Guerras en Chile

Historia de América. Bombardeo de Valparaíso. Juan Williams Rebolledo

  • Enviado por: Hueo
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 27 páginas
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Trabajo

De

Historia.

INTRODUCCION GENERAL

Actualmente en Chile el combate del cual tenemos mas recuerdos es el Combate Naval de Iquique, de las guerras que el país ha librado no se tiene mucha información. Uno queda asombrado al saber que Chile ha estado involucrado en algunas guerras y lo primero que piensa es que las ha perdido, pero basta con hacer un pequeño estudio sobre estas para saber que en las tres guerras que Chile ha participado, ha salido vencedor. En este trabajo conoceremos las guerras en las cuales Chile ha participado, las causas por las que se produjeron, las consecuencias que trajeron para los involucrados y los personajes destacados.

GUERRA CONTRA ESPAÑA

  • Países participantes:

  • Chile y España, luego en 1865 Chile logra unirse a Perú, Bolivia, Ecuador.

  • Fecha inicio y termino de la guerra:

  • La guerra comienza el 25 de septiembre de 1865, cuando Chile le declara la guerra a España. Esta termina el 2 de mayo de1866 con el bombardeo del Callao, en donde la escuadra española regresa a su país.

  • Batallas y Campañas:

    • Combate de Papudo (26 de noviembre de 1865)

    • Combate de Abtao (7 de febrero de 1866)

    • Bombardeo de Valparaíso (31 de marzo de 1866)

    • Bombardeo del Callao (2 de mayo de 1866)

  • Personajes importantes:

    • Luis Hernández Pinzón, almirante español.

    • José Manuel Pareja, almirante español.

    • Carlos Méndez Nuñez, comandante español.

    • Juan Williams Rebolledo, comandante chileno.

    • Miguel Grau, almirante peruano.

    5. Presidentes de la época:

    • José Joaquín Pérez, Chile (1861-1871)

    • Reina Isabel II, España.

    • Mariano Ignacio prado, Perú.

  • Tratado con el que finaliza la guerra.

  • El conflicto termino en 1866, cinco años mas tarde, en 1871, se firmo en Washington, entre España, Chile, Perú, Bolivia y ecuador, un convenio de armisticio por tiempo indefinido. La paz definitiva entre España y Chile se firmo en Lima en 1883.

  • Biografía:

  • JUAN WILLIAMS REBOLLEDO

    arino de alto profesionalismo, hijo de Juan Guillermo (John Williams Wilson) y Micaela Rebolledo, nacido en Curacaví hacia 1826. Educador de numerosas generaciones que inculcó siempre la disciplina y el cumplimiento del deber, virtudes militares de las que fue un celoso observante, creó con su ejemplo una tradición muy valiosa en la Armada de Chile.

    Incorporado como Guardiamarina a la institución naval, el 18 de mayo de 1844, se embarca en la fragata "Chile" . En octubre de ese mismo año prestó servicios en la goleta-quech "Magallanes" , efectuando viajes a la zona de Magallanes para apoyar la colonia recién instalada por su padre.

    El 17 de agosto de 1846 fue nombrado Teniente 2o. y embarcado en el bergantín-goleta "Janequeo" , permaneciendo en ese buque hasta 1849 cuando fue transbordado nuevamente a la fragata "Chile", la que con su tripulación inició la exploración de los lagos Nahuelhuapi y Llanquihue.

    En abril de 1850 se embarcó en el bergantín "Meteoro" , como oficial detall y ascendiendo a Teniente 1o. un mes más tarde, tomó el mando del buque.

    Al año siguiente volvió a la fragata "Chile", contribuyendo a sofocar el movimiento revolucionario de 1851. El mismo año tomó el mando de la fragata y operó en el norte del país.

    En 1852 fue nombrado Comandante de la barca "Infatigable" , dirigiéndose a Magallanes para contribuir en el restablecimiento del orden en esa colonia, después de la sublevación de José Miguel Cambiaso y llevando personal de relevo y víveres para seis meses. Permaneció en ese buque hasta 1854.

    El 22 de agosto de ese año ascendió a Capitán de Corbeta y cumplió comisiones en Atacama. En 1855 se trasladó a Inglaterra como Segundo Comandante de la recién construida corbeta "Esmeralda" , bajo la dirección del Capitán de Navío Robert Winthrop Simpson.

    El 1o. de marzo de 1857 tomó el mando del bergantín "Ancud" , efectuando un viaje a Centroamérica y trabajos hidrográficos en el río Maullín y el archipiélago de Chiloé, hasta 1860, año en que fue nombrado Comandante del vapor "Maipú" . En este buque cumplió diversas comisiones en el norte del país. En 1861 prestó ayuda al Coronel Barbosa en la contención de una sublevación araucana.

    El 13 de septiembre de 1861 fue ascendido a Capitán de Fragata y en 1862 comisionado con su nave para estudiar la instalación de un dique seco, en Chiloé, para carenar buques de la Armada.

    El 11 de septiembre de 1863 fue transbordado a la corbeta "Esmeralda" permaneciendo en el norte para hacer respetar la línea fronteriza determinada por el gobierno, en la bahía de Mejillones. En esa oportunidad desbarató una explotación de guanos, al sur de Mejillones, que Bolivia había concedido al brasileño Pedro López Gama.

    Al año siguiente condujo a El Callao al Ministro Plenipotenciario al Congreso Americano de Lima, don Manuel Montt Torres.

    Al inicio de Guerra contra España, la corbeta "Esmeralda" se encontraba comenzando su carena por lo que debió suspenderla y alistarse para zarpar con el vapor "Maipú", únicos buques que tenía Chile.

    Estando en Tongoy e informado que la goleta "Virgen de Covadonga" zarparía de Coquimbo a Valparaíso, navegó para interceptarla a la altura de Papudo, donde en un rápido combate la capturó el 26 de noviembre de 1865, en el denominado Combate Naval de Papudo. Después de esta acción Williams fue ascendido a Capitán de Navío el 29 de noviembre.

    Luego se dirigió a Chiloé en espera de la llegada de los buques de la escuadra peruana, los que se incorporaron en Abtao. Allí en ausencia de Williams, que se había dirigido a Ancud a buscar un buque carbonero para la escuadra peruana, se produjo el Combate Naval de Abtao, con resultados inciertos para ambos bandos.

    Después de la Guerra contra España, Williams se mantuvo como Comandante en Jefe de la Escuadra hasta 1874, año que fue designado Mayor General del Departamento de Marina.

    El 29 de septiembre de 1877 ascendió a grado Contraalmirante y en 1878, debido a la tensión con Argentina tomó nuevamente el mando de la Escuadra. Pasada la crisis, ésta fue disuelta.

    Debido al conflicto con Bolivia, en febrero de 1879 tomó nuevamente el mando de la Escuadra, izando su insignia en el blindado "Blanco". De inmediato se preocupó de la organización, instrucción del personal y de mantener la disciplina. Debido a la falta de un apoyo logístico que garantizara sus operaciones en el Perú, presentó al gobierno un plan de bloqueo de Iquique, para hacer concurrir a la escuadra peruana en su defensa. Transcurrido un tiempo más que suficiente y ante la ausencia de las naves peruanas, decidió incursionar en El Callao, dejando a cargo del bloqueo de Iquique a la corbeta "Esmeralda" y goleta "Covadonga" .

    Mientras Williams navegaba al norte, simultáneamente el Capitán de Navío Miguel Grau Seminario a cargo de la división naval peruana navegaba hacia al sur, sin que ambos avistaran la presencia del otro. Derivado de lo anterior, el 21 de mayo de 1879, se produjo el Combate Naval de Iquique y el Combate Naval de Punta Gruesa, donde la corbeta chilena "Esmeralda" fue hundida sin rendir su pabellón y la goleta "Covadonga" en una audaz maniobra hizo encallar a la fragata blindada peruana "Independencia".

    Posteriormente, el recién ascendido Almirante Grau capturó el transporte "Rimac" , con tropas de los Carabineros de Yungay, víveres, municiones y vituallas, lo que produjo un revuelo popular y duras críticas para Williams, a quien se culpó injustamente por el desacierto del gobierno de hacer navegar ese buque sin protección, sin conocimiento del Almirante. Enfermo y dolido por la injustas críticas presentó su renuncia al cargo y fue reemplazado por el Capitán de Navío Galvarino Riveros Cárdenas.

    Luego de esto se desempeñó como miembro de la Junta de Asistencia de la Comandancia General de Marina. En 1886 fue nombrado Intendente de Valparaíso y Comandante General de Armas y Marina. El 20 de enero de 1889 tomó la Dirección de la Escuela Naval.

    En marzo de 1890 asume la Comandancia General de Armas y Marina, donde lo sorprendió la Guerra Civil de 1891, en la cual se mantuvo leal al Presidente José Manuel Balmaceda Fernández y por consiguiente separado del servicio al término del conflicto.

    Casado con doña Clara Noeglé, el más tarde diputado por Valparaíso, y elector de Presidente, tuvo cinco hijos: Juan, Héctor, Leonor, Lucila y Elena, el primero de los cuales muere trágicamente en el combate de Placilla, el 28 de agosto de 1891.

    El Almirante fallece en Santiago el 24 de junio de 1910.

    7. BOMBARDEO DE VALPARAISO

    (31 de marzo de 1866)

    Después del Combate Naval de Abtao, la escuadra enemiga desarrolló una segunda campaña a Chiloé para tratar de destruir a la Escuadra combinada, ahora con la participación de las fragatas blindadas españolas "Numancia" y la "Blanca". Sin embargo, el Capitán de Navío Juan Williams Rebolledo había previsto esta posibilidad enemiga con anticipación suficiente para cambiar el apostadero de sus naves desde Abtao al Estero de Huito, frente a Calbuco, que le ofreció un refugio más seguro, por tener un acceso natural mucho más estrecho.

    El Jefe español, Capitán de Navío Casto Méndez Núñez, después de explorar Abtao, siguió al sur y ubicó los humos de las naves aliadas en Huito, pero no se aventuró a ingresar al estero para combatir con un espacio de maniobra tan restringido. Posteriormente, la situación de la escuadra española se tornó casi insostenible.

    La guerra con Chile no obedecía a objetivo político español alguno, sino más bien a un vehemente apetito de represalia de un Almirante ya desaparecido. Adicionalmente, había redundado en que Perú, Ecuador y Bolivia le hubiesen declarado la guerra a España, con lo que se encontraban privados de toda posible posición para apoyo logístico de las naves cerca del teatro de operaciones. Faltaban el carbón, los víveres y hasta el cebo para las máquinas. Desde otro punto de vista, el bloqueo comercial no había surtido el efecto esperado, dados la extensión del litoral chileno, los numerosos puertos y el escaso número de naves disponibles para

    ejecutarlo.

    Además, en pocos días arribarían a Chiloé los buques peruanos, el monitor "Huáscar" y la fragata blindada "Independencia" para sumarse a la Escuadra aliada, que con este significativo aporte, quedaría en condiciones de operar ofensivamente en el Pacífico.

    Estos elementos de juicio aconsejaban la retirada. Pero, no se habían obtenido en el mar éxitos de resonancia o trascendencia suficientes como para considerar cumplida la mentada represalia a la nación chilena, que originó el conflicto.

    Enfrentado a esta disyuntiva de cursos de acción contrapuestos, el jefe

    español resolvió la retirada, bombardeando antes la ciudad y el puerto de

    Valparaíso.

    Para ello notificó el día 27 de marzo al Gobernador de Valparaíso, que

    cuatro días más tarde bombardearía la ciudad, pidiéndole que se izaran

    banderas blancas en hospitales, iglesias y establecimientos de beneficencia.

    Estaban surtas en la bahía las escuadras inglesa y norteamericana. La primera al mando del Almirante Denman y la segunda al mando del Comodoro John Rodgers.

    El Encargado de Negocios de Inglaterra Mr. Taylor Thomson no autorizó la intervención de la escuadra inglesa para impedir el bombardeo, pues ello significaba un combate entre ambas fuerzas navales.

    El Comodoro Rodgers al conocer el pronunciamiento de los ingleses, no se atrevió a intervenir.

    Entonces el Cuerpo Consular en pleno, hizo inútilmente una representación al Almirante Méndez Núñez, indicándole la esterilidad de su acción y la reprobación mundial y el baldón que España sufriría por ello.

    Poco antes del inicio del bombardeo a Valparaíso, ambas escuadras extranjeras zarparon, dejando abandonada a su suerte a la ciudad.

    El día 31 de marzo, con las fragatas "Numancia", "Blanca", "Villa Madrid", "Resolución" y "Vencedora", el Almirante Méndez Núñez bombardeó el primer puerto chileno durante tres horas.

    Las 2.600 bombas y granadas disparadas causaron daños avaluados en $ 14.733.700 de la época, equivalente a 3.6 veces el costo total de la Expedición Libertadora del Perú.

    Estas son las consecuencias que Chile debió enfrentar, por no mantener un Poder Naval, consecuente con su condición geográfica esencialmente marítima.

    El 11 de abril de 1871, se firma un armisticio mucho después que la escuadra española abandonara las aguas del Océano Pacífico.

    Gracias a la gestión del Almirante Patricio Lynch Zaldívar se produce un acercamiento entre ambas naciones, firmándose en Lima el Tratado de Paz y Amistad, el 12 de junio de 1883.

    8. a)Causas de la guerra.

    Durante la guerra con España, ChileHotwordStyle=BookDefault; era gobernado por José Joaquín PérezHotwordStyle=BookDefault; y en España reinaba Isabel II. En el Perú gobernaba el dictador Mariano Ignacio Prado, quien había reemplazado al presidente Juan Pezet. Entre los antecedentes y motivos que llevaron al conflicto se encuentran los siguientes:

    i. Un fuerte americanismoHotwordStyle=BookDefault; .

    ii. Intervención en las islas Chincha, del Perú.

    III. Los hechos detonantes: incapacidad del

    gobierno chileno para mantenerse neutral y

    la actitud de los representantes de España.

    b)Consecuencias de la guerra.

    La guerra tuvo para ChileHotwordStyle=BookDefault; más perjuicios que beneficios. Entre estos últimos, se logró mejorar la armada nacional y las defensas marítimas del país; se adquirieron las corbetas O'Higgins y Chacabuco, construyéndose, además, nuevas fortificaciones para Valparaíso.

    Entre los aspectos negativos del conflicto está la casi desaparición de la marina mercante chilena, debido al cambio de bandera de muchas de sus naves; la necesidad de declarar la inconvertibilidad del billeteHotwordStyle=BookDefault; de banco y los numerosos y costosos daños materiales.

    GUERRA CONTRA LA CONFEDERACION PERU-BOLIVIANA.

  • Piases participantes: Chile, Perú, Bolivia.

  • Fecha inicio y termino de la guerra: Desde diciembre de 1836, hasta1839.

  • Batallas y campañas:

  • - Expedición de Manuel Blanco Encalada.

    • Combate de portada de Guías (21 de agosto de 1838

    • Combates de Matucara y Buiu (1838)

    • Combate naval de Casma (12 y 13 de enero de 1839)

    • Batalla de Yungay (20 de enero de 1839)

  • Personajes importantes:

    • Manuel Blanco Encalada.

    • Manuel Bulnes.

    • Mariano Egaña.

    • Andrés de Santa Cruz.

    • Diego Portales.

    • José Joaquín Pérez vial

  • Presidentes de época.

    • General Joaquín Prieto.

    • Mariscal boliviano Andrés de Santa Cruz.

  • Tratado conque finaliza la guerra.

  • Perú y Bolivia firman una paz en1842, previa mediación del plenipotenciario chileno Lavalle.

    7. BIOGRAFIA.

    MANUEL BLANCO ENCALADA

    Uno de los forjadores de la Armada de Chile, cooperador incansable del Director Supremo Bernardo O'Higgins Riquelme en la creación de la Primera Escuadra Nacional y de la Escuela Naval, Jefe de la referida Primera Escuadra, primer Presidente de la República, personaje de gran significación en la gesta emancipadora.

    Blanco Encalada nació en Buenos Aires el 21 de abril de 1790. Sus padres, ambos de noble estirpe, fueron el oidor don Manuel Lorenzo

    Blanco Cicerón, de nacionalidad española, y doña Mercedes Calvo de Encalada y Recabarren, de nacionalidad chilena. Enfrentado a la disyuntiva de escoger su propia patria, Blanco Encalada no titubeó ni un instante en escoger la tierra de su madre, es decir a Chile como su tierra, a la que sirvió como el más amante de sus hijos.

    Al cumplir 12 años su madre decide darle una educación esmerada y lo envía a España. En 1807 ya estaba incorporado a la Marina Española como Alférez; al año siguiente logró ser destinado al Apostadero Naval de El Callao.

    Poco después estallaba el movimiento emancipador en El Plata y luego en Chile, mostrando Blanco, desde un primer momento, predisposición en favor del citado proceso.

    En 1813 tomó el camino de Chile, llegando a Santiago cuando acababa de recibirse la noticia del desembarco del Brigadier Antonio Pareja en Talcahuano. De

    inmediato se incorporó al ejército patriota.

    El General José Miguel Carrera Verdugo, lo destinó al arma de artillería y a la construcción y reparación de cañones y armamentos, organizando Blanco la primera maestranza y taller de armas que tuvo el país.

    Después de la Batalla de Maipú 5 de abril de 1818 fue nombrado Teniente Coronel efectivo de su arma. Pero Maipú no era la solución definitiva de la independencia. O'Higgins y su ministro Zenteno se preocupaban de preparar una

    Escuadra, fundamental para obtener el dominio del mar y a través de éste asegurar dicha independencia.

    Empresa titánica, verdadero milagro logrado por O'Higgins, junto a colaboradores como Blanco Encalada.

    El 28 de junio de 1818, con el grado de Capitán de Marina de Primera Clase, se nombró a Blanco Encalada como Comandante General interino del Departamento de Marina, con sede en Valparaíso, encargándose también de la organización de una Academia de Guardiamarinas para formar oficiales y el reclutamiento de marineros extranjeros, en particular ingleses y norteamericanos.

    Más tarde el Gobierno le entregó el mando de toda la Escuadra. En tales circunstancias recibió lo que sería su bautizo de fuego, la captura de la fragata "Reina María Isabel".

    No obstante haber sido el fundador de la Escuadra, del éxito de la acción naval antes referida, en un gesto que lo ennoblece, Blanco consintió en ser el segundo del célebre Almirante Lord Thomas Alexander Cochrane, que el 28 de noviembre de 1818 llegara a Valparaíso.

    Por su propia solicitud Blanco fue trasladado al ejército el 7 de junio de 1820, asumiendo como Jefe interino del Estado Mayor y Comandante General de Armas de Santiago.

    Además el 7 de septiembre del mismo año, el Senado le confiere el alto honor de darle la investidura de Mariscal de Campo.

    La Campaña final de Blanco en la Guerra de la Independencia, fue su expedición para la Liberación de Chiloé, el último baluarte hispano en Chile. Allí, nuevamente al frente de la Escuadra, condujo a la fuerzas del General Ramón Freire Serrano.

    A su regreso de Chiloé, terminada la gestión de Freire como Director Supremo, el Congreso en julio de 1826 eligió a Blanco Encalada "Presidente de la República", si bien muy pronto Blanco se alejó de la política.

    Años más tarde, con ocasión de la Guerra contra la Confederación Perú-boliviana, se nombró a Blanco, Comandante en Jefe del Ejército. Su participación en la primera campaña del citado conflicto, le significó al retornar a Chile y ser sometido a un Consejo de Guerra, si bien éste le absolvió.

    Blanco Encalada se retiró a partir de entonces a su vida privada. No obstante su avanzada edad, este viejo soldado de la Independencia ofreció sus servicios como marino al gobierno, cuando sobrevino la Guerra contra España.

    El 5 de septiembre de 1876, con la tranquilidad del héroe, falleció el Vicealmirante Manuel Blanco Encalada, quien fuera insigne marino, militar, diplomático, primer Presidente de la República y Jefe de la Primera Escuadra Nacional.

  • COMBATE NAVAL DE CASMA

  • (12 y 13 de enero de 1839)

    La flotilla del corsario Juan Blanchet llegó a El Callao el 15 de diciembre de 1838, siendo recibido con gran regocijo por su victoriosa incursión que le había restado un buque a la Escuadra chilena y dos transportes de su aparato logístico.

    El gobierno del Mariscal Andrés de Santa Cruz hizo halagüeñas promesas de entregar un suculento botín para las próximas presas, por lo que las fuerzas de Blanchet se aprestaron entusiastamente para una segunda incursión.

    En los primeros días de 1839, la flotilla al mando de Juan Blanchet zarpaba de El Callao con la corbeta "Edmond", el bergantín "Arequipeño", la barca "Mejicana" y la goleta "Perú".

    El Comandante Carlos García del Postigo Bulnes, por orden del General Manuel Bulnes Prieto se había reunido con Robert Winthrop Simpson en Santa, agregando así la corbeta "Libertad" y la corbeta "Socabaya" a la Escuadra.

    Se hizo necesaria una gran cantidad de leña para los buques, de las que había gran cantidad en el puerto de Casma, perteneciente al Estado del Perú.

    Por ello García del Postigo ordenó a la división de Robert Wintrop Simpson que zarpara con un transporte a ese puerto y con instrucciones de tomar las medidas de precaución para evitar una sorpresa.

    El 10 de enero de 1839 fondeaban en Casma la corbeta "Confederación", la corbeta "Valparaíso", la barca "Santa Cruz" y el transporte "Isabella".

    Por precaución se desembarcó un piquete de soldados del Regimiento Carampangue, quienes tenían la misión de vigilar la bahía desde la altura.

    El día 12 a mediodía, mientras se faenaba la leña, los vigías anunciaron la presencia de cuatro velas que venían desde el sur. Simpson avisado de la presencia de esos cuatro buques ordenó el reembarco de la tripulación que estaba trabajando en tierra, aprestándose para el combate.

    A las 16.30 horas el bergantín "Arequipeño" entró en la bahía y después de reconocer a buques chilenos, salió para reunirse con el resto de su flotilla.

    Los buques chilenos estaban fondeados con un ancla y en una disposición de un triángulo isósceles. La corbeta "Confederación" ocupaba el vértice más occidental, la corbeta "Valparaíso" el vértice norte y la barca "Santa Cruz", el vértice sur. El transporte "Isabella" se encontraba al interior del puerto protegida por esta disposición táctica.

    La corbeta "Edmond" y el bergantín "Arequipeño" se dirigieron sobre la corbeta "Confederación" para atacarla, una por cada banda.

    La barca "Mejicana" y la goleta "Perú" llegaron a la cuadra de la corbeta "Valparaíso", rompiendo el fuego contra ella y sobre la corbeta "Confederación".

    La corbeta "Edmond" y el bergantín "Arequipeño" maniobraron para lograr un abordaje sobre la corbeta "Confederación", pero cometieron el error de ir a excesiva velocidad, por lo que el segundo se estrelló violentamente contra la proa de la nave chilena, destrozándole el bauprés y enredando su jarcia con la de su adversaria.

    La corbeta "Edmond" chocó contra el costado de babor de la misma nave rompiéndole la cabuyería del palo trinquete y enredándose con el buque de Robert Winthrop Simpson.

    Durante una hora ambos buques enemigos hicieron esfuerzos sobrehumanos para abordar el buque chileno, pero sus defensores opusieron tan tenaz resistencia, que ni un solo atacante logró pisar su cubierta, mientras la artillería disparaba a quemarropa y el

    fuego de fusilería era intensísimo. Entre las muchas bajas estuvo el propio corsario Blanchet.

    La corbeta "Edmond", sin su jefe logró después de muchos esfuerzos, desembarazarse de la corbeta "Confederación", pero no pudiendo maniobrar bien, se fue a estrellar sobre la barca "Santa Cruz" enredándose con ella e iniciándose otro combate a quemarropa, hasta que como mejor pudo salió de la bahía, a pesar de las numerosas descargas, tanto de la corbeta "Confederación", como de la corbeta "Valparaíso", reuniéndose con sus otros dos buques.

    Mientras tanto, el bergantín "Arequipeño" quedaba en poder del Comandante Simpson, constatándose la muerte del jefe de la flotilla corsaria, Juan Blanchet y del Comandante de la nave, Enrique Silvester.

    El Comandante Simpson debido a las averías sufridas por sus buques y por la proximidad de la noche se vio en la imposibilidad de perseguir a la flotilla enemiga.

    Con la captura del bergantín "Arequipeño," la Escuadra chilena reivindicó el honor comprometido indirectamente.

    Los buques confederados se pusieron bajo la protección de las baterías de El Callao, no teniendo ninguna intervención durante el resto de la guerra y obteniendo Chile de esta manera el dominio el mar.

    Quedaban aseguradas las comunicaciones marítimas entre la República y sus fuerzas en campaña y la aptitud del Ejército de movilizarse libremente por el mar y tener en todo momento el apoyo de la Marina.

    El 20 de enero de 1839, el General Manuel Bulnes Prieto obtiene el triunfo en la batalla de Yungay, destruyendo el poder militar del Mariscal Santa Cruz, quien abandona a sus tropas y huye a Lima.

    Posteriormente, siguió a Arequipa donde se impuso de un pronunciamiento en su contra en Bolivia, por lo que huyó a Guayaquil.

    El Mariscal José Agustín Gamarra asumió el mando del Perú, independizándose de la Confederación Perú-boliviana.

  • Causas y consecuencias.

  • Causas: Reunir las antiguas posesiones del Virreinato del Perú en un estado federal.

    • La fuerte competencia comercial entre los puertos de Valparaíso y el Callao, por el dominio del pacífico.

    • Deudas pendientes del Perú con Chile, por la formación de la expedición libertadora del Perú y la deuda de un millón y medio a Londres.

    • Choque entre el proyecto americanista de la confederación y la soberanía de Chile.

    • Ayuda de Santa Cruz a Freire, para derrocar al gobierno de Chile, e instalar una favorable a la Confederación Perú-boliviana.

  • Consecuencias:

    • Fin de la confederación Perú-boliviana y huida de Santa Cruz a Guayaquil.

    • Exaltación nacionalista en Chile.

    • Reafirmación militar y económica en Chile.

    • Auge de la figura de Manuel Bulnes, como héroe de Yungay.

    GUERRA DEL PACÍFICO.

  • Países participantes: Chile, Perú y Bolivia.

  • Fecha inicio y término: 1879-1884

  • Batallas y Campañas:

    • Campaña Marítima. (1879)

    • Combate de Iquique, combate Punta Gruesa.

    • Captura del "Huascar". (8 de octubre)

    • Campaña de Tarapacá. (1879)

    • La toma de Pisagua. ( 2 de noviembre)

    • Batalla de Dolores. (19 de noviembre)

    • Combate de Tarapacá.

    • Campaña de Tacna. (1880)

    • Batalla de Tacna. (26 de mayo)

    • Toma del morro de Arica.

    • Campaña de Arica.

    • Campaña de Lima.

    • Batalla de Chorrillo. (13 de enero de 1881)

    • Batalla de Miraflores (15 de enero 1881)

    • Campaña de la Sierra.

    • Combate de Sampra. (26 de junio de 1882)

    • Combate de la Concepción. (9 y 10 de julio de 1882)

  • Personajes importantes:

    • Mariano Malgarejo.

    • Aníbal Pinto.

    • Emilio Sotomayor.

    • Erasmo Escala.

    • Manuel Baquedano.

    • Arturo Prat.

    • Miguel Grau.

    • Juan de Dios Aldea.

    • Carlos Condell de la Haza.

    • Juan Guillermo Moore.

  • Presidente de la época:

    • Aníbal Pinto (inicio de guerra, 1879)

    • Domingo Santa María (fin de guerra, 1884)

  • Tratado conque finaliza la guerra:

  • El 20 de Octubre de 1883 se firmó el tratado de Ancán, por el que Tarapacá quedaba definitivamente dentro del territorio de Chile, y Arica y Tacna temporalmente. Luego de un plebiscito, la nación que se quedará con ambos territorios pagara a la otra un millón de pesos.

    Estas iniciativas de paz culminaron con una tregua con Bolivia el 4 de abril de 1884, firmada en Valparaíso. Establecía que los territorios entre el río Loa y el paralelo 23° seguía bajo el dominio de Chile. Finalmente la paz definitiva fue acordada en 1904 por el tratado de Santiago.

  • BIOGRAFIA

  • CARLOS CONDELL DE LA HAZA

    Nació en Valparaíso el 14 de agosto de 1843. A los quince años se incorporó como cadete de la Escuela Naval. Allí junto a Arturo Prat Chacón, Juan José Latorre Benavente, Jorge Montt Alvarez, Francisco Javier Molinas Gacitúa, Luis Anacleto Castillo Goñi, Luis Uribe Orrego, Carlos Moraga Suzarte y otros, pasó a formar parte de lo que más tarde se llamó "El Curso de los Héroes".

    El 15 de julio de 1861, fue nombrado Guardiamarina y tan solo cuatro años más tarde, se destacaba en el Combate Naval de Papudo y Combate Naval de Abtao en la Guerra contra España.

    En su carrera ocupó cargos a bordo y en tierra y así, el 5 de abril de 1879, día de la declaración de la Guerra del Pacífico, a Perú y Bolivia, Carlos Condell fue nombrado Comandante de la "Abtao" , posteriormente se le entregó el mando de la "Covadonga", goleta que habría de inmortalizar su figura, al dar un duro golpe a la Armada peruana, causando la pérdida de la fragata blindada "Independencia" en el Combate Naval de Punta Gruesa, aquel glorioso 21 de mayo de 1879.

    Poco después de haber sido ascendido a Capitán de Fragata el 16 de junio de 1879, fue nombrado Comandante de la cañonera "Magallanes". En este puesto, una nueva página en la historia se habría de escribir, al participar en el asalto y toma de Pisagua, el bloqueo de Arica y poco más tarde, el combate contra las fortalezas de Arica y el "Manco Capac".

    Posteriormente, asumió el mando del "Huáscar", buque en el cual se cubrió de gloria como conductor y lider de quienes le seguían incondicionalmente. Sus acciones al norte y al sur de El Callao lo llevaron a tomar parte en numerosos acontecimientos, saliendo siempre airoso en cada encuentro y provocando el rechazo e irritación de los peruanos que, además veían en él a una figura detestable.

    El 21 de mayo de 1881, ascendió a Capitán de Navío y en diciembre, fue enviado a Europa para regresar en 1884, siendo agregado al Ministerio de Marina, hasta el 3 de noviembre, fecha en que se embarcó como Comandante del blindado "Cochrane".

    El 4 de abril de 1887, fue transbordado como Comandante del blindado "Blanco" donde, por poco tiempo, asume la jefatura de la Escuadra, pues una grave enfermedad le impide su ejercicio.

    Ascendió al grado de Contraalmirante el 17 de agosto de 1887, grado en que lo alcanzó la muerte, acaecida en Quilpué, el 24 de noviembre de ese año. Sus restos fueron llevados el 26 de noviembre, en una ceremonia sin precedentes, a la cripta de los Héroes Navales en Valparaíso.

    8. COMBATE NAVAL DE IQUIQUE

    (21 de mayo de 1879)

    Hay pocos hechos en la Historia Universal que puedan compararse a la gesta, que tuvo como escenario las tranquilas aguas de Iquique, no tan sólo ejemplo del

    heroísmo razonado que el Capitán de Fragata don Arturo Prat Chacón y la dotación

    de la corbeta "Esmeralda" llevaron a su máxima expresión, sino que también por el

    significado y repercuciones que ésta tuvo en el desarrollo de los acontecimientos posteriores.

    La Escuadra chilena compuesta por los blindados "Blanco" y "Cochrane" , las corbetas "Esmeralda", "O'Higgins", "Chacabuco" y "Abtao", la cañonera "Magallanes" , la goleta "Covadonga" , el transporte "Lamar" y el vapor "Matías Cousiño", se encontraban manteniendo el bloqueo de Iquique desde el 5 de abril de 1879, con la intención de obligar a la escuadra peruana de hacerse presente para romperlo y disputar el dominio del mar, lo que no se cumplió por tener los peruanos otros planes estratégicos.

    El 16 de mayo, el Comandante en Jefe de la Escuadra, Almirante Juan Williams Rebolledo, ante la ausencia de la escuadra peruana decidió atacarla en el puerto de El Callao, zarpando con todos los buques disponibles, a excepción de la corbeta "Esmeralda", la goleta "Covadonga" y el transporte "Lamar". Dejó como Jefe de Bahía, vale decir como jefe de la agrupación, al Comandante Prat.

    Entretanto, en el Perú la opinión pública exigía una acción de su escuadra para vengar el agravio del bloqueo de Iquique.

    El Presidente peruano General Manuel Ignacio Prado celebró varias reuniones en el Palacio de Gobierno para decidir las acciones futuras. La decisión fue zarpar con la escuadra a Arica a reforzar la guarnición y llevar cañones, municiones y víveres para el ejército de Tarapacá, lo que se llevó a cabo el 16 de mayo, el mismo día que la Escuadra chilena zarpaba al El Callao.

    Ambas escuadras se cruzaron en altamar sin avistar a la otra.

    Llegados los buques peruanos a Arica, el General Prado se impuso que en Iquique se encontraban solas las tres naves chilenas y que un convoy con 2.500 hombres había zarpado de Valparaíso con destino a Antofagasta.

    De inmediato dispuso el zarpe del monitor "Huáscar" y la fragata blindada

    "Independencia", al mando de los Capitanes de Navío Miguel Grau Seminario y Juan

    Guillermo Moore, respectivamente, para destruir a los buques chilenos en Iquique,

    posteriormente atacar al convoy proveniente de Valparaíso y destruir la máquina

    resacadora de agua de Antofagasta, para privar de ese elemento vital, a las tropas

    chilenas acantonadas allí.

    El día miércoles 21 de mayo de 1879, el bloqueo se mantenía como de costumbre. Ambos buques a la entrada de la bahía, fuera del puerto, uno cerca de una milla y media al norte del faro de la Isla de Iquique (Posteriormente llamada Isla Serrano y hoy unida a tierra) y el otro, un poco más alejado en dirección similar. El transporte "Lamar" se hallaba fondeado en la rada cerca de la isla.

    Esa mañana le tocaba a la goleta "Covadonga" patrullar el exterior de la bahía. Cubrían la guardia el Teniente Manuel Joaquín Orella Echanez y el Guardiamarina Miguel S. Sanz. Al alba, el horizonte estaba cubierto por una espesa neblina que empezó a disiparse cuando aparecieron los primeros rayos del sol.

    A las seis horas y treinta minutos el vigía de la cofa gritó: "Humos al norte!".

    De inmediato se mandó a avisar al Comandante, Capitán de Corbeta Carlos Condell de la Haza, quien dormía en su camarote. Este subió a cubierta y comenzó a escudriñar el horizonte para al final reconocer que ambos buques eran el monitor "Huáscar" y la fragata blindada "Independencia".

    Inmediatamente izó la señal "enemigo a la vista" y lo afirmó con un cañonazo para advertir a la "Esmeralda".

    En ese buque estaba de guardia el Teniente 1o. Luis Uribe Orrego, quien dispuso que se le avisara a su Comandante Arturo Prat Chacón. Subido a cubierta, éste ordenó levar el anclote, tocar "generala" y acercarse a la "Covadonga" para conferenciar.

    Como si el destino quisiera dejar imborrablemente marcado este día para las Glorias de Chile, en la rada de Iquique se reunieron cinco buques adversarios con cuyas iniciales se formó la palabra CHILE: "Covadonga", "Huáscar", "Independencia", "Lamar" y "Esmeralda".

    En el monitor "Huáscar" al avistarse los buques chilenos, se izó una gran bandera de combate, lo que se imitó en la "Independencia". El Comandante Grau reunió su gente y los arengó:

    "Tripulantes del "Huáscar": ha llegado la hora de castigar al enemigo de la Patria y espero que lo sabréis hacer cosechando nuevos laureles y nuevas glorias dignas de brillar al lado de Junín, Ayacucho, Abtao y 2 de Mayo. Viva el Perú!".

    La población de Iquique despertada por el cañonazo de aviso de la "Covadonga", presa de la mayor euforia corría por la playa para presenciar la captura de los buques chilenos.

    Se echaron al vuelo las campanas en señal de regocijo y las multitudes se paseaban por las calles gritando "Viva el Perú! ahora sí!, ahora sí!" y cada cual se apresuraba en ganar el mejor lugar para presenciar el acontecimiento.

    Prat rápidamente se vistió de gran gala, con espada y guantes y subió a cubierta ordenando al Contador Juan Oscar Goñi que arrojara al mar, en un saco, la correspondencia para la Escuadra, para asegurar que no cayera en manos enemigas.

    Ordenó izar las señales "reforzar las cargas", "venir al habla" y "seguir mis aguas".

    Mientras la "Esmeralda" viraba hacia tierra, Prat ordenó tocar "atención" y arengó a su tripulación formada, con estas palabras jamás olvidadas por ninguna generación de chilenos:

    "Muchachos:

    La contienda es desigual, pero, ánimo y valor. Nunca se ha arriado nuestra bandera ante el enemigo y espero que no sea ésta la ocasión de hacerlo. Por mi parte, os aseguro, que

    mientras yo viva, esa bandera flameará en su lugar y si yo muero, mis oficiales sabrán

    Cumplir con su deber".

    Y sacándose la gorra, la batió en el aire gritando "Viva Chile!", Lo que la tripulación respondió con gritos similares, que rompieron el silencio solemne que inundaba la bahía y que llegó a los asombrados peruanos que miraban desde el anfiteatro natural del puerto.

    La "Covadonga" llegó al habla y Prat, bocina en mano, le ordenó: " Que almuerce la gente! Reforzar las cargas! Cada uno a cumplir con su deber!". Condell simplemente respondió: "All right!".

    No bien hubo terminado el diálogo cuando una roja llamarada surgió de uno de los cañones del "Huáscar" y un alto penacho de agua y espuma brotó entre ambas naves: se iniciaba el combate.

    Prat ordenó a Condell mantenerse en baja profundidad y al transporte "Lamar" que abandonara la bahía y se dirigiera al sur.

    A la orden de Prat, el Corneta Gaspar Cabrales tocó "romper el fuego" y "al ataque", lo que fue celebrado con vivas a Chile.

    Los buques chilenos concentraron su fuegos sobre el monitor "Huáscar", sin causarle daño, al rebotar los proyectiles en la coraza del buque peruano.

    La "Independencia" disparaba sin causar ningún daño.

    Los movimientos efectuados por la "Esmeralda" hicieron que se reventaran sus calderas y por lo que el buque quedó con un andar reducido a poco más de dos nudos.

    Considerando lo anterior, Prat puso su buque cerca de la playa, de manera que los disparos del "Huáscar" pusieran en peligro a la población, lo que obligaría al monitor a disparar con cuidado y por elevación, dificultando su puntería.

    Había pasado más de una hora de combate y los buques no presentaban daños considerables. La "Independencia" abandonó su lugar y se dirigió a presentar combate a la goleta "Covadonga", la que empezó a navegar hacia el sur.

    Un proyectil del monitor, la atravesó destrozando la base del palo trinquete e hiriendo fatalmente al cirujano Pedro Segundo Regalado Videla Ordenes y matando instantáneamente al mozo Felipe Ojeda.

    Observado desde tierra el movimiento de Condell, el General Juan Buendía, autoridad militar peruana del puerto, dispuso que lanchas con tropas de fusileros hicieran fuego sobre la goleta, la que abandonó el puerto sin mayores consecuencias.

    En este momento el combate se divide en dos: uno entre el "Huáscar" y la "Esmeralda" y el otro entre la "Independencia" y la "Covadonga". Relataremos el primero y el segundo se encuentra en el Combate Naval de Punta Gruesa, descrito aparte.

    Los buques en combate eran:

    - "Huáscar", monitor blindado construído en 1865, de 1.130 toneladas (Old Rule), máquinas de 1.200 HP., andar de 12 nudos, con dos cañones de diez pulgadas (254 mm.) que disparaban proyectiles de 300 libras (136 kilos), montados en una torre giratoria que le permitía apuntar sus cañones sin tener que maniobrar con el buque, tal como lo hacían los buques chilenos. Además, tenía dos cañones de 40 libras (18,14 kilos), un cañón de 12 libras (5,4 kilos) y una ametralladora Gatling de 0.44" instalados en cubierta. Su blindaje era de 4,5 pulgadas (114,3 mm.) en la línea de

    Flotación y 5,5 pulgadas (140 mm.) en la torre de artillería.

    - "Esmeralda", construída en 1864, de 850 toneladas, máquinas de 200 HP., andar de 3 nudos en ese momento, de casco de madera, con 12 cañones de ánima lisa de 40 libras (18,14 kilos).

    Cuando el "Huáscar" había estrechado su distancia a la "Esmeralda" a 600 metros, se acercó un bote al primero, en el cual iban el Capitán de Puerto, Capitán de Corbeta, Salomé Porras y el Práctico Guillermo Checley, quienes informaron a Grau que la "Esmeralda" estaba protegida por una línea de torpedos, lo que indujo a Grau a mantenerse a una distancia de 500 metros.

    Pasada cerca de una hora y media, la "Esmeralda" aún no había sido impactada por algún proyectil del "Huáscar", pues por la forma de disparar por elevación, los tiros caían en la playa.

    Por su parte los disparos de la "Esmeralda", a pesar de hacer impacto en el monitor, sin embargo, rebotaban en su coraza.

    A pesar de lo anterior, el entusiasmo y fervor patriótico no decaía en la "Esmeralda".

    Los Guardias marinas Arturo Wilson Navarrete, Arturo Fernández Vial y Ernesto Riquelme Venegas habían reemplazado a los Cabos de cañón y alentaban a la tripulación.

    El Teniente Ignacio Serrano Montaner dirigía los cañones de babor que enfrentaban al "Huáscar" y el Teniente Francisco Segundo Sánchez Alvaradejo contestaba por estribor los disparos que le hacían desde tierra.

    El Corneta y Tambor Gaspar Cabrales tocaba sin cesar, "al ataque".

    La "Esmeralda" lucía engalanada como para una fiesta. Tenía izadas la bandera de Jefe de Bahía en el tope del palo mesana, la de buque de guardia en el palo trinquete, el gallardete de mando en el tope del palo mayor y por precaución, dos banderas chilenas en el pico del palo mesana, por si cortaba la driza por el impacto de algún proyectil y esto se pudiera interpretar como que el buque se rendía.

    Eran cerca de las diez de la mañana y la corbeta no cesaba en combatir. A medida que la resistencia se hacía más tenaz, la opinión de los espectadores en tierra iba cambiando; el entusiasmo y alegría del primer momento se había trocado en sorpresa, asombro y admiración.

    El General Juan Buendía hizo traer a la playa cuatro cañones Krupp de campaña, que instaló en un morrito que enfrentaba a la "Esmeralda" para cañonearla desde tierra, cruzando sus fuegos con los del "Huáscar".

    Lo que no pudo hacer el "Huáscar", lo comenzaron a hacer los cañones de tierra.

    Una granada mató a tres hombres e hirió a otros tres.

    La situación se tornó insostenible y Prat resolvió ubicarse en otro lugar de la bahía, lo que efectuó con mucha dificultad, porque sus máquinas no respondían.

    Una granada del "Huáscar" penetró por el costado de babor haciendo explosión, cerca de la línea de agua y provocando un incendio.

    Grau observando el movimiento de la "Esmeralda", concluyó que la información dada por el Capitán Porras era equivocada y que podría acercarse más al buque adversario, sin el peligro de la línea de torpedos.

    Enfiló, pues su buque hacia la "Esmeralda" y dando toda fuerza a sus máquinas, se lanzó sobre ella para espolonearla por babor.

    Prat al notar la intención de su enemigo, trató de esquivarlo maniobrando con el poco poder de máquinas disponible, logrando parcialmente su objetivo al recibir de refilón la embestida, a la altura del palo mesana, sin ocasionar daños en su casco.

    Sin embargo, al chocar ambos buques el monitor "Huáscar" disparó sus cañones de diez pulgadas a quemarropa, produciendo una matanza espantosa de la gente que se encontraba en la cubierta de la corbeta.

    No hay datos fidedignos; pero puede afirmarse que quedaron despedazados entre cuarenta y cincuenta marineros y soldados, tomando la cubierta el aspecto de un matadero, pues miembros destrozados, brazos y piernas esparcidos y cuerpos aún palpitantes, yacían sobre ella.

    El espolonazo del "Huáscar", a su vez, fue recibido con una tremenda descarga de las baterías de la "Esmeralda" y fuego de fusilería desde todos lo lugares del buque, lo que sin embargo no causó mayor daño en el monitor.

    El Comandante Prat al ver a sus pies la cubierta del monitor gritó: "Al abordaje muchachos!", lo que sólo fue oído en medio del estruendo, por el Sargento Juan de Dios Aldea Fonseca y el marinero Luis Ugarte, que lo acompañaron en su salto a la cubierta del buque enemigo.

    El Corneta Gaspar Cabrales que tocaba "al ataque", fue acribillado por la

    metralla enemiga.

    El Comandante Grau retiró su buque con extraordinaria rapidez, no dando

    oportunidad para que el resto de la tripulación siguiera a su Comandante.

    El Sargento Aldea cayó acribillado por las balas disparadas desde las

    troneras blindadas y el marinero Ugarte cayó al agua, siendo recogido en la "Esmeralda".

    Arturo Prat alcanzó a llegar cerca de la torre blindada de mando, donde fue alcanzado con una bala que lo puso de rodillas. Un marinero salió a cubierta, disparándole un balazo en la frente que le produjo la muerte instantánea.

    A bordo de la "Esmeralda", la muerte de su Comandante produjo un sentimiento de venganza y de dolor, que reforzó la convicción colectiva de no rendirse.

    El Corneta y Tambor Gaspar Cabrales murió casi al mismo tiempo que su Comandante. El Cabo Crispín Reyes, al ver que el Corneta Cabrales había sucumbido, tomó el instrumento y siguió tocando"al ataque", hasta que una granada le voló la cabeza. Entonces tomó la corneta el Grumete Pantaleón Cortés, quien continuó tocando hasta que el buque se hundió.

    Tomó el mando el Teniente 1o. Luis Uribe Orrego, quien pudo presenciar desde toldilla los terribles estragos producidos por el "Huáscar": la cubierta sembrada de cadáveres y miembros humanos dispersos y por doquier ayes de agonía mezclados con las interjecciones de los que aún luchaban.

    Retirado el "Huáscar", sobrevino una relativa calma. El Comandante Grau quiso dar tiempo para que sus adversarios se rindieran.

    En la "Esmeralda", Uribe llamó a reunión de oficiales y después de un breve lapso, se vio que un hombre subía al palo mesana.

    La tripulación sobreviviente miraba con expectación esa maniobra, pues podría

    Significar que los oficiales hubieran decidido rendirse, sin cumplir lo prometido por su Comandante.

    Grandes vivas a Chile resonaron en la bahía cuando el hombre empezó a clavar

    las drizas de las banderas, pues significaba que se lucharía hasta la muerte.

    Grau al ver que la tregua no daba resultado, decidió espolonear nuevamente a la "Esmeralda", lanzándose a toda velocidad sobre ella, ahora por el costado de estribor. Uribe trató de maniobrar igual que Prat y logró presentar su costado en forma oblicua al espolón del monitor "Huáscar", pero esta vez se abrió una vía de agua, ingresando a raudales a la santa bárbara y a las máquinas. El buque quedó sin gobierno y sin más municiones que las que había en cubierta.

    Nuevamente los cañones del "Huáscar" disparados a tan corta distancia destrozaron a la tercera parte de la tripulación sobreviviente. Un cañonazo voló en pedazos a los ingenieros y fogoneros que salían a cubierta y otro arrasó la cámara de oficiales, convertida en enfermería.

    La corneta seguía tocando su llamada bélica en aquel sepulcro flotante, para indicar que el buque no se rendía.

    El Teniente Ignacio Serrano Montaner en el momento que los dos buques se encontraban juntos, saltó al abordaje seguido de doce marineros que llevando rifles y machetes cayeron sobre la cubierta del monitor, donde los recibió una lluvia de balas, que se le disparaba desde la torre de

    mando y parapetos blindados.

    Luego un destacamento de unos cuarenta tiradores subió a cubierta y acabó con Serrano y su gente, algunos de los cuales, ya sin municiones o heridos, escaparon echándose al agua y subiéndose a la "Esmeralda" por cabos lanzados desde abordo.

    La "Esmeralda" se encontraba detenida en medio de la bahía, hundiéndose lentamente.

    Pasaron alrededor de veinte minutos cuando el monitor "Huáscar" nuevamente se precipitó sobre la corbeta "Esmeralda".

    Esta vez el espolón se clavó en el medio del casco, por el costado de estribor, disparando nuevamente a tocapenoles, produciendo una gran mortandad entre los sobrevivientes.

    La corbeta herida profundamente en sus entrañas comenzó a hundirse de proa, luciendo todas sus banderas, como si quisiera despedirse de la superficie con toda dignidad.

    A medida que el buque se inclinaba y rodaban como aluvión las cureñas, los rifles, los muertos y moribundos, el Guardiamarina Ernesto Riquelme Venegas, gritando

    Vivas a Chile, se agarraba en un supremo esfuerzo a su pieza de artillería y disparaba el último cañonazo, cuando el agua casi llegaba a sus pies.

    Eran las doce horas y diez minutos cuando calló la corneta del Grumete Pantaleón Cortés y la "Esmeralda" halló su tumba en el mar.

    De los ciento noventa y ocho tripulantes sólo sobrevivieron cincuenta y ocho.

    Todos cumplieron con su deber, sin arriar el pabellón, aunque el enemigo fuera inmensamente superior!.

    A pesar de las múltiples descripciones hechas por diversas publicaciones de diferentes países, en esta ocasión sólo se extracta la opinión del diario peruano, El Comercio de Iquique, que publicó un artículo el 22 de mayo de 1879, pues el articulista fue testigo presencial del combate y cuyos párrafos más notables son los siguientes:

    - "Al habla ambos buques, el Comandante Grau intimó rendición a la "Esmeralda", pero el jefe de la corbeta chilena se negó a arriar su bandera".

    - "Era preciso que se diese fin a un drama tan sangriento y que no reconoce ejemplo en la historia del mundo".

    - "En efecto, la "Esmeralda" se inclinó hacia estribor que fue por donde el ariete la cortó y segundos después se hundió siempre de proa.

    El pabellón chileno fue el último que halló tumba en el mar".

    - "Al hundirse la "Esmeralda", un cañón de popa por el lado del estribor hizo él

    Último disparo, dando la tripulación vivas a Chile".

    - "Después de la catástrofe, que apagó los gritos de entusiasmo con que desde el principio eran saludados los tiros del "Huáscar" por el pueblo y el ej>

    ¡Transferencia interrumpida!

    oh de todos.

    La impresión que en los habitantes produjo el hundimiento del buque enemigo, pudo más que la alegría y la apagó. Tremendos misterios del corazón humano!.

    "Lo último que desaparece en las aguas es el pabellón chileno; no se oye el más leve grito, ni clamor alguno de socorro; Ni siquiera resuenan vítores... a todos nos tiene anonadados el horror de aquella tremenda escena".

    El sacrificio de Prat y la tripulación de la "Esmeralda", permitió que el convoy transportando 2.500 hombres enviados a Antofagasta, pudieran llegar a salvo a su destino y evitó que la vital máquina rescatadora de agua pudiera seguir haciéndolo, para abastecer al ejército chileno en campaña.

    Días después, cuando se conocieron estos hechos, Chile entero se alzó orgulloso y satisfecho.

    El alma nacional, hasta entonces angustiada por la pasividad de nuestras armas, se manifestó de súbito vigorosa y plena de admiración por este ejemplo de heroísmo masivo.

    Se había producido la unidad nacional. Todas las voluntades se sumaron y aglutinaron en el esfuerzo común de vencer.

    Los mártires de Iquique dejaban señalado el camino de la victoria; cada chileno se sintió comprometido con el sacrificio de los héroes y comprendió que había que seguir la ruta de la entrega total al servicio de la Nación en guerra.

    Se produjo, por ende, la movilización torrentosa de la juventud y del pueblo a los cuarteles para integrar los cuadros movilizados; las mujeres intensificaron sus quehaceres para avituallar al ejército y algunas se alistaron como cantineras; los labriegos redoblaron su tarea campesina al tomar a su cargo las labores de los ausentes que dejaron sus herramientas por las armas.

    Pero, lo más importante de este combate, es que inflamó el espíritu patriota de los chilenos y reforzó la norma iniciada por Lord Thomas Alexander Cochrane y cumplida hasta la fecha, que es pelear contra el enemigo para "Vencer o Morir".

    Este hecho de armas creó una mística que acompañó a las fuerzas chilenas durante toda la guerra, que permitió lograr la victoria final a pesar de los inmensos sacrificios y penurias soportadas por nuestras tropas.

    Así, cuando el ejército preparaba sus tropas para tomar el Morro de Arica, bastaron dos regimientos para tomarlo en 55 minutos; el mismo espíritu acompañó en las batallas de Chorrillos y Miraflores, que abrieron la capital peruana a las tropas del General Manuel Baquedano y fue ese el motivo que se inmolaran 77 chacabucanos en la aldea de La Concepción, ante fuerzas inmensamente superiores.

    Se puede decir con propiedad que en Iquique se ganó la Guerra del Pacífico.

    9. Causas y Consecuencias.

  • Causas:

    • El salitre de Tarapacá.

    • Tratado secreto. En 1873 Perú y Bolivia firmaron un tratado de alianza defensiva.

    • Argentina y el tratado secreto, el presidente Sarmiento obtuvo la adhesión al tratado secreto y los necesarios créditos de guerra. (Septiembre de 1873)

    • Tratado de 1874, entre Bolivia y Chile.

    • Daza y la compañía de salitre. Chile y la compañía entablaron reclamaciones, pero Daza ordeno cobrar el impuesto.

    • Ocupación de Antofagasta (1879). Violación del tratado de 1874.

  • Consecuencias:

  • Económicas.

    El desenlace victorioso de la guerra repercutió finalmente en un alza del valor de cambio de la moneda chilena. Al mismo tiempo la ocupación militar de las salitreras hizo que se incrementara la producción y, por consiguiente, la recaudación por derechos de aduana. Por otra parte, la conclusión de la guerra determino que bajaran los tipos de interés, de lo que se beneficiaron los agricultores y los deudores en general. Los bancos construyeron a esta situación de balanza económica ampliando sus márgenes de crédito.

    Durante la contienda, el gobierno peruano había emitido pagares hipotecarios denominados "certificados", que fueron adquiridos por numerosas extranjeros, quienes los conservaron. Al finalizar la guerra el gobierno de Santa María los reconoció entregándoles las salitreras a bajo precio. Uno de estos patentados y el negociante de estos fue John North, quien llegó a dominar prácticamente toda la actividad económicas de Tarapacá a partir de 1885.

    Territorial.

    Chile al salir victorioso, el territorio chileno creció considerablemente, quedando Antofagasta, Arica y Tacna en nuestro poder. Luego de un plebiscito, Tacna pasa a manos de Perú.

    Bolivia se queda como un país mediterráneo.

    Chile queda como una potencia militar a nivel mundial.

    LAMINAS.

    GUERRA CONTRA LA CONFEDERACION PERÚ-BOLIVIANA

    Guerras en Chile
    Combate naval de Casma.

    Manuel Blanco Encalada.

    Andrés de Santa Cruz.

    GUERRA DEL PACIFICO.

    Carlos Condell de la Haza.

    Arturo Prat Chacón.

    Hundimiento de la Esmeralda.

    GUERRA CONTRA ESPAÑA.

    Bombardeo a Valparaíso.

    Juan Williams Rebolledo.

    Comandante Méndez Nuñez.

    BIBLIOGRAFIA.

    • Manual de historia de chile, Francisco Frías Valenzuela, ZIG-ZAG.

    • Enciclopedia de Chile, Océano, volumen 3.

    • CD interactivo Historia de Chile 2.1, Hugo Román.

    • Sitio Internet: www.armada.cl

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