Efectos del alcohol etílico sobre el organismo

Sociología. Adicción. Alcoholismo. Etanol. Bebidas alcohólicas. Efectos físicos y neuróticos. Intoxicación etílica. Tolerancia

  • Enviado por: Jonás Cabrera
  • Idioma: castellano
  • País: Venezuela Venezuela
  • 10 páginas
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Introducción

El alcohol de vino, alcohol etílico o etanol, de fórmula C2H5OH, es un líquido transparente e incoloro, con sabor a quemado y un olor agradable característico formado por fermentación de azúcares y también a partir de etileno o de acetileno en pequeñas cantidades, ó a partir de la pulpa de madera. Es el alcohol que se encuentra en bebidas como la cerveza, el vino y el brandy. Debido a su bajo punto de congelación, ha sido empleado como fluido en termómetros para medir temperaturas inferiores al punto de congelación del mercurio, -40 °C, y como anticongelante en radiadores de automóviles.

Este líquido, produce sobre el organismo un efecto tóxico directo y un efecto sedante; además, la ingestión excesiva de alcohol durante periodos prolongados conduce a carencias en la nutrición y en otras necesidades orgánicas, lo cual complica la situación. Los casos avanzados requieren hospitalización.


Los efectos sobre los principales sistemas del organismo son acumulativos e incluyen un amplio rango de alteraciones en el aparato digestivo, entre las que destacan las úlceras de estómago y de duodeno, la pancreatitis crónica y la cirrosis hepática, así como lesiones irreversibles en los sistemas nerviosos central y periférico. Pueden llegar a producirse desmayos, alucinaciones e intensos temblores, síntomas del síndrome de abstinencia alcohólica más grave, y el “delirium tremens, que puede ser mortal a pesar del tratamiento adecuado; esto último contrasta con los síndromes de abstinencia de los opiáceos como la heroína, que aunque muy aparatosos rara vez son fatales. La deficiencia de magnesio entre los grupos que padecen malnutrición, en especial los alcohólicos, produce temblores y convulsiones.


Se ha demostrado según investigaciones que la ingestión de alcohol durante la gestación, incluso en cantidades moderadas, puede producir daños graves en el feto, especialmente retraso en el desarrollo físico y mental; la forma más grave de este retraso, poco frecuente, se llama síndrome de alcoholismo fetal.

En la presente investigación, se procederá a puntualizar y explicar los efectos tanto físicos y neuróticos que produce la ingesta de Alcohol en el organismo del ser humano, enfatizando y señalando cuadros estadísticos realizados por profesionales para dar a conocer porcentajes específicos de la capacidad mínima y máxima que tiene el organismo para soportar estar “conciente” durante el consumo de Alcohol.

Efectos médicos en el Organismo (largo y corto plazo) de la ingesta de Alcohol

  • En pequeñas cantidades puede:

» Perturbar la razón y el juicio

» Retardar los reflejos

» Dificultar el habla y el control muscular

» Provocar la pérdida del equilibrio

» Disminuir la agudeza visual y auditiva

» Relajar y disminuir la ansiedad

» Dificultar la capacidad de reacción

» Desinhibir, provocar sensación de euforia, locuacidad

» Irritar las paredes del estómago e intestino

» Provocar náuseas y vómitos por irritación de las paredes del estómago

» Alterar la absorción de sustancias nutritivas, especialmente las vitaminas B

» Dilatar o expandir los capilares de la piel.

  • En grandes cantidades puede:

» Provocar pérdida de conocimiento

» Dificultar la respiración

» Producir gastritis crónica

» Alterar el funcionamiento general del hígado provocando un daño celular que
se traduce, finalmente, en cirrosis hepática.

» Provocar una hepatitis aguda, que eventualmente puede llevar a la muerte

» Provocar hemorragia digestiva

» Causar la muerte por parálisis respiratoria y compromiso cardiovascular.

¿De qué dependen los efectos del Alcohol?

Cuando se bebe alcohol, dos personas que toman la misma cantidad son afectadas de distinta forma. Incluso, una misma persona puede comportarse de distinta manera en oportunidades diferentes. Algunos de los factores que influyen en estos cambios son:

Características personales:

»La edad, el estado físico, el peso, la cantidad de alimentos en el estómago, el tipo de personalidad y los antecedentes familiares influyen en la manera en que el alcohol afecta la conducta de cada persona.

Circunstancia:

» El lugar donde se bebe, con quién se bebe y la ocasión en que se hace, inciden en la conducta del bebedor.

Estado de ánimo:

» Las expectativas, los motivos y las emociones que se tienen para beber influyen en el comportamiento de la persona que ingiere alcohol.Una persona que ha ingerido una cantidad moderada de alcohol, en general, se pone más alegre, más audaz y más desinhibida de lo que habitualmente es.

¿Como actúa el Alcohol en el organismo?


Los efectos que tiene el alcohol en el organismo dependen de una serie de factores individuales y del medio ambiente, así como de qué y cuánto se beba. La absorción del alcohol, o etanol, ocurre cuando, al entrar la bebida al organismo por la boca y pasar al esófago, llega al estómago donde es diluido por los jugos gástricos. La velocidad con la que el alcohol pasa del estómago al intestino para mezclarse con la corriente sanguínea y producir sus efectos, está determinada por:

* Tipo de bebida y cantidad de alcohol que ésta contenga (a mayor concentración de alcohol, más rápida su absorción).


* Rapidez con la que se beba (a mayor celeridad con la que se bebe, más rápido se absorbe).


* Presencia de alimentos en el estómago, especialmente grasas (la presencia de alimento retrasa la absorción del alcohol).

* Peso corporal y sexo (las mujeres y las personas delgadas absorben el alcohol más rápidamente).


* Estado anímico, emocional y de salud general (el cansancio, la depresión y la mala salud potencian la rapidez de la absorción).


* Experiencia previa de consumo.

El alcohol llega al Sistema Nervioso Central (SNC), incluido el cerebro, a través de la sangre. Los efectos comienzan a manifestarse casi de inmediato, tanto los subjetivos (la forma en que el bebedor siente que cambia su estado de ánimo y su percepción de las cosas), como los objetivos (la conducta que exhibe).

El alcohol, o etanol, es un depresor del SNC, un anestésico, no un estimulante.

En pequeñas cantidades, las bebidas con alcohol parece que estimulan porque inhiben las funciones cerebrales que se relacionan con el aprendizaje, el juicio y el control. Esa desinhibición inicial y la euforia que puede presentarse con pocas cantidades, han hecho creer equivocadamente que las bebidas son estimulantes.

Un poco de alcohol nos hace sentir físicamente más hábiles, emocionalmente más libres y parece que nos estimula, pero al aumentar el consumo disminuyen las funciones del cerebro.

Tolerancia

No todas las personas que beben la misma cantidad en una determinada ocasión actúan de la misma forma. Algunos, a través de su propia historia de beber, han desarrollado un acostumbramiento del organismo, atribuible a cambios bioquímicos del SNC (Sistema Nervioso Central), por haberse expuesto repetidamente al alcohol. Esto les permite beber cantidades que no les provocan los mismos efectos intoxicantes que esas mismas dosis producen en alguien que comienza a beber, o que bebe muy poco y en raras ocasiones. Esto significa que el bebedor debe ingerir cada vez más para lograr los efectos que antes le producían cantidades menores. A esto se le conoce como tolerancia.

La tolerancia puede desarrollarse en un lapso que varía entre los individuos, dependiendo de los factores biológicos y psicológicos individuales y de la cantidad de alcohol y frecuencia con que se consume. Se piensa, erróneamente, que las personas que han desarrollado algún grado de tolerancia pueden beber sin problemas pues, aparentemente, no experimentan cambios en su conducta, aun después de haber bebido varios tragos. Sin embargo, una ingesta alta de alcohol a través del tiempo puede ocasionar daños importantes, especialmente en el hígado, lo que puede indicar que se está desarrollando dependencia al alcohol.

Se cree, equivocadamente, que “aguantar” más alcohol es “saber beber”. En realidad, ha aumentado la tolerancia, lo que puede causar daños orgánicos y propiciar el desarrollo de alcoholismo.

Aunque principalmente es a los jóvenes quienes se les es difícil pensar en el futuro y su percepción del tiempo está centrada en lo inmediato, es importante que se conozcan los efectos crónicos, del consumo excesivo de alcohol, entre los que se encuentran los siguientes:

* Síndrome de dependencia al alcohol, o alcoholismo.
* Trastornos mentales y neurológicos.

* Problemas cardíacos.

* Gastritis, úlceras, hepatitis, pancreatitis, cirrosis hepática.

* Impotencia e infertilidad.
* Abortos, partos prematuros, síndrome fetal alcohólico.

* Desintegración familiar.

* Relaciones interpersonales dañinas.
* Mayor riesgo de consumo de drogas.

* Empobrecimiento y pérdida de oportunidades de desarrollo.

Borrachera e Intoxicación


La intoxicación alcohólica, o borrachera, se produce por la acumulación de alcohol en la sangre, pero existen variaciones en las cantidades que producen ese estado: aun en una misma persona, la misma cantidad de alcohol en ocasiones puede provocar intoxicación y en otras no.

Se han mencionado antes una serie de factores que pueden afectar los niveles de alcohol en la sangre y sus efectos en la conducta. Un signo inequívoco de intoxicación, entre otros, es la pérdida o disminución del juicio crítico. Algunas personas se vuelven más torpes en su manera de hablar y moverse, otros se quedan pasivos y pueden llegar a dormirse donde estén, mientras que en otros aparecen conductas que normalmente no se exhibirían.

La conducta despreocupada, a veces infantil y necia del borracho, puede ser un peligro: no es capaz de planear, coordinar o reaccionar como cuando está sobrio.

Una borrachera puede producir daños irreversibles: accidentes automovilísticos, caídas; daños físicos o psicológicos a otros; relaciones sexuales promiscuas y sin protección, ofender y hacer el ridículo.

La intoxicación es uno de los principales problemas que se observan entre adolescentes y jóvenes. Una sola borrachera puede exponer a un joven a expulsión escolar, embarazo no planeado, enfermedades de transmisión sexual, riñas y accidentes.

Los efectos de una intoxicación sólo desaparecen una vez que todo el alcohol ha sido eliminado del organismo, y la única forma de lograrlo es suspender el consumo y dejar pasar el tiempo. Se calcula que entre las 24 y 48 horas posteriores ya no queda rastro de alcohol en sangre. Sin embargo, hay otros efectos negativos que persisten: después de una intoxicación frecuentemente se presenta la “resaca”, o síndrome de abstinencia.

Al interrumpirse el consumo, sea porque el bebedor ya está muy intoxicado y no puede seguir bebiendo más, o porque se durmió, o ya no hay más bebidas que consumir, aparecen a las pocas horas los diversos y desagradables signos y síntomas que caracterizan al síndrome de abstinencia, o “resaca”: deshidratación, temblor, náusea, vómito, sudor, nerviosismo, angustia, insomnio, miedo.

Después de una intoxicación también pueden llegar a presentarse las “lagunas mentales”, posteriores a una intoxicación, al perder el bebedor parcial o totalmente la memoria sobre lo que hizo durante el tiempo en el que bebió.

Causas y Síntomas de la Resaca

La resaca es el resultado de la intoxicación del organismo, provocada por la ingesta de una dosis excesiva del alcohol. La resaca es la aparición de una serie de síntomas al día siguiente de haber bebido alcohol excesivamente, y puede empeorar si se fuma excesivamente.

El organismo se protege de la intoxicación y segrega enzimas que metabolizan y desechan las toxinas. Sin embargo, cuando la ingesta de alcohol es excesiva la capacidad del organismo para metabolizarlo es menor y se presentan los síntomas de la resaca.

¿Qué la ocasiona?

Algunos estudios revelan que la resaca es debida a los procesos metabólicos del hígado, los efectos diuréticos del alcohol y la disminución del azúcar en sangre.

Los especialistas no se ponen de acuerdo en las causas concretas que provocan la resaca. Ya sabemos que es el resultado la ingesta de grandes cantidades de alcohol y que la deshidratación y la metabolización de los productos con los que se elaboran las bebidas alcohólicas son los principales responsables. Así tenemos que las bebidas alcohólicas oscuras como el brandy, el whiskey o el vino negro de garrafa contienen sustancias tóxicas propias del proceso de fermentación a las que son sometidas. Estas sustancias le dan sabor y color a las bebidas, pero son las responsables de desencadenar la resaca y a que el dolor de cabeza sea mayor. En cambio las bebidas alcohólicas más caras se elaboran tras un proceso muy riguroso de destilación, el cual filtra un elevado porcentaje de sustancias tóxicas. Algunos de estos licores se destilan de tres a cuatro veces con lo que el peligro de sufrir resaca es menor.

Hay que recordar que cuando el alcohol llega a la sangre (entre 30 y 90 minutos después de ser ingerido) se produce una disminución de los azúcares presentes en la circulación, lo que provoca una sensación de debilidad y agotamiento físico. Lo anterior es debido a que el alcohol acelera la transformación de glicógeno (una sustancia que se encarga de almacenar el azúcar en el hígado) en glucosa y ésta se elimina de forma más rápida.

Otra acción del alcohol, es que inhibe a la vasopresina que es una hormona secretada por la glándula suprarrenal. Esta hormona es la responsable de mantener el balance de los líquidos en el cuerpo, ordenando al riñón que reabsorba agua de la orina. Si la función de la vasopresina falla, el riñón comienza a eliminar más agua de la que ingiere y provoca que el organismo busque el agua en otros órganos. Esto provoca que las meninges (membranas que cubre el cerebro) pierdan agua y por tanto aparezca el dolor de cabeza.

Síntomas

La resaca se caracteriza por dolor de cabeza, fatiga, sed intensa, ardor de estómago, malestar general, visión borrosa, acidez estomacal, temblores, diarrea, mareos, náuseas y puede llegar hasta el vómito. El paciente con resaca tiene una disminución del rendimiento laboral, de la capacidad cognitiva y de las habilidades visuales-espaciales

El dolor de cabeza, común en todas las personas que sufren resaca, resulta de la dilatación de los vasos sanguíneos, de la disminución de glucosa en sangre y del efecto que producen algunas sustancias vasodilatadoras (tiamina e histamina) en el organismo, así como por la deshidratación.

En la intoxicación etílica se pueden diferenciar dos cuadros, uno de ellos es una intoxicación etílica ligera y el segundo es la intoxicación grave que puede llegar a la muerte. Esta última produce la pérdida de la conciencia, y el individuo no puede despertarse ni siquiera ante estímulos externos. En este caso hay que colocar boca abajo y con la cabeza ladeada al intoxicado para evitar la aspirar del vómito, lo que evita se ahogarse mientras duerme. Hay que abrigarlo ya que los intoxicados son muy sensibles al frió y pueden llegar fácilmente a la hipotermia.

Si no hay pérdida de la conciencia, conviene que el afectado vomite para evacuar los restos de alcohol del estómago, lo que se puede lograr introduciendo los dedos en la boca o tomando agua templada con sal o polvos de mostaza. Para evitar la depresión del sistema nervioso, es bueno darle café en el momento en que está entrando en una fase de estupor. Un zumo de frutas frío y azucarado compensará la hipoglucemia (descenso del azúcar en la sangre).

En general se puede decir que los síntomas de la resaca son causados por deshidratación, alteraciones hormonales, desregulación de las vías de metabolización de las citoquinas y efectos tóxicos directos.

Las características fisiológicas son: aumento del gasto cardiaco con resistencias periféricas normales, enlentecimiento difuso del electroencefalograma y aumento de los niveles de hormona antidiurética.

Recientes estudios señalan que la resaca induce morbilidad cardiovascular y psicomotora con independencia de la cantidad de alcohol ingerida o de la frecuencia de ingestión.

Lista de órganos del cuerpo afectados por el consumo de bebidas alcohólicas

El alcohol afecta a diversos órganos del cuerpo, destacando su acción en:

CEREBRO: El alcohol en exceso inhibe las funciones de la región frontal, por lo que disminuye la memoria, la capacidad de concentración y el autocontrol. Se puede presentar un desborde emocional. Además, se inhibe la acción del sistema nervioso central por lo que hay un retardo en las funciones motoras como dificultades para caminar o para reaccionar ante estímulos exógenos.

HÍGADO: En el Hígado el etanol se transforma en acetaldehído y luego en acetato. Por su parte, el metanol se transforma en ácido fórmico. Los efectos de esta metabolización son náuseas, vómitos y dolor de cabeza.

RIÑÓN: El alcohol inhibe la función de la hormona antidiurética, por lo que aumenta la perdida de líquidos a través de la orina, el organismo implementa mecanismo de compensación para mantener el equilibrio y toma agua de otros órganos como puede ser el cerebro.

ESTÓMAGO: El alcohol en estomago aumenta las secreciones ricas en ácidos y mejora la digestión, cuando se excede produce una irritación de la mucosa y provoca una gastritis.

PIEL: A nivel de piel aumenta el flujo de sangre, por lo que presenta más sudoración

CORAZÓN: Los efectos del alcohol en este órgano son, aumentando la actividad levemente y acelerando el pulso.

PULMONES: Acelera la respiración. Si el alcohol circulante es demasiado la respiración se detiene.

Cuadro comparativo sobre la cantidad de Alcohol Etílico soportable en el organismo y los estados físicos que conlleva.

'Efectos del alcohol etílico sobre el organismo'

La Alcoholemia y Alcotest

Alcotest:
Examen que consiste en soplar un tubo de papel añadido a un pequeño dispositivo digital. Mide la cantidad de gramos de alcohol por litro de sangre (gr/ lt) a través del aliento.

Alcoholemia:

Es la determinación de la cantidad de alcohol que se encuentra en la sangre circulante. Se expresa en cifras de miligramos de alcohol por ciento o en gramos de alcohol por mil (mg% og%). La alcoholemia informa la cantidad de alcohol que hay en el organismo, pero no puede reportar la intensidad de los efectos concretos que este alcohol ha producido en la persona, efectos que son diferentes de acuerdo al umbral de tolerancia individual del sujeto. Consiste en la extracción de una gota de sangre mediante una jeringa. También mide la cantidad de gramos de alcohol por litro de sangre (gr/lt).

Es obligatoria cuando se produce un accidente de tránsito con personas lesionadas o fallecidas, aunque puede ser reemplazada por el alcotest. Sólo las realizan los servicios de urgencia de los hospitales públicos. La muestra se al Servicio Médico Legal (SML). Los resultados son entregados directamente al tribunal.

Bibliografía

  • http://www.conacedrogas.cl/inicio/alcohol/inicio/alcohol_efectos1.php (Cuadro Comparativo)

  • http://www.alcoholinformate.org.mx/portal_jovenes/home.cfm?Tips=71&pag=Tips

  • http://html.rincondelvago.com/alcoholismo_3.html (Alcoholemia y Alcotest)

  • http://www.entornomedico.org/salud/saludyenfermedades/alfa-omega/resaca.html (Resaca, Síntomas y Causas).