Edipo Rey; Sófocles

Literatura antigua. Tragedia griega clásica. Argumento. Personajes

  • Enviado por: Belén Miles
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 12 páginas

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Resumen de "Edipo Rey" de Sófocles

Prólogo:

En esta escena la acción transcurre en Tebas, ante el palacio de Edipo, donde se encuentra un grupo de tebanos arrodillados alrededor del sacerdote de Zeus. Edipo sale del palacio y se dirige a su pueblo preguntándoles la razón de la reunión. El sacerdote trágicamente responde que la peste se ha adueñado de Tebas. Como fue Edipo quien salvó al pueblo de la esfinge se dirigen ahora a él para librarlos de la Peste y salvar nuevamente a la ciudad. Edipo responde que ya es consciente de este problema y que ya ha actuado mandando a su cuñado Creonte a Apolo Pitio, con el fin de informarse sobre lo que se debe hacer. En ese momento llega Creonte, quien, ante la pregunta de Edipo sobre lo que Apolo había dicho, responde que según el oráculo, la manera de librar a la ciudad de su infortunio sería desterrando al culpable del asesinato del rey Layo, quien reinó Tebas antes de la llegada de Edipo. Según Creonte, el oráculo decía que debían castigar a los culpables de su muerte. Al oír esto Edipo se encuentra desconcertado ya que no había pistas sobre la muerte de Layo, salvo el dato que Creonte aportó, que fue asesinado por unos bandidos con la fuerza de un gran número de manos. Edipo se compromete con el pueblo a hallar al culpable.

Párodos:

El Coro pide ayuda a Atenea, Artemisa y Apolo para ayudar a la ciudad de Tebas.

Primer Episodio:

Aquí Edipo habla con Corifeo. Cree que como ignorante de los hechos de la muerte de Layo, sería imposible para él descubrir al asesino sin otra pista. Por eso dirigiéndose a su pueblo clama que castigará a aquel que se rehúse a darle las explicaciones que pide. En este discurso prohíbe a todos los habitantes de Tebas que se reciba a esa persona o se le dirija la palabra. De este modo lanza una maldición contra los criminales y ordena que se cumpla lo que ha pedido. Corifeo sugiere a Edipo que llame a Tiresias, un adivino tan perspicaz como el dios Apolo. Edipo responde que ya ha enviado dos mensajeros a buscarlo por consejo de Creonte. Corifeo cuenta a Edipo que las habladurías dicen que Layo murió a manos de unos caminantes. En ese momento entra Tiresias.

Primer Agón:

Edipo pide ayuda a Tiresias para encontrar al culpable y librar a Tebas de la mancha del homicidio. Tiresias responde preocupado que no debería estar allí ya que no son buenas noticias las que trae, por eso hace ademán de irse pero Edipo lo detiene pensando que el adivino sabe y no quiere decirlo. Tiresias responde que no querría hacer públicas sus desgracias, o más bien las de Edipo, y que de cualquier manera los hechos llegarían a pesar de su silencio. Edipo entonces acusa a Tiresias de ser el culpable del crimen. Edipo insulta al adivino con su ceguera, y éste dice que Edipo mismo es el causante de todos sus males. El rey le pregunta a Tiresias si fue él o Creonte quien tramó esos descubrimientos, ya que cree que Creonte le pagó al adivino para ir y decir esas mentiras. Tiresias responde que Creonte no causa para él ningún mal. Edipo piensa que todo esta arreglado entre Creonte y él para arrojarlo del trono. Corifeo interviene y dice a Edipo que tanto las palabras suyas como las de Tiresios han sido dictadas por la cólera, y que lo que realmente importa es averiguar como cumplir los oráculos de Apolo. Tiresias luego de una pausa, le dice a Edipo que él que ve la luz, no ve la desgracia que se cierne sobre él, ni dónde ni con quien convive. Le dice que pronto no verá mas que tinieblas. El adivino enojado pide que lo guíen para irse. Antes de marcharse avisa a Edipo que la persona a quien él busca está allí, que pasa por un extranjero domiciliado en Tebas pero en realidad es tebano de nacimiento y ese descubrimiento no será para él motivo de alegría. Descubrirá también, dijo Tiresias, que es padre y hermano de sus hijos; hijo y esposo de la madre que le dio el ser; y el asesino de un padre a cuya esposa fecundó. Tiresias se retira diciéndole a Edipo que reflexione.

Estásimos:

El Coro se pregunta quien es el asesino de Layo y dice que ha llegado el momento de huir para él pues Apolo está tras él. El coro cuenta que Tiresias ha despertado terribles ideas en el fondo de él, y dice que nunca aprobará a aquellos que condenan a Edipo.

Segundo Episodio:

Creonte se dirige al pueblo de Tebas, diciendo que, informado de la acusación hecha por Edipo contra él, siente que le hacen un daño inmenso creyendo que él es un traidor. Luego pregunta a Corifeo la razón de la acusación de Edipo. Corifeo responde que desconoce la intención de esas palabras. En ese momento sale Edipo del palacio.

Segundo Agón:

Edipo recibe enojado a Creonte. Su cuñado pide que lo escuche. Edipo interroga a Creonte, ya que cree que él quiere apoderarse de su poder. Creonte responde que no tiene intenciones de este tipo, pero Edipo le comunica que desea su muerte. En medio de su discusión entra Yocasta preguntando el motivo del desacuerdo. Su hermano le cuenta los planes de Edipo de desterrarlo o condenarlo a muerte. Edipo alega que ha encontrado a Creonte tramando contra su vida. Éste lo niega, y Yocasta pide a su esposo que le crea, lo mismo hace Corifeo. El rey anuncia que de no irse Creonte de Tebas, se irá él. Su cuñado dice que se irá, y Corifeo informa a Yocasta de lo sucedido.

Tercer Agón:

Yocasta le pide a su esposo que e muestre la razón de su enojo. Edipo le cuenta que Creonte le ha enviado un siniestro adivino que indirectamente o acusó de ser el asesino de Layo. Yocasta trata de convencerlo de que ningún mortal entiende de profecías. Como ejemplo le cuenta que hace tiempo, un oráculo predijo que Layo moriría a manos de un hijo nacido de ella. Y a pesar de eso Layo fue asesinado por unos extranjeros. Yocasta le cuenta como Layo entregó a su hijo con os pies atados para que o arrojasen al fondo de una sima impenetrable de una montaña. La reina le muestra como ni Apolo cumplió sus oráculos ni el hijo de Layo mató a su padre, y le dice que se tranquilice. Edipo le comunica a su esposa el desconcierto que sus palabras le causan. Luego le pregunta sobre el lugar donde Layo fue muerto, y la apariencia física de este hombre. Yocasta le cuenta todo o que sabe, y Edipo siente que todo desgraciadamente se aclara. Le pregunta si alguno de los acompañantes de Layo sobrevivió, y Yocasta responde que un servidor fue el único sobreviviente. Cuando regresó y vio que era Edipo quien gobernaba Tebas pidió suplicante a la reina que lo enviasen al campo, con el fin de estar lejos de la ciudad y del alcance de su vista. Yocasta no entiende la razón de las inquietudes de Edipo respecto a esta información, por o que Edipo le cuenta su historia.

Su padre era Pólibo, de Corinto y su madre era Mérope, de Doria. Cierta vez en un festival, una persona que había bebido con exceso, lo insultó diciéndole que era hijo adoptivo. Él se dirigió a sus padres, quienes se indignaron ante este incidente, lo cual no tranquilizó del todo a Edipo, quien decidió marcharse de la ciudad. Febo le anunció antes otras desgracias terribles y lamentables. Le dijo que estaba destinado a ser el esposo de su madre, y que sería el asesino de su padre. Por esta razón se alejó de Corinto. Andando y andando legó al lugar en donde Yocasta le dijo que Layo encontró la muerte, y allí se cruzó con un heraldo seguido por una carroza. Cuando lo hicieron apartarse del camino, Edipo montó en cólera y los mató.

Luego de escuchar la historia Corifeo dice que solo queda esperar al pastor, y ver si dice que Layo murió a manos de unos bandidos o un solo viajero.

Estásimos:

El Coro habla del orgullo, y cuenta como los oráculos de Apolo a Layo ya se ven menospreciados, y el culto de los dioses se va desvaneciendo.

Tercer Episodio:

Yocasta y sus doncellas entran con ofrendas para Apolo, con el fin de pedirle que sean librados de todas las manchas. En ese momento entra un mensajero con noticias provenientes de Corinto: los habitantes de allí quieren proclamar rey a Edipo ya que Pólibo ha muerto.

Cuarto Agón:

Cuando Edipo entra, Yocasta le comunica la noticia. El rey se da cuenta de que su esposa tenía razón con respecto a los oráculos, ya que él cree que no se cumplieron. Pero, sin embargo sigue preocupado por la otra parte del oráculo: que se casaría con su madre. El anciano mensajero interviene, diciéndole al rey que no tenía que preocuparse por eso, ya que Pólibo y Mérope no eran los padres que lo engendraron, y le cuenta como él lo recibió de otro pastor que servía en ese tiempo en la casa de Layo, para luego entregárselo a Pólibo. Edipo pregunta si alguien sabe de aquel hombre que trabajaba en el palacio. Yocasta le dice que por su propio bien olvide la investigación, a lo que Edipo responde que aunque él descendiera de esclavos, ella no resultaría humillada. Yocasta le desea que jamás pueda saber quien es realmente, y se retira. Edipo manda a buscar al pastor, pensando que la razón por la cual su mujer no quiere que él descubra la verdad es por su orgullo.

Estásimos:

El coro le suplica a Apolo una explicación y se pregunta quien es en realidad la madre de Edipo.

Cuarto Episodio:

Edipo, después de corroborar por medio de Corifeo y el mensajero la identidad del pastor, comienza a interrogarlo. A pesar de no querer aportar la información que el rey le pide, finalmente el pastor le dice que lo recibió de una madre, quien se lo dio por miedo de unos terribles oráculos que decían que mataría a sus padres. Edipo comprende todo ahora y se lamenta profundamente, ya que nació de quien no debió haber nacido, vivió con quien no debió haber vivido y mató a quien no debió haber matado.

Estásimos:

El coro expresa sus sentimientos diciendo que tomando a Edipo como ejemplo no puede mirar como dichosa la vida de ningún mortal. Había vencido a la esfinge y salvado a Tebas y sin embargo hoy es aquel cuya desgracia es más lamentable.

Quinto Episodio:

El paje anuncia que Yocasta ya no existe, se quitó la vida. Cuando Edipo lleno de odio entró en la habitación donde yacía su mujer y madre, arrancó de sus vestidos los broches de oro que los adornaban y se los hundió en las órbitas de sus ojos, gritando que ya no serían testigos de sus desgracias ni delitos. En ese momento entra el desgraciado Edipo. Corifeo se espanta ante la visión de tan horrible desgracia. Edipo maldice el momento en que alguien lo rescató de la muerte. Llega Creonte y Corifeo le informa que será ahora Creonte el protector de ese país. Edipo le pide que lo expulse del país. Creonte le concede estar con sus hijas. Edipo le pide a su cuñado que lo destierre del país.

Éxodo:

El coro muestra como una persona feliz como Edipo se convirtió en la criatura más desgraciada de la tierra, por eso dice que hasta esperar su último día no hay que proclamar feliz a ningún mortal Antes de que haya llegado su último día.