Feria del Libro

Literatura. Lectura. Cultura. Historia. Iniciativas económicas. Instituciones estatales y autonómicas. Comisiones. Personajes relevantes. Expansión

  • Enviado por: Roberto Burgos M.
  • Idioma: castellano
  • País: República Dominicana República Dominicana
  • 11 páginas
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UNIVERSIDAD AUTONOMA DE SANTO DOMINGO

FACULTAD DE HUMANIDADES

DEPARTAMENTO DE PEDAGOGÍA

RECURSOS AUDIOVISUALES EN EDUCACIÓN

SANTO DOMINGO, RD.

VIERNES 9, MAYO, 2003.

INTRODUCCION

Esta nueva dimensión programativa de nuestra Feria del Libro nos permite apreciar el desarrollo del trabajo editorial, didáctico y científico tanto nacional como internacional, además de diversas actividades que tienen que ver con la cultura en general.

Con este evento se abre un nuevo espacio para la docencia y la investigación, por cuanto su resultado nos brindará la oportunidad de enriquecer la bibliografía dominicana y fortalecer la misión estudiantil, así como trabajos específicos que desarrollen aspectos en diferentes áreas, ya que el mismo tiene la exclusiva finalidad de promover la lectura, actividad que nos permite entre otras cosas:

  • Enriquecer nuestro vocabulario.

  • Desarrollar habilidades intelectuales.

  • La adquisición de nuevos conocimientos.

HISTORIA DE LA FERIA DEL LIBRO

El 23 de abril del año 1950 se instituyó como el Día del Libro, como iniciativa privada y en honor al príncipe de la letra española, Don Miguel de Cervantes y Saavedra; con esta decisión se acogía una idea del editor y librero Don Julio D. Postigo, propietario de la Librería Dominicana, mismo que luego fundó la Librería Hispaniola.

Simultáneamente con la creación del día del Libro, se llevó a cabo una modesta feria en el Parque Colón, que en ocasiones se extendía hasta las arcadas del palacio Consistorial. Este evento se realizó desde entonces anualmente de manera regular, casi siempre en el mismo lugar, excepto en el año de 1969, que se instaló en el Parque Eugenio Maria de Hostos.

Independientemente de esta feria, el gobierno, a través de la Secretaría de Estado de Educación , creó un departamento con la finalidad expresa de promover la lectura. Para estos fines se organizaron las Bibliotecas Circulantes, que en unidades móviles, recorrían el país, presentando exhibiciones bibliográficas. La encargada de esta actividad lo fue por muchos años la Dra. Altagracia Pérez Peña.

Dos hitos importantes en esta dirección fueron, primero: la celebración, en 1955 de la Feria Iberoamericana del Libro “María Martínez”, en ocasión de los 25 años de la Era de Trujillo. El presidente de la comisión organizadora de este evento fue el Dr. Armando Oscar Pacheco, Secretario de Estado de Educación y Bellas Artes. Sirvió de Secretario General, el Dr. Manuel de Jesús Goico Castro. Para el desarrollo de esta feria se construyó un edificio de dos pisos de “Madera Arquitectura” en los terrenos de la Feria de la Paz y confraternidad del Mundo Libre. El coordinador de esta última exposición fue el señor Jiménez Cohén, de nacionalidad colombiana. El arquitecto José Antonio Alvarez fue su Director Ejecutivo.

INICIATIVAS ECONOMICAS DE LA FERIA DEL LIBRO

El origen de la Feria del Libro fue el resultado de modestas iniciativas, ya que la comercialización del libro en la capital de la República era muy tímida, ya que sólo existían cuatro o cinco librerías de alguna importancia, como la Librería Dominicana, en la calle Las Mercedes, Librería Duarte en la calle del mismo nombre Esq. Arzobispo Meriño, Librería San Pablo de las Hnas. Pepén, el Instituto Americano del Libro, en la calle Arzobispo Nouel, Librería la Trinitaria, calle Arzobispo Nouel Esq. 30 de Marzo, La Hispaniola en la calle 19 de Marzo, Disesa en la calle Hostos y la editorial Colegial Quisqueyana en Plaza naco.

INSTITUCIONES AUTONOMAS Y ESTATALES

El economato de la Universidad Autónoma de Santo Domingo en la calle de Las Mercedes, la Academia Dominicana de la Historia, así como algunas instituciones oficiales, como la Secretaría de Estado de Educación, estuvieron siempre presentes en esta primera etapa de la Feria del Libro, la cual se fue consolidando y expandiendo su radio de acción, gracias al entusiasmo y constancia de su promotor, Don Julio D. Postigo, hasta llegar al 1973, cuando se creó la Comisión Nacional Permanente de la Feria del Libro, cuando quedó institucionalizada, mediante el Decreto No. 4331 del 11 de marzo de 1993.

COMISION PERMANENTE DE LA FERIA DEL LIBRO

Para darle seguimiento a la Feria del Libro se construyó una Comisión integrada de la manera siguiente: El Sr. Rafael Herrera, Presidente; Dr. Jorge Tena Reyes, Secretario Ejecutivo; Julio D. Postigo, Tesorero; Lic. Emilio Rodríguez Domínguez, Dr. Pedro Troncoso Sánchez, Dr. Jaime Julia, Dr. Virgilio Hopelman, Dr. Fabio A. Mota, Dr. Anaiboní Guerrero y Lic. Pedro René Contín Aviar, Miembros; y la Dra. Altagracia Bautista de Suárez, Secretaria de Estado de Educación, Bellas Artes y Cultos, Asesora.

Esta iniciativa surgió de la Dirección General de Cultura, recién creada, y a cargo del Dr. Jorge Tena Reyes; en esta fecha también fueron creados los Premios Anuales de Literatura, que todavía auspicia la Secretaría de Estado de Educación, como parte de una acción encaminada a promover el Libro y la cultura en sentido general.

PERSONALIDADES RELEVANTES EN LA CELEBRACIÓN DE LA FERIA DEL LIBRO

Cada evento iba dedicado a un personaje relevante de la vida cultural y política del país, como Pedro Henríquez Ureña, Salomé Ureña, Flérida de Nolasco, Juan Pablo Duarte, Manuel de Jesús Troncoso y de la Concha, Tulio Manuel Cestero. Eugenio María de Hostos, Domingo Moreno Jiménez, Pedro René Contín Aviar, Fernando Arturo de Meriño, etc.. Asimismo, se mantuvo la iniciativa de publicar, en cada Feria, una obra del personaje al que iba dedicada; se editaron Páginas Dominicanas de Eugenio María de Hostos; El Español en Santo Domingo, de Pedro Henríquez Ureña, Reseña Histórico-Crítica de la Poesía Dominicana, compilada para la Real Academia Española de la Lengua, por una comisión integrada por los escritores César Nicolás Penson y Salomé Ureña de Henríquez. Esta reseña fue utilizada por Don Marcelino Menéndez y Pelayo para su Historia de la Poesía Hispanoamericana, obra aparecida en 1892 y auspiciada por la ya citada Real Academia; Rectificaciones Hispanoamericanas, de Apolinar Tejeda, Díaz de la Colina, Flérida de Nolasco; Poemas, de René Contín Aviar, etc..

En 1978, el Dr. Tena Reyes, fue reemplazado en la conducción de la Feria del Libro, por el Señor Pedro Bisonó, propietario de la Librería América, quien permaneció en el cargo hasta 1985, año en que fue designada una comisión para tal conducción, mediante los decretos 2968, del 1º. De abril, y el 2968, del 18 de mayo del mismo año de 1978.

Esta nueva comisión estaba integrada por las siguientes personas: Sr. Rafael Herrera, Presidente de Honor, Dr. Raymundo Amaro Guzmán, Presidente, Lic. Cándido Gerón, Secretario Ejecutivo, Sr. Julio D. Postigo, Tesorero, lic. Emilio Rodríguez Demorizi, Lic. Bernardo Vega, Lic. Pedro Troncoso Sánchez, Dr. Máximo Avilés Blonda, Lic. Marisol Flores, Lic. Maximiliano Arturo Sabater, Lic. Francisco A. Polanco A., Lic. Teresa Peña, Lic. Marianne de Tolentino, Sr. José Luis Corripio, y Lic. Leonte Brea, Miembros. El Secretario de Estado de Educación fungía como Asesor.

EXPANSION DE LA FERIA DEL LIBRO

Otro aspecto digno de destacar es el hecho de que desde sus inicios, primó entre los miembros de la comisión, la necesidad de llevar la Feria del Libro al interior del país, acompañada de diversas actividades artísticas y culturales que la complementaran. Esto dio como resultado que la Feria Nacional del Libro se montara también en Santiago, Puerto Plata, San Pedro de Macorís, La Romana, Azua, San Cristóbal... propagación que se mantuvo bajo la presidencia del Dr. Amaro Guzmán. También fue presentada en Puerto Rico en dos ocasiones. La primera vez actuó, además, la Orquesta Sinfónica Nacional, bajo la dirección del Maestro Julio de Wint, y el Ballet Folklórico Nacional, conducido por Josefina Miniño.

Se contó, igualmente, con la participación de Venezuela, Puerto Rico, Curazao, México, España, etc., no sólo como expositores, sino también con la presentación de conferenciantes, verbigracia, de Puerto Rico, estuvo aquí la Dra. Concha Meléndez, quien dictó una hermosa conferencia acerca de la poesía de pablo Neruda; el ensayista y poeta Cesario Rosa Nieves y Aurelio Tió, entonces Presidente de la Academia de la Historia de la vecina isla.

Al concluir la gestión del Dr. Tena Reyes, ya la Feria del Libro se había convertido en el principal evento cultural anual del país, asumiendo la categoría de Fiesta Nacional de la Cultura, gracias al auge que había alcanzado el comercio del libro, con la existencia de nuevas librerías, como la Librería Hostos, Librería Avante, Editorial Padilla, y Casa Cuello. Del mismo modo, reforzaron este crecimiento la creación de nuevas universidades, mismas que participaban activamente de las ferias, así como expositores y editoras individuales.

INTERNACIONALIZACION DE LA FERIA DEL LIBRO

Puede decirse que hasta la edición XXIII, el patrón de ejecución de la Feria del Libro fue similar, exceptuando las variantes impuestas por las circunstancias económicas y programáticas. La participación internacional y local fue cada día haciéndose mayor, circunstancia que obligaba a los encargados a manejarse con una gran prudencia, ya que el presupuesto siempre fue restringido.

Sin embargo, este esfuerzo perseverante ha dado sus frutos, permitiéndole a la nueva comisión, presidida por el Lic. José Rafael Lantigua, proclamar que “ya comienza la mayoría de edad de nuestra Feria del Libro”.

Así, desde 1998, la Feria del Libro adquirió un carácter internacional que todavía perdura, teniendo como países invitados de honor a España, Francia, México, Chile, Venezuela y Cuba.

PRESENCIA EXTRANJERA EN LA FERIA DEL LIBRO

Otra novedad importante es la presencia en nuestras Ferias Internacionales, de destacados escritores extranjeros, como Mario Vargas Llosa, Jorge Edward, Antonio Skármeta, Luis Sepúlveda, Abel Posse, Ana María Matute y Ernesto Cardenal.

También cabe mencionar el alto numero de prestigiosas editoriales de cerca de 30 países europeos, latinoamericanos, asiáticos y del Oriente Medio, que acuden a nuestra Feria a exponer sus novedades y establecer negocios con libreros dominicanos, quienes por su parte, nunca dejan de participar en ella.

CONCLUSIÓN

La Feria del Libro es una actividad que se desarrolla en nuestro país, como hemos visto, desde hace muchos años, sin embargo es memorable el hecho de que siempre es una novedad asistir a ella, ya que, a pesar de que hemos dicho en nuestra introducción que su fin es exclusivamente intelectual, nos encontramos con personas que acuden allí con los más diversos fines.

Es por eso que es toda una odisea encaminarnos cada año hasta el lugar donde se celebra la Feria, ya que, una vez allí, nunca nos sentiremos defraudados, porque cada vez en mayor cantidad, quienes la auspician nos deleitarán con las más variadas actividades.

Es más, nos atrevemos a decir que hasta por ir a probar algunos de los bocadillos y platos que se exhiben en los alrededores de la Feria, vale la pena aparecerse por allí, ya que nunca llegaremos a nuestras casas con las manos vacías, puesto que encontraremos siempre una razón para entrar y ocuparnos de alimentar, al igual que a nuestro cuerpo, a nuestras mentes, con los libros que se nos ofrecen y que llenarán el vacío que siempre existe en las mentes prodigiosas y encaminadas a aprender lo que nos enseñan los libros, sea sobre temas científicos, técnicos, sobre el diario vivir, y hasta los jocosos pasatiempos que allí veremos.

Esperamos que nuestra Feria del Libro siga creciendo tan vertiginosamente como hasta ahora, por nuestro bien personal y el de nuestro intelecto, ya que pone muy en alto nuestra proyección en cuanto al saber.

Br. Teresa De Paula

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