El café de los filósofos muertos; Nora K y Vittorio Hössle

Enseñanza de la Filosofía. Filósofos y movimientos filosóficos de la Historia. Idea. Dios y Trinidad. Pensamiento y lenguaje. Escepticismo. Vida

  • Enviado por: Begoña Ballester-olmos Y Molíns
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 34 páginas
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EL CAFÉ DE LOS FILÓSOFOS MUERTOS

PREGUNTA:

-Imagen de la mujer en la antigua Grecia

RESPUESTA:

-Aristóteles: en primer lugar, nunca a negado que las mujeres tuvieran alma, tal como afirman algunos. Todos somos hijos de nuestra época, y mayor rubor me causa en realidad lo que he dicho sobre la esclavitud. Pero, cuando uno crece en una sociedad en que tener esclavos es de lo más natural y se sobreentiende no estudian ni se dedican desde luego a pensar en dinosaurios, no es de extrañar que surjan opiniones como éstas.

PREGUNTA:

-René Descartes: si crees que he soñado, ¿eres tú capaz de distinguir realmente el sueño de la realidad?

RESPUESTA:

-Nora: el sueño y la realidad son dos mundos distintos. El sueño es el mundo de la fantasía, de los pensamientos, y con ambos se forma algo que viene del interior. Para nosotros , la realidad es el mundo de los sentidos. Pero también las ciencias, o la historia o las lenguas. Sin embargo, ¿captamos realmente toda la realidad? Sobre Dios no sabemos casi nada. Y sin embargo está ahí. Por lo tanto, nuestra realidad no es completa, lo mismo que con los sueños, que señalan únicamente algo aproximado. A veces, también de los sueños se aprende algo, y quizá también de la realidad. ¿Es posible que los dos mundos sirvan como preparación para mundos que todavía han de llegar y que no podemos distinguir aún?

PREGUNTA:

-El mundo de los sueños y el mundo interior.

-A veces Dios nos engaña hacia la verdad.

RESPUESTA:

-Jean-Jackes Rousseau: tenemos que atravesar un río y remar fuertemente contra corriente para llegar a la filosofía. Esta corriente es la vida con todos sus remolinos y, a menudo, oscuras profundidades. En su nacimiento es estrecho, conforme va creciendo se va ensanchando. Cuando somos niños podemos atravesarlo muy fácilmente, por eso en la niñez se puede filosofar de verdad, mientras vamos creciendo cuesta más ir contra corriente, es cierto que van aumentando también las fuerzas y nuestra esperanza es que los músculos aumenten con mayor rapidez que la fuerza del agua, quizá esto lo sea sólo en unas pocas personas. Las demás se van distanciando a lo largo de su vida cada vez más de la filosofía, de la cual se encontraban muy cerca en su niñez. Con todo esto no puede tener validez general, pues en caso contrario tendríamos que ser todos niños, cuando lo cierto es que únicamente somos eternamente jóvenes.

-Diotima: si Dios puede engañar hacia la verdad, si lo que pretende es confundirnos respecto a hechos del mundo de los sentidos. para permitirnos así que nos adentremos en verdades más profundas, ¿no sería posible que Platón me hubiera inventado a mí para mostrar que también las mujeres pueden filosofar? Y también lo inventado tiene su existencia, pues hay personas que lo imaginan, y eso siempre es más que nada.

PREGUNTA:

-Idea según Platón.

REPUESTA:

-Platón: Las alegorías son muy útiles para que las ideas resulten comprensibles. Por ejemplo, si se compara al ser humano con la sombra que proyecta la luz que llega de fuera sobre la pared de una caverna. Nosotros hemos sido creados, lo cual es lo mismo que decir que alguien (¿?) tuvo la idea de crearnos. Nosotros, los humanos, estamos como quien dice partidos en dos. una parte es la espiritual: podemos conocer a Dios, sentir alegría, etc. La segunda parte es nuestro cuerpo, que vive en el mundo de los sentidos. Ambos provienen de una sola idea: nuestro cuerpo para la vida es una idea. La primera es el aliento de Dios, que nos dio un trozo de su espíritu. Y esto lo ha hecho para que, cuando llegue el momento, podamos reconocer el mundo. Los animales no tienen espíritu. Y tampoco las plantas. Sin embargo, la idea que de ellos se tiene es importante, muy importante, como nos enseña la biología o la química. Nosotros somos las sombras de esa idea de criatura dividida en dos. Vivimos porque Dios tuvo esa idea de nosotros. Somos representaciones de la idea de ser humano. A cualquier especie de ser vivo, pero también a los materiales inanimados como las piedras, le corresponde su propia idea.

PREGUNTA:

-Si yo tengo una idea, ¿en realidad no es mía, sino que ya existía antes?

RESPUESTA:

-Descartes: la palabra idea puede referirse a cosas completamente distintas. Las ideas son algo que tiene lugar en nuestra conciencia, y nuestra conciencia es al fin y al cabo algo distinto del mundo material. A lo primero lo llamé en su tiempo res cogitans; a lo segundo res extensa. Los sentimientos, los pensamientos, sí, también el dolor, son algo completamente distinto de los objetos físicos y materiales, los cuales puedo medir. El dolor de muelas pertenece al mundo de la conciencia. El diente o la muela, la irritación del nervio, esto es corporal. pero lo de que la irritación o la infección también duela, eso es algo nuevo. Si alguien se desmaya, esto es, si pierde el conocimiento, que no es otra cosa que la conciencia, la muela puede estar infectada sin que la persona sienta dolor alguno. Y al revés. A veces hay que amputarle a alguien una pierna. lo que resulta realmente increíble es que estas personas sientan frecuentemente dolores horrorosos en el pie derecho, aún cuando ese pie ya no exista. el dolor en el pie pertenece, por lo tanto, al mundo de la conciencia.

PREGUNTA:

-¿Pero cómo sabes tú que tengo sed? Yo podría ser también una máquina, sin pizca de sentimiento interior, programada para decir “tengo sed”, aun cuando en mi interior no pase absolutamente nada.

RESPUESTA:

-Descartes: existen cosas corporales que se pueden ver, y las sensaciones que por ejemplo tienen lugar en nuestro corazón. El corazón se puede ver, pero las sensaciones o los sentimientos, no. Y es que se trata de una realidad completamente distinta. Sí, el problema consiste realmente en lo siguiente: ¿cómo puedo saber que “detrás” de tu cuerpo hay conciencia o alma? Ésta es una cuestión que me preocupa, especialmente por lo que se refiere a los animales. Como en su día supuse que no eran más que máquinas, ahora andan todos los protectores de animales detrás de mí, y apenas me atrevo ya a salir a la calle.

PREGUNTA:

-Fritz: yo creía que Dios había muerto, y que yo estaba llamado a firmar una, como quien dice, acta filosófica de defunción. Pensaba que le hacía un bien al hombre al liberarlo hacia sí mismo. La experiencias de este siglo, del que me he podido maravillar a vista de pájaro, me han enseñado otra cosa. Con el tiempo comprendí que el Viejo se había muerto, que se había retirado del mundo para realizar con él un experimento horrible pero inevitable. En su ausencia sigue misteriosamente presente… Lo reconocemos de una forma mucho más profunda que antes.

RESPUESTA:

-Nora: ya que lo echamos de menos, es posible que, a pesar de todo, Dios esté todavía escondido en nosotros. Nos acordamos de él, podemos retener aún algo de Él, pero muy poquito ya. Él quiere que lo busquemos. Quiere que nos demos cuenta de que sin Él no puede ser, de que si no nos esforzamos el mundo se acaba. Algunos no saben que Dios sigue estando ahí, para ellos ha desaparecido. Sin embargo, tienen que llegar a reconocer por sí mismos que es una equivocación ser malo o falso. Sólo cuando todos reconozcan sus errores e intenten obrar mejor, Dios volverá a estar de forma más visible con nosotros. Tenemos todavía mucho camino que recorrer. Dios está mientras tanto con todos los que desean fervientemente su presencia. de forma muy cercana además, ayudándolos.

PREGUNTA:

-Nora: ¿Por qué es necesario un niño para responder a esta pregunta? (La anterior)

RESPUESTA:

-René Descartes: La filosofía necesita de la ingenuidad. Una cierta indiferencia respecto a las opiniones de los demás, una disposición a plantear preguntas que se consideran improcedentes, una cierta confianza en que las respuestas acertadas son también sorprendentemente fáciles, todo esto importa en la filosofía, y los niños tienen aquí menos inhibiciones que los adultos. en ellos anidan menos perjuicios que en catedráticos hechos y derechos. Pues hay errores tan grandes, que ya no resulta posible reconocerlos como tales cuando se ha creído en ellos durante mucho tiempo. Los niños tienen una gran idea emocional. La filosofía necesita de los niños. Pero, a veces, los niños no son todavía los suficientemente agudos. Tenemos un cuerpo que se mueve y que, por medio de sus cuerdas vocales, produce ondas que nosotros percibimos como sonidos. Por ejemplo esos ratones de metal que se cargan con corriente y que se mueven de un lado a otro. Esos objetos no tienen sensaciones.

PREGUNTA:

-Vittorio: ¿Realmente yo no soy más que tu ordenador?

RESPUESTA:

-Nora: los ordenadores y las personas se pueden distinguir ya claramente por su origen. Nosotros, las personas, hemos sido creadas por Dios. Los ordenadores han sido “creados” por nosotros: no pueden ser como los seres humanos, pues algo que es imperfecto sólo puede crear algo todavía más imperfecto. Los seres humanos siempre quieren saber más, mientras que en los ordenadores las preguntas se programan, y casi siempre sólo pueden contestar. Además se nota cuando algo vive o está lleno de vida. No se puede confiar únicamente en la razón, pues hay cosas que se notan con el alma.

PREGUNTA:

-¿No había soñado también antes, cuando creía ir al Café?

RESPUESTA:

-Nora: No soñaste con que estuviste las últimas veces en el café, pues cuando René te invitó a un vaso de agua mineral tenías sed. Eso también puede ocurrir en sueños, pero después ya no tenías sed, se había calmado, y creo que eso no es posible cuando se está soñando, porque entonces uno tendría que haberse levantado para ir a por un vaso de agua, y apagar la sed con la que se está soñando. Nunca te habrías ido “satisfecho” a casa, pero eso es exactamente lo que hiciste todas las veces menos la última: precisamente porque estabas soñando.

PREGUNTA:

-San Agustín: ¿pero se puede dudar de todo? Hay por lo menos algo de lo cual quien duda no puede dudar: de que duda. En caso contrario, no se podría comprender a sí mismo.

RESPUESTA:

-René Descartes: He dudado siempre con el único fin de alcanzar la certeza. La duda nunca ha sido para mí un fin en sí mismo, sino únicamente un medio para alcanzar una certeza afianzada, que no puedo tener cuando confío simplemente en la fe. ¡Quiero saber, no creer!

PREGUNTA:

-René: yo creo en Dios, yo sé de su existencia. Tengo todavía más conciencia de mí mismo que de Dios.

RESPUESTA:

-Giambattista: puedo dudar todavía menos de la existencia de Dios que de la mía propia. Al fin y al cabo podríamos llegar a morir algún día, No es necesariamente una contradicción suponer que un buen día ya no seremos, pero Dios no puede no ser: Él es eterno; nosotros, hijos del tiempo.

PREGUNTA:

-San Agustín: El tiempo, ¿hay cosa más misteriosa? Pues el pasado ya no es, el futuro todavía no ha llegado y el presente es infinitamente minúsculo. El tiempo existe únicamente en nuestra conciencia.

RESPUESTA:

-Nora: si realmente no existe el tiempo, si éste está únicamente en nuestra conciencia, ¿por qué morimos entonces?

PREGUNTA:

-San Agustín: si existe libre voluntad, entonces Dios no es todopoderoso.

-René: si no existe una libre voluntad, no existe la responsabilidad personal, y no quedaría más que tener compasión de los criminales.

RESPUESTA:

-Nora: La voluntad del ser humano es libre. Somos nosotros mismos los que tenemos que decidir cómo vamos a obrar: o haciendo el bien o haciendo el mal. Para que la elección no nos resulte tan difícil, Dios nos dio dos cosas: la razón y los sentimientos. Si utilizamos ambos, podremos reconocer lo que es adecuado para nosotros. Y creo que solo entonces. A lo mejor, lo único que Dios quería al principio es tener a alguien con quien conversar, a alguien con quien debatir. Por eso al crearnos nos dio una libre voluntad. Muchas veces discute con nosotros en nuestro corazón (alma) y nos pregunta cómo vamos a decidirnos.

PREGUNTA:

-San Agustín: existe la verdad, sin duda. ¿Pero la captamos con la razón? ¿O tenemos que creer simplemente en ella?

RESPUESTA:

-René: por todas partes vemos personas que creen en lo que nosotros no creemos, y no podemos tener todos razón. El creer debe convertirse en saber.

-Nora: La verdad tiene que existir; pues, si no existiera la verdad, los seres humanos no tendríamos meta alguna, y todo esto no sería más que un sueño.

PREGUNTA:

-San Agustín: ¿pero no se muestra la razón impotente si no va acompañada de la fe?

RESPUESTA:

-La razón tiene que apoyarse en una creencia, pues sin ella el mundo no tendría nada a que agarrarse. sería un mundo frío y desangelado. Ya no habría para la fantasía, que sería considerada una forma de perder el tiempo y por lo tanto poco razonable. Es muy posible que muy pronto hubiera de nuevo esclavos, lo cual se podría llamar razonable. Pero de esta manera iríamos en contra de los principios del hombre, los cuales únicamente se pueden proteger si se cree en la justicia verdadera.

-Weber: la razón por sí sola no basta. Este siglo muestra a la perfección como una racionalidad total y los peores crímenes pueden ir de la mano. Racional es algo que sea adecuado como medio para alcanzar una finalidad determinada.

-Kant: La razón práctica prohibe le esclavitud. La razón práctica es el fundamento de los derechos del ser humano. La razón no sirve sólo para considerar los medios , sino para valorar los fines. Práctico y razonable a la vez es cuando actúas de tal manera, que respetas como fin en sí mismo la humanidad que hay en ti y en el otro, y es algo que no se da en la esclavitud.

PREGUNTA:

-Weber: ¿por qué voy a respetar al prójimo?

RESPUESTA:

-Kant: se esperas una respuesta como la que , a largo plazo, al fin y al cabo esto redunda en tu propio interés, te equivocas. Ésta sería precisamente la forma de errar la esfera de la razón práctica, esto es, de la moral. Pues la moral en fin en sí mismo, no está al servicio de ningún otro fin. Se debe obrar de forma moral no para ser respetado por otros, ni para entrar en el cielo, sino porque es simplemente moral.

PREGUNTA:

-Nora: Si la razón es la encargada de distinguir todos los usos morales, como lo bueno y lo malo, y si la fe o la creencia nace con uno y es independiente, ¿qué importancia tiene entonces el alma? ¿Recibe ella las consecuencias de la acción moral? ¿Se puede disfrutar con el alma o sentir pena?

RESPUESTA:

-Alfarabi: las religiones no son más que una imagen de esa única verdad que puede ser, en principio, reconocida por la razón. Pero puesto que, lamentablemente, los seres humanos no son tan razonables como quisiéramos, no se puede renunciar a las distintas religiones, aún cuando desgraciadamente fomenten a menudo el odio contra las demás. Si alguien se atrinchera detrás de su fe y se opone a la razón, resulta muy difícil hablar con él. La subjetividad individual se queda un tanto corta. Y si fuera cierto que no existen las ideas más allá de nuestra alma, entonces no podríamos entendernos los unos a los otros, pues toda subjetividad se encontraría encerrada en sí misma sin ventanas hacia el mundo y hacia el prójimo.

PREGUNTA:

-Nora: si se piensa de forma moral, ¿no es esta también una forma de creer? ¿Pues de dónde iba a venir lo absoluto sino de dios?

RESPUESTA:

-Hegel: “lo absoluto” es lo que los creyentes inteligentes llaman “Dios”. Dios es la causa última, y si la ley moral constituye algo necesario e incondicional, entonces es ella misma algo divino, una parte de Dios. También se puede decir: Dios mismo es absoluta e incondicionalmente moral.

PREGUNTA:

-Nora: si Dios no es una persona verdadera, ¿cómo se va a hablar a una “sustancia”? Decís que Dios es lo mismo que la moralidad, ya que en caso contrario habría dos cosas absolutas. Por un lado, dios, y por otro, lo moral. Eso no puede ser. es posible que Dios tenga en cuenta también la libertad del ser humano. Y ésta sólo la podemos conseguir si actuamos conforme a Dios o a lo moral. Pues, si alcanzamos la libertad de otra manera, por ejemplo, matando a los enemigos hasta que desaparezcan alrededor de nosotros, tampoco seríamos libres, ya que seguiríamos llevando en nosotros una chispa de dios y de lo moral. esta chispa nos atormentaría la conciencia: y entonces tampoco seríamos libres.

RESPUESTA:

-Nicolás de Cusa: he imitado a nuestro creador creando algo que no existe en la naturaleza. Las plantas y los animales existen desde tiempos inmemoriales, pero las flautas las hacemos nosotros, los seres humanos, con ello creamos algo nuevo, ampliamos el inventario de existencias. el ser no está fijado para siempre pues a través de nuestros esfuerzos técnicos y de todo tipo de quehaceres extendemos continuamente el ser. Pero las flautas, por ejemplo, tienen una forma y una materia. Mucho más fascinante resulta cuando los escritores y los artistas crean algo nuevo, pues en relación con lo que elaboran no se puede hablan siempre de materia. ando tras la sabiduría e intento ver a Dios. Naturalmente no con mis ojos físicos, sino con mis ojos espirituales. Para mí, Dios es la unidad de los contrarios. Por ejemplo cuando haces rodar una peonza; al principio se aleja y luego vuelve, por lo tanto se mueve y no descansa. Si suponemos que la peonza girase cada vez más rápido, el punto A volvería a su punto de origen con la misma rapidez. Y si el movimiento acabara por ser infinitamente rápido, el punto A estaría siempre en el mismo lugar en relación con el suelo. Pero esto también es válido para la quietud. Luego, el movimiento infinito y la quietud se mezclan. Así, de la misma manera se mezclan en Dios todos los contrarios. el principio de contradicción tiene validez absoluta, y precisamente mucho más para Dios, que es lo absoluto.

PREGUNTA:

-Vittorio: ¿Cómo, de qué manera existen los personajes de una pieza de teatro?

RESPUESTA:

-Nora: los personajes de una obra de teatro o la misma obra se parecen a las fiestas. Siempre que se representa una obra es como si la acción tuviese lugar ahora mismo. como si se representara por primera vez. tampoco las fiestas como la Navidad se celebras únicamente para recordar el nacimiento de Jesús. Se celebran más bien para repetir una vez más aquello que se celebra como si hubiera acabado de ocurrir. Éste es uno de los puntos. El otro es, creo, que los personajes no son libres. No pueden decir la que “quieren”, sino que es su creador el que los dirige. Los personajes reproducen determinados caracteres. ¿Qué ocurre con las obras sin acabar? Quizá no sean libres dos veces, pues creo que no se pueden liberas de la conciencia de su autor, mientras que los otros sí pueden, porque salen al mundo y muchas personas pueden conocerlos e interpretarlos. Los personajes de teatro “completos” entran como quien dice en el círculo de la eternidad, pues en todas partes los representan, en todas partes los conocen. Pero los personajes “medio completos” se quedan para siempre en la conciencia del autor, no pueden recibir nunca ni su parte central ni la cola. Tienen sólo cabeza.

PREGUNTA:

-Vittorio: en algunas obras de teatro aparecen también figuras que no existieron de verdad, por ejemplo Catalina en la fierecilla domada, de Shakespeare; entonces, ¿Catalina es? ¿O no es? ¿Y qué ocurre con esos personajes imaginados por una autor que pasan a formar parte de las primeras escenas de una pieza nunca concluida?

RESPUESTA:

-Nora: los personajes existen realmente, sólo que viven en otro mundo. Este mundo es invisible y únicamente puede darse a conocer entre nosotros por medio de la fantasía. está claro que encarnan una idea. Sólo que humana y no divina.

PREGUNTA:

-Nora: ¿Por qué las musas y las virtudes de la catedral del baptisterio están representadas por mujeres?

RESPUESTA:

-Vittorio: la Edad Media estaba empapada de la idea de que todo ser humano, hombre o mujer, tenía un destino, un alma inmortal, que un día estaría ante el que ha de juzgar las almas. Esta alma se ennoblecía por medio de la virtud, y naturalmente también las mujeres podían ser virtuosas. Probablemente nadie del mundo moderno haya reverenciado y amado tanto a una mujer como Dante a su Beatriz. La exaltación religiosa que acompañaba la visión medieval de la mujer se ha visto sustituida por una multitud de referencias. yo no digo que eso sea malo; sin duda existe hoy día más libertad e igualdad entre el hombre y la mujer. Pero puesto que la justicia es la virtud más desarrollada de la modernidad, deberíamos ser por lo menos justos y reconocer que también el ser humano medieval tenía sus virtudes: sin duda es posible sentirse más arropado en la catedral de Pisa que en la Universidad de Essen.

PREGUNTA:

-Nora: ¿puede decirse que nosotros los seres humanos somos personajes de teatro? Dios sería entonces nuestro autor. En este sentido no seríamos libres, porque Dios nos habría creado como seres humanos y no, por ejemplo, como ángeles: esto quiere decir que tenemos también algo malo en nosotros.

RESPUESTA:

-Vittorio: es una misma locura creer que la realidad material es más real que las ideas que la sostienen. Todo este mundo es un drama cuyo director es Dios. No creo que seamos capaces de salirnos de la conciencia de Dios. Únicamente nos imaginamos que es así, y es Dios quien nos engaña con esa falsa impresión. Lo que cabe esperar es que podamos entrar cada vez más en la conciencia de dios y que finalmente comprendamos qué pretende en realidad con su obra de teatro. Sin embargo llega a comprenderlo totalmente me parece que es algo que no nos está dado en esta vida.

PREGUNTA:

-Vittorio: ¿no es una forma de locura el que la gente prefiera ver el reflejo a la realidad?

RESPUESTA:

-Nora: cada época tiene sus cosas buenas y malas. En la Edad Media faltaba la justicia, y nuestra edad moderna carece de ocurrencias, ideas y sentido de comunidad. La soledad se va extendiendo cada vez más debido a que hoy día muchos trabajo, por ejemplo en el caso de la cosecha, ya no los hacen muchas personas juntas con rastrillos y horquillas, sino que basta una única persona y un tractor. Hay que tener cuidado con la técnica moderna, no acabe siendo más importante que nosotros mismos: tenemos que seguir estando por encima de ella y no al revés.

PREGUNTA:

-Vittorio: ¿crees que Dios puede cambiar el pasado?

RESPUESTA:

-Nora: no, yo pienso que puede hacerlo más soportable perdonando lo hecho o puede, por contra, castigar acciones pasadas. Por ejemplo en el paraíso. castigó a Adán y Eva por haber hecho algo prohibido, por haber comido de la manzana del saber, y los echó del paraíso terrenal. Y desde ese momento, el ser humano fue libre, y Dios ya no pudo dominarlo. Pero Él había creado al ser humano en un tiempo y en un espacio, y si se habla del pasado no puede uno estar refiriéndose a Dios. Es posible que para Dios no exista el pasado. Vive siempre en el presente y quizá el pasado sea para Él también presente…

PREGUNTA:

-Vittorio: me gustaría que eme dijeras si soy la misma persona que la estuvo en el mundo del espejo. Ten en cuenta que tenía otro cuerpo… ¿Qué es lo que decide nuestra identidad?

RESPUESTA:

-Nora: estoy segura de que eres la misma persona que en el mundo del espejo se encontró con Fichte. Es cierto que tenías el cuerpo de un niño de once años, pero al gritar “YO PONGO EL NO-YO” pudiste evitar perder tu identidad de adulto de 34 años. Y es que la identidad está determinada por el respectivo “ahora”. Lo único que se trata de saber es si eres la misma persona. De ahí que probablemente también sea cierto lo que dice Fichte: que no se puede ir saltando con el “ahora” de uno de un tiempo a otro, pues al hacerlo se pone en peligro la libertad. Y puesto que a Dios la libertad la importa mucho, tenemos que atenernos estrictamente a esa obligación. A ti tampoco te quedaron ganas de volver a tocar el espejo histórico: “¡Por amor a la libertad!”

PREGUNTA:

-Nora: Ana Frank tiene muchas semejanzas conmigo, al menos por los pensamientos.

REPUESTA:

-Vittorio: en este mundo moderno y tecnificado una terrible tendencia a la soledad, hay, por otro lado, bastantes personas espirituales y morales que, unidas por lazos de amistad, ofrecen resistencia a los errores de la mayoría. Y este lazo comprende también a personas que están muertas hace tiempo, como por ejemplo Ana Frank, en la que al parecer reconoces cosas tuyas.

PREGUNTA:

-Vittorio: ¿qué cosas tuyas reconoces exactamente en Ana Frank?

RESPUESTA:

-Nora: también ella se siente a veces como si estuviera enfadada con todo y no supiera muy bien qué hacer. A mí esto también me pasa a menudo. Además se fija metas en la vida: quiere ser periodista. Y esto es algo parecido a escritora, lo cual en mi opinión ella hubiera acabado siendo de todas todas. Le gusta aprender cosas e intenta por todos los medios obtener algo de la vida, aún cuando tenga que vivir escondida en la parte trasera de la casa. Sí, y además tiene tantos pensamientos iguales a los míos, por ejemplo que la vida es maravillosa mientras está ahí la naturaleza… Ana Frank también filosofaba, cosa que yo hago también con verdadera pasión.

PREGUNTA:

-Vittorio: si Dios sabe desde siempre que tú te ibas a ir a cabalgar, ¿es posible que siga siendo realmente una libre decisión tuya? ¿O están todas tus decisiones determinadas de antemano por Dios?

RESPUESTA:

-Nora: hay que diferenciar mucho entre “vida” de Dios y nuestra “vida”. Cada uno de los dos “mundos” es muy distinto y no se puede confundir el uno con el otro. en su mundos, Dios vive en un presente continuo. Pero cuando quiere acercarse al ser humano, tiene que bajarse a su mundo. De esta manera puede acompañarlo y sufrir con él. Pues, si Dios lo supiera todo de antemano, la libertad de nuestras acciones correría peligro. Ya no sería mi libre elección si voy o no voy a montar a caballo. En todo caso no del todo.

PREGUNTA:

-Vittorio: el futuro resulta modificable, puesto que la frontera entre pasado y futuro oscila permanentemente: lo que ayer era futuro, hoy o mañana ya es pasado. Y de no existir una diferencia esencial entre pasado y futuro, es muy difícil imaginarse que pueda existir la libertad.

RESPUESTA:

-Nora: creo que existe una diferencia esencia entre pasado y futuro. No creo que Dios lo haya previsto todo, y esto es algo que concuerda aquí con mi opinión. Pues el futuro es algo humano, no divino, y puede estar por tanto en contraposición con el pasado. Que el pasado y el futuro varíen sin parar es precisamente lo que importa.

PREGUNTA:

-Maquiavelo: Nora, ¿te gusto?

RESPUESTA:

-Nora: tienes un lado verdaderamente feo y enrevesado. Pero puedes estar tranquilo, me caes bien. Porque, en primer lugar, eres capaz de reconocer lo que has hecho mal y porque, en segundo lugar, eres apasionado. No tienes manera de evitar lo bueno, pues sigues teniendo en ti un lado bueno. Por lo que se refiere a la maldad, tu imagen negativa del espejo ha sido prácticamente derrotada. Naturalmente, es cierto que enseñaste trucos a los poderosos. Creo que aquí te va a resultar difícil disculparte, pero, lo dicho, todavía nos queda el futuro.

PREGUNTA:

-Nora: ¿qué es más importante? ¿Tener poder o poder ejercer una buena influencia sobre los demás?

RESPUESTA:

-Maquiavelo: yo siempre he sido partidario de la paz. Lo que ocurre es que me di cuenta de que no bastaban las buenas palabras para lograrla. ¿Por qué en un estado la gente no se mata a palos? Simplemente porque tiene miedo del castigo. Sin embargo, este miedo únicamente perdura mientras a cada infracción siga el castigo correspondiente. Por ello, el príncipe ha de ser realmente horrible. Si por pura bondad se torna débil, la gente se alborota y en seguida hay peleas, hasta llegar al derramamiento de sangre. Todos queremos proteger la vida, pero entonces también tenemos que mostrarnos a favor de un estado fuerte. Los trucos que yo propongo sirven únicamente a ese fin: soy una persona moral, aun cuando el moralismo de los que se limitan a hablar sin solucionar los problemas me resulta más que pesado.

-Hobbes: ella misma escribe que a veces está enfadada con todo, lo cual no quiere decir otra cosa que está enfurecida. ¿Y qué se hace cuando uno está enfurecido? Se pelea con otros, siendo la violencia el último medio de todo enfrentamiento. Los humanos son, efectivamente, animales especialmente agresivos, y solo hay dos maneras de poner coto a su afán de pelea: en primer lugar la ley, que reglamente exactamente qué pertenece a quién. Es completamente indiferente si las reglamentaciones de la ley son justas o no, o mejor dicho: son justas por definición. Pues, independientemente de la forma que adopten estas leyes, lo cierto es que pones fin a la disputa. Desde luego esto es sólo así si, en segundo lugar, la ley tiene el poder supremo; entonces se habla del Estado. No me parece muy acertada la diferenciación que hace Nora entre poder e influencia. Pues tener la posibilidad de ejercer influencia, es también una forma de poder. Todos los seres humanos quieren poder, quieren actuar en sociedad. La única diferencia está en que algunos pretenden imponer su voluntad a través de la armas, otros, con dinero, y otros, finalmente, por medio de palabras. Entre estos últimos estamos los intelectuales, y tengo la impresión de que Nora será también una intelectual.

-Vittorio: un enfado no tiene por qué acabar en u enfrentamiento. Y si es así, qué importa, también los enfrentamientos tienen su función. Hay que saber enfrentarse. En un enfrentamineto “verdadero” la violencia no desempeña ningún papel. Al final hay que darse la mano, aun cuando no se haya encontrado una solución común. Comunicándole al otro nuestra opinión, ofreciéndole al otro nuestra opinión, ofreciéndole argumentos que la apoyan y escuchando los argumentos con que el otro defiende la suya, nos sentimos de nuevo libres. La ley misma tiene que ser justa, si no, no hay ningún ideal al que aferrarse y sólo se tiene miedo de que a uno le devuelvan su propia violencia. Y eso no tiene ningún sentido. Hay dos formas distintas de poder: 1) el poder que viene de la dignidad y del carisma que las otras personas perciben en alguien; y 2) el poder que nace del miedo que la gente le tiene a alguien, por lo cual hace todo lo posible para no caer en desgracia.

PREGUNTA:

-Ramón Llull: ¿qué opinas sobre la Trinidad?

RESPUESTA:

-Nora: Dios puede adoptar tres funciones: la de un Dios en el que se suspenden los contrarios, que es un Dios en el que tampoco el tiempo tiene ninguna importancia, la segunda es ese mismo Dios, que ahora baja donde está su creación, la humanidad, para caminar con el ser humano a través del tiempo y alegrarse y sufrir con él; y finalmente, la de un Dios que guarda en el ser humano como una chispa de sí mismo, un Dios que le insufla al ser humano su aliento, santificándolo. Para la Iglesia, el soberano es el “Padre”, el que padece, “Jesús”, y la chispa, el “Espíritu Santo”. Pero no acabo de crees que Jesús sea también Dios. Creo que Dios lo escogió como ejemplo para la humanidad, pero que no era el hijo de Dios. Tenía “solamente” una relación especial con Dios. Esto Él mismo lo sabía.

-Santo Tomás de Aquino: nadie puede entender la realidad. Solo podemos creer en ella. Y tenemos que creer en ella, porque así lo enseña la iglesia. Quien no crea, ése será condenado.

-Ramón Llull: Dios no puede condenar a nadie que intente comprender algo de verdad pero que fracase en ello. Él tiene que resultar racionalmente comprensible. Por lo tanto, la Trinidad es explicable se forma racional. Es muy importante diferenciar entre la trinidad que existía en Dios antes de la creación, y la Trinidad que actúa en la historia de la humanidad. Dios es infinito, y en cuanto infinito tiene que crear algo a través de lo cual se pueda manifestar completamente. Un espacio infinito, un tiempo infinito… todo eso no resulta adecuado para un Dios infinito. De lo que verdaderamente se trata es de divinizar al ser supremo, al más moral de los humanos.

-Hegel: piensa en la familia, dos personas que se quieren crean por medio de su amos a una nueva persona, aun niño. Hay que cerrar el abismo entre Dios y el mundo. Y esto sólo se puede lograr si algo intraterrenal es a la vez divino. El más puro de los seres humanos merece ser divino. Que ése sea el hijo de Dios no quiere decir otra cosa que la ley moral se realizó en él de forma insuperable. El Espíritu Santo significa que la realización de la voluntad de Dios se inició, no terminó, con la figura de Jesús. La creación del estado de derecho y la amalgama entre filosofía y fe son obra del Espíritu Santo.

-Nora: Conclusión. Para Dios rigen otras leyes, que no son necesariamente las del ser humano, Dios sí puede entablar relaciones con el ser humano; en los seres humanos hay al fin y al cabo algo divino.

PREGUNTA:

-Alfarabi y Maimónides: Ramón, ¿cuál fue tu experiencia filosófica más importante?

RESPUESTA:

-Ramón Llull: la experiencia yo-tú; es completamente erróneo categorizarla tal como se hace con las relaciones entre sujeto-objeto. Le atribuimos a Dios capacidades superiores, las mayores que se puedan imaginar. Así que Dios tiene que poseer en sí mismo una estructura interpersonal. en caso contrario, estaría solo y sería incapaz de una relación sujeto-sujeto.

PREGUNTA:

-Nora: intenta explicarme tu capítulo “En este lugar, donde uno se encuentra”

RESPUESTA:

-Martin Buber: se debe empezar a “buscar” en uno mismo. Allí donde uno se encuentra. En cualquier situación hay que procurar hacer algo bueno, iniciar la paz. En el propio interior se encuentran los tesoros y el talento. Hay que viajar por el interior de uno mismo. Dios permite que lo atraigamos al mundo. Si rezamos se encuentra entre nosotros. Sólo así podemos llegar a unir, un día cualquiera, los dos mundos, el deDios y el nuestro.

PREGUNTA:

-Vittorio: ¿Por qué los filósofos buscan la conversación con los niños?

RESPUESTA:

-Giambattista: Los niños corrientes tienen un ángel de la guarda. Pero a los que demuestran talento para la filosofía se les asigna un filósofo de la guarda con el fin de que vigile su desarrollo espiritual. El el caso de Nora había un buen número de candidatos, lo cual es también consecuencia de todos esos encuentros que tiene con otros muchos filósofos.

Todo género humano y cada uno de los individuos evolucionan de forma paralela: en épocas anteriores, la fantasía y los sentimientos tenían mayor fuerza, tal como ocurre hoy con cualquier niño, sin embargo, en los momentos posteriores de la historia, y en los adultos, la razón acaba por imponerse. Si bien la evolución hacia una racionalidad cada vez mayor es en general algo positivo, existe el peligro de que un pensamiento emocionalmente reseco lleve a la barbarie de la reflexión, esto es, a una falsedad egoísta y calculadora, a una febril actividad bravucona e irresponsable. Quien conozca la cultura griega, comprenderá con mayor facilidad lo que hay en nuestro mundo de peligroso, como por ejemplo la alta estima que se tiene de lo ilimitado y la poca que se le concede al sentido del límite y de la medida.

PREGUNTA:

-Paraíso sobre la tierra.

RESPUESTA:

Nora: Creo que habrá ese paraíso terrenal. Pues:

a) el paraíso está pensado para los seres humanos, y por eso tenemos que poder entenderlo.

b) ¿qué sentido tendría la creación de la tierra si no fuera éste el lugar elegido para el edén?

Algún día los seres humanos tendremos que haber conseguido que reine el bien y obrar en este sentido. Si no, lo bueno y lo divino que hay en nosotros sería en realidad superfluo, si no lo necesitáramos para luchar por ello. ¿acaso no sabemos que en el mundo debería reinar el bien? Sería un saber también supuesto si no obráramos en consecuencia. Deseamos que algún día todo vaya bien. Primero tenemos que lograr construir el paraíso en la tierra, y después, cuando Dios haya visto que tenemos la suficiente madurez, nos llevará al mundo de las almas, y allí comenzará entonces la eternidad.

Si hay personas que convierten sus intentos de paz en un infierno, es que no han sabido qué hacer ni con la paz ni con los seres humanos. Creo que habrá un paraíso sobre la tierra. Cuando lo hayamos conseguido, entonces podrá llegar el reino de los cielos.

PREGUNTA:

-Nora: ¿Que pasa en el paraíso con los que fueron malos y con los que tampoco se arrepintieron?

-San Agustín: ¿Dónde van a estar entonces los verdaderos malvados?

RESPUESTA:

-Hans Jonas: el compromiso por el bien puede transformarse con facilidad en horror; baste pensar en el experimento comunista. Eso pasa si uno se olvida de que todos somos pecadores. Si una vanidosa presunción lleva a creer que se puede hacer de la tierra un paraíso, muy fácil es que ésta se convierta en un infierno. La vida toma su sentido de nuestra lucha por lo bueno, pero nunca podremos llegar a eliminar completamente la maldad de este mundo. Para ello es -Orígenes: Si Dios los predestinó a ser malos no puede condenarlos eternamente, puede condenarlos, en todo caso, únicamente al purgatorio.

PREGUNTA:

-Vittorio: ¿Forma el infierno parte de ese otro mundo?

RESPUESTA:

-Orígenes: Nunca jamás, ¿cómo sería eso compatible con la bondad de Dios? El infierno no existe.

PREGUNTA:

-Tomas Hobbes: ¿Existe Papá Noel?

RESPUESTA:

-Nora: Yo creo en Mamá Noel. En cuando a los seres humanos, no hay duda de que con su alegría transmiten un espíritu divino que muchas veces se nota. Esta Mamá Noel no es una persona física, es el espíritu de la Navidad, y si no celebra las Navidades como es debido, alegrándose y festejando, entonces él está presente. Lamentablemente, en tu caso parece que está siempre ausente; si no. tampoco te parecería raro creer en los espíritus de la Navidad. Además, Mamá Noel no da regalos ni un árbol de Navidad, sino alegría y espíritu.

PREGUNTA:

-Lao-Tse: ¿Cómo vuestra cultura, que tan orgullosa se siente de su religión y que se ha visto siempre como el culmen en el desarrollo de la humanidad ha podido producir una sociedad dominada por un montón de ambiciosillos y de consumistas?

RESPUESTA:

-San Alberto Magno: Durante un tiempo, cuando al principio de loa Edad Moderna el cristianismo se extendió con la colonización sobre todo el planeta, me pareció que iba a triunfar definitivamente. Hoy me siento a menudo intranquilo cuando veo qué es lo que entiende la mayoría de la gente por cultura cristiano-europea, idea que muchas veces tiene su origen en los medios de comunicación. La destrucción del medio ambiente me preocupa mucho. Para mí la naturaleza está embebida de Dios, es divina. Pero no es idéntica a Dios. Quien identifique a ambos priva al ser humano de la posibilidad de elevarse a Dios, que es un elevarse por encima de la naturaleza. Ni Dios es la naturaleza, como al parecer opina bastante gente, ni la relación entre Dios y la naturaleza es arbitraria, tal como suponían algunos de los teólogos posteriores a mí. La razón de Dios se manifiesta en el orden de la naturaleza, pero a su vez va más allá de ella. Hay cosas que realmente hay que cambiar. Me resulta extraño e inexplicable cómo ha podido desarrollarse una situación como la actual precisamente a partir del cristianismo.

PREGUNTA:

-Lao-Tse: ¿Cómo pudo desarrollarse sobre una base cristiana una sociedad atea?

RESPUESTA:

-Nora: 1.- El cristianismo no está ligado a la vida diaria, por ello mucha gente olvida que hay un Dios, ya que no existen, como por ejemplo en el islam, rituales permanentes y diarios que lo recuerden.

2.- Ahora se sabe cómo surgió la tierra, con el “big-bang”, cómo evolucionó todo y cómo está relacionado todo entre la vida y las fuerzas de la naturaleza. Hay gente que ya no se puede imaginar al Dios creador, sino que creen que todo se puede explicar de forma puramente científica.

3.- El cristianismo ensalza a cada individuo poniéndolo por encima de la naturaleza y se le designa dueño de la tierra, por ello muchas personas se consideran a sí mismas criaturas divinas.

PREGUNTA:

-San Alberto Magno: ¿Cuáles son los planes de Dios para esa parte de la historia que podría llevar el título de “Fin de la cristiandad”?

RESPUESTA:

-Lao-Tse: El cristianismo debe reconocer que Dios también se manifiesta en otras religiones y que tiene que crearse algo nuevo para que la humanidad pueda vivir unida y en paz.

-Nora: Dios no tiene ningún plan inmediato para nosotros, sino únicamente un deseo. Nos ha regalado el mundo, y no hay nada en la tierra sobre lo cual pueda decidir realmente. Lo único que puede hacer es ayudarnos si lo “llamamos”.

PREGUNTA:

-Lao-Tse: ¿No sería muy aburrido si todos los misterios estuvieran resueltos?

RESPUESTA:

-Lao-Tse: El encuentro entre nuestras culturas es una de las tareas principales que le quedan a la humanidad. Al lado de los terribles conflictos que se libran entre las diferentes culturas, existe también la esperanza de que de ese encuentro entre las culturas surja algo que persista.

-Nora: La actividad es de por sí muy buena. Si los seres humanos no hubiesen inventado también cosas técnicas, a lo mejor todavía seguiríamos en la Edad de Piedra como cazadores y recolectores. Además, sería muy aburrido no investigar nada. ¡Qué le vamos a hacer si los seres humanos llevamos una cierta curiosidad en nosotros, la cual nos sirve también para descubrir cosas buenas! Creo que no se debe rechazar la actividad, sólo hay que saber para qué emplearla.

PREGUNTA:

-Ludwig Wittgenstein: ¿Quién dice que existen las leyes de la naturaleza?

RESPUESTA:

-Ludwig Wittgenstein: No hay ni el más mínimo motivo para suponer que eso que consideramos hoy leyes naturales rija también el día de mañana.

PREGUNTA:

-Agrippa: ¿Es posible que existan realmente argumentos en favor o en favor o en contra de una postura?

RESPUESTA:

-Agrippa: Todo argumento parte de una suposición. O bien partes de una suposición sin dar argumentos, y entonces, como es arbitraria, se puede partir también de una suposición totalmente opuesta. Pero entonces necesitas otra vez otra suposición para la cual tienes que ofrecer de nuevo argumentos, y así hasta el infinito. También puedes demostrar una suposición a través de otra suposición, y éste de nuevo por medio de la primera; pero entonces formas un círculo con el cual se puede demostrar cualquier cosa. Resumiendo. no existen argumentos verdaderamente decisivos. Además: tienes que establecer un criterio para poder distinguir un buen argumento de uno malo. Pero a su vez necesitas argumentos para legitimar el criterio. No hay nada que hacer, te mueves siempre en círculos…

-Ludwid Wittgenstein: Supongamos que hasta ahora no hubieras sumado nunca dos números que fuesen ambos superiores a 100.000. Resultaría compatible con todas las sumas que hubieses realizado hasta ahora que dijese de pronto: 101.000 + 103.000 = 5, pues en vez de suma lo que has entendido fue “torsuma”, la cual se define de la siguiente manera: para números por debajo de 100.000 equivale una suma normal, para números superiores a 100.000 el resultado siempre es 5.

PREGUNTA:

-Vittorio Hösle: ¿Qué opinas de estas tesis?

RESPUESTA:

-Nora: Tales no inventó su teorema, sino que lo descubrió. Esto significa que los seres humanos únicamente pueden “llevar algo a cabo” o recomponer las ideas eternas, por ejemplo, cuando inventan historias o pintan, etc. Pero, si es así, nunca nos veríamos completamente libres del destino, puesto que sólo podemos inventar algo que procede de las sombras de las ideas eternas.

Quizá haya que hacerles caso en el sentido de que hay que mantener una actitud crítica y no aceptar todo tal cual. A mí me parece claro que las “cosas” tienen una causa. Si existen, pues, las ideas eternas, éstas son naturalmente la causa. Sus “efectos” se realizan entonces en el espacio y en el tiempo. (Es que además los seres humanos están hechos de tal manera, que buscan una causa para todo. Esto también es lo que los diferencia de los animales y las plantas. Yo creo que existen realmente causas, es también un aprueba de que no existen.)

PREGUNTA:

-Nora: ¿Los filósofos siempre andan buscando una salida a sus preguntas y ahora la han encontrado porque saben que no existen las leyes de la naturaleza?

RESPUESTA:

-Sócrates: El escepticismo nos ayuda a apropiarnos de convicciones heredadas de nuestra educación y tradición precisamente en la medida en que las ponemos en duda y después las justificamos individualmente. Cuando el escéptico niega que exista la verdad se está contradiciendo. Por tanto lo contrario tiene que ser verdad. Tu saber, que es más que creer, se fundamente en la contradicción que has averiguado para la postura escéptica. Sin el escepticismo no podrías saber que la verdad existe.

PREGUNTA:

-Giambattista Vico: ¿Qué opinas del escepticismo?

RESPUESTA:

-Nora: Teóricamente me doy cuenta de su importancia. Pero en mi propio caso me resulta realmente difícil pensar que un día vaya a dejar de creer en lo que actualmente creo. Es posible que cambien mis opiniones, pero imaginarme que voy a dejar de ser intuitiva y que me van a dejar de gustar los cuentos, las sagas, etc., que es lo que nos gusta a los niños, es de verdad muy difícil.

-Giambattista Vico: Tampoco es bueno desprenderse de ciertas creencias. Hay determinadas aptitudes infantiles que se deberían conservar, pues sólo con su ayuda resulta posible desarrollarse y hacerse mayor. Esta evolución no se da únicamente en las personas, sino también en los pueblos. Piensa en la antigua Grecia: primero vino la “época infantil”, se creía en los dioses, se inventaban mitos, etc.: después vino la época de los héroes, o época heroica, en las que los ricos se hicieron pronto con las riendas del poder y los esclavos y los pobres se vieron reprimidos. Pero después corrió como un rumor entre esas capas más bajas: en los esclavos y demás comenzó a nacer cierto escepticismo sobre lo que les habían dicho. Esto es el escepticismo. Finalmente, llegó la época de la filosofía, del arte poética, etc.: aquí se mostró la madurez.

-Nora: Quizá siempre sean necesarios en el mundo esos tres periodos evolutivos. La época de los dioses, la época de la duda y la de la madurez. Aunque, si lo pienso bien, me pregunto qué país puede encontrarse ahora en la época de la madurez. Pues en realidad, la madurez tendría que consistir en una síntesis, tendría que ser algo bueno… Quizá estemos guardando esa síntesis o tengamos que construirla nosotros mismos.

PREGUNTA:

-Niña de ocho años: ¿Por qué el mundo es como es y no de otra manera?

RESPUESTA:

-Michel Serres: El mundo también podría ser de otra manera, y yo espero de todo corazón que al final de tu vida, y gracias a tus esfuerzos, sea distinto a como es ahora.

-Nora: Quizá pueda decirse que simplemente es así porque Dios lo hizo así. O quizá que, dado que los seres humanos somos el culmen de la creación, el mundo es responsabilidad nuestra, y, como no asumimos como es debido esa responsabilidad, el mundo es como es. El ser humano tiene que hacer un uso responsable del enorme poder que está en sus manos. Además, es como culmen de la creación cuando el ser humano se convierte realmente de un peligro para Dios.

PREGUNTA:

-Vittorio Hösle:- ¿Cuál es exactamente el límite al que podemos llegar?

RESPUESTA:

-Chuán Tsé: Cuando notes que ya no sientes la belleza de la montaña y del agua, cuando ya no puedas alegrarte como un niño, entonces habrás ido demasiado lejos.

-Nora: Creo que deberíamos decir más bien que tenemos que empezar de nuevo, actuar de nuevo y mirar que es lo que podemos mejorar en lugar de querer empezar otra vez por el principio, ¿no? Pues nosotros, los idealistas, decimos que todo tiene un sentido. Además, la cultura sigue conservándose espiritualmente, y a los seres humanos nos ha ofrecido algo y sobre ella hemos construido lo que tenemos.

PREGUNTA:

-Vittorio Hösle: ¿Tú que opinas sobre la relación entre el lenguaje y el pensamiento? ¿Influye el pensamiento en el lenguaje, o es el lenguaje el que determina la forma de pensar?

RESPUESTA:

-Nora: En Corea es el pensamiento el que influye en el lenguaje. En realidad no se me ocurre ningún país en el que no ocurra lo mismo.

PREGUNTA:

-Nora: ¿El mundo es espacialmente finito o infinito?

RESPUESTA:

-Vittorio Hösle: Si el mundo fuera finito, uno podría acercarse a sus límites y extender el brazo… Pero entonces todavía habría algo más allá de sus límites. Un mundo infinito resulta, con todo, tan poco tranquilizador como el otro, pues parece carecer de medida y orden.

-Johann Bolyai: Ese único espacio del gran Euclides es naturalmente infinito. No hay superficie acotada que pueda ser ampliada, todo límite es arbitrario. Es completamente imposible un espacio tridimensional, pues sólo se podría imaginar dentro de uno cuatridimensional, y no hay manera de concebir formas con más de tres dimensiones

-Wolfgang Bolyai: Resulta posible concebir sistemas de axiomas según los cuales el espacio tiene que ser necesariamente finito. Imagínate la superficie de una esfera. Según la opinión corriente representa la delimitación de una figura tridimensional, o sea, una esfera. Pero uno también podría imaginarse que fuera por sí misma la verdadera figura bidimensional, la verdadera superficie de partida. En este caso, resultaría posible avanzar ininterrumpidamente sin encontrarse jamás con un límite. Sin embargo, sigue tratándose de una superficie finita. Lo único que habría que hacer es imaginarse el espacio tridimensional como análogo al de la superficie de una esfera. Entonces sería finito, pero no limitado. Es un error creer que nuestra capacidad de percepción equivale al límite de nuestra capacidad de conocimiento. Estas geometría nos sirven para realizar cálculos, y con eso basta.

PREGUNTA:

-Nora: ¿Es posible que el mal provenga de una fuerza contraria negativa, como por ejemplo el diablo?

RESPUESTA:

-Zarathustra: El mal jamás puede provenir de Dios. Dios es bueno, y el mal no tiene absolutamente nada que ver con Él. Por lo tanto, tiene que proceder de un principio opuesto, de un espíritu negativo: de Ahriman, el enemigo de Ahura Mazda. Existen dos fuerzas originales. El mas es , ¡y de qué manera! Es posible que la enfermedad consista en la desaparición de un organismo; pero los malos están ahí, son poderosos, actúan, destruyen, quizá al final incluso se destruyan a sí mismos, pero antes destruyen muchas otras cosas. Tratar de ignorar elegantemente el mal es un error. Hay que luchar contra él, tomarlo en serio y enzarzarse en la pelea…

-Plotino: Dios solo puede ser uno. Si existen dos principios, ambos son al fin y al cabo principios. Tienen una cosa en común: el ser principio. Entonces eso es lo absoluto, y hay que llegar forzosamente a la conclusión de que el colmen del ser es lo Uno. Lo que une y enlaza es bueno. Lo que divide es malo. La dualidad no puede ser propia de lo divino. El mal no es más que la ausencia del bien. No es en realidad. Simplemente aletea próximo a la nada, lejos de la plenitud del ser. Ahí no hay nada que se pueda llegar a conocer.

-Hans Jonas: El mal siempre ha existido, pero el poder que el estado moderno le puso en las manos le concedió una presencia con la cual antes sólo habría podido soñar… Dios se vació con la creación del mundo. En cuanto voz de la ley moral, planea sobre el mundo, advirtiendo y exigiendo. Pero el mundo está determinado por sus propias leyes, entre las que se encuentra también la casualidad, tanto para le bien como para el mal. Dios no tiene por qué tener realmente todos los atributos que le asigna la tradición. Prefiero con creces un Dios que no sea todopoderoso a uno que haga el mal.

-Gottfried Wilhelm Leibniz: Dios es omnisciente y omnipotente, no habrá querido el mal, pero si habrá contado con ello, aceptándolo. ¿Y por qué? Bueno, porque la superación del mal traería consigo muchas más cosas buenas de las que podría haber en un mundo sin maldad. Si se conoce bien a una persona, es posible saber muchas veces de antemano cuáles son las decisiones que va a adoptar. Y cuanto mejor sea moralmente alguien, tanto más seguro se puede estar de que hará el bien. Si la libertad fuera algo positivo, entonces esto sería un defecto, y el impredecible sería más valioso.

-Jakob Böhme: Si yo dejo de ayudar a alguien no es tan grave como si yo le causo daño a alguien, puesto que prestar ayuda supone un esfuerzo mucho mayor que dejar de hacerlo. Si ayudar a alguien no supusiera ningún esfuerzo para mí, y a pesar de ello dejara de hacerlo, sería tan culpable como si le causara un daño, a no ver que el respeto a la independencia del otro prohibiera entrometerse. El mal tiene que estar de alguna manera en Dios mismo, claro que únicamente como una parte de su ser que se independiza en el mundo. Dios no es puramente positivo, sino que también lo negativo tiene que estar contenido en Él.

-Georg Wilhelm Friedrich Hegel: Lo absoluto tiene que ser una síntesis de lo positivo y lo negativo, no una simple unidad, sino una unidad de unidad y pluralidad. Nemo contra Deum nisi Deus ipse!

-Nora: Si lo bueno y lo malo estuviera contenido en Dios, se habría acabado toda esperanza para la humanidad. No podríamos luchar contra el mal, puesto que tendríamos que desprendernos de Dios.

PREGUNTA:

-Vittorio Hösle: ¿Por qué no está permitida la nostalgia?

RESPUESTA:

-Georg Wilhelm Friedrich Hegel: Porque vivimos en el mejor de los mundos posible. La nostalgia equivale a un descontento con el presente, es decir, a una falta de agradecimiento respecto a Dios. El presente es mejor que el pasado.

-Hans Jonas: Una y otra vez la historia asiste a terribles vueltas atrás en la conciencia moral. Tu optimismo es irresponsable, y además, la noción de responsabilidad exige que exista una libertad previa.

PREGUNTA:

-Nora: ¿Es que Dios tiene que ser necesariamente omnipotente?

RESPUESTA:

-Nora: Creo que estos ejercicios de la razón sirven únicamente para alejarnos cada vez más de la auténtica verdad. Todas estas explicaciones nos entristecen, y nunca nos imaginamos a Dios a modo de padre o de madre, con el cual no hay que preguntarse mucho, que simplemente está ahí, con uno.

-Al-Gazali: la filosofía sólo puede llevar a la confusión. Las contradicciones de los filósofos ya son de por sí algo insoportable si se las compara con la verdad que emana de las revelaciones del corazón.

-Blaise Pascal: Resulta una verdadera osadía intentar solucionar por medio de la razón la cuestión de Dios. Hay que acabar con la arrogancia del pensamiento. Tenemos que aproximarnos a Dios Padre (¡o Madre, si se prefiere!) con la humildad del corazón creyente. L filosofía no conduce a nada.

PREGUNTA:

-Sócrates: ¿Hay algún argumento en favor de la autodisolución de la filosofía?

RESPUESTA:

-Sócrates: Las contradicciones entre las distintas religiones tampoco son para menospreciar. La mayoría de los filósofos siempre ha opinado que la verdad es algo que precede al poder social y que un poder se quiere justo ha de guiarse por ella. Si la grandeza del espíritu que da demostrada por el hecho de que llegas por ti mismo a una conclusión sin que nadie te haya inculcado. Sin embargo, quedaría claro que no diste con toda la verdad. Un poco de duda no hace daño. Al contrario: a través de la duda se llega a un concepto más profundo de Dios. Dios es más bien como esa verdad que no se puede negar porque, al hacerlo, se la presupone. Su grandeza se muestre precisamente en que, tras alejarse de Él, uno se ve devuelto como un bumerán. Si no se encuentra el camino de vuelta es por simple despiste.

-Nora: Con la filosofía se puede “perder el corazón” o hacerse demasiado “razonable”. Y si una ya solo piensa y piensa y piensa, aislándose de la vida real, pues tampoco es muy bueno. Pero no creo que se llegue a abandonar de verdad la filosofía, pues los seres humanos nos sentimos atraídos una y otra vez por ciertas preguntas, a veces incluso de forma apasionada. Me parece muy tonto si no existiera. Entonces tendríamos y una sensación de vacío, y esto es mucho peor que desesperarse por tantas preguntas y pensamientos y por la razón.

PREGUNTA:

-Georg Wilhelm Friedrich Hegel: El poder social y la sociedad son lo deciden qué es la verdad.

RESPUESTA:

-Nora: Yo creo en una verdad objetiva, válida para todo el mundo. Es posible que una cosa no excluya a la otra. La diferencia está precisamente en que los diferentes usos y costumbres de las personas son variables y que están ligadas a un tiempo, mientras que la verdad objetiva es eterna e intemporal. Cuando somos niños el mundo es “igual”. Pero al hacernos mayores nos educan según las costumbres de nuestros padre. Es entonces cuando comenzamos con la búsqueda de la verdad, de la verdad eterna. Pero nunca podremos liberarnos de la verdad eterna, o de Dios. Bueno, sí, sí que podemos, pero no creo que siempre quedas una chispa de Dios en nosotros y que no podemos renunciar nunca completamente a Él. Aunque muchas veces ni siquiera nos demos cuanta de ello.

PREGUNTA:

-Los filósofos cuestionan la existencia de Nora.

RESPUESTA:

-Nora: Decíais que no es posible que los niños escribieran este tipo de cartas. Puesto que sí las he escrito, esta afirmación queda rebatida. No creo que los adultos puedan escribir cartas así: hay algunas cosas en las que los niños os llevamos ventaja. Los niños, por ejemplo, no son tan fríos y calculadores como vosotros.

PREGUNTA:

-Filósofos: ¿Cómo se puede demostrar la existencia de los otros seres?

RESPUESTA:

-Nora: A través del amor y también del odio, y a través del intercambio de ideas. Y es que resulta muy difícil discutir con una “ilusión”. Una “ilusión” no tiene ideas propias con la que enfrentarse, y también los sentimientos verdaderos se le pueden ofrecer únicamente a un ser espiritual.

PREGUNTA:

-Filósofos: ¿Crees que Dios nos engaña?

RESPUESTA:

-Nora: Antes creía que el ser humano estaba compuesto de materia y de espíritu, pero ahora ya no estoy tan segura. Quizá sea de la siguiente manera: nuestro mundo no es un sueño, pero no es nuestro único mundo, esto es, vivimos también en otro, que es invisible.

-Platón: El mundo de nuestras vivencias no es realidad verdadera. Es el reflejo de otra realidad, de una realidad superior. Sólo si nos elevamos a esa esfera podremos dar respuesta a la pregunta de si existen las otras personas, si existe la materia, etcétera. Aunque el mundo de nuestras experiencias nos parezca más real que otro, ese otro mundo existe en un grado muy superior. Sólo elevándolo hacia el mundo ideal podemos ver el mundo empírico desde la perspectiva adecuada. de ella.

PREGUNTA:

-Filósofos: ¿Qué es subjetivo y objetivo?

RESPUESTA:

-Nora: La persona entera es en realidad subjetiva; pero también tiene algo objetivo: por un lado es eso que es común a todos los seres humanos; por otro, siempre somos un objeto cuando nos observan otros.

PREGUNTA:

-Vittorio Hösle: ¿Quizá Dios non engañe hacia la verdad?

RESPUESTA:

-Platón: Dios únicamente puede querer la verdad, por lo tanto nos llevará hacia ella en la medida en que no nos resistamos. Pero puede también engañarnos confundiéndonos en el ámbito de lo empírico. Piensa el en arte. Los artistas son amantes de la verdad y mentirosos a la vez. Per eso resultan tan fascinantes. Esta frase se puede entender si se distingue entre la realidad empírica y la realidad ideal. Pero si se es capaz de esto, entonces también de puede captar lo que ocurre en el arte.

PREGUNTA:

-Vittorio Hösle: ¿Por qué no coincide nuestra consideración del tiempo con el tiempo mismo?

RESPUESTA:

-Giambattista Vico: Porque somos más interesantes que el tiempo. Tenemos una tarea que cumplir, y tenemos que transformarnos. El tiempo transcurre por encima de las piedras como algo exterior a ellas. El ser humano sabe del tiempo y sabe también de la muerte. Él es el más temporal de los seres; se ser está empapado de temporalidad. Nosotros somos el ser más temporal y atemporal a la vez; somos más temporales que las piedras y los animales y, al mismo tiempo, ellos dependen menos del tiempo. Hacerse mayor e elevarse al mundo intemporal y sentir al mismo tiempo cómo se incremente la temporalidad. No solo nuestra propia corriente de conciencia, sino también el mundo de las relaciones personales está empapado de temporalidad. Toda relación educativa presupone una diferencia del tiempo vivido entre quien educa y quien recibe la educación. Aquél o aquélla es mayor que éste o ésta.

PREGUNTA:

-Vittorio Hösle: ¿Qué debo proponerme para el nuevo año con respecto a Nora?

RESPUESTA:

-Giambattista Vico: Restablecer la igualdad en el nivel de abstracción, esto es, en el nivel de reflexión sobre el desarrollo de vuestro intercambio epistolar. Pregúntale cómo ve ella su desarrollo, lo que le gusta o desagrada en vuestra correspondencia y en el texto que has escrito. Pero no la presiones para que responda pronto, pues aún siendo joven tiene mucho que hacer y sus obligaciones le dejan poco tiempo.

EPILOGO

I

NIÑEZ Y FILOSOFÍA:

Thou, whose exterior semblance doth belie

Thy Soul's immensity;

Thou best Philosopher, who yet dost keep

Thy heritage, thou Eye among the blind,

That, deaf, and silent, read'st the eternal deep,

Haunted for ever by the eternal mind,-

Mighty Prophert! Seer blest!

On whom those truths do rest,

Which we are toiling all our lives to find,

In darkness lost, the darkness of the grave;

Thou, over whom thy Inmortality

Broods like the Day, a Master o'er a Slave,

A Presence which is not to be put by;

Thou little Child, yet glorious in the might

Of heaven-born freedom on thy being's height,

Why with such earnest pains dost thou provoke

The years to bring the inevitable yoke,

Thus blindly with thy bessedness at strife?

Full soon thy Soul shall have her earthly freight,

And custom lie upon thee with a weight,

Heavy as frost, and deep almost as life!

WILLIAM WORDSWORTH

Niñez y filosofía tienen en común el asombro ante el mundo. La catarata de preguntas que los niños plantean a una edad ya muy temprana es señal de que el espíritu humano sigue se destino de encontrar un orden en le mundo, de descubrir nexos y relacione y desvelar enigmas.

Cuando el niño quiere saber por qué nos morimos, no es que se sienta interés por una lista de posibles causas de defunción: quiere saber algo sobre el sentido que pueda tener la muerte. Las preguntas de los niños están dirigidas por regla general a un mismo núcleo, ya que parten de que los problemas singulares se encuentran todos relacionados entre sí. La filosofía tiene la capacidad de aunar en un único cosmos de ese número cada vez mayor de disciplinas que han ido surgiendo con la evolución de la ciencia moderna.

No sería posible avanzar en determinados campos si no se renuncia a plantear o analizar determinados problemas. Sin embargo, es de suma importancia reconocer y comprender tal omisión tiene que ser algo provisional y que al fin y al cabo equivale a una prueba de nuestra impotencia, no de nuestra capacidad.

Algunos adultos escurren el bulto ante algunas preguntas fundamentales que los niños expresan en serio, sólo porque o bien no tienen respuestas o porqué tienen miedo a las consecuencias que traerían consigo las respuestas adecuadas. Actuando así hieren el alma del niño, que, si bien quiere dejarse guiar por el adulto, también se da perfectamente cuenta de cuándo éste se está aprovechando de forma injusta de la ventaja de poder que tiene. Es más: con ello ponen en peligro el desarrollo mental del niño.

La admiración y la curiosidad no son el único puente de unión entre la niñez y la filosofía. Quien haya observado a niños jugando sabe muy bien con qué grado de concentración se practica el juego, tanto como un fin en sí mismo como en cuanto un conjunto de reglas cuya observancia es considerada una obligación moral ineludible.

Una buena parte de la filosofía actual sirve de prueba suficiente de que la filosofía carente de fantasía está condenada al fracaso. Con todo, la crítica lógica sólo puede actuar cuando surge una idea, pues por sí misma es incapaz de producirla. La filosofía no requiere eliminar, sino controlar la fantasía.

La ingenuidad es absolutamente imprescindible para una filosofía que se requiera sustancial. La realidad en su inmediatez, aun cuando esto suponga romper la etiqueta. No cabe duda de que la reflexión constituya uno de los métodos principales de la filosofía, el cual no se adquiere hasta la niñez tardía o la adolescencia. Sin embargo, toda reflexión tiene que partir de un objeto previo de referencia si no quiere girar en el vacío sobre sí misma y hay que diferenciar la reflexión filosófica de la vanidosa contemplación de sí mismo, la reflexión filosófica se centra en actitudes de relevancia general, no en humores particulares.

II

No sólo las reflexiones abstractas pueden llevar al convencimiento de que la niñez es una edad especialmente favorable para la filosofía. Epicuro escribía que había comenzado a ocuparse de la filosofía cuando contaba catorce años de edad. Muchos grandes pensadores concibieron sus sistemas cuando apenas contaban veinte años, algunos de ellos incluso como adolescentes, aun cuando por regla general todavía fuese necesario un gran esfuerzo para dar forma a la intuición fundamental.

La primera publicación de Lev Nikoláyevich Tolstói no es una autobiografía en el sentido pleno de la palabra. Concebida inicialmente como tetralogía, que , sin embargo, no pasó de trilogía, el narrador en primera persona de Infancia. Adolescencia. Juventud, Nikólenka Iternjev, tiene tantos rasgos de Tolstói, que sus pensamientos y sentimientos bien atribuírsele al joven escritor mismo. En el capítulo diecinueve de Adolescencia Tolstói nos muestra los pensamientos un tanto particulares de joven Nikólemka. En el viaje a Moscú, éste se de pronto cuenta de la importancia que tienen las diferencias de clase y las económicas de que su familia no constituye el centro del universo, sino que hay también otras personas que no saben nada de él. A raíz de esto el mundo parece revelarle entonces un lado hasta entonces desconocido. El joven Nikólenka se aísla dentro de la familia más y más. Volviendo la vista atrás recuerda aquellos años como un “desierto”, pues faltaban los sentimientos cálidos que enriquecían su niñez y que después encantarán poéticamente los años de juventud. En opinión del narrador, es precisamente la discrepancia entre la situación de una persona y su actividad moral la señal más fidedigna de la verdad. Con ello recoge el tópico de que la evolución del individuo se corresponde con la evolución de la especie. Entre los descubrimientos de Nikólenka se cuentan: el que la dicha es algo subjetivo que no depende de las cosas, sino de nuestras relaciones con ellas; la conciencia de la omnipresencia de la muerte; la importancia de la simetría y, finalmente, la sospecha de que las cosas únicamente existen en la medida en que las contempla. “Había momentos en que bajo la influencia de esta `idea fija' mi locura iba tan lejos, que a veces me daba rápidamente la vuelta hacia el lado opuesto esperando encontrar de repente la nada allí donde yo no estaba.”

Tolstói no es el único en descubrir los peligros que acechan cuando uno se plantea cuestiones filosóficas a una edad demasiado temprana. También Giambattista Vico, el primero quizá que supo captar unas cuantas décadas antes de Rousseau la peculiaridad y el valor del pensar y sentir infantil, se lamenta de que lo hubiesen puesto demasiado pronto a estudiar lógica. También Schonehauer llana la atención sobre el peligro de que a los niños se eles enseñe a hablar sobre el peligro de que a los niños se les enseñe a hablar sobre cosas que en realidad no han comprendido. La pérdida de la capacidad de vivir espontáneamente las cosas y un temprano carácter resabiado son riesgos que una ocupación demasiado temprana con la filosofía trae desde luego consigo. De ahí que no pueda sorprender que la filosofía infantil sea contemplada también con cierto recelo.

La psicología evolutiva moderna ha tratado de demostrar que hasta los once o doce años un niño no es capaz de operaciones formales, a las cuales sólo se les puede dar respuesta en un cuarto nivel de desarrollo intelectivo. Anteceden a ésta la fase sensomotora del bebé, la preoperativa, que abarca desde el año y medio a los siete años, y la de las operaciones concretas, que va de los siete hasta los once años. Piaget divide cada uno de los niveles en estadios diversos. Uno de los descubrimientos más importantes consiste en haber podido dictaminar que los niños son incapaces de responder a algunas preguntas que a las adultos parecen elementales.

Un niño en edad preescolar ni siquiera es capaz de realizar las operaciones concretas más sencillas. La duración del tiempo y la velocidad, por ejemplo, las contempla en una relación directamente proporcional: si se mueve con una velocidad mayor, si corre, le parece que necesita más tiempo que si camina lentamente.

Quien saque del hecho de que las personas de distintas culturas o de distintas edades piensan de forma diferente la conclusión de que todas las formas de pensamiento tienen la misma validez se equivoca, pues se contradice a sí mismo: no de percata de que la metapostura que adopta no es sino una entre otras muchas y que, en conclusión, la suya propia tendría que ser relativizada de la misma manera. La lógica no sirve como método para llegar a preguntas esenciales. Y la calidad de las respuestas depende en gran medida, y entre otras cosas de las preguntas. Tampoco para la historia de la filosofía resulta posible hablar de un progreso permanente. En el campo del arte, la limitación de una concepción que atiende únicamente a la idea del progreso se manifiesta todavía con mayor evidencia. El descubrimiento de la prespectiva es uno de los grandes logros en la historia de la pintura. Sin embargo, esto no significa que precisamente en las épocas de un gran refinamiento no se recurra a formas más “primitivas” de representación.88

Los peligros que conlleva el practicar la filosofía con niños no deben menospreciarse. Pero tampoco resulta honrado ignorar las interrogantes filosóficas elementales que en muchos niños se abren comino con una fuerza primaria, demostrando claramente que el asombro filosófico es una constante antropológica, una necesidad humana original.

El adulto que practica la filosofía con los niños no debe presentar las respuestas para que éstos tomen noticia de ellas sin que puedan llegar a entenderlas realmente. Por medio de preguntas, tiene que procurar que el niño continúe pensando por sí mismo en la dirección adecuada y que se vaya aproximando de forma autónoma a las respuestas: donde no se llega de forma autónoma a conclusiones propias la filosofía no existe.

Puede ser útil intentar traducir la magia que posee en realidad la filosofía al lenguaje de la fantasía, que es el idioma particular y propio del niño. En este sentido, no sorprenderá que Parménides, el fundador de la lógica para occidente, comience su obra principal relatando el viaje en carruaje hacia la diosa que ha de revelarte la verdad. Los niños tienen derecho a que la filosofía sea revestida con el manto de la fantasía. Es decisivo que el niño se sienta siempre acompañado en sus reflexiones solitaria no alternan con las del diálogo, se corre el peligro de que el niño se aísle de sus compañeros y se encuentre socialmente marginado.

Mientras que clásicos como Infancia y juventud de Ch. Bühler todavía no contemplan el concepto de “filosofía”, los dos norteamericanos internacionalmente más conocidos en este terreno, Mattew Lipman, fundador de un instituto propio dedicado al fomento de la filosofía infantil, y Gareth B. Mattews, parten del hecho de que el filosofar es una necesidad elemental en los niños que debería contar con el mismo grado de atención que la educación corporal o artística. Sus escritos son en parte textos filosóficos para niños, en parte, trabajos nacidos de las experiencias con los niños.

Ill

La autora de las cartas de El mundo de Sofía de Gaarder tuvo que enterarse, como Nora, de que había hablado toda su vida en prosa. Muchas de las preguntas sobre las que venía reflexionando desde hacía algún tiempo podían denominarse filosóficas y que más de un espíritu laureado se había ocupado ya en su tiempo de ellas. Este libro impresionó mucho a Nora, inmediatamente sintió una admiración absoluta por él.

Nora comenzó a darle muchas vueltas a una cuestión que la atormentaba: ¿Qué pasaba con la idea platónica de dinosaurio?. Junto con una explicación telefónica, en la que logré tranquilizarla asegurándole que la idea de dinosaurio no había sufrido ningún daño con la desaparición del último ejemplar, le envié un dinosaurio de mazapán.

No es necesaria una información psicológica o pedagógica para poder apreciar en las cartas de Nora una clara cesura. Las primeras veinte cartas están caracterizadas por una fantasía muy vivaz, y las primeras de ellas van acompañadas incluso de algún dibujo. El contexto en que se inserta este razonamiento es, sin embargo, llamativo: no quiere ver puesta en entredicho la realidad del Café de los (siempre jóvenes) filósofos muertos. Sabe, naturalmente, que este Café no tiene el mismo grado de realidad que el café que hay enfrente de su calle, pero está convencida de que aquello que posee una verdad interior tiene una realidad más elevada o superior que el mundo empírico.

Resulta magnífico cómo logra combinar el deseo de que la guíen con una fuerte voluntad de independencia. En este sentido, la primera carta es ya una pequeña obra maestra. Si yo había hablado en mi carta, escrita a vuelapluma, del Café de los (siempre jóvenes) filósofos muertos, ella corrige el extraño nombre, que había nacido inspirado por la película El Club de los poetas muertos, para dejarlo en “Café de los siempre jóvenes filósofos fallecidos”, y con razón, pues “muertos” señala un estado más definitivo que “fallecido”. Nora inicie el intercambio de cartas con un comentario sobre su papel como mujer, al que seguirán después reflexiones. Mientras por un lado reconoce que como niña tiene todavía mucho que aprender, se escandaliza al mismo tiempo con la represión de la mujer: a Papá Noel lo sustituye por Mamá Noel.

La forma que tiene Nora de dialogar con sus interlocutores, imaginados o reales, directos o epistolares, es realmente encantadora. Le parece extraño que me hubiese escrito algo sobre Anaximandro después de que yo mismo le hubiese contado algo de él en una parte de la carta que ella no había podido descifrar, e invitándome a comes me indica, a su vez, que no de debería hacer un uso inflacionista de la palabra “idea”.

Por lo que respecta a los contenidos de las cartas de Nora, éstas tocan con la naturalidad maravillosamente ingenua todos los campos de la filosofía. No hay ni un solo problema que acometa como una cuestión formativa, sino que todos ellos se encuentran enraizados existencialmente y afectan al núcleo de su personalidad. Las consideraciones en torno a la Trinidad y a la cristología son de una precisión sorprende para una niña de once/doce años, y ello cuando estos asuntos le resulten mucho más difíciles de los que ella hubiera creído. Poco a poco, Nora se va interesando cada vez más por llegar a una valoración de la técnica moderna, adaptando finalmente una postura sorprendentemente equilibrada.

Nora escribió las cartas completamente sola, y casi siempre de forma muy rápida una vez que había reflexionado un tiempo, a veces bastante, sobre las preguntas. Algunas de ellas ni siquiera las leyeron sus padres. Y aunque le comenté en un par de ocasiones que sus cartas también les habían gustado mucho a unos cuantos amigos a los cuales se las había enseñado, nunca se le concedió mayor importancia a esta cuestión, ya que no quería que su espontaneidad se viese coartada.

Nuestras cartas apenas se modificaron para la edición en libro. Se corrigieron únicamente algunos errores ortográficos y algunas repeticiones de palabras, se eliminaron algunos pasajes breves y las referencias personales.

Los personajes retratados por mí no tienen por qué corresponderse con los personajes históricos. Se trata de tipos ideales que sirven para ilustrar determinadas ideas.

IV

Son muchas las personas de carácter reflexivo, muchos también por tanto los niños reflexivos, en los que nace poco a poco este tipo de preguntas Lo que necesita explicación no es en realidad el hecho de que un niño sea capaz de escribir este tipo de cartas, sino que, al revés, tan pocos niños tengan la posibilidad de desarrollar en nuestra cultura su curiosidad filosófica, tal como le fue posible a Nora.

Los talentos medios necesitan de ciertas condiciones marco para manifestarse. Así, los niños con talento en primer lugar tienen que darse cuenta de que trabajar el propio talento, aunque siempre un poco arduo, es sin duda algo valioso. Puesto que las convicciones de los niños dependen en gran medida de los valores que se estiman en su entorno, la importancia que tiene el clima espiritual en la familia, entre el grupo de amigos, en el colegio, la universidad o en la propia cultura en general es máxima. Hay que resaltar verdades elementales como la de que el desarrollo del propio talento constituye una de las fuentes de mayores satisfacciones, a lo cual todo el mundo tiene derecho mientras no se dañe con ello a terceros.

Las relaciones familiares pueden ser un fuerte contrapeso frente al espíritu epocal. Padres que dedican mucho tiempo a sus hijos, la responsabilidad por una hermana menor, la presencia de una abuela, un ambiente espiritual general en que aún predominan los libros frente al televisor…, todo ello desempeña un papel difícilmente cuantificable, pero sin duda fundamental en la afirmación de un talento.

Del colegio e instituto privado de Nora llama la atención la entrega de los profesores a sus alumnos, la vinculación institucional del colegio con valores trascendentes, la transmisión de una formación humanista y la rica oferta en actividades extraescolares. Tres factores decidieron la elección de este colegio por parte de los padres de Nora: que el latín se ofreciera como lengua extranjera, que se transmitiera el sistema de valores en cuestión y que se prestara atención a la personalidad y al talento particular de los alumnos.

El Estado debe mantener necesariamente un control sobre los colegios privados. Sin embargo, se sobrestiman las posibilidades y capacidades del Estado si se considera que éste puede mantener un monopolio de ideas pedagógicas o incluso científicas innovadoras. No es posible exigir una pluralidad de puntos de vista y defender al mismo tiempo el monopolio educativo del Estado. Hoy día, todo el mundo tiene ya más o menos claro que las perspectivas de la humanidad para el siglo XXI no son las más halagüeñas. Sin embargo, sigue sin llevarse a cabo una transformación de la educación en general y del fomento de talentos en particular una educación que responda a las nuevas exigencias.

V

¿Hasta qué punto la filosofía debe ocupar un lugar especial dentro de una educación todavía por concebir y en cuanto al fomento del talento? Las preguntas que surgieron en las clasas de matemáticas, de lengua, religión, historia, etc. Adquieren a través de su dimensión filosófica una relación de ponderación mutua y múltiple. La filosofía tiene para Nora la misión de buscar respuestas a incógnitas morales. La filosofía traduce convicciones religiosas a un lenguaje más racional. A la hora de llevar a cabo este intento de reconstrucción surgen problemas y dudas que agudizan la conciencia crítica, como la misma Nora reconoce ensu relación al “trio infernale”.

El ser humano normal posee una conciencia unitaria de sí mismo y por ello siente la necesidad imperiosa de establecer un orden en su multiplicidad de experienciad y la gran cantidad de información que va reuniendo. El punto muerto al que se aproximan cada vez más las ciencias, así como las consecuencias nefastas que para nuestro ámbito vital presenta una especialización cada vez más extrema, indican que, si bien aquellas tendencias emancipatorias no deben der revisadas, sí tienen que ser completadas con una reflexión más profunda sobre nexos internos del conocimiento. A través de las clases de filosofía los niños pueden, por tanto, comprender de forma más fácil que cada una de las asignaturas forma parte de una unidad.

Un espíritu silosófico debería ser propio de toda educación escolar, posibilidad a lo mejor tanto más fácil de realizar en cuanto la filosofía no apareciese como una asignatura propia al lado de las demás. En este sentido, es llamativo que Hegel no se sintiese completamente seguro acerca de si convenía establecer una asignatura propia de filosofía.

No hay duda de que un pensamiento que se orienta por problenmáticas ya que emerge de las propias disciplinas es muy preferible a la reproducción de opiniones que no de encuetran en ningún tipo de realción ni con el mundo vital ni con las formas naturales de aprendizaje del niño.

La necesidad de una orientación moral ante el trasfondo de los nuevos retos que plabtea la modernidad tardía y la amenaza al medio ambiente. Las preguntas morales nunca se pueden responder únicamente por medio de frases descriptivas. La enorme exigencia de la educación moral porcede de que no basta de ninguna manera con trasmitir una serie de argumentos éticos. La meta de toda educación ética tiene que estar en hacer de los alumnos personas morales, y esto es algo muy difícil de conseguir si quien pretende desempeñar esta tarea no predica con el ejemplo. Sería un tanto pretencioso creer que basta con la educación para convertir a alguien en una persona moral. Sin embargo, lo que sí puede hacer una buena filosofía es ayudar a superar las dudas intelectuales que especialmente los adolescentes con talento sienten emerger respecto a la validez absoluta de la moral.

Es posible que a los representantes de comunidades religiosas, el hecho de que el concepto filosófico de Dios no es idéntico al religioso, les sirva como piedra de escándalo. Para el Estado moderno supone más bien una ventaja. Incluir a interlocutores de otras religiones y culturas en mis cartas nació de una pesadilla que me contó Nora. El origen está en que un amigo de sus padres contó una noche que muchos de sus amigos islámicos confiaban en una conversión de los cristianos al islam. A raíz de esto, Nora soñó que unos musulmanes habñian entrado en su casa para intentar convertirla al islam. Treas invitarlos a entrar y ofrecerles té, se despertó llena de miedo. Un resultado efectivamente útil de un filosofar inteligente consiste enque se aprende a establecer uns comunicación libre de perjuicios con personas de otras culturas, lo cual es válido tanto para los individuos como para las comunidades.

OPINIÓN PERSONAL

Cada tema tratado el este libro me ha resultado muy interesante y entretenido; he aprendido mucho con él. Me ha resultado muy parecido al libro “El mundo de Sofía”, que me leí el año pasado. Éste me resultó más fácil de leer y comprender, pues el filósofo trataba de hablar cada vez de un filósofo, en cambio en este libro, se mezclan; de esta manera el filósofo puede hacernos ver las diferencias entre los filósofos, sus diferentes ideas, lo que resulta mucho más interesante y constructivo.

Los temas tratados más extensamente en este libro han sido el de “idea”, el de “Dios y la Trinidad”, el “pensamiento y lenguaje”, el “escepticismo”, el “tiempo” y la “vida como sueño”, en ellos muchos filósofos han expuesto sus tesis y han discutido sobre las diferentes conclusiones a las que llega cada uno de ellos. Algunos se enfadaban al ver que su opinión no tenía sentido, al compararla con las de los demás filósofos.

En el Epílogo el autor habla de cómo se hizo el libro y explica los temas de los que se habla, además de aclarar posibles malentendidos. El Epílogo ayuda a entender la postura de cada uno de los autores, y a comprender mejor las cartas y los temas que se tratan en ellas.

Leer estos libros de filosofía me ayuda a aprender más sobre la vida y el sentido de ésta, duda que se nos plantea a nuestra corta edad, y que con el tiempo, las vivencias y la madurez irá respondiéndose poco a poco.

La filosofía es un tema que abarca muchos y distintos aspectos, como la vida, la religión, la infancia, la existencia, etc. Pero, reiterándome afirmo, que en ella puedes apoyarte para vivir tu vida de una forma digna y plena de sabiduría.

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