Constitución española de 1978

Derecho Constitucional español. Transición democrática en España. Nacionalismos. Reforma. Consenso. Cronología

  • Enviado por: Montxy
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 15 páginas
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LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA

Índice

PREAMBULO

1. LA TRANSICCIÓN

2. CRONOLOGÍA

3. PERSONAJES E INSTITUCIONES CON UN PAPEL IMPORTANTE EN LA ETAPA DE LA TRANSICIÓN

3.1. El rey
3.2. La iglesia
3.3. El ejército
3.4. Los partidos políticos
3.5. Los sindicatos
3.6. El restos de los ciudadanos

4.NACIONALISMOS

4.1. Nacionalismo Catalán

4.2. Nacionalismo Vasco

4.2.1. La banda terrorista ETA

4.3. Nacionalismo Gallego

4.3. Nacionalismo Español

5. ALGUNOS CONCEPTOS BÁSICOS

5.1. Reforma/ruptura

5.2. Consenso

5.3. Constitución

5.4. Costes-Crisis

PREÁMBULO

El apartado más interesante, por su actualidad y por su cercanía en el tiempo, es la época de la infancia de nuestra democracia. No es fácil hacer un análisis de los años indicados arriba. La forma de tratarlo en el texto es muy esquemática, pero después de leer mucha de la bibliografía al respecto, tanto de sus actores, como observadores de aquella época y estudiosos actuales, me resulta imposible sino es en este formato. Espero que sirva como introducción a la discusión.

En el último apartado trato de presentar alguno de los puntos débiles de nuestra transición, en definitiva, de algunos de los costes que tuvo y que aún lleva como lastre nuestra democracia. Esta es joven y sus gentes tienen aún muchas ganas de seguir avanzando en el camino marcado en esos años difíciles pero ilusionantes.

1. LA TRANSICCION

La presentación que voy a hacer de este período, tan importante para nuestra más reciente historia, se va a limitar a unas líneas generales y en torno a una cronología.

Varios factores determinaron que esa transición, iniciada antes de la muerte de Franco, fuese posible.

En 1959 cambia la política económica y el crecimiento en los años 60 es del 7 por ciento anual.

Cuando se produjo un crecimiento económico, cuando vinieron turistas y los españoles salieron fuera, cuando se dieron esas circunstancias, la sociedad civil pudo desarrollarse, al principio mínimamente. España nunca fue un país controlado desde el punto de vista económico, pero todo ese proceso sirvió enormemente. Las memorias de Adolfo Martín Villa, dirigente del sindicato oficial de estudiantes dicen lo siguiente: "Nosotros, que éramos dirigentes del régimen, nos dábamos cuenta de que la sociedad iba por un lado y nosotros por otro. Nosotros no nos sentíamos legitimados a dar órdenes a la sociedad. Más bien lo que teníamos era complejo de inferioridad ante ese cambio de la sociedad". Cuando muere Franco ya hay más del 50 por ciento en el régimen a favor de la legalización de los partidos políticos. Las libertades en España comenzaron a restablecerse gradualmente no gracias a la dictadura, sino a pesar de ella. El filósofo español Julián Marías escribe una metáfora que me parece perfecta: "La libertad creció en España como crece la hierba entre las rendijas de un patio enlosado". Al final el verde se impuso a las lozas.

Desde luego, Franco no pensaba que iba a haber democracia. Franco no pensaba que se iba a legalizar el Partido Comunista. De eso ni hablar. Hay un momento en que él está enfermo, en el año 74, y uno de sus ministros, Contrera Molina, le pregunta: "¿Se ha dado su Excelencia cuenta de que con el poder que tiene el futuro Rey pues pueden cambiar todas las cosas?" Y él dice: "No. Hay cosas que no pueden cambiar"... Franco no es el autor de la transición ni muchísimo menos. Toda su vida tiene como objetivo que no se produzca de ninguna manera.

Pero en España se estaba llegando ya al momento en que aun con Franco vivo, algo iba a pasar. Porque España había cambiado mucho. Las personalidades pueden decidir muchísimo, pero el problema es hasta qué punto se puede hacer un mínimo de transformaciones sociales, un mínimo de amplitud, algo de sociedad civil, la cuña mínima que se pudiera abrir en ese sentido.

Hay un momento en que quien es la eminencia gris del régimen de Franco es Carrero Blanco. Carrero Blanco es una persona de extrema derecha, de derecha integrista, pero es lo contrario a un fascista; es decir, no cree en un partido único. Entonces él es el que produce el cambio de régimen, que sigue siendo una dictadura, pero de una dictadura de formas fascistas se convierte en una dictadura burocrática. Muchos de sus colaboradores son de Opus Dei. Ahora, Carrero es asesinado por ETA en 1973. Carrero juega un papel muy importante en la creación de la monarquía en el sentido de que es el que convence a Franco de que nombre a Juan Calos como su sucesor. Pero ese proyecto político era para seguir con el franquismo. Lo que pasa es que cuando Juan Carlos es rey, ese proyecto lo cambia por completo. Es decir, no hay que pensar que Don Juan Carlos, puesto que ha sido elegido por Franco, representa lo mismo que Franco. Todo lo contrario. Él transforma el sentido de la monarquía a partir del momento en que es monarca y lo hace a partir de las leyes y dejando que los propios españoles decidan.

Hubo un proceso de reconciliación nacional en el que los contendientes se amnistiaron los unos a los otros, se perdonaron, se reconciliaron. En este sentido jugaron papeles importantes, además del Rey, dos hombres extraordinarios: Adolfo Suárez, Secretario General del Movimiento (el equivalente del partido único) y Santiago Carrillo, líder del Partido Comunista.

Adolfo Suárez es el que lleva el ritmo de la transición y demostró una gran capacidad de apertura, de carácter liberal, de moderación, una gran capacidad de diálogo. Durante un año todas las decisiones más importantes las toma él y son decisiones absolutamente arriesgadas guiándose por un sexto sentido, muchas veces en contra de las opiniones de los que tiene más cerca.

Pero el tercer personaje también es un personaje absolutamente fundamental y se llama Santiago Carrillo. Es el líder del Partido Comunista, y el hecho de que el líder del Partido Comunista juegue un papel tan importante en la transición deriva sencillamente de que la transición española consistió en que los españoles se amnistiaron los unos a los otros, es decir, se perdonaron, se reconciliaron. Y si no hubiera existido esa reconciliación entre el jefe del Gobierno que procedía del Partido único y el líder del Partido Comunista, probablemente la transición no hubiera funcionado bien.

En esa época Carrillo tenía sesenta y tantos años. La policía, para humillarlo, lo desnuda y lo tienen desnudo. Pues bien, Santiago Carrillo sale de la cárcel, se niega a abandonar España y un mes después de sucedido esto tiene una entrevista secreta con Adolfo Suárez y en esa entrevista hay un principio de acuerdo. Los españoles no teníamos una sola bandera. Los españoles teníamos la bandera de la monarquía y la bandera de la República. Los comunistas abandonan esa bandera y acaban aceptando la monarquía. Cuando a un anciano de sesenta y tantos años se le desnuda para humillarle y es capaz de abandonar la comisaría y construir un consenso, un acuerdo, verdaderamente se ve que es excepcional.

Si los comunistas no hubieran ido a las elecciones para sacar muchos de los votos que ellos imaginaban, pues probablemente las elecciones no hubieran podido ser aceptadas sino como incompletas, no veraces.

"El Rey y Adolfo Suárez no pensaban legalizar el Partido Comunista, no por ellos, sino porque temían la oposición de los militares. Pero hay un momento en que se puede. De ahí la audacia de determinado momento

Como había que reconocerse y amnistiarse los dos sectores, pues hay dos momentos en que el Partido Comunista aparece y en esos dos momentos se podía haber roto todo el proceso: El primer momento es un atentado de la extrema derecha que mata en enero de 1977 a unos abogados del Partido Comunista. Si el Partido Comunista reacciona con la violencia, no hubiera sido legalizado y todo el proceso hubiera sido dificultado. El Partido Comunista no reaccionó así. El entierro de estos siete abogados fue pacífico. Y eso explica el segundo momento difícil: la legalización del Partido Comunista.

No es que hubiera sectores del Ejército opuestos; es que el órgano principal del Ejército fue el que se opuso y a pesar de eso aceptó una legalización que estaba en contra de sus sentimientos. ¿Quién fue el enemigo de la transición española? Los altos cargos militares. De los 90 generales de brigada -el escalón más alto del generalato-, dos tercios de ellos -es decir, 66- habían iniciado su carrera militar en la Guerra Civil. Para ellos la lucha contra un adversario que creían comunista era absolutamente esencial. En la joven oficialidad era muy diferente. Entre el 60 y el 70 por ciento eran de centro o de centro derecha. Pero en el alto mando militar la dificultad era muy grande… Hay un momento en que el propio Vicepresidente del poder -militar- le presenta al Rey una carta diciéndole que no se puede avanzar más en la transición... El Vicepresidente de Defensa, General Fernando de Santiago, dimite cuando el Ministro de Relaciones Sindicales habla con los sindicatos clandestinos. Fue uno de esos pulsos psicológicos que debieron ser superados.

Otro factor favorable a la transición fue el recuerdo del pasado. El pasado influyó muchísimo, sencillamente porque los españoles recordábamos el enfrentamiento que tuvimos en la guerra civil, hacía que todos trataran de evitar su repetición. La amenaza de la guerra los españoles la sentíamos como una espada de Damocles y la gran mayoría de los españoles hablaban de evitarla. Y eso se ve perfectamente en las discusiones de las Cortes. Los constituyentes, los diputados hablan del pasado, de no repetirlo Había una sensación de que gravitaba el pasado sobre el presente. Hubo una especie de exorcismo para evitar la reproducción de los males de España en el pasado".

Hubo influencias ambientales de los países europeos. Cuando al final del régimen de Franco había una represión muy dura, los países europeos protestaron.

No hubo un plan sencillamente porque no había qué imitar. Los polacos pudieron pensar en los españoles, pero los españoles no tenían en quién pensar. Había que inventar la transición como una gran obra de imaginación..

2. CRONOLOGÍA

1969 - Junio: Juan Carlos de Borbón es designado por Franco como su sucesor en la jefatura del Estado a título de Rey.

1971 - Mayo: El Cardenal Enrique y Tarancón es elegido Presidente de la Conferencia Episcopal Española sustituyendo a Casimiro Morcillo, cardenal muy conservador.

1971 - Julio: El Príncipe Juan Carlos sustituirá a Franco en los casos de enfermedad o ausencias de España, según decreto de ese mes.

1973 - Junio: Franco nombra al Almirante Luis Carrero Blanco como Presidente del Gobierno por primera vez en la historia de la dictadura.

1973 - Diciembre: Muere Carrero Blanco en atentado.

1974 - Enero: Arias Navarro, presidente del Gobierno.

1974 - Julio: Juan Carlos de Borbón ejerce de Jefe de Estado interinamente por enfermedad de Franco, 45 días.

1974 - Septiembre: Franco recupera los poderes

1975 - Enero: Fraga, Areilza, Osorio y Cabanillas, organizan la "reforma democrática" para cambiar el régimen desde dentro.

1975 - Julio: Adolfo Suárez es elegido Presidente Coordinador de la Unión del Pueblo Español (UDPE) Movimiento Nacional.

1975 - Septiembre: 5 antifranquistas son fusilados

1975 - Octubre: Juan Carlos asume de nuevo los poderes de Jefe de Estado

1975 - Noviembre: Muere Franco. Juan Carlos es nombrado Rey de España, según las Leyes Fundamentales. Torcuato Fernández Miranda, Presidente de las Cortes.

1975 - Comienza la marcha verde marroquí sobre el Sahara.

1975 - Diciembre: El Rey nombra su primer Gobierno: Arias, Fraga, Suárez, Areilza, Martín Villa, Garrigues, Calvo Sotelo, Solís, Osorio,...

1976 - Marzo: Carrillo comienza a utilizar el término: "ruptura pactada".

1976 - En Vitoria se produce una oleada de huelgas. Resultado dramático: cinco trabajadores mueren por la represión policial.

1976 - Abril: El Rey y Fernández Miranda nombran a Adolfo Suárez como futuro sucesor de Arias Navarro.

1976 - Julio: El Rey cesa a Arias Navarro y nombra a Adolfo Suárez, Presidente del Gobierno. Se concede una amnistía.

1976 - Septiembre: Es nombrado Presidente Primero del Gobierno el General Gutiérrez Mellado

1976 - Diciembre: Santiago Carrillo es detenido. Se aprueba en referéndum la Ley para la Reforma Política.

1977 - Enero: Semana trágica: Madrid: mueren 2 manifestantes. 5 abogados laboralistas son asesinados por la extrema derecha en la Calle Atocha. El GRAPO mata a 3 policías y secuestra al General Villaescusa.

1977 - Abril: El Partido Comunista es legalizado.

1977 - D. Juan de Borbón renuncia a sus derechos dinásticos.

1977 - Junio: Primeras elecciones democráticas. La unión de Centro Democrático(UCD) obtiene el 35% de los votos (165 diputados), PSOE: 29% (118 diputados), PC: 9% (20 diputados), Alianza Popular: 8% (16 diputados)

1977 - Octubre: Se aprueban los Pactos de la Moncloa. Josep Tarradellas regresa a Cataluña.

1978 - Abril: El PC renuncia al Leninismo

1978 - Octubre: Congreso y Senado votan mayoritariamente la Constitución

1978 - Diciembre: Los españoles votan la nueva Constitución en referéndum

1979 - Marzo: Elecciones Generales. UCD obtiene la mayoría relativa (168 diputados), PSOE (121 diputados) PC (23 diputados) Alianza Popular (9 diputados)

1979 - Abril: Primeras elecciones municipales.

1979 - Mayo: 28 Congreso del PSOE. Felipe González dimite y no se presentará a la reelección de Secretario General si no se abandona el Marxismo.

1979 - Octubre: Los estatutos del País Vasco y Cataluña son aprobados en referéndum.

1980 - Febrero: Referéndum sobre el acceso de Andalucía a la autonomía

1980 - Marzo: Primeras elecciones a los Parlamentos de Euskadi y Cataluña

1980 - Diciembre: Referéndum en Galicia para su estatuto de autonomía.

1981 - Enero: Adolfo Suárez presenta su dimisión irrevocable como Presidente del Gobierno

1981 - Febrero: intento de golpe de estado militar y como figura máxima el comandante tejero. Calvo Sotelo elegido Presidente del Gobierno.

1981 - Julio: Se publica la Ley del divorcio.

1981 - Diciembre: España firma el protocolo de adhesión a la OTAN.

1982 - Junio: España se integra en la Alianza Atlántica.

1982 - Septiembre: ETA político-militar abandona la lucha armada y se disuelve

1982 - Octubre: El PSOE obtiene mayoría absoluta.

1982 - Noviembre: Santiago Carrillo dimite como Secretario General del PC. Juan Pablo II viaja a España.

1982 - Diciembre: El Gobierno de España abre la verja de Gibraltar. Joaquín Ruiz Jiménez es nombrado Defensor del Pueblo.

1986 - Enero: Ingreso de España en el Mercado Común.

1986 - Marzo: Se aprueba en referéndum la permanencia de España en la OTAN.

1986 - Junio: El PSOE obtiene nuevamente mayoría absoluta.

1986 - Octubre: Barcelona obtiene la organización de los Juegos Olímpicos de 1992.

1986 - Diciembre: Fraga dimite como Presidente de Alianza Popular.

3. PERSONAJES E INSTITUCIONES CON UN PAPEL IMPORTANTE EN LA ETAPA DE LA TRANSICIÓN

3.1.El rey

La familia real se exilió durante la dictadura, pero el futuro Rey, D. Juan Carlos de Borbón, que comenzó sus estudios en Suiza, se trasladó ya en 1948 a estudiar a España. Sus profesores, amigos y compañeros de estudios fueron elegidos cuidadosamente por el General. Está claro que quería controlar hasta el último detalle la formación ideológica y el círculo de amistades del posible futuro monarca.
Su actuar político durante la dictadura fue nulo, en el sentido de que no tenía ningún poder. Sólo en 1969 sería designado Príncipe heredero, sucesor y seguidor de la política franquista. Así, antes de la muerte de Franco, asumió el mando como Jefe de Estado, en dos ocasiones de forma interina.
Para los españoles, de cualquier ideología, D. Juan Carlos era toda una incógnita, pues no había tenido oportunidades para manifestarse fuera del entorno marcado por Franco. La etapa inmediatamente posterior a la muerte del general dejaba entrever los posibles derroteros, pero no estaba nada claro. Los "rupturistas" y los "reformistas" querían realizar sus ideas, pero había unos recelos o miedos mutuos, que se irían despejando con el diálogo de los actores más representativos y el grito de muchos españoles por salir de la dictadura. Una fecha clave fue, sin duda, el 23-F de 1981 en la que los militares pusieron a prueba la consistencia de los pasos que se estaban dando en España. Creo que fue el momento en el que el Rey decidió dar un paso al frente hacia la democracia y rechazar el sistema del pasado. Se convertiría en símbolo defensor de las libertades.
La comunidad internacional y especialmente algunos países, habían tratado de influir en el general y sus incondicionales para que abriese las fronteras a otras corrientes, al pluralismo, pero nada o casi nada consiguieron. Tuvieron que esperar a su muerte. Lo demostraron en su entierro con su ausencia y en la coronación de D. Juan Carlos a la que asistieron en gran número.

3.2.La iglesia

Durante la etapa franquista tuvimos la oportunidad de comprobar como la jerarquía eclesiástica, en gran número, estaba detrás del régimen y a su vez éste se apoyaba en la cúpula eclesial para imponer sus teorías y prácticas.

Naturalmente no fue toda la Iglesia y un buen ejemplo de ello es el gran número de sacerdotes obreros que surgieron en esa época y otras corrientes muy críticas para con el régimen. Con la llegada de Vicente y Tarancón podemos decir que la Iglesia, como institución, cambió su talante y tuvo, a partir de entonces, una decisiva influencia a favor de las libertades.

3.3.El ejército

Su actuación fue, en principio, de lo más sorprendente, especialmente si tenemos en cuenta que fue un golpe de Estado lo que llevó a la jefatura del Gobierno a Franco y posteriormente jugó también el papel más importante para mantener el estado de cosas que quería el general. Su brazo derecho fue el ejército. Sin embargo el general no había dado la posibilidad de crecer a gran cantidad de militares, con ideas propias y un estilo personal, sino que todos se habían sometido a sus designios. A su muerte y tal y como había designado Franco le fueron fieles aceptando a D. Juan Carlos como jefe del Estado.
Un hecho si considero importante y es el asesinato de Carrero Blanco. Debía de ser el sucesor del general al mando del gobierno, su personalidad era fuerte y con capacidad para llevar a cabo los deseos de Franco. Su desaparición trágica y la elección de Arias Navarro parece que dejó al brazo fuerte del ejército sin un líder en la línea del general.

3.4.Los partidos políticos

Si hablamos en términos de izquierdas y derechas podemos decir que la izquierda estaba fuera de España, al menos su cúpula dirigente y las derechas se encontraban en el país, pero sin grandes movimientos.
La mano del general era férrea y no celebraban encuentros o reuniones "legales" sino eran del "Movimiento" y menos si eran en su contra. Hubo intentos de crear partidos políticos democráticos, que ponían en cuestión el sistema de partido único, pero sus dirigentes fueron encarcelados. Nombres como Dionisio Ridruejo, Tamames, Gallardón o Múgica quisieron comenzar una reforma y en 1956 fueron apresados y a partir de ese momento, marginados. Los partidos de izquierdas desarrollaban su labor fuera de las fronteras y trataban de crear un ambiente hostil al régimen. Su trabajo fue apoyado por la mayoría de las democracias europeas y el representante más constante pudo ser el asesinado Olof Palmer. Una vez muerto el general se trasladaron todos a España aunque Carrillo sufriría todavía un arresto pero que traería consigo la legalización del PCE.

En la primera etapa, tras la muerte de Franco, ni los de izquierdas ni los de derechas tenían una gran confianza en si mismos y si ésta existía, también había mucho miedo o por lo menos temor a que se pudiese resucitar el fantasma del general e imponer otra vez sus condiciones únicas.

Arias Navarro fue el primer presidente del Gobierno posterior a la muerte de Franco y D. Juan Carlos del Estado y, a parte de lo que podamos decir a favor de uno o de otro o en su contra, lo que parece importante es que no hubo una confrontación armada directa por el poder. Siete meses después surgió la figura de Adolfo Suárez como presidente del Gobierno y quien iba a gobernar el barco en esta difícil singladura.
Su labor no iba a ser fácil pues una parte de la calle exigía reformas en la línea democrática - aperturista pero también estaba la continuidad y se había hecho notar poco tiempo atrás, con las cinco penas de muerte. Ante eso las muestras de respeto eran manifiestas y si bien se pedía una ruptura con lo anterior, al final se impuso el pacto, el acuerdo, el intento de no volver a las penas de muerte y mucho menos a tener que dilucidar qué gobierno queríamos una vez más con las armas.
Las renuncias se dieron por todas partes, como la del PSOE y el PCE a su marxismo - leninismo.

3.5. Los sindicatos

Su trabajo se desarrolló en España y durante la dictadura. Sus dirigentes fueron encarcelados en diversas ocasiones y por periodos más o menos largos. Su actividad de lucha por las libertades y los derechos de los trabajadores quedó reflejada en algunos artículos de la Constitución pero en esa época de cambio se les dio quizás menos importancia de la que tenían, aunque ellos siguieron trabajando como lo habían hecho años atrás y cuando llegaron los Pactos de La Moncloa también tuvieron que renunciar a algunas de sus aspiraciones para poder sacar adelante el objetivo principal, que era la democracia.
Si mereció la pena o no aquellas renuncias, con la equivocada esperanza de que cuando las cosas fuesen mejor, los intereses de los trabajadores, de sus afiliados fuesen puestos en primer término.

3.6. El resto de ciudadanos

Con este nombre quiero dar paso a una masa difícil de calificar, aquella que formábamos una mayoría de personas, que habíamos sido educados en un periodo dictatorial, pero que no teníamos conciencia política, ni de un lado ni de otro, más bien éramos militantes pasivos del régimen, por aquello de no movernos por tendencias políticas y menos en su contra. El lavado de cerebro había surtido efecto y en esas fechas del 75 la política era algo lejano, de Madrid y de cuatro personas. No iba con nosotros, habitantes de zonas campesinas y poco pobladas de Castilla.

4.NACIONALISMOS

Podemos distinguir en España cuatro nacionalismos: el catalán, el vasco, el gallego y el español.

4.1.El nacionalismo Catalán 

El nacionalismo catalán es fundamentalmente económico y lingüístico. Está imbuido de pragmatismo. No busca tanto la independencia (que sería poco rentable económicamente), como instalarse en una posición de privilegio con respecto a la España no nacionalista a la que Jordi Pujol denomina despectivamente "la amalgama". España, según el citado político, no es una nación, sino un estado plurinacional compuesto por tres naciones (Cataluña, País Vasco y Galicia) y una "amalgama" que carece de personalidad propia y, por lo tanto, de entidad nacional. 

El nacionalismo catalán, en comparación con el vasco, es partidario de avances lentos y profundos, logrados a base de una presión reivindicativa constante e incansable contra el Estado, un pulso aparentemente pacífico, pero terco y contumaz, que busca el agotamiento y la capitulación del gobierno central, sea éste del signo que fuere. Pretende ejercer sobre Cataluña la hegemonía política, social y cultural, silenciando o ninguneando toda disidencia interior. Los catalanistas rechazan la violencia física, pero no la cultural (recordemos el caso Josefina Albert, entre muchos), recurriendo a la inmersión lingüística sin tener en cuenta los derechos de un 50 % de los ciudadanos catalanes que tienen el castellano como lengua principal. El nacionalismo catalán, al igual que el vasco, ha logrado confundir la identidad cultural catalana con el nacionalismo político. Los catalanes no nacionalistas simplemente no existen, son entes de ficción, sin identidad ni derechos, siguen siendo "los de fuera". El catalanismo se muestra como una nacionalismo culto, cívico, educado, en contraste con la visceralidad y la irracionalidad del nacionalismo vasco. Sin embargo, el catalanismo se aprovecha y reclama para sí todas las conquistas de los nacionalistas vascos, a la vez que se lamenta de las superiores conquistas de éstos a pesar de su "mal comportamiento". 

En el "pensamiento" de Jordi Pujol abundan los elementos racistas y xenófobos.  En 1976 escribió lo siguiente:

 "...El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico. Es un hombre destruido (...) es, generalmente, un hombre poco hecho, un hombre que hace cientos de años que pasa hambre y que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual. Es un hombre desarraigado, incapaz de tener un sentido un poco amplio de comunidad. A menudo da pruebas de una excelente madera humana, pero de entrada constituye la muestra de menor valor social y espiritual de España. Ya lo he dicho antes: es un hombre destruido y anárquico. Si por la fuerza del número llegase a dominar, sin haber superado su propia perplejidad, destruiría Cataluña. E introduciría su mentalidad anárquica y pobrísima  es decir, su falta de mentalidad."

"La inmigració, problema i esperança de Catalunya", (Editorial Nova Terra, Barcelona, 1976, pags. 65, 67 y 68), Jordi Pujol i Soley.

4.2.El nacionalismo Vasco

El nacionalismo vasco, esencialmente étnico y racial, tiene un carácter místico y visionario sobre un trasfondo paranoico y victimista. Es una nacionalismo marcado por el "miedo a desaparecer". El vascuence, debido a su dificultad, sólo es hablado, como mucho, por un 20% de la población y tiene pocas posibilidades de convertirse en una lengua verdaderamente popular. En la medida en que los nacionalistas vascos vinculan la identidad de la patria vasca a la lengua, el resultado es dramático, por ello buscan una salida en el elemento étnico y racial como factor de diferenciación.

Al contrario de lo que se nos trata de hacer creer, en el País Vasco no existe una nacionalismo malo (el de ETA) y uno bueno y democrático (el del PNV), sino un solo y único nacionalismo que bebe de las mismas fuentes, comparte los mismos odios e irracionalidades, fabrica los mismos mitos y mentiras, difunde los mismos tópicos y, a pesar de las apariencias, se apoya y se refuerza mutuamente. Dicho con palabras de Javier Arzallus: "No conozco ningún pueblo que haya alcanzado su liberación sin que unos arreen y otros discutan". Es decir, "violentos" y "democráticos" se necesitan y se apoyan mutuamente, aunque mantengan sus distancias de cara a la galería por razones electorales. 

El nacionalismo vasco, igual que el catalán, ha logrado convencer a una gran parte de su electorado de ser la encarnación no sólo de la identidad vasca, sino también de la modernidad (Guggenheim) y la prosperidad económica, que desaparecerían si algún día el nacionalismo perdiese el poder político. Ellos cuentan con la mejor sanidad, la mejor policía, el nivel de vida más alto, las mejores empresas, las instituciones más eficaces para los ciudadanos, los mayores avances tecnológicos, etcétera. Su discurso triunfalista tiene mucho en común con el de todos los totalitarismos, desde los comunistas de la extinta URSS a Fidel Castro, pasando por todos los fascismos y nazismos que han estremecido a la vieja Europa. 

4.2.1 La banda terrorista ETA

La banda terrorista ETA ha matado, al menos, a 833 personas desde el 28 de junio de 1960, fecha en la que quitó la vida a la niña de año y medio Begoña Urroz Ibarrola, en San Sebastián, hasta el 6 de mayo, fecha en la que ETA asesinó al senador del Partido Popular Manuel Jiménez Abad de un tiro en la cabeza cuando se dirigía con su hijo menor al partido de fútbol que enfrentaba al Zaragoza con el Osasuna.

Las elecciones vascas que fueron el pasado día 12 de Mayo de 2001, con la victoria del PNV que obtuvo 33 escaños al Parlamento de Euskadi. Antes de las elecciones esta quiso dejar su sello matando al senador Manuel Jiménez Abad y cuarenta y ocho horas después de los comicios ETA intentó asesinar con un paquete bomba a un periodista llamado Gorka Lamdabúru.

Del total de víctimas, 28 son menores de edad, de ellos, tres son criaturas no nacidas pues dos mujeres fueron asesinadas estando embarazadas y una resultó herida. El resto, 805, contaban más de 18 años. Por sexos, 61 eran mujeres, y 768 varones, la relación se completa con los tres bebes no nacidos de sexo sin determinar.

Trescientas cincuenta y cuatro víctimas eran civiles, esto es, no pertenecían a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado ni eran militares. De las 478 restantes, 199 eran guardias civiles, 178 policías, y 102 militares.

Por provincias, este macabro "ranking" lo encabeza Guipúzcoa con 302 asesinatos, le sigue otra provincia vasca, Vizcaya con 216 víctimas mortales, mientras que Álava arroja un saldo de 45 asesinatos, lo que suma un total de 563 personas a las que la banda terrorista ETA quitó la vida en el País Vasco.

Madrid y Barcelona se encuentran, asimismo, entre las provincias más castigadas. La capital de España arroja un balance de 121 asesinatos y la Ciudad Condal aparece con 54. Mientras que en Navarra la banda terrorista se cobró la vida de 38 personas.

Catorce asesinatos fueron perpetrados en Zaragoza, ocho en Sevilla, seis en Cantabria y otros cinco ocurrieron en suelo francés. Alicante, Valencia, Granada y la Rioja aparecen con tres víctimas mortales, cada una de ellas. Dos en León, y Huesca. Finalmente, Málaga, Cádiz, Castellón, Ceuta, Córdoba, Murcia y Salamanca fueron, respectivamente, escenario de un asesinato.

La escalofriante relación de asesinatos de ETA, se vería engrosada con las 78 víctimas mortales que produjo el incendio del hotel "Corona de Aragón", de Zaragoza, acaecido el 12 de julio de 1979, si finalmente se consigue probar -como pretende la AVT ante la Administración de Justicia- que fue la banda terrorista vasca quien provocó el siniestro.

4.3.El nacionalismo Gallego

En el nacionalismo gallego, de escasa raíz popular, se entremezclan los elementos culturales y lingüísticos con las reivindicaciones económicas frente a las imposiciones comunitarias claramente desfavorables y discriminatorias para Galicia. Es un nacionalismo de elite, sobre todo de lingüistas, intelectuales y profesores de enseñanza media, con una pequeña pero activa base popular en ciertos sectores del campesinado. Es un nacionalismo sin norte propio que se deja guiar pasivamente por sus dos hermanos mayores (Declaración de Barcelona. El espectacular aumento de votos del nacionalismo gallego en las últimas elecciones no se debe tanto a un crecimiento del sentir nacionalista del pueblo gallego como a la calculada moderación de su discurso de cara al electorado (que no está para aventuras soberanistas) y al trasvase de votos de la izquierda socialista y comunista debido a las interminables historias de corrupción del PSOE y al despiste ideológico y la práctica cada vez más errática de Izquierda Unida.

4.4.El nacionalismo Español

Por último, el nacionalismo español excluyente, que ha llegado a su clímax con Franco y que ha actuado como detonador y coartada de los nacionalismos periféricos, es hoy un nacionalismo prácticamente extinguido. Sin embargo, en la medida en que los nacionalismos victimistas vasco y catalán necesitan justificarse ideológicamente como respuesta a un supuesto nacionalismo centralista y opresor, lo mantienen muy vivo en su memoria y en su peculiar interpretación de la historia, incluyendo dentro de este concepto a todos los que no comparten sus ideas. 

Para los nacionalistas excluyentes quienes nos definimos como autonomistas, no nacionalistas o constitucionalistas y defendemos patrióticamente (¿por qué no?) Una España solidaria, democrática, plural, multicultural, libre, integradora, aceptando tanto nuestro patrimonio común como nuestras diferencias, somos identificados interesadamente por los nacionalistas excluyentes y manipuladores con ese franquismo que, sin embargo, hemos combatido con energía, pagándolo algunos con la cárcel y otros con la vida. Ellos saben que esto no es verdad, que es un producto más de su peculiar alquimia manipuladora, pero les conviene creerlo así, porque su ideología trasnochada no se mantiene en pie si no es inventando odios, marginaciones y opresiones que no existen, o mejor, que sólo están en sus mentes retorcidas y complicadas. 

 

5. ALGUNOS CONCEPTOS BÁSICOS

5.1. Reforma/ruptura

Estos dos conceptos definen las dos posiciones mayoritarias respecto a lo que debía de hacerse para llegar a la democracia una vez desaparecido el dictador.
Los reformistas pretendían realizar el cambio dentro de la ley vigente, sin destruir su edificio, evolucionar desde lo existente hasta la democracia.
Los rupturistas pretendían romper con el pasado, reclamando la vuelta de la República, por un lado, y la desaparición de algunos elementos, especialmente los represivos, para participar en una nueva andadura.
Ambos tenían como objetivo salir de la dictadura y comenzar una democracia. Ambos tenían claro que solos no podían hacer nada excepto facilitar las cosas a los involucionistas, con lo que comenzaron a trabajar unidos.

5.2. Consenso

Es el tema central de la transición.
Consenso en el tipo de democracia. Ante la disyuntiva si República o Monarquía surgió una disyuntiva más fundamental aun y esta era dictadura - democracia. El temor ( no sé si únicamente) hizo que se aceptase a la Monarquía.

También consenso para pasar la hoja del pasado como fundamento de la reconciliación, piedra angular de la democracia. La tolerancia mutua y ese "olvidar" el pasado llevaría al pluralismo.

Así mismo consenso para moderar las demandas socio-políticas que llevasen a la paz, que hicieron posible la convivencia. El tema del orden público fue esencial en los primeros momentos, aunque en algunos casos fue "peligroso". Esto trajo una serie de recortes de iniciativas y reivindicaciones, especialmente para la izquierda.

Por último, este consenso se lograba siempre anteponiendo la democracia a los intereses particulares, las "cuestiones de Estado" se solventaban por consenso, el resto a través de pactos y acuerdos nacionales.

5.3. Constitución

El grado más alto de consenso se alcanzó con la aprobación de la Constitución. Era una Constitución de todos, las anteriores lo habían sido de un solo partido y cuando dejaba el poder el siguiente cambiaba, con lo que la estabilidad era muy limitada como se puede ver en el S. XIX.

Los puntos desarrollados son comunes a todas las fuerzas políticas, sin excesivos problemas, lo individual se dejó en segundo plano. Los "puntos críticos" se dejaron para posteriores concreciones en Leyes Orgánicas o a resolver por el Tribunal Constitucional.

La Corona salió reforzada, por encima de todos, como árbitro de la situación y la Constitución como el signo de lo compartido por todos.

5.4. Costes - Crisis

Los partidos políticos pierden parte de su autonomía al no poder tener iniciativas "populares", sacando la gente a la calle, ya que podrían ser calificadas estas manifestaciones como peligrosas, y el fantasma del franquismo no está lejos.
Esto a su vez desincentiva a la gente y les conduce a la apatía, a la desmovilización.
Por otro lado algunos movimientos populares se les escapan a los partidos, ya que ellos no pueden canalizar todas las demandas de la sociedad.

La crisis es palpable, tanto en la economía como en los problemas de Estado lo que lleva al consenso. El juego democrático exige a la oposición que sea responsable, coherente para lograr el objetivo de la democracia. La revolución queda excluida a no ser que se quiera volver a los enfrentamientos armados de épocas pasada.

La etapa de transición se va a realizar con personas vinculadas con el pasado, con la dictadura, pero esto la izquierda tratará de obviarlo, así como la amenaza constante de un nuevo golpe de Estado, lo que se mueve sobre las cabezas de los españoles como una "espada de Damocles".

El terrorismo y la violencia, tanto de izquierda como de derecha va a ser visto como una amenaza para la democracia y así lo verán todos los partidos democráticos, como un enemigo.

La "lucha de clases" y los partidos "clasistas" están ahí, aunque la izquierda ha eliminado la violencia y la conflictividad de su ideario y la derecha comienza a reclamar el espacio del centro, interclasista.

El contenido de la democracia, esto es: la idea pluralista de convivencia pacífica en libertad e igualdad se puso en peligro el 23.2.81. Esa autoridad no era la buscada para la democracia.

5.5. Transición de conceptos

La izquierda debe de cambiar su terminología de lucha clandestina a la legalidad y la derecha tendrá que definirse como democrática.
La UCD como el centro que aglutina a derechas e izquierdas moderadas, donde todos pueden discutir y llegar a un acuerdo, pero sus dirigentes son todos originarios de gobiernos con la dictadura.

La AP se declara la derecha reformada, pero tendrán que definir su capacidad de actuar en democracia y pretende a su vez ser los depositarios de la hipotética "mayoría de españoles conservadores moderados".

Los partidos se aceptan no sin sospechas, de "rojos" o de "golpistas".

La izquierda evoluciona de socialismo a socialdemocracia, de comunismo a eurocomunismo, del marxismo y dictadura del proletariado a pluralismo político.

En resumen la transición y con ella el consenso nos trae la democracia y el campo necesario para poder hablar y resolver nuestros problemas en paz, dando la impresión de que no hay conflicto insalvable pero las iniciativas radicales se ven paralizadas por los poderes "fácticos", que no son visibles, pero que su presencia se deja notar, como puede ser el miedo al golpe de Estado.

Y si hay unos límites al diálogo, este no se puede desarrollar plenamente. A lo largo del tiempo se deben de ir reclamando esos espacios. Hoy unos pocos años después, se supone que hemos conseguido algunos, pero otros siguen estancados. La democracia no está completa. Nos queda camino por andar. (Ver artículo de periódico, El País: 12.4.98)