Piano

Instrumentos musicales. Percusión. Historia. Características. Dimitri Atapine. Duncan Difford

  • Enviado por: Pablo Rivero Bernal
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas
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Historia del piano

'Historia del Piano'
Hoy queremos que conozcas los entresijos de un instrumento muy conocido para todos: el piano. Seguro que has presenciado alguna interpretación pianística alguna vez, ya que se trata de un instrumento muy versátil que además ha sabido adaptarse a lo largo de la historia a diferentes estilos musicales. Con el fin de ampliar tus conocimientos musicales, te vamos a contar como fueron sus orígenes y su evolución en el tiempo, así como sus partes principales.

CRISTINA FERNANDEZ/ISABEL DOMINGUEZ

En el siglo XVIII apareció en escena un instrumento que revolucionó el campo de la música instrumental: se trata del pianoforte, para nosotros, piano. Este viejo conocido fue creado hacia 1709 por Bartolome Cristofori, en la bella Florencia. Este inventor, no obstante, debió verle poco futuro a su creación, pues se murió sin estar demasiado convencido de su valía. En cualquier caso, el invento sí que prosperó. Vino a sustituir las deficiencias del clavicordio y del clavecín, que no podían hacer contrastes de intensidad. En su lugar, el piano ofrecía la ventaja de poder tocar fuerte o suave, es decir, forte o piano. De ahí proviene su nombrecito, pianoforte, o piano, para los amigos.

En el clavecín las cuerdas eran pellizcadas por un plectro adosado a un martinete. En el piano, sin embargo, las cuerdas van a ser golpeadas por un macillo tapizado de fieltro. Todo ello es accionado desde una compleja maquinaria articulada que parte del impulso que recibe la tecla. El verdadero propagador del invento de Cristofori fue el alemán Silbermann. Este se lo dio a conocer a Bach, quien no se mostró muy entusiasmado con el nuevo instrumento. Dos discípulos de Silbermann, Zumpe y Stein, fueron los progenitores de dos nuevas escuelas de construcción de pianos, la inglesa y la vienesa. Los pianos de la firma austríaca, preferidos por Mozart, se caracterizaban por la ligereza y velocidad del teclado y por la sutileza de los matices. En Londres, apareció la casa Broadwood, que crea unos pianos de gran potencia sonora. La escuela francesa estuvo representada por el constructor Erard, quien perfeccionó el mecanismo de repetición.

Características

Las tripas de un instrumento


No todas las cuerdas de un piano son iguales. Están todas hechas de acero, sí, pero a cada tecla grave, sólo corresponde una cuerda, de mayor grosor y revestida de cobre. Las cuerdas intermedias son más finas y aparecen en número par. Los sonidos más agudos corresponden a cuerdas más agudas y cortas, habiendo exactamente tres por cada tecla. Las 88 teclas de un piano se organizan en blancas y negras.

Las blancas emiten sonidos naturales, mientras que las otras corresponden a los sonidos alterados (sostenidos y bemoles). Antiguamente, se fabricaban de hueso y marfil, aunque hoy en día tienden a realizarse en resinas o materiales plásticos. Los pianos normalmente suelen tener tres pedales: el de resonancia, que libera los apagadores creando una atmósfera envolvente; el pedal de sordina o celeste, que desplaza lateralmente los martillos de forma que sólo golpeen una cuerda o una parte de ella, para conseguir un sonido más tenue. Por último, hay un tercer pedal, llamado tonal o de sostenuto, que permite prolongar la vibración de un grupo seleccionado de notas.

Presencia en la producción musical

Concierto para Piano y Orquesta nº1, en Fa sostenido menor op.1

   El concierto nº1 fue compuesto en 1891, cuando Sergei contaba sólo con 18 años. Se estrenó por primera vez en el año siguiente, y fue retocado por él mismo en 1917.

   Es una obra atada e influenciada por la tradición y con poca cohesión interna, en ocasiones parecemos escuchar a Grieg, Schumann, o Tchaikovsky. Tal vez por esto, esta obra nunca acabaría de convencer a su autor, y sería revisada en varias ocasiones, siendo definitivamente consolidada en 1917.

   Sin embargo, la obra presenta destellos de gran belleza, al estilo del más puro Rachmaninov, como el bellísimo tema del segundo movimiento.

 

Concierto para Piano y Orquesta nº2, en Do menor op.18

    Muchos lo consideran la gran obra maestra de Sergei Rachmaninov. Es un prodigio de coherencia, continuidad y maestría en las formas. Por encima de ello, coexisten tal belleza y dulzura que están más allá del alcance de las palabras. 

    Escrita entre 1900 y 1901, la obra está dedicada al Dr. Nikolai Dahl, principal artífice, mediante sus tratamientos psicológicos, de la superación por parte del compositor de la profunda depresión producida tras el estreno de su Primera Sinfonía.

    Se estrenó por primera vez el 27 de Octubre de 1901 en Moscú, con el propio Rachmaninov al piano y su primo Alexander Ziloti como director, y fue recibida con gran entusiasmo por público y crítica. Pero probablemente la interpretación más memorable, según los afortunados que pudieron presenciarla, fue en Paris, en 1907.

    La obra consta de los clásicos tres movimientos... el primero, moderato, que se abre con esos inmortales dramáticos

Concierto para Piano y Orquesta nº3, en Re menor op.30

    La primera interpretación de este concierto fue realizada el 28 de Noviembre de 1909 en Nueva York, con su autor al piano y bajo la dirección de Walter Damrosch. Esta obra fue recibida con reservas, debido a su extensión y su gran dificultad de ejecución. Comentar como curiosidad que Rachmaninov no volvió a interpretar esta obra hasta los últimos años de su carrera pianística, confiando su interpretación a los por entonces jóvenes pianistas Horowitz y Gieseking.

    Sin lugar a dudas, este tercer concierto constituye parte de las páginas más grandiosas y creativas escritas para piano en toda la historia de la música, y su ejecución es un gran reto para todo intérprete. Probablemente sea el concierto más sólido en cuanto a estructura de los cuatro escritos por el ruso.  Está dividido en tres movimientos, tan unidos que la frontera entre ellos resulta meramente formal.

    Las primeras notas constituyen acordes que recuerdan al segundo concierto, sobre los que se construye el bellísimo tema principal, que será desarrollado de forma magistral a lo largo de toda la obra. En ella encontraremos apasionadas melodías, elaboradas dinámicas y momentos de exuberante virtuosismo pianístico, como el famoso "solo de piano" del primer movimiento.

 

Interpretes destacados del piano

DIMITRI ATAPINE

Nace en el año 1981 en la ciudad rusa de San Petersburgo, en el seno de una familia de músicos. A los cinco años de edad inicia sus estudios de violoncello, siendo su primer profesor su padre, mientras al mismo tiempo comienza a estudiar piano con su madre.
En 1988 ingresa en la Escuela Especial de Música del Conservatorio Superior de San Petersburgo bajo la tutela de la profesora Elena Dernova.
Desde 1992 reside con su familia en Oviedo, donde prosigue sus estudios musicales en el Conservatorio Superior de Música "Eduardo Martínez Torner", con el destacado profesor Alexander Fedortchenko.
En 1998 ingresa en la Escuela de Música de la Universidad de Illinois con el renombrado violoncelista Suren Bagratuni. En el año 2000 se traslada a la Universidad Estatal de Michigan con el mismo profesor, donde obtiene el titulo de Bachellor of Music con Altos Honores en 2002 y el título de Master of Music en 2003.
Desde 2003 es alumno de la Escuela de Música de la prestigiosa Yale University, donde prosigue sus estudios de postgraduado en la clase del mundialmente conocido Aldo Parisot, uno de los pilares de la escuela americana de violoncello. Ha participado también en diversos cursillos musicales con destacados profesores como Radu Aldulescu y Alexander Kniazev. Posee un amplio repertorio que incluye desde las suites de Bach, Reger, sonatas de Boccherini, Beethoven, Brahms…. Hasta diversas obras contemporáneas de Hindemith, Crumb, Stravinsky, Prokofiev, Shostakovich, etc. Domina los conciertos de Boccherini, Haydn, Triple de Beethoven, Schumann, Saint-Saëns, Lalo, Tchaikovsky, Dvorak, Bloch, Miaskovsky, Shostakovich, Prokofiev, entre otros, así como una gran variedad de piezas.
Ofrece con regularidad recitales como solista. Como solista ha actuado con la Orquesta Sinfónica "Ciudad de León", la Orquesta de Cámara "Arché", la Orquesta de Cámara de Gijón, la Camerata de East Lansing, la Orquesta Filarmónica de la Universidad Estatal de Michigan, con la Orquesta Sinfónica de la Universidad Estatal de Michigan. Con la Orquesta de Cámara "Arché" también ha interpretado piezas de Popper y de Van Goens en arreglo propio para orquesta.

DUNCAN GIFFORD

Nacido en Australia, estudió en el Conservatorio de Música de Sydney, con M. Hair y posteriormente en el Conservatorio Estatal de Moscú, con L. Vlassenko y D. Skharov. Desde 1997 reside en Madrid, donde trabaja con J. Soriano. Ha obtenido premios en concursos como el Internacional de Piano "José Iturbi" en España, el Mundial de Piano en Cincinnati (EE.UU.) y los Internacionales de Piano de Sydney, Montreal y Dublin y el "Gran Prix Maria Callas" en Atenas.
Ha sido solista con las Orquestas Sinfónicas de Sydney, de Melbourne, de Adelaida, Orquestas de Cámara de Australia, de San Petersburgo y Camerata Mozart de Roma, Orquestas Nacionales de Irlanda, Malasia y Taiwán, Orquesta Metropolitana de Montreal y Orquesta de Málaga, actuando en numerosos países, y con la Orquesta Sinfónica de Tasmania, con la que acaba de grabar un CD. Ha realizado grabaciones para Clásicos ABC y la firma Walsingham. Como profesor ha impartido clases magistrales en Estados Unidos, Australia, Rusia, Grecia y Taiwan.

Bibliografía

Internet:

www.elartedelpiano.com

www.aula.el-mundo.es

www.pianomundo.com.ar

Enciclopedia del mundo, editorial: El Pais