Pedro Páramo; Juan Rulfo

Literatura hispanoamericana del siglo XX. Narrativa. Novela vanguardista. Argumento. Personajes. Estructura. Vida y muerte. Alma mejicana

  • Enviado por: Dora Lincourt
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 10 páginas
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Génesis y argumento de la obra

La novela es la culminación del trabajo recopilador que su autor, Juan Rulfo, llevó a cabo con las notas, apuntes y bocetos que había ido escribiendo a lo largo de los años. El resultado es una obra de gran perfección técnica, que contó con varias versiones y títulos anteriores hasta llegar a la definitiva, en que el autor eliminó toda divagación e intromisión por su parte. Gracias a ello, la novela goza de la peculiaridad y originalidad de unos personajes vigorosos, un ambiente fascinante, hondas sugerencias y complejas significaciones, que entre todas le han proporcionado el honor de ser ya un clásico de la novela hispanoamericana.

Estructura de la obra

“Pedro Páramo” Es una novela difícil, que precisa de varias lecturas para su completo entendimiento. En ella podemos distinguir dos planos:

  • ESTRUCTURA EXTERNA:

  • Está formada por setenta secuencias que forman parte de una historia rota y desordenada que el lector debe ir uniendo para desentrañar su mensaje.

  • ESTRUCTURA INTERNA:

  • En ella podemos encontrar tres líneas narrativas que se entrecruzan abruptamente entre sí.

    1ª Línea: Secuencias referentes a Juan Preciado, narradas en primera persona y con un cierto orden cronológico.

    2ª Línea: Secuencias referentes a Pedro Páramo, narradas en tercera persona y con un agudo desorden cronológico.

    3ª Línea: Secuencias mixtas. En ellas, secuencias de la 1ª línea hacen referencia a hechos de la 2ª.

    El desarrollo de la narración es mucho más claro cuando el lector comprende que Juan Preciado narra la historia a Dorotea la Cuarraca desde la tumba, hecho no descubierto por el lector hasta la secuencia 36, por lo que con anterioridad predomina la historia de Juan Preciado. Desde las secuencias 37 ó 38 hasta el final, predomina la historia de Pedro Páramo.

    El desorden cronológico de las secuencias, la narración sincopada, la abrupta interrupción de historias y los bruscos flashes, constituyen una exquisitez y una gran perfección técnica, así como una gran innovación en las técnicas narrativas, que dan una nueva, activa y apasionante actitud al lector.

    El propósito de tal complejidad en la obra quedó declarado por Juan Rulfo, quien confesó que su intención había sido la de impregnar al lector de la historia de un vivir colectivo, de la relatividad del tiempo humano y de la vecindad entre la vida y la muerte, temas centrales en la novela, cuya reflexión detenida por el lector es la única clave para el entendimiento de la obra.

    Personajes

    PEDRO PÁRAMO:

    Eje de la novela, le observamos crecer rodeado de muerte, en secuencias traumáticas y poco cuerdas de su vida. Después de la muerte de su padre, se endurece y agiganta como cacique local al frente del rancho “La Media Luna”, al cual beneficia sin detenerse ante nada ni nadie, ni el crimen. Representa el poder más brutal, la violencia que reconoce su culpa (Pedro Páramo dice “estoy empezando a pagar” al conocer la muerte de su hijo Miguel Páramo).

    Lo único bello en su interior es su cariño extremo por Susana San Juan, amor de su juventud. Para conseguir la felicidad a su lado, no duda en matar al padre de ésta. Pero esta ilusión se ve frustrada porque Susana está desequilibrada, y la falta de descanso de su alma la aparta definitivamente de Pedro Páramo.

    JUAN PRECIADO:

    Hijo de Pedro Páramo y Dolores Preciado, se encamina a Comala, para cumplir la última voluntad de su madre de acudir al pueblo natal de ésta a exigir cuentas a su padre. En esta voluntad encuentra Juan Preciado una ilusión, por ver a su padre, por encontrar el lugar al que pertenece, pero esta ilusión se ve frustrada porque su padre hace tiempo que ha muerto, y Comala es ahora un pueblo desierto, fantasma.

    Juan Preciado es el otro eje de la novela. Representa la criatura abandonada en busca del padre, de lo que es suyo; el fracaso de toda ilusión; la tragedia del vivir humano.

    SUSANA SAN JUAN:

    Es el único personaje de la novela sobre el que Pedro Páramo no tiene poder. Encarna el Ideal, la belleza en un marco en el que todo es horror, por eso en sus monólogos podemos encontrar rasgos de un lirismo poético bellísimo, muy intimista. Aún encarnando la pureza y la bondad, es un personaje vuelto a la locura. Está desequilibrada, y la causa de ello, pese a ser muy ambigua como todo en esta novela, puede deducirse de la lectura: su padre probablemente abusó de ella moral y físicamente, y ello la priva de una vida normal con amor y felicidad. Puede ser esto un símbolo de, que en la sociedad de la época y quizá en ésta actual, lo bueno ha sido ultrajado y deshonrado, por lo que ya es difícil encontrar un atisbo de esperanza de salvación.

    OTRAS MUJERES DE COMALA:

    Entre ellas, podemos encontrar a Eduviges Dyada, Damiana Cisneros y Dorotea la Cuarraca. Dolores Preciado, esposa de Pedro Páramo, es un personaje relevante a la historia por ser madre de Juan Preciado. Representa la ilusión e ingenuidad con su amor por Pedro Páramo, pero también el desengaño y la amargura, pues se da cuenta de que a Pedro Páramo sólo le interesan sus tierras y liquidar la deuda que para con ella había adquirido su padre. Su rencor hacia Pedro Páramo es el que causa que su hijo vaya a Comala a exigirle a éste una compensación por los años de abandono financiero y moral (“El olvido en que nos tuvo, mi hijo, cóbraselo caro”).

    OTROS HIJOS DE PEDRO PÁRAMO:

    Miguel Páramo, hijo ilegítimo reconocido por el tirano, representa todo el mal en el interior de éste y la impunidad con que comete todo tipo de maldad.

    Abundio Martínez, no reconocido por Pedro Páramo, es una figura clave en la obra. Se aparece a Juan Preciado en su viaje a Comala, notificándole que su padre está muerto y recomendándole la casa de Eduviges Dyada para hospedarse. En la secuencia 69 vemos como, desolado por la muerte de su compañera, se emborracha en la taberna del Gamaliel y se dirige a la Media Luna con la intención de pedir a Pedro Páramo alguna limosna para el entierro de su amada. Al llegar hasta el cacique, le apuñala, causando su muerte.

    PADRE RENTERÍA:

    Sacerdote local, encarna la corrupción que sufría y sufre la Iglesia mejicana, por no referirnos a la mayoría de sus instituciones. Vive torturado porque es consciente de que no está siendo justo ni con los pobres, a quienes ignora, ni con los ricos (como Pedro Páramo), a quienes perdona todo tipo de pecados e incluso crímenes. Al unirse a la Revolución de los Cristeros, nos demuestra que la corrupción en su interior no va a subsanarse, sino que empeora.

    Existen también figuras secundarias que contribuyen a dar a Comala ese ambiente tan desolador y escalofriante.

    El ambiente: COMALA

    Rulfo obtuvo el nombre del escenario de esta novela de una derivación de la palabra “COMAL”, que significa “recipiente de barro que se pone sobre las brasas”. Así consiguió simbolizar en Comala una atmósfera asfixiante, un lugar que se haya sobre la boca del infierno, que es en realidad la antesala de éste o el purgatorio sobre el que penan las almas culpables.

    El lugar en sí es también una síntesis de muchos pueblos de la tierra de Rulfo, y sus características son comunes a todos ellos: el caciquismo, la desesperación, el calor sofocante, la despoblación, etc.

    Podemos hablar de tres Comalas o tres versiones del mismo pueblo:

    Comala PARADISÍACA:

    Esta es la Comala que evocaba Dolores Preciado, la que añoraba y a la que suspiraba por volver. Estas añoranzas y evocaciones que contó a su hijo Juan Preciado en largas conversaciones a lo largo de su vida, hacen que éste cree la ilusión de un lugar al cual pertenecer, donde encontrar un sentido a la existencia, de hallar lo que le pertenece y el cariño de su padre.

    Comala de PEDRO PÁRAMO:

    Esta Comala simboliza el reino del poder tiránico, tan común en los espacios rurales mejicanos. Es un lugar donde la violencia, la injusticia, la degradación, la alienación, la locura y la desesperanza son lo único a que están acostumbrados sus habitantes. El destino de esta Comala aparece ligado al de Pedro Páramo, y por ello, condenado a la soledad y la destrucción.

    Comala INFERNAL: En cierta manera es un mundo mítico, pues los fantasmas no son algo que podamos considerar “real”, pero es la realidad: Comala es un infierno desierto sobre el que se pasean las almas en pena de los difuntos, condenados a revivir un pasado horrible o torturados por el remordimiento. Nada queda ya de la Comala paradisíaca o la de Pedro Páramo, sino que ahora el lugar está prácticamente despoblado, por lo que es un infierno.

    Significación de la obra

    Hay diversas lecturas sobre lo que Rulfo quiso decir en realidad, pues hay tantos contextos aplicables como lectores, pero los más significativos y relevantes son los siguientes:

    CONTEXTO HISTÓRICO-SOCIAL:

    Debido a la situación en un tiempo preciso de la acción, en la que se incluyen referencias a la Revolución Mejicana (1910) y a la Insurrección de Los Cristeros (1926-1928), puede decirse que hablamos de una novela histórica que revela personajes históricos que en realidad existieron. Pedro Páramo es la quintaesencia del cacique local, tan extendido en países hispanoamericanos. Incluso el lugar de la acción es un retrato de cómo era en la época el Méjico rural.

    ANÁLISIS DEL ALMA MEJICANA:

    EN los siguientes temas, podemos ver problemáticas que han existido desde siempre en el alma mejicana, en el sentir del pueblo mejicano en general:

    Obsesión por la filiación (violación): típica de un pueblo que nació del abuso cometido contra ellos por parte de los colonizadores, quienes eliminaron sus tradiciones más antiguas por el brutal medio de la “tabula rasa”.

    Sentimiento de ser un juguete de poderes: la corrupción que existía y existe en las instituciones mejicanas les proporciona a los mejicanos un sentimiento de impotencia y de pasividad ante lo establecido que proviene del hecho de que se emplea la fuerza como medida ante el sentido común.

    Hostilidad de la vida: En un ambiente de opresión, los humildes tienen pocas probabilidades de mejora de su situación, y por lo tanto, ninguna esperanza.

    Desprecio de la vida y desafío a la muerte: es lógico que a un pueblo cuya vida no es en ningún modo placentera, no le importe su vida, y por lo tanto, no le importe perderla.

    Soledad.

    Fantasía como refugio: quizá la locura sea una forma de evasión de una realidad cotidiana cruel.

    RELACIONES ENTRE LA VIDA Y LA MUERTE:

    Elemento básico en la novela, la frontera entre el mundo de los vivos y el de los muertos parece borrosa, probablemente debido a un cruce entre el cristianismo y los mitos aztecas.

    OBSESIÓN POR LA MUERTE:

    Cuando la vida es tan pesarosa que no tiene valor, la muerte se concibe como una liberación, al igual que le ocurre a Susana San Juan, quien quiere “descansar” por fin. Por el contrario, la muerte en el personaje de Pedro Páramo es algo traumático: Su vida queda marcada por la muerte de su abuelo y su padre, por la asunción de responsabilidades que las muertes de ambos conllevan.

    TEMAS UNIVERSALES:

    En la novela podemos encontrar otros temas que reflejan cuestiones en el alma de todos los seres humanos, como: el poder, la injusticia, la soledad, la muerte, el éxodo hacia la tierra prometida, la búsqueda del paraíso, etc.

    TEMA CENTRAL: Las ilusiones frustradas, la historia de las esperanzas muertas.

    Técnicas y estilo

  • ASPECTOS TÉCNICOS:

  • En la estructura narrativa, podemos mencionar los siguientes elementos: el entrecruzamiento de historias, el desorden cronológico de las secuencias, la narración sincopada, la abrupta interrupción de historias y los bruscos flashes.

    En la descripción, hallamos las siguientes características: parquedad, sobriedad y, sobre todo, intensidad narrativa, fuerza evocadora.

    Cabe mencionar los bellísimos monólogos, en especial los enunciados por el personaje de Susana San Juan, quien en su locura rememora hechos de su historia de amor con Florencio (sobre el cual no sabemos si es realidad o ficción) de gran intimismo.

    Los diálogos mantienen la forma de expresión típica de la obra: son sobrios, concisos, casi lacónicos. No se emplean más palabras de las estrictamente necesarias.

  • ESTILO:

  • Son dignas de mención las propiedades del estilo de Rulfo, quien, en su economía de secuencias innecesarias o superfluas, nos deleita con un estilo de elaboración escrupulosa cuyas máximas características son la sobriedad y la condensación de vocablos. De sus secuencias podemos extraer la fina convivencia de la lengua basada en las raíces populares con la altura estética. Son sus páginas, cuajadas de vocablos mejicanos y vulgarismos, de gran fuerza evocadora, que sumerge al lector en el ambiente de Comala sin que este casi lo note. Gran contención al expresar los sentimientos, hondura sugeridora, fuerza poética.

    Lugar de Pedro Páramo en la literatura universal

    La novela constituyó una gran renovación en la narrativa hispanoamericana. Vanguardista, causó un gran impacto en escritores de la talla de Gabriel García Márquez. Universalmente traducida, es ya un clásico de la convivencia de lo terruñero con lo universal. Con ella, Rulfo alcanza un altísimo puesto entre los novelistas en lengua española.

    Página 137, “Pedro Páramo”, Juan Rulfo. Edición de José Carlos González Boixo. Colección “Letras Hispánicas” Nº 189. Ed. Cátedra, Madrid, 1998.

    Pág. 64. “Pedro Páramo”, Juan Rulfo. Edición de José Carlos González Boixo. Colección “Letras Hispánicas”, ed. Cátedra. Madrid, 1998.

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