Ética para amador; Fernando Savater

Filosofía española contemporánea. Filósofos españoles. Ideas morales para adolescentes. Ensayo filosófico. Libertad moral y responsabilidad

  • Enviado por: Yehia
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas
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Ética para

Amador

Resumen de las ideas principales:

  • El libro no pretende ser un manual de ética, ni dar soluciones a los problemas morales de la vida cotidiana, quizás porque la ética no soluciona problemas, aunque los plantee.

  • Debe impartirse en la enseñanza media porque es esencial a cualquier educación.

  • Su objetivo principal es estimular el desarrollo de librepensadores. Así se explica brevemente, en el aviso antipedagógico cuales son sus intenciones.

  • En el prólogo expone las razones de por qué ha escrito un libro, entre otros: porque se puede dejar de leer, dejar de leer o saltarnos páginas, somos más libres en la lectura que en la conversación o diálogo. Lo mínimo o imprescindible para leer es un poco de atención y paciencia

  • Lo más importante para crecer es tener confianza en uno mismo, en la inteligencia que nos permite mejorar.

Cáp. I : De qué va la ética

  • No es necesario saberlo todo para vivir, es más, lo mejor es aceptar lo mucho que imaginamos.

  • Se puede vivir de muchas maneras, aunque hay muchos modos que no dejan vivir: y conviene saber cuales son. Y a eso que nos conviene lo llamamos bueno porque nos sienta bien.

  • El problema surge cuando queremos distinguir entre lo que nos conviene y lo que no, porque no siempre la frontera está clara.

  • Saber vivir no es tan fácil: si vivimos para los demás, sería una actitud noble. Pero más útil es que los demás vivan para uno.

  • Ese es un problema que sólo nos planteamos los humanos, los animales no viven ni bien ni mal, viven y punto. Porque los animales no son libres, están programados para hacer lo que hacen, están determinados.

  • Nosotros también lo estamos ni tenemos en cuenta el lenguaje, las tradiciones, hábitos, etc. Todo esto hace que seamos previsibles, aunque siempre quede un hábito de sorpresa, de libertad, que haga que cambiemos el rumbo de nuestros actos.

  • Lo bueno es que la libertad no nos permite hacer cualquier cosa pero tampoco nos obliga a hacer una sola cosa.

  • No somos libres de elegir lo que nos pasa, de una manera o de otra.

  • Somos libres para intentar hacer algo, eso no implica el conseguirlo.

  • Somos más conscientes de lo que limita nuestra libertad misma que de la libertad misma. Porque la postura de la libertad no es nada fácil: implica elegir por eso implica tomar decisiones, equivocarnos, aprender de los errores.

Cáp. II: Órdenes. Costumbres y caprichos

  • La elección se nos impone entre dos opciones. Este problema ético ya fue estudiado por Aristóteles.

  • El elegir exige una libertad necesaria para poder optar en circunstancias que hemos elegido.

  • Aunque la mayoría de nuestros actos los realizamos automáticamente, por rutina. Porque darle demasiadas vueltas a lo que uno va ha hacer nos paraliza.

  • Hacemos las cosas porque tenemos unos motivos para hacerlas: es decir, tenemos razones para hacer algo: cuando es alguien quien nos manda, se pueden llamar órdenes, si los repetimos sin pausar, se convierten en costumbres, y cuando parece no hay motivos pero lo hago “porque me da la gana” se llama capricho.

  • Las órdenes motivan por miedo a las represalias.

Las costumbres motivan por la comodidad de seguir la rutina o del interés en no contrariar a los demás. Las dos tienen en común, que vienen de pura, se imponen sin nuestro permiso.

Los caprichos salen de dentro.

  • Pero a veces tenemos que inventar soluciones porque no bastan con las órdenes, costumbres o caprichos para resolver los problemas.

Cáp. III: Haz lo que quieras

  • Y las acciones no son buenas sólo por ser órdenes, costumbres o caprichos.

  • No hacemos adultos cuando somos capaces de inventar nuestra propia vida.

  • Nos hacemos adultos cuando somos capaces de inventar nuestra propia vida.

  • Viva de las cosas de las que se ocupa la ética, es del saber cuando algo es bueno. En el caso del ser humano eso es un problema, porque no sabemos para que sirven los seres humanos se les pide diferentes actitudes: Resignación, rebeldía, iniciativa, obediencia, generosidad, previsión de futuro.

  • En cuanto al ser humano, no hay un único reglamento para ser buen humano ni el hombre es instrumento para conseguir nada.

  • La conclusión de este capitulo es que en la puerta de la ética está escrita la consigna “haz lo que quieras”.

Cáp. IV: Date la buena vida

  • El asunto de la ética nos atañe a nosotros, como personas, como sujetos de acción, desde nuestra voluntad. Las preguntas debemos hacérnoslas a nosotros mismos, y sólo ahí encontraremos la respuesta.

  • Hay una paradoja en “Haz lo que quieras” porque es una orden, al mismo tiempo.

  • No podemos confundir la libertad con el capricho:”Haz lo que quieras “ con “Haz lo primero que te surja en gana”.

  • Tenemos que establecer prioridades en lo que queremos porque no todo tiene el mismo valor.

  • Si nos interesamos por la ética es porque nos gusta la buena vida humana, porque en eso consiste “hacer lo que uno quiera” relacionaremos con otros seres humanos, porque la buena vida humana entre seres humanos o de lo contrario puede que sea vida, pero no será ni buena ni humana.

  • Y el ser humano depende, en buena medida, de lo que más hacemos con los otros: porque nosotros no nacemos hechos y necesitamos de los demás para conseguirlo.

  • Somos humanos porque tenemos una base cultural fundamentada en el lenguaje, que nos permite comunicarnos, y que el mundo que nos rodea signifique algo para nosotros. Y ese lenguaje no es natural, lo aprendemos de nuestros semejantes. De ahí que cuando hablamos y escuchamos tratamos a los demás como personas. Esa relación ha de ser recíproca: yo con los demás y los demás conmigo.

  • Concluye el capítulo poniendo como ejemplo la película “ciudadano Kane”: Kane sacrifica la buena vida ( rodeado de afecto) por conseguir millones de cosas que no le servían para nada. Y muere murmurando “Rosebud” el nombre de un trineo que en su infancia significaba cariño.

Cáp. V: ¡Despierta baby!

  • Está claro que queremos darnos la buena vida, lo que no está tan claro es como queremos hacerlo.

  • Lo que sí sabemos es que la vida es siempre complejidad y casi siempre complicaciones.

  • Queremos tener siempre más, más dinero, más cosas...: Y lo que poseemos también nos posee, lo que tenemos muy agarrado nos agarra también a nosotros. Y el mayor problema surge cuando tratamos a las demás personas como cosas.

  • Las cosas se compran y se venden, se usan mientras sirven y luego se tiran, pero eso no se pude hacer con las personas.

  • No olvidemos que nadie puede dar lo que tiene, ni dar más de lo que es. Y nosotros al no ser cosas, necesitamos “cosas” que las cosas no tienen( un amigo,...)

  • El único mundo en el que se puede vivir bien, es en ese en el que nos tratamos los unos a los otros como personas, humanizándonos.

  • Lo que supuestamente hace feliz a una persona es dinero, poder, influencia, servidumbre, el respeto, el amor...

  • Una de las principales condiciones éticas para ser una persona es estar decidido a no vivir de cualquier modo, que no todo da igual.

Cáp. VI: Aparece Pepito Grillo

  • Para evitar ser imbécil en cualquier disciplina hay que prestar atención y esforzarse todo lo posible por aprender.

  • En ética se puede evitar la imbecilidad teniendo conciencia.

  • Y para tener conciencia, hace falta algo de cualidades innatas, un mínimo necesario (como es que te traten como humano), y después todo dependerá de la atención y el esfuerzo de cada uno.

  • Tener conciencia implica: -saber que todo no da igual, -fijarnos en si lo que hacemos es lo queremos, -e ir desarrollando el buen gusto moral,-ser responsables de nuestros actos.

  • Necesitamos para vivir bien lo que otros humanos pueden darnos, pero no se puede robar por la fuerza o los engaños. Y el respeto, la amistad, el amor, ni se pueden imponer.

  • Cuando actuamos mal y nos damos cuenta, aparecen los remordimientos, que vienen precisamente de la libertad: Sólo al ser libres podemos sentirnos culpables. Cuando logramos algo somos libres, para atribuirnos el mérito ; pero cuando nos equivocamos buscamos las excusas posibles y decidimos ser “esclavos de las circunstancias”.

  • Si tomamos en serio la libertad debemos ser responsables, consecuentes con lo que decimos y hacemos, y no dejarnos llevar por lo “irresistible” porque dejaríamos de ser libres.

  • Nadie ha vivido nunca en tiempos completamente favorables, a nadie se le regala la buena vida, necesitamos coraje, esfuerzo, de ahí me voy construyendo a mí mismo, mi proyecto como humano.

Cáp. VII: Ponte en su lugar

  • El ejemplo con el que ilustra este capítulo es Robinsón Crusoe y lo que implica encontrar una huella: ya no está sólo, hay al menos otro humano en la isla. Su misión ahora es sobrevivir pero con un semejante (amigo o enemigo).

  • Al encontrar la huella de Viernes los problemas que se le plantean son de tipo ético. Porque tiene que empezar a vivir humanamente, conviviendo con otro ser humano.

  • Eran semejantes porque hablaban (aunque no el mismo idioma). Su mundo estaba hecho de símbolos, eran capaces de valorar los comportamientos. Los dos suponían criterios para justificar lo que es aceptable y lo que es horroroso.

  • Y por eso resultaba peligrosa la compañía de otro ser humano, por ser inteligente. Y lo que no puedo es tratarlo como enemigo, si con cuidado, por si acaso.

  • A corto plazo a los demás como personas, intentaré ponerme en su lugar, comprenderle desde dentro. Es lo que hacemos cuando hablamos, porque quien ahora es “yo “ después es “tú”. También cuando tomo en serio sus derechos, a comprender lo que hace y lo que siente. Es en definitiva, tomarle en serio, considerarle real. Y eso no es ser fotocopia.

  • Evidentemente tenemos intereses propios, pero son relativos, al momento, a las circunstancias, pero no son exclusivos nuestros.

  • Da lo mismo que nadie puede ser libre por ti, tampoco puede ser justo por ti. Entiendo por justicia la habilidad y el esfuerzo que debemos hacer(si queremos vivir bien) por entender lo que nuestros semejantes pueden esperar de nosotros.

Cáp. VIII: Tanto gusto

  • Cuando se habla de “moral” es ochenta por ciento de la gente se refiere al sexo. Y aunque no debemos olvidar que tenemos cuerpo, y somos cuerpo, sin cuya satisfacción y bienestar no hay buena vida que valga, somos más que eso.

  • Una de las funciones del sexo es la procreación y eso conlleva obligaciones éticas, responsabilidad.

  • El ser humano es el único animal capaz de comer sin tener hambre, de beber sin tener sed, hablar sin tener de que hablar, y gozar del sexo sin la finalidad de procrear. Por eso hemos inventado la gastronomía, el erotismo, etc. Y cuando más se separa el sexo de la procreación más humano se hace.

  • Se ha rodeado de prejuicios de inmoralidad por miedo al placer, porque nos distrae, a veces más de la cuenta. Pero nada es malo por el hecho de que te de gusto hacerlo. Aunque los puritanos son de los que piensan que cuando uno vive bien tiene que pasarlo mal y cuando uno lo pasa mal es porque está viviendo bien.

  • Un buen tema a seguir es el “carpe diem”: aprovecha el momento. No para conseguir hoy todos los placeres, pero sí para disfrutar de todos los placeres de hoy. Se trata de usar los placeres controlándolos, no que nos controlen ellos a nosotros.

  • Cuando usas un placer enriqueces tu vida, y si abusas te empobrece.

  • Lo máximo que podemos obtener sea de lo que sea es alegría: en eso consiste la templanza. Hoy se suele sustituir por la abstinencia o la prohibición.

  • Por lo tanto no es malo gozar, no debe ser castigado, siempre y cuando no nos convirtamos en esclavos.

Cáp. IX: Elecciones generales

  • En este capitulo toca el tema de la democracia en la que todos somos políticos, porque somos quienes elegimos a los que nos representan. En una sociedad democrática se defiende la igualdad, no se permite que la gente sobresalga. Se nos permite con los políticos, criticarles, controlarles y cesarles cada cierto tiempo.

  • La relación que la ética guarda con la política es clara porque si la ética es el arte de elegir lo que más nos conviene y vivir lo mejor posible; el objetivo de la política es el de organizar lo mejor posible la convivencia social, de modo que podamos elegir lo que nos conviene.

  • También hay diferencias:

-La ética se ocupa de lo que uno hace con su libertad

-La política intenta coordinar de manera provechosa lo que muchos hacen con sus libertades.

-Lo importante en ética es querer bien

-En política interesan los resultados

  • El mejor sistema político tendrá que respetar la libetad , fomentar la justicia, garantizar la asistencia comunitaria a los que sufren, etc.

  • La democracia moderna ha intentado cumplir esas exigencias mínimas de la sociedad política: los derechos humanos(un catálogo de buenos propósitos más logros efectivos)

  • Rechaza el racismo, el nacionalismo, las ideologías fanáticas

A lo largo del libro da varias definiciones de ética:

  • La ética es cosa rara.

  • La ética es el arte de vivir.

  • La ética se ocupa propiamente de la libertad.

  • La ética nada tiene que ver con los castigos ni los premios repartidos por la autoridad.

  • Ética es la reflexión sobre por qué consideramos válidos los comportamientos y normas que aceptamos como válidos.

  • La ética no es más que el intento racional de averiguar como vivir mejor.

  • La ética intenta averiguar en qué consiste en el fondo, la buena vida que nos gustaría pegarnos.

  • La especialidad de la ética es como vivir bien la vida humana.

Conclusión:

El libro está dirigido a un adolescente, Amador, el hijo de Fernando Savater, y por extensión a todo aquel que quiera acercarse a su lectura, porque no pretende ser un libro de texto y, sin embargo, se entresacan muchas “lecciones” válidas para ética, lo más ilustrado es la forma de escribir: con ejemplos( de la literatura, la Biblia, el cine, etc.) en un lenguaje cotidiano, sencillo, para que cualquiera pueda entender.

Cierra cada capítulo con fragmentos de textos que sugieren ampliar la lectura de temas tratados en ese punto.

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