Federico García Lorca

Literatura española contemporánea. Siglo XX. Poesía y lírica. Generación 27. Teatro. Vida. Obras

  • Enviado por: Rbk Watson
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
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Vida de García Lorca:

Federico García Lorca nació en Fuentevaqueros (Granada) en 1898. El ambiente familiar campesino le propició sus primeros contactos con el mundo folclórico, al que se sentía profundamente ligado.

El traslado a Granada supuso el inicio de un fructífera formación intelectual, ya que en la capital andaluza se dieron cita grandes personalidades del mundo cultural (Falla, Fernando de los Ríos, Kipling, Rubinstein...) Ya Lorca esa conocido por su incipiente homosexualidad y sufrió muchas veces la marginación de la sociedad. Fruto de esta etapa fue la publicación en 1918 de “Impresiones y Paisajes”, su primer libro en prosa.

Se trasladó a Madrid para seguir su carrera de Derecho y Filosofía y Letras. Se instaló en la Residencia de Estudiantes donde tuvo por compañeros a Juan Ramón Jímenez, Buñuel... Se su mano Lorca accdió al conocimiento de los más modernos movimientos artísticos (Dadaísmo, Ultraísmo y sobre todo Surrealismo) y al mismo tiempo encuentró en sus amigos en público receptivo y abierto a su producción literaria (“El maleficio de la mariposa”, su primer “Libro de Poemas”, “Canciones”, “Mariana Pineda” 1925) Paralelamente sus poemas y artículos periodísticos aparecían con regularidad en la prensa literaria.

Se sabe que inció la composición de “La zapatera prodigiosa” en 1926 y un par de años más tarde concluyó “El Amor de don Perlimpín” y “El Romancero Gitano”.

Su fama creció vertiginosamente y no tardó en iniciar su actividad como conferenciante, constituyendo su cuerpo temático favorito su propia obra, el “cante jondo”, sus ideas estéticaso escritos de homenage a Góngora (que han dado pie a múltiples consideraciones acerca de la existencia de un grupo poético del ´27). Lorca sintió la necesidad de realizar un viaje a los Estados Unidos en el verano de 192: Nueva York, Vermont...

Lorca tardó en recuperarse del choque cultural y social sufrido y en superar la depresión subsiguiente hasta reintegrarse en la vida universitaria de Columbia como conferenciante. Su estacia fue de 9 meses, que finalizó en la primavera de 1930, y esta estancia dio fruto a “Poeta en Nueva York”, “Así que pasen cinco años” y “El público”. En estas obras se aúnan el terro por la cultura recién descubierta.

La aventura americana terminó con una breve estancia en Cuba. De vuelta a España, superadas sus crisis depresivas, se encontró con la caída de Primo Rivera y su dictadura, y el nacimiento de la Primera República del ´31. Lorca supo aprovechar la liberalización y fundó en 1932 el grupo teatral estudiantil “La Barraca”, con el que recorrió la geofrafía española ofreciendo al público variopinto una versión renovada, cercana y asequible de nuestros grandes clásicos (Calderón, Lope, Cervantes).

Alternó los años siguientes su actividad como conferenciante con su dirección sobre su grupo, su labor poética y los estrenos teatrales; así, “Yerma” 1934 y “Dª Rosita la soltera” en 1935, “Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías” poesías destianadas al Diván de Tamarit.

El día en que las tropas franquistas ocuparon Granada Lorca estaba allí. Y además en una situación peligrosamente comprometida: su cuñado era el alcalde republicano de la ciudad; el grupo teatral recibió regularmente el apoyo del sector republicano; Margarita Xirgú, de claras tendencias políticas izquierdistas, era gran amiga suya. Él mismo había apoyado jubilosamente la proclamación de la República. A ello hay que añadir que se trataba de un poeta, famoso y homosexual. Al fin, se produjo la ejecución, tras varios días de detención en el Gobierno Civil, siendo hallado su cadáver en la carretera de Víznar a Alcafar, Fue en el verano de 1936.

Personalidad y formación literaria:

Una vida cuajada de éxitos y de reconocimientos en lo profesional, y una muerte en circunstancias tan extrañas como penosas e injustas han conducido a la mitificación de su persona.

La personalidad de Lorca puede ser comparada a las dos caras de una misma moneda; la de la luz y la de la sombra.

Lorca no fue un temperamento atormentado por graves complejidades psicológicas, predominó en él una alegría de vivir exaltada y arrolladora.

Testimonio de Buñuel : “De todos los seres vivos que he conocido, Federico es el primero, tenía pasión, alegría y juventud”.

Dueño de una lucidez y de una capacidad discernidora asombrosa. Fue conocedor del miedo, del sentimiento de frustración, del rechazo, de la incomprensión, proyectados no sólo, como se ha pretendido, sobre su condición de homosexual, sino también sobre una religiosidad oscilante. Tiene momentos explosivos de vitalidad y la sombra de la depresión.

Su trato cotidiano le revela como un hombre moderado consigo misno y con los demás, con la suficiente dosis de humildad y de autoestima para sobrellevar sus éxitos profesionales y sus fracasos personales con dignidad y con honestidad.

Como artista, sus inclinaciones naturales estuvieron propiciadas por la circunstacia accidental de pertenecer a una familia acomodada que nunca descuidó su formación y que le condujo al arte ya en su más tierna infancia: desde que jugaba al teatro con su criada Dolores, hasta el contacto que mantuvo con sus amigos Manuel de Falla y Joan Miró.

En su formación hay que señalar el ambiente en que transcurrió toda su vida: ya desde los tiempos de Granada, en su adolescencia, se acostumbra a un ambiente cultural de avanzadilla.

Como todos los miembros del ´27, Lorca tuvo formación unviversitaria, y además sus inquietudes le llevaron al terreno de la música y la pintura. La solidez de su educación aparece incuestionable, proyectada además con otro tipo de actividades: conferencias, periodismo, colaboración en otras universidades...

De su formación universitaria le llega el gusto por el teatro clásico español, como los pasos, entremeses y la “Comedia dell´arte”. La herencia de los entremeses cervantinos será determinante en la composición de sus farsas. Los temas son igualmente equivalentes.

El teatro calderoniano fue admirado por Lorca, por sus valores de valentía y libertad a la hora del tratamiento del tema y la puesta en escena.

De la influencia destacaremos la del teatro poético de Marquina, al que curiosamente admiraba, o la del Modenismo de Martínez Sierra, que le influye en el montaje de “El maleficio de la mariposa”. También la ambientación ruralista de Benavente.

La influencia de sus contemporáneos “marginales” fue importante. En primer lugar, trasladar al escenario los problemas nacionales, pero filtrados por el prisma del esperpento, nos lleva al alejamiento del tratamiento realista y acercamiento de una postura denunciativa. Plantear la obra en escenas adjuntas acerca su técnica a la cinematográfica.

De su experiencia al frente de un grupo lo aprendió todo sobre la dirección, la interpretación, la adaptación, la técnica y la comercialización, sin dejar de lado el ahondamiento en el público y su esencia. Además, profundizó su conocimiento de los clásicos y sus posibilidades.

Los contactos con las vanguardias europeas en la época de juventud, cuando se interesa por la música y la pintura, daránpaso a elementos contitutivos de su teatro (preocupación por el ritmo dramático, el baila, la danza, los decorados...)

Obra:

La obra de Lorca debe ser entendida básicamente como la obra de un poeta.

Poesía:

  • “Libro de poemas” (1918)

  • “Canciones”

  • “Poema del cante jondo”

  • “Romancero Gitano”

  • “Oda a Salvador Dalí”

  • “Poeta en Nueva York”

  • “Diván del Tamarit”

  • “Llanto po Ignacio Sánchez Mejías”

  • “Sonetos del amor oscuro”

Teatro:

  • “El maleficio de la mariposa” (1920)

  • “Mariana Pineda” (1925)

  • “El amor de Don Perlimpín con Belisa en su jardín”

  • “La zapatera prodigiosa” (1930)

  • “El público” (1930)

  • “Retablillo de don Cristóbal”

  • “Así que pasen cinco años”

  • “Bodas de Sangre” (1933)

  • “Yerma” (1934)

  • “Doña Rosita la soltera, o el lenguaje de las flores” (1935)

  • “La casa de Bernarda Alba” (1936)