José M. Balmaceda

Chile. Guerra Civil 1891. Historia chilena. Política chilena. Vida. Políticos chilenos

  • Enviado por: Rubén Valdebenito
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 7 páginas
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Introducción

En este escrito se pretenderá revivir la historia de nuestro país dentro de una época marcada por acontecimientos imborrables de la memoria chilena, que corresponde al periodo presidencial de don José Manuel Balmaceda Fernández, hijo del senador Manuel José de Balmaceda y de Encarnación Fernández. Este personaje histórico comenzó a ejercer cargos políticos desde mucho antes de haber sido elegido presidente; su carrera en el gobierno comenzó como por ejemplo con: Manuel Montt, Aníbal Pinto y Domingo Santa María, todos estos presidentes de chile. A continuación se enfardará un bagaje de información relacionada a Balmaceda como también a la crisis política de 1891 o también conocida con el nombre de “Guerra Civil de 1891”. Además de todo lo anterior, se suma la existencia de una opinión personal acerca del gobierno de Balmaceda, elaborada por el autor de este informe.

Desarrollo

José M. Balmaceda fue proclamado presidente de la República de Chile en Enero de 1886 en Valparaíso. Recibió el apoyo de los partidos: Nacional, Liberal y una fracción del Radical, lo que le permitió contar con una fuerte mayoría política, resultando electo el 15 de junio de ese año. Como sucesor de Domingo Santa María, Balmaceda subió al poder en medio de una estrepitosa tempestad política, que se expresaba en violentos escenarios de lucha parlamentaria. En lo que se refiere a su proyecto de gobierno, los ideales que lo componían fueron más bien planteados en sus sueños que en la realidad, y que su intento por realizar parte de estos lo conduciría a una catástrofe. Dentro de los principales postulados de Balmaceda al iniciar su gobierno fueron:

  • Desarrollo económico del país, mediante un grandioso plan de obras públicas, que incluyen ferrocarriles, escuelas, alcantarillados, caminos, hospitales, cárceles, etc.

  • Terminar con el monopolio del salitre, convirtiendo esta riqueza pasajera en riqueza estable (según su plan, dotando al país de obras y educándolo).

  • Armonía entre la iglesia y el gobierno, terminando con las luchas teológicas.

  • Y la principal, y tal vez más desgraciada para Balmaceda, de sus ambiciones era de unir al Liberalismo en una sola gran familia (hasta el momento dividido en liberales de gobierno, disidentes o luminarias y radical).

  • También se cuenta la liberación de los derechos de importación de maquinaria y herramientas industriales, para así fomentar la manufactura nacional.

  • La ampliación del derecho de sufragio.

  • En el plano de la educación, contemplaba la reforma a la ley de Instrucción Secundaria y la Universitaria, sobre la base de la participación de docentes, y aumento de la construcción de escuelas públicas.

Pero en realidad Balmaceda durante su mandato (1886-1891) pudo concretar parte de su proyecto de gobierno, dentro de los cuales se mencionaran a continuación:

  • Reestablecimiento de la relaciones con el Vaticano.

  • Canalización del río Mapocho para prevenir las inundaciones.

  • Creación del Ministerio de Obras Públicas.

  • Construcción de la primera sección del Ferrocarril Trasandino.

  • Construcción del puente sobre el río Biobío y viaducto del Malleco, obras de ingeniería mayor para la época.

  • Aumento sustantivo de establecimientos educacionales y edificios de gobierno.

Por otra parte, debido a los problemas durante la presidencia de Balmaceda, se llevara a cabo una guerra civil, pues en ella se involucró prácticamente a toda la sociedad chilena y tuvo repercusiones profundas en todos los órdenes, la “Guerra Civil de 1891”.

Las causas de la guerra son múltiples y complejas, por lo cual suscitan variadas interpretaciones en cuanto a la importancia de cada una, sin embrago, en esta oportunidad me limitaré a desarrollar una de las distintas visiones.

Durante el gobierno del presidente José Manuel Balmaceda, en 1890, y en medio de fuertes tensiones políticas que enfrentaron al ejecutivo con el parlamento, el Congreso Nacional se negó a aprobar las leyes periódicas que fijaban las fuerzas de mar y tierra así como la Ley de Presupuesto de gastos públicos. El presidente reacciono declarando, en una proclama pública del 7 de Enero de 1891 que, dada la situación de ingobernabilidad producida, se renovaban las mismas leyes sobre esa materia dictadas el año anterior. Los partidos de la oposición respondieron con el Manifiesto de los representantes del Congreso a bordo de la Escuadra, desconociendo las facultades del poder ejecutivo. Balmaceda el 11 de Febrero de 1891, ordena la inmediata clausura del Congreso Nacional. Comenzaba así una guerra civil, que duraría seis meses y costaría la vida a más de 4.000 chilenos, en una población de algo más de dos millones y medio de habitantes.

Los congresistas con el completo apoyo de la Marina, a cargo del capitán de navío Jorge Montt, mientras el Ejército regular, con sus cuatro divisiones de Coquimbo, Valparaíso, Santiago y Concepción, y comandado por el general Estanislao del Canto se mantuvo leal al presidente Balmaceda. La contienda se dio por mar y tierra. Durante los primeros meses el escenario de la guerra fue el norte de Chile donde los congresistas contaban con amplio apoyo. Allí se libraron las batallas de Zapiga, Dolores, Huara, Iquique, Pozo Almonte, Caldera y Calderilla. En agosto, hacia el final de la contienda, las batallas se trasladaron a la zona central. La ciudad de Santiago tampoco se libró de vivir terribles y violentos acontecimientos. El predio de Carlos Walker Martínez, actualmente la comuna de La Florida, fue escenario de la sangrienta muerte de 84 jóvenes antibalmacedistas, conocida como la Masacre de lo Cañas.

La guerra en Chile concitó gran atención en el resto del mundo, convirtiéndose en un foco de atención para la prensa internacional. Los EE.UU apoyaban abiertamente a Balmaceda, mientras Gran Bretaña, no ocultaba sus preferencias por el partido de los revolucionarios. Luego de las batallas de Concón y Placilla, fue evidente el triunfo de las fuerzas congresistas. El presidente Balmaceda reconoció su derrota y dimitió de su cargo el 29 de Agosto de 1891, entregando el mando del país al general Baquedano. Ese mismo día se dio comienzo a un violento saqueo a las residencias de destacados balmacedistas, en la ciudad de Santiago y otras ciudades.

El conflicto de 1891 fue un acontecimiento que involucró a todo el tejido social, generando consecuencias de orden político, económico, social y cultural. Diversos autores han entregado sus interpretaciones acerca de esta guerra. Algunos han visto en la personalidad autoritaria de Balmaceda, el origen de todo el conflicto; otros han buscado explicar este conflicto a partir de la pugna de intereses económicos entre una elite más tradicional, acostumbrada a detentar el poder total; y una nueva oligarquía emergente, más moderna, que junto con Balmaceda buscaba sentar las bases de un Estado Moderno.

En último termino, José Manuel Balmaceda antes de concluir su gobierno, se dirige a nuestro país vecino del otro lado de la cordillera. En la delegación argentina, Balmaceda pensó en entregarse a la junta, pero consideró que le harían indecibles vejaciones para después fusilarlo. Por lo que se suicida al concluir su periodo constitucional, que terminaba el 18 de Septiembre de 1891. Ese día escribe su testamento político, cuyos principales párrafos son:

. “Mi vida pública ha concluido. Debo, por lo mismo, a mis amigos y a mis conciudadanos la palabra íntima de mi experiencia y de mi convencimiento político."

"Mientras subsista en Chile el gobierno parlamentario en el modo y forma en que se ha querido y tal como lo sostiene la revolución triunfante, no habrá libertad electoral ni organización seria y constante en los partidos, ni paz entre los círculos del Congreso.

El triunfo y el sometimiento de los caídos producirán una quietud momentánea; pero antes de mucho renacerán las viejas divisiones, las amarguras y los quebrantos morales para el Jefe del Estado."

'Biografía de José M. Balmaceda'
"Sólo en la organización del Gobierno popular representativo con poderes independientes y responsables y medios fáciles y expeditos para hacer efectiva la responsabilidad, habrá partidos con carácter nacional y derivados de la voluntad de los pueblos, y armonía y respeto entre los poderes fundamentales del Estado."

"El régimen parlamentario ha triunfado en los campos de batalla; pero esta victoria no prevalecerá. O el estudio, el convencimiento y el patriotismo abren camino razonable y tranquilo a la reforma y a la organización del gobierno representativo, o nuevos disturbios y dolorosas perturbaciones habrán de producirse entre los mismos que han hecho la revolución unidos y que mantienen la unión para el afianzamiento del triunfo, pero que al fin concluirán por dividirse y por chocarse. Estas eventualidades están más que en la índole y en el espíritu de los hombres, en la naturaleza de los principios que hoy triunfan y en la fuerza de las cosas."

"Este es el destino de Chile y ojalá que las crueles experiencias del pasado y los sacrificios del presente induzcan la adopción de las reformas que me hagan fructuosa la organización del nuevo Gobierno, seria y estable la constitución de los partidos políticos, libre e independiente la vida y el funcionamiento de los poderes públicos y sosegada y activa la elaboración común del progreso de la República."

"No hay que desesperar de la causa que hemos sostenido ni del porvenir."

"Si nuestra bandera, encarnación del gobierno del pueblo verdaderamente republicano, ha caído plegada y ensangrentada en los campos de batalla, será levantada de nuevo en tiempo no lejano, y con defensores numerosos y más afortunados que nosotros, flameará un día para honra de las instituciones chilenas y para dicha de mi patria, a la cual he amado sobre todas las cosas de la vida.

Cuando ustedes y los amigos me recuerden, crean que mi espíritu, con todos sus más delicados afectos, estará en medio de ustedes”

El pensamiento de este hombre de política, estaba vinculado a la necesidad de un presidente con un fuerte protagonismo en la conducción del gobierno nacional, pero lamentablemente esta idea no coincidía con la ideología liberal vigente, expresada en el Congreso, el que poco a poco fue distanciándose de la propuesta de Balmaceda e intentando someter a sus designios sucesivos gabinetes ministeriales y al propio presidente.

Opinión de la figura de don José Manuel Balmaceda.

Según mi criterio, la figura de don José Manuel Balmaceda, es un modelo digno de copiar, ya que fue un político de ideales beneficiosos para una nación, pero que no pudo concretar, como lo fue el caso del salitre, en donde su idea fundamental era acabar con la injusta acción de que los extranjeros nos lleven nuestras riquezas y que nosotros solo recibamos una mísera porción de los excedentes generados por aquellos. Podríamos comparar a este político, acercándonos más a nuestros tiempos con la figura de Salvador Allende, ambos mandatarios luchaban por ideales comunes, pero también ambos tuvieron un parecido final. Encuentro que es una tamaña mentira nombrar a José Balmaceda como un “dictador”, como muchos redactores de nuestra historia lo suelen llamar, por la razón de que el nunca llego al poder por medios ilícitos, que hubiera llagado al mando supremo en brazos de un motín o una revuelta, sino que el llegó al poder limpiamente a través de una elección presidencial. Este personaje histórico, no es digno de que se manche su nombre, el fue como un valiente servidor a la patria, a tal punto de que dio su vida por darle un mejor porvenir al país, que incluso en su testamento se mantiene fiel a sus principios, y manifiesta su amor a la patria “"Si nuestra bandera, encarnación del gobierno del pueblo verdaderamente republicano, ha caído plegada y ensangrentada en los campos de batalla, será levantada de nuevo en tiempo no lejano, y con defensores numerosos y más afortunados que nosotros, flameará un día para honra de las instituciones chilenas y para dicha de mi patria, a la cual he amado sobre todas las cosas de la vida. Cuando ustedes y los amigos me recuerden, crean que mi espíritu, con todos sus más delicados afectos, estará en medio de ustedes”.

Solo me queda decir que, “un hombre fiel a sus principios vale más que cien hombres”.

Bibliografía

  • www.memoriachilena.cl

  • http://es.wikipedia.org

  • www.educarchile.cl

  • www.historia.uchile.cl

  • Historia y Ciencias Sociales/ 2º Medio/Texto para estudiante/2003-2004

  • Historia de Chile/Texto preuniversitario Cepech/2006

  • Historia Didáctica de Chile de Hernández Blanco.

C.A.T

Colegio Amelia Troncoso

Linares

Historia de Chile

Entre 1886 hasta 1891