Los intereses creados; Jacinto Benavente

Literatura española contemporánea del siglo XX. Narrativa. Comedia. Pícaros. Política

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Los Intereses Creados

Jacinto Benavente

Jacinto Benavente Martínez (n. (Galapagar (Madrid), 12 de agosto de 1866 - † Aldeaencabo de Escalona (Toledo), 14 de julio de 1954). Dramaturgo y director, guionista y productor de cine español.

Era hijo del notable médico pediatra Mariano Benavente, circunstancia que suele relacionarse por el interés que mostró por la infancia en su libro Niños (1917) y en sus obras de teatro infantil.

Inició los estudios de derecho en la Universidad Central de Madrid, pero, a la muerte de su padre (1885), los abandonó para dedicarse a la literatura. Durante algún tiempo fue empresario de circo.

Ingresó en la Real Academia Española en 1912, ocupó en 1918 un escaño en el Congreso de los diputados y en 1947 asumió, a título honorario, la presidencia de la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores. En 1924 recibió el título de hijo predilecto de Madrid concedido por su Ayuntamiento. Conquistó preciados galardones: Premio Nobel de Literatura en 1922 ("por haber continuado dignamente las tradiciones del teatro español"), Gran Cruz de Alfonso X el Sabio en 1924, Medalla de Mérito en el Trabajo en 1950.

En total había escrito 172 obras cuando murió, entre las que cabe destacar:

Rosas de otoño (1905), comedia sentimental, de moderno romanticismo.

Los Intereses creados (1907), comedia sobre los conflictos de un pícaro con la política.

Señora ama (1908), penetrante estudio psicológico de una mujer asediada por los celos.

El Nietecito (1910), Comedia en un acto inspirada en un cuento de los hermanos Grimm.

La malquerida (1913), drama rural de sombrío realismo.

La ciudad alegre y confiada (1916), continuación de Los intereses creados.

Campo de armiño (1916)

Lecciones de buen amor (1924)

La mariposa que voló sobre el mar (1926)

Pepa Doncel (1928)

Vidas cruzadas (1929)

Aves y pájaros (1940

La honradez de la cerradura (1942), comedia burguesa de crítica sobre la moral hipócrita y el adulterio.

La infanzona (1945).

Titania (1946), Sainete mitológico al estilo del "Sueño de una noche de verano" de Shakespeare.

La infanzona (1947)

Abdicación (1948)

Ha llegado Don Juan (1952)

El alfiler en la boca (1954).

Cultivó además la poesía (Versos, 1893), el cuento, el periodismo y otras modalidades literarias (Cartas de mujeres, 1893; Pensamientos, 1931) con muy destacado acierto.

Crítico de teatro en el periódico El Imparcial, recogió sus artículos en De sobremesa (1910, 5 volúmenes), El teatro del pueblo, Acotaciones (1914) y Crónicas y diálogos (1916).

Los Intereses Creados

Razón del Nombre

La razón por la cual esta obra fue nombrada Los intereses Creados fue porque en su contenido Leandro y Crispín a través de sus mentiras y engaños fueron creando sus intereses, puesto que ellos eran dos pícaros que no tenían nada de dinero y habían tramado un plan para hacerse ricos, lo cual consiguen al final del trama.

Personajes Principales

Leandro

Crispín

Silvia

Polichinela

Doña Sirena

Arlequín

El Capitán

Personajes Secundarios


Laura

Risela

El Doctor

El Secretario

El Hostelero

Pantalón

Colombina

La señora de Polichinela

Mozo 1

Mozo 2

Alguacil 1

Alguacil 2


Ambiente Geográfico

La acción pasa en un pueblo imaginario, creado por Benavente, a principios del Siglo XVII.

Ambiente Social

La obra se desarrolla en un ambiente en el cual una persona vale por su dinero, los ricos en las grandes fiestas mientras que los pobres tienen que luchar por sobrevivir.

Idea Central

Dos picaros llegan a una ciudad donde uno de ellos, Crispín, con sólo su facundia, impone el crédito de Leandro como persona rica, generosa y culta, con la idea de preparar un golpe que consiste en que Leandro enamore a la hija de Polichinela, el hombre más rico de la ciudad, y se case con ella. La realidad se impone y Leandro se enamora de la joven y ésta de él.

Polichinela reconoce a Crispín, se da cuenta de lo que trama, pero no puede escaparse de las redes que éste le ha tendido. Al final le atrapan con la ayuda de todos los acreedores quienes, convencidos por Crispín, ven en la boda de los dos jóvenes la única solución para recuperar su dinero. Hasta la Justicia se verá remunerada por esta solución pragmática, aunque fraudulenta, propuesta por Crispín. La solución, que es inmoral, es aceptada por todos y tolerada por el público ya que Polichinela, cuya conducta anterior ha sido ruin, se hace merecedor de este castigo. Su hija está genuinamente enamorada de Leandro, éste ha demostrado tener buenos principios, y Crispín promete retirarse de la ciudad.

Contexto Cultural

Como cualquier otra obra, Los intereses creados de Jacinto Benavente es producto de su época. Al principio del siglo XX, había muchos cambios en la economía y la cultura del mundo, y muchos de estos cambios se deben al desarrollo científico.

Análisis de Los Intereses Creados

Antes de concluir, es necesario analizar Los intereses creados específicamente. Primero es la estructura única: es un drama de marionetas que sigue muchas de las convenciones de comedia del arte. Crispín es el titiritero que dirige a los otros personajes por medio de sus intereses económicos. En la obra, se representan todas las personas y los conceptos estereotípicos de la sociedad actual. Se representan personas de la clase alta, la clase media, y la clase baja; también se representa el amor, el arte, el intelectualismo, y la vulgaridad. No obstante, a despecho de las diferencias entre estas varias clases sociales y conceptos, es posible para Crispín manipular a todo desde una perspectiva económica. La única excepción es el amor. La relación entre Leandro y Silvia, aunque empezada por motivos económicos, desarrolla y se hace más pura. El hecho de que un monólogo de Silvia, quien representa el amor, termina la obra es importante por dos razones. Primero, siendo una mujer importante dentro del contexto de la obra, Silvia es un símbolo de la mujer más poderosa de la sociedad. Más importante, el monólogo de Silvia es importante porque sugiere la naturaleza única del amor—después del término de la farsa, todavía existe el amor. Se puede interpretar que, para Benavente, o el amor es algo que transciende todo lo material o es simplemente otra fuerza que se puede manipular, aunque no queramos admitirlo. Porque el fin de la obra se puede interpretar en dos maneras, la rechaza del absoluto es destacado en la obra. En fin, Los intereses creados es muy representativo de su época cultural, y el comentario social que Benavente hace en ella es algo que indudablemente influyó a que la Academia Sueca le premiara con el Premio Nóbel.

Argumento

La obra comienza con la entrada al pueblo por parte de Leandro y Crispín los cuales ven a la ciudad como una forma de hacerse ricos pues Crispín, con sólo su facundia, impone el crédito de Leandro como persona rica, generosa y culta, con la idea de preparar un golpe que consiste en que Leandro enamore a la hija de Polichinela, el hombre más rico de la ciudad, y se case con ella.

Llegados a la ciudad y una vez elaborado el plan, Crispín decide ponerlo en marcha, iniciando en la hostelería donde encontraron al Arlequín y al Capitán los cuales discutían con el hostelero por no querer darles posada, Crispín interviene para de esa forma dos grandes aliados en su plan.

Una vez pasado el problema Leandro toma su papel de todo un caballero de la clase alta, alaba al capitán y a Arlequín. Leandro los invita a comer, todo a cuenta del hostelero, el cual invitaba por haber causado la discusión.

Sucedió que aquellos días Doña Sirena y Colombina preparaban una fiesta pero por motivos económicos no la podían llevar a cabo, pues los cantantes, los chef y el resto de las personas que iban a ayudar en la fiesta le pedían una parte del dinero por adelantado, así que, preocupadas por esto recurren a Arlequín para la música, pero se encuentran que Leandro y Crispín ya lo habían solucionado todo como parte de su plan maestro para enamorar a Silvia, hija del Señor Polichinela.

Una vez iniciada la fiesta llegan Laura y Risela, dos amigas de Doña Sirena, para preguntarle sobre el misterioso embajador y de Venecia o Francia o una persona que viene a buscar esposa para el gran turco.

En el transcurso de la fiesta llega el señor polichinela con su hija y su esposa, Polichinela reconoce a Crispín por lo tanto Crispín decide aconsejar a Polichinela para que este impida el casamiento de Silvia con Leandro, él cual se encontraba bien a gusto con Silvia, de la cual se enamoró de verdad y no falsamente como se había planeado originalmente.

Crispín con sus mentiras había puesto en contra de Polichinela a todo el pueblo, puesto que el había dicho que Polichinela había mandado a matar a Leandro y que este se encontraba mal herido, por lo que Silvia escapó para poder ver a Leandro, ella también se había enamorado perdidamente de él.

Polichinela se da cuenta de lo que trama Crispín, pero no puede escaparse de las redes que éste le ha tendido. Al final le atrapan con la ayuda de todos los acreedores quienes, convencidos por Crispín, ven en la boda de los dos jóvenes la única solución para recuperar su dinero. Hasta la Justicia se verá remunerada por esta solución pragmática, aunque fraudulenta, propuesta por Crispín. La solución, que es inmoral, es aceptada por todos y tolerada por el público ya que Polichinela, cuya conducta ha sido ruin, se hace merecedor de este castigo. Su hija está genuinamente enamorada de Leandro, éste ha demostrado tener buenos principios ya que le dijo toda la verdad de lo que había ocurrido y porque había hecho tal cosa, y Crispín promete retirarse de la ciudad. No hay, pues, víctimas, excepto la que, ya hemos visto, es merecedora de un castigo por sus crímenes anteriores. Además, todo quedará justificado por el amor y Crispín, por aquello de que "ladrón que roba a ladrón, tiene cien días de perdón."