Hemocultivo

Bacteriología. Principio de Castañeda. Toma de Sangre. Detección de los Micoorganismos. Incubación

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INTRODUCCIÓN

La realización de un hemocultivo requiere una asepsia absoluta en la extracción; se desinfecta la zona de la piel situada sobre la vena que hay que puncionar, los dedos de la persona que realiza aquella y el tapón del frasco, con tintura de yodo al 3% o podivona yodada. Se pueden utilizar jeringas y agujas estériles o mejor de un solo uso, o dispositivos desechables que preparan las casas comerciales, formadas por un tubo de plástico con 2 agujas en sus extremos, una para la punción del paciente y otra para introducir la sangre en el frasco de cultivo.

El buen momento de la toma es cuando la temperatura empieza a ascender, siempre que el sujeto no esté sometido a tratamiento antibiótico; en los casos en que no se puede suspender éste, se añade a los medios penicinilasas, ácido paraaminobenzoico o polietanol sódico al 0.06%. Existen sistemas de transporte especiales, para la eliminación de antibióticos presentes en sangre por contacto con resinas, que consiguen la recuperación de bacterias que, de otros modos, no se procedería a su aislamiento. Mediante la punción venosa se extraen de 5 a 10ml de sangre, que se inoculan directamente sobre los medios elegidos.

La selección del medio es de gran importancia y en ciertos casos depende del diagnóstico clínico presuntivo. El ideal para bacterias aerobias es el caldo glucosado en el caso de infección por Brucella habrá que sembrar otro frasco con un 10% de CO2 (B.abortus). Para anaerobiosis se recomienda el caldo glucosado o caldo-tioglicolato.

Los medios para practicar el hemocultivo pueden ser líquidos (caldo glucosado, caldo bilis, etc.), sólidos (mezclando la sangre con agar fundido a 65°C, lo que permite el recuento de bacterias y la observación de la hemolisis) o difásicos, que reúnen en el mismo frasco la fase sólida (agar) y la líquida (caldo). La incubación puede realizarse en anaerobiosis o en atmósfera de un 10% de CO2. Las bacterias que se aíslan en el hemocultivo pueden ser de la flora saprófita de la piel o ambiental, y es necesario valorar cuidadosamente los resultados obtenidos y repetir el estudio para comprobar éstos.

El aislamiento de microorganismos presentes en la sangre requiere el conocimiento de la intermitencia y bajo orden de magnitud de la mayoría de las bacteriemias, de la gran variedad de microorganismos capaces de causar septicemia y de la amplitud de las consideraciones microbiológicas implicadas en el aislamiento de microorganismos a partir de sangre. Dos variables importantes son:

  • el momento de recolección de la muestra.

  • el volumen de sangre extraído para el cultivo.

La mayoría de las bacteriemias son intermitentes, de modo que la extracción de sangre para cultivo debe realizarse con distintos intervalos durante 24 horas. Se ha demostrado que el cultivo de 2 ó 3 muestras de sangre tomadas separadamente dentro de un periodo de 24 horas permite establecer la causa de bacteriemias clínicamente significativas con una sensibilidad próxima al 100%, mientras que la sensibilidad de una sola muestra dentro del mismo periodo es del 80-90%. La bacteriemia asociado con endocarditis bacteriana subaguda usualmente es continua, de modo que con sólo 2 cultivos se podrá determinar el agente etiológico en casi todos los casos. En consecuencia, es evidente que deben tomarse 2 y preferentemente 3 muestras para cultivo dentro de un periodo de 24 horas y que rara vez es necesario realizar más de 3 hemocultivos.

La mayoría de las bacteriemias, con excepción de la que se producen en los lactantes, son de bajo orden de magnitud, en consecuencia debe recogerse un volumen adecuado de sangre para cada serie de cultivos. Se sugiere extraer 20ml de los adultos y 1-3 ml de lactantes y niños pequeños. Es importante considerar el volumen de sangre cultivado y el número de cultivos realizados como variables independientes, en consecuencia debe evitarse la tentación de extraer en una venipunción un volumen especialmente grande de sangre e inocularlo luego en varias series de cultivos.

Si bien la frecuencia de recuperación de bacterias a partir de sangre está directamente relacionado con el volumen de sangre empleado en el cultivo, a su vez los resultados de varias series diferentes están relacionados con la intermitencia habitual de la bacteriemia. Ambos factores deben ser tenidos en cuenta cuando se realizan hemocultivos.

En caso de que se sospeche meningococemia o gonocemia deben inocularse medios sin polianetosulfonato de sodio (SPS) debido a que el polianión es inhibido de algunas cepas de neiserias patógenas. En todos los hemocultivos restantes debe incorporarse SPS, que posee actividad antifagocitaria, anticomplemento y anticoagulante, en concentración de 0.025-0.05%.

Existe mayor probabilidad de aislar brucelas si la muestra de sangre se obtiene al comienzo de la enfermedad y se la inocula en un frasco con medio bifásico (Principio de Castañeda) constituido por un hidrolizado de soja-caseína en atmósfera con 10% de CO2. Las leptospiras pueden ser recuperadas sólo en algunos casos durante la 1ª semana de enfermedad y casi nunca después. Se deben inocular unas pocas gotas de sangre fresca o con anticoagulante en varios tubos que contienen medio semisólido para cultivo de leptospiras, por ejemplo medio de Fletcher.

Los cultivos deben ser incubados a 30°C durante 2 a 3 semanas y examinados 1 ó 2 veces por semana con microscopio de campo oscuro o por inmunofluorescencia. La observación directa de la sangre o de un hemocultivo en campo oscuro debe ser interpretada con precaución debido a la formación de pseudoespiroquetas "móviles” a partir de componentes de la sangre.

Resumen del Sistema Castañeda (Hemoline Trypcase Difásica)

  • Toma de sangre

  • Quitar la cápsula de baquelita del frasco, limpiar la superficie del tapón de caucho con un tapón de caucho con un tapón impregnado de alcohol de 70°, y volver a colocar las cápsulas sin apretarlas fuertemente.

  • Preparar el dispositivo de extracción (moleta desbloqueada).

  • Desbloquear los manguitos protectores de las agujas, si quitarlos completamente.

  • Preparar el brazo del paciente: aplicar el torniquete ; desinfectar cuidadosamente la epidermis (tintura de yodo-alcohol 70°). No palpar después de desinfectar.

  • Quitar el manguito de la aguja para intravenosa (aguja larga, manguito con torunda de algodón transparente).

  • Puncionar la vena.

  • Quitar el torniquete. Comprimir la cánula hasta que la sangre alcance la segunda aguja.

  • Quitar la cápsula de baquelita.

  • Quitar el manguito de la segunda aguja y atravesar con ella el tapón de caucho.

  • Aflojar la moleta dejando correr 5 a 10 ml de sangre (graduaciones en la etiqueta, de 5 en 5 ml).

  • Detección de los microorganismos

  • Anaerobios o anaerobios facultativos

    • Comprimir la cánula por encima de la aguja.

    • Quitar la aguja del tapón de caucho. Limpiar el tapón con un tampón impregnado de alcohol.

    • Sacar la aguja de la vena.

    • Volver la cápsula de baquelita. Mezclar suavemente por inversión e inundar el agar con el caldo.

  • Aerobios estrictos

    • Después de extraer aproximadamente 5 a 10 ml de sangre, oprimir la cánula con la moleta detrás de la aguja, del lado de la vena.

    • Retirar la aguja de la vena y recubrirla con el manguito protector con torunda de algodón.

    • Aflojar la comprensión de la cánula dejando entrar el aire filtrado en el frasco.

    • Quitar la aguja del tapón de caucho. Limpiar el tapón con un tampón impregnado de alcohol.

    • Volver a poner la cápsula de baquelita. Mezclar suavemente agitando por inversión e inundar el agar con el caldo.

  • Incubación

  • Los cultivos se incuban a 35-37°C en posición vertical u horizontal, de forma que el caldo no recubra totalmente el agar, durante 1 a 2 semanas, y se examinan diariamente durante 5 a 7 días para descubrir la aparición de cualquier señal que demuestre una posibilidad de crecimiento microbiano, o colonias en agar (lo más frecuentemente al límite del nivel del caldo). Si no se manifiesta ningún crecimiento microbiano, en el agar o en el caldo, volver a hacer una siembra inundando el agar con el caldo, volver a hacer una siembra inundando el agar con el caldo. Si se produce crecimiento microbiano, es necesario hacer una tinción de Gram y subcultivos en medios apropiados.

    Puede aparecer una alteración en un cultivo estéril, formando el SPS a veces una ligera turbidez con la sangre.