Personalidad. Los datos

Psicología. Personalidad. Evidencia. Origen y naturaleza. Acción. Efectos. Conducta

  • Enviado por: Personal Laboral
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas
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TEMA 5

INVESTIGACION EN PERSONALIDAD II: LOS DATOS

  • PLANTEAMIENTO DE LA CUESTION: EVIDENCIA

    • Cuando hablamos de la personalidad de un sujeto nos estamos basando en tres tipos de datos:

    • informes que nos da el propio sujeto (autoinformes)

    • informes que nos da un observador sobre la conducta del sujeto (heteroinformes).

    • informes procedentes de la observación directa.

    • La mayor parte de los datos, en la práctica, suelen proceder de los auto y heteroinformes.

    • Los datos sobre personalidad están influidos por aspectos que tienen que ver con la fuente de información (normalmente el observador), siendo esta influencia superior cuanto menor es la información que se posee sobre el sujeto analizado.

    • La estructura factorial procedente del análisis semántico de los términos descriptivos de conducta es prácticamente idéntica a la estructura factorial procedente de la valoración de las personas: lo cual vuelve a implicar que los datos de personalidad reflejan no sólo las características del sujeto evaluado sino también el influjo de las relaciones conceptuales que el observador entiende que existen entre los términos descriptivos de la conducta y personalidad.

    • Teoría implícita de la personalidad”: sostiene que las creencias y expectativas que tiene cada persona sobre qué características definitorias de la personalidad están asociadas y cuáles no.

    • El juicio de las personas sobre la co-ocurrencia de dos fenómenos parece estar influido por la similaridad en el significado de éstos y por la frecuencia real de co-ocurrencia de tales fenómenos: frecuentemente se cree haber presenciado sucesos (que no se han presenciado) porque tales eventos dan cumplimiento a las expectativas que tenemos sobre lo que debería haber ocurrido.

    • También, cuando se recuerda una característica definitoria de un sujeto, es muy probable intentar inferir otras, sólo porque se espera que éstas ocurran junto a aquélla.

    Luego:

    Los datos sobre personalidad están mediados por una serie de disposiciones cognitivas existentes en la fuente de los datos, que suelen sesgar las inferencias sobre la personalidad.

  • DISPOSICIONES COGNITIVAS: ORIGEN Y NATURALEZA

    • Expectativas sobre la situación (p.ej.: si tendremos o no relación posterior con esa persona)

    • Dichas expectativas están mediadas por las experiencias e historia de desarrollo del observador

    • Presencia de mecanismos interpretativos culturales.

    • Siguiendo el trabajo de Ichheiser:

  • Mecanismos interpretativos generales.

  • En cualquier cultura se pueden encontrar una serie de mecanismos de interpretación:

  • Interpretaciones conscientes vs. mecanismos inconscientes:

    • Mayor influencia de los inconscientes en la formación de impresiones, incluso cuando la conducta parezca guiada por mecanismos racionales e intencionales.

  • Mecanismos individuales vs. colectivos de interpretación:

    • Pensamos que nos guiamos por patrones condicionados por la historia y experiencia individual, cuando gran parte de los esquemas con los que configuramos la realidad proceden de presiones culturales.

  • Interpretaciones “en principio” vs. interpretaciones “de hecho”.

    • Los “de hecho” mucho más efectivos como marco rector de conducta.

  • Mecanismos primarios vs. secundarios de interpretación:

    • Los primeros modulan nuestra experiencia, y los segundos impiden que seamos conscientes de que en tal modulación cognitivo-afectiva de la experiencia somos víctimas de mecanismos de interpretación preexistentes, cuyo funcionamiento escapa a la conciencia.

    B) Incidencia sobre los datos de personalidad: sesgos resultantes.

  • Tendencia a sobreestimar la unidad de personalidad:

    • Tendencia que está a la base de la “ilusión de consistencia” con que consideramos la conducta propia y ajena. Esta creencia está definida por:

    • Una vez formada una primera impresión de otra persona se intenta mantener a base de obviar y/o tergiversar datos que no concuerden con esa imagen.

    • Se restringe la imagen de esa persona a la situación concreta en la que la hemos conocido: categorización de la persona.

    • Cuando los datos obligan a cambiar la “imagen creada” parece que el cambio afecta sobre todo a las interpretacines conscientes “en principio” quedando las inconscientes “de hecho” intactas.

  • Tendencia a sobreestimar los factores personales y a subestimar los situacionales.

    • Los individuos difieren unos de otros en la tendencia a adscribir las causas de la conducta, propia o ajena, a factores personales o situacionales, en base a elementos como: historia de desarrollo del sujeto, tipo de tarea o conducta a categorizar, características de la situación, elementos del entorno sociocultural que rodea al sujeto.

  • Balance éxito/fracaso, como posible fuente de sesgo.

    • La conducta exitosa o de fracaso de un sujeto, va a ser entendida por el observador como reflejo directo de la personalidad del sujeto, subestimando o ignorando el conjunto de factores ambientales que han contribuido a dicha conducta de éxito o fracaso, incluso cuando dichos factores fueran prevalentes.

    Conclusión:

    Desde una perspectiva adaptativa, la sociedad brinda a sus miembros el marco de referencia dentro del que es posible el mejor desarrollo y adaptación

    En este marco se incluyen: determinantes de la conducta, componentes de la personalidad, relaciones entre los componentes de la personalidad, relaciones entre las manifestaciones de conducta y personalidad.

  • DISPOSICIONES COGNITIVAS: MECANISMO DE ACCION Y EFECTOS.

  • ¿ Cómo el perceptor desarrolla a partir de la información disponible y del marco cognitivo preexistente, una representación cognitiva (una impresión) de la persona percibida ?

    2 líneas de investigación:

  • Procesamiento de la información (Hamilton)

  • Toma de decisión (Ebbesen)

  • Procesamiento de la información:

    Supuesto general: la gente aprende y recuerda la información percibida, categorizando dicha información de acuerdo a esquemas conceptuales sobreaprendidos. Estos esquemas también se emplean para generar información no presentada de cara a anticipar acontecimientos.

    Aplicado a Personalidad: la gente atiende y retiene en su memoria información sobre el sujeto observado que es consonante con las ideas generales sobre la conducta y personalidad, previamente adquiridas.

    Procedimiento experimental utilizado: una tarea de recuerdo libre con dos condiciones: a un grupo se le anuncia, antes de darle la información, que después deberá formar impresiones sobre las personas de cuya conducta se les ha informado. Al 2º grupo sólo se les dice que memoricen la mayor cantidad de elementos de conducta.

    Resultados:

    • los sujetos de la 1ª condición retuvieron más cantidad de información

    • los dos grupos intentaron organizar el material estimular.

    • Los “esquemas” que utilizaron los del primer grupo (formación de impresiones) fueron más eficaces.

    Esquema”: conjunto de conocimientos, expectativas y creencias que el sujeto tiene acerca de las relaciones que existen entre los diversos elementos constitutivos de un concepto.

    El proceso de formación de una representación cognitiva (formación de una impresión) vendría a ser el siguiente:

    • cuando una persona hace una inferencia sobre la personalidad de otra, dicha inferencia es el resultado de la interacción entre la información específica que se percibe sobre el actor y el marco de referencia interpretativo desde el que el observador integra dicha información.

    El producto final de esta interacción es la elaboración de una representación cognitiva de tal persona.

    La nueva información será asimilada, organizada y codificada desde la representación cognitiva concreta que sobre dicha persona ya hemos elaborado.

    Cualquier tipo de juicio que el observador (A) emita sobre el sujeto evaluado (B) reflejará el conjunto de ideas generalizadas que A tiene sobre la conducta. en la medida en que estas ideas generalizadas no recojan aspectos específicamente definitorios de B, el juicio de A puede estar ofreciendo una imagen distorsionada de B.

    Toma de decisión:

    ¿ en base a qué criterios se emite un juicio u otro ?

    Cuando A emite un juicio sobre B, éste depende de 3 elementos:

  • naturaleza de la información que A tiene de B:

    • impresiones generalizadas sobre la personalidad

    • detalles concretos de conducta.

  • procesos de recuperación y análisis de la información almacenada.

    • 1ª Fase: la representación cognitiva de la característica a evaluar se contrasta con las “impresiones generalizadas”

    • 2ª Fase: el constraste se establece con los “detalles concretos de conductas”.

  • naturaleza de la característica de personalidad a evaluar.

    • Características específicas: cuya presencia se puede afirmar o no con la observación de un rango breve de conductas. P.Ej.: crítico, entusiasta.

    • Características abstractas: cuya representación conceptual es más ambigua y se necesita más información para poder afirmarlas o negarlas. P.Ej.: evasivo, molesto.

    Hipótesis básica de trabajo:

    Cuando se juzga una característica concreta de personalidad sólo entra en funcionamiento la primera fase del proceso de búsqueda. El juicio, en este caso, vendría determinado por el contraste de la similaridad existente entre la representación cognitiva global que tenemos de la persona evaluada y la representación cognitiva de la característica a evaluar.

    Cuando se juzga una característica abstracta cabe esperar que la “impresión globalizada” que se tiene del sujeto no sea suficiente y por tanto haya que explorar adicionalmente “detalles” concretos de conducta.

    Los procesos que parecen guiar la emisión de un juicio sobre otra persona son:

  • El tiempo de reacción (TR): más corto cuando la característica es “específica” que cuando es “abstracta”.

  • La medida de TR no se ve afectada por la cantidad de información adicional sobre detalles concretos de conducta de la persona evaluada que se ofrezca al evaluador.

  • Cuando la característica a valorar es “abstracta”, el TR es función directa de la cantidad de información adicional presentada al evaluador.

  • El grado de similaridad conceptual parece mayor entre los contenidos de las “impresiones generalizadas” y los de las “características específicas”, que entre aquéllos y los de las características “abstractas” de personalidad.

  • Dos conclusiones tentativas:

  • A medida que nos alejamos de los datos directos de conducta, los datos de personalidad van reflejando en mayor grado ideas generalizadas sobre la personalidad existentes en la sociedad.

  • La influencia de este marco de referencia cognitivo parece más clara en los primeros estadios del proceso de inferencia.