Biología


Bromatología

Trabajo practico de Bromatología:


Clostridium Perfringens

Clostridium Perfringens

Clostridium perfringens:

Es una bacteria anaeróbica Gram-positiva, inmóvil y formadora de esporas que se encuentra en los intestinos de los seres humanos y de varios animales homeotermos, en el suelo, en el agua, en los alimentos (sobre todo en las carnes).

Produce toxinas que pueden causar enfermedades como la enteritis necrótica, la gangrena gaseosa, la enterotoxemia del ovino y del caprino y la disentería del cordero.

En la gangrena gaseosa, el Clostridium provoca destrucción en los tejidos infectados si persiste. Esto es provocado por la liberación de exoenzimas específicos que atacan a las moléculas constituyentes de los tejidos animales: fosfolipasas, hemolisinas, 

Colagenasas, proteasas, que provocan la putrefacción del tejido acompañada de una producción de gas, y de ahí su nombre ("gaseosa"). Actualmente el tratamiento con antitoxinas, antibióticos y profilaxis quirúrgica es muy efectivo lo cual reduce muy significativamente los casos de amputación y de muerte. Sin embargo en casos extremos es necesario amputar para salvar la vida del paciente.

Clostridium Perfringens es un microorganismo que reviste suma importancia en medicina humana y veterinaria ya que, pese a ser parte de la microbiota intestinal, es potencialmente patógeno y letal, tanto para animales como para el hombre. Tanto es así que el uso de algunas de sus toxinas como potenciales armas bioterroristas ha generado cierta preocupación en algunos países. Sin embargo y a modo de contracara, otras de sus toxinas podrían ser usadas en el tratamiento de enfermedades, como transportadoras e internalizadoras de drogas en células procariotas (toxina iota) o en ciertas terapias antitumorales (entero toxina).
En el ámbito de la medicina veterinaria, Clostridium perfringens genera importantes pérdidas en la producción ganadera. En el caso de la producción avícola, por ejemplo, el reciente descubrimiento de una toxina (NetB), presente en cepas de Clostridium perfringens  tipo A aisladas de aves con enteritis necrótica, abre una nueva línea de investigación, relevante tanto para el conocimiento de la patogenia de estos microorganismos como para el desarrollo de nuevas vacunas. Esta toxina, o tal vez otras también, podrían estar involucradas en la enteritis necrótica por Clostridium perfringens tipo A observada en otras especies animales.

El Clostridium perfringens se clasifica en:

Alimentos implicados:

La enfermedad se produce cuando el individuo ingiere alimento

contaminado con un elevado número de organismos productores de enterotoxinas

(100 millones).

La carne de res, de aves, las salsas de carne o los alimentos deshidratados o precocidos son fuentes comunes de infección por Clostridium perfringens. La infección por Clostridium perfringens con frecuencia tiene lugar cuando los alimentos se preparan en grandes cantidades y se mantienen calientes durante largo tiempo antes de servirse. Los brotes ocurren frecuentemente en instituciones como hospitales, comedores escolares, prisiones y asilos de ancianos, o en eventos con servicio de alimentos.

Cuando los alimentos llegan al intestino delgado se produce la esporulación

y la liberación de enterotoxinas.

No son comunes los brotes familiares pero si los producidos a través de

alimentos preparados comercialmente y destinados a restaurantes o instituciones.

Para confirmar la existencia de una enfermedad de este tipo es necesario

recuperar el agente de la muestra clínica y del paciente. Se deben recuperar al

menos 100.000 UFC de C. perfringens por gramo de alimento y 1.000.000 de

microorganismos por gramo de heces en las primeras 24 horas.

Transmisión:

Se puede transmitir de dos formas 

  • Mediante la comida (sobre todo de carne, pescado o pollo) que no ha sido bien cocinada, por lo que ingieres Clostridium que formaran una toxina que te puede producir una gastroenteritis. La forma de prevenirlo es fácil, control de los alimentos, cocinado adecuado, refrigeración.

  • Infectando una herida profunda. El Clostridium se desarrolla en el tejido muscular y lo destruye, produciendo gas y dejando la herida de color negro. Se llama gangrena gaseosa. Para prevenirlo hay que amputar la herida.

Síntomas de la enfermedad

La forma común del envenenamiento con esta bacteria es caracterizada por intensos calambres abdominales y diarrea, - que comienzan después de 8 a 22 horas de haberse ingerido los alimentos conteniendo un alto número de estos microorganismos, los cuales son capaces de producir la toxina venenosa. Normalmente, esta enfermedad finaliza luego de las 24 horas subsecuentes al consumo; sin embargo, algunos síntomas menos severos pueden persistir en ciertas personas por una a dos semanas más. Se han reportado pocas muertes a causa de la deshidratación y de otras complicaciones.

La enteritis necrótica (pig-bel) causada por Clostridium perfringens es frecuentemente fatal. Esta enfermedad también se inicia como resultado de la ingesta de un gran número de bacterias de este tipo en los alimentos contaminados. Las muertes debidas a la enteritis necrótica (síndrome pig-bel) son causadas por la infección y la necrosis de los intestinos así como también por la septicemia. Esta enfermedad es poco frecuente.

Entre 7 y 15 horas después de la ingesta el paciente presenta diarrea

líquida espumosa y maloliente y dolores abdominales.

Periodo de incubación

El período de incubación es de 7-15 horas (rango 6-24 horas). El período de estado cursa con diarrea líquida y dolor abdominal. Otras manifestaciones son náu-seas (25 %), fiebre (24%) y vómitos (9 %). Se autolimita en 6-24 horas.

Riesgo de padecer intoxicación alimentaria a causa de la bacteria:

Todos podemos sufrir una intoxicación alimentaria a causa de la bacteria Clostridium perfringens. Los niños y los ancianos tienen mayor riesgo de padecer una infección por  Clostridium perfringens y pueden experimentar síntomas más graves que se prolonguen de 1 a 2 semanas. En los casos graves, pueden aparecer complicaciones, como deshidratación.

Prevenciones:

  • Cocinar muy bien los alimentos, en particular la carne, las carnes de aves de corral y salsas de carne, hasta alcanzar una temperatura interna segura.

  • Mantener la comida caliente después de la cocción.

  • Recalienta los alimentos en el microondas de manera correcta.

  • Refrigerar los alimentos perecederos dentro de las 2 hrs.

  • Conservarlo a temperaturas mayores a 60°C o menores de 7°C.

  • Deberá lavarse las manos de manera frecuente y minuciosa.

Personas Afectadas:

Todos podemos sufrir una intoxicación alimentaria a causa de la bacteria C. perfringens. Los niños y los ancianos tienen mayor riesgode padecer una infección por C. perfringens y pueden experimentar síntomas más graves que se prolonguen de 1 a 2 semanas. En los casos graves, pueden aparecer complicaciones, como deshidratación.

Enfermedades causadas por el Clostridium

perfringens

La enteritis necrótica:

La enteritis necrótica se ha asociado con los tipos A Y C de Clostridium perfringens. Es más frecuente en animales que viven en instalaciones con camas de paja.

Es probable que la enterotoxemia sólo se manifieste cuando existe una alteración importante de la microflora bacteriana del intestino. Estas alteraciones pueden ser el resultado de cambios del contenido intestinal ocasionados por variaciones de la calidad o la cantidad de los alimentos ingeridos, una reducción de la motilidad de los intestinos, lesiones de la mucosa intestinal producidas por microorganismos agresivos (por ejemplo, enteritis hemorrágica de los pavos, salmonelas, larvas de ascáridos) o toxinas.

Estos cambios pueden fomentar la colonización por Clostridium y la producción inmediata resultante de toxinas. La enteritis necrótica ha sido reproducida experimentalmente mediante la infusión en el duodeno de numerosas células con Clostridium y toxina preformada. La bacteria se multiplica en el intestino, adhiriéndose a las células epiteliales de las vellosidades, causando más tarde una intensa necrosis de la mucosa. Las lesiones suelen localizarse en el intestino delgado, principalmente en el duodeno, yeyuno e íleon. El intestino delgado tiene inflamación necrótica, ulcerativa, catarro y hemorragias. El intestino está dilatado por gases, con la pared engrosada, grisácea y muy friable.

Es poco lo que se sabe sobre el contagio de esta enfermedad pero se cree que la transmisión ocurre por contacto oral con los excrementos de aves infectadas. La Enteritis necrótica aparece súbitamente en el lote afectado. Las aves, aparentemente sanas, pueden mostrarse agudamente deprimidas y morir en cuestión de horas.

Evitar cambios drásticos en la alimentación y reducir al mínimo el nivel de harina de pescado, trigo, cebada o centeno en la dieta también puede ayudar en la prevención de la enteritis necrótica

Grangena gaseosa:

La gangrena gaseosa, una afección poco común en los Estados Unidos, es causada con mayor frecuencia por una bacteria llamada Clostridium perfringens. Sin embargo, también puede ser causada por los estreptococos del grupo A.

El clostridio está presente en la mayoría de los lugares. A medida que las bacterias se multiplican dentro del cuerpo, producen gases y sustancias dañinas (toxinas) que pueden dañar los tejidos, las células y los vasos sanguíneos del cuerpo.

La gangrena gaseosa se presenta de manera súbita y por lo regular ocurre en el mismo de un traumatismo o una herida quirúrgica reciente. Aproximadamente 1 en 5 casos ocurre sin un factor irritante. Los pacientes que están en mayor riesgo para esto generalmente tienen una enfermedad vascular subyacente (ateroesclerosis o endurecimiento de las arterias), diabetes o cáncer de colon.

La gangrena gaseosa causa hinchazón muy dolorosa. La piel se torna de color rojo pálido a pardusco. Si se presiona en el tejido hinchado con los dedos de la mano, se puede sentir gas como una sensación crepitante. Los bordes del área infectada crecen tan rápidamente que los cambios se pueden ver durante unos cuantos minutos. El área puede estar completamente destruida Los síntomas generalmente comienzan de manera súbita y empeoran rápidamente.

Si la afección no se trata, la persona puede padecer un choque (shock) con disminución de la presión arterial (hipotensión), insuficiencia renal, coma y finalmente la muerte.

Los síntomas abarcan:

  • Aire bajo la piel.

  • Ampollas llenas de líquido rojo pardo.

  • Secreción de los tejidos, líquido sanguinolento o rojo pardo y de olor fétido.

  • Aumento de la frecuencia cardíaca.

  • Fiebre de moderada a alta.

  • Dolor moderado o intenso alrededor de una lesión cutánea.

  • Piel de color pálido que luego se vuelve negruzca y cambia a un color rojo oscuro o púrpura.

  • Edema progresivo alrededor de una lesión cutánea.

  • Sudoración.

  • Formación de vesículas, que se fusionan en ampollas grandes.

  • Piel de color amarillo.

La cirugía se necesita rápidamente para extirpar el tejido muerto, dañado e infectado, lo que se denomina desbridamiento. Se puede necesitar la extirpación quirúrgica (amputación) de un brazo o una pierna para controlar la diseminación de la infección. La amputación algunas veces debe hacerse antes de que todos los exámenes estén disponibles. También se le darán antibióticos, generalmente de tipo penicilina y clindamicina. Los medicamentos se administrarán a través de una vena (por vía intravenosa). Los médicos han ensayado el oxígeno hiperbárico para esta afección, con grados de éxito variables. También se pueden recetar analgésicos.




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Enviado por:Nicolas Rodriguez
Idioma: castellano
País: Argentina

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