Sexualidad

Sexología. Educación sexual. Sexo. Relaciones sexuales. Homosexualidad. Lesbianismo. Masturbación. Concepción cristiana. Iglesia. Ética. Pecado

  • Enviado por: Pola_xeneize
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
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Trabajo práctico sobre sexualidad, homosexualidad y lesbianismo.

Significado de la sexualidad

La sexualidad es un elemento básico de la personalidad; un modo propio de ser, de manifestarse, de comunicarse con los otros, de sentir, expresar y vivir el amor humano. Por eso, es parte integrante del desarrollo de la personalidad y de su proceso educativo.

La sexualidad caracteriza al hombre y a la mujer no sólo en el plano físico, sino también en el psicológico y espiritual, en todas sus manifestaciones. Esta diversidad responde cumplidamente al diseño de Dios en la vocación enderezada a cada uno.

La genitalidad, orientada a la procreación, es la expresión máxima, en el plano físico, de la comunión de amor de los cónyuges. Arrancada de este contexto de don recíproco la genitalidad pierde su significado, cede al egoísmo individual y pasa a ser un desorden moral.

La sexualidad orientada, elevada e integrada por el amor adquiere verdadera calidad humana. En el cuadro del desarrollo biológico y psíquico sólo se realiza en sentido pleno con la conquista de la madurez afectiva que se manifiesta en el amor desinteresado y en la total donación de sí.

Situación actual

Actualmente se ven notables divergencias, entre cristianos, sobre la educación sexual.

Los educadores y los padres reconocen no estar suficientemente preparados para llevar a cabo un adecuada educación sexual. La escuela no siempre está capacitada para ofrecer una completa enseñanza del tema; la cual quedaría incompleta con la información científica.

Algunos organismos católicos, en diversas partes, han comenzado a desarrollar una positiva tarea de educación sexual dirigida no sólo a ayudar a los niños y adolescentes en el camino de la madurez psicológica y espiritual, sino también a prevenirlos contra los peligros provenientes de la ignorancia y degradación ambientales.

Declaraciones del Magisterio

El concilio Vaticano II en la “Declaración sobre la educación Cristiana” afirma el derecho de la juventud a recibir una educación adecuada a las exigencias personales.

La constitución pastoral “Gaudim etspes” presenta a la familia como el lugar preferente para la formación de los jóvenes en la castidad. Exige la cooperación de los educadores con los padres.

Esta educación se debe ofrecer a los niños y jóvenes en el ámbito de la familia y darla de manera gradual, mirando siempre a la formación integral de la persona.

Juan Pablo II reserva un puesto destacado a la educación sexual como un valor de la persona. “La educación para el amor como don de sí mismo constituye también la premisa indispensable para los padres, llamados a ofrecer a los hijos una educación clara y delicada...”

El Papa hace a la escuela responsable de esta educación al servicio y en sintonía con los padres. “La educación sexual, derecho y deber fundamental de los padres, debe realizarse siempre bajo su dirección solícita, tanto en casa como en los centros educativos elegidos y controlados por ellos. En este sentido la iglesia reafirma la ley de la subsidiariedad, que la escuela tienen que observar cuando coopera en la educación sexual, situándose en el espíritu mismo que anima a los padres.”

La castidad consiste en el dominio de sí, en la capacidad de orientar el instinto sexual al servicio del amor y de integrarlo en el desarrollo de la persona. Tiende a armonizar los diversos elementos que componen la persona y a superar la debilidad de la naturaleza humana, el pecado.

Para conseguir una completa educación para la castidad “los padres cristianos reservarán una atención y cuidado especial a la educación para la virginidad, como forma suprema del don de uno mismo que constituye el sentido genuino de la sexualidad humana.

En la enseñanza de Juan Pablo II, la consideración positiva de los valores que se deben descubrir, antecede a la norma que no se debe violar.

Esta educación debe llevar a los hijos a conocer y estimar las normas morales como garantía necesaria y preciosa para un crecimiento personal y responsable en la sexualidad humana.

Por este la iglesia se opone firmemente a un sistema de información sexual separado de los principios morales.

Principios fundamentales

La educación cristiana aspira a conseguir la realización del hombre a través del desarrollo de todo su ser, espíritu encarnado, y de los dones de naturaleza y gracia de que ha sido enriquecido por Dios.

Concepción cristiana de la sexualidad

El cuerpo revela el sentido de la vida y de la vocación humana. Por eso la visión cristiana del hombre reconoce una particular función, la corporeidad, es el modo específico de existir y de obrar del espíritu humano. Significado de naturaleza antropológica: “el cuerpo revela el hombre”, “expresa la persona”.

Hay un segundo significado de naturaleza teologal: el cuerpo contribuye a revelar a Dios y su amor creador, en cuanto manifiesta la creaturalidad del hombre..

El cuerpo llama al hombre y a la mujer para la fecundidad, como uno de los significados fundamentales de su ser sexuado.

Los sexos son complementarios: iguales y diferentes al mismo tiempo; no idénticos pero sí igual en dignidad personal; son semejantes para entenderse, diferentes para complementarse recíprocamente.

El hombre y la mujer constituyen dos modos de realizar una determinada participación del Ser divino: han sido creados “a imagen y semejanza de Dios” y llenan esa vocación asociados en pareja, como comunidad de amor.

Después del pecado original el hombre y la mujer perderán la inocencia originaria.

Hay una analogía entre el cuerpo mismo y la economía sacramental, que es el camino concreto a través de cual alcanza el hombre la gracia y la salvación.

“El misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo Encarnado” y la existencia adquiere su significado pleno en la vocación a la vida divina. Sólo siguiendo a Cristo, responde el hombre a esta vocación y se afirma plenamente creciendo hasta llegar a ser “hombre perfecto, a la medida de la plenitud de Cristo”.

A la luz de Cristo la sexualidad aparece como una vocación a realizar el amor que el Espíritu Santo infunde en el corazón de los redimidos. Esta vocación se sublima con el matrimonio.

Jesús ha indicado que la virginidad por el reino de los cielos es vocación de amor, hace que el corazón esté más libre para amar a Dios.

La virginidad por el reino de los cielos prefigura con mayor exactitud la realidad de la vida eterna, que será esencialmente caridad. Implica la renuncia a la forma de amor típica del matrimonio pero asume a un nivel más profundo potenciada y transfigurada por la presencia del Espíritu, el cual enseña a amar al Padre y a los hermanos como el Señor Jesús.

En síntesis, la sexualidad contribuye a la maduración integral de la creación, a la fecundidad y a la transmisión de la vida.

La vida afectiva se manifiesta de modo característico en los diversos estados de vida (unión de cónyuges, celibato, etc.). En todos los casos esta vida afectiva debe ser integrada en la persona humana.

Naturaleza, finalidad y medios de la educación sexual

Una verdadera formación se basa en la educación de la voluntad, de los sentimientos y de las emociones. Para tender a la madurez de la vida afectivo-sexual, es necesario el dominio de sí, el cual presupone virtudes como el pudor, la templanza, el respeto propio y ajeno y la apertura al prójimo.

Aunque son diversas las modalidades que asume la sexualidad en cada persona, la educación debe promover sobre todo aquella madurez que “comporta no sólo la aceptación del valor sexual integrado en el conjunto de los valores, sino también la potencialidad “oblativa”, es decir la capacidad de donación, de amor altruista”.

Debido a las repercusiones de la sexualidad en toda la persona humana es necesario nombrar algunos aspectos: la salud, las influencias del ambienta familiar y social, las reacciones del sujeto, la educación de la voluntad y el grado de desarrollo de la vida espiritual sostenida por el auxilio de la gracia.

El desorden provocado por el pecado, presente y operante en el individuo como también en la cultura que caracteriza la sociedad, ejerce un presión fuerte a concebir y vivir la sexualidad en oposición a la ley de Cristo.

Consideraciones generales sobre la persona humana y la sexualidad

La sexualidad es la parte principal entre los factores que caracterizan la vida de los hombres.

A través del sexo se caracteriza a las personas como hombres y mujeres, en le plano biológico, psicológico y espiritual. Por eso la sexualidad es un tema abordado con frecuencia en los libros, las revistas, etc. Así también, ha ido aumentando la corrupción de v naturaleza, que los desarrollen sin cesar y que los realicen en su vida para un progreso cada vez mayor. Pero en sus juicios acerca de valores morales, el hombre no puede proceder según su personal arbitrario.

No puede haber verdadera promoción de la dignidad del hombre, sino en el respeto del orden esencial de su naturaleza. Es cierto que la historia y la civilización han cambiado, así como las necesidades humanas; pero toda evolución de las costumbres deben ser mantenidos en los límites que imponen los principios inmutables fundados sobre los elementos constitutivos y sobre las relaciones esenciales de toda persona humana.

El Magisterio de la Iglesia

Cristo ha instituido a su Iglesia como “columna y fundamento de la verdad”. Con la asistencia del Espíritu Santo ella conserva sin cesar y transmite sin error las verdades del orden moral e interpreta auténticamente no sólo la ley positiva revelada, sino tambien “los principios que fluyen de la misma naturaleza humana” y que atañen al pleno desarrollo y santificación del hombre..

También es un hecho que la Iglesia, a lo largo de toda su historia, ha atribuido constantemente a un cierto número de preceptos de la ley natural, valor absoluto e inmutable, y que en la transgresión de los mismos ha visto una contradicción con la doctrina y el Espíritu del Evangelio.

La ética sexual

La ética sexual se refiere a ciertos valores fundamentales de la vida humana y de la vida cristiana, y se le aplica esta doctrina general. En este campo existen principios y normas que la Iglesia ha trasmitido siempre. Estos principios y normas no deben, su origen a un tipo particular de cultura, si no al conocimiento de la ley divina y de la naturaleza humana, por lo que no se los puede considerar caducados.

La Iglesia deduce a un principio como de Revelación y de su interpretación autentica de la ley natural, funda también aquella doctrina tradicional suya, por la cual el uso de la función sexual logra su verdadero sentido y su rectitud moral tan sólo en el matrimonio legítimo.

Las relaciones sexuales prematrimoniales

La doctrina de la Iglesia dice que debe mantenerse en el cuadro del matrimonio todo acto genital humano, ya que las relaciones prematuras no garantizan la sinceridad y la fidelidad queden aseguradas. Por lo tanto, la unión carnal no puede ser legitima sino cuando se ha establecido una definitiva comunidad de vida entre un hombre y una mujer; así lo entendió y enseñó siempre la Iglesia.

En verdad las relaciones sexuales prematrimoniales hacen que no pueda desplegarse como debería indefectiblemente, en un amor paternal y maternal, o si lo hace será malo para los hijos que no podrán gozar de la convivencia estable que conviene.

Entonces el amor de dos personas que quieren unirse en matrimonio tiene que ser manifestado exteriormente.

La homosexualidad

Se hace una distinción entre los homosexuales:

  • Los que vienen de una educación falsa, de falta de normal evolución sexual, de malos ejemplos; es transitoria.

  • Los que son irremediablemente tales por una especie de instinto innato, o constitución patológica.

No se puede utilizar ningún método pastoral que reconozca una justificación moral. Según el orden moral objetivo las relaciones homosexuales son actos privados de su regla esencial e indispensable.

La Sagrada Escritura atestigua que los actos homosexuales no pueden recibir aprobación en ningún caso.

La Iglesia piensa que los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados y éstos no pueden recibir aprobación.

Se aclara que la inclinación homosexual no es un pecado pero es un comportamiento malo en lo moral.

A pesar de los años que tiene la Sagrada Escritura, en el Génesis ya se hablaba de este tipo de relaciones expresándolo como juicio moral en contra de éstos. También en el Lev., el escritor se dice que las personas homosexuales son excluidas del pueblo de Dios. San Pablo piensa que este comportamiento como un ejemplo de la ceguera en la que ha caído la humanidad, suplantando la armonía originaria entre el Creador y las criaturas, la grave desviación de la idolatría ha conducido a toda suerte de excesos en el campo moral.

Además esto contradice a uno de los sacramentos del Señor, ya que la unión de dos personas del mismo sexo no expresa complementariedad, capaz de transmitir la vida.

Al ser un desorden moral, impide la propia realización y felicidad porque es contraria a la sabiduría creadora de Dios. La Iglesia, cuando rechaza las doctrinas erróneas en relación a la homosexualidad, no limita sino más bien defiende la libertad y la dignidad de la persona, entendidas de modo realístico y auténtico.

La personas que tengan esta tendencia mediante una elección no deliberada y que ésta no tenga alternativa alguna, sino que es forzada a comportarse de tal manera, obrará sin culpa.

Los que sean homosexuales se debe reconocer que la libertad fundamental que caracteriza a la persona humana y le confiere la particular dignidad. Como en toda conversión del mal, gracias a esta libertad, el esfuerzo humano, iluminado y sostenido por la gracia de Dios, podrá permitirles evitar la actividad homosexual.

Los homosexuales que quieran seguir al Señor deben como éste manifestó a través de la cruz el amor del redentor de Dios por nosotros en Jesús, así la conformidad de la autorrenuncia de los hombres, y mujeres homosexuales con el sacrificio del Señor constituirá para ella una fuente de autodonación que los salvará de una forma de vida que amenaza continuamente de destruirlos.

Los sacerdotes y religiosos brindan atención pastoral especial para este tipo de personas, tratando que éstos posean una vida casta y le recuerdan la dignidad incomparable que Dios ha dado también a ella. El promover esta ayuda (que puede incluir la colaboración de las ciencias psicológicas, sociológicas y medicas) está plenamente de acuerdo con la enseñanza de la Iglesia, ya que dice que toda persona humana tiene problemas y dificultades, pero también tiene oportunidades de crecer, pero este motivo se ofrece ayuda porque las personas, sean heterosexuales o homosexuales tienen la misma identidad fundamental: el ser criatura y, por gracia, hijo de Dios, heredero de la vida eterna; pero siempre se debe aclarar que la homosexualidad es inmoral. Pero a la vez se debe quitar todo apoyo a toda organización que busque subvertir la enseñanza de la Iglesia, que sea ambigua respecto a ella o que la descuide completamente.

La masturbación

La sicología y la sociología de muestran que se trata de un fenómeno normal de la evolución de la sexualidad, sobre todo en los jóvenes.

Tal opinión contradice la doctrina y la practica pastoral de la Iglesia católica que tanto el magisterio, como el sentido moral de los fieles, dice que la masturbación es un acto gravemente desordenado. La razón es que el uso deliberado de la facultad sexual fuera de las relaciones conyugales normales contradice esencialmente a su finalidad sea cual fuere el motivo que lo determine.

La psicología moderna ofrece datos validos sobre este tema. Ayuda a ver como la inmadurez de la adolescencia o el desequilibrio psíquico pueden influir sobre la conducta.

Pecado grave y opción fundamental

Las acciones periféricas (en las que se niegan que se de por lo regular una elección decisiva) pueden debilitar las opciones fundamentales ( las que comprometen totalmente a una persona), pero no hasta el punto de poder cambiarlas por completo. Ahora bien, un cambio de opción fundamental de Dios ocurre más difícilmente en el campo de la actividad sexual donde el hombre no quebranta la orden moral de manera deliberada y responsable, sino más bien bajo la influencia de su pasión, debilidad, inmadurez, etc.

Sin duda la opción fundamental es la que define en último término la condición moral de una persona.

Según la Iglesia el pecado mortal consiste en aquella oposición al amor auténtico que esta incluida en toda aquella transgresión deliberada, en materia grave, de cualquiera de las leyes morales.

El hombre peca mortalmente o sólo cuando su acción procede de menosprecio directo del amor de Dios y del prójimo, sino también cuando elige libremente un objeto gravemente desordenado

La virtud de la castidad

La virtud de la castidad no se limita a evitar faltas, sino que también tiene otras exigencias positivas y más elevadas. Marca toda la personalidad en su comportamiento, tanto interior como exterior.

Se califican a las personas según los diferentes estados de vida:

En la virginidad o en el celibato consagrado, o de la manera que determina para ellas la ley moral, según sean casadas o celibatarios.

El pecado de la fornicación se condena no solamente en la medida en que perjudica al prójimo o al orden social, sino porque ofende a quien lo ha rescatado con si sangre, a Cristo.

Las exigencias de la vida cristiana

El apóstol San Pablo describe el doloroso conflicto que existe entre la ley de su mente y la ley de la carne en sus miembros, pero el hombre puede lograr esa liberación, por la gracia de Dios.

La Iglesia ha recomendado siempre para mantener una vida casta:

  • Disciplina de los sentidos y la mente

  • Prudencia atenta a evitar las ocasiones de caídas

  • Guarda del pudor

  • Moderación en las diversiones

  • Ocupación sana

  • Recurso frecuente en la oración y a los Sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía.

Es importante tener un elevado concepto de la virtud de la castidad, es una virtud que hace honor al ser humano y que le capacita para un amor verdadero, desinteresado, generoso y respetuoso de los demás.

Deberes de los obispos, sacerdotes, padres de familia, medios de comunicación social

Corresponde a los obispos enseñar a los fieles la doctrina moral que se refiere a la sexualidad, como también velar para que en las facultades de la teología y en los seminarios sea expuesta una doctrina sana a la luz de la fe y bajo la dirección del Magisterio de la Iglesia.

Los obispos, sacerdotes, y colaboradores deben encargarse de poner en guardia a los fieles contra las opiniones erróneas.

Los padres deben esforzarse por conducir a sus hijos y alumnos a la madurez psicológica.

Todos los que disponen de los medios de comunicación social deben ejercitar su profesión de acuerdo con su fe cristiana.

Encuesta tipo

  • ¿Qué religión profesas? ¿estas de acuerdo como piensa ésta sobre la homosexualidad, el lesbianismo y el travestismo?.

  • ¿Cómo sentís que te trata la sociedad? ¿Pensas que tienen derechos y/u oportunidades similares a los heterosexuales?.

  • ¿Qué te gustaría que cambiase de la sociedad? ¿Implementarías algo?.

  • Actualmente ustedes pueden unirse legalmente, ¿crees o querés que se pueden adoptar niños?.

  • ¿Estas planificando o luchando por algo para que sea aceptado socialmente?.

  • ¿Qué harías para q la Iglesia “entre en razones” sobre la homosexualidad, el lesbianismo y el travestismo?. Si pudieras tener al Papa frente a vos, ¿qué le dirías para que cambiase su opinión sobre el tema?.

  • Encuesta (Bisexual)

     

     

    • ¿Qué religión profesas? ¿estas de acuerdo como piensa ésta sobre la homosexualidad, el lesbianismo y el travestismo?.

    No profeso ninguna religión

    • ¿Cómo sentís que te trata la sociedad? ¿Pensas que tienen derechos y/u oportunidades similares a los heterosexuales?.

    En general, me siento bien, no pase por muchas situaciones de discriminación y esas cosas. Y si, pienso que todos tenemos los mismos derechos, independientemente de la sexualidad de cada uno

    • ¿Qué te gustaría que cambiase de la sociedad? ¿Implementarías algo?.

    No se que me gustaría que cambie, si puedo dar un ejemplo, cuando estoy besando a alguien en algún lugar publico (o no) nos miran con cara rara y, aunque parezca una estupidez, es algo que me molesta. Que implementaría? no se, si lo supiera supongo que lo hubiera hecho.

    • Actualmente ustedes pueden unirse legalmente, ¿crees o querés que se pueden adoptar niños?.

    Es buenísimo que se puedan adoptar chicos, recibirían el mismo cuidado y amor que en una familia heterosexual, y no creo en eso de que los chicos vayan a tener problemas psicológicos en un futuro

    • ¿Estas planificando o luchando por algo para que sea aceptado socialmente?.

    No, lo único que me importa en este momento es que mi entorno, la gente que quiero me acepte.

    • ¿Qué harías para q la Iglesia “entre en razones” sobre la homosexualidad, el lesbianismo y el travestismo?. Si pudieras tener al Papa frente a vos, ¿qué le dirías para que cambiase su opinión sobre el tema?.

    No se que haría, se me ocurren muchas cosas, pero no justamente serias. Y con respecto al Papa, no me importa en absoluto si cambie o no de opinión. Tal vez estoy siendo yo la cerrada, puede ser.

    Encuesta (homosexual)

    • ¿Qué religión profesas? ¿estas de acuerdo como piensa ésta sobre la homosexualidad, el lesbianismo y el travestismo?.

    Soy ateo.

    • ¿Cómo sentís que te trata la sociedad? ¿Pensas que tienen derechos y/u oportunidades similares a los heterosexuales?.

    Según lo que yo pienso, no puedo generalizar el trato de la sociedad, ya que es muy variado… hay gente q nos trata como si nada, y otra que al “enterarse” nos habla como inferiores o lo que es peor, nos ignora; lo siento como una falta de respeto por ser “distinto”.

    Por supuesto que tendríamos que poseer los mismos derechos u oportunidades, pero no es asi; a pesar de que vamos notando un progreso lentamente, como por ejemplo de la unión civil.

    • ¿Qué te gustaría que cambiase de la sociedad? ¿Implementarías algo?.

    Me gustaría que la mente de la gente fuese mas abierta, o que no nos falte el respeto.

    Implementar… quizá mas educación sobre la homosexualidad, posiblemente esto ayudaría al respeto que mencioné antes.

    • Actualmente ustedes pueden unirse legalmente, ¿crees o querés que se pueden adoptar niños?.

    Como querer quiero… pero admito que para el niño puede traer desarreglos psicológicos o sufrir la discriminación, no solo de ser adoptado sino de no tener madre y padre. Pero si sobre todo se superara la discriminación, lo psicológico es tratable.

    • ¿Estas planificando o luchando por algo para que sea aceptado socialmente?.

    No, pero lo de la adopción es importante para mi pareja y para mi, a ambos nos gustaría poder adoptar en un futuro.

    • ¿Qué harías para q la Iglesia “entre en razones” sobre la homosexualidad, el lesbianismo y el travestismo?. Si pudieras tener al Papa frente a vos, ¿qué le dirías para que cambiase su opinión sobre el tema?.

    Yo pienso que la sociedad va más adelantada que la Iglesia, creo que es hora de que vaya viendo y asumiendo los cambios, y así puede que “entre en razones”.

    No tengo mucho que decirle… mas que el catolicismo nos inculcó desde chicos que ante Dios somos todos hermanos, y que hay que respetarlos todos por igual y aceptarlos; pero no creo que cambie de opinión, yo los veo que no es un tema que les interese demasiado, hay otras cosas a solucionar mas importantes como el hambre.

    Encuesta (homosexual 2)

    • ¿Qué religión profesas? ¿estas de acuerdo como piensa ésta sobre la homosexualidad, el lesbianismo y el travestismo?.

    Ninguna

    • ¿Cómo sentís que te trata la sociedad? ¿Pensas que tienen derechos y/u oportunidades similares a los heterosexuales?.

    La sociedad, bien, cada vez están acostumbrándose a que los gays estemos en igualdad que el resto. Oportunidades, obvio, las mismas.

    • ¿Qué te gustaría que cambiase de la sociedad? ¿Implementarías algo?.

    Que nos juzguen por estar con un hombre en vez de una mujer.

    • Actualmente ustedes pueden unirse legalmente, ¿crees o querés que se pueden adoptar niños?.

    Si, seria lindo.

    • ¿Estas planificando o luchando por algo para que sea aceptado socialmente?.

    No.

    • ¿Qué harías para q la Iglesia “entre en razones” sobre la homosexualidad, el lesbianismo y el travestismo?. Si pudieras tener al Papa frente a vos, ¿qué le dirías para que cambiase su opinión sobre el tema?.

    Ni pienso en ello.

    Encuesta (lesbiana)

    • ¿Qué religión profesas? ¿estas de acuerdo como piensa ésta sobre la homosexualidad, el lesbianismo y el travestismo?.

    No tengo.

    • ¿Cómo sentís que te trata la sociedad? ¿Pensas que tienen derechos y/u oportunidades similares a los heterosexuales?.

    Bien si estoy en mi comunidad.

    Si, los mismos.

    • ¿Qué te gustaría que cambiase de la sociedad? ¿Implementarías algo?.

    Cambiar, que no me miren o me hablen como “rara”. No.

    • Actualmente ustedes pueden unirse legalmente, ¿crees o querés que se pueden adoptar niños?.

    Si. Podría ser que en un futuro quisiera adoptar porque no tengo la posibilidad de tener los propios con mi concubina.

    • ¿Estas planificando o luchando por algo para que sea aceptado socialmente?.

    No.

    • ¿Qué harías para q la Iglesia “entre en razones” sobre la homosexualidad, el lesbianismo y el travestismo?. Si pudieras tener al Papa frente a vos, ¿qué le dirías para que cambiase su opinión sobre el tema?.

    No me importa la idea de la Iglesia, yo voy a seguir siendo como soy a pesar de que no lo puedan entender. Soy como soy.

    Encuesta (travesti)

    • ¿Qué religión profesas? ¿estas de acuerdo como piensa ésta sobre la homosexualidad, el lesbianismo y el travestismo?.

    Ninguna

    • ¿Cómo sentís que te trata la sociedad? ¿Pensas que tienen derechos y/u oportunidades similares a los heterosexuales?.

    Con la gente que me rodeo, bien, hay muchos que son heterosexuales y me aceptan, y otros que por saber mi declinación sexual me hacen un lado.

    Mas vale que tenemos los mismo derechos, soy una ciudadana igual que cualquier otra, no importa la sexualidad.

    • ¿Qué te gustaría que cambiase de la sociedad? ¿Implementarías algo?.

    La verdad, tantas cosas… pero lo que a mi mas me duelen es cuando siento que me están criticando por ser travesti.

    • Actualmente ustedes pueden unirse legalmente, ¿crees o querés que se pueden adoptar niños?

    • ¿Estas planificando o luchando por algo para que sea aceptado socialmente?.

    No.

    • ¿Qué harías para q la Iglesia “entre en razones” sobre la homosexualidad, el lesbianismo y el travestismo?. Si pudieras tener al Papa frente a vos, ¿qué le dirías para que cambiase su opinión sobre el tema?.

    En realidad la Iglesia no me preocupa demasiado… me interesaría mas que la sociedad me tenga respeto, porque con ella tengo que convivir.