Procesos políticos en las democracias representativas

Materialismo, postmaterialismo. Autoritarismo. Libertarismo. Actitudes. Valores. Ideologías. Socialización. Agentes

  • Enviado por: Cela
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Parte I: los procesos políticos en las democracias representativas

Tema 2: El contexto cultural y social

En este tema van a verse el contexto cultural y social en el que se producen los procesos políticos de las democracias representativas.

2.1 Conflictos sociales, clase y educación

Este apartado, no trata de repasarse aspectos básicos de la estructura social de las sociedades contemporáneas (eso correspondería a un curso de sociología). Se trata de analizar los factores sociales que pueden influir en el funcionamiento y los procesos políticos de las democracias representativas.

Todas las sociedades presentan conflictos sociales consecuencia de un conjunto importante de factores. Los conflictos dominantes en las democracias representativas modernas son (Lipset y Rokkan):

  • El conflicto de clase. (Consecuencia de la Rev. Ind. entre clase trabajadora i propietarios)

  • Conflicto religioso o secular/religioso. (intento de separar la iglesia del control del Estado i del de la educación)

  • Conflicto rural/urbano.

  • Conflicto centro/periferia.

  • A estos conflictos más tradicionales se han sumado otros nuevos como:

  • Materialismo/postmaterialismo.

  • Autoritarismo/Libertarismo.

  • Conflicto de género.

  • Conflictos generacionales.

    • Estos conflictos surgen de la revolución industrial y de la creación de los estados-nación modernos, pero por ello mismo varían en intensidad y presencia en cada país y región del mundo. Por ejemplo el conflicto centro/periferia es muy importante en Bélgica, España y algo menos en Gran Bretaña, pero es un conflicto residual en Portugal. El conflicto de clase tiene más presencia en Europa que en EE.UU. o Canadá y que en Latinoamérica (Torcal y Mainwaring).

    • Además, la importancia de ciertos cleavages puede variar en el tiempo. Por ejemplo, en España el conflicto religioso fue enorme en el pasado y ahora ha descendido. Por ejemplo, en las sociedades industriales avanzadas parece que el conflicto de clase esta descendiendo en importancia (aunque no de forma uniforme) para dar paso a nuevos conflictos como el del materialismo/postmaterialismo o conflicto de género.

    • Todos estos conflictos condicionan lógicamente los procesos políticos de las democracias representativas, su funcionamiento y a veces hasta su estabilidad. Estos conflictos influyen en forma importante en aspectos del comportamiento político (electoral, participación política -tipos e intensidad) y de forma indirecta, aunque visible en el funcionamiento de las instituciones, y en última instancia del régimen y de las probabilidades de su quiebra. De hecho, se tiende a pensar que cuanto mayor es un conflicto social, mayor la ingobernabilidad y probabilidades de quiebra. Si bien, se considera una condición necesaria para que exista democracia que exista un mínimo de conflictos sociales.

    • Ahora bien, una cosa es el conflicto social y otra su presencia en la arena política. En un cleavage tienen que distinguirse tres elementos:

    • El conflicto social propiamente dicho, o para ser más exacto, las diferencias sociales que generan el conflicto.

    • El grupo de actitudes e identidades que representan y son producto del conflicto.

    • El comportamiento político, y en concreto electoral que el conflicto genera.

    • Esta es una visión sociológica de la política en la que se olvida que los agentes y actores políticos e incluso las propias instituciones y el gobierno son los grandes instigadores de conflictos sociales, creando y recreándolos en gran medida (por ejemplo, en Bélgica el conflicto regional y lingüístico había estado oscurecido por los acuerdos entre Balones y Flamencos para establecer un sistema centralizado francófono, pero esto entró en crisis durante los años ochenta por desacuerdos entre las elites, activando un conflicto muy importante en ese país). También se olvida que puede haber conflictos latentes en la sociedad que no aparecen en la arena política ante la falta de activación de los actores políticos (por ejemplo, el conflicto de clase en España entre 1977 y 1990).

      • También varía mucho la forma en la que se combinan los cleavages. Pueden ser cleavages que se cortan unos a otros disminuyendo su influencia. Por ejemplo, puede haber situaciones en las que puede haber católicos ricos y pobres y protestantes ricos y pobres (cross-cutting cleavages), pero puede haber otras situaciones en las que unos cleavages se refuerzan a otros. Por ejemplo, en Bélgica, los Flamencos están concentrados en determinadas partes del territorio, son católicos y más conservadores, mientras que los Valones son protestantes y mucho más liberales. Esto se llama “segmented cleavages” (a veces reinforcing cleavages) y tiene un potencial mayor para condicionar los procesos políticos de las democracias. Algunas democracias (Bélgica, Holanda, Austria -hasta recientemente) han tratado de crear mecanismos o arreglos institucionales que permitiesen disminuir la incidencia de estos conflictos. Esto se ha llamado las “democracias consacionales” (Lijphart), es decir, democracias que buscan un reparto del poder en instituciones que representen en proporciones adecuadas los diferentes segmentos (divisiones) de la población. Para que este sistema sobreviva existen cuatro condiciones:

      • La capacidad de reconocer el peligro de esta fragmentación cuando existe.

      • El deseo genuino de preservar el sistema

      • La existencia de elites que tengan capacidad de elevarse por encima de los conflictos.

      • La posibilidad de encontrar e introducir soluciones institucionales apropiadas para satisfacer las demandas de las diferentes subculturas.

        • Por tanto, los conflictos sociales son importantes elementos que condicionan (no determinan) ciertos procesos políticos en las democracias, influyendo en su naturaleza, y probabilidades de quiebra. Sin embargo la capacidad de influencia de estos conflictos depende de factores políticos que son:

      • La habilidad de reconocer la existencia de esos conflictos y de darse cuenta de la aparición de nuevas y de la desaparición de los más viejos.

      • La capacidad de los actores y grupos de aceptar compromisos y no establecer en sus negociaciones etiquetas de “no negociable”.

      • La capacidad de las elites políticas de preparar y organizar soluciones políticas en lugar de exacerbar conflictos y pasiones.

      • Conflicto de clase: este es el conflicto político por excelencia, no sólo por su importancia en determinadas ideologías o paradigmas científicos (marxismo, funcionalismo, etc.), sino por su constatada presencia en la arena política.

        Ha habido una tendencia general a señalar el creciente descenso de este conflicto en las sociedades avanzadas. Sin embargo al respecto debe señalarse lo siguiente:

      • No debe confundirse la creciente complejidad de las sociedades industriales avanzadas y la desaparición clásica del conflicto propietarios/no propietarios (haves/haves-not o proletarios/capitalistas), con el hecho de que hayan desaparecido las diferencias de clases. De ahí que en la literatura sociológica proliferen nuevos intentos de clasificar la estructura social de las sociedades industriales avanzadas (Goldthorpe y E.O. Wright).

      • No debe olvidarse que el papel fundamental en la activación de conflictos sociales depende de los actores políticos. De ahí, que muchos actores políticos hayan optado por estrategias de captación de amplios sectores sociales (con discursos sociales inclusivos—no desaparición de ideología) ante la constatación de la creciente complejidad de las sociedades industriales avanzadas.

      • Por todo lo anterior, no puede detectarse como se ha afirmado un descenso continuo del conflicto de clase en todas las democracias avanzadas, varía y oscila en el tiempo y entre países como consecuencia de un conjunto de factores políticos (G. Evans).

      • Una vez se crea un cleavage se tiende a congelar y mantenerse en el tiempo, primero porqué es difícil cambiar de preferencias políticas (a más siempre filtramos la información a partir de estas) y segundo porqué los partidos políticos tienen una movilidad reducida.

        La desigualdad social no ha desaparecido, pero los conflictos de clase ya no sirven para atraer votos, los actores políticos tienen que redefinir y crear nuevas etiquetas identificadotas para conseguir este tipo de votos. Esto es un reto ( asalariados, por ejemplo) y construir un discurso coherente que englobe todos los asalariados.

        Voto de clase: los sistemas políticos y los actores están siendo un factor fundamental de la existencia o no del cleavage de clase. Hay países en que aumenta y otros en que disminuye las políticas llevadas a cabo son fundamentales (política públicas,…) pero en general no se puede hablar de un declive del voto de clase.

        En realidad Esping-Andersen dice que la existencia del voto de clase depende en gran medida del desarrollo del Estado del Bienestar. Su desarrollo congela el conflicto de clase, porque todo el discurso se articula a través de la posición de clase, por lo tanto como más EdB, más voto de clase.

        Torcal y Mainwaring: como más grande es el gasto en EdB, más voto de clase.

        Educación: La educación es un factor social que incide en el funcionamiento de la democracia por medio de muchos mecanismos. La clave está en entender que este es un mecanismo y recurso individual relevante para explicar el comportamiento político de los ciudadanos:

      • A mayor educación, mayor el grado de rechazo de posiciones extremas y maximalistas.

      • A mayor educación, mayor es el grado de participación política.

      • A mayor educación, mayor es la presencia de actitudes favorables a la democracia.

      • A mayor educación, mayor el grado de información y sofisticación política y menor el espacio para la manipulación y el populismo.

      • A mayor información, mayor control del poder político y del ejercicio de gobierno.

      • 2.2 Las actitudes y la cultura política

        Con insistencia a través del tiempo, incluso cuando otras características han cambiado, los miembros de una comunidad política manifiestan comportamientos similares, no es extraño que siempre haya estado presente en la historia del pensamiento la idea de un conjunto de valores y creencias políticos compartidos por una determinada comunidad y su importancia en la evolución y funcionamiento de un sistema político (Platón, Aristóteles, Maquiavelo o Rousseau). Sin embargo, siempre han sido visiones intuitivas e impresionistas. El enfoque de cultura política moderno pretende establecer una relación causal o probabilística (científica) entre cultura y política a través de un estudio de un conjunto de actitudes y su incidencia en el comportamiento.

        El concepto y tradición moderna de cultura política:

        • Surge con el primer estudio de finales de los cincuenta y principios de los sesenta llamado “La cultura cívica” (Almond y Verba). Este es el primer estudio realizado con una gran encuesta en Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Italia y México, es decir, países en situaciones económicas, sociales y políticas diferentes.

        • Hay dos conjuntos de factores que ayudan a comprender mejor el origen y la importancia que adquirió: la coyuntura política (posguerra europea y preocupación por la experiencia alemana, descolonización, inestabilidad de la IV República francesa) y el contexto intelectual en las ciencias sociales (crisis de la escuela formalista-legal, revolución behavioralista y la gran renovación metodológica-técnicas estadísticas y la encuesta).

        • Adquiere una importancia notable, pero, por ello mismo, desata un debate intelectual importante surgiendo diferentes escuelas y el mismo tiempo muy a menudo es empleado como un “concepto paraguas” cualquier aspecto no institucional de la política y nociones que no corresponden al significado preciso de la formulación inicial.

        Concepto de Cultura política y actitudes:

        La cultura política consta de dos grandes elementos: las percepciones subjetivas de la política y la dimensión colectiva de la misma.

      • Percepciones subjetivas: los autores de la Cultura Cívica precisan que: “empleamos el concepto de cultura política en uno solo de sus muchos significados: en el de orientación psicológica hacía objetos políticos (Almond y Verba). Esto se materializa en:

      • El ámbito de la subjetividad: la cultura política hace referencia al ámbito subjetivo de la política, es decir, a lo que le gente piensa cree y siente sobre los regímenes políticos, gobiernos, partidos y otras instituciones (no siempre corresponde con lo que ocurre realmente).

      • Las actitudes: La cultura política se operacionaliza a través del concepto de “actitud”. Se parte de la premisa de que los individuos no responden de forma directa y mecánica a los estímulos que reciben, sino que lo hacen a través de esquemas mentales, predisposiciones u orientaciones, es decir, las respuestas son resultado de la experiencia de las situaciones objetivas como de las elaboraciones subjetivas que de estas experiencias hacen los individuos.

      • Las orientaciones individuales sólo pueden ser examinadas desde el momento en que se concretan en referencia a situaciones específicas. Para ello se sitúa el concepto de actitud como la propensión a percibir, interpretar y actuar con relación a un objeto-estímulo determinado. Con la adopción de las actitudes como unidad de análisis, la cultura política puede desmenuzarse analíticamente en reacciones de los individuos hacia los objetos políticos en unidades controlables y concretas, facilitando su estudio (encuestas, muestreo, estadística).

        • Las actitudes no son inmutables, pero si son más estables y sus modificaciones devienen de forma gradual. Esto hay que diferenciarlo de las variables que miden la opinión pública, opiniones relativas a contextos coyunturales (corrientes de fondo versus Movimientos de superficie)

        • Las orientaciones y los objetos políticos. No se tratan de orientaciones hacia la política en general, sino hacía determinados objetos políticos que se pueden clasificar en:

        • 1. Atributos generales del sistema (régimen, comunidad política),

          2. Procesos y estructura de entrada (input, partidos, elecciones, parlamento), 3. Los procesos y estructura de salida (output, autoridades y resultados) la visión de uno mismo como sujeto político. Clasifica además los modos de orientación en cognitivas, afectivas y evaluativas.

        • La dimensión colectiva de las orientaciones:

        • Hasta ahora se ha visto la dimensión individual, pero la cultura es algo más: “la cultura política de una nación consiste en la particular distribución de las pautas de orientación hacia objetos políticos entre los miembros de dicha nación” (Almond y Verba). Esto significa que:

        • una cultura política se define por una particular distribución de las orientaciones de la población hacia los diferentes objetos del sistema político. La población a estudiar es definida por el investigador que puede tomar los límites de un Estado, comunidad o grupo. Es una mezcla de orientaciones en ese territorio (agregado de actitudes compartidas). Crítica: la cultura es algo más que eso (culturalistas interpretativos).

        • Subcultura es la el grupo de actitudes compartidas y especificas de subgrupos. De hecho en toda cultura existen tres tipos de cultura: parroquial, súbdito y participante. La cultura cívica es la mezcla de las tres.

        • Sirve para unir lo micro y macro.

        • Contiene una discusión conceptual y de indicadores. Corresponden con los cuatro objetos políticos señalados:

        • Orientaciones hacia el sistema político:

        • Orientaciones hacia el régimen: actitudes que miden los principios autoritarios y democráticos de gobierno y la legitimidad democrática.

        • Orientaciones hacia la Comunidad política: identificación nacional subjetiva y confianza interpersonal.

        • Orientaciones al propio papel en la política:

        • Interés político subjetivo.

        • La eficacia política subjetiva. Interna.

        • Movilización cognitiva.

        • Orientaciones hacia el proceso de entrada (está mal en el manual):

        • Eficacia política externa. “esté quien esté en el poder sólo busca sus intereses personales”, y “No creo que los políticos se preocupen mucho de lo que piensa la gente como yo”. (este mide confianza en los políticos)

        • Confianza en las instituciones. En una escala de 1 a 10.

        • Confianza en los políticos. Véase indicador de eficacia externa del apartado a.

        • Orientaciones hacia el proceso de salida: Confianza en el gobierno y valoración de sus resultados.

        • Críticas:

        • Cultura algo más que la agregación de actitudes individuales.

        • Se debe medir por algo más que las encuestas. Método hermenéutico.

        • Pobreza de operacionalización de la variable dependiente.

        • Modelo unidireccional de causalidad.

        • Necesaria consistencia en la valoración de todos los objetos en la cultura cívica.

        • Easton: apoyo específico y apoyo difuso. Lo tienen todos los objetos políticos incluido el sistema en general.

          Existe un nuevo concepto, la desafección política que consiste en un sentimiento de rechazo y alejamiento de la política y una falta de confianza de las instituciones de representación y en los políticos que no implica un cuestionamiento del régimen político.

        • Los valores y las ideologías

        • Un elemento importante de la cultura política son los valores que son las posiciones de los individuos sobre los grandes principios morales de una sociedad. Los valores son los que suelen dar coherencia al pensamiento político de los ciudadanos y son un continuo referente para tomar posiciones sobre determinados temas puntuales. Por ejemplo, la posición de cada individuo con respecto a la igualdad “informa” de muchas de las decisiones políticas de muchos de ellos. Además estos valores se ordenan formando un conjunto de valores, por ejemplo hay individuos que desean primar la igualdad sobre la libertad.

          • Generadores de la coherencia en el sistema de actitudes de un sujeto y, en consecuencia, son los últimos factores explicativos de su comportamiento.

          • Los valores se ordenan conforme al gusto (visión filosófica del mundo) e incluso con fines utilitaristas. Sin embargo, muchos de estos valores no son construcciones individuales: son resultado de un diálogo en el seno de un grupo generacional, familiar, religioso, etc. De ahí que podamos hablar de valores dominantes de la juventud o de los catalanes, etc.

          • Las ideologías son la expresión más concreta del orden o jerarquía de valores de los individuos.

          • Estas ideologías pueden reducirse a un referente espacial concreto contenido en las etiquetas derecha, centro e izquierda.

          • Los valores y el dominio de ciertos valores sobre otros han estados unidos a las transformaciones históricas. Por ejemplo, en las sociedades agrarias predominaba un cuadro de valores constituido por el respeto a la tradición, el orden, la jerarquía, la deferencia a la autoridad y la visión religiosa del mundo. El avance industrial trajo la hegemonía de valores de progreso y cambio, productivismo, solidaridad de clases, afán por el bienestar material inmediato, libertad política. En las sociedades industriales avanzadas tras décadas paz y prosperidad los valores nuevos son la realización personal, diferenciación individual frente al grupo, autonomía en el trabajo, libertad en las formas de relación sexual, mayor preocupación por la calidad de vida y por la preservación del medio ambiente, etc.

          • Este último cambio es lo que se ha llamado el cambio cultural, y este conjunto de nuevos valores el postmaterialismo (Inglehart). Este surge por:

          • Prosperidad económica y paz.

          • Socialización de nuevos valores fuera del ámbito familiar (mayor educación).

          • Cambio en la escala de valores.

          • Postmaterialistas se caracterizan por buscar: satisfacción estética y preocupación por medio ambiente, conocimiento intelectual, búsqueda de la identidad y de la autoestima.

            Materialistas: Preocupación prioritaria por la seguridad física (orden, delincuencia, y Fuerza Armadas potentes) y subsistencia material (economía estable, crecimiento económico y lucha contra la inflación).

            Ideología: Junto a valores y actitudes, las ideologías ocupan un lugar importante en el contexto cultural de la acción política. Muchas veces el comportamiento político o la manera de hablar de un grupo, partido, candidato se justifica por etiquetas como es un “liberal”, o “un conservador” o es de “derechas”. Estos son las ideologías. Se trata por tanto, de un conjunto compartido de conceptos y valores que pretenden describir el universo político, señalar objetivos para intervenir en el mismo y definir las estrategias necesarias para alcanzarlos (Vallès).

            • Las ideologías procuran ofrecer un aspecto sistemático, ordenando conceptos y valores relativos al conjunto de las relaciones sociales y políticas.

            • Tienen una clara dimensión práctica muy inmediata puesto que sirven para señalar objetivos, para distinguir entre amigos y adversarios, para movilizar apoyos y vencer resistencias.

            • Simplifican la gran complejidad de elementos del universo político y reducen el coste de la obtención de información y de la toma de decisiones.

            • Se manifiestan explícitamente: cuando se interroga a un ciudadano por las razones de su conducta política es probable que haga referencia a su ideología.

            • Son compartidas: no pertenecen a un individuo.

            • Se tiende a justificar su presencia a través de mecanismo sociales y/o individuales, sin embargo, las ideologías se forman por un proceso colectivo en donde los actores políticos juegan un papel esencial. De ahí que no sean estables y evolucionen.

            • Están formadas por los grandes “ismos” (liberalismo, marxismo, socialismo, etc—que habéis estudiado con el prof,. Requejo), pero los ciudadanos de a pie suelen reducirlo a etiquetas más grandes como izquierda, derecha, centro (Europa) o liberal/conservador (USA) (nota: en EE.UU., la izquierda se denomina con la etiqueta “liberal” que en Europa significa otra cosa).

            • El modo más estándar de medir le ideología en los estudios de cultura política (encuestas) es utilizar una escala de 1 a 10 donde 1 es extrema izquierda y 10 extrema derecha (a veces se utiliza una escala de 0 a 10).

            • No debe confundirse posición con intensidad. Se puede ser un “intenso” ciudadano de “centro”.

            • Este indicador es uno de los mejores predictores del comportamiento político:

            • En las posiciones extremas los ciudadanos tienden a adoptar estrategias más conflictivas (antisistema).

            • Influye sobre el comportamiento electoral.

            • Influye sobre el grado de movilización y participación política.

            • Socialización política

            • La socialización política es el proceso genérico por el cual los ciudadanos adquieren el conjunto de actitudes, valores e ideologías que rigen su comportamiento político (y en última instancia el devenir del régimen, su funcionamiento y naturaleza).

              • La socialización se ha entendido en gran parte como un instrumento de reproducción del sistema de valores ya actitudes a través de la interiorización de la realidad, la identificación con los roles atribuidos a cada persona y la transmisión de una generación a otra. La idea era que la sociedad ha de garantizarse la continuidad y evitar sorpresas entre sus nuevas generaciones. Para muchos politólogos de esta época lo importante era conocer como transmitir y reproducir los valores democráticos (Dennis, Easton, Lane, etc.).

              • Sin embargo, aunque un aspecto fundamental sea la reproducción, la socialización sirve también como un elemento dinamizador del sistema. Para empezar el individuo no es un receptáculo pasivo de información, también la reinterpreta en un proceso de construcción de su identidad.

              • Además, mientras haya contestación y libertad (e incluso cuando no están permitidas) el individuo está expuesto a la posibilidad de obtener informaciones diversas que le sirven para jugar un papel más activo y rupturista con el orden establecido. De ahí la importancia de otros elementos socializadores además de la familia y la escuela. Ciertos acontecimientos políticos y sociales pueden tener un gran efecto socializador rupturista.

              • La socialización, por tanto, es un mecanismo de continuidad y cambio del sistema y un mecanismo de desarrollo y formación.

              • Se refiere a la socialización política a aquellos aspectos de la socialización que intentan estudiar los mecanismos de transmisión o falta de transmisión de generación en generación de orientaciones específicamente políticas -conocimiento, actitudes, normas y valores--, como la formación de una personalidad política por parte de los individuos.

              • Además, aunque la socialización temprana es importante y una base importante en donde organizar acontecimientos del futuro, hay que destacar la importancia de la socialización adulta. Si no fuese así sería imposible pensar que el cambio de régimen genere cambios actitudinales (solucionando la tensión entre ambos).

              • La socialización se apoya en dos procesos fundamentales: la transmisión (herencia de un cierto capital a través de familia y escuela) y adquisición (acumulación y estructuración de hechos observados, experimentados o aprendidos).

              • Por lo dicho anteriormente puede entenderse que la socialización se alarga durante el ciclo vital, y por ello son muchos los agentes de socialización. Pero los más tradicionalmente estudiados son: la familia y la escuela.

              • A estos hay que unir hoy los medios de comunicación de masas que se están constituyendo en los principales agentes de socialización.

              Agentes de socialización:

              1. Familia: Principal grupo primario y por tanto agente socializador. En los primeros años de vida se adquieren una serie de conocimientos y una visión general del mundo político. Este el principal agente durante las primeras etapas pero su importancia desciende en etapas posteriores, adolescencia, temprana juventud. Existen ciertos aspectos que favorecen la transmisión de padres a hijos como son la homogeneidad interna del medio familiar (padre-madre), nivel de instrucción, presencia de debate político y visibilidad de la política en el ámbito familiar.

              2. Grupos de iguales:...

            • Escuela: lo hace a través de: contenido conocimiento, experiencia en ciertas

            • relaciones de poder, e iniciación a algunas formas de participación.

            • Medios de comunicación: Generalmente se les ha dado un papel secundario con

            • respecto a los dos primarios anteriores. Sin embargo, están adquiriendo una importancia decisiva especialmente en periodos posteriores de socialización (adolescencia y juventud temprana) (EE.UU., primer contacto consistente con la política de los niños viene de la televisión). Con su llegada se observa una menor necesidad de los mecanismos de intermediación informativa (partidos, sindicatos, iglesias, etc.). El grado de información y complejidad se aumenta en los lectores de prensa, y menor en TV y radio, sin embargo, todos ayudan a aumentar el grado de información política.

              Se ha demostrado que los grandes consumidores de información de los medios tienden a tener una opinión diferente con respecto a sus padres.

              Los medios de comunicación, por tanto, no sólo generan opinión pública, sino que constituyen los principales agentes de socialización con su consiguiente efecto a largo plazo.