La casada infiel; Federico García Lorca

Literatura española contemporánea. Generación del 27. Teatro lorquiano. Argumento y tema

  • Enviado por: Tomás Espinoza
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 4 páginas
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NUESTRA OPINIÓN

En mi opinión muy personal, Federico García Lorca, tenía una gran habilidad para la composición de cualquier cosa que se le ocurriera.

Siempre tuvo algo de que hablar, aunque le interesaba que los lectores y observadores de sus obras, tuvieran en sus manos un conocimiento mas “natural” de las situaciones que en ese tiempo, y aún hoy, son muy controberciales.

Su vida, él la considera, como vida simple y llena de cosas de las de que hablar.

Comenzando por su niñez, fue alguien retraído y callado. La mayor parte de su juventud, la vivió tratando de cultivarse haciendo que su familia se sintiera orgullosa de él. Siendo un gitano, gustaba mucho de tocar música popular de su pueblo, tanto que escribió poemas y conferencias acerca del “cante jondo”.

En lo personal, ese tipo de música, me agrada.

En sí, vivió con la convicción de expresarse sin preocupaciones de ningún tipo, siendo fiel seguidor de éste derecho, y apoyando a la masa popular.

Fue por esto último lo que lo llevó a la tumba; sólo por defender sus convicciones, expresarse como el lo deseaba y que el gobierno lo juzgase de un peligroso homosexual contra la República.

Parece como sí no tuvieran con quién demostrar lo que “pasaría” sí siguieran con la revolución.

Una muerte muy controbercial, pues parece ser que los soldados que lo fusilaron, no quisieran hacerlo.

Por el aspecto de su obra, el contenido es muy profundo tocando temas que hoy en día son de interés general.

Observando los grandes logros que alcanzó con sus obras, tanto teatrales como poéticas, me enfoco en la opinión de la obra a estudio: “La Casada infiel”.

EXPLICACIÓN

“LA CASADA INFIEL”

En esta obra hace gala de su gran capacidad metafórica y creatividad descriptiva; una gran caballerosidad para no caer en lo vulgar, pero con un sentido erótico, que pocos alcanzarían.

Es ésta característica la que hace, al menos a mi me ocasionó esto, que pareciera que el no fue el que lo realizaba, pues tiene un magnífico control del ya mencionado erotismo cauteloso y discreto, que en ese momento gobernaba en la rivera del río.

Por otra parte muestra un poco de desilusión en el momento que se entera que la joven era casada, y al mismo tiempo expresa un cierto tipo de temor. Pienso yo que se debe a que sí su marido se enterase de lo sucedido, inmediatamente lo buscaría para borrarlo de la faz de la Tierra.

Habla también de la noche de Santiago. Pienso que si él vivió esta situación en persona y en ese momento se celebraba la fiesta a Santiago Apóstol, por supuesto, en la ciudad de Santiago de Compostela; tuvo esta magnífica experiencia, sí no me equivoco, en su segundo viaje universitario.

En cierto momento, como que hace una pausa para admirar y describir lo bello del momento. Habla de la luna, que en este caso no se encontraba; de las estrellas, los árboles y la vegetación del lugar, despreciando el ruido del Pueblo a lo lejos.

Comenta poco después que se encontraban cerca del río, y que hizo un “hoyo en el limo”. Este detalle se puede explicar porque su padre, campesino, se le habría enseñado o lo habría aprendido en su ciudad natal; el fenómeno es: que ya pasado el crepúsculo, comienza a refrescar, y es debajo del limo, en donde se encuentra una temperatura tibia y acogedora.

Se deduce pues, que por caballero, le preocupaba la joven. Aunque es casi imposible de concebir, puesto que si alguno de nosotros pasase por situación parecida, no se estaría preocupando por la temperatura ambiental.

De una parte de esta obra, se puede apreciar la calidad descriptiva del autor, pues habla de las vestiduras tanto de ella, como de él. Describe case exactamente lo que traían puesto, y regresando a uno de los comentarios anteriores, ¡¿quién iba a poner atención en algo que a tan poca luz era tan difícil de apreciar?!.

Continuando con el análisis, él desprecia una cosa, las caracolas, pues no igualaban en fineza, a la del cutis de la joven.

Enseguida de esto, describe de una manera realista pero a la vez romántica, el acto que los acogía aquella noche.

Después de la breve reseña que nos da el autor de la experiencia tan maravillosa, encontramos de nuevo el sentir del gitano, pues por esta razón, habría de callar las palabras expresadas por la joven.

Poco después haciendo referencia de nueva cuenta, el espíritu de gitano que lleva en la sangre, el autor describe como un gesto de buena fe, el darle a la joven un costurero grande de raso pajizo; como sí sintiera una deuda con la jovencita.

Ya para finalizar, el autor culmina la obra con la remembranza de que la joven tenía marido, pero a él le mintió, diciéndole que era mozuela. Con esto trata de expresar un acierta inconformidad o el deseo de reclamo hacia ella, pero, otra vez lo gitano le gana, y decide dejarla ir y tomar lo que pasó, como una experiencia maravillosa de la que era digna de recordarse através de un poema.

Para concluir con el análisis y la crítica, me pareció una excelente creación, pues como ya lo mencioné, maneja el erotismo y el romanticismo de una manera elegante, caballerosa y detallista; desde mi parecer, como se debe tomar cualquier tipo de situación parecida, pues la damas, se merecen eso y más.