Gótico. Renacimiento. Barroco

Arquitectura, escultura y pintura gótica, renacentista y barroca. Europa y España. Artistas y estilos. Principales obras

  • Enviado por: Diana Vergaz
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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ARTE GÓTICO

Concepto que apareció por boca de Vasari, cuando lo criticaba como el diseño que procede de un bárbaro.

En el s.(XIII), se amplió como concepto histórico y en el s. (XIX), plasma el ideal de los románticos alemanes.

También surge el concepto de “revival” es el llamado neogótico, corriente que intenta construir los edificios como en siglos anteriores.

El gótico se inicia entre los siglos s. (XII-XIII), con el intenso amor a la naturaleza como reflejo de la creación divina, surgiendo en un principio en Francia viéndose favorecida por los comitentes.

Se desarrolló históricamente en una consolidación urbana en las peregrinaciones. También desciende de numerosas órdenes religiosas que ya no están aisladas y se sustituirá por predicadores que hacen que los fieles acudan a la iglesia, sobre todo los franciscano y los dominicos.

La concepción de la iglesia gótica será grande y estarán ubicadas en focos urbanos, cuyo enfoque será la pobreza, es decir, regresar a sus orígenes donde se crea la figura del “mendigo religioso”.

El arte gótico cubrirá los poderes políticos como el PaPa y el Emperador o acontecimientos sociales como la plaga de la peste sobre todo del año 1348. Cambio social importante que vivirá el gótico en las ciudades, la burguesía que ya no está sujeta a los señores feudales, tendrá poder económico y desea contribuir a las obras para facilitarles prestigio socia. Y por último cambio cultural muy significativo es pues el momento de la creación de universidades.

Arquitectura

Ante las nuevas necesidades que van surgiendo, la arquitectura fue obligada a expandirse con gran majestuosidad.

Técnicamente el arco apuntado y la bóveda de crucería serán los elementos más típicos del gótico.

Se crea una nueva planta de salón muy parecida a la cruz latina y los sistemas que utilizan de empujes y contrafuertes hacen prescindir del muro al concentrarse el peso en las bóvedas, de este modo el muro románico es reemplazado por amplios ventanales.

La estructura va ser articulada debido al arco apuntado que permite tener cuatro puntos de apoyo para distribuir el peso a las bóvedas. Dicho arco tendrá variaciones a lo largo del desarrollo del gótico como; equiátero, lancetado, conopial...

La bóveda de crucería se utilizó de manera cuatripartida y sexpartida, y ya en el s. (XV) se utilizó la bóveda de terceletes llegando a construir una auténtica tela de araña.

El sistema de arcos y bóvedas descansa sobre pilares donde se adosan medias columnas cada vez en mayor número que le da a las catedrales góticas una doble ascensionalidad y dinamismo. El crucero siguió manifestándose en la planta aunque un poco menos que en el románico.

La cabecera incrementó el número de capillas en la girola, al igual que en las naves laterales. Los grandes ventanales permiten que la luz penetre para dar visión aérea.

En cuanto a la plástica gótica no se desarrollará apenas, sólo las vidrieras donde se plasmarán temas bíblicos y apariciones de santos y evangelistas, pero donde más se manifestará la pintura serán en Italia y en Flandes en el s.(XIII), cuyos artistas naturalistas serán Ducio y Giotto.

Entre el s.(XIV) y s.(XV), se desarrollará el “gótico internacional, el gusto por lo cortesano, las formas estilizadas y los temas religiosos harán presencia en esta subdivisión del gótico.

La Escultura

Estuvo supeditada a la arquitectura ya que se ubica en portadas sobre todo en el sistema de la ley del marco. Experimenta un cambio, las imágenes ya no son símbolos, comienzan a ser humanizadas y naturales, sonde se manifiesta la tensión, el dolor, el dramatismo, el amor..., por lo que se recuperará el gusto por la forma hermosa, la belleza formal, la proporción, el equilibrio.

Los personajes retratados son obispos, reyes, nobles..., sobre todo en Italia.

En Francia; la catedral más significativa será Notre-Dame (1160-75), formada por una planta de salón, dividida en cinco naves, rematado por una girola. La fachada es en H.

La altura del alzado a permitido abrir un trifolio y un claristolio. Las presiones de la bóveda se dirigen a un argotante esto permite abrir ventanas enormes y el desagüe.

La fachada es de triple portada, decorada con arquiboltas, que contiene la galería de los reyes de Francia y un gran rosetón rematado con un gran glabete.

Alemania; debido a su proximidad con Francia, fue uno de los países que mejor asimiló el gótico, cuyas características será la altura de las estructuras, junto con la forma punteaguda de las torres y glabetes.

La arquitectura gótica alemana empezó a manifestarse en el segundo tercio del s. (XIII).

Hay que destacar la Catedral de Colonia (s.XIII), que adopta el modelo francés en la altura y en la esbeltez, tiende más a la verticalidad. Se comprende de cinco naves, planta de salón. La nave central es más alta que las laterales. Los rosetones estás rematados con arcos lancetados y cuya fachada es en H.

Por último aparecen gran cantidad de aces verticales que se prolonga en la misma bóveda, y en el exterior todo el muro está decorado con baquetones.

Inglaterra; tendencia a la altura y al empleo del temprano en las bóvedas de crucería.

Tuvo influjo francés a pesar de lo aislada que estaba.

La arquitectura gótica inglesa atendió también a edificaciones religiosas que adoptaron una planta con tres y cinco naves muy alargadas, dos cruceros que rompen con la monotonía de la profundidad, que a veces de coloca una torre sobre una de ellas y en la cabecera no hay girola.

Destacamos la Catedral de Salisbury ( s.XIII), es el ejemplo del primer gótico inglés donde predominan las líneas horizontales, aparece una gran torre que corona la zona del crucero. La fachada es en H, tiene tres puertas de acceso. En el interior la cubierta es muy sencilla, bóveda cuatripartida que cubre la planta cruciforme. En general los elementos decorativos son escasos.

Italia; aquí sucedió lo mismo que cuando penetró el románico a Italia, tuvo poca acogida, sólo en los aspectos técnicas y ornamentales hubo interés, pero nunca el espíritu ascensional.

La mayor intensidad arquitectónica se centró en las órdenes religiosas, franciscanos, dominicos, que adoptaron un tipo de templo muy sencillo con una o tres naves, cabecera de piedra y cubierta con bóveda de crucería simple. Se prefirió la madera para las naves por lo que los soportes eran muy simples.

Catedral de Siena (s.XIII), la altura ya no es tan significativa, se utiliza otro tipo de material, el mármol clásico. En el acceso al templo se encuentran arcos de medio punto, el rosetón es muy grande, y ausencia de vidrieras de acuerdo con la estructura clásica.

Pintura

El escaso desarrollo de la pintura mural y el breve empleo de las pinturas sobre tabla, hizo que el campo pictórico fuera a parar en las vidrieras, la miniatura y a los retablos sustituyendo a los antiguos frescos.

Se caracteriza por el intenso dominio de la línea sobre el color, los cuales son planos, sin gradaciones tonales junto con el naturalismo que es factor dominante en los temas. La técnica que predomina es el temple por lo que el huevo o la cola son los elementos más importantes.

Las vidrieras fueron sustituidas por los muros por grandes ventanales con bellos colores. Las figuras están enterradas en medallones, nichos, cuadrifolios. Destacan las de las catedrales de Notre-Dame, León...

La miniatura alcanza una riqueza sorprendente de colorido y el adecuado empleo del oro. Las obras realizadas en París reflejan el lujoso refinamiento de la corte de San Luis sobre todo en las ilustraciones. En España se decoran las obras de Alfonso X el Sabio, donde se mantuvo el estilo lineal como las pinturas de la capilla de San Martín de la Catedral de Salamanca o techumbre de la Catedral de Teruel.

Al fusionarse el estilo franco-gótico o gótico lineal con el estilo italo-gótico, surgió el estilo internacional, donde se mezcla el naturalismo y el sentido anecdótico de la pintura gala con la iconografía.

Se trata de un estilo que lo trabaja el artista errante de tipo cortesano que utiliza formas muy sofisticadas, estilizadas, con líneas sinuosas.

Diana Depotie que fue la supuesta amante de Carlos VIII. Figura femenina que representa la figura femenina propia de su época con las cejas depiladas, muestra de delicadeza absoluta, juego de colores...

Los hermanos Limbourg trabajaron para los Duques de Borgoña, dominaron la miniatura como demuestra la obra el encuentro de los tres Reyes Magos, de perspectiva focal, líneas diagonales, aparecen jinetes a ambos lados y donde el color azul marca el status.

En Italia en estos momentos se encuentra dos grandes escuelas en Florencia y en Siena.

Como artista importante se encuentra la figura de Giotto, que además de dotar a las figuras de monumentalidad y volumetría, las integró con el paisaje de fondo, ofreciendo un sentido unitario a la escena con ayuda de la luz. Una de sus obras fue la Virgen en el trono donde recurre a las matronas romanas.

El estilo flamenco, se caracteriza por ansia de plasmar la vida cotidiana de la sociedad europea del s.XV, sobre todo de la burguesía mercantil y la nobleza. Empleo exclusivo de la tabla, tanto en obras religiosas como retratos, tratado con intensidad la representación de los rostros y los objetos de alrededor.

Los artistas realizan numerosos encargos por lo que se produce un cambio de estética en la pintura. También estará influida por la nueva doctrina de Erasmo de Rotredame, donde los hombres serán, los protagonistas de las obras y el conocimiento del entorno a través de la razón.

En esta plasmación detallada jugó un importante papel la técnica del óleo mediante aceites de linaza y nuez que aceleran el secado, permitiendo que el artista aplicara las veladuras a base de sucesivas capas de color para mejorar los efectos de la profundidad y el color.

Jan Van Eyck, artista muy reconocido, fue un hombre muy complejo en sus obras, muy minucioso con los detalles intelectuales, se formó gracias a su trabajo como iluminador de Felipe el Bueno en su corte. Tuvo de comitentes tan a la burguesía como a la Iglesia.

El Políptico del cordero místico; obra encargada por un burgués, es muy compleja, puesto que son tablas articuladas que se cierran donde se desencadenan unas series de temas, el punto de fuga es el cordero. Se utilizan colores blancos y negros “grisalia”.

A los lados del cuadro se encuentran Adán y Eva, que representan el pecado, acompañados por ángeles musicales.

En el panel central se desarrolla la adoración al cordero místico, la acción espiritual se ha centrado en una Acrópolis, donde el Pantocrator se ha sustituido por el cordero que está rodeado de profetas, santos y apóstoles. La novedad se sitúa en el paisaje, es muy real, demuestra riqueza y ornamentación en la naturaleza que es la fuente de la vida.

Se aplican pinceladas muy largas de pasta muy fluida cuya factura es muy dibujística que ofrece como resultado una superficie de apariencia muy esmaltada.

Juega con los colores claroscuro.

También unas de sus obras más representativas fue el matrimonio Arnolfini.

Otro autor de este estilo será Roger van der Weyden famoso por su Descendimiento; óleo sobre tabla. Obra realizada para la Iglesia aunque fue comprada por la monarquía española.

Maestría para insertar figuras de carácter monumental en un espacio tan pequeño. Composición triangular, para equilibrarle pone a Cristo y a la Virgen en el eje de la cruz.

Gran estudio de la palidez de ambos, dramatismo, juega de los pliegues, brocados dorados, preocupación por el espacio.

Arquitectura gótica española

La penetración en España de las novedades técnicas del gótico se realizó, por un lado, a través de las numerosas edificaciones circenses y de otro, a la merced de intereses culturales entre Francia y España.

Se advierte ya entonces un incipiente empleo del arco apuntado y de la bóveda de crucería en los primeros templos de la transición de un estilo a otro, es el llamado protogótico. Esto sucede en la Catedral Vieja de Salamanca y en las de Tarragona y Lérida, así como la sólida cabecera de la Catedral de Ávila.

Comenzamos a hablar propiamente de la arquitectura gótica de España con la Catedral de Cuenca (s.XII), reformada en el (s.XV) y la Catedral de Siguenza que abre paso a los grandes templos de góticos del s.(XIII ), siguiendo los modelos franceses.

Entramos pues, en Castilla como sede del gótico en España y destacamos la Catedral de Burgos iniciada en el 1221 con forme a los modelos circenses, pero desde 1245, el maestro Enrique modificó el proyecto para acomodarlo al gusto francés de cabecera con girola y corona de capillas, tres naves y trifolio, crucero saliente, capillas particulares adosadas posteriormente que da una sensación de complejidad y falta de unidad.

En su fachada sigue el esquema de la Catedral de Reims y Amiens con tres cuerpos y tres calles. La catedral está dedicada al misterio de la Asunción.

También el maestro Enrique intervino hacia 1254 en la iniciación de la Catedral de León que es el ejemplo más puro del gótico hispánico y que sigue los modelos franceses. Se construyó en el s.(XIII) por mandato del rey Alfonso X El Sabio y Guillermo Roldán.

Es la catedral más clásica, de escasa ornamentación, todo el peso recae sobre las torres, la fachada es en H, la planta de salón de tres naves con girola simple. Las torres son distintas en detalles como; la plementería calada. En líneas generales se trata de una catedral de gran pureza y perfección que siguen los modelos franceses.

Durante el s.(XIV), la actividad arquitectónica se centro en los territorios de la corona de Aragón, donde el gótico adquirió unas peculiares características relacionadas con la horizontalidad del estilo italiano y parte del sur de Francia.

Los templos de la zona catalana, valenciana y balear, suelen tener planta de salón con una o tres naves, la central muy ancha, con un perfil general de forma cuadrada en lugar de triangular como las castellanas.

Las capillas laterales se alojan en los contrafuertes, lo que unido a la escasez de airosos arbotantes, resta esbeltez a los edificios a la vez que escasea la iluminación en interior, sobriedad decorativa, gruesos muros con pocas ventanas, campanarios poligonales, lisos y esbeltos.

Destacamos la capilla de Santa Agueda, la iglesia del monasterio de Pedralves.

La Catedral de Barcelona, iniciada en 1298. Planta de salón característico de la zona catalanoaragonesa. Las capillas laterales se alejan de los contrafuertes, posee una girola simple. Fue tan grande la demanda de capillas que se vieron obligados a construir cerca del claustro. Escasean los contrafuertes, tienen los argotantes en los muros muy ornamentados, de plementería calada. Los elementos sustentantes son los pilares que tienen pocas columnas adosadas.

Escultura gótica española

Los retazos naturalista que ofrecía la escultura del románico final dieron paso desde mediados del s.XII y s.XIII a la escultura gótica.

Inspirada en la naturaleza y en la humanización como medio para alcanzar la espiritualidad franciscana, vino a superar por su claridad y exposición una reacción frente al oscuro simbolismo románico convirtiendo en un arte para todos.

La escultura gótica conservó y hasta acrecentó su monumentalidad en las grandes portadas de los templos, donde se exponía las verdades de la Fe, tomando como modelo no sólo el Nuevo Testamento, sino también los Evangelios.

Se prestó mayor atención a la Virgen y a los santos.

Puerta de la Catedral de Burgos, cuya figura principal se muestra con arquivoltas que se apoyan en doseteles. En el tímpano aparecen escenas del Apocalipsis, Cristo aparece rodeado de símbolos y figuras que escriben en el atril.

En la parte inferior aparecen castilletes que cubren un friso de figuras donde se aprecian cierta comunicación entre ellas. En el parteluz está ubicada la figura más importante, el Obispo don Mauricio, realizado por Felix Alonso, que fundó la catedral.

Tratamiento muy idealizado de la escultura, se marca el status con la capa, sonrisa suave, ojos rasgados.

Otro claro ejemplo será la puerta de los leones de la Catedral de Toledo.

Pintura gótica española

El estilo flamenco alcanzó desarrollo en la segunda mitad del s.XV, gracias a la protección de Isabel la Católica y el comercio entre las dos potencias.

El realismo en los tipos humanos se mantuvo con rigor, a la vez que los paisajes se interpretaban de manera estereotipada.

En Aragón la figura de Bartolomé Bermejo, fue autor de figuras monumentales de gran plasticidad y ataviadas con lujosas vestiduras. Santo Domingo de Silos fue obra suya.

En tierras de Castilla la difusión de la pintura hispano-flamenca fue muy grande, dominando el dramatismo y la expresividad. Su principal pintor fue Fernando Gallego, de estilo muy duro en el modo de representar el rostro, obra suya es La piedad.

EL RENACIMIENTO

La fuerte tradición clásica latente en Italia unida al escaso apogeo de la manifestación gótica, favoreció la creación de un nuevo estilo artístico, el Renacimiento, término empleado por Vasari en 1550, “volver a nacer”.

No fue exactamente una ruptura definitiva con la tradición medieval sino más bien una culminación

Es el momento del hombre para liberarse del vínculo religioso para centrarse consigo mismo, la humanización. Se trata de una liberación espiritual e intelectual, por lo que el hombre vuelve a fijarse en el mundo clásico, buscando la inspiración filosófica o neoplatonismo.

El arte será valorado como una recreación de la naturaleza a través del espíritu y no como un pensamiento religioso. Los modelos del mundo clásico serán interpretados de acuerdo con la nueva mentalidad, buscando en ellos los valores del hombre y del mundo.

Artísticamente, se buscará el orden intelectual a través del número y la proporción, como ya se hizo en el mundo clásico. Libertad del artista para componer sus obras sin condiciones religiosas, por lo que se trasformarán los talleres románicos y góticos a las academias.

Por otra parte los comitentes varían, aunque no desaparecen los encargos de la Iglesia. Abundan las peticiones de los nobles y de la alta burguesía por motivos políticos o económicos, están los Médicis, Pitti...

El Quattrocento, s.XV, se localizó entorno a Florencia de los Médicis. Se trata de una etapa que busca y experimenta tanto en la arquitectura como en la escultura aunque más especialmente en la pintura.

Arquitectura

El renacer de las formas clásicas estuvo inspirado por el tratado de Vitruvio del s.I a.c, que es el modelo a seguir del monasterio de Saint-Gall, porque mantiene la tradición de los órdenes clásicos, de ahí el predominio de la columna y la pilastra como soportes del pilar gótico que rematan los clásicos capiteles del corintio y el compuesto.

El arco de medio punto será sustituido por el apuntado y las bóvedas de crucería por las de medio cañón. Otro aspecto importante es la ornamentación donde los edificios muestran gran variedad e motivo, como medallones, guirnaldas, figuras monstruosas mitad hombre mitad animal, cuyos orígenes se remontan a las pinturas romanas.

El verdadero iniciador de la arquitectura del este período fue Fillipo Brunelleschi, este florentino, es autor de la famosa cúpula de la catedral de Florencia, obra de gran dimensión que se alza sobre un tambor octogonal compuesto por una media naranja. Pero donde mejor expresó su arte fue en las iglesias de San Lorenzo y San Spirito, cuyas plantas basilicales son de inspiración romana.

También Fillipo atendió a la arquitectura civil a la que dotó de aspecto distinto al medieval, así el palacio de Pitti, sirvió como modelo a los posteriores palacios florentinos.

Escultura

Se trata muchos temas pero independientes de la ubicación porque se abandona la estética frágil aunque se centra más en la investigación científica que es muy naturalista e intelectual. Se busca originalidad e interés por el hombre y su medio, habilidad técnica, monumentalidad en las obras, composiciones geométricas de formas simples, cerradas y equilibradas. Prima la belleza de las formas frente al espíritu religioso, por ello surge el desnudo humano con el objetivo portador de la belleza, cuyos empleos serán el mármol y el bronce como épocas clásicas.

Florencia sigue siendo su principal sede cuya obra precursora será la segunda puerta del Bapisterio de Florencia 1401. Su autor fue Lorenzo Ghiberti, el gran maestro del relieve en bronce, en esta obra encierra veintiocho escenas del Nuevo Testamento.

Obra suya también es el sacrificio de Isaac; donde desplaza el tema central a un lado del cuadro. Desarrollo de la anatomía del protagonista con un extremo cuidado. El relieve aparece gradación el “stiacciato” es el punto de fuga, interés por la naturaleza y por la perspectiva porque se aleja de la cabra. La puerta del paraíso; se trata de un nuevo acceso del Bapisterio, decorado con hojas donde se desarrolla diez escenas del Antiguo Testamento de mayor tamaño que las anteriores y que constituyen uno de los mejores ejemplos del relieve pictórico debido a su magnífica sensación de profundidad.

Otra importante figura de este periodo escultórico será Donatello, formado en el taller de Ghiberti, alcanzó pronto gran reputación como escultor de bulto redondo y en relieve lo mismo sobre piedra o mármol que en bronce. Representó la figura humana en diversas edades y actitudes.

Dio buena muestra de esa variedad en una serie de santos y profetas que realizó a lo largo de treinta años para la catedral florentina, entre los que destaca San Juan Evangelista.

Andrea del Verrocchio fue discípulo de Donatello, gran broncista, orfebre y pintor y también maestro de grandes artistas posteriores.

Donatello le enseñó el arte de la figura humana, pero insistiendo más en el realismo y en la vida interior del personaje más que en su belleza externa.

Sus mejores realizaciones fueron el David joven y el Jinete de Bronce. Se trata de una respuesta al estudio más acabado de la fisonomía del caballo, su giro dinamiza más la composición. El jinete representa una actitud muy dura y dinámica aunque carece de bastón de mando por lo que le da un enorme protagonismo.

Pintura

Continuando la evolución iniciada por Giotto, los pintores italianos del s.XV llevaron a cabo un amplio abanico en el terreno pictórico, con máxima preocupación en el estudio de la figura humana. La perspectiva es considerada como ciencia, sometida a la armonía y a la proporción, junto al análisis del espacio y de la luz.

Para ellos la pintura, sea religiosa o profana, es considerada unas veces como imitación a la realidad y otras como una manera de hacer poesía.

No todos coinciden en utilizar el muro y la tabla como soportes de sus composiciones, porque en la segunda mitad del siglo se inicia el uso del óleo.

Masaccio, va ser el importador de estas nuevas técnicas. El tributo de la moneda; va ser su claro ejemplo, donde el tema central es Cristo ordenado a Pedro que vaya a pescar el pez que tiene la moneda.

Se trata de un fresco de composición novedosa, las figuras se agrupan en líneas que generan sensación de profundidad. Forman un semicírculo que provocan que todas las miradas confluyan en la cabeza de Cristo, punto de fuga.

Lo más característico es que a Cristo no esta destacado en el tema por lo que se le ha humanizado. Se reparten de forma armónica las masas buscando equilibrio en los colores fríos y cálidos.

Boticelli maestro del dibujo y minucioso intérprete de la naturaleza en los temas religiosos. Intensa melancolía, gusto refinado.

Formado con Verrocchio, trabajará en la Capilla Sixtina. Sufrirá una crisis de fe y adoptará como modelo de sus obras a la mujer florentina, delicada y frágil.

La Primavera cuyo tema principal es la flora que aparece en el bosque, el eje de composición es Afrodita, el resto de la obra la componen las tres gracias y Mercurio.

La técnica que utiliza en sus cuadros es muy importante, temple sobre tabla. Las líneas del dibujo son complejas lo que le da un estilo dibujístico.

El Nacimiento de Venus; obra basada en los poemas de Ovidio. Se presenta con tres personajes Eolo, Venus y una ninfa que la viste. La sensación de profundidad desaparece lo coloca en segundo plano. Colores muy delicados que le dan al cuadro gran luminosidad.

La Calumnia; se aprecia una arquitectura con fondos clásicos, perspectiva lineal, pinceladas muy agitadas. El tema principal es un joven arrestado por la calumnia, la insidia. También aparece Midas acompañado por la ignorancia, la sospecha y la verdad.

El Cinquecento

Los grandes avances de los diversos campos artísticos prepararon el cambio éste momento, clásico dominado por la armonía y el equilibrio. Afectó a Europa que por el dominio contenido sirvió, en buena parte, de tránsito al Barroco.

La sede artística que había sido hasta la fecha en Florencia pasará a partir de ahora a Roma papal, por lo que los nobles y los pontífices como Julio II o León X, se convirtieron en los nuevos mecenas.

Arquitectura

Se tomó inspiración de los modelos clásicos pero no olvidó la búsqueda de la armonía y la proporción. Lo fundamental no fue la decoración sino el efecto del conjunto y la sensación de masa. Se fijó en los elementos arquitectónicos concebidos con sentido plástico que proporciona gran monumentalidad que expresaba la gran potencia en estos momentos de Roma como sede de la Cristiandad.

Donato Bramante fue uno de los primeros artistas que comenzaron la transición y su evolución refleja de modo obvio.

Sus primeras obras fueron el Baptisterio de San Sátiro donde se refleja la abundancia de ornamentación de la arquitectura lombarda del Quattrocento, pero pronto se empapará de estilo clásico al trasladarse a Roma. Un claro ejemplo será San Pietro in Montorio, templo circular remodelo de los templos romanos consagrados a la diosa Vesta, compuesto por una columnata toscana y cubierta de media naranja, todo de armónicas proporciones, pero desnudo de ornamentación.

Pero su obra capital sin ninguna duda fue, en donde demuestra su sabio empleo de macizos y vanos, fue el proyecto que desde 1502 llevó a cabo para construir la nueva Basílica de San Pedro por encargo de JulioII, pero que falleció el artista antes de iniciarla.

Miguel Angel (1475-1564)

Prototipo de artista del Renacimiento. Con él la arquitectura del Cinquecento llegó a su punto culminante y anticipó lo que sería poco después el Barroco.

Empleó los elementos clásicos y los destacó con gran intensidad, concibió la arquitectura desde un prisma eminentemente plástico. Hombre polifacético, tocó elegantemente todas las artes y que siempre consideró la arquitectura como “la actividad más compleja”.

Admiraba a Donatello y vinculado a los Mécicis. Fue un personaje tan completo que, contribuyó a modificar el status de artista clásico.

De personalidad muy atormentada por sus continuas crisis amorosas y religiosas, que le llevó a un aislamiento progresivo. Para Miguel Angel “todo el arte está hecho de un sentimiento amargo y el cuerpo humano es la caja o prisión del alma”.

El objetivo de su arte es la liberación de la verdad intrínseca, la liberación del alma. Intentó hacer un arte de sintaxis que uniese todos los componentes de los estilos plásticos.

En su primera etapa florentina acometió diversas obras arquitectónicas como la Biblioteca Laurenciana, en cuyo acceso tuvo que resolver el problema de construir un mango acorde con el interior del recinto. Por lo que trazó una escalera de triple acceso en la que le da un gran dinamismo. Esta obra fue precursora del Barroco y sirvió como modelo de los manieristas.

Al mismo tiempo trabajó en la iglesia de San Lorenzo, en Florencia donde proyectó una fachada sin distribución interior del templo, con lo que anticipaba la nueva idea barroca de “fachada telón”.

También en Roma desarrolló su teoría arquitectónica en la obra que le encargó el Papa Paulo III, que fue la terminación del palacio de Farnesio, remodeló parte del patio alternando los frontones triangulares y curvos y la cornisa que remata la fachada.

El mismo pontífice le encargó la reforma urbana de la Plaza del Capitolio en la que empleó el orden gigante en las nuevas fachadas de los palacios de los Conservadores y el Senado. Lo dispuso en forma oblicua para darle mayor sensación espacial y en cuyo pavimento trazó un óvalo estrellado donde se centró la estatua ecuestre de Marco Aurelio.

Pero la gran obra de este artista fue la terminación de la Basílica vaticana, aquí retornó al plan de su antecesor Bramante, convirtiendo la cúpula en el punto central de todo el edificio, cúpula de 42m de diámetro y 131m de altura.

Escultura

Al igual que la arquitectura, en la escultura buscó más la grandiosidad que la ornamentación que venían desarrollando los discípulos de Donatello.

Hay que mencionar el gran impacto ejercido por el derrumbamiento en 1506 del grupo helenístico de Laoconte, así como otras muchas piezas escultóricas griegas y romanas que los pontífices y nobles destinaron a las colecciones vaticanas.

Atento estudio de la figura humana desnuda, con una visión idealizada de la escultura humana con tendencia a destacar el heroísmo contra los aspectos religiosos.

La transición al Cinquecento está representado por Andrea Sansovino, amante de las figuras tranquilas y clásica obra, suya es la escultura de San Ana.

Para Miguel Anguel, la escultura fue una actividad que estimaba como la más acorde con su personal concepción del arte. Revela un perfecto conocimiento de la anatomía lo que le permitió expresar todos los aspectos y detalles del cuerpo humano, músculos, venas. Aquí es donde encierra el auténtico movimiento en potencia que se encontrará en la próxima generación barroca.

Fue en Roma donde realizó una de las primeras obras más importantes de su trayectoria artística, va a ser La Piedad; realizada en el Vaticano por orden de un Cardenal. De exquisita perfección, que viene a ser la interpretación renaciente del tema gótico con mayor belleza ideal y menor patetismo formal, aunque el dolor espiritual alcanza aquí su más alta cota. Figura exenta en mármol cuya composición es equilibrada, la Virgen está concebida a la manera florentina. Rostro acorazanado, libera juventud, hay un desequilibrio entre las proporciones de ambos protagonistas.

En su próxima obra aumentó la grandiosidad de la anatomía humana con El David (1501-03), obra bien distinta de las interpretaciones del mismo tema que antes realizaron Donatello y Verrocchio por la tensión que parece contenerse bajo la piel.

Tuvo que trabajar sobre un bloque ya cortado por lo que se vio obligado a realizarla con una postura muy frontal. Concibió en ella ciertas tendendencias paganas donde se produce un medio de fusión del tema religioso y del desnudo absoluto. Composición que domina la verticalidad y cerrada a la manera de Donatello, se inspira en el San Jorge. A cada lado del cuerpo del David le d a un valor moral, por ejemplo, su lado derecho es la protección divina, el izquierdo el Diablo, la maldad. Trabajada en piedra muy pulida se aprecia la técnica del esfumato.

El Moisés 1513; obra de cuidad anatomía y cuyo rostro es la expresión culminante de la “terribilita”, a la vez que parece estar presto a levantarse y descargar la ira por bajar del monte Sinaí, con las tablas de la ley, será representación simbólica de Julio II.

La obra está repleta de iconografías como la barba que simboliza la pasión, la rodilla rompe la composición, el contraposto está muy marcado, intentó inspirarse en el Zeus Olímpico.

Pintura

El auténtico prototipo de hombre universal, humanista y científico fue Leonardo da Vinci (1452-1519), primer pintor del Cinquecento. Fue un infatigable buscador de todas las ramas de las ciencias, polifacético, ingeniero, teólogo, arquitecto, inventor, escultor y pintor. Desde joven se interesó por el estudio del cuerpo humano en las más diversas actitudes con el fin de lograr la más perfecta composición de las figuras.

También estudió minuciosamente la naturaleza y cuyo afán se extendió al campo de la perspectiva y composición con las obras en las que demuestra un profundo estudio anatómico de las figuras a las que dota de complicadas actitudes y gestos que las relacionan entre sí.

De personalidad muy aislada y solitaria, de su boca salió “el verdadero pintor es el ojo del mundo”. Se forma en el taller de Verrocchio y aprende del maestro Botticelli, consiguió convertir el cuerpo humano el reflejo del alma.

Escribe un tratado de pintura, libro de referencia para todos los pintores, donde tenía muy en cuenta la técnica del sfumato( difuminado de los contornos que permite el suave tránsito de la luz a la sombra con una dosis de impresión que otorga cierto aire de misterio a las figuras.

En 1480 se traslada a Milán por motivos personales, allí realizará en 1495 La última cena en el refectorio del convento de San María delle Grazie, temple sobre estuco, cuya calculada composición fue consecuencia de numerosos estudios en los que prestó mayor atención a las expresiones de los rostros y manos de los apóstoles. Juego de ficción y realidad ya que alterna los focos luminosos artificiales y naturales dentro del cuadro.

Cristo es advertido de que alguien le va a traicionar, Judas que aparece en el lado oscuro. La composición forma grupos de tres, excepto Cristo. Ausencia de ornamentación, la mesa la representa más pequeña que los personajes, perspectiva en punto de fuga, todas las líneas compositivas coinciden en la cabeza de Cristo.

De regreso a Florencia en 1501 inició San Ana, la Virgen y el Niño, en la que imprimió a las figuras un ritmo giratorio sin romper el esquema geométrico.

Poco después la señoría de Florencia le encargó pintar la Batalla de Anghiari, que Leonardo imaginó como un auténtico tropel del hombres y caballos en movimiento.

En torno a (1503-1506), el pintor ejecutó su obra más conocida y a la vez las más desconocida porque aún se duda de quién fue el personaje y de cuál fue el verdadero comitente. La Gioconda o Mona Lisa, ha viajado por todo el Mundo, en el s.XVI, fue adquirida por la corte francesa donde permaneció casi cuatro siglos, pero como patrimonio de la humanidad estuvo unos años en Washington y después en Tokio en este siglo, pero su auténtica fama no llegó hasta el mismo día que fue robada del museo del Louvre en Agosto de 1911. Su desaparición duró 2 años pero fue recuperada en Milán, por un descuido del ladrón. Afortunadamente la obra no sufrió daños al haber permanecido largo tiempo escondida.

Óleo sobre lienzo donde se representa un retrato idealiza y a la vez realista, en al que el sfumato y el claroscuro origina una sensación de misterio tanto en el paisaje del fondo como en el rostro de la dama sin identidad.

Lo más característico es el enigma de la sonrisa que expresa cierta ironía, melancolía, escepticismo...

Utiliza el contraposto en su composición, la viste sencilla para captar su esencia. Los ojos los representa con el párpado inferior recto demostrando que la dama ha estado llorando.

La pintura de Miguel Anguel, aparece igualmente presidida por la visión plástica que

domina toda su personalidad artística y que manifiesta sobre todo a través de su virtuosismo en el dibujo al facilitar el volumen de sus figuras prestando menor atención al color.

Sin duda su obra más impactante fue el fresco de la Capilla Sixtina, en la que conjugó su triple actividad, arquitectura, pintura y escultura.

Obra encargada por Julio II en 1508, se trata de escenas del Antiguo Testamento, aquí el artista trata de demostrar dos aspectos de su obra; la verdad revelada y el conocimiento de la verdad por la razón. Se trataba pues de armonizar ambos conocimientos y jerarquizarlos, para la propuesta utilizó una composición de arquitectura fijada en triángulos donde enmarca escenas del génesis y sus pecados. En la parte más próxima al altar aparece la figura de Dios y a medida que nos alejamos aparece representados los hombres.

La manera en al que trata a los personajes es muy romanizada, cuyos modelos son de perfil muy claro, la luz se distribuye grandiosamente y el color se hace ausente.

En la misma Capilla, Miguel Angel se vio obligado a dibujar un gigantesco fresco por deseo de Paolo III, El Juicio Final cuyo tema central de la obra será apocalíptica, la concepción es amplia y dinámica y las figuras son grandes esculturas helenísticas como la de Laooconte.

El punto de fuga es la figura de Cristo que está concebido no con actitud misericordioso sino que se muestra amenazante y juez al mismo tiempo. La virgen se retuerce para no observar las condenas impuestas.

Rafael Sanzio, joven pintor de Urbino, que iniciado junto a Perugino, poseyó una excelente técnica con la que pudo llevar a cabo obra de gran amplitud espacial y simétrica, obra suya es Desposorios de la Virgen.

Desde 1504, trabajó en Florencia donde amplió sus conocimientos con ayuda del legado artístico anterior, por lo que comenzó a pintar temas religiosos como las Madonnas o las representaciones de la Sagrada Familia, aunque todas ellas con formas más dinámicas y de menor clasicismo mezclado con la tímida entrada de los primeros elementos manieristas que rompe con el lenguaje propio del renacimiento.

En 1508 se afincó en Roma su evolución se manifestó con los murales de la Villa Farnesiana en los que nuevamente se aprecia el manierismo.

También ejecutó diversos retratos como el del Cardenal de gran delicadeza y estudio psicológico.

Los pintores manieristas

Tras los grandes maestros la pintura florentina y romana del Cinquecento, entró en una fase de decadencia, por lo que parecen repetirse los modelos de los pintores renacentistas sobre todo de Miguel Anguel y Rafael. Pero no fue sólo esa manera vulgar de hacer copias sino el reflejo de la intensa crisis que tenía lugar en Italia y en toda Europa como consecuencia de los diversos acontecimientos políticos, económicos y religiosos.

Ello dio origen a la formación de un peculiar lenguaje formal que se tradujo en la representación caprichosa de los temas, en los juegos fantásticos de luz y de sombra, en la alteración de las proporciones anatómicas llegando a estilizar desmesuradamente las figuras. Además la pintura manierista se hizo profundamente intelectualizada y cargada de sentido alegórico de difícil comprensión para aquellos que no formaban parte de mínimamente de la aristocracia, y coincidió durante buena parte de la Contrareforma, en la que la Iglesia propugnaba por encontrar una nueva interpretación de los temas religiosos acorde con el Concilio de Trento 1545-1563.

La escuela Veneciana

A lo largo del s.XVI, la escuela de Venecia aumentó su campo artístico ya que se mantuvo políticamente y económicamente alejado del resto de Italia. Su pintura de caracteriza por la riqueza y brillantez de sus colores, el intenso amor al paisaje, gusto por los grandes escenarios y el vestuario de extremo lujo.

Encontramos a Giorgione, artista de desconocida vida, mantiene una técnica depurada y excelente colorido. Introdujo el modelo de mujer ideal femenina de formas amplias y torneadas por lo que alcanzó gran éxito con La Venus dormida y excelente paisajista con su obra La tempestad.

La figura más destacada del Cinquecento fue Tiziano que pronto aprendió la riqueza cromática, así como la inclinación de la temática mitológica y la fábula pagana, pero sin olvidar los asuntos sagrados, por lo que supo mezclar sensualidad y religiosidad. De este artista se conservó muchas de su producción al ser protegido por Carlos I y Felipe II. Realizó temas mitológicos como La Venus de Urbino o Triunfo de Baco, retratos como el de Carlos V en Mülberg, de Felipe II.

En la segunda mitad de la centuria fue la pintura de Veronés la que reflejó mejor el lujo de los ambientes venecianos de la época, tomando a la sociedad de la ciudad como modelo de sus composiciones religiosas y profanas como el Hallazgo de Moisés.

Pero la mayor parte de sus composiciones las desarrolló en amplios espacios arquitectónicos como Jesús y el centurión.

Mayor vinculación con el lenguaje manierista se advierte en la pintura de Tintoretto, artista que bien dotado del dibujo y el colorido rompió con la serenidad de la pintura veneciana con su atención de violentos escorzos y a los acusados contrastes lumínicos como la vida de San Marcos. Fue unos de los pintores de perspectiva aérea El Laboratorio, campo en el que anticipó soluciones que años después desarrollaría el propio Velázquez.

EL RENACIMIENTO EN ESPAÑA 1500-1560

La penetración de las corrientes renacentistas no sólo se vio favorecida por las intentas relaciones políticas que se mantenían con Italia en tiempos de los Reyes Católicos sino también por la creciente influencia mundial de la corona española después de haber obtenido la unidad política peninsular y el descubrimiento de América.

La difusión de las formas renacentistas se encontró un tanto frenada por la situación social y religiosa de la España del momento, así como el arraigo de las formas góticas y mudéjares.

La escalonada invasión del estilo renacentista en buena medida fue auxiliada por la colaboración de ciertas familias de la nobleza y de la Iglesia, como los Mendoza y los Fonseca que se convirtieron en los grandes mecenas hispanos.

Arquitectura

A pesar de que las estructuras siguieron siendo góticas, el renacimiento de dejó sentir en lo decorativo, medallones, columnas. Así se configuró un estilo protorrenacnetista tradicionalmente denominado desde el s.XII como “plateresco” porque las decoraciones fueron realizadas por orfebres y plateros.

Se registró entonces un predominio de la ornamentación sin clara conexión con lo arquitectónico y cierto es que varias obras de esta etapa inicial son de importación italiana como los patios del castillo de La Calahorra, Granada.

Pero el verdadero introductor de las formas renacentistas en Castilla fue Lorenzo Vázquez con la portada del colegio de Santa Cruz de Valladolid y muchas más.

La decoración salamantina se caracterizo por el abundante empleo de la piedra dorada de las canteras de Villamayor, fácil de labrar y de inconfundible tonalidad.

Con este material genuino se llevaron acabo verdaderas obras de arte como la fachada de la Universidad de Salamanca entre 1519-1525, por un artista todavía desconocido.

También de interesante mención será la fachada del convento de San Esteban de 1524 por Juan de Álava o la Casa de las Conchas.

En la zona de Toledo se desarrolló el llamado “estilo Cisneros” que aporta el último gótico con aportaciones ornamentales italianas más la influencia mudéjar siendo su mejor representante Pedro Gumiel a quien se debe la Sala Capitular de catedral de Toledo y el paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares.

Poco a poco la arquitectura española fue abandonando de manera paulatina la abundante ornamentación del plateresco buscando una mayor claridad en las formas arquitectónicas, así se dio paso al “purismo”, en la que la decoración disminuye en extensión pero gana en intensidad de relieve, ciñiéndose a los encuadres de los vanos y a los elementos arquitectónicos en lugar de abarcar toda la superficie de los muros, a la vez que se advierte una mayor atención por las proporciones de la arquitectura de Bramante.

Se aprecia claramente en la actividad de Alfonso Covarrubias que se mantuvo fiel al plateresco con el patio del Hospital de Santa Cruz o el Alcázar de Toledo.

Encontramos también a Rodrigo Gil que se inició con su padre en las catedrales góticas de Salamanca y Segovia y aportaciones a muchas otras.

Suya es la fachada de la Universidad de Alcalá de Henares.

En el sur de la península encontramos la obra de Pedro Machuca que formado en Italia levantó el palacio de Carlos V en la Alhambra grandina, de planta cuadrada pero que encierra un patio central de traza circular con columnas toscanas y jónicas.

Pintura

La influencia italiana se advirtió muy pronto en Castilla que convivió con la pintura gótica flamenca.

Ya en las creaciones de Pedro Berruguete se puede apreciar la mutación en el estudio de la luz y de la perspectiva, aunque no llegó a olvidar la tradición flamenca que se deja sentir en el gusto por los detalles minuciosos y en el todavía abundante empleo del oro como los retablos de la iglesia de Paredes de Navas.

Esa misma dualidad se aprecia también en Juan de Flandes, pintor de la reina Isabel la Católica, políptico del Palacio Real de Madrid.

Poco después la pintura española empezó a reflejar la penetración de los grandes maestros del Cinquecento italiano y el manierismo florentino. Juan de Juanes se convirtió en el gran divulgador de los modelos de Rafael y el creador de temas religiosos que alcanzarán gran devoción popular como La Última Cena o Historias de San Esteban.

En esta etapa de pintura española tiene a su máximo representante castellano Alfonso Berruguete que dada su escasa producción pictórica se caracteriza por el empleo de una gama fría de colores, así como las figuras inestables y alargadas que se vinculan con su escultura, retablo de San Benito.

Andalucía conoció entonces la actividad de varios pintores importantes y muy abiertos las influencias manieristas destacando entre ellos al arquitecto Pedro Machuca que fundió en sus obras las características de Miguel Angel, Rafael y Correggio, obra suya es Descendimiento.

EL RENACIMIENTO EN ESPAÑA 1560-1600

Etapa que corresponde al reinado de Felipe II, el arte español caminó por senderos de religiosidad coincidiendo con los dictados del Concilio de Trento y la Contrarreforma, por lo que las manifestaciones profanas apenas dieron actos de presencia.

Arquitectura

La abundante decoración plateresca junto con las aplicaciones puristas de principios de siglo fue sustituida por la austeridad, cuya primacía era los elementos estructurales desnudos, tan sólo se dio entrada a algunos componentes manieristas como las pirámides.

Este estilo arquitectónico fue conocido como herreriano por ser Juan de Herrera el arquitecto que lo hizo famoso.

Juan Bautista de Toledo formado en Italia junto a Miguel Angel, por lo que en breve fue llamado a la Corte de Felipe II para encargarle la construcción del monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid 1563-1584.

La obra fue concebida por el propio monarca con la triple finalidad de panteón real, monasterio y palacio cuya orden será los jerónimos, fue consagrado en conmemoración de la victoria alcanzada por las tropas españolas en San Quintin.

Ofrece una planta rectangular en cuyo interior supuestamente fue martirizado el santo.

La parte central está flanqueada por los espacios destinados al convento y en el lado izquierdo al palacio y en la iglesia se levantan varios patios que mantienen una distribución cruciforme a semejanza de los antiguos hospitales góticos españoles.

Ante el templo se encuentra el espacioso Patio de los Reyes convertido en el atrio de la Iglesia.

Este artista llegó a realizar hasta su muerte la fachada lateral del jardín de los monjes y el patio de los Evangelistas en la que empleó la superposición clásica de los órdenes.

Desde 1572 se encargó la dirección de las obras Juan de Herrera que mantuvo en lo esencial el proyecto de Juan Bautista pero introdujo diversas modificaciones como la elevación de toda la parte delantera del edificio para situarla al mismo nivel del resto de la obra y la supresión de seis de las doce torres y a todas las remató con chapiteles de pizarra de gusto flamenco. También a la hora de construir la iglesia el rey solicitó diversos proyectos a Italia, por lo que la planta del templo es de cruz griega inscrita en un cuadrado pero se convierte en basilical al poseer un vestíbulo cubierto con una bóveda plana. La cubierta de la iglesia está realizada a base de bóvedas de cañón y una cúpula central.

La pintura

Capítulo destacado de las últimas décadas de la centuria es el representado por los retratistas cortesanos de la corte de Felipe II, que vinieron a interpretar un canto a la realidad en medio de tan exuberante ornamentación italiana.

Aludimos pues a Sánchez Coello que se formó en Flandes con Antonio Moro. Trabajó para la corte con un estilo menos virtuoso que el de su maestro y menos cromático que la de Tiziano, pero a cambio les sobrepasó en la atención prestada a la psicología del retratado, Isabel Clara Eugenia, anticipando con ello la actividad de Velázquez.

Es considerado como uno de los grandes genios del arte universal, El Greco nació en Creta en 1541, se formó junto a Tiziano y Tintoretto, llega a España apx, en 1575, tal vez atraído por la idea de decorar El Escorial. Se afincó en Toledo donde murió en 1614.

El estilo del Greco es la suma de todos los elementos que determinaron su formación en Grecia y en Italia, a los que sumó la religiosidad de España.

El simbolismo que imprimió a sus figuras se debió a la influencia bizantina, junto con iconografía determinada que empleó como; Cristo bendiciendo con los dedos cruzados, el alma con forma humana.., a ello se sumó el rico colorido aprendido en Venecia, sobre todo el empleo de los azules, carmines, verdes y amarillos, siempre dentro de una gama fría, sin olvidar las luces coloreadas, los contrastes lumínicos y los atrevidos escorzos al estilo de Tintoretto.

De su estancia en Roma derivan las estudiadas composiciones, la dibujada musculatura y el tratamiento anatómico de las figuras alargándolas y estilizándolas, como ya había hecho Berruguete.

Asimismo es característico en los cuadros la división en dos zonas una terrenal y otra celestial.

Después de haber realizado diversas obras en Gracia y en Italia, El Greco comenzó su obra en España con retablo de la iglesia toledana de Santo Domingo el Antiguo al que pertenecieron La Trinidad y La Asunción que se muestran con intensa influencia italiana, también con El Expolio.

Para El Escorial realizó San Mauricio y la legión tebana en el altar de Felipe II.

Poco a poco el estilo del Greco aumentó su espiritualización y hondo simbolismo, Entierro del señor de Orgaz, cuya composición está dividida en dos grandes zonas, mezclando lo humano y lo divino, lo cotidiano y lo religioso.

Con las obras EL caballero de la mano al pecho o Un caballero, Don Rodrigo Vázquez..., trató más de reflejar el espíritu y la psicología del retratado que su aspecto físico.

Ya en la última década de la centuria, su pintura incrementó la irrealidad y la idealización por su canon de esbeltas proporciones, Bautismo de Cristo o Anunciación...

En los primeros años del s.XVII, abundan las disimetrías, las formas diluidas, la libre utilización del color en manchas, tanto en las representaciones de santos y apóstoles, Las lágrimas de San Pedro, La Resurrección, retablo del Hospital de la Caridad...

EL BARROCO EN ITALIA

En torno a 1630, el panorama artístico en Roma era tan complejo que engendró la casi totalidad de tendencias que se desarrollaron a lo largo del “Seicento”.

El Barroco, que había iniciado su florecer con las experiencias surgidas durante la década final del s.XVI y las primeras del s.XVII.

La historiografía actual ha tendido a identificar el fenómeno de barroco con la actividad que Bernini, Barromoni y Pietro Cartona desplegaron entre 1630-1670, cuyas caracteres más significativos fueron; formas dinámicas y expresivas, efectos teatrales e ilusionistas, la concepción dinámica del espacio y de la naturaleza, el empleo del lenguaje visual como medio de persuasión y comunicación de masas.

Se afrontan dos posturas sobre el origen etimológico del término Barroco. Por un lado, la que procede del adjetivo francés “baroque”, que asumirá el significado de desigual e irregular. Por otro, aquella que lo deriva del sustantivo “baroco”, figura silogística de la filosofía medieval que confunde lo verdadero con lo falso.

Los artistas del Quattrocento al preguntarse sobre el fundamento y las leyes que rigen el universo, llegaron a la conclusión que existía un orden basado en la proporción y la armonía, e intentaron hacerlo comprensible a la inteligencia racional del hombre.

Todo lo contrario a los artistas del Seicento que confiaron más en los valores de la naturaleza.

La naturaleza barroca reivindica toda su grandiosidad abandonando al hombre a su propia individualidad, a sus inquietudes y dudas.

Con el Barroco se forma definitivamente el sueño antropocéntrico del hombre renacentista, ya no hay nada que sea cierto, nada es verdadero sino verosímil.

El Barroco más que un estilo es una cultura de la visión o más bien, una verdadera y originalcivilización figurativa. Nunca antes el arte se había convertido en un instrumento para hacer creer verdadero aquello que no lo es y mostrar falso aquello que por el contrario es verdadero. La civilización barroca sigue más bien como expansión de un fracaso que se quiere hacer pasar por un triunfo, donde su lenguaje formal se regule como el literario.

Arquitectura

La principal característica italiana es la nueva concepción del espacio que tras el Concilio de Trento, la Iglesia católica necesitaba reforzar su doctrina frente a los protestantes y para ello va e exigir de la arquitectura su vinculación al espectador mediante la persuasión y la participación.

Domenico Fontana fue el arquitecto de Sixto V, poseedor de un gran sentido urbanístico, construyó viaductos, canales y fuentes para la distribución del agua.

Pero el arquitecto más importante de los primeros años en Roma fue Carlo Maderno, cuyas principales obras fueron la fachada de las iglesias de Santa Susana y la terminación de San Pedro del Vaticano ( donde modificó el proyecto de Miguel Angel agregando un cuerpo longitudinal ).

Bernini concibe su arquitectura ligado al carácter representativo de la ciudad. Para él Roma es símbolo del prestigio histórico. Su obra culminante fue la columnata de la plaza de San Pedro, que presenta una disposición elíptica, constituido por varias filas de columnas monumentales que originan un contraste de luces y de sombras de gran riqueza expresiva.

Otra figura del este momento fue Barromini cuya personalidad es opuesta a la de Bernini tanto en su vida como en su obra. Fue un hombre de carácter atormentado e inseguro, de ahí que se suicidara. Concibió la ciudad con un estilo propagandístico de al fe católica, por lo que se interesa por la búsqueda de la intensidad expresiva por medio de la contracción espacial y del tratamiento movido y nervioso de sus formas.

La iglesia de San Carlos de las Cuatro Fuentes y la iglesia de Santa Inés.

Pietro Cartona arquitecto y pintor desarrolló su actividad principalmente en Roma. Su arquitectura se alejó de la grandiosidad de Bernini y la expresividad de Barromini, basado en el equilibrio, la elegancia y la severidad de las formas clásicas. Sus obras más representativas fueron la iglesia Santa María de la Paz y Santa María in Via Lata.

Escultura

El sentido propagandístico que asumió el arte del s.XVII determinó dos de las cualidades de la escultura barroca; el carácter efectista y la aproximidad a lo real que coincide con la línea del compromiso entre lo concreto y lo ideal. Surge un determinado interés por los escultores, por reproducir las distintas cualidades mediante la labra y la representación de los estados anímicos y los sentimientos.

Tras el equilibrio y el reposo renacentista, se realiza una escultura en la que predomina la asimetría y en la que los diagonales, los escorzos y los contornos discontinuos, logran la plasmación de un movimiento activo y la proyección de la obra hacia el exterior.

Asímismo es importante la iluminación que al incidir sobre el diferente tratamiento en las superficies y la abundancia de los plegados, crea una contraposición de luces y de sombras que ofrece a la escultura un matiz pictórico y una sensación de apariencia viva.

Este tipo de escultura no suele ser concebida para su visión aislada sino para ser contemplada en un conjunto determinado.

Los materiales empleados son el bronce y el mármol, siendo frecuente la búsqueda de policromía mediante la utilización de distintos mármoles o en madera.

Desde el punto de vista temático, el barroco supone una interpretación de los temas tradicionales. En los países católicos el movimiento contrareformístico determinó el tema religioso que originó la ausencia del desnudo y un fuerte sentido moralizante.

La escultura florentina exalta el poder y las virtudes, por lo que suele aparecer representada en actitud heroica frente a las figuras orantes del Renacimiento.

El auge urbanístico de este período creó un tipo de estatua destinada a la decoración de las ciudades, ubicadas en calles, plazas, jardines...

Como máximo representante encontramos a Gian Lorenzo Bernini, cuya influencia se extiende hasta el s.XVIII. Formado con su padre domina pronto la técnica y consigue la plasmación del movimiento y la expresividad con absoluta maestría. El David, donde lo demuestra en la expresión de la cara. Apolo y Dafne, extraordinario tratamiento del mármol. Pero su obra cumbre será Éxtasis de Santa Teresa, Roma. En ella Bernini consigue plasmar un de las principales tendencias del barroco, la expresión de lo espiritual por medio de un lenguaje sensible, donde lo físico y lo místico se funden en el goce.

También encontramos, pero con menor intensidad artística a Pietro Tacca, broncista cuya obra más importante fue la estatua ecuestre de Felipe IV, Madrid, aunque no consigue la plasmación total del movimiento.

Pintura

Al iniciarse el siglo, surge en Italia las dos tendencias fundamentales de la pintura barroca; el naturalismo y el clasicismo.

Sus lenguajes difieren notablemente porque el naturalismo se basa en la valoración de los aspectos sensibles y concretos de la realidad, mientras que el clasicismo pretende dar una visión razonada de la naturaleza como único medio de alcanzar la auténtica verdad.

El naturalismo; es una concepción pictórica basada en la observación directa de la realidad y que pretende la representación fiel y objetiva de todos los aspectos, tanto agradables como no.

Caravaggio valora la inmediatez y lo individual caracterizan las pinturas de este artista. Concibe sus cuadros sobre esquemas geométricos con predominio del dibujo con una factura pietra y lisa, buscando la armonía , la claridad compositiva y realzando el movimiento. Es el creador de uno de los recursos más importante de este momento “el tenebrismo”, empleo de una luz dirigida que incide sobre la composición creando fuertes contrastes de tonos iluminados y oscurecidos, destacando las figuras y los objetos sobre fondo en penumbra. Baco enfermo, Las tres escenas de San Mateo, La conversación de San Pablo....

El clasicismo; parte del deseo de “volver a la naturaleza”. Frente al carácter sensible e inmediato de la pintura de Caravaggio, los clasicistas pretenden dar una visión razonada y meditada de la realidad, porque consideran que la única verdad reside en la “idea”.

El predominio de la razón convierte a esta pintura en una expresión conceptual en la que generaliza las representaciones del sentimiento, caracteres y personajes, un riguroso geometrismo en sus composiciones. Empleo de una iluminación uniforme de tonalidades armoniosas.

Aníbal Carracci que alcanza su plena madurez en Roma donde tomó contacto con las formas clásicas y las obras de grandes maestros del Cinquecento como Miguel Ángel y Rafael. El análisis de los sentimientos, expresiones, serenidad y majestuosidad de los modelos caracterizan sus campos. Obras suyas son Triunfo de Baco y Ariadna, ubicada en la galería del palacio de Farnesio en cuyo techo dispone de una serie de escenas en friso con una temática en común; el triunfo del amor divino sobre el humano.

Venus y Adonis, abarca temas religiosos Quo vadis, Domine?.

Fuera de las fronteras de Italia, prolifera de manera muy significativa la pintura en Flandes y la personalidad más importante de este momento fue Pedro Pablo Rubens. En la ciudad de Amberes, Rubens inició su aprendizaje artístico en un ambiente manierista. Marchó a Italia con el título de maestro a mejorar su estilo. Regresó a Amberes y sus cualidades fueron pronto reconocidas por sus mecenas los archiduques Alberto e Isabel Clara Eugenia.

Su tremenda personalidad confiere a su pintura unas características originales, vitalidad y dinamismo en sus composiciones abiertas y organizadas en diagonales y en sus modelos opuestos y vigorosos. Demuestra una riqueza cromática, vibrante luz, factura muy suelta como en La Elevación de la Cruz o e El Descendimiento.

En la temática mitológica es donde el artista encuentra mejor medio de expresión porque le permite plasmar sus amplios conocimientos humanísticos, Las Tres Gracias y El Juicio de París.

Otro artista a destacar es Antonio Van Dyck, que fue precoz en sus composiciones mitológicas y religiosas, y sigue al maestro de Amberes. Los retratos serán su objetivo fundamental. Tomó de los venecianos la riqueza y la luminosidad de los coloridos y su sentido escenográfico. Pero la madurez de su carrera se ubicará en Inglaterra protegido por la corte de Carlos I, donde realizará refinados retratos y en ellos predominan las tonalidades plateadas, por lo que toman un aspecto distinguido y elegante, Retrato de Carlos I.

En Holanda se desarrolla en este momento una escuela independiente con unas características peculiares, derivadas de la estructura social del país.

El rechazo de las imágenes por parte del protestantismo y la carencia de clases dirigentes, convierten a la burguesía enriquecida por el comercio en los comitentes.

De ahí la ausencia absoluta de los temas religiosos y salvo escasas apariciones bíblicas, por lo que los retratos, las escenas costumbristas y domésticas, los paisajes, los animales, los bodegones y más, son la temática predominante en la pintura holandesa del s.XVII.

Destaca Rembrant, que establecido en Amsterdam alcanzó pronto la fama y casado con Saskia a quien dedicará numerosos cuadros.

Su obra en parte fue una manifestación aislada dentro del panorama pictórico holandés, aunque su interés por la luz y por la realidad es paralela a la de sus camaradas. Introduce en su obra una interpretación subjetiva y una visión espiritual. Pretende con ello representar la suprema realidad, la del alma, despreciando los aspectos superficiales y concretos, le preocupa captar la interioridad humana, de ahí que sus personajes emanen vida y sensibilidad en ambientes en los que la luz y la meditación le son característico, donde prefiere la suave transición de las luces a las sombras, dotando a éstas últimas una transparencia y una vibración que enriquece los valores cromáticos que le permiten alcanzar pleno intimismo y misterio.

Realizó obras mitológicas como Dánae, Artemisa o Aristóteles contemplando el busto de Homero, escenas bíblicas como Navegación de San Pedro, temas cotidianos Joven bañándose o Buey desollado.

EL BARROCO EN ESPAÑA

Arquitectura

En el s.XVII se inició la decadencia del Imperio español, por ello influyó directamente en la arquitectuta que no encontró condiciones favorables para desarrollarse.

No encontramos en España, en este momento, programas urbanísticos, ni empresas importantes, siendo característico el empleo de materiales pobres.

En la primera mitad del siglo se observa todavía la pervivencia del sobrio estilo herreriano, donde los muros siguen apareciendo lisos. Pero poco a poco las fachadas ganan en plasticidad que se ven enriquecidas por los contrastes luminosos.

Durante el llamado “primer barroco”, aparecen arquitectos del estilo de Herrera, entre ellos destaca Francisco de Mora autor y constructor del proyecto de la ciudad de Lerma y la iglesia de San José de Ávila.

Pero el primer gran arquitecto del barroco castellano fue Juan Gómez de Mora, sobrino del anterior.

Su arquitectura es de clásicos perfiles y geometrismo, introduce elementos decorativos en los muros. Obras eclesiásticas fueron suyas las iglesias de la Compañía que proyectó en Salamanca y Alcalá de Henares. Felipe III le encargó la Plaza Mayor de Madrid, de traza rectangular cerrada por pórticos con tres pisos altos con balcones, donde se festejaban corridas de toros, autos de fe. También obras urbanísticas como la Cárcel de Corte que en la actualidad es un Ministerio, y el Ayuntamiento de Madrid.

Alfonso Carbonell, fue otro personaje famoso por el Palacio del Buen Retiro, de estructura sencilla de planta cuadrangular y torres con chapiteles, pero del amplio recinto del Buen Retiro, sólo existe en la actualidad el “Casón” ( sala de baile y teatro).

En Andalucía la figura más representativa fue Alonso Cano que proyectó la fachada de la Catedral de Granada, concebida como un monumental arco del triunfo con un evidente sentido decorativo, que plasma las placas adosadas al muro.

Ya finalizando el siglo, la tendencia decorativa fue ampliada con un estilo fundamentalmente ornamental, recargado y exuberante al que los críticos del s.XIX denominaron “Churrigueresco”.

Destaquemos pues a los hermanos Joaquín y Alberto Churriguera, que realizaron sus importantes obras en Madrid y Salamanca como el Colegio de Calatrava, Proyecto para la cúpula de la Catedral Nueva. Pero la obra más importante de Alberto fue la Plaza Mayor de Salamanca que sigue el mismo esquema cerrado de Madrid, aunque sus fachadas presentan mayor riqueza decorativa.

Una de las figuras más dotadas de este periodo es Pedro de Rivera, quien trabajó casi exclusivamente en Madrid, por lo que adquirió el puesto de arquitecto municipal.

Continuador del estilo de Churriguera con desbordante fantasía como el Hospicio de San Fernando. Aunque su producción más significativa es de carácter civil como el Puente de Toledo, en ella destaca algunas iglesias como la de Moserrat.

La arquitectura barroca se hizo notar también en tierras gallegas, muy especialmente en Santiago de Compostela, por mano de Fernando Casas y Novoa, autor de la fachada de Obradoiro de la Catedral de Santiago de Compostela.

Paralelamente se produce en nuestro país una arquitectura sobria y equilibrada, fundamentalmente palaciega, impulsada por la nueva dinastía borbónica que cuya principal característica es la imitación de los ejemplos italianos y franceses.

Teodoro Ardemans, arquitecto y pintor, fue el español más vinculado a los ambientes cortesanos en las primeras décadas de este siglo. Aunque fue el encargado de restaurar las torres y las portadas del Ayuntamiento de Madrid, su obra más destacada fue el proyecto para el palacio de la Granja, que la concibió siguiendo el esquema cuadrangular, aunque fue poco después modificado por artistas italianos.

Escultura

Arte impulsado principalmente por el fervor religioso, la decadencia de la monarquía y el poder económico de las clases dirigentes, vincula a la producción escultórica a las clases populares. Los fieles serán los comitentes de los artistas que suelen trabajar en régimen artesanal de apenas relación con la corte.

Surge en este momento la costumbre de sacar las imágenes en procesión. La temática preferente será los santos y los temas pasionales que el escultor interpreta con gran realismo.

Debido a los escasos medios del transporte de las imágenes, determina el material empleado que será la madera policromada siguiendo el procedimiento medieval del “estofado”.

En Castilla la escultura barroca inicial presenta un profundo realismo y gusto evidente por lo dramático. Interés por producir una conmoción en el espectador lleva a los artistas a las representaciones desgarradas, Gregorio Fernández nadie mejor que él representa la exaltación religiosa de la época que interpreta de forma sincera e inmediata, buscando acercar su obra a la sensibilidad del pueblo. Su estilo, pleno de naturalismo y severo, alcanza sus puntos culminantes en sus rostros, que concibe con extraordinaria expresividad.

Sus retablos presentan sobria arquitectura, con escenas sencillas y pocas figuras de gran tamaño y escasos efectos de perspectiva en los relieves. Retablo de la Catedral de Plasencia.

Entre las figuras aisladas cabe destacar sus inmaculadas, de aspecto infantil, con las que crea un modelo que perdurará en Castilla hasta el s.XVIII.

En Andalucía la escultura de esta primera etapa impera una tendencia más clásica y equilibrada que en Castilla. Sus escultores se preocupan sobre todo por la belleza y la perfección de los modelos que plasman con armoniosa serenidad sin renunciar al carácter emocional.

Alonso Cano que estuvo relacionado con el círculo de Montañés durante su estancia en Sevilla, ya que se observa su influencia con La Virgen con el niño.

En Granada creó una escuela a la que dio características propias, la búsqueda de perfección, equilibrio, la idealización de los modelos y apacible serenidad sustituye al dramatismo.

Pintura

La primera generación estuvo integrada por artistas nacidos en el s.XVI y formados en su juventud en los círculos manieristas, aunque en sus modelos y en sus formas de interpretar los temas existe un evidente interés por la realidad y por la iluminación tenebrista.

La temprana llegada a España de obras de Caravaggio contribuyó a difundir y a considerar su estilo en el país. Pero sería equivocado admitir que fue esta circunstancia la como único determinante del Naturalismo español, por consiguiente el nacimiento del naturalismo es consecuencia de una evolución propia e independiente de su escuela pictórica,

Madrid fue favorecida por sede de la Corte, siendo la mayoría de los pintores descendientes de los decoradores italianos, los que heredan un gusto por las composiciones equilibradas y monumentales, incorporando a sus obras el deseo de realidad típico del barroco.

Encontramos a Juan Bautista Maino, de origen italiano, su estilo es de tenbrismo suave, gusto por las tonalidades ricas y transparentes, confieren a su pintura un carácter muy personal. Fue profesor de dibujo del futuro rey Felipe IV y colaboró en la decoración del Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro con su obra La rendición de la Bahía.

En Valencia, el naturalismo se inicia con Francisco Ribalta, formado en El Escorial, la influencia del manierismo y de los venecianos caracterizan sus primeras obras. Sin embargo, durante su segunda época su estilo evoluciona a una concepción naturalista estrechamente ligada al arte de Caravaggio.

Aparición del Angel y del Cordero a San Francisco, donde demuestra un estricto realismo en sus modelos, rudos e inmediatos, utilizando intensos contrastes luminosos y tonalidades ocres y rojizas y destacando la expresividad de los rostros.

La escuela sevillana de este momento es la menos inclinada tenebrismo, prefiriendo en líneas generales , un cromatismo rico y brillante de raíz veneciana. Francisco Pacheco, pintor mediocre y hombre culto, publicó un tratado sobre el Arte de la pintura, cuyo principal mérito es haber formado en su taller algunos de los grandes artistas de la generación posterior como su yerno Velázquez. Lo mejor de su producción son los retratos donde demuestra un naturalismo más vinculado al sentir flamenco que al italiano.

José de Rivera, se sabe poco de su vida hasta que se estableció en Nápoles, por lo que su temprana marcha a Italia hace poco probable que su estilo se viera influido por el de Rivalta.

Si estilo parte sin duda de Caravaggio, pero la intensidad de la luz y la riqueza del colorido, le confieren un carácter muy personal. Interesado por la representación de la realidad, su pintura adquiere, en ocasiones, extraordinaria riqueza y dramatismo La mujer barbuda, por lo que injustamente se le ha calificado como “pintor de lo desagradable”.

Un intenso tenebrismo predomina en su producción inicial, acentuando la plasticidad de los volúmenes aunque más adelante la vigencia del clasicismo y su preferencia por el mundo veneciano, le impulsan a olvidar los fondos sombríos, aclarando sus escenas con una luz dorada y enriqueciendo sus matices cromáticos El martirio de San Bartolomé.

En sus obras se tornan frecuentes fondos de paisajes, mostrando en ellos gran habilidad compositiva y su gusto por la gravedad y monumentalidad de los modelos.

Francisco de Zurbarán ocupa un papel de gran importancia de la pintura española del s.XVII al ser su obra un testimonio del ambiente monacal de la época.

Su pintura parte del realismo de los primeros años que él interpreta más por la sencillez de la apariencia que por el detalle. Utiliza un tenebrismo suave y claro, cuya principal función es la de definir los volúmenes que confieren a sus formas un fuerte sentido plástico casi escultórico. Sus composiciones se caracterizan por la simplicidad y por la falta de movimiento, distribuye los personajes de una forma yuxtapuesta en escasos planos, pues no le interesa la profundidad ni domina los recursos compositivos.

Pero donde su arte alcanza gran captación es en las expresiones de honda espiritualidad, rechazando el dolor y los sentimientos violentos. Representó mejor que nadie los éxtasis y los rostros de santos y frailes, sobre todo la felicidad del alma, San Francisco en meditación.

Se dedicó casi exclusivamente a los temas monásticos, pero tuvo una época de producción profana, pintó bodegones que expresa de forma densa y sobria la materia en un espacio pleno de lirismo, y obras históricas y mitológicas que pintó en la Corte con destino a la decoración del Palacio de Buen Retiro, La defensa de Cádiz.

Velázquez 1599-1660

Nació en Sevilla, fue una figura notable en la historia de la pintura. Se formará en el taller de Pacheco con cuya hija Juana se casó, adaptando el maestro su interés por la mitología y sus amplios conocimientos humanísticos.

Durante los primeros años sevillanos sigue la línea naturalista de la época con composiciones sencillas, rasgos tenebristas con colores ocres y cobrizos.

Llevado por el deseo de captar la realidad de su entorno, en sus cuadros concede gran importancia a los elementos de naturaleza muerta y a la individualización de los personajes, vulgares y ubicados en ambientes cotidianos, Vieja friendo huevos o El aguador de Sevilla.

La influencia del suegro le abrió la puerta de la Corte en 1623. Su nueva situación le permitió conocer las obras coleccionadas reales, por lo que tomó de éstos las técnicas de grandes maestros italianos. Abandonó por ello el tenebrismo de ahí su Triunfo de Baco o Los Borrachos, en el que pinta por primera vez un tema mitológico.

Pero su madurez comienza en la década de los años 30, tras su primer viaje a Italia donde enriqueció su estilo, incorpora a la pintura elegancia y armonía compositiva, La fuerza de Vulcano o La túnica de José.

La nobleza de su pintura y su preocupación por la condición humana es evidente en las representaciones de bufones y enanos. Busca a la persona, sin ironía en la deformidad por lo que la visión no hiere en la sensibilidad del espectador como El niño de Vallecas o Don Juan de Austria.

Desde 1649 a 1651 viaja de nuevo a Italia enviado por Felipe IV para adquirir obras de arte y decorar los palacios reales. Durante su estancia realizó el retrato del Papa Inocencio X, por lo que obtuvo gran éxito entre los maestros italiano y posiblemente a este período pertenece su Venus del espejo.

Durante su última etapa de su vida su arte alcanza un punto culminante, con una técnica fluida y libre derivada de los venecianos que diluye los contornos y dominio absoluto de la perspectiva aérea Las Meninas y Las Hilanderas, donde demuestra su profundo conocimiento de la mitología, ya que bajo su apariencia sencilla, se oculta la fábula de Aracne.

Murillo que nació en Sevilla y en esta ciudad desarrolló su arte con gran éxito a lo largo de toda su vida. Su prestigio se mantuvo en principio a nivel local, pero la coincidencia de su pintura , grandiosa y delicada, con el gusto dieciochesco, extendió su fama a toda Europa, alcanzando su punto culminante en el s.XIX, época en la que los románticos le consideraron como uno de los más grandes pintores de todos los tiempos.

Murillo fue el pintor por excelencia de temas religiosos que los interpreta con colorismo y dinamismo, propio del pleno barroco, sin embargo su arte se mantiene dentro de un equilibrio compositivo y expresivo, la delicadeza y candor predominan en sus modelos.

Aunque su entorno era el sevillano de sentido realista por los escenarios humanos y sencillos, las influencias de obras flamencas e italianas influyeron en su pintura.

Su producción juvenil, tenebrista, presenta un cierto sentido plástico heredado de Zurbarán y una técnica seca y apretrada con predominio de las tonalidades ocres, mientras que en sus modelos, compactos y monumentales, recuerdan al realismo de Rivera. La Sagrada Familia del pajarito y Adoración de los pastores.

Con forme avanza los años, su estilo se ilumina y su paleta se enriquece por influjo flamenco, un dinamismo ondulante y sin violencias impera en sus composiciones, en el que se advierte un creciente interés por los problemas atmosféricos y por la captación del espacio. Su factura se torna fluida y ligera y sus modelos de canon más pequeños.

Inmaculada de Soult. Pero la máxima producción de este artista serán las representaciones infantiles Niño comiendo fruta, que reciben un tratamiento realista con un matiz picaresco.

Pintura española s.XVIII-XIX ( Rococó )

GOYA

En el s.XVIII el panorama artístico era muy pobre en España, por lo que los Borbones llamaron a artistas franceses pera retratarlos. Cuando se construye el Palacio Real, son llamados a decorarlo Megns y Juan Bautista Tiepolo y entre los discípulos aparece la figura de Goya.

Francisco de Goya y Lucientes nace en 1746 en un pueblecito de Zaragoza, Fuendetodos. Viaja a Madrid buscando una beca para estudiar en Italia, pero fracasa en el intento, aunque al final se marcha por sus propios medios. Allí es reconocido por la Academia de Parma y a su vuelta a Zaragoza comienza a pintar los frescos de la Cartuja de Aula Dei. En Madrid trabaja con Bayeu y se casa con su hermana Josefa y esto le da oportunidad de ingresar en la Real Fábrica de Tapices, donde realiza numerosos tapices.

En su primera etapa como pintor le interesan los temas populares El Quitasol o La Gallinita Ciega, temas sociales El Albañil herido o La Boda.

Poco a poco el artista va evolucionando, tratando con soltura la paleta, el colorismo y la composición, Niños jugando a los soldados. Es cuando a partir de este momento se introduce en la corte y toma contacto con la obra de Velázquez. Él mismo consideró como a sus maestros a Velázquez, Rembrant y la naturaleza.

Le nombraron pintor del rey y luego de cámara, donde realiza retratos a Carlos III, Carlos IV y Fernando VII.

Durante este tiempo se hace muy famoso porque demuestra sinceridad en sus obras, por lo que no embellece sus retratos, pero manifiesta sus sentimientos, de esta época son la Maja desnuda y la Maja vestida.

Al poco una enfermedad le deja sordo y Goya cae en un extraño proceso de automarginación que le conduce a ver la sociedad de una manera sátira e irónica.

Con la llegada de la guerra, se acentúa su amargura y es cuando plasma los acontecimientos de los sucesos bélicos tal y como él los ve, Los Desastres de la Guerra o El Dos de Mayo.

Tras la guerra se encierra en la Quinta del Sordo y es cuando pinta temas fantásticos, sobrios, oscuros, fríos..., son las célebres Pinturas Negras, que fueron fuente de inspiración del Surrealismo.

Goya se exilia a Burdeos y allí aprende la técnica de la litografía, Toros de Burdeos o La Lechera de Burdeos, allí muere en 1828.

No fue un niño prodigio, su genialidad fue el trabajo de muchos años, le tocó vivir la transición del Rococó al Romanticismo. Todos los movimientos vanguardistas aprendieron de él, los románticos vuelven a las luces y a los colores, realistas admiraron su sinceridad, los impresionistas su pincelada suelta, expresionistas porque recoge la violencia de sus emociones y los surrealistas porque representa en sus obras el mundo de los sueños y el subconsciente.