Erasmo de Rotterdam

Filosofía renacentista. Humanismo. Escolasticismo racionalista

  • Enviado por: Carla Quiñones
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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ERASMO DE ROTTERDAM (c. 1466-1536), escritor, erudito y humanista holandés,
principal intérprete de las corrientes intelectuales del renacimiento en el
norte de Europa.
Nació el 26 o 27 de octubre, probablemente de 1466, en Rotterdam, hijo
ilegítimo de un sacerdote, Roger Gerard, y de la hija de un médico. Asistió
a severos colegios monásticos en Deventer y Hertogenbosch y, después de la
muerte de su padre, se hizo agustino en Steyn. En 1492 se ordenó sacerdote y
trabajó para el obispo de Cambray, estudiando las filosofías escolástica y
griega en la Universidad de París. Disgustado por la vida sacerdotal, buscó
un empleo secular, y más tarde recibió la dispensa papal para vivir y vestir
como erudito laico.
Desde 1499 viajó incansablemente de ciudad en ciudad trabajando como
profesor y conferenciante, escribiendo constantemente e investigando
manuscritos antiguos. Mantuvo una voluminosa correspondencia -se conservan
más de mil quinientas cartas- con importantes personajes de la época. A lo
largo de cuatro viajes a Inglaterra trabó amistad con eruditos de la nueva
enseñanza humanista como John Colet, fundador del colegio Saint Paul de
Londres, Thomas Linacre, fundador de la Real Universidad de Medicina, Tomás
Moro, escritor y Lord Canciller de Inglaterra, y William Grocyn, profesor de
griego en Oxford. Él mismo enseñó griego en Cambridge, con lo que contribuyó
al establecimiento del humanismo en Inglaterra, y en especial, al desarrollo
de los estudios clásicos en la enseñanza cristiana. Mientras estuvo en
Italia se doctoró por la Universidad de Turín y se hizo amigo del editor
veneciano Aldo Manuzio. En la ciudad suiza de Basilea fue amigo y redactor
del editor Johann Froben y en esta misma ciudad murió el 12 de julio de
1536.
La obra de Erasmo pone de manifiesto su enorme erudición y elegante estilo
latino, que amenizaba con paciencia e ingenio. Adagios (1500, ampliados en
1508), una recopilación de proverbios latinos, estableció su reputación como
erudito. La mayor parte de sus primeras obras atacan las prácticas corruptas
de la Iglesia y el escolasticismo racionalista fomentado por los clérigos.
En Manual del caballero cristiano (1503) y su famosa sátira Elogio de la
locura (Encomion moriae seu laus stultitiae, 1511), que dedicó a Moro, aboga
por una vuelta a la primitiva ética cristiana. Aunque su obra más
trascendente fue la traducción al griego del Nuevo Testamento (1516), basado
en manuscritos nuevos, con notas críticas y acompañada de una nueva
traducción latina, que demostraba lo poco rigurosa que era la Vulgata
latina. Por estas obras, que influyeron a los reformadores religiosos de la
época, se le llama padre de la reforma.
Erasmo expuso sus opiniones progresistas acerca de la educación en Sobre el
método del estudio (1511) y La enseñanza firme pero amable de los niños
(1529). Sostenía que el latín elemental y el cristianismo básico han de
enseñarse en el hogar antes de empezar el bachillerato formal a los siete
años. El latín también debía enseñarse primero de manera coloquial y después
a través de la gramática, un método similar a las técnicas actuales de
enseñanza. También es avanzada su defensa de la educación física, su crítica
a la disciplina severa y su insistencia en despertar el interés de los
alumnos.
En 1517, cuando la reforma se convirtió en un tema candente bajo el
liderazgo decidido de Martín Lutero, la vida intelectual de Erasmo cambió de
dirección. Hasta entonces admirado y temido como crítico, se volvió
apologista, en realidad sin confiar en los católicos ni en los reformistas y
siempre rehusando tomar partido. Siguió siendo católico aunque con
frecuencia se asoció con los reformistas. Por los continuos ataques, en sus
Coloquios (1518), a los males y errores de las autoridades eclesiásticas y a
las supersticiones le acusaron de luterano, acusación que negó con
vehemencia. También le acusaron de disimular sus verdaderas opiniones por
miedo a las consecuencias. Para rebatirlo escribió una declaración completa
de su posición teológica, Disquisición acerca del libre albedrío (De libero
arbitrio, 1524), que incluye un ataque brillante a Lutero. El contraataque
de Lutero provocó una polémica final de Erasmo, Hyperaspistes (1526).
Mientras tanto preparó muchas ediciones eruditas de las obras de los padres
de la iglesia con el editor Froben.
Aunque se le considera precursor de la Reforma y sus obras fueron incluidas
en el Indice de Obras Prohibidas por el Concilio de Trento, su guerra contra
la ignorancia y la superstición procede más de sus convicciones de humanista
que como teólogo. Después de su muerte sus obras fueron prohibidas por la
Iglesia católica y denunciadas por muchos protestantes, pero anticiparon la
tolerancia en los Países Bajos y las obras de Voltaire, Anatole France,
Bertrand Russell y otros. No fue un reformador religioso, como Lutero y
Calvino, ni quiso participar en discusiones teológicas; fue un auténtico
hombre de letras y, como humanista, un precursor de la época. Existe una
Universidad Erasmo en Rotterdam y la red de la Comunidad Europea para los
intercambios académicos se llama ERASMUS en su honor.