Narcotráfico

Delitos estupefacientes. Tráfico internacional droga. Narcotraficantes en Colombia. Comercio de drogas

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Introducción

El narcotráfico es uno de los problemas con mayor impacto que existe hoy en día, sobre todo en los países como Colombia, Bolivia y Perú.

El lugar más afectado en estos tiempos es Colombia, el cual tiene el mayor índice de narcotráfico desde la década de los setenta, cuando se empezó a exportar cocaína y otras drogas.

Pero el conflicto que ha dado mucho que hablar es la búsqueda de una medida para terminar o combatir con el narco - terrorismo, el cual cada día toma más fuerza en este país, y hace que el lugar sea muy peligroso.

Las guerrillas existentes, como por ejemplo la FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas), el ELN (Ejército de Liberación Nacional) y el movimiento M-19 (Movimiento19 de abril) han sembrado el terror y han traído diversas contrariedades al Estado, el cual es el encargado de buscar la solución.

Hoy en día, está en práctica el Plan Colombia, aunque como todos los demás, no ha dado el resultado esperado para el país, ya que el problema radica en la corrupción dentro de las mismas personas que están encargadas de combatir el narcotráfico.

Los diferentes planes o propuestas para ponerle fin a esta gran dificultad no se han encontrado y se está evaluando la posibilidad de aceptar ayuda de algún otro país.

Reseña Histórica

Las drogas ilegales pueden ser consideradas una plaga, pero para Latinoamérica, constituyen una verdadera catástrofe, ya que cada día crece más.

A finales de los años setenta, Colombia se convirtió en el mayor productor de cocaína. Las razones tienen sus raíces en las políticas sociales y económicas impuestas al Tercer Mundo. Las reglas han dispuesto que los agricultores deben dejar de producir para sus propias necesidades y cambiar a la exportación. Los agricultores locales se deben convertir en productores racionales, sacando cosechas para exportar; ellos giraron hacia el cultivo que produce más dinero.

En 1988, Estado Unidos obligó a los productores de café a romper un acuerdo que sostenía los precios a un nivel razonable, por lo cual la producción colombiana cayó en un 40%. Uno de los mayores impulsos para el incremento del narcotráfico fue la política del libre mercado impuesta al Tercer Mundo.

Una segunda razón, pero menos poderosa, fue la política estadounidense sobre las drogas. Hizo que la gente pasara del alucinógeno menos fuerte a cosas más dañinas. Colombia pasó de la producción de marihuana a la de cocaína, ya que produce mayor utilidad.

Es muy común escuchar hablar sobre la “violencia en Colombia”, y sobre todo relacionarla con hurtos, secuestros, homicidios, etc. La primera causa de muertes en este país es el asesinato o el homicidio. Es un lugar que ostenta las más altas cifras de muertos por causas de violencia en todo el continente americano.

El terror que se ejerce en Colombia es principalmente una violencia sistemática y generalizada contra la población civil. El factor que constituye la base fundamental del terrorismo colombiano es la empecinada injusticia social.

Esta violencia se manifiesta en distintos momentos de la historia colombiana, como por ejemplo a mediados de los años sesenta, cuando comenzaron a aparecer los guerrilleros rurales: Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FARC), y más adelante nace el Movimiento del 19 de abril (M-19).

Estos movimientos están ligados a los diferentes secuestros que ocurren en Colombia y a los asesinatos de ciertos personajes públicos de la historia colombiana.

“En mayo de 1986, el grupo M-19 logró secuestrar a Álvaro Gómez, quien había sido candidato presidencial del partido Conservador y un terrible opositor a la guerrilla y el terrorismo colombianos”[...]“El M-19 amenazó con matar a Gómez si el gobierno no acordaba negociar”[...]“Miembros del partido Conservador Social fueron a ver a Fidel Castro para pedirle que actuara como mediador entre el gobierno y el M-19. Encantado de que se lo pidieran, Castro lo hizo, y Gómez fue liberado”

Colombia ha sufrido un conflicto armado durante más de 35 años. También se ha encontrado durante todos estos años buscando alguna solución para el problema, el cual incumbe a las Fuerzas guerrilleras, el Estado y los carteles colombianos.

Los carteles colombianos han ido creciendo mediante el tiempo, y los más conocidos son el de Cali y el de Medellín, los cuales son los más importantes y los que tienen mayor poder en Colombia.

Hay condiciones estructurales que permiten un guión perfecto para los narcotraficantes extender y consolidar su poder ilegalmente. El gobierno participa en las transacciones privadas para alcanzar los acuerdos con los poderes locales y regionales.

Problemas Internos

Durante los años ochenta, el sistema de guerrillas se consolidó por la expansión de su base socio-económica: el comercio de la droga, contrabando, robos armados, secuestros con rescate, y varias actividades económicas.

El problema social en Colombia se reforzó por la mala distribución de recursos económicos y políticos entre las clases dominantes y subordinadas; esto llevó al establecimiento de instituciones contradictorias, representando diferentes opiniones e impulsos. Por ejemplo, el movimiento de guerrillas, que es una institución que incluye un grupo del conflicto con sus propias metas y propósitos. También existen las organizaciones delictivas (el crimen organizado) que refleja o incorpora los valores culturales e intereses económicos de ciertos grupos urbanos, sobre todo aquellos marginados por el desarrollo capitalista.

Poco a poco se fueron formando las guerrillas y los carteles, los cuales han implantado el terrorismo colombiano, con el fin de emprender una guerra contra las agencias gubernamentales y civiles que combatan el tráfico ilegal de estupefacientes.

Este problema ha sido producto de gran conflicto en el país colombiano, ya que desde hace muchos años que se trata de buscar una solución, pero ningún plan ha resultado.

En 1979, Colombia y los Estados Unidos firmaron un tratado de extradición, el cual permitía intentar terminar con las mafias y extraditarlos a Estados Unidos. Pero Colombia salió perdiendo con este tratado, ya que los narcotraficantes organizaron una guerrilla armada llamada Los Extraditables y lanzaron una campaña terrorista.

A mediados de 1989, Bush (padre) declaró una nueva guerra contra las drogas, concediendo mayor ayuda y coordinando un acercamiento multilateral con otros países andinos. Pero Colombia ya estaba cansada de luchar y se dejaba vencer violentamente. Después de un año, una asamblea constitutiva prohibió la extradición, y el gobierno introdujo una nueva política, la cual llevó a desmantelar parcialmente los carteles y el arresto de algunas figuras claves. Pero la debilidad del sistema de prisión dejó que los líderes siguieran operando tras las rejas.

El máximo líder que han tenido los narcotraficantes colombianos fue Pablo Escobar Gaviria, el cual era el autor intelectual de casi todos los contrabandos y secuestros. Escobar era uno de los hombres más buscados en su país, pero muchas veces no se tenían pruebas para arrestarlo.

Su conducta era estudiada por muchos profesionales, los cuales llegaban a la misma conclusión.

“Su conducta se explica en el plano psicológico, en el sector político y en el plano personal. Factores todos que al unísono lo sindican. De ahí que se hayan encontrado pruebas de la más variada índole, de diversa procedencia, de mayor y menor grado de credibilidad, provenientes de muchos estratos sociales, todas inculpándolo”

En 1992, cuando escapó el líder del cartel de Medellín, Pablo Escobar, el terrorismo se volvió a liberar. Pero el ejército del gobierno y la capacidad judicial habían mejorado con los años, por lo que en 1993 atraparon a Pablo Escobar.

"¡Diariamente los medios registran los asesinatos de policías en Medellín!. Esta noticia es tan dolorosa que nos debe llenar de congoja a todos. Lo que no registran es que simultáneamente en los barrios aparecen muertos hasta una veintena de muchachos en matanzas que nunca se aclaran"... dicho por Pablo Escobar.

Con los años, Colombia ha podido desmantelar y terminar con algunos carteles de droga, pero nunca ha podido detener el comercio que se formó en los años setenta.

Aunque el problema que ha traído el narcotráfico y es el más difícil de entender es la corrupción que se ha extendido alrededor del congreso y otras instituciones colombianas, y ha financiado la campaña de un presidente.

Los narcotraficantes han empleado diferentes tipos de sobornos y comisiones a personajes de diferentes cargos, como una manera de asegurar la cooperación del ejército en los puertos principales del país.

Hoy en día se está implementando el Plan Colombia, el cual amenaza con una confrontación militar, policial y judicial durante seis años. Este plan está siendo ejecutado con la ayuda de Estados Unidos, pero todavía no se sabe si servirá para llegar al fin de este conflicto.

“ Para obtener victorias significativas en la guerra contra la droga y causar verdaderas bajas a los traficantes, los organismos legales dependen antes que nada de los datos de inteligencia.”

Colombia no le ve salida a su conflicto por ningún lugar, ya que cada día existen mayores enfrentamientos entre guerrillas paramilitares y el gobierno. Existen diferentes opiniones de cómo salir de esta guerra interna, pero todas pasan a ser subjetivas.

“Construir una salida para Colombia pasa necesariamente, en mi opinión, por construir un amplio frente político que ponga en movimiento a las masas populares de Colombia. Mientras, este amplio frente, generoso, unitario, solidario y disciplinado, no exista, no será posible a ninguna fuerza militar, por poderosa y fuerte que sea, hacerse cargo del poder y construir una nueva sociedad”, explicó Carlos Vidales.

Conclusión

Después de haber investigado sobre el gran problema al cual se enfrenta día a día el país colombiano, pienso que Colombia no podrá salir de la dificultad a la cual se enfrenta, ya que no sólo necesita un Plan convincente para terminar todo esto, si no que debe partir combatiendo la corrupción dentro del Estado, y también arreglar las leyes o la parte judicial, ya que son un poco flexibles ante el tema de los narcotraficantes, y al de los secuestro.

Por otro lado, Colombia no terminará su guerra interna, ya que las Mafias tienen más poder que el propio Presidente de la República. Esto lleva a que los ciudadanos colombianos pierdan credibilidad en el Estado.

Las guerrillas, como la FARC, ELN y M-19 seguirán haciendo lo suyo, y cumplirán el propósito que se han propuesto, ya que el gobierno no tiene un ejército dotado, y tampoco puede, porque la corrupción está en todos lados.

El terrorismo cada día toma más vida, y no se puede parar con ningún plan, ya que al existir diferentes soluciones o hipótesis para el conflicto, tomaran las medidas necesarias para que no se cumplan.

No por recibir ayuda externa, Colombia podrá salir de su calvario. El apoyo de otros países siempre sirve, pero en el caso del narcotráfico colombiano, se necesita empezar por ellos mismos y por terminar con los secuestros, armas, drogas, etc.

“La triste realidad de nuestro continente es que, si bien, afortunadamente, no existen conflictos armados entre países, grupos violentos que cometen actos terroristas, como los que abiertamente le han declarado la guerra a la sociedad colombiana y a sus instituciones democráticas, no tienen mayores problemas para abastecer de armas letales. Además, como se da la circunstancia de que cuentan con la sustancial liquidez que les proporcionan los ingresos derivados de actividades no sólo ilegales, sino moralmente repudiables, como el narcotráfico, la extorsión y el secuestro de personas, pueden acceder fácilmente a las redes de los traficantes de armas, que derivan enormes ganancias de este siniestro comercio”, declaró el Embajador Humberto de la Calle, representante permanente de Colombia ante la OEA.

Bibliografía

SINOPSIS

En los últimos años, Colombia se ha visto envuelta en una guerra civil no declarada entre las autoridades y los traficantes y lo que se podría llamar sus aliados de conveniencia. Los traficantes no han ganado todas las batallas y han sufrido graves derrotas, pero lo cierto es que están ganando la guerra. Quizá la mafia colombiana de la cocaína esté mejor organizada que nunca.

¿Colombia puede salir de su propia guerra? Colombia ha demostrado que las guerrillas y los líderes del narcotráfico son más fuertes que el Estado, ya que después de todos los planes o tratados que se han hecho, lo único que sucede es alentar a los carteles a difundir con mayor fuerza el terrorismo.

Colombia ha recibido ayuda de varios países, pero sobre todo de Estados Unidos, el cual ha realizado muchas cosas para combatir las drogas. Ahora, el mayor problema es que ni siquiera con ayuda los colombianos pueden terminar con el tráfico de estupefacientes.

La historia de cómo y por qué Colombia perdió - o está perdiendo al menos - su propia guerra contra las drogas da una lección sobre las limitaciones de un gobierno democrático cuando se enfrenta a oponentes implacables incentivados por la posibilidad de ganancias fabulosas.

Ehrenfeld, Rachel (1991) Narco-Terrorismo, Ed. Atlántida, P.109-110

Fabio Castillo, Los Jinetes de la Cocaína, Capítulo IX “La Mafia no perdona” www.derechos.org/nizkor/colombia/libros/jinetes/index.htm

Alonso Salazar, La Parabola de Pablo, 2001, Ed.Planeta, P.241

Paul Eddy et al. (1989) “Las guerras de la cocaína. Ed. Serif Reporter. Pág. 68

Carlos Vidales, La violencia en Colombia. Estocolmo, 1997.

Humberto de la Calle, Embajador permanente de Colombia ate la OEA. Discurso sobre seguridad Hemisférica. Barbados, 3 de junio de 2002. www.oas.org/XXXIIGA/english/speeches/speech_colombia.htm