Nacionalismo en los Balcanes

Orígenes. Evolución histórica. Yugoslavia. Albania. Croacia. Serbia. Bosnia-Herzegovina. Eslovenia. Montenegro. Macedonia. Turquía. Guerras. Conflictos. Kosovo. Segregación. Racismo. Derechos Humanos. Exterminio

  • Enviado por: Sergio
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 29 páginas
publicidad
publicidad

NACIONALISMO EN LOS BALCANES

¿Qué es?

Nacionalismo, doctrina ideológica que considera la creación de un Estado nacional condición indispensable para realizar las aspiraciones sociales, económicas y culturales de un pueblo. El nacionalismo se caracteriza ante todo por el sentimiento de comunidad de una nación, derivado de unos orígenes, religión, lengua e intereses comunes. Antes del siglo XVIII, momento de surgimiento de la idea de Estado nacional moderno, las entidades políticas estaban basadas en vínculos religiosos o dinásticos: los ciudadanos debían lealtad a la Iglesia o a la familia gobernante. Inmersos en el ámbito del clan, la tribu, el pueblo o la provincia, la población extendía en raras ocasiones sus intereses al espacio que comprendían las fronteras estatales.

Desde el punto de vista histórico, las reivindicaciones nacionalistas se generaron a raíz de diversos avances tecnológicos, culturales, políticos y económicos. Las mejoras en las comunicaciones permitieron extender los contactos culturales más allá del ámbito del pueblo o la provincia. La generalización de la educación en lenguas vernáculas a los grupos menos favorecidos les permitió a éstos conocer sus particularidades y sentirse miembros de una herencia cultural común que compartían con sus vecinos, y empezaron así a identificarse con la continuidad histórica de su comunidad. La introducción de constituciones nacionales y la lucha por conseguir derechos políticos otorgaron a los pueblos la conciencia de intentar determinar su destino como nación. Al mismo tiempo, el crecimiento del comercio y de la industria preparó el camino para la formación de unidades económicas mayores que las ciudades o provincias tradicionales.

La mayor parte de las naciones modernas se han desarrollado de modo gradual sobre la base de unos vínculos compartidos, tales como la historia, la religión y la lengua. Sin embargo, existen algunas excepciones muy llamativas como Suiza, Estados Unidos, Israel y la India.

Suiza es un Estado donde no se llegó a producir nunca una comunidad lingüística o religiosa. Entre los helvéticos se encuentran católicos y protestantes; tampoco poseen un misma lengua, ya que se habla francés, alemán, rético o italiano según el cantón de que se trate. El nacionalismo suizo surgió por su aislamiento geográfico en una región montañosa y por el deseo de mantener su independencia política frente a otros estados que pretendían conquistarla.

Estados Unidos se configuró como Estado nacional a través de la colaboración de inmigrantes de diferentes religiones y procedencias, que sólo compartían un mismo deseo de libertad religiosa, económica y política. Aunque sólo se hablaba una lengua, el nacionalismo estadounidense se basó ante todo en un compromiso con la idea de la libertad individual y de la existencia de un gobierno representativo, según la tradición británica. Lo que en Gran Bretaña se consideraba el derecho por nacimiento de los británicos, en Estados Unidos se convirtió, gracias a la influencia del Siglo de las Luces, en el derecho natural de cualquier persona. La Declaración de Independencia culminó esta ética de las libertades.

Israel se constituyó como Estado a partir de la inmigración de diferentes grupos nacionales de judíos que compartían un ideal común basado en un nacionalismo de origen religioso que se remontaba a casi 2.000 años. Como resultado del genocidio cometido por la Alemania nacionalsocialista antes y durante la II Guerra Mundial, la reivindicación de un Estado por parte de los judíos cobró de pronto una importante fuerza. Más de un millón de refugiados procedentes de muchos países emigraron a Palestina. Aprendieron hebreo, el recuperado idioma nacional, e implantaron un nuevo Estado que proclamó el judaísmo como religión oficial. Sin embargo, la mayoría de la población judía que vive en la diáspora sigue siendo un grupo religioso minoritario en los países en que reside.

La India es un Estado en el que el hinduismo actuó tradicionalmente como elemento de cohesión entre los heterogéneos pueblos de distintas lenguas, religiones y etnias que en ella habitaban. La India alcanzó la unidad nacional a través de la influencia de ideas occidentales, y sobre todo durante su lucha contra la dominación británica.

¿De donde proviene?

Orígenes

Los inicios del nacionalismo moderno se remontan hasta la desintegración, al final de la edad media, del orden social feudal y de la unidad cultural (en especial la religiosa) de varios estados europeos. La vida cultural europea estaba basada en la herencia común de ideas y actitudes transmitidas a través del latín, el idioma de las clases con formación. Todos los europeos occidentales profesaban entonces la misma religión: el catolicismo. El derrumbe del sistema social y económico dominante, el feudalismo, vino acompañado del desarrollo de comunidades más grandes, interrelaciones sociales más amplias y dinastías que favorecieron los valores nacionales para conseguir apoyos a su dominación. El sentimiento nacional se vio reforzado en algunos países durante la Reforma, cuando la adopción del catolicismo o del protestantismo como religión nacional actuó como fuerza de cohesión colectiva adicional

Consecuencias

La Revolución Francesa

El gran punto de inflexión en la historia del nacionalismo en Europa fue la Revolución Francesa. Los sentimientos nacionales franceses se habían encarnado hasta ese momento en la figura de su rey. Como resultado de la Revolución, la lealtad al monarca fue sustituida por la lealtad hacia la patria. Por eso La Marsellesa, una de las canciones más populares durante el periodo revolucionario, que luego sería el himno de la nación, empieza con las palabras “Allons enfants de la patrie” (“Marchemos, hijos de la patria”). Francia alcanzó de hecho un gobierno representativo cuando la Asamblea Nacional sustituyó en 1789 a los Estados Generales, cuerpo asambleario que reunía en grado de representatividad desigual al clero, la aristocracia y el pueblo. La administración territorial, anteriormente muy regionalizada fue sustituida por otro sistema muy centralizado y que imponía instituciones y leyes comunes a todos los ciudadanos. Las tropas francesas transmitieron este espíritu nacional derivado de la Ilustración a otros países y áreas geográficas, como Latinoamérica, que impregnada de los ideales de liberación e independencia iniciaría pronto su proceso de emancipación.

La aparición del nacionalismo coincidió cronológicamente con el inicio de la Revolución Industrial, que favorecía el desarrollo económico nacional y, ligado a éste, la aparición de una clase burguesa que no tardaría en reclamar gobiernos representativos sancionados por constituciones liberales. Adscritas al romanticismo surgieron literaturas nacionales que expresaban las tradiciones y el espíritu común de cada pueblo. Se concedió nueva importancia a los símbolos nacionales de todo tipo, y de esta forma se crearon las festividades nacionales conmemorativas de los diferentes sucesos de la historia nacional.

Con anterioridad al brote del nacionalismo en Europa, el primer tercio del siglo XIX contempló el asombroso y múltiple nacimiento de una veintena de estados en el continente americano, desde el Mississippi (frontera entre los dominios de España y Estados Unidos), hasta la Tierra del Fuego en Argentina.

Durante este proceso, acaecido entre 1810 y 1830, fueron apareciendo nuevos países que, tras anexiones, pérdidas territoriales y cambios de denominación oficial, quedaron constituidos tal y como son en la actualidad, entre otros México, Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Venezuela.

Las revoluciones de 1848

Las revoluciones de 1848 marcaron el despertar de la conciencia nacional de distintos pueblos europeos. Ese año, alemanes, italianos y otros grupos sometidos a estados plurinacionales, como los imperios austriaco, ruso y otomano, iniciaron sus primeros pasos hacia la unidad y el establecimiento de sus respectivos estados nacionales. Aunque las experiencias revolucionarias de 1848 fracasaron, sus ideales y objetivos se afianzaron en la mentalidad de los pueblos con el paso de los años. Tras dos complejos procesos de unificación, Italia y Alemania lograron verse constituidos como entidades políticas independientes con los nombres de reino de Italia (1861) y de II Imperio Alemán (1871) respectivamente. Otros pueblos de Europa central que combatieron por su independencia nacional en 1848 fueron los polacos (cuyo territorio fue repartido entre Rusia, Alemania y Austria), los checos y los húngaros (súbditos ambos de la monarquía austriaca), y los pueblos cristianos de la península de los Balcanes que estaban bajo dominio del sultán del Imperio otomano. La historia de Europa entre 1878 y 1918 estuvo en gran parte determinada por las aspiraciones de los pueblos sin Estado para llegar a tenerlo, esquivando su sujeción a los imperios en los que estaban integrados políticamente. De forma muy concreta, la situación de todos los pueblos balcánicos englobados bajo el dominio otomano generó la denominada Cuestión Oriental, motor de gran número de conflictos que se perpetuaría durante el siglo XX.

La I Guerra Mundial

La I Guerra Mundial, originada por la preeminencia de las políticas nacionales sobre los intereses de la paz común, colmó las aspiraciones de los pueblos centroeuropeos. Cuando Estados Unidos se incorporó a la contienda, su presidente Woodrow Wilson proclamó el principio de autodeterminación nacional como uno de los pilares básicos en que habría de basarse la estabilidad de la sociedad internacional una vez que acabara el conflicto. El final de la I Guerra Mundial y sus tratados de paz parejos (Versalles, Trianón, Sèvres, Neuilly-sur-Seine, y Brest-Litovsk) supusieron el final del régimen imperial en Turquía, Rusia, Austria y Alemania y el surgimiento de nuevos estados nacionales independientes, tales como Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Checoslovaquia, el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos (posteriormente rebautizado como Yugoslavia) y Hungría. Otros como Rumania ampliaron sus fronteras. A pesar de todo, los problemas nacionalistas continuaron en esta zona europea. Las nuevas entidades políticas creadas absorbieron a minorías étnicas o lingüísticas que comenzaron a reivindicar a su vez la independencia o determinadas modificaciones territoriales. Las reclamaciones contrapuestas del nacionalismo alemán y polaco, entre otras, propiciarían el comienzo de la II Guerra Mundial. La radicalización del nacionalismo durante y después de la I Guerra Mundial tuvo un claro origen: la aparición del fascismo como fórmula de exaltación de una ideología que pretendía encontrar una salida a la crisis económica, de la que se culpaba al fracaso del liberalismo, evitando la vía comunista. El fascismo en Italia y el nacionalsocialismo en Alemania se presentaron como regímenes totalitarios que intentaban destruir la oposición y aglutinar todos los recursos del Estado en la realización de un programa de engrandecimiento nacional. Dado que una política semejante chocaba con los intereses e incluso con la supervivencia de otras naciones, la guerra generalizada en Europa se hizo inevitable. La Unión Soviética, fundada tras la Revolución Rusa como punta de lanza de un movimiento revolucionario que se entendía habría de ser mundial, abandonó con Stalin al frente estos principios internacionalistas para definir su nueva política como `el socialismo en un sólo país'; así, un signo inequívoco de esta nueva tendencia fue la sustitución de La Internacional por un nuevo himno nacional.

Otra de las consecuencias decisivas de la I Guerra Mundial fue la aparición del nacionalismo en Asia y África, sometidas al imperialismo europeo generado por la necesidad de mercados y materia prima en los países industrializados. El nacionalismo asiático tuvo su ejemplo y referencia en Japón, el primer país del Extremo Oriente que, gracias a su temprana modernización, fue capaz durante la Guerra Ruso-japonesa (1904-1905) de vencer a una potencia occidental. Después de la I Guerra Mundial, los turcos, bajo el mando de Mustafá Kemal Atatürk, derrotaron (1922-1923) a los aliados occidentales y modernizaron su Estado siguiendo el modelo europeo. Durante el mismo periodo, el dirigente del Congreso Nacional Indio, Mahatma Gandhi, fomentó activamente las aspiraciones de indias para lograr su independencia nacional. En China, el dirigente del nacionalista Guomindang (Partido Nacional del Pueblo), Sun Yat-sen, inició una exitosa revolución nacional.

El nacionalismo desde la II Guerra Mundial

La penetración del nacionalismo en las colonias se aceleró con la II Guerra Mundial. Los imperios británico, francés y holandés en Asia oriental fueron derrotados por los japoneses que proclamaron el lema “Asia para los asiáticos”, consiguiendo el apoyo de numerosos grupos nacionalistas durante la ocupación de sus territorios. Las potencias coloniales se vieron aún más debilitadas por las consecuencias militares y económicas de la guerra y de la expansión del poder soviético. En su propaganda, la Unión Soviética subrayaba en primer término el derecho de las colonias a su autodeterminación e independencia. Así la consiguieron India, Pakistán, Ceilán (actualmente Sri Lanka), Birmania (hoy Myanmar) y la actual Malaysia. Del mismo modo, Estados Unidos otorgó la independencia a las Filipinas. Los Países Bajos cedieron por su parte el control de parte de sus posesiones asiáticas, que se convirtieron en la República de Indonesia. Después de una trágica guerra, Francia perdió su imperio colonial en Indochina. Hacia 1957, el nacionalismo se había extendido por toda Asia y casi todos los imperios coloniales europeos habían desaparecido.

El proceso también se produjo en África y Oriente Próximo. Hacia 1958, entre los nuevos estados nacionales que habían aparecido en esas regiones se encontraban Israel, Marruecos, Túnez, Libia, Sudán, Ghana, Egipto, Siria e Irak.

Al comenzar la década de 1990, el nacionalismo sigue siendo una fuerza muy poderosa en la política internacional. Las aspiraciones nacionalistas opuestas de israelíes y palestinos siguen generando inestabilidad política en Oriente Próximo. En Europa del Este, donde las pasiones nacionalistas habían permanecido sometidas por la presión de los sistemas comunistas desde la II Guerra Mundial, el declive de los regímenes comunistas ha provocado la desintegración de la Unión Soviética en numerosos estados independientes, identificados territorialmente con sus antiguas repúblicas. Otro grave conflicto generado por el nacionalismo extremo ha sido la guerra de la antigua Yugoslavia. También se han producido disoluciones pacíficas, caso de la antigua Checoslovaquia (escindida desde el 1 de enero de 1993 entre Eslovaquia y la República Checa).

Nacionalismo en los Balcanes

¿quién lo ejerce?

Milosevic, Slobodan (1941- ), presidente de Serbia (1989- ), y, desde 1992, de la República Federal de Yugoslavia, impulsor de las ambiciones nacionalistas serbias en la antigua Yugoslavia. Milosevic, descendiente de montenegrinos, nació en Pozarevac (Serbia). Su padre, de profesión maestro de escuela, abandonó el hogar cuando Milosevic estudiaba en la escuela de primaria, y se suicidó en 1962. Su madre, igualmente, se quitó la vida en 1973. Milosevic contrajo matrimonio con Mirjana Markovic, una compañera de la escuela superior y activista comunista, hija de una importante familia comunista serbia. En 1959, se afilió a la Liga de los Comunistas de Yugoslavia, y, cinco años más tarde, se graduó en derecho por la Universidad de Belgrado.

Milosevic fue director del principal banco de Belgrado desde 1978 hasta 1983. En 1984, Ivan Stambolic, presidente de la Liga de los Comunistas de Serbia le nombró jefe de la organización del partido en Belgrado. En enero de 1986, Milosevic sucedió a Stambolic en la presidencia del partido. Se convirtió en máximo exponente del nacionalismo serbio con motivo del intento separatista de la provincia autónoma de Kosovo (con un 90% de población albanesa). Milosevic logró la revisión constitucional en 1989 y Kosovo perdió el régimen autónomo, lo que provocó la alarma en el resto de Yugoslavia.

En mayo de 1989, se convirtió en presidente de Serbia, sustituyendo a Stambolic. En las primeras elecciones presidenciales multipartidistas y directas en Serbia, celebradas en diciembre de 1990, Milosevic fue reelegido presidente de la República de Serbia por abrumadora mayoría. Su partido, con la nueva denominación de Partido Socialista de Serbia (PSS), obtuvo 194 de los 250 escaños del Parlamento serbio. Las declaraciones de independencia proclamadas por todas las repúblicas de Yugoslavia, excepto Serbia y Montenegro, originaron la Guerra Civil (también conocida como la guerra de la antigua Yugoslavia) en Croacia (1991) y Bosnia-Herzegovina (desde abril de 1992), territorios con una importante minoría de población serbia. Con la ayuda de Serbia y del Ejército yugoslavo (en gran medida mandado por oficiales serbios), estas minorías se hicieron con el control de gran parte de Croacia y de Bosnia-Herzegovina. Milosevic fue reelegido en 1992 presidente de su partido y de la recién constituida República Federal de Yugoslavia. Muy criticado por la comunidad internacional a causa de las brutales atrocidades cometidas por las tropas serbias durante la guerra de la antigua Yugoslavia, en noviembre de 1995 firmó el acuerdo que ponía fin a dicha guerra, en Dayton (Estados Unidos), con los presidentes de Bosnia y Croacia. El 7 de agosto de 1996 se entrevistó en Atenas con el presidente de Croacia, Franjo Tudjman, acordándose en dicha reunión el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, rotas desde el inicio de la guerra de la antigua Yugoslavia en 1991.

La coalición izquierdista del partido de Milosevic (PSS) y el de su esposa Mirjana Markovic (Izquierda Unida Yugoslava) obtuvo la mayoría absoluta en las elecciones al Parlamento yugoslavo de noviembre de 1996. Pero, en ese mismo mes, la oposición denunció la manipulación efectuada por el partido gubernamental en las elecciones municipales, con lo que se iniciaron las grandes manifestaciones, en Belgrado, de finales de ese año y principios del siguiente, que hicieron tambalear el régimen de Milosevic y obligaron a la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) a enviar a sus representantes para mediar en la disputa por la legitimidad de las elecciones municipales, dando la razón a la oposición, agrupada bajo el nombre de Zajedno (`Unidos'). En febrero de 1997, Milosevic reconoció la derrota en las elecciones municipales, pocos días después de que comenzara a reprimir las manifestaciones mediante el uso de las fuerzas policiales, pero Zajedno no cesó en sus movilizaciones.

Tudjman, Franjo (1922- ), político, militar e historiador croata, presidente de Croacia (1990- ) que lideró, desde 1991, la guerra de independencia de este Estado respecto de Yugoslavia. Nació en Veliko Trgovisce, en la región croata de Zagorje. En 1941, se unió a los partisanos comunistas, grupo de resistencia frente a la ocupación de Yugoslavia por las potencias del Eje durante la II Guerra Mundial. Finalizada la guerra, ocupó diversos cargos en el Ejército yugoslavo, hasta alcanzar el grado de general en 1960. Abandonó el servicio activo, en 1961, para convertirse en historiador y ejercer como director del Instituto de Historia del Movimiento Obrero de Zagreb y profesor de ciencias políticas en la Universidad de esta ciudad, donde se doctoró en 1965.

Tudjman fue expulsado de la Liga de los Comunistas de Yugoslavia en 1967 a causa de sus polémicas obras, que fueron censuradas por antimarxistas y promotoras del nacionalismo croata. En 1972, el presidente de Yugoslavia Josip Broz Tito reprimió el movimiento nacionalista croata de la llamada `primavera de Zagreb' y Tudjman fue detenido. Cumplió nueve meses de prisión de una condena de dos años; juzgado de nuevo en 1981 por actividades nacionalistas, fue sentenciado a tres años.

En 1989, cuando los regímenes comunistas comenzaron a desintegrarse en la Europa del Este y Yugoslavia avanzaba hacia las elecciones multipartidistas, Tudjman fundó la Comunidad Democrática Croata (HDZ), y ocupó su presidencia. El partido fue votado ampliamente, obteniendo una sólida mayoría parlamentaria, en las primeras elecciones pluripartidistas en Croacia celebradas en la primavera de 1990. En mayo de 1990, el Parlamento electo nombró a Tudjman presidente de la República de Croacia. Bajo su mandato, Croacia declaró la independencia de Yugoslavia en junio de 1991. Los serbios, tanto los de Croacia como los de la vecina República de Serbia, no aceptaron la secesión croata y estalló la guerra. Croacia perdió un tercio de su territorio, que cayó en manos del control serbio. En enero de 1992, Croacia fue reconocida internacionalmente como Estado independiente.

En noviembre de 1992, después de las elecciones celebradas bajo la nueva Constitución, Tudjman resultó reelegido presidente del país. En la primavera y el verano de 1995, sus tropas conquistaron la autoproclamada República Serbia de Krajina, en Eslovenia Occidental, lo que le permitió una victoria en las elecciones parlamentarias de octubre de ese año, obteniendo su partido la mayoría absoluta. En noviembre de 1995, firmó el acuerdo de paz en Dayton (Estados Unidos), con los presidentes de Bosnia y Serbia, que ponía fin a la guerra de la antigua Yugoslavia. El 7 de agosto de 1996, se entrevistó en Atenas con el presidente serbio, Slobodan Milosevic, acordándose el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, rotas desde el inicio de la guerra de la antigua Yugoslavia en 1991. Tras regresar de Estados Unidos después de someterse a una grave operación, Tudjman hubo de enfrentarse en noviembre de 1996 (con motivo del cierre de una emisora de radio crítica con la política gubernamental) a numerosas manifestaciones que reclamaban el fin del comportamiento antidemocrático de la autodenominada democracia croata. Franjo Tudjman resultó reelegido el 15 de junio de 1997, tras vencer en los segundos comicios presidenciales posteriores a la independencia croata y obtener el 61,41% de los sufragios emitidos.

INFORMACION SOBRE LOS PAISES

MAS IMPORTANTES DE LOS BALCANES

ALBANIA:

INTRODUCCION: república del sureste de Europa, localizada en la parte occidental de la península Balcánica; limita al noroeste y norte con Serbia y Montenegro, al este con la Antigua República Yugoslava de Macedonia, al sureste y sur con Grecia, y al oeste con el mar Adriático. Es uno de los países de menor extensión de Europa. Tiene una longitud máxima de norte a sur de 345 km y una anchura máxima de 145 km. Tiene 28.748 km2 de superficie.

POBLACION: Albania es, étnicamente hablando, uno de los países más homogéneos del mundo; alrededor del 98% de su población son albaneses, grupo que se cree son descendientes de los ilirios, un pueblo indoeuropeo que habitó esta región en tiempos remotos. Las minorías más importantes están formadas por griegos, gitanos, serbios y búlgaros.

Los albaneses se dividen en dos ramas: los guegos y los toscos. La frontera entre los dos grupos se sitúa en el curso del río Shkumbi, con los guegos al norte y los toscos al sur. Los grupos se distinguen por pequeñas diferencias en los rasgos físicos, en las formas dialectales del albanés y en sus costumbres.

ECONOMIA: Aunque la base industrial moderna se estableció mediante una serie de planes quinquenales iniciados en 1951, el país se ha mantenido entre los más pobres y menos desarrollados de Europa. Todas las industrias se nacionalizaron y las tierras de cultivo se colectivizaron o se organizaron en granjas estatales. En 1993 las importaciones sumaban 629 millones de dólares y las exportaciones 117 millones; por su parte, el producto interior bruto (PIB) ascendía a 1.170 millones.

La minería es un sector importante en la economía de Albania. La industria de extracción del petróleo está en expansión, y a comienzos de la década de 1990 la producción anual de crudo petrolífero ascendió a 3,8 millones de barriles. Albania es uno de los mayores productores mundiales de mineral de cromo, cuya producción anual es superior a 1.200.000 t. Otros recursos explotados son cobre, níquel, carbón, mineral de hierro y fosfatos.

GOBIERNO: La Constitución de 1946 proclamó en Albania una república popular. La segunda constitución de carácter socialista, establecida en 1976, fue sustituida en 1991, tras la disolución del régimen de partido único, por una constitución provisional que sustituyó la denominación del país por la de República de Albania. Este texto constitucional provisional fue rechazado por el cuerpo electoral en referéndum celebrado en noviembre de 1994.

Ejecutivo y legislativo

De acuerdo con la Constitución provisional de 1991, el poder ejecutivo recae en el presidente de la República, que a su vez es el jefe de las Fuerzas Armadas. El presidente, elegido indirectamente por el legislativo, nombra al primer ministro, que también preside el consejo de ministros. Las primeras elecciones legislativas libres se celebraron en 1991. En marzo de 1992 tuvo lugar la votación para elegir un Parlamento que contaba con un total de entre 140 y 150 escaños (100 elegidos de forma directa y el resto según representación proporcional).

Defensa

A mediados de la década de 1990 las Fuerzas Armadas de Albania estaban integradas por 59.860 soldados del Ejército de Tierra, 3.920 de la Marina y 10.220 de las Fuerzas Aéreas.

BOSNIAHERZEGOVINA:

INTRODUCCIONrepública del sureste de Europa situada en la península de los Balcanes; limita al norte y oeste con Croacia, y al este y sur con Serbia y Montenegro. Parte constituyente de Yugoslavia, declaró su independencia en 1992, lo que provocó el estallido de una guerra civil. Su territorio ocupa 51.129 km2 de superficie y Sarajevo es la capital, si bien la ciudad de Banja Luka es, desde la conclusión de la guerra, la sede de gobierno de los serbios de Bosnia.

POBLACION: Antes de la guerra, la república yugoslava de Bosnia-Herzegovina tenía 4.365.639 habitantes. Los musulmanes suníes constituyen el mayor grupo étnico (44% de la población); los serbios ortodoxos suponían, antes de la guerra, el 31%, y los croatas católicos el 17%. Los tres grupos hablan serbo-croata (véase Lenguas yugoslavas).

Sarajevo, con 415.631 habitantes en 1991, Zenica (145.577 habitantes), Banja Luka (142.644 habitantes), Tuzla (131.861 habitantes) y Mostar (126.067 habitantes) son las principales ciudades.

ECONOMIA: Es una de las repúblicas más pobres de la antigua Yugoslavia. En 1993, a causa de la guerra, la economía estaba estancada y la mayor parte de la población subsistía gracias a la ayuda humanitaria exterior. Al deterioro de la economía se unió el bloqueo económico por parte de Serbia y Croacia.

El dinar bosnio es la unidad monetaria de esta república balcánica. En 1991, el producto interior bruto era de 14.000 millones de dólares, pero la tasa decreció un 37%.

GOBIERNO: La Constitución de Bosnia-Herzegovina fue redactada originalmente en 1974 a imagen y semejanza de la Constitución federal yugoslava de 1974, en la que el control del poder comunista daba paso a un mayor grado de descentralización en los niveles federal y republicano. Revisada entre 1989 y 1991, la entonces república yugoslava adoptaba el sistema multipartidista. La Constitución de 1974, una vez revisada, garantizaba a los ciudadanos varios derechos civiles, incluido el sufragio universal a los 18 años de edad. También establecía una estructura de gobierno claramente definida; no obstante, dicho organigrama funcionó de forma irregular durante la guerra. En marzo de 1992, los nacionalistas del Partido Democrático Serbio se retiraron formalmente del gobierno como medida de protesta ante la declaración de independencia. El gobierno siguió estando respaldado por musulmanes, croatas y serbios moderados. El conflicto se agravó al mes siguiente, cuando los nacionalistas serbios crearon su propia entidad estatal, conocida como República Serbia de Bosnia, bajo el liderazgo de Radovan Karadzic. Los serbobosnios rehusaron reconocer la autoridad y legitimidad del gobierno bosnio y, en su lugar, trataron de encontrar su lugar como un estado independiente afín a Serbia. En respuesta, el gobierno bosnio declaró el estado de emergencia y suspendió la rotación presidencial de carácter anual estipulada en la Constitución. Por su parte, los Acuerdos de Paz de Dayton, firmados por los tres bandos en liza en diciembre de 1995, esbozaron lo que sería una nueva constitución nacional especificando las relaciones entre la Federación Croata-musulmana y la República serbobosnia, y estableciendo el mes de septiembre de 1996 como la fecha en la que deberían tener lugar las elecciones a nivel nacional. De acuerdo con los términos del plan de paz firmado en Dayton, el `pseudoestado' croata de Herceg-Bosna debía desaparecer en un breve plazo de tiempo, como así sucedió.

Tanto en la Federación Croata-musulmana como en la República serbobosnia, han ido surgiendo con fuerza tras la guerra un número considerable de partidos políticos no nacionalistas de diversas tendencias: liberales, socialdemócratas, socialistas y agrarios. Estos partidos son, no obstante, pequeños en número y con escasa capacidad de captación en cuanto a número de simpatizantes. Los tres partidos nacionalistas (SDA, SDS, HDZ) de Bosnia han mantenido su base de apoyo social dentro del país, debido en gran medida a su control sobre los medios de comunicación y sobre otros resortes de poder.

CROACIA:

INTRODUCCION: República situada en el sureste de Europa, dentro del sector noroccidental de la península de los Balcanes. Limita al noroeste con Eslovenia, al noreste con Hungría, al este y sur con Bosnia-Herzegovina, al este con Serbia y al oeste con el mar Adriático. El área alrededor de la ciudad croata de Dubrovnik, localizada en la punta más meridional de la alargada línea costera croata bañada por el mar Adriático, tiene un pequeño tramo fronterizo con Montenegro. Con anterioridad a 1991, Croacia era una república federada de Yugoslavia. El 25 de junio de ese año proclamó su independencia. La guerra civil estalló entonces en la república cuando la etnia serbia, respaldada por el Ejército Popular de Yugoslavia (JNA en serbocroata), se alzó en armas contra tal decisión; los serbios llegaron a controlar cerca del 28% del territorio croata a mediados de 1995, en la autoproclamada República Serbia de Krajina (RSK). Croacia tiene una superficie de 56.538 km2. Zagreb es la capital de la república y la ciudad más grande.

POBLACION: Étnicamente, los croatas constituían alrededor del 78%, según el censo de 1991 (que establecía una población de 4.784.265 habitantes), los serbios, el 12% y los musulmanes el 0,9%, seguidos de eslovenos (0,5%), húngaros (0,5%), italianos (0,4%) y albaneses (0,3%). La guerra, sin embargo, ha provocado un gran número de víctimas y un cataclismo demográfico entre los habitantes de la república. La población total de Croacia, según estimaciones para 1995, era de 4.720.000 habitantes. La lengua oficial de la república es la versión occidental del serbo-croata, denominada croato-serbio en Croacia, o, familiarmente, croata. Tras el comienzo de la guerra con Serbia en 1991, muchos croatas procuraron diferenciar la lengua croata de la utilizada por los serbios, al resucitar palabras arcaicas y acentuar la diferencia en el uso de la escritura.

Un poco más de la mitad de la población vive en áreas urbanas, particularmente en las ciudades más grandes de la República.

La educación preescolar, primaria y secundaria es gratuita para todos los ciudadanos; la educación primaria y el nivel inferior de la secundaria (de 6 a 15 años) es obligatoria; la educación secundaria o preparatoria (a partir de los 15 años) es opcional.

ECONOMIA: Croacia era una de las repúblicas más prósperas de las seis que constituían la antigua República Federal Socialista de Yugoslavia, con una producción estimada del 25% del producto nacional bruto (PNB) del país a finales de la década de 1980. Sin embargo, la economía del país entró en un verdadero declive con el estallido de la guerra en junio de 1991. En 1990, el producto interior bruto (PIB) per cápita de Croacia era de 5.205 dólares, una cifra comparable a la de Portugal y superior a la yugoslava. Hacia 1992 había caído a la mitad y muchas de las industrias de Croacia fueron destruidas total o parcialmente durante los enfrentamientos ocurridos en 1991.

Las fuentes energéticas más importantes de Croacia son las plataformas petrolíferas de la costa, el carbón y el reactor nuclear de Krško, el cual se ubica en Eslovenia y está en proceso de ser desmantelado por un acuerdo entre los dos países. En 1994, Croacia tenía 27.230 km de carreteras, con 302 km de autopistas y cerca de 767.000 vehículos, la mayor parte de ellos automóviles de uso particular. También contaba con unos 2.700 km de vías férreas, alrededor de una tercera parte de las cuales están electrificadas. Hay ocho aeropuertos internacionales en Croacia; los de Zagreb y Dubrovnik son los más importantes.

GOBIERNO: El 22 de diciembre de 1990, el gobierno de Croacia promulgó una Constitución democrática, mientras todavía era una de las repúblicas integrantes de la República Federal Socialista de Yugoslavia. El texto constitucional garantiza los derechos humanos básicos, entre los que se encuentra el derecho a la autonomía cultural de las minorías étnicas y a la asistencia sanitaria. El presidente de la República es el jefe del Estado, elegido por sufragio popular directo para un periodo de cinco años y dotado de amplios poderes. El presidente convoca cada cuatro años elecciones legislativas para renovar el Parlamento (Sabor), y designa a los miembros del Consejo de Ministros (gabinete), presidido por el primer ministro.

El Parlamento croata consta de dos cámaras legislativas: la Cámara de los Diputados (Predstavnicki Dom), integrada por 127 miembros (de los que 7 pertenecen a las distintas minorías étnicas del país), es la encargada de aprobar todas las leyes; y la Cámara de los Distritos (Zupanski Dom), constituida por 63 miembros y en la que sólo se puede proponer o requerir la revisión de las leyes ya aprobadas.

Croacia se divide administrativamente en 20 condados, 1 distrito (Zagreb), 68 ciudades y 324 municipios, todos administrados por los ayuntamientos elegidos democráticamente.

El Tribunal Supremo es la máxima autoridad judicial en Croacia. Todos los jueces son designados por la Cámara de los Distritos, por recomendación de la Cámara de los Diputados. Hay también un Tribunal Constitucional, así como varios tribunales de revisión y apelación.

Croacia ingresó en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en mayo de 1992, y también forma parte de la Iniciativa Europea Central, un grupo que promueve la cooperación regional, política y económica. Croacia es, además, miembro de pleno derecho en el Consejo de Europa desde 1996.

ESLOVENIA:

INTRODUCCION: República del sureste de Europa, situada en la península Balcánica. Limita al norte con Austria, al noreste con Hungría, al sureste y sur con Croacia, al oeste con Italia y al suroeste con el mar Adriático. Antigua república de Yugoslavia, Eslovenia proclamó su independencia en junio de 1991 y se unió a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en mayo de 1992. La república tiene una superficie de 20.254 km2. La capital y mayor ciudad es Liubliana.

POBLACION: Los eslovenos, un grupo étnico eslavo, constituyen alrededor del 88% de la población del país. El idioma oficial de la república es el esloveno. Al contrario de lo que ocurre con otras culturas eslavas, los eslovenos han recibido influencias de las culturas italiana, alemana y austriaca durante más de un milenio, por lo que a pesar de sus más de 70 años de afiliación con Yugoslavia, la cultura eslovena tiene muchas similitudes con las culturas alemana e italiana. La mitad de su población aproximadamente vive en áreas urbanas, en particular en Liubliana (267.008 habitantes en 1991), Maribor (108.122 habitantes), Celje (91.279 habitantes) y Kranj (37.318 habitantes), las mayores ciudades de Eslovenia. El resto vive en zonas rurales a lo largo de todo el territorio, y son numerosos los pueblos alpinos donde el esquí es una de las formas de recreo más populares. En las ciudades los eslovenos disfrutan de conciertos, óperas y galerías de arte. La población de Eslovenia en 1991 ascendía a 1.974.839 habitantes, con 97 hab/km2 de densidad de población.

El gobierno esloveno obliga a que todos los niños reciban ocho años de educación primaria y cuatro de secundaria. Casi todos los eslovenos de más de 10 años saben leer y escribir y aunque no es obligatorio de forma legal, la mayor parte de los alumnos continúan sus estudios después de la secundaria. Hay 27 instituciones de educación superior entre las que se encuentra la Universidad de Liubliana (1595).

ECONOMIA: Antes de alcanzar la independencia, Eslovenia era la más próspera de las seis repúblicas yugoslavas. Sin embargo, la prolongada guerra en Bosnia-Herzegovina ha afectado seriamente su economía. El producto interior bruto (PIB) per cápita era de 6.052 dólares en 1992, lo que supone un grave descenso con respecto a 1991 (fecha de su independencia), que era de 8.656 dólares. La producción industrial también ha descendido de manera uniforme durante ese mismo periodo, cayendo un 13,2% desde 1991 a 1992.

Eslovenia tiene una excelente red de transportes. A comienzos de la década de 1990 contaba con 14.794 km de carreteras y sus mayores ciudades disponían de ferrocarril. Hay también tres grandes aeropuertos y un puerto en Koper, en el mar Adriático. En octubre de 1991 la república emitió su propia moneda, el tolar, para sustituir al dinar yugoslavo (en 1995 un dólar equivalía a 113,79 tolares).

GOBIERNO: La república de Eslovenia comienza a destacar como una vigorosa democracia. El 23 de diciembre de 1991 fue aprobada una nueva constitución que garantiza el sufragio universal para todos los ciudadanos mayores de 18 años (los menores a partir de los 16 pueden votar siempre y cuando estén trabajando), libertad religiosa y libertad de prensa entre otros derechos civiles, además de establecer un sistema multipartidista. Los partidos más votados en las elecciones de 1992 fueron el Partido Liberal Demócrata, el Partido Cristiano Democrático, la Lista Unida, el Partido Nacional Esloveno, el Partido Popular Esloveno y los Verdes de Eslovenia.

El Parlamento está formado por una Asamblea Nacional de 90 miembros, que elabora las leyes de la República, y el Consejo de Estado, de 40 miembros, que sólo puede proponer leyes o pedir la reconsideración de una decisión adoptada en la Asamblea. Los miembros de la Asamblea tiene un mandato de cuatro años y los del Consejo de cinco. El primer ministro, la verdadera cabeza del Estado, es elegido por la Asamblea para un periodo de cuatro años, mientras el presidente de la República lo es para cinco por votación popular.

Hay ocho tribunales de justicia, cuatro de apelación y un tribunal supremo. La Asamblea elige a todos los jueces, incluso a los miembros del Tribunal Supremo. Eslovenia tiene una extensa red de programas de servicios sociales patrocinados por el gobierno, entre los que se encuentran una cobertura médica de bajo coste y pensiones de jubilación.

La república tiene un Ejército de aproximadamente 15.000 soldados en activo, con una fuerza en la reserva de unos 85.000. El servicio militar obligatorio comienza a los 18 años y dura siete meses. Eslovenia es miembro del Consejo de Europa y de las Naciones Unidas. También ha firmado acuerdos de defensa con Austria y Hungría.

MACEDONIA:

INTRODUCCION: república sin salida al mar del sureste de Europa, en la península de los Balcanes. Limita al norte con Serbia, al este con Bulgaria, al sur con Grecia y al oeste con Albania. En el pasado formó parte de la República Federal Socialista de Yugoslavia (RFSY). Después de declarar su independencia de la RFSY en septiembre de 1991, la República se vio envuelta en una disputa con Grecia sobre su denominación oficial. En abril de 1993, las Naciones Unidas (ONU), como árbitro internacional, admitió que la República utilizara el nombre de Antigua República Yugoslava de Macedonia, hasta alcanzar un futuro acuerdo con Grecia.

Macedonia tiene una superficie total de 25.713 km2. Skopje es su capital y la mayor ciudad del país.

POBLACION: Macedonia tenía una población (1994) de 1.936.877 habitantes, lo que da una densidad de 75 hab/km2. El censo de 1994 reflejó una disminución del 5% en relación al de 1991. Un 67% de la población está constituida por eslavos macedonios; la mayoría son miembros de la Iglesia ortodoxa oriental y de la Iglesia ortodoxa macedonia y hablan una lengua eslava llamada macedonio; Grecia no reconoce la designación de macedonio para esta lengua. En Macedonia hay tensiones étnicas, pero a diferencia de la situación en otras regiones de la RFSY, fueron contenidas durante la primera mitad de la década de 1990 y se evitó el enfrentamiento civil interno. Las principales tensiones se producen entre la etnia albanesa y la mayoría macedonia y precedieron al desmembramiento de la RFSY.

ECONOMIA: Macedonia era, de las seis repúblicas de la antigua República Federal Socialista de Yugoslavia (con la posible excepción de Montenegro), la que menor desarrollo económico tenía y mantenía una fuerte dependencia financiera del gobierno federal.

Como consecuencia, durante 1992 la producción industrial descendió un 75% debido a la falta de combustible, el desempleo alcanzó un 40% y el producto interior bruto (PIB) disminuyó un 14%. La renta per cápita cayó por debajo de 1.000 dólares a finales de año, comparados con los 1.140 dólares de 1991, que en esas fechas era un tercio de la de Eslovenia, la más rica de las antiguas repúblicas yugoslavas. En abril de 1992 el gobierno emitió cupones o bonos como preludio de la introducción de una nueva moneda, el dinar macedonio, que sustituyó al dinar yugoslavo. En mayo de 1993 el dinar se revalorizó en 100 dinares antiguos, equivalentes a un dinar actual (41,33 dinares equivalían a 1 dólar estadounidense en 1994). Los cupones ayudaron significativamente a frenar la inflación, que se mantuvo en más del 120% anual a comienzos de ese año; en enero de 1995 la inflación anual, aunque permanecía todavía alta, descendió por debajo del 30%. En 1994, Macedonia pasó a ser el principal socio comercial de las antiguas repúblicas yugoslavas para la Unión Europea (UE). Además, se establecieron fuertes relaciones comerciales con el nuevo gobierno de Albania, lo que supuso una salida alternativa al comercio con Grecia.

GOBIERNO: Tras la declaración de su independencia de Yugoslavia en 1991, el gobierno adoptó muchos de los elementos característicos de una democracia. El Parlamento aprobó una Constitución en noviembre de 1991 que garantizaba los derechos civiles de los ciudadanos de la República, considerados como tales quienes hubieran vivido allí durante al menos quince años; se establecía el sufragio universal para los mayores de 18 años. La República tiene un sistema multipartidista. El Parlamento nacional consta de una Asamblea Nacional unicameral (Sobranje) compuesta por 120 miembros que son elegidos por votación popular para un periodo de cuatro años. El presidente es el jefe del Estado y, según la Constitución de 1991, es elegido directamente por un periodo de cuatro años; anteriormente, los miembros de la Asamblea elegían al presidente.

La Asamblea Nacional nombra los jueces del Tribunal de Justicia y del Tribunal Constitucional de la República. También hay un Tribunal de Apelación y un Tribunal de Juicios de causas menores. La república ha constituido un reducido Ejército de Tierra, una pequeña fuerza aérea y una fuerza de defensa aérea. En 1993 la república tenía alrededor de 11.000 soldados en activo y 7.000 miembros del cuerpo de policía especial. El servicio militar obligatorio, establecido en 1992, dura nueve meses.

TURQUIA:

INTRODUCCION: se localiza al sureste de Europa y suroeste de Asia; limita al noroeste con Bulgaria y Grecia, al norte con el mar Negro, al noreste con Georgia y Armenia, al este con Irán, al sur con Irak, Siria y el mar Mediterráneo, y al oeste con el mar Egeo. La capital es Ankara.

La moderna República de Turquía fue fundada en 1923 por Mustafá Kemal a partir del Imperio otomano, tras su derrumbamiento después de la I Guerra Mundial. Pasó a ser un Estado secular en 1928 y en 1950 se estableció un sistema político multipartidista. Aparte de un breve periodo de gobierno dirigido por una junta militar entre 1960 y 1961, Turquía tuvo gobiernos civiles hasta 1980, cuando en un periodo de inestabilidad política, de inflación y actos terroristas, el Ejército tomó el control del país. A finales de 1983 quedó restaurado el gobierno civil en Turquía.

POBLACION: El territorio de Turquía ha alojado a diversos grupos con características étnicas y culturales totalmente distintas: desde los hititas, frigios y asirios hasta los griegos, persas, romanos y árabes (véase Asia Menor). Los antepasados nómadas de los actuales turcos abandonaron Asia central en el siglo XI d.C. y conquistaron los territorios de árabes y bizantinos. Su llegada supuso la instauración de la lengua y cultura turcas entre las poblaciones sometidas, favoreciendo que el islam sustituyera al cristianismo en toda esta zona. No obstante, a finales de la década de 1980, más del 10% de la población pertenecía a distintos grupos étnicos que aún conservaban su identidad individual, en especial griegos, kurdos, árabes, armenios y judíos.

ECONOMIA: El producto interior bruto (PIB) de Turquía en 1994 era de 131.000 millones de dólares. Alrededor del 37%, lo aportaba la industria, el 17% la agricultura y el 46% el sector de servicios. La recuperación económica que se produjo durante el gobierno del presidente Turgut Ozal ya ha terminado. El gobierno de la primer ministro Tansu Çiller, con el apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI), continuó intentando reducir el enorme déficit nacional tras años de excesivos gastos. Los precios han subido un 150% entre 1994 y 1995, mientras que los salarios sólo lo hicieron en un 30%. La agricultura todavía abarca casi la mitad de la mano de obra del país, mientras que el desempleo en las ciudades era del 12%, según datos de 1995.

GOBIERNO: El intento por parte de los aliados y de Grecia para dividir el país tras la I Guerra Mundial, provocó la guerra de Independencia turca, dirigida por Mustafá Kemal. El 29 de octubre de 1923 se proclamó la República de Turquía; en 1924 fueron abolidos los tribunales religiosos y en 1934 las mujeres consiguieron el derecho al voto.

El multipartidismo comenzó en 1946, cuando el recién fundado Partido Democrático obtuvo 62 escaños en el Parlamento en coalición con el Partido Republicano. En 1950, el Partido Democrático ganaba las elecciones. Más tarde, las tensiones existentes entre los partidos provocaron una crisis que desembocó en el control del poder por parte de una junta militar que gobernó de 1960 a 1961, año en que se adoptó una nueva Constitución y se celebraron elecciones generales que dieron como resultado la creación de un gobierno de coalición. Tras un periodo de incertidumbre económica y violencia política en la década de 1970, una segunda junta militar se estableció en 1980, imponiendo una ley marcial que ilegalizaba la actividad de todos los partidos políticos. La nueva Constitución se aprobó después de un referéndum popular en 1982 y a finales de 1983 fue restaurado el gobierno civil.

Poder ejecutivo

De 1980 a 1983 el poder ejecutivo recayó en el Consejo de Seguridad Nacional, dirigido por el general Kenan Evren. Con la ratificación de la Constitución de 1982, Evren se convirtió en presidente de la República; el Consejo de Seguridad, que estaba formado por militares de alto rango, actuó hasta su disolución en 1989 como Consejo Presidencial.

Poder legislativo

La Constitución de 1982 indica que el poder legislativo reside en la Gran Asamblea Nacional (o Meclis), un cuerpo unicameral de 450 miembros elegidos de forma democrática para periodos de cinco años. El jefe del gobierno es el primer ministro que debe contar con la mayoría parlamentaria. El presidente, como jefe de Estado, es elegido por la Gran Asamblea Nacional para un periodo de siete años. Todos los ciudadanos mayores de 21 años tienen derecho a voto.

Defensa

En 1995, las Fuerzas Armadas de Turquía estaban formadas por 507.800 hombres, de los que 30.000 estaban destinados a controlar la parte turca de Chipre. El servicio militar es de quince meses.

YUGOSLAVIA:

INTRODUCCION: república federal del sureste de Europa, situada en la península de los Balcanes, que comprende las repúblicas de Serbia y Montenegro y las antiguas provincias autónomas de Kosovo y Voivodina, limítrofes con Serbia. La República Federal de Yugoslavia (Serbia y Montenegro), o RFY, limita al norte con Hungría, al este con Rumania y Bulgaria, al sur con Macedonia y Albania, y al oeste con el mar Adriático, Croacia y Bosnia-Herzegovina. La RFY se formó a consecuencia de la disolución de la República Federal Socialista de Yugoslavia (RFSY). Cuatro de las seis repúblicas constituyentes de la RFSY se separaron tras el colapso del comunismo en Europa oriental: Croacia, Eslovenia y Macedonia en 1991, y en 1992 Bosnia-Herzegovina. La superficie total de la RFY, 102.173 km2, es menos de la mitad que el territorio de la antigua Yugoslavia.

POBLACION: La población de la RFY, según el censo de 1991, era de 10.406.751 habitantes. Los serbios constituyen el grupo étnico más numeroso, un 62% de la población según los datos de ese mismo censo. La mayoría son miembros de la Iglesia ortodoxa serbia. Los albaneses musulmanes son el segundo grupo en importancia, ya que forman un 17% de la población, aproximadamente. La mayor parte de los albaneses viven en la antigua provincia autónoma serbia de Kosovo, al sur, que limita con Albania. Los montenegrinos constituyen alrededor del 5% de la población y viven principalmente en Montenegro. Los húngaros, que habitan sobre todo en la antigua provincia autónoma serbia de Voivodina, constituyen el 3% de la población. El idioma oficial es el serbio, una variedad de la lengua serbo-croata, comprendida entre las lenguas eslavas, que se escribe en caracteres cirílicos. Los montenegrinos hablan una variante local del serbio. Albaneses y húngaros hablan sus propias lenguas. Menos de la mitad de la población de la federación vive en áreas urbanas y cerca del 94% de los habitantes lo hacen en la República de Serbia. La densidad de población es de 102 hab/km2.

ECONOMIA: La economía de Serbia y Montenegro ha sufrido un colapso debido a la separación de las otras cuatro repúblicas, la guerra posterior y, en especial, a la imposición de las sanciones económicas de la Organización de las Naciones Unidas a la Federación, en mayo de 1992 (reforzadas más tarde con un bloqueo naval en el mar Adriático), que no han sido levantadas hasta octubre de 1996. En 1990 el producto interior bruto (PIB) era de 4.200 dólares por habitante; cayó un 11% en 1991 y aproximadamente un 27% en 1992, continuando su descenso en 1995. En enero de ese mismo año la producción industrial disminuyó en casi una cuarta parte. La minería y la industria son importantes contribuyentes al PIB de Serbia y Montenegro. Algunas de las reservas de mineral de cobre más importantes de Europa se encuentran en Serbia. Hay también grandes yacimientos de bauxita, carbón, plomo y cinc. Las industrias básicas de la RFY fabrican productos químicos, equipo electrónico, hierro y acero, maquinaria, tejidos y equipos de transporte. El nuevo dinar es la moneda oficial, dividido en 100 paras; en 1995 la tasa de cambio oficial era de 1,40 dinares por un dólar estadounidense, aunque la tasa real era bastante superior

GOBIERNO: En abril de 1992 la Asamblea Federal de la RFY redactó y adoptó una Constitución que incorporaba numerosos elementos democráticos. El principal cuerpo legislativo es la Asamblea Federal, bicameral, que consta de la Cámara de los Ciudadanos (cámara baja), compuesta por 138 miembros (108 de Serbia y 30 de Montenegro), y la Cámara de las Repúblicas (cámara alta), con 40 miembros, 20 de cada república. La figura más influyente de la RFY es el presidente serbio Slobodan Milosevic, un miembro del nacionalista Partido Socialista Serbio (PSS, antiguamente partido comunista). Otros partidos políticos importantes en el ámbito federal son el neofascista Partido Radical Serbio y el nacionalista Partido de Renovación Serbia.

El sistema judicial federal está basado en el sistema de ley civil. El Tribunal Federal es la corte de justicia más alta de la RFY y hay numerosos tribunales de justicia y apelación.

La RFY heredó de la antigua Yugoslavia la mayor parte del Ejército Popular Yugoslavo (EPY), dominado por los serbios, además de un vasto arsenal de armas. El Ejército participó en operaciones militares contra Croacia en 1991, y contra Bosnia en 1992. Desde entonces el mando militar ha canalizado armas y munición a los serbo-bosnios y ha hecho incursiones aéreas de bombardeo en apoyo a las operaciones terrestres serbo-bosnias. A mediados de la década de 1990 el contingente total de las fuerzas se estimaba en 136.500 soldados. El servicio militar, de 12 a 15 meses, es obligatorio para los hombres.

GUERRAS Y CONFLICTOS EN LOS BALCANES:

Balcánicas, Guerras, dos contiendas consecutivas libradas entre Serbia, Montenegro, Grecia, Rumania, Turquía y Bulgaria durante 1912 y 1913 por la posesión de los territorios del Imperio otomano. Estas guerras perjudicaron gravemente las alianzas europeas y contribuyeron a avivar la ya candente situación que llevó al estallido de la I Guerra Mundial.

Antecedentes

Al término de las Guerras Turco-rusas de 1877-1878, el Tratado de Berlín, firmado el 13 de julio de 1878, otorgaba la condición de principado autónomo a Bulgaria. La otra provincia búlgara, llamada Rumelia Oriental, quedó bajo el control de los turcos otomanos. En 1885 estalló una rebelión en Rumelia Oriental que concluyó con la unificación de la provincia con Bulgaria. Rusia se opuso a esta anexión y ordenó la retirada de sus oficiales alistados en el ejército búlgaro. El rey Milan de Serbia aprovechó esta circunstancia para llevar a cabo sus aspiraciones territoriales y el 14 de noviembre de 1885 Serbia declaró la guerra a Bulgaria. Serbia fue derrotada en una campaña que duró menos de cinco meses, pero se salvó de una aniquilación total gracias a la intervención de Austria. A este episodio bélico le siguieron varias intrigas. Conspiradores rusos y búlgaros secuestraron al gobernante búlgaro, el príncipe Alejandro I de Battenberg, pero éste fue rescatado pocos días después. Se le obligó a abdicar y abandonó el país en septiembre de 1886. El príncipe Fernando de la dinastía de Sajonia-Coburgo-Gotha (posteriormente rey de Bulgaria) sucedió a Alejandro un año después.

Austria desempeñó un papel destacado en los levantamientos de los Balcanes. Los ministros de Asuntos Exteriores austriacos intentaron sembrar la discordia entre los países eslavos (Bulgaria y Serbia) y los demás (Grecia y Rumania). En 1908 estuvo a punto de producirse otra guerra cuando Austria se anexionó Bosnia-Herzegovina, una acción que ofendió profundamente a Serbia.

Primera Guerra Balcánica

La revolución de los Jóvenes Turcos (1908-1909) y la Guerra Italo-turca (1911-1912) proporcionaron a los estados balcánicos la oportunidad de desquitarse de los turcos, sus antiguos opresores. Serbia forjó una alianza con Bulgaria en marzo de 1912 y Grecia firmó un convenio militar con este país en mayo del mismo año. La tensión fue incrementándose progresivamente en la península Balcánica a lo largo del verano de 1912, especialmente después del 14 de agosto, fecha en la que Bulgaria envió una petición a los turcos en la que reclamaba la concesión de la autonomía de Macedonia, una provincia turca en aquella época. Los estados balcánicos comenzaron a movilizarse el 30 de septiembre y, ocho días después, Montenegro declaró la guerra al Imperio otomano. El 18 de octubre, los aliados balcánicos entraron en el conflicto en apoyo del bando de Montenegro, originándose así la primera Guerra Balcánica. La alianza balcánica obtuvo varias victorias decisivas sobre los turcos durante los dos meses siguientes, lo que obligó a éstos a renunciar a Albania, Macedonia y prácticamente todas las posesiones del sureste de Europa. A finales de noviembre, los turcos solicitaron un armisticio cuyo acuerdo fue firmado el 3 de diciembre por todos los aliados balcánicos a excepción de Grecia, que prosiguió las operaciones militares contra los turcos. Avanzado ya el mes, los representantes de las facciones enfrentadas se reunieron con las principales potencias europeas en Londres para discutir la cuestión balcánica. Los turcos rechazaron las condiciones de paz reclamadas por los estados balcánicos, de manera que la conferencia concluyó sin éxito el 6 de enero de 1913. El 23 de enero, un grupo nacionalista radical tomó el poder en el Imperio otomano a través de un golpe de Estado, por lo que la lucha se reanudó al cabo de una semana.

En las siguientes contiendas, Grecia tomó Jannina (actualmente la región de Epiro, situada al noroeste de Grecia) y Bulgaria conquistó Adrianópolis (actualmente Edirne, perteneciente a Turquía). Los turcos firmaron un armisticio con Bulgaria, Grecia y Serbia el 19 de abril de 1913. Montenegro aceptó la tregua pocos días después. El 20 de mayo se celebró en Londres una nueva conferencia de paz en la que las principales potencias europeas actuaron nuevamente como mediadoras. En el Tratado de Londres —fruto del encuentro que finalizó el 30 de mayo— se estipulaba que los turcos debían ceder la isla de Creta a Grecia y abandonar todos los territorios de Europa que quedaban al oeste de una línea imaginaria trazada desde el puerto de Midia (Turquía), en el mar Negro, hasta Enos, una ciudad turca de la costa del mar Egeo. Las negociaciones referentes a cuestiones fronterizas y la situación de Albania y las islas del Egeo se encomendaron a una comisión internacional.

Segunda Guerra Balcánica

El Tratado de Londres creó fricciones entre los aliados balcánicos, especialmente entre Serbia y Bulgaria. Una de las causas de la desavenencia fue la negativa de Bulgaria a reconocer la reivindicación serbia sobre la posesión de determinadas áreas de Macedonia que se hallaban bajo control búlgaro. Además, Serbia deseaba vengarse por no haber podido conseguir ningún territorio en la costa adriática. El 1 de junio de 1913, Grecia y Serbia pusieron fin a su alianza con Bulgaria, lo que provocó el estallido de la segunda Guerra Balcánica el 29 de junio. En esta fecha, un general búlgaro, que no actuaba bajo las órdenes de su gobierno, lanzó un ataque sobre las posiciones defensivas serbias. Aunque el gobierno búlgaro negó tener conocimiento alguno de esta ofensiva, Grecia y Serbia le declararon la guerra el 8 de julio. Dos semanas después, Montenegro, Rumania y el Imperio otomano también declararon la guerra a Bulgaria. El 30 de julio, los búlgaros, incapaces de enfrentarse a esta coalición, solicitaron un armisticio que les fue concedido. Según el tratado de paz resultante, firmado en Bucarest (Rumania) el 10 de agosto, Bulgaria perdía una parte considerable de su territorio, incluidos unos 7.700 km cuadrados asignados a Rumania. Entre otras compensaciones, la mayor parte de Macedonia pasaba a manos serbias y griegas. Bulgaria tuvo que ceder una gran parte de su territorio a los turcos en virtud de posteriores acuerdos. Albania, que había estado bajo la soberanía turca, pasó a ser un principado musulmán independiente.

Las Guerras Balcánicas influyeron profundamente en el curso posterior de la historia de Europa. El desmantelamiento del Imperio otomano y de Bulgaria originó tensiones igualmente peligrosas en el sureste europeo. Los tratados de paz facilitaron la formación de un estado serbio fuerte y ambicioso, pero también infundieron temor y un resentimiento antiserbio en la vecina Austria-Hungría. El asesinato de Francisco Fernando, archiduque de Austria, cometido en Sarajevo (1914), proporcionó a Austria-Hungría un pretexto para invadir Serbia, lo que motivó el estallido de la I Guerra Mundial.

Yugoslavia, Guerra de la antigua, conflicto bélico surgido a partir de la desintegración de la antigua República Federal Socialista de Yugoslavia, iniciado en 1991 y en el que los grupos étnicos serbios, croatas y musulmanes combatieron entre sí en una guerra civil localizada en la península de los Balcanes.

Las seis repúblicas que constituían originalmente el Estado multinacional de Yugoslavia (nombre que, en español, significa `país de los eslavos del sur'), unidas nuevamente por Josip Broz (Tito) tras una cruel lucha entre grupos profascistas y procomunistas durante la ocupación alemana en la II Guerra Mundial eran: Eslovenia, Croacia, Macedonia, Serbia, Bosnia-Herzegovina y Montenegro. La población estaba compuesta por cuatro grandes grupos: serbios (42%), croatas (24%), eslovenos (9%) y macedonios (5%); el resto eran húngaros, italianos, albaneses y otras minorías. De todos ellos, el 42% profesaba la fe ortodoxa (principalmente, serbios), el 32% el catolicismo (principalmente, croatas y eslovenos) y el 12% la fe musulmana (principalmente, parte de la población bosnia y de los habitantes de Kosovo).

Este mosaico de pueblos y religiones se mantuvo unido diez años después de la muerte del mariscal Tito bajo el control de sus sucesores comunistas, que gobernaron mediante un sistema rotatorio entre los principales grupos étnicos para ejercer la presidencia federal yugoslava. No obstante, este frágil consenso se quebró tras la caída del régimen comunista en la Unión Soviética (URSS) y la disolución del Pacto de Varsovia. Tras la secesión de Eslovenia, Macedonia y Croacia en 1991, el Ejército Popular Yugoslavo (el antiguo Ejército de Yugoslavia), actuó en favor de Serbia y desencadenó un fallido ataque sobre Eslovenia y otro, más prolongado, sobre Croacia, a consecuencia del cual casi un tercio de esta república quedo bajó el control del Ejército tras la firma de un alto el fuego incondicional en enero de 1992. Los croatas y musulmanes de Bosnia-Herzegovina temiendo la hegemonía serbia, declararon en octubre de 1991 su independencia de Yugoslavia, previa aprobación en un referéndum popular. El 4 de febrero de 1992 se produjeron los primeros choques armados en torno a Mostar, ciudad enclavada en una región con un importante porcentaje de población croata. A principios de abril de 1992 la Comunidad Europea y Estados Unidos reconocieron la soberanía de Bosnia-Herzegovina. Este hecho provocó de inmediato que los combatientes serbios locales, apoyados por tropas regulares de la República Federal de Yugoslavia (Serbia y Montenegro) comenzaran a establecer gobiernos propios en zonas de Croacia y Bosnia habitadas por población de origen serbio. La nueva República Federal de Yugoslavia había sido creada ese mismo mes de abril de 1992 por Serbia y Montenegro, autroproclamándose heredera legal de la antigua República Federal Socialista de Yugoslavia (pero sin ser reconocida como tal por la comunidad internacional) y estaba controlada por el presidente serbio Slobodan Milosevic. Los serbios de Bosnia, por su parte, declararon la formación de una vagamente definida República Serbia de Bosnia, encabezada por el autotitulado presidente Radovan Karadzic. Los croatas, a su vez, declararon su propia e independiente República Croata de Herceg-Bosna. El Ejército Popular Yugoslavo, controlado por los serbios, puso entonces sitio a la ciudad de Sarajevo, capital de Bosnia, lo que originó la imposición de sanciones por parte de las Naciones Unidas (ONU) que el poder aéreo y naval de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) haría cumplir; además, aumentó el número de fuerzas de pacificación de la ONU, principalmente británicas y francesas. En mayo de 1992 la ONU estableció mayores sanciones económicas y comerciales contra Serbia y Montenegro. El 11 de julio se inició una enorme ofensiva serbia contra Gorazde, ciudad al este de Sarajevo controlada por los musulmanes. El 17 de julio los líderes serbios, croatas y musulmanes firmaron en Londres el primero de los numerosos acuerdos de alto el fuego incumplidos. Por entonces el conflicto había tomado un giro particularmente pernicioso con la aplicación de la denominada `limpieza étnica', expresada abiertamente en primer lugar por los serbios, por la que miles de personas, sobre todo musulmanes, fueron asesinados o expulsados de sus hogares y enviados a campos de concentración, en una guerra de eliminación étnica.

Se concertó para el 23 de octubre de 1992 una reunión en Sarajevo entre los líderes militares de las tres comunidades beligerantes —serbios, croatas y musulmanes— bajo el patrocinio de las Naciones Unidas, pero no condujo a ningún acuerdo efectivo. Serbia siguió conquistando más territorios en una salvaje lucha contra las fuerzas croatas y musulmanas que disponían de un armamento más ligero. La lenta agonía de Sarajevo prosiguió, ya que los esfuerzos de las Naciones Unidas para poner fin al conflicto resultaron infructuosos. Sin embargo, en julio de 1994 Serbia cortó sus relaciones con sus compatriotas serbobosnios para intentar conseguir el levantamiento de las agobiantes sanciones económicas de la ONU, las cuales fueron suavizadas en octubre pero no levantadas. A fines de 1994 parecía que incluso los enclaves de Bihac, Gorazde, Zepa y Srebrenica controlados por la ONU, corrían el peligro de ser anexionados por el Ejército de la República Serbia de Bosnia ante la incapacidad de las tropas de pacificación de las Naciones Unidas y de la OTAN. No obstante, croatas y musulmanes comenzaron a colaborar cada vez más en los campos de batalla, aliándose formalmente en marzo de 1995; poco después se produjeron signos de debilitamiento serbio y crecientes éxitos militares bosnios, como la conquista de territorio en torno a Sarajevo que permitió que en el mes de mayo Pale, la capital de la República Serbia de Bosnia, estuviera al alcance de la artillería bosnia. La represalia serbia consistió en la conquista de las denominadas zonas de seguridad controladas por la ONU de Srebrenica y Zepa en el mes de julio (en la primera se produjeron auténticas masacres sobre la población civil por parte de los serbobosnios). La ONU respondió con el compromiso de aumentar sus fuerzas en los restantes enclaves y con la autorización a los comandantes militares en la zona para llevar a cabo ataques aéreos punitivos. El 26 de julio el Senado de Estados Unidos aceptó levantar el embargo de armas a Bosnia-Herzegovina, a pesar del temor por parte del presidente Bill Clinton a una escalada del conflicto. A comienzos de agosto se extendió la guerra cuando tropas regulares croatas, que inicialmente habían participado en la defensa de Bihac al noroeste de Bosnia, ampliaron su intervención con una ofensiva a gran escala para reconquistar el territorio serbocroata de la Krajina, fronterizo con Bosnia por el oeste.

Tras múltiples conversaciones y contactos promovidos por la comunidad internacional, el 21 de noviembre de 1995 se firmó el Acuerdo de Dayton, promovido por Estados Unidos, que aparentemente puso fin al conflicto. Una fuerza multinacional de intervención separaría a los estados en conflicto en el territorio bosnio, subsistiendo la posibilidad de que vuelvan a reproducirse nuevos enfrentamientos ante la dificultad latente de una convivencia pacífica entre entidades políticas en pugna, como la Federación Croata-musulmana o la República Serbia de Bosnia, bajo la aparente unidad teórica de una República Bosnia.

'Nacionalismo en los Balcanes'

Acuerdo de Dayton

El 21 de noviembre de 1995, en la base aérea estadounidense de Wright-Patterson, situada en la ciudad de Dayton (Ohio), tuvo lugar la firma del Acuerdo de paz que ponía fin a la guerra de la antigua Yugoslavia. La fotografía reproduce el momento en que los dirigentes de los estados en conflicto procedían a signar los documentos correspondientes; de izquierda a derecha, aparecen: el presidente serbio Slobodan Milosevic, el presidente bosnio Alija Izetbegovic y el presidente croata Franjo Tudjman.

Fuerzas de las Naciones Unidas

Las Naciones Unidas (ONU) intentaron poner fin a la guerra de Bosnia-Herzegovina mediando entre las tres facciones: los serbios de Bosnia, los musulmanes bosnios y los croatas. La ONU destacó fuerzas de paz en este país para proporcionar ayuda humanitaria y proteger a la población civil atrapada en el conflicto. Recibió ataques de los tres ejércitos; este soldado se dirige hacia un carro acorazado alcanzado durante un ataque a la base de la ONU en Sarajevo.

Luchas por el territorio

Durante las últimas décadas del siglo XIX, el mayor objetivo de la política exterior griega era extender el territorio del reino. Tras la derrota sufrida en la Guerra Turco-rusa de 1877-1878, el Congreso de Berlín recomendó a Turquía que reajustara la frontera norte con Grecia. Turquía se negó y Grecia le declaró la guerra en 1878. No obstante, las grandes potencias intervinieron y recomendaron a Turquía que concediera Tesalia y parte del Epiro a Grecia. Turquía se negó. En 1885, Rumelia oriental se rebeló contra el dominio turco y se incorporó a Bulgaria. Grecia tomó definitivamente las armas y exigió a Turquía los territorios reclamados en 1878. Nuevamente las potencias obligaron el desarme de Grecia, esta vez bloqueando sus principales puertos hasta que Grecia se rindió. La anexión de Macedonia y Creta constituía un objetivo prioritario de Grecia. La sociedad militar secreta, la Ethnike Hetairía (Asociación Nacional), se fundó en 1894 para fomentar la insurrección en las provincias turcas. Cuando los cretenses se sublevaron contra sus dirigentes en 1896, Grecia acudió en su ayuda. El gobierno griego se negó a retirarse de Creta, como le habían pedido las potencias. Unos meses después, los miembros de la Ethnike Hetairía atacaron las posiciones turcas en Macedonia, incitando a Turquía a declarar la guerra, conflicto para el que Grecia no estaba preparada. Tras varias semanas de lucha, el ejército griego huyó ante las tropas turcas. Las grandes potencias evitaron el desastre total, y Rusia pidió a los turcos poner fin a la lucha. Grecia tuvo que indemnizar a Turquía con una fuerte cantidad, lo que empeoró aún más su precario estado financiero y su deuda externa la expuso aún más al control de las potencias europeas. En 1898 las potencias obligaron a Turquía a desmantelar su ejército en Creta; el príncipe Jorge (1869-1957), segundo hijo de Jorge I, fue nombrado alto comisionado de Creta bajo la protección de las potencias. Durante los siguientes diez años, Creta sufrió graves conflictos internos, consecuencia directa de la oposición de las potencias a su unión con Grecia. Las desavenencias entre el príncipe Jorge y Eleuterios Venizelos, el líder político defensor de la integración de Creta en Grecia, llevaron al príncipe a abdicar en 1906. Dos años después, la asamblea cretense proclamó la tan deseada unión. Las potencias, a su pesar, retiraron sus fuerzas de la isla y, en 1912, representantes cretenses se sentaban por primera vez en la cámara legislativa griega.

HOMENAJE A KOSOVO:

KOSOVO: HISTORIA, POBREZA Y GUERRA

Coincidiendo con la decadencia del Imperio Romano, progresivas oleadas de tribus eslavas, procedentes de Rusia, ocuparon la futura Yugoslavia. Sin embargo, por su peculiar situación geográfica, la región fue desde la baja Edad Media lugar de encuentro, y de conflicto, entre distintos pueblos y civilizaciones. Eslovenia y Croacia caerán bajo la influencia húngara y austríaca, mientras que los turcos se expandirán desde la península de Anatolia hasta las puertas de Viena, únicamente frenados por el reino de Serbia.

Mientras croatas y eslovenos vivían pasivos y sometidos a los vecinos nórdicos, los serbios creaban un imperio que conocería su apogeo con Esteban Dusan. Serbia se formó en el área bizantina, donde abrazó la fe ortodoxa. Constituyó un Estado autónomo a finales del siglo XII, después un imperio con Esteban Dusan (1331-1355); sus tropas resistieron a los turcos, pero fueron aplastadas en Kosovo (1389), y Serbia sufrió la ocupación turca, que abarcará todo el ex-imperio bizantino después de 1453 (toma de Constantinopla).

El invasor no tenía ni los medios ni tampoco el deseo de ocupar él mismo todo el territorio. Confió en los nativos que aceptaban convertirse al Islam. Fue así cómo la Serbia histórica se pobló de albaneses y apareció, sobre todo en Bosnia-Herzegovina, la categoría de eslavos musulmanes. Al mismo tiempo, Serbia se volvió hacia el norte. Con motivo de incursiones austríacas durante el siglo XVII, una parte de la población serbia se refugió en la actual Croacia y la actual Voivodina, engrosando las tropas del ejército de los Habsburgo con la esperanza de reconquistar Belgrado. A principios del siglo XIX la nación serbia se sublevó, se emancipó (1806-1815), y después, con la ayuda de Rusia, se convirtió en el primer Estado soberano emancipado de los otomanos.

Tras la caída del Imperio turco y la descomposición del Austro-húngaro después de la Primera Guerra Mundial, la región vivió una creciente inestabilidad, que no se solucionó con la unión de eslavos, croatas y musulmanes en el estado de Yugoslavia en 1917. Las tensiones entre las distintas nacionalidades sólo se aplazaría durante el régimen comunista de Tito (1943-1980). Bajo su mandato las naciones o repúblicas Yugoslavas eran seis: Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia, Montenegro y Macedonia. Asimismo se distinguían dos nacionalidades: albanesa (Kosovo) y húngara (Voivodina) con su propia provincia autónoma en la república Serbia. Si sumamos a esto doce minorías étnicas (gitanos, turcos, eslovacos, rumanos, búlgaros, valacos, checos, italianos y ucranianos) es fácil entender la compleja situación del mosaico balcánico.

Kosovo es, con diferencia, la provincia más pobre de Serbia. Con 1,7 millones de habitantes, el 90 % de su población es albanesa, frente a una minoría de serbios. Y no es una mera coincidencia la de la pobreza con la inestabilidad política y la represión étnica. Ya en vida de Tito tuvieron lugar en esta provincia los primeros disturbios de cariz nacionalista. En 1966 estudiantes de la Universidad de Prístina se manifestaron contra la tutela serbia. Los incidentes concluyeron con la destitución del jefe de la policía serbia Rankovic. ¿Qué querían los albaneses? Fundamentalmente disponer de su propia república como los montenegrinos, macedonios, etc., pero también participar en los programas de desarrollo financiados por el estado y acabar con la pobreza de su población. En apoyo de su tesis exponían el siguiente argumento: constituían, en razón de la importancia numérica, la tercera parte de la federación. Su reivindicación fue satisfecha en parte. La Constitución de 1974 otorgaba a la provincia prerrogativas comparables a las de una República. Pero los serbios no querían ni oír hablar de dejar la tutela, por muy teórica que fuera, que ejercían sobre la región de su origen. Tampoco cambió significativamente la situación de los campesinos.

Los problemas aparecieron de nuevo, en 1981. Los estudiantes salieron a la calle reclamando reivindicaciones sociales (mejor abastecimiento, viviendas más espaciosas, mejora de la alimentación). El estado respondió con la disolución violenta de las manifestaciones y varias detenciones. Estos incidentes incrementaron las tensiones entre las poblaciones mayoritaria y la minoritaria en la provincia. Los serbios se quejaron de continuas agresiones, el saqueo de sus bienes y la violación de sus mujeres. Muchos optaron por emigrar. En Belgrado, en 1986, se estimaba que entre veinte y veinticinco mil serbios habían abandonado Kosovo desde 1906. Esta tensión explica la aparición en primer plano de Slobodan Milosevic, que capitalizó a amargura nacionalista de los Serbios. Fundamentado su apoyo como defensor de los serbios oprimidos, desde 1987 dirigió una campaña para defender a serbios y montenegrinos víctimas del genocidio. Organiza una serie de mítines: 500.000 personas en Belgrado en noviembre de 1988, más de un millón en Kosovo el 26 de junio de 1989 para conmemorar el sexto centenario de la batalla en la que los turcos derrotaron a los serbios. Ya presidente de Serbia y tras la toma de posesión, decide hacer saltar el polvorín: alegando enfrentamientos sangrientos, suprime la autonomía de Voivodina y Kosovo.

A la vista de muchos historiadores, el conflicto aparece como un dilema entre los derechos de la historia y de la demografía. Los historiadores albaneses insisten en que este territorio pertenece igualmente a su historia. El siglo XIV es considerado por los serbios más determinante que el XIX. Los albaneses objetan que fue un tiempo en el que los serbios estaban totalmente ausentes de los Balcanes, y que ellos estaban sólidamente implantados antes del siglo VIII.

Entre los balcánicos, como a menudo sucede entre las poblaciones poco numerosas, los complejos de inferioridad y superioridad han desempeñado un papel importante en la formación de la psicosis patriotera. Pero, mientras que el sentimiento de superioridad fomenta una indiferencia que puede llegar hasta el desprecio (recordemos la actitud casi general con respecto a los gitanos), el complejo de inferioridad, por su parte, fomenta un odio mórbido e inexpiable. Cuando dos etnias, en los Balcanes, conviven juntas, es el complejo de inferioridad, aunque esté cuidadosamente disimulado, el que impulsa al chovinismo más agresivo.

'Nacionalismo en los Balcanes'

'Nacionalismo en los Balcanes'

'Nacionalismo en los Balcanes'

'Nacionalismo en los Balcanes'

'Nacionalismo en los Balcanes'

'Nacionalismo en los Balcanes'

'Nacionalismo en los Balcanes'

Vídeos relacionados