El alcalde de Zalamea; Calderón de la Barca

Literatura barroca española. Teatro barroco del Siglo de Oro. Tema. Personajes

  • Enviado por: María José Bravo
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 5 páginas
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  • TEMA Y RELACIÓN CON LA ÉPOCA:

El tema predominante de este libro es el honor de un padre y el deseo de venganza por la deshonra hecha a su hija.

Se puede comprobar a lo largo del libro, como el honor es algo tan digno que perderlo merece la muerte


ISABEL: tu hija soy, sin honra estoy,

y tú libre; solicita

con mi muerte tu alabanza,

para que de ti se diga,

que, por dar vida a tu honor,

PEDRO CRESPO: Al Rey la hacienda y la vida

Se ha de dar; pero el honor

Es patrimonio del alma,

Y el alma solo es de Dios.


diste la muerte a tu hija.

El siglo XVII es el siglo de oro del teatro en España. Es un momento en el que las circunstancias sociales y políticas determinan una situación excepcional: la representación pública se convierte en el eje de la moral y la estética. Las `apariencias' son fundamentales. El mundo es un gran teatro y el teatro es el arte más adecuado para representar la vida.

Es, en efecto, un teatro que quiere ser `espejo de la vida humana', en el que el texto tiene una gran importancia y donde los personajes no son simples estereotipos. Con los años se le ha dado el valor que merece, especialmente a los divertidos entremeses, obras cortas de temática popular. Por el contrario, Lope de Vega acertó con el gusto del público barroco cuya intención al acudir al teatro era entretenerse, pasar un buen rato, más que asistir a un `acto cultural'. Les agradaba especialmente que las representaciones fueran espectáculos completos: con música, baile y, sobre todo, muchos efectos escénicos (apariciones y desapariciones, cambio de escenas, caídas y vuelos, entre otros). El propio Lope de Vega, supo utilizar estas tramoyas como nadie.

Las obras de Lope de Vega impusieron las características centrales de la comedia nueva: escritura en verso polimétrico, ruptura de las unidades de lugar y tiempo, mezcla de elementos cómicos y trágicos, estructura en tres actos divididos en cuadros. Todas estas características tienen un único fin: mantener al espectador interesado en la trama hasta el final. La mayoría de las comedias trataban asuntos de honra, ya que la honra, fama pública, la apariencia al fin y al cabo, era una de las grandes preocupaciones del hombre barroco. La “comedia nueva española”, definida y perfeccionada por Lope, es una obra en tres actos que combina elementos de la comedia y de la tragedia. Está escrita en verso utilizando diferentes estructuras métricas y se desentiende de los preceptos clásicos de la construcción dramática. Más dinámico y poético que psicológico o filosófico, este tipo de teatro pretendía agradar a todas las clases sociales, desde las más doctas hasta las más incultas. Aunque las obras de Lope se sirven de una enorme variedad de temas y argumentos, la mayoría de ellas abordan asuntos históricos derivados del romancero, temas rurales y conflictos relativos a la afirmación de la dignidad personal.

La producción de Calderón se inició pocos años después de la renovación del teatro llevada a cabo por Lope de Vega. Las obras teatrales de Calderón tienen estructuras simétricas y complejas, y un grado de coherencia que falta en las piezas de Lope de Vega. Calderón asimiló las innovaciones de Lope y las incorporó a su obra, pero hizo un tea­tro radicalmente opuesto al de aquél: un teatro de Ideas que refleja el espíritu del Barroco. El honor, la virtud, la idea de las falsas apariencias y el libre al­bedrío son los temas predominantes. El alcalde de Zalamea es el ejemplo perfecto de drama rural centrado en un conflicto de honor.

  • PERSONAJES:

PEDRO CRESPO: es el hombre más rico de Zalamea, que acaba pasando a ser el alcalde:

SARGENTO: en la casa de un villano,

que el hombre más rico es

del lugar, de quien después

he oído, que es el más vano

hombre del mundo, y que tiene

más pompa y más presunción,

que un infante de León.

Para él su honor es muy importante y al que osase quitárselo, muerte le daría:

PEDRO CRESPO: A quien se atreviera

a un átomo de mi honor,

por vida también del cielo,

que también le ahorcara yo.

Es un hombre educado que responde como y a lo que le preguntan, es respetuoso y defensor de la justicia y la imparte igual para con todos, aunque sea contra su propio hijo:

PEDRO CRESPO: (…)No hables mal de las mujeres;

la más humilde, te digo,

que es digna de estimación;

porque al fin de ellas nacimos.

No riñas por cualquier cosa (…)

ISABEL: Hija de Pedro Crespo, se le considera la mujer más bella del lugar.

SARGENTO: Dicen, que esta es la mejor

casa del lugar, señor;

y si va a decir verdad,

yo la escogí para ti,

no tanto porque lo sea,

como porque en Zalamea

no hay tan bella mujer…

Es una chica tan obediente y bien educada por su padre, que puede pasar por dama y no por labradora, que es lo que realmente ella es:

PEDRO CRESPO: Isabel es hija mía,

y es labradora, señor,

que no dama.

Respeta y honra a su padre y la última de sus intenciones sería ofenderle, y cuando siente que le ha traicionado, aunque la culpa no fue suya, acepta la muerte como castigo:

ISABEL: tu hija soy, sin honra estoy,

y tú libre; solicita

con mi muerte tu alabanza,

para que de ti se diga,

que, por dar vida a tu honor,

diste la muerte a tu hija.

DON LOPE DE FIGUEROA: es el juez del Rey. Cumple con su cargo y defiende a sus soldados:

DON LOPE: A quien tocara

ni aun al soldado menor

solo un pelo de la ropa,

por vida del cielo, yo

le ahorcara.

DON ÁLVARO DE ATAYDE: es capitán. Se considera un caballero que no debe fijarse en las labradoras, pero al conocer a Isabel, sus ideas cambian completamente:

DON ÁLVARO: Cosa es que en toda mi vida,

ni aun de paso, me agradó;

porque en no mirando yo

aseada y bien prendida

una mujer, me parece

que no es mujer para mí.

No tiene miedo a Pedro Crespo cuando éste le quiere ajusticiar por lo hecho a su hija. Demuestra ser un hombre frío y sin sentimientos, al que no le importa lo que pasó:

DON ÁLVARO: Viejo cansado y prolijo,

agradeced que no os doy

la muerte a mis manos hoy,

por vos y por vuestro hijo;

porque quiero que debáis

no andar con vos más crüel

a la beldad de Isabel.

Si vengar solicitáis

por armas vuestra opinión,

poco tengo que temer;

si por justicia ha de ser,

no tenéis jurisdicción.

JUAN: hijo de Pedro Crespo. El único estudio que ha aprendido es el del campo y por eso su padre pide a Don Lope que le perdone si en algo le faltase mientras estuviese sirviéndole de soldado:

PEDRO CRESPO: Lo que os suplico

es que perdonéis, señor,

si no acertare a serviros;

porque en el rústico estudio,

adonde rejas y trillos,

palas, azadas y bieldos

son nuestros mejores libros,

y no habrá podido aprender

lo que en los palacios ricos

enseña la urbanidad

política de los siglos.

Por vengar el honor de su padre, es capaz de matar a su propia hermana, cosa que hubiese demostrado si su padre no lo hubiese impedido a tiempo:

JUAN: tengo de darte la muerte,

¡viven los cielos!

(…)

Es satisfacer, señor,

una injuria, y es vengar

una ofensa, y castigar…

DON MENDO: es un hidalgo del pueblo. Está enamorado de Isabel, pero ésta no le responde:

ISABEL: No me mandes,

que a la ventana me ponga,

estando ese hombre en la calle,

Inés, pues ya, en cuanto al verle

en ella me ofende, sabes.

REBOLLEDO: Es un soldado al servicio de Álvaro, al que sirve. Pero de vez en cuando mira más por su dolor que por el de su capitán:

REBOLLEDO: (¿Cómo no

lo he de decir, pues si callo,

los brazos me pondrán hoy

atrás, como mal soldado?)

El capitán me mandó

que fingiese la pendencia,

para tener ocasión

de entrar aquí.

CHISPA Y NUÑO: Son ambos sirvientes de Rebolledo y Don Mendo respectivamente. Ambos les sirven con lealtad y les acompañan a todas partes.