Apología de Sócrates; Platón. ¿Qué es la Ilustración?; Kant

Filosofía griega. Defensa Sócrates. Pensamiento kantiano. Racionalismo. Razón crítica y razón pura. Nihilismo epistemológico

  • Enviado por: Javier
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 8 páginas
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ÉTICA

COMPARACIÓN DE:

¿Qué es la Ilustración? (KANT)

&

La Apología de Sócrates (PLATÓN)

¿Qué es la ilustración?

La ilustración para Kant es la salida del hombre de su autoculpable minoría de edad. La minoría de edad significa la incapacidad de servirse de su propio entendimiento sin la guía de otro. Uno mismo es culpable cuando la causa es la falta de decisión y valor y le hace falta un guía. Sapere audel es un dicho que significa ¡ten valor de servirte de tu propio entendimiento! y además es el lema de la ilustración.

Las causas de la minoría de edad son la pereza y la cobardía. El paso hacia la mayoría de edad, además de ser difícil, es considerado peligroso por la gran mayoría de los hombres y que por tanto es difícil para todo individuo lograr salir de esa minoría de edad, casi convertida ya en naturaleza suya. Principios y fórmulas, instrumentos mecánicos de uso racional de sus dotes naturales, son las muestras para permanecer en la minoría de edad.

Es posible que la gente se pueda ilustrar por si misma, y que es casi inevitable si se les deja en libertad. Pero se ha de señalar algo especial, que aquel público que anteriormente había sido sometido a este yugo por ellos obliga, más tarde, a los propios tutores a someterse al mismo yugo. Al final terminan vengándose de sus mismos predecesores y autores y de ahí que el público pueda alcanzar lentamente la ilustración.

Para este tipo de ilustración solo se requiere la libertad, y que sea la menos perjudicial de entre todas. La libertad de la propia razón se debe de hacer siempre en usos públicos.

El oficial dice: ¡no razones!, adiéstrate.

El sacerdote: ¡no razones!, ten fe.

El uso público de la razón debe de ser siempre libre. El uso privado debe de ser a menudo estrechamente limitado, sin que ello obstaculice el progreso de la ilustración.

Los actos de cualquier clase han de ser emprendidos desde un sentido del deber que dicte la razón, y que ningún acto realizado por conveniencia o sólo por obediencia a la ley o costumbre puede considerarse como moral. Describió dos tipos de órdenes dadas por la razón: el imperativo hipotético, que dispone un curso dado de acción para lograr un fin específico; y el imperativo categórico, que dicta una trayectoria de actuación que debe ser seguida por su exactitud y necesidad. El imperativo categórico es la base de la moral. “Obra como si la máxima de tu acción pudiera ser erigida, por tu voluntad, en ley universal de la naturaleza”.

Las ideas éticas de Kant son el resultado lógico de su creencia en la libertad fundamental del individuo, como manifestó en su Crítica de la razón práctica. No consideraba esta libertad como la libertad no sometida a las leyes, como en la anarquía, sino más bien como la libertad del gobierno de sí mismo, la libertad para obedecer en conciencia las leyes del Universo como se revelan por la razón. Creía que el bienestar de cada individuo sería considerado, en sentido estricto, como un fin en sí mismo y que el mundo progresaba hacia una sociedad ideal donde la razón “obligaría a todo legislador a crear sus leyes de tal manera que pudieran haber nacido de la voluntad única de un pueblo entero, y a considerar todo sujeto, en la medida en que desea ser un ciudadano, partiendo del principio de si ha estado de acuerdo con esta voluntad”. En la crítica de la razón pura, midiera Kant los poderes y circunscribiera el propio ámbito del ejercicio de la razón teórica, esta segunda Crítica presentaba la filosofía práctica de Kant y trataba de demostrar que si el uso teórico de la razón está limitado por los objetos de la experiencia, su uso práctico le abre, en cambio, un campo de aplicación ilimitado: el de la acción moral como práctica no condicionada. Las personas no pueden comprender la naturaleza de las cosas en el Universo, pero pueden estar racionalmente seguros de que lo experimentan por sí mismos.

Apología de Sócrates.

Aunque fue un patriota y un hombre de profundas convicciones religiosas, Sócrates sufrió sin embargo la desconfianza de muchos de sus contemporáneos, a los que les disgustaba su actitud hacia el Estado ateniense y la religión establecida. Fue acusado de despreciar a los dioses del Estado y de introducir nuevas deidades, una referencia al daemonion, o voz interior mística a la que Sócrates aludía a menudo. También fue acusado de corromper la moral de la juventud, alejándola de los principios de la democracia y se le confundió con los sofista. En su Apología de Sócrates, Platón recoge lo esencial de la defensa que Sócrates hizo de sí mismo en su propio juicio, y que se basó en una valiente reivindicación de toda su vida. Fue condenado a muerte, aunque la sentencia sólo logró una escasa mayoría. Cuando, de acuerdo con la práctica legal de Atenas, Sócrates hizo una réplica irónica a la sentencia de muerte que le había sido impuesta (proponiendo pagar tan sólo una pequeña multa dado el escaso valor que tenía para el Estado un hombre dotado de una misión filosófica), enfadó tanto a los miembros del tribunal que éste decidió repetir la votación, en la que la pena de muerte obtuvo esa vez una abultada mayoría.

Sus amigos planearon un plan de fuga, pero Sócrates prefirió acatar la ley y murió por ello. Pasó sus últimos días de vida con sus amigos y seguidores, y durante la noche cumplió su sentencia, bebiendo una copa de cicuta según el procedimiento habitual de ejecución. Sócrates fue obediente con respecto a las leyes de Atenas, pero en general evitaba la política, refrenado por lo que él llamaba una advertencia divina. Creía que había recibido una llamada para ejercer la filosofía y que podría servir mejor a su país dedicándose a la enseñanza y persuadiendo a los atenienses para que hicieran examen de conciencia y se ocuparan de su alma. Sócrates aparece como el más sabio de los dos personajes porque, por lo menos, él sabe que no sabe nada. Ese conocimiento, por supuesto, es el principio de la sabiduría.

INTRODUCCIÓN:
En ella, Sócrates se desmarca claramente del movimiento sofista rechazando la oratoria fácil y engañosa como medio de defensa. Además, describe algunos hechos falsos, por ejemplo, la presentación que Aristófanes hace de él en las Nubes, que explicarían su fama de hombre extravagante y el hecho de la acusación a la que se ve sometido.

  • REFUTACION DE LAS TRES ACUSACIONES:
    1ª)Acusación de impiedad (asebeia): usando el método dialéctico, por él creado, hace caer en contradicciones manifiestas a uno de sus acusadores (Meletos). Deja claro que él cree en las divinidades.
    2ª) Acusación de corromper a los jóvenes: afirmará que es totalmente falso. La prueba es que ninguno de los que se consideran sus discípulos(ni sus padres)han presentado ninguna denuncia por corrupción.
    3ª) Acusación de introducir nuevas divinidades: Sócrates realiza un análisis de la verdadera naturaleza de su daimon personal.

  • PRIMERA VOTACION: es declarado culpable por un escaso margen de votos.

  • LA ANTITIMESIS: Derecho legal a solicitar, por parte del acusado, de un castigo alternativo al pedido por la acusación (pena de muerte). Sócrates que no se considera culpable, sino más bien benefactor de la Polis, solicita una recompensa: ser mantenido, de por vida, a costas del erario público.

  • CONDENA A MUERTE: Realizada una segunda votación, Sócrates, es considerado culpable por una número mucho mayor de votos que en la 1ª votación. Condenado a beber la cicuta.

  • EPILOGO: Parece que es añadido por Platón ya que los Juicios en Grecia finalizaban al dictar sentencia. En este epílogo de la Apología, Sócrates se despide de sus acusadores profetizándoles una vida desagradable. De sus amigos y seguidores se despide realizando una breve reflexión sobre la naturaleza de la muerte.


  • DEFENSA
    El sistema de defensa judicial ateniense funcionaba del modo siguiente:

  • Presentación oficial de la acusación y exposición de las acusaciones ante los jueces.

  • Alegaciones y réplicas por parte del acusado.

  • Oídas ambas partes, el tribunal de los 500 votaba la sentencia, que sólo podría escogerse entre las penas propuestas por los acusadores o por el presunto reo.

  • Todo esto debía realizarse en el plazo de 24 horas, lo que explica la continuadas quejas de Sócrates por ello.


  • AGORA
    Era el lugar de reunión, por excelencia, del ciudadano ateniense. No se puede olvidar que la vivienda griega era pequeña, y el clima del Mediterráneo invitaba a vivir en la calle. Por todo ello, el Ágora se convertía realmente en el parlamento improvisado de todos aquellos que querían conversar y, claro está, también negociar. Sócrates debió pasarse más de la mitad de tiempo de su vida usando del Ágora como medio ideal de discusión dialéctica.

    TRIBUNAL
    El tribunal de tanta categoría, al que se refiere Sócrates, era el formado por los dikastai, es decir, el Tribunal de los 500 Jueces, elegidos por sorteo entre los componentes de la Helieia (lo formaban 5000 miembros) y que era el auténtico Tribunal Popular, pero que progresivamente fue cediendo en importancia ante el Tribunal de los 500.

    Era conocida la fama de Sócrates como gran conversador dialéctico. Pero también, era grande su fama de sujeto extraño y extravagante.


    LEY [Nomos]: En todo momento, Sócrates quiere desmarcarse de los Sofistas. Es sabido que este movimiento contraponía la naturaleza (physis) y la ley (nomos), afirmando que ésta última era convencional y producto cambiante. Además la evolución de la Sofística llevará a ciertos sofistas a defender que mientras, por naturaleza, los fuertes deben imponerse a los débiles, la ley busca la conciliación y el equilibrio entre ambos, con lo que la ley actuaba contra natura.

    Suele decirse que la verdad ofende. Pues bien, el proceso seguido en contra de Sócrates parece responder claramente a esta afirmación. Sócrates, decide huir del espectáculo y contar lo que el considera la verdad que explicaría el porque se encuentra en el banquillo de los acusados: la envidia despertada por su manera de actuar en el ámbito de la Polis; su diferente concepción de los valores éticos y políticos presentes tradicionalmente en mundo griego. La claridad y la convicción socrática acerca de lo que considera que son los verdaderos motivos de su acusadores, explican los murmullos y el malestar de los asistentes al proceso.

    Esta Apología comienza diferenciando dos tipos de acusadores, los antiguos y los mas recientes. Sócrates comienza defendiéndose primero de los antiguos. La primera acusación es de hereje. La religión griega no era una de las más estrictas, pero poseía mucha importancia el culto de cada polis a un dios, no el dios católico, sino un dios que tenía casi tantas virtudes como defectos. Por aquella época comenzaban a entrar en Atenas ideas ateas, lo que impulso a los acusadores de Sócrates como Meletos, para acusarle de herejía. Sócrates comienza defendiéndose de los acusadores antiguos ya que son las acusaciones mas habladas y comentadas por el pueblo de Atenas. A través del método socrático; el reconocimiento de la ignorancia, y luego el descubrimiento de la verdad -la mayéutica -. Meletos que da totalmente acorralado y Sócrates se reafirma en sus costumbres religiosas, apoyándose en la siguiente pregunta: ¿cómo no puedo creer en los dioses si reconozco creer en las divinidades?

    La segunda acusación es sobre la corrupción de la juventud. A Sócrates le seguían numerosos jóvenes, procedentes de buenas familias. Para escucharle hablar. Él nunca les llamo alumnos o discípulos, sino compañeros, ya que estos jóvenes le seguían por propia voluntad, y él no les podía impedir que le escuchasen, además el no recibía ningún tipo de beneficio económico. Se le acusaba de haber sorbido los sesos de estos jóvenes, por lo que hacían mas caso a él que a sus propios padres, hecho que estaba muy mal visto por la sociedad ateniense, ya que lo consideraba un desprecio, por lo que eran castigados con la denegación de los derechos como ciudadanos atenienses. Sócrates era muy descuidado con sus deberes familiares, dato en el cual, Meletos se apoyó para su acusación. Sus compañeros, los jóvenes que le seguían, se atrevían después de haber estado escuchando durante un cierto tiempo a Sócrates, a imitarle, es decir, interpelaban a los ciudadanos que se encontraban allí escuchando a su maestro. A raíz de este hecho, se le acuso de inducir a los jóvenes en el arte de la critica social y política, a lo que Sócrates responde diciendo que él lo único que les enseñó fue a filosofar.

    La tercera acusación trató sobre la introducción de divinidades nuevas. Él no creó una nueva religión como hicieron sus coetáneos, Buda, Confuncio, etc., sino que defiende que el verdadero dios no es general, sino que cada uno es su propio interprete, es interior. También defiende que lo divino es lo interior, ya que aporta, a la vez, bienestar personal y social, por lo que es totalmente ético.

    Para conocer el veredicto, se realizó una votación general, resultando la mayoría a favor de la condena de muerte. Después de observar este resultado, Sócrates quedo sorprendido la cantidad de gente que había votado por su absolución. Acepto la pena de muerte, ya que la cárcel y la multa las rechazó rotundamente. Rechazó la cárcel, porque si esta encerrado no podrá proseguir con su tarea de enseñar a filosofar, y rechazó la multa porque tendría que estar preso hasta que abonase el importe total de la multa cosa que no podía hacer, ya que no tenia con que pagarlo. El exilio también fue rechazado, ya que si su propia gente no lo quería, menos aún lo iba a hacer otro pueblo, en el que los jóvenes, probablemente le seguirían, y si él les impedía esto, estos les pedirían a sus ancianos que Sócrates se marchase, y si por el contrario los aceptaba, sus familias se encargarían de hacer los mismo.

    Sócrates critica a sus acusadores por no haber esperado un poco mas de tiempo, ya que la muerte llegaría en poco tiempo a él, y hubiesen conseguido su propósito de modo natural, y así tener la conciencia tranquila, ya que después de su muerte se le consideraría un sabio, aunque no lo fuese. Prefirió haber recibido la condena por el modo de defenderse, que haber seguido vivo después de haberse defendido de un modo indigno. Después de despedirse de sus acusadores, profetiza que cada día aumentaran el numero de los que les van a exigir explicaciones de sus actos, por lo que es mejor morirse ahora, e irse tranquilo. A continuación se despide de sus amigos, los que votaron su absolución. Una vez aceptado que va a morir, dice que va a reunirse con Orfeo, Museo, Hesido y Homero, ya que también ellos fueron juzgados injustamente, y que muchos hombres pagarían para ir a donde va a ir él. Su última petición fue que corrigiesen a sus hijos si se creían ser alguien que no era, y que en realidad no eran nada.