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El hombre en la historia de la filosofía


Evolución histórica. Origen humano. Antropología filosófica. Ser. Arjé. Dios. Racionalismo. Angustia existencial. Idealismo. Materialismo



Filosofía y Ciencia
 
El hombre en la historia de la filosofía

El hombre en la historia de la filosofía

El hombre en la historia de la filosofía
Tenemos un plan para ti
 



EL HOMBRE COMO PROBLEMA PRIMORDIAL EN LAS DIFERENTES EDADES

 

 

 

 

COLEGIO NACIONAL SAN JOSÉ DE GUANENTÁ INTEGRADO

 

 

 

 

GESTORES DEL PROYECTO:

 

 

 

 

 

SANGIL

NOVIEMBRE 27 DE 2001

JUSTIFICACIÓN

 

 

 

Con el presente proyecto estudiaremos el proceso histórico que ha sufrido la filosofía, haciendo un breve recorrido por la problemática de la cual se ha ocupado en cada uno de los periodos, antes de hablar del hombre con el fin de poder comprender su relación con las circunstancias y la realidad de cada momento. Para así posteriormente aprender y mirar como la pregunta por el hombre está desde los tiempos más antiguos. En los griegos fue la pregunta por su ser; su constitución, es decir, su arjé. En los filósofos medievales comprender el hombre como creación de Dios; en la filosofía moderna, el hombre moderno, es decir, al hombre dominador de la naturaleza, lógico, eminentemente racional, productivo y científico. Por último la edad contemporánea que se basó en la angustia sobre la existencia del hombre.

 

Se pretende pues compenetrarnos con el mundo de las ideas antropológicas conociendo de cerca las diferentes teorias que en diferentes momentos y circunstancias de la historia, plantearon los filósofos sobre el problema del origen del hombre; es preciso conocer la forma como todas estas ideas forman una cadena, una pirámide de ideas, desde la primera teoría de Sócrates hasta la de Nietzche.

 

Este trabajo nos permite darnos cuenta y conocer las dos tendencias que se establecieron, irreconciliables, sobre el origen del hombre: la idealista y la materialista.

 

Con esta investigación hemos adquirido bases, que nos permiten forjarnos una idea sobre nuestra constitución y nuestro origen, desde diferentes puntos de vista, para así poder amalgamar todas esta ideas y producir una conclusión o solución sobre nuestra realidad.

 

Para nosotros este proyecto nos sirve para aumentar los conocimientos; practicar el método de las competencias, lograr el hábito de leer; para así poder confrontar las ideas de los diferentes autores; adquiriendo un amplio conocimiento en el ámbito antropológico; para poder presentar unas buenas pruebas de estado.

 

Por otro lado este proyecto nos sirve para comenzar nuestro camino de preparación y enfrentarnos al cambio de un colegio a una universidad, debido a que este método lo manejamos por medio de proyectos, aplicando los diferentes tipos de competencias.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

OBJETIVO GENERAL

 

 

Obtener por medio de este trabajo las concepciones básicas, o información más importante; que nos permita a nosotros como estudiantes, sentar una posición personal con fundamento respecto a los conceptos que del hombre se ha estudiado durante todo el periodo filosófico y la reflexión sobre el importante problema; “el hombre”.

 

 

 

 

 

OBJETIVOS ESPECIFICOS.

 

 

 

  • ð     Entender la antropología como una ciencia que permite satisfacer la necesidad de conocimiento sobre el hombre y que a su vez es un importante constituyente de la filosofía en general.

 

  • ð     Saber y comprender por medio del trabajo que el hombre aspira a buscar el conocimiento, la felicidad y la vida.

 

  • ð     Identificar el hombre como un ser íntimamente relacionado con su medio, en términos políticos, sociales y económicos

 

  • ð     Reconocer que cada hombre posee un pensamiento autónomo

 

 

  • ð     Identificar las principales tendencias de la antropología filosófica en las diferentes edades.

 

 

 

 

 

EL HOMBRE COMO PROBLEMA PRIMORDIAL EN LAS DIFERENTES EDADES.

 

  

¿Qué es el hombre?

 

 

 

Antecedentes:

 

 

El primer periodo de la filosofía se ubica entre el siglo VI antes de Cristo. Es el resultado de la originalidad griega que deja de lado las explicaciones míticas y busca comprender el mundo como una totalidad, dando explicaciones cada vez más racionales y menos facilistas y del desarrollo de estos nuevos planteamientos dentro de la cultura Helénica y Romana.

 

Esta nueva forma de explicarse la realidad se manifestó no solo en la filosofía, si no en la ciencia, el arte y la política. El hombre griego abrió los ojos al mundo, hizo imitaciones de sus observaciones y, consiente de su libertad, genero una nueva forma de convivencia política con la participación de todos, llamada democracia.

 

El primer problema en el cual se quiso encontrar unidad fue en la composición del cosmos. Como idea básica se tenia que esa composición es materia. ¿Pero qué tipo de materia?, fue así que ante esta pregunta se establecieron dos tendencias:

 

Una sensualista, orientada a determinar un elemento visible en la naturaleza, que por su mayor presencia o importancia en el mantenimiento de la vida, se considera la materia constitutiva.

 

En este grupo se encontraron filósofos como: Tales de Mileto quien preocupado por determinar el primer principio de todas las cosas, cree encontrarlo en el elemento básico “el agua”; Anaxímenes quien considera el aire como primer principio, antes que el agua, y dice “que del aire surge todo ya sea por condensación o por dilatación”; Heráclito de Efeso se dedico a observar el ciclo evolutivo que siguen los seres vivientes: nacen, crecen y mueren; entonces llego a la conclusión de que todo cambia y se modifica; este descubrimiento fue resumido en su frase más famosa “No podemos bañarnos dos veces en el mismo río”. Este cambio que surge la naturaleza, Heráclito lo determina como el devenir; y lo simboliza con el fuego, aquel fuego vivo, eterno e inextinguible es el principio y el fin de todas las cosas; con la representación del fuego solo quería decir: “Ningún ser humano, ni divino ha hecho este mundo, sino que siempre fue, es y será eternamente fuego vivo que se enciende según medida y según medida se apaga”. El último filósofo que perteneció a esta tendencia fue Empédocles quien dijo que la naturaleza estaba constituida por cuatro raíces principalmente; el agua, el aire, la tierra y el fuego. Estos cuatro elementos son irreductibles entre si. El origen, la destrucción y los cambios en los seres se explican por mezcla o separación de partículas desprendidas de las cuatro raíces originales. El movimiento que las hace relacionar es producido por dos fuerzas antagónicas, el amor y el odio, que operan alternativa y mecánicamente, una para unir y otra para disgregar.

 

La segunda tendencia, fue la racionalista donde consideran que determinar como elemento constitutivo de la materia a un elemento claramente caracterizable, no es lícito por cuanto de sus características específicas no se puede desarrollar las características de otros fenómenos muy diferentes. Conciben entonces una entidad que elimina cualquier tipo de característica sensible, es decir que ignoran todo aquello que está sujeto a la apreciación de los sentidos; a esta tendencia participaron filósofos como:

 

Para Anaximandro la materia primordial debía ser más sutil y universal que los elementos primordiales conocidos, algo infinito e indeterminado. Él lo denomina apéiron: lo infinito e indeterminado. Para Anaximandro todos los seres surgen del apéiron por un proceso de separación o disociación de los contrarios. Un movimiento eterno en su interior produce perennes remolinos que dan origen a distintos mundos y diferentes elementos por disociación en cada uno de ellos. Estos elementos son ordenados según la gravedad. El apéiron es también el fin de todas las cosas, la diferenciación primitiva de elementos produce un desequilibrio, una especie de injusticia cósmica que debería pagarse mediante el retorno al equilibrio absoluto original. Anaximandro decía “Que de donde proviene el nacimiento de las cosas, de allí proviene su corrupción por necesidad. Debe pagar, en retorno, la reparación y la pena de su injusticia, según el orden del tiempo”. Este apéiron es concebido por Anaximandro como una sustancia divina.

 

Otro de los filósofos que perteneció a esta tendencia fue Anaxágoras quien coincidió con Empédocles al asegurar que nada se crea ni se destruye, solo hay una mezcla o separación de cosas existentes. Esta mezcla o separación de los elementos los produce unos gérmenes, que son eternos, indestructibles, inmutables e infinitos en números. Por otro lado Demócrito aseguraba que los seres naturales estaban compuestos por un infinito numero de cuerpos , indivisible por su pequeñez y su volumen. Estos cuerpos recibieron el nombre de átomos. Estos átomos son impenetrables, indestructibles, eternos, pesados y todos de la misma naturaleza. Sin embargo entre ellos una infinita variedad de formas externas y de magnitudes; las cuales son las que permiten la diferencia de los cuerpos de la naturaleza. Estos átomos están situados en el espacio vacío o “no ser”.

 

Por último encontramos a Parménides, quien encontró que lo único común e indispensable a toda cosa era el ser, y que por tanto este debía ser el constituyente fundamental a toda cosa; con esta concepción Parménides funda la rama de la filosofía llamada ontología.

De esta manera al reflexionar sobre el ser, se dan cuenta que el ser más cercano, con el que más experiencia y del cual necesitan conocer más es el propio ser del hombre.

 

Mientras que para el hombre antiguo el mundo es algo que existe ahí , desde luego, que es siempre y que por tanto, nunca es cuestión primaria, para el cristianismo se convierte en el primer problema.

 

Es por eso que con el tiempo, el problema de la naturaleza planteado por la filosofía griega, es desplazado por el problema de la incidencia de Dios en la vida del hombre y del mundo.

 

La llegada del pensamiento cristiano a la cultura occidental fue tan fuerte, que influenció toda la filosofía, la cultura, la política y la economía medieval; dando origen a dos circunstancias particulares:

 

La primera hacia el año 300 a de c. Donde el Imperio Romano se extiende por todo el Mediterráneo y tuvo el dominio de muchos territorios; pero su división interna le restaba poder y estabilidad para gobernar los territorios colonizados.

 

La segunda que surge a partir del año 60 d de c. Donde las comunidades cristianas se extienden por todo el Imperio Romano; y a pesar de ser perseguidas, se mantuvieron firmes con numerosos adeptos.

 

El emperador Constantino, que se convirtió al cristianismo, en el año 314 oficializa la religión cristiana como la religión del Imperio Romano.

 

La religión cristiana caracterizó el estilo de vivir y de pensar del hombre de la edad media.

 

La filosofía Medieval cristiana, quiso expresar, en términos de reflexión racional, una nueva visión del universo derivada del cristianismo. Por esto el desarrollo de la filosofía en Europa, entre el siglo v y el siglo xv, se planteó principalmente el problema de Dios y del mundo, confundiendo en algunos casos la teología con la filosofía.

 

Mientras en los países occidentales el cristianismo remoldeaba la cultura heredada del imperio Romano, en oriente la situación era un poco distinta. Durante el medioevo, el mundo de rasgos Romanos y Bizantinos cedió terreno a una naciente cultural de inspiración religiosa, pero con un ímpetu y unas aspiraciones distintas a las del cristianismo. “el Islam”.

 

En muy pocos años esta nueva fe conquistó todas las colonias del antiguo Imperio Bizantino, España, las islas del Mediterráneo y el sur de Francia. A medida que avanzaba en su conquista, el pueblo musulmán adoptó aquellos tesoros de la cultura que aquellos países sometidos tenían para ofrecer. De los antiguos países del cercano oriente, de Egipto y de Siria; el Islam recibió una fuerte influencia de la cultura helénica y con ella, la herencia directa de la filosofía y la ciencia griega.

 

Por otro lado encontramos la época del renacimiento que fue un periodo de transición entre la edad media y moderna, esta época abarca aproximadamente desde el siglo XII hasta el siglo XVI, sucedieron una serie de transformaciones drásticas en el desarrollo de la cultura occidental.

 

Hay que destacar entre otros, la implantación del método científico y el desarrollo técnico del arte, que creó una forma de ver el mundo basada en la perspectiva, forma que aún hoy consideramos la más adecuada.

 

Algo que reúne y que caracterizó a todos los pensadores, artistas y políticos del renacimiento es su compromiso con una actitud crítica frente a la herencia y las tradiciones que recibieron del medioevo.

 

A partir de una misma actitud, la mayoría de filósofos y artistas generaron, sin embargo, respuestas distintas que descansaban sobre puntos de vista particulares. De esta manera se explica el hecho de que los filósofos de este periodo no pudieron agruparse alrededor de una tendencia o escuela.

 

A partir del siglo XV se hace evidente el conflicto entre la ciencia y la fe. Algunos astrónomos establecen teorías cosmológicas opuestas a las explicaciones que daba la iglesia. Es así como el concepto de racionalismo nace dentro de la filosofía moderna .

 

Algunos elementos que llevaron al racionalismo fueron, la liberación progresiva de los sistemas medievales. Pudiendo así implantarse las teorías de la física moderna propuestas por Nicolás Copérnico y Johannes Kepler.

 

Estos hechos llevaron a que el problema de Dios pasara a segundo plano, imponiéndose al hombre y su racionalidad como la fuente y base de todo conocimiento.

 

La filosofía moderna generó así una nueva forma de comprender al mundo desde el hombre ; esta nueva visión se puede expresar en los siguientes puntos.

 

  • ð     Se independiza la filosofía de la teología.

 

  • ð     Se centra la búsqueda del dominio de la naturaleza.

 

  • ð     La metodología se convierte en uno de los principales temas de la filosofía.

 

  • ð     Nace la afición por las ciencias experimentales o empíricas.

 

 

Los filósofos de esta época buscaban explicar el universo desde la razón científica donde decían que este era una estructura unitaria con unas leyes internas propias. La interpretación de dichas leyes le permitiría al hombre el dominio sobre la naturaleza.

 

Los primeros conceptos modernos colocaron a la matemática como la ciencia base para comprender el universo, subordinando a las demás ciencias.

 

Estos filósofos, al querer encontrar un principio evidente, es decir, que no necesitara explicación, se preocuparon en primer lugar, en hallar el método mas fiel y seguro que llevara hasta el conocimiento de dicho principio.

 

El universo, por ejemplo, fue considerado como un todo como una unidad que funcionaba por medio de leyes y cuya estructura era de carácter matemático, por tanto la razón podía conocerlo y dominarlo todo.

 

Para Pierre Laplace “si una inteligencia humana llegara a conocer el estado y funcionamiento de todos los átomos que componen el universo, el futuro sería predecible y el pasado deducible para esa inteligencia”.

 

Los conceptos filosóficos modernos poseían un carácter racional y matemático gracias a los aportes y al camino que abrió el pensamiento renacentista. Algunos de los elementos que llevaron al racionalismo en la filosofía moderna fue la liberación progresiva de los sistemas medievales, que no permitían la experimentación científica.

 

Para el racionalismo moderno el hombre y su racionalidad son la base de todo conocimiento. A partir de esto, la realidad se extendió desde el punto de vista del hombre y en cuanto al hombre hace parte de esta realidad también debe amplificársele a él, como objetivo de estudio, los principios racionales y los métodos de investigación científico

 

Por último encontramos la edad contemporánea que es ubicada entre finales del siglo XIX hasta nuestros días. Podemos decir que la filosofía contemporánea fue la respuesta a los profundos cambios que generó la reflexión filosófica y, especialmente el desarrollo de las ciencias y la técnica.

 

El racionalismo moderno condujo a la sociedad a un cambio en las relaciones sociales, diciendo que el intelecto humano era capaz de conocer y dominar las leyes que explican el universo.

 

Ese concepto matemático y mecánico, del universo y del hombre, hizo crisis en el desarrollo de las ciencias que perciben al universo material, no como una maquina de absoluta precisión sino como algo indeterminado y relativo. Esta nueva concepción se fundamenta principalmente de discontinuidad del físico alemán Max Planck formulado en 1900; la teoría de Albert Einstein, publicada en el año de 1921 y el principio de indeterminación del físico alemán Werner Heisemberg planteado en 1927.

 

La cultura generada por las dos guerras mundiales dejó en el siglo XX una sensibilidad especial por la vida, por lo pasajero y finito de la existencia.

 

La descomposición social generada por las guerras y la crisis económica mostraron al mundo unas fuerzas irracionales que el hombre no dominaba ni podía explicar racionalmente. El médico austriaco Sigmund Freud explicó las conductas irracionales del hombre desde un nuevo elemento, el inconsciente, y generó una nueva escuela en la psicología que buscaba comprender al hombre desde su irracionalidad. Esta escuela recibió el nombre de psicoanálisis.

 

Es así como la filosofía contemporánea se preocupó por la existencia de la vida y planteó explicaciones desde elementos no tan racionales, tales como la intuición y el inconsciente. Encontramos entonces planteamientos sobre la existencia, como la de filósofos franceses J.P. Sartre en su obra, “El ser y la nada” y A. Camus en “El hombre rebelde”. De igual manera es preciso citar al alemán Heidegger y su obra “El ser y el tiempo”.

 

Por otro lado otros filósofos se preocuparon por el análisis del lenguaje como fue el caso del filósofo Austriaco L. Wittgenstein.

 

Otro punto, el cual debemos resaltar de esta época, es el acercamiento al hombre y su realidad y la búsqueda de una expresión más humana, donde la tecnología y la ciencia no borren el sentimiento y la espiritualidad humanos.

 

El filósofo contemporáneo es un contestatario de la sociedad industrializada, tecnológica y deshumanizada, pretende por todos los medios darle valor a la existencia, explicar el sentido de la vida y del mundo. Un ejemplo de este nuevo modelo filosófico lo tenemos en nuestras culturas latinoamericanas, que se preocupan hoy por hacer una filosofía desde nuestra situación; desde nuestra circunstancia propia.

 

 

ARGUMENTATIVA

 

 

 

EDAD ANTIGUA

 

 

La pregunta sobre el hombre viene a cuestionarse desde los tiempos más antiguos en los griegos hasta nuestros días. Esta pregunta surge, de que los filósofos griegos en su afán por la búsqueda continua del principio de la naturaleza, se dan cuenta, de que el hombre hace parte de esta; y es por esto que vuelven la mirada sobre sí mismos, e intentan desentrañar el sentido de su ser para así poder crearse una imagen de sí mismos, que les permitiera encontrar la situación multifacética en la que se mueven.

 

Podemos decir entonces que el problema de la naturaleza empieza a pasar a un segundo plano, cuando Heráclito, se da cuenta que no puede buscar el secreto de la naturaleza sin haber buscado el secreto de sí mismo, diciendo así en una de sus frases más celebres “me he buscado a mí mismo”. Posteriormente, en el siglo V sofistas como Protágoras quien pone toda su atención filosófica en el tema del hombre hasta el punto de llegar a definirlo “como la medida de todas las cosas”. Sin embargo fueron Sócrates y Platón los primeros que se dedicaron a profundizar la búsqueda de la solución sobre la pregunta del hombre.

 

 

SÓCRATES

 

 

Filósofo griego, considerado el fundador de la filosofía moral o axiología, que ha tenido gran peso en la posterior historia de la filosofía occidental por su influencia sobre Platón.

Recibió una educación tradicional en literatura, música y gimnasia. Más tarde se familiarizó con la retórica y la dialéctica de los sofistas, las especulaciones de los filósofos jónicos y la cultura general de la Atenas de Pericles. En un principio continuó el trabajo de su padre, e incluso realizó un conjunto escultórico de las tres Gracias que permaneció en la entrada de la Acrópolis ateniense hasta el siglo II a.C. Durante la guerra del Peloponeso contra Esparta, sirvió como soldado de infantería con gran valor en las batallas de Potidea (432-430 a.C.), Delio (424 a.C.) y Anfípolis (422 a.C.).


Creía en la superioridad de la discusión sobre la escritura y, en virtud de esta convicción, pasó la mayor parte de su vida en los mercados y plazas públicas de Atenas, iniciando diálogos y discusiones con todo aquel que quisiera escucharle, y a quienes solía responder mediante preguntas. Creó así un método denominado mayéutica (o arte de “alumbrar” los espíritus) por el que lograba que sus interlocutores descubrieran la verdad a partir de ellos mismos. Según los testimonios de su época, era poco agraciado y de escasa estatura, lo que no le impedía actuar con gran audacia y dominio de sí mismo. Apreciaba mucho la vida y alcanzó una gran popularidad en la sociedad ateniense por su viva inteligencia y un sentido del humor agudo pero desprovisto de sátira o cinismo.

 

 

¿CÓMO?

 

Sócrates a pesar de las condiciones creadas por la guerra de Peloponeso, la cual lleva a Grecia a la decadencia de su civilización con la derrota y ruina de Atenas; después de esto Sócrates adopta una actitud diferente en su forma de filosofar; debido a que no es la naturaleza lo que le preocupa sino el hombre concreto y su conducta. Sócrates se basa principalmente en tres métodos para dar su teoría sobre el hombre; el primero la ironía que aplicaba en su frase del “solo sé que nada sé” con la cual pretendía llevar a cuestionar a cada persona que lo escuchara; mediante el dialogo (mayéutica), lleva a primer plano la discusión sobre los problemas fundamentales del hombre; Y por ultimo mediante la dialéctica, que es el arte de preguntar inteligente. Es así que gracias a este método llega a la conclusión de que el hombre es alma y participa de la naturaleza divina al provenir el alma de Dios.

Este logro prácticamente dice que el hombre es formado como una unidad de cuerpo y alma, y que la vida de este cuerpo depende exclusiva y únicamente del alma; es decir de la razón sobre nuestra animalidad.

De este modo el principio Socrático en el cual dice “conócete a ti mismo”, significa que el hombre debe conocer el alma y comprender que fue hecha a semejanza de Dios, lo cual permite distinguir el bien del mal y elegir sin duda alguna el bien.

 

 

 

¿POR QUÉ?

 

Podemos decir que su teoría sobre el hombre no apuntaba al conocimiento, si no a una reflexión alrededor del mismo hombre. Es por esta razón por la cual paso la mayor parte de su vida en los mercados y plazas públicas de Atenas, iniciando diálogos y discusiones con todo aquel que quisiera escucharlo, y a quienes solía responder mediante preguntas. Pues para Sócrates el dialogo era superior ante la escritura.

 

Otra razón por la cual Sócrates aplica este método es debido a que los sofistas al llevar a extremos insospechados la investigación sobre el secreto del hombre, llegan a la conclusión de que el hombre al ser la medida de todas las cosas, no podría establecerse un conocimiento verdadero sobre él, pues todos los hombres piensan y actúan distinto. Estas investigaciones sofistas, provocaron un impacto nefasto en la vida de las ciudades griegas. Fue así que ante este problema Sócrates eleva su voz con el único fin de poder señalar las falsedades y subrayar las inconveniencias de los postulados sofistas para la sociedad griega.

 

 

¿PARA QUÉ?

 

Mediante la mayéutica el objetivo principal de Sócrates era precisamente hacer mejores a los demás, hacer que cada uno se conociera a sí mismo, para así lograr que cada uno obtuviera su propia felicidad; donde incluía una vida virtuosa, buena y en conclusión una vida que valiese la pena ser vivida.

Otra de las razones que quería alcanzar por medio de este método era buscar un análisis detallado de las diversas cualidades y virtudes humanas; ya que la descripción en las cualidades y propiedades de la naturaleza no dice nada a cerca del hombre, y consideraba que ante todo, la investigación del hombre era mucho más importante y urgente que la investigación física. Para Sócrates el poder alcanzar el análisis de las diversas cualidades y virtudes humanas, significaría que podría revelar la verdad ultima del hombre.

 

 

PLATÓN

 

De joven, Platón tuvo ambiciones políticas pero se desilusionó con los gobernantes de Atenas. Más tarde fue discípulo de Sócrates, aceptó su filosofía y su forma dialéctica de debate: la obtención de la verdad mediante preguntas, respuestas y más preguntas. Aunque se trata de un episodio muy discutido, que algunos estudiosos consideran una metáfora literaria sobre el poder, Platón fue testigo de la muerte de Sócrates durante el régimen democrático ateniense en el año 399 a.C. Temiendo tal vez por su vida, abandonó Atenas algún tiempo y viajó a Megara y Siracusa.

En el 387 a.C. Platón fundó en Atenas la Academia, institución a menudo considerada como la primera universidad europea. Ofrecía un amplio plan de estudios, que incluía materias como Astronomía, Biología, Matemáticas, Teoría Política y Filosofía. Aristóteles fue su alumno más destacado.

Con la intención de conjugar la filosofía y la posibilidad de aplicar reformas políticas viajó a Sicilia en el año 367 a.C., para convertirse en tutor del nuevo tirano de Siracusa, Dionisio II el Joven. El experimento fracasó. Platón todavía realizó un tercer viaje a Siracusa en el 361 a.C., pero una vez más su participación en los acontecimientos sicilianos tuvo poco éxito. Pasó los últimos años de su vida impartiendo conferencias en la Academia y escribiendo.

 

 

¿CÓMO?

 

Por otro lado encontramos Platón del cual se puede decir que fue el primer filosofo en hacer un estudio detallado y amplio sobre el hombre. Platón inicia su teoría sobre el hombre partiendo de la pregunta ¿qué es el hombre?. Pues bien para Platón, el hombre es un alma que se sirve de un cuerpo, puesto que el alma es el principio del movimiento del cuerpo. Sin embargo para Platón el cuerpo es considerado como principio material, diferente del alma y hasta cierto punto incompatibles entre sí.

 

Es así que Platón define el cuerpo como una realidad sensible y natural sujeta al cambio y debido a esto es mortal; mientras que el alma es una realidad espiritual preasistente y a fin de lo divino. Pero ante esta definición surge una pregunta inevitable, si el cuerpo es mortal, y el alma una realidad espiritual preasistente ¿de donde entonces proviene el alma?, ¿Cómo llega a la existencia?. Platón explica la respuesta en El Timeo donde dice que el Damiurgo, o artífice (Dios) es el autor del alma humana, la cual no fue deducida del alma del mundo sino que cada alma es plasmada por el Demiurgo y este las entrega a los dioses creados, que son los astros, la tierra; para que así ellos puedan dar cuerpo y alimento y la recojan al partir de esta vida. En la teoría de Platón podemos encontrar que este divide el alma en dos partes; el alma irracional que esta integrada por una parte afectiva y otra apetitiva; y el alma racional que es la contemplación de lo que es verdad, la cual para que el hombre sea capaz de alcanzar este tipo de alma, debe renunciar totalmente a los sentidos y así poder contemplar intuitivamente el ser y lo más luminoso del ser; es decir la idea del bien.

 

 

¿POR QUÉ?

 

Platón adopta en su método la forma de diálogos, porque a través de esta exponía, discutía y criticaba las ideas filosóficas en el contexto de una conversación o un debate en el que participaban dos o más interlocutores, gracias a este método y mediante mitos donde aplicaba su teoría, pretendía dar a conocer su pensamiento filosófico. Una de las imágenes con la cual él explica su concepto a cerca del alma, es la del monstruo multiforme y policéfalo que adquiere la forma humana y el cual divide en tres partes: la de un hombre sabio que representa la inteligencia y la razón, la de un león valeroso que simboliza la pasión, el sentimiento y la voluntad; y la hidra de cien cabezas que sin duda alguna muestra los caprichos y deseos del hombre.

 

 

 

¿PARA QUÉ?

 

Platón con su teoría quería llegar a buscar la función de cada individuo, pues para él, el hombre por si solo no podría llegar a conocer su situación. Así mismo Platón a través de la educación, pretendía ubicar a cada ciudadano en el puesto que le corresponde desempeñar en la sociedad.

Por otro lado sus escritos dan un impacto en el pensamiento judío en la obra del filósofo Alejandrino. Así mismo logra ayudar a teólogos como Clemente de Alejandría, Orígenes y San Agustín de Hipótamo los cuales pertenecían al cristianismo.

 

Durante el renacimiento, gracias a la Academia Florentina, sus miembros estudiaron a Platón en griego antiguo. Es así que gracias a el pensamiento Platónico pensadores como Alfred North Whitehead, le rinden tributo al describir la filosofía como una simple “serie de anotaciones de Platón”.

 

 

 

ARISTÓTELES

 

 

A los 17 años de edad para estudiar en la Academia de Platón. Permaneció en esta ciudad durante aproximadamente 20 años, primero como estudiante y, más tarde, como maestro. Tras morir Platón (c. 347 a.C.), Aristóteles se trasladó a Assos, ciudad de Asia Menor en la que gobernaba su amigo Hermias de Atarnea. Tras ser capturado y ejecutado Hermias por los persas (345 a.C.), Aristóteles se trasladó a Pela, antigua capital de Macedonia, donde se convirtió en tutor de Alejandro (más tarde Alejandro III el Magno), hijo menor del rey Filipo II. En el año 336 a.C., al acceder Alejandro al trono, regresó a Atenas y estableció su propia escuela: el Liceo. Debido a que gran parte de las discusiones y debates se desarrollaban mientras maestros y estudiantes caminaban por su paseo cubierto, sus alumnos recibieron el nombre de peripatéticos. La muerte de Alejandro (323 a.C.) generó en Atenas un fuerte sentimiento contra los macedonios, por lo que Aristóteles se retiró a una propiedad familiar situada en Calcis, en la isla de Eubea, donde falleció un año más tarde.

 

 

¿CÓMO?

 

Aristóteles, quien fue el último filósofo, del cual podemos hablar en la edad antigua. En un principio su pensamiento acerca del hombre es totalmente Platónico, pero durante su estancia en Asia menor, Aristóteles se concentra en las investigaciones biológicas y entonces su concepto respecto al hombre presenta un profundo cambio.

 

El Estagirita toma su concepto antropológico basado principalmente, desde tres puntos de vista:

 

En la primera parte, lo define desde una parte ontológica; en esta parte Aristóteles, de acuerdo con su pensamiento donde define cada cosa según su función y a su capacidad, llega a la conclusión diciendo que el hombre es un “animal racional”; es decir un ser viviente dotado de razón.

 

En la segunda dimensión Aristóteles define al hombre desde su parte social, diciendo así que el hombre es un ser cívico, que necesita vivir en comunidad para así poder calmar sus necesidades; pero con la gran diferencia de aquellos animales que viven en comunidad como las abejas, el hombre es un ser dotado de razón (logos), y tiene la capacidad de reflexionar. Por último Aristóteles, estudia al hombre desde su dimensión ética, captándola desde una cierta praxis; es decir se cuestiona diciendo ¿Cuál es la tarea propia del hombre en cuanto hombre?. Aristóteles responde diciendo que la tarea propia del hombre en cuanto a hombre, es la vida humana, es decir el ser mismo del hombre. Para Aristóteles esta meta era constituida por la razón, el intelecto y el apetito; es decir hay que primero cuidar el cuerpo, educar el apetito y luego el alma, hasta el punto que pueda contemplar lo divino.

Sin embargo Aristóteles también se preguntó por la relación que existe entre alma y cuerpo.

 

Fue así que en su obra “tratado del alma” establece la conexión que hay entre alma y cuerpo como materia y forma.

 

Mediante esta obra Aristóteles decía que el alma es la que permite la realización del cuerpo; es decir, que si no es por el alma el cuerpo no puede interactuar; afirmando que el alma es principio de la vida que le daba la nutrición al cuerpo. Así pues estas dos son tan inseparables como la materia y la forma.

 

Observamos entonces que el pensamiento del estagirita es opuesto al de su maestro Platón; pues Platón decía que quería separar el cuerpo del alma para que esta tuviera conocimiento propio. Mientras que Aristóteles decía que cuerpo y alma son inseparables entre sí y que el alma existía en plantas, animales y en especial en el hombre.

 

 

¿POR QUÉ?

 

Aristóteles se inclina por este método, a pesar de que es discípulo de Platón, apartándose así radicalmente de él, porque su teoría de la división de la realidad en dos mundos no lo convence; pues para él, solo existe un mundo que es el real. Sin embargo sigue con el concepto de que el hombre, es una unión de cuerpo y alma; ser dotado de apetito y razón, siendo el animal más acabado y perfecto de la naturaleza, es sin embargo el animal más peligroso y el peor de todos, cuando se aparta de la ley y de la justicia. Como podemos observar, Aristóteles se convirtió en una de las figuras más grandes de todos los filósofos, puesto que fue el creador de la lógica.

 

 

¿PARA QUÉ?

 

El pensamiento de Aristóteles aporta elementos clásicos que permiten comprender la esencia del ser humano y las determinaciones que le son propias de su acción. Por otra parte pretendía enseñar que hay niveles de conocimientos distintos a la mera sabiduría filosófica.

 

Por otra parte su pensamiento es traducido al árabe en el ámbito del Islam; así pensadores como Averroes, son los que se encargan de aplicar, examinar y comentar la obra Aristotélica. En el siglo XIII el Occidente latino renovó su interés por la obra de Aristóteles y Santo Tomás de Aquino halló en ella una base filosófica para orientar el pensamiento cristiano.

 

La influencia de la filosofía de Aristóteles ha sido general, contribuyendo incluso a determinar el lenguaje moderno y el denominado sentido común, y su concepto del “Primer Motor” como causa final ha tenido un importante papel dentro de la teología. Antes del siglo XX, decir lógica significaba en exclusiva hacer referencia a la lógica aristotélica. Hasta el renacimiento, e incluso después, tanto poetas como astrónomos ensalzaron el concepto aristotélico del Universo. El estudio de la zoología estuvo basado en la obra de Aristóteles. En el siglo XX se ha producido una nueva apreciación del método aristotélico y de su relevancia para la educación, el análisis de las acciones humanas, la crítica literaria y el análisis político.

 

 

 

ARGUMENTATIVA GENERAL DE LA EDAD ANTIGUA

 


No sólo la disciplina de la zoología, sino el mundo del saber en general, parece justificar el comentario realizado por Darwin, quien llegó a afirmar que los héroes intelectuales de su época “eran simples colegiales al lado del viejo Aristóteles”.

 

Podemos decir entonces, que al preguntarse sobre el hombre, llega también la pregunta si el ser humano se puede conocer igual que como se conocen las cosas materiales, es decir mediante la observación y el experimento.

Ante estos interrogantes Sócrates responde negativamente, al mismo tiempo que dice que el único método para encontrar la esencia del hombre es mediante la mayéutica (diálogo); la cual aplicaría junto con sus interlocutores para descubrir la verdad acerca del hombre; llegando así a la conclusión que el hombre es alma y participa de la naturaleza divina al provenir el alma de Dios; por lo tanto le permite distinguir al hombre el bien del mal y escoger indudablemente el bien. Por otro lado se encuentra Platón quien se basa en las teorías de las ideas; por medio de la cual dice que la verdadera realidad no esta en las cosas; debido a que éstas solo son una participación de las ideas; Platón también divide al mundo en dos en un mundo corpóreo que son las cosas el cual es mudable corruptible y en un mundo ideal. Siendo discípulo de Sócrates considera que el hombre es la conformación de cuerpo y alma destacando el dominio del alma sobre el cuerpo pues para él el alma es una sustancia inmaterial que solo el hombre posee y que está unida al cuerpo; a diferencia de Sócrates, Platón divide el alma en dos partes, el alma irracional que esta conformada por una parte afectiva y otra apetitiva; y el alma racional que se puede decir que es casi imposible de alcanzar, pues para poder alcanzarla el hombre debe renunciar a sus sentidos y contemplar únicamente la idea del bien (Dios). Por ultimo aparece Aristóteles quien es discípulo de Platón el cual con el tiempo se aparta de la filosofía Platónica al no estar de acuerdo con la teoría de la división de la realidad en dos mundos, pues para el solo había uno que es el real; y afirma que la auténtica realidad es algo individual y concreto llamado sustancia, la cual se divide en forma que es la que hace que un ser sea tal ser determinado y no otro; y la materia que es el principio de las características individuales de los seres. Entonces la realidad según Aristóteles viene a ser una unidad inseparable entre materia y forma, lo cual significa que la materia es representada como el cuerpo y la forma que llamamos alma.

 

Estos tres filósofos se inclinan por estas teorías cada uno con sus respectivas razones; Sócrates se inclina por el método del dialogo debido a que su punto de vista era lógico y racional, con el cual pretendía hacer reflexionar a cada hombre sobre sí mismo. Platón no aplica el método del dialogo directamente pues él decidió plantear su teoría mediante el escrito, sin embargo cabe resaltar que sus escritos en cierta forma eran comprendidos como el diálogo de dos o más personas; y por último Aristóteles que lo único que pretendía demostrar con su filosofar era la razón del comportamiento del hombre y resaltar que aunque era el ser más completo de la naturaleza, también en cualquier momento podría convertirse en el ser mas salvaje y peligroso del universo.

 

Estos tres filósofos pudieron querer obtener diferentes metas en su forma de filosofar; pero cabe resaltar que tenían una en común, “solucionar el problema sobre el hombre”. Es así que Sócrates buscaba como principal objetivo, hacer que cada persona lograra llegar o alcanzar una felicidad plena, la cual solo se alcanza según él si cada uno logra llegar a conocerse a sí mismo; otra razón que utiliza Sócrates para aplicar su teoría y buscar solución al problema del hombre es debido a que los anteriores filósofos a él, solo se dedicaron a buscar el principio del arjé. Por otro lado el pensamiento Platónico sirvió para ayudar en su filosofar a teólogos como San Agustín, el cual perteneció al cristianismo o edad media. Y por último resaltar la importancia que tubo las obras Aristotélicas en el pensamiento de filósofos como Santo Tomás, quien encontró en estos escritos una base filosófica para orientar su pensamiento cristiano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EDAD MEDIA

 

 

El inicio de la era cristiana estuvo demarcado por un ambiente de preocupación espiritual. Entonces aparece una nueva concepción del universo, derivada del cristianismo, en que se le considera inacabado y por tal razón, imperfecto. Es así, también, que se forja la idea de un hombre nuevo, sentada sobre las bases de las concepciones antropológicas griegas, pero que sin duda está encaminada desde el pensamiento de fe y cristianismo de la nueva época.

 

Dentro de este largo proceso se puede destacar a dos autores muy importantes quienes sintetizan los principales momentos del pensamiento cristiano.

 

 

 

SAN AGUSTÍN

 

 

San Agustín elaboró un método sistemático de filosofía para la teología cristiana. Enseñó retórica en Cartago, Roma y Milán antes de bautizarse en el 387. Sus discusiones sobre el conocimiento de la verdad y la existencia de Dios parten de la Biblia y los antiguos filósofos griegos. Defensor enérgico del cristianismo, San Agustín elaboró la mayoría de sus doctrinas resolviendo conflictos teológicos con el donatismo y el pelagianismo, dos movimientos heréticos cristianos.

 

 

¿CÓMO?

 

San Agustín, quien considera al hombre formado por tres elementos; uno es el cuerpo material, al que no considera elemento constitutivo esencial y solo lo toma como un instrumento de uso para el alma; el alma, la cual define como “cierta sustancia dotada de razón que está allí para dominar y regir el cuerpo”. La considera como la causante de todos los males, ya que goza de libre albedrío. También considera el alma como inmortal, la cual es una exigencia de la naturaleza espiritual del hombre y una necesidad que nos explica el ser del hombre en la búsqueda de la felicidad plena, a la cual solo se llega en la eternidad.

 

Para San Agustín, la inmortalidad del alma, además de ser una exigencia de su naturaleza espiritual, es una necesidad para entender el ser del hombre que busca la felicidad plena y que no es asequible en esta vida. Define además las funciones del alma como la memoria, el entendimiento y la voluntad. Por último San Agustín nombra al espíritu como tercer constituyente del hombre.

 

Así, para San Agustín el hombre es un espejo de Dios, un reflejo de una Trinidad; osea, que sus actividades fundamentales: memoria, inteligencia y voluntad provienen también de la Divinidad. Entonces, según San Agustín, esas tres facultades del hombre corresponden a las tres personas de la Santísima Trinidad, y así como éstas constituyen una sola sustancia, de igual forma las tres facultades constituyen un alma única.

 

 

¿POR QUÉ?

 

 

Se puede decir que su pensamiento tiene una clara influencia platónica que algunos tratan de denominar neoplatonismo, diferenciándose en que el pensamiento de San Agustín es basado en la fe del cristianismo. Esta exposición antropológica nace porque San Agustín desea acercar más el hombre a Dios casi hacerlo parte de ese ser divino, es así que su visión antropológica, se basa en Dios al mostrar en el hombre un carácter netamente de reflejo en Dios.

 

San Agustín aplica esta teoría pues tomó como punto de partida la concepción teológica para afirmar que en el hombre existe una estructura tridimensional; se basa en que si el hombre fue creado a semejanza de Dios, uno y trino, su imagen sería una unidad tridimensional. Así San Agustín por el método reflexivo, comienza a demostrar la tridimensionalidad del hombre hasta concluir que el hombre se constituye por memoria, inteligencia y voluntad; así como Dios está constituido por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

 

 

 

¿PARA QUÉ?

 

San Agustín quería demostrar al hombre como una imagen de Dios; además, quería acercar más el hombre hacia Dios, crear una conciencia hacia Dios; y es para esto que San Agustín habla del hombre. Lo hace para mostrar al hombre como un espejo de Dios, que por ser parecido a Dios también constituye una trinidad.

 

San Agustín toma como punto de partida la concepción teológica para afirmar que en el hombre existe una estructura tridimensional; se basa en que si el hombre fue creado a semejanza de Dios, uno y trino, su imagen sería una unidad tridimensional. Así San Agustín por el método reflexivo, comienza a demostrar la tridimensionalidad del hombre hasta concluir que el hombre se constituye por memoria, inteligencia y voluntad; así como Dios está constituido por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Es entonces que San Agustín en su incesante búsqueda nos muestra que en el hombre se esconde una unidad trina parecida a Dios.

 

 

Gracias a su forma de filosofar San Agustín adquiere la importancia entre los padres y doctores de la Iglesia la cual es comparable a la de San Pablo entre los apóstoles.

 

 

 

SANTO TOMÁS

 

 

Otro filósofo de la edad Media es Santo Tomás, Filósofo y teólogo italiano, en ocasiones llamado Doctor Angélico y El Príncipe de los Escolásticos, cuyas obras le han convertido en la figura más importante de la filosofía escolástica y uno de los teólogos más sobresalientes del catolicismo.


Estudió en el monasterio benedictino de Montecassino y en la Universidad de Nápoles. Ingresó en la orden de los dominicos todavía sin graduarse en 1243, el año de la muerte de su padre. Su madre, que se oponía a la entrada de Tomás en una orden mendicante, le confinó en el castillo familiar durante más de un año en un vano intento de hacerle abandonar el camino que había elegido. Le liberó en 1245, y entonces Tomás viajó a París para completar su formación. Estudió con el filósofo escolástico alemán Alberto Magno, siguiéndole a Colonia en 1248. Como Tomás era de poderosa constitución física y taciturno, sus compañeros novicios le llamaban Buey Mudo, pero Alberto Magno había predicho que “este buey un día llenará el mundo con sus bramidos”.

 

 

¿CÓMO?

 

Santo Tomás , al igual que San Agustín, se inspira en la filosofía griega, particularmente en Aristóteles, para darle un nuevo carácter a su filosofía, esclarecida por el pensamiento cristiano.

 

Santo Tomás nos muestra al hombre como la composición de dos substancias incompletas: el alma y el cuerpo; las cuales, cuando se unen, forman una naturaleza completa y singular. Alma y cuerpo entran en la constitución de su esencia, tanto es así que el hombre no es ni su alma, ni su cuerpo, sino la unión de ambos.

 

Para Santo Tomás el alma es individual e inmortal; no es sustancia separada, porque es forma de cuerpo, sino sustancia espiritual. Santo Tomás con un lenguaje más preciso la llama “sustancia intelectual”. Su creador es Dios; el alma está en todo el cuerpo y requiere de este para manifestarse. El pensamiento de Santo Tomás es el resultado, no solo de una especulación desarraigada de la realidad histórica, sino el producto de la encarnación en las circunstancias y conflictos de su época. Su objetivo central fue demostrar la existencia de Dios.

 

 

¿POR QUÉ?

 

Santo Tomás de Aquino buscó reconciliar la filosofía Aristotélica con la teología agustiniana. Tomás utilizó tanto la razón como la fe en el estudio de la metafísica, filosofía, moral y religión. Aunque aceptaba la existencia de Dios como una cuestión de fe, propuso cinco pruebas de la existencia de Dios para apoyar tal convicción.

 

Reconciliando el énfasis agustino sobre el principio espiritual humano con la afirmación averroísta de la autonomía del conocimiento derivado de los sentidos, Tomás de Aquino insistía en que las verdades de la fe y las propias de la experiencia sensible, así como las presentaba Aristóteles, son compatibles y complementarias. Algunas verdades, como el misterio de la Encarnación, pueden ser conocidas sólo a través de la revelación, y otras, como la composición de las cosas materiales, sólo a través de la experiencia; aun otras, como la existencia de Dios, son conocidas a través de ambas por igual. Así, la fe guía al hombre hacia su fin último, Dios; supera a la razón, pero no la anula. Así, en este caso, el hombre es una reconciliación entre el hombre y la fe.

 

Santo Tomás se encarga de organizar el conocimiento de su tiempo y ponerlo al servicio de su fe. En su esfuerzo para reconciliar fe con intelecto, creó una síntesis filosófica de las obras y enseñanzas de Aristóteles y otros sabios clásicos. Santo Tomás consiguió integrar en un sistema ordenado el pensamiento de estos autores con las enseñanzas de la Biblia y la doctrina católica.

 

 

¿PARA QUÉ?

 

Su objetivo central fue demostrar la existencia de Dios. Santo Tomás intenta, con una grandiosa visión metafísica unir la razón y la fe, aspectos que San Agustín, separaba radicalmente.

 

El éxito de Santo Tomás fue inmenso; su obra marca una de las escasas grandes culminaciones en la historia de la filosofía. Después de él, los filósofos occidentales sólo podían elegir entre seguirle con humildad o separarse radicalmente de su magisterio. En los siglos posteriores a su muerte, la tendencia dominante y constante entre los pensadores católicos fue adoptar la segunda alternativa. El interés en la filosofía tomista empezó a restablecerse, sin embargo, hacia el final del siglo XIX. El tomismo permanece como una escuela importante en el pensamiento contemporáneo. Entre los pensadores, católicos y no católicos, que han trabajado dentro del marco tomista, han estado los filósofos franceses Jacques Maritain y Étienne Gilson.


Santo Tomás fue un autor prolífico en extremo, con cerca de 800 obras atribuidas. Las dos más importantes son Summa contra Gentiles (1261-1264), un estudio razonado con la intención de persuadir a los intelectuales musulmanes de la verdad del cristianismo y, sobre todo, Summa Theologiae (que comenzó a escribir en 1265 y dejó inconclusa).

 

 

 

ARGUMENTATIVA GENERAL DE LA EDAD

MEDIA

 

 

La filosofía medieval, toma como base, el estudio de las teorías de los filósofos de la edad antigua como Aristóteles y Platón para dar una respuesta al problema del hombre; pero, solo como base o aporte teórico, ya que la antropología medieval estuvo notablemente demarcada por un pensamiento propio como lo fue el cristianismo, ya que toda la filosofía de la época gira en torno a esta corriente religiosa.

 

El hombre, para la filosofía medieval, es un ser creado a imagen y semejanza de Dios, compuesto de cuerpo y alma, es así que San Agustín le da mayor importancia al alma siendo esta una parte esencial del hombre , diciendo que no necesita de un cuerpo como constitución esencial, mientras Santo Tomás le dan una misma importancia al alma y al cuerpo, ya que el hombre es alma y cuerpo; además el uno sin el otro no podrían conformar al hombre. Este ser recibe, entonces, la responsabilidad de dominar el mundo gracias a su entendimiento.

 

La antropología medieval considera, entonces, al hombre como una criatura de Dios, ordenada hacia la búsqueda de la felicidad en la vida eterna.

 

 

 

 

 

 

RENACIMIENTO

 

 

Al pasar al renacimiento, que es un periodo de transición entre la edad media y la edad moderna, encontramos filósofos como Nicolás de Cusa y Nicolás Maquiavelo.

 

 

 

NICOLAS DE CUSA

 

 

¿CÓMO?

 

Para Nicolás de Cusa, con una nueva concepción, planteó a Dios y al Hombre como los dos polos opuestos de una relación de contrarios que se atraen, en donde el hombre reconoce las limitaciones de su capacidad discursiva (docta ignorancia), pero también el lugar preponderante que ocupa en la creación gracias al entendimiento que tiene de Dios.

 

Dice que el hombre es Dios, aunque no de un modo absoluto, porque es hombre. Entonces, el hombre puede ser un Dios humano o humanamente un Dios. Dice, también, que el hombre es un mundo, aunque no es de manera contraído todo, por ser hombre. El hombre es un microcosmos o un mundo humano.

 

Nicolás de Cusa, además, reconoce la perfección de la totalidad del universo y que esta resplandece mas en aquella parte llamada hombre, por eso lo considera como un mundo perfecto aunque sea pequeño y forme parte del grande. Es en consecuencia que lo que el universo posee de un modo universal, el hombre lo posee de un modo particular.

 

 

¿POR QUÉ?

 

El aplica este método pues la esencia de su doctrina reposa en la idea de la "docta ignorancia" (que es el título de su libro más conocido) la que se presentó con la fuerza de una revelación durante el transcurso de uno de sus viajes, siendo el fruto de años de búsquedas, estudios e intuiciones acerca del insondable misterio de la Unidad, que para Cusa es el verdadero principio que "concilia los opuestos" (la coincidentia oppositorum), en donde las contradicciones inherentes a las cosas creadas se "resuelven" en lo que por su naturaleza de orden puramente metafísico, está más allá de cualquier determinación o existencia polarizada y dual. Otra razón por la cual aplicó esta filosofía es por el hecho de ser en parte uno de los herederos del neoplatonismo cristiano.

 

 

 

¿PARA QUÉ?

 

Cusa con su metodología filosófica intenta llevar la idea de la "coincidencia de los opuestos" a todos los niveles de la vida, incluido el político, pues según entiende él, el gobierno de las cosas públicas ha de ser también expresión de la "concordia y la armonía universal", y debe tender permanentemente a ella. Esto le valió algunos disgustos, al tropezar con la actitud incomprensiva de ciertos gobernantes que despreciaban esa visión del mundo verdaderamente católica de lo que debe ser el Estado ideal regido por los mismos principios y leyes que ordenan el cosmos y la armonía mundial. La misma idea de concordia quiso llevarla al terreno religioso, y sus intentos por reunir de nuevo la Iglesia de Oriente y Occidente estaban inspirados en su lema religio una in rituum diversitate. Asimismo, Cusa inventó toda una serie de imágenes y juegos mágicos con los cuales pretendía ejercitar la meditación en la "coincidencia de los opuestos".

 

Otro de los grandes filósofos que podemos encontrar en el renacimiento es Nicolás Maquiavelo.

 

 

NICOLÁS MAQUIAVELO

 

 

Historiador y filósofo político italiano, cuyos escritos sobre habilidad política, amorales pero influyentes, convirtieron su nombre en un sinónimo de astucia y duplicidad.


Maquiavelo comenzó trabajando como funcionario y empezó a destacar cuando se proclamó la república en Florencia en 1498. Fue secretario de la segunda cancillería encargada de los Asuntos Exteriores y Guerra de la república. Maquiavelo realizó así importantes misiones diplomáticas ante el rey francés (1504, 1510-1511), la Santa Sede (1506) y el emperador (1507-1508). En el transcurso de sus misiones diplomáticas dentro de Italia, conoció a muchos gobernantes italianos, y tuvo ocasión de estudiar sus tácticas políticas, en especial las del eclesiástico y militar César Borgia, que en aquella época trataba de extender sus posesiones en Italia central. Entre 1503 y 1506 Maquiavelo reorganizó las defensas militares de la república de Florencia. Aunque los ejércitos mercenarios eran habituales en aquella época, él prefirió contar con el reclutamiento de tropas del lugar para asegurarse una defensa permanente y patriótica. En 1512, cuando los Medici, una familia florentina, recuperó el poder en Florencia y la república se desintegró, Maquiavelo fue privado de su cargo y encarcelado durante un tiempo por presunta conspiración. Después de su liberación, se retiró a sus propiedades cercanas a Florencia, donde escribió sus obras más importantes. A pesar de sus intentos por ganarse el favor de los Medici, nunca volvió a ocupar un cargo destacado en el gobierno. Cuando la república volvió a ser temporalmente restablecida en 1527, muchos republicanos sospecharon de sus tendencias en favor de los Medici.

 

 

¿CÓMO?

 

La filosofía de Nicolás Maquiavelo se basa principalmente en resaltar una de sus frases mas celebres “El hombre es malo por naturaleza”. Nicolás Maquiavelo desarrolla una visión de la historia y concepción antropológica, partiendo de que el ser humano no responde a los ideales propuestos por la moral.

 

En si Maquiavelo vislumbra una filosofía de tipo orético, el cual concibe al hombre como un ser naturalmente malo, sujeto a las pasiones y dispuesto a satisfacer su apetito insaciable, a causa de que, por su modo de ser, desean los hombres poseerlo todo y solo pueden alcanzar muy pocas cosas, originando así un estado de natural violencia.

 

Por otro lado Maquiavelo aplica esta reflexión antropológica, al mismo tiempo que da una diferencia tajante con los principios de la filosofía política anterior, trazando el eje sobre el cual debe fundarse una teoría política; es decir: para Maquiavelo lo principal a estudiar sobre el hombre era el conocimiento de su naturaleza y las pasiones que la determinan.

 

 

¿POR QUÉ?

 

 

Dice que el hombre es malo por naturaleza porque los hombres se revelan en su cotidianidad, malvados, desagradecidos, veleidosos, propensos a la simulación y al disimulo, temerosos del peligro, y ansiosos por lo material; hasta el punto de llegar a olvidar mas rápido la muerte de su padre que la pérdida de su herencia.

 

Aplica este método porque quiere fijar una diferencia tajante con los principios de la filosofía política anterior, trazando el eje sobre el cual debe fundarse una teoría política: el conocimiento de la naturaleza humana y las pasiones que la determinan.

 

También porque quiere demostrar como a través de los tiempos, se presenta la permanente manifestación de lo mismo; es decir que todos los hombres nacen, viven y mueren de acuerdo con un orden invariable; donde su naturaleza siempre es impulsada por los mismos intereses, el cual es el amor al poder y a las cosas (codicia).

 

 

¿PARA QUÉ?

 

El pensamiento de Maquiavelo lo podemos encontrar en un comentario de la obra DECADAS del autor romano Tito Livio. En este estudio, Maquiavelo parte de los conceptos teocráticos medievales de la historia, atribuyendo hechos históricos a las necesidades de la naturaleza humana y a los caprichos de la fortuna. Entre sus otras obras destacan: Sobre el arte de la guerra (1521), que describe las ventajas de las tropas reclutadas frente a las mercenarias. La Historias florentinas (1525) interpreta las crónicas de la ciudad, en términos de causalidad histórica. Maquiavelo fue también el autor de la biografía Vida de Castruccio Castracani (1520), de una serie de poemas, y de varias obras de teatro, entre las cuales destaca La mandrágora (1524), una sátira mordaz y obscena sobre la corrupción de la sociedad italiana de su tiempo. Muchos de sus escritos anticiparon el aumento de los estados de marcado carácter nacionalista.


El maquiavelismo, como término, también ha sido utilizado para describir los principios del poder político, a partir de la máxima el fin justifica los medios.

 

 

 

 

ARGUMENTATIVA GENERAL DEL RENACIMIENTO

 

 

 

¿COMÓ?

 

Para los filósofos de la edad del renacimiento el hombre es un ser que probablemente pueda ser un Dios; así, Nicolás Cusa nos exponía su idea del hombre como “humanamente un Dios” dice que el hombre es un Dios pero debido a su naturaleza de humano solamente podría ser un Dios humano.

 

Nicolás Cusa expresa su idea de la perfección del hombre mostrándolo como un microcosmos semejante al universo del cual reconoce la perfección de su totalidad.

 

De igual forma Nicolás Maquiavelo expone al hombre como un posible Dios pero desde una perspectiva netamente humana; Maquiavelo, entonces, ve el hombre como un ser malo por naturaleza, sujeto a las pasiones y dispuesto a satisfacer su apetito; lo considera como un ser ambicioso que por ser así se encuentra en un estado natural de violencia.

 

Vemos entonces que en el renacimiento se ha desarrollado una visión diversificada en tendencias sobre el hombre, por un lado está el hombre político de Nicolás Maquiavelo y por otro está la visión de microcosmos de perfección de Nicolás Cusa.

 

 

¿POR QUÉ?

 

 

En la edad media se habló del hombre ya que se pretendía mostrar al hombre tal y como es, explorando su naturaleza y su comportamiento para llegar a conocer sus efectos y cualidades.

 

Con base en este estudio Nicolás Maquiavelo demuestra que a través de los tiempos, se presenta la permanente manifestación de lo mismo, el ciclo constante de la vida: nacen, viven y mueren con un orden invariable; así, la naturaleza del hombre es impulsada por los mismos intereses los cuales son el amor, el poder y la codicia.

 

Por otro lado Nicolás Cusa reconoce la multiplicidad de individuos y la diferencia entre ellos en donde cada cual constituye un microcosmos de perfección diferente al de otro individuo pero que juntos forman un solo cosmos.

 

 

¿PARA QUÉ?

 

 

Se habló del hombre para establecer que la visión que se tenía de Dios como supremo creador y ser máximo, ya sea ha empezado a perder; vemos, entonces, como ya se empieza a forjar la idea del hombre como una especie de semi-Dios. Así, se comienza a sentar las bases para lo que será una arremetida del ateísmo.

 

Ya la visión teológica deja a un lado, y se empieza a crear una sensibilidad por la naturaleza y un acrecentamiento de las ciencias y un estudio de la sociedad como bases fundamentales para las concepciones antropológicas de dicho tiempo

 

 

 

 

 

EDAD MODERNA

 

 

Al terminar la época del renacimiento y a partir de la segunda mitad del siglo XIV, ocurre un cambio radical que parecía haber tenido lugar en la actitud de los hombres frente al mundo y a la vida. Ha comenzado, entonces, una nueva época que constituye una ruptura radical con el mundo medieval, y tratan de explicarse a sí mismos el significado del cambio. Este significado se interpreta como el "renacimiento" de un espíritu que fue propio del hombre en la edad clásica y que se perdió durante la Edad Media: un espíritu de libertad, por el cual reivindica el hombre su autonomía de ser racional y se reconoce profundamente inserto en la naturaleza y en la historia, y decidido a hacer de ellas su reino. Suceden imponentes fenómenos culturales como el nacimiento de un arte nuevo, espléndido en la variedad y en el valor de sus manifestaciones; una nueva concepción del mundo; una ciencia que, desde entonces hasta ahora tenía que dar frutos estupendos; un nuevo modo de entender la historia, la política y, en general, las relaciones entre los hombres.

 

Este periodo es un regreso a lo antiguo, un reapropiarse del poder y de la capacidad que los antiguos (o sea, los griegos y los latinos) habían poseído y ejercitado: pero un retorno que consiste no en la mera repetición de lo antiguo, sino en la reanudación y prosecución de lo realizado por el mundo antiguo. Se deja de un lado la visión cristiana que predominó en la edad media en la cual se destacaba el desprecio por el mundo del más acá y por el hombre corpóreo para dar paso a una nueva valoración del hombre como ser que piensa y siente. Se reconoce el valor del hombre como ser terrestre o mundano, inserto en el mundo de la naturaleza y de la historia y capaz de forjar en él mismo su propio destino. Es así que para la filosofía moderna el hombre y el mundo sensible son el punto de partida para toda reflexión y conocimiento.

 

El empirismo y el racionalismo, corrientes filosóficas en la edad moderna, nos muestra claramente esta visión fraccionada de la realidad. La disociación entre el sujeto que piensa y la cosa pensada (el objeto) va a dar lugar a esta dos corrientes a que hicimos referencia.

 

 

La concepción característica del renacimiento de considerar el mundo, la naturaleza y el hombre como una totalidad se va perdiendo cada vez mas en esta nueva coyuntura socio-económica; dando paso así a la individualización y atomización del conjunto social; de ahí el fenómeno concominante de la especialización de la ciencia

 

 

 

FRANCIS BACÓN

 

 
Estudió en el Trinity College de la Universidad de Cambridge. Elegido para la Cámara de los Comunes en 1584, intervino en ella hasta 1614. Escribió cartas aconsejando a Isabel I, monarca de Inglaterra, pero sus sugerencias no fueron nunca atendidas y perdió por completo el favor de la reina en 1593, cuando se opuso a una ley para una subvención real. Sin embargo, recuperó el respeto de la Corte con el ascenso de Jacobo I al trono de Inglaterra en 1603. Bacón aportó ideas para la unión de Inglaterra y Escocia y recomendó medidas para un acercamiento a la Iglesia católica apostólica romana. Por estos esfuerzos se le concedió el título de sir en 1603. Fue nombrado comisario para la unión de Escocia e Inglaterra y se le otorgó una pensión en 1604. Su ensayo El avance del conocimiento fue publicado y presentado al rey en 1605. Dos años después fue nombrado procurador general.


En la última sesión del primer Parlamento celebrada en febrero de 1611, presidida por Jacobo I, aumentaron las diferencias entre la Corona y los Comunes y Bacón hizo de mediador a pesar de su desconfianza hacia el principal ministro del rey, Robert Cecil, primer conde de Salisbury. A la muerte de Salisbury en 1612, Bacon, con el objeto de conseguir la atención real, escribió varios artículos sobre el arte de gobernar, poniendo énfasis en las relaciones entre la Corona y los Comunes. En 1613 fue nombrado fiscal de la Corona.


En 1616 Bacon se convirtió en consejero privado y en 1618 fue designado presidente de la Cámara de los Lores y ennoblecido con el título de barón de Verulam. En 1620 se publicó su Novum organum, y el 26 de enero de 1621 fue nombrado vizconde de san Albans. En el mismo año el Parlamento le acusó de aceptar sobornos. Lo reconoció, pero dijo que se sentía "arrepentido" y se sometió a la voluntad de sus pares, que decidieron que fuera multado, encarcelado a voluntad del rey y desterrado del Parlamento y de la Corte. Tras su liberación se retiró a su residencia familiar de Gorhambury. En septiembre de 1621 el rey le perdonó pero le prohibió que regresara al Parlamento o a la Corte. Volvió entonces a sus estudios y terminó de escribir la Historia de Enrique VII y su traducción al latín de El avance del conocimiento (De Augmentis). En marzo de 1622 se ofreció para hacer un digesto de las leyes, proyecto que no prosperó a pesar de las repetidas peticiones a Jacobo I y a su sucesor Carlos I.

 

 

¿CÓMO?

 

Uno de los grandes filósofos de la edad moderna es Francisco Bacón, con quien podemos comenzar el enfoque antropológico de dicha edad.

 

Para comenzar a hablar de Bacón debemos tener en cuenta que ante todo es un filosofo humanista, que se interesa por la felicidad humana.

 

Bacón describió a Dios como una síntesis en identidad de los opuestos. Dios en sí mismo es oscuridad incomprensible; pero considerado en otro aspecto es la luz y sabiduría que se manifiesta a sí mismo en el mundo. Al describir a Dios Bacón define al hombre como un microcosmo del universo, que reúne en sí mismo los dos aspectos de Dios, es decir que existe una lucha constante entre la luz, que es manifestada por medio del amor, la bondad y la belleza; y la oscuridad que se refleja en la condensación, el odio y la torpeza. Su verdadera función es extender el dominio de la raza humana, sobre la naturaleza por medio de la ciencia, ya que era la única forma de que el hombre alcanzara su felicidad.

 

Bacón ve entonces que el conocimiento científico es la única forma de dominar la naturaleza dejando de lado la alquimia, la magia, o la especulación fantástica; y dice “la más verdadera división del ser humano es la que se deriva de la triple facultad del alma racional”, asignando la historia a la memoria, la poesía a la imaginación y la filosofía a la razón.

 

Por otro lado Bacón dice que para llegar a la filosofía de la felicidad es necesario recorrer el desarrollo de una filosofía de la experiencia. Este desarrollo indica un primer paso crítico, que es la teoría de los ídolos, donde los divide en cuatro clases de ídolos: los ídolos de la tribu; que están conformado por aquellos perjuicios inherentes como son los errores de los sentidos; los ídolos de la caverna, que muestran los perjuicios basados en la individualidad; los ídolos del foro, que muestran los perjuicios que se encuentran en la sociedad y finalmente los ídolos del teatro, que son los prejuicios basados en la autoridad de que algunos hombres gozan en el escenario público. El segundo paso para llegar a la filosofía de la felicidad es teórico que prácticamente se basa en la teoría de la inducción que es de manera general, el método empleado por las ciencias experimentales y que consiste en un razonamiento que pasa de la observación de los fenómenos a una ley general para todos los fenómenos de un mismo genero. Y un último paso práctico.

 

 

¿POR QUÉ?

 

Bacón mediante la frase “ el conocimiento y el poder humano se identifican; porque cuando no se conoce la causa no puede producirse el efecto. La naturaleza para ser gobernada debe ser obedecida”. Quería explicar que el hombre debe dominar la naturaleza, mandar sobre ella, para poder alcanzar la felicidad. Por esta razón utilizó la teoría de los ídolos; que son los falsos dioses del conocimiento es decir, las ideas que solemos considerar verdaderas sin darnos cuenta de que proceden de falsos orígenes y conducen a falsas conclusiones.

 

Con esta teoría demuestra que estos ídolos corresponden a las falsedades que debemos evitar, si queremos llegar a un conocimiento verdadero de la naturaleza, y si queremos además alcanzar la felicidad.

 

Por otra parte con la tercera parte principal de la filosofía que es la que se ocupa del hombre. Comprende la antropología y la filosofía política. La primera trata en primer lugar del cuerpo humano y se subdivide en medicina, cosmética, atlética y desde cierto punto de vista incluye la música. En segundo lugar trata del alma humana, aunque la naturaleza del alma racional, inmortal y creada por Dios, a diferencia del alma sensitiva, es un tema que pertenece a la teología mas que a la filosofía. Esta es capaz de establecer, sin embargo, que el hombre posee facultades que trascienden el poder de la materia. La psicología conduce así a una consideración de la lógica y de la ética. La ética trata de la naturaleza del bien humano, no solamente privado sino también común y del cultivo del alma con el fin de conseguir el bien. La parte que trata del bien común no se ocupa de la unión real de los hombres en el estado, sino de los factores que hacen a los hombres aptos para la vida social. Finalmente la filosofía civil se divide en tres partes; la doctrina de la conservación, que considera el bien que el hombre obtiene de la asociación con sus prójimos; la doctrina de negotiis, donde considera la ayuda que el hombre recibe de la sociedad en sus asuntos prácticos; y por último la doctrina de imperio sive republica considera la protección que le proporciona el gobierno.

 

 

¿PARA QUÉ?

 

El esbozo de la filosofía que hace Bacón en el De augmentis scientiarum esta hecho a gran escala y comprende un programa muy extenso. Indudablemente Bacón estuvo influido por la filosofía tradicional, probablemente en mayor medida de lo que el mismo creía; pero ya he indicado que el empleo por Bacón de términos de Aristóteles no constituye una guía segura en cuanto al significado de los mismos. Y en general, puede verse como una nueva perspectiva filosófica toma cuerpo en los escritos baconianos. En primer lugar Bacón elimino de la física la consideración de la casualidad final, basándose en que la indagación de las causas finales, llevan a los pensadores a contentarse con designar a los acontecimientos causas especiosas e irreales, cuando debían buscar sus causas físicas reales, el conocimiento de las cuales es el único que tiene valor para aumentar el poder humano.

 

Por otro lado Bacón adivinó de un modo notable el progreso técnico que se acercaba, un progreso técnico que el confiaba en que había de servir al hombre y a la cultura humana. También llego a la conclusión de que la razón se utiliza para llegar a comprender los misterios de la fe, en la medida de lo posible, como para sacar conclusiones a partir de aquellos.

 

Es pues así el precursor del empirismo que seria continuado por Locke, Berkeley y Hume.

 

Una de las grandes corrientes del pensamiento moderno, es el racionalismo, que lo podemos estudiar a través del pensamiento de uno de sus mas importantes filósofos, como lo es Renato Descartes.

 

RENÉ DESCARTES

 

 

Cuando tenía ocho años de edad fue enviado al colegio jesuítico de La Flèche (en Anjou), donde permaneció 10 años. Junto a las disciplinas clásicas tradicionales, también aprendió matemáticas y las principales doctrinas del escolasticismo, tendentes a orientar la razón humana hacia la comprensión de la doctrina cristiana. El catolicismo ejerció una gran influencia en Descartes a lo largo de toda su vida. Tras concluir su periodo de formación primaria en dicho centro, cursó estudios de Derecho en la Universidad de Poitiers, donde se licenció en 1616. Sin embargo, nunca llegó a ejercer como jurista. En 1618 entró al servicio del príncipe Mauricio I de Nassau-Orange, con la intención de seguir la carrera militar; posteriormente sirvió en otros ejércitos. Pero su interés se centró siempre en los problemas de las matemáticas y la filosofía, a los que dedicó el resto de su vida. Tras realizar numerosos viajes residió en París desde 1625 a 1628. Durante este periodo se dedicó al estudio de la filosofía y también realizó experimentos de óptica. En 1628, después de vender las propiedades que poseía en Francia, se trasladó a las Provincias Unidas y vivió en diferentes ciudades (Amsterdam, Deventer, Utrecht y Leiden).


Fue quizá durante los primeros años que pasó en Holanda cuando escribió su primera obra importante, Ensayos filosóficos, publicada en 1637 y que estaba integrada por tres ensayos (Dióptrica, Geometría y Meteoros), a los que servía de prefacio el que luego sería su escrito más famoso, Discurso del método, en el que exponía sus especulaciones filosóficas. Ésta fue seguida de otras obras, entre ellas Meditaciones metafísicas (1641) y Los principios de la filosofía (1644). Sus últimos escritos estuvieron dedicados a Isabel Estuardo, reina de Bohemia que vivía en las Provincias Unidas y con quien Descartes había entablado una profunda amistad. En 1649 fue invitado a acudir a Estocolmo para impartir clases de filosofía a la reina Cristina de Suecia.

 

 

¿CÓMO?

 

En el “Discurso del Método” Descartes se refiere muy específicamente al problema del hombre. Pues bien, para Descartes el hombre es completamente diferente a los demás seres de la naturaleza; ya que este esta dotado de razón.

 

El concepto antropológico de Descartes es expresado de manera mas acabada en el “Tratado de las Pasiones”; allí, Descartes distingue en el alma, las acciones de las pasiones. Es así que para Descartes olas acciones dependen de la voluntad; mientras que las pasiones son involuntarias y están constituidas por las percepciones, sentimientos o emociones.

 

Por otro lado Descartes dice que la fuerza del alma radica precisamente en saber controlar las pasiones y los movimientos del cuerpo; mientras que su debilidad consiste en dejarse llevar por las pasiones, que al ser tan contradictorias entre si sumergen el alma en un movimiento ambivalente, sin ninguna dirección o sentido racional.

 

Según Descartes, las pasiones en tanto a que constituyen el cuerpo, tienen la función natural de incitar al alma a consentir aquellas acciones que sirven para conservar el cuerpo y hacerlo mas perfecto.

 

Como lo dijimos anteriormente el hombre para Descartes es un ser racional; haciendo así que la capacidad de razonar hace que todo hombre por naturaleza sea igual a otro y que todos los seres tengan al menos la capacidad de alcanzar el conocimiento verdadero universal.

 

 

¿POR QUÉ?

 

Gracias a la especificidad de la razón humana, Descartes plantea la necesidad de unas normas morales que permitan el mejor uso de la razón para que el hombre pueda llegar a un conocimiento verdadero. El dominio de las pasiones, la resolución y la constancia de la voluntad en la acción son las reglas fundamentales de la moral cartesiana.

 

Por otro lado para Descartes el punto culminante de la moral es elegir la profesión a la que se va a dedicar la vida. Es por esta razón que Descartes escoge las ciencias puras, pues considera que es el único camino que lo llevara al beneficio de la humanidad. Es así mismo que la regla fundamental de la moral, predicada por Descartes para el hombre moderno, sea atenerse a la razón, y esta nueva razón científica, ser capas de lograr el dominio sobre la naturaleza y sobre sus propias pasiones.

¿PARA QUÉ?

 

Una de las razones por la cual Descartes dio su concepción antropológica, era demostrar que la desigualdad entre los hombres no era atribuida a un estado originario natural, sino al uso que cada hombre le da a su razón; como lo expresa Descartes “No basta en efecto tener el ingenio bueno, si no lo principal es aplicarlo bien”.

 

Por otro lado con la teoría de las pasiones, no quería decir que estas fueran malas o despreciables; si no por lo contrario quería demostrar que las pasiones deben ser controladas y no ignoradas. Así mismo quería demostrar que gracias a las pasiones, el alma se da cuenta de las cosas que dañan o que beneficia al cuerpo. Sin embargo también quiso infundir en la humanidad, que el hombre no debe dejarse guiar por las pasiones si no por la experiencia; ya que esto es lo único que le permite al hombre distinguir el bien del mal.

 

 

 

BENITO SPINOZA

 

Recibió una formación basada en el estudio de las fuentes clásicas judías, especialmente presentes en el Talmud. Más tarde, sin embargo, se apartó del judaísmo como consecuencia de haber iniciado sus estudios acerca de las ciencias físicas, así como por el efecto que tuvieron en su pensamiento los escritos del filósofo inglés Thomas Hobbes y los del científico y filósofo francés René Descartes. Debido a todo ello, en 1656 fue apartado de la sinagoga, excomulgado por los rabinos y desterrado de Amsterdam. Durante cinco años residió en las afueras de dicha ciudad, puliendo lentes para vivir. Fue en ese periodo cuando escribió su primer trabajo filosófico, Tractatus de Deo et homine ejusque felicitate (Tratado acerca de Dios, el hombre y su felicidad), donde se prefiguran ya las líneas maestras del que sería su sistema filosófico. El Tractatus theologico-politicus (Tratado teológico-político) y el Tractatus de intellectus emendatione (Tratado sobre la reforma del entendimiento) quizá fueron escritos también en este periodo, aunque el primero no fue publicado hasta 1670 y el segundo hasta 1677. En 1661 se trasladó a Rijnsburg, localidad cercana a Leiden, y dos o tres años más tarde a Voorburg, en las proximidades de La Haya. Poco después, al mudarse a esta última ciudad, recibió el ofrecimiento de ocupar la cátedra de Filosofía en la Universidad de Heidelberg. Sin embargo, Spinoza rechazó esta responsabilidad para poder mantenerse libre de cualquier restricción que pudieran aplicar los teólogos sobre sus actividades intelectuales.

 

 

¿CÓMO?

 

La filosofía de Benito de Spinoza es un sistema cerrado, construido mediante un deductivismo naturalista rígidamente matemático y cuyo contenido, un monismo panteísta, tiene en el fondo un marcado carácter religioso. Él era un defensor del libre pensamiento y un gran crítico de las Escrituras.

 

Para Spinoza, no existe mas que una sustancia, la divina, y con base en ella se ha de explicar la multiplicidad de seres como simples modalidades de esa misma sustancia. Así la única sustancia es Dios, que tiene dos atributos infinitos: la extensión y el pensamiento, es decir la inteligencia y la multiplicidad de seres corpóreos; desde ella todo se hace comprensible y explicable; esta es el origen, la fuente de la multiplicidad de seres, tanto corpóreos como humanos. La sustancia, entonces, se convierte en la unidad suprema y en la razón de ser de toda la realidad; por eso dice que Dios es la verdad.

 

Con base en la teoría de la sustancia , de Dios como única sustancia, Spinoza explica al hombre como modos necesarios de los atributos de Dios; la extensión al modificarse, constituye los cuerpos; el pensamiento, diversificándose, constituye los espíritus (alma). Así el hombre es el cuerpo humano y es el alma humana en cuanto cuerpo y alma son dos modos infinitos. Pero ni el cuerpo ni el alma son sustancias.

 

 

¿POR QUÉ?

 

Aunque en primera estancia recibió el influjo de la cábala y la filosofía medieval tanto judía como cristiana; Benito Spinoza fue claramente influido por el pensamiento de René Descartes, porque fue un seguidor de sus ideas y un crítico de lo que consideraba erróneo de las ideas del filósofo francés. Su posición es consecuencia de la de Descartes, pues basta establecer ciertas definiciones, como la de sustancia, para deducir de ellas todo lo que respecta a la realidad, predominando el criterio racionalista y subjetivista, antes que un examen real y objetivo de las cosas concretas.

 

Así, por ejemplo, habla de que las dos sustancias de Descartes, el pensamiento y la extensión, no pueden ser tales sustancias; porque según Spinoza, solo existe una única sustancia: Dios o la naturaleza, que son la misma cosa.

 

Entonces, para llegar al concepto de sustancia Spinoza usa el método geométrico; de allí logra extraer o forjar la idea de la única sustancia, la presenta como origen y fuente de la multiplicidad de los seres.

 

 

¿PARA QUÉ?

 

Spinoza se propuso, criticar la concepción errónea de Descartes; así, dijo que no era necesario suponer la existencia de algo (Dios) superior o por encima de la naturaleza, para explicarla no se necesitaba de una causa mas allá de ella, ya que dicha explicación se encontraba en ella misma y solo dependía de su propia esencia. Luego, dice que Dios y la naturaleza son una y la misma cosa.

 

Spinoza reduce las dos sustancias de Descartes a una única sustancia, afirma que es solo un mal entendido, y en consecuencia estas dos sustancias, pensamiento y extensión no pueden ser sustancias. Spinoza para explicar el pensamiento y la extensión las presenta, entonces, como “atributos”, es decir, cada uno de los modos que aplica el pensamiento para entender la naturaleza única.

Benito Spinoza habla del hombre para poder demostrar la existencia de una única sustancia de la cual se derivan todas las cuerpos, entre ellos el hombre, del cual dice que es un modo de dos atributos de la sustancia: el pensamiento y la extensión; así, de igual manera, explica todos los cuerpos, como modos de los atributos, dejando solo a Dios o naturaleza como sustancia y fuente de la multiplicidad de los seres. Así, por el método geométrico, aplicado por este filósofo, logra llegar al concepto de sustancia.

 

 

 

GOTTFRIED LEIBNIZ

 

 

Otro de los filósofos correspondientes a esta edad es Gottfried Leibniz cuya filosofía se puede describir como una doctrina del orden libre del mundo, en la cual intenta conciliar la posición aristotélica-tomista con el racionalismo moderno.

 

Fue no solamente el primer filósofo alemán de importancia, sino un espíritu universal, el mayor polígrafo desde Aristóteles y al mismo tiempo un pensador del más alto rango. Hombre de leyes, historiador, lingüista, diplomático, teólogo, físico, descubrió, a la vez que Newton, el cálculo infinitesimal y fue el creador de un sistema filosófico con algunos elementos que siguen teniendo validez. Su metafísica se produjo en la línea de las ideas que había lanzado Descartes.

 

 

¿CÓMO?

 

Para dar una explicación o definición de la concepción antropológica de

Gottfried Leibniz es necesario citar ciertos principios, como el de las mónadas, que son la base para dicha explicación.

 

En la exposición filosófica de Leibniz, el Universo está compuesto de innumerables centros conscientes de fuerza espiritual o energía, conocidos como mónadas. Cada mónada representa un microcosmos individual, que refleja el Universo en diversos grados de perfección y evolucionan con independencia del resto de las mónadas; este reflejo no le venía de fuera, sino que estaba dentro de la misma mónada, ya que éstas "no tienen ventanas por donde nada pueda entrar ni salir". Esto significaba que las mónadas no se influían o relacionaban entre sí, sino que cada una era su propio pequeño universo. Por lo mismo volvió a replantearse, aunque de manera distinta, la incomunicabilidad de las sustancias. La aparente relación entre fenómenos, entre antecedente y consecuente, entre causa y efecto, la explicaba Leibniz por su teoría de la armonía preestablecida. -Es famoso el ejemplo de los relojes. Si queremos que dos relojes marchen de acuerdo hay varias soluciones: que los ponga de acuerdo el relojero (Dios), solución que ofrecían Descartes y Malebranche; que no haya dos relojes, sino uno con dos esferas, solución de Spinoza; y, en fin, que el relojero los haya construido tan perfectamente que marchen siempre de acuerdo, sin necesidad de influencia mutua y sin que haya de intervenir el relojero.-

 

El Universo constituido por estas mónadas es el resultado armonioso de un plan divino. En consecuencia, Leibniz, expone a Dios como creador directo de las mónadas y dice que solo él puede destruirlas. Dice que los humanos, sin embargo, con su visión limitada, no pueden aceptar la existencia de las enfermedades y la muerte como partes integrantes de la armonía universal. La mónada es, entonces, la que determina el concepto de sustancia; entonces, mónada y sustancia son la misma cosa.

 

Leibniz define la sustancia como simples, inextensas, espirituales y activas, escalonándolas desde las inferiores, con solo percepción y apetitos, pero no memoria, a las dotadas de ésta, situando luego a las racionales y finalmente a Dios, mónada suprema y causa de todas las demás. Las mónadas poseen las ideas por innatismo, y la supuesta influencia de unas sobre otras se debe a un orden previamente fijado por Dios, o “armonía preestablecida”.

 

Gottfried Leibniz define al hombre como un animal racional; pero, también como un ser espiritual, como lo expresa en su obra Monadología. Y es desde esta condición de ser espiritual o racional que Leibniz dice que el hombre también es el alma. Así surge un nuevo concepto, el del alma, que es una especie viviente del universo que está por debajo de los espíritus. Leibniz dice que el hombre es un ser semejante a Dios y es un ser inmortal; entonces, habla de la relación que existe entre Dios y el Hombre como compendio de toda perfección posible de los seres espirituales. Así, el hombre es una representación de Dios y por tanto es apto para irradiar su bondad. Del mismo modo surge la definición de Dios con respecto al hombre, considerándolo no solo como el principio de todas las substancias sino al mismo tiempo como la suprema cabeza de todas las personas o substancias dotadas de razón. Él no es solo el más grande de todos los seres sino también el más perfecto de todos los espíritus.

 

¿POR QUÉ?

 

La filosofía de Leibniz es el resultado del estudio de los filósofos anteriores a él, de los cuales tomó bases que lo encaminaron a su propia definición de substancia (mónadas) y por ende del hombre. Dicha filosofía se fundamenta en la idea de absoluta racionalidad del mundo, en la armonía de todas las cosas, la infinitud tanto cuantitativa como cualitativa del universo y la explicación mecánica del universo mediante su teoría de la “armonía preestablecida”. Así, Gottfried Leibniz tiene en cuenta las posiciones tomadas anteriormente como la aristotélica-tomista la cual intenta conciliar con el racionalismo moderno; también estudia la posición tomada por Descartes con la cual está de acuerdo en considerar al hombre como un ser racional, pero también rechazó el mecanicismo de Descartes que redujo todo a extensión y movimiento; cambiándolos por fuerza y dinamismo, porque según él las cosas no son elementos pasivos e inertes.

 

Mostró el paso del panteísmo de Spinoza al pluralismo Monádico. Así, Leibniz abre la posibilidad de la existencia de múltiples sustancias y supera la teoría de la sustancia única, la divina, de Spinoza. Entonces, reconoce la multiplicidad de sustancias.

 

 

¿PARA QUÉ?

 

Gottfried Leibniz habla del hombre para afirmar y mostrar la perfección de Dios y la armonía existente en el universo y de la cual el hombre es parte constitutiva.

 

Así, el Hombre es una representación por la cual Gottfried Leibniz quiere mostrar la perfección de Dios como causa de todo lo existente y el ser mas grande; lo muestra como una mónada superior con el nivel mas alto de perfección y origen de las demás.

 

Así, en el fondo Gottfried Leibniz perseguía conciliar el espíritu cristiano con el espíritu filosófico y científico.

 

 

 

NICOLÁS MALEBRANCHE

 

 

¿CÓMO?

 

Gracias a la posición de Descartes, que postulaba un dualismo para la explicación del hombre afirmando que entre el cuerpo y el alma no podría existir una comunicabilidad sustancial, se orientará hacia la búsqueda del fundamento de las ideas, las cuales de hecho no podrán provenir de los sentidos, puesto que el hombre no puede conocer las cosas como se manifiestan, si no que el único medio de llegar a conocerlas es a través de las ideas. Malebranche además no encuentra proporción entre las características que desarrollan las ideas y las características que observamos en las cosas sensibles, por lo cual se ve en la obligación de encontrar un fundamento para las ideas que tengan las características que ellas representan.

 

Por otro lado Malebranche dice que las ideas deben ser claras y distintas, generales, comunes a todos los individuos, inextensas y revestidas de necesidad, de ahí que se distingan perfectamente de cualquier sensación, que es particular y relativa a cada uno de los individuos.

 

También en su pensamiento antropológico Malebranche distingue entre el mundo de las ideas y el mundo corpóreo o material. Las ideas tienen una existencia necesaria, eterna; pero las cosas materiales son por naturaleza contingentes. Lo cual equivale también a seguir afirmando el dualismo entre alma y cuerpo.

 

Es así que Malebranche sostenía que los seres humanos “vemos todas las cosas en Dios”; por tanto, ya que el conocimiento de los hombres sólo es posible a través de la interacción entre un ser humano y Dios, los cambios en los objetos o los pensamientos son provocados por Dios, no por los propios objetos o los individuos.

 

¿POR QUÉ?

 

Malebranche no le da mayor importancia a los sentidos, debido a que los conocimientos que estos proporcionan no ofrecen ningún grado de fiabilidad; solo sirven como directrices de la acción del hombre para la conservación de la vida o para realizar cualquier actividad práctica, pero jamás para conocer la verdad y su fundamento. Los sentidos pueden suministrarnos cualidades de los cuerpos, en cuanto que estas cualidades son reales; porque las sensaciones correspondientes a cualidades secundarias, son simples modificaciones subjetivas.

 

Además Malebranche al buscar una fuente adecuada de las ideas, tiene que rechazar de plano el que procedan de los sentidos, ya que los sentidos nos dan sensaciones pero las ideas son muy diferentes a ellas. Tampoco puede aceptar que las ideas sean un producto de la imaginación, pues ésta también reproduce sensaciones cuando los objetos no están presentes a los órganos sensoriales. Rechaza igualmente que puede provenir en forma innata como lo sostenía Descartes, porque no es propio de Dios el estar dándonos las ideas. Ni se puede afirmar que sea el hombre la causa de las ideas, porque él no tiene ninguna facultad para crearlas. De ahí que la única explicación posible es la de que, siendo las ideas claras y distintas, deban tener su fundamento directo en Dios. En esta forma las ideas se presentan como realidades, entes reales, necesarios, inmutables. Dado el carácter de las ideas, su fundamento no podría ser otro que el mismo Dios.

 

 

¿PARA QUÉ?

 

Gracias a su teoría Malebranche logra distinguir el mundo de las ideas del mundo corpóreo material. Esto le permitió seguir afirmando el dualismo entre el alma y el cuerpo como dos elementos de la naturaleza completamente distintos.

 

Por otra parte su ocasionalismo suponga que ningún ser puede tener actividad propia ni mucho menos que existiera, cierta interrelación entre los diferentes seres; lo cual niega la posibilidad de cualquier causalidad reciproca entre el alma y el cuerpo.

 

Malebranche fue también el principal representante del cartesianismo, fue autor de una importante teoría metafísica que recibió el nombre de ocasionalismo.

Su doctrina del ocasionalismo negaba la posibilidad de cualquier acción de la materia sobre el alma.

La principal obra escrita por Malebranche fue La búsqueda de la verdad; su primer libro vio la luz en 1674, mientras que el segundo y el tercero fueron publicados en 1675. También escribió sobre la naturaleza de la luz y del color, la psicología de la visión y el cálculo.

 

 

JHON LOCKE

 

 

¿CÓMO?

 

Según Locke la única fuente de ideas es la experiencia; de ahí el fundamento de todo nuestro saber, y de allí es donde en última instancia se deriva. Las observaciones que hacemos acerca de los objetos sensibles externos, o acerca de las operaciones internas de nuestra mente, que percibimos, y sobre las cuales reflexionamos nosotros mismos, es lo que provee a nuestro entendimiento de todos los materiales del pensar. Es esta, entonces, la fuente de ideas que tenemos o que podamos, naturalmente, tener. Entonces, el hombre no posee ideas innatas.

 

Jhon Locke identifica la idea con el estado de conciencia que proviene de la experiencia externa e interna. Las ideas complejas son combinaciones de ideas simples. Según esto la sustancia es una idea compleja en la que se atribuyen a un sujeto las cualidades sensibles que producen en la conciencia las ideas simples.

 

Puesto que todo hombre es consciente para sí mismo de que piensa, y siendo aquello en que su mente se ocupa , mientras está pensando, las ideas que están allí, no hay duda de que los hombre tienen en su mente varias ideas, tales como las expresadas en las palabras blancura, dulzura, elefante, ebriedad etc.

 

 

¿POR QUÉ?

 

Jhon Locke es una de las figuras del empirismo inglés.

 

Fue un estudioso de Filósofos como Descartes, Bacón, Tomás Hobbes y Gassendi. Locke atina de igual forma que Bacón a atribuir a la experiencia el origen de los conocimientos humanos. Locke se interesó mucho por averiguar el funcionamiento y los procesos que ocurrían en la mente humana. Locke encuentra el innatismo como un dogma de ideas empíricas o sin alguna explicación o base que las sustente.

 

 

¿PARA QUÉ?

 

Con Locke se empieza la investigación donde se sientan las posibilidades y los límites del hombre.

 

Locke habla del hombre para realizar un profundo análisis de la libertad humana. Así Locke reconoce en el hombre la libertad de obrar, pero no de querer. Entonces, concluye diciendo que el hombre es libre debido a que puede hacer lo que quiera.

 

Locke también pretende demostrar que el hombre es un ser pensante que se encuentra inmerso en un mar de ideas, es decir, para Locke el hombre es un ser de ideas de las cuales depende su estado de conciencia.

DAVID HUME

 

 

¿CÓMO?

 

Para Hume el hombre no puede alcanzar ni siquiera dentro de los límites de la experiencia, la estabilidad y la seguridad de un auténtico saber. El saber humano es, todo lo más, un saber probable; pero, aun este saber probable falta cuando el hombre menosprecia los límites de la experiencia y se aventura por los caminos de la metafísica.

 

Hume también establece que todas las ciencias tiene algún nexo o vínculo con la naturaleza del hombre, aun la física y la matemática, puesto que ellas no son mas que los conocimientos que el hombre logra de acuerdo a sus propias facultades. La investigación filosófica debe tener como centro dicha naturaleza. En el fondo esa naturaleza no es mas que sentimiento e instinto, puesto que la misma razón funciona como una especie de tendencia que le permite aceptar o creer. Hume además desmonta toda concepción metafísica sobre el hombre, especialmente el concepto de sustancia y de causa.

 

Por otra parte la naturaleza humana, para él, es fundamentalmente sentimiento e instinto mas bien que razón. Pues la misma razón investigadora es una especie de instinto que lleva al hombre a aclarar lo que instintivamente se acepta o cree. De esta forma, el conocimiento humano esta limitado y definido por las impresiones y por la vivacidad y fuerza que suscitan la imaginación y las pasiones. Es así que las impresiones constituyen el dato último del hombre, el limite contra el cual él tropieza; estas impresiones no admiten explicación ni comprobación; están allí: esto es todo.

 

Por último considera que la experiencia es la única fuente de conocimiento y que todas las ideas proceden, de los datos facilitados por los sentidos.

 

 

¿POR QUÉ?

 

Hume plantea esta teoría porque para él la impresión es el resultado inmediato de una sensación, mientras que la idea es el producto de una operación del intelecto a partir de la información obtenida por medio de impresiones. A su vez las impresiones se dividen en simples y complejas. Las impresiones complejas que es por ejemplo la percepción de una naranja ya que incluye varias impresiones simples combinadas: color, forma, sabor, etc.

 

Por otro lado a las impresiones simples y complejas corresponden ideas simples y complejas. Solo es posible elaborar una idea simple si antes se ha tenido una impresión simple. En cambio, las ideas complejas pueden proceder, de impresiones complejas, y también de simples combinadas.

 

Hume también dice que la relación entre impresión simple e idea simple es una relación de causa-efecto; en consecuencia todo nuestro conocimiento de la realidad y de nuestros actos se basa en esta relación de casualidad, en la inferencia de un efecto a partir de una causa. Por tanto Hume considera que para desentrañar las leyes del conocimiento humano es indispensable comprobar la validez de esta conexión causal.

 

 

¿PARA QUÉ?

 

Hume dio un paso revolucionario en la historia de la filosofía occidental al rechazar la idea de causalidad, argumentando que “la razón nunca podrá mostrarnos la conexión entre un objeto y otro si no es ayudada por la experiencia y por la observación de su relación con situaciones del pasado. Cuando la mente, por tanto, pasa de la idea o la impresión de un objeto, a la idea o creencia en otro, no se guía por la razón, sino por ciertos principios que asocian juntas las ideas de esos objetos y los relaciona en la imaginación”. El rechazo de la causalidad implica también un rechazo de las leyes científicas, que se basan en la premisa de que un hecho provoca otro de forma necesaria y, como resulta predecible, siempre lo hará. Según la filosofía de Hume, por tanto, el conocimiento de los hechos es imposible, aunque admitía que en la práctica las personas tienen que pensar en términos de causa y efecto, y que deben asumir la validez de sus percepciones para no enloquecer. También admitía la posibilidad de conocimiento sobre las relaciones entre las ideas, como las relaciones entre los números en matemáticas. Su escéptico planteamiento también negaba la existencia de la “sustancia espiritual” defendida por Berkeley y de la “sustancia material” defendida por Locke. Yendo aún más lejos, Hume negaba la existencia de una identidad del yo, argumentando que como las personas no tienen una percepción constante de sí mismas como entidades diferentes, no son más que “un conjunto o colección de diferentes percepciones”.

 

 

JUAN JACOBO ROUSSEAU

 

 

¿CÓMO?

 

Juan Jacobo Rousseau, define al hombre por naturaleza esencialmente diferente a las demás especies; pues dice que el hombre gracias a su capacidad de entendimiento que le permite satisfacer sus necesidades y proporcionarse un sustento de manera mas efectiva, es lo que hace que lo diferencie de los animales; y que gracias a la lucha por la supervivencia el hombre aprende a crear y apropiarse de conocimiento en su observación de la naturaleza. Es así que esta acumulación de datos, y la inventiva para enfrentarse ante el reto de las inclemencias de la naturaleza, permite al hombre marcar cada vez más su diferencia ante las demás especies.

 

Es así que Rousseau, define que es precisamente en la toma de conciencia del hombre como agente libre, independiente de sus instintos, donde radica la espiritualidad del alma; y dice que a los elementos constitutivos del genero humano hasta ahora señalados, se añade, la facultad de perfeccionamiento en el hombre; es decir la necesidad constante de superar sus conocimientos. Sin embargo, Rousseau resalta que gracias a esta facultad se pueden desarrollar las otras facultades; pero dice que es también el origen de todas las desgracias del hombre, ya que lo alejan de su estado primitivo.

 

Rousseau también da una gran importancia a las pasiones en el hombre; ya que este motivado por temores o deseos, se ve evocado a razonar. A su ves solo podemos tener y desear las cosas por las ideas que nos forjamos a ellas; por lo contrario el hombre salvaje, privado de razonamiento, se inclinaría a las simples pasiones naturales, como las de sus necesidades físicas.

 

Por otro lado Rousseau hace una descripción del hombre como ser individual aislado, que se desempeña sin establecer ningún tipo de relación con los otros seres de su especie, pues es solo en este estado que se puede hablar realmente de la naturaleza del hombre

 

Por último este filósofo define en el hombre dos clases de desigualdades.

 

La primera que es la desigualdad natural o física, que es establecida por la naturaleza y se corresponde con la diferencia de edad, salud y fuerzas corporales, o demás cualidades del espíritu y del alma. Y la segunda desigualdad que es de parte moral o política; que depende de la convención social; que consiste en los diferentes privilegios establecidos entre los hombres, como el de más rico, más poderoso, más respetado.

 

Sin embargo Rousseau no acepta que exista una relación directa entre los dos tipos de desigualdades; ya que seria aceptar la teoría de que los privilegios naturales siempre se corresponden con una supremacía en los privilegios sociales.

 

Es así que Rousseau define el origen y desarrollo de la desigualdad entre los hombres, desde el surgimiento de la propiedad privada y por ende de la sociedad civil.

 

 

¿POR QUÉ?

 

Rousseau define este punto de vista antropológico porque para él, la especie humana no cuenta solo con la fuerza física para sobrevivir, como los animales, sino con la capacidad de pensar y sobre todo de discernir, de escoger; es decir, que mientras el animal responde instintivamente a sus necesidades, el hombre lo hace enfrentándose a la exigencia de su naturaleza y a sus acciones de una manera libre, o sea que su vida no esta condicionada a los mandatos del instinto, como sí lo está el animal. Como dijo en una de sus frases, “ La especie animal escoge o rechaza por instinto, el genero humano por un acto de libertad”.

 

Por otra parte Rousseau al afirmar que la única forma de establecer la naturaleza del hombre es desde un punto de vista aislado, lo dice, porque según él el hombre se vuelve sedentario, establece los primeros vínculos familiares y determina un lugar físico para su vivienda y su subsistencia, es entonces cuando el hombre se ve evocado a entrar en relación y por supuesto en conflicto con los demás seres de su especie; es decir que solo cuando el hombre vive como individuo aislado, disfruta de completa armonía y tranquilidad en la relación con su medio natural. Y es por esta misma razón que afirma que la maldad del hombre viene única y exclusivamente de la sociedad. Sin embargo dice que esta vida en sociedad, tan negativa para el desarrollo del genero humano, ha sido a su vez causa del progreso, en tanto que permitieron la conformación del lenguaje, y por lo tanto del razonamiento. Porque para Rousseau así un hombre tuviera una gran capacidad de raciocinio que le permitiera elaborar nociones abstractas, esto no le significaría ningún progreso, de no ser por su comunicación con los demás.

 

Por último Rousseau da su teoría de los dos tipos de desigualdades; debido a que para él la sociedad que se fue creando de manera primitiva y que funcionaba con base en simples acuerdos entre sus individuos, empezó a requerir la constitución de determinados tipos de instituciones que salvaguardasen los intereses de toda la comunidad y que garantizasen la distribución de la tierra, surgiendo así la creación del estado político. Fue así como a través de la sociedad privada, y de la mayor o menor producción que se obtuvo de ella, que la desigualdad entre los hombres quedó completamente establecida y garantizada en sus instituciones.

 

 

¿PARA QUÉ?


Aunque Rousseau realizó una gran contribución al movimiento por la libertad individual y se mostró contrario al absolutismo de la Iglesia y el Estado en Europa, su concepción del Estado como personificación de la voluntad abstracta de los individuos, así como sus argumentos para el cumplimiento estricto de la conformidad política y religiosa, son considerados por algunos historiadores como una fuente de la ideología totalitaria. Su espíritu e ideas estuvieron a medio camino entre la Ilustración del siglo XVIII, con su defensa apasionada de la razón y los derechos individuales, y el romanticismo de principios del XIX, que propugnaba la experiencia subjetiva intensa frente al pensamiento racional.

 

Por otra parte Rousseau con su pensamiento antropológico quiso mostrar como el hombre originalmente bueno, a caído en el mal que deriva de la vida social; se dedico también a mostrar cómo es posible, dentro de esta vida social, alcanzar un nuevo grado de perfectibilidad que no conduzcas a renunciar a la sociedad sino a mejorarla.

 

 

IMMANUEL KANT

 

 

¿CÓMO?

 

Para Kant es el hombre un ser que obra por principios prácticos a priori. Dada la naturaleza racional del hombre, éste no puede pensarse sino como un ser que obra en virtud de principios. En él la voluntad se determina, de manera tal que lo determinante es el querer mismo, extrínseca alguna (autonomía de la voluntad). El hombre obra moralmente en cuanto a través de su acción determina su ser, o dicho en otras palabras, moldea su existencia. Esta propiedad constituye la libertad y fundamenta la responsabilidad.

 

Para este filósofo alemán, la pregunta fundamental del hombre es su deber ser, es decir, que debe hacer el hombre y que le cabe esperar al hombre dentro de la existencia.

 

Para Kant, existen en todos los hombres una ley moral universal a la cual deben acomodar sus conductas. Esta ley es común a todos los hombres por ser expresión de su naturaleza racional y exige la autonomía del hombre, ya que el obrar moralmente consiste en cumplir la ley por respeto a la ley misma. La antropología de Kant percibe al hombre libre y autónomo, bajo la tutela de un ser supremo, que garantiza el cumplimiento del deber ser; recompensado con la felicidad eterna.

 

Así; por la Naturaleza del Hombre es menester entender solamente el principio subjetivo del uso de la libertad y este principio debe entenderse como un acto de la libertad ya que si no lo fuera, el uso de la libertad estaría determinado y por tanto la libertad sería imposible.

 

Según este principio, Kant habla de la inclinación del hombre hacia el mal, que es un mal radical e innato en la naturaleza humana, el cual no puede ser destruido, sin embargo, el mismo hombre es la causa de dicho mal; el mal radical es debido a la fragilidad de la naturaleza humana que no es bastante fuerte para practicar la ley moral. Pero, este mal debe ser vencido o destruido para que el hombre sea verdaderamente libre en sus acciones.

 

 

¿POR QUÉ?

 

La orientación crítica de su filosofía se fue determinando a través de la influencia, cada vez más decisiva, del empirismo inglés. Esta influencia, sin embargo estaba injertada en la corriente que ha constituido la estructura fundamental de la filosofía kantiana, orientación que es la del iluminismo wolffiano.

 

El análisis trascendental de Kant se encontraba ante el problema de la naturaleza y de la extensión de los límites de la razón humana.

 

La filosofía de Kant es ante todo una crítica de la razón, e, incluso, una autocrítica, pues la puesta en cuestión de la razón no viene del sentimiento o de la experiencia sino de la propia razón; es ella quien, en cuanto órgano de todo conocimiento, se interroga sobre su valor y define sus límites. La crítica se opone, así, a todo dogmatismo, es decir a la caída que sigue la razón pura en tanto que no hace el examen previo de su propio poder. Impone, pues, al espíritu humano una limitación radical, en el sentido de que rechaza el conocimiento de las cosas en sí y limita su ciencia a los fenómenos, a los objetos tal como aparecen en las formas subjetivas del espacio y del tiempo.

 

 

La conclusión de los análisis de Hume es que el hombre no puede alcanzar ni siquiera dentro de los límites de la experiencia, la estabilidad y la seguridad de un auténtico saber. El saber humano es, todo lo más, un saber probable; pero, aún este saber probable falta cuando el hombre menosprecia los límites de la experiencia y se aventura por los caminos de la metafísica. Estas dos conclusiones del escepticismo de Hume son rebatidas por Kant. En primer lugar, según Kant, existe un auténtico saber, y es la nueva ciencia matemática de la naturaleza. En segundo lugar, por más que la metafísica sea quimérica, el esfuerzo del hombre hacia la metafísica es real; y si es real, debe ser explicado de alguna manera.

 

La filosofía de Kant es ante todo una crítica de la razón, e, incluso, una autocrítica, pues la puesta en cuestión de la razón no viene del sentimiento o de la experiencia sino de la propia razón; es ella quien, en cuanto órgano de todo conocimiento, se interroga sobre su valor y define sus límites. La critica se opone, así, a todo dogmatismo, es decir a la caída que sigue la razón pura en tanto que no hace el examen previo de su propio poder. Impone, pues, al espíritu humano una limitación radical, en el sentido de que rechaza el conocimiento de las cosas en sí y limita su ciencia a los fenómenos, a los objetos tal como aparecen en las formas subjetivas del espacio y del tiempo.

 

 

¿PARA QUÉ?

 

El fin de la concepción antropológica de Immanuel Kant es mostrar al hombre como un ser autónomo y un ser pensante finito que pretende conocer la naturaleza y dominarla.

 

Pretende también dar a conocer la libertad que posee el hombre la cual es indeterminada, y que por tanto puede conllevar al hombre a los caminos de la maldad, pero que sin embargo se debe acomodar a seguir una ley moral universal según la cual debe regir sus conductas.

 

GEORG WILHELM FRIEDRICH HEGEL

 

 

 

¿CÓMO?

 

El planteamiento filosófico de Hegel significa un cambio radical, pues para Hegel no existe en el hombre, ni en el genero humano, nada que este determinado de antemano. No hay ninguna condición natural interna o externa al hombre, que no se modifique o altere con el movimiento y con el transcurrir histórico. Esta concepción dinámica de la vida y la historia la atribuye Hegel a la rela