Fiedrich Niezstche

Filosofía contemporánea. Eterno retorno. Superhombre. Religión. Crítica dogmática y dialéctica. Dualismo. Verdad. Vida y obras

  • Enviado por: Gonzalo Cascón
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 28 páginas
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Friedrich Nietzsche (1844-1900) fue un filósofo, poeta y filólogo alemán*, cuyo pensamiento es considerado actualmente como uno de los más radicales, ricos y sugerentes del siglo XX.

(*A pesar de ello él no se consideraba alemán, sino polaco. Ver página 5).

Vida y obras

Nació el 15 de octubre de 1844 en Röcken, Prusia. Su padre, un ministro luterano, murió cuando él tenía 5 años, y fue educado por su madre en una casa donde vivían su abuela, dos tías y una hermana. Estudió filología clásica en las universidades de Bonn y Leipzig, y fue nombrado profesor de filología griega en la Universidad de Basilea a los 24 años. Su delicada salud (estuvo afectado toda su vida por su poca vista y sus constantes jaquecas) le obligó a retirarse en 1889. Al cabo de diez años sufrió una crisis nerviosa de la que nunca se recuperó. Murió en Weimar el 25 de agosto de 1900.

Estuvo influenciado por la cultura helénica, en particular por las filosofías de Sócrates, Platón y Aristóteles. Interpretó la cultura griega clásica (tema en el que se había especializado) como la contraposición entre el espíritu apolíneo (razón, intelecto) y el espíritu dionisíaco (vida).

Además de la influencia de la cultura helénica, Nietzsche estuvo influenciado por el filósofo alemán Arthur Schopenhauer, por la teoría de la evolución y por su amistad con el compositor alemán Richard Wagner.

Escribió varias obras importantes, entre ellas El origen de la tragedia (1872), Así habló Zaratustra (1883-1885), Más allá del bien y del mal (1886), La genealogía de la moral (1887), El crepúsculo de los dioses (1888), El Anticristo (1888), Ecce Homo (1889) y La voluntad de poder (1901).

Eterno retorno

Nietzsche interpretó la historia como un eterno retorno. Este tema constituyó uno de los aspectos más problemáticos por comprender del pensamiento nietzschiano. Para él, se trataba del fruto de una inspiración súbita, sin desarrollo anterior ni posterior en la historia de la filósofía. Se trataba del eterno retorno de lo mismo, la repetición punto por punto de la sucesión cíclica, resultado de la ausencia de desgaste de las fuerzas creadoras. El tiempo no puede pararse, no puede haber consumación; todo llega a un momento que tiene que haber existido antes porque tuvo que haberse dado ya anteriormente la presente distribución de fuerzas.

El superhombre

Uno de los argumentos fundamentales de Nietzsche era que los valores tradicionales (representados en esencia por el cristianismo) habían perdido su poder en las vidas de las personas, lo que llamaba nihilismo pasivo. Lo expresó en su tajante proclamación “Dios ha muerto”.

Estaba convencido que los valores tradicionales representaban una “moralidad esclava”, una moralidad creada por personas débiles y resentidas que fomentaban comportamientos como la sumisión y el conformismo porque los valores implícitos en tales conductas servían a sus intereses. Por ello, Nietzsche afirmó la necesidad de crear valores nuevos que debían reemplazar los tradicionales, y su discusión sobre esta posibilidad evolucionó hasta configurar su retrato del hombre por venir, el `superhombre'.

De acuerdo con Nietzsche, las masas (a quien denominaba “rebaño”, “manada” o “muchedumbre”) se adaptan a la tradición, mientras su superhombre utópico es seguro, independiente y muy individualista. El superhombre siente con intensidad, pero sus pasiones están frenadas y reprimidas por la razón. Centrándose en el mundo real, más que en las recompensas del mundo futuro prometidas por las religiones en general, el superhombre afirma la vida, incluso el sufrimiento y el dolor que conlleva la existencia humana. Su superhombre es un creador de valores, un ejemplo activo de “eticidad maestra” que refleja la fuerza e independencia de alguien que está emancipado de las ataduras de lo humano “envilecido” por la docilidad cristiana, excepto de aquellas que él juzga vitales.

Nietzsche sostenía que todo acto o proyecto humano está motivado por la “voluntad de poder”. La voluntad de poder no es tan sólo el poder sobre otros, sino el poder sobre uno mismo, algo que es necesario para la creatividad. Tal capacidad se manifiesta en la autonomía del superhombre, en su creatividad y coraje. Aunque Nietzsche negó en multitud de oportunidades que ningún superhombre haya surgido todavía, cita a algunas personas que podrían servir como modelos: Sócrates, Jesucristo, Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Shakespeare, Goethe, Julio César y Napoleón.

Influencia

Nietzsche ejerció una gran influencia sobre la literatura alemana, así como sobre la literatura europea y la teología. Sus conceptos han sido discutidos y ampliados por personalidades como los filósofos alemanes Karl Jaspers y Martin Heidegger, el filósofo judío alemán Martin Buber, el teólogo germano-estadounidense Paul Tillich, y los escritores franceses Albert Camus y Jean-Paul Sartre.

La proclama de Nietzsche “Dios ha muerto” fue utilizada por teólogos radicales posteriores a la II Guerra Mundial (en especial por los estadounidenses Thomas J. J. Altizer y Paul van Buren) en sus intentos por adecuar el cristianismo a las décadas de 1960 y posteriores.

Por qué soy tan sabio

En la primera parte de Ecce Homo, Nietzsche plantea dos sucesos que han marcado sus obras. Uno es su padre y su muerte prematura, y el otro la enfermedad que el filósofo padeció al llegar a los 36 años. Una enfermedad que los médicos no fueron capaces de encontrar. Dolor de cabeza, vómitos y dolencia de vista eran algunos de los males de los que penaba. Esto provocó que abandonara su cátedra en Basilea y comenzara a viajar por Europa. Y a su vez, también causó el origen de la mayor parte de sus obras.

Todo ese mal, todo ese dolor sufrido, le lleva a afirmarse como experto para captar los signos de elevación y decadencia.

Según Nietzsche, su más largo ejercicio, su auténtica experiencia se debió a la reflexión acerca de conceptos y valores más sanos cuando estuvo enfermo, y a bajar los ojos hasta el secreto trabajo del instinto decadente, cuando gozaba de la plenitud y la autoseguridad de la vida rica.

En vez de provocar un efecto depresivo sobre él, su enfermedad, dio lugar a una respuesta positiva. O como él mismo dice: "descubrí de nuevo la vida y a mí mismo incluido"; "convertí mi voluntad de salud, de vida, en mi filosofía".

Más adelante señala la admiración y orgullo que tenía hacia su padre y hacia su raza en oposición al desprecio que siente por su madre y por su hermana.

"Cuando busco la antítesis más profunda de mí mismo, la incurable vulgaridad de los instintos, encuentro siempre a mi madre y a mi hermana, - creer que estoy emparentado con tal gentuza sería una blasfemia contra mi divinidad. [...]"

También se puede apreciar una posición un tanto racista por parte del autor: "Yo soy un aristócrata polaco pura sangre, al que ni una sola gota de sangre mala se le ha mezclado y menos que ninguna sangre alemana."

Más adelante Nietzsche sigue insistiendo en la importancia que su padre tuvo para él y señala la influencia que éste ejerció sobre su forma de pensar y de actuar. Una influencia que se ve reflejada en sus obras.

Finalmente señala su carácter bélico. Ese afán que le lleva a enfrentarse con las cosas. Eso sí, llevando a cabo ese enfrentamiento sólo cuando estuviera excluida cualquier disputa personal.

Por otra parte señala también su instinto de limpieza.

Por qué soy tan inteligente

En esta segunda parte Nietzsche, señala que su reflexión no ha ido encaminada nunca hacia problemas que no la hayan sido. Esto, para él, es lo mismo que decir que no se ha planteado nunca reflexionar profundamente sobre temas como la religión o el remordimiento de conciencia. Temas que no parecen merecer su interés.

Nietzsche afirma ser una persona atea. "El ateísmo yo no lo conozco en absoluto como un resultado, menos aún como un acontecimiento: en mi se da por supuesto, instintivamente".

Arremete duramente contra la cultura alemana. Esto es algo que va a seguir haciendo durante el resto del libro. De hecho, esto es algo característico de sus obras. Realiza afirmaciones como estas: "El espíritu alemán es una indigestión, no da fin a nada", "Donde Alemania llega corrompe la cultura", "No admitiré nunca que un alemán pueda saber lo que es música".

Habla de la importancia de la alimentación. Tratando el tema de las comidas, el alcohol, el café y el té da una especie de consejo.

Señala también la importancia del lugar y del clima, de la relación de estos con la alimentación y a su vez con la riqueza de espíritu, el ingenio y el refinamiento. Concluye que el no habría llegado a ser lo que fue, no por el clima y el lugar donde habitó, sino por su enfermedad que le forzó a razonar, a reflexionar sobre la razón en la realidad.

Muestra la lectura como una forma particular de recrearse. "Forma parte de aquello que libera a mí de mi"

Confiesa su interés por un libro de Víctor Brochard "Les Sceptiques Grecs" y reconoce soler refugiarse siempre en los mismos libros. Parece ser que fue la cultura francesa, en oposición a las demás, la que más llamó la atención de Nietzsche. (Pascal, Montaigne, Molière...)

El trato íntimo con Richard Wagner tuvo una grata influencia sobre él y sobre sus obras. No obstante, no le perdona el hecho de haber condescendido con los alemanes, el hecho de haberse convertido en alemán del Reich.

Nietzsche, manifestó siempre una gran afición y debilidad por la música wagneriana, en especial por Tristán (una de sus obras). Pero en general, toda la música era de su agrado.

Por qué escribo tan buenas obras

Cuando llega la hora de reflexionar sobre sus obras, surge la pregunta de si es comprendido o incomprendido, si sus obras son muy leídas o poco. El mismo Nietzsche concluye que no es del todo comprendido, pues sus obras resultan bastante complejas para que la gente las llegue a entender con precisión.

Afirma que nadie puede encontrar en las cosas, incluidos los libros, más de lo que ya sabe. Se carece de oídos para escuchar aquello a lo cual no se tiene acceso desde la vivencia. Por eso, afirma que quién haya creído entender algo de él, ese ha rehecho algo suyo (del autor) a su imagen.

Considera que sus obras no suelen ser interpretadas con la intención que el pretende darlas y que no pocas veces se le ha confundido con lo que no era. Le han tomado por idealista, por darwinista, e incluso alguno ha redescubierto en cierta obra suya el culto a los héroes, algo tan duramente rechazado por él.

Más adelante, clarifica que todo lo señalado anteriormente va dirigido a los alemanes; pues afirma tener buenos y selectos lectores en otros lugares del mundo. Como por ejemplo en París, Viena, San Petesburgo, Estocolmo, Nueva York...

No obstante, a pesar de la falta de entendimiento de sus obras, señala la buena relación con la gente de Turín.

Reflexionando sobre sus lectores, afirma que el lector perfecto sería "un monstruo de valor y curiosidad, y, además, una cosa dúctil, astuta, cauta, un aventurero y un descubridor nato".

También trata el tema del estilo. Considera que como la multiplicidad de estados interiores en él es extraordinaria, hay en él muchas posibilidades de estilo.

"Es bueno todo estilo que comunica un estado interno".

El Nacimiento de la tragedia

Este libro, publicado por primera vez en 1872, influyó en la vida de Wagner.

La gente consideró este libro como "el renacimiento de la tragedia en el espíritu de la música". Sin embargo, Nietzsche señala que lo auténticamente valioso de esta obra no era eso sino que este libro podía ser visto como una primera enseñanza acerca de cómo los griegos acabaron con el pesimismo.

El mismo autor afirma que las dos que las dos innovaciones del libro son:

  • La comprensión del fenómeno dionisíaco en los griegos: el libro ofrece la primera psicología del mismo, ve en él la raíz única de todo el arte griego.

  • La comprensión del socratismo: Sócrates, reconocido

  • por vez primera como instrumento de la disolución

    griega, como décadent típico.

    Las Intempestivas

    Las intempestivas son cuatro obras de carácter belicoso.

    1ª Intempestiva: Fue editada en 1873. Esta obra arremetía duramente contra la cultura alemana. Era una mirada con desprecio hacia su sociedad, sus creencias, sus prácticas... Concebía la cultura alemana como una cultura carente de sentido, de sustancia, de meta...

    Como es lógico, esta obra dio lugar a una gran polémica en Alemania. No obstante algunos le daban la razón a Nietzsche. Ciertos señores mayores estaban de acuerdo con él por razones diversas; pero el que más importancia tuvo para Nietzsche de todos sus defensores fue Karl Hillebrand. Este hombre interpretó la obra de Nietzsche como una forma de concienciar a la sociedad alemana, como un auténtico retorno de la serenidad y de la pasión alemana en asuntos del espíritu.

    Hillebrand consideró que la primera intempestiva de Nietzsche como el mejor texto polémico de la historia alemana.

    2ª Intempestiva: Esta obra fue editada por primera vez 1874. Descubre lo que hay de peligroso, de corrosivo y envenenador en la vida, en nuestro modo de hacer ciencia: La pérdida de finalidad de la cultura, el mal uso de la ciencia...

    3ª y 4ª Intempestivas: En estas obras son confrontadas del más duro egoísmo, de la más dura autodisciplina llenos de soberano desprecio por todo lo que a su alrededor se llamaba Reich, <<cultura>>, <<crictianismo>>, <<Bismark>>, <<éxito>>.

    Además de lo dicho anteriormente, en estas dos obras también plantea su preocupación por la educación, por el concepto de autodisciplina y de autodefensa y por el futuro.

    Humano, demasiado humano

    Los inicios de este libro se sitúan en las semanas de los primeros Festivales de Bayreuth. Al descubrir uno de aquellos días que Wagner se había traducido al alemán, Nietzsche se sintió consternado, desilusionado y defraudado. Sintió que su amigo había caído muy bajo. Esto no supuso una ruptura con Wagner, sino que provocó que Nietzsche advirtiera un extravío total de su instinto, del cual era meramente un signo cada desacierto particular, se llamase Wagner o se llamase cátedra de Basilea.

    Se dio cuenta de que había llegado el momento de reflexionar sobre él mismo. Sintió que había desperdiciado el tiempo. "Habían pasado diez años en los cuales la alimentación de mi espíritu había quedado propiamente detenida, en los que no había aprendido nada utilizable". Se vio con lástima, escuálido, famélico...

    Sintió que las realidades eran lo que faltaba dentro de su saber.

    Entonces llegó su enfermedad y fue esta la que le hizo dar la vuelta a todos sus hábitos, la que le hizo volver a sí mismo.

    "Humano, demasiado humano" fue redactado en Sorrento y en Basilea fue concluido y se le dio forma.

    Debido a su enfermedad, Nietzsche era incapaz de escribir. Fue un amigo suyo, Peter Gast, quién escribió y corrigió lo que, en medio de grandes dolores, el filósofo le dictaba.

    "Humano, demasiado humano" supuso para su autor un monumento de una rigurosa autodisciplina, con la que puso bruscamente fin en sí mismo a "toda patraña superior", a todo idealismo, a todo sentimiento bello...

    El libro trata del modo de pensar que tenía acerca de sí mismo por entonces, de la seguridad tan inmensa con que conocía su tarea y de la importancia histórico- universal de la misma. No obstante, a pesar de hablar de sí mismo, no utiliza la partícula yo en este libro.

    "Humano demasiado humano" fue editado por primera vez en 1878.

    Aurora

    Pensamientos sobre la moral como perjuicio

    Este libro supone para Nietzsche el comienzo su campaña contra la moral. Propone como camino para encontrar un mundo bueno, un mundo mejor la transvaloración de todos los valores sociales, el decir si y tener confianza en todo lo que hasta ahora ha sido prohbido, despreciado, maldecido.

    En esta obra señala problemas como la procedencia de los valores, la Biblia y la repercusión social que esta tiene, la voluntad de la moral cristiana por no dejar aparecer la verdad a pesar de lo que esto supone y el saber que la humanidad ha estado gobernada hasta ahora por las peores manos. Hablando claro diríamos que "Aurora" es una lucha contra la moral. Un intento de Nietzsche por acabar con los valores, que a su juicio, le parecían erróneos.

    La gaya ciencia

    Este libro fue compuesto en Génova durante el enero de 1882

    "La gaya ciencia" es al igual que Aurora una lucha contra la moral, una lucha contra los valores de su tiempo.

    Al final de ella misma se ofrece ya el comienzo del "Zaratustra".

    Estos versos de "Zaratustra" suponen el lema de "La gaya ciencia":

    Oh tú, que con dardo de fuego

    el hielo de mi alma has roto,

    para que ahora ésta con estruendo

    se lance al mar de su suprema esperanza:

    cada vez más luminosa y sana,

    libre en la obligación más afectuosa-

    ¡así es como ella ensalza tus prodigios,

    bellísimo Enero!

    Así habló Zaratustra

    Un libro para todos y para nadie

    Esta obra estuvo marcada por la muerte de Richard Wagner. Una noticia que le llegó a Nietzsche desde Génova en febrero de 1883.

    El invierno siguiente Nietzsche se marchó a la Bahía de Rapallo, no lejos de Génova. El "Zaratustra " nació en ese invierno. De Génova se fue a Roma. Allí pasó la primavera. Roma resultó ser una ciudad excesivamente religiosa para él y quiso marcharse a Aquila pero finalmente tuvo que quedarse. El lugar anticristo que él andaba buscando lo encontró en la fiazza Barherini. Allí compuso la primera parte de su Zaratustra. En el verano volvió a Génova y allí compuso la segunda. Finalmente en el invierno siguiente compuso la tercera parte en Nizza. - Insisto en estos datos, no por el hecho de ocupar espacio, sino para señalar la actitud deambulante que Nietzsche adoptó tras contraer su enfermedad. Según palabras del autor, los años del "Zaratustra" y los siguientes fueron años de miseria sin igual, años de dolor.-

    En "Zaratustra" el concepto de lo dionisíaco se vuelve acción suprema, medido por ella todo el resto del obrar humano aparece pobre y condicionado.

    Se introduce el concepto de superhombre. La intención de acceder a lo contrapuesto.

    Se concibe a Zaratustra como la especie más alta de todo lo existente.

    Zaratustra niega con palabras, niega con hechos, en un grado inaudito, todo lo afirmado hasta ahora.

    Posee la visión más dura y más terrible de la realidad.

    El hombre para él es algo informe, un simple material, una simple piedra que necesita del escultor.

    Con esta obra Nietzsche, persigue el objetivo del alejamiento voluntario de los instintos. Es decir, hablando claro, pretende prácticamente lo mismo que con las obras anteriores, luchar contra la moral.

    Más allá del bien y del mal

    Preludio de una filosofía del futuro

    Está obra que fue editada por primera vez en 1886, es una crítica de la modernidad, de las ciencias modernas, de las artes modernas y la política. Además ofrece indicaciones de un tipo antitético que es lo menos moderno posible, un tipo noble, un tipo que dice sí.

    Este libro, pretende ser una escuela del gentilhombre. Es decir, una vez más lo que Nietzsche busca con esta obra es el alejamiento voluntario de los instintos, la lucha contra la moral, el intento por formar personas que realmente sean buenas; no aquellas que aparentaban ser buenas según la moral de su tiempo, sino aquellas que en verdad lo eran.

    Genealogía de la moral

    Un escrito polémico

    Esta obra está dividida en tres tratados:

    La verdad del primer tratado es la psicología del cristianismo: "el nacimiento del cristianismo del espíritu del resentimiento, no del <<espíritu>>, como de ordinario se cree, - un antimovimiento por su esencia, la gran rebelión contra el dominio de los valores nobles."

    El segundo tratado ofrece la psicología de la conciencia. Esta no es la voz de Dios en el hombre, sino el instinto de la crueldad, que revierte hacia atrás cuando ya no puede seguir desahogándose hacia fuera.

    El tercer tratado da respuesta a la cuestión que se pregunta por la procedencia del enorme poder del ideal ascético, del ideal sacerdotal, a pesar de ser este el ideal nocivo por excelencia, una voluntad de final, un ideal de décadence. La respuesta es que no viene de que Dios esté tras ellos como se suele creer, sino de que ha sido hasta ahora el único ideal y no ha tenido ningún competidor. <<Pues el hombre prefiere creer incluso la nada, a no creer>>.

    Una vez más la intención del autor es la transvaloración de los valores, la lucha contra la moral.

    Crepúsculo de los ídolos

    Cómo se filosofa con el martillo

    Crepúsculo de los ídolos es una obra breve, que no llega a las 150 páginas. Es un escrito de tono alegre y fatal.

    En este libro <<ídolo>> se identifica con lo que hasta entonces se había conocido como verdad. Con ello se aclara el título de la obra, "Crepúsculo de los ídolos" no es más que el fin de la vieja verdad.

    Todas las realidades e identidades son tocadas en este escrito. Gracias a ello Nietzsche está convencido de haber encontrado la verdadera verdad. "Yo soy el primero en tener en mis manos el metro para medir <<verdades>>, yo soy el primero que puedo decidir", "el hombre bueno* era el que menos consciencia tenía del camino recto..." (*Bueno no se refiere aquí al hombre realmente bueno, sino al que la moral entendía como bueno.)

    "Sólo a partir de mí hay de nuevo esperanzas, tareas, caminos que trazar a la cultura - yo soy un alegre mensajero... Cabalmente por ello soy también un destino."El caso Wagner

    Un problema para amantes de la música

    Nietzsche afirma que la música ha sido desposeída de su carácter transfigurador del mundo y de su carácter afirmador. Por ello, mediante esta obra pretende criticar la música de sus días, especialmente la música alemana.

    Es decir, una vez más, lo que el autor hace es "buscar una excusa" para meterse con los alemanes y con sus valores.

    Por debajo de lo afirmado al principio, está el principal objetivo de este libro que es decir "verdades duras" a los alemanes. Verdades como estas:

    "Todos los grandes crímenes contra la cultura en los últimos cuatro siglos los tienen ellos sobre su conciencia"

    "Forma incluso parte de mi ambición el ser considerado como despreciador par excellence de los alemanes."

    "Cuando busco una especie de hombre que contradiga mis instintos siempre me sale un alemán."

    "Si excluyo mi trato con algunos artistas, sobre todo con Richard Wagner, no he pasado ni una sola hora buena con un alemán."

    Por qué soy un destino

    Nietzsche presentía que su nombre en el futuro iría unido a algo grande. Pensaba que se le recordaría como una colisión de la conciencia contra todo lo que hasta su tiempo se había creído, exigido y santificado.

    El autor afirmaba haber encontrado una verdad.

    "Mi verdad es terrible; pues hasta ahora a la mentira se la ha venido llamando verdad", "He sido el primero en sentir la mentira como mentira."

    A pesar de creer haber descubierto la verdad, no quería que se le concibiese como un salvador ni nada por el estilo.

    "Nada hay en mi de fundador de una religión", "No quiero creyentes", "No quiero ser un santo, prefiero antes ser un bufón."

    Nietzsche afirma que la fórmula de ése que se hace hombre está en el "Zaratustra".

    "- y quien quiera ser un creador en el bien y en el mal: en verdad ése tiene que ser antes un aniquilador y quebrantar valores." (Zaratustra pág. 172)

    "La autosuperación de la moral por veracidad, la autosuperación del moralista en su antítesis - en mi - es lo que significa en mi boca el nombre Zaratustra."

    El filósofo, se considera a sí mismo como un inmoralista. Esta palabra encierra para él dos negaciones:

    En primer lugar: un tipo de hombre considerado hasta "ahora" como el tipo supremo.

    En segundo lugar: una especie de moral que ha alcanzado vigencia y dominio de moral en sí. La moral cristiana.

    La segunda contradicción parece ser la decisiva pues la primera es una consecuencia de ella.

    A pesar de tener la respuesta para el hombre bueno, para el superhombre, Nietzsche teme que la gente no lo reconozca como hombre bueno sino como demonio.

    "¡Vosotros los hombres supremos con que mis ojos tropezaron! Esta es mi duda respecto a vosotros y mi secreto reír; ¡apuesto a que a mi superhombre lo llamaríais - demonio!

    ¡Tan extraños sois a lo grande en vuestra alma que el superhombre os resultará temible en su bondad."

    Las culpas de que suceda eso las tiene, según él, el cristianismo.

    "Lo que me separa, lo que me pone a parte del resto de la humanidad es el haber descubierto la moral cristiana."

    "La ceguera respecto al cristianismo es el crimen par excellence, el crimen contra la vida."

    "¿La humanidad misma estaría en décadence? ¿lo ha estado siempre?. Lo que es cierto es que se le han enseñado como valores supremos valores de décadence."

    Por ello Nietzsche expresa su rechazo hacia el alma, el espíritu, Dios, el alma moral, el pecado, la salvación libre... por ser ello lo que ha hecho que no sea posible el reconocimiento del verdadero hombre bueno.

    Comentario

    Nietzsche, a mi juicio, fue una persona demasiado radical. Por ello mucha gente no le tomó en serio debido a las rotundas afirmaciones que hacía. Cualquier persona cristiana de aquel tiempo habría salido despavorida al oír afirmaciones típicas de sus libros tales como: "Dios ha muerto"...

    El afirmar que todos los valores que la moral cristiana había transmitido durante casi dos milenios eran erróneos, y que era necesario crear otros nuevos era algo demasiado fuerte como para que la sociedad le hiciera caso.

    No creo que se puedan aceptar las cosas tal y como él las decía, pero sin embargo tenía razón en muchos aspectos.

    Cuando se refería al cristianismo, lo hacía de una forma ofensiva. Aunque los cristianos estuvieran equivocados, no dejan de ser personas y sólo por ello merecen ser respetados. Sin embargo, si por un momento aceptáramos lo que él decía, si supusiéramos que Dios no existe, ¿qué sentido tendrían las prácticas cristianas?, ¿qué sentido tendría gastar dinero en procesiones, adoraciones y cosas por el estilo?. Se habría malgastado el tiempo y el dinero en cosas inútiles, en vez de haberlo empleado en otras cosas mucho más necesarias. Toda la historia del cristianismo sería algo absurdo.

    No obstante, aún habiendo sido el cristianismo un error, aunque Dios no exista, no todos los valores de la moral cristiana son erróneos. Hay algunos valores como los de IGUALDAD, LIBERTAD, SOLIDARIDAD... que son valores buenos; a pesar de que la Iglesia no haya sido precisamente la que más se ha preocupado por su cumplimiento.

    Yo diría que Nietzsche tenía toda la razón en cuanto a que hay que cambiar valores; pero no todos los valores son erróneos, por ello no habría que cambiarlos todos sino sólo aquellos que fueran "malos". Y aquí es donde llega el mayor problema, ¿cuáles son los valores buenos y cuáles son los malos?, ¿cómo van a estar de acuerdo en ello personas que piensen diferente? Encontrar respuesta a estas preguntas es pura utopía. Y tan utópico es eso como llegar hasta el superhombre. Porque, como el mismo Nietzsche decía, el que es bueno para unos es un demonio para otros. Su superhombre, sería un demonio para el cristianismo, al igual que los héroes del cristianismo eran demonios para él.

    Seguramente nunca se llegue hasta el superhombre, puesto que sería muy difícil llegar a un acuerdo universal sobre lo que es bueno, pero no por ello hay que perder la intención de mejorar como personas, porque esta actitud es la que hace que el mundo avance.

    Índice

    Vida y obras.....................................................................................pág. 1

    Concepto de eterno retorno y superhombre......................pág. 2, 3

    Influencia....................................................................................... pág. 4

    - Ecce homo -

    Por qué soy tan sabio............................................................... pág. 5, 6

    Por qué soy tan inteligente.................................................... pág. 7, 8

    Por qué escribo tan buenas obras....................................... pág. 9, 10

    El nacimiento de la Tragedia..................................................... pág. 11

    Las intempestivas................................................................. pág. 12, 13

    Humano, demasiado humano............................................... pág. 14, 15

    Aurora............................................................................................ pág. 16

    La gaya ciencia............................................................................. pág. 17

    Así habló Zaratustra........................................................... pág. 18, 19

    Más allá del bien y del mal........................................................ pág. 20

    Genealogía de la moral............................................................... pág. 21

    Crepúsculo de los ídolos............................................................ pág. 22

    El caso Wagner........................................................................... pág. 23

    Por qué soy un destino....................................................... pág. 24, 25

    Comentario............................................................................. pág.26, 27

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