Islas utópicas

Literatura filosófica utópica. Simbología. Ciudad perfecta. Sociedad ideal. Libertad. Paraíso. Tomás Moro. Platón

  • Enviado por: Rafael Taisma Ruiz
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 12 páginas
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Índice:

1.- Introducción ------------------------------------------------------------------- pág. 2

2.- Desarrollo ------------------------------------------------------------------- pág.2 - 9

3.- Valoración personal ---------------------------------------------------------- pág. 10-11

4.- Fuentes -------------------------------------------------------------------------- pág. 12

Introducción.

Este trabajo consiste en hacer una relación de un tipo de isla llamada, islas utópicas, ya que para el conocimiento de estas parte la idea de reconocer el papel mítico y fantástico e imaginario de las islas y para ello he consultado una serie de libros de literatura utópica tales como; Utopía, de Tomás Moro, una obra que trata sobre la vida de una isla de ficción; en esta isla, los intereses de los individuos se encuentran subordinados a los de la sociedad como conjunto.

Un segundo texto corresponde al mito de La Atlántida, y según Platón, en la segunda obra y por boca de Critias “... de quien la isla y aquel mar tomaron el nombre de Atlántida”; como también la obra de Tomas Campanella, “La ciudad del sol”, aquí el autor describe la ciudad ideal al igual que la obra de Aldous Huxles, Un mundo feliz, en el que narra la ciudad del futuro, la novela describe un mundo en el que finalmente se han cumplido los peores vaticinios: triunfan los dioses del consumo y la comodidad... y sus habitantes son procreados in vitro a imagen y semejanza de una cadena de montaje... entre otras obras dentro de la literatura utópica, referente como es obvio, al papel de las islas en la mitología.

-Desarrollo.

En primer lugar, al tratase de islas utópicas el trabajo en cuestión, mencionar a priori el concepto de utopía; sería no obstante, una actitud mental que aísla del todo a una sociedad. Son islas como proyección, un conjunto de islas de relatos y obras con características comunes, reconocer las islas como un lugar de proyectación.

Una lectura de isla utópica más antigua o la primera, es sin duda alguna, el mito de la Atlántida, de Platón,un relato de la Edad Antigua, en el que encontramos una isla, que desde mi punto de vista es cierto que es ficción ya que existe varias opiniones al mito.

Un texto de Platón, heredado de su abuelo ( hace 2300 años aprox.), que de acuerdo con la descripción de Platón:”...era una isla en la cual había abundante vegetación ,ríos de agua caliente y fría,...se trataba de una isla muy feraz, en la cual crecían toda clase de alimentos y frutos naturales (...)”

Era una isla con un orden y una organización que la caracterizaba, unos reyes habían formado un imperio grande y maravilloso, que con el tiempo se volvieron codiciosos y dominantes, y de ahí su destrucción, por eso, parto de la idea de que es un relato de isla utópico, en el que Platón hace referencia a la sociedad de entonces, un rechazo. Según una bella metáfora de Mauricio Hauriou, “ la marcha hacia el ideal es como la navegación hacia la estrella, que, aunque inalcanzable, determina y orienta el rumbo sobre las aguas que se surcan”.

Atlántida, se distingue lo proyectivo de lo utópico, pues en lo utópico no se nos propone un ideal a realizar, un horizonte hacia el cual caminemos, una proyección que preceda a nuestra acción, sino una ficción imaginaria cuya realización no nos es propuesta como realizable.

No obstante, la isla imaginaria, Atlántida, pretende desarrollar el modelo de sociedad ideal, justa y perfecta, en la que se conceptualiza el rasgo de insularidad.

Atlántida se extendía más allá de los Pilares de Hércules y era más grande que Libia y África juntas... “ (Tímeo).

El mito de Platón es muy explícito, y ya que éste constituye la principal fuente de información, no conviene dejarlo de lado. Pero tampoco resulta muy cauto ceñirse a él por completo, pues llama la atención que en los mitos griegos, con su enorme riqueza de lugares, personajes y situaciones, no aparezcan nunca ninguna mención de la Atlántida. Debido a ello, podría nacer la sospecha, que no lo dudo a priori, que la fabulosa isla fue un invento de Platón- utopía política del filósofo, llamada a tener una gran trascendencia en la historia de las ideas políticas- y las formas de gobierno de los reyes talantes, basadas en leyes divinas dictadas por Neptuno y que garantizaba la buena marcha de la isla. “ Cada uno de los diez reyes imperaba sobre los hombres y sobre la mayoría de las leyes en su parte y en su ciudad, y castigaba y mataba a quien quería...” vemos, no obstante, un mantenimiento de las leyes, reguladas por los dioses.

Otra obras de islas utópicas con la misma conceptualizacón de la Atlántida,son: las islas del Sol de Yambulo, la isla Panquea de Evénero, la isla Elixoia o la isla de los hiperbóreos de Hecateo de Abdera o las islas Hespera y Nisa de Diodoro de Mitilene.

El texto de Platón es interpretado hoy día como la primera de las utopías: una alegoría destinada a alabar los méritos del Imperio ateniense, que se encontraba en esa época en decadencia.

Nos encontramos con otra lectura, el mito del Edén, tratándose de una utopía de Dios. La isla de Edén, reconoceremos la realización de un proyecto; el proyecto de la humanidad, el paraíso. Un proyecto para el hombre y la mujer como un subproducto.

Después de crear al hombre con polvo, Dios plantó un jardín paradisíaco al este de Edén, y lo llenó de árboles cuyos frutos eran como joyas radiantes, entre ellos el Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal....Dios puso a Adán allí y le permitió que asistiese a la asamblea divina. ( Génesis II; 8- 14; Ezequiel XXVIII:13).

El mito del jardín refuerza la insularidad, el jardín es una isla y comparte la característica utópica, ya que se proyecta, un jardín ordenado, donde se proyecta la humanidad, ejecución de un proyecto, un lugar aislado y reservado donde no existe contaminación, la insularidad generaliza la pureza del proyecto y la ausencia de corrupciones y recrean un objeto fractal, la idea de paraíso. No existe el concepto de pecado, maldad,... existe riquezas, abundancia,... “Por jardín en lenguaje místico se hace referencia a un lugar de reposo, tranquilidad, paz, frescura, y regocijo espirituales”.( Cardinal Newman, J. Henry).

No obstante, el Edén es el arquetipo de un jardín, paraíso de todos los paraísos y madre de todos los jardines. El Jardín del Edén ha sido dibujado en nuestras mentes como el paraíso perfecto, un lugar anhelado, jardín personal de refugio.

En el siglo XV aparece “ Utopía” la obra de Tomas Moro, en la que expone la ciudad ideal, “Utopía es una republica ideal, más posible históricamente si la política se supedita a la moral, se elimina la propiedad privada, el ejército y la intolerancia, Utopía es utópica no por ser irrealizable, sino por no haber sido cumplida todavía”.

Su relato de isla de ficción llamada así, utopía, en la que los intereses de los individuos se encuentran subordinados a los de la sociedad como conjunto, todos sus habitantes deben desempeñar un trabajo, se practica la enseñanza universal y la tolerancia religiosa y la tierra pertenece a todos. Estas condiciones son comparadas con la sociedad inglesa del momento. Los ciudadano de esta isla desprecian los sistemas monetarios por ser generadores de desigualdades e injusticias sociales, el oro es solo para adornos, y no como intercambio de mercancías, su economías esta basada exclusivamente de la agricultura.

La isla de utopía, es el limite que se ha de hallar presente en nuestra mirada si lo que queremos es construir un mundo en el que todos los males( morales, políticos, religiosos) sean erradicados por completo.

Tomas Moro nos proyecta una isla utópica tal y como el titulo de la obra indica, una isla con un orden y muy organizada en su conjunto,” El agua es conducida desde allí hacía las partes bajeras de la ciudad por diferentes canales de barro cocido,... las calles trazadas oportunamente tanto para la circulación como contra los vientos...”(Moro, Tomas, Utopía. Pág.53. libro II).

Describe unos utopienses ( pobladores de la isla), una comunidad de trabajadores que, gobernados por lo más sabios, actúan con vistas al bien común. En la isla no existe la propiedad privada, sino que todos producen, participan y disfrutan de los bienes, por lo que la miseria y las revueltas y revoluciones asociadas a ella desaparecen, de esto parte la idea de que el mudo las claves dadas son leyes.

El pensamiento de Moro se deja notar en su critica a la sociedad estamental: la división platónica entre guardianes y trabajadores ha de ser suprimidas por una republica en la que todos los hombres, cualquiera que sea su condición y profesión, están obligados a trabajar en vistas al bien común. Esto es posible únicamente si se elimina la propiedad privada.”... la creación de la republica tiene como fin primordial precisamente éste: garantizar a los ciudadanos para la libertad y cultivo del espíritu el máximo de tiempo, cobrándolo de la servidumbre corporal. Pues en esto piensan que estriba la felicidad de la vida.”( Moro, Tomas. Utopía. pág.63. libro II).

Finalmente, es una isla que esta sujeto a un orden inexorable. Los delitos se castigan con la esclavitud, no con la pena de muerte, y el ocio y el vicio se previenen mediante el trabajo y una cultura dirigidos. No hay penosas diferencias sociales, pero la libertad se halla constantemente vigilada para que nadie sobrepase los límites de la corrección moral.

En el siglo XVI, nos encontramos con la obra de Tomasso de Campanella, La Ciudad del Sol, escrita en 1602, una ciudad que sigue un orden, describe la ciudad ideal que ha visitado en unos de sus viajes. La ciudad se encuentra cerca de Taprobana, en una gran llanura situada bajo la línea ecuatorial.

Una ciudad dividida por círculos en los que se encuentra organizada la ciudad.

Genovés: Pues tienen un funcionario encargado de velar por cada una de las virtudes. Así, hay uno al que llaman Libertad; otro, Magnanimidad; un tercero, Castidad e, igualmente existen los denominados Fortaleza, Justicia criminal, Misericordia y otros... no existiendo entre ellos ni el robo, ni el asesinato, ni el esturpo, ni el incesto, ni el adulterio, que tan corrientes son entre nosotros...”(Campanella, Tommasso, La Ciudad del Sol.) .

Para Campanella, la Ciudad del Sol, es la primera utopía que atribuye un papel fundamental a las ciencias naturales. También es la primera que elimina el trabajo esclavo y considera honrosa toda tarea manual, por humilde que parezca. Pero, al igual que en otras sociedades ideales, en la Ciudad del Sol hay poca libertad, existe una uniformidad social, evitando todo tipo de controversias y disidencias, aquí se pretende, en esta ciudad, lograr la unanimidad absoluta, a todo ello viene a que exista igualdad entre los ciudadanos y superación de las clases sociales y la aspiración a una felicidad colectiva en sí.

Otros autores de este siglo, Antonio Francesco Doni, Ludovico Agostini, Johan Valentín Andreae... fue un siglo de cambios radicales en el pensamiento y en la organización social.

En el siglo XVII, las obras era muy somera, y cumplía la única función de servir como excusa en caso de que algún gobernante muy suspicaz (y paciente para leer) decidiera que era muy subversiva. Así pudieron ver la luz obras tales como Descripción del famoso reino de Macaria de Samuel Hartlib, Nueva Solyma de Samuel Gott, La Liga de Ocena de James Harrington. Tal vez la obra más importante, la de Fénelon, Las Aventuras de Telémaco, publicada en 1699, obra redactada con el propósito de servir de ejemplo y guía al futuro soberano. En el libro se narran las aventuras de Telémaco, hijo de Ulises, que recorre el mundo antiguo y da cuenta de las diferentes sociedades que encuentra en su camino,Bética, Salente, Creta, Tiro... y muchas otras islas que van presentándose como diferentes organizaciones político- sociales.

Ya en el siglo XVIII, fue una época de la impugnación, de la protesta formal ante el orden de las cosas. Las utopías perdieron en gran parte su cascarón novelesco y se transformaron en sesudos tratados abstractos acerca de las mejoras a las que deberían someterse el gobierno, la justicia y aun la vestimenta y la alimentación.

Es la época de Rousseau, Morelly, Montesquieu y Diderot.

Obras destacas son; Voyage dÁlcimedón ( Viaje de Alcimedón, 1751) del conde de Martigny, L´le taciturne et líle enjouee( la isla taciturna y la isla enjoyada), también, Descubrimiento de la isla frívola, Abbé Coyer, esta última, un almirante arriba a la isla de los frívolos( franceses) que sólo viven para disfrutar de los placeres, los adornos y las funciones de ópera. Son casi inmateriales y su propio país es tan inconsistente que para arar la tierra se limitan a soplarla.

La mayoría de las obras publicadas como utopías en la época son simples novelas fantásticas que no tienen mayor interés en presentar nuevas ideas o protestar por el estado de las cosas.

Deberíamos mencionar también en esta época la obra de Swift, Jonathan, los viajes de Gulliver, en 1728, el autor se limita a pasear al personaje por una infinidad de islas y reinos extraños sin mayor peso crítico.

En el país de los Houyhnhnms, representa a un tipo de isla utópica,”... dividido por largas hileras de árboles, no plantados, al parecer, sino espontáneamente crecidos, y había abundancia de hierba y varios campos de avena(..) divisé varios animales en un campo, tenían una estructura muy singular y deforme(...) tenían la cabeza y el pecho cubierto de una pelambrera abundante, lacia en unos y rizada en otros; barbas semejantes a las de los machos cabríos y una buena cantidad de pelo a lo largo de sus espaldas y en la parte anterior de sus muslos y piernas; pero el resto de su cuerpo estaba pelado y, por tanto, pude ver que su piel era de color moreno oscuro. Carecían de cola y solían sentarse o andar a cuatro patas(...) El pelo de ambos sexos era de diversos colores: negro, castaño, rojo y amarillo”.( Swift,J. Los viajes de Gulliver. Cuarta parte. Viaje al país de los houyhnhnms. Capitulo I,,págs 140- 141).

Swift no deja de utilizar un tono levemente mordaz y satírico, hasta un poco amargado a veces,que deja entrever su idea de que, aunque se la pueda imaginar, la perfección es inalcanzable.

Las grandes ideas que dominaron la época están representadas en obras utópicas que continúan la tradición de los clásicos y que adaptan las nuevas ideas del género. Montesquieu y Diderot, adhieren las ideas del retorno a la naturaleza y hasta cierto punto de concepto de buen salvaje, tomando como modelo de sus fantasías la primera utopía funcional.

Otra obra es la titulada El naufragio de las islas flotantes o Basilia del célebre Pilpai, 1755, escrita por el enigmático Morelly. Esta obra que describe a un pueblo de isleños inocentes que vive feliz y despreocupándose hasta que sus virtudes son puestas a prueba por un asalto de los Vicios y la mentira unidos, que estropean la felicidad del pueblo consiguiendo que por decreto real se introduzcan la propiedad, el lujo, las artes y la ciencia entre otras porquerías. Felizmente la naturaleza toma partido por los isleños, encadena a todos los vicios, hace desaparecer sus malas obras y un feliz comunismo primitivo rige la isla para siempre, de ahí viene a mostrar la aspiración a una felicidad colectiva de los isleños.

Una época también, en que los relatos fantásticos enlazan con los mitos modernos, todo ello con el descubrimiento del pacifico, se encuentran un mundo distinto, causa en Europa un impacto, donde en estos lugares, islas, no existe el remordimiento, el pecado,...todo es tranquilidad, abundancia, libertad,...

En el siglo XIX, a medida que se imponía el concepto de la lucha de clases y el socialismo perdía confianza en la posibilidad de una fraternidad universal, comenzaron aparecer novelas utópicas que proclamaban la llegada del paraíso a través del socialismo e iban dejando, poco a poco, de lado las antiguas consideraciones éticas y religiosas de la utopía clásica para cerrar sus miras en la problemática social y económica.

Destaca la obra de Jack London, El telón de hierro (1906), relato de las terribles luchas entre socialistas y fascistas, también Anatole France, La isla de los pingüinos(1908),

La ciudad creció y se enriqueció desmesuradamente. Nunca parecían las casas bastante altas; las elevaban más y más, y las construyeron de 30 y 40 pisos, en los que se instalaron escritorios, almacenes, oficinas de banca y sedes de sociedades, y excavaron el suelo cada vez más profundamente para construir bodegas y túneles. Quince millones de hombres trabajaban en la gigantesca ciudad(...)” (France, Anatole.La isla de los pingüinos,1908)., aquí en este fragmento de la obra de France, muestra a unos habitantes de isla subordinados por la codicia, la lujuria...el autor proyecta una ciudad dentro de la isla, capitalista y tecnócrata.

Finalmente, en el siglo XX en adelante, es indudablemente, la época de las utopías negativas, las antiutopías y, en general, del desaliento y la angustia.

Destaca en este periodo, H.G.Wells, sus obras, por una u otra razón, el socialismo fracasa en su intento de llevar la felicidad al pueblo y termina degenerando en dictaduras decadentes, su obra más importante; La máquina del tiempo (1895).

La confianza en la tecnología que imperaba en el siglo anterior pronto desaparece ante los horrores mecánicos de la Gran guerra. La salvación de la humanidad por medio de la tecnología es incompatible con las cortinas de fuego y los vehículos de los campos de batalla en Europa. Las antiutopías mecanicistas florecen: el ejemplo más conocido, es la obra de teatro R.U.R.(1921), del checo Karel Capek, es el inventor de la palabra robot.

En una isla apartada un inventor crea un nuevo tipo de hombres mecánicos que pronto se fabrican por millones y ocupan todos los puestos de trabajo de la Tierra. El inventor, Rossum, continúa perfeccionando sus máquinas hasta que éstas se rebelan y destruyen a la humanidad. “Para ser como los hombres son necesarias las matanzas y la dominación. Lea historia, lea los libros de los humanos. Hay que dominar y asesinar para ser como los hombres. Somos poderosos. Haz que nos multipliquemos y establezcamos un nuevo mundo nuevo. Un mundo sin defectos. Un mundo de igualdad. Canales de un polo al otro. Un nuevo Marte. Hemos leído libros. Hemos estudiado ciencias y artes. Los robots han alcanzado la cultura humana.( R.U.R.)

Vemos bien reflejado como el autor nos presenta esta obra, rechazando la sociedad del momento, el hombre como destructor, el hombre como culpable de todos los males de la humanidad, y con la creación de los robots estaremos en un mundo mejor.

En 1932, aparece Un mundo feliz, de Aldous Huxley, este autor nos muestra en su obra, la desesperación de un inconforme, un ser de clase superior que por error de programación desarrolla un paulatino resentimiento hacia la sociedad industrializada y estática que Huxley augura para dentro de unos 600 años. Este inconforme se enfrenta a una humanidad uniformizada( literalmente, ya que todos visten igual), y mantenida en un estado de constante felicidad mediante la distribución gratuita de una droga embrutecedora, el soma. Las clases sociales no existen, prácticamente no hay actividad individual y todo está enfocado hacia la obtención de la mayor felicidad posible, sin concesiones.”Todo el mundo trabaja para todo el mundo. No podemos de prescindir de nadie....(... ) ... ¡qué divertido sería si no estuviéramos obligados a pensar en la felicidad¡ ( Huxles, Aldous. Un mundo feliz. Pág.89.).

Son claramente los antecesores de algunos elois futuros, seres deshumanizados y sin esperanzas a largo plazo.

-Valoración personal.

Después de lo expuesto en este trabajo he llegado a la conclusión de que el termino de utopía ha sido muy invariable a lo largo de la historia, a lo que se refiere, no obstante, a las lecturas de obras reconociendo el papel fantástico e imaginario de las islas, desde la antigüedad hasta la actualidad.

En un principio las lecturas de mitología en islas venían muy marcadas como islas de proyectación, conjunto de islas de relatos y obras con características comunes, dando por echo el insularismo que se representaba como la perfección, siendo los personajes de los relatos los dioses, donde estos se ven participes de un mundo que las claves dadas son leyes. Todos los grandes mitos no son democráticos sino teocráticos, la idea es que es una utopía totalitaria.

Ya que utopía viene a ser, la sociedad feliz, la pureza, orden y una organización social marcada.

A partir de la obra de Tomas Moro, Utopía, vemos como la mayoría de las obras hasta el siglo XVI, vienen a tener unas características comunes, existe un rechazo a las desigualdades e injusticias, en todas las obras, la economía principal es la agrícola, desprecio del poderío, la lujuria, el vicio...al igual que todas están enmarcadas dentro de un orden y una organización social muy distinta a la de la realidad.

Después de esta viene una etapa de protesta formal ante el orden de las cosas en la que es muy distinto a lo que planteaba Moro, a partir de ahora las lecturas de islas utópicas el tema de referencia viene dado como respuesta al orden social, obras que desfiguran la realidad, criticando la sociedad y a la actuación del hombre, esto a lo que llamamos antiutopía, que es muy diferente a lo planteado anteriormente. Antes se proyectaba la humanidad, se ejecutaba un proyecto, un lugar aislado donde no existe el pecado, la maldad...ahora se critica en las obras de utopías la humanidad. Ya que las sociedades futuras con las que nos vemos confrontados en estas obras son sociedades terriblemente violentas, la libertad no existe, la angustia es la sensación predominante, las condiciones de vida son tristes y hasta miserables.

Desde mi punto de vista he llegado a reconocer con la lectura de una serie de libros el papel mítico y fantástico de las islas en la mitología, y he llegado a la conclusión después de varias lecturas de que una utopía no constituye una representación de la vida en la que uno tiene que vivir día con día, sino un conjunto de imágenes e ideas que a veces suenan bonitas, aunque a veces también parecen algo extrañas e incluso grotescas.

En una isla utópica, aparecen elementos que hablan de una sociedad en la que la vida es agradable para todos, de la convivencia fraterna, del país de la vida feliz, de la vida en abundancia, de la vida “como debe ser”, sólo que en un lugar distante.

Una isla donde reina la comunidad de los bienes, donde nadie posee nada exclusivamente para sí, donde por consiguiente tampoco hay estratos ni clases sociales ni los graves y violentos conflictos sociales que se conocen en el mundo real. No es, por así decirlo, el paraíso, como cualquier sociedad, pero hay conflictos, pero no hay oposición antagónica entre grupos sociales, no hay competencia desenfrenada para alcanzar poder o riqueza, tampoco hay, en consecuencia, explotación ni opresión. El fin principal de la vida de los humanos en este tipo de isla es, la felicidad, el placer o, como también se podría decir, la buena vida.

-Fuentes:

. Texto de la Atlántida (Platón) www.ociojoven.com/atlántida

. Texto del Jardín de Edén

. Martinez, Marco,(1992): Canarias en la mitología. Centro de Cultura popular canaria- Cabildo Insular de Tenerife

. Moro, Tomás. Utopía (1973). Ed.Tecnos. Traducción de Emilio garcía Estébanez.

.Campanella, Tomaso. La Ciudad del Sol (1972) Ed. Aguiar

.´Vargas Llosa, Mario .La guerra del fin del mundo.(1981). Barcelona; Seix Barral

.Huxley, Aldous. Un mundo feliz.( 1998). Ed. Plaza & Janes. Ave Fénix.

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