Vacuna contra la brucelosis

Inmunología. Enfermedades infecciosas. Fiebre de malta. Proteínas recombinantes de Brucella spp. Vacunas de subunidades y de ADN (Ácido Desoxirribonucleico). Agente causal. Síntomas. Características. Agente causal

  • Enviado por: Amalia Beatriz Dellamea
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 4 páginas
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SE ENTREGÓ POR PRIMERA VEZ EL PREMIO RICARDO MARGI EN INMUNOLOGÍA 2005

NUEVA VACUNA CONTRA LA BRUCELOSIS

Vacuna de subunidades y vacuna de ADN

Las vacunas actualmente en uso son del tipo denominado vacunas atenuadas, que se obtienen a partir de bacterias que han perdido total o parcialmente su virulencia como resultado de inoculaciones o siembras repetidas en medios de cultivo, pero que conservan su capacidad antigénica, es decir su potencial para despertar los sistemas de defensa.

“Pero, resulta que una de las desventajas de las vacunas actuales es que las bacterias enteras atenuadas que se utilizan no son totalmente avirulentas; conservan su capacidad de replicarse y, consecuentemente, pueden provocar la infección” señaló Cassataro.

La estrategia utilizada por los investigadores argentinos fue trabajar con proteínas recombinantes de Brucella spp. Las proteínas recombinantes son iguales a las proteínas que están normalmente en la bacteria agente de la brucelosis, pero obtenidas en el laboratorio mediante técnicas de biología molecular. Consiste en un truco tecnológico por el cual los investigadores transfieren un gen de la Brucella spp. a otra bacteria más amigable y suficientemente entrenada para trabajar en el laboratorio “en colaboración” con los investigadores. Esta bacteria amiga fue la Escherichia coli, que una vez que tiene inserto el gen “ajeno” comienza a producir la proteína de interés como si se tratara de la otra bacteria, la Brucella spp. De este modo los científicos obtienen la proteína que necesitan, la purifican y pueden efectuar los ensayos de laboratorio.

El equipo de investigadores que obtuvo el Premio Margni 2005 probó en ratones varias de esas proteínas, producidas mediante técnicas biomoleculares, y encontró que los candidatos que ofrecían mayor protección a los animales del estudio eran dos: las proteínas brucella lumazina sintetasa (BLS) y OMP 31.

Pero también halló que, al combinar ambas proteínas se obtenían mejores índices de protección que si se las inoculaba por separado. Así fue que, basándose en la estructura de la BLS, le agregaron una parte de la OMP31. “Por inserción de un péptido de la OMP31 en la estructura de la BLS construimos una proteína que es quimérica entre las dos”, explicó Gianbartolomei.

“Los niveles de protección que logramos con esta vacuna fueron similares a los que se obtienen con las cepas de bacterias atenuadas utilizadas normalmente”, relató la investigadora. Con estos resultados obtuvieron el Premio de Inmunología de CEDIQUIFA.

El otro tipo de vacuna que desarrollaron y ensayaron los investigadores argentinos es del tipo vacuna de ADN. Esta línea de investigación constituye un avance posterior a los resultados difundidos en el trabajo premiado.

“La vacuna de ADN consiste en inocular en los animales que se desea proteger el gen de la bacteria Brucella spp que codifica para la proteína de interés. De esta manera se logra que el animal vacunado produzca por sí mismo la proteína”, explicó Cassataro. Y concluyó: “Con esta estrategia hemos logrado resultados todavía más alentadores”.

Actualmente los científicos argentinos, habiendo concluido los ensayos básicos, en laboratorio, iniciaron las pruebas en campo: están implementando la Fase I en inmunización de ovejas.

Recuadro 1

Brucelosis, síntomas y características

La brucelosis, también conocida como fiebre de Malta, es una enfermedad infecciosa que se presenta con episodios recurrentes de fiebre, debilidad, sudoración y dolores vagos.

Es provocada por una bacteria llamada Brucella, que está en las secreciones y los excrementos de vacas, cerdos, ovejas y cabras.

Las personas pueden infectarse al ingerir leche de vaca, de oveja o de cabra o sus derivados (manteca, quesos) que contengan microorganismos viables, es decir que hayan sido fabricados con leche sin pasteurizar. También se adquiere por contacto directo con secreciones y excrementos de los animales, razón por lo que se considera que es una enfermedad profesional de veterinarios, carniceros, granjeros y ganaderos.

El período de incubación de la brucelosis, es decir el tiempo en que no se presentan todavía los síntomas, se establece entre entre 5 días y varios meses (con un promedio de 2 semanas). Los síntomas y signos más típicos son: fiebre y escalofríos, con elevación de la fiebre por las tardes; dolores muy intensos de cabeza; dolores musculares y articulares; estreñimiento; pérdida del apetito, pérdida de peso y debilidad. También se registra un aumento de tamaño del bazo, el hígado y los ganglios linfáticos.

La fiebre intermitente persiste durante unas semanas, y luego los síntomas cesan durante unos días, para aparecer más tarde, generalmente con picos febriles repetidos y remisiones durante meses.

Recuadro 3

Agente causal de la brucelosis

El agente causal de la brucelosis es la bacteria Brucela sp. Se trata de un cocobacilo, aeróbico, Gram negativo. Infecta en forma primaria a los animales.

Se conocen 7 especies: Brucela melitensis, Brucela abortus, Brucela suis, Brucela neotomae, Brucela ovis, Brucela canis y Brucela maris. Las tres primeras, denominadas "brucelas clásicas", fueron subdivididas en biotipos por sus características bioquímicas y su comportamiento frente a los sueros monoespecíficos A (abortus) y M (melitensis).

Brucela melitensis: responsable de la mayoría de los casos humanos diagnosticados bacteriológicamente. Es la especie más patógena e invasiva. Afecta comúnmente a las cabras.

Brucela abortus, principal responsable de la enfermedad en bovinos. Se la h00a r0elacionado hasta ahora con infecciones leves y con un alto porcentaje de casos asintomáticos, característicos de individuos profesionalmente expuestos.

Brucela suis se subdivide en 4 biotipos (1-4).

El reciente aislamiento de B. maris, característica de los mamíferos marinos, ha extendido el rango ecológico de esta bacteria.

Debido a que cada Brucela sp. tiene rasgos epidemiológicos característicos, con cada nuevo tipo incrementa la complejidad de la interacción con el ser humano. El cuadro de estas interacciones permanece incompleto, ya que tipos nuevos pueden emerger y los ya existentes se adaptan a los cambios.

Fragmento tomado de: Ministerio de Salud. Chile. http://epi.minsal.cl/epi/html/public/brucelosis.html . Fecha de consulta: 16 de noviembre de 2005.

La brucelosis humana fue conocida antiguamente como la fiebre de Malta, fiebre ondulante y fiebre mediterránea, su cuadro clínico fue descrito por primera vez por Marston en 1859. En 1887 Sir David Bruce fue el primero en aislar la bacteria de soldados británicos enfermos que murieron de brucelosis.

Recuadro 4

Vacunas de subunidades
Las vacunas de subunidades, llamadas también vacunas de componentes, contienen únicamente proteínas o péptidos particulares del microorganismo patógeno y no el organismo completo. Actualmente, gracias a los avances en técnicas de biología molecular, los investigadores, en vez de usar componentes de proteínas o de péptidos de los microorganismos, los fabrican en el laboratorio.

Vacunas de ADN
Las vacunas de ADN introducen segmentos de ADN de la Brucella spp. en el organismo de los animales que se desea proteger. Se inyecta directamente al organismo fragmentos de ADN que contienen genes de la Brucella spp. Las células absorben ese ADN y lo usan para producir proteínas de la Brucella. Estas proteínas estimulan al organismo para que produzca una respuesta inmunitaria de defensa contra la enfermedad.