Platón. Santo Tomás de Aquino. Kant. Hume. Descartes. Marx

Historia de la Filosofía. Filósofos. Uso teórico y práctico de la razón en Kant. Pensamiento platónico, kantiano, cartesiano y marxista

  • Enviado por: Ricardo Manuel García
  • Idioma: castellano
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HUME

El empirismo atribuye a la experiencia el papel fundamental en el conocimiento. Para Hume, el sentido de la investigación filosofica tiene las características de una construcción de una ciencia de la naturaleza humana, y una experiencia y observación(el método experimental).

Las percepciones son todos los contenidos de la mente en general, y se distinguen impresiones e ideas. Las impresiones son los datos de la experiencia presente o actual (sensaciones, pasiones, emociones); las ideas son las imágenes debilitadas de las impresiones, cuando pensamos o razonamos. La diferencia es solo de grado e intensidad.

Imaginación y memoria son las facultades mediante las cuales las impresiones reaparecen de nuevo en la mente como ideas. Unas mismas ideas simples se unan regularmente en ideas complejas (principio unificador). Hume indica las cualidades de las que surge la asociación de ideas, leyes de asociación: semejanza, contigüidad y causa-efecto. Nuestra imaginación pasa fácilmente de una idea a otra semejante a esta, adquiere la constumbre de asociación de ideas y en cuento a la causa-efecto, no hay una relación que produzca una conexión mas fuerte en la imaginación.

La idea de sustancia carece de fundamento. La idea de sustancia es un conjunto de ideas simples unidas por la imaginación. Además de rechazar la idea de sustancia material, también rechaza la idea del Yo, entendido en sentido cartesiano. El Yo no es mas que un conjunto de percepciones asociadas por la imaginación.

Las relaciones de ideas y las cuestiones de hecho se distinguen en que hay dos clases de verdades (las de razón y las de hecho). Las de razón son necesarias y las de hecho son contingentes. Las relaciones de ideas incluyen todas las proposiciones de la geometría, el álgebra y la aritmética. Son verdades a priori, y constituyen el dominio del conocimiento cierto. Son proposiciones necesarias, universales y corresponden a razonamientos demostrativos. Nuestra anticipación sobre hechos tiene como fundamento la relación causa-efecto. Todo conocimiento de hecho que vaya mas ella del conocimiento de los sentidos, no es un conocimiento absolutamente cierto, sino solo probable. Hume presenta una critica a la idea de que la conexión entre causa-efecto sea una conexión necesaria. La relación entre una causa y su efecto no puede conocerse a priori, por puro razonamiento.

La experiencia no nos muestra que una determinada causa produzca un efecto determinado, lo único que la experiencia nos da a conocer es que ciertos hechos o acontecimientos se dan en una conjunción constante. En esta nos muestra la experiencia, la que hace que llamemos al primer hecho causa y al segundo efecto. La conexión de un efecto con su causa no es necesaria, entendiendo por tal (conexión necesaria), lo que es así y no de otro modo.

La tendencia a tomar lo experimentado en el pasado como base de previsión del futuro, no tiene su fundamento en el argumento formal, en el razonamiento, y se llama habito o costumbre. Creencia es mas un sentimiento que un acto de la razón. De los hechos que trascienden a la experiencia actual o a la memoria, no hay conocimiento, sino probabilidad.

La justificación de la existencia de las realidades corpóreas, distintas y exteriores a las percepciones mismas, se convierten en una cuestión problemática. Su doctrina conduce al fenomenalismo (solo conocemos lo que aparece, el fenómeno) y a un escepticismo (del mundo exterior no cabe justificación racional), desembocando en un fenomenalismo escéptico. Del mundo no hay conocimiento, hay creencia.

El fundamento ultimo de la moralidad no es la razón, sino el sentimiento moral, un constitutivo de la naturaleza humana. ¿De donde derivan las distinciones morales de la razón o del sentimiento? En primer lugar, la virtud no puede reducirse a relaciones de ideas, porque en ese caso se llegaría a absurdos. En segundo lugar, la virtud o el vicio tampoco son cuestiones de hecho. La virtud y el vicio no son objeto del entendimiento, sino del sentimiento moral. Hume aduce como factor fundamental la utilidad, pero también para los demás. En este sentido, hay un sentimiento de simpatía.

Hume declara que las verdades religiosas son por naturaleza incognoscible. La existencia de Dios no concede a un conocimiento cierto de la misma. Solo es demostrable aquello cuyo concepto incluye contradicción. La única prueba conveniente es la que parte del orden del mundo como efecto para remontarse a Dios como causa. Pero choca con la teoría de la casualidad. La relación causa-efecto se basa en la observación de la conjunción constante entre dos hechos. Hume no niega la existencia de Dios; lo que rechaza es la pretensión de alcanzar un conocimiento cierto de su existencia y naturaleza.

KANT

Kant separa entre el uso teórico y práctico de la razón. Define la filosofía como la ciencia que relaciona todos los conocimientos con los fines esenciales de la razón humana. Kant considera que se debe responder a la pregunta ¿QUÉ ES EL HOMBRE?. Según “la crítica de la razón pura” no hay más saber que el que se puede organizar a partir de los datos de la experiencia.

El conocimiento es una síntesis entre lo que la naturaleza da y lo que el sujeto pone Este modo de entender el conocimiento es lo que se conoce con el nombre de idealismo trascendental. Preguntarse por las condiciones de posibilidad de las ciencias equivale a preguntarse por las condiciones de posibilidad de los juicios científicos.

Para que haya ciencia los juicios tienen que ser universales, necesarios y extensivos. Es posible hacer juicios sintéticos a priori en las matemáticas analizando los elementos a priori del conocimiento en su aspecto sensible y afirmando que espacio y tiempo son formas a priori de la sensibilidad o intuiciones puras. Las intuiciones pueden ser empíricas y puras. Espacio y tiempo son representaciones necesarias a priori que subyacen a todas las intuiciones.

En la estética trascendental introduce Kant la diferencia entre lo que llama cosa-en-si o noúmeno, y las cosas como aparecen en la intuición o fenómeno. Las cosas-en-si son las causas de las cosas que intuimos en el espacio y en el tiempo. Las condiciones para entender lo intuido son los conceptos que pueden ser de dos tipos: empíricos y puros (son condiciones necesarias para entender lo intuido, para hacer juicios sintéticos a priori). A estos conceptos puros se les denominan categorías. A su estudio y a las condiciones de su uso se dedica la analítica trascendental.

La habitualmente denominada deducción metafísica, Kant divide los juicios atendiendo a cuatro aspectos y en cada aspecto podemos diferenciar tres juicios. Kant en la deducción trascendental responde a la cuestión si las categorías son condiciones necesarias y suficientes para el conocimiento. Si lo son su uso quedara legitimizado. Si no seria injustificado.

En la 1º edición Kant afirma que para conocer un objeto debe haber tres etapas de aprehensión, reproducción y reconocimiento. Apercepción trascendental es el acto de unificar. En la 2º edición el argumento se basa el concepto “combinación” que presupone el concepto multiplicidad. El Yo trascendental, condición necesaria de todo juicio, es una condición lógica y no un objeto de conocimiento.

Entre las categorías y los fenómenos existe algo que posibilite la relación entre ambos elementos del conocimiento denominado esquema trascendental que debe ser el tiempo. Es a priori y una condición para toda la intuición interna y externa.

Las categorías son las condiciones a priori del conocimiento que posibilitan los juicios sintéticos a priori de la física. Las reglas de uso de las categorías son también las leyes de la naturaleza.

La actividad del conocimiento es crear por medio de las categorías una unidad de lo múltiple dado en el espacio y en el tiempo. La razón es la facultad de la suprema unificación. Estos principios supremos e incondicionados con los que la razón trata de unificar los juicios del entendimiento no son proposiciones sino conceptos a priori. Kant los denomina conceptos puros de la razón o ideas trascendentales.

Estas ideas son tres y se forman a partir de las tres formas naturales de diferencia: el silogismo categórico, el silogismo hipotético, y el silogismo disyuntivo. A estas ideas las llama Kant ideas trascendentales, hay una serie de inferencia que llevan a admitir la realidad objetiva de las ideas. Son de 3 tipos:

  • Paralogismos. Tienen su base en la apercepción trascendental y tratan de probar que existe un Yo-sustancia.

  • Antimonio. Son inferencias concernientes a la idea del mundo que tienen su base en los silogismos hipotéticos. La razón se ve envuelta en contradicciones. Los antimonios son cuatro.

  • Las ideas de la razón pura: son inferencias concernientes a la idea de Dios que tienen su base en el silogismo disyuntivo, todo lo existente se caracteriza por los predicados que se le aplica. A cada sujeto se le aplicaran predicados positivos y negativos. Cuantos menos predicados negativos se apliquen más realidad tendrá el sujeto. Tendrá que haber una idea que sea la de todos los predicados posibles. Esta idea es además entendida como una cosa existente que no se haya en la experiencia sino como una cosa en si que hace las funciones de un ideal trascendental y ese ser es Dios.

Para probar que tal ser existe, se usan argumentos ontológicos, fisico-teológicos y cosmológicos. Las ideas de la razón se pueden pensar pero no conocer. Ellas no son erróneas, lo que es erróneo es su uso.

Los juicios sintéticos a priori son posibles en matemáticas y en física gracias a las condiciones a priori de la sensibilidad y el entendimiento. En ambas ciencias es posible la síntesis y por lo tanto el conocimiento extensivo, universal y necesario.

La metafísica pretende lo en-si. El campo de aplicación de las categorías son los fenómenos y nunca los neúmenos. Si lo en-si pudiera ser conocido dejaría de ser en-si para convertiste en fenómeno. Hay que negar los objetos de la metafísica como conocimiento para poder afirmarlos como realidad. Ese nuevo camino es la moralidad o el uso practico de la razón.

La razón ha de ser criticada para poder establecer sus limites y constatar que es la moral y no la ciencia la que debe responder a los interrogantes últimos y más importantes del ser humano. El mundo fenoménico esta regido por la causalidad mecánica, y en el mundo de lo en-sí, rige otro tipo de causalidad que es la libertad. Se debe establecer las condiciones de posibilidad de la moral. Solo la razón practica empíricamente condicionada se aventura mas allá de lo que debe al pretender ser ella determinante de la voluntad.

Las condiciones que debe cumplir un principio práctico para ser considerado ley es que sea objetivo, que sea necesario y universal. La universalidad es esencial a la moralidad. El valor moral de una acción reside en la intención del sujeto no el propósito o fin que se pueda alcanzar. Obramos moralmente solo si el motivo de nuestros actos es el respeto a la ley moral. En la moral formal es la forma de la ley lo que determina de modo universal y necesario, a la voluntad, no importa el contenido sino la forma debe querer la voluntad.

El imperativo categórico o ley apodíctica: “obra de tal modo que la máxima de tu voluntad pueda valer siempre, al mismo tiempo, como principio de una legislación universal”. No esta sometido a condición alguna (imperativo hipotético).

La voluntad es libre, la conciencia tiene sentido si se puede hacer. El IC expresa la autonomía de la voluntad. El hombre es un ser racional, que significa ser potencialmente autónomo y libre. El reconocimiento y aceptación del mandato de la razón practica es el único móvil moralmente aceptable. El hombre es un ser que es fin en sí mismo, que tiene dignidad, que es persona. Tratar esa dignidad y humanidad posibilitara el Reino de los Fines, en el que todos están sometidos a la misma ley que la suya propia. A través de la moralidad se puede postular la realidad de las ideas que en el uso teórico solo se podían pensar.

La virtud consiste en el acatamiento de la ley moral por respeto propio a la ley moral. El objeto necesario de una voluntad determinada a priori por la razón es el supremo bien: la unión de virtud (voluntad santa) y felicidad. La moralidad tiene su meta en ese supremo bien. Pero en esta vida no se da la voluntad santa. Además que virtud y felicidad se pertenezcan mutuamente no es una verdad ni a priori ni a posteriori. En esta vida no se da esa unión y, sin embargo, parece, no solo razonable, sino también necesario que se dé esa armonía entre virtud y felicidad.

Si el supremo bien no se alcanza en esta vida debe haber una existencia en la que ese progreso indefinido de la virtud si se dé y se pueda lograr esa unión entre voluntad santa y felicidad (inmortalidad del alma). Para garantizar esta armonía se requiere un ser todopoderoso y moralmente perfecto que es Dios.

La razón practica no consigue probar teóricamente ni llegar a un verdadero conocimiento, sino a una fe racional que nos permite exigir como real que el alma sea inmortal y haya un Dios que garantice el logro de ese supremo bien.

En el uso practico la razón es ella legisladora, prescribiendo leyes a la voluntad. La libertad de la voluntad, la inmortalidad del alma y Dios son para Kant las metas finales de nuestra razón y los objetos en los que nuestra razón pone mayor interés. La superioridad del uso practico y la importancia que el uso teórico tiene como eliminación de caminos equivocados y posibilitaron que se afirme en el uso practico como realidad lo que en él se estableció como fundamento, no ilusorio ni vacío, de los fenómenos.

El dogmatismo racionalista es una construcción vacía que no logra decir nada de la realidad. La disyuntiva establecida por Rosseau entre la ciencia y la condición humana está presente en la separación establecida por Kant entre el uso teórico y práctico de la razón.

Kant define la filosofía como la ciencia que relaciona todos los conocimientos con los fines esenciales de la razón humana. La razón tiene diversos fines e intereses (teórico, práctico y religioso) y determina cual es la verdadera naturaleza de los fines de la razón y cuales los medios para realizarlos es el objetivo fundamental del método trascendental.

En el fin teórico de la razón debe responder a la pregunta ¿qué puedo conocer?. En el fin práctico tiene que responder a la pregunta ¿qué debo hacer?. Kant considera que se debe responder a la pregunta ¿qué me cabe esperar?. Se pueden unificar en una pregunta ¿QUÉ ES EL HOMBRE?. Según “la crítica de la razón pura” no hay más saber que el que se puede organizar a partir de los datos de la experiencia.

La matemática y la física se han constituido como saberes cuando han comprendido que el objeto del conocimiento no es pasivo sino activo. El conocimiento es una síntesis entre lo que la naturaleza da y lo que el sujeto pone. Hay una materia que la da la experiencia y una forma que pone el sujeto en todo el conocimiento. Este modo de entender el conocimiento es lo que se conoce con el nombre de idealismo trascendental.

Es necesario una ciencia de la razón que realice un análisis del conocimiento en sus aspectos sensible, intelectual y racional. Como las ciencias son un conjunto de juicios, preguntarse por las condiciones de posibilidad de las ciencias equivale a preguntarse por las condiciones de posibilidad de los juicios científicos.

Se puede diferenciar varios tipos de juicios:

  • Juicios analíticos: “el predicado esta incluido en el sujeto”. Son universales y necesarios y son tautológicos

  • Juicios sintéticos: “el predicado no esta incluido en el sujeto”. Son particulares y contingentes y su fundamento es la experiencia.

  • Juicios a priori: son absolutamente independientes de toda experiencia. Los juicios analíticos son a priori.

  • Juicios a posteriori: son los que su valor de verdad dependen de la experiencia. Los juicios sintéticos son a posteriori.

Para que haya ciencia los juicios tienen que ser universales, necesarios y extensivos. ¿Cómo son posibles los juicios sintéticos a priori en las matemáticas, física y metafísica? (Condiciones a priori de la sensibilidad, del entendimiento y de la razón).

Kant responde a la cuestión de cómo es posible hacer juicios sintéticos a priori en las matemáticas. Analizando los elementos a priori del conocimiento en su aspecto sensible y afirma que espacio y tiempo son formas a priori de la sensibilidad o intuiciones puras. Las intuiciones pueden ser empíricas y puras.

Espacio y tiempo son impresiones puras. Espacio y tiempo son representaciones necesarias a priori que subyacen a todas las intuiciones. No se puede imaginar que no haya espacio ni tiempo, pero es posible imaginar que no hay nada en el espacio y en el tiempo.

Las condiciones para hacer juicios sobre espacio y tiempo que sean a priori y sintéticos es que espacio y tiempo no sean conceptos sino formas a priori de la intuición.

En la estética trascendental introduce Kant la diferencia entre lo que llama cosa-en-si o noúmeno, y las cosas como aparecen en la intuición o fenómeno. Por una parte están las cosas-en-si tal como existen independientes de la intuición al margen del espacio y del tiempo. Son las causas de las cosas que intuimos en el espacio y en el tiempo.

Las condiciones para entender lo intuido son los conceptos. Los conceptos pueden ser de dos tipos: empíricos (se forman a partir de la experiencia) y puros (no proceden de la experiencia sino que son condiciones necesarias para entender lo intuido, para hacer juicios sintéticos a priori). A estos conceptos puros se les denominan categorías. A su estudio y a las condiciones de su uso se dedica la analítica trascendental.

La habitualmente denominada deducción metafísica, Kant divide los juicios atendiendo a cuatro aspectos y en cada aspecto podemos diferenciar tres juicios:

POR SU CANTIDAD

JUICIOS

CATEGORIAS

EJEMPLOS

Universales(todo)

Unicidad

Todos los hombres son mortales

Particular(algunos)

Pluralidad

Algunos hombres son mortales

Singular (uno)

Totalidad

Sócrates es mortal

POR SU CUALIDAD

JUICIOS

CATEGORIAS

EJEMPLOS

Afirmativo (a=b)

Realidad

Manuel es bueno

Negativo (a*b)

Negación

Manuel no es bueno

Infinito (a=^b)

Limitación

El alma es no mortal

POR SU RELACION

JUICIOS

CATEGORIAS

EJEMPLOS

Categórico (a es b)

Sustancia

Los suecos son flemáticos

Hipotético (a y b)

Causalidad

Si se suelta una piedra, se cae

Disyuntivo (a o b)

Comunidad

Kant ha escrito un libro o no

POR SU MODALIDAD

JUICIOS

CATEGORIAS

EJEMPLOS

Problemático (es posible que)

Posibilidad e imposibilidad

Los turcos son probablemente bebedores de café

Asertúrico (de hecho es)

Existencia o no-existencia

Manuel es un estudiante ejemplar

Apodíctico (necesariamente es)

Necesidad - contingencia

Los españoles son seres humanos

Una vez resuelto el problema de cuantas y cuales son las categorías, Kant se plantea en la denominada deducción trascendental a responder la cuestión si las categorías son condiciones necesarias y suficientes para el conocimiento. Si lo son su uso quedara legitimizado. Si no lo son su uso seria injustificado.

En la primera edición Kant afirma que para conocer un objeto debe haber tres etapas de aprehensión, reproducción y reconocimiento. Apercepción trascendental es el acto de unificar.

En la 2º edición el argumento se basa el concepto “combinación” presupone el concepto multiplicidad, pero el primero sólo tiene significado si se supone la existencia del concepto unidad. El Yo trascendental, condición necesaria de todo juicio, una condición lógica y no un objeto de conocimiento.

Parece necesario que entre las categorías y los fenómenos exista algo intermedio que posibilite la relación entre ambos elementos del conocimiento. Este elemento intermedio se denomina esquema trascendental que según Kant debe ser el tiempo. Es a priori y una condición para toda la intuición interna y externa. Los esquemas son productos de la imaginación que hacen relación al tiempo.

Las categorías son las condiciones a priori del conocimiento que posibilitan los juicios sintéticos a priori de la física. Las reglas de uso de las categorías son también las leyes de la naturaleza y esto garantiza tanto su carácter a priori como que a la vez tenga valor para la experiencia. Las leyes físicas se imponen a la experiencia y a la naturaleza por el entendimiento y se imponen a priori, pero solo tienen valor para el mundo de los fenómenos, no para las cosas en sí.

La actividad del conocimiento es crear por medio de las categorías una unidad de lo múltiple dado en el espacio y en el tiempo. La razón es la facultad de la suprema unificación. Estos principios supremos e incondicionados con los que la razón trata de unificar los juicios del entendimiento no son proposiciones sino conceptos a priori. Kant los denomina conceptos puros de la razón o ideas trascendentales.

Estas ideas son tres y se forman a partir de las tres formas naturales de diferencia: del silogismo categórico se forma la idea de sujeto absoluto (alma inmortal), del silogismo hipotético se forma la idea de la unidad absoluta de las condiciones de lo que aparece en la experiencia (al mundo), y del silogismo disyuntivo se forma la idea de la unidad absoluta de todo lo que puede ser pensado (Dios).

La 1º idea contendrá la unidad absoluta e incondicionada del sujeto pensante (experiencia interna). La 2º idea la unidad absoluta de la serie de las condiciones de los fenómenos (experiencia externa). La 3º idea la unidad absoluta de la conducción de todos los objetos del pensamiento en general (todo lo que puede ser pensado, lo interno y lo externo).

A estas ideas las llama Kant ideas trascendentales, por lo que lo condicionado requiere las ideas de lo que es incondicionado, hay una serie de inferencia que llevan a admitir la realidad objetiva de las ideas. Son de tres tipos:

  • Paralogismos (razonamientos falsos). Tienen su base en la apercepción trascendental y hay cuatro paralogismos que tratan de probar que existe un Yo-sustancia.

  • Antimonio (nomos) (contradicción entre dos juicios). Son inferencias concernientes a la idea del mundo que tienen su base en los silogismos hipotéticos. La razón se ve envuelta en contradicciones. Los antimonios son cuatro:

  • El mundo es y no es limitado en el espacio y tiene y no tiene un comienzo en el tiempo

  • Las cosas están y no están compuestas de partes simples e indivisibles.

  • Hay sólo causalidad de acuerdo con las leyes de la naturaleza y no hay libertad y viceversa.

  • Existe y no existe un ser necesario causa del mundo.

  • Las ideas de la razón pura: son inferencias concernientes a la idea de Dios que tienen su base en el silogismo disyuntivo, todo lo existente se caracteriza por los predicados que se le aplica. A cada sujeto se le aplicaran predicados positivos y negativos. Cuantos menos predicados negativos se apliquen más realidad tendrá el sujeto. Tendrá que haber una idea que sea la de todos los predicados posibles. Esta idea es además entendida como una cosa existente que no se haya en la experiencia sino como una cosa en si que hace las funciones de un ideal trascendental y ese ser es Dios.

Para probar que tal ser existe, se usan argumentos ontológicos, fisico-teológicos y cosmológicos.

Las ideas de la razón se pueden pensar pero no conocer. Ellas no son erróneas, lo que es erróneo es su uso.

Tender a la unificación es la esencia misma del conocimiento y usar las ideas regulativamente es entenderlas como reales que urgen a buscar una unidad cada vez mayor.

Los juicios sintéticos a priori son posibles en matemáticas y en física gracias a las condiciones a priori de la sensibilidad y el entendimiento. En ambas ciencias es posible la síntesis y por lo tanto el conocimiento extensivo, universal y necesario.

La metafísica pretende lo en-si El campo de aplicación de las categorías son los fenómenos y nunca los neúmenos. Si lo en-si pudiera ser conocido dejaría de ser en-si para convertiste en fenómeno. Hay que negar los objetos de la metafísica como conocimiento para poder afirmarlos como realidad. Ese nuevo camino es la moralidad o el uso practico de la razón.

La razón ha de ser criticada para poder establecer sus limites y constatar que es la moral y no la ciencia la que debe responder a los interrogantes últimos y más importantes del ser humano.

En el uso practico la razón será legisladora prescribiendo leyes a la voluntad. Son las leyes practicas o de la libertad.

El mundo fenoménico esta regido por la causalidad mecánica, y en el mundo de lo en-sí, rige otro tipo de causalidad que es la libertad. El hombre no es solo naturaleza sino también libertad. El hombre no se conforma con conocer los objetos de la naturaleza, sino que desea actuar en ella rompiendo el orden de lo causalmente determinado.

Kant parte del hecho de la ley moral como en el uso teórico partía del hecho de la ciencia. Se debe establecer las condiciones de posibilidad de la moral. Si se demuestra que la ley moral es un principio legitimo del uso de la voluntad entonces se podrá afirmar la existencia de la dimensión practica de nuestra conciencia y ya no será necesario someterla a critica para saber si se excede o no a sí misma.

Solo la razón practica empíricamente condicionada se aventura mas allá de lo que debe al pretender ser ella determinante de la voluntad.

Las condiciones que debe cumplir un principio practico para ser considerado ley es que sea objetivo, que sea necesario y universal. La universalidad es esencial a la moralidad. Hay que buscar en la voluntad misma la moralidad. Ha de ser una ley por su forma y no por su contenido. El valor moral de una acción reside en la intención del sujeto no el propósito o fin que se pueda alcanzar. Obramos moralmente solo si el motivo de nuestros actos es el respeto a la ley moral. En la moral formal es la forma de la ley lo que determina de modo universal y necesario, a la voluntad, no importa el contenido sino la forma debe querer la voluntad.

El imperativo categórico o ley apodíctica: “obra de tal modo que la máxima de tu voluntad pueda valer siempre, al mismo tiempo, como principio de una legislación universal”. No esta sometido a condición alguna, imperativo hipotético. Todos esos, sean problemáticos y de habilidad o asertóricos y de prudencia son respecto a un fin determinado para el cual son instrumentos o modos de lograrlo.

Es un I. C. Incondicionado que expresa un mandato, que se debe hacer guste o no, y Kant lo define como: “obra de tal manera que la voluntad pueda considerarse a sí misma, mediante su máxima, como ley universal” o “obra de tal manera que trates la humanidad que hay en ti y en los demás siempre como un fin y nunca como un medio”.

La voluntad es libre, la conciencia tiene sentido si se puede hacer. La libertad es “ratio essendi” de la ley moral. La ley moral es “ratio cognoscendi” de la libertad. La existencia de la ley, como un hecho de razón permite deducir y conocer la libertad de conformarse a ella. La libertad tiene dos dimensiones: la voluntad no esta condicionada por ningún elemento empírico; la voluntad es autónoma.

El I. C. Expresa la autonomía de la voluntad. El hombre es un ser racional. Ser racional significa ser potencialmente autónomo y libre. Libertad, ley moral y autonomía coinciden y esa coincidencia expresa la existencia de la razón pura practica, la capacidad de la razón pura de determinar a priori a la voluntad.

El reconocimiento y aceptación del mandato de la razón practica es el único móvil moralmente aceptable. La buena voluntad obra por respeto a la ley moral y la virtud consiste en obrar de este modo. Todo lo que sea obrar por otros motivos u otras determinaciones entra dentro del ámbito de la legalidad y de la heterotomía.

El hombre es un ser que es fin en sí mismo, que tiene dignidad, que es persona. Lo que tiene valor de instrumento no tiene dignidad, no puede ser persona. Tratar esa dignidad y humanidad posibilitara el Reino de los Fines, en el que todos están sometidos a la misma ley que la suya propia.

A través de la moralidad se puede postular la realidad de las ideas que en el uso teórico solo se podían pensar. Estas ideas adquieren realidad a través del uso practico de la razón. Estas ideas no son condiciones de la ley moral. Son solo condiciones del objeto necesario, el supremo bien, de una voluntad determinada por esa ley moral.

La virtud consiste en el acatamiento de la ley moral por respeto propio a la ley moral. El objeto necesario de una voluntad determinada a priori por la razón es el supremo bien: la unión de virtud (voluntad santa) y felicidad. La moralidad tiene su meta en ese supremo bien. Pero en esta vida no se da la voluntad santa. Además que virtud y felicidad se pertenezcan mutuamente no es una verdad ni a priori ni a posteriori. En esta vida no se da esa unión y, sin embargo, parece, no solo razonable, sino también necesario que se dé esa armonía entre virtud y felicidad.

Si el supremo bien no se alcanza en esta vida debe haber una existencia en la que ese progreso indefinido de la virtud si se dé y se pueda lograr esa unión entre voluntad santa y felicidad (inmortalidad del alma).

Para garantizar esta armonía se requiere un ser todopoderoso y moralmente perfecto que es Dios.

La razón practica no consigue probar teóricamente ni llegar a un verdadero conocimiento, sino a una fe racional que nos permite exigir como real que el alma sea inmortal y haya un Dios que garantice el logro de ese supremo bien.

En el uso practico la razón es ella legisladora, prescribiendo leyes a la voluntad. La libertad de la voluntad, la inmortalidad del alma y Dios son para Kant las metas finales de nuestra razón y los objetos en los que nuestra razón pone mayor interés. La superioridad del uso practico y la importancia que el uso teórico tiene como eliminación de caminos equivocados y posibilitaron que se afirme en el uso practico como realidad lo que en él se estableció como fundamento, no ilusorio ni vacío, de los fenómenos.

KANTINDICE

CD

II KANT. LA FUNDAMENTACIÓN DEL SABER Y DE LA ACCIÓN

II. 1. VIDA Y OBRA

AB

II. 2. EL PROYECTO KANTIANO. LOS FINES DE LA RAZON

III. EL USO TEORICO DE LA RAZON

III. 1. EL ESCANDALO DE LA RAZON: CIENCIA Y METAFISICA

ABC

III.2. NECESIDAD DE UNA CIENCIA DE LA RAZON, JUICIOS CIENTIFICOS Y CONOCIMIENTOS A PRIORI.

ABCD

III. 3. ANALISIS DE LAS CONDICIONES A PRIORI DE LA RAZON HUMANA.

III. 3. 1. La estética trascendental: análisis de las condiciones a priori de la sensibilidad (matemáticas).

ABCD

III. 3. 2. La analítica trascendental: análisis de las condiciones a priori del entendimiento.

ABCDE

III. 3. 3. La dialéctica trascendental: análisis de las condiciones a priori de la razón

ABC

III. 4. CONCLUSION: MATEMATICAS, FISICA Y METAFISICA

IV. USO PRACTICO DE LA RAZON

IV. 1. EL HECHO DE LA MORALIDAD

AB.

IV. 2. EL PRINCIPIO DE LA MORALIDAD. LEY MORAL Y LIBERTAD.

ABC

IV. 3. AUTONOMIA Y HETERONOMIA. MORALIDAD Y LEGITIMIDAD

AB

IV. 4. LOS POSTULADOS DE LA RAZON PRACTICA

AB

IV. 5. CONCLUSION. UNION DEL USO TEORICO Y EL USO PRACTICO.

EMMANUEL KANT

C. El escepticismo contenido en las obras de Hume obligo a Kant a abandonar su racionalismo dogmático al que considero como la pretensión de avanzar en el saber exclusivamente por medio de conceptos, sin haber analizado antes las posibilidades de la razón. El dogmatismo racionalista es una construcción vacía que no logra decir nada de la realidad, pero el fenomenismo humeano elimina las posibilidades no solo de la metafísica, a la que deja reducida a un conjunto de leyes probables. Este dilema entre la vaciedad racionalista y la inseguridad radical del empirismo es el cruce de orientaciones en medio del que se levanta el idealismo trascendental kantiano.

D. Por otra parte la disyuntiva establecida por Rosseau entre la ciencia y la condición humana, la consideración de que el hombre ha perdido autenticidad a medida que las condiciones materiales de la vida, con los avances técnicos y científicos han mejorado, pudo estar presente en la separación establecida por Kant entre el uso teórico y practico de la razón. Rosseau, en los aspectos morales, Newton en lo científico, y racionalismo-empirismo en el conocimiento, son el subsuelo sobre el que se basa el edificio kantiano.

II KANT. LA FUNDAMENTACIÓN DEL SABER Y DE LA ACCIÓN

II. 1. VIDA Y OBRA

A. Nace en K*nirsberg (Prusia), en el seno de una familia pietista (movimiento religioso que pretendía de la vida cristiana basada en la actitud y los sentimientos, al margen de la institución eclesiástica y los dogmas). Estudia de los 8-16 años en su ciudad con la figura más importante del pietismo. Después ira a la universidad y ejercerá como preceptor hasta 1770 en que accederá a la cátedra de lógica y metafísica hasta 1797 en que abandona. Dedico su vida a la enseñanza, al estudio y a la elaboración de su obra. Su sistemático modo de vida solo se vio alterado por la prohibición de enseñar materias relacionadas con la religión, debido a la censura que sufrió su obra “la religión dentro de los limites de la mera razón”. Su contenido fue considerado atentatorio contra el cristianismo y los principios bíblicos. Kant acató la prohibición hasta la muerte del rey, y al año siguiente “El conflicto de las facultades” donde defiende la libertad de pensamiento y expresión contra las arbitrariedades del poder. Muere en 1804, después de sufrir un notable deterioro de sus facultades en los últimos dos años.

B. Es habitual diferencia dos periodos en la obra de Kant: el denominado pre-critico, que abarca hasta la publicación de “La disertación sobre la forma y los principios del mundo sensible e inteligible”, con la que ingreso como profesor titular en la universidad; y el periodo critico (1781 año en que publica la critica de la razón pura hasta su muerta). “Pensamientos sobre el verdadero valor de las fuerzas vivas”, “historia general de la naturaleza y teoría del cielo”, “monadologia física”, “el único argumento posible para demostrar la existencia de Dios”, “disertación sobre la forma y los principios del mundo sensible e ininteligible”.

“Critica sobre la razón pura”, “fundamentación de la metafísica de las costumbres”, “critica de la razón practica”, “critica del juicio”, “la religión dentro de los limites de la mera razón”, “la paz perpetua”, “metafísica de las costumbres”, “el conflicto de las facultades”, “antropología en sentido pragmático”. En 1798 comienza a trabajar en su ultima obra que quedo inacabada “opus postumun”.

II. 2. EL PROYECTO KANTIANO. LOS FINES DE LA RAZON

Kant define la filosofía como la ciencia que relaciona todos los conocimientos con los fines esenciales de la razón humana. La razón tiene diversos fines e intereses (teórico, practico y religioso) y determina cual es la verdadera naturaleza de los fines de la razón y cuales los medios para realizarlos es el objetivo fundamental del método trascendental. Se trata en definitiva de saber si en cada uno de estos fines la razón humana tiene en sí misma la ley de su propio ejercicio.

En el fin teórico de la razón, único juez de sus propios intereses debe responder a la pregunta ¿qué puedo conocer? (¿Cuál es el estatuto de la ciencia como saber? ¿Es posible la metafísica como saber?).

En el fin practico tiene que responder a la pregunta ¿qué debo hacer? (¿Qué determina a la voluntad a obrar moralmente? ¿Cuál es la condición de posibilidad de los hechos morales?).

Aunque no es objeto de estudio, Kant considera que se debe responder a la pregunta ¿qué me cabe esperar?.

Las tres preguntas anteriores en torno a los fines de la razón se pueden unificar en una pregunta ¿QUÉ ES EL HOMBRE? (¿Qué puedo conocer?, ¿Qué debo hacer?, ¿Qué me cabe esperar?).

Se podría afirmar que la filosofía kantiana plantes dos problemas: el estatuto del saber de las ciencias experimentales y de la Metafísica; y el problema del destino del hombre. Según “la critica de la razón pura” no hay mas saber que el que se puede organizar a partir de los datos de la experiencia (Hume). Los grandes temas de la metafísica son un ejemplo de los ideales de la razón, pero es imposible saber nada de lo incondicional.

Por otra parte todo el saber humano no aporta nada respecto a lo que el hombre debe hacer. Kant mostrara que la cuestión central no es la teórica sino la practica “el hacer de los individuos en sociedad”.

III. EL USO TEORICO DE LA RAZON

III. 1. EL ESCANDALO DE LA RAZON: CIENCIA Y METAFISICA

A.Kant considera que es un mérito de la razón averiguar si sus elaboraciones llevan o no al camino seguro de una ciencia. Si en un determinado estudio la razón queda estancada y no logra nunca su fin con seguridad, si se ve obligada a retroceder una y otra vez para tomar una nueva dirección, si no hay acuerdo entre los estudiosos sobre la manera de cómo lograr un objetivo común se puede estar seguro de que esa disciplina esta todavía muy lejos de haber encontrado el camino adecuado.

La lógica ha tomado ese camino desde Aristóteles con quien esta ciencia se puede dar concluida. A la lógica le ha sido fácil porque en ella el entendimiento no se ocupa mas que de sí mismo y de su forma. Es más difícil para la razón cuando se ocupa no solo de sí misma sino también de objetos. Ese es el caso de la matemática y la física.

B. La matemática y la física cada una en una época distinta se han constituido como saberes cuando han comprendido que el objeto del conocimiento no es pasivo sino activo. El sujeto no debe esperar pasivamente lo que la naturaleza le da, el sujeto del conocimiento pone unas condiciones a priori con las que determina al objeto. Sin esas condiciones a priori aplicadas en el ámbito de la experiencia no es posible el conocimiento. El conocimiento es siempre una síntesis entre lo que la naturaleza da y lo que el sujeto pone. Hay una materia que la da la experiencia y una forma que pone el sujeto en todo el conocimiento. Si el conocimiento tuviera que regirse exclusivamente por la naturaleza de los objetos no se podría conocer nada de modo universal y necesario. Solo se dará esa posibilidad si es la propia facultad de conocer la que impone esas condiciones al objeto. Este modo de entender el conocimiento es lo que se conoce con el nombre de idealismo trascendental.

C. La matemática y la física se constituyen como ciencias cuando aceptan el giro coperniano en el modo de entender la relación entre el sujeto y el objeto. La metafísica no ha logrado entrar en ese camino, ¿a qué se debe? ¿Es acaso imposible? ¿Se puede confiar en la razón si uno de los campos más importantes de nuestro anhelo del saber mas defienda y no logra alcanzar su objetivo?

III.2. NECESIDAD DE UNA CIENCIA DE LA RAZON, JUICIOS CIENTIFICOS Y CONOCIMIENTOS A PRIORI.

A. Es necesario pues una ciencia de la razón que analice esas condiciones a priori con las que es posible determinar los objetos del conocimiento y lograr un auténtico saber y se debe realizar este análisis del conocimiento en sus aspectos sensible, intelectual y racional.

B. Kant parte del hecho de la ciencia (las matemáticas y la física son saberes) no se cuestiona el hecho de la ciencia sino que se pregunta por las condiciones de posibilidad de esta ciencia para ver si es posible llevar a cabo en al metafísica un intento similar al que logro hacer de esas disciplinas saberes seguros. Como las ciencias son un conjunto de juicios, preguntarse por las condiciones de posibilidad de las ciencias equivale a preguntarse por las condiciones de posibilidad de los juicios científicos.

C. Se puede diferenciar varios tipos de juicios:

Juicios analíticos: “el predicado esta incluido en el sujeto”. Son universales y necesarios y son tautológicos (no añaden conocimiento). Un ejemplo es el todo es mayor que las partes.

Juicios sintéticos: “el predicado no esta incluido en el sujeto”. Son particulares y contingentes y su fundamento es la experiencia. Ej.: todos los nativos de Madrid miden 1,85 m.

Juicios a priori: son absolutamente independientes de toda experiencia. Los juicios analíticos son a priori.

Juicios a posteriori: son los que su valor de verdad dependen de la experiencia. Los juicios sintéticos son a posteriori.

Si todos los juicios analíticos son a priori y todos los sintéticos a posteriori Hume tendría razón.

Para que haya ciencia los juicios tienen que ser universales, necesarios y extensivos (que amplían conocimiento). Los analíticos a priori son universales y necesarios, sin embargo los sintéticos a posteriori son extensivos. Los juicios científicos son, pues, sintéticos a priori (extensivos-sinteticos y universales y necesarios-a priori).

D. La ciencia de la razón tendrá como objetivo responden a la pregunta como son posibles los juicios sintéticos a priori. Todo el problema del conocimiento y de las condiciones de la posibilidad del conocimiento queda reducido a esa pregunta, pero como hay tres aspectos en el conocimiento (sensibilidad, entendimiento y razón) relacionados respectivamente con tres ciencias (matemáticas, física y metafísica). La pregunta debería formularse así: ¿cómo son posibles los juicios sintéticos a priori en las matemáticas? (Condiciones a priori de la sensibilidad); ¿Cómo son posibles los juicios sintéticos a priori en la física? (Condiciones a priori del entendimiento); ¿Cómo son posibles los juicios sintéticos a priori en la metafísica?(Condiciones a priori de la razón).

III. 3. ANALISIS DE LAS CONDICIONES A PRIORI DE LA RAZON HUMANA.

III. 3. 1. La estética trascendental: análisis de las condiciones a priori de la sensibilidad (matemáticas).

A. En esta parte de la critica de la razón pura Kant responde a la cuestión de cómo es posible hacer juicios sintéticos a priori en las matemáticas. Para ello analiza los elementos a priori del conocimiento en su aspecto sensible y afirma que espacio y tiempo son formas a priori de la sensibilidad o intuiciones puras. En la sensibilidad el conocimiento tiene intuiciones (no acepta mas intuición que la sensible). Las intuiciones pueden ser empíricas (informaciones exteriores objetos externos e internos- estados anímicos) y puras (no proceden de la experiencia sino que preceden y posibilitan toda experiencia). Espacio y tiempo son impresiones puras. Son la forma de la sensibilidad y las sensaciones de la materia (el conocimiento es siempre síntesis unión de una materia y una forma). No son realidades absolutas como afirmaba Newton ni conjuntos de relaciones que ligan los objetos entre sí como afirma Leinbiz.

B. Espacio y tiempo no son conceptos empíricos derivados de la experiencia externa por abstracción. La abstracción debe partir de la observación en casos concretos, pero, según Kant, espacio y tiempo son proposiciones necesarias para poder intuir-observar cualquier cosa. Toda cosa he de encontrarse en un lugar y un tiempo para poder ser observado. Espacio y tiempo son representaciones necesarias a priori que subyacen a todas las intuiciones. No se puede lógicamente imaginar que no haya espacio ni tiempo, pero es posible lógicamente imaginar que no hay nada en el espacio y en el tiempo (esta imposibilidad es lógica, no psicológica). Espacio y tiempo no son conceptos discursivos, no se componen de diferentes porciones de espacio y de tiempo, ni se pueden construir amontonando porciones de ambas cosas. Las condiciones para amontonarlas o disponerlas presuponen ya el espacio y el tiempo.

Espacio y tiempo son intuiciones a priori, no son conceptos que pueden tener una gran variedad de distancias(el concepto gato se refiere a todos los gatos). Cada parte del espacio y del tiempo no son distancias sino parte o fragmentos de ellos. El significado del concepto esta determinado por la definición: significa eso y nada más. Pero espacio y tiempo no son conceptos, sino intuiciones puras.

C. La geometría y la aritmética se constituyen como ciencias porque contienen juicios sintéticos a priori acerca de aspectos espaciales (líneas, rectas, distancias) y numéricos (los números se construyen por la sucesiva adicción de unidades en el tiempo).

Las condiciones para hacer juicios sobre espacio y tiempo que sean a priori y sintéticos es que espacio y tiempo no sean conceptos sino formas a priori de la intuición. Espacio y tiempo son condiciones necesarias y suficientes de los juicios sintéticos que se hagan en las matemáticas.

D. En la estética trascendental introduce Kant la diferencia entre lo que llama cosa-en-si o noúmeno, y las cosas como aparecen en la intuición o fenómeno. Por una parte están las cosas-en-si tal como existen independientes de la intuición al margen del espacio y del tiempo. No se conocen y de ellas no se puede decir nada excepto que son las causas de las cosas que intuimos en el espacio y en el tiempo. La cosa-en-si puede entenderse como una realidad diferente a la cosa intuida que es aespacial y atemporal de lo intuido, pero también se puede entender como el limite del conocimiento humano, es decir, como la afirmación de que aquello que no este en el espacio y en el tiempo es una imposibilidad lógica. Algunos interpretan el carácter a priori del espacio y del tiempo como una afirmación de la subjetividad de estas intuiciones puras. Se debe afirmar que espacio y tiempo son condiciones de la intuición objetiva ya que son condiciones de conocimiento del objeto de cualquier sujeto cognoscente.

III. 3. 2. La analítica trascendental: análisis de las condiciones a priori del entendimiento.

A. La intuición proporciona fenómenos pero conocer los fenómenos no es lo mismo que entenderlos. Entender exige referir las intuiciones a conceptos. Entender equivale a hacer juicios. Por los juicios se clasifican la diversidad de fenómenos producto de la intuición. En la intuición se produciría una síntesis entre lo en-si y las formas a priori del espacio y del tiempo. El entendimiento es una síntesis superior por la que se unifica las múltiples intuiciones. Las condiciones para entender lo intuido son los conceptos (no es correcto que primero se intuye y luego se entiende, ya que intuición y entendimiento se dan a la vez. Las intuiciones sin categorías son ciegas, las categorías sin intuiciones son vacías). Los conceptos pueden ser de dos tipos: empíricos (se forman a partir de la experiencia) y puros (no proceden de la experiencia sino que son condiciones necesarias para entender lo intuido, para hacer juicios sintéticos a priori). A estos conceptos puros se les denominan categorías. A su estudio y a las condiciones de su uso se dedica la analítica trascendental.

B. La habitual denominada deducción metafísica de las categorías, Kant establece las categorías que de hecho existen. Para ello hacen un examen de la forma de los juicios porque cree que la forma o estructura lógica de un juicio debe expresarla la categoría usada en él.

Los juicios se pueden dividir atendiendo a cuatro aspectos y en cada aspecto podemos diferenciar tres juicios:

POR SU CANTIDAD

JUICIOS

CATEGORIAS

EJEMPLOS

Universales(todo)

Unicidad

Todos los hombres son mortales

Particular(algunos)

Pluralidad

Algunos hombres son mortales

Singular (uno)

Totalidad

Sócrates es mortal

POR SU CUALIDAD

JUICIOS

CATEGORIAS

EJEMPLOS

Afirmativo (a=b)

Realidad

Manuel es bueno

Negativo (a*b)

Negación

Manuel no es bueno

Infinito (a=^b)

Limitación

El alma es no mortal

POR SU RELACION

JUICIOS

CATEGORIAS

EJEMPLOS

Categórico (a es b)

Sustancia

Los suecos son flemáticos

Hipotético (a y b)

Causalidad

Si se suelta una piedra, se cae

Disyuntivo (a o b)

Comunidad

Kant ha escrito un libro o no

POR SU MODALIDAD

JUICIOS

CATEGORIAS

EJEMPLOS

Problemático (es posible que)

Posibilidad e imposibilidad

Los turcos son probablemente bebedores de café

Asertúrico (de hecho es)

Existencia o no-existencia

Manuel es un estudiante ejemplar

Apodíctico (necesariamente es)

Necesidad - contingencia

Los españoles son seres humanos

Estas 12 categorías forman el entendimiento (no son modos de ser como las categorías aristotélicas) solo valen para unificar los fenómenos y solo se pueden aplicar a ellos. Sin fenómeno no puede haber aplicación a las categorías.

C. Una vez resuelto el problema de cuantas y cuales son las categorías, Kant se plantea en la denominada deducción trascendental la legitimidad de su uso, es decir, la cuestión que se debe responder ahora es si las categorías son condiciones necesarias y suficientes para el conocimiento. Si lo son su uso quedara legitimizado. Si no lo son su uso seria injustificado.

En la 1º edición Kant afirma que la multiplicidad de impresiones captadas por el tiempo se unifican de modo que sucesivas impresiones no son captadas como impresiones diferentes, sino que se tiene intuición de una misma cosa en distintos momentos del tiempo. Esta unificación no procede de la experiencia sino que es el entendimiento quien combina y sintetiza esa diversidad. Para que se dé esa combinación debe haber una aprehensión, una reproducción y un reconocimiento. Da la aprehensión aquello que es múltiple se capta como unidad. La imaginación permite retener y reproducir una impresión ya tenida y esas impresiones además deben de poder ser reconocidas como tales.

La síntesis no se da en las tres etapas, sino que son tres aspectos, tres condiciones necesarias para conocer un objeto. Si hay reconocimiento hay unidad de conciencia (autoconciencia y conocimiento de un objeto). Sin una síntesis de ese tipo no habrá ni unidad de conciencia ni conocimiento de un objeto.

El objeto como síntesis de lo múltiple es necesario para que haya conocimiento. El objeto entendido como algo conceptualmente determinado, como el concepto que hace la función de sujeto en un juicio, es necesario para el conocimiento y se establece a priori, es una condición trascendental (apercepción trascendental).

En la 2º edición el argumento es: el concepto “combinación” presupone el concepto multiplicidad, pero el primero solo tiene significado si se supone la existencia del concepto unidad. Este ultimo es una presuposición lógica de los restantes conceptos y de las categorías, pero Kant no habla solo del concepto unidad, sino también de la “unidad de conciencia”. Toda representación ha de ser una representación que representa a alguien, un “yo pienso” al acompañar al pensamiento la intuición o representación de cualquier persona. Este “Yo” no se identifica con ningún contenido empírico de conciencia. Es un Yo trascendental, condición necesaria de todo juicio, una condición lógica y no un objeto de conocimiento.

De todo lo anterior se sigue que existe una multiplicidad, esa síntesis es expresión de la unidad de conciencia, que es una condición necesaria de la experiencia y de la constitución del objeto del conocimiento. La apercepción es, pues, una condición necesaria de la síntesis del hombre, o lo que es lo mismo, de la unidad del objeto, del uso del concepto y la emisión de juicios, pero solo se puede hacer juicios por medio de conceptos por eso las categorías son condiciones necesarias al entendimiento, son condiciones necesarias de toda experiencia, ya que todo lo que es entendido lo es por medio de las categorías aplicadas a lo que es dado en la intuición espacio temporal.

D. Queda por solucionar como se puede explicar la aplicación de algo independiente de la experiencia, a unos determinados fenómenos. Porque a unos fenómenos se aplica una categoría y no otra cualquiera. Parece necesario que entre las categorías y los fenómenos exista algo intermedio que posibilite la relación entre ambos elementos del conocimiento. Este elemento intermedio se denomina esquema trascendental que según Kant debe ser el tiempo. Es a priori y una condición para toda la intuición interna y externa. La intuición solo es posible si tiene lugar en el tiempo. Es por tanto, el elemento que posibilita la aplicación de las categorías a aquello que es intuido. Para poder ser utilizada una categoría debe ser combinada con el tiempo, así se convierte en esquema y como tal puede aplicarse a aquello que existe en la intuición.

Las categorías pueden ser consideradas como estructuras vacías y latentes que se actualizan cuando a un fenómeno le acompaña una cierta experiencia en el tiempo. Los esquemas son productos de la imaginación que hacen relación al tiempo, por ejemplo, la regularidad temporal es el esquema de la causalidad, la permanencia en el tiempo el de la sustancia y la existencia en todo tiempo el de la necesidad.

E. Las categorías son las condiciones a priori del conocimiento que posibilitan los juicios sintéticos a priori de la física. El objeto de la física es la naturaleza entendida como el objeto de los fenómenos. Se encuentra sometida a las condiciones de posibilidad de la experiencia, y esas condiciones son las categorías. Por ello las reglas de uso de las categorías son también las leyes de la naturaleza y esto garantiza tanto su carácter a priori como que a la vez tenga valor para la experiencia. Las leyes físicas se imponen a la experiencia y a la naturaleza por el entendimiento y se imponen a priori, es decir, con carácter necesario, pero solo tienen valor para el mundo de los fenómenos, no para las cosas en si.

III. 3. 3. La dialectica tracendental: analisis de las condiciones a priori de la razon

A. La actividad del conocimiento es crear por medio de las categorías una unidad de lo multiple dado en el espacio y en el tiempo. Esta unificación se expresa en los juicios, pero los juicios pueden entrar a formar parte de un razonamiento como premisas. Hacer razonamientos, sacar conclusiones a partir de unas premisas es la actividad propia de la razón. La razón es la facultad de la suprema unificación. Trata de reducir la enorme variedad de los conocimientos del entendimiento al menor número de principios para poder conseguir la más alta unificación. En esta búsqueda de principios cada vez mas generales, la razón pretende descubrir lo incondicionado. Esos principios supremos e incondicionados con los que la razón trata de unificar los juicios del entendimiento no son proposiciones sino conceptos a priori. Kant los denomina conceptos puros de la razón o ideas trascendentales.

Estas ideas son tres y se forman a partir de las tres formas naturales de diferencia: del silogismo categórico se forma la idea de sujeto absoluto (alma inmortal), del silogismo hipotético se forma la idea de la unidad absoluta de las condiciones de lo que aparece en la experiencia (al mundo), y del silogismo disyuntivo se forma la idea de la unidad absoluta de todo lo que puede ser pensado (Dios).

Estas tres ideas permiten unificar la multitud de fenómenos categorizados por el entendimiento. La 1º idea contendrá la unidad absoluta e incondicionada del sujeto pensante (experiencia interna). La 2º idea la unidad absoluta de la serie de las condiciones de los fenómenos (experiencia externa). La 3º idea la unidad absoluta de la conducción de todos los objetos del pensamiento en general (todo lo que puede ser pensado, lo interno y lo externo).

B. Mediante esas tres ideas se pueden pensar la totalidad de los fenómenos, pero no hay nada empírico que se corresponda con ellos, por lo que no es posible que haya concepto alguno de estas ideas como objetos. No podemos llegar a conocer la realidad objetiva de estas ideas. Son condiciones para hacer inferencias de lo condicionado a lo incondicionado y por eso la llama Kant ideas trascendentales, por lo que lo condicionado requiere las ideas de lo que es incondicionado. A pesar de que son condiciones lógicas que no se pueden conocer, hay una serie de inferencia que llevan a admitir la realidad objetiva de las ideas. Son de tres tipos:

  • Paralogismos (razonamientos falsos). Tienen su base en la apercepción trascendental y hay cuatro paralogismos que tratan de probar que existe un yo-sustancia, que el Yo-alma es sensible y que la existencia de todos los objetos externos es dudosa. Esos paralogismos son el contenido de la psicología racional.

  • Antimonio (nomos) (contradicción entre dos juicios). Son inferencias concernientes a la idea del mundo que tienen su base en los silogismos hipotéticos. La razón se ve envuelta en contradicciones, parece ser dialéctica y entra en conflicto consigo misma cuando trata de buscar lo incondicionado. Los antimonios son cuatro:

  • El mundo es y no es limitado en el espacio y tiene y no tiene un comienzo en el tiempo

  • Las cosas están y no están compuestas de partes simples e indivisibles.

  • Hay solo causalidad de acuerdo con las leyes de la naturaleza y no hay libertad y viceversa.

  • Existe y no existe un ser necesario causa del mundo (Cosmología)

  • Las ideas de la razón pura: son inferencias concernientes a la idea de Dios que tienen su base en el silogismo disyuntivo, todo lo existente se caracteriza por los predicados que se le aplica. A cada sujeto se le aplicaran predicados positivos y negativos. Cuantos menos predicados negativos se apliquen mas realidad tendrá el sujeto. Al ser todo lo que existe finito y limitado tendrá aspectos negativos y como lo negativo solo se puede entender mediante lo positivo tendrá que haber una idea que sea la de todos los predicados posibles. Esta idea es además entendida como una cosa existente que no se halla en la experiencia sino como una cosa en si que sirve de base de toda determinación de los objetos de experiencia hace las funciones de un ideal trascendental y ese ser es Dios.

Para probar que tal ser existe, y no se conforma la teología con afirmar esta idea como concepto de determinación de objetos se usan argumentos ontológicos, fisico-teológicos (se basan en la realidad de la naturaleza) y cosmológicos (se basan en la existencia de lo causal).

C. Las ideas de la razón se pueden pensar pero no conocer. Ellas no son erróneas, lo que es erróneo es su uso. Si se usa constitutivamente (se pretende que las ideas representen objetos trascendentes que residen mas allá de la experiencia) su uso da lugar a una ilusión metafísica que se manifiesta en la psicología racional, la cosmología y la teología. En el uso constitutivo se pretende llevar el conocimiento a lo en-si haciendo síntesis de categorías con lo en-si y las categorías solo se pueden aplicar a lo fenoménico.

Las ideas pueden usarse, sin embargo, regulativamente. La finalidad del uso regulativo es proporcional a la mayor unidad del conocimiento. Ese fin de unificación es una ley necesaria de la razón y sin ella no habría un uso coherente del entendimiento, ni un progreso del conocimiento. El conocimiento busca metas como si existieran (un alma substancial que permanece inmutable en medio de los cambios de conciencia, búsqueda de una condición primera e incondicionada y búsqueda del sentido de todo en la naturaleza) y unifica progresivamente hacia esas metas como un ideal inalcanzable. Tender a esa unificación es la esencia misma del conocimiento y usar las ideas regulativamente es entenderlas como reales que urgen a buscar una unidad cada vez mayor, pero de ese uso no hay ningún derecho a dar el salto y afirmar que hay algo hay fuera de la experiencia que podemos llegar a conocer.

III. 4. CONCLUSION: MATEMATICAS, FISICA Y METAFISICA

Los juicios sintéticos a priori son posibles en matemáticas y en física gracias a las condiciones a priori de la sensibilidad y el entendimiento. En ambas ciencias es posible la síntesis y por lo tanto el conocimiento extensivo, universal y necesario. En ambas ciencias se da una categorización de lo intuido espacio-temporalmente y por ello es posible hacer juicios en los que el predicado progrese respecto al sujeto, y ese progreso se haga a priori, de forma universal y necesaria.

En las matemáticas y en la física se produce una determinación a priori de los objetos del conocimiento realiza sobre las intuiciones sin las que se produciría un juego vacío de categorías.

En la metafísica sin embargo no es posible llevar cabo ese giro copernicano que se produjo en las matemáticas y en la física cuando entraron en el campo seguro de la ciencia. La metafísica pretende lo en-si (mundo-alma, mundo-totalidad, Dios). El campo de aplicación de las categorías son los fenómenos y nunca los neúmenos. Si lo en-si pudiera ser conocido dejaría de ser en-si para convertiste en fenómeno. No se puede conocer y cuando la metafísica lo pretende comete una ilusión y la razón se ve envuelta en insalvables contradicciones. Hay que negar los objetos de la metafísica como conocimiento para poder afirmarlos como realidad. Esta afirmación de realidad se debe hacer siguiendo un camino distinto al que hasta ahora han seguido los metafísicos dogmáticos. Ese nuevo camino es la moralidad o el uso practico de la razón.

IV. USO PRACTICO DE LA RAZON

IV. 1. EL HECHO DE LA MORALIDAD

A. La razón ha de ser criticada para poder establecer sus limites y constatar que es la moral y no la ciencia la que debe responder a los interrogantes últimos y más importantes del ser humano. La razón tiene dos dominios, el de los conceptos de la naturaleza, y del concepto de la libertad.

En el uso teórico el entendimiento es el legislador determinando a priori sus objetos de conocimiento, las ideas de la razón incita regulativamente a la búsqueda de una unidad sistemática, pero debe descartarse su uso constitutivo.

En el uso practico, sin embargo, la razón será la legisladora prescribiendo leyes a la voluntad. Estas leyes que la razón prescribe a la voluntad son las leyes practicas o de la libertad, mediante las cuales el sujeto representa lo que debe ser.

Con las leyes del entendimiento solo se representa el sujeto lo que es. El mundo fenoménico esta regido por la causalidad mecánica, en el mundo de lo en si, rige otro tipo de causalidad que es la libertad. El hombre no es solo naturaleza sino también libertad. Eso nos permite adelantarnos a la dimensión moral del ser humano que hace posible sentir la imposición del deber lo que le permite eludir la causalidad mecánica para someterse a otro tipo de causalidad por la libertad. El hombre no se conforma con conocer los objetos de la naturaleza, sino que desea actuar en ella rompiendo el orden de lo casualmente determinado.

B. La existencia de lo practico en el hombre no necesita ser demostrada. Kant parte del hecho de la ley moral como en el uso teórico partía del hecho de la ciencia. La cuestión es si la moral es o no posible, sino como es posible. Lo que se debe de establecer son las condiciones de posibilidad de la moral. Habrá que demostrar si la razón pura es efectivamente practica, es decir, si puede por si sola determinar a la voluntad del modo universal y necesario. Si se demuestra que la razón es practica, o lo que es lo mismo, si la ley moral es un principio legitimo del uso de la voluntad entonces se podrá afirmar sin vacilaciones la existencia de la dimensión practica de nuestra conciencia y ya no será necesario someterla a critica para saber si se excede o no a sí misma, que era lo que había que hacer en la critica de la razón pura.

Solo la razón practica empíricamente condicionada se aventura mas allá de lo que debe al pretender ser ella el principio determinante de la voluntad.

La razón ha de ser criticada para poder establecer sus limites y constatar que es la moral y no la ciencia la que debe responder a los interrogantes últimos y más importantes del ser humano.

En el uso practico la razón será legisladora prescribiendo leyes a la voluntad. Son las leyes practicas o de la libertad.

El mundo fenoménico esta regido por la causalidad mecánica, y en el mundo de lo en-sí, rige otro tipo de causalidad que es la libertad. El hombre no es solo naturaleza sino también libertad. El hombre no se conforma con conocer los objetos de la naturaleza, sino que desea actuar en ella rompiendo el orden de lo causalmente determinado.

Kant parte del hecho de la ley moral como en el uso teórico partía del hecho de la ciencia. Se debe establecer las condiciones de posibilidad de la moral. Si se demuestra que la ley moral es un principio legitimo del uso de la voluntad entonces se podrá afirmar la existencia de la dimensión practica de nuestra conciencia y ya no será necesario someterla a critica para saber si se excede o no a sí misma.

Solo la razón practica empíricamente condicionada se aventura mas allá de lo que debe al pretender ser ella determinante de la voluntad.

Las condiciones que debe cumplir un principio practico para ser considerado ley es que sea objetivo, que sea necesario y universal. La universalidad es esencial a la moralidad. Hay que buscar en la voluntad misma la moralidad. Ha de ser una ley por su forma y no por su contenido. El valor moral de una acción reside en la intención del sujeto no el propósito o fin que se pueda alcanzar. Obramos moralmente solo si el motivo de nuestros actos es el respeto a la ley moral. En la moral formal es la forma de la ley lo que determina de modo universal y necesario, a la voluntad, no importa el contenido sino la forma debe querer la voluntad.

El imperativo categórico o ley apodíctica: “obra de tal modo que la máxima de tu voluntad pueda valer siempre, al mismo tiempo, como principio de una legislación universal”. No esta sometido a condición alguna, imperativo hipotético. Todos esos, sean problemáticos y de habilidad o asertóricos y de prudencia son respecto a un fin determinado para el cual son instrumentos o modos de lograrlo.

Es un I. C. Incondicionado que expresa un mandato, que se debe hacer guste o no, y Kant lo define como: “obra de tal manera que la voluntad pueda considerarse a sí misma, mediante su máxima, como ley universal” o “obra de tal manera que trates la humanidad que hay en ti y en los demás siempre como un fin y nunca como un medio”.

La voluntad es libre, la conciencia tiene sentido si se puede hacer. La libertad es “ratio essendi” de la ley moral. La ley moral es “ratio cognoscendi” de la libertad. La existencia de la ley, como un hecho de razón permite deducir y conocer la libertad de conformarse a ella. La libertad tiene dos dimensiones: la voluntad no esta condicionada por ningún elemento empírico; la voluntad es autónoma.

El I. C. Expresa la autonomía de la voluntad. El hombre es un ser racional. Ser racional significa ser potencialmente autónomo y libre. Libertad, ley moral y autonomía coinciden y esa coincidencia expresa la existencia de la razón pura practica, la capacidad de la razón pura de determinar a priori a la voluntad.

El reconocimiento y aceptación del mandato de la razón practica es el único móvil moralmente aceptable. La buena voluntad obra por respeto a la ley moral y la virtud consiste en obrar de este modo. Todo lo que sea obrar por otros motivos u otras determinaciones entra dentro del ámbito de la legalidad y de la heterotomía.

El hombre es un ser que es fin en sí mismo, que tiene dignidad, que es persona. Lo que tiene valor de instrumento no tiene dignidad, no puede ser persona. Tratar esa dignidad y humanidad posibilitara el Reino de los Fines, en el que todos están sometidos a la misma ley que la suya propia.

A través de la moralidad se puede postular la realidad de las ideas que en el uso teórico solo se podían pensar. Estas ideas adquieren realidad a través del uso practico de la razón. Estas ideas no son condiciones de la ley moral. Son solo condiciones del objeto necesario, el supremo bien, de una voluntad determinada por esa ley moral.

La virtud consiste en el acatamiento de la ley moral por respeto propio a la ley moral. El objeto necesario de una voluntad determinada a priori por la razón es el supremo bien: la unión de virtud (voluntad santa) y felicidad. La moralidad tiene su meta en ese supremo bien. Pero en esta vida no se da la voluntad santa. Además que virtud y felicidad se pertenezcan mutuamente no es una verdad ni a priori ni a posteriori. En esta vida no se da esa unión y, sin embargo, parece, no solo razonable, sino también necesario que se dé esa armonía entre virtud y felicidad.

Si el supremo bien no se alcanza en esta vida debe haber una existencia en la que ese progreso indefinido de la virtud si se dé y se pueda lograr esa unión entre voluntad santa y felicidad (inmortalidad del alma).

Para garantizar esta armonía se requiere un ser todopoderoso y moralmente perfecto que es Dios.

La razón practica no consigue probar teóricamente ni llegar a un verdadero conocimiento, sino a una fe racional que nos permite exigir como real que el alma sea inmortal y haya un Dios que garantice el logro de ese supremo bien.

En el uso practico la razón es ella legisladora, prescribiendo leyes a la voluntad. La libertad de la voluntad, la inmortalidad del alma y Dios son para Kant las metas finales de nuestra razón y los objetos en los que nuestra razón pone mayor interés. La superioridad del uso practico y la importancia que el uso teórico tiene como eliminación de caminos equivocados y posibilitaron que se afirme en el uso practico como realidad lo que en él se estableció como fundamento, no ilusorio ni vacío, de los fenómenos

MARX

El idealismo alemán construyó la filosofía como sistema total del pensamiento y ofreció un concepto absoluto de la razón. El punto de partida es que el sujeto determina totalmente la estructura del objeto, por lo que pensar y ser coinciden totalmente, y no son sino dos manifestaciones del Yo Absoluto o Espíritu absoluto.

Según Hegel, si la razón o absoluto se despliega en la realidad se concibe el movimiento. En este desarrollo siempre hay contradicciones por lo que hacen que sea la esencia misma de la realidad y el motor que impulsa su movimiento. Los tres principales momentos son:

  • TESIS: una determinada realidad existe de modo inmediato.

  • ANTITESIS: esa realidad exige un momento contraopuesto, que constituye su negación. Es el momento de alienación o extrañamiento.

  • SÍNTESIS O SUPERACION: los dos momentos anteriores son englobados en una unidad superior, que los contiene en el que quedan englobados. Este a su vez sufre el mismo proceso.

El punto de partida de la critica de Marx a Hegel se centra en el concepto de realidad. El Idealismo representa un pensamiento puramente teórico mientras que el Marxismo propone tanto la superación de la filosofía teórica como la demostración de que el saber es fundamentalmente praxis. La filosofía hegeliana es totalmente reaccionaria. El componente revolucionario radica en la dialéctica, pero es necesario intervenirla, puesto que, Marx considera que la dialéctica es el movimiento mismo de la realidad, no de la Idea. Aplicara el método dialéctico al estudio de la Historia. A esto se le llama Materialismo Histórico.

Marx aprecia enormemente la obra de Feuerbach, pero este incurre en el error de no admitir la dimensión activa y la posibilidad de transformación de la realidad al sujeto, incurriendo por tanto en un materialismo mecanicista. Esta critica la lleva a cabo en sus XI Tesis sobre Feuerbach:

Tesis primera a quinta: La critica de Feuerbach a la alienación religiosa no estudia porqué el hombre se ha autoenajenado. El sentimiento religioso es un producto social, que surge en una determinada forma social alienada y opresora, y no parte de su esencia.

Tesis sexta a undécima: Feuerbach considera la esencia humana como un concepto abstracto, cuando es algo mas concreto: el conjunto de relaciones sociales y económicas que establecen prácticamente los hombres entre sí a lo largo de la historia.

El hombre es un ser activo que mediante su trabajo (praxis) y en relación social con los otros hombres transforma prácticamente la naturaleza:

  • El hombre es un ser natural y ser humano, pero es a la vez un ser pasivo.

  • El trabajo constituye la esencia del hombre o producción, por eso el concepto de Praxis se convierte en el centro del ser del hombre y de la realidad:

  • El hombre además de ser un animal sociable se constituye y consiste en la sociedad.

  • La naturaleza del hombre es la producción de su vida.

  • La esencia humana es el conjunto de las relaciones sociales.

  • En esta labor transformadora hay una alienación, una salida del sí mismo del hombre en la naturaleza y en la sociedad, pero positivamente porque vuelve enriquecido por la relación que ha mantenido con la naturaleza y los demás seres humanos. El marxismo promueve una critica y lucha contra la alienación del hombre que pretende acabar con la explotación y busca la liberación del hombre.

  • Se entiende por alienación la expropiación de la libertad, capacidad de pensar y trabajo del hombre a causa del sistema económico capitalista en el que se ve inmerso, y por el que se encuentra desposeído de su propio yo o esencia. Tiene una triple dimensión: económica, jurídica y teológica.

  • ALIENACION ECONOMICA: el hombre esta alienado, separado, desgarrado, extrañado, respecto del producto de su propio trabajo. El hombre queda desrealizado, ya que el producto es la realidad misma del hombre hecha objeto. El producto se rige por la ley de la oferta y de la demanda. En ese mundo de abstracciones que es el mercado, el trabajador ya no se reconoce en su producto. El hombre en la sociedad capitalista esta alienado respecto de la Naturaleza. En la situación de explotación capitalista el hombre es trabajador por lo que no ha de limitarse a producir aquello que necesita para la vida, sino lo que le interesa al capitalista para obtener el máximo beneficio posible, por lo que recibe un salario para su subsistencia futura. El trabajador sufre una alienación respecto de sí mismo, puesto que su actividad la vende a otro, sino también de su libertad y creatividad. El trabajador se vende a sí mismo, con lo que queda el convertido en una mercancía. El hombre queda alienado respecto de los demás hombres, porque solo los ve como competidores o como explotadores. La Economía se limita a analizar conceptos abstractos, no es capaz de comprender su esencia, ni se percata de que tales conceptos enmascaran y ocultan la opresión, explotación y alienación del ser humano.

    ALIENACION RELIGIOSA: Es la alienación que se fundamenta en la injusticia, además la religión, es incapaz de solucionar los problemas del hombre, y este no puede esperar de ella su liberación (La sociedad oprimida tiene su compensación en el cielo, se convierte en el opio del pueblo).

    ALIENACION FILOSOFICA O IDEOLOGICA: Conjunto de representaciones e ideas con una singular fuerza y función ideológica (enmascaradora), porque solo interpreta la realidad y además porque la interpreta mal.

    La ideología es un sistema de representaciones, ideas, dotados de una existencia y de un papel histórico en el seno de una sociedad dada. Lo que piensan los hombres es producto de la sociedad en que vive, la ideología como conjunto de ideas individuales es un producto social.

    Según el Materialismo histórico, dos componentes básicos forman la estructura de toda sociedad: la infraestructura económica, constituida por las relaciones de producción que establecen los miembros de esa sociedad, y que determina la división de la sociedad en diferentes clases sociales; y la superestructura ideológica de esa sociedad, constituida por el reflejo ideológico que en la conciencia de los hombres que componen la sociedad tienen las relaciones económicas de producción. Las relaciones entre infraestructura y superestructura se condicionan mutuamente. La dialéctica marxista se presenta como resultado de una descripción empírica de la realidad.

    Por tanto, la realidad es dialéctica, y la dialéctica es una dialéctica material. El cambio social se produce históricamente de modo dialéctico:

    TESIS: A todo grado de desarrollo de las fuerzas productivas de una determinada sociedad le corresponden unas determinadas relaciones de producción y de distribución de la riqueza.

    ANTITESIS: Con el tiempo, las fuerzas productivas se desarrollan y la riqueza aumenta. Pero las relaciones de producción no han cambiado, surge así la lucha de clases.

    SINTESIS: Tras un periodo de cambio revolucionario, si triunfa en la lucha una nueva clase, esta accede al poder económico en la infraestructura social e imponen una nueva ideología al conjunto de la sociedad.

    El proceso continuara hasta que surja una clase que corresponda con los intereses de la humanidad. Esa clase social es el proletariado que ha de tratar de transformar radicalmente la sociedad capitalista e instaurara un comunismo en el que el tener sea sustituido por el ser. Este cambio solo puede llevarse a cabo mediante un cambio brusco, la praxis revolucionaria, tras la que se impondrá la dictadura del proletariado. Son los hombres los que tomando conciencia de clase han de ser los motores y decidir su propia historia.

    Para Marx, el materialismo consiste en considerar la realidad como el proceso dialéctico real de producción, un proceso material, entendido como trabajo o acción productiva del hombre en y con la naturaleza, y por eso tiene una concepción materialista de la historia, constituida por la sucesión de los diferentes modos de producción. En la historia se da una relación dialéctica entre la infra y la superestructura, siendo el fundamento económico el principio de explicación. El final de la historia es la desaparición de las clases sociales y la instauración del comunismo, lo que conllevaría a terminar con la alienación y permitiría la realización total del hombre.

    PLATÓN

    En la teoría de las ideas trata de solucionar la dicotomía entre la información proporcionada por los sentidos, y la que proviene de la razón. Platón supera el problema al establecer una realidad estable y universal mas allá del mundo físico: las ideas las formas u objetos ininteligibles. Se establece así un dualismo cosmológico donde a partir del mundo sensible, en el cual vivimos compuesto de objetos particulares, contingentes y en devenir, existiría un mundo de las ideas, trascendente cuyos objetos son necesarios, universales e inmutables. Características: Son objetivas, realidades ideales autenticas y arquetipos ideales de todo lo sensible; son universales, al contrario que las cosas sensibles que son particulares; son inmutables, eternas e indivisibles; se encuentran jerarquizadas, y existe una idea, la del bien, que ocupa el puesto destacado.

    Esta teoría plantea una serie de problemas que Platón va a tratar de afrontar en sus diálogos críticos. Otro problema es el de la relación de los dos mundos y Platón hablara de participación o methexis, imitación o mimesis, de presencia o parausia y comunicación o koinomia. El mundo sensible seria una mera copia realizada por el Demiurgo a partir de una actuación sobre la materia informe y caótica que ha existido desde siempre. El mundo sensible, imagen y sombra de lo real es una realidad de segunda clase que participa, copia e imita del mundo de las ideas. La idea del bien es el principio fundamental ya que al ser la más fundamental de todas es el fin de todos los fines.

    El hombre esta compuesto de dos realidades: cuerpo y alma. El primero es la cárcel o sepulcro del alma. Es puramente accidental. El alma es lo que define al hombre, es inmortal. Mediante el amor por lo eterno podrá purificarse y apartarse del mundo de los sentidos. En lo referente a la inmortalidad del alma y su transmigración lo tratara de demostrar a través de los argumentos: el conocimiento sino reminiscencia del alma de su estancia separada del cuerpo en el mundo de las ideas, luego sucederá con la muerte; solo lo semejante conoce lo semejante; una cosa no puede participar de dos ideas contradictorias; en el proceso cíclico de la realidad a una cosa le sucede su contrario. Platón divide en tres almas: el alma racional, nous o logos, que se sitúa en el cerebro y es de naturaleza divina e inmortal; el alma irascible o thymós, fuente de pasiones nobles y mortal al ser inseparables del cuerpo. Se sitúa en el corazón; el alma concupiscible o ephitymia, fuente de apetitos innobles, también mortal y situada en el abdomen.

    Platón negara el conocimiento que provenga de los sentidos. El verdadero conocimiento será el de las ideas que fundamentara la objetividad y universalidad de todo conocimiento. En el Menón planteara el conocimiento como reminiscencia o anamnesis. El conocimiento no es de lo que no se conoce, sino de lo conocido pero olvidado. El alma, que es inmortal, ha vivido feliz en el mundo de las ideas y puede recordar en esta copia en la que vivimos las verdades con las que ha convivido.

    En la analogía de la línea establecerá las diferencias entre las formas de conocimiento: la opinión o doxa que se ocupa de lo sensible o la ciencia o episteme que se ocupa de las ideas. La opinión se divide en imaginación o eikaisia y creencia o pistis. La ciencia se divide en pensamiento deductivo o dianoia y la intuición intelectual o noesis. Existirá también una dialéctica descendente que a través de la comunicación o koinomia y de la trabazón o simploké entre las ideas nos garantizaría una visión sinóptica del mundo de las ideas.

    Podemos definir la virtud como purificación. Así solo será feliz aquel que participe de la idea del bien. Entiende también la virtud como sabiduría si bien esta consiste en el conocimiento de las ideas. Además de estas dos, Platón la explica como armonía. La justicia, que se considera la virtud fundamental, no es sino la armonía que se debe dar entre las tres partes del alma. Cada parte realiza aquello que le es propio. La racional mediante la prudencia debe guiar a las otras. La irascible debe ser valerosa y la concupiscible debe ser atemperada. El que lo consiga será armonioso y justo.

    La ética de Platón se desarrolla en intima conexión con su concepción política. La justicia individual no puede estar al margen de la justicia colectiva. En la república, explica una utopía política sobre le gobierno perfecto de la polis a partir de las tres partes del alma y de sus virtudes desarrollara una división en estamentos de conocimiento. Para saber el puesto que debe ocupar cada persona en la sociedad el Estado debe mediante la educación realizar funciones selectivas. En esta polis solo los productores podrán gozar de propiedad privada. No existirá el matrimonio ni la familia. Los hijos se educaran en común. Las mujeres podrán acceder en igualdad de condiciones a cualquier puesto. La felicidad consiste en el desarrollo de las actividades propias de cada uno y de la búsqueda de un placer adecuado a su lugar social y siempre dominado por la razón.

    Este estado pasara de la aristocracia, a la timocracia, la oligarquía, la democracia, la anarquía, y por ultimo a la tiranía. Mas adelante si se somete a todos a leyes es preferible la monarquía, la aristocracia y por ultimo la democracia, pero si no hay legalidad mejor será al revés, porque la democracia es la que menos mal es capaz de generar.

    DESCARTES

    El racionalismo es la doctrina que no reconoce mas que la razón rechazando la revelación y la fe. La razón es la única facultad que puede conducir al hombre al conocimiento de la verdad. Los racionalistas pretenden que su sistema filosófico sea el matemático. Dejo aparte el alma humana, sustancia pensante, haciendo de ella un mundo independiente. El problema el conocimiento es que si es posible dudar de la existencia del hombre y de la realidad del mundo que ya no es evidente: ha de ser deducida. La tesis racionalista permitirá a Descartes construir una metafísica, basada en el concepto de sustancia, que es la primera idea innata, de lo que todo deriva por un estricto proceso deductivo.

    Según Descartes, El problema de dirigir la razón es que es necesario un método. En la lógica, el análisis de los geómetras y el álgebra se inspira para establecer su método, que quiere evitar el error por lo que deja de lado el experimento y toma de Euclides su método deductivo. Solo toma sus ventajas y de esta forma formula sus cuatro preceptos o reglas. PRIMER PRECEPTO: LA EVIDENCIA: establece como criterio de verdad la evidencia y como notas de la evidencia la claridad y la distinción. La claridad es la presencia o manifestación de un conocimiento a la mente y la distinción es su separación respecto de los demás. SEGUNDO PRECEPTO: EL ANALISIS: consiste en dividir las dificultades complejas en sus partes simples, aprehensiones por la razón; TERCER PRECEPTO: SINTESIS O METODO DE COMPOSICION: la síntesis conduce a los pensamientos ascendiendo desde lo más simple a lo más complejo. Este proceso responde al espíritu, que es la deducción. CUARTO PRECEPTO: REVISION O ENUMERACION COMPLETA: la comprobación del análisis y de la síntesis, mediante el recuerdo o la enumeración y mediante la revisión. Por tanto es una justificación de la segunda y tercera regla.

    Elaboro una moral provisional: actitud de cautela o prudencia; lo mejor es seguir lo más probable; se inspira en la moral estoica; pasa revista a todas las ocupaciones posibles para elegir la mejor.

    Descartes para explicar la realidad establecerán una primera verdad absolutamente evidente. Para lograrlo duda de todo. La duda se convierte en uno de los elementos del método, por eso la llamamos duda metódica. La duda enlaza con el primer precepto del método. Descartes duda de los conocimientos desde los sentidos, porque algunas veces nos engañan. El segundo motivo de duda es la dificultad de distinguir el sueño de la vigilia. El tercer motivo de duda es la hipótesis del genio maligno. Nada le impide pensar que le haya creado de tal modo que el siempre engañe.

    Descartes, si ha sido capaz de construir esos razonamientos piensa, y si piensa, necesariamente existe. La afirmación cogito ergo sum, se presenta como la primera verdad o certeza, capaz de resistir todo posible motivo de duda. El cogito es la primera verdad firme y segura. Descartes confirma que es una res cogitans (soy una cosa que piensa). Ha hallado la existencia del Yo y la naturaleza de ese YO como sustancia pensante. La sustancia es concepto existente Dios entraría en la definición de sustancia, pero luego estarían las sustancias finitas. Se trata del dualismo cartesiano donde pensamiento y extensión son los atributos de la sustancia. Hasta ahora solo se ha demostrado la sustancia finita pensante.

    Es urgente y necesario probar si existe Dios. Debemos aclarar la distinción que realiza Descartes entre realidad formal, objetiva y eminente. La realidad objetiva la constituyen las ideas propiamente dichas, la formal es la realidad propia de los objetos, y la eminente esta en Dios y es el modelo a partir del cual se forman las demás ideas. Para que una idea contenga tal realidad objetiva, tanta realidad formal, como objetiva hay en la idea. Que si la verdad objetiva de laguna de mis ideas excede a la propia realidad en mi, no puedo ser la causa de dicha idea y hay algo en el mundo, que es la causa de dicha idea. La realidad objetiva de esas ideas no excede a la realidad formal propia del yo. Hay una idea, cuya realidad objetiva sobrepasa con mucho a la realidad formal contenida en mi: dicha idea es la idea de Dios. La idea de Dios es la de una sustancia infinita, eterna inmutable, independiente, omnisciente, omnipotente, que me ha creado a mí y a todas las cosas que existen.

    Yo soy una sustancia pensante, y siendo solo finito, la idea de una sustancia infinita debo de haberla recibido de una sustancia infinita. En consecuencia, Dios existe. Una vez que alcanza la existencia de Dios y su naturaleza, puede destruir la hipótesis del genio maligno.

    Descartes sabe que el no es la causa que produce esas ideas, ya que el solo es una cosa que piensa. Afirma que esas ideas deben de proceder de alguna sustancia distinta de sí mismo. Dios me engañaría si me enviara esas idea directamente por sí mismo. Dado que Dios no es engañador, las cosas corpóreas existen. Dios se convierte en la garantía de que mis ideas corresponden con una idea extramental.

    En Descartes el conocimiento del mundo sensible queda limitado a las ideas claras y distintas de extensión, movimiento y figura. A partir de estas deduce su física. El mecanismo cartesiano: Dios crea la materia inerte e inyecta en ella una cantidad de movimiento, que permanece siempre constante. Esa materia, definida geométricamente, se divide en innumerables átomos materiales, los cuales chocan entre sí y dan lugar a los diversos cuerpos, que no son mas que combinaciones de átomos que conservan y trasmiten el movimiento. La idea de Dios avala la existencia de las cosas corpóreas.

    Entiende por sustancia aquello que no tiene necesidad mas que de sí mismo para existir. El único ser capaz de subsistir por si mismo es Dios, que es la sustancia infinita (res infinita). Pero distingue dos sustancias creadas: el Yo o sustancia pensante (res cogitans) y los cuerpos o sustancia extensa (res extensa).

    El hombre es un compuesto de dos sustancias. Y como el entendimiento tiene una idea clara y distinta de la sustancia extensa. Se trata de dos sustancias distintas, independientes, y que el alma puede existir sin el cuerpo, esto es que la muerte del cuerpo no conlleva la del espíritu. Descartes afirma la inmortalidad del alma y su libertad. El alma, en tanto que res cogitans queda excluida del mecanismo y de la necesidad, propios del cuerpo.

    La voluntad del hombre es libre, pero no identifica libertad con indiferencia: la voluntad es menos libre, cuanto más indiferente es para elegir entre una cosa u otra; la elección, por parte de la voluntad, de lo propuesto por el entendimiento, expresa la idea central de la ética de Descartes (Voluntarismo racionalista).

    SANTO TOMÁS

    Santo Tomás distinguirá entre teología revelada y razón. La filosofía y las restantes ciencias trabajan con la luz natural de la razón. El teólogo, aunque utiliza la razón, acepta los principios de la autoridad de la fe, los recibe como revelados. El filosofo parte del mundo de la experiencia y se remonta racionalmente a Dios en la medida en que este puede ser conocido por las criaturas. Para el teólogo, Dios es una premisa revelada de la que se parte mientras que para el filosofo es fruto de un desarrollo argumental. Algunas verdades son propias solamente de la teología, se las denomina artículos de la fe. Otra serie de verdades son solo de la filosofía, propias de la razón. Sin embargo existen verdades comunes a la filosofía y a la teología, son verdades reveladas, y se las denomina preámbulos de la fe.

    El filosofo puede llegar a establecer un fin natural para el hombre. Una felicidad imperfecta es esta vida mediante el conocimiento filosófico de Dios y el ejercicio de las virtudes naturales. El teólogo considera que el fin último es la visión de Dios, una felicidad sobrenatural. Sin Dios, el hombre no alcanza su fin último, aunque la filosofía de Aristóteles no sea falsa porque no alcanza esas verdades únicas. La teología es una ciencia mixta donde la razón ayuda a la fe demostrando los preámbulos y haciendo ver que los misterios, aunque no son compresibles, son creíbles. La fe ayuda a la razón adelantándose a ella.

    La existencia de Dios es una verdad en si puesto que la esencia de Dios es su existencia, pero no una verdad para nosotros ya que el hombre llega al conocimiento de que la esencia de Dios es su existencia solo cuando se llega a conocer su existencia. La existencia de Dios no puede ser provocada a priori por la idea de Dios, deberemos provocarla mediante el examen de los efectos de Dios. Se puede objetar que no hay proporción entre los efectos de Dios, finitos o limitados, y Dios mismo, trascendente e infinito. Todos incluso el que niega a Dios tienen en la mente la idea de Dios ya que sabemos lo que este concepto significa. Este ser tiene que existir en la realidad y no solo en el pensamiento.

    Santo Tomás demuestra la existencia de Dios, a partir de la existencia real de las cosas cuya existencia misma debe explicarse como efecto de su causa ultima. Para demostrar su existencia utiliza cinco vías:

  • Vía del movimiento: Ha de admitirse la existencia de un primer motor que no es movido por ningún otro y que es la fuente de todo movimiento: Dios.

  • Vía de la causalidad eficiente: Como ninguna causa puede ser causa eficiente de sí misma, es necesario que exista una primera causa eficiente: Dios.

  • Vía de la contingencia: los seres de la realidad aunque existen podrían no haber existido y si todos los seres fueran posibles nada existiría en acto luego tiene que existir un ser absolutamente necesario, Dios, causa de todos los seres.

  • Vía de los grados de perfección: este ser perfecto, Dios, es la causa, fundamento en sentido platónico de que todo ser en general sea valioso porque todos los valores participan de él.

  • Vía del orden cósmico: Todas las operaciones de los cuerpos naturales tienden a un fin. Y a esa inteligencia primera ordenadora de la finalidad de las cosas la denominamos Dios.

  • Dios es existir puro, la plenitud absoluta del ser. Dios puede ser conocido por la razón de modo imperfecto, ya que es infinito y la inteligencia humana es finita. A Dios no le puede faltar nada, es inmutable, uno, eterno y es simplicidad, es lo más cognoscible, acto puro. Santo Tomás establece que de Dios solamente saber lo que no es. Nuestro conocimiento de Dios es inadecuado, imperfecto, pero no falso.

    Los seres finitos son seres contingentes que deben su existencia al ser necesario, Dios. El mundo depende de Dios, no solo en su comienzo sino también en su duración.

    En el hombre solo se da el alma racional. El alma fuera del cuerpo es una sustancia incompleta. El alma debe ser espiritual, inmaterial e incorruptible o inmortal ya que si fuese material estaría determinada a un objeto especifico. Además existe un deseo de inmortalidad en los seres humanos que esta implantado por Dios y que no puede ser en vano.

    En la teoría del conocimiento establece Santo Tomás que por los sentidos llegamos a un conocimiento de lo particular. El conocimiento de Dios esta fuera de los sentidos pero no es posible porque el conocimiento de lo sensible nos remite a él.

    En cuanto a la realidad de las ideas Santo Tomás diferencia el universal ante rem, in rem, post rem. En la cosa (in rem) la naturaleza no es universal sino que el universal esta particularizado. Solo lo es en la mente, lo que de denomina el realismo moderado.

    Santo Tomás adopta un punto de vista en la ética y en la política eudemonista y teleologico (finalista) pero aunque su teoría es intelectualista en algunos aspectos, sin embargo, la felicidad se encuentra en Dios. Esta felicidad se alcanza en la vida futura a conocer a Dios como es en sí mismo.

    La teoría moral de Santo Tomás es en parte filosófica y en parte teleológica. Utiliza la ética filosófica pero la completa con el cristianismo añadiendo a Aristóteles la teoría platónico-agustiniana que dice que el principio de todas las cosas es su fin ultimo, ese fin es el bien y todas las cosas están ordenadas a Dios según los distintos grados de bondad. Las cosas creadas o la creación imita o participa de la bondad divina. Santo Tomás considera la virtud al revés que Aristóteles ya que se subordina a Dios.

    La ley natural, que es conocida mediante la razón, y coincide con los X Mandamientos, es la ley moral que es la participación en el hombre de la ley eterna-divina. El primer precepto de la ley natural se fundamenta el bien. La conciencia es un acto por el cual aplicamos estos principios a lo que hacemos.

    La política debe subordinarse al fin natural, a la religión. La política del Estado tiene su campo propio pero no por ello deja de ser una sirviente de la Iglesia. Las leyes deben fundamentarse en la ley natural. El Estado no es la consecuencia del pecado original. El Estado es querido por Dios y es una “sociedad perfecta” aunque subordinada a la Iglesia que busca un fin sobrenatural. Es un defensor de la teoría del poder indirecto de la Iglesia sobre el Estado.