Sistema financiero español

Finanzas. Activos. Intermediarios. Mercados. Economía y Hacienda. Banco de España. CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores). Bolsa. Cajas de ahorro

  • Enviado por: Benito Nuñez Perez
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 12 páginas
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TEMA 1.- Sistema Financiero: Características Generales.

1.1.- Concepto y características de un sistema financiero.

El sistema financiero de un país, está formado por el conjunto de instituciones, medios y mercados, cuyo fin es canalizar el ahorro de las unidades de gasto con superávit, hacia las unidades de gasto con déficit.

Esta labor de intermediación desarrollada por las instituciones del sistema financiero, es básica para transformar los activos financieros primarios, en activos financieros indirectos más cercanos a los ahorradores.

El sistema financiero comprende tanto los instrumentos o activos financieros, como las instituciones o intermediarios y los mercados financieros. El sistema financiero cumple pues, la misión clave en una economía de mercado: “captar el excedente de los ahorradores y canalizarlo hacia los prestatarios”.

Esta misión resulta fundamental por 2 razones:

  • La no coincidencia entre ahorradores e inversores.

  • Y que los deseos de los ahorradores no coinciden con los de los inversores en aspectos como liquidez, seguridad y rentabilidad de los activos. Luego los intermediarios han de transformar los activos, para ajustarlos a los deseos de los ahorradores.

El grado de eficiencia logrado en este proceso de transferencia será tanto mayor, cuanto mayor sea el flujo de recursos de ahorro generado y dirigido hacia la inversión productiva y cuanto más se adapte a las preferencias individuales.

Las unidades de gasto con superávit son “aquellas que prefieren gastar en consumo y/o bienes de inversión actuales menos de sus actuales ingresos al actual tipo de interés del mercado”.

Las unidades de gasto con déficit, son “aquellas que prefieren gastar en consumo y/o bienes de inversión actuales mas de sus actuales ingresos al actual tipo de interés del mercado”.

La posición de las diversas unidades económicas como excedentarias o deficitarias depende de múltiples factores, tales como la riqueza, la renta actual y la esperada, la edad y la posición social, y las expectativas económicas generales. También tienen gran importancia los tipos de interés y sus variaciones pueden inducir cambios en los comportamientos de las unidades de gasto, haciéndolas pasar de deficitarias a excedentarias o al revés.

1.2.- Activos Financieros.

1.2.1.- Concepto y Funciones.

Se denominan activos financieros a los títulos emitidos por las unidades económicas de gasto, que constituyen un medio de mantener riqueza para quienes los poseen y un pasivo para quienes los emiten.

Así, la riqueza no humana de los agentes económicos, cualesquiera que sean éstos, se puede dividir entre:

  • Activos Reales, como bienes físicos que forma la riqueza material, y

  • Activos Financieros, que al ser pasivos de otros no incrementan la riqueza del país, y sin embargo facilitan extraordinariamente la movilización de los recursos reales de la economía.

Los títulos financieros primarios son emitidos por las unidades económicas de gasto con déficit, con el fin de obtener liquidez para cubrir un desequilibrio temporal entre sus gastos y sus ingresos.

Estas unidades con déficit emiten los títulos financieros o simplemente venden los adquiridos anteriormente, y las economías con superávit los adquieren, manteniéndolos como activo por el tiempo deseado, pudiendo ser posteriormente transmitidos a otras unidades incluso antes de vencer.

Las funciones fundamentales de los Activos Financieros en una economía monetaria son:

  • “ser instrumento de transferencias de fondos entre agentes económicos,

  • y constituirse como instrumento de transferencia de riesgo”.

La transmisión de activos financieros origina una transferencia de fondos desde el agente emisor o último tenedor, hacia el comprador o tomador, configurándose los activos como medios para canalizar el ahorro generado por las economías con superávit.

Ser propietario de un activo, confiere a su titular un derecho sobre los recursos del emisor al vencimiento del activo. Dado que dichos recursos pueden variar positiva o negativamente, el tenedor del activo asume una parte del riesgo de dicha actividad, es decir, el emisor transfiere a los adquirientes de los títulos parte del riego de su inversión.

1.2.2.- Características de los activos financieros.

Las 3 principales son:

  • Liquidez.

  • Riesgo.

  • Rentabilidad.

La Liquidez de un activo se mide por la facilidad y la certeza de su realización a corto plazo sin sufrir pérdidas. El dinero sería el activo plenamente líquido de la economía cuyo extremo opuesto son los activos reales (físicos).

El grado de liquidez de un activo financiero depende de 2 condiciones, según Rojo:

  • De la facilidad a corto plazo de conversión en dinero sin que la rapidez suponga pérdidas.

  • De la certidumbre de su conversión en dinero sin sufrir pérdidas.

El Riesgo de un activo depende de la probabilidad de que, llegado el vencimiento, el emisor cumpla sin dificultad su amortización. El riesgo depende de la solvencia del emisor y de las garantías del título.

La Rentabilidad de un activo, se refiere a su capacidad de producir rendimientos, como pago por la cesión temporal de capacidad de compra y de la asunción temporal de un riesgo, por parte del tomador.

En función de estas características, los agentes ordenan sus carteras de activos eligiendo combinaciones acordes a sus preferencias, de liquidez, riesgo y rentabilidad. Generalmente, un activo es tanto más rentable cuanto menor es su liquidez y cuanto mayor es su riesgo.

1.2.3.- Clasificación.

Existen diversos criterios de clasificación de los activos financieros, siendo el más utilizado aquel que los ordena por su grado de liquidez relativa.

El dinero, tanto legal como bancario, es el instrumento financiero plenamente líquido, que representa un pasivo para la institución que lo genera, ya sean moneda metálica, moneda papel o depósitos a la vista. A continuación habría que situar los restantes tipos de depósitos, los fondos públicos, las obligaciones de sociedades privadas y, finalmente, los préstamos sin garantía real y los créditos comerciales, como activos de muy baja liquidez.

Otra clasificación atiende a la naturaleza de la unidad económica emisora, bien sea el Estado y las Administraciones Públicas, el Banco Central, los Intermediarios Financieros, y las empresas no financieras, estableciéndose la ordenación de los activos emitidos y en circulación por cada una de ellas.

Finalmente, podemos clasificar según los activos sean objeto de transmisión en mercados abiertos o en mercados negociados. O según el efecto que una variación en el nivel general de precios ejerza sobre el valor real de dichos activos. O según se materialicen en documentos emitidos físicamente o se queden en simples anotaciones contables.

1.3.- Intermediarios Financieros.

A medida que la economía se desarrolla, se hace necesaria la aparición de instituciones que medien entre los agentes con superávit y aquellos con déficit, con el fin de abaratar los costes en la obtención de financiación, facilitando la transformación de unos activos en otros y haciéndolos mas atractivos para ambos.

Podemos definir a los intermediarios financieros, como el conjunto de instituciones especializadas en la mediación entre los prestamistas y los prestatarios últimos de la economía.

Aunque la función de prestar y pedir prestados fondos no basta para definir a estas instituciones, puesto que tal función es desarrollada por otros muchos agentes.

Habría que precisar que dicha actividad constituye el eje básico de su actuación, y que están siempre dispuestos a recibir todos los fondos que deseen depositarse en ellos a los tipos de interés anunciados.

Así, debemos diferenciar a los Intermediarios Financieros de los Agentes Mediadores: Los agentes mediadores compran y venden activos para mantener un patrimonio, sin hacer ningún cambio en los activos negociados. Sin embargo, los intermediarios financieros adquieren activos como forma de inversión, y no los revenden, sino que con ellos crean nuevos activos que colocan entre los ahorradores, obteniendo de éstos los fondos necesarios para la realización de sus inversiones.

Según sus características y modalidades, podemos distinguir 2 tipos de intermediarios financieros:

  • Intermediarios Financieros Bancarios: constituidos por el Banco Central y las entidades bancarias, y caracterizados porque alguno de sus pasivos son de tipo monetario y son aceptados generalmente por el público como medio de pago, luego son dinero. (El Banco Central es el encargado de ejecutar y a veces definir la política monetaria nacional, mientras que las entidades bancarias realizan operaciones activas con particulares, empresas e instituciones, para lo cual necesitan captar recursos mediante la captación de depósitos.)

  • Intermediarios Financieros No Bancarios: cuyos pasivos no son dinero, lo cual les hace mas mediadores. Podemos distinguir 3 subgrupos:

    • Intermediarios financieros no bancarios cuyos pasivos tienen un valor monetario fijo y pueden ser convertidos en dinero con facilidad. (por ejemplo los EFC)

    • Instituciones cuyos pasivos tienen un valor monetario que puede variar con frecuencia. (Son fondos y sociedades de inversión que colocan sus participaciones o acciones entre los pequeños ahorradores con el fin de obtener recursos para la adquisición de valores bursátiles)

    • Instituciones aseguradoras, incluidas las compañías aseguradoras, cuya función mediadora es subsidiaria de su actividad aseguradora de riesgos. (Estas instituciones acumulan grandes reservas con las primas de seguros que luego invierten.). A diferencia de las anteriores, sus pasivos pueden ser convertidos en dinero antes de lo previsto, con restricciones y pérdidas.

    Los servicios prestados por estas instituciones a los agentes económicos son:

    En primer lugar, la intermediación permite reducir el riesgo de los diferentes activos mediante la diversificación de la cartera, permite obtener un rendimiento superior de las carteras al aprovechar las economías de escala. Las economías de escala aparecen por 3 razones:

    • Indivisibilidades: dado el volumen elevado de recursos del que disponen los intermediarios financieros pueden adquirir activos de valor nominal mayor que otros agentes con menos recursos.

    • Economías de gestión: es necesario obtener los conocimientos y la información más completa, rápida y fiable sobre la evolución de los mercados, precios, desarrollo futuro, etc...

    • Economías de transacción: las carteras de los individuos no son constantes, sino que requieren cambios que suponen costes de transacción, que al ser de carácter fijo o decreciente al valor de la operación, los intermediarios financieros por volumen incurren en costes más bajos.

    En segundo lugar, la actuación de los intermediarios financieros permite adecuarse a las necesidades de prestamistas y prestatarios, mediante la transformación de los plazos de sus operaciones. Esta transformación se basa en captar recursos a corto plazo y cederlos a plazos mayores, y así se permite que prestamistas y prestatarios no necesiten ponerse de acuerdo sobre el plazo.

    Y en tercer lugar, los intermediarios financieros gestionan el mecanismo de pagos. Para ello, estas instituciones admiten depósitos en cuenta corriente, cuyos talones acreditativos son usados habitualmente como medio de pago. Luego los intermediarios tienen un papel central en el mecanismo de pagos de la economía a través del abono o el cargo de estos talones en las cuentas de los agentes económicos.

    1.4.- Mercados Financieros.

    Un mercado financiero es el mecanismo o lugar a través del cual se produce un intercambio de activos financieros y se determinan sus precios. El sistema no exige la existencia de un espacio físico concreto en el que se realicen los intercambios. El contacto entre los agentes que operan en estos mercados puede establecerse de diversas formas y medios.

    Las funciones principales de los mercados financieros son:

  • Poner en contacto a los agentes que directamente intervienen en los mismos, bien se trate de individuos, empresas o intermediarios.

  • Ser un mecanismo apropiado para la fijación del precio de los activos.

  • Proporcionar liquidez a los activos.

  • Reducir los plazos y los costes de intermediación.

  • 1.4.1.- Características de los mercados financieros.

    Un mercado financiero será tanto más eficiente cuanto mejor cumpla el conjunto de funciones que le corresponden. Esa eficiencia está en relación directa con la proximidad al concepto de mercado de competencia perfecta, donde el mercado ha de ser libre, transparente y perfecto.

    En un mercado perfecto existe movilidad perfecta de los factores; los compradores y vendedores conocen todas las ofertas y demandas y demás condiciones del mercado; todos los agentes que lo deseen pueden participar libremente, y los precios se fijan en función de la oferta y la demanda, sin intervenciones ajenas que desvirtúen su libre formación.

    Resumiendo, las 5 características que hacen que un mercado sea perfecto son:

  • Amplitud: un mercado es tanto más amplio cuanto mayor es el volumen de activos que en él se intercambian.

  • Transparencia: un mercado es tanto más transparente cuanto mejor y más barata sea la información para los agentes económicos.

  • Libertad: determinada por la no existencia de limitaciones para el acceso al mercado como comprador o vendedor.

  • Profundidad: un mercado es tanto mas profundo cuanto mayor es el número de órdenes de compra y venta que existen para cada activo.

  • Flexibilidad: un mercado es tanto más flexible cuanto más facilidad exista para la rápida reacción de los agentes ante la aparición de cambio en los precios de los activos u otras condiciones del mercado.

  • “En igualdad de otras circunstancias, un mercado se vuelve más profundo, amplio y flexible cuanto más rápida y barata sea la información que del mismo reciban los agentes participantes y más rápida y fácilmente puedan éstos actuar de acuerdo con la información recibida”.

    1.4.2.- Clasificación.

    Vamos a realizar una clasificación de los mercados financieros con arreglo a diferentes criterios, no incompatibles entre sí, de tal forma que un mismo mercado puede pertenecer simultáneamente a cada una de las categorías de clasificación expuestas. Un mercado financiero puede ser a la vez un mercado intermediado, monetario, libre, secundario, organizado y centralizado, por ejemplo.

  • Por su forma de funcionamiento, encontramos:
    - Mercado Directo: cuando los intercambios de activos financieros se realizan directamente entre los demandantes últimos de financiación y los oferentes últimos de los fondos. Los agentes, compradores y vendedores, se encargan por si mismos de buscar su contrapartida con información limitada y sin agentes especializados.
    - Mercado Intermediado: son aquellos donde al menos una de los participantes en cada operación de compra o venta de activos, es un intermediario financiero.
    “En los mercados directos suelen aparecer debido al gran volumen de operaciones, agentes especializados (brokers) que ponen en relación a los oferentes y demandantes de activos, a cambio de una comisión. La ventaja de usar estos agentes reside en que estos tienen una mayor y más rápida información sobre el mercado”

  • Según las características de los activos, distinguimos:
    - Mercado Monetario: que destaca por el corto plazo, el reducido riesgo y la gran liquidez de los activos negociados en él. Los activos negociados en el mercado monetario pueden ser emitidos por el Estado u otros Entes Públicos, por los intermediarios financieros o por las grandes empresas, siendo la solvencia del emisor la que da a los tenedores un bajo nivel de riesgo. La existencia de mercados secundarios de negociación dota a estos activos de una gran liquidez, pudiendo considerarlos como cuasi-dinero.

  • - Mercado de Capitales: que comprende las operaciones de colocación y financiación a largo plazo y las instituciones que efectúan estas operaciones. Dentro del mercado de capitales podemos encontrar 2 mercados: El Mercado de Valores y El Mercado de Crédito a Largo Plazo. Estos 2 mercados son la vía principal de canalización de los recursos financieros desde las familias a las empresas, desde los ahorradores hacia los inversores. El Mercado de Valores se divide también en Mercado de Renta Fija y Mercado de Renta Variable. En los de renta fija, los activos se negocian con un tipo de interés nominal constante. En los de renta variable, no hay un tipo de interés fijo sobre el nominal, y su rentabilidad depende generalmente de la existencia o no de beneficios y su reparto, por parte de la emisora de los activos.

  • Según el grado de intervención de las autoridades, vemos:
    - Mercados Libres: donde el volumen de activos intercambiados y su precio se fija en función de la ley de la oferta y la demanda.

  • - Mercados Regulados: donde se alteran administrativamente el precio o la cantidad de los títulos negociados, controlándose así la financiación concedida a través de los mismos. A la financiación obtenida en estos mercados regulados se le llama “Financiación Privilegiada”. Las autoridades intervienen el mercado imponiendo limitaciones a los tipos de interés, máximos, mínimos, etc...

  • Según la forma de negociación de los activos, están:
    - Mercados Primarios: aquellos en los que los activos intercambiados son de nueva creación, luego un título solo puede ser negociado una vez en un mercado primario, cuando es emitido.

  • - Mercados Secundarios: donde se comercia con los activos ya existentes, cambiando la titularidad de los mismos. Para que un activo pueda ser negociado, debe tener unas facultades legales que le permitan serlo.

  • Según el grado de organización, se clasifican en:
    - Mercados Organizados: donde se comercia con muchos títulos de forma simultánea en un solo lugar generalmente y bajo una serie específica de normas y reglamentos. (La Bolsa)

  • - Mercados No Organizados: donde sin sometimiento a una reglamentación estricta, se intercambian activos directamente entre agentes o intermediarios sin necesidad de definir el sitio donde tiene lugar la transacción, ya que ésta puede ser cualquier lugar. Las condiciones precio y cantidad se fijan libremente por las partes y no se exige la intervención de un mediador.

  • Según el grado de concentración, son:
    - Mercados Centralizados: en los que se suele negociar un gran volumen de títulos, encontrándose en grandes centros financieros.

  • - Mercados Descentralizados: que se suelen localizar en todas las ciudades de cierta importancia. Tienen la facultad de aparecer allí donde existe una institución financiera, cualquiera sea su naturaleza, dimensión y volumen de operaciones.

  • Otros criterios de clasificación son:
    - Según su negociabilidad (Mercados de Valores y Mercados Crediticios)

  • - Según las operaciones en ellos realizadas (Mercados al Contado, y Mercados de Derivados)

    - Según su estructura organizativa (Mercados de Mostrador, Mercados de Subasta, y Mercados Intermediados)

    - Según su ámbito geográfico (Mercados Nacionales y Mercados Internacionales).

    1.5.- Funciones del Sistema Financiero.

    “La función esencial de todo sistema financiero consiste en garantizar una eficaz asignación de los recursos financieros”.

    Esto significa que el sistema financiero ha de dar al sistema económico, los recursos financiero que éste precise, apropiados no sólo en su volumen o cuantía, sino también en su naturaleza, plazos y costes.

    “Además todo sistema financiero debe contribuir al logro de la estabilidad monetaria y financiera, y permitir, a través de su estructura, el desarrollo de una política monetaria activa por parte de la autoridad monetaria”.

    Entendiendo por estabilidad, la ausencia de crisis importantes en las instituciones del sistema, así como la consecución de una evolución estable de las principales macromagnitudes monetarias y financieras.

    La medida en como se cumplan ambas funciones determinará la eficacia del sistema financiero.

    En la práctica, existen dificultades para evaluar inequívocamente el grado de eficacia de un sistema financiero. Hasta ahora se usan conceptos como Dimensión Absoluta y Relativa, Elasticidad y Fluidez, o Libertad, para determinar la eficacia del sistema.

    • Criterios Cuantitativos: Donde encontramos a la Dimensión Absoluta como medida del volumen total de recursos financiero canalizados. Y la Dimensión Relativa como medida que relaciona el volumen de recursos canalizados, junto a las grandes magnitudes de la economía nacional.

    • Criterios Cualitativos: Los análisis de eficacia basados en criterios cuantitativos se consideran menos apropiados que si usamos criterios basados en aspectos cualitativos. Los criterios cualitativos tienen el problema de ser difíciles de definir. Los criterios de Fluidez y Elasticidad, exigen para alcanzar una mayor eficacia, que el sistema financiero diversifique sus instituciones, que no existan compartimentos estancos entre ellas, y sí que exista una participación efectiva de las mismas. También que haya una gran diversidad de activos financieros disponibles.

    El criterio de Libertad, es otro de los criterios cualitativos que destaca en las economías mas desarrolladas, donde se reconoce el principio básico de que la asignación optima puede lograrse a través del libre juego de los mecanismos del mercado. Las reglas que definen la libertad son las 3 siguientes:

  • Libertad de Precios y Cantidad: característica de un sistema de competencia perfecta, que se matiza cuando nos referimos a un sistema financiero, pues parece recomendable la intervención de las autoridades monetarias.

  • Libertad de Operaciones: que facilite realizar todo tipo de operaciones tanto para oferentes como para demandantes.

  • Libertad de Entrada y Salida: referido a la facilidad e acceso de las entidades al sistema financiero. Sin embargo, no parece que sea incompatible el establecimiento de garantías de solvencia con el criterio de libertad, dado que el fin primordial de las instituciones es administrar los recursos ajenos.

  • Luego el reconocimiento del principio de libertad de mercado, no implica renuncia al necesario control que deben ejercer las autoridades financieras, tanto para vigilar que se cumplen las reglas de funcionamiento, como para lograr que el servicio realizado por el sistema financiero se desempeñe con un coste mínimo tanto en intermediación como en riesgo.

    1.6.- Estructura actual del Sistema Financiero Español: Características Generales.

    Comenzamos una visión de nuestro sistema financiero desde un punto de vista institucional.

    Primero observamos los Organos Políticos Decisores, según el cuadro 2.1, que lo recoge tal como están estructurados en la actualidad.

    En España, la máxima autoridad en materia de política financiera corresponde al Gobierno, siendo el Ministerio de Economía y Hacienda el máximo responsable de todos los aspectos relativos al funcionamiento de las instituciones financieras, aunque las Comunidades Autónomas tengan algunas competencias.

    El Ministerio de Economía y Hacienda ejerce sus funciones a través de 4 órganos ejecutivos:

    • Dirección General de Política Comercial e Inversiones Exteriores.

    • Banco de España.

    • Dirección General de Seguros.

    • Comisión Nacional del Mercado de Valores.

    Son el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores, los órganos que mayores competencias asumen. No obstante, es el Banco de España al que le corresponden mayores atribuciones, tanto por la magnitud de las entidades financieras bajo su control y volumen de recursos canalizados a través de las mismas, como por ser el encargado de ejecutar la política monetaria en nuestro país.

    Del Banco de España, dependen las denominadas entidades de crédito: que son el Instituto de Crédito Oficial (ICO), los Bancos Privados, tanto españoles como extranjeros en España, las Cajas de Ahorro y la Confederación Española de Cajas de Ahorro, y las Cooperativas de Crédito.

    También dependen del Banco de España, los Establecimientos Financieros de Crédito (EFC), las antiguas ECAOL, que agrupaban a las antiguas Entidades de Financiación y Factoring, a las Sociedades de Arrendamiento Financiero y a las Sociedades de Crédito Hipotecario, ahora EFC pues todas pueden realizar todas las operaciones permitidas a este grupo.

    Finalmente, el Banco de España también controla a las Sociedades de Garantía Recíproca y el sistema de Segundo Aval, además de algunos de nuestros principales mercados financieros como los interbancarios, el de divisas, y en parte, junto a la CNMV, el de deuda pública anotada.

    El órgano ejecutivo del Ministerio de Economía y Hacienda, es la Comisión Nacional del Mercado de Valores, que se constituye como una entidad de derecho público, con personalidad jurídica propia y plena capacidad pública y privada, a la que se encomienda la supervisión e inspección del mercado de valores. También ejerce funciones de asesoramiento al Gobierno y al Ministerio de Economía y Hacienda. De la CNMV, dependen las Sociedades y Agencias de Valores, las Entidades de Inversión Colectiva, y las Sociedades Gestoras de los Fondos de Titulización, y de los Mercados de Valores.

    Con independencia de estos órganos ejecutivos, en nuestro sistema financiero han existido tradicionalmente también diversos organismos consultivos del Ministerio de Economía y Hacienda en distintos ámbitos. Los únicos que actualmente quedan como tales son la ya citada Confederación Española de Cajas de Ahorro y la Junta Consultiva de Seguros, órgano de asesoramiento de la Dirección General de Seguros, compuesta por representantes de la Administración, los asegurados y los aseguradores y presidida por el Director General de Seguros.

    Otros organismos consultivos son el Consejo Superior Bancario en materia de Banca Privada, disuelto por una ley de 1994, la Junta Consultiva del Crédito Oficial, en materia de organización y funcionamiento de éste, y hasta la ley de reforma de 1988, el Consejo Superior de Bolsas, que desapareció al aprobarse esta normativa.

    No obstante, en el ámbito de nuestro sistema financiero, existen otros organismos e instituciones de distinta naturaleza y funciones que no aparecen en el cuadro 2.1, y que en algunos casos constituyen auxiliares financieros y en otros forman parte del propio funcionamiento interno del sistema, como por ejemplo los Fondos de Garantía de Depósitos, las entidades emisoras de tarjetas de crédito, etc...