Gregorio Mayans y Siscar

Literatura. Historia. Ideas lingüísticas. Ilustración. Ilustrados. Las cartas latinas. Abecé español

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LA ILUSTRACIÓN EN ESPAÑA:

GREGORIO MAYANS Y SISCAR.

ÍNDICE

- DATOS BIOGRÁFICOS

- LA OBRA DE MAYANS

-Formación intelectual de Mayans.

-Contribución de Mayans en la historiografía literaria española.

-Las ideas lingüísticas de Mayans.

- LAS RELACIONES DE MAYANS CON LOS ILUSTRADOS

-Mayans y los ilustrados extrangeros.

-Relaciones con los ilustrados españoles.

GREGORIO MAYANS Y SISCAR

DATOS BIOGRÁFICOS

Gregorio Mayans y Siscar fue una figura muy importante y decisiva en la ilustración española. Su preocupación por la reforma y su interés por dar a conocer las letras españolas en el extranjero lo convierten en una pieza clave para entender este periodo.

Nació Oliva, Valencia, en el año 1699. Empezó a ir a la escuela con tan solo tres años y ya mostró facilidad para las letras. En 1705 su familia abandonó Oliva durante seis meses a causa de la Guerra de Sucesión y luego a Barcelona. Es importante señalar que estudió gramática latina en el Colegio de Cordelles dirigido por los jesuitas. El paso por esta escuela proporciona dos datos de interés en la vida de Mayans. Allí es donde conoce a los hermanos Finestres (Jaime y Mariano) que más tarde lo pondrán en contacto con José Finestres, con quien va a mantener una correspondencia literaria durante muchos años. El segundo punto importante es que aquí es donde empieza Mayans a criticar las instituciones, punto constante en su trayectoria, que fue una de las razones por las que tuvo tantos detractores y tantos problemas con la burocracia. Mayans consideraba deficiente la educación recibida por los jesuitas sobre todo, según él, por la mala calidad del latín que se enseñaba, aunque es conveniente matizar que quizás no tenía razón porque precisamente Mayans tenía un dominio de la gramática latina y una facilidad para la expresión fuera de lo común, cualidad que sería admirada por muchos eruditos tanto españoles como europeos a lo largo de su vida. Es posible que sintiera esta aversión a causa del ambiente hostil que rodeaba a todo lo que se refería a los jesuitas. También pudieron haber influido los cambios pedagógicos introducidos por los ilustrados. Tuviera o no razón, lo cierto es que Mayans nunca escatimó una crítica y esto provocó la animadversión de las capas más conservadoras. También cabe destacar que pertenecía a una familia claramente decantada por el Archiduque Carlos de Habsburgo y también fue un factor muy tenido en cuenta a la hora de apoyar o no a Mayans para un cargo importante.

En 1713 regresó a Oliva ya en su etapa universitaria. El panorama no era muy alentador porque, como consecuencia de la guerra, muchos profesores se exiliaron y la mayoría de los alumnos abandonó las aulas. Dudó entre filosofía y derecho y finalmente empezó a estudiar en Valencia filosofía en 1713. Mayans criticó el latín de la facultad, porque lo encontró “ramplón y chapucero”, acostumbrado como estaba al latín de Cicerón. En 1716 empezó derecho también en Valencia pero quiso acabar la carrera en Salamanca. Allí alquiló una casa cerca del catedrático José Borrull, con quien tuvo una gran amistad. Este hecho hizo que entrara por la puerta grande y así pudo evitar las clásicas novatadas. Adquirió rápidamente fama de latinista entre los alumnos, que querían que fuera su “rector” pero Mayans, siempre reflexivo, declinó el honor porque ello le conllevaría una pérdida de tiempo y dinero. Años más tarde habló públicamente a los eruditos de Europa de las fiestas y la falta de interés de los estudiantes de Salamanca.

Aparte de su amistad con José Borrull, tuvo relaciones con el catedrático de retórica Pedro Samaniego quien pedía a Mayans que le redactara discursos oficiales pero Samaniego dijo que eran suyos y este hecho supuso el fin de la amistad. También se relacionó con el mejor latinista español, Manuel Martí, con quien se carteó durante años para hablar de la imitación de los clásicos, de crítica histórica, de la reforma de los estudios, etc.

En cuanto a la religión, debe decirse que Mayans era un hombre muy creyente, como se sabe por las cartas que escribía a su padre en las que le contaba que iba a la iglesia cada día. Para los jesuitas era muy tentador contar con alguien como Mayans, pero él sabía que su carácter no encajaría con la vida clérigo. De todas maneras para él no era necesario serlo porque creía que los mandamientos y las obligaciones de un cristiano eran leyes para todos los hombres.

Mayans quería obtener la cátedra en la Universidad de Salamanca. Era muy problemático porque las cátedras estaban ocupadas por colegiales mayores, el acceso era muy lento ( de 18 a 20 años) y su familia tampoco contaba con los medios económicos para que pudiera hacerlo. Finalmente volvió a Valencia porque su madre cayó enferma y se doctoró allí en 1723. Empezó en ese momento las oposiciones para la cátedra que más tarde conseguiría.

Poco antes de ganar la cátedra, publica su primer libro donde escribió (en latín) unas palabras que definen muy bien su actitud intelectual: “Pero la autoridad de tales hombres es para mí nula. Pues nunca escribiré de otra manera a como siento. Sigan ellos a quien quieran. Yo con la verdad contra todos”. Este comentario tiene que ver con las dos posturas que había en el s-XVIII: la tradicional, que seguía ciegamente las ideas y los autores del pasado; y una postura más progresista que fue seguida por los que proponían conservar todos los aspectos positivos de la antigüedad pero con un afán de superación.

Su labor docente en la Universidad de Valencia fue muy activa. Él daba sus clases pero también impartía clases particulares para poder explicar todo aquello que no podía hacer en las aulas. En esta época descubrió el valor de los clásicos castellanos al mismo que tiempo que fue consciente de la decadencia de la lengua castellana. Prueba de ello la tenía en el desprecio que tenían en Europa a los autores castellanos. Mayans buscará que se lean los clásicos de s. XVI ya que, a partir de la introducción del conceptismo, se había perdido la noción del buen gusto.

Una de las ideas más importantes en Mayans fue su espíritu reformista. Se documentó mucho sobre el tema y sentía pasión por la historia crítica. Uno de los autores que más le interesaban era Nicolás Antonio. Buscó la historia como instrumento de reforma cultural.

Mayans quería ser conocido y tener fama internacional. Para ello fomentó sus relaciones con todo erudito con en que se encontraba y cuidó las antiguas relaciones provechosas para su objetivo. Por ejemplo se carteó en Salamanca con José Borrull (el catedrático), en Barcelona con los hermanos Finestres y con el deán de Alicante Martí. Martí le abrió el mundo intelectual europeo y las nuevas corrientes.

En España la figura más conocida era el Padre Feijoo. Quiso desengañar al pueblo de los errores de la tradición con el libro Teatro crítico. Mayans se apresura a escribirle una carta felicitándolo y empieza así la correspondencia y la amistad. Esta amistad también se romperá por razones que serán expuestas en el apartado de las relaciones de Mayans con los ilustrados. De todas maneras no hubieran llegado muy lejos sus relaciones porque tenían puntos de vista diferentes en cuanto a la reforma. Mientras Feijoo defendía una reforma con ruptura, basada en el modelo francés y a través del ensayo, Mayans prefería conservar lo hispano y abrirse a Europa con la ciencia y la erudición.

Mayans empezó a ser conocido también en la Corte e hizo un viaje a Madrid en 1727 que le proporcionó más amistades intelectuales. Conoció entre otros al director de la RAE y a varios miembros de ésta. Por esas fechas quedó vacante la pavordía de derecho civil en la Universidad de Valencia e hizo todo lo posible para conseguirla. La pavordía era un título de honor que se concedía a algunos catedráticos que tenían silla en el coro después de los canónigos y podían usar hábitos monacales. La propuesta fue rechazada. Mayans era un hombre conflictivo porque tenía una manera de ser muy concreta; era muy tenaz al defender sus ideas, que eran siempre muy independientes y tenía muy claras sus ideas sobre el reformismo. Realmente se sintió humillado y buscó la manera de abandonar al Universidad con la mayor dignidad posible. Era el año 1730 y Mayans empezaba a tener correspondencia con autores europeos que, nuevamente, le hicieron ver la decadencia de la lengua española.

Intentó conseguir una plaza de bibliotecario en la biblioteca real francesa por medio del cardenal Fleury pero éste no le apoyó a pesar de que Mayans le había enviado sus cartas latinas con una dedicatoria. Sí sirvieron estas cartas para darle fama de latinista experto en Europa y la admiración de los hombres cultos. Las cartas se difundieron rápidamente y Mayans se encargó de que diferentes personalidades del mundo político, literario, religioso y cultural tuvieran un ejemplar. Uno de ellos fue el cardenal Cienfuegos que fue quien le facilitó las gestiones para que pudiera acceder a la real biblioteca en Madrid. En esta época escribió uno de sus libros más interesantes: "El orador cristiano", donde critica la manera de predicar de los clérigos, que estaba influenciado por la tendencia conceptista heredada del barroco y Mayans creía que lo importante era la palabra de Dios y no las florituras literarias del orador. Pensaba que la reforma estaba en manos tanto del clérigo como del oyente, pues éste debía atender y esforzarse en mejorar la vida y del predicador para hacer más comprensible el contenido de la Biblia. Evidentemente surgieron protestas pero esta vez se utilizó el libro como ejemplo para la reforma.

En 1733 fue nombrado bibliotecario real pero la noticia no fue acogida con demasiado entusiasmo porque en el fondo era un intruso en los círculos de la corte. Era un hombre realmente ambicioso y tenaz que tenía claros sus objetivos, como manifestó en una carta que escribió a Manuel Martí: "o César o nada", aunque las pretensiones de Mayans no iban orientadas a la política sino a conseguir los medios que le permitieran ejercer su labor literaria, por eso pretendía conseguir la aprobación de los ministros más que el favor de la familia real. A los que primero se acercó dedicándoles alguno de sus libros fue a José Patiño y José Rodrigo. También intentó ganarse la amistad de su superior en la real biblioteca, Blas Antonio Nasarre, pero pronto se hicieron evidentes sus diferencias. Escribió en una ocasión: "En la biblioteca mucho respeto todos, pero no dejo de conocer que les doy pena. Callo y observo." La actitud de los compañeros de Mayans empeoró cuando conocieron sus amistades en la corte y el hecho de que el director de la real Academia le presionara para entrara a formar parte de ella. Mayans declinó la oferta porque no estaba dispuesto a aceptar la ortografía y porque tenía un concepto muy bajo de los académicos de la época. Este punto y la solicitud de la plaza de cronista de Indias acabaron con la paciencia de los intelectuales de Madrid. Nasarre hizo que Juan de Ferreras (primer bibliotecario del rey) se presentase para el cargo y esto hizo que Mayans se plantease abandonar la corte y Madrid.

En 1737 publicó dos de sus obras más importantes: Vida de Miguel de Cervantes Saavedra y Orígenes de la lengua española. Como era de esperar también fue criticado en esta ocasión. La crítica más dura se publicó en el "Diario de los literatos de España". Estaba fundada sobre todo en la negativa que dio Mayans a Nasarre al ofrecerle éste formar parte de dicho diario. Acusaron a Mayans de haber escrito "Orígenes..." con errores históricos y demasiado deprisa. También fue acusado de antiespañol porque había publicado una censura a libros españoles, había sido capaz de criticar a una figura tan importante como Feijoo y había puesto en duda los trabajos de la Real Academia Española. La polémica que ya dejó claro el desprecio de las Reales Academias de Lengua y de Historia hacia Mayans fue la censura que hizo a un libro: España primitiva. Mayans dijo que no era más que una copia de una crónica fingida, es decir, que estaba escrita mucho después de los hechos y de la fecha pretendida. Pese a que lo que dijo era cierto, los académicos no quisieron aceptar tal corrección porque la obra había sido aprobada mucho antes y obligaron a Mayans a retirar la censura. Volvió a plantearse seriamente dejar la Corte después de este desprecio y esta humillación pero antes escribió dos obras: Lección cristiana y Ensayos oratorios. Debe decirse que el hecho de formar parte de una familia de clara tendencia austracista influyó mucho en su fracaso en la Corte. Su independencia de criterio fue vista como una amenaza por parte de los académicos en lugar de aprovecharla como instrumento de reforma.

Después de este fracaso, decidió que era el momento de casarse y cuidar sus tierras pero sin dejar de lado los libros, por supuesto. Después de pedir permiso al Rey para abandonar su cargo se fue a Oliva en 1739 y contrajo matrimonio con su prima Margarita Pascual en 1740. El retiro en Oliva no disminuyó su actividad intelectual pero todas sus relaciones fueron por correspondencia y su actividad pública quedó muy reducida.

Mayans vivió otro episodio problemático con la publicación de su libro Censura de historia fabulosas de Nicolás Antonio. Creyó que la publicación de este libro era necesaria para reformar los estudios de historia esclesiástica. Se enviaron ejemplares a Madrid, Lisboa, Italia, etc.… Fue muy bien acogida en todas partes, y, para mayor tranquilidad, envió cartas a los inquisidores explicando que el libro no atacaba los principios doctrinales y no pusieron trabas. El problema vino por otro sector; los canónigos de Sacromonte de Granada vieron en la obra un ataque a sus tradiciones y se dirigieron al Consejo de Castilla para que decretase el embargo de todas las copias. Sus amigos de Madrid lo defendieron (José Borrull, su antiguo profesor) y el Consejo admitió su error. Aunque los libros y manuscritos fueron devueltos Mayans se sintió profundamente dolido por el tema.

Unos meses antes fundó la Academia Valenciana (1742) y reunió a algunos de sus amigos para que colaborasen con él. Mayans ofreció todos los manuscritos que tenía y se marcó el objetivo de censurar cualquier obra basada en una crónica ficticia. A pesar de que el problema con su libro estaba solucionado recibían muchas presiones del Consejo de Castilla y muchos académicos no se atrevieron a enfrentarse a la autoridad y no hicieron nada que pudiera comprometerlos. El fracaso de la Academia Valenciana no se debía a una sola causa. Por una parte, el gobierno de Felipe V no hizo ningún gesto de apoyo y cada vez publicaban menos libros. Por otra parte las dificultades económicas empezaban a ser evidentes y el intento de pedir dinero a Madrid se vio frustrado porque la condición principal era aceptar las constituciones de la Real Academia de Historia y los Valencianos no estaban dispuestos a dejarse dominar. Así, en 1751 la Academia Valenciana se disolvió.

Aparte de la Academia, Mayans tuvo actividad intelectual por otras vías: su colaboración con los médicos. El tema que le interesaba era la historia de la medicina y se relacionó con varios expertos sobre el tema para recopilar información y elaborar estudios. No sólo se carteó con valencianos en su estancia en Oliva, mantuvo correspondencia con catalanes, madrileños, holandeses, alemanes, etc. porque era su único medio de relación intelectual. También siguió con su labor editorial con la publicación de diversas obras relacionadas con la literatura.

Durante el reinado de Carlos III se produjo en España el reformismo del despotismo ilustrado y se aprobaron algunas reformas que Mayans había propuesto en el campo cultural. Visitó Madrid en 1766 y Carlos III le nombró Alcalde de Casa y Corte y le concedió una pensión vitalicia de 22 mil reales. esto le permitió dedicarse la sus estudios sin preocupaciones económicas.

Carlos III y sus ministros pretendían expulsar a los jesuitas y necesitaban llenar el vacío que dejarían estos intelectuales. Encargaron a Mayans un plan de reforma de los estudios que pudiera aplicarse a todas las Universidades españolas. Redactó Idea de un nuevo método que se puede practicar en la enseñanza de las Universidades de España. Esta obra reflejaba claramente las ideas reformistas del autor y la mentalidad ilustrada de la época porque se basaba en la confianza en la naturaleza humana, la búsqueda de la verdad y la ausencia d dogmas. Evidentemente personas vinculadas a la enseñanza se sintieron ofendidas pero esta vez sin consecuencias negativas.

Una vez finalizado el informe de reforma de los estudios decidió residir en Valencia.

Otra preocupación que tenía era el escaso y pésimo conocimiento que tenían los alumnos del latín y decidió publicar Idea de la gramática de la lengua latina en 1767 y, tres años más tarde, Gramática de la lengua latina en cinco libros y finalmente Terenciano o arte métrica. Estos libros también trajeron problemas a pesar de las buenas intenciones de Mayans. Solicitó del Consejo de Castilla que su Gramática fuera declarada texto de las Universidades de los reinos de la antigua Corona de Aragón y el Conde de Aranda se lo concedió. Juan de Iriarte, su antiguo compañero en la biblioteca real estaba redactando desde muchos años antes una gramática y viendo la de Mayans de dirigió a su protector, el duque de Béjar, que estaba en contra de una tercera opción, la edición del Salustio del Infante don Gabriel, se llegó al acuerdo de publicar el Salustio e imponer la gramática de Iriarte en las universidades con lo que Mayans quedó nuevamente relegado.

Incluso en los últimos años de su vida se dedicó intensamente a la actividad intelectual y también le interesó la historia crítica.

En 1781 murió su esposa y quedó muy afectado. Mayans tenía ya 82 años y a los pocos meses murió, en diciembre de 1781.

La personalidad de Mayans podría resumirse en una frase de Antonio Mestre, autor de varios estudios y de una biografía sobre Gregorio Mayans y Siscar: “Inteligente y laborioso, generoso y tolerante, amante de la tradición hispánica y abierto a las corrientes culturales extranjeras, sincero y ambicioso, servicial pero con dignidad, consciente de su valía intelectual pero vanidoso.”

LA OBRA DE MAYANS

FORMACIÓN INTELECTUAL DE MAYANS

Pertenecía a una familia en la que se respiraba un gran ambiente intelectual. En el colegio jesuita estudió gramática latina, convirtiéndose en un gran latinista, ello marcó su concepción de la lengua ( su método de estudios: incorporar la doctrina de los maestros y complementarla en aquellos aspectos más deficientes).

Empezó los estudios de derecho en la Universidad de Valencia destacando entre las posturas reformistas del momento, los novatores, ( reformas en la educación, en el estudio de las letras : “no existe un ambiente a las buenas letras y al humanismo” ), coincidió con la Guerra de Sucesión ( profesores exiliados, abandono de aulas por los alumnos...) pero decidió finalizar sus estudios de jurisprudencia en Salamanca, ya sea por la fama que tenía esta universidad. Los años de estudio en Salamanca fueron muy importantes para su formación intelectual. Sus conocimientos de jurisprudencia se perfeccionaron, aunque su mayor parte del tiempo lo empleaba en las letras: leía y estudiaba las obras de Sánchez de las Brozas, Erasmo, Juan Luis Vives, Policiano...Su fama de latinista fue tan considerable que el Catedrático de Retórica de la Universidad acudía a él para que le redactara los discursos.

Después de finalizar sus estudios fue nombrado catedrático de la Universidad de Valencia ( cátedra de Código Justiniano ) en el año 1723.

Fue un hombre interesado en la historia, la erudición y la crítica.

Amistad e influencia de Manuel Martí.

Será en este momento cuando se inicia la amistad con el deán de Alicante Manuel Martí , el mejor latinista español del momento de gran prestigio en Europa, influencia muy importante para Mayans, sobre todo en los estudios clásicos: valoración estética de los autores latinos ( Cicerón, Plauto, Terencio,...), necesidad de conocer la cultura griega, pero también en otros aspectos: concepción del jurista como un hombre sabio y antipatía por el abogado práctico, interés por el criticismo histórico.

Manuel Martí también le abrió las puertas al mundo intelectual europeo. Le habló de sus años de vida en Roma, de las ediciones de clásicos o de humanistas, de la bibliografía fundamental, de las nuevas corrientes intelectuales, del criticismo histórico. Todo ello fue de gran aportación a sus planteamientos reformistas.

Su curiosidad científica no conoció barreras, sus intereses se van ampliando a lo largo de su carrera. Además instará continuamente a sus amigos para que se dediquen a tareas científicas y ayudará a los jóvenes que quieran iniciarse en el camino de la ciencia.

Campos del reformismo de Mayans:

(El estilo latino brillante de las epístolas de Martí y su experiencia con los estudios humanistas fueron modelo para Mayans.)

Mayans abarcó todos los campos del reformismo.

Intentó aplicar la crítica a los estudios jurídicos, enfrentándose con los tradicionalistas (seguir costumbres, ideas, autores... pasados) Lo que molestaba era su actitud innovadora en el método de investigación y en el uso de las fuentes jurídicas.

Tampoco descuidó los estudios humanistas, adoptando los pensamientos de Nebrija, Vives, El Broscense, Pedro Juan Núñez; se lamentaba de la mala situación cultural de España por falta de formación humanística. Mantenía la correspondencia latina con sus amigos (Martí, Miñana, Finestres... escritores humanistas que se expresaban en latín ).

Mayans descubrió la importancia de los clásicos castellanos, porque ellos empleaban un lenguaje depurado frente al barroco y aplicó sus planteamientos reformistas en el campo de la literatura castellana. Según Mayans existía una decadencia de las letras castellanas, por ello buscaba que se leyesen los clásicos del XVI: Fr. Luis de Granada, San Juan de Ávila, Cervantes, Lope de Vega, Saavedra Fajardo...Momento del conceptismo barroco , según Mayans se iba perdiendo el buen gusto “Casi todos piensan que hablar perfeitamente es usar ciertos pensamientos, procurar vestirlos con inauditas frases traceadas de palabras poéticas; hablar de manera que lo entiendan pocos y lo admiren muchos”. Mayans se adelantó medio siglo a los elogios que después se ofrecieron a los escritores castellanos del XVI. Esto es lo que el denominó el “ Siglo de Oro”, punto del que trataremos más adelante.

Junto con el desprecio que había hacia los buenos libros tampoco se leían en España las obras clásicas de los teóricos: Aristóteles, Cicerón, Quintiliano...El desconocimiento de las lenguas clásicas producía esta decadencia.

Un nuevo campo de interés y de reformismo fue la historia, sobre todo se interesó por la historia crítica, la historia se convertía en una vía de reforma intelectual. Sus aportaciones fueron importantes para entender la evolución del criticismo español del XVIII. Historia como instrumento de reforma cultural. Mayans leyó a los autores que practicaban el método crítico: Nicolás Antonio sería su punto de partida ( buscó manuscritos inéditos de Nicolás Antonio, era una apotación grande para la historia crítica).

Incluso en el campo de la enseñanza aplicó sus ideas: era necesario editar buenos libros, además de una preparación rigurosa de los profesores...

Apertura al mundo cultural europeo.

Fue importante la figura de Manuel Martí en la relación de Mayans con personajes de la intelectulidad europea.

El primer contacto fue a través del Barón Schöenberg (alemán), el cual realizaba un viaje cultural por Europa buscando libros selectos, en España a través de Martí conoció a Mayans. Esta amistad le permitió un mayor conocimiento del mundo cultural europeo: amistad con editores, directores de revistas ( El Acta Eruditorum revista más representativa de las corrientes ilustradas) con los que intercambiaba libros españoles, reseñas, publicaba las obras de los humanistas españoles....

Del mismo modo que en España, también en el extranjero mantenía con sus amistades una relación epistolar continua. Por medio de epístolas latinas se comunicaba con sabios de Europa. Manera que le llevó a conocer nuevas bibliotecas y nuevas posibilidades de trabajo.

Las cartas latinas (1732) fue la obra que le hizo importante en los círculos europeos. En la obra trataba con desprecio a los literatos de su tiempo. La difusión de la obra fue muy grande y Mayans la mandó a personajes importantes dentro del mundo de la política (el ministro Patiño), de la cultura (Martí, Feijoo) , de la iglesia (el Cardenal Cienfuegos) española también. En Europa se quedaron sorprendidos por la riqueza del lenguaje y la belleza del estilo latino, y del profundo conoicimiento de los clásicos que manifestaban Mayans y Martí.

CONTRIBUCIÓN DE MAYANS EN LA HISTORIOGRAFÍA LITERARIA ESPAÑOLA

Este período estará caracterizado por dos rasgos fundamentales : la crítica y la libertad. La libertad (política, ideológica y religiosa) es rara en la España del dieciocho, por otra parte la crítica no seguirá el mismo camino. Mayans, discípulo intelectual del deán Martí, destacó por su espíritu crítico. Su labor historiográfica no sólo se circunscribió en el campo de la historia sino también fue muy destacada su contribución en el campo literario español. La literatura era su principal centro de atención y estudio. Mayans no sólo fue autor de obras críticas de tema jurídico, gramático y retórico sino que destacó por su revisión, análisis y revalorización de la literatura antecedente; así como editor de los mejores autores de los siglos precedentes; también redactor de vidas, de censuras o aprobaciones de obras; colaboraba directamente o asesoraba en los libros más importantes de la historiografía literaria del XVIII, y en todo este trabajo ejercía su espíritu crítico. Tenía el convencimiento de la importancia de la literatura como fuente y eficaz instrumento histórico. El defecto de nuestra historia, según Mayans, radicaba en la falta de sentido crítico y en la ausencia de apoyos literarios. Fue el constructor de una tradición literaria.

Fuentes en las que se basa para esta labor.

Mayans siguió el camino de la investigación y de la crítica histórica. En sus años de funcionario en la Real Biblioteca fue formando su estilo de investigador. Si la historia se mostraba confusa se debía ir en busca de las buenas fuentes del siglo XVI y XVII: historiadores como Mariana y Solís, eruditos como el Marqués de Mondéjar y Nicolás Antonio. Mayans se acercó a ellos y durante su vida les mostró devoción, atacando todo aquello que careciese de base científica. Nicolás Antonio y su Bibliotheca Hispana fue una fuente muy importante. Escribía Mayans en La vida de Nicolás Antonio: “Esta obra de la Bibliotheca Española, assí antigua, como nueva, será estimada en el mundo, mientras aya amor a las cosas de España i a la historia literaria. Los elogios que los estranjeros han dado a su autor pudieran llenar un gran volumen. Baste decir , que ellos mismos confiessan que ninguna nación tiene bibliotheca tan crítica i perfectamente acabada, como la nuestra”. Aunque también se dió cuenta de las limitaciones que presentaba tal empresa al estar realizada por un sólo hombre.

De Nicolás Antonio adoptará el método crítico para sus estudios literarios. Y de todos aquellos autores que introducían este método: Saavedra Fajardo ( escritor y historiador del XVI).

También era importante el conocimiento que tenía de los autores castellanos del XVI para llevar a cabo la crítica literaria.

Creación de una historia y de una crítica literaria.

En Mayans se iba desarrollando su sentido crítico por la historia y la literatura. Para Mayans la historia literaria no podía ir separada de la crítica, porque la crítica era algo esencial para informar verazmente y objetivamente a los lectores, y permitía a la vez una buena instrucción, sobre todo de la juventud, una buena elección de libros y el conocimiento de los mejores escritores, reformando el mal gusto reinante.

Tanto para la historiografía literaria como para la crítica (para Mayans son dos conceptos que aparecen de forma simultánea, introdujo la crítica como algo inseparable de la historia, labor que enlazaba directamente con la tarea de Nicolás Antonio) es fundamental el conocimiento, examen y reflexión de la obra de cada autor (averiguar, documentar y contrastar los datos de cada autor y su obra) .

Su objetivo era renovar el buen gusto y mejorar la literatura española, ofrecer una panorámica crítica y minuciosa de los autores más destacados de los siglos anteriores, muy especialmente del XVI, y dentro de éste, de la corriente humanista erasmista, de la que era un admirador y reivindicador. Se trataba de una labor pedagógica orientada a la instrucción de la juventud, a partir de un sólido conocimiento de los mejores autores clásicos y de los siglos de esplendor castellanos sería posible la restauración y depuración de las letras y el lenguaje.

Esta labor fue acompañada con la publicación de las fuentes históricas, Mayans editó a Vives, al Brocense, y en 1737 sacó El diálogo de las lenguas de incierto autor, resultando que era Juan de Valdés; en ese mismo año publicó Vida de Miguel de Cervantes Saavedra, primera biografía y estudio de Cervantes.

Mayans sería considerado como el creador del movimiento reivindicativo del humanismo español. Mayans no sólo se interesó por el pensamiento de los humanistas españoles, sino que además quiso mostrar el valor literario, filosófico, y religioso de la literatura del XVI.

Priodización de la evolución de la lengua y las letras españolas:

concepto del siglo de oro.

En sus obras El orador christiano (1733), Orígenes de la lengua española(1737), aparece una periodización de la evolución de la lengua y las letras españolas. La historiografía se movía dentro de tres grandes bloques : época anterior a los Reyes Católicos ( Edad Media ), el siglo de los dos primeros Austrias (Renacimiento) y el Barroco. Influencia en autores posteriores en el modo de periodizar.

...en tiempo del Rei Don Fernando el Católico empezó la Lengua Castellana a perfeccionarse, como se ve en las obras de Fernando del Pulgar, i de otros pocos; i en el de Felipe Segundo logró la mayor perfección que hasta ahora ha tenido (...) . Después acá ha ido la Lengua Castellana remitiendo su vigor; i de gravíssima se ha hecho afectadíssima, i ridícula. Tanto han querido engalanarla algunos ingenios destituidos de juicio, i dotrina, que la han hecho fantástica. No nació este vicio de ayer acá: años ha que domina en la mayor parte de los que escriven, o hablan pensando.” (El orador christiano)

Para Mayans el siglo de oro hace referencia al siglo XVI, siglo que contempla la restauración de las letras y de la perfección de la palabra, alcanzando el lenguaje nacional su máximo esplendor. A partir del siglo XVII empieza una decadencia del lenguaje y la palabra, el siglo XVI fue un siglo de una amplia riqueza cultural. Al estilo malo, barroco, oponía la normativa equilibrada de su cultura clásica, cuyos antecedentes más cercanos estaban en el estilo literario del siglo XVI. Mayans censuró las ideas estéticas y literarias de su tiempo, ello le provocó diálogos duros con sus enemigos.

El siglo de oro no es sólo un conjunto de poetas ilustres que escriben con naturalidad y claridad sino que además destacan por su saber y su perfección estilística.

... i por esso es menester gran juicio para distinguir, i elegir a los mejores, entre los quales ciertamente podemos contar de los prosistas a Don Diego Hurtado de Mendoza, a los Maestros Frai Luis de León, i Frai Luis de Granada, al Padre Pedro de Ribadeneira, a Santa Theresa de Jesús; a Matheo Alemán, Pedro de Valencia, a Antonio López de Vega, i a Don Diego Saavedra Fajardo; i de los poetas, a Garci-lasso de la Vega, a Juan Boscán, a Don Diego Hurtado de Mendoza, aFrancisco de la Torre i a otros pocos.” (Rethórica)

El concepto surgió como reacción a las preocupaciones intelectuales de Mayans, debido al excesivo afrancesamiento cultural y literario del país e iniciando una revisión crítica de la cultura y la literatura española. Mayans definía el conceptismo barroco como la manera de hablar que era sólo entendida por unos pocos y a la vez admirada por muchos.

Una de sus preocupaciones fue estudiar el castellano y corregir sus defectos y abusos que habían dejado los escritores mediocres del barroco.

LAS IDEAS LINGÜÍSTICAS DE MAYANS

Preocupación por la lengua española y interés en la recuperación del prestigio de ésta que debería ser le vehículo que facilitaría el triunfo de las ideas ilustradas. Para lograr este objetivo publicó las obras de los mejores autores españoles (Nebrija, El Broscense) además de escritos suyos Los orígenes de la lengua española, Retórica, aunque otros permanecieron inéditos, como su tratado de ortografía, el Abecé Español.

Mayans, bibliotecario real, publicó Los orígenes de la lengua española (1737), se trata de un corpus que contiene el texto de Juan de Valdés, y discursos acerca del idioma, al tesoro léxico-semántico y etimológico de la lengua castellana.

El primer bloque analiza el concepto de lengua. Mayans explica que los idiomas consisten en sonidos significativos unidos entre sí, y que estos vocablos han sido traídos hasta nosotros por muchos pueblos, sobre todo los romanos, y para distinguir bien los elementos constitutivos de la lengua española es necesario recurrir a la explicación etimológica. También cree en la mutabilidad de las lenguas “ ésta que ahora hablamos, no es la misma que aquélla” .Existían los cambios lingüísticos y los préstamos culturales.

Después pasará a definir lengua española: “es la que solemos hablar todos los españoles cuando queremos ser entendidos perfectamente unos de otros. Digo perfectamente para distinguir la lengua española de la aragonesa, la cual podrá ser propia y perfecta en el Reino de Aragón, pero no lengua general de España; nuestra lengua general es la que por otro nombre llamamos castellana, por ser la propia de Castilla, esta lengua española la entienden con gran facilidad todos los españoles menos los vizcaínos, si no es que la aprenden a propósito”. Se trata de buscar la especificidad idiomática, de encontrar su identidad.

El segundo bloque de la obra se centra en la historia y orígenes de la lengua española: la situación lingüística en la Península Ibérica antes de la extensión de la lengua latina, la primitiva lengua española, el método etimológico y la variedad lingüística peninsular. Para hallar el origen de la lengua se remonta a la España antigua, decantándose por la pluralidad lingüística que existía: “ Había pues en España muchas lenguas. (...) Vinieron a España los iberos, los fenices, celtas, rhodios, cartagineses (...) Cada una de estas naciones introdujo su lengua en los lugares que dominaron, siendo costumbre de los vencedores querer ser entendidos fácilmente y de los vencidos aprender la lengua de los que mandan, o porque obliga a ello la necesidad, o porque así lo pide la conveniencia y debido obsequio. Como las dominaciones eran varias, también lo eran las lenguas”. Hablaba de una variedad lingúística y gráfica a la que correspondería una pluralidad geográfica, apoyaba su postura con textos de la antigüedad, como los de Estrabón, Silio Itálico, Pomponio Mela y Tácito

La dominación de los romanos fue tan larga que se habló en España el idioma latino. Después de estos hace referencia a las posteriores invasiones (visigodos, árabes) y a su influencia en el lenguaje. Mayans se pronunció por el origen latino de la lengua, concretamente el latino-vulgar.

También fue importante su tarea sobre el estudio de la lengua vasca, el esfuerzo mayor que un no vasco había hecho hasta entonces por informarse sobre el euskera, intentó acercarse a las fuentes originales de esta lengua. Pero no pudo sacar una idea clara de la estructura del vasco ni tampoco pudo tener a disposición ningún texto.

Una vez establecidas las fuentes de la lengua estableció los cánones o reglas generales de las palabras al pasarlas de unas lenguas en otras (se suelen añadir, quitar o mudar letras). “ A añadida al principio de la palabra: vespa, abispa.” “ A mudada en E: facto, hecho” “A mudada en I: laterna, linterna” (...).

Mayans quería que se estudiara bien la gramática del idioma propio. “No se puede hablar ni escribir con enmienda sin haber estudiado bien la gramática de la propia lengua como lo practicaron los griegos y los romanos, naciones las que mejor han hablado en todo el mundo. Y porque en España no se usa esto han sido poquísimos los que han escrito con emienda”.

Mayans se enfrentó a los criterios de la Real Academia Española en materia gramatical y de ortografía, la acusó de falta de rigor y propuso como alternativa sus propios tratados, muchos de los cuales no se publicaron. Quería dar a la lengua española una norma adecuada que resolviera las dudas sobre la corrección en el hablar y escribir. Corregirla de los defectos y abusos que habían dejado los escritores mediocres del Barroco.

No escribió una gramática española pero sí una latina para mejorar la educación de la juventud. Defendía que la gramática latina se enseñara en español, dejando el latín para los estudios superiores.

Polémica entre Mayans y Feijoo.

Período de renovación científica y social en España. Dentro de esta línea es importante la tasca de investigación y la divulgación de los métodos y teorías. La divulgación comprendía dos esferas: la universidad (se necesitaban nuevos planes de enseñanza y nuevos libros para estudiar) y el gran público.

Feijoo con sus escritos pretendía llegar a la multitud, para ello usó los métodos del ensayo y no del investigador.

Mayans mantuvo una posición de científico y de profesor universitario. Como investigador realizó un trabajo minucioso, estudió las fuentes originales (investigación histórica y la crítica), y como profesor luchó por nuevos métodos de enseñanza.

Los dos estaban interesados en la mejora intelectual de la cultura, pero sus campos de acción eran muy diferentes.

La polémica entre los dos surgió con la Ortografía de Bordázar. Su relación era cordial y amable en un principio, este contacto era epistolar.

Bordázar, un impresor valenciano, publicó en 1728 una ortografía castellana siguiendo los planteamientos de su amigo Mayans que la dió como buena. Bordázar la mandó a Feijoo junto con un escrito de Mayans. Feijoo le respondió con elogios y también para Mayans. Pero llegaron noticias a Feijoo que el autor era Mayans, y explicó que éste ya se lo había comentado. Mayans finalmente consiguió la retractación de Feijoo a través de las cartas

Mayans, amigo personal de Bordázar supervisó la realización de la obra. Ésta habría tenido como origen una conversación de ambos sobre el tema y el préstamo de algunos tratados de ortografía por parte de Mayans para que Bordázar ampliara sus conocimientos. Aunque Mayans indicó que entre su obra (el Abecé español: tenemos noticia a través de sus cartas , manuscritos) y la de Bordázar existían diferencias en el uso de algunas grafías. Pero los dos defienden una ortografía de tipo fonológico en la cual cada sonido indivisible pronunciado en la lengua debe corresponder a una única grafía, rechazaban aquellas grafías conservadas no correspondientes a la pronunciación del momento, siguiendo la línea que había iniciado Nebrija.

En su ocupación por el estudio de la ortografía veía la necesidad de fijar con detenimiento el hecho fonético.

La lengua de la ciencia: el latín.

Una de sus grandes preocupaciones fue el conocimiento lingüístico y producto de ello escribió la Retórica (1757) que trataba el tema de la elocuencia, Gramática latina (1768).

Consideraba que para ello era muy importante la labor pedagógica. Creía en una organización de los estudios e instaurar desde la base estos conocimientos. Según Mayans se debían imprimir sólo a ciertos autores, gramáticas y libros buenos; prohibir la impresión de los malos. Pedía un riguroso examen a los maestros para acceder a la enseñanza, examen que se extendía para la admisión de los cargos religiosos, para los grados políticos militares, administrativos...

Mayans estableció diferentes niveles lingüísticos: una lengua de la ciencia (estaría en el escalón superior) y una lengua coloquial-familiar (escalón inferior) que se manifestaba en las cartas siempre que no estubieran destinadas a una publicación posterior o fueran libros. Entre estos dos niveles también estaban el buen castellano y los estilos provinciales (valencianismos, catalanismos, aragonesismos).

Consideraba que la lengua española procedía del latín, era una forma de ponderar la grandeza de la propia lengua “(...) Pero que la lengua española, magestuosa entre todas las que hoy se hablan, como la más semejante a su nobilíssima madre latina, aya degenerado tanto, que desconocida ya su natural grandeza, viva tan poco favorecida de los ingenios propios, cosa es sensible, cosa, por cierto lastimosa” (Retórica). Va a considerar el latín como la lengua de la ciencia, lengua para la erudición, la divulgación. Razones que apoyaban esta decisión eran: desde joven ya era un admirado latinista, la lengua latina proporcionaba a Mayans la posibilidad de comunicarse con los sabios europeos y publicar en Europa, difundir las letras españolas en Europa por encima de las barreras lingüísticas. Además todos los libros fundamentales de las ciencias estaban escritos en latín.

Otra idea mayanista en este campo era la importancia del aprendizaje y estudio del latín durante la enseñanza, ya que si todos los libros científicos se escribieran en latín, y con esta lengua se comunicaran todos, los estudiantes no tendrían que aprender tantas lenguas. Idea expuesta en su Idea de la Gramática de la lengua latina. Afirmaba la perdurabilidad de las lenguas muertas; muertas para el pueblo pero vivas entre los doctos.

Acepta la lengua romance como lengua destinada a la oratoria, a la pedagogía y a la elocuencia. “No digo yo que cada nación no aya de tener en su propia lengua todos los libros necessarios para el conocimiento perfecto de la religión, i para el ejercicio de todas las artes útiles” ( Idea de la Gramática latina. Además el lenguaje facilitaba la comunicación y las palabras que lo formaban estaban en vulgar.

Por otro lado Mayans dedicó mucha atención a la restauración del buen romance , las lenguas estaban llenas de virtudes pero eran usadas mal. Distinguía entre un código casi perfecto y una mala actuación de los hablantes. Por ello prefería el latín para lengua de la ciencia aunque aceptaba el romance en las universidades. Para alejar el buen romance de la corrupción proyectó una ortografía, una gramática española que no realizó, una retórica, y una Razonatoria.

Rechazaba la idea de la superioridad de una lengua sobre otra, ya que a la vez que prodiga el latín como lengua de ciencia también alaba al castellano y de la necesidad de hacerlo apto para la transmisión de cualquier tipo de conocimiento.

BIBLIOGRAFÍA

VARIOS AUTORES Mayans y la Ilustración. Simposio bicentenario G.Mayans., tomos 1 y 2. Valencia. Publicaciones Ayuntamiento de Oliva.

MARTÍNEZ ALCALDE, Mª.J. Las ideas lingüísticas de Gregorio Mayans, Valencia, Publicaciones Ayuntamiento de Oliva.

MESTRE.A. El mundo intelectual de Mayans, Valencia, Publicaciones Ayuntamiento de Oliva.

LÁZARO CARRETER: Las ideas lingüísticas en España durante el siglo XVIII, Barcelona, Crítica.

PÉREZ MAGAYÓN, J (ed): Gregorio Mayans y Siscar. Escritos literarios. Taurus, Madrid 1994

MESTRE, A. Perfil biográfico de Don Gregorio Mayans y Siscar, Valencia, Publicaciones Ayuntamiento de Oliva.