Historia universal en los siglos XX y XXI

Conflictos balcánicos. Conflicto arabe israelí. Colonialismos

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Análisis

El primer punto a comparar corresponde al tema de:

La Economía Mundial.

- Comienzos del siglo XX

La primera guerra mundial (1914- 1918) a causa de perdidas de vidas humanas y de riquezas, produjo un completo trastorno en las condiciones de vida de la humanidad. Dejó al mundo en un estado de permanente de crisis y de inestabilidad.

Desorganización económica

La necesidad de ganar la guerra obligó a los hombres de todos los países a intensificar sus estudios y sus trabajos en el sentido de aumentar la eficacia de la aviación y del armamento, así como de las maquinarias industriales y agrícolas. Como por ejemplo, los alemanes, al verse bloqueados, inventaron el salitre sintético. Todo esto trajo un gran proceso de la industria.

Muchos países no europeos se acostumbraron durante la guerra a vivir sin las importaciones de los productos industriales de Europa convirtiéndose en grandes potencias industriales capaces de sobrepasar la producción del antiguo continente: dominios británicos y Japón.

Las nuevas técnicas industriales requirieron inmensos capitales de que solo podían disponer gigantescos trusts (asociaciones que crearon los grandes capitalistas para intentar “anular” toda competencia y monopolizar la venta de un producto). Estas asociaciones se agrupan a su vez en verdaderas asociaciones internacionales que imponían sus precios y suprimían la libre competencia. Los gobiernos, que no podían permanecer indiferentes ante esta situación, tuvieron que multiplicar sus intervenciones en la economía, lo que constituye la negación del sistema económico liberal hasta entonces dominante.

Se suceden las crisis económicas y financieras. Los gastos de guerra provocaron una enorme inflación que desvalorizó la moneda y favoreció la especulación y el encarecimiento de la vida. La cesantía y el subconsumo tomaron caracteres catastróficos.

Al finalizar la I Guerra Mundial, Estados Unidos era la potencia económica más grande del mundo porque se convirtió, durante la guerra, en el gran proveedor de los aliados de la Triple Entente ( Gran Bretaña, Rusia, Francia). Por lo que se vio obligado a apoyarlos durante la última parte de la guerra, para que así los países endeudados pudieran devolverles el “préstamo”.

Junto con Estados Unidos, Japón se convirtió también en una gran potencia. Esto significó la pérdida definitiva de la hegemonía europea en el terreno económico.

- Actualidad.

El sistema monetario del capitalismo se encuentra en estado de crisis crónica cuyas manifestaciones externas más importantes son la siguientes:

- El permanente desequilibrio de las balanzas de pago.

  • La creciente inestabilidad de las divisas ínter capitalistas, que surgen de los problemas en las cotizaciones de las monedas.

  • Las bruscas oscilaciones de las acciones, de los valores y de los bonos en las bolsas de comercio de los distintos centros financieros del mundo.

  • El aumento de los desacuerdos entre Estados Unidos, la Unión Europea y el Japón.

  • El empeoramiento de la situación financiera de los países n desarrollo.

  • Las contradicciones entre los países desarrollados y los países en vías de desarrollo y los problemas derivados de endeudamiento exterior en estos últimos.

La expresión política de esta crisis es el desesperado intento por parte de los países capitalistas desarrollados de mantener en pie su economía, la aparición de métodos de regulación estatal o de reclamos a que el estado ayude a mitigar los efectos de la crisis, las guerras comerciales entre los distintos bloques mundiales y entre los países miembros, la capacidad restringida del consumo de la población y una explotación brutal de los trabajadores.

Los elementos que complementan esta crisis son: El peligro a que crezca la inflación, problemas con el abastecimiento de las materias y recursos energéticos (como el petróleo, gas y carbón), los problemas ecológicos y del medio ambiente. En suma, lo que está en juego es una lucha por la defensa de los mercados que supieron conseguir y por la conquista de otros nuevos. Esta lucha por los mercado ha sido una constante histórica en el capitalismo, pues es de una necesidad imprescindible para su desenvolvimiento presente y futuro, mantener y poder ampliar sus zonas de influencia, aún bajo las crisis más duras y no solo a escala nacional sino también a escala internacional.

Los cambios que ha sufrido el capitalismo y modificación provocada por los bruscos cambios políticos en el mundo inciden cómo habrá que plantearse las relaciones económicas entre los países desarrollados que siguen concentrando su poder y riqueza y los países endeudados que solo reciben hambre, miserias y algunos están en guerras civiles terriblemente destructoras.

En las condiciones actuales de la situación internacional muy complicada, la causa principal de la crisis económica - financiera reside en el constante saqueo a los países subdesarrollados por las multinacionales y la banca mundial que las sostiene. Nos compran productos a precios bajos y obtienen fabulosas ganancias al controlar y dominar las economías de los países más pobres, al mismo tiempo que reciben millones de dólares provenientes de los intereses de una deuda externa que nunca para de crecer. Ningún país está en condiciones de amortizar la totalidad de dichas deudas ni pagar sus intereses por la obtención de recursos genuinos a través de la recaudación de impuestos y mediante la exportación de mercancías a los países desarrollados. Estos, a su vez, impiden la entrada de productos de los países subdesarrollados, imponen barreras arancelarias, establecen cupos, fijan cuotas, aplican políticas de subsidios a sus producciones. Además, hay una enorme competencia con los países desarrollados quienes gracias a su poder e influencia determinan los precios de las mercancías exportables y la parte del mercado que les corresponde.

El deterioro de la situación interna de los países se manifiesta en : caída de sueldos, disminución de la actividad económica, cierre de empresas, aumento del desempleo, reducción de exportaciones y del consumo interno de los habitantes.

El crecimiento beneficia a unos pocos grupos privilegiados que tienen las privatizaciones de las empresas públicas y una serie de grandes negocios que dejan grandes ganancias.

El segundo punto a comparar corresponde a :

Problemas en la zona de los Balcanes.

Para una clara idea de la ubicación del territorio denominado "Balcanes", debemos decir que esta zona es la más oriental de las penínsulas mediterráneas del sur de Europa, limitadas al este con los mares Negro y Mármara, al sudeste y sur con el mar Egeo y al oeste con el Adriático y Jónico, su extensión es de unos 510.000 Km. cuadrados.

- Comienzos del siglo XX.

Los conflictos en los Balcanes se remontan a la Edad Media, por ello debemos exponer que estos pueblos sufrieron incursiones de pueblos de diversas índoles. Perteneció al Imperio Bizantino y a los turcos otomanos.

En 1814 el imperio Otomano conservaba teóricamente toda su integridad territorial. En 1878 (luego de la guerra Ruso- Turca) Rumania, Serbia y Montenegro, obtiene la independencia.

En 1912 Serbia recupera el control de la provincia de Kosovo cuando junto a otros estado dependientes en los Balcanes se unieron para expulsar a los turcos de las regiones europeas que aun dominaban. Para los serbios de Kosovo la llegada de un ejército de su propia etnia fue liberadora, lo cual para los albaneses representó una ocupación, seguida de expulsiones y masacres

Luego de esta primera guerra en los Balcanes, y tras la realización del acuerdo de paz en Londres, en que se dividieron las tierras ocupadas por los turcos, entre los estados balcánicos; dio como resultado la inconformidad de los serbios al tratado en virtud a que ellos pretendían a Albania para poder tener salida al mar, los austriacos con apoyo alemán y británico, por su parte insistieron en que Albania debía quedar como estado independiente.

Los búlgaros también quedaron insatisfechos, habían pretendido recibir Macedonia, pero la mayor parte de ésta fue otorgada a Serbia, desencadenando una segunda guerra balcánica (1913). Bulgaria atacó a Serbia; Grecia, Rumania y Turquía apoyaron a Serbia. Los búlgaros fueron vencidos y por el tratado de Bucarest perdieron casi todo el territorio que habían ganado en la primera guerra.

De estos conflictos observamos que Serbia salió favorecida, crecimiento que Austria Hungría estaba decidida a detener, es así que quedarán resentidas las relaciones entre ambos agravándose tras el asesinato del Archiduque austriaco Francisco Fernando en Sarajevo, capital de Bosnia, el 28 de junio de 1914, muerto por un terrorista serbio.

Luego de esto, el gobierno Austro Húngaro culpó a Serbia y contando con el apoyo alemán, le declara la guerra, activándose una serie de alianzas que dieron paso a la primera Guerra Mundial, interviniendo en forma casi espontánea Rusia apoyando a Serbia, Alemania al gobierno Austro Húngaro sumándose en contra de estos últimos Francia e Inglaterra.

Tras la caída del imperio Otomano en 1918, y al final de la primera Guerra Mundial, quedó integrado el llamado Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, que en 1929 pasa a llamarse Yugoslavia.

Actualidad

Queremos introducir los problemas actuales remontándonos a lo sucedido al término de la segunde Guerra Mundial, en donde fue reconocida como la República Socialista Federativa de Yugoslavia el conjunto integrado por seis repúblicas; Bosnia y Herzegovina, Croacia, Eslovenia, Macedonia, Montenegro y Serbia con dos provincias autónomas; Kosovo y Vaivodina.

En 1945 estalla el primer conflicto en Kosovo porque los Albaneses combaten con los servios por la ocupación de la región. El dictador Tito impone un estado de sitio que duró hasta 1966.

En 1989 los antagonismos étnicos comienzan a dividir Yugoslavia, el líder serbio Milosevic decide despojar de autonomía a los kosovares, Yugoslavia envía tropas y tanques.

En 1990 legisladores de etnia Albanesa declaran a Kosovo provincia independiente de Serbia, Belgrado disuelve la asamblea y el gobierno de Kosovo. En 1991 Yugoslavia comenzó a fragmentarse tras la caída de los regímenes comunistas de Europa Oriental; Serbia intentó mantener la federación unida para mantener su posición dominante y proteger a las minorías serbias en otras repúblicas. A mediados de 1991 estalló la guerra civil en la que Serbia apoyó a los serbocroatas y servo bosnios que perseguían la creación de la “Gran Serbia”. Tras los largos fracasos en noviembre este país y Croacia firmaron un alto del fuego, sin embargo, los serbios siguieron prestando apoyo a los serbocroatas.

A fines de 1992 se completó la separación de las cuatro repúblicas que formaban parte de Yugoslavia: Croacia, Bosnia y Herzegovina, Eslovenia, mientras que Macedonia, que también había proclamado su independencia, tuvo que esperar hasta el próximo año (pendiente por la disputa que en ese minuto tenía con Grecia por su nombre).

El 27 de mayo de 1992, los dirigentes nacionalistas albaneses de Kosovo, organizaron unas elecciones para una asamblea local. La alianza democrática de Kosovo triunfó, y la nueva asamblea inmediatamente declaró la fundación de la República de Kosovo, con Ibrahim Rugoba como presidente. Sin embargo los enfrentamientos entre los nacionalistas albaneses permitieron que servia pudiera mantener el control sobre la provincia sin el estallido de una guerra abierta.

En 1993 se crea el ejército de liberación de Kosovo, UCK, por sus siglas en albanés, con el objetivo de luchar por la independencia y opuesto a la política de "no-violencia" de Rugoba.

Durante 1994, Serbia actuó enérgicamente contra los grupos nacionalistas en Kosovo, durante Noviembre y Diciembre se estiman en unos 300 mil los albaneses que habían huido de la provincia para escapar de la violencia y la pobreza.

En 1995, los croatas acabaron rápidamente con la autoproclamada República Serbia de Krajina, y mantuvo su distanciamiento con los servio bosnios, de la también proclamada de la República de Bosnia

El 14 de Diciembre el presidente Milosevic, y el presidente croata Franjo Tujman, y el presidente de Bosnia-Herzegovina, Alija Izetvigovic, ratificaron los acuerdos de paz en París (acuerdos de paz de Dayton, noviembre de 1995), desde entonces se levantaron las sanciones internacionales. La presión de Belgrado sobre los servios bosnios, ha limado su resistencia a unos acuerdos de paz que se consideran injustos.

En Marzo de 1998 un combate en la localidad de Prekaz significa una gran escalada del conflicto en Kosovo. Al mes siguiente de estos acontecimientos, Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, e Italia, congelan los bienes yugoslavos en el extranjero. Rusia, el sexto miembro de contacto de grandes potencias, está en contra. En Septiembre la OTAN interviene y da un ultimátum al presidente yugoslavo, para que detenga la violencia en Kosovo, de lo contrario deberá enfrentarse a ataques aéreos, en Octubre la fuerza de seguridad serbia se retira en mazas, la OTAN levanta su amenaza de ataques aéreos.

En junio del 99, los bombardeos contra Yugoslavia cesaron, cuando se verificó el comienzo efectivo de la retirada total de las tropas yugoslavas de Kosovo.

Los soldados serbios se retiran de Kosovo, en medio de incidentes que se suscitan por el odio étnico que deja un sentimiento de venganza que se ve reflejado por la guerrilla, que aún continúa dejando un saldo considerable de muertos de ambos bandos, esta situación. Lejos de solucionarse a corto plazo, amenaza con nuevas situaciones bélicas poniendo en peligro la estabilidad del resto de las naciones de Europa, teniendo en cuenta que Rusia fue y es una aliada del pueblo serbio.

La situación de Kosovo de por sí es muy compleja que tiene que ser vista con mucho cuidado para poder llegar a conclusiones de lo que sucedió y de lo que podría acontecer.

Podemos darnos cuenta de que el distanciamiento de estos grupos étnicos parece no tener retroceso, el odio, la venganza son cada vez mayores, los grupos de guerrilleros toman la justicia por manos propias, torturando y matando entre serbios y albaneses.

La llamada "cuestión de los Balcanes", es decir la formación de un estado nacional en el que los distintos componentes étnicos de los Balcanes pudieran convivir pacifica y democráticamente, no ha sido resuelta por la historia. Las dos grandes guerras mundiales que se sucedieron en Europa derrocaron monarquías y crearon repúblicas, pero apenas dieron lugar a soluciones temporarias en los Balcanes.

El tercer punto a comparar corresponde a:

Conflicto entre Israel y Palestina.

  • Comienzos Siglo XX.

Los inicios del conflicto se remontan al período colonial y al surgimiento de los movimientos nacionalistas en Europa y en Oriente Medio.

Desde finales del siglo XIX, en las provincias árabes del Imperio otomano se fueron desarrollando movimientos nacionalistas que reivindicaban la autodeterminación de la población autóctona haciendo valer su identidad árabe. Asimismo en Europa, al calor de la ola de nacionalismos, se articuló un movimiento singular, el sionismo, que propugnaba la creación de una entidad estatal para los judíos dispersos por el mundo. A pesar de ser un movimiento eminentemente laico, el sionismo vio en Palestina, tierra donde se fundó el judaísmo, el lugar ideal para realizar su proyecto nacional. Desde principios de siglo, este movimiento propició la instalación de judíos europeos en ese territorio todavía bajo administración otomana.

Se trataba de una disputa entre dos movimientos nacionalistas por un mismo territorio. Estos dos movimientos eran muy desiguales. El árabe palestino era un movimiento autóctono equiparable a los de los países vecinos, que reivindicaba el derecho a la libre determinación. El otro era un movimiento exterior, europeo y de inspiración colonialista; que reivindicaba la reunificación de los judíos dispersos en la tierra de sus ancestros, y era totalmente ajeno a la realidad del lugar. Los primeros pasos del conflicto fueron propiciados por el colonialismo europeo que vio con buenos ojos el proyecto de colonización y modernización sionista.

Mientras que otras provincias otomanas fueron alcanzando paulatinamente su independencia, la disputada Palestina siguió bajo control colonial. Los dos proyectos nacionales, el árabe palestino y el sionista, chocaron cuando la comunidad judía inmigrada, aunque minoritaria, tomó envergadura y amplió sus propiedades siguiendo planes de control territorial. Su proyecto estatal se hizo claro cuando la comunidad judía en Palestina, fue creando instituciones autónomas a modo de un protoestado judío y desarrollando prácticas excluyentes y discriminatorias respecto a los árabes. Poco a poco fue creciendo una espiral de violencia entre árabes y judíos sionistas (entre 1936 y 1939 tuvieron lugar importantes revueltas árabes) lo que llevó a barajar la partición del territorio. Tras la segunda Guerra Mundial y ante la inminente retirada británica las Naciones Unidas (noviembre 1947) propusieron formalmente la partición del territorio y la creación de dos Estados, uno árabe palestino y otro judío. Este plan fue rechazado por los árabes pues legalizaba, a sus ojos, los planes y las colonias establecidas por los sionistas.

  • Actualidad.

Por su ubicación en la costa mediterránea, entre el foco cultural del Nilo y el de Mesopotamia, este territorio ha tenido una larga y rica historia de ocupación humana. Desde la antigüedad, por él han desfilado diferentes pueblos y civilizaciones, creando una realidad multiétnica que pervive hasta hoy. Esto también le ha dotado de un enorme valor simbólico, pues ha sido la cuna de tres grandes religiones monoteístas que siguen viéndolo como su lugar fundacional: Palestina es la Tierra Santa de los cristianos, es la tierra bíblica de los judíos y en ella de encuentran varios lugares sagrados para los musulmanes.

En mayo de 1948, la comunidad judía declaró unilateralmente la creación del Estado de Israel, acto que desencadenó la intervención militar de los Estados árabes vecinos en apoyo a los palestinos. A raíz de esta primera guerra árabe-israelí, el Estado judío no sólo resistió la intervención árabe, sino que provocó la salida de gran parte de la población Palestina que quedaba en su territorio y amplió la superficie de su territorio más allá de lo previsto en el plan de partición. Israel aprovechó además la desarticulación de la sociedad Palestina provocada por el éxodo y la guerra. Los territorios palestinos de Cisjordania y Gaza quedarían bajo control de Jordania y Egipto respectivamente; se frustraba la creación de un Estado árabe en Palestina, y la ciudad de Jerusalén quedaba dividida.

El nuevo Estado judío se alineó pronto con las potencias europeas frente al nacionalismo árabe (guerra del canal de Suez en 1956); ganándose su apoyo político y económico.

Por imperativos de seguridad (la necesidad de contar con más profundidad defensiva ante los hostigamientos de sus vecinos árabes) y de recursos naturales (el control del agua), en junio de 1967 Israel ocupó el Golan sirio, la península del Sinai egipcio y los territorios palestinos de Cisjordania y Gaza. Con la ocupación de estos últimos Israel se apoderaba de la totalidad del territorio de la Palestina del Mandato; sin embargo no los anexionaría ante la imposibilidad de expulsar a su población árabe y para evitar incrementar el número de árabes con ciudadanía israelí.

Ante la intransigencia israelí y el continuo apoyo de sus valedores externos, ni la vía diplomática seguida por la OLP ni la lucha armada dieron resultados. A finales de 1987 la iniciativa fue retomada por los palestinos del interior que desencadenaron el levantamiento popular en Cisjordania y Gaza. La intifada supuso un vasto movimiento de rechazo a la ocupación y de desobediencia civil que causó una profunda conmoción en Israel, desenmascaró la realidad de la ocupación y desencadenó un vasto apoyo internacional a los palestinos.

Al calor de la revuelta, en junio de 1988, Jordania cortó sus vínculos administrativos con Cisjordania, y en noviembre el Consejo Nacional Palestino declaró el Estado de Palestina. La situación se hizo cada vez más insostenible para Israel, que seguía resistiéndose a cambiar de política. La Guerra del Golfo crearía las condiciones para que se concretase un marco de negociaciones tutelado por los EE.UU..

  A finales de octubre de 1991 se celebró en Madrid la Conferencia Internacional de Paz para Oriente Medio, en la que participaron Israel y sus vecinos árabes. Los palestinos estuvieron representados por dirigentes de los territorios ocupados, en el seno de la delegación jordana. En la Conferencia se establecieron dos canales de negociaciones: encuentros bilaterales entre Israel y vecinos árabes para tratar sus contenciosos específicos; y encuentros multilaterales para los asuntos que afectan a todos: agua, refugiados, cooperación económica, seguridad.

En septiembre de 1993 la OLP (Organización para la liberación de Palestina) y el gobierno de Israel firmaron el Acuerdo de Oslo: las dos partes se reconocían mutuamente y suscribían una Declaración de principios para el autogobierno de los palestinos (DOP). En ella se establecía un período transitorio de 5 años, a lo largo del cual se fomentaría la confianza mutua, se establecería una primera área autónoma y se irían abordando gradualmente los diferentes aspectos de la disputa.

A raíz del Acuerdo en los siguientes meses se estableció una administración autónoma palestina, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) con competencias limitadas y limitada a Gaza y Jericó, se creó una policía palestina, se liberaron a algunos presos palestinos, se autorizó el retorno de algunos dirigentes de la OLP.

Sin embargo la prosecución, por parte de Israel, de las actividades de colonización, de la confiscación de tierras y de la judaización de Jerusalén Este, así como los retrasos israelíes en la implementación de los acuerdos y la continuación de la ocupación israelí agudizaron las críticas internas. Ante las protestas palestinas Israel hizo uso de sus instrumentos: cierres de los territorios, represión, retención de los presos palestinos, etc. En el campo palestino, la oposición al proceso fue liderada por los grupos islamistas, algunos de cuyos grupos recurriría a los atentados indiscriminados contra objetivos israelíes.

En septiembre de 1995 se firmaron los Acuerdos de Taba (Oslo II) que ampliaron las áreas autónomas a las principales ciudades de Cisjordania y las competencias de la ANP. Sin embargo Israel siguió controlando militarmente la mayor parte (el 96%) de los territorios palestinos. En enero de 1996 tuvieron lugar las elecciones palestinas; Arafat fue legitimado como presidente de la ANP y fue elegido un Consejo Legislativo (parlamento).

Del lado israelí también creció la oposición israelí al proceso; los ultra nacionalistas clamaron traición y el grueso de la población sintió inseguridad ante la violencia Palestina en Israel. Los laboristas, defensores del proceso de paz pero que aparecían como incapaces de dar seguridad a su población, perdieron las elecciones de mayo de 1996.

El nuevo gobierno conservador dirigido por Benjamin Netanyahu pretende conciliar prosecución de colonización, etc con la continuación del proceso de paz; responsabiliza a la ANP de la seguridad de Israel. Como resultado de ello crece la desconfianza, se congelan las negociaciones y se recrudece la violencia. El proceso de paz está en peligro.

  Durante estos últimos tres años la población palestina ha visto como el calendario del proceso de paz se ha atrasado y las medidas previstas no se han cumplido, mientras que sus condiciones de vida se deterioran día a día. El proceso de paz no responde claramente a sus legítimos derechos y no resuelve integralmente la cuestión Palestina.

La comunidad internacional ha repetido en numerosas ocasiones la necesidad de alcanzar un acuerdo negociado (ni violento, ni unilateral), justo (que no legitime la violencia pasada y que recoja los justos derechos de las partes) y duradero. Sin embargo el inicio de las conversaciones para resolver la cuestión palestina y pacificar la región no ha sido el resultado de la presión de esa comunidad internacional, ni se ha basado en las numerosas resoluciones de NNUU, sino se ha debido al interés norteamericano de estabilizar la región. Esta postergación de encontrar una solución justa ha marcado y dificultado todo el proceso.

Sólo habrá paz en Israel y en los Territorios Palestinos cuando se de respuesta al fondo de la cuestión Palestina. Una paz justa sólo es posible abordando las raíces del conflicto, atendiendo a los legítimos derechos de las partes y creando condiciones para la plena realización de los proyectos colectivos de las dos poblaciones.

Décadas de conflicto han generado un sustrato de desconfianza mutua del otro que dificultan el diálogo y la cooperación. Su superación no es tarea de unos pocos años. Sólo un apoyo internacional amplio permitirá abordar una tarea que habrá de prolongarse en el tiempo.

Israel es un Estado de reciente creación, cristalización de un proyecto nacional muy particular. Si bien en 50 años no ha logrado la reunificación de todos los judíos (sólo una tercera parte vive en Israel), sí constituye una realidad política reconocida internacionalmente. Su interés estratégico es la sobre vivencia como Estado (asegurando a toda costa su seguridad) y el mantenimiento de su carácter judío, tanto en lo nacional como en lo demográfico, comprometiendo para ello incluso el carácter democrático de su sistema político con prácticas discriminatorias y racistas.

El cuarto punto a comparar corresponde a:

El problema de los Colonialismos.

Puede hablarse de colonialismo cuando un pueblo o gobierno extiende su soberanía y establece un control político sobre otro territorio, o pueblo, como fuente de riqueza y de poder. Esta relación concluye cuando el pueblo subyugado alcanza su soberanía o cuando se incorpora a la estructura política de la potencia colonial en igualdad de condiciones.

Comienzos siglo XX.

El colonialismo ha existido desde la antigüedad. Egipto, Babilonia y Persia son algunos de los imperios más importantes del mundo antiguo. Su espíritu colonizador estaba guiado principalmente por su deseo de expandirse y controlar el comercio.

Desde 1800 hasta la segunda Guerra Mundial, Gran Bretaña tomó la iniciativa en la expansión de Europa hacia Asia, África y el Pacífico.

Hacia 1914 se puede considerar que la red colonial mundial se había cerrado en torno al planeta. El Imperio Británico era el más amplio y con más diversidad geográfica, aunque Francia, Bélgica, Alemania, Portugal y Japón eran también importantes potencias coloniales.

Lo que guiaba a la formación de estas colonias sigue debatiéndose. Algunos, lo atribuyen a la necesidad europea de encontrar materias primas y salidas comerciales para su excedente de capital.

Toda valoración moral del colonialismo debe tener en cuenta las cambiantes circunstancias históricas. El reconocimiento de estas libertades sólo se ha hecho efectivo con carácter mundial recientemente, mientras que los imperios que se crearon a partir del siglo XIX se arrogaron la responsabilidad de gobernar a los `pueblos atrasados' y hacerles llegar los frutos de la civilización occidental.

El fin del equilibrio de poder en Europa y las guerras mundiales del siglo XX marcaron el ocaso del colonialismo moderno. El desarrollo de la conciencia nacional en las colonias, el declive de la influencia política y militar del viejo continente y el agotamiento de la justificación moral de los imperios contribuyeron a una rápida descolonización a partir de 1945. Los imperios coloniales, creados a lo largo de siglos, fueron desmantelados casi en su totalidad en tres décadas.

Actualidad

El colonialismo ha llegado a suscitar un intenso debate moral y político en nuestra época, especialmente a partir de la II Guerra Mundial. Pese a que algunos estados han intentado justificar la creación de imperios coloniales en el pasado, muchas antiguas colonias han definido el colonialismo como un sistema de explotación que las potencias más fuertes imponían a las más débiles y que ocasionaba una situación de atraso económico, así como conflictos raciales y culturales, en las zonas colonizadas.

La afirmación de que la colonización tuvo efectos negativos para las gentes colonizadas es incuestionable: se vio interrumpido el estilo de vida tradicional, se destruyeron valores culturales y pueblos enteros fueron dominados o exterminados.

Por esto hoy en día podemos observar diversos problemas a raíz de que algunos de los pueblos que fueron dominados presentan un atraso cultural, económico y social que se ve manifestado en guerras tribales, disputas territoriales, enfermedades catastróficas (como el SIDA), hambrunas y grandes emigraciones dentro del territorio Africano y hacia Europa.

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