Funciones manifiestas y latentes; Robert King

Ciencias sociales. Análisis funcional. Disfunciones. Dinámica. Cambio. Anomia. Individuo social. Familias. Estructura

  • Enviado por: Vaclav
  • Idioma: castellano
  • País: México México
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UEA: Teoría Sociológica III

Carrera: Sociología

Análisis Funcional en sociología.

Anomia en el individuo social.

(Robert King Merton.)

INTRODUCCIÓN

Mediante este ensayo, se tratara de comprender la forma en Merton contempla la teoría de la sociedad desde un punto de vista muy particular, entendiendo que Parsons por su parte tomaba una generalidad demasiado abstracta, por lo que Merton critica de cierta forma y es donde comienza la confrontación de alumno y maestro a lo que Merton llamo las funciones latentes.

Puede comprenderse que en la manera que Merton, contribuye con su teoría, esta buscaba el máximo contacto con la realidad de esto que la teoría de Merton haya sido muy particular, a pesar de que igualmente pertenecía a los sociólogos funcionalistas puede considerarse que este método que elaboro contrapone muchas de las que con Parsons se venían observando, es así entonces como dentro del análisis funcionalista que corresponde al diferenciar funciones latentes de manifiestas y estas en su comportamiento en la sociedad, de ahí comprender que el sistema funcionalista es precisamente un método que parte de estas funciones para determinar la forma en que el individuo se realiza en una sociedad.

Respecto a la Anomia, puede considerarse que es un elemento de la sociedad y del individuo puesto que como individuos sociales la importancia que tiene la anomia como factor de socialización es algo que debe conocerse y sobre todo ubicarse dentro de uno de sus tipos de adaptación, ya que si se llegara a no encontrarse dentro de uno sucedería lo que Durkheim mencionaría que al caer el caos total el individuo llegaría al suicidio.

Parte entonces la comprensión de las funciones latentes y manifiestas y la anomia respectivamente.

ANÁLISIS FUNCIONAL EN SOCIOLOGÍA

(funciones manifiestas y latentes.)

En esta cuestión del significado de función, de entrada tuvo confusión en ciertos aspectos, su significado mas aun que su uso tan común era rara vez que esta se encontrara dentro de la literatura académica que contribuyera mucho al caos que prevalece en la terminología.

Casos como esta perspectiva, pueden mencionarse a Weber por ejemplo cuando “define la ocupación como el modo de especialización, especificación, y combinación de las funciones de un individuo en cuanto constituye para él la base de una oportunidad de tener ingresos o ganancias”. (Merton R.:1987:93).

La palabra función se usa con frecuencia para referirse a actividades asignadas a las que ocupa una situación social, punto que respalda las variadas formas de enunciar este termino, a la manera de Durkheim en la esfera social las unidades esenciales están conectados por redes de relaciones sociales en un todo unificado, por hacer mención de manera alguna también interviene el concepto matemático, etc. Lógicamente que aquí el concepto de interés refiere al que nos conduzca al tema de lo social.

Añadiendo un poco más la tendencia a desenvolver la cuestión de la función, se explica que el uso indisciplinado de esas palabras, con su referencia conceptual ostensiblemente análoga, lleva a distanciamientos cada vez más grandes del análisis funcional estricto y riguroso; por consiguiente para referirnos a la expresión social se refiere a consecuencias sociológicas objetivas observables y no a disposiciones subjetivas, acentuando que la no-distinción de estos dos conceptos de lo objetivo y subjetivo, puede conducir a la confusión en el análisis funcional, importante es considerar que él poder distinguir la terminología y mejor aun revisarla puede servir un poco de guía para esfuerzos mas allá del lugar al que se desee llegar en la codificación de los conceptos del análisis funcional.

Posteriormente, parte ahora la situación donde los analistas funcionales han aceptado en general tres postulados, De la unidad funcional de sociedad, Del funcionalismo universal y DE la indispensabilidad, relacionados entre sí, sin embargo resultaron discutibles e innecesarios para la orientación funcional. De manera general para no profundizar en dichos postulados puede en esencia afirmar lo siguiente: “esos postulados sostienen, primero que las actividades sociales o las partidas culturales estandarizadas son funcionales para todo el sistema social o cultural; segundo que todos estos renglones sociales y culturales desempeñan funciones sociológicas; y tercero que son en consecuencia indispensables”. (Merton R.: 1987:98)

De esta manera puede afirmarse que de cierta manera la cuestión cultural continua en una posición notable, al permanecer el patrón cultural como elemento que infringe en la socialización del individuo, pero el punto importante es que no es del todo social, ya que la religión aparece como un elemento que puede constituir una sociedad de una manera donde la aceptabilidad de estos postulados dejan mucho a imaginar, estos tres postulados son fuente de la acusación común de que el análisis funcional implica inevitablemente ciertos compromisos ideológicos.

Dentro de las funciones manifiestas y latentes, las cuales nos hacen abordar la temática del análisis funcional, importante aportación se obtiene dentro del Paradigma de este análisis en sociología, el cual aborda de manera acertada los procedimientos e inferencias del análisis funcional. En este se encuentra lo siguiente:

En primera instancia se encuentra lo referente a las cosas a las que se atribuyen funciones. El requisito fundamental que debe de presentarse en este punto es que el objeto de análisis represente una cosa estandarizada, es decir normada y reiterativa, tales como papeles sociales, normas culturales, instrumentos de control social, etc. Dicho objeto o cosa, debe de sujetarse al análisis funcional, pariendo del punto donde se antepone que dicha cosa ya se determina por patrones que hacen de ésta, la realización de funciones que se producen en la sociedad para ahora ser observada desde el punto de vista funcional respecto al requisito que se determina.

Se encuentra a sí mismo los Conceptos de disposiciones subjetivas lo que contempla motivos y propósitos. En estos en algún momento el análisis funcional supone invariablemente u opera explícitamente con alguna concepción de la motivación de los individuos implícita en un sistema social. Dentro de la subjetividad va encaminado el surgimiento de ideas que de un modo u otro conforman elementos en la sociedad, aquí pudiera observarse que dentro del sistema social la motivación es algo que repercute en el individuo social, desde la perspectiva que al realizar ciertas ideas, su proceso de socialización de dicho sujeto, cambia de alguna manera al grado de que ese cambio se incorpora a la sociedad sea en mayor o menor proporción.

Sé continua con los Conceptos de consecuencias objetivas, lo que aquí refiere a las funciones y disfunciones, lo que puede entonces mencionarse de cada cual es que en funciones se comprende por las consecuencias observadas que favorecen la adaptación o ajuste de un sistema dado; y disfunciones respectan a las consecuencias observadas que aminoran la adaptación o ajuste del sistema. En todo caso puede presentarse una cosa que puede tener consecuencias funcionales y disfuncionales, originando el difícil e importante problema de formular el prototipo para valorar el saldo liquido del agregado de consecuencias, pudiendo añadir que dentro de las funciones, importante seria diferenciar una de otra a esto se le contempla que las funciones manifiestas son las consecuencias objetivas que contribuyen al ajuste o adaptación del sistema y que son buscadas y reconocidas por los participantes en el sistema, por lo tanto de las latentes son correlativamente, las que no son buscadas ni reconocidas.

En los Conceptos de la unidad servida por la función. Hemos observado las dificultades implícitas en el hecho de limitar el análisis a funciones desempeñadas para la sociedad, ya que las cosas pueden ser funcionales para unos individuos y subgrupo y disfuncionales para otros, es necesario por lo tanto examinar un campo de unidades para las cuales una cosa tiene consecuencias previstas; individuos en posiciones sociales diferentes, subgrupos, el sistema social general y los sistemas culturales. Para de este modo concienciar que en la forma de comportarse el individuo en la sociedad, he aquí donde entonces la función del sujeto en la sociedad determina si en efecto contempla una función o una disfunción respecto al desempeño dentro de la sociedad.

A lo largo de lo que respecta al paradigma del análisis funcional, faltaría por mencionar aun los conceptos de exigencias funcionales, de los mecanismos mediante los cuales se realizan las funciones, de alternativas funcionales, de contexto estructural, de dinámica y de cambio.

Respecto de los conceptos de exigencia funcionales, podemos referir un poco a las necesidades o a los requisitos previos; utilizado por los sociólogos, el concepto de exigencia funcional tiende a ser tautológico; tiende a limitarse a las condiciones de supervivencia de un sistema dado, puesto que en la sociedad en su mayor parte de su conformación los elementos que constituyen dicha sociedad, solo se podrán seguir de acuerdo al nivel de socialización del individuo, puesto que para poder coexistir deberá entonces buscar la manera de poder conllevar cierto sistema ya dado, dentro de su forma de vida, un ajuste de sus necesidades acorde de lo que ya existente.

En los conceptos de los mecanismos mediante los cuales se realizan las funciones, podemos ubicar la cuestión de que el análisis funcional en sociología, lo mismo que en otras disciplinas como la Psicología por ejemplo, requiere una exposición concreta y detallada de los mecanismos que actúan para realizar una función deliberada. Esto refiere no a mecanismos psicológicos sino a mecanismos sociales, entre esto correspondería mencionar por ejemplo a la división social del trabajo, la ordenación jerárquica de valores, etc.

En cuestión de los conceptos de alternativas funcionales, se encuentra que se debidamente hemos visto una vez que abandonamos el gratuito supuesto de la indispensabilidad funcional de estructuras sociales particulares, necesitamos inmediatamente un concepto de alternativas equivalentes o sustitutos funcionales, dando el caso a tratar de poder satisfacer una exigencia funcional y descongela la identidad de lo existente y lo inevitable, conforme se pudiera dar la forma de buscar la equivalencia funcional respecto de su efecto en la sociedad.

En el concepto de contexto estructural, refiere de la interdependencia de los elementos que una estructura social limita las posibilidades efectivas de cambio o alternativas funcionales. El concepto de coerción estructural corresponde, en la zona de la estructura social, un mantenimiento que para la sociedad represente funciones deliberadas en una estructura social que no contemple limites para ello, de esto mismo puede ampliarse la idea de que, el no reconocer la pertinencia y las coerciones estructurales conduce a una utopía en la que se supone tácitamente que ciertos elementos de un sistema social pueden ser eliminados sin afectar al resto del sistema.

Dentro de los conceptos de dinámica y de cambio. Tiende a enfocarse sobre la estática de la estructura social; Esta importancia de lo estático no es sin embargo, inherente a la teoría del análisis funcional. Es mas bien una importancia adventicia que nace del interés de los primeros funcionalistas antropológicos en contrarrestar tendencias anteriores, el concepto de difusión que implica el concepto de esfuerzo en el nivel estructural proporciona una actitud analítica para el estudio de la dinámica y el cambio.

Por ultimo aparecen dos problemas en seguimiento a lo que concierne al paradigma del sistema funcionalista, menciona el problema de validación del análisis funcional y de las implicaciones ideológicas del análisis funcional. Del primero se menciona que a lo largo del paradigma se ha llamado la atención repetidamente hacia los puntos específicos en que deben ser validados supuestos, atribuciones y observaciones. Ordena una revisión sistemática de las posibilidades y limitaciones del análisis comparado, esto apunta hacia lo que encierra lo cultural y lo grupal. Puesto que dentro de estos es donde el análisis funcional refleja una mayor lógica de la experimentación, sobre todo que dicha lógica pudiera llevar a un procedimiento del análisis sociológico en cuanto a una formación más rigurosa para tal lógica.

En el siguiente problema, puede mencionarse de manera general, se subraya que el análisis funcional no tiene ningún compromiso intrínseco con ninguna posición ideológica, por lo tanto esto ahora se convierte en problema especifico para la sociología del conocimiento, podría decirse que tal resultado se obtuvo por el hecho de que los análisis funcionales particulares y las hipótesis particulares formuladas por funcionalistas pueden tener un papel ideológico perceptible.

La importante finalidad que conduce este paradigma es proporcionar una guía codificada provisional para análisis funcionales adecuados y fructíferos, se propone ser una guía compacta y concisa para la formulación de investigaciones en análisis funcional y como una ayuda para localizar las aportaciones y las diferencias distintivas de investigaciones anteriores, se propone entre tanto llevar directamente a los postulados y los supuestos subyacentes en el análisis funcional.

De acuerdo entonces con la terminología de “función” la distinción entre funciones manifiesta y latentes sirven además para dirigir la atención de los sociólogos precisamente hacia las esferas de la conducta, las actitudes y las creencias en que pueden aplicar mas con mas provecho sus especiales pericias.

De lo anterior puede mencionarse la afirmación de Veblen respecto a las funciones: como sociólogos debemos proceder a estudiarlas funciones latentes en la adquisición, la comulación y el consumo, y esas funciones latentes se alejan mucho, en verdad, de las funciones manifiestas. Pero solo cuando se toma un sentido muy alejado de su significado ingenuo o sea, de la función manifiesta puede decirse que ese consumo de bienes ofrece el incentivo del que deriva invariablemente la acumulación. (citado por Merton R.:1987:145).

Explicando un poco mas la idea sobre estas funciones reiterar una breve definición comprende mejor la apreciación de estas por consiguiente pude afirmarse; las funciones directas, manifiestan, no explican plenamente las normas predominantes de consumo. Dicho de otra manera, si las funciones latentes de refuerzo de la posición o de afianzamiento de la posición se separan delas normas del consumo distinguido, dichas normas sufrirían cambios graves.

ANOMIA EN EL INDIVIDUO SOCIAL

Contemplando ahora ya cierta idea sobre las funciones manifiestas y latentes y sobre todo lo concerniente al sistema funcional, se abordara un tema apartado por decirlo así de estos contextos hasta ahora mencionados, este refiere al termino de Anomia.

El cual encierra que dentro de la sociedad a la falta de valores, a la confusión y la incertidumbre son aspectos que conducen hacia la anomia, Merton menciona que dentro de esta existen tipos de adaptación, los cuales comprenden a los individuos que hayan sufrido un fracaso en el desarrollo de sus metas, esto mencionado por Merton, ya que Durkheim mencionaba que cuando la anomia caía en un caos social, el individuo era conducido al suicidio.

En la anomia, según Merton puede considerarse desde el punto de vista sociológico como un síntoma de disociación entre las aspiraciones culturalmente prescritas y los cambios socialmente estructurales para llegar a ellas.

El procedimiento más eficaz desde el punto de vista técnico sea legitimo o no, para la cultura, se convierte en el preferido por autonomasia para la conducta institucionalmente prescrita. Sí este proceso de atenuación continua. La sociedad se hace inestable y se produce lo que Durkheim llamo “anomia” o falta de norma. Para poder contemplar una idea mas fija sobre la anomia es preciso señalar que la cultura desempeñara un proceso en el cual termina en anomia y que puede representarse fácilmente en una serie de episodios familiares instructivos , aunque quizás triviales. Entonces aquí seria importante mencionar que la cultura impone aceptación de tres axiomas culturales: primero todos deben esforzarse hacia las mismas metas elevadas, ya que están a disposición de todos; segundo, el aparente fracaso del momento no es mas que una estación de espera hacia el éxito definitivo; y tercero, aumentar la fuerza impulsora para responder constantemente al estimulo, a pesar de la falta continuada de recompensa.

En estos términos y a través de estos procesos como la cultura norteamericana contemporánea sigue caracterizándose por la importancia de la riqueza como símbolo fundamental del éxito.

Elemento importante de incluir en este ensayo, seria que al existir metas fijadas por el individuo estas en determinada forma se logran pero al no poder concretar una de estas aparecen los tipos de adaptación de los individuos dentro de una sociedad aportadora de cultura, o de hecho sino se llegasen a cumplir las metas o los fines, el individuo se coloca dentro de estos tipos que continuación se mencionan:

Comenzando con la conformidad, es la más común y las ampliamente difundida. Si no fuese a si, no podría conservarse la estabilidad y continuidad de la sociedad, a menos que haya un deposito de valores compartidos por individuos que se influyen mutuamente, existen relaciones sociales si pueden llamarse a si las interacciones desordenadas, pero no existe sociedad. Aquí el interés primordial se centra sobre las fuentes de la conducta divergente, como la reacción moral de la sociedad. De este tipo de adaptación se comprende de que en determinada falta de realización de alguna meta la conformidad, es pues el método de cierto manera para tener el equilibrio en la sociedad.

En la innovación, desde el punto de vista de la psicología, es probable que una gran inversión emocional en un objetivo produzca una predisposición a sumir riesgos y esta actitud pueden adaptarla individuos de todos los estratos sociales. En los niveles económicos superiores, la presión a la innovación borra no pocas veces la diferencia entre esfuerzos, la historia de las grandes fortunas norteamericanas está llenas de innovaciones institucionalmente dudosas.

Dentro de la innovación de un aspecto que puede explicar este tipo de adaptación “innovación” es la siguiente cita: quizás lo quemas a punto viene aquí es el despliegue de ingenio de Ambroce Bierce de una forma que hizo el evidente la palabra ingenio no se había separado a sus orígenes etimológicos y que seguía significando la facultad de la cual uno sabe, a prende o piensa.(Merton R.:1987:220).

De acuerdo entonces con la innovación, nos podemos referir a diferentes investigaciones han demostrado que las zonas especializadas del vicio y la delincuencia constituyen una reacción normal a una situación que fue absorbida la importancia cultural dada al excito monetario, pero donde hay poco acceso a os medios tradicionales para ser un hombre de excito. La falta de oportunidades o la exagerada importancia monetaria no bastan para elevar una alta frecuencia de conducta divergente, esto podía suscitarse cuando la pobreza y sus desventajas que la acompañan para competir por los valores culturales aprobados para todos los individuos de la sociedad, se lanza con la importancia cultural de excito monetario como meta predominante, como resultado normal son conducta delictuosa .

En una sociedad que padece anomia las virtudes ordinarias de la diligencia, como la honradez y la bondad parecen ser de poco provecho, dentro de este tipo de sociedad la gente tiende a dar importancia al misticismo: respecto a las obras de la fortuna, la casualidad, la suerte.

De un modo muy parecido y para entender este concepto, el trabajador explica con frecuencia la situación económica por la suerte. Si él tiene trabajo se siente afortunado. Si carece de trabajo es victima de la mala suerte, por tanto ve poca relación dentro del valer y las consecuencias.

En el ritualismo, implica el abandono o la reducción de los altos objetivos culturales del gran éxito monetario y de la rápida movilidad social a la medida en que pueda uno satisfacer sus aspiraciones. Este tipo de adaptación es en realidad una decisión interna, y puesto que la conducta franca esta permitida institucionalmente, aunque no es culturalmente preferida, no se cree por lo general que represente un problema social.

El tema entre tejido en esas actitudes es que las ambiciones grandes exponen a uno al desengaño y al peligro, mientras que las aspiraciones modestas dan satisfacción y seguridad, los individuos que se encuentran en esas contradicciones pueden pasar y pasan de una adaptación a otra. No es raro que a prolongados periodos de extrema sumisión sigan explosiones de rebeldía, pero aunque los mecanismos de este tipo de adaptación han sido bastante bien identificado y enlazados con normas de disciplina, normas que en su mayoría son probablemente mas frecuentes en ciertos estratos y grupos que en otros.

De los tipos de adaptación se encuentran el tipo llamado Retraimiento, a esta categoría pertenecen algunas actividades adaptativas de los psicóticos, egoístas, los vagos, los borrachos crónicos, los drogadictos, etc. Es muy probable que este modo de adaptación tenga lugar cuando tanto las metas culturales como las practicas institucionales han sido completamente asimiladas por el individuo e impregnadas de efecto y de altos valores, pero las vías institucionales accesibles no conducen al éxito. La obligación moral interiorizada de adoptar los medios institucionales entra en conflicto con las presiones par recurrir a medios ilícitos que pueden alcanzar la meta.

El derrotismo, el quietismo y la resignación se manifiestan en mecanismos de escape que en ultima instancia los levan a “escapar” de las exigencias de la sociedad.

Este cuarto modo de adaptación es, pues, el de socialmente desheredado, quien, si no recibe ninguna de las recompensas que la sociedad ofrece, también sufre pocas las frustraciones que acompañan a la busca constante de esas recompensas. Los individuos que presentan esta conducta divergente puede gravitar hacia centros en los que entran en contacto con otros desviados y aunque pueden llegar a participar en la subcultura de los grupos divergentes, sus adaptaciones son en gran parte privadas y aisladas.

En cuanto al tipo rebelión, esta adaptación lleva a los individuos que esta fuera de la estructura social ambiente a pesar y tratar de poner en existencia una estructura social nueva; supone el extrañamiento de las metas y de las normas existentes, que son consideradas como puramente arbitrarias.

Antes de examinar la “rebelión” como un modo de adaptación, debemos distinguirla de un tipo superficialmente análogo pero diferente en esencia: El resentimiento, que fue adoptado y desarrollado sociologicamente por Max Scheler. En este sentimiento complejo se engranan tres elementos. Primero sentimientos difusos de odio, envidia y hostilidad; se distingue el resentimiento de la rebelión es que aquel no implica un verdadero cambio de valores. El resentimiento comprende siempre un tipo de “uvas verdes”, que afirma meramente que los objetivos deseados pero inaccesibles en realidad no encarnan los valores estimados. La rebelión implica una verdadera transvaloración puede deberse a la presión de semejante orden sociales dirige vencer varios competidores.

Cuando la importancia cultural pasa de las satisfacciones derivadas de la competencia misma de un interés casi exclusivo por el resultado, la tendencia resultante la destrucción de la estructura reguladora.

Esta tendencia hacia la anomia no opera igualmente en toda la sociedad se han hecho algunos intentos para señalar los estratos más vulnerables a las presiones hacia la conducta divergente y descubrir algunos mecanismos que operan para producir esas presiones.

En el papel de la familia puede mencionarse, que dentro de esta, desde luego, la principal cadena de transmisión para la difusión de las normas culturales a las generaciones nuevas, lo ocupa la familia. El proceso es por, lo menos en parte inadvertido. Completamente aparte de las admoniciones, los premios y los castigos directos, el niño esta expuesto a la influencia de prototipos sociales en la conducta diariamente observada, si se generaliza la proyección compensatoria de la ambición paterna en los hijos, serán precisamente los padres menos capaces de proporcionar a sus hijos acceso libre a las oportunidades, por lo cual esto puede orientarse a la conducta divergente, por las aspiraciones elevadas y de limitadas oportunidades reales, es entonces lo que incita a tales conductas, que repercuten dentro de la frustración y esto se añade a la presión que se hace sobre los hijos de dicha familia hacia las oportunidades que se le presentan de forma real o dicho de otra manera la experimentación de logros importantes.

CONCLUSIÓN

Analizado de forma alguna los métodos de Merton respecto de las funciones latentes y manifiestas, considero que por este lado puede apreciarse que en efecto las funciones que el individuo realiza en la sociedad, de manera menor o mayor, repercute en la sociedad, por lo que al referirnos a funciones subjetivas y objetivas, concierne sociologicamente el tratar de conducirlas a una comprensión clara que pueda definir un cambio social positivo.

Por lo tanto las funciones y el análisis funcional, se apoyan dentro de lo que efectivamente dichas funciones desempeñan funciones sociológicas que repercuten ya sea en el sistema social o en el cultural, en cierta proporción, pero además existe el aporte de los conceptos dentro del análisis funcional que entre dicho de manera general, contemplan en cambio y mas aun que toda función esta conducida por un algo, ya sea por unidad, por necesidad, por atribuciones, etc. Se determina que las funciones ocupan un lugar importante dentro de la sociedad y que no quedan fuera del interés sociológico.

Respecto a la anomia considero clara la idea, que a falta de valores, a la confusión o incertidumbre, se puede entender que en efecto al llegar a ese punto el individuo se ubica dentro de un sitio, sitios que se les denomina tipos de adaptación donde respectivamente el individuo según su cultura y socialización lo conducirá a uno de estos cinco tipos(conformidad, innovación, ritualismo, retraimiento y rebelión). Donde por cierto pueda o no superar su frustración de metas o en dado caso ubicarse dentro de otro, lo cierto que en efecto todo individuo se ubica dentro de alguno de estos.

BIBLIOBRAFIA:

Merton Robert King, La Teoría Y Estructuras Sociales.

Editorial. Fondo de Cultura Económica.

México, 1987.