TEMA 1.- CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL RELIEVE PENINSULAR
1.- LA EVOLUCIÓN DEL RELIEVE
La Península Ibérica se encuentra situada en el extremo suroccidental de Europa, entre los paralelos 4° y 10° (al este y al oeste de Greenwich respectivamente). Es una superficie de forma trapezoidal unida al continente sólidamente, y apenas separada de África por el estrecho de Gibraltar.
Los rasgos más destacables del relieve son los Pirineos, las cordilleras Cantábricas y Central, los Montes de Toledo, las Cordilleras Béticas y las Costeras Catalanas. El reto del interior peninsular oscila entre los 500 y los 1000 mts de altitud, con una media de 660 mts. Sólo se encuentran por debajo las áreas centrales de las cuencas del Tajo, Guadiana, Guadalquivir y Ebro, y la franja costera, tan estrecha a veces que los relieves se precipitan directamente sobre las aguas atlánticas o mediterráneas..
El aspecto es rectilíneo y macizo, los entrantes de amplio radio de curvatura a a semejanza del litoral africano. La costa gallega es la excepción, con un perfil recortado y sinuoso.
La Meseta es un gran bloque de casi 400.000 Km², levemente basculado hacia el Atlántico (un 0.5% de pendiente), y al que se adosa un cinturón montañoso que acentúa sus rasgos continentales. Fruto de los movimientos terciarios, se producen en el interior meseteño la Cordillera Central, que divide la Meseta Norte de la Meseta Sur, y los Montes de Toledo que divide las cuencas del Tajo y del Guadiana.
Entre los rebordes montañosos o cordilleras de antepaís (la Ibérica y Sierra Morena) y los plegamientos alpinos (Pirineos y Béticas) se sitúan dos amplias depresiones, las del valle del Ebro y el del Guadalquivir.
El interior peninsular aparece afectado por la orogenia alpina. En el centro la Cordillera Central y los Montes de Toledo. El resto se divide en dos grandes depresiones, la submeseta sur y norte, arropadas por las Cordilleras Cantábricas (N), Ibérica (NE), Bética (ESE) y Sierra Morena (S).
El plegamientos alpino comprime y eleva los materiales depositados en el geosinclinal de Thetys durante el Secundario, lo que origina los Pirineos y las Cordilleras Béticas.
Según la teoría de la tectónica de placas, la placa ibérica ha evolucionado con cierta independencia frente a la europea y la africana. Del precámbrico y del paleozoico peninsulares se tiene escaso conocimientos. La zona mejor estudiada, el macizo galico-duriense, distingue tres series de materiales sobre los que apoyaron los terrenos primarios o cámbricos: el zócalo cristalino, al llamado ollo de sapo y las pizarras de Narcea. En el precámbrico hubo al menos dos grandes convulsiones, seguidas de un largo período de calma durante el que fueron arrasados los relieves y cubierta gran parte de su territorio pro los mares paleozoicos.
Tras el plegamiento herciniano los territorios occidentales de la Península adquieren una fisonomía semejante a la actual. Por el norte, este y sur se extendía el gran mar de Thetys, que se fue reduciendo al emerger nuevos territorios adosados a los ya existentes.
Este movimiento orogénico fue de gran intensidad, afectando a la zona occidental de la Península. El calor y las fuertes presiones originadas en el interior del geosinclinal transformaron ingentes masas de sedimentos en rocas cristalinas, que dieron lugar, ya exhumadas, a diversos paisajes: penillanura con tonos oscuros cuando dominan las pizarras (Extremadura), y relieves salpicados de creterías si lo hacen las cuarcitas (Sierra Morena) o las calizas paleozoicas (Pirineo Axial devónico).
2.- CALMA OROGÉNICA EN EL SECUNDARIO O MESOZOICO
Todo el Secundario representa un período de calma orogénica. Los materiales cubren y fosilizan los relieves hercinianos ya erosionados en el último tercio de la era anterior. La Península está inclinada hacia Levante y el mar avanza y se retira sobre sus tierras emergidas, pero sin rebasar los 4° de longitud al oeste de Madrid.
Los sedimentos de la primera etapa, el Triásico, son de origen continental, compuestos de aglomerados. El más común en Levante.
Durante los dos períodos siguientes, el Jurásico y el Cretásico, los sedimentos son fundamentalmente marinos: margas y calizas. Muy abundantes estas últimas, que dan nombre a la España caliza oriental como contrapunto a la silicea del oeste.
3.- CONVULSIONES OROGÉNICAS DEL TERCIARIO
Durante el Secundario la Península gira lentamente desde una posición nortlántantica hasta encajarse entre el macizo francés y el africano.
En el Terciario se suceden los siguientes hechos: a finales del Eoceno (fase pirenaica) se produce el paroxismo alpino que da lugar a la formación pirenáica. Durante el Mioceno (fase estírica) surgen de la fosa del sureste las Cordilleras Béticas y las Baleares, y se configuran las depresiones del Ebro y del Guadalquivir.
Estas formaciones se han producido por una doble confluencia por un lado la presión del macizo francés conforman los Pirineos y por el sur la placa africana provoca la formación de las Cordilleras Béticas y de las Baleares.
Aún ocurren más fenómenos pues la Meseta queda marcada tanto al norte como al sur: las Cordilleras Cantábricas e Ibérica por un lado, Sierra Morena por otro. En el interior de la Meseta los materiales se abomban y cuartean en bloques por su rigidez, lo que da origen a la Cordillera Central y a los Montes de Toledo. Fuera de los límites de la Meseta, pero dentro del cratón hercínico, el Macizo Central Gallego al noroeste es fruto de la, al igual que las Cordilleras Costeras Catalanas.
4.- OTROS REAJUSTES DEL TERCIARIO
Durante el Terciario se conforma el relieve peninsular, pero aún faltan la aparición de las depresiones terciarias, el basculamiento de la Meseta hacia el oeste, los fenómenos volcánicos y la distención generalizada postalpina, o reajuste isostático, una serie de movimientos verticales de los bloques, frente a los horizontales de la etapa anterior, que buscan su acomodo definitivo. Todo eso sucede durante la fase rodánica en el Plioceno.
Las depresiones terciarias son de dos tipos: prealpinas (valles del Ebro y del Guadalquivir) e interiores, que no son sino un abombamiento del zócalo meseteño por donde discurriran los ríos Duero, Tajo y Guadiana rellenándolos con sus sedimentos. Todas estas depresiones forman la España arcillosa, con materiales poco resistentes a la erosión, que dan píe a un paisaje abarrancado y con profundos galachos, quebradas y torrenteras. Son las llamadas bad lands, zonas pobres de clima árido. Los materiales que las cubres pueden ser de origen continental o, como en el valle del Ebro de tipo lacustre, y marino en el del Guadalquivir.
El basculamiento de la Península hacía el oeste se produce al final del Terciario, en el Plioceno. Girando sobre la zona de contacto entre la Cordillera Ibérica y el valle del Ebro a través de una falla cabalgante. El resultado provoca una gran longitud en el Duero, el Tajo y el Guadiana. El Ebro encontró más dificultades para llegar al Mediterráneo, abriéndose paso entre los Montes Obarenses y la Cordillera Cantábrica, al oeste y las Cordilleras Catalanas al este.
El vulcanismo peninsular se circunscribe a la comarca de la Garrotxa en Gerona, el Campo de Calatrava en Ciudad Real, y al Cabo de Gata en Almería. Los materiales volcánicos han surgido aprovechando fracturas o fallas surgidas en los terrenos hercinianos recubiertos de sedimentos terciarios.
De los reajustes tectónicos aparecen numerosas fosas tectónicas repartidas entre la Cordillera Ibérica (Calatayud-Teruel), Costeras Catalanas (Vallés-Penedés), Pirineos (Cerdanya) y Béticas (Baza-Antequera).
5.- LITOLOGÍA Y FORMAS DEL RELIEVE
El roquedo ibérico es silíceo, calcáreo o arcilloso, lo que unido a la climatología, determina las formas de relieve bajo los efectos de la erosión.
En la España silícea la roca más abundante es el granito cuyas formas resultantes pueden ser muy variadas en función de la presencia o no de diversos componentes y de las condiciones climáticas del medio.
La caliza es una roca sedimentaria muy soluble cuando posee una gran pureza, lo que no ocurre muy a menudo. El relieve cárstico sólo se produce cuando la disolución prevalece sobre otros fenómenos erosivos (arroyadas, gelivación etc). El agua ha de penetrar profundamente, y han de darse otras circunstancias:
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que sea una roca masiva de gran espesor.
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que este levemente plegada, lo que fomenta las grietas y fisuras.
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que a falta de gran pureza, sea una dolomía, roca compuesta de calcio y manganeso.
Los relieves resultantes pueden ir desde el cañón al lapiaz, pasando por las simas, las dolinas, las uvalas y los poljés. Se dan en la Península en la Ciudad Encantada de Cuenca, el Torcal de Antequera (Málaga), las cuevas del Drac (Mallorca) o el Monasterio de Piedra (Zaragoza).
Las arcillas son partículas inferiores a dos micras que se originan en un proceso de descomposición química y cuya estructura se organiza en laminillas. Pueden ser de varias clases según su contenido y poseen gran susceptibilidad a la hidratación, aunque son prácticamente impermeables. En pendientes el agua la arrastra con facilidad, produciendo en un clima como el nuestro, al abarrancamiento, donde predomina la erosión lineal sobre la lateral.
6.- LA ACCIÓN DE LOS HIELOS CUATERNARIOS
6.1.- MORFOLOGÍA GLACIAR
La Península se vio escasamente afectada por los glaciares, que quedaron reducidos al Pirineo central, centro-oeste de la Cordillera Cantábrica y algunos reducidos enclaves de la Ibérica, Central y Sierra Nevada. El modelado periglaciar se extendió por todo el resto del territorio, excepto el valle del Ebro, la orla mediterránea, el litoral portugués y los cursos medio y bajo de los ríos Tajo, Guadiana y Guadalquivir.
La altitud y la latitud limitan las nieves perpetuas a los 1.800 mts en el Pirineo, los 2.000 mts en el Sistema Central y los 2.400 en Sierra Nevada. La abundancia de las precipitaciones atlánticas permiten la existencia de hielos a 1.400 mts en la Cordillera Cantábrica.
El retoque glaciar produce multitud deformas de carácter erosivo. En el Pirineo central aparece la mayor acumulación de hielos, de oeste a este, a lo largo de 300 Km. Su lengua más larga alcanza los 65 Km en el Noguera-Pallaresa. En la Cordillera Cantábrica, con una gran abundancia de precipitaciones nivosas pro su apertura al mar, la acción de los hielos descendía hasta los 300 mts de altitud en la vertiente norte, provocando impresionantes formas cársticas, valles colgados, morrenas gigantes, circos, etc.
En la Cordillera Ibérica los hielos tuvieron poca importancia, nunca por debajo de los 1800 mts de altitud, formando algunos circos y nichos de nivación de escaso desarrollo.
La Cordillera Central sufrió escasos retoques glaciares, con una mayor desarrollo en Gredos donde aparecen 16 glaciares que han formado numerosas lagunas. En la Sierra de Guadarrama, el mayor circo lo ocupa la laguna de Peñalara.
En Sierra Nevada los restos glaciares son escasos, debido al descenso de las precipitaciones y al aumento de las temperaturas.
6.2.- EL MODELADO PERIGLACIAR
El sistema periglaciar se define como una dinámica de hielo y deshielo, en los que intervienen la acción del hielo sobre rocas y suelo, la fusión de la nieve, las arroyadas y el viento. Su importancia es mucho mayor que la glaciar, afectando a una gran extensión de la Península.
a.- ACCIÓN DEL HIELO. Se refleja en los fenómenos como el pipkrake o bastoncillos de hielo que se forman bajo los granos de suelo durante una helada elevándolos. Cuando sube la temperatura se licúan y el grano rueda por la pendiente o sufre un desplazamiento por salto (creeping) o reptación.
Los lentejones son placas de hielo formadas a escasa profundidad. Las cuñas de hielo, por las que se introduce el agua aprovechando las grietas de las rocas. Al helarse aquella actúa como una palanca y las agranda. El hidracolito, fenómeno similar al lentejón, pero en altura, formando a veces domos de hasta 10 mts, por acumulación de hielo bajo la superficie. Cuando se deshiela da origen a una pequeña laguna circular. La gelifracción es la fragmentación que produce el hielo al introducirse por fisuras, apareciendo aristas, hendiduras y dientes de sierra. La balma o socavón de una roca o estrato, cuando este es más poroso que los colaterales: se embebe de agua y sufre los efectos del hielo-deshielo, desmoronándose.
b.- LA FUSIÓN DE LA NIEVE. Pone en circulación el agua retenida , parte de ella la embebe el suelo, por lo que una helada posterior repite los procesos anteriores. Si no se produce la helada, el suelo se enfanga y desliza pro las pendientes, formando coladas de barro.
c.- LA ARROYADA. Al llover o nevar sobre suelo helado, la precipitación se desliza sobre la superficie impermeable.
d.- EL VIENTO. Puede ejercer un efecto decisivo si circula a gran velocidad, si el manto vegetal es mínimo o nulo, y si actúa sobre suelos blandos o limosos.
6.3.- FORMAS DEL MODELADO PERIGLACIAR
Los procesos anteriores producen formas diferentes si actúan sobre una superficie llana o sobre una vertiente.
En superficies llanas se producen campos de barro sobre materiales finos; acumulaciones de piedras angulosas que el viento separa y transporta: los suelos poligonales originados pro el hielo-deshielo; el thufur o césped almohadillado.
En vertientes interactúan varios procesos: los aludes, la crioclástia y la solifluxión. Los aludes se originan en vertientes pronunciadas (más del 35%) provocando acumulaciones de cantos angulosos. La crionoclástia actúa sobre los escarpes rocosos con pendientes entre el 30-35%, acumulando derrubios con aristas de diversos tamaños.
El fenómeno más común es el gréze litée o superficie de derrubios ordenados verticalmente. Aparecen en el ámbito periglaciar desde la Cordillera Cantábrica hasta el Montsen y Mallorca, y desde los Pirineos hasta las Béticas pasando por la Ibérica y Central.
TEMA 2. DEPRESIONES Y RELIEVES EN EL INTERIOR DE LA MESETA
A simple vista la Meseta aparece como una llanura, de elevada altitud, rodeada por destacados relieves que aparecen incluso en su interior, dividiéndola en dos mitades. Sin embargo no toda ella es una llanura, ni los caracteres son homogéneos en las dos mitades. Cabe distinguir dos elementos esenciales: el zócalo y la cobertera sedimentaria.
El zócalo está constituido por materiales arcaicos que sufrió varios plegamientos durante la era primaria. La orientación de los pliegues es del noroeste al sureste. Durante el secundario la erosión la convirtió en una penillanura cuyos ríos fluían hacia el este, hacia el Mediterráneo que bañaba el zócalo por el norte, por el este y, esporádicamente, por el sur, formando una cobertera sedimentaria uniforme que, tras el plegamiento alpino, dio origen a los relieves que orlan la Meseta.
Por el oeste, desde Galicia a Sierra Morena, predominan los materiales antiguos, de tonos grises y cárdenos y de consistencia muy dura, que se traduce en abundantes afloramientos graníticos. La red fluvial ocasiona profundo tajos, evidenciando un predominio de la erosión vertical.
La evolución morfológica de la Meseta ha tenido las siguientes fases: la penillanura poligénica desde finales del Primario a comienzos del Secundario; la orogenia alpina que reforma los contornos meseteños y abomba o fragmenta su interior: durante el Mioceno se desarrolla la penillanura fundamental sobre los resaltes alpinos; en la cuarta fase dicha penillanura sufre los últimos reajustes isostáticos; en la quinta y última fase se forma una nueva penillanura por arrollada, típica de los climas áridos con precipitaciones esporádicas pero intensas.
1.- LA SUBMESETA NORTE
La submeseta norte o depresión del Duero tiene una altitud media de 850 mts y se encuentra limitada al oeste por los relieves portugueses de Tras-os-Montes, Montes de León y Cordillera Cantábrica al noroeste y norte, Cordillera Ibérica al este y Cordillera Central al sur y suroeste. Estos relieves llegan hasta los 2.000 mts de altitud, lo que debilita la influencia del Atlántico, lo que se traduce en la escasez de lluvias y fuertes contrastes térmicos.
La depresión es drenada por el Duero, excepto la Bureba burgalesa y el Bierzo leonés, que caen bajo la influencia del Ebro y del Miño respectivamente. La primaria inclinación hacia el este provocó un gran aporte de sedimentos marinos en la zona septentrional y oriental, alcanzando en ocasiones espesores importantes, que aumentaron por subsidencia hasta llegar en alguno puntos a más de 3.000 mts. La red hidrográfica se encaja profundamente en esta llanura de terrenos de origen terciario. Los materiales finos (yesos) se localizan en el centro, mientras los bordes aparecen más gruesos (conglomerados). En las áreas intermedias abundan las arcillas rojas cubiertas por rañas al noroeste y por calizas pontienses hacia el este, mientras que en el sur aparecen arenas miocénicas procedentes de desmantelamiento de la Cordillera Central.
Esta uniformidad topográfica queda escondiendo realidades muy diferenciadas pro su origen como son las penillanuras, las plataformas estructurales, los glacis detríticos y las terrazas fluviales
La penillanura es la última fase de un ciclo erosivo del viejo zócalo, aparece en Zamora. La plataforma estructural se establece sobre un estrato duro de conglomerados o areniscas de borde de cuenca, o sobre calizas. Los glacis detríticos presentan una pendiente suave y están constituidos por materiales de arroyada que han cubierto otros más blandos como las arcillas. Las terrazas fluviales son fruto de las alternativas climáticas durante el Cuaternario. Las indicadas son las grandes unidades morfológicas de la Depresión del Duero. Existen otras como las cárcavas, sobre materiales blandos, o taludes, bolas de granito, etc, sobre materiales duros.
El clima es continental de inviernos rigurosos y veranos cálidos, con escasas lluvias, que provoca una especialización cerealista sobre las campiñas, con pocas masas boscosas y baja densidad humana.
2.- LA SUBMESETA SUR
También denominada depresión del Tajo, esta limitada por el Sistema Central al norte, la Cordillera Ibérica al este y Sierra Morena al sur, por el oeste se abre al Atlántico. Se encuentra dividida en dos pro los Montes de Toledo, drenando el Tajo al norte y el Guadiana al sur. Incluso el sureste ha pasado al dominio mediterráneo arrastrada por las aguas del Júcar y del Cabriel.
Los materiales de relleno son de origen continental, pertenecen al Terciario, los más groseros en los márgenes (conglomerados, gravas) y los más finos en el centro (yesos, limos, calizas). La sedimentación se prolonga hasta el Mioceno superior, basculando la Meseta al oeste durante el Plioceno.
2.1.- LA CUENCA DE MADRID
Se extiende por la margen derecha del Tajo, entre el Sistema Central al norte, la Sierra de Altomira al este, los Montes de Toledo al sur y Mejorada-Talavera de la Reina al oeste. Está drenada por el Jarama, el Guadarrama y el Alberche, singularizándose el páramo alcarreño partido en dos por el río Tajuña.
2.2.- LA CUENCA DEL TIÉTAR
Continúa por la de Madrid y pertenece al ámbito del río Tietar. Se caracteriza por la torrencialidad de los ríos que descienden del Sistema Central, que provocan conos aluviales.
2.3.- LA LLANURA MANCHEGA
De gran planitud y débil drenaje, abunda en zonas endorréicas o semiendorréicas. Ocupa la zona meridional de la Meseta, limitando al norte con los Montes de Toledo y el Campo de Criptana, por el este con el valle del Júcar y Sierra de Higueruela y por el sur y el sureste con Sierra Morena y el Campo de Montiel.
La zona centro es una gran llanura aluvial, donde abundan las dunas construidas por el viento. En las áreas calizas aparecen fenómenos cársticos con dolinas y uvalas, y al píe de los relieves del Campo de Montiel se distinguen abanicos formados por el río Aznar. El Guadiana drena el Campo de Calatrava y la Serena extremeña.
2.4.- LA CUENCA DEL JÚCAR
Engloba por el este la de Cabriel, que se abre a la Sierra de Ruibal y la de Martés formando la plana de Utiel-Requena, por el noroeste limita con Ciudad Real, por el oeste incorpora el Campo de Montiel y por el sur limita con las estribaciones béticas. En el centro quedan los llanos de Albacete, colmatados por los sedimentos del río Jardín.
3.- LA CORDILLERA CENTRAL
Es una afloración montañosa que divide la Meseta en dos partes, se fragmenta en bloques debido a numerosas fallas de orientación noreste-suroeste, con algunas en sentido perpendicular.
La Cordillera o Sistema Central es un fragmento de la Meseta elevado y fallado durante el plegamiento alpino. Previamente había existido un sistema montañoso de orientación noeste-sureste que fue transformado en una llanura poligénica. Los movimientos alpinos cuartean y elevan esta superficie de erosión.
Los relieves alpinos son desmantelados durante el Mioceno, lo que da lugar a una nueva penillanura fundamental. Mas tarde la Meseta sufre nuevos dislocamientos en el Plioceno, que configuran definitivamente el Sistema Central, cuyas cumbres aplanadas son fragmentos de aquella penillanura fundamental finimiocénica.
Las fallas transversales permiten la comunicación norte sur por los conocidos puertos de Bejar, la Paramera de Avila y Somosierra. Por las fallas longitudinales discurren algunos ríos como el Lozoya, Alberche, Tietar, curso alto del Tormes y Jerte.
Los materiales dominantes son granitos y neis en Gredos y Guadarrama, y pizarras paleozoicas en Somosierra. Los materiales son más modernos de oeste a este, finalizando con sedimentos mesozoicos que enlazan la Sierra de Ayllón y la Cordillera Ibérica.
Junto a las líneas de fractura y las posteriores elevaciones, se desencadena una fuerte erosión fluvial, diferenciada entre las vertientes norte y sur. La red hidrográfica ha excavado valles abiertos y suaves interfluvios en el norte, transformándose en valles estrechos y profundos en el sur.
Los hielos cuaternarios dejaron marcas por encima de los 1.600 mts en la Estrella y de los 1.900 en Somosierra, con navas y hoyos de tamaño reducido, y numerosas lagunas de alta montaña.
4.- LOS MONTES DE TOLEDO
Son fruto del abombamiento sufrido por la Meseta durante el plegamiento alpino. Al igual que la Cordillera Central, cuenta con la fragmentación en bloques tectónicos elevados (horst) y hundidos (graben), formas redondeadas o aplanadas en las cumbres y las mismas superficies de erosión. Se diferncia de aquella en su menor longitud y altitud de los relieves (entre 1.200 y 1.400 mts), en el predominio de cuarcitas y pizarras, y en la inexistencia de glaciares.
Los relieves se extienden desde el Campo de Criptana hasta la frontera portuguesa. Los Montes de Toledo hacen de divisoria entre las cuencas del Tajo y del Guadiana, y pueden considerarse como una penillanura disecada, cuyos materiales están compuestos de pizarras y cuarcitas excepto la formación cristalina del sur de Toledo.
TEMA 3.- LOS REBORDES ESTE, NORTE Y SUR DE LA MESETA
1.- EL MACIZO GALAICO
El macizo galaico ofrece unos bordes muy precisos en su perímetro occidental, no así en el oeste y sur. Geológicamente no existe discontinuidad con la tierras de la Meseta, pero la variedad de sus formas, la abundancia y complejidad de las fracturas, el clima oceánico, el paisaje y la misma cultura de sus gentes han dotado a la zona de singularidad propia. La altitud media es de unos 500 mts, aunque el relieve constantemente presente y de forma desorganizada. La red hidrográfica de la zona occidental es abundante, de recorrido corto, muy encajada y carece de red jerarquizada.
La parte occidental del macizo está formado por granitos y gneis. El tercio más oriental está formado de cuarcitas y pizarras. Desde finales del Paleozoico al Terciario la inestabilidad de la Península permite la erosión de los relieves, configurándose una extensa llanura poligénica de la que forma parte el Macizo gallego. La fisonomía actual se debe a la orogenia alpina, y destaca el racimo de fallas y fracturas.
Los elementos característicos de la morfología gallega son: el Reborde oriental, la Meseta Central, la Dorsal, la fractura de Carballo a Tui y la Costa.
1.1.- EL REBORDE ORIENTAL
Está formado por un conjunto de sierras de diversa orientación: de norte a sur, Lorenzana y Meira; de noreste a suroeste Ancares, Caurel, Segundera y Montes de León; y de oeste a este Cabrera y Culebrera. El relieve de esta serranía es abrupto de tipo apalachense, con cumbres superiores a los 2.000 mts cuyo aspecto aplanado nos remite a la antigua penillanura poligénica. En el interior del conjunto existen varias cuencas de origen tectónico.
La altitud y situación de estas sierras en la ruta de las borrascas atlánticas, permitieron la presencia de glaciares cuaternarios, que no bajaron de los 900 mts de altura, y de recorridos apenas superiores a un kilómetro, excepto el que excavó el lago de Sanabria. Más importante fue el modelado periglaciar que dejó huellas como coladas de bloques, derrubios estratificados, coladas de gelifluxión, núcleos de nivación o conos de derrubios.
1.2.- MESETA CENTRAL GALLEGA
Al oeste del reborde oriental aparece la penillanura de Chantada que se corresponde con la penillanura fundamental de la Meseta española. De norte a sur se suceden una serie de fosas tectónicas. Puente de García Rodríguez, Lugo, Sarría, Monforte de Lemos, Antela y Verín. La primera drenada por el río Eume, las tres siguientes pertenecen a la cuenca del Miño, Antela a la del Limia y Verín cae bajo el dominio del Duero por medio de su afluente el Támega.
La altitud de la Meseta oscila entre los 300 y los 500 mts, formándose sobre granitos paleozoicos. Toda, excepto la franja cantábrica está drenada por el Miño.
1.3.- DORSAL GALLEGA
Las cumbres de esta alineación montañosa se corresponden al Reborde oriental, formando la penillanura poligénica. Se orientan de norte a sur presentando su mayor altura en la Sierra de Faro con 1187 mts, y sirve de divisoria de aguas entre la cuenca del Miño y el resto de los numerosos ríos que desembocan en el Atlántico.
1.4.- FRACTURA DE CARBALLO-TUY
Se extiende a lo largo de 170 kms con una anchura media de dos, y hace de límite entre la Dorsal Gallega y el Bloque litoral desde Carballo a Tuy. Se origina en una gran falla herciniana, que la erosión ha agrandado. Hasta las estribaciones de la Dorsal se extiende el Escalón de Santiago, una superficie de formas suaves, intensamente erosionada, y cuya máxima altitud no supera los 500 mts.
1.5.- LA COSTA
La costa portuguesa es rectilínea frente al recortado litoral gallego, sin embargo todo formaba parte de un mismo bloque, con la salvedad que la zona gallega sufrió un hundimiento mayor hacia el noroeste tomando como bisagra el reborde oriental.
La presencia de la tectónica y la erosión fluvial ha originado la aparición de dos tipos de rías: altas o estructurales cuyo origen se debe a una erosión diferencial sobre las capas más blandas: y bajas o tectónicas que son fruto de una falla o de una fosa de hundimiento entre dos fallas. Las rías centrales del noroeste son valles fluviales que cayeron bajo el dominio del Atlántico durante el proceso de subsidencia del Macizo Gallego.
2.- CORDILLERA CANTÁBRICA
Es el amplio conjunto montañoso que se extiende a lo largo de 370 kms desde las Sierras de Roñadoiro y los Ancares al oeste, hasta los Pirineos occidentales (Golfo de Vizcaya). Es uno de los rebordes externos de la Meseta, a la que separa del mar Cantábrico.
Se distinguen dos partes: el Macizo Asturiano y los Montes vasco-cantábricos, distinción no apreciable a simple vista, pero si desde el punto de vista de la geología y las formas de relieve esculpidas por la erosión.
La zona más occidental del Macizo Asturiano, es una continuación del Macizo Gallego, formado por pizarras y cuarcitas del precámbrico. Hacia el este las aguas del geosinclinal cubrieron todo el conjunto sedimentando materiales hasta espesores de 15.000 mts en la zona vasca, con predominio de las arcillas, calizas, areniscas y margas.
2.1.- EL MACIZO ASTURIANO
Forma parte del Macizo Gallego. Destacan dos características geológicas: el profundo arco al oeste, denominado rodilla asturiana, vinculada con la orientación NO-SE de la orogenia heciniana; y por otro lado la preponderancia de materiales carboníferos y terciarios, formados por numerosas cuencas subsidentes rellenas de materiales orgánicos.
Hasta el Terciario se forman varias superficies de erosión de las que quedan residuos pequeños y diseminados. Las formas actuales son fruto de la orogenia alpina que actuó sobre el macizo antiguo fracturándolo. La anchura media del Macizo supera los 80 kms, pero no se presenta como una cadena, sino como un extenso territorio montañoso de bloques hundidos y elevados. La mayoría vierte sus aguas al Cantábrico y el resto a la cuenca del Duero y la fosa del Bierzo.
Se distinguen cinco unidades de paisaje: el litoral, las sierras litorales, la fosa prelitoral, los Picos de Europa y las montañas del interior.
A.- El litoral, conocido como rasa, es una plataforma costera que alcanza los 250 mts de altitud a través de peldaños de erosión.
B.- Las sierras litorales forman los primeros relieves interiores de relativa importancia, como el Naranco, Cima, Sueve y Cuera.
C.- La fosa prelitoral paralela a la costa, se extiende desde oeste a este. Se origina en una falla recubierta de materiales blandos sobre la que se han instalado los ríos.
D.- Los Picos de Europa son un macizo calcáreo con características de alta montaña por su altitud (hasta 2.648 mts), la vegetación y os efectos de las glaciaciones cuaternarias.
E.- Las montañas del interior hacen de divisoria de aguas y pertenecen a la vertiente meridional. Con algunas alturas destacadas (Carcedo 2.140 mts). Entre estas y los Picos de Europa hay algunas depresiones como las de Valdeón y la Liébana.
2.2.- MONTES VASCO-CANTÁBRICOS
Se extienden a lo largo de 250 kms entre el Macizo Asturiano y los Pirineos, denominándose Pirineos Atlánticos. El conjunto presenta un notable descenso de altitud, que no impide ejercer de separación entre el clima oceánico y el continental interior. Está compuesto de arcillas y calizas al oeste, y areniscas calizas y margas al este. Se distinguen tres sectores: el cántabro, el vasco y el vasco-navarro.
A.- Sectos cántabro. Desde Castro Urdiales hasta Valmaseda, Villarcayo y el río Pas. Destaca la Marina o zona litoral al norte de las Sierras del Escudo de Cabuérniga, Valle, Gándara y Breñas, por debajo de los 300 mts, con costa de aspecto rectilíneo. Jacia el interior se encuentra la Montaña que alimenta la red fluvial, donde abundan los fenómenos cársticos debido a la abundancia de calizas y a las precipitaciones.
B.- Sector vasco o arco vasco, destaca la gran depresión prelitoral que parte de Bilbao y se arquea hacia el este. No es una sola unidad de relieve, sino una cadena de pequeñas cuencas fruto de la erosión fluvial. El litoral acantilado y sinuoso, resultado de la orogenia terciaria y de la erosión marina.
La red fluvial es caudalosa y encajada hasta su desembocadura, donde forma rías de escaso desarrollo y parcialmente cubiertas de sedimentos continentales. Al sur de la depresión prelitoral se extiende una barrera montañosa de orientación NO-SE: Sierra Salvada, Macizo de Gorbea y Aitzgorri, que cambia a la dirección SO-NE.
C.- Sector vasco-navarro, situado al sur de los relieves anteriores se abren una serie de cuencas rellenas con materiales cuaternarios o terciarios.
3.- LA CORDILLERA IBÉRICA
Con más de 400 kms de longitud y una anchura media de 100 kms, su orientación predominante es NO-SE, se extiende desde la Bureba burgalesa hasta el Mediterráneo, bordeando la Meseta por el este y el noreste hace de divisoria entre el Duero y el Tajo, el Guadiana y el Ebro, además de los levantinos.
No posee ni la continuidad ni la energía de los relieves pirenaicos, está fragmentada por bloques de cimas redondeadas y de apenas 2.000 mts. Es el reborde de la Meseta fracturado, plegado y erguido pro las presiones provenientes de los núcleos cantábrico-pirenaico y bético-balear. Sus materiales son secundarios.
3.1.- EVOLUCIÓN GEOLÓGICA
Durante el Paleozoico se depositan numerosos sedimentos. Al desatarse la orogenia herciniana se elevan los relieves de NO-SE fragmentándose en bloques con numerosas fallas. Estos relieves son intensamente erosionados dando lugar a la penillanura poligénica, en esta época la Cordillera es la costa del mar de Thetys, lo que provoca importante sedimentación en la costa levantina. Sobre estos materiales actúa la orogenia alpina de principios del terciario, y la orogenia alpina eleva el Sistema Ibérico, orientado NO-SE hasta el Maestrazgo donde gira hacia el sur y suroeste. En el terciario se forma la penillanura fundamental finimiocénica, que posteriormente es rejuvenecida por el basculamiento de la Meseta a occidente, formando las depresiones de Calatayud-Calamocha y Alfambra-Miras, se inician los procesos cársticos, etc.
Se pueden distinguir los siguientes sectores: el paleozoico y calcareo del centro-oeste, el mesozoico turolense y el levantino.
3.2.- PALEOZOICO Y MESOZOICO CALCAREO DEL CENTRO-OESTE
Se prolonga desde la Bureba burgalesa hasta Calamocha (Teruel) de orientación NO-SE, con dos núcleos paleozoicos en la Demanda y los dos ramales que enmarcan la fosa de Calatayud, formadas pro pizarras y cuarcitas.
Desde el valle del Ebro aparecen como un potente farallón con más de 1.500 mts, desde la Meseta son sólo un pequeño reborde.
A.- La Demanda es un viejo macizo rejuvenecido por la orogenia alpina. Sus alturas más destacadas son San Lorenzo (2.262 mts) y San Millán (2.131 mts). Con aspecto abovedado ocupa el extremo noroccidental de la cordillera. Hacia el este y el sur se extienden los Cameros formados por calizas y arcillas
B.- El Moncayo ostenta la mayor altitud de la cordillera (2.316 mts). Entre el Moncayo y el Camero Viejo se interpone la depresión de Agreda.
C.- La fosa de Calatayud drenada por el Jiloca, se alarga 70 kms hasta Calamocha. Tiene carácter tectónico y está colmatada por sedimentos de calizas margosas y yesos en el centro y conglomerados y arcillas en los bordes.
3.3.- EL MESOZOICO TUROLENSE
La Ibérica turolense cae bajo el dominio de los materiales secundarios excepto el núcleo paleozoico de la Sierra de Albarracín que forma una altiplanicie entre los 1.100 y los 1.400 mts de altitud. Un paisaje monótono y sólo interrumpido por algunos resaltes topográficos.
Tomando como centro Teruel, se ve rodeada al suroeste y levante por tres grandes macizos: las sierras de Albarracín, Javalambre y Gúdar.
En el sector turolense existen también varias depresiones o fosas tectónicas originadas por los movimientos distensivos de finales del Terciario. La más importante, la que va desde Calamocha a Ademuz. La fosa Alfambra-Teruel tiene menor desarrollo y es de orientación norte-sur y aparece disecada pro la red fluvial. Por último la fosa del Alto de Mijares cubierta por amplios glacis y orientada NO-SE entre las sierras de Gúdar y Javalambre.
3.4.- EL SECTOR LEVANTINO
Se forma por calizas mesozoicas, el paleozoico aparece en el Desierto de las Palmas y la Sierra del Espadán, el terciario ocupa un extenso territorio al SO de Valencia y los aluviones cuaternarios rellenan el arco costero desde Castellón hasta Denia. La Cordillera Ibérica mantiene rumbo NO-SE en todos el tramo central, por el noreste gira para encontrarse con las Costeras Catalanas y por el sur se orienta en dirección SO-NO a partir de la Sierra de la Enguera.
El Maestrazgo ocupa el centro y norte de Castellón, con una altitud máxima de 1.813
mts en Peñagolosa, descendiendo hasta la costa en un graderio de bloques fallados.
A partir de Vinaroz se suceden una cadena de piedemontes cuaternarios de los cuales los más extensos son los de Benicarló, Plana de Castellón y llano de Sagunto, todos ellos asociados a la actividad de algún río importante.
La zona central y meridional pertenecen al dominio de los ríos Turia y Júcar, el primero forma gargantas impresionantes en al comarca de Chelva.
En los límites de Albacete se instala la Meseta terciaria de Utiel-Requena, que es una porción de la Meseta castellana.
Las zonas costeras del Turia y del Júcar enlazan con al sierra por un extenso piedemonte, entre ambas se localiza la albufera.
4.- SIERRA MORENA
Desde la Sierra del Andévalo hasta el Pedroso, con suelos paleozoicos abundantes en yacimientos minerales y afloramientos graníticos. El relieve no es muy acentuado y permite la comunicación entre la meseta extremeña y el Andévalo onubense.
4.2.- EL SECTOR CENTRAL
Tiene como eje el batolito granítico de los Pedroches. Aparecen yacimientos de carbón y plomo, pero es un territorio de baja densidad de población dedicada a la ganadería y la caza.
4.3.- EL SECTOR ORIENTAL
De relieve más accidentado, abundan las rocas calizas cristalinas, la pizarras y las cuarcitas. Los terrenos se orientan de oeste a este, flexionados pro la presión el extremo suroeste de la Cordillera Ibérica.
La red fluvial ha tenido un papel fundamental en la morfología de la vertiente sur, al sitiarse el nivel base del Guadalquivir varios cientos de metros por debajo del meseteño. Varios ríos como el Jándula y el Guadalén penetran por la erosión remontante en los dominios del Guadiana. Existen varios niveles de erosión entre los que destaca por su importancia el de finales del Mioceno, también conocido como penillanura fundamental.
TEMA 4.- LOS CONJUNTOS EXTERIORES DE LA MESETA
Frente a las cordilleras de formas alomadas y discontinuas (Ibérica) o con fracturas transversales (Costeras Catalanas), los Pirineos son compactos e ininterrumpidos desde Gerona al Golfo de Vizcaya en 430 kms de longitud, aunque no todo el conjunto es uniforme en cuanto a altitud, anchura, materiales y forma.
Durante el Paleozoico, hace 270 millones de años, surge un gran sistema orográfico cantábrico-pirenaico, que es erosionado durante el Mesozoico por otros 230 millones de años, convirtiéndolo en una penillanura poligénica. A finales del Eoceno (hace 35-40 millones de años) la orogenia alpina volvió a elevar la superficie de erosión. Los 24 millones de años siguientes pertenecen a un nuevo ciclo de erosión que desmantela las calizas que cubren el primitivo núcleo paleozoico, dando lugar a la penillanura fundamental.
Tras estos dos ciclos que terminan con un enrasamiento, se produce un dilatado e imperceptible movimiento ascendente (1cm por año durante un millón de años) que se conoce como epirogénesis, y está asociado a la tectónica de placas. Tomando como línea de ruptura la falla de Estella a Dax (Francia), la corteza oceánica del Golfo de Vizcaya se subduce bajo la porción ibérica correspondiente al tramo pirenaico occidental y la placa del Pirineo centro-oriental realiza el mismo fenómeno bajo la corteza europea.
La altitud conseguida en este movimiento epirogénico reactiva todos los procesos de erosión, consigue exhumar el eje paleozoico axial, rejuvenecer con los materiales calizos circundantes y rellenar las depresiones intermedias con los materiales arrancados del entorno.
Posteriormente dentro del Cuaternario, se define la morfología glaciar.
1.1.- CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL RELIEVE ALPINO
A.- LA ALTITUD, alcanza sus mayores cotas en el Pirineo central (Aneto 3.404 mts y Posets 3.375 mts) descendiendo hacia el este y hacia el oeste.
B.- LA ANCHURA, marcadamente disimétrica con más del centenar de kilómetros en el centro, se reducen a 30 en el oeste y a la docena en el este.
C.- LOS MATERIALES pertenecen a tres ámbitos: el Paleozoico integrado por calizas, esquistos, cuarcitas, dolomias, pizarras y granitos; el Mezosoico formado por una cobertera sedimentaria de margas, calizas y flich; el Terciario-Cuaternario con materiales más modernos, arenas, yesos y conglomerados.
D.- LAS FORMAS estructurales predominan sobre las de carácter erosivo aunque hay mayor erosión en el este, en el centro aparecen los relieves estructurales exhumados y al oeste los relieves genuinamente estructurales.
En el Pirineo axial domina el granito, las formas escarpadas y abruptas formando pirámides y agujas; en cambio los contornos se dulcifican cuando abundan las pizarras. En el Prepirineo calizo también se dan relieves bravíos. En el Somontano, las formas esculpidas sobre los conglomerados o pudingas, tienen unas características especiales.
Las formas erosivas mayores son fruto de la acción glaciar. La glaciación de Riss cubrió 300 kms. De oeste a este, con una anchura en la zona media de 65 kms de oeste a este, con una media de 65 kms. Las formas heredadas son canchales, grandes acumulaciones de bloques desgajados por el hielo formando abanicos al pie de las montañas: rocas aborregadas sobre granitos; circos o cubetas vaciadas por la acción del hielo; valles en artesa; valles colgantes, umbrales rocosos, morrenas terminales, lagos o ibones, etc.
La acción periglaciar abarca una superficie más extensa, con efectos como los campos de barro sobre materiales finos, los suelos poligonales o los aludes sobre vertientes.
En la actualidad el límite de las nieves perpetuas se establece por encima de los 2.800 mts, aunque depende de factores como son los vientos dominantes que provocan la acumulación de nieves.
Las grandes unidades del relieve alpino son: el Pirineo Axial, las Sierras Interiores, la Depresión Media y las Sierras Exteriores, estas tres últimas conocidas como Prepirineo.
1.2.- EL PIRINEO AXIAL
Consecuencia de la orogenia alpina y de los hielos cuaternarios, es el núcleo central con mayores alturas. Se halla vinculado al plegamiento herciniano y está formado por los sedimentos paleozoicos y rocas metamórficas y plutónicas. Tras el plegamiento herciniano sufrió una prolongada erosión que lo transformó en penillanura petriásica. Durante el Secundario fue cubierto por sedimentos.
En el Pirineo oriental aparece una larga fosa tectónica (Urgellet-Cerdaña) orientada de suroeste a noroeste y recorrida por el río Segre. Separa el Priineo Axial del Prepirineo entre la Seo de Urgel y Puigcerdá, prolongándose hasta Perpignan.
1.3.- LAS SIERRAS INTERIORES
Forman un murallón calizo orientado longitudinalmente, se eleva sobre materiales mesozoicos que en la orogenia alpina se despegaron del núcleo como mantos de corrimiento vergentes hacia el sur. Los ríos han tenido que formar profundos desfiladeros en al zona caliza anterior, abren ahora amplias depresiones transversales de norte a sur.
1.4.- LA DEPRESIÓN MEDIA
Es un gran corredor entre las Sierras Interiores y Exteriores del Prepirineo, se extiende de oeste (Pamplona) a este (Ainsa) a lo largo de 170 kms y con una anchura media de 20 kms. Aparecen en ella zonas planas, valles y terrazas fluviales, glacis cuaternarios y relieves destacados como San Juan de la Peña y Oroel.
De oeste a este destacan las cuencas de Pamplona drenada por el río Ara; la Lumbier-Aoiz por el Irati: la Canal de Berdún y el Campo de Jaca por el Aragón; la del Val Ancha dominada por el Gallego y la de Boltaña-Ainsa en la confluencia del Ara con el Cinca.
1.5.- LAS SIERRAS EXTERIORES
Marginales con respecto al eje pirenaico llegan a alcanzar los 2.000 mts en algún punto y se extienden desde la Sierra del Perdón al sur de Pamplona hasta la del Montsec leridana, pasando por la del Loare, del Aguila, Guara y Balces. Los ríos de la zona han abierto profundas foces como son los Mallos de Diglos y Agüero.
2.- LA DEPRESIÓN DEL EBRO
2.1.- FORMACIÓN Y EVOLUCIÓN
Tiene forma triangular y está delimitada al norte por los Pirineos, al sur por la Cordillera Ibérica y al este por las Costeras Catalanas. Es una unidad bien delimitada geográfica y climáticamente. Su historia geológica está vinculada a la orogenia alpina al hundirse el macizo del Ebro y surgir alrededor los relieves alpinos que lo convirtieron en un mar interior y luego en un depresión lacustre, hasta que el Ebro se abre paso hasta el Mediterráneo.
Los materiales son de cuatro tipos: conglomerados, areniscas, margas, yesos y calizas, distribuidos desde el exterior de la cuenca hacia el centro, quedando los más gruesos al píe de la serranía (conglomerados), a continuación las rocas detríticas (areniscas y margas) y en el centro materiales de origen químico (yesos, calizas y sales).
En la mitad septentrional aparecen potentes espesores de conglomerados arrastrados por ríos torrenciales.
La zona pasa a ser exorreica cuando el Ebro atraviesa la Cordillera Prelitoral Catalana, perdiendo importancia los procesos de sedimentación y ganando los erosivos.
Las formas del relieve en la Depresión del Ebro están gestadas por este río al encajarse sobre materiales poco consistentes del Terciario. Abundan las formas estructurales debido a que el procesos erosivo se desarrolla entre una gran variedad litológica de resistencia contrastada y en un medio árido donde extensos interfluvios escapan a una red hidrográfica poco densa. Las unidades de relieve resultante son: los somontanos pirenaico e ibérico, las muelas del centro de la depresión y las terrazas y glacis cuaternarios.
2.2.- LOS SOMONTANOS
Son piedemontes y se refiere a las tierras llanas, aunque ligeramente inclinadas, que parte de las Sierras Exteriores pirenaicas y de los relieves ibéricos hasta el centro de la depresión.
A.- EL SOMONTANO PIRENAICO, se extiende por la margen izquierda del Ebro desde los pies de las Sierras Exteriores hasta las muelas del centro de la cuenca: Plana de la Negra (646 mts), Montes de Castejón (744 mts) y Sierra de Alcubierre (812 mts). Su máximo desarrollo se da en el tramo central y se originó sobre materiales detríticos, sales y yesos, dando lugar a combas, sinclinales colgados y valles anticlinales.
Al norte aparecen los mallos, torreones rocosos, como los Riglos; más al sur las hoyas de Ayerbe, formada por el Gallego, Huesca por el Flumen y Barbastro por el Cinca. Por úñtimo los cursos fluviales excavan las depresiones de las Cinco Villas, de Almudébar y de Sariñena.
Hacia el este la Depresión Central Catalana se corresponde con el somontano pirenaico, con relieves sobre conglomerados como las pudingas montserratinas que han originado las serranías de Montserrat y Sant Llorenc del Munt, Comiols y Berba.
B.- EL SOMONTANO IBÉRICO, de desarrollo menor por su cercanía con la Cordillera Ibérica, sus formas son más sencillas debido a la ausencia de una red fluvial que intensifique la erosión. Al oeste, en la Rioja hay relieves similares a los mallos norteños. En Aragón aparecen tres unidades características: la del Moncayo, la de Cariñena- La Almunia y la de Belchite- Alcañiz.
2.3.- LAS MUELAS
Son relieves estructurales de forma amesetada o tabular formadas por la erosión diferencial. Reciben también el nombre de planas y las más destacables son: en la margen izquierda del Ebro, la Plana de la Negra, el Castellar y Alcubíerre; y en la derecha la de Borja y Zaragoza y la Plana de Zaragoza, todas entre 600 y 800 mts, con aspecto montañoso.
2.4.- TERRAZAS Y GLACIS CUATERNARIOS
La terraza es una forma de acumulación fluvial, de superficie plana, y con un resalte abrupto hacia el cauce del río, su formación se relaciona con la mayor o menor potencia del río, originada por períodos más o menos lluviosos.
Las situaciones pueden ser variadas: que sólo existan en un margen, que su desarrollo sea mucho mayor en una orilla que en otra, que falte alguna terraza, etc.
Los glacis son superficies detríticas de escasa pendiente al pie de las estribaciones, en este caso de las Sierras Exteriores o de las muelas del interío. Muestran numerosos contrastes: cantos angulosos, homogéneos y diseminados por arroyadas superficiales espasmódicas. Existen tres tipos de glacis vinculados a los somontanos pierenaico e ibérico y a las muelas centrales.
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El pierenaico formado por calizas, concentrado entre los ríos Gallego y Alcanadre.
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El Ibérico,desde el oeste riojano hasta el Bajo Aragón, bien conservados por la escasez de cursos de agua que los erosionen. Se presentan en los ríos Jalón y Huerva, al pie del Moncayo y el Campo de Cariñena.
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Los vinculados a las muelas evolucionan según las peculiaridades de cada caso. Los de la margen izquierda están más diseccionados que los meridionales por la mayor presencia de curso de agua y barrancos que desciende de las Sierras Exteriores.
3.- LAS CORDILLERAS COSTERAS CATALANAS
3.1.- CARACTERÍSTICA GENERALES
Se extiende 250 kms desde el Ampurdán hasta los Puertos de Beceite (Maestrazgo Ibérico) en dirección NE-SO, distinguiéndose dos ramales paralelos a la costa y separados por una fosa tectónica cruzada por el río Llobregat.
El conjunto paleozoico sufrió la orogenia herciniana y el posterior enrasamiento que originó la penillanura poligénica. El origen del relieve actual se debe al plegamiento alpino de principios del Terciario, formándose las fosas prelitorales coo consecuencia de una serie de fallas paralelas a la costa.
Las formas resultantes se encuadran en tres tipos posibles: en la zona meridional, los sedimentos forman pliegues regulares de tipo jurásico; hacia el noroeste predomina el estilo sajónico; y sobre el macizo paleozoico nororiental se impone el estilo germánico. Al noreste aparecen pizarras y granitos, y al suroeste calizas, lo que origina buenos suelos con densos bosques de encinas, castaños y alcornoques al norte, y paisajes de vegetación rala o inexistente por la escasez de lluvia y los suelos pobres al sur.
3.2.- SECTOR NORORIENTAL
El enlace de este sector con los Pirineos orientales se realiza por medio de la Cadena Transversal, que separa la cuenca de Vic de la Garrotxa y del Ampurdán, y está drenada por los ríos Muga, Fluvía y Ter. La conexión de los Pirineos con los relieves costeros catalanes se realiza a través de la Cadena Transversal Catalana que modifica el rumbo este-oeste girando hacia el sureste.
Los materiales de esta cadena son del Terciario. La depresión del Ampurdán es una fosa hundida que se abre al mar entre el Pirineo oriental y las Cordilleras Costeras Catalanas, y está cubierto de sedimentos aluviales.
3.3.- LA SIERRA PRELITORAL
Se extiende desde la margen derecha del Ter hasta el delta del Ebro. De sus cimas destacan el Montseny (1.712 mts), Montserrat (1.232 mts), Sierra de Montsant (1.166 mts) y los Puertos de Beceite (1.147 mts).
3.4.- LA DEPRESIÓN PRELITORAL
Es una fosa tectónica formada por sendas fallas entre la cordillera anterior y la litoral. Se divide en cuatro cuencas: la Selva, el Vallés, el Penedés y el Campo de Tarragona. Se halla por debajo de los 200 mts de altitud y debe su modelado a los abanicos aluviales cuaternarios. Las fallas transversales permiten el paso de los ríos hasta el Mediterráneo.
3.5.- LA CADENA LITORAL
No sobrepasa los 150 kms de longitud desde el cabo de Begur hasta el Campo de Tarragona. No es un relieve continuo sino fragmentado por fallas transversales. La zona norte hasta la desembocadura del Llobregat contempla los relieves más vigorosos, aunque siempre por debajo de los 650 mts de altitud. La costa refleja la relación de la Cordillera Costera con el Mediterráneo, presentándose bravía al norte y plácida en las zonas deprimidas.
4.- LAS CORDILLERAS BÉTICAS
4.1.- ORIGEN Y CARACTERÍSTICAS
No forman un macizo compacto sino un complejo orográfico fragmentado en múltiples sierras, hoyas, mesetas y depresiones.
La aparición de las Béticas corresponde a la última fase de la orogenia alpina, la estírica, cuando también surgen las Baleares. Intervienen en su formación las placas europea al norte, y la africana al sur, con las subplacas ibérica y de Alborán respectivamente.
La complejidad de las formas se agudiza por las innumerables fallas existentes, lo que además provoca una cierta inestabilidad apreciable en una sismología latente, constatable en el predominio de formas estructurales y en la presencia atlántica, tierra adentro sobre la costa gaditana.
De suroeste a noreste y desde el Golfo de Cádiz al cabo de la Nao en Alicante, las Béticas abarcan unos 600 kms de largo por 200 de ancho entre el Mediterráneo y las estribaciones suroccidentales ibéricas. Aparecen tres grandes unidades: externa, interna y depresión intamontana, a los que hay que añadir el litoral.
4.2.- LA ZONA EXTERNA
Corresponde a la zona septentrional de la cordillera y se divide en dos subconjuntos: el prebético y el subbético.
El prebético comprende la zona desde Martos (Jaén) y el cabo de la Nao, haciendo el límite meridional en el curso del Segura.
Alguno de los relieves destacables son las Sierras de la Grana y Jabalcuz (al oeste de Jaén), Mágina, Cazorla, Calar del Mundo, Carrasquete y Aitana.
El subbético va desde Cádiz hasta Elche, está integrado por materiales secundarios y terciarios de estructura compleja y contrastada debido a la diversidad de materiales y a la presencia de numerosas fracturas y fallas inversas, como puede apreciarse en las Sierras de Cazorla y Segura. Resulta peculiar el modelado cárstico del Torcal de Antequera.
4.3.- LA ZONA INTERNA
Conocida como Penibética va desde la Serranía de Ronda hasta el cabo de Palos murciano, logrando ls mayores alturas peninsulares, aparecen rocass paleozoicas (Serranía de ronda), mezosoicas, metamórficas (Sierra Nevada) y volcánicas (Cabo de Gata).
Prevalece un cierto desorden geomorfológico. Los fenómenos cársticos son numerosos e importantes. El modelado glaciar tuvo escas presencia en las Cordilleras Béticas dada su latitud, sólo en Sierra Nevada (3.481 mts en Mulhacen) aparecieron cortos glaciares (10 kms en el valle del Dílar) y una treintena de circos. El modelado periglaciar fue más importante, con fenómenos de solifuxión, gelifracción, suelos poligonales o derrubios ordenados.
4.4.- LAS DEPRESIONES INTRAMONTANAS
Llamadas también depresión penibética y surco interbético, separan las cordilleras interiores de las exteriores. Sus principales características son:
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Aparecen a fines del Mioceno, se instalan en sinclinales o fosas tectónicas, aunque su aparición siempre es debida a un fenómeno tectónico.
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Están cubiertas por el mar al principio, por lo que cuentan con sedimentos marinos junto a los continentales.
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Se extienden de oeste a este, de Antequera a Baza, en 250 kms de longitud.
Junto a este corredor se suceden depresiones más pequeñas, como la de Ronda hacia el suroeste y hacia tierras murcianas y alicantinas. Se elevan de oeste a este y son zonas expuestas a los movimientos sísmicos. La erosión es galopante, debido a los materiales blandos, a la energía de los relieves periféricos que fomenta la torrencialidad, la pobreza del manto vegetal, la intensidad horaria de las precipitaciones mediterráneas y la acción antrópica de los suelos. Su paisaje más peculiar es el abarrancamiento.
4.5.- EL LITORAL
Va desde Gibraltar hasta el cabo de la Nao, resalta lo siguiente:
- la costa no es abrupta, forma una franja litoral continua
- los materiales de las playas son finos si provienen de ríos, y angulosos si provienen de torrenteras.
- es un tramo rectilíneo de costa destacando algunos relieves salientes rocosos y la presencia de zonas llans formadas por los sedimentos fluviales del Guadiaro, Guadalmina, Guadalhorce, Vélez, Guadalfeo, Adra y Andráx.
- del cabo de Gata, de origen volcánico, al de Palos la línea de costa toma dirección noreste, el accidente más notable es el golfo de Mazarrón.
- el tramo noroccidental se extiende entre los cabos de Palos y San Antonio, donde destacan las lagunas (salinas) que festonean el litoral: Mar Menor, Torrevieja, de la Mata, Santa Pola y Alicante. La mayor de estas lagunas es el Mar Menor (135 km² y 4 mts de profundidad media) mantenida abierta artificialmente, en su interior se hallan cinco islas de origen volcánico.
5.- LA DEPRESIÓN DEL GUADALQUIVIR
5.1.- ORIGEN Y FORMA
Limitada al norte por Sierra Morena y al sur por las Cordilleras Béticas, forma un triángulo. Su aparición coincide con la orogenia alpina. Al norte la serranía se yergue como un cantil de varios cientos de metros sobre el valle. El río Guadalquivir ha originado una abierta disimetría en el valle. Su curso mantiene la orientación bética (SO-NE) hasta Alcalá del Río, donde gira en ángulo recto para desembocar en el Atlántico por Sanlucar de Barrameda.
5.2.- LOS MATERIALES Y SU MODELADO
La zona meridional está cubierta de arcillas, calizas y conglomerados y margas de origen marino. El resto del valle está tapizado con sedimentos cuaternarios (arcillas, limos y graves continentales), excepto en el sureste de Sevilla donde aparecen areniscas y conglomerados. La zona de la desembocadura se ha formado en época histórica por sedimentos que rellenaron un gran lago de época romana, del que Doñana es el último reducto.
El modelado se caracteriza por la suavidad de las formas sobre materiales arcillosos y de margas. Cuando surgen mantos de calizas, la erosión diferencial forma mesas alargadas. El resto pertenece al dominio de la llanura y de la marisma.
5.3. SEMEJANZAS Y CONTRASTES CON LA DEPRESIÓN DEL EBRO
Ambas depresiones tienen forma triangular, están enmarcadas por un sistema de reborde meseteño y de otro alpino, están cubiertas por sedimentos terciarios, y están drenadas por un gran río de régimen complejo. Las diferencias son numerosas:
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La depresión del Guadalquivir aparece a finales del Mioceno, lo que explica su inestabilidad, como la subsidencia costera y los movimientos sísmicos.
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El relleno de la del Ebro tiene carácter continental y lacustre. El valle del Guadalquivir permaneció sumergido hasta el Plioceno.
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El abarrancamiento y las tierras malas definen la fisonomía del valle del Ebro, no así la del Guadalquivir con suaves campiñas.
5.4.- LOMA DE ÚBEDA Y CAMPIÑA DEL NOROESTE
Vértice del valle, es un espectacular interfluvio erosionado al norte por el Guadalimar y al sur por el Guadalquivir. Las campiñas altas del noroeste son elevadas mesas.
5.5.- LAS CAMPIÑAS CENTRALES
Muy llanas y muy fértiles. Aparecen algunos alcores o franjas de materiales calizos.
5.6.- LAS TERRAZAS
Todas en la margen izquierda del Guadalquivir de gran desarrollo en la provincia de Córdoba.
5.7.- LAS MARISMAS Y LA COSTA
Al sur de Sevilla la planitud es absoluta, es el dominio de las marismas del Guadalquivir que ocupa 2.000 km² y se hallan en rápido retroceso colmatadas por los sedimentos fluviales. Las aguas marinas circulan por los esteros en su entrada, y por caños en su salida, creando unas condiciones biogeográficas peculiares.
La costa se halla en pleno dinamismo, con tramos donde el mar acumula flechas litorales que favorecen la acumulación posterior, y con otros donde retrocede.
TEMA 5.- LOS ARCHIPIELAGOS BALEAR Y CANARIO
1.- LAS ISLAS BALEARES
Forman un archipiélago de 5.014 km² intergrado por numerosas islas de las que destacan : Mallorca (3.640 Km²), Menorca (702 Km²), Ibiza (541 Km²), Formentera (82 Km²) y Cabrera (16 Km²).
Situadas en el Mediterráneo occidental son una continuación de las costas levantinas peninsulares. Todo el archipiélago excepto Menorca alarga hacia el noreste las estribaciones subbéticas. Todo el conjunto permaneció unido a la costa peninsular hasta finales del Terciario. En el Cuaternario los últimos movimientos de la orogenia alpina hicieron surgir diferentes islas, a la vez que se hundía el vínculo de estas con la península.
La orientación general del relieve es de suroeste a noreste y tiene como base las calizas jurásicas, como puede verse en la Tramuntana mallorquina. Se divide en tres unidades: Mallorca-Conejera-Cabrera, Ibiza-Formentera y Menorca.
1.1.- MALLORCA, CONEJERA Y CABRERA
Mallorca es la mayor isla del archipiélago suponiendo el 72% de su superficie. En ella se distinguen tres partes: la Tramuntana, el Pla y las Sierras de Levante.
A.- LA TRAMUNTANA se extiende de suroeste a noreste durante 90 kms alcanzando las mayores alturas baleares en Puig Mayor (1.445 mts). La abundancia de precipitaciones y las múltiples fallas y fisuras sobre un suelo calizo, han creado un relieve cárstico agresivo y rico en formas: dolinas, lapiaces, poljes, simas, etc. Esta sierra hace de barrera natural ante los vientos fríos del norte, pero también retiene las precipitaciones.
B.- EL PLA ocupa toda la zona central de la isla, desde la Bahía de Alcudia al norte a la de Palma al sur. No es una zona completamente plana, cuenta con algunas elevaciones como Bonani, Son Segui y Randa, y se encuentra ligeramente basculada hacia la Alcudia.
C.- Entre la serranía y el Pla existe una zona de transición conocida como el Raiguer que es un piedemonte compuesto por materiales cuaternarios y algunas manchas miocenas.
D.- En el suroeste del Pla cabe señalar La Marina o el Migjorn (Mediodia), delimitada por la costa y los relieves de la Randa, que entre Badia Balva y Cap Blanc se precipitan verticalmente (100 mts) sobre el mar. Hacia el sureste las formaciones de dunas encierran varias lagunas costeras (Es Salobrar y Ses Gambes).
E.- LAS SIERRAS DEL LEVANTE se prolongan por Conejera y Cabrera en la misma orientación SO-NE. La máxima altitud está en Morei (562 mts) y se encuentran fragmentadas en bloques que permiten la comunicación con la costa.
1.2.- IBIZA-FORMENTERA
Forman junto con algunos islotes las Pitusa. Repiten el esquema mallorquín: Ibiza corresponde a la Tramuntana y Formentera al Pla, aunque la mayor altura no alcanza los 500 mts. Tampoco la serranía es continua, si no que aparece fragmentada, permitiendo la comunicación entre Ibiza y San Antonio de Portmany.
La presencia de rocas calizas ha originado el modelado cárstico, con numerosos poljes con fondos tapizados de terrarrosa.
1.3.- MENORCA
La más oriental de las islas, está vinculada al macizo catalán que se prolonga hacia Córcega y Cerdeña. El relieve se concentra en el centro de las isla. Aparecen dos paisajes: el norte paleozoico de la Tramuntana (Menorca fosca, oscura) y el sur mesozoico del Migjorn (Menorca blanca) separados por una falla tectónica que une Cala de Algairens (NO) con Mahón (SE). Las costas más altas aparecen en la Menorca oscura (El Toro 350 mts) con formas seniles muy erosionadas. La costa norte se presenta muy fragmentada debido a los pliegues y fallas sufridos en el Terciario.
Menorca blanca es una plataforma de materiales calizos de menos de 100 mts de altura, ligeramente inclinada al SO. Los torrentes han abierto profundo tajos y han modelado un paisaje cárstico. La costa es algo agreste y abundan las pequeñas calas.
2.- LAS ISLAS CANARIAS
El archipiélago canario está formado por siete islas y numerosos islotes, cuentan 7.273 kms² y se localiza a unos 150 kms al oeste de la costa africana. Es de origen volcánico y relativamente moderno, formando parte del área denominada dorsal meridiana del atlántico, que se caracteriza por un vulcanismo de tipo explosivo.
Las Canarias forman parte de la placa africana, ubicándose en la zona de contacto entre la litosfera oceánica y la continental. Las fallas han determinado la alineación insular: NNE-SSO para Lanzarote y Fuerteventura, NE-SO para Tenerife, la Gomera y el Hierro; y NO-SE para La Palma, Tenerife y Gran Canaria.
Al cruzarse dos de estas fisuras en Tenerife, se produce mayor cuantía en la efusión volcánica, dando la mayor superficie del conjunto (1.923 kms²) y logrando la cima más alta en el Teide (3.718 mts).
El sustrato de todo el archipiélago es de tipo basal, correspondiente a la corteza oceánica, aflora mínimamente. El resto son materiales post-miocénicos. El archipiélago está sin consolidar, con un vulcanismo activo. Se distinguen tres núcleos: macizos antiguos, dorsales y el Teide-Las Cañadas.
2.1.- LOS MACIZOS ANTIGUOS
Surgen al principio del Mioceno y constituyen el sustrato basáltico de todo el archipiélago. Cuando surgen a lo largo de una fisura forman un domo con dos vertientes; si en el cruce de varias, el resultado es una cúpula central con derrame circular de los materiales lábiles. Han sufrido un fuerte desgaste erosivo.
2.2.- LAS DORSALES
Son relieves más modernos, por lo que se imponen las formas estructurales sobre las erosivas. Las dorsales canarias son las de Pedro Gil en Tenerife de NE-SO que forma los valles de la Orotava y Güimar. La segunda dorsal es la Cumbre Vieja al sur de La Palma. La tercera, o grupo de dorsales, se halla en El Hierro.
El valle de la Orotava tiene personalidad geomorfológica destacable. Es una depresión erosiva en la que grandes masas de materiales, apoyados sobre un sustrato plástico, se han deslizado hacia la costa por la ley de la gravedad.
2.3.- EL BLOQUE TEIDE-LAS CAÑADAS
Se origina por el cruzamiento de los ejes de fractura que han levantado el conjunto isleño, donde abundan las formas simples y las complejas. Se distinguen tres etapas en su formación: construcción del edificio Cañadas, apertura de La Caldera y formación de Teide-Pico Viejo.
2.4.- FORMAS DE MODELADO
Influyen en el modelado numerosos factores como el tipo de materiales su grado de fisuración, desnivel, orientación o clima. Las formas más características son: barrancos, glacis, litoral y entorno periglaciar.
A.- LOS BARRANCOS están formados por un intenso y prolongado arroyamiento superficial, donde colabora el clima árido, la falta de un manto vegetal tupido, las lluvias espaciadas y torrenciales, etc. Un ejemplo de este tipo de erosión se da en las Calderas de Tirajana en Gran Canaria y Taburiente en La Palma.
B.- LOS GLACIS poligénicos aparecen sobre todo en Fuerteventura y sobre ellos se encanjan los barrancos.
C.- EL LITORAL es el elemento más dinámico y evolucionado, por la erosión marina. Con la retirada del mar y la formación de playas bajas, los acantilados de El Golfo (El Hierro) o isla de Dante (Tenerife) se yerguen como fósiles cuaternarios. En otros lugares aparecen acantilados de más de 500 mts (Los Gigantes, Tenerife).
Las playas se hayan poco desarrolladas en las islas occidentales y mucho más en las orientales (Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria).
D.- EL MODELADO PERIGLACIAR no es muy extenso ni variado. Se reduce al conjunto el Teide-Las Cañadas pro encima de los 1.800 mts. Hoy día su incidencia es mínima y siempre sobre materiales finos.
TEMA 6.- RASGOS PERMANENTES DEL CLIMA PENINSULAR
1.- LA CIRCULACIÓN GENERAL DE LA ATMÓSFERA
La Península ocupa una posición fronteriza en la zona templada, que cae bajo el dominio de los vientos del suroeste. Los fenómenos atmosféricos son irregulares al encontrarse aquí dos masas de aire antagónicas, la polar y la tropical. El resultado es el frente polar. Hay que considerar también la influencia que produce en la península el desplazamiento hacia el norte y hacia el sur de los diversos cinturones de la circulación atmosférica.
2.- POSICIÓN DE LA PENÍNSULA
La mayor parte e la Península, excepto la franja norte de Galicia a Euskadi, cae bajo el dominio mediterráneo en el que los contrastes son permanentes.
La influencia del Atlántico y del Mediterráneo es importante en toda la orla costera, pero se va debilitando hacia el interior por la barrera montañosa que circunda la Meseta. Las aguas del Atlántico son calentadas por la corriente del Golfo hasta las costas gallegas, lo que suaviza las temperaturas invernales y aumenta la nubosidad.
El Mediterráneo ve limitada su influencia climática al ser un mar más pequeño y cerrado, y porque se interpone una barrera montañosa de norte a sur ente él y las tierras interiores.
Durante el invierno hay diferencias de temperaturas escasas entre ambas costas, no así en verano cuando las aguas del Atlántico son unos cinco grados más frías (20°-25°).
La distribución de las masas continentales es de particular importancia para la Península ya que en invierno se ve invadida por los vientos fríos procedentes del anticiclón centroeuropeo. En verano s produce la advección de aire cálido desde el continente africano.
3.- CARACTERÍSTICAS DEL TERRITORIO
El relieve es un agente distorsionador de las condiciones generales de tipo latitudinal. Así provoca:
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la continentalidad, característica de las tierras interiores, que agudiza sus rasgos cuando se interpone una barrera montañosa. Este es el caso de la Cordillera Cantábrica con respecto a la Meseta norte.
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Las lluvias orográficas producidas por la condensación que provoca la altura (cada 100 mts de subida el aire húmero se enfría 0,5°C). Esto sucede en la fachad de barlovento, porque a sotavento se invierte la situación (el aire se caliente 1°C por cada 100mts de descenso una vez seco). Es el llamado efecto föhn.
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El efecto barrera, consecuencia de la orientación de los relieves frente a los flujos dominantes. La Cordillera Cantábrica, el Sistema Central, los Montes de Toledo, Sierra Morena y la Cordillera Penibética, orientados todos ellos, más o menos longitudinalmente, son un impedimento para la libre circulación de las masas en sentido meridiano (norte-sur). Las Cordilleras Ibérica, Costeras Catalanas y Subbéticas, impiden de igual modo la circulación de los flujos zonales (este-oeste).
4.- LOS FACTORES TERMODINÁMICOS
Los tipos de tiempo que provocan estas situaciones, generan los climas. Los componentes que los forman son: la corriente de chorro, los centros de acción, las masas de aire, los tipos de tiempo, las situaciones atmosféricas y los frentes.
4.1.- LA CORRIENTE DE CHORRO
El Jet Stream o vórtice circumpolar es un flujo de aire en altura que dirige el tiempo en las latitudes templadas. Normalmente se mueve en torno a los 50° de latitud, a una velocidad de 150 Km/h, en verano reduce su marcha y se sitúa por encima de dicha latitud, dejando a la Península a merced de los anticiclones subtropicales.
En invierno se coloca entre los 30°-45° de latitud, aumentando la velocidad y ondulándose de forma que llega a afectar al norte de África. El frente polar sobre la Península provoca inestabilidad, lluvias y nieves, etc, en una circulación que ha pasado de zonal a meridiana.
En los equinoccios se vive la transición, donde predominan las situaciones de baja intensidad, excepto cuando se produce un descenso en latitud de una ondulación del Jet Stream que, debido a sus bajas temperaturas, se va adentrando en un ambiente más cálido, acelera su velocidad (+de 200kms/h) y se convierte en la llamada gota fría, que acaba estallando en trombas catastróficas.
4.2.- LOS CENTROS DE ACCIÓN
Son núcleos anticiclónicos y ciclónicos que están vinculados a una determinada zona geográfica, dependen estrechamente de la corriente en chorro y dirigen las masas de aire en sus desplazamientos. Sobre la Península inciden los siguientes;
A.- EL ANTICICLÓN DE LAS AZORES de carácter dinámico y semipermanente, se origina en las altas presiones subtropicales y se desplaza estacionalmente de norte a sur. Este movimiento determina en gran medida el clima peninsular, en verano introduce vientos subsidentes y secos, y en invierno proporciona el componente cálido de la mayoría de las borrascas que llegan a la Península por el oeste.
B.- LOS ANTICILONES POLARES ATLÁNTICOS situados en una posición meridiana dejan bloqueada la Península frente a la posible llegada de las depresiones atlánticas. Se comportan como una prolongación hacia el norte del anticiclón de las Azores y se alimentan de vientos fríos del norte o de los que escapan pro subsidencia de la circulación de chorro.
C.- LOS ANTICICLONES CONTINENTALES EUROPEOS son de carácter térmico y se originan en invierno sobre Europa debido a las bajas temperaturas. Emiten vientos fríos y secos que al llegar a la Península provocan heladas. A veces enlazan con el anticiclón de las Azores creando una situación de bloqueo invernal que impide la entrada de las borrascas noratlánticas.
D.- LA DEPRESIÓN DE ISLANDIA es de origen dinámico y se sitúa en el Atlántico norte entre el anticiclón polar y el de las Azores. Envía a la Península los vientos marítimos fríos de los anticiclones ártico y polar, y su extremo prolonga las perturbaciones del frente polar. Alcanza su mayor expansión durante el invierno cuando la corriente cálida del Golfo de México refuerza sus características.
E.- LAS DEPRESIONES PENINSULARES aparecen en el interior de la Península y durante el verano, son de origen térmico, provocadas por las altas temperaturas de la Meseta y a la poca influencia del Atlántico que está ocupado pro el anticiclón de las Azores, lo que provoca una situación de pantano barométrico, que puede dar lugar a tormentas locales por convección.
Se describen dos depresiones sobre la Península, una invernal y otra veraniega. La invernal es un desprendimiento de una depresión de la corriente de chorro, origina gran inestabilidad, que suele resolverse con lluvias abundantes y generalizadas.
La veraniega se vincula a una gota fría en altura. Al caldear el suelo las capas bajas de la atmósfera el aire asciende y se va enfriando en este movimiento, y cuando se encuentra con la gota fría, da pie a tormentas ruidosas a veces acompañadas de pedrisco.
F.- LA DEPRESIÓN DEL GOLFO DE GÉNOVA es propia del otoño al encontrarse el área mediterránea aún cálida. La zona continental empieza a enfriarse y emite vientos fríos hacia el suroeste que al chocar con el aire cálido provoca inestabilidad, que se hace imprevisible cuando en altura aparece una gota fría.
G.- LA DEPRESIÓN DE AZORES similar a la anterior, los vientos no son de origen continental si no marítimos polares, originan ciclones que penetran por el Golfo de Cádiz. También aquí es posible la presencia de una gota fría con similares efectos.
H.- LAS DEPRESION SAHARIANA en superficie que tiene como respuesta un anticiclón térmico en altura, se inicia en Mayo y dura hasta Octubre. Envía olas de calor al sureste peninsular que se unen a las masas de origen meseteño. Si encuentran una masa de aire frío en altura puede dar lugar a tormentas veraniegas vespertinas muy localizadas.
4.3.- LAS MASAS DE AIRE
Son porciones individualizadas de aire, con características propias de humedad, temperatura y presión. Proceden de un área concreta imponiendo en su recorrido sus características, aunque su base se ve influida por las propiedades de las zonas por donde atraviesa.
Se generan en áreas muy extensas. La Península se ve influenciada por varias:
Ambas pueden ser continentales (c) o marítimas (m) que en conjunto dan lugar a las siguientes masas:
- Ártica marítima (Am) - Ártica continental (Ac)
- Polar marítima (Pm) - Polar continental (Pc)
- Tropical marítima (Tm) . Tropical continental (Tc)
A.- LA MASA ÁRTICA MARÍTIMA (Am) aparece en raras ocasiones por la Península, trae temperaturas muy bajas, nevadas en el norte y tiempo seco en el interior. Es en origen una masa muy fría y seca, pero al cruzar el Atlántico absorbe cierta humedad que deposita luego al norte peninsular.
B.- LA MASA ÁRTICA CONTINENTAL (Ac) se genera entre Europa nororiental y la Siberia occidental. Muy fría y seca mantiene durante todo su recorrido estas características, produciendo heladas y cielos claros en la Península.
C.- LA MASA POLAR MARÍTIMA (Pm) se desarrolla en una amplia zona del Atlántico norte, donde se distinguen dos áreas: la más norteña y fría, y una segunda que se forma por debajo del paralelo 50° y es alimentada por los vientos de la zona norte del anticiclón de las Azores. La primera es siempre invernal, que se va calentando y humedeciendo en su recorrido, convirtiéndose en inestable al llegar a la Península, donde descarga fuertes chubascos desde nubes de gran desarrollo vertical (cumulolimbos). La segunda más cálida, de finales de invierno o principios de primavera, desciende por la fachada continental y penetra por el Golfo de Cádiz sin originar precipitaciones importantes.
D.- LA MASA POLAR CONTINENTAL (Pc) es la provocadora de las olas frías de la Península. Procede del aire ártico marítimo, al que el anticiclón térmico siberiano le ha extraído su poca humedad y ha enfriado aún más. Si consigue adquirir algo de humedad en el Mediterráneo, provoca copiosas nevadas en el interior meseteño.
E.- LA MASA TROPICAL MARÍTIMA (Tm) se forma en el Atlántico en torno a las Azores, es una masa de aire cálido y húmedo. Existen dos variantes: la del suroeste y al del oeste. La primera penetra por el Golfo de Cádiz en invierno dejando apreciables lluvias.
La segunda tiene a su vez dos modalidades, la veraniega y la del resto del año. En verano está asociada al anticiclón de las Azores y produce tiempo seco y estable. La segunda se activa al perder altitud el anticiclón y se encuentra a merced de los vientos del oeste.
F.- LA MASA TROPICAL CONTINENTAL (Tc) se forma sobre la zona sahariana del norte de África. Es tórrida y seca y, si llega a la Península, provoca un calor sofocante, calima y un cielo sin nubes.
TEMA 7.- CLIMATOLOGÍA SINÓPTICA (Ver gráficos y cuadros en el texto)
1.- LOS TIPOS DE TIEMPO
Climatología sinóptica es aquella parte de la climatología que representa los fenómenos relacionados entre sí, lo que facilita su visión de conjunto.
Tiempo es el estado de la atmósfera al combinarse diversos elementos (humedad, presión temperatura, vientos, nubes, lluvia o sequía) en un instante preciso. Tipo de tiempo es la reiteración de unas mismas o similares condiciones atmosféricas en una espacio determinado. Una misma situación puede producir distintos tipos de tiempo dependiendo del espacio.
Centros de acción, masas de aire y tipos de tiempo están íntimamente relacionados a la hora de definir un clima.
2.- LAS SITUACIONES ATMOSFÉRICAS
Son los diferentes estados que pasa la atmósfera en momentos y lugares precisos, y que por reiterativos los agrupamos formando modelos en la Península son de dos categoría: convecticas y advectivas.
2.1.- LAS SITUACIONES CONVECTIVAS
Predominan en ellas los movimientos verticales del aire. Cuando tales movimientos son descendentes estamos en una situación anticiclónica, si son ascendentes. Ciclónicas.
La primera es típica del invierno, la Península está ocupada pro un anticiclón de origen europeo reforzado por las bajas temperaturas locales. No permite la entrada de los ciclones atlánticos y origina tiempo estable con cielos despejados, fuerte radiación nocturna e inversión térmica con heladas y nieblas matinales.
La situación ciclónica se presenta en las estaciones equinocciales y es fruto de la presencia continuada de borrascas atlánticas. Provoca tiempo frío y lluvioso.
Cabe un tercera situación convectiva, la de pantano barométrico. Es una situación de bloqueo propiciada por el anticiclón de las Azores, en la que el aire no circula porque a la acción del anticiclón se une la ausencia de la corriente de chorro, situada pro encima del paralelo 50°. Se presenta en verano con calmas y calor, roto a veces por tormentas locales de tipo convectivo.
2.2.- LAS SITUACIONES ADVECTIVAS
Predominan los movimientos horizontales del aire que llega desde otras zonas geográficas. Se generan varias situaciones, las más características son:
A.- LA SITUACIÓN DEL NORTE. Se plantea con una anticiclón al oeste de la Península en sentido meridiano, que impide la entrada de las borrascas del oeste. Sobre Europa occidental se instala una gran depresión por donde llegan los vientos fríos del Ártico de componente norte. Esta situación se puede dar en otoño y en primavera. Trae frío intenso con cielos despejados, con frecuentes heladas y nevadas ocasionales en la fachada norte de los relieves septentrionales.
B.- LA SITUACIÓN DEL NOROESTE. Se presenta pro la presencia de un anticiclón atlántico en superficie y de una baja presión sobre las islas Británicas, viene apoyada por la corriente de chorro que introduce vientos fríos de noroeste a sureste. El tiempo es inestable y se producen algunas precipitaciones en Galicia y el Cantábrico, llegando en algunos casos al valle del Duero.
C.- LA SITUACIÓN DE OESTE O ZONAL. Similar a la anterior, con la diferencia que el anticiclón se sitúa más al sur, lo que permite el paso de las depresiones atlánticas. La situación es propia del invierno y de los equinoccios. El tipo de tiempo es inestable por la sucesión de frentes cálidos y fríos. Las lluvias son suaves con un frente cálido que avanza, y fuertes con un frío, debilitándose hacia el este.
D.- LA SITUACIÓN DEL ESTE. Es el resultado de la posición submeridiana de una anticiclón ubicado en las islas Británicas y de una baja presión en el Mediterráneo. Es una situación propia de invierno, el aire que penetra en la Península es muy frío por su trayectoria continental, provocando grandes heladas.
E.- LA SITUACIÓN DEL SUR. Se establece cuando en las costas occidentales de la Península y norte de África se instala una amplia depresión, y en el Mediterráneo un anticiclón. A través del pasillo entre ambos llegan vientos tórridos y secos de la masa tropical continental (Tc) sahariana. Es una situación de finales de primavera y principios de verano.
La lluvia es remota en estas condiciones, y cuando llega se produce la "lluvia de barro" debido a las partículas de polvo en suspensión.
F.- LA SITUACIÓN DEL SUROESTE. Cuando el anticiclón de las Azores se sitúa frente a las costas noroccidentales africanas por debajo de las islas Canarias en posición submeridiana, y hacia el norte sobre el océano una gran depresión frente a las costas portuguesas. Los vientos de la masa tropical marítima (Tm) penetran por el Golfo de Cádiz. Es una situación más frecuente en invierno. Con ella se elevan las temperaturas y llegan las lluvias.
3.- LOS FRENTES
El frente es el lugar de encuentro entre dos masas cuyas perturbaciones serán más o menos intensas en función de los contrastes que presenten. Se constatan cuatro características en estos fenómenos:
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son numerosas y diversas las masas de aire que se aproximan o cruzan la Península
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su encuentro se realiza en circunstancias muy diferentes
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siempre están gobernadas pro la circulación general de la atmósfera
-
los frentes son mínimos en verano y más abundantes en el resto del año
Además del frente polar se pueden citar los siguientes: mediterráneo, mediterráneo-sahariano, ártico, atlántico-mediterráneo y de los alisios.
El frente polar es uno de los factores más decisivos de los climas peninsulares, es la franja de contacto entre las masas de aire polar y tropical, y está gobernado por la corriente de chorro.
La posición normal es zonal, de oeste a este, pero sufre constantes ondulaciones, avances y retrocesos, a veces forma un frente frío y a veces un frente cálido. Se sitúa habitualmente por encima de los 40°, sólo influye en la zona septentrional de la Península. En invierno se sitúa cerca del Golfo de Cádiz y en verano alrededor del paralelo 50°.
TEMA 8.- LOS ELEMENTOS DEL CLIMA
Los elementos son aquellas propiedades o condiciones de la atmósfera, de comprobada relevancia, que en su conjunto y unidos a los factores climáticos definen un tiempo o clima. Los rasgos o factores del capítulo anterior son de carácter permanente y sus variaciones se desarrollan en ciclos dilatados. Sin embargo para definir un clima existen otros componentes tan necesarios como variables y de complicado seguimiento los más destacados son: temperaturas, precipitaciones, presión, viento, nubes, humedad e insolación; de los que estudiaremos los dos primeros.
1.- LAS TEMPERATURAS
1.1.- LA TEMPERATURA DEL AIRE
La temperatura del aire traza las grandes líneas de distribución de la biosfera. El sol no calienta la atmósfera al traspasarla, si no es el suelo el que transmite su calor a las capas más bajas de aquella. Por ello la temperatura del aire está en proporción inversa a su altitud. Si una capa está más caliente que sus inferiores, es porque se ha producido el fenómeno conocido como inversión térmica.
El proceso de calentamiento se produce de forma vertical, y se transmite en altura de tres maneras: por contacto, por turbulencia y por radicación.
La recepción/transmisión pro contacto se realiza a través del choque de las moléculas adyacentes: las de la base de la masa de aire con la del suelo. La turbulencia lleva consigo un fenómeno de convección o movimientos verticales del aire. Al elevarse el aire cálido con menor densidad, es sustituido por otro más frío subsidente, este fenómeno se repite una y otra vez. Este movimiento vertical es transmitido horizontalmente cuando sopla el viento.
La radicación es el fenómeno que se produce entre dos cuerpos separados que están a distintas temperaturas. Los rayos infrarrojos que emite la Tierra son absorbidos por las partículas atmosféricas tanto líquidas (nubes), como sólidas (polvo) y gaseosas (vapor de agua), dando lugar al efecto invernadero.
1.2.- TEMPERATURAS MEDIAS ANUALES
En la distribución de las temperaturas medias tiene gran importancia el mar, la latitud y el relieve.
A.- EL MAR deja su huella en gran parte del territorio. La cornisa cantábrica disfruta de temperatura media elevada si la comparamos con el interior inmediato, o con zonas meridionales teóricamente más cálidas. También se benefician de la influencia marina, la Meseta sur, los valles del Ebro y del Guadalquivir y la costa Mediterránea. La Meseta norte queda aislada por los relieves que la circundan.
B.- LA LATITUD está relacionada con la inclinación de los rayos solares. La perpendicularidad de estos y la temperatura del medio , disminuyen o aumentan, respectivamente, en función del alejamiento o cercanía de la zona intertropical.
C.- EL RELIEVE. La temperatura desciende como media 0,5°C por cada 100 mts de altura, este fenómeno se denomina gradiente vertical de la temperatura.
Tras lo indicado se pueden admitir las siguientes conclusiones:
-
las isotermas dibujan las características orográficas peninsulares, marcando diferencias entre presiones y sistemas montañosos de aproximadamente 4°
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estos mismo 4° se repiten entre la costa cantábrica y la del sureste y sur. A la misma latitud, la costa mediterránea es unos 2° más cálida que la atlántica
-
por su situación más septentrional, y por los relieves que la rodean, la Meseta norte es 2° más fría que la sur.
1.3.- TEMPERATURAS MEDIAS EN ENERO
Es el mes más fríos en la Península, las bajas temperaturas invernales se unen a la menor duración del día con una prolongada radiación nocturna, a la formación de un anticiclón sobre la Península y a la llegada de masas de aire frío polar continental o marítimo. Los resultados son:
a.- descenso de la temperatura de sur a norte, y desde la periferia al interior, lo que es más acusado en la mitad oriental
b.- el paralelo 40° separa dos zonas: al sur de este las costas orientales son más cálidas que las occidentales de igual latitud, por el influjo del Mediterráneo. Al norte de dicho paralelo, las costas del este reciben la influencia de la deriva noratlántica, mientras que por el este se introduce aire frío del continente europeo
c.- la Meseta norte oscila entre los 2°-4° de temperatura y la sur entre 4°-6°, diferencia achacable a la mayor altitud y latitud de la primera y al influjo atlántico en el sur
d.- el contraste entre el valle del Ebro (4°-6°) y el del Guadalquivir (8°-12°) se explica por la diferencia latitudinal y el encajonamiento del primero, donde no recibe influencia del Mediterráneo.
1.4.- EL MES DE JULIO
Es el más cálido en el interior peninsular, lo que en las zonas costeras se produce en el mes de agosto. El verano está dominado por el anticiclón de las Azores, por el carácter continental de la Meseta y por algunas oleadas de aire cálido de origen sahariano. Las características del verano son:
a.- en la mitad sur las temperaturas ascienden desde la costa al interior. En el norte, excepto en el valle medio del Ebro, las temperaturas descienden hacia las cabeceras del Duero y Tajo.
b.- al dominar el anticiclón de las Azores, el efecto moderador del Atlántico es mínimo, por lo que la temperatura aumenta de norte a sur.
c.- la costa mediterránea es más cálida que la atlántica y la cantábrica. A la misma latitud puede haber diferencias de hasta 6° a favor de la costa oriental.
d.- la Meseta norte queda por debajo de los 22° y la sur supera los 26°
e.- la zona más calurosa es el valle medio del Guadalquivir, donde se rozan los 28°.
1.5.- LA AMPLITUD TÉRMICA
Es la diferencia en grados entre la temperatura del mes más fríos (enero) y el más cálido (julio-agosto). Si trazamos una línea uniendo A Coruña y Almería se observa:
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el noroeste ofrece la amplitud peninsular más baja
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la amplitud crece hacia el interior
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la costa mediterránea tiene unos valores más elevados que la atlántica
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las áreas de montaña, por sus veranos frescos, tienen una amplitud intermedia media
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la amplitud térmica peninsular tiene su origen en los contrastes invernales, más que en lo veraniegos
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en el interior la latitud y la altitud mediatizan la amplitud térmica, al disminuir esta según aumentan aquellas.
1.6.- SITUACIONES TÉRMICAS EXTREMAS
Un análisis más minucioso de las temperaturas nos permite distinguir entre máximas medias, mínimas medias, máximas absolutas y mínimas absolutas. Las situaciones extremas son las de olas de frío y calor. Las máximas y las mínimas medias están determinadas pro la altitud, la latitud y la continentalidad.
A.- LAS MÁXIMAS veraniegas se dan en el interior andaluz o valle medio del Guadalquivir en el mes de julio y llegan a superar los 36°. En invierno se producen en la costa mediterránea y atlántica de Andalucía, Almería y Cádiz, con 17°.
B.- LAS MÍNIMAS MEDIAS corresponden al mes de enero en toda la península, aunque en algunas áreas costeras se trasladan a febrero. Las mínimas medias mensuales delimitan el techo ecológico de muchos cultivos, por lo que son importantes para la agricultura. En la Meseta norte oscilan entre los 2° y los -2°, en la Meseta sur entre los 0° y los 4°, en las costas levantinas superan los 5° y al sur lo 7°.
C.- LAS MÁXIMAS ABSOLUTAS son situaciones extremas que provocan situaciones catastróficas. Como por ejemplo los 51° a la sombre de Sevilla el 30 de julio de 1.876. la mitad peninsular rebasa puntualmente los 40°, generalmente oscila entre los 31° y los 39°. Por debajo del paralelo 44° los extremos han alcanzado los 45° en las cuencas medias del Guadalquivir y el Guadiana, siendo general las superiores a 40°.
D.- LAS MÍNIMAS ABSOLUTAS son temperaturas muy bajas que afectan a la Península con relativa frecuencia. Las condiciones térmicas más extremas se producen por la altitud y el mayor alejamiento de la influencia marítima. El núcleo más frío se halla en el centro oriental de las tierras turolenses del Sistema Ibérico. Hacia el oeste de este punto, el Atlántico reduce este tendencia con un repunte en torno al Sistema Central.
Las olas de calor y frío son situaciones poco frecuentes, de carácter catastrófico. Las olas de calor, propias del verano, se deben a dos situaciones, con la Península bajo los efectos de un pantano barométrico o bajo los efectos de una depresión centrada en el norte de África. En ambos casos el anticiclón de las Azores, situado al oeste y al norte, impide la llegada de las borrascas desde el Atlántico. Aparecen cielos claros y tierras resecas, alcanzando toda la Península los 40°, y los 45° en el valle medio del Guadalquivir.
Las olas de frío son propias de enero y febrero, aunque son menos homogéneas que las de calor. Llegan del norte y pueden originarse por aire continental o marítimo, dependiendo si el anticiclón de las Azores se sitúa sobre las islas Británicas o sobre el Atlántico norte. En el este y sureste aparece una depresión sobre el Mediterráneo. El anticiclón tiene un desarrollo norte-sur que impide la llegada de los ciclones atlánticos.
La primera situación es la más rigurosa al alcanzar los vientos polares de origen continental la Península. En el segundo caso, al pasar los vientos sobre el Atlántico, se suavizan algo. El peligro de las olas de frío es su duración (3-5 días) y su reincidencia.
2.- LAS PRECIPITACIONES
Los tipos de precipitaciones posibles en la Península, teniendo en cuenta la dinámica atmosférica, son tres: convectivas, orográficas y frontales.
El fenómeno convectivo va asociado a una atmósfera inestable en la que se dan movimientos verticales del aire debido a la diferencia de su densidad. Si el ascenso viene forzado por un relieve, estamos ante unas precipitaciones orográficas. Si intervienen dos masas de aire frío y caliente se denominan frontales.
La latitud peninsular permite constatar que las precipitaciones descienden de norte a sur. El emplazamiento frente a los vientos oceánicos supone un mayor volumen de precipitaciones en el oeste. La configuración del territorio, donde el interior se ve rodeado de relieves, determina allí un elevado nivel de aridez. El relieve y su orientación también determinan el mapa pluviométrico de la Península.
2.1.- CANTIDAD DE LAS PRECIPITACIONES
La unidad de medida es el litro por m², o lo que es lo mismo el mililitro. Un mililitro equivale a un dm³, o sea un litro.
Las isoyetas unen en un mapa puntos de igual volumen de precipitación media. Son muy parecidos a los mapas de relieve, lo que resalta la importancia que el relieve tiene sobre las precipitaciones. Se considera la isoyeta de los 800 mm la separación entre la España húmeda y la seca, y la isoyeta de los 300 mm la que separa está última de la árida.
La Península es abundantemente regada, 700 mm por m², pero su distribución no es uniforme. Las cuencas cantábricas reciben más de 1.500 mm por m², mientras el sureste no llega a los 400 mm.
2.2.- LA INTENSIDAD DE LAS PRECIPITACIONES
Es la cantidad caída por m² en un espacio de tiempo, que suele ser de 24 horas. Cuando se hace para todo el año, el resultado en milímetros se obtiene dividiendo la cantidad total por el número de días de lluvia. El valor medio así obtenido varía de los 8mm por día de lluvia en las tierras de clima oceánico, y los 4mm de la cuenca media del Duero.
Son más expresivos los valores absolutos o precipitaciones máximas que suelen darse en 24 horas.
La intensidad de las precipitaciones es un rasgo que encaja con la fisonomía de cada clima. Los valores por debajo de los 100 mm/dia/m² ocupan el interior peninsular, el noroeste gallego, el Golfo de Mazarrón, los Llanos de Almería y la Bahía de Cádiz. Superior a los 200 mm se encuentran algunos pocos enclaves montañosos del interior, la orla mediterránea, puntos de los Pirineos, Guipuzcoa y norte del Ibaizábal vizcaino.
Algunas máximas (hasta 817 mm en Valencia en 1.987) son diluvios producidos en situaciones en que los vientos de superficie son cálidos y vienen cargados de humedad tras un recorrido marítimo. En los niveles altos de la atmósfera un embolsamiento de aire frío provoca la inestabilidad, es la gota fría.
2.3.- FRECUENCIA DE LAS PRECIPITACIONES
La reiteración o periodicidad de las precipitaciones es una de las características de un clima.
Se producen contrastes latitudinales, como Sevilla y Cuenca con igual precipitación desigualmente repartida; o longitudinales como Cáceres y Tarragona.
Como norma general, el mayor número de días lluviosos se corresponden con las precipitaciones más elevadas. Disminuyen de norte a sur, de oeste a este, y al descender la altitud. En el noroeste se superan los 160 días de lluvia, mientras en el resto de la Península sólo se rebasan los 100 días en el Pirineo medio occidental, noroeste de la Cordillera Ibérica, Cordillera Central y Serranía de Cuenca.
Entre 80 y 100 días se sitúa la Meseta norte, excepto su zona central que enlaza con el Pirineo oriental a través de la Cordillera Ibérica y el curso alto del Ebro.
Por debajo de los 80 días de lluvia se encuentra todo el centro, sur y noroeste y el curso medio del Duero. Entre 20 y 40 días se encuentra el sureste almeriense y murciano, la cuenca del Segura, los cauces bajos del Guadalquivir. Con menos de 20 días aún esta el Cabo de Gata, el curso bajo del Almanzora almeriense y las tierras que se extienden entre Cartagena y Murcia, hacia el bajo Segura.
2.4.- DISTRIBUCIÓN DE LAS PRECIPITACIONES
La Península se divide en cuatro grandes zonas: húmeda, semi-húmeda o de transición, seca y árida.
A.- LA ZONA HÚMEDA recibe precipitaciones por encima de los 800 mm durante más de 120 días. El máximo de lluvia es invernal y el mínimo veraniego nunca inferior a los 30 mm al mes. Las precipitaciones son abundantes y bien distribuidas. Se extiende por el noroeste, vertiente norte de la Cordillera Cantábrica y los Pirineos, más al sur en las sierras del interior, se producen en La Demanda (Ibérica), Guadarrama, Gredos y Gata (Central), Serranía de Cuenca (Ibérica), Sierra de Andévalo (Sierra Morena) y Serranía de ronda (Béticas). Los máximos son de predominio invernal en el noroeste, primaveral en el centro-este y otoñal en el noreste. Se incluyen en esta zona el noroeste mallorquín y el macizo central de la isla de Gran Canaria. Supone el 23% del territorio y recibe casi el 45% de las precipitaciones anuales.
B.- LA ZONA SEMI-HÚMEDA se sitúa entre las isoyetas 600-800 mm y rodea la zona húmeda. Abarca al norte la vertiente sur de la Cordillera Cantábrica, las Sierras Exteriores pirenaicas y el litoral catalán hasta Tarragona. En el interior las tierras altas de la Cordillera Central enlazando con la Ibérica, los Montes de Toledo y Sierra Morena. En las Baleares en la mitad norte y en Canarias en las tierras altas del interior de Gran Canaria, el centro norte de Tenerife y el noreste de La Palma. Ocupa el 18% del territorio y recibe el 20% de la precipitación.
C.- LA ZONA SECA se sitúa entre los 400 y los 600 mm al año por m², ocupa más del 40% del territorio y recibe el 30% de las lluvias. Es fuertemente deficitaria al no llegar de media a los 500 mm anuales. Ocupa la Meseta norte, el valle del Ebro y el Levante desde la desembocadura del Llobregat hasta Alicante. En el interior ocupa la Meseta sur, Extremadura, Andalucía interior y costera. En las islas, el sur de Mallorca y Formentera, en Gomera, el Hierro y tierras bajas de Tenerife y Gran Canaria.
A la falta de precipitaciones se añaden largos periodos de sequía, con espacios de entre tres y cinco meses sin nada de precipitación.
D.- LA ZONA ÁRIDA con menos e 400 mm ocupa el 16% del territorio y recibe el 7% de la precipitación. El déficit pluviométrico sólo se ve compensado por obras hidráulicas y la captación de aguas subterráneas. La sequía dura casi medio año. Se extiende por cuatro núcleos: valle medio del Duero (entre Valladolid y Avila), en el Ebro (Las Bardenas Reales, comarcas de Ateca y la Almunia de Doña Godina y el Bajo Aragón) en la Mancha (desde la Sagra toledana hasta las Tablas de Daimiel) y en el sureste (provincias de Alicante, Albacete, Murcia, una parte de Granada oriental y Almería).
Aún con menos precipitación, inferior a los 200 mm se encuentran los cabos de Palos y Gata, Lanzarote, Fueteventura y las tierras bajas de Gran Canaria y Tenerife.
DISTRIBUCIÓN DE PRECIPITACIONES POR ZONAS
| ZONA | EXTENSIÓN % | PRECIPITACION % | MEDIA mm |
| Húmeda | 23 | 43 | 1.250 |
| Transición | 18 | 20 | 700 |
| Seca | 43 | 30 | 490 |
| Árida | 16 | 7 | 350 |
| TOTAL | 100 | 100 | 697 |
2.5.- LOS GRANDES DOMINIOS PLUVIOMÉTRICOS PENINSULARES
La distribución, diversidad, cuantía y ritmo de las precipitaciones peninsulares son muy complejas. Se puede dividir en tres grandes dominios pluviométricos: atlántico, interior y mediterráneo.
A.- EL ATLÁNTICO se extiende por el norte, oeste y suroeste, y se caracteriza por la influencia directa del océano. Los caracteres varían de norte a sur y y de oeste a este, pero adquieren cierta homogeneidad bajo el influjo marino. Las mayores precipitaciones llegan entre noviembre y febrero, siendo el verano la estación menos lluviosa.
El carácter invernal de las lluvias tiene su origen en el descenso en latitud del frente polar que permite la llegada de borrascas atlánticas que no pueden penetrar más por el anticiclón térmico peninsular y por los anticiclones continentales.
B.- EL INTERIOR no recibe influencia marina, por lo que su máximo pluviométrico se sitúa en primavera. Limita con los cursos altos del Guadalquivir y del Segura. El mínimo corresponde al verano en ambas Mesetas y en las tierras altas orientales de la Cordillera Ibérica y de los Pirineos, el mínimo se produce en invierno. En verano se producen lluvias convectivas.
C.- EL DOMINIO MEDITERRÁNEO ocupa el Levante desde Gerona hasta Almería, recibe el máximo de precipitaciones en primavera y otoño, sobre todo en esta última estación. Son lluvias de carácter convectivo. Con la retirada del anticiclón de las Azores, el descenso de las temperaturas y la presencia en altura de alguna gota fría, se producen situaciones de gran inestabilidad, que tienen como fuente un Mediterráneo muy recalentado durante el largo verano.
TEMA 9.- CLASIFICACIÓN DE LOS CLIMAS PENINSULARES Y CANARIOS. EL CLIMA URBANO
1.- INTRODUCCIÓN RETROSPECTIVA
Del clima depende el tipo de suelo, la vegetación, los cultivos, la vivienda, el alimento, el vestido, algunas enfermedades, numerosos ritos y festejos, etc. El determinismo climático es evidente, constituyéndose en un componente decisivo para la vida y los modos de organizarla.
El clima es de difícil definición. Lo que percibimos es una serie ininterrumpida de tipos de tiempo, de los que se extraen promedios y afinidades. Podríamos definir el clima como una síntesis de los tipos de tiempo, analizados durante un período no inferior a los treinta años y sobre una región o zona delimitada. Cuanto menor sea el área estudiada más posibilidades de acierto tenemos.
Los intentos clasificatorios de los climas peninsulares son varios. Nosotros seguiremos el que especifica los siguientes grupos: climas de influencia atlántica, mediterráneos, interiores, de montaña, de Canarias y urbanos.
Recordar que la definición de Köepen dividía los climas mundiales en cinco grupos: tropicales (A), secos (B), templados cálidos (C), de nieve (D) y de hielo (E). De estos sólo los B,C y D están representados en la Península.
2.- CLIMAS DE INFLUENCIA ATLÁNTICA
Engloba tanto los climas del norte y del noroeste peninsular, la costa suroeste y sur de Andalucía. Ambas zonas tienen en común hallarse bajo la influencia del mismo océano, pero la diferente altitud y al presencia del relieve en las inmediaciones de la costa originan contrastes térmicos y pluviométricos notables.
2.1.- CLIMA TEMPLADO HÚMEDO OCEÁNICO (Cfb)
Se extiende por la cornisa cantábrica y al costa gallega, penetrando en el interior un máximo de 100 kms. Su régimen es poco contrastado, manteniendo un ritmo constante en las precipitaciones, insolación, humedad, temperaturas, etc.
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LAS PRECIPITACIONES son muy abundantes, casi siempre por encima de los 1000 mm, y bien repartidas con un máximo en otoño-invierno y un mínimo estival, aunque ningún mes está por debajo de los 30mm. La lluvia se presenta 150-160 días al año, con baja intensidad de caída y una alta humedad relativa (80%) durante todo el año.
Existe una clara diferencia entre al cornisa cantábrica y el noreste gallego, la primera es algo más fresca y nubosa, sin embargo los vientos del sur al pasar la cordillera Cantábrica, eleva las temperaturas de finales de invierno y comienzo de la primavera, debido al efecto
föhen.
La costa gallega ofrece un régimen más lluvioso y con menores contrastes térmicos, al hallarse bajo los efectos de las masas cálidas y húmedas procedentes del oeste y suroeste.
2.2.- CLIMA OCEÁNICO SUBTROPICAL (Csa)
Se extiende por la costa andaluza desde la desembocadura del Guadiana hasta los llanos de Almería, y penetra unas decenas de kilómetros en el interior.
- LAS PRECIPITACIONES oscilan entre los 462 mm de Huelva y los 685 mm de Tarifa y tienden a ser invernales (noviembre-marzo), provienen del oeste y del suroeste. Disminuyen hacia el noreste y el factor orográfico determina la captación de grandes volúmenes en las primeras estribaciones de las Cordilleras Béticas. Los días de lluvia oscilan entre los 40 del Golfo de Cádiz y los 80 de Tarifa, y no llegan a rebasar los 300 mm/día, con escasa presencia del granizo.
Se diferencia del anterior sobre todo en los veranos. Mientras el norte cae bajo la influencia lluviosa del frente polar, el sur pertenece a las bajas presiones subtropicales.
2.3.- CLIMA OCEÁNICO DE TRANSICIÓN (Cfb)
El clima oceánico de transición, de invierno frío o semimarítimo, posee características tanto del dominio oceánico como del continental. El océano aún provoca abundantes precipitaciones de carácter invernal por encima de los 800 mm. El continente hace bajar las temperaturas a los 6° de media.
Al descender por el sur la Cordillera Cantábrica, las lluvias descienden por debajo de los 600 mm y se eleva algo la temperatura media del mes más cálido.
Este clima se extiende como una franja paralela al oceánico. Hay que distinguir en el dos ámbitos, el septentrional y el meridional.
a.- EL SEPTENTRIONAL va desde el interior gallego hasta los Pirineos. El relieve es un factor determinante, todas estas tierras oscilan entre los 600-700 metros de altitud, adquiriendo rasgos de clima de montaña las zonas más elevadas. Influyen también poderosamente la orientación de las laderas y la ubicación de algunos valle abiertos al Atlántico.
b.- EL MERIDIONAL abarca desde el sur de la provincia de Badajoz. Esta expuesto a los vientos atlánticos, lo que conlleva precipitaciones en torno a los 700 mm de carácter invernal. Este ámbito resulta 2-3° de media anual más cálido que el anterior, y sufre cuatro meses de sequía frente a uno.
3.- CLIMAS MEDITERRÁNEOS
Se aplica a la estrecha franja que va desde el noeste gerundense hasta Punta Sabinar en el Golfo de Almería. Es una zona con grandes contrastes, pero con algunas características homogéneas como son:
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Escasez de lluvia, de carácter intensivo, predominantes en otoño y algo en primavera.
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Temperaturas medias anuales elevadas, entre 15° y 18°. Inviernos suaves, entre 10°-12, y veranos que superan los 22°.
Se distinguen tres zonas: mediterráneo suavizado, seco y árido
3.1.- CLIMA MEDITERRÁNEO SUAVIZADO (Cfa)
También llamado catalán, se extiende desde el Cabo de Creus hasta las costas de Garraf. Es el más húmedo de los mediterráneos, con precipitaciones por encima de los 600 mm, sin ningún mes de sequía y con un máximo lluvioso en otoño y otro secundario en primavera. El mes de agosto supera los 22°.
Presenta fuertes contrastes entre la costa y el interior, y entre la zona más noroccidental y la desembocadura del Llobregat, contrastes debidos al relieve y a la penetración al norte de las advecciones atlánticas que cruzan Francia.
Los días de lluvia oscilan entre los 60 y los 80, y las heladas pueden llegar a 40 ó 60 días. Es destacable la tramontana, viento invernal frío proveniente del este y noreste, acompañado de fuertes lluvias y mar encrespado y violento.
3.1.- EL MEDITERRÁNEO SECO ( Csa)
Levantino y balear, desde la costa de Garraf hasta el Cabo de la Nao en Alicante. Las precipitaciones disminuyen de norte a sur hasta situarse por debajo de los 500 mm. Existen fuertes contrastes debido al relieve, pues las montañas del interior recogen la mayor cantidad de lluvia. El máximo pluviométrico se sitúa en otoño y el secundario en primavera. No hay ningún mes de sequía total pero si un notable descenso en verano. Las precipitaciones son pocas, intensas y mal repartidas. Las temperaturas aumentan de norte a sur, la media anual está en torno a los 16-17°, con 11° en enero y 26° en agosto, con una amplitud térmica moderada de 15°. Los días de helada son alrededor de 5 en la costa, aumentando hacia el interior.
El clima balear coincide a grandes rasgos con lo descrito, pero cuenta con algunas peculiaridades por su carácter insular, escasa extensión y ausencia de relieves, excepto en la zona norte de Mallorca. El mar proporciona una mayor humedad relativa y mayor número de días nubosos. La Cordillera Tramuntana recibe más de 1000 mm de lluvia, mientras las tierras meridionales no alcanzan los 400 mm, descendiendo las precipitaciones de norte a sur. Se caracterizan las lluvias por un máximo otoñal y el secundario en invierno, los días con precipitación oscilan entre 75 y 100, lo que resulta una mejor distribución. La intensidad sigue siendo alta, con lluvias torrenciales.
3.3.- EL MEDITERRÁNEO ÁRIDO (Bsh)
Desde el Cabo de la Nao hasta Punta Sabinar al sur de Almería. Es la zona más árida de la Península y de Europa. Las precipitaciones en el Cabo de Gata son inferiores a la media del Sahara en su conjunto.
Es una zona catalogada como clima estepario con verano cálido (Bsh) excepto en Torrevieja (Alicante) y una zona desde el sur de Cartagena hasta el Cabo de Gata que presenta caracteres desérticos (Bw).
La fórmula es: e=20t+49-7ppw
e= necesidad de agua
T= temperatura media anual
ppw= porcentaje de las lluvias caídas entre octubre y marzo (ambos inclusive) sobre el total anual en milímetros
Cuando las precipitaciones son menores que e, estamos ante un clima subdesértico o estepario. Si dicho total pluviométrico es menor que la mitad de e, el clima es desértico.
Las precipitaciones quedan por debajo de los 400 mm, e incluso de los 200 en las zonas más áridas. Predominan las lluvias otoñales y los meses secos oscilan entre los 7 de Alicante y los 12 de Cabo Tiñoso. La lluvia se presenta en forma torrencial y la influencia atlántica deposita lluvia en la vertiente norte de las Béticas, que alimenta los ríos Sangonera, Segura y otros, que producen en el valle feraces huertas.
4.- CLIMAS INTERIORES
Se caracterizan por hallarse más o menos alejados de la influencia atlántica, los primeros son de tipo continental acusado y los segundos de tipo continental suave o atenuado. El grado de aislamiento y la altitud son dos factores decisivos para delimitar dichos climas en un sentido o en otro. Durante el verano las diferencias son escasas, en invierno las diferencias térmicas y pluviométricas son acusadas.
La influencia atlántica se ve disminuida por las barreras orográficas y climáticas (presencia anticiclónica y alejamiento del frente polar), por lo que el régimen continental abarca ambas mesetas y los valles del Ebro y del Guadalquivir.
4.1.- CLIMA CONTINENTAL ACUSADO (Cs)
Es el dominio climático más extenso, comprendido la Meseta norte, el centro y este de la sur, y el valle del Ebro. Su aislamiento le procura una amplitud térmica muy acusada (18°-20°) y sus precipitaciones oscilan entre los 300-500 mm. En verano se sitúa sobre esta zona un pantano barométrico y en invierno los núcleos anticiclónicos de carácter autóctonos. Las lluvias predominantes son las primaverales y las secundarias en otoño, tanto el invierno como el verano son secos.
Las fuertes amplitudes térmicas, el aislamiento, la escasez de lluvias y las temperaturas extremas son características generales que homogeneizan la región. En ella se distinguen tres áreas: la Meseta norte, la sur y el valle del Ebro.
a).- LA MESETA NORTE (Csb). Son las tierras bajas drenadas por el Duero, rodeadas por las Cordilleras Cantábricas, Ibérica, Central y los relieves occidentales hispano-portugueses. Las temperaturas invernales son rigurosas, con tres meses por debajo de los 6°, con una media en enero de 2°, las heladas aparecen desde septiembre a mayo durante 90-10 días, y las nevadas llegan a 15 días en el interior abulense, burgalés o soriano. El verano no es caluroso, el mes de julio es inferior a los 22°. Las precipitaciones tienen un ligero predominio invernal en el oeste debido a la influencia atlántica, volviéndose primaverales hacia el oeste, siempre por debajo de los 600 mm.
b).- LA MESETA SUR (Csa y Bsk). Su altitud media de 600 metros es un centenar de metros inferior, y se encuentra más abierta a las influencia atlánticas, su mayor extensión no permite la homogeneidad climática por la presencia de los Montes de Toledo y Sierra Morena en su interior.
Sus límites climáticos van desde la Cordillera Central hasta Jaén, Córdoba y las tierras bajas de Granada, de norte a sur, y de oeste a este desde la Extremadura central hasta Albacete y zonas interiores de la Comunidad Valenciana.
La media de enero se sitúa entre los 4-5° y la de julio rebasa los 22°, siendo la mayor amplitud térmica peninsular . las precipitaciones están en torno a los 400 mm y son de carácter primaveral, con un máximo secundario en otoño. La sequía veraniega es profunda. Amplias zonas de Toledo, Ciudad Real, Albacete y Guadalajara pertenecen al ámbito estepario frío (Bsk).
c.- EL VALLE DEL EBRO (Csa y Bsk). No todo el valle pertenece al clima continental acusado, queda fuera la costa oriental (clima mediterráneo seco) y la montaña pirenaica y el curso