalete es indicativa), la contestación judía, y su superioridad militar por la belicosidad de los bereberes.

    Sistema omeya: La llegada de Abd al Rahman I, consolidó el sistema que aquellos habían establecido en la época de su esplendor en Oriente, pero encontrando un clima favorable para la aceptación de la idea de monarquía omeya, de larga tradición ya entre los visigodos. Es significativo que la conquista acabará en la zonas montañosas del norte, siempre escasamente romanizadas y visigotizadas.

    Arabización y pervivencia de estructuras tribales: como consecuencia de la pervivencia omeya.

    Poder autocrático

    Debates sobre la ley islámica que son pronta y permanentemente solucionados con el triunfo malikí, es decir, de la ortodoxia sunní.

    Pero con tres matices:

    Condición de Al-Andalus como frontera islámica con el cristianismo.

    Alta proporción bereber

    Pervivencia de la dinastía Omeya.

    Generalmente se distinguen cuatro etapas:

    711-56: Conquista

    756-852: Creación del Estado (Emirato) Omeya andalusí, similar en formas y etapas al abbasí en Bagdad, del que es contemporáneo

    852-929: Revueltas mawlas hispanas. Califato

    929-76: Culminación: Abd-al-Rahman: Califato; Al-Hakam, apogeo cultural.

    LOS AGLABÍES

    TULUNÍES

    LA SOCIEDAD EN LA PLENA E.M.: FEUDALISMO

    EL CONCEPTO DE FEUDALISMO. INTERPRETACIONES

    El concepto de feudalismo, en su interpretación más genérica y convencional, hace referencia a un tipo de relaciones que se da entre señores y vasallos, en el marco de la descomposición política que sigue al Imperio Carolingio, con la consecuente fragmentación del poder regio en poderes menores y fraccionados, que vinieron a solucionar con mayor eficacia los problemas locales que la magnitud del Imperio impedía atender, y, muy concretamente, sus necesidades defensivas coincidentes con el primer periodo de invasiones normandas.

    Aunque lo esencial en el mismo, sobre todo en principio, es la relación vasallática, el hecho de que esta fuera unida a la entrega de un beneficio o feudo, generalmente en forma de tierra, que cobrará creciente importancia en la relación, hace que se conozca más esta la misma bajo el nombre de feudal, que por el más exacto de feudovasallática, que utilizan ya numerosos autores.

    Al tratarse de un fenómeno complejo, ha sido objeto de numerosas interpretaciones. Para algunos (BOUTROUCHE), ni siquiera llegó a existir. Los autores de corte marxista, en le extremo opuesto, consideran que existió siempre, pues en todos los momentos de la historia hubo una minoría dirigente explotando a una mayoría indigente (campesina, en este caso). Otros (GANSHOF), ponen el acento en el significado jurídico de un pacto entre ciudadanos libre. Y, para otros, supone una verdadera forma de gobierno (HILTON): recuérdese la frase de PACAULT según la cual “la caballería sustituye al concepto de hombre libre, la nobleza al de poder estatal, y el vasallaje a las instituciones administrativas”. Los estudios más recientes (DUBY), hacen hincapié en los cambios que se producen en las relaciones sociales.

    ORIGENES. CONSOLIDACION DEL REGIMEN FEUDAL. LAS INSTITUCIONES FEUDOVASALLATICAS. EVOLUCION Y PECULIARIDADES REGIONALES

    1. Consolidación del régimen feudal.

    Los dos elementos esenciales de la relación feudovasallática son el contrato vasallático, mediante el cual señor y vasallo aceptaban una serie de obligaciones recíprocas, y el feudo o beneficio que el primero entrega al segundo.

    El vasallaje es anterior, vinculado en su origen al juramento privado de fidelidad con el rey, que va subrayando primero y sustituyendo después al público y genérico propio de la monarquía germánica. Y que define un nuevo tipo de relaciones. Pero fue perdiendo importancia, en favor del feudo o beneficio, que se convertirá en el elemento esencial en la práctica, en el sentido de que la relación se buscará en virtud de la obtención de este beneficio.

    Coincide con esta pérdida de importancia la recuperación paulatina que los reyes van haciendo de los poderes que se vieron obligados a ceder. La relación feudovasallática, en conjunto, aunque seguirá siendo importante, perderá su papel central de organizador político, estabilizador, e integrador de las aristocracias, en función de la aparición de otras formas de obtención de clientelas políticas.

    El proceso, salvo sus orígenes (vid infra), se centra entre el 1100 y el 1300, en el que ya estaría culminado en toda la Europa a la que afectó.

    2. En cuanto a las instituciones mismas

    a) Contrato vasallático:

    Se celebraba mediante un acto solemne (homenaje), en el cual

    • el señor tomaba entre sus manos las del vasallo (inmixio manuum),

    • este declaraba verbalmente su compromiso, y,

    • se realizaba un juramento de fidelidad. Por influencia eclesiástica, sobre reliquias o los Evangelios (la polémica sobre la posibilidad de someterse a vasallaje de los eclesiásticos mismos, ya sujetos a su propia disciplina, fue muy polémica y dio lugar a la cuestión de las investiduras)

    Posteriormente se añadieron otros dos actos, no imprescindibles, al ritual

    • El osculum (beso mutuo en las mejillas francés, o en las manos del señor, en Castilla), y,

    • La carta, o puesta por escrito del contrato

    Hay que señalar que existieron también homenajes de marca o de paz, simple símbolo de amistad entre iguales, sin entrega de feudo.

    El contrato obligaba a ambas partes a su cumplimiento. Las obligaciones del vasallo eran de dos tipos:

    • Auxilium:

      • Militar: además de la guarda de los castillos que el señor le confiara., la obligación era sin límite para tareas defensivas, y con límite para las ofensivas (40 días en Francia, tres meses en Castilla, sin sueldo, y el derecho a cobrarlo desde entonces o abandonar la partida).

      • Personal: administración, escolta, diplomacia, correo.

      • Económico:

        • Pagar el rescate del señor prisionero

        • Contribuir a los gastos de armar caballero a l primogénito del señor

        • A los del matrimonio de la hija mayor

        • En algunos casos, a los de su señor si partía en cruzada.

    • Consejo: a llamada del señor. Generalmente durante la curia señorial.

    En cuanto al señor, tenía la obligación militar de proteger a su vasallo, el de hacerle buena justicia, y el de proveer los medios para su mantenimiento, en la forma necesaria para que aquel pudiera a su vez cumplir sus obligaciones. Lo que se conseguía manteniendo al vasallo y los suyos en su propia mansión (bachelors ingleses), o entregándole rentas o bienes.

    El contrato era en principio indisoluble hasta la muerte de alguno de los contratantes, con la costumbre de prolongarlo entre loe herederos. Pero podía resolverse en caso de incumplimiento (faltar a la fe dada: felonía). Generalmente a través de actos públicos y ritualizados, entre los que pronto se distinguió el arrojar el guante. Si era recogido, la ruptura se consumaba.

    b) Entrega de un feudo:

    El término feudo, aparece hacia el 900, designando bienes muebles o ganado. Aunque cabían las formas de manutención citadas arriba, las rentas (feudos de bolsa ingleses), los cargos administrativos (feudos de función), la más frecuente fue la entrega de tierras, con las rentas consiguientes que produjeran, con diferencias entre las pequeñas, dadas a vasallos para su simple manutención, y las grandes, entregadas a grandes aristócratas, generalmente cabeza de linajes nobiliarios.

    Esta entrega se simbolizaba en el acto de homenaje mediante la entrega de un poco de tierra o rama, anillo, cetro, guante, bandera, etc., denominada investidura.

    Como en muchos casos los feudos suponían la única fuente de recursos de los vasallos, y la ruptura del vínculo obligaba a su abandono, fue frecuente que estos intentaran protegerse, o incrementar su riqueza sometiéndose a varios señores, lo que era contrario a la relación misma. En Francia se reguló la situación declarando señor de mejor derecho al que hubiera concedido el feudo mayor. En Italia, al feudo más antiguo. En ambos casos el vasallaje debía cumplirse sin limitaciones impuestas por los sucesivos. Pero en general, la legislación fue insuficiente para prevenir las complejas situaciones prácticas que se dieron.

    Existía el principio de que el señor conservaba ciertos derechos sobre la tierra infeudada. Lo que, en casos de subinfeudamiento, dio origen a una cascada de complejos derechos.

    La tendencia a la heredabilidad del feudo aparece en Francia hacia el 850, en función de los cambios políticos y la aparición de una aristocracia fuerte, y se consolida hacia el 1000. En Italia (Conrado II) e Inglaterra, la consolidación es ligeramente posterior (1037-1066). Y en Alemania se demora hasta el XII.

    Se intentó observar la indivisibilidad del feudo, mediante el derecho de primogenitura (claramente establecido en Inglaterra) o el de heredero único. Si se trataba de una mujer, el señor tenía derecho a intervenir en su matrimonio, designando o aprobando al marido, que era quien cumplía las obligaciones del vasallaje.

    La heredabilidad fue dando paso a la enajenabilidad de los feudos, siempre con la limitación de cumplir la obligación original de vasallaje por el nuevo propietario.

    SOCIEDAD FEUDAL Y TRIPARTICION FUNCIONAL

    EL REGIMEN SEÑORIAL Y EL CAMPESINADO.

    A) Formas de propiedad y explotación de la tierra

    Tanto el régimen feudal mismo (enormemente rural en su estructura), como el crecimiento económico y comercial de los siglos X al XIII, tienen como base el sector primario. De ahí la importancia de las relaciones entre las clases sociales que lo ocupan. Losr rasgos a destacar serían:

    En cuanto a la propiedad:

    Un incremento inicial de las formas de pequeña y mediana propiedad (alodiales), que permitiría a algunos campesinos enriquecerse e incluso acceder al régimen de pequeños terratenientes.

    N.O., esencialmente, una tendencia a la concentración de la tierra en manos de la aristocracia laica y eclesiástica. Tras los procesos de expansión o de colonización, los predios alodiales tendieron a desaparecer, motivando,

    Una consecuente concentración de poder de los señores sobre los campesinos, originada a partir de las situaciones de servidumbre o semi-servidumbre de estos, con menoscabo de su estatuto jurídico, y convertía a los grandes propietarios en auténticos señores de sus campesinos (= SEÑORIO TERITORIAL)

    El origen de estas propiedades estaría en la villa medieval, que ha ido perdiendo la forma clásica alcanzada con Carlomagno. En efecto,

    1. Las reservas diversifican su utilización: desde el incremento de la explotación directa de las mismas por los propietarios en Inglaterra, hasta la creciente conversión de los mismos en rentistas del suelo, en el continente, en virtud de la aparición de nuevas formas de cesión de su uso.

    2. Desaparece el concepto de manso, en cuanto que este se fracciona para facilitar su cesión, lo que hace que una misma familia pueda tener varios, de diversos propietarios.

    En cuanto a las formas de uso:

    1. Se enriquecen: censos en Francia, enfitéuticos en Castilla, foros en Galicia, aparcería y arrendamiento generalizadas desde el XIII como formas más usuales de cesión a medio plazo.

    2. Se flexibilizan, en la medida en que los propietarios entienden que la menor presión jurisdiccional genera mayores producciones, y ajusta la explotación a las nuevas necesidades comerciales.

    3. Se generaliza ala costumbre de fijar por escrito la relación, estableciendo claramente la forma de uso, netamente distinguida de la propiedad, las rentas a satisfacer, y con una tendencia a convertirlas en hereditarias.

    EL SEÑORIO COMO ENTIDAD JURIDICA. DERECHOS DEL SEÑOR.

    Ya hemos visto que la relación señores-campesinos podía dar lugar a limitaciones de la libertad y derechos de los segundos, en regímenes de servidumbre o semi-servidumbre. En la cúspide de este sistema señorial, se situarán aquellos que, además de la gran propiedad, consigan obtener el ban, o poder jurisdiccional que originariamente pertenecía sólo al rey.

    Esta obtención está estrechamente ligada en sus orígenes a la fragmentación del poder político posterior a Carlomagno que caracteriza los primeros tiempos del sistema feudal.

    Su obtención fue desigual y relativamente escasa, y se utilizó para distinguir entre alta y baja aristocracia, según se detentara o no.. Cuando culmina el proceso en la Francia del XII, sólo una minoría los ha conseguido. Además, estarán siempre en regresión: p.ej.: entre 1150 y 1300 los linajes con derechos banales pasan de 80 a 12 en Picardía, o de 120 a 29 en Westfalia.

    En cualquier caso, el señorío jurisdiccional se configura como una forma básica de organización política de las sociedades europeas feudales (que subsistirá en etapas posteriores). Se ha señalado su contemporaneidad con otros sistemas organizativos como los municipios rurales, las ciudades autónomas, o las monarquía feudales. Hay que recordar, que no hay diferencias sustanciales entre estas últimas y otros señoríos banales a la hora de ejercer su poder, alñ que se refira´na frecuentemente como “realengo”, “señorío real”, odominio real

    Los derechos del señor se daban en varios aspectos típicos:

  • El señor puede requerir a los hombres libres bajo su jurisdicción a que acudan ala asamblea judicial o placitum, tiene el deber de imponer justicia, y hace suyas las multas y confiscaciones resultantes de las penas. A medida que la monarquía fue recuperando poder, los delitos de sangre o graves fueron excluidos de la competencia señorial (delitos de Corte, en Castilla), aunque hubo reyes que nunca los compartieron.

  • Puede requerir al servicio de armas o a as compensaciones económicas sustitutorias.

  • Ejerce facultades administrativas y gubernamentales, por encima de cualquier organización campesina o municipal. La consecuencia más importante es el derecho fiscal que aplica. Pero también el monopolio sobre algunas actividades (horno, molino, lagar -llamadas banalidades--, acuñación, organización de mercados y ferias (ninguno de estos tres en Castilla), peajes y derechos de tránsito, medidas y pesos, o uso preferente sobre tierras baldías o comunales.

  • ESTRATIFICACION SOCIAL INTERNA DEL CAMPESINADO.

    Aunque sus condiciones económicas y de vida han ido mejorando respecto a las altomedievales, su condición de productores directos ha segregado claramente ya la clase de los campesinos frente a otros grupos sociales.

    La mayoría de ellos han tenido que explotar tierras, sean o no de su propiedad, de dimensiones para mantener a una familia. Ahora bien, dentro de esta situación de base, se dan peculiaridades económicas y de situación jca. que sirven para diferenciar estratos dentro de su propia clase, aunque no para borrar la diferencia con otras.

  • Una minoría ha conseguido aprovechar las oportunidades de crecimiento y comercialización, enriqueciéndose, o ha accedido a niveles de administración local delegado por los señores (ministeriales alemanes), y, a partir de aquí, puede haberse integrado incluso en la aristocracia terrateniente, allí donde (caso de Castilla) esto o exige nobleza de sangre, sino militar.

  • La gran mayoría, N.O., pertenece al grupo de los que no lo han logrado. Explotan tierras propias o ajenas para permitir la subsistencia familiar. Este tipo de explotación familiares el motor de la economía europea desde época feudal.

  • En algunos casos, los ingresos derivados de la explotación precedente, son insuficientes y obligan al campesino a trabajar como asalariado (a jornal) para otros (más frecuente en el sur mediterráneo, por la mayor variedad de cultivos y la fragmentación minifundista de la huerta)

  • Los casos de asalariados puros, sin tierra propia o cedida, son una minoría.

  • Además de los económicos, existieron criterios de diferenciación jurídica, entre los libres y los que estaban sometidos a condición servil, aunque el dominio señorial les alcanzase a todos, y aunque en los primeros tiempos se tendiese a identificar socialmente campesino y siervo..

    Se llegaba a la servidumbre:

    Por ser hijo de esclavo. Fueron minoría, y su trato era mucho más benévolo, humano, moral y jco.

    Por deterioro de la situación económica

    Voluntariamente (generalmente en relación con lo anterior): oblatos de los monasterios, siervos de otro propietario.

    Por endurecimiento de antiguos lazos de encomienda y patronazgo

    Por permanecer como liberto bajo a protección del antiguo amo

    Por ser extranjero, sin señor conocido, tras cierto tiempo de residencia.

    En realidad, todas estas fueron situaciones de semi-servidumbre, pues se reconocían sus derechos, aunque los tuvieran restringidos en la práctica.

    Su número alacanzaría el máximo entre el X y el XII, con variaciones temporales y territoriales. Supondrían la mitad del campesinado en el N. francés, Inglaterra y Baviera. No más del 20 % en Ille de France, Flandes, Aquitania o el Piamonte. Y menos del 10 en Lombardía, España, Sajonia y Normandía.

    El siervo no podía portar armas, ni testimoniar en juicio, ni ser ordenado clérigo, ni pagar el taille o impuesto señorial, que abría supuesto su condición de libre. Estaban sujetos a la tierra (en algunos países podían abandonarlas si otro ocupaba su lugar), pagaban un impuesto personal anual, y más que los libres en cuanto a corveas, banalidades y servicios domésticos.

    Tampoco tenían libertada familiar. Era difícil que casaran con un libre, y si lo hacían, los hijos entraban en la condición de servidumbre. Por lo que la sierva que casaba con alguien no perteneciente al señor, tenía que compensarle por la pérdida de estos siervos a manos del otro dominio. A su muerte el señor tenía derecho a la mitad de sus bienes, o a la totalidad, si moría sin herederos.

    La liberación de los siervos y la reducción paulatina de sus cargas se inicia hacia el 1050, no por consideraciones morales o humanitarias, sino prácticas: los señores descubren que en régimen de libertad existe mayor motivación para producir (entre otras, la propia familia), mientras que el sistema de rentas asegura suficiente sujeción; los reyes, en su intento de captar nuevos súbditos contribuyentes otorgan cartas de libertad; en algunos casos, era imposible evitar la huída del siervo a zonas próximas más prósperas.

    AGRUPACIONES AL MARGEN DE LA JURISDICCION SEÑORIAL. COMUNIDADES RURALES: COFRADIAS Y PARROQUIAS.

    APENDICE

    (Sustituye a la pregunta “El régimen señorial y el campesinado”)

    LA ECONOMIA EN LA PLENA EM

    A partir del 950 comienzan a aparecer signos de crecimiento y progreso que, aunque de forma lenta y desigual, afectan a todo occidente europeo. Se han buscado diversas causas: el fin de las invasiones, la estabilidad geopolítica, el sistema social feudal, el crecimiento demográfico, la mejora de las técnicas, o el incremento de los transportes y sistemas comerciales.

    En cualquier caso, el progreso económico resultante parece hallar su techo en el tránsito del XIII al XIV, al chocar con unas mentalidades y jerarquías en quienes nunca estuvo la voluntad de propiciarlo conscientemente.

    LA EXPANSION DEMOGRAFICA: CAUSAS Y CONSECUENCIAS

    Aunque las fuentes no son muy precisas, si se exceptúa el Domesday Book inventariando las propiedades de Guillermo el Conquistador y sus normandos en Inglaterra, lo primero que llama la atención es la continuidad del crecimiento, cuyos primeros síntomas se apuntan en el XI, y que no cesan hasta finales del XIII.

    La estimación supone que la población occidental se multiplicaría por tres en ese periodo, hasta alcanzar los 75 MM.

    El crecimiento sería desigual, tanto por zonas (con la mediterránea creciendo primero y la atlántica después y más fuertemente), cuanto por épocas: se supone un crecimiento moderado que alcanzaría sus máximos, con cuotas próximas al 40 % en Inglaterra y Francia, y hasta del 48 en Alemania, entre el XII y la primera mitad del XIII.

    Suponiendo tasas de mortalidad y mortalidad infantil muy elevadas (40 y 70 %), propias del funcionamiento normal (no hubo epidemias ni grandes guerras o desastres) de demografías primitivas, hay que suponer que el acento estuvo en un incremento sobresaliente de la de natalidad. Lo que además vendría avalado por que sabemos que los índices de celibato por motivos religiosos o económicos, o de la tasa de masculinidad debida a la mayor mortalidad entre mujeres, eran altos.

    La resultante fue un incremento de la densidad, poblando mínimamente (5-6 hab/Km2) las zonas antes despobladas, y alcanzando los 30 en las ya habitadas, y de la esperanza de vida, que se habría incrementado de los 29 a los 35 años de media.

    Las causas y consecuencias se siguen sin solución de continuidad, y sin que sea fácil distinguirlas, ya que es habitual que los procesos demográficos se retroalimenten en sí mismos. Debieron existir unas condiciones mínimas de progreso económico, seguridad, o excedentes que propiciaran el crecimiento demográfico inicial. Pero una vez producido este, sirvió a su vez para hacer crecer las causas que determinaban su propio crecimiento.

    El crecimiento demográfico supuso, de un lado el incremento de la mano de obra disponible, lo que, en una época de escaso desarrollo tecnológico, es fundamental para cualquier progreso productivo. Y, de otro, un incremento de la demanda de bienes, que a su vez presionaría sobre la producción y el avance tecnológico. Las causas generales citadas en el párrafo de introducción, estarían presentes en el crecimiento demográfico, intensamente interpenetradas entre sí.

    FACTORES DE LA EXPANSION AGRARIA: INSTRUMENTOS, TECNICAS DE CULTIVO Y FUENTES DE ENERGIA. LA MINERIA.

    En el origen del crecimiento económico y demográfico, se halla el agrícola, fundamentado en nueva tecnología y nuevos productos que supusieron avances nimios a nuestros ojos, pero que fueron de gran importancia en la época, st., comparándola con las precedentes. Su aparición no fue homogénea ni simultánea en todas las áreas.

    1. El clima. Aunque no sea elemento suficiente para explicar la mejora de la productividad agraria, el cambio climático, más seco hacia el VIII y evolucionando hacia mayor pluviosidad en el XI y más frío en el XIII, potenció algunas áreas. Especialmente las atlánticas.

    2. Las fuentes de energía siguieron siendo esencialmente las animales, en una proporción del 80 %.

    • La mano de obra humana fue fundamental, y explica la relación antes aludida entre el crecimiento económico y el demográfico.

    • También la animal, utilizada como elemento de tracción. Caballo y mulo sustituyeron paulatinamente al buey y el asno en las regiones atlánticas. Aunque más rápido y resistente, el caballo era también más caro, no sólo en su precio, sino en la necesidad de reservar parte del terrazgo para el cultivo de avena. De modo que donde había limitaciones de suelo, o, por el contrario abundancia de tierras baldías destinables a pasto, o mano humana (más barata) disponible, su implementación fue menor (Med).

    • Los sistemas de aprovechamiento de la fuerza de los animales también se vieron mejoradas, con la generalización de los atalajes rígidos, de origen eslavo, para caballos y bueyes, que permitían triplicar su rendimiento, y con el arado de vertedera, mucho más apto para profundizar y oxigenar la tierra, y de gran implantación en la zona atlántica. En la mediterránea siguió predominando el arado romano, más ligero.

    • La energía hidráulica también se generalizó en esta época. El molino de agua se conocía desde el siglo II, y se había expandido en Europa desde el VIII, pero la diversificación de sus usos es de este tiempo: bataneo de lana, torcido de seda, martinetes de forja, papel, molido de tintes. Fue caro y además utilizaba aguas que generalmente eran propiedad del señor, lo que limitó su uso. Los hubo de ribera, de presa, e incluso de marea, en el Atlántico.

    • El de viento está acreditado desde 1185. Se limitó a áreas con escasos recursos hídricos y abundancia de vientos.

    • La madera se utilizó profusamente (se ha dicho que la EM es la edad de la madera), como elemento energético y de construcción. Las extensas reservas de la Europa Atlántica y Central, permitieron incluso su exportación. Pero la deforestación preocupó desde muy pronto como evidencia la normativa sobre tala y uso de bosques que aparece en casi todas las legislaciones.

    3. Los instrumentos

    Además de los citados, se perfeccionó la fabricación de los de hierro, debido a las mejoras en las técnicas de trabajo de este material, en la que tuvieron fama los talleres alemanes. Hoces, guadañas, azadas, sierras. Son de esta época también los estribos, la mejora de las armaduras, las ballestas y los trabucos, aunque más relacionados con la guerra.

    4. La técnicas de cultivo

    La escasez de abonos (se utilizaban excrementos de paloma, p.ej.) había impuesto el sistema de cultivo denominado “de año y vez”: un año de cultivo y uno de barbecho. El segundo se dejaba pastar al ganado, para que abonase (por eso se segaba a hoz, para dejar el tallo a una altura que permitiera la alimentación de los animales.

    Las tasas de producción eran muy bajas (de 4 a 8 por 1 en el Med, y de 2 a 4 en la E. atlántica), por lo que comenzó a aplicarse el sistema “de hojas”: dos años de cultivo y uno de barbecho. Para no agotar la tierra, se alternaban los cultivos de cereal (preponderantes) con los de leguminosas, que nitrogenaban la tierra.

    En Hispania se conocieron pronto sistemas de irrigación musulmanes.

    5. Los productos

    El cultivo esencial fue el trigo panificable. El pan formaba ya parte incluso de la dieta de los campesinos.

    El uso de cereales secundarios se relacionó con la existencia de ganado (avena, centeno, lúpulo, mijo).

    Tuvo una espectacular expansión el cultivo de vid, ya que el vino fue un producto de demanda creciente que también entró a formar parte, con la cerveza, de la dieta campesina.

    No ocurrió lo mismo con el aceite de oliva, restringido a las zonas de su producción, dada la costumbre extendida de utilizar grasas animales en toda la cocina europea.

    El ganado para carne y los productos lácteos también vieron incrementada su demanda y su producción. Hasta el punto de alterar el equilibrio agrícola-ganadero en algunas regiones: el ganado exigía mano de obra, pastos o cultivos que había que sustraer de la producción de bienes agrícolas, lo que fue problemático en zonas de terrazgo limitado.

    El ganado proporcionaba además otros productos necesarios: cuero y lana, lo que explica la selección de razas efectuada en Inglaterra o Castilla.

    El pescado tuvo escaso peso en la dieta. Lo había fluvial y de bajura, allí donde era posible. Pero no hubo pesca de altura, ni comercio suficiente de sal para asegurar su conservación y comercialización fuera de estas zonas.

    La dieta se complementaba con los productos de bosque y huerto, estos últimos en el entorno de las casas, y para consumo familiar. Especialmente destacables son los productos de origen hispanomusulmán: alcachofas, espárragos, caña de azúcar, melón, cítricos.

    6. La minería.

    La más practicada fue la de piedra, material que se utilizó casi tan profusamente como la madera. Las técnicas específicas de minería no habían avanzado mucho, sobre todo en lo que toca a excavación de galerías, por lo que la mayor parte de las explotaciones se realizaron en canteras o a cielo abierto. En la región de Caen la extracción y exportación fue muy importante.

    También se utilizó el hierro, aunque aún era escaso y caro, ya que, considerando que el uso de carbón mineral fue anecdótico, la conversión del mineral en hierro exigía un esfuerzo deforestador notable (1 m3 de madera para obtener 2 kg de hierro). La mejor minería fue la alemana, que explotó además minas de plata en Harz y Freiberg, que alimentaron entre otras cosas la acuñación de moneda.

    También es destacable por su importancia continua la extracción de mercurio en Almadén, que volvió a estar en manos cristianas desde mediado el XIII.

    7. Tratados

    Manifestación del interés con que se buscaron las mejoras son la aparición de tratados sobre agricultura que sustituyeron a los clásicos de Plinio y Palladio. El más célebre fue el de Roberto de Grossetest, y los conocidos como Husbandry y Seneschaucy.

    ROTURACION Y COLONIZACION

    Los crecimientos precedentes se vieron acompañados de uno muy intenso del terrazgo. Se ha dicho que es entre los ss.XII y XIII cuando el hombre se hizo verdaderamente dueño de la tierra, aludiendo a esta intensidad. Y de hecho, hacia el siglo XIII se consigue un nivel de madurez en cuanto a extensión y uso de la tierra que, tras el estancamiento de la E. Moderna, no se verá superado hasta avanzado el XVIII.

    • En el mundo mediterráneo, la extensión se realizó ganando tierras al monte bajo desde el fondo de los valles y vegas, mediante rozas y bancales que suponían obras seculares.

    • En la Europa atlántica el crecimiento se inició ampliando los márgenes del terrazgo existente, o roturando islotes de bosque.

    • En los litorales atlánticos inglés, francés, y holandés, se roturaron nuevas tierras desecando zonas pantanosas a partir de l regresión marina.

    • Cuando ambos sistemas tocaron techo, se crearon nuevas áreas, lo que supuso una planificación previa y costosas inversiones, generalmente protagonizadas por los reyes, los aristócratas, los monjes, o, en el caso de Italia, las ciudades mismas.

    • Suponían grandes desplazamientos de personas, bajo promesas de cesión de tierras y derechos, y supusieron la aparición de nuevos núcleos entre los ya poblados. Especialmente interesantes fueron el repoblamiento de áreas reconquistadas en la España cristiana, o fruto del avance de los alemanes hacia el Este. Pero el fenómeno, aunque de menor intensidad, fue generalizado: castelli italianos, green villages ingleses, bastidas francesas, o pueblas y villas hispanas.

    • Dentro de las grandes obras planificadas, pueden citarse la prevención del Po frente a inundaciones, o la creación de polders en las zonas de litoral aludidas.

    • El periodo de mayor crecimiento se dio en el XII, y comenzó a frenarse en el XIII.

    El resultado fue una profunda transformación del paisaje agrario, diversa según las zonas:

    • En los midlands ingleses y las llanuras de la E. Atlántica y Central, donde era propio el cultivo cerealista, el paisaje básico fue el openfield, con longueras rectangulares entre 200x5 y 1000x15 m.

    • Más al norte, en las tierras alemanas de origen eslavo, predominó el campo cerrado bocage.

    • En las costas atlánticas de Inglaterra, Francia, Alemania y NW español, aparece un modelo distinto, denominado atlántico o céltico (por sus orígenes), y debido al predominio de la explotación ganadera, y dominado por el bocage o pequeña explotación cercada destinada a uso agrícola (inland), con profusión de bosques y prados ganaderos (outland)

    • En el Med., existió mayor variación, debida a la de los sistemas de cultivo, distinguiéndose ya los cultivos cerealistas de secano (Mesetas españolas, en campo abierto más o menos regular), frente a los de regadío (huertas valencianas), en propiedad pequeña y cerrada, aunque existen generalmente normas comunales para el aprovechamiento del agua (hansa parisina). O entre los destinados a agricultura y los ganaderos (NW español, Sur francés).

    • El límite estuvo claramente marcado por la trashumancia, que aprovechaba los agostaderos de las grandes cadenas montañosas (Alpes, Pirineos)

    El tipo de poblamiento fue acorde con esta definición de los paisajes agrarios.

    • Por regla general, al openfield le corresponde el poblamiento agrupado. Pueblos en torno a una plaza o calle lineal, propia de las llanuras europeas.

    • El sistema céltico se relaciona con pequeñas aldeas de 15-20 casas, desperdigadas.

    • En el mundo Med. se repiten los modelos, según el tipo de paisaje agrario. Pero es aquí donde aparecen hacia el X el castillo o la iglesia como polos de poblamiento en torno a los cuales se organiza este (incastilamento italiano, con fortificación de todo el pueblo, o castillos castellanos con el caserío en su torno), transmitidos a Francia alo largo del XII, y que suponen el paso de la aldea al pueblo altomedieval. En suma, formas también de concentración frente a las que el NW español o la huerta valenciana o del Po, ofrecen pequeñas aldeas.

    LA RENOVACION COMERCIAL. TRANSPORTE. MEJORAS DE LAS TECNICAS COMERCIALES: MONEDA DE ORO, CREDITO Y BANCA. PRODUCTOS. FOCOS. LAS FERIAS DE CHAMPAGNE. LAS GRANDES CORRIENTES COMERCIALES.

    1. Transporte y comunicaciones

    Las posibilidades de crecimiento económico estaban ligadas a la evolución del transporte, ámbito en el que se dan cambios incipientes, no sustanciales, que serán más tardíos (tras s XIII).

    • El transporte terrestre apenas evolucionó. Los caminos seguían estando mal cuidados, excepto los de mucho uso (Santiago, Champagne).

    • Dentro de esta situación, la red mas extensa era la antigua romana, por lo que los antiguos dominios, como Inglaterra o el Med., estuvieron mejor servidos que Alemania y E. Central, precisamente donde eran más necesarios.

    • La abundancia de trabas y peajes, derivada del fraccionamiento del poder, fue otra limitación. Era frecuente la existencia de varios caminos a un mismo punto para intentar evitarlas.

    • También limitó el desarrollo del transporte terrestre la precariedad de medios: asno, mulo y carreta, con reducidas capacidades de carga (70 -1.500Kgs), y elevados costes. Se estima que distancias que implicasen más de tres días de viaje encarecían la mercancía de modo que no tuviera salida, salvo que se tratase de bienes de lujo o de periodos de mucha necesidad.

    • La mayor innovación en este sentido fue la creación de puentes, que suponían grandes inversiones (el de Avignon, de 250mts, se construyó con las limosnas del municipio recaudadas en 7 años), pero que resultaban rentables por los beneficios fiscales o comerciales que producían. O como sistemas de defensa y fortificación.

    • Allí donde era posible, la red terrestre se complementaba con la fluvial (Sena, Loira, Po, Rin, Ródano, Elba, Oder, Támesis, Vístula), lo que originó muelles, embarcaderos, caminos de sirga, y comunidades que los protegiesen y regulasen (hansa parisina, Ebro).

    • El transporte fluvial permitía el uso de barcazas con capacidad de carga muy superior (30 Tm): cereal, vino, lana, sal, madera, fruta.

    • El marítimo no sufría impuestos, salvo en los puertos. Pero también tuvo limitaciones: la meteorología y los escasos avances técnicos, que obligaban a la navegación de cabotaje y limitaban los desplazamientos según las estaciones.

    • El Med., fue el dominio de la galera, que desplazaba 100 Tm. Era rápida y segura, pero exigía una cuantiosa tripulación (más de 120 remeros, más los tripulantes), con lo que apenas el 20-30% de su capacidad se aprovechaba para carga.

    • En el Atlántico, la gran innovación fue la coca post-vikinga, lenta, pero con menor tripulación y un aprovechamiento de hasta 200 Tm. Protagonizará el gran despegue comercial bajomedieval posterior al XIII.

    • Otras innovaciones a caballo entre el XIII y el XIV serán la aguja magnética, las tablas de navegación, que permitirán la navegación por estimación en altura y en cualquier época del año, el timón posterior (lo incorpora la coca, pero no la galera, que lo tenía lateral), la vela triangular latina, y la sustitución de las ánforas de barro cocido por los toneles de madera que permitían un aprovechamiento superior (+30%) en espacio y peso.

    2. La moneda

    Otro indicativo del crecimiento económico fue la intensificación de la circulación monetaria. Hizo posible

    • La acumulación de capitales, y , por lo tanto, las grandes inversiones que supuso la expansión agraria y comercial

    • La fluidez del comercio

    • La valoración del trabajo, con la aparición de nuevas clases como los asalariados, los mercaderes y los artesanos

    • Un cambio en las relaciones señor / campesino, con la monetarización de sus relaciones.

    • La monetarización fue posible, en origen, por la mayor disponibilidad de metal a) por la explotación de las minas de Freiberg y Harz, citadas, y por otras menores en el Jura, Vosgos y Alpes; b) por el saldo favorable del comercio con Bizancio y el Islam; c) por la acumulación de las conquistas (alemanas en el este, las parias en España); d) por el botín de las primeras Cruzadas.

    • Se manifestó en la proliferación de cecas. Los señores feudales acuñaron moneda, generalmente de uso local, aunque el Estado intentó siempre recuperar la regalía. Valga el ejemplo francés, donde de más de 300 cecas en el XII, se pasó a menos de 30 a finales del XIII. En España, los reinos de Castilla o León no la perdieron nunca.

    • Aunque el sistema básico siguió siendo el carolingio, las necesidades del tráfico mercantil motivaron la acuñación de moneda con mayor poder liberatorio. Aparecen así el matapán o gros, múltiplo del denario (Venecia, Florencia, Cataluña) desde 1200, con equivalentes en el maravedí de plata castellano y el sterling inglés.

    • Posteriormente, se recupera la acuñación en oro. La de Federico II de Sicilia (1231) tiene todavía caracteres de prestigio político. Pero el florín, genovés o ducado (Florencia, Génova, Venecia), , con 3,50 grs., son ya de utilidad puramente monetaria. Equivalían a una libra del sistema carolingio.

    • En España se da el caso peculiar de la circulación del maravedí áureo (3,90) y de la dobla (4,50), cuyo origen es el dinar musulmán.

    El valor de la moneda venía dado por su peso, la ley del metal empleado y el curso legal que se le diese. Las disposiciones monetarias (devaluaciones) de algunos reinos, buscando desde la adaptación de la moneda propia a las demás, hasta ventajas financieras a corto plazo, alteraron la relación entre el valor real del metal y su curso legal. Lo que provocó una intensa reacción eclesiástica, ya que, según la doctrina del justo precio, la moneda era un sistema de medida más, y debía ajustarse a su propia realidad. La escolástica fue, N.O., evolucionando desde este rígido metalismo hasta la comprensión de las necesidades que planteaba un nuevo entorno comercial y financiero, y las variaciones antes criticadas acabaron integrándose en la ética cristiana a través de la doctrina del bien común.

    3. Crédito y banca.

    El mismo cuestionamiento inicial tuvo el préstamo con interés, cuya crítica había sido muy fuerte en el pensamiento eclesiástico para proteger a los campesinos del endeudamiento. Cuando la actividad comercial creció, y el primero dejó de tener importancia, el pensamiento reaccionó, a partir del XIII y de Sto. Tomás, reconociendo su licitud.

    • El préstamo, N.O., ya funcionaba anteriormente, ejercido por usureros, con tipos de hasta el 40 %. A medida que las condiciones de seguridad en el tráfico crecieron, los tipos bajaros. En el XIII el 33 % era el máximo admitido en Castilla, o el 20 en Cataluña.

    • Se ha hablado exageradamente de la importancia de la usura judía, que existió, y la tuvo, por ejemplo en la Castilla del XIII y XIV. Pero no fueron los principales ni los únicos. Las prácticas de usura correspondieron mayoritariamente a la propia burguesía, derivada de su necesidad de capitalizar lo acumulado: los lombardos, o los franceses de Cahors o Arras, tuvieron renombre internacional.

    • Mayor importancia tuvieron los cambistas, ya que del cambio de moneda, a partir de tablas de equivalencia privadas o sancionadas por los reyes, fueron origen de la banca.

    • De los cambios y transferencias entre cuentas, se pasó al depósito de capitales para su préstamo o inversión, y, en consecuencia, a los intereses y comisiones.

    • Hay ejemplos ya en la Génova del XII, donde surgiría tb el contrato de cambio, antecedente de la futura letra, que evitaba las transferencias en metálico.

    4. Productos, focos, corrientes.

    Naturalmente todas las ciudades comerciaban, con el avituallamiento como fin prioritario: cereales, carne, vino y pescado eran los productos esenciales, a los que se añadía, caso de tratarse de un ciudad con una manufactura determinada, el de las materias primas necesarias (p.ej.: lana en el caso de Gante).

    • Estos productos estuvieron por lo tanto integrados en los del gran comercio, pero este sumaba otros: madera, sal, lana, seda, tejidos, especias, oro y plata, metales, cueros y pieles, esclavos.

    • Pero la producción de cualquiera de estos bienes no era suficiente para que una ciudad participase en el gran comercio. Era necesario estar integrada en una de las corrientes comerciales.

    • P.ej.: algunos puertos italianos, y, por extensión, algunas ciudades del interior (centro y N., sobre todo) se enriquecieron a partir de la redistribución de productos orientales y musulmanes en Europa: seda, algodón, especias, colorantes, que cambiaban por trigu ucraniano y esclavos eslavos, y más tarde por paños e Flandes o propios.

    • En el mismo tráfico, pero con preponderancia de Al-andalus como destino, florecieron Marsella y Barcelona.

    • Las ciudades flamencas redistribuían sus paños directamente. Gante en las tierras del Imperio; Arras en el S. De Francia y la feria de Champagne; Brujas, en Inglaterra. El desarrollo del comercio marítimo en los mares del Norte, Cantábrico y Báltico, así como la apertura de los puertos castellanos (andaluces y vascos) cortarán esta corriente y anticipan la preponderancia castellana de los ss siguientes.

    • Tb en el XIII aparece la Hansa Teutónica (unión de comerciantes que se otorgan mutua protección y que reclaman el mismo tipo de trato en los mercados donde actúan. Tiene un sabor germánico, en cuanto a la fidelidad entre miembros), que evolucionará desde la unión de personas a la de ciudades.

    • En el resto de Europa, los centros fueron casos aislados: París debido a la extensa área cerealista que controlaba, a su carácter capitalino y al control del tráfico por el Sena; Rouen, en la misma ruta fluvial y famosa por sus paños.

    • Caso especial fue la España cristiana, donde proliferan las ferias y se prepara la apertura de las fachadas marítimas N. y S. Antedichas.

    5. Las ferias de Champagne

    Los comerciantes fijos, con sede central y corresponsales, tardaron en aparecer (en Italia, hacia el XI, pero extendidos con lentitud al resto). La figura más típica fue la del comerciante itinerante. Por eso a feria tuvo importancia durante siglos, para coordinar este comercio itinerante.

    Hay que distinguir entre las simples ferias urbanas, semanales o quincenales, y las internacionales. Incluso de estas últimas hubo muchas, de diversa importancia (las flamencas, las laneras inglesas, as de Medina del Campo o Alcalá de Henares en España). Pero sin duda la de mayor importancia fueron las de Champagne, de las que existe noticia desde 1114.

    Debieron su importancia

    • A su situación de encrucijada entre los mercados del centro y N. italianos, los flamencos, los de Alemania des S, y los de Francia, propiamente dicha.

    • A la confluencia de rutas fluviales importantes: Saona-Ródano, Escalda-Mosa-Rin.

    • A la protección que tuvieron por los condes de Champagne, que se extendía a las rutas de acceso y la persona de los comerciantes (por ejemplo, no juzgables salvo por delitos relacionados con la feria misma, con dotaciones asistenciales como el Hospital de Mercaderes de Provin ).

    • A la baja fiscalidad

    • A su ordenación temporal fija (seis ferias: Lagny, Bar-sur-Aube, Provins (2), Troyes (2), repartidas en fechas fijas a lo largo de todo el año, lo que permitía a los mercaderes establecer previsiones.

    Los mercaderes se agrupaban por orígenes, con edificios propios o delegando, o creando hansas.

    Los principales productos fueron inicialmente la pañería flamenca, los tejidos, seda y especias importados por los italianos, el vino francés, y los cueros. Pero paulatinamente se convirtieron en centro financiero.

    Decayeron a partir de 1285, por causas como

    • el desarrollo de una pañería propia en Italia,

    • nuevas rutas (Alpes y Gibraltar),

    • la sedentarización de los principales mercaderes, que pasaron a enviar corresponsales, y, st.,

    • la caída de Champagne bajo dominio directo de los reyes de Francia, que otorgaban mayor protección a la feria parisina de Lendit.

    EL DESARROLLO URBANO EN LOS ss. XI AL XIII. RUPTURA O CONTINUIDAD ROMANA. ARTESANOS Y OFICIOS.

    Entre las diversas explosiones urbanizadoras que ha conocido Europa, ninguna de la importancia ni extensión de la que se produce entre los ss. X al XIV.

    La mayor parte de las ciudades europeas fueron edificadas entonces, o profundamente transformadas si radicaban sobre emplazamientos anteriores.

    Pese a la aparición del fenómeno en un entorno fuerte, si no exclusivamente, ruralizado, como era el feudal, el urbanismo no tuvo valores de ruptura con este orden, sino que se integró en el mismo, contribuyendo a flexibilizarlo, y, por lo mismo, a permitir su pervivencia hasta finales del Antiguo Régimen.

    Los motivos de este resurgir ciudadano que pueden citarse son:

  • El crecimiento demográfico y económico: recursos para la producción, mercado para el consumo y, así, medios para el renacimiento comercial. Se ha aducido que el comercio determinante, habría sido el gran comercio, efectuado a larga distancia. Pero, sin dudar de la brillantez que supuso en casos concretos, hay que centrar el comercio-causa en el propio de la ciudad: centro de artesanía y comercio regional, mucho más generalizado que el anterior, que permitirá la acumulación de capitales de importancia esencial, como hemos visto.

  • Asentamiento de poderes políticos en la ciudad, a partir de la creciente instalación de las aristocracias rurales en la misma.

  • O focos administrativos, militares, o religiosos que actúan como polo en la formación de la ciudad: guarnición, castillo o catedral en torno a las cuales se organiza el caserío

  • Rutas de peregrinación (Santiago, Cluny, Chartres).

  • Esta ciudad se distingue del entorno rural por

      • La densidad y comportamiento demográfico

      • La estructura social, más compleja y móvil

      • Las funciones: entre las que destaca la ausencia de la producción agrícola, de escasa importancia, y la presencia de las comerciales, servicios, administración.

      • Los privilegios y régimen jurídico

    La aparición de la ciudad ni fue uniforme, ni contó con los mismos antecedentes en el mundo romano. Habría que distinguir cuatro áreas:

    Mediterráneo:

    Italia, España y S. de Francia, donde el sustrato romano, entendido como pervivencia de las formas urbanas en sus sociedades, era más fuerte. Con el caso español que ha vivido, además, una época de florecimiento urbano bajo formas islámicas.

    • En Italia donde la continuidad romana es mayor. La pervivencia de formas y mentalidades urbanas, de la costumbre de que la ciudad rija un territorio, hace que condes, representantes imperiales o regios, y obispos, se instalen en ellas. Y con ellos la administración civil y eclesiástica. En el norte, el florecimiento se da a partir del cese de los raids húngaros. Es a época pre-comunal lombarda, con ciudades como Pavía, Milán, Cremona, Lucca, Bolonia o Piacenza. En el sur, crecen bajo influencia Bizantia y normanda Bari, último reducto bizantino, Nápoles, Amalfi, Benevento o Siracusa. El centro está dominado por Roma, y Spoleto, cabeza de un amplio ducado. Y en la Toscana aparecen pronto Florencia y Pisa. Los casos de Génova y Venecia (este, muy especial), son también del X.

    • En el S. de Francia se siguen pasos similares, pero la destrucción sufrida con los ataques sarracenos y la marginalidad de la región, hacen que se retrase un siglo (XI)

    • En España, el fenómeno es distinto en a mitad sur, por la presencia islámica, de intenso urbanismo, y en la norte, que comienza su revitalización en el XI, a partir del crecimiento económico, la relación mercantil ultrapirenaica, y la reconquista. Barcelona había crecido ya desde el X, y también en ese siglo, algunas ciudades regias o episcopales como León. Pero el fenómeno general es posterior, y está asociado al repoblamiento del territorio conquistado, con la peculiaridad de algunas ciudades frontera (Segovia, Cuenca, Salamanca, Teruel)

    Europa noroccidental:

    A diferencia del anterior, aquí los protagonistas del desarrollo urbano son los mercaderes y artesanos, no las aristocracias seglar o eclesiástica, que siguen profundamente ruralizadas aunque protejan o aprovechen el crecimiento urbano.

    Quedan emplazamientos romanos, pero poco más: las formas de vida urbanas se han perdido, exceptuando las civitates que suelen ser base episcopal (Metz, Verdún, Colonia).

    Los polos de formación serán los monasterios, castillos (Brujas, Gante, Arras), y los wiks (Tiel, Utrecht), a veces conjuntamente (Brujas, Gante), porque es frecuente que las aglomeraciones en torno a un castillo se rodeen de suburbios de mercaderes y artesanos.

    • En Francia encontramos ejemplos de los tres casos: monasterios adosados a antiguas civitaes (Reims, Poitirs, Marsella), burgos mercantiles (Provins, Vendome), o de origen feudal en torno a castillos (st. Entre Loira y Garona). París se ha comentado antes. S XI.

    • En Flandes oriental el renacimiento es temprano (X), a partir de wiks junto a castrum, bien comunicados por el Canal de la Mancha (Arras, Valenciennes) En el interior, será posterior, fruto del desarrollo de canales que les comunique con los anteriores (Gante, Brujas)

    • En la Alemania danubiana e Inglaterra, existió una cierta base romana, pero sólo en cuanto a emplazamientos y vías de comunicación.

    Norte de Alemania y Escandinavia:

    • Alemania se vio después potenciada por el nuevo eje del Rin, esencial en el Imperio otoniano, que hizo aparecer burgus, portos y wiks. El carácter mercantil, episcopal, o defensivo (frontera eslava), está en el origen de muchas de las ciudades. Los casos de Magdeburgo, Meissen o Rostock, formadas a partir de varios enclaves que tardaron en fundirse en uno sólo, son expresivos. (mediados del X)

    • En Inglaterra hubo que esperar a que cesasen los ataques daneses, por lo que, a pesar de la primacía indiscutible de Londres, la generalización del proceso es del XI.

    • En Escandinavia existían escasos enclaves previkingos. El desarrollo se inicia mediado el XI en Dinamarca, y ya en el XII en Suecia y Noruega.

    Mundo eslavo:

    La mayor parte de las ciudades son de nueva formación (X al XII), puesto que la herencia romana, incluso entre los eslavos el sur, era muy lejana. Aparecen en torno a núcleos fortificados (Poznan, Cracovia), mercantiles (Gdansk), y, st., episcopales.

    ARTESANOS Y OFICIOS

    Lo que confería originalidad a las ciudades, era el desarrollo de la artesanía, el comercio y los servicios, en cuanto formas con organización propia, al margen de las feudales, capaces de abastecer y controlar el mercado urbano.

    Al margen de su propia aparición, su originalidad radicó en dos aspectos:

  • La organización en gremios, oficios, mesteres, o artes:

      • Dadas las reducidas dimensiones de los talleres de trabajo artesanal, lo que les dio fuerza fue su agrupación en entidades colectivas, agrupadas por ramas o especialidades

      • Hay dos teorías acerca del origen de éstas organizaciones:

        • Su formación espontánea a partir de cofradías pías o de hansas y ghildas. Aceptable en cuanto a algunas corporaciones de mercaderes o transportistas, o de ramas artesanales con una cierta capacidad de organización por su inserción en según qué tipo de comercio. Debieron ser las primeras, pero pocas.

        • Y la que defiende su formación mayoritaria a partir de la intervención de los poderes públicos (regio, señorial o municipal), interesados en controlar el proceso productivo y el sistema de tributos

    • Están documentadas en el N. de Francia, Alemania e Inglaterra desde el 1100. Se habrían expandido ya por toda Europa hacia 1250, coincidiendo con la aparición de reglamentos escritos.

    • Bajo una dirección colegiada (baylíos, síndicos, cónsules, alcaldes), que organizaba el acceso a la profesión (excluyendo a los no agremiados), al grado máximo de maestría, las formas de trabajo (de sol a sol y con cien festividades al año, normalmente) y los regímenes de competencia (lo que favoreció la agrupación por calles, para asegurar el autocontrol).

  • El fomento de la especialización:

    • Dentro de una incipiente división del trabajo.

    • Existían los artesanos que vendían sus productos en sus propios talleres o en el mercado local. Con oficiales (que irían convirtiéndose en asalariados en regímenes de inestabilidad que darían lugar a la formación de un primer proto-proletariado)

    • Y los especialistas en aquellos oficios donde se imponía la división del trabajo en tareas (curtidores, peleteros, zapateros).

    • En el caso extremo del textil (la lana, con más de treinta operaciones previas a la terminación del producto)

    Hay que distinguir entre el significado que tuvieron estas asociaciones gremiales, en cuanto que primera forma de organización al margen de la estructura feudal. Y la capacidad innovativa que tenían en sí mismas, radicalmente nula. Piénsese que la pretensión de estos gremios era la defensa (en muchos casos rozando la simple subsistencia) de sus miembros, y, con ello, la de obtener y conservar privilegios (siempre que se pudiera, monopolísticos) sobre sus mercados.

    La resultante tendencia a evitar la competencia interna (rígido control de los procedimientos de trabajo; de los sistemas de acceso a la maestría, es decir, al taller propio; exclusión de los no agremiados), fue un freno opuesto a las tendencias de innovación que se estaban dando en el periodo. La evitación de la competencia exterior, les puso ya a mediados del XIII en conflicto con los mercaderes.

    PRUEBAS DE EVALUACION A DISTANCIA

  • EL ARRIANISMO Y SU DIFUSIÓN.

  • El arrianismo aparece como una desviación más de la ortodoxia cristiana que, en este momento, a principios del s. IV, aún se halla en proceso de formación.

    El eje de su doctrina consiste en negar la identidad de naturaleza entre Cristo (creado) y el Padre (su creador).

    Durante la primera mitad del siglo, se alternarán las reacciones y apoyos al arrianismo, como al cristianismo mismo en su conjunto. Con Constantino, el concilio de Nicea (325) sienta el dogma trinitario, con igualdad de sustancia entre las Tres Personas. Pero los de Sirmium (351), Arlés (353) y Milán (354), con Constancio, serán arrianistas. Y, con ellos, el Imperio Oriental. En Occidente, la población romana adoptará enseguida el credo de Nicea.

    La conversión de los visigodos por Ulfila, obispo arriano, contribuirá a la difusión de este credo, ya que los visigodos lo utilizarán como un elemento más de distinción hasta que se vaya produciendo su paulatina fusión con la población imperial.

    El último paso del proceso será la conversión de Recaredo (586-601) al cristianismo ante el Concilio de Tolero.

  • CAUSAS DE LA FORMACIÓN DE LA HEPTARQUÍA ANGLOSAJONA.

  • Pueden citarse tres:

  • Las invasiones germanas (básicamente anglos, sajones y jutos, ya muy fusionados) desde finales del s. V o comienzos del VI, en grupos heterogéneos que fueron constituyendo pequeños reinos territoriales hasta el siglo siguiente;

  • La población indígena bretona, que ofrecerá una intensa resistencia. Aunque entre ellos no existe este concepto territorial, sino probablemente una simple organización en aldeas, la presión germana intensificó la necesidad de fronteras;

  • La progresiva cristianización, que, a partir del s.V, fomentará la idea de territorialidad (abadías territoriales propias, y una vaga idea aún del sistema territorial del Bajo Imperio). Es de señalar que el término “Heptarquía”, por lo demás, impreciso, se debe a una autoridad eclesiástica: El Venerable Veda.

  • ¿CÓMO SE ELIGIERON LOS CALIFAS QUE SUCEDIERON A MAHOMA?

  • Con los cuatro primeros califas (Abu Bakr, Umar, Utman, Alí, 632-660), se mantuvo el sistema electivo, al menos en teoría.

    Abu Bakr fue elegido por íntima proximidad, y por haber sido el primero en recibir la revelación del Profeta (en realidad, sabemos que había propagado su doctrina entre los miembros de su familia antes del viaje a Medina). Su triunfo, y el de Umar y Utman, fue también el de los compañeros el Profeta en Medina, frente a los quraysíes de la Meca.

    Con Alí, creador de la secta sií, y defensor, sobre la proximidad, de los vínculos de sangre con la familia de Mahoma para limitar el campo de los elegibles, el sistema seguía vigente, aunque la elección de Alí vino precedida por el asesinato de Utman, y no contó con los apoyos de los omeyas.

    A partir de Alí, los califas abasíes intentaron establecer el sistema de sucesión mediante designación del sucesor en vida, de origen bizantino e iranio, que ofrecía la ventaja de asegurar la sucesión, pero provocaba intrigas, conspiraciones y muertes en el seno de la familia del califa.

  • SIGNIFICADO E IMPORTANCIA DE LA OBRA JURÍDICA DE JUSTINIANO

  • En su propia época (s. VI), además de la magnitud técnica y material de la compilación misma, el derecho justinianeo supuso un último intento de restaurar, en la medida de lo posible, las instituciones esenciales del Bajo Imperio Romano, sobre todo, en cuanto reforzaba el carácter autocrático del emperador, tan necesario para la reforma general llevada a cabo por Justiniano, base de la de Heraclio, y antecedente así de la recuperación del esplendor imperial que se alcanzará de nuevo con la dinastía Macedónica.

    Pero la compilación tendrá un significado más profundo y extendido en el tiempo, puesto que el Derecho Romano que se recupera a partir de los siglos XII y XIII, no es otro que el justinianeo. En este segundo sentido, tendrá una doble importancia: primero, la restauración de la razón jurídica como base para la construcción de la teoría y los cuerpos legales, y, en definitiva, del nuevo Estado renacentista, equivalente en el mundo jurídico a la recuperación de Aristóteles en el del pensamiento.

    Y segundo, que este derecho recuperado entrará a formar parte del derecho común, unido a las normas consuetudinarias procedentes en su mayoría del derecho germánico, y prolongará así su pervivencia hasta las codificaciones del s.XIX, en que se forman los derechos nacionales de los actuales estados europeos y americanos que, en su mayoría, se hallan informados por principios procedentes de aquella compilación.

  • ¿DÓNDE SURGE EL MONACATO Y CUÁLES FUERON SUS PRINCIPALES REPRESENTANTES?

  • Los orígenes del monacato son orientales, teniendo sus primeras manifestaciones en Egipto, en formas de aislamiento individuales o itinerantes ( anacoretas, estilitas, giróvagos) a partir de la segunda mitad del s. III, y, posteriormente en Siria y Palestina. Se considera a San Antonio (+356) su primer representante, pero probablemente fuera sólo uno de los primeros.

    La primera ordenación de vida comunitaria corresponde a San Pacomio (323), en formas cenobíticas: los monjes conservan su aislamiento individual, pero tienen ciertos servicios comunes, y una regla detallada. De esta derivará la de San Basilio (357), que dará forma ya plenamente comunitaria a todo el monacato oriental. Este monacato obtendrá la protección de los emperadores orientales, que integrarán sus ideales de ascesis y pobreza con la vocación de universalidad de la Iglesia, pese a sui aparente contradicción.

    Hacia el 385, el monacato comienza e a expandirse también en Occidente, personalizándose tradicionalmente en San Jerónimo, aunque las influencias orientales fueran diversas (San Honorato, Juan Casiano, San Martin de Tours, San Paulino, Cesareo de Arlés).

    6. EXTENSION DEL IMPERIO BIZANTINO EN EPOCA DE JUSTINIANO (MAPA)

    RESPUESTA A LA

    PRUEBA DE ENSAYO

    El mantenimiento de las fronteras constituyó un problema constante del Imperio Romano desde mediados del s. II. Los sistemas de integración que cita el texto (hospitalitas, foedus), suponen un salto cualitativo, pero no son los primeros.

    Recordemos la progresiva barbarización del ejército romano, con antecedentes muy antiguos en la utilización de pueblos bárbaros para detener a otros pueblos bárbaros, dentro del sistema típico de “reinos tapón” tan utilizado por Roma.

    Si quisiéramos ponerle fecha al salto cualitativo citado, tal vez hubiera que referirse a los dos intentos de derrocación interna sucesivos que padecerá Valente (364-378), en los que Procopio primero, y Marcelo después, contarán con el apoyo de los bárbaros integrados en el ejército imperial.

    En cualquier caso, el 376 se produce la primera invasión masiva de visigodos en el Danubio, motivada por la presión den los hunos.

    Valente proyecta instalarles en Tracia, en un régimen de entrega de tierras u hospitalitas mientras les mantiene con cargo a la annona. Pero los abusos de los funcionarios romanos impedirán la aplicación del sistema, provocando el levantamiento de los visigodos que acabará con la vida del emperador.

    Su sucesor, Teodosio, les instalará en Mesia (visigodos) y Panonia (ostrogodos), bajo un sistema de reino federado (foedus) de escaso resultado. Primero porque los visigodos sabrán presionar desde el mismo al emperador con revueltas cada vez que deseen obtener nuevas prerrogativas. Y segundo porque fue breve: la segunda pulsión de los hunos (396), provocará nuevas invasiones (Suevos, vándalos, alanos), que desplazaran a los ostrogodos y visigodos hacia occidente.

    Se les instala en Epiro, pero en apenas diez años (400-410), todo el limes occidental se descompone: suevos, vándalos y alanos rompen la frontera en Norica (400), grups de vándalos y alanos la de las Galias (406), penetrando hasta Hispania (410), y una mezcla de ostrogodos, alanos y vándalos penetra en Italia (408), saqueando Roma (410), hasta la muerte de Alarico, cuando este planea su paso a África.

    El Imperio Occidental ha desaparecido. El 420 los visigodos, ya firmemente instalados en gran parte de Hispania y la Septimania gala reciben el reconocimiento de reino federado. Veinte años después, lo conseguirán los vándalos en África. En ambos casos, se trata de un paso hacia la independencia final de estos reinos respecto al Imperio.

    1. Responder a las siguientes preguntas en 15 líneas como máximo:

    a) Organización política del Imperio Carolingio.

    1. Monarquía: con una mayor definición de sus funciones: ban, mund, nombramiento de obispos y protección de la cristiandad.

    2. Administración “central”: Pallatium (funcionarios privados con el comes pallatium al frente + cancillería + capilla real)

    3. Administración territorial: a) Condes: representantes del rey en los territorios, con gran autonomía, supervisados por missi enviados por el emperador. El cargo entonces no es aún hereditario; b) Marqueses: cuando las funciones defensivas de los territorios fronterizos aconsejaban agrupar las funciones militares; c) Duques: que engloban varios condados bajo su mando; d) Vizcondes: delegaciones de función permanente, sometidas al ámbito de los condes.

    4. Justicia: Tribunales ordinarios presididos por el conde o los missi, con un tribunal superior en la cúspide, presidido por el comes palatii en representación del emperador.

    5. Hacienda: desaparecido el sistema romano, la única fuente segura de rentas fueron las propiedades de la corona. Las de los condados eran muy irregulares.

    6. Ejército: La sdificultades de fundarlo en el “pueblo en armas” derivarán hacia el sistema de vasallaje.

    b) Siíes y sunnies. Origen de la aparición de estas sectas en el Islam, y su situación actual

    Ambas sectas tienen su origen en los años que siguen a la muerte de Mahoma, y en la cuestión de su sucesión.

    Los sunnies representarán la ortodoxia. Se dividieron pronto en cuatro escuelas teológicas. Hay que recordar que la ortodoxia es ya interpretación (el Corán es posterior a la muerte de Mahoma), y que esta se vio sujeta a las tensiones políticas que tuvieron como objeto principal la sucesión del profeta.

    Los siís aparecen a partir de la muerte de Alí, último de los cuatro primeros califas, casado con Fátima, hija de Mahoma. Los siís, la secta de mayor evolución y de mayor número de familias, opondrán a la ortodoxia (de la que se irán separando de manera paulatina)

    • La defensa de la singularidad del linaje del profeta y su derecho al califato

    • El concepto de imanato. El califa es, ante todo, un imán, o guía espiritual.

    • Algunas dudas sobre la validez del Corán oficial.

    • La “esperanza mesiánica”: Mahoma fue el “sello de los profetas”, pero el Mesías o Mahdí está por venir tras la “gran ausencia” (concepto esotérico según el cual el Mahdi está oculto)

    • Algunos ritos, como la peregrinación a las tumbas de los imanes.

    c) Elementos esenciales del feudalismo

    Son dos: el contrato vasallático y la entrega de un feudo.

    1. El contrato vasallático: Primer elemento en antigüedad, cuyo origen se remonta a la fidelidad (juramento de carácter público) que une a los germanos con sus reyes, y que evolucionará en época carolingia hacia la privatización. En esencia, será el pacto de fidelidad recíproca que se hacen señor y vasallo. Acompañado de una formalización ritualizada (inmixio manuum, declaración verbal de fidelidad, juramento sobre Evangelios o reliquias, y, más tarde, carta escrita del compromiso y osculum -besamanos en Castilla-). Para el vasallo generará obligaciones de auxilium (militares, personales y económicas) y consejo. Y para el señor, de protección del vasallo, de hacerle “buena justicia”, y de proveerle los medios necesarios para que pueda cumplir sus obligaciones.

    2. Feudo: Término que originalmente designa bienes muebles o ganado, y que, en el régimen feudal, consiste en la entrega del señor al vasallo de un bien, en forma de renta (“feudo de bolsa” inglés), cargo administrativo (feudo de función), o, más comúnmente, tierras con su explotación y rentas correspondientes. También iba acompañado de una formalización ritual (investidura), y tuvo su origen en los beneficium que los reyes carolingios otorgan a sus nobles para premiar su colaboración.

    d) Origen de la formación del reino de Hungría

    Los húngaros alcanzan su ubicación actual por el desplazamiento a que se vieron obligados tras la derrota sufrida por el emperador bizantino León VI (886-912) a manos de Simón I de Bulgaria.

    A partir de ese momento, experimentan una consolidación de su monarquía bajo la dinastía Arpad.

    La configuración definitiva se produce con la conversión al cristianismo (996) de su rey Esteban (San Esteban), considerado hasta nuestros días como fundador del reino, emparentado por vía matrimonial con la familia del otoniano Enrique II, y que mantendrá estrechas relaciones con Otón III.

    En esta configuración, fue decisiva la vinculación al pontificado. Esteban hará entrega simbólica del reino a la Santa Sede (se realizaba la traslatio, y se recibía de nuevo el reino como precaria oblata), y de la calidad de esta relación es expresiva su canonización.

    e) ¿Qué medidas tomó el emperador León III referentes al culto a las imágenes en Bizancio?

    Aunque la situación fue compleja, pueden esquematizarse tres medidas:

    1) Intento de negociación con las partes implicadas (725-26): La iconoclastia se defendió esencialmente en los territorios de Asia Menor, y la iconodulia en los de Grecia y los Balcanes. El origen de las dinastías (Asia, la isáurica, Grecia balcánica la macedónica), tuvo relación con las posturas defendidas en el conflicto. Es normal que León intentara apaciguar los ánimos en su lugar de origen, previendo los conflictos que mantener aquellas posturas le iba a causar en su residencia de Constantinopla, como efectivamente sucedió.

    2) Prohibición del culto a las imágenes (730) y destrucción de las mismas: La permanente amenaza islámica (León había comenzado su reinado defendiendo un intento de conquista árabe en las mismas puertas de Constantinopla), no permitía demorar una solución que alejara a Asia Menor de Bizancio. Sobre todo teniendo en cuenta su situación fronteriza con el Islam, y la proximidad de posturas (el 726, y bajo la misma acusación de idolatría que defendían los iconoclastas, se había prohibido el culto a las imágenes en el Islam).

    3) Derivadas del enfrentamiento con Roma que esta última medida causó: Exclusión del sur de Italia y Sicilia de la jurisdicción de la Iglesia de Roma, sometiéndolas a la del patriarcado oriental.

    2. Mapa con los principales centros monásticos de la orden de Cluny

    PRUEBA DE ENSAYO

    Comentar el texto (en hoja del cuadernillo adjunto).

    El texto se refiere al pacto de Verdún (843), por el que los tres hijos supervivientes de Luis el Piadoso, se reparten el Imperio Carolingio.

    Los personajes son Luis, llamado ya en estas fechas “el Germánico”, Carlos, apodado “el Calvo”, y Lotario, primogénito, y destinado al título imperial. Un cuarto hijo (tercero en el orden cronológico), Pipino, había fallecido antes que su padre.

    El pacto de Verdún cierra (al menos temporalmente) una larga disputa sucesoria que podemos considerar comenzada con la Ordenatio Imperii del 817, según la cual, Luis recibiría Baviera, Pipino, Aquitania, y Lotario, el resto, con la prioridad que le daría el título de emperador.

    La Ordinatio, en cuya existencia fue decisiva la presión ejercida por el llamado “partido imperialista”, eclesiástico, que defendía los intereses del pontificado en el mantenimiento de la unidad del Imperio, preveía, además, la asociación de Lotario al reino de su padre, otorgándole Italia aún en vida de este, para asegurar la sucesión del título imperial.

    El segundo matrimonio de Luis el Piadoso con Judith de Baviera, vino a complicar la cuestión, pues nacido Carlos (823), hijo de ambos, Judith consiguió que fuera incluido en el orden sucesorio, obteniendo para él Alamania, Retia y Alsacia (829).

    Los tres hijos mayores se rebelaron contra esta decisión (830), y desde entonces las propuestas de pacto y las rebeliones se suceden, provocando incluso la abdicación de Luis el Piadoso (833), por un año. Morirá en el 840, sin que la cuestión se haya solucionado. El año anterior, ha fallecido Pipino.

    Muerto el padre, Lotario intentará en vano imponer su autoridad imperial. Luis y Carlos se aliarán contra él en el Pacto de Strasburgo (841).

    Finalmente se llega al pacto de Verdún, con el reparto de tierras que describe el texto. Básicamente se estableció un reparto en franjas norte - sur, para evitar la preponderancia de un reino central, y se observó que todos mantuviesen lotes del suelo franco nativo. Aunque Lotario conservaría ambas capitales (Roma y Aquisgrán) y el título imperial, este carecía ya de contenido, y apenas pudo ejercerlo en Italia, muy mediatizado por el poder pontificio.

    El pacto tendría una utilidad relativa. Mantuvo la paz entre los hermanos, pero no evitó la descomposición creciente de la antigua unidad imperial, acrecentada y acelerada, a grandes rasgos, por a) La descomposición en los primeros “principados territoriales”, dentro de cada reino (menos intensamente en el de Lotario); b) Las “segundas invasiones” protagonizadas por los normandos; y, c) La compleja sucesión de Lotario (tres hijos), Luis (tres hijos), y Carlos (sin sucesor), que en el 882 tuvo en sus manos de nuevo, y brevemente, el territorio unificado.

    HISTORIA MEDIEVAL UNIVERSAL - 1ER CUATRIMESTRE 7