Ilíada; Homero

Literatura antigua universal. Letras griegas. Épica. Poemas épicos. Argumento. Personajes. Técnica lírica

  • Enviado por: Ana Mª González
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 8 páginas
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El primer documento de la literatura griega lo constituyen los poemas homéricos (s. VIII a.C.). Se trata de la poesía épica o narrativa, la llamada epopeya, que en el s. VII deja de ser cantada para recitarse sin acompañamiento musical, siendo marcado el ritmo por un bastón. El rapsoda se aprendía un texto, que estaba fijado por escrito, de memoria e iba introduciendo cambios o supresiones. (Antes del s. VII los aedos iban improvisando con ayuda de fórmulas siguiendo las líneas generales del argumento).

Homero.

Sobre su vida hay varias versiones. Unas lo hacen originario de Esmirna, otras de Quíos, isla en la que existió una familia de rapsodos profesionales, los llamados homéridas. Según la leyenda, Homero fue un rapsoda ambulante, ciego y pobre que iba de ciudad en ciudad recitando. Es muy probable que existiese hacia el s. VIII en la región de Quíos y Esmirna un poeta llamado Homero, per no se sabe si verdaderamente existió y si fue o no el autor de la Ilíada y la Odisea.

La obra de Homero está constituida por dos poemas mayores, La Ilíada y La Odisea, dos poemas menores, Margites y Batrocomiomaquia, y otras obras de menor importancia: Kércopes, Psaromaquia, Cabra siete veces trasquilada, Canto del mirlo, Foceidal, El Horno, La canción del mendigo,...

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La Ilíada

Resumen del CANTO XXII:

Los troyanos se refugian en la ciudad y Héctor, desoyendo las súplicas de sus padres, espera ante las puertas a Aquieles, del que huye cuando lo ve llegar. Comienza una persecusión hasta que Atenea le pone fin adoptando la forma Deifobo, hermano de Héctor y lo convence para que se enfrente a Aquiles. Cuando la diosa desaparece, Héctor se da cuenta del engaño y realiza que ha llegado para él la hora de la muerte. Antes de abandonar el mundo suplica a Aquiles que deje su cuerpo intacto y, al darse cuenta que el odio de su contrario hará que se vengue de la forma más cruel, le predice su muerte por la mano de Paris.

PERSONAJES INDIVIDUALES del CANTO XXII:

Aquiles: El Peleida.

Está enfurecido por la muerte de su mejor amigo, Patroclo. Airado, decide vengar esta muerte lleno de optimismo. Está totalmente decidido y no ztenrá compasión con el cadáver de su enemigo.

Héctor: Hijo de Príamo, rey de Troya, y Hécuba. Se le aparece su hermano Deifobo y lo convence para que se enfrente a Aquiles. Muere en la lucha. Antes de morir predice a Aquiles.

Atenea: La Tritogenia.

Apoya a Aquiles. Convence a su padres, Zeus, de que para Héctor llegó la hora de morir. Consigue que éste se enfrente a su enemigo. En la lucha apoya a su protegido, Aquiles.

Zeus:

Apoya a Héctor pero Atenea exige la muerte de éste y Zeus se ve obligado a reconocer que a Héctor se le acabó el tiempo y permite que Atenea descienda del Olimpo para ayudar a Aquiles.

Febo Apolo:

Apoya a Héctor pero tiene que ver cómo Atenea desciende para acabar con la vida de Héctor, sin que él pueda hacer algo, pues el destino tiene que cumplirse.

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Resumen del CANTO XXIII:

Aquiles y los demás aqueos lloraron en honor a Patroclo, a quien había matado Héctor, y guiaron los caballos tres veces en torno al cadáver. Tras el banquete fúnebre, Aquiles va a la tienda de Agamenón y asiste a una comida. Después se retira a la orilla del mar y se queda dormido. En el sueño se le aparece el alma de Patroclo, quien le predice la muerte del Peleida y pide que los huesos de ambos permanezcan juntos en la urna de oro que la madre de Aquiles le dio a su hijo. Se dispone todo para la pira en la que arderá el cuerpo de Patroclo y también serán arrojados al fuego cuatro de sus mejores caballos, dos de los perros más queridos y doce jóvenes troyanos prisioneros. La pira arde toda la noche y es apagada por la mañana con vino. Los huesos de Patroclo se ponen en una urna de oro y se eleva un mausoleo. Los funerales se terminan con la celebración de juegos en honor del difunto.

PERSONAJES INDIVIDUALES del CANTO XXIII

Aquiles:

Ya no está airado; ahora está triste por la muerte de su amigo y preocupado por el funeral. El alma de Patroclo: Se le aparece a Aquiles en la playa mientras este dormía para predecirle su muerte y para pedirle que sus huesos permanezcannjuntos cuando ambos estén muertos. Esta preocupado, pues por un lado quiere descansar en paz y por otro quiere asegurarse que en la muerte sigue junto a su amigo.

Agamenón:

Es un rey, amigo de Aquiles. Lamenta la muerte de Patroclo, apoya a Aquiles que está bajo de ánimos.

DIOSES: Afrodita:Diosa que protege a Héctor, incluso después de su muerte; mantenía a los perros alejados de su cadáver. Febo Apolo: También apoyaba a Héctor y protegió su cadáver.

Bóreas, Zéfiro e Iris:

Vientos. Aquiles ruega a ellos para que avivan el fuego que ha de consumir la hoguera en la que yace Patroclo prometiéndoles ricos sacrificios. Iris llama a los vientos.

Héroes que participan en los juegos:

Ulises, Menelao, Antiloco, Áyax, Diomedes, Polipetes, Meriones,...

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PERSONAJES COLECTIVOS Y ESCENAS TÍPICAS:

MORTALES

troyanos: habitantes de Troya o Ilios. A este grupo pertenece Héctor

aqueos: Se trata de los griegos. Llegaron a Troya para recuperar a Helena.

Escenas típicas son los sacrificios para ganarse el favor de los dioses. También llaman la tención los juegos en honosr de los difuntos

DIOSES: participan en los cambates potegiento a un pueblo u otro.

Los inmortales participan e intervienen como un guerrero más en el combate inclinándose a favor de sus guerreros favoritos a los que apoyan yprotegen.

ESCENARIOS:

Héctor aguarda a Aquiles delante de las puertas de Troya, que se pueden divisar por los ciudadanos troyanos desde el interior de la ciudad.

Cuando aparece Aquiles, el valor abandona a Héctor y huye a lo largo de las murallas de la ciudad, a las que llegan pasando por una colina y una higuera, cruzando el camino. Llegan a un río. Los dos guerreros rodean la ciudad uno persiguiendo y el otro siendo perseguido.

Desde el Olimpo los dioses observan cómo se va desarrollando la guerra, bajando al encuentro de los guerreros cuando éstos necesitan su ayuda.

Hay una escena en la playa : es cuando el alma de Patroclo se le aparece a Aquiles, que se había dormido en la orilla.

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ESTILO:

Epítetos

- Peleida/Aquiles de los pies veloces

- Héctor, domador de caballos

- Atenea, la de los ojos claros

- Héctor, insaciable de combates

- Héctor, príncipe de pueblos

- Aquiles, semejante a los dioses

- Zeus, que amontona las nubes

- Eos, la del peplo color de azafrán

Fórmulas

- Y cuando reapareció la estrella matutina, mensajera de la luz...

- Y cuando se extendió sobre el mar Eos, la del peplo color de azafrán

- Habló así, y...

Símiles (comparaciones)

- ...le divisó corriendo la llanura y resplandeciente cual la estrella canicular...

- Como en espera de que se aproxime un hombre, ante su guarida se retuerce

con horribles ojos un dragón de la montaña alimentado de hierbas

venenosas y poseído de rabia, así permanecía Héctor sin retroceder y lleno

de un firme valor.

- Y resplandecía el bronce, semejante al relámpago, o al fuego ardiente, o a

Helios cuando se levanta.

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- Como en las mantañas el gavilán, que es la más veloz de las aves, persigue a

una paloma temblorosa que huye con vuelo oblicuo, y la acosa con agudos

gritos, deseando darle alcance y cogerla, así precipitábase Aquiles, y Héctor,

tembloroso, huía ante él,...

- ...donde manan las dos fuentes del Scamandro caudaloso. Y corre tibia una, y

de ella se exhala humo como de un gran fuego; y se filtra otra durante el

estío, fría cual la nieve, o el duro cristal del agua.

- Cual dos caballos que en los juegos funerarios de un guerreo se lanzasen

velozmente para alcanzar la meta y lograr un premio magnífico, trípode o

mujer, tres veces con sus pies veloces dieron la vuelta a la ciudad de

Príamo,...

- Y en tanto, el veloz Aquiles acosaba sin cesar a Héctor, como en las montañas

acosa un perro al corzo o a una cierva.

- Como durante un sueño se persigue a un hombre que huye, sin que se pueda

dar alcance ni pueda él escapar, así uno no podía coger a su enemigo ni

escaparse éste.

- Por lo mismo que no hay alianzas entre los leones y los Homers, y los lobos y

los corderos, lejos de ponerse de acuerdo, se odian siempre, por lo mismo,

me es imposible dejar de odiarte.

- ...se arrojó sobre Aquiles, semejante al águila que, sosteniéndose en las

alturas, desciende al llano por entre las nubes sombrías para coger la débil

oveja o la liebre tímida.

- Cual en medio de los astros de la noche se alza Héspero, la más bella de las

estrellas uránicas, así resplandecía el relámpago de la punta de bronce...

- ...y de su morada salió, semejante a una bacante

- Tan cerca como la lanzadera está del pecho de una mujer que la maneja

hábilmente cuando hacia sí tira del hilo, estaba próximo Ulises a Áyax,...

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VALORACIÓN PERSONAL

Desde la existencia de la humanidad rendimos culto a seres superiores. A diferencia de nuestra cultura monoteísta, los griegos creían en muchos dioses. Éstos tenían las mismas características que los humanos; tenían sentimientos, vicios, preocupaciones, problemas, enfrentamientos, etc. Se diferenciaban de los humanos por su inmortalidad, su perfección física y por tener poderes. Sí se interrelacionaban los dioses y los mortales; los dioses participaron en las batallas de la guerra de Troya pero también hay leyendas acerca de relaciones sentimentales entre dioses y mortales que sirvieron para dar un origen divino a muchas monarquías. Caben destacar también las personificaciones de las fuerzas de la naturaleza y de los sentimientos. En cuanto a las ofrendas que se dedicaban a las divinidades, también hay diferencias, puesto que hoy en día ni sacrificamos personas, ni animales. Pero las promesas y otros actos similares que se realizan actualmente tienen el mismo fin que entonces, ganarse el favor de los dioses para que les ayudaran aunque creyeran firmemente en el destino y estaban convencidos de que se iba a cumplir sin poder evitarlo por ningún medio.

Tanto acerca de la religión. Encuanto a la mentalidad de los aqueos y los troyanos era similar pues tanto unos como otros mostraban sus sentimientos de tristeza y desesperación al morir sus héroes, sin avergonzarse de ello. Más tarde el perfil ideal helénico sería el de mostrarse desigual sin dar a conocer sus pensamientos y sentimientos. Esta forma de actuar es la más acorde con nuestra mentalidad.

Personalmente, me cuesta aceptar la figura de Héctor. Cuanto más se va acercando a la muerte menos parece ser un héroe. Se convierte en un personaje inseguro que duda y se culpa de la desgracia de su pueblo por no haber actuado como le aconsejó Polidamas. Por eso mismo se siente obligado a aguardar a Aquiles delante de las puertas y no refugiarse en la ciudad como un cobarde. En el último momento se plantea incluso actuar como un traidor pactando con el enemigo pero a la hora de la verdad huye y si no viene a ser por el engaño de Atenea, Aquiles lo hubiera matado <<cual a una mujer>>. No me parece que actuó como un héroe sino como un desesperado en un último intento para defender su fama como héroe, pero sí se puede considerar un acto valiente en cierto sentido enfrentarse a su destino, pues é sabía lo que le aguardaba y que su muerte iba a ser indigna de un héroe.

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la

Ilíada

Ana María González Moreno

BH 2°B