Gobierno de Yrigoyen

Historia de Argentina contemporánea siglo XX. Oligarquías. Golpe de Estado. José María Guido. Perón

  • Enviado por: Maxi Koch
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 12 páginas
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Trabajo Práctico: La República Perdida 1

Introducción

Para poder comprender el marco en el cual se da el golpe de estado a Irigoyen tenemos que entrenar las bases en la cual se dio el paraíso económico, político y social que tanto añoró la oligarquía de la época y así llevar a cabo dicho suceso. Para lo cual nos tendremos que remontar al contexto histórico previo.

Año 1880:

La burguesía agropecuaria, aliada al capital británico, produjo una transformación radical del país y con ello dio lugar al surgimiento de las modernas contradicciones sociales y políticas.

Hacia fines del siglo XIX, el escenario político fue ocupado por dos tipos de reclamos: de participación democrática por un lado y las críticas al sistema capitalista por el otro.

La élite porteña, impuso un sistema basado en la exclusión de la participación mayoritaria de la sociedad que, además recibía paralelamente el impacto inmigratorio. Esta exclusión se ejercía a través de la confección del padrón electoral, manejado por el poder político y fraude electoral.

Periodo comprendido entre 1928 a 1930

Legalidad:

El periodo que abarca la segunda presidencia de Yrigoyen (según Bobbio) se puede caracterizar por ser un gobierno de tipo legal, es decir, que ejerció su poder de acuerdo con las leyes establecidas, mediante el principio de legalidad, el cual se asegura los dos valores fundamentales de la función del derecho, que son el valor de la certeza y el valor de la igualdad. Esto se puede ver reflejado en el lema de la campaña: "Un país para todos o un país para el trabajo de muchos y para el disfrute de algunos" Yrigoyen sólo expresaba su poder mediante la promulgación de leyes; entre ellas podemos destacar:

A- Promovido la jornada legal de ocho horas de trabajo.

B- Humanizo las condiciones laborales en obrajes y yerbatales.

C- Anticipó las leyes de jubilación.

D- Tras la lucha de los estudiantes, promovió la reforma universitaria, permitiendo de esta manera la entrada de las clases populares a las facultades.

E- Promovió sentimientos de hermandad e igualdad entre los niños argentinos, mediante el uso general de guardapolvo blanco.

F- Intentó la promulgación de la ley de nacionalización del petróleo, pero el senado con mayoría conservadora lo impidió.

Legitimidad:

A la presidencia de Yrigoyen la podemos determinar como legítima en el sentido que ésta contaba con el consenso de una parte relevante de la población, que aseguraba la obediencia, la cual pertenecía a la masa popular, defendieron y apoyaron a Yrigoyen y a su partido, la Unión Cívica Radical (U.C.R.), que fue el primer partido popular. Estos consideraban que el gobierno ejercía su poder en conformidad con las normas del régimen (legitimidad jurídica) y de acuerdo con los valores fundamentales que la comunidad política tenía en su seno, es decir, que había una coincidencia entre el modelo ideal y el modelo concreto (legitimidad política).

Así como podemos determinar como sujeto activo a Yrigoyen, el cual ejerció un poder legítimo sobre las masas populares (sujeto pasivo), existía otra parte la población la llamada oligarquía, que impugnaba al gobierno ejerciendo una actitud de rechazo hacia la realidad social, una actitud de rebelión, que más adelante se transformaría en una actitud revolucionaria.

Periodo comprendido entre 1930 a 1943

Legalidad

Durante todo este periodo la democracia es una ficción. Hay elecciones, los presidentes duran los seis años establecidos por la constitución, pero los pactos entre varios partidos políticos (PND, UCR antipersonalistas y PST) o la "concordancia" como se los llamaba, y la ayuda del fraude durante los comicios permiten sortear la amenazante presencia de radicalismo yrigoyenista en las elecciones.

Fue caracterizado por ser un gobierno de los hombres por encima de las leyes, puesto de manifiesto en el poder arbitrario que estos estos presidentes ejercían mediante ideas nazi-fascistas, y una dura represión como la que instauró en el país el general Uriburu con múltiples medidas de tortura

Otro de los rasgos fue el de la violación al principio de la legalidad, no había una norma que gobernaba la conducta de los gobernantes, elegida por el principio de la mayoría, provocando así, una desigualdad entre ellos, quedando la masa popular en un plano secundario, lo cual se reflejó a partir de la "crisis del 30", con un alto número de desocupados, ollas populares y la aparición de la llamada villa desocupación de Retiro, anticipo de las que hoy son las villas miserias. En cambio, la oligarquía se conservaba en primer plano acompañando a los que lideraban el poder.

Legitimidad:

Esta etapa de nuestra historia fue considerada como ilegítima para las masas populares, las cuales como mencionamos antes, se encontraban segregadas, bajo el mando de gobernantes que recurrían de modo constante al uso de la fuerza física, inspirándo temor en ellos para evitar actitudes tales como revolución y rebelión. Masas aisladas del goce de los derechos de los cuales disfrutaba la oligarquía, que consideraba como legítimo este periodo, ya que su sistema de creencias y sus valores fundamentales ligados al poderío, coincidían con el modelo concreto que ellos anhelan de la realidad social.

Estos gobiernos no contaron con la legitimidad jurídica debido a que la Constitución Nacional no preveía la toma de gobierno por un golpe de estado y la llegada al poder mediante el fraude, así como tampoco legitimidad política, salvo para los sectores mencionados anteriormente.

Periodo comprendido entre 1943 y 1945

Legalidad

Este periodo que si bien comenzó con un golpe de estado, organizado por el Grupo de Oficiales Unidos (GOU), podemos caracterizado como una transición a la democracia, ya que aparece un personaje que dejaría su huella en la historia argentina: el coronel Perón. Este en ese lapso acumuló los cargos de Secretario de Trabajo y Previsión, Ministerio de Guerra y Vicepresidencia de la Nación. Este personaje carismático que reivindió a las masas populares, olvidadas en años anteriores, promulgando leyes en beneficio de las mismas, tales como extender la jubilación, poner en marcha programa de seguridad social, viviendas y salud, y congelar la situación de los arrendatarios, medidas que no eran convenientes para la oligarquía.

No podemos caracterizar a este periodo como legal, porque el poder no fue ejercido de acuerdo con las leyes y muchas veces hizo de la situación un juicio personal y se actuó con arbitrariedad ya que no existía una norma que limite las facultades de los gobernantes quienes se encontraban por encima de la ley (Supra Legem) y gobernaban a su beneficio.

Legitimidad

Por el principio general consideramos a este periodo como ilegítimo jurídica y políticamente ya que comenzó con un golpe de Estado, y por lo tanto violando la cadena ficcional, que establece como eslabón principal la soberanía popular.

Pero podemos observar, que si bien asumieron el poder al margen de las disposiciones previstas en la Constitución Nacional, contaban con cierta legitimidad jurídica para las masas populares, las que estaban cansadas del fraude y la corrupción, y se encontraron beneficiadas como lo dijimos anteriormente, y también contaba con legitimidad política, ya que los militares sostuvieron el golpe.

Los sectores que dio consideraban ilegítimo fueron la Unión Democrática, que acusaba a Perón de promover su candidatura desde el poder, y además por estar en contra de las ideas nazis fascistas que le imputaban a aquel.

Lo que hacía por los trabajadores tenía tanto consenso que al finalizar la etapa se manifestó una actitud revolucionaria, tal es el caso del movimiento de las masas obreras que reclamaban que Perón asumiera la presidencia para así lograr crear otras instituciones políticas capaces de liberar los tendencias que habían madurado en la sociedad hacia formas de convivencia más elevadas, suceso que marcó el inicio de una nueva etapa para la Argentina, que se denominó "Estado de Bienestar".

No se gozó de legitimidad jurídica porque el acceso al poder fue por medio de la fuerza y no conforme a lo establecido por la Constitución Nacional.

Periodo comprendido entre 1946 y 1952

Legalidad:

En esta etapa de la vida argentina, se retorna a la democracia, a un gobierno constitucional. Está democracia no era perfecta ya que los gobernantes no sólo ejercía su poder mediante la promulgación de leyes sino que también lo hacían mediante la represión, aunque un poco más encubierta que en los años anteriores, de todos aquellos que se oponían a su partido; tal es ley caso de los radicales cuya posición estaba canalizada en los debates en el congreso, denunciando violaciones a la libertad individual y desvio de Perón y su propia programa, estos varias veces debieron cumplir penas de cárcel y fueron despojados de sus fueros. También podemos hablar de legalidad ya que Perón asumió el poder mediante elecciones limpias y libres, el pueblo, después de mucho tiempo, pudo elegir a aquel que quería que lo represente.

La legalidad de Perón se vio manifestada con la sanción de la constitución de 1949 y las nuevas reglas que ésta poseía, introduciendo los derechos sociales y permitiendo a la vez su de reelección. También gracias a Evita la mujer comenzó a tener participación en la vida política, el congreso en 1947 aprueba el voto para la mujer y nace el Partido Perónista Femenino Argentino.

Legitimidad

Podríamos decir que desde el comienzo de esta etapa Perón contaba con legitimidad jurídica y política, asumió con el voto popular, la cual continuó a lo logró de su mandato, poniéndose de manifiesto en las grandes concentraciones pública de apoyo al gobierno, y en el hecho mismo de que él mismo fue reelegido en 1952.

Periodo comprendido entre 1952 y 1955

Legalidad

Este periodo comprendido por la segunda presidencia de Perón, a pesar de haber sido elegido por la mayoría de votos, por ende constitucional, presentó un régimen endurecido debido a que la situación económica se había vuelto difícil, y la política adoptada anteriormente de mucha inversión en acción social y obras públicas mostró su fragilidad. Encendió el nivel de vida y la oposición a Perón se incremento.

Ese líder carismático, considerado de este modo por las masas populares, mostró su flaqueza dejando atrás la democracia conquistada en su primer período, imponiendo con frecuencia recortes a las libertades individuales y aproximándose cada vez más a un gobierno del hombre por encima de las leyes, violando el artículos 19 de la Constitución Nacional el cual garantiza el principio de libertad para todos los individuos de la comunidad que señala un amplio marco de libertad salvo en ocasiones prohibidas por la ley. Además como cada vez se concentraba más el poder en la persona de Perón se iba dejando atrás el principio de la restricción el cual limitaba a los gobernantes en sus funciones, ya que éstos sólo puede hacer lo que la ley expresamente les autoriza.

Legitimidad

La segunda presidencia de Perón, contaba con legitimidad jurídica y política, ya que era un gobierno de Iure y por lo tanto respetaba la cadena ficcional. A lo largo de este periodo la legalidad se vio debilitada porque muchos sectores de la población desafiaron al gobierno haciendo necesario, para este último, el uso continuo de la fuerza para lograr obediencia.

En 1953 mientras Perón hablaba en Plaza de Mayo hubo una actitud de impugnación al régimen, una actitud de rebelión, estallaron dos bombas que causaron muertos y heridos. Perón recomendó dar "leña" a los opositores. La barbarie fue respondido con otra barbarie y grupos de periodistas recorrieron las clases ocasionando destrozos.

En 1954 se inició un conflicto con la Iglesia Católica. El general los había acusado de conspirar contra su gobierno y se distanció de ello que había sido hasta el momento uno de sus principales sostenedores. El día de Corpus Christi una multitud marchó a la catedral en oposición al régimen; días después del gobierno expulsó a dos obispos.

El 16 de junio de 1955 se dio una rebelión armada en contra de Perón, cuyo foco principal de sublevación fue la marina de Guerra, muchos peronistas murieron y otros a manera de venganzas incendiaron y destrozaron iglesias.

Finalmente, el 16 de septiembre de 1955 hubo un comportamiento de impugnación a la legitimidad, manifestándose en una actitud revolucionaria que logró derribar a las instituciones políticas constituidas. El alzamiento tuvo su epicentro en la escuela de infantería de Córdoba a cargo del general Lonardi, extendiéndose al resto de las fuerzas armadas del país que, a su vez, contaron con la colaboración de grupos civiles revolucionarios. El 19 de septiembre presentó su renuncia la que fue aceptadapor una junta de generales.

Periodo comprendido entre 1955-1973

Legalidad

En el periodo del 55 al 73 casi todos los gobiernos carecieron de legalidad ya que de una manera u otra, los pasos establecidos por la Constitución Nacional no fueron respetados.

La excepción a estos fueron los gobiernos democráticos cuya legalidad no era plena ya que estaban viciados por la proscripción de un partido político.

El presidente Aramburu se manejó en un marco de ilegalidad, ya que además de ser un gobierno de facto, este anuló la constitución peronista vigente. A pesar de esto, Aramburu intentó instaurar la democracia.

Despues de las elecciones democráticas asumió Frondizi, cuyo gobierno se manejó en un marco de legalidad, respetando la constitución e intentando, posteriormente, volver a insertar al peronismo en la vida política del país.

Con posterioridad el gobierno ilegal y poco trascendente de José María Guido, impuesto por los militares, volvieron las elecciones y la legalidad en el gobierno, de la mano de Arturo Illia, que a pesar de tener un porcentaje muy bajo de votos (25%) fue el mandato donde más se reflejó la democracia de todo este periodo.

A partir de la revolución de 1966, los tres siguientes gobiernos tuvieron carácter de ilegalidad.

Tanto Onganía como Levingston y Lanusse disolvieron el Congreso, violando muchos derechos y garantías que otorgaba la constitución. No respetaran las reglas de la democracia, instaurando una dictadura que atentó contra todos los derechos individuales.

Legitimación

El primer gobierno de este periodo, el de Lonardi, contó, para acceder al poder con el consenso de una gran porción de la sociedad; antiperonistas y universitarios, entre otros. Esto le otorgó una cierta legitimidad, Aramburu, quien derroco a Lonardi no gozó de legitimidad ya que asume como consecuencia de un "golpe dentro del golpe". Al comienzo de su mandato forzó la renuncia de su antecesor sin contar con el apoyo de la población.

Al asumir Lonardi grupos de oposición al peronismo, entre los que se incorporaba gran parte de la clase media, legitimaron el poder con respecto a los actos de gobierno y al tipo de régimen, pero no contaba con la legitimidad de valores ya que el peronismo proscrito no los compartió.

Con el golpe de Aramuru la legitimidad del gobierno se vio afectada, ya que la mayoría del pueblo no le prestó consenso a las medidas antiperonistas que tomo, al anular la Constitución Nacional y reprimir con el fusilamiento a los que encabezaron los levantamientos opositores.

Ante la falta de consenso el tipo de gobierno, por ser considerado una dictadura, el pueblo no otorgó legitimidad al régimen, lo que obligó a que se deban realizar elecciones para intentar nuevamente transistor a una democracia.

Frondizzi, apoyado por los perionistas proscritos y parte de radicalismo, asume con una legitimidad en todos sus aspectos. La legitimidad básica, a nivel de comunidad, estaba dada por compartir gran parte de la sociedad los valores que el sostenía. Además el voto peronista en su favor, daba a entender el consenso que éste grupo le daba al régimen, legitimando al mismo. Pero a medida que transcurrió su mandato los grupos radicales que lo apoyaban y los peronista, le quitaron consenso, con lo que fue perdiendo paulatinamente la legitimidad de que gozaba en su origen.

Tras el golpe militar del año 62, se produce la renuncia del primer mandatario, desiganándose en su lugar al presidente del senado José María Guido.

La figura de Guido resultó indiferente a la imagen del pueblo que entendía su permanencia en el gobierno, porque carecía de poder y estaba supeditado a los intereses políticos y económicos que dominaban en aquel momento a la cupula militar que produjo el golpe. Esto provocó que el gobierno de Guido sea ilegítimo tanto en el aspecto gubernamental como a nivel de régimen y de comunidad.

Arturo Illia, ante la proscripción del peronismo, fue el que menos consenso del pueblo obtuvo. Impulsados por Perón, las clases populares votaron en blanco, poniendo de manifiesto en forma relativa la ilegitimidad del régimen que los mantenía proscritos, lo que demostró la falta de legitimidad política que tuvo su administración.

Puede decirse que la comunidad política coincidía con los valores que mantenía Illia otorgándole cierta legitimidad básica, pero al no contar con el consenso de la mayoría del pueblo, la legitimidad de sus actos de gobierno sería muy débil y un blanco sumamente fácil para los ataques de la prensa opositora.

De manera contraria se puede decían que el mismo gozó de legitimidad jurídica ya que llegó al poder y se mantuvo en el mes respetando el marco jurídico establecido en la Constitución Nacional (salvando la excepción de que el peronismo estaba proscrito).

En 1966, por medio de un golpe militar, asume el gobierno Juan Carlos Onganía, quien recibe el apoyo de la prensa, de los empresarios y de los grupos peronistas que también influyeron en la caída de Illia.

En uno de los intentos de Mariano Grondona de justificar el golpe, publicó en Primera Plana: "... Onganía quiere una comunidad a lo sumo dividida por sus profesiones y oficios y no por sus ideas e intereses personales".

Los sectores peronistas y los estudiantes le quitaron legitimidad al gobierno por considerar que sus intereses sectoriales no estaban contemplados ni representados en las esferas del gobierno y eran además totalmente ajenos a las políticas implementadas desde el poder, cuya manifestación mas evidente era la falta de apoyo a las Universidades.