Ensayo

Teoría de la literatura. Géneros literarios. Ensayística. Ensayistas. Evolución histórica

  • Enviado por: Lorena
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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EL ENSAYO

1.- EL ENSAYO: ORÍGENES Y CARACTERIZACIÓN

Resulta difícil delimitar las características que definen al ensayo como género literario, ya que presenta similitudes con otras manifestaciones no sólo literarias, sino también científicas.

1.1.- EL NACIMIENTO DE UN NUEVO GÉNERO

El término ensayo procede de Montaigne, ya que así tituló sus célebres Essais (1580), en los que a lo largo de 94 capítulos muestra sus opiniones, reflexiones y puntos de vista sobre múltiples circunstancias y temas: viajes, libros, cuestiones políticas, etc. Esta palabra está tomada con la acepción de exploración, de sondeo.

1.2.- CARACTERÍSTICAS DEL ENSAYO

Dos de las características fundamentales que debe poseer este género son la precisión y la claridad, rasgos que comparte con otros textos de carácter expositivo y argumentativo. Aspectos más relevantes del género:

  • Carácter didáctico y divulgativo, la figura del lector no especializado adquiere singular relevancia, ya que condicionará la forma de exposición de las meditaciones y reflexiones del autor. Por esta razón, presenta una estructura diagonal.

  • La extensión es variable.

  • Poseen gran amplitud temática. La forma de tratamiento va desde el estudio rigurosos sobre un determinado tema, similar al tratado científico, hasta la exposición de temas concernientes a la vida cotidiana o informaciones de interés actual. En este caso, es habitual que el autor aporte ejemplos de su propia experiencia.

  • El desarrollo de asistemático. El ensayo no presenta una ordenación rigurosa y el pensamiento fluye sin un orden lineal. Los temas del ensayo no son presentados de una manera exhaustiva, puesto que no tiene carácter técnico. Su objetivo se centra en sugerir, en incitar al lector a la reflexión.

La estructura que presenta es abierta. El discurso suele progresar

mediante asociaciones de ideas y digresiones.

  • Es subjetivo, ya que, de una manera implícita o explícita, se reflejan las actitudes personales del autor, sus gustos o aversiones; es decir, presenta y enjuicia desde su perspectiva personal una cuestión determinada, hasta el punto que la opinión del autor constituye el elemento que da un sentido coherente y unitario a este tipo de escritos. Para ellos, se apoyan, a manudo, en los recursos argumentativos y dialécticos.

  • Suele presentar intencionalidad estética. En casi todos los textos ensayísticos existe una voluntad de estilo por parte del autor.

  • La exposición y la argumentación son las formas de elocución que más a menudo se utilizan.

1.3.- CLASIFICACIÓN Y RELACIÓN CON OTROS GÉNEROS

Existen dos formas de clasificación según el criterio que se aplique:

  • Clasificación según el contenido

  • Clasificación según el enfoque

  • Relaciones con otros géneros:

    • La novela. En la novela actual son muy comunes los fragmentos de tipo digresivo que tienen un carácter ensayístico. En ellos, el autor refleja sus opiniones y reflexiones sobre un tema.

    • La carta. Suele citarse al género epistolar como uno de los antecedentes del ensayo.

    • La autobiografía. En este género se presentan datos biográficos del autor tratados de una forma exhaustiva y con un predominio del discurso narrativo. Se diferencia en las notas personales y las anécdotas se diseminan de forma ocasional a lo largo del discurso, al tratarse de un recurso ejemplificativo y no de un motivo temático central.

    • El diario. Existen puntos en común con el ensayo, tales como el carácter reflexivo y meditativo, o la influencia de la circunstancia que provoca en el autor la creación del texto.

    • La prosa didáctica y científica. Ambas manifestaciones tienen un carácter didáctico.

    • En la prosa didáctica, el autor es un especialista en la materia y estructura su discurso de una forma exhaustiva, lógica, sistemática. En los textos ensayísticos, el autor no suele ser una autoridad científica, y aunque así fuera, no desarrollaría el contenido de un modo tan riguroso como en la prosa didáctica.

    • A la prosa didáctica suele acceder un lector especializado en la materia frente al lector común de los textos ensayísticos.

    • En la prosa didáctica se pretende transmitir informaciones y en los textos ensayísticos, sugerir ideas para que el lector reflexione.

    • Si en la prosa didáctica la forma está supeditada a la objetividad, en el ensayo hay una clara intención de estilo y, por tanto, un cuidado del aspecto estético.

    • 2.- EL ENSAYO EN EL SIGLO XVIII

      En los comienzos del siglo XVIII empieza a surgir el término ensayo, como un género literario cuya intención es el sondeo y la indagación sobre diversos temas.

      Una de las figuras más relevantes del ensayismo español durante el siglo XVIII sea el benedictino Fray Benito J. De Feijoo, quien puso todo su empeño en popularizar los adelantos culturales que se producían en el resto de Europa y en destruir los errores y supercherías, fruto de la ignorancia general, que aún se mantenían vigentes.

      Su objetivo era erradicar la superstición, eliminar las falsas creencias y desterrar el error común.

      Sus discursos se estructuran de forma dialéctica, dividiéndose en tres grandes ejes: experiencia, razón y autoridad.

      El estilo de Feijoo se caracteriza por la sencillez y la naturalidad, ya que su intención es más científica y docente.

      Ignacio de Luzán escribe una Poética en la que elabora un tratado teórico sobre la poesía. Caldaso introduce el espíritu crítico. La tendencia ensayística de Jovellanos es diferente, ya que se dedicó no sólo a comentar los defectos de la sociedad española, sino que intentó resolver de un modo práctico los problemas del momento, ya fueran de agricultura, de educación, de cultura y ocio o de política. En sus obras prima la intención didáctica, aunque su prosa sobria y elegante posee notables cualidades literarias.

      2.1.- EL ENSAYO EN EL SIGLO XIX

      Durante el siglo XIX son muchos los autores que se dedican al cultivo de textos de carácter crítico y polémico. Autores como Juan Valera, Clarín, Galdós o Emilia Pardo Bazán exponen sus puntos de vista sobre cuestiones de actualidad en periódicos y revistas de la época.

      Desde mediados de siglo se van creando las bases de una renovación ideológica de gran importancia, que alcanzará su cima con el Regeneracionismo. Es un movimiento de finalesdel siglo XIX, caracterizado por un espíritu de reformismo pequeñoburgués, que intenta reconstruir España.

      Los autores más importantes son:

      • Francisco Giner de los Ríos, fundador de la Institución Libre de Enseñanza, en la que puso en práctica las ideas sobre la necesidad de renovar el sistema educativo español.

      • Joaquín Costa. Su filosofía se sustenta en la regeneración por medio de la economía y la enseñanza.

      • Marcelino Menéndez y Pelayo, pretende integrar en sus obras lo nacional y lo europeo, la cultura católica tradicional y la moderna humanística.

      3.- EL ENSAYO EN LA GENERACIÓN DE 1898

      Con los autores de la Generación del 1898, el ensayo queda ya delimitado con la acepción moderna.

      Los temas más tratados por los autores pertenecientes a esta generación son: el problema de España y el sentido de la vida. En cuanto al tema de España, buscan un cambio en la consideración sobre el espíritu y el carácter español que se aleje de los tópicos.

      Como antecedente ideológico inmediato de este grupo generacional sobresale la figura de Ángel Ganivet (1865-1898), con una obra de pequeñas dimensiones, titulada Idearium español (1897), en la que pretende desentrañar la esencia de lo español. Propugna la necesidad de una renovación espiritual establecida sobre la tradición nacional. Se divide en tres partes: en la primera se describe el carácter español, señalando su espíritu senequista y su acerbado individualismo; en la segunda, se analiza la política de España, afirmando que la decadencia es producto de su anterior política de España, afirmando que la decadencia es producto de su anterior política expansionista; y en la tercera parte, se incide en el mayor defecto de España, la falta de voluntad. Por estas razones, Ganivet considera que, para salir del ostracismo, los españoles deberían aunar sus esfuerzos siendo fieles a las tradiciones y al espíritu individualista que los caracteriza.

      La figura más importante dentro de esta generación en lo que concierne al género ensayístico es Miguel de Unamuno (1864-1936). En él adquiere la máxima relevancia la corriente del autobiografismo, puesto que sus ensayos constituyen una verdadera confesión de su intimidad. Su obra abarca temas muy diversos (religiosos, políticos, artísticos, históricos, etc.) .Su personalidad fue enormemente compleja y llena de permanentes contradicciones. Sus dos grandes núcleos temáticos son el sentido de la vida y su hondísima preocupación por España.

      En la producción ensayística de Unamuno podemos establecer dos etapas: la primera, que abarcaría hasta 1905, se centra en le intento de europeizar España, la segunda, a partir de 1905, se estructura en torno a la idea de españolizar Europa.

      Entre sus obras destacan En Torno al Casticismo, en la que se expresa honda preocupación por el tema de España, y expone el concepto de la intrahistoria, mediante el cual opone la vida cotidiana del pueblo a la historiografía oficial con sus grandes fechas y nombres; Vida de Don Quijote y Sancho y La agonía del Cristianismo, Del Sentimiento Trágico de la Vida, donde se plantea la cuestión de la inmortalidad.

      Los rasgos más característicos de sus ensayos son: una estructura de aparente diálogo mediante preguntas y respuestas; la abundante presencia de metáforas, parábolas y paradojas; la frecuente utilización de admiraciones e interrogaciones retóricas; la búsqueda de un lenguaje preciso y antirretórico; la integración de la lengua popular y del valor connotativo de las palabras.

      Ramiro de Maetzu escribió muchos artículos periodísticos y libros de ensayo, entre los que destacan: Hacia otra España, Don Quijote, Don Juan y la Celestina y Defensa de la Hispanidad. Maetzu pasó de unas ideas progresistas en su juventud a un tradicionalismo recalcitrante en su madurez.

      Entre los géneros que cultivó José Martínez Ruiz, “Azorín” (1873-1967), el que desarrolló con más acierto fue el ensayístico con obras como: Los Pueblos, La Ruta de don Quijote, España, Castilla, Clásicos y modernos o Al Margen de los clásicos. En ellos pone de manifiesto su estilo personal, en el que la sencillez y la precisión son los objetivos básicos de su prosa.

      Los tres temas fundamentales que incluye en sus obras son: el tiempo y las meditaciones acerca de la fugacidad de las cosas, el paisaje de España, descrito con gran lirismo y emotividad; y la literatura, estudiada desde el particular análisis que hace de los clásicos.

      Pío Baroja (1872-1956), escritor caracterizado por su actitud negativa e irónica, su pesimismo radical, su escepticismo y el rechazo de los dogmas, criticó de forma constante la crueldad, la estulticia la maldad de la sociedad del momento. De carácter ensayístico son sus libros de memorias Juventud, Egolatría y Desde la Última vuelta del camino.

      Antonio Machado (1875-1939) sobresale como ensayista con su obra Juan de Mairena, donde expone sus ideas estética, religiosas y filosóficas. En 1975 se reunieron varios textos ensayísticos bajo el título de Los Complementarios.

      3.1.- EL NOVENCENTISMO. ORTEGA Y GASSET

      Durante los años previos a la guerra civil, el ensayo mantiene el esplendor alcanzado en etapas anteriores e, incluso, experimenta un aumento cuantitativo y cualitativo. Existen varios factores que inciden en esta situación: la existencia de revistas que canalizan este tipo de escritos y la voluntad de estilo propio, incluso en los textos meramente expositivos.

      Dado que los integrantes de este grupo -entre lo que sobresale Ortega y Gasset- considera que el intelectual ha de adoptar una postura comprometida con la sociedad, el ensayo se constituye en uno de los cauces óptimos para la transmisión ideológica.

      José Ortega y Gasset (1883-1955) es una de las figuras más relevantes de la filosofía y del pensamiento español del siglo XX. Con él, el ensayo alcanza en España su máxima expresión. Posee una sólida formación clásica.

      Dentro de su producción ensayística, cabe distinguir dos etapas: en la primera, hasta 1915, muestra una clara intención literaria en su estilo; en la segunda, presenta mayor contención en la forma. Sus obras: La España Invertebrada, La Rebelión de las Masas.

      3.2.- EL ENSAYO Y LA CRÍTICA EN LA GENERACIÓN DE 1927

      En ensayismo de carácter literario adquiere especial relevancia en la Generación de 1927, ya que casi todos los integrantes de este grupo colaboraron en diferentes revistas.

      Entre sus figuras sobresalen: Gerardo Diego, Crítica y Poesía. Luis Cernuda, Estudios sobre Poesía Española Contemporánea, Poesía y Literatura. Pedro Salinas, Literatura Española, Siglo XX, La Responsabilidad del Escritor y otros Ensayos, y El Defensor. Jorge Guillén, Lenguaje y poesía. Dámaso Alonso, Poesía Española, Poesía Arábigo Andaluza y Poesía Gongorina, y poetas Españoles Contemporáneos.

      Al mismo tiempo, en el período anterior a la guerra civil adquieren gran importancia tres revistas que sirven de vehículo del pensamiento de la época, y por tanto, del ensayismo:

      • La Revista de Occidente, fundada por Ortega y Gasset, tiene un marcado carácter europeísta.

      • Cruz y Raya, ahonda en diversas cuestiones de carácter nacional. Sus temas centrales son el arte, la política, la literatura y la religión.

      • La Gaceta Literaria, que presenta un marcado carácter informativo.

      3.3.- EL ENSAYO DESPUÉS DE LA GUERRA CIVIL

      Desde los años cincuenta, el ensayo ha derivado hacia unas formas que han difuminado aún más las características específicas del género. Este hecho se produce como consecuencia de la publicación de numerosos ensayos relacionados con muy diversos campos del conocimiento. Hemos de incluir dentro del género aquellas formas de pensamiento relacionadas con:

      • La Filosofía: X. Zubiri, Pedro Laín Entralgo, J. Luis López Aranguren, Julián Marías, María Zambrano, José Ferrater Mora.

      • La Historia y la Sociología: José Antonio Maravall. Julio Caro, Baroja, Enrique Tierno Galván, Tuñón de Lara, Amando de Miguel, etc.

      • La crítica y la historia literaria: Joaquín Entrambasaguas, Rafael Lapesa, Guillermo Díaz-Plaja. Martín de Riquer, Alonso Zamora Vicente, E. Alarcos Llorach, Lázaro Carreter, Carlos Bousoño...

      • La Historia del Arte, la Medicina, la Psicología, etc.

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