El sector secundario

Economía. Delimitación e importancia cualitativa española. Características estructurales. Transformación del sector

  • Enviado por: Zira
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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TEMA 9. EL SECTOR SECUNDARIO.

9.1. DELIMITACION E IMPORTANCIA CUALITATIVA EN ESPAÑA.

El sector secundario engloba un conjunto de actividades con el fin de la obtención de bienes materiales a partir de la transformación de la materia prima.

Dentro del sector secundario o industrial se distingue por su naturaleza, 4 grupos:

  • Industrias extractivas

  • Industrias manufactureras.

  • Industrias energéticas extractivas o transformadoras.

  • Construcciones.

  • El sector industrial es considerado como el motor del desarrollo económico de un país. Las razones de esto son varias: elevada productividad, alto ritmo de crédito y tiene la capacidad para amaestrar a otros sectores.

    La clasificación del sector industrial o manufacturero, debido a que constituyen un conjunto poco homogéneo de actividades y mercados, se realiza según dos criterios:

  • Según el consumo aparente en los países de la OCDE. Permite distinguir: industrias de demanda fuerte, media y débil. Cuanta mayor proporción de industrias de demanda fuerte tenga un país, mayor potenciadotes tendrá de crecimiento en el mismo.

  • Según el nivel tecnológico. Será alta, media y baja. Esta clasificación indica las posibilidades de aumentar la productividad por medio de la innovación, capacidad de crecimiento de la producción.

  • Ambas clasificaciones tienen puntos de contacto, de manera que las ramas de alto nivel tecnológico, suelen corresponderse con los mercados en expansión.

    IMPORTANCIA CUANTITATIVA Y COMPOSICIÓN DEL SECTOR SECUNDARIO EN ESPAÑA.

    Las circunstancias del sector industrial español, han estado condicionadas por el retraso histórico con que se inicio y desarrollo el proceso de industrialización.

    Este retraso aun se dejaba notar en los años 50, pero a partir de la mitad del siglo XX, experimento una gran transformación que lo llevo a la modernización y apertura al exterior.

    Con respecto a la importancia cuantitativa y composición podemos decir que el sector industrial representa en la actualidad el 33% del PIB, aunq con tendencia a la baja. Aun q si este sector en la economía española es inferior al de las economías más potentes de la UE.

    La composición industrial por subsectores muestra que la industria representa el 58% del PIB, frente al 17% del subsector energético y el 25% del de la construcción. Desde una perspectiva dinámica se aprecia cierta bajada de importancia de la industria a favor del subsector energético en cuanto su contribución en el PIB, sin embargo el subsector energético ha perdido peso en el empleo total. En cuanto a la construcción acentúa su peso relativo en épocas de expansión y baja en etapas de crisis.

    9.2. CARACTERÍSTICAS ESTRUCTURALES DEL SECTOR SECUNDARIO ESPAÑOL.

    • La industria española se ha desarrollado con dependencia del exterior, en cuanto a energía, por carencia de reservas de hidrocarburos, tecnología, capital financiero y de otras materias primas.

    • Con respecto a la especialización productiva se puede decir que más de la mitad del UA, procede de subsectores de demanda débil e intensidad tecnológica baja, el 21.2% corresponde a productos alimenticios y tabaco.

    Se destaca España en la UE por el escaso desarrollo de las ramas de la demanda fuerte con alto nivel tecnológico.

    En general estos sectores tienden a ganar importancia en el VA industrial, pero a un ritmo insuficiente para permitir la convergencia de la estructura industrial española con la UE.

    • El tamaño es un factor que condiciona la competitividad de la empresa industrial, es importante tb para la empresa enfrentarse a la diversificación de innovaciones tecnológicas o accesos a mercados exteriores. Tb las pequeñas y medianas empresas gozan de mayor flexibilidad y capacidad de adaptación al entorno.

    La medición del tamaño es complicada según la variable que se considere: nº de trabajadores, VA generado, volumen de ventas o producción. El criterio que se utiliza con mayor frecuencia es según el nº de empleados.

    Tradicionalmente España se ha caracterizado por empresas de pequeña dimensión. En la actualidad el 80% son PYMES en comparación con el conjunto de la UE que representan un 66%. La tendencia en las ultimas décadas es hacia la disminución de medianas y grandes empresas.

    En cuanto a las grandes industrias dependen de los grandes grupos financieros internacionales o son filiales de multinacionales.

    • Un indicador básico para medir la competitividad de la empresa industrial es el saldo comercial. El saldo comercial de productos industriales de intensidad tecnológica media-baja mantienen un saldo positivo.

    El factor que determina decisivamente la competitividad es la productividad, siendo la de las industrias españolas bajas y por tanto existe un gran desfase con la UE. La productividad española se situó en 1997 en un 78% de la media de la UE, aunq las expectativas son de mejora.

    9.3. TRANSFORMACIÓN DEL SECTOR.

    • En 1939 en España se adoptó una política autárquica orientada al autoabastecimiento, cuyos objetivos eran: desencadenar un proceso de industrialización sustitutivo de importaciones y rescatar a la industria de su secular atraso.

    El Estado intento incentivar el sector industrial en 2 direcciones:

    • Promoción del sector industrial en el sector privado a través de leyes que demostraban el proteccionismo e intervensionismo del Estado, en cuanto a las regulaciones en el sector publico y ordenación del sector.

    • Se impulsó la industria con la creación en 1941 del INI (Instituto Nacional de Industria) a través del cual el Estado gestiona su participación en múltiples empresas industriales.

    El resultado de la etapa autárquica sobre la industria española se caracterizo por:

    • Orientación al mercado interior de la industria, solo se produce para los españoles.

    • Especialización en producción de bajo contenido tecnológico, intensiva en mano de obra y poco competitiva a nivel internacional.

    El escaso poder adquisitivo español limitaba el crecimiento de la producción y ocasionaba una falta de dimensión en la planta económica. Por otro lado tb quedaba frenado el crecimiento industrial por las dificultades de financiación exterior.

      • En la etapa desarrollista, con el Plan de Estabilización de 1959 se impulsó la liberalización y la apertura exterior de la economía española, tanto en las relaciones comerciales como en los movimientos de capital.

    Desde este momento se produjeron grandes cambios en la economía española y con ello un crecimiento excepcional de la producción industrial.

    Esto fue posible a un fuerte proceso de capitalización que contribuyo a modernizar la industria española. En la modernización fue fundamental la asimilación de tecnología de países industrializados y la entrada de capital extranjero.

    Esta expansión fue impulsada por el fuerte aumento de la demanda interior, motivada por el cambio en las pautas de consumo y el aumento del nivel de vida y de las exportaciones. De todas formas problemas crónicos, que no se resolvían como:

    - La dimensión inadecuada(emp. Grandes no útiles), la dependencia tecnológica respecto al exterior y la especialización poco favorable (las emp. Fabricaban productos poco competitivos, hubo una época en la que estas tenían que fabricar de todo).

      • La crisis de los años 70 provocada por el aumento exagerado del precio del petróleo llegó a España con retraso pero con mayor intensidad que en el resto de Europa, motivado por las características de la economía en el proceso de transición.

    La crisis se manifestó en la industria española de la siguiente forma: a la elevación de los precios de la energía se unió un rápido aumento de los salarios, permitido para evitar mayores conflictos sociales y la caída de las inversiones.

    Las costes de producción, tanto energéticos como laborales, crecieron rápidamente mientras que bajaba la demanda interna por la disminución de las rentas reales. Las empresas tuvieron que reaccionar ante todo esto, se produjo una disminución de la demanda, de la inversión, la producción y el empleo.

    Ante la crisis del mercado interior la salida fue la búsqueda de mercados exteriores. Esta apertura fue dificultada por la contracción de la demanda mundial, el aumento de la competencia y la irrupción de nuevos competidores de los NPI (Nuevos países Industrializados, surge el crecimiento de los países asiáticos con mano de obra muy barata).

    A pesar de estos obstáculos crecieron las exportaciones españolas, en el periodo 1976-80, la producción industrial creció el 2`5%, elevado crecimiento en comparación con otros países industrializados. No obstante entre 1981-85 la producción industrial disminuyo en un 0`3%, por que el aumento de las exportaciones no fue suficiente para compensar la contracción del mercado interno.

      • Reconversión industrial. Ante la situación de crisis la industria se veía obligada a adaptarse a la nueva situación. Era necesario plantearse la reconversión industrial cuyos objetivos eran la adaptación de los procesos productivos a os cambios tecnológicos. Modificar los productos para adaptarlos a las nuevas exigencias de los consumidores, e introducirle características diferenciadoras que lo hicieran más competitivos. Reducir los costes laborales (no en cuanto a la bajada del salario, sino a la bajada del nº de empleados). Eliminar los excesos de capacidad de determinadas industrias, adaptar a las grandes empresas a los mercados. Algunas de estas medidas llevan consigo el aumento de las tasas de desempleo.

    Los procesos de reestructuración fueron impulsados y apoyados por el sector publico a través de políticas de reconversión en 1981 y mas tarde en 1984 con la Ley para la reconversión industrial y la reindustrialización.

    Con este soporte legal, la administración con las asociaciones empresariales y las organizaciones sindicales, diseñó planes sectoriales de reconversión, en ellos se incluían ayudas de carácter financiero, fiscal y laboral (esto facilito el despido de muchos empleados). Se aprobaran planes de reconversión para II sectores (algunos quedaron fuera): construcción naval, acero, forja pesada, aceros especiales, siderurgia integral, electrodomésticos de línea blanca, componentes electrónicos, equipos eléctricos de automóviles, semitransformados de cobre, textil y calzado.

      • Al evaluar los resultados de la reconversión industrial se encuentran aspectos positivos y negativos.

    Positivos:

    • Moderación del aumento salarial.

    • Incorporación de mejoras técnicas.

    • Se ajusta la capacidad de los sectores en crisis.

    • Saneamiento financiero de las empresas industriales.

    Negativos:

    • Disminución del empleo, un 20% en empresas industriales.

    • No se restableció definitivamente la competitividad de las empresas en crisis, la adaptación de ciertas empresas no fue total.

    • No se dio salida a las áreas geográficas mas afectadas.

    • Las políticas de reconversión fueron insuficientes.

    • Hubo subsectores que se quedaron fuera de las medidas adoptadas.

      • La Industria Española en Europa. En 1986 España entró en la UE, en una etapa de expansión económica, impulsada por la situación internacional, la crisis había quedado atrás.

    El impacto de la adhesión.

    Los especialistas de incorporación valoran la inversión tanto de empresas españolas como extranjeras. La industria española trataba de modernizarse mientras que el capital extranjero veía un atractivo en las empresas españolas industriales. El aumento de la inversión se reflejo en la renovación de equipos productivos y la incorporación de tecnologías avanzadas. El esfuerzo lo realizan las empresas españolas y el capital fue extranjero.

    La incorporación a la Comunidad Europea suponía una ampliación de mercados con poder adquisitivo alto y la intensificación de la competencia del mercado interior. La empresa española tendría que adaptarse a esta nueva situación que se produce en un entorno competitivo.

    Aumentaran tanto las importaciones como las exportaciones, pero el aumento de los importaciones fue mayor por lo que se produjo un deterioro del saldo comercial, por la insuficiente competitividad de la empresa española.

    Las etapas por las que atraviesa la industria española desde la adhesión a la CEE son:

  • 1986-90. Periodo de expansión.

  • 1990-95. Recensión con fuerte destrucción de empleo industrial, ya que la industria era muy sensible al ciclo económico. Se produjo una bajada de la demanda y los costes laborales no se adaptaran a la situación por lo que los beneficios empresariales bajan. Ante esto las empresas quisieron aumentar la productividad y ajustar sus plantillas.

  • 1995-... Recuperación. Se dio paso a una etapa de crecimiento de la producción industrial.

  • INNOVACIÓN TECNOLÓGICA Y ESFUERZO EN INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO.

    En España se esta produciendo una revolución tecnológica, en algunos subsectores industriales, lo que hace que la empresa tenga que adaptarse continuamente al entorno competitivo.

    De todas formas la inversión en I+D en España es inferior a la de los países desarrollados. La intensidad del I+D, medida por I+D/PIB, en España es de un 0`9% mientras que la media en la UE es de 1`8%.

    LIBERALIZACION COMERCIAL Y LA INTENSIFICACIÓN DE LA COMPETENCIA.

    La progresiva liberalización comercial supone el aumento de la competitividad en los mercados industriales. El sector agrario y los servicios están mas protegidos frente a la competencia exterior, por lo que los precios de los servicios crecen más rapidamente que los industriales. Esto perjudica a la industria, ya que esta cada vez demandan más servicios intermedios que contratan en el mercado.

    La actual etapa de globalización económica sitúa a las empresas industriales en un entorno cada vez mas competitivo, que les obliga a vigilar continuamente los parámetros de su competitividad para mejorar el atractivo del producto.

    Ante esta situación se esta produciendo un proceso de descolonización industrial, es decir, se transfiere una actividad industrial desde el país donde en un principio se desarrollaba a otro con el fin de bajar los costes de producción.

    LA INVERSIÓN DIRECTA EXTERIOR Y LA INTERNACIONALIZACION.

    La internacionalización se manifiesta, entre otras cosas, en el aumento de la inversión directa en el interior.

    La industria española participa en este proceso tanto en lo que se refiere a penetración de multinacionales extranjeras, en especial de otros países de la UE, como por el aumento de inversiones españolas en el extranjero, básicamente en Hispanoamérica y la UE.

    La IDE ha tenido efectos positivos en cuanto a la incorporación de nuevas tecnologías y ha actuado como vía de financiación para la economía española.

    La industria española ha participado del proceso de internalizacion pero de forma asimétrica ya que la recepción de inversiones ha sido muy superior a su inversión en el exterior.

    PRIVATIZACION EN EL SECTOR INDUSTRIAL.

    La empresa publica industrial se ha visto afectada por el cambio e papel del Estado en la economía. Por lo que esta a partir de la incorporación de España a la UE ha experimentado una reforma enfocada en 2 direcciones: la reestructuración y la privatización.

    La estructuración se encaminó a la desaparición del INI y el INH.

    El proceso de privatización afecta a todas las empresas publicas, cualquiera que sea el sector en el que operen.