El político y el científico; Max Weber

Ciencia Política y Sociología del siglo XIX y XX. Ciencias Sociales. El Príncipe. Nicolas Maquiavelo. Pensamiento Político. Espiritualismo. Razón. Sentimiento

  • Enviado por: Aldo Angel Casillas Méndez
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 25 páginas

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INTRODUCCIÓN A LA CIENCIA POLÍTICA.

- “EL POLÍTICO Y EL CIENTÍFICO” -

MAX WEBER

EL POLÍTICO Y EL CIENTÍFICO.

Lo que se entiende por política es muy amplio ya que abarca cualquier género de toda índole de actividades directrices autónomas. El habla de diversas divisas bancarias, de la política que rige en un sindicato en huelga; así mismo puede aplicarse a la modalidad educativa de un país o de una población determinada, a las directivas de una comunidad y hasta la habilidad que emplea una mujer sagaz para manejar a su esposo. En la actualidad se entenderá como política a la dirección o la influencia sobre la trayectoria de una entidad política, esto es, en nuestros tiempos el Estado.

El Estado se le define de muchas formas cabe decir que Weber lo define sociológicamente con relación a un medio determinado que el posee, como toda entidad política: la violencia física, por ejemplo Trotsky dijo: “Todo Estado se funde en la violencia”

El dice que en las sociedades no se toma en cuenta el ambiente del ímpetu ya habría prescrito el concepto de Estado y habría dado marcha a lo que llamamos desorden. La violencia no es lo único que utiliza el Estado pero si algo especifico, ejemplos de esto se tienen desde la principal forma de gobierno que es la familia ya que en esa institución se realiza la violencia como un modo de control, incluso viéndolo como algo muy normal.

El Estado se vuelve regulador ya que controla la violencia física en los grupos sociales que se relacionen, este puede utilizar a la violencia como algo explicito en su forma de ser.

Él vuelve a retocar como Maquiavelo la lucha de poder, por supuesto Weber dice que el hombre que hace política quiere tener poder, para fines propios o simplemente para ser alabado del sentimiento del prestigio que él concede, es decir el poder por el mismo poder.

Sin duda, podríamos decir que el dilema del político de Weber proviene de dos filósofos griegos: Aristóteles que decía que la mayor virtud de un político era la prudencia, y la pasión, venida de Platón.

El Estado dice Weber que es una relación de poder de hombres entre los mismo hombres, al querer decir esto el que tiene el poder es el que domina a los individuos, este se socorre por el poder que le da estar al mando del Estado. Para poder seguir existiendo tiene que imponer su autoridad ante los dominados

La legitimidad del eterno ayer, de la costumbre consagrada por su inmemorial validez y por el respeto de los hombres hacia esta , la autoridad de la gracia personal y extraordinaria, una legitimidad basada en la legalidad en la orientación hacia la obediencia a las obligaciones legalmente establecidas. En la realidad la obediencia de los súbditos esta condicionada por el temor y por los más diversos intereses.

Habla sobre los caudillos que han surgido en todas las civilizaciones y las épocas de nuestro mundo, habla de caudillos conformados como magos o profetas, esto de un lado. Y el príncipe o guerrero de la otra.

Surge en la figura demagogo libre aparecido en el terreno del Estado -Ciudad y más tarde en la del jefe de partido en un régimen parlamentario.

Weber trata de inmiscuirnos en que debe de tener un político el quería que el político tuviera cualidades innatas y que fuera un modelo para los demás, el propuso un deber ser para que lo imitaran los que tenían vocación de querer ser políticos.

Habla sobre un político que es hecho por vocación este llega al poder por los medios auxiliares de que se deleitan los políticos, este dirige el Estado para que todos los que estén en él sean portadores de la obediencia y determina los medios para hacer que estos le obedezcan, estos políticos buscan esencialmente dos cosas: la recompensa material y el honor social.

Para mantener dominado por la fuerza se requiere de beneficios materiales externos, las organizaciones estatales se clasifican en dos categorías, la cuadrilla humana con cuya obediencia ha de contar el efectivo del poder y el cuadro administrativo.

El desarrollo del Estado comienza cuando el que lo dirige inicia una expropiación de las propiedades y medios privados, con esto quedan los funcionarios sin dinero que gastar o edificios, recursos, instrumentos o maquinas de guerra que utilizan. El Estado moderno se desliga del cuadro administrativo y los medios materiales de la administración.

El Estado se vuelve acaparador de la dominación en cierto territorio ya que utiliza la violencia legítima como medio de control, y sustituye a todos los que gobernaban antes con jerarquías supremas que le guardan a él respecto y obediencia.

Los príncipes que se colocan a base de las luchas de los dirigentes y que ven a esto como su forma de ganarse la vida y algo ideal son unos “políticos profesionales”.

Los políticos ocasionales son aquellos a los que se les da la opción de elegir a su gobernante y de un modo democrático lo hacen, estos aclaman o desaprueban en una reunión, es decir se hace la política, haciendo un discurso político al manifestar nuestra inconformidad o nuestra conformidad.

Políticos semiprofesionales son todos aquellos a los que las asociaciones políticas solo le sirven para desempeñarse en actividades por necesidad. Estos también pueden ser los del parlamento ya que solo en su cámara hacen política.

Los políticos por estamentos son los que posees la capacidad de erigirse a través de medios propios ya se con armas de guerra o políticas, o con poderes señoriales ya que estos reciben beneficios y solo desarrollaban una actividad política cuando se lo exigían expresamente el señor o sus iguales.

A los políticos no les funcionaba mucho el que tuvieran a estos auxiliares sino que querían unos profesionales en la política que lo auxiliaran y que le debieran obediencia.

Hay dos formas de hacer política profesional, viviendo de ella o quien vive para ella y de esto hace su modo de vivir y goza simplemente con el ejercicio de sus facultades políticas o siente que hacia hace algo de su vida. Tiene que tener un patrimonio o una situación privada que le proporcione entradas suficientes.

 Ni el séquito de los príncipes guerreros ni el de los héroes revolucionarios se preocupan para nada de las condiciones de la economía normal, viven del botín, el robo, las confiscaciones, las contribuciones, o imponiendo el uso forzoso de medios de pago carentes de valor.

Este debe vivir a penas de lo que hace y no beneficiarse propiamente de lo que piensa ni de las decisiones que tome. Ni el obrero ni el empresario son libres en este sentido; se libera en cambio, con mucha mayor facilidad el abogado.

El grupo político dominante se intentara beneficiar de lo que hace a través de la política un beneficio un tanto económico y nunca ha existido un grupo que no lo haya echo. Pero esto no quiere decir que todos los políticos solo atenderán sus necesidades de ellos sino que también hay de otros.

La política puede ser honoraria y ser mandada por sujetos independientes, pero si la dirección es flexible a sujetos que no tienen patrimonio deben ser remuneradas. Antes los príncipes, conquistadores o jefes de partidos dominantes premiaban a sus seguidores fueron tierras o feudos, con la aparición de la moneda se dieron remuneraciones especiales.

También se daban cargos políticos como premios, con esto se hizo una burocratización en el Estado y ya que estos cargos aseguraban un bienestrar en la vida o en una parte de la vida, esto se veía más seguido en los partidos que se veía como un modo de asegurar los cargos.

Pero con la evolución del funcionario moderno se opone a esta corriente ya que se va convirtiendo en un conjunto de trabajadores intelectuales muy profesionales por tener una ardua preparación, esta evolución es impulsa por necesidades técnicas de la administración.

Con el funcionario profesional se componen los políticos dirigentes, dando con esto una reestructuración de la sociedad.

A fin de entender en que estriba al respecto la particularidad alemana, creo necesario establecer una confrontación, recordando previamente las circunstancias que prevalecen en Estados Unidos de América del Norte, país entre el cual y el nuestro existen más diferencias por lo que se refiere más a esas cuestiones. Al aspirante, después de haberse puesto en comunicación con el titular de la especialidad y de que éste le haya concedido su anuencia, se le califica en su obra original y se le somete a examen en determinada universidad.

La carrera académica en América del Norte se inicia de ordinario con el nombramiento de “assistanst”. Naturalmente existen semejanzas con lo que suele ocurrir en nuestros grandes institutos de Medicina y de Ciencias, en los cuales solo un número reducido de concurrentes, y a menudo muy tarde, se deciden a la habilitación como “Privatdozent”. La diferencia consiste en que, en la práctica, la carrera científica esta cimentada definitivamente sobre supuestos plutocráticos, ya que tratándose de un científico joven que carecen de bienes de fortuna, resulta muy expuesto, correr los riesgos del profesorado académico, toda vez que le será forzoso sostener con sus propios medios durante varios años, sin que le asista la seguridad de que al cabo de ellos pueda lograr un puesto que le permita vivir de él.

Entre nuestro método y el norteamericano existe todavía una diferencia más. Por lo regular Privatdozent alemán tiene que dedicarse menos de lo que quisiera a explicar los temas de clases. De hecho esta facultado a desarrollar cualquier tema de su especialidad; sin embrago, así lo hiciese, ello se conceptuaría como inaudita falta de consideración respecto de los Dozenten con mayor antigüedad.

Es un hecho que la vida universitaria se americaniza cada vez más al igual que nuestra existencia en los más importantes aspectos, y he llegado al convencimiento de que al correr del tiempo tal evolución habrá de afectar a disciplinas como aquellas en que, a semejanza de lo que ocurre en gran parte con la mía, el propio artesano es el dueño de los medios de trabajo (en principio de la biblioteca) así como anteriormente era el amo de su taller.

Los estadounidenses han acuñado ya expresiones técnicas en el plano de la sociología, para señalar a estos ejemplares personajes. El modo como funcionan nuestras universidades, en especial la de menos amplitud, es una lucha obstinada por reunir el mayor número de estudiantes en una competencia que raya en lo irrisorio.

Volviendo al punto de partida, el arte de enseñar es, como quiera que sea, un don personal del todo independiente de la calidad científica de un sabio. Ahora bien a no dudar, lo que ustedes esperaban de mí era algo distinto. Hoy en día, el Estado íntimo de esta vocación se ve condicionado antes que nada, por el hecho de que la ciencia se encuentre en un estadio de especialización nunca antes conocido y del que no habrá de salir jamás.

En el campo de la ciencia, es evidente que aparece despojado de “personalidad” quien se presenta en escena en el papel de “empresario” de la causa que pretende servir, aunque intente legitimarla por medio de una supuesta “vivencia”. Esta actitud viene a ser el común denominador espiritual del científico y del artista; pero a pesar de la homologación de estas condiciones previas, comunes al trabajo nuestro como al del esteta, el trabajo científico está sujeto a una finalidad distintiva que lo separa profundamente del trabajo artístico.

Como sea que la ciencia, en lo presente, es una “vocación” llevada a efecto mediante las especializaciones puestas al servicio de la toma de conciencia de cada uno de nosotros, y del conocimiento basado en determinado enlaces fácticos, constituye en testimonio de nuestra memoria histórica, al cual no podemos dejar de lado si pretendemos mantener para con nosotros.

En cuanto nos decidimos a encontrar por la fuerza una concepción artística monumental, llegamos frente a uno de tantos deplorables monumentos, que no son más que desatinos, surgidos en las dos últimas décadas.

Al final concluye Weber dándonos a entender que nosotros mismo debemos de formar nuestro conocimiento y que nosotros debemos de conocer a nuestros demonios que atañen en nuestra cabeza.

CONCLUSIONES:

Estos dos discursos de Max están encaminados a observar las diferencias entre la vocación del político y el deber del científico. Y se podría describir a éste como un político frustrado y un científico insatisfecho de sí mismo y de su objeto.

Max Weber propone un ideal de político que tenga características especiales en nuestra sociedad mexicana hasta cierto punto se podría aplicar ese esquema ya que se agarra a el general Lázaro Cárdenas como un ideal de político el cual brindaba al pueblo todo lo que este le mandaba y lo defendía de los extranjeros, esto al expropiar el petróleo, dan con esto un agrado que siguen los políticos de carrera del país, la mayoría del vulgo en México piensa que el político debería de tener cierta pasión para desempeñar su cargo, responsabilidad para con sus seguidores y ser mesurado en sus actos. Los subrayados son las tres virtudes que proponía el magnifico Weber como las virtudes principales de un político.

Algo que me parece impresionante es que a pesar de que este autor es de siglos anteriores se siguen viendo los mismos roles políticos y relaciones de poder que se tienen entre los hombres; quizá sea que nuestra sociedad en vez de evolucionar ha ido retorciendo y volviendo un tanto más pasional y más sucia, esto refiriendo a como se manejan las guerras políticas, por ejemplo con Carlos Ahumada que hizo videos para desprestigiar al López Obrador que hasta cierto punto se ha visto como el ideal de político en la actualidad.

En nuestro país es muy común que los cargos políticos se vean ocupados por favores políticos; es decir que se les agradece el apoyo en campaña, por ejemplo los amigos de Fox, en la revista proceso leí un reportaje sobre una empresa que provee los servicios de alimentos y estancias presidenciales, que dieron dinero y prestaron su salón de la colonia condesa para la campaña política de Vicente Fox Quezada.

También se tiene al gran rufián del país el tan desprestigiado político Carlos Salinas de Gortari el cual vendió paraestatales a sus amigos como Carlos Slim. Además quizás Salinas era el clásico gobernador carismático en su tiempo el cual tenía cierta mesura al manejarse con otros gobernantes, no como el caso de Cuba y Fidel Castro, con nuestro gobernante del ejecutivo que no tiene una buena mesura ante los gobernantes extranjeros, cabe decir en este punto que quizá Fox sirve solo de instrumento a los deseos de George Bush.

Nosotros al hacer política, al votar ante un gobernante, legislador, presidente, etc., somos políticos ocasionales, aunque en estos tiempos hay políticos que solo sirven para sus intereses propios como el niño verde que aceptaba sobornos para destruir un ecosistema y poner un hotel, y con eso de la bandera del verde ecologista pues ya no se le cree a nadie, ya que en nuestra sociedad no se respetan leyes y solo se vive al día sin vivir para ser mejores.

Yo situó a George Bush como un gobernante que se mantiene en el poder porque tiene recursos para hacer guerras y así sostener su economía capitalista.

Otro político de vocación es quizá Fidel Castro porque se ha mantenido en el poder durante décadas, sabiendo con esto que ha tenido los medios necesarios y correctos con su pueblo para mantenerlo en la sumisión total y así tener una recompensa material y un honor social.

Quizá en nuestro país nunca veamos políticos ideales como los que decía Weber y, un poco más Maquiavélicos en sus estrategias para mantenerse en el poder con discursos políticos.

El también habla sobre como hay diferencias entre los sistemas educativos de Estados Unidos de América y Alemania, dice que muchos de los maestros en Alemania tienen que mantenerse durante mucho tiempo con su propio dinero para que en un momento dado les den ciertos privilegios ante los demás, mientras que en los Estados Unidos de América se les mantiene como suplentes con cierto salarió durante años hasta que se vuelvan docentes privados.

Pero el expansionismo estadounidense se veía desde que escribía Max Weber, hasta nuestros tiempos se sigue viendo de un modo muy provechoso ante las demás naciones.

En este libro se ve una utopía en un sistema político y quizás nuestra involución nos lleve a nuestra propia perdición y a estancarnos en un sistema retrograda.

INTRODUCCIÓN A LA CIENCIA POLÍTICA.

EL PRINCIPE - NICOLAS MAQUIAVELO.

INTRODUCCIÓN.

Acorde a la etapa crucial en la que el orbe se encuentra inmerso, y un conflicto bélico lleno de atropellos, poder e intereses económicos emerge una personalidad poderosa, enigmática y para muchos inmoral, que se adelanta en sus ideas políticas a su época, como muchos de los grandes genios incomprendidos y posteriormente justificado y homenajeado, un hombre quién nunca ocultó su pensamiento ni por nada ni ante nadie, escritor fecundo, su obra vasta y fructífera en política e historia, supera definitivamente la crónica medieval para fundar la historiografía moderna.

El 3 de mayo de 1469 nace en Florencia Niccolò Machiavelli, siendo su familia una de las más prominentes de la ciudad, había venido a menos hasta el punto de ser declarado insolventes, no se conocen datos relevantes acerca de su infancia y juventud, sino hasta que incursiona en la vida política de la ciudad.

Con un gran sentido de responsabilidad y amor por su patria, administró con gran honradez los caudalosos fondos que pasaron por sus manos en al encomienda de diversas comisiones hechas por la república.

A la edad de 29 años y a pesar de su juventud es nombrado Secretario de la Segunda Cancillería florentina en 1498, y a los dos años realizará una tarea importante al visitar al rey Luis XII de Francia. Después de dos años contraerá matrimonio con Marietta Corsinini, y ocupará el cargo de Secretario de Relaciones Exteriores, convirtiéndose en el más activo de los diplomáticos.

Posteriormente y con una vida política muy constante, y al ser expulsados los Médicis, Maquiavelo aspira a recuperar su cargo de Secretario de la ciudad, no lo consigue por sus vínculos con los Médici, decepcionado cae enfermo y muere en 1527 en Florencia.

En su misma ciudad natal reposan los restos mortales en la iglesia de Santa Croce, entre los mausoleos de Galileo, Miguel Ángel y Dante Aligheri. Cuatro nombres que, como anota Louis de Villefosse, bastarían si solos para justificar el dicho de Renan: “Después de Atenas, ninguna ciudad ha contribuido tanto como Florencia en la Promoción del Espíritu humano”

1.- AROCENA, L. El maquiavelismo de Maquiavelo. P 6

EL PRINCIPE.

Dentro de un primer contexto, se presenta una reflexión clara y específica acerca de las dominaciones que se presentan y que antaño perduraron, hace alusión a las repúblicas o principados que a su vez pueden ser hereditarios o nuevos.

Un principado hereditario a su manera de ver las cosas es más sencillo e conservar ya que el pueblo está habituado a tener un orden de está índole, el príncipe detentara el poder si no realiza cambios radicales y sustanciales en la manera de gobernar , básicamente en sus leyes y costumbres.

Empero los problemas se suscitan cuando hay un principado nuevo, porque los hombres tratan de mejorar sus condiciones de vida y cambian al gobernante por medio de las armas y aunque después se percaten de que su decisión es errónea en daño ya está hecho, aquí se presenta un antagonismo entre el príncipe que tata de mantenerse en el poder y los súbditos tratan de derrocarlos, si lo transportamos a un tenor actual la situación mencionada se presenta en varios países Sudamericanos tal es el caso de Venezuela y anteriormente Argentina, sumidos en una crisis política a raíz de este antagonismo.

Dentro de los nuevos principados los que son conquistados y poseen la misma lengua o de al misma entidad son más sencillos de dominarlos, con una aclaración de respetar sus leyes y costumbres, de lo contrario vendrá descontento, ya que los hombres tienen arraigadas o tal vez por imposición manipulada sus tradiciones que les dan personalidad e identifican frente a los demás.

Sin embargo nuevas estrategias se requieren adoptar cuando la provincia tiene idioma diverso o pertenezca a otra entidad, en este caso el príncipe requiere ir a vivir con los dominados, se presenta otra oportunidad al enviar tropas, pero resulta costoso y muy tedioso, él optimo remedio será enviar colonias, siendo más factible y fructífero puesto que pueden producir, no se gasta mucho en ellas y son muy seguras, en el otro extremo ” habrá que eliminarlos, porque si se vengan de las ofensas leves, de las graves no pueden; así que la ofensa debe ser tal que resulte imposible vengarse”2

Sin lugar a dudas los países imperialistas y con sed de conquista adoptan la postura de aplastar, pero imponen leyes que no tienen coherencia con la región geográfica, religión, etc., parece ser que el humanismo queda relegado al olvido y sólo interesa adquirir mayor territorio y vías y productos de comercio.

2. - MAQUIAVELO Nicolás. El Príncipe p7

La prevención es un medio sensato para abolir los problemas venideros, menciona que un príncipe no debe hacer poderoso a los extranjeros, así mismo preocuparse por los problemas presentes, pero también por los futuros, erradicarlos en sus inicios para no lamentarlo ulteriormente.

La conquista es algo alienable al hombre que traspasa épocas y regiones, alude a una naturalidad y los que tienen la facultad de hacerlo lo deben realizar y es algo lícito, pero los que no tienen capacidad mejor abstenerse. Hay errores que no debe cometer un dirigente y que se hallan implícitas en los párrafos anteriores, y son no aniquilar a los débiles, aumentar el poder de alguien que ay tiene suficiente fuerza, introducir a extranjeros poderosos, no fundar colonias y no radicar en el lugar de conquista, al no seguir estos preceptos las oportunidades de éxito resultan pobres y en cualquier momento puede llegar el derrumbamiento, porque bien se menciona: “ El que ayuda a otro a hacerse poderoso causa su propia ruina”3

Ahora bien si un principado quiere ser conquistado y tiene un régimen en el que el príncipe sea asistido por siervos y otro asistido por nobles, obviamente el primero es más difícil de conquistar porque se encuentra muy unido, pero al derrotar al monarca no hay nadie que apele por el poder y es sencillo conservarlo, por el contrario con los gobiernos asistidos por nobles se sencillo dominarlos, pero siempre habrá rebeliones porque hay muchos poderosos dispuestos a oponerse y conjurar en contra, posteriormente una vez obtenido el poder hay que gobernar de tres maneras específicamente las ciudades antes libres, ya sea eliminándolas, viviendo en ellas o en su defecto permitir que se rígan bajo sus leyes y que los mismos ciudadanos la gobiernen.

Sin duda tanto ciudades como hombres encuentran en su interior un halo de libertad, es la constante búsqueda del hombre, pero muy reprimida por el autoritarismo, a pesar de ello, los ciudadanos siempre están en una lucha por lograr una libertad que se vislumbra muy lejana y por la que tanta sangre derramada a través de los siglos se a vertido en campos y calles.

Los principados que se adquieren por virtudes y armas propias les cuestan mucho empeño adquirirlas, pero es más sencillo conservarlas, a pesa de ello es importante seguir las hazañas de hombres virtuosos, posiblemente no se igualen sus proezas pero si se obtendrán grandes enseñanzas, dentro de sete contexto las armas inician su protagonismo y son primordiales para la conquista y defensa, y entre más armas y organización mayores serán las conquistas.

El momento belicoso que acontece deja ver claramente la importancia militar para la conquista, sin dudad el poderosos abusa y despoja a los pueblos e menor poderío militar y hace lucir su hegemonía ante los ojos atónitos del mundo.

3 .- Ibid.

Su teoría es ambigua y a la vez tan concreta ya que todo hecho que se adquiere con facilidad es difícil conservarlo, gran razón tiene y más cuando los principados se adquieren con blasones ajenos y con la suerte de por medio, pero el ingenio y audacia ahora se transforma e un asunto de primer orden, bien dice Maquiavelo los hombres ofenden por miedo o por odio, y para que los hombres no tengan la iniciativa de vengarse no se les debe despojar de sus propiedades, mujeres, tierras ya que el hombre olvida antes un asesinato o una ofensa familiar que el ser despojado de una propiedad.

Se presentan otras dos formas de arribar al poder, una es mediante crímenes que obviamente viene ligado a perversiones, conjuras y en muchas ocasiones es efectuado por militares de alto rango, pero si bien se llega al poder no se logra la gloria y se requiere nuevamente templanza e ingenio para lograr los fines, dentro del tenor mencionado la crueldad se debe usar de buena manera aunque suene contradictorio la crueldad en pro de los súbditos es justificada, pero en perjuicio de los ciudadanos es deplorable, sin duda se deben cometer todos los crímenes de una vez y no verse en la necesidad de reincidir en ellos, las ofensas de una sola vez pero la contraparte, los beneficios poco a poco para que se disfruten, sin lugar a dudas es una maquinaria de conquista y preservación muy meticulosa, al parecer sin moral pero con un gran sentido de perpetuación del poder.

Por otra parte el principado civil, se obtiene mediante la gracia de los conciudadanos, por los mismo llamado civil, puede obtener respaldo de la nobleza o del vulgo, sin duda al beneficiar a una se perjudica a la otra y en un tono Marxista, la eterna lucha entre el proletariado y burguesía, desafortunadamente la historia nos lleva a observar el favoritismo hacia al oligarquía, pero Maquiavelo resalta la importancia de tener el apoyo del pueblo.

Las fuerzas de los principados deben medirse por sus armas, por abundancia de dinero o militares, los que poseen estos requisitos enfrentan batallas con cualquier enemigo y los que no se repliegan y defienden en su territorio, pero si tienen buena organización, víveres y un príncipe amado son capaces de resistir, parece una situación muy familiar entre dos naciones que luchan en estos instantes, el desenlace y consecuencias aún no se conoce, pero el tiempo es el mejor juez.

Un quinto orden de principados aparece el denominado eclesiástico, que es el más feliz, porque esta basado en instituciones religiosas poderosas, son los principados regulados y felices porque a pesar de no ser gobernados son felices y no corren el riesgo de ser invadidos, se presenta el gran poder dogmático de la iglesia y la gran incursión de la iglesia que domina la mayor parte del medievo en Europa, en nombre de Dios dominan y conquistan nuevos reinos desvirtuándose posteriormente su función.

Hay diversas clases de milicias, las cuales tienen un rol preponderante en tácticas y defensa, conquista y caída de imperios, uno de ellos son los mercenarios que nos son muy viables, son una especie de soldados a sueldo que no tienen arraigados el amor a al patria, en tiempos de paz son valerosos, pero a la hora de guerra temerosos, no son muy aptos para la conquista, pero ahora bien los soldados auxiliares que son proporcionados por otros países y que resulta muy arriesgado tener porque con mayor unión que los milicianos y poderío pueden optar por despojar del trono a un príncipe.

Las mejores milicias son sin duda la mixta y las propias, sin duda las batallas ganadas por armas propias son mejores y se saborean de mejor forma, al parecer el arte de la guerra es el principal aliciente de un hombre y en tiempos de paz se opta por preparase para la guerra ya sea física o estratégicamente, los grandes imperios han caído por su falta de interés y desorden.

Un miliciano debe adquirir habilidades para luchar en todo terreno y estudiar batallas memorables para no cometer errores que los hagan caer.

En una segunda parte de presentan las cualidades que un príncipe debe optar tal vez no las requiera tener, sino figurar, por decir entre ser prodigo y tacaño la primera aparentemente es al idónea, pero requiere una vida de lujo y esto afectaría posteriormente al pueblo con lo que el descontento crecería mucho, por eso es mejor ser tachado de tacaño y no dañar y despojar de sus bienes al pueblo, mejor gastando lo ajeno obtenido de las conquistas.

Ahora bien se presenta otra parte en la que resulta mejor ser clemente, pero con una dosis de crueldad para hacerse respetar con castigos rigurosos para que prevalezca el orden social, sin duda es preferible distinguirse por una actitud temible ya que al ser amado es un blanco más sencillo de conspiraciones y ataques y al ser temido se tendrán reservas para intentar un ataque contra él, pero sin duda no hay que confundir ser temido con odio y desprecio, estás dos últimas cuestiones hay que evitarlas a toda costa preferentemente no apoderándose de los bienes de los súbditos, redundando nuevamente en ganarse al pueblo para que nadie sea tan temerario como para querer despojarlo de su trono.

Un príncipe debe realizar las tareas agradables y dejar las repugnantes y gravosas a otros para que no se le recriminen, debe optar por ponerse del lado de los más poderosos ya sean militares o ciudadanos, o de los más numerosos, resulta un tanto ladino, pero en todo momento tener el control de la situación, tratar de obrar bien, pero si las cosas se complican no dudar en usa la maldad, crueldad para poner orden, es decir saber ir de un extremo a otro, haciendo una metáfora animal ser zorro y león, es decir por la astucia y fuerza amoldándose a las diversas situaciones y momentos.

Al presentarse un conflicto entre Naciones ser partidario de una o de otra, porque de lo contrario no habrá lazos posteriores que ayuden a futuras conquistas y en una lucha entre débiles fomentar todo tipo de apoyo para ser protector y erguirse como mediador, es decir un príncipe debe realzar sus actos hacerlos magnánimos, y poseer o fingir raras virtudes, recompensar y castigar de manera sutil, dar seguridad de ejercer oficios y fomentar el desarrollo en pro de su ciudad.

Ahora bien ya que los hombres según su idea que cada día parece ser más acertada son mentirosos, traicioneros, fáciles de manipular y muchos otros antivalores si participan en las cercanía y fungen como Secretarios se requiere gran desconfianza y recelo para elegirlos, requieren de fidelidad ante todo, un ministro tiene que pensar en beneficio del príncipe y no en el suyo, ahora bien cuando ya lo eligen deben colmarlo de bienes y honores para que no desee más y se revele, por otra parte huir a toda costa de los aduladores que nunca faltan cuando uno tiene prestigio y poder.

Un príncipe no se debe engañar, sino que hay que elegir consejeros y sólo permitirles decir la verdad en cuestiones que se les preguntan y no en todo momento, el que no procede de está manera perderá por culpa de los aduladores.

“ De esto se concluye que es conveniente que los buenos consejos, vengan de quien vinieren, nazcan de la prudencia del príncipe y no la prudencia del príncipe de los buenos consejos” 4

Una buena parte del escrito se refiere a la prudencia y virtudes que un gobernante requiere, pero la fortuna también es un protagonista activo, Maquiavelo no niega su importancia y autenticidad en la mayoría de los hechos, es decir es una constante, pero las variables dependen del hombre y lo que haga para depender menos de la suerte es incuestionable, requiere precauciones ante lo inevitable teniendo un doble mérito, y un hombre impetuoso siempre tendrá cabida al éxito.

La parte más emotiva a mi parecer de la obra y con un clamor de libertad es la exhortación para que los italianos se liberen de la opresión Barbara, presupone que se debe tocar fondo y ser esclavizado para emanciparse y lograr la tan anhelada libertad, crítica fuertemente la crueldad de los bárbaros y sus violaciones a la patria que lo vio nacer, sus palabras denotan desesperación e impotencia por no querer someterse ni un instante más al yugo ibérico y suizo y proporciona aliento y métodos para enfrentarse cuerpo a cuerpo con los opresores, haciendo énfasis en la ineptitud de los jefes y resaltando el potencial y valor italiano.

No cabe la menor duda del amor que tiene a su patria y la incesante aspiración a ejercer su soberanía y ver convertida a Italia en una patria exenta de invasiones y violaciones a los Derechos.

4. - Ibid.

CONCLUSIONES.

Para las mentes cerradas, el príncipe es una falta a toda ética y moralidad humana, vinculado con falta de religiosidad y rompiendo con los estándares establecidos, para los corrompidos y cegados por el poder no es más que una justificación teórica para que realicen a placer sus fechorías, para mi más es más que el instrumento que proporciona Maquiavelo a sus compatriotas italianos en un momento de desesperación para salir de la opresión, el príncipe les proporciona los fundamentos e interpretación de consejos para tener éxito y no cometer errores que la misma naturaleza imperfecta humana propicia.

Se proponen los medios para que un príncipe por medio de la virtud forje un Estado y a pesar de que la vida política está regida por coyunturas que son imprevisibles, existe un azar en la historia, se encuentran por encima de la voluntad de los hombres, pero sin duda el intelecto, la audacia e inteligencia humana pretende reducirla a su más mínima expresión, para no transformarse en causa sino en efecto.

Propicia una interesante confrontación moral tan arraigada a mi creer por la religiosidad imperante hasta nuestros días, es muy objetivo al catalogar a los hombres con tantos antivalores que algunos se ofenden, pero bien dicen que la verdad duele y no considero que se encuentre tan alejado de la realidad, simplemente le faltó resaltar un rasgo específico; irracional y pasional.

Otro factor importante a destacar es la proporción de los medios, bien su frase lo define: “ El fin justifica los medios”, el príncipe debe utilizarlos en pro del Estado y sus súbditos, en ocasiones tendrá que ser rigorista y cruel, pero todo para engrandecer a su pueblo, sin duda el príncipe es la exposición correcta de la técnica del poder, de la manera de conseguirlo, conservarlo y hacerlo crecer hasta llegar a la gloria.

Realiza una fuerte crítica a la iglesia, resaltando que jamás arremete contra el dogma, simplemente separa las funciones y crítica la inmersión de la iglesia en asuntos Estatales y la fuerza que adquiere en el Medievo, bien dice que la religión ha de someterse al Estado, sin perder su valor como elemento cohesionador de la sociedad.

Maquiavelo escribe los que un hombre es y no lo que debería ser, hasta cierto punto resultan frívolas sus ideas si se adoptan con superficialidad, las palabras no siempre denotan su sentido inmediato, no todo es lo que parece, la mayoría de nosotros fingimos virtud aunque no lo seamos, todo depende de las circunstancias y el fin que pretendamos alcanzar, considero que todos tenemos implícito y alienado un sentido y accionar maquiavélico.

Muy acorde a la realidad actual y no pasando por alto la tan trillada y encubierta realidad de la guerra que acontece en el golfo Pérsico, se vuelven primordiales los preceptos de Maquiavelo en lo que respecta al arte de guerra, sin duda Bush basa su hegemonía en la lucha armada, sometiendo a los pueblos y llevando la guerra hasta ellos, como Alfredo Jalife expone en un artículo reciente que la economía norteamericana es llevada de la mano por la guerra, sin duda se presenta una situación muy cruda para los amantes de la paz.

Sin justificar y en un sentido objetivo parece que el dirigente adopta muy bien la postura de preservar el poder, prefiere llevar la guerra y saquear a los extranjeros antes de que ellos lo hagan con su pueblo, el estilo de vida norteamericano tan anhelado por muchos está en riesgo y requiere de la guerra para proveer y salvaguardar el modus vivendi de 200 millones de norteamericanos.

Obviamente las guerras cuestan dinero, y la guerra que Bush declara es en contra de cualquiera que vaya en contra de la libertad americana, y sin duda hay que enviar la guerra a todos los enemigos, si ellos bombardean una iglesia, los norteamericanos bombardean diez, si los terroristas secuestran un avión, los norteamericanos toman un aeropuerto, si asesinan ciudadanos norteamericanos, hay que volar una ciudad entera, se tiene que combatir terrorismo con otro terrorismo que sea tan horrible para que el enemigo no piense en vengarse, y si se tienen que sacrificar diez, cien, o mil vidas para salvaguardar el estilo de vida de otros doscientos millones es completamente comprensibles es un mal menor por un bien mayor, y recordando que es mejor ser temido que amado, estás ideas están salvaguardadas en el más típico pensamiento de Nicolás Maquiavelo.

Posiblemente estas ideas salgan un tanto del tema general pero son importantes porque acaecen en nuestra época y estamos inmersos de una u otra manera, reprobable a mi juicio porque me considero creyente del humanismo y la virtud, pero esto es en un sentido subjetivo, ya que si analizo fríamente las cosas me percato de la realidad tangible que no siempre es lo que quisiéramos que fuera, sino simplemente es lo que es.

Y mientras prevalezcan sus ideas su fin que es mantener a su nación a la cabeza del orbe los norteamericanos pueden seguir con su American Dream y con su frase distintiva:

“IN GOD WE TRUST”

INTRODUCCIÓN A LA CIENCIA POLÍTICA.

INTRODUCCIÓN AL PENSAMIENTO POLÍTICO.

  • SINTESIS

  • En esta lectura se afirma que la ciencia política es una ciencia moderna. Se menciona como principal autor o exponente de esta nueva corriente entre el mundo antiguo y lo moderno- Nicolás Maquiavelo ya que en su obra El príncipe se tiene por objeto la ciencia política. La historia del pensamiento antes de Maquiavelo ya se comienza a hablar de la política como ciencia, es obvio que se hace referencia no ya a un cierto modo de considerar los problemas ni tampoco a una exposición puramente sistemática de tales problemas, se le empieza a considerar ciencia política ya que esta tiene un modo de tratar los problemas y considerarlos, con su respectiva autonomía como ciencia y sus objetivos. Esto se ve en las obras ya que en las antiguas se tiene muy disperso y nada organizado el contenido y en cambio con las obras postmaquiavelicas se tiene una muy diferente estructura. Por ejemplo Aristóteles concebía la esclavitud mientras que Locke niega plenamente esta.

    La diferencia radical de la que estamos hablando parece dividir en dos a toda la historia del pensamiento político, al contraponer la noción moderna de la política al entero curso ideal de la antigua y de la misma edad Media. Indiscutible de la política de Aristóteles, mecanicista de la ciencia, en suma, todos los innovadores que a partir del Renacimiento levantan nuevas banderas sobre el edificio de la cultura europea, están explicita o implícitamente, en polémica con Aristóteles y hasta su llamado a Platón tiene más bien un valor polémico que un valor, digamos, rigurosamente teórico. Este profundo quebrantamiento provoca una cantidad de problemas estrictamente atinentes al método de la política como ciencia.

    Nuestro interés por la teoría económica de Aristóteles, Platón o de Tomas de Aquino, o de Agidio Colonna, consistiría tan solo en buscar su ubicación en el “diseño providencial”, que lleva a la historia de las ideas a las puertas del liberalismo moderno; referente al contexto de la historia de la civilización advertimos que la justificación aristotélica de la esclavitud no debe confundirse por naturaleza con un simple error. El problema se trata de restaurar integralmente en un complejo de civilización, evitando conformarlo con criterios arbitrarios, tomados inevitablemente del arsenal mental de nuestra cultura. Así que si la historia de las ideas políticas pretende ser una autentica historia que no se diluya en la pura filosofía, debe ser teorizada como una historia de ideas políticas que es al mismo tiempo idea de instituciones reales, vale decir una historia de organismo definidos por una especifica estructura ideal y social y, en consecuencia por una racionalidad netamente histórica.

    Aristóteles pensaba que la esclavitud era necesaria ya que decía que los telares no se movían solo y que por eso debería de haber esclavos ya que si fueran hombres libres no tejerían. El pensamiento político moderno nace del debate que se tiene con la teoría aristotélica de la esclavitud; mientras que Montesquieu decía que una vida económica sin financiamientos era necesaria; en la actualidad no se concibe que a los ciudadanos se les considere como idiotas según el vocablo griego ya que estos no pueden participar en la política, se confirma la superioridad de los modernos ya que se conceptualiza la libertad individual, civil diferente de la política, la mayoría de los pensadores coinciden en que las antiguas formas en que se regía el mundo estaban condicionadas al modo de vivir, aunado a esto se tiene que ver los modos de pensamiento. El historiador de las doctrinas políticas tiene por objeto el pensamiento político, debería de tomar en cuenta lo último esta clase de pensamiento, que es la concepción moderna de la vida asociada, con el objeto de explicarla en su contexto social moderno; esto evitaría el presentarla como telos de todo el desarrollo histórico ideal. Éste problema lo confirman no sólo las innumerables comprobaciones acerca del peligro de “modernizar” la historia del pensamiento político, y de conferir a nuestras investigaciones históricas una dirección “interesada”; sino también la dificultad de dar a nuestros conocimientos sociales, una estructura “ajena al valor” y de alinearlos, en sustancia, con los conocimientos científicos propiamente dichos. La constitución de la política como ciencia autónoma está íntimamente condicionada por la formación de un determinado tipo histórico de sociedad.

    Es el cambio del funcionamiento real de la sociedad lo que permite que hoy se pueda reconocer en la teoría económica de Aristóteles una hoja muerta para la ciencia económica, mientras que sigue siendo una planta vigorosa para explicarnos la estructura de la sociedad griega y, correlativamente, tanto las anticipaciones de Aristóteles respecto de nosotros como su vinculación con la sociedad de su tiempo en un auténtico “todo sistemático”. Sólo si comprendemos esta rigurosa complicación de teoría e historia lograremos quizá darnos cuenta de por qué la economía política como ciencia nació precisamente en la Europa burguesa moderna, en donde más desarrollados se encontraban los procesos de la producción mercantil capitalista y no en la Grecia esclavista o en el Japón feudal.

    Ciencia política moderna: una ciencia de este tipo difícilmente podía nacer allí donde ni siquiera se había logrado imaginar una vida política distinta de la vida social y donde la noción misma del Estado en cuanto tal era inexistente práctica y teóricamente. Maquiavelo engloba una noción de la política como sección autónoma de la vida social, mucho antes de que se integraran los lineamientos de la distinción moderna entre sociedad y Estado. La civilización constitucional moderna tiene su contenido por los límites de la actividad del Estado, este concepto se ha modificado por la sociedad, pero este resulta confuso cuando se utiliza como base en la ciencia política y la historia del pensamiento político; el estudio del pensamiento político llevado a cabo sobre la noción del Estado no puede deslindarse de los conceptos de antaño como son los aristotélicos, también los de ley, justicia, ciudadano, derecho, etc., estos términos también se lograron a base de una indagación histórica.

    Se acepta una periodización del pensamiento político que en grandes líneas experimenta el ritmo de los modos de producción, se tiene que convenir en que la posibilidad de escapar a la reconversión de la historia en historia filosófica resulta mucho más difícil. La política antigua: se tiene que indagar cuál haya sido la razón histórica de la primacía que el mundo griego en su totalidad asume en la especulación política, lo mismo que en otros campos del pensamiento. Se puede resumir en el hecho de que los griegos son el primer conglomerado humano en el que madura la primera distinción entre hombre y naturaleza; es práctica y teórica al mismo tiempo y se manifiesta, por un lado, como discriminación real de por lo menos una porción de la humanidad asociada respecto del mundo natural, y por otro lado, como una distinción en el pensamiento entre sujeto y objeto. Al mismo tiempo, el pensamiento humano se libera de las representaciones míticas y pasa a las interpretaciones causales y sistemáticas, y en el plano de las instituciones comienza una real y verdadera contienda política que alinea a los hombres de acuerdo con sus opiniones. Ser griego, ciudadano y libre y no ser bárbaro, mujer o esclavo es el verdadero punto de partida de la producción intelectual en general y de la cultura griega en particular. En griegos y bárbaros en la política había un problema, la comparación y de la selección quedaba ya comprendido en la inauguración de la contienda por el poder o, de cualquier manera, en la posibilidad de influirlo. Es sólo hasta más tarde cuando la profundidad de los contrastes entre las posturas políticas e ideales genera los primeros grandes quebrantamientos en el pensamiento político.

    Hay una reflexión que incluso hace entrar en crisis la posibilidad de mantener la antigua armonía de la polis: “Parece difícil, huésped, que todo lo que constituye la política, tanto cuando es pensamiento como cuando esta en el plano de los hechos, logre en algún modo tener una validez universal”. En el plano de la teoría política, La República y Las Leyes realizan con bastante claridad estas dos direcciones, utópica la una y sustancialmente escéptica la otra. Aristóteles plasma los procesos reales, convirtiéndose en el primer teórico de la propiedad privada. Concibe la política, al igual que la naturaleza, como una esfera que lleva en sí la potencialidad de la perfección: su finalismo no es menos perfeccionista que el de Platón, pero surge de las entrañas de lo real y exige el reconocimiento de la particularidad. La constitución de la polis sigue siendo la estructura integral de la ciudad, de la que el hombre ciudadano es parte orgánica que no puede disociarse sin degenerar en su humanidad.

    El ideal de la justicia, corazón de la cultura política griega, experimenta a su vez los contragolpes de las diferencias reales que van surgiendo. En el pensamiento de Aristóteles la ciudad-Estado sigue siendo un organismo natural, pero como toda porción de la naturaleza, también aquí “el fin determina la naturaleza de los seres”. La Política de Aristóteles comienza por sostener que el carácter propio del hombre respecto de los demás animales estriba únicamente en que “posee la noción del bien y del mal, de lo justo y de lo injusto y de todas las demás antítesis morales”, de modo que no hay política que no sea al mismo tiempo sabiduría y virtud.

    La zona del pensamiento político ocupada por los “posaristotélicos” está dominada por las semillas del individualismo, que germinarán en Roma después de la edad heroica de la civitas, al declinar de la república. No hay en todo el pensamiento político un cambio tan sorprendente como el que se opera entre la doctrina de Aristóteles y la concepción filosófica posterior representada por Cicerón y por Séneca.

    El hecho es que el epicentro de la cultura griega cae en la civilización comunitaria citadina, el de la cultura individualista romana monta entre la república y el imperio, de valores e instituciones. Lo que ha sido llamado a través de tanto tiempo el “genio jurídico” de los romanos, tiene su punto de nacimiento en la expansión de los procesos práctico-materiales que en Grecia apenas si se habían insinuado y cuya consecuencia esencial podría expresarse en estos términos hegelianos: en Roma ya encontramos una libre universalidad, esta libertad abstracta, que plantea un Estado de la misma magnitud, una política y autoridad superior a la individual.

    Roma manifiesta un tipo ideal de derecho propio de una sociedad que produce y vende mercancías y que se funda en el individualismo de las relaciones de producción. La Política Medieval: se ve opacada por ideas tradicionalistas y eclesiásticas, las cuales dejan al pueblo sumido en un retroceso, estas ideas que predominaban eran las religiosas y la de los estoicos romanos. El pensamiento político cristiano se nos presenta en tres filones esenciales: el original, el sistemático y el reformado; cada uno de ellos ofrece matices y articulaciones múltiples, pero el problema de la interpretación es en que punto se convergen y sus diferencias, y su relación con el pasado. Una perspectiva completamente nueva: la presencia de una iglesia mundana, y a la participación de los hombres en los dos aspectos importantes de la época como son la Iglesia y el Estado, éste anterior aparece como el portador del pecado o como un instrumento o brazo secular de la redención. No menos complejos resultan los problemas que el cristianismo suscita en el plano de la teoría de la libertad, en esta dirección la igualdad de todos los hombres como hijos del Padre es irrevocablemente sancionada. El cristianismo influye en los ordenamientos políticos y jurídicos. Esto en relación con la esclavitud, es decir durante la edad Media todos los que eran adeptos a la iglesia conocieron formas profundas de discriminación, respecto a las leyes jurídicas estas eran semejantes ya que el monarca tenía una estrecha relación con el clero, además el era sólo un portador terrenal de la voluntad divina.

    En el nivel político jurídico el individuo sigue siendo el miembro de un grupo particular y participa, en el marco de aquella igualdad total únicamente ultramundana, de una libertad parcial, no existe un autentico derecho público que fije los derechos iguales para todos y, en realidad, ni siquiera existe un derecho auténticamente privado. La política medieval queda toda comprendida en el marco de la contienda entre la Iglesia y el Imperio. Sólo la desaparición de esta contienda, la transformación laica integral del régimen político y el nacimiento del Estado nacional, podrán expresar todo el potencial eversivo de nociones tales como el derecho de resistir o de matar al tirano. En una palabra se hace necesario que nazca una sociedad universalmente móvil. La política laica: hasta llegar a la edad del humanismo, todos estos problemas constituyen la materia de la reelaboración cristiana del aristotelismo, del que Tomás de Aquino es el más grande filtro teórico. La humanidad aún no ha cortado por entero sus cordones umbilicales con la naturaleza y el nacimiento es todavía un elemento esencial para la atribución de la condición humano-social. La Teología dice que el orden natural tiene un alma dogmática cuya penetración por parte del hombre todavía exige la inspiración demoníaca del filósofo griego. La modernidad nace de las relaciones económicas y el desarrollo científico, con esto se moderniza las leyes teológicas y filosóficas, y el laicismo mundano tiene sus primeras grandes vengazas frente a los hechos. La actividad del hombre en el mundo confluye en los dos grandes problemas del iusnaturalismo: la artificialidad de la sociedad y el carácter primario del individuo.

    El iusnaturalismo como la prehistoria teórica del liberalismo. Su problemática corre entre dos exigencias esenciales y tendencialmente contradictorias. Por una parte, la sociedad se concibe ya como un dato de naturaleza y puede ser por entero plasmada por el hombre. La primacía del individualismo respecto de la sociedad es también de carácter natural, pero el individuo no puede dejar de vivir en sociedad. Aristóteles, experimenta un proceso singular de la conciencia del individuo. Éste ya no se presenta como una articulación de la sociedad, sino al contrario, es la sociedad la que se presenta como una articulación de la conciencia individual, lo que históricamente presupone es que la sociedad humana funciona ya como una sociedad disociada, no obstante tal sociedad es una sociedad en la que una relación por el estilo puede subsistir sólo en que la medida del vivir practico no este ya encomendado a la producción de los esclavos o de los siervos. En la teoría política iusnaturalistas la contradicción entre el carácter artificial o histórico de la sociedad y el carácter natural del individuo que no obstante apetece la sociedad, es la mirilla que denuncia como el viejo dualismo de sociedad y naturaleza opera de nueva cuenta vistiendo el uniforme de la gran revolución teórica moderna. En el centro del pensamiento político se estudia lo que se refiere al hombre que con sus derechos naturales y con su capacidad de decisión construye y modela a la sociedad. Nace las dos grandes categorías de la nueva filosofía: racionalismo y empirismo.

    He aquí la summa del iusnaturalismo: el hombre nace libre e igual, la sociedad es una creación suya, la ley y la autoridad deben nacer del consenso, y los gobernantes deben representar al pueblo. La búsqueda de la felicidad deja de ser de unos cuantos, se vuelve de todos pero exige tolerancia, libertad de opinión, control crítico, libertad de actividad económica, respecto y garantías reciprocas. Los nuevos teóricos quieren defender y mantener las leyes ya que estas son atributos del individuo presocial, además ellos quieren un orden natural constituido por la razón. Este nuevo pensamiento se une al tradicional pero de un modo crítico.

    Hobbes uno de los máximos teóricos del pensamiento político moderno en su obra Del ciudadano crítica severamente a la iglesia, hace notar como si se requirieran requisitos para entrar al cielo. El mérito de este hombre consiste en haber encontrado dos postulados segurísimos de la naturaleza humana: 1) el deseo natural, y 2) la razón natural. Su ciencia es una ciencia natural, su método se modela sobre el método de los mecánicos renacentistas. Otro autor que confronta a la iglesia es Grocio ya que el proclamo que el derecho existiría aun cuando no existiera Dios. Se edifica a la Razón como la nueva divinidad moderna del individuo, ya que esta debe salir del mundo simplemente desdoblado de la metafísica tradicional y remontar los nexos por completo mundanos de la experiencia. La crítica de la razón pura descubre la primacía de la razón práctica; la proclamación racional del individuo moderno evoca el triunfo del sujeto práctico. En la teoría política moderna la erosión de los viejos módulos de pensamiento simplifica las soluciones del nuevo pensamiento laico y las hace más refinadas. Su principal problema es la democracia, la relación entre poder y pueblo, gobernantes y gobernados, etc. El verdadero, auténtico dualismo moderno es el que se da entre la soberanía popular y la soberanía del Estado. Roussean descubre que la igualdad que por naturaleza tienen los hombres se vuelve una desigualdad social, y eso sería lo fundamental para un Estado representativo y una soberanía popular, por su puesto representado por el despotismo de algunos gobernantes y si eso se pierde, también se perdería la batalla por la igualdad. Hegel interviene a su modo, al excluir al Estado de la mundanidad y al darle como lugar de origen y como destino la esfera celeste del espíritu, en la que todo se integra y se supera dejando las cosas mundanas tal y como están. Su aportación más benéfica fue la crítica histórica hacia el Estado.

    El mérito teórico de Marx: quizá el significado más seguro de los límites históricos que presenta la doctrina política lo proporcione la mezquina actuación de esta, la más desconcertante incapacidad que las grandes doctrinas políticas modernas muestran, de no entrever la inminente irrupción de las masas populares en la vida pública. Para Marx la relación del hombre con la naturaleza queda, por tanto, excluida de la historia y con ello se crea el antagonismo entre naturaleza e historia. El reconstituye mentalmente aquella unidad dispersada por efecto de la división del trabajo. En el caso de la teoría del valor de Aristóteles, Marx logra poner en evidencia los límites históricos de las doctrinas sociales, como explicaciones teóricas de tipos determinados de sociedad, con esto se legitima el método científico, propiamente dicho, ya que configura la historia de las ideas como una previsión teórica calibrada y conformada por el decurso histórico real, que es el experimento histórico. Marx logra ver estos desatines de Aristóteles ya que la sociedad griega carecía de una estructura natural íntegramente tratada por el hombre, ya que predominaba la industria sobre la agricultura, y eran relaciones enteramente sociales, desvinculadas en modo definitivo de los lazos naturales. El concluye que el dualismo de Estado y sociedad civil es un producto histórico, una articulación efectiva de un tipo de relaciones sociales y materiales. El paso de Marx hacia el comunismo es el resultado práctico de su revolución teórica.

    Si antes cambiar el pensamiento significaba el modo de cambiar al mundo, ahora cambiar al mundo implica un modo de cambiar el pensamiento. La crítica de la razón se transforma así en la crítica de la misma práctica humana.

    Crisis de la política moderna: desde cuando Marx montó proceso al capital, la historia del pensamiento político social ha sido constreñida rigurosamente a rehacer, de decenio en decenio, el proceso a Marx. En el plano de los movimientos políticos la cosa aparece particularmente evidente: no hay partido político que no se haya dado un programa social. Desde este punto de vista, podría decirse que la nuestra es la época de las contaminaciones. Se han derribado postulados teóricos, de la armonía del proceso económico a la decidida evolución del Estado jurídico; la igualdad jurídica se daba cuenta de que era la forma más pura de la desigualdad, tal y como Aristóteles y Marx lo habían visto. La libertad individual antepuesta a la igualdad social para salvaguardar el finalismo de la persona ha caído en la más increíble colección de comportamientos estereotipados. La sociedad de los privados, que debía asegurar el desenvolvimiento de cada individuo, ha manifestado gigantescas formaciones monopolistas capaces incluso de moderar los consumos individuales. Sin embargo, una doble barrera teórica se contrapone a la realización de una total socialización política y económica: en lo político el problema es la democracia representativa y en lo económico que la economía de mercado es la sola eficiente para ordenar las relaciones de producción.

    Es casual que todas las Declaraciones de los derechos y las cartas Constitucionales de los Estados representativo tengan como fundamentos indeclinables no solo el sistema de la propiedad privada. Sin embargo, en los dos planos, el político y el económico, se han ido madurado contradicciones que siembra el desconcierto acerca de la necesidad iderogable de que las garantías del individuo se confíen en eterno a la gestión representativa del Estado y al sistema de la libre empresa. De esta manera se ha confirmado la unidad sustancial entre Estado y sociedad, su necesaria unificación en nuestra época. El pensamiento político-social contemporáneo desde varios decenios, a través de estos problemas, provocados, a propósito, por el análisis crítico de Marx, que planteó dos términos resolutivos e intercondicionados: la decadencia del Estado y la socialización de los medios de producción y de intercambio. Frente a tales modificaciones la misma eficiencia de la democracia, limitada a la democracia constitucional, palidece y se configura exclusivamente como mera técnica de selección y designación de los gobernantes.

    Los años que el mundo está viviendo parecen estar netamente dominados por estos problemas teóricos. La edad contemporánea esta efectuando una revolución que no encuentra parangón en el momento en que nos hace asistir a una primera igualación universal de todas las naciones en la independencia. Hoy podemos constatar que los mismos problemas teóricos y sociales asumen una circularidad mundial que jamás han tenido. En pocas palabras, nuestra época es la contienda viviente por la primacía de esta o aquella nación, de esta o aquella raza. Y es, al mismo tiempo, la contienda de todas las razones filosóficas que han surgido de las “primacías” de todo tipo. La edad que vivimos y pone de manifiesto fundamental equivalencia de los pueblos en contexto histórico-sociales análogos y la sustancial funcionalidad universal de las soluciones políticas e ideales. El desarrollo contemporáneo se nos ofrece verdaderamente revelador. Nos prueba, en el escenario mismo de la historia, que la superación social del mundo tiene un fundamento práctico y que solo una pertinente explicación causal de la universidad actual de los procesos históricos nos permite entender el carácter específico de las épocas en las que el desarrollo social era un desarrollo unilateral y parcial.

  • CONCLUSIÓN.

  • Este libro me pareció muy interesante ya que hace un contraste entre las visones griegas y las postmaquiavelicas, ya que se concebía antes las barbaries pero con el desarrollo de los derechos e igualdades por medio de una ley que no fue la de Dios, se hizo un gran avance entre el pensamiento actual y el antiguo, y no sólo eso, sino que se tuvo una nueva visión de la política y se sentaron las bases, claro esta que con cada visión de la historia se tuvo una concepción de la política, pero algo que me sorprendió mucho es que desde iusnaturalistas se tenía las diferencias sociales, pero ellos decían que todos los hombres eran iguales claro esto nada más en la cuestión natural, ya que los políticos dominaban y regían a través de unas leyes.

    Algo que me pareció sorprendente es que la política que tenemos en nuestro país se tenía desde hace siglos, quizá es por esto el atraso que se tiene en nuestro país, me atrevo a decir que sería más prudente el desarrollar nuevos conceptos sobre la política que estarse apoyando en textos como El príncipe o El Leviatán, y quizá habría una evolución en este pensamiento.