El Panóptico; Jeremy Bentham

Derecho penal. Criminología. Cárcel y Filosofía. Reformas penitenciarias Construcción de cárceles. Modelos de prisión. Administración de prisiones. Vida y obras

  • Enviado por: Patrícia Trepat
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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La educación

“La educación es el resultado de todas las circunstancias a las cuales se expone un niño.Velar por la educación de un hombre es vigilar todos sus actos: situarlo en una posición desde donde se puede obrar sobre él como se quiera.” (BENTHAM, Jeremy: El Panóptico, ediciones 62,Barcelona, pág. 31)

El propósito de Bentham en esta obra es introducir una reforma completa en las cárceles,establecer salud, higiene y orden y fortalecer la seguridad pública y hacer que los gastos disminuyan en vez de que éstos crezcan, a través de un tipo de arquitectura llamado panóptico para la construcción de cárceles y una reforma de su administración y de los principios que deben regir en una cárcel.

¿Qué ha de ser para Bentham una cárcel? Una casa de corrección en la que se ha de realizar una reforma moral de las personas para prepararlas para su retorno a la libertad después de habérsela arrebatado. Esta reforma moral se ha tenido bastante olvidada y las prisiones se han convertido en lugares repugnantes que son escuela de crímenes y miserias.

Bentham afirma que lo fundamental en las cárceles es el ejercicio de un nuevo tipo de inspección por parte de un solo hombre.

Construcción del Panóptico:

Bentham proponía la siguiente estructura para la construcción de las cárceles:

Consistiría en una construcción circular donde se sitúen las celdas de los presos, con una reja de hierro que exponga estas celdas a la vista. Este edificio constará de seis pisos, y en cada piso habrá una galería.

En el centro del círculo habrá una torre donde controlen las celdas los inspectores, que constará de tres pisos, cada piso de inspectores controlará dos pisos de celdas.

Esta torre estará rodeada por una galería de manera que los inspectores puedan ser protegidos. Unos conductos de lata conducirán la torre de inspección a las diferentes celdas. El término “panóptico”, de origen griego, significa poder verlo todo con un solo golpe de vista.

En la cúpula de esta construcción cuelga la campana quesirve para dar el toque de alarma y que está al alcance del inspector.

La temperatura de las celdas se adecuará gracias a unos tubos q rodearían el interior de las celdas y que a su vez servirían para ventilar las mismas gracias al reclamo de aire que éstos necesitarían para calentar los habitáculos. Un pasillo conducirá al inspector desde el exterior hasta su pabellón de control, de manera que éste no se tenga que ver mezclado entre los presos.

Con este sistema se evitan dos cosas:

-Que los presos ejerzan la violencia dentro de las cárceles.

-Que los funcionarios de la cárcel no ejecuten actos de vejación o violencia ilimitada con los presos ya que tiene la supervisión constante del inspector jefe.

Otro punto fundamental que supone el panóptico es la mejora notable de la higiene de la cárcel.

En otros modelos de prisión, mientras el juez o magistrado controla una parte, esta vigilancia no abastecerá a otra parte de la prisión, que entonces se convierte en escenario de violencia del funcionariado y de coerción sobre los presos para que éstos reciten unas determinadas respuestas acerca del “buen funcionamiento” de la cárcel cuando sean interrogados por el magistrado. En cambio, en el panóptico, a cada inspector no se le escapa el control de alguna de las secciones que le toca vigilar desde su piso en la torre de inspección.

La estructura del panóptico está dotada de una gran seguridad, tanto externa como interna. Externa porque es una gran fortificación donde una rebelión momentánea no permite que los presos escapen con facilidad e interna por esta visión panorámica que tienelos inspectores. El inspector, de esta manera, gozará de una omipresencia, cosa que a su vez resultará bastante rentable económicamente, ya que bastarán tan solo tres inspectores para encargarse de las seis galerías de celdas de que dispone la construcción. A su vez,los presos no serán los únicos que estén perfectamente controlados, sino que el trabajo del personal de la cárcel también será observado con rigor por estos pocos inspectores de que precisa este modelo de cárcel.Así se evitan los abusos por parte del funcionariado que trabaje en la cárcel sobre los condenados.

Una objeción que Bentham hace del Panóptico es que la idea de que los presos están expuestos a la mirada de todo el mundo (no sólo de los inspectores, sino también de padres de los presos y visitantes) no hace sino contribuir a que la reforma moral de los presos y su reinserción social se vea agravada por el sentimiento continuo de humillación y cierto resentimiento que éstos pueden sentir ante la constante mirada de los visitantes asistentes. Pero este problema puede verse solucionado por vías muy simples como la de proporcionar una especie de máscaras a los presos (o lo que es lo mismo,alguna manera de ocultar su apariencia o identidad ante personal ajeno a la administración de la prisión) y además se desvirtúa esta objeción por el hecho de que el espectáculo que los demás presos puedan ofrecerles desviará su atención sobre la observación de gran cantidad de “espectadores”, que propicie su marginalidad y su resentimiento social derivado del sentimiento de vergüenza que esta observación continua pueda suscitarles.

Los materiales para la construcción del panóptico dotan a la cárcel de una gran seguridad, son tales como el hierro, del cual se pretende que se construya la mayor parte de la prisión, así como evitando la madera, la cual es altamente insegura por los incendios que se pueden provocar; y una capa de yeso que cubra el suelo, sin emplear baldosas en la fabricación del mismo, para evitar que las brechas que puedan abrirse entre ellas acumulen un elevado índice de suciedad e inmundicia que pueda provocar gran número de enfermedades contraídas a causa de la elevada cantidad de bacterias que existen en las cárceles.La forma idónea para la construcción de este edificio sería el círculo.

La administración

Bentham dice que los funcionarios no deben actuar ni con demasiada indulgencia ni con un exceso de severidad, convirtiendo la estancia de los condenados en una tortura.

Los objetivos, según él de todo centro penitenciario son:

-limpieza y conservación de la salud.

-prevenir que los presos delincan durante su cautividad.

-impedir que logren escaparse.

-dar consejos a los presos.

COMO NORMA DE SUAVIDAD NO SE DEBE FORZAR A UN PRESO A REALIZAR TRABAJOS PERJUDICIALES PARA SU SALUD.

Bentham establece la manera de que este tipo de cárceles sea más económico..En primer lugar dice que deben ser gestionados estos centros penitenciarios por privados, ya que las entidades públicas son más propensas a la negligencia y al robo. En cuanto a la administración, señala que hay dos clases: por contrato -este tipo de administración es más eficaz ya que se mueve por interés pecuniario (como un empresario)- y por confianza - ésta es propensa a la negligencia ya que los funcionarios no trabajan únicamente para la obtención de beneficios como pasa en la de contrato y por consiguiente con falta de motivación, aunque no en todos éstos habría negligencia-.

Bentham se pregunta si estos administradores por confianza (desinteresados) pueden rendir lo mismo con los mismos objetivos que una persona cuyo interés personal se encuentre en el éxito de su empeño.

*Los administradores desinteresados, además gozan de un salario, el cual puede ser una motivación suficiente para realizar un oficio y por otro lado, para la familia de los presos, los visitantes o lo que Bentham llama “público”, es decir, el ciudadano de a pie, puede considerar que convertir el centro penitenciario en una empresa con un empresario al frente es algo inhumano, que sólo responde a los intereses individuales de una persona. “El proyecto de dejar a los presos en manos de un empresario, es un proyecto inhumano, una usura bárbara, que expone a estos infelices a todos los malos tratos que pueden resultar de la codicia de su amo, interesado a darles una nutrición insuficiente y a imponerles un exceso de trabajo.” (op. cit. Pág 47)

Aunque ya que el modelo panóptico permite una visión transparente a todo el mundo y por eso, de esta manera se puede controlar la actividad de los empresarios. Pero a la vez, que se cumplan los reglamentos que se elaboran para los centros penitenciarios depende mucho de que la administración del centro sea de empresa.Por tanto, Bentham opta por un tipo de administración propia de una empresa, aunque su empresario será controlado por este público y deberá dar detalles de su dirección. Además, cabe la necesidad de asegurar su puesto de trabajo de por vida, para evitar que movido por cualquier interés económico actúe con dolo en el cumplimiento de sus funciones. A este empresario se le conceden todos los poderes que le sean necesarios para controlar su negocio y obtener mayores beneficios.Con un requisito fundamental, la publicidad de sus actos incluso bajo juramento,de esta forma, se evitan los posibles abusos que podrían darse si el empresario ejerciera su coerción bajo ninguna medida de control. Su ocupación será además asegurada de por vida para favorecer a que su trabajo sea cumplido con la VAmayor diligencia. Esta información que está obligado a dar servirá para ver en qué puntos fracasa su forma de gestión y cómo deben ser mejorados cuando otro administrador le suceda. La ventaja fundamental de esto es que todos los errores en la gestión de este modelo de cárcel recaerán negativamente sobre el interés personal y pecuniario que tenga el empresario en la gestión de la prisión.

En resumen: cualquier administración de contrato promete más vigilancia y economía que cualquier tipo de administración.

“El éxito que obtendrá, si lo hay puede ser considerado igual que lo sería un invento y recompensado en consecuencia, de la misma manera que un inventor es recompensado por el beneficio que le asegura un monopolio garantizado por una patente.” (Op. cit. pág.92)

Organización y gobierno interno del panóptico:

-Los hombres y mujeres serán separados de manera que en un lado las celdas correspondan a los hombres y en el otro a las mujeres.

-Bentham aboga por la distribución de los presos en grupos reducidos por cada celda, ya que,lo que se pretende, por un lado, es no dejar a los presos aislados individualmente, ya que esta forma de aislamiento sólo incita al tormento de la conciencia de los presos y esto conlleva a su progresiva marginación y en consecuencia a la locura; y por el otro, evitar grupos grandes de presos, todos mezclados indiscriminadamente en la misma celda, violadores con estafadores, o ladrones con asesinos, donde surjan brotes de rebeldía fuertes y constantes peleas debidas a la mezcla de caracteres. Además, la división de los penitentes en grupos reducidos facilita el estrechamiento de vínculos afectivos entre ellos y facilita el camino hacia su socialización.

-En cuanto al trabajo que los presos deben realizar en este centro penitenciario, éste no debe ser excesivamente forzado y por supuesto debe hallarse en él una utilidad bastante significativa, ya que es inútil y a la vez poco provechoso en el condenado, obligarlo a realizar tareas que supongan un gran esfuerzo físico y una gran lesión para la salud del preso e incluso que éstas no tengan mayor finalidad que la de sembrar la idea de tortura en los penitentes para que éstos acaben asociando el trabajo con el horror, sino más bien al contrario, que éstos consideren el trabajo como una virtud, como un medio legal de producir riqueza y esta idea fructifique a su salida de la cárcel. “La ocupación, en lugar de ser el castigo del prisionero, ha de ser mostrada como su consuelo y su placer. (....)el trabajo,padre de la riqueza,el trabajo, el mayor de los bienes(...)¿porqué enseñarlo como una maldición? (Op. cit. pág. 54) También se considera importante ocupar a los presos según sus capacidades en uno u otro tipo de trabajo, éste estará lo más relacionado posible con el oficio que desempeñaran con anterioridad a su estancia en la cárcel ya que esto tendrá un doble factor positivo,primero en el mismo preso, ya que se abandona la idea de que los presos deben cargar con trabajos totalmente odiosos por ser la única finalidad de estos trabajos el mero castigo y el segundo en el empresario, ya que la dedicación de estos presos en oficios experimentados fuera de la cárcel puede mejorar la economía y la producción de esa cárcel y por tanto resulta más rentable económicamente,no dejando de ser el trabajo asignado a estos presos un castigo para ellos, ya que están obligados a trabajar sin la obtención de un salario y evidentemente sin criterio de elección para decidir realizar su trabajo.

Respondiendo, como hace siempre al criterio de rentabilidad económica, afirma que la nutrición de los encarcelados no debe suponer un gran coste y que además, éstos deben ganarse una alimentación de mayor calidad realizando bien su trabajo. Sin grandes costes, porque un preso no debe tener más lujos en su alimentación que la persona humilde y en libertad que trabaja honradamente para comer, pero que sin embargo no dispone de medios suficientes como para gastar en productos considerados de lujo en la época, tales como el alcohol. Y el alcohol, a la vez , debe ser prohibido en el ideal modélico de una cárcel como es el panóptico, ya que, como es obvio, éste altera la razón del hombre y evidentemente en una cárcel deben evitarse sustancias que conduzcan a los presos a tomar actitudes violentas o en cualquier caso que perturben su capacidad de trabajo y de relación con la gente de su entorno. Pero, la máxima fundamental en la alimentación de un preso, es la no tortura famélica del mismo como castigo proporcional al crimen cometido. La calidad de la nutrición de un preso desde el momento de entrada de éste en la cárcel no debe guardar relación con el juicio de desvalor que pueda recaer sobre el delito que haya cometido. Un asesino debe ser alimentado según las necesidades de su constitución física, no según la medida en que su acto merezca ser reprobado.

Medidas preventivas para los presos que ya han cumplido condena en el panóptico:

Bentham propone destinar a los presoso una vez obtienen su libertad al serviocio del ejército de mar o de tierra para que no pierdan los hábitos disciplinarios que han adquirido en elmodelo de panóptico al despojarse de la severa vigilancia a que estaban sometidos dentro de la cárcel. Pero esta medida será siempre voluntaria.

Otra medida de prevención para evitar que los presos una vez lanzados de nuevo a la libertad, pierdan el rigor y la disciplina que les han sido inculcados en la cárcel, será la de dejar a estos presidiarios a cargo de familiares o amigos que los contraten para hacer determinados trabajos, pagando de esta manera una fianza a la cárcel y asegurándose de que éstos no vuelven a caer en el crimen. Los que no encuentren fianza, pueden ir a una especie de panóptico subsidiario donde tengan una libertad mucho más amplia, como por ejemplo la facultad de casarse o poder realizar trabajos en condiciones muy similares a un obrero normal, hasta que encuentren una fianza.

BENTHAM

Jeremy Bentham (1748-1832), político y jurista inglés, fue un importante teórico de la reforma penitenciaria y hoy en día es considerado como uno de los principales impulsores del “principio de utilidad”. Este principio de utilidad dice lo siguiente: Aquello que es útil es aquello que produce la felicidad en el hombre, las acciones son buenas o malas en la medida en que tienden a aumentar o disminuir la felicidad del individuo. La humanidad está guiada por un hedonismo que la obliga a encontrar el placer. La sociedad debe tener como objetivo este hedonismo colectivo, una sociedad más justa es aquella que asegura más placer a un mayor número de individuos.El placer de la mayoría es lo que califica un acto del legislador como bueno, la utilidad de los actos legislativos radica en la justicia que éstos contienen en si por provocar felicidad a la mayoría de individuos. Sus ideas utilitaristas inspiraron muchas reformas urbanísticas del siglo XIX y actualmente es recordado sobre todo por un proyecto de “panóptico”, es decir, una edificación con una torre central desde la cual un vigilante puede ver siempre a los internos (prisioneros, enfermos mentales, niños...etc.) sin ser visto por ellos.

Bentham nace dentro del positivismo jurídico, que no contempla ni la idea de contrato social ni de “derechos naturales” que defendía el pensamiento iluminista, predecesor de este positivismo. Para esta corriente de pensamiento, la humanidad no se aúna bajo un contrato que ponga de manifiesto la voluntad de los contrayentes a perder parte de su libertad a favor de un poder dominante a cambio de la salvaguarda de alguno de sus derechos como la propiedad, sino que esta humanidad está forzada a vivir en comunidad por necesidad. Tampoco se considera al hombre libre en el positivismo, como decían los pensadores iluministas, porque es evidente, según ellos, que toda ley restringe la libertad de una persona.

Por tanto, el pensamiento positivista pone de manifiesto una cosa, que la sociedad donde impera el Derecho no es producto de un convenio, sino de una voluntad todopoderosa de un gobernante. No son los hombres libres para escoger sus metas y sus gobernantes, sino que los gobernantes dirigen una sociedad a su libre albedrío. ¿Qué debe regir en estos gobernantes según Bentham? El principio de utilidad ya citado antes, es decir, que los gobernantes, a la hora de dirigir las instituciones de una sociedad actúen en función de un nivel de satisfacciones que abarque a la gran mayoría de esa sociedad.

En síntesis, el pensamiento positivista- utilitarista de Bentham expone que el fin de una sociedad es el bien común, por encima de todo interés individual. Por tanto,los fines del positivismo son siempre colectivos.

Bentham ponía el acento en el pragmatismo de las penas, consideraba que el Derecho penal tenía que ser útil y la pena utilitaria. La utilidad de la pena para Bentham era la ejemplaridad.

La escuela del Positivismo ha sido la que más ha influenciado en el Derecho penal, ya que tiene un método de estudio observador-deductivo y contiene en si una estructura bastante dogmática de pensamiento al intentar asimilar la exactitud a que pretende aspirar a la exactitud de las ciencias. Por ello pone énfasis en lo empírico, de esta corriente nace la llamada criminología del siglo XIX. Alcanza su auge con la Scuola Positiva0000000 italiana, con autores como Lombroso y se plasma en la técnica jurídica de mano de autores como Binding, creador del positivismo jurídico-penal o la Nueva Escuela Penal, liderada por Von Lizst, que también parte de la ley natural de la causalidad que impera en el positivismo, influenciado por las ciencias mecánicas.