Sociología del Conocimiento y la Ciencia

Filosofía. Max Scheler. Karl Manhheim. Contenidos. Disciplina. Habilidades

  • Enviado por: Soylahostia
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Sociología del conocimiento y de la ciencia

Estas realmente son dos asignaturas distintas, ya que no se pueden asimilar sin más el conocimiento y la ciencia, que es fundamentalmente una institución social. Otra cuestión problemática consiste en las dos maneras distintas existentes de hacer sociología: una que se ve a sí misma como una ciencia (y cree ver poder ver a la sociedad como se ve a un animal), y otra más ensayística en la que el autor no se esconde y se adoptan ciertos compromisos filosóficos. Sólo cuando se adopta principalmente la perspectiva sociológica (y no la gnoseológica u otras) se asimilan más la sociología del conocimiento y de la ciencia (pues se puede considerar que el conocimiento está también condicionado socialmente, aunque no con tanto calado como ocurre en la ciencia): la sociología de la ciencia se puede someter mejor a la primera forma de hacer sociología, de carácter más científico, pues con el conocimiento la posición del sujeto gnoseológico es inexcusable. El punto de visión entre ambas disciplinas estaría en sus problemas comunes.

Introducción:

1.0 Toda disciplina define su ámbito a partir de cuatro coordenadas fundamentales. La primera de ella es su nombre. Hay siempre una quaestio nominis. En segundo lugar están los contenidos, es decir, no por su connotatio sino por su denotatio. En tercer lugar, toda disciplina se define por su historia, su abolengo y sus antecedentes (esto es, en gran manera, lo que distingue a las ciencias naturales de las ciencias sociales o humanas, ya que las primeras intentan borrar su rastro, su historia, mostrándose como precedentes. Sólo a veces a través de la eponimia se deja entrever su discurrir histórico). La sociología nace con su nombre, pero si nos olvidamos de su historia, de su abolengo, cortamos con sus raíces filosóficas e intentamos naturalizar la disciplina. Habitualmente se considera que los padres de la sociología son Max Scheler y Karl Mannheim. Max Scheler es conocido sobre todo por ser el autor de la ética material de los valores, un autor muy polisémico. Era judío de ascendencia alemana protestante. Se convirtió al catolicismo, aunque luego se desconvirtió. Era un tipo impulsivo y genial. Ortega le llamaba prestidigitador de esencias. Scheler fue quien acuñó el término sociología del saber. Para Scheler la sociología del conocimiento estaba al servicio de la filosofía, encargada de desbrozar los materiales para mostrar las esencias. Scheler no disimula esta filiación filosófica.

Por otro lado Mannheim, el “marxista burgués”, intenta positivizar mucho más la cuestión, pero tampoco puede ocultar su filiación hegeliana. Éste, en Ideología y Utopía reconoce que la sociología del conocimiento puede resolver problemas epistemológicos que la filosofía no ha podido solucionar. Escolásticos como Sergio Rabade o Juan Zaragueta introdujeron esta disciplina en España durante el franquismo, como una opción posible, aunque no fuera la verdad.

El cuarto elemento que define a una disciplina son sus habilidades, su metodología. Esto ha provocado que la disciplina haya intentado ser positivizada, cuando fue trasladada a Estados Unidos tras la II Guerra Mundial. Esto ha provocado una tensión interna dentro de la sociología, que se ha escindido entre una vertiente que tiende a verla desde las metodologías -operatorias (por ejemplo, R. Merton) y otra que se desarrolla mediante metodologías -operatorias, más cercanas a las ciencias humanas (por ejemplo, Childe)

Un punto central en el que debemos entrar es el aporte diferencial de la generación del ´98 en España a la sociología del conocimiento. En filosofía se tiende a despreciar los aportes de nuestro propio país. En España la idea de clase social no tuvo mucho empuje entre los intelectuales, que fue sustituida por el concepto biológico de generación. Esto es característicamente de los países del sur de Europa. Por ejemplo, Alfredo Paretto hablaba de las élites. Pero este intentó positivizar la sociología basándose en la economía, como ciencia estricta. En cambio el desarrollo de la sociología en España vino más ligado a las humanidades, a la literatura. La tradición literaria española es importantísima. Este es el coeficiente diferencial español.

En los últimos veinte o treinta años la sociología del conocimiento y de la ciencia se han visto especialmente vinculadas por su intervención en el problema de la teoría de la ciencia que desbordó a la filosofía de la ciencia de corte positivista. Todavía hoy la terminología de Kuhn sigue siendo utilizada, a pesar de que en los últimos años él mismo parece retractarse de sus propias ideas, aunque eso es muy complicado. En los años “60 comienza a haber múltiples concepciones de la ciencia (se rompe la idea unitaria) que coinciden en la importancia de la sociedad, la política, etc.…tienen una enorme influencia sobre la ciencia. Los positivistas en el fondo eran unos idealistas que veían la ciencia sólo como un conocimiento. Pero el aporte de la sociología de la ciencia ha descubierto la ciencia como una acción social, tomando métodos de la sociología del conocimiento.

En estos años se distingue entre los programas fuertes y débiles en el estudio de la ciencia. La Escuela de Edimburgo (Burnes, Bloor, etc…) mantiene el programa fuerte, que pretende cortar del todo con la filosofía, ya que la ciencia puede analizarse desde sus propios puntos de vista. Aquí sostendremos el punto de vista sociológico.

  • El nombre sociología aparece por primera vez en el año 1909 en un artículo titulado “La sociología del conocimiento” en el número 15 de la revista Zuweraft (sic). En 1921 Max Scheler, acabada la I Guerra Mundial, había tenido una posición muy peculiar. En una de sus obras parece aceptar una posición belicista, pero a lo largo del conflicto cambia de postura. En Ginebra, en los años “16-“17 escribe varios panfletos contra los horrores de la guerra. Antes de la guerra trabajó codo con codo con los fenomenólogos como, por ejemplo, Husserl. Pero no conviene etiquetar demasiado a Max Scheler, pues es bastante inclasificable aunque tenga más empatía por ciertas corrientes. Heiddegger depende más de Husserl que Scheler, pues lo que realiza es una fenomenología del Dasein.

  • Scheler, en los años “20 se embarca en el proyecto de construir una antropología filosófica, con obras como “El puesto del hombre en el cosmo”. Se da cuenta de que para ubicar al hombre hay un determinante irrenunciable, determinado fuertemente por el marxismo, y que ninguna otra alternativa real puede hacerle sombra. Su antropología no puede salir adelante sin una sociología alternativa, sin una ley sociológica. Esto es lo que intenta en artículos como “Sociología de los conocimientos/saberes”. El año antes de su muerte publica “Formas de conocimiento y formas sociales”. Scheler pretende llegar a construir una ley que explique por qué ciertos valores se encarnan a unas instituciones en ciertas épocas, aunque nunca la enuncia. Por ejemplo, ¿por qué surge la teoría de las ideas como surge en la Academia de Platón en el siglo V a.C. en Grecia? Scheler era muy habil para establecer estas correlaciones.

  • En 1924-1925 Mannhein, que viene de Praga, se encontraba en una tarea similar. Éste se da cuenta de que Scheler había acetado en muchas cosas, y adopta su terminología. Mannhein utilizaba el término sociología del pensar (denken), contaminándose de historia de la fiosofía. Se plantea el problema, proveniente de Marx, de si realmente nuestro pensamiento y nuestra cultura son determinados por las condiciones materiales de existencia ¿qué clase de productos superiores son estos? Esto ya lo había apuntado Marx en los Gründisse (sic). Cuando Mannhein llega a Alemania, conoce a Scheler, y sistematiza los problemas de la sociología del conocimiento de manera novedosa. Se confiesa comprometido con una posición historicista. Ninguna obra cultural es eterna ni definitiva; depende del momento en el que nace. Pero no admite el dogmatismo escolástico de Scheler que pretende conservar ciertas esencias al margen de la historia. Por eso cambia el término Sociologie der Wissen por Wissensociologie. Posteriormente Kurt Wolf intentó restaurar a Scheler, pues está en la misma línea de restaurar una antropología, pero desde la incardinación del hombre en las sociedades concretas. Además el método que debe utilizar esta disciplina es el método de la verstehen, lo cual es muy mal comprendido por los anglosajones. El alemán Wissen se entiende como ciencia o técnica, pero para los ingleses el término Knowledge es más general, abarcando el conocimiento en general