Desarrollo sostenible

Macroeconomía. Economía ecológica, sustentable. Medio Ambiente. Capa de Ozono. Ecología humana. Efecto invernadero. Biodiversidad

  • Enviado por: Monica Villasana
  • Idioma: castellano
  • País: Venezuela Venezuela
  • 25 páginas

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Universidad de Carabobo

Facultad de Ciencias Económicas y Sociales

Escuela de Economía

Departamento de Macroeconomía Aplicada

Desarrollo Sustentable

INTRODUCCIÓN

El presente ensayo tiene como finalidad considerar los elementos que han sido determinantes en el desastre ecológico actual, desde una perspectiva que engloba el comportamiento del hombre, su interacción con el medio ambiente y los efectos que ha ocasionado en el mismo.

El hombre para mejorar sus condiciones socio-económicas ha tomado los recursos de la naturaleza y los ha transformado para subsistir y satisfacer sus necesidades; en este proceso de transformación las sociedades no habían tomado conciencia del valor intrínseco del medio ambiente, entre otras debido a la ausencia de regulaciones e instituciones eficientes que evitaran la destrucción y sobre explotación de los recursos, produciendo daños irreversibles al medio ambiente.

Es por esta razón es que han surgido en el mundo entero convenciones y acuerdos internacionales que intentan dar un viraje a los modelos de desarrollo impuestos hasta ahora, que han aumentado sin precedentes el ritmo de crecimientos de la actividad humana, en el que se puede incluir el crecimiento desmedido de las ciudades, el uso irracional de los recursos naturales y la energía, lo cual ha destruido grandes reservorios naturales de flora y fauna impidiendo un desarrollo integral del individuo en armonía con el medio en el que se desenvuelve.

Estos hechos ponen en evidencia la necesidad de desarrollar un enfoque de ecología humana, en donde el hombre para satisfacer sus necesidades deberá tomar en cuenta la escasez de los recursos con los que cuenta, para lograr un equilibrio entre él y el medio que le rodea.

Al respecto el “Informe Brundtland” de la comisión mundial sobre ambiente y desarrollo, (1987) definió el desarrollo sostenible como [aquel que] cubre las necesidades de las generaciones actuales sin afectar la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas, esta definición tiene posiciones a favor y en contra, sobretodo con respecto a la valoración del medio ambiente y al dilema ético que se presenta al respecto, sin embargo el mismo constituye una referencia necesaria de los mecanismos y acciones que se deben tomar para detener el ritmo de contaminación actual, dirigidas a disminuir los niveles de pobreza, sobrepoblación y las externalidades negativas del antiguo modelo de desarrollo, para así seguir el norte del nuevo paradigma de desarrollo sustentable que toma en cuenta el daño causado a la capa de ozono, a la biodiversidad y el recalentamiento global.

Enfoque de la Ecología Humana

La influencia del hombre sobre el medio ambiente ha sido objeto de estudio de ciencias como la antropología, en donde se discute la relación de la cultura humana con el medio físico, dado que el medio ambiente ejerce influencia sobre la cultura y la civilización, así lo demuestran las diferencias en las costumbres humanas en las regiones áridas y en las húmedas.

Para resolver conflictos con el medio ambiente es necesario conservar un grado óptimo de espacio vital descontaminado con el objeto de proporcionar un equilibrio entre los ecosistemas y el hombre. Desde tiempos remotos el hombre ha modificado su hábitat, los aborígenes ejercieron influencia en su medio generando cambios ecológicos en perjuicio del hombre, en efecto la utilización del fuego, la domesticación de animales y plantas han cambiado la faz de la tierra antes que la revolución industrial.

Uno de los problemas ecológicos más graves lo constituye el crecimiento desmedido de las ciudades, este crecimiento ha propiciado la decadencia del espacio urbano, debido en parte a la falta de planificación y a los elevados niveles de crecimiento poblacional. Mas adelante se abordara con mayor profundidad los problemas del crecimiento urbano y las implicaciones de la forma que adquiere la ciudad, en el desarrollo sustentable.

La contaminación del medio ambiente y la destrucción de los ecosistemas, han producido el desastre ecológico actual que pone en peligro la continuidad de la vida en la tierra, así lo evidencia el recalentamiento global de la tierra, la destrucción de la capa de ozono, y la declinación de la biodiversidad, etc.

El hombre forma parte de comunidades y estas a su vez forman parte de ecosistemas bióticos, los cuales tienen una determinada capacidad, por lo que el hombre esta obligado a administrar los recursos de los que depende para establecer una convivencia armónica con el medio ambiente, de forma tal que el uso racional del mismo se revierta en mejoras en la calidad de vida. Hoy mas que nunca debido al peligro en que se encuentra la vida humana por el deterioro del medio como lo demuestra la capa de ozono, el efecto invernadero y la declinación de la biodiversidad, el hombre debe tomar conciencia del entorno que le rodea y de las consecuencias de sus acciones en el largo plazo.

Es aquí donde el gobierno -con el nivel de información que maneja- debe intervenir a través de regulaciones que limiten a un nivel optimo de crecimiento, el tamaño poblacional de una ciudad, idóneo para el mejor aprovechamiento de la dotación inicial de recursos con que cuenta, no se debería permitir que la población aumentase sobrepasando la capacidad de alimentación, recursos, espacio, contaminación, de lo contrario se producirían colapsos en las estructuras sociales y en el ecosistema en general.

Una vez que el hombre internalice su responsabilidad y establezca mecanismos de control de la población, recursos, etc., estará encaminada la sociedad hacia un estimulo verdadero de desarrollo sustentable y crecimiento económico, ya que los costos impuestos a la naturaleza serán menores que en la actualidad.

Para lograr tales fines se hace necesario aplicar principios ecológicos para solucionar problemas poblacionales, entre ellos tomar en cuenta las restricciones a la planificación familiar, controlar la natalidad, sobre los procesos migratorios, entre otros.

Se debe procurar que exista consenso en la población en general, así como buenos mecanismos de información que den cuenta de la necesidad imperiosa de mantener la calidad del ambiente.

Se hace indispensable la planificación zonal de manera de asignar espacios libres destinados a la forestación, que puedan ser aprovechados igualmente para la recreación, fomentando la creación de parques nacionales que contribuyan con la conservación de la flora y la fauna.

Debe existir un marco regulatorio de contaminantes permitidos, apoyados por leyes para proteger el medio ambiente.

Se debe reducir el despilfarro de recursos y contaminación mediante el desarrollo de tecnologías de producción limpias que produzcan mayores niveles de productos con menos insumos, así como promover el reciclaje del material de desecho.

Reconocer que la ciudad puede crecer y desarrollarse en combinación con espacios naturales es responsabilidad de los hacedores de políticas publicas y de todos los ciudadanos en conjunto.

Deterioro de la Capa de Ozono

El hoyo en la capa de ozono permea la radiación ultravioleta en la tierra, incidiendo negativamente en el ecosistema, en el caso de los seres humanos una de los efectos mas alarmantes es el incremento en el índice de cáncer de piel y l deterioro del sistema inmunológico humano, así como también se hace evidente el daño causado a las tierras fértiles, produciendo retardos en el crecimiento de las cosechas.

Este deterioro en la capa de ozono es producto de ciertos compuestos químicos que contienen algunos productos manufacturados que hacen contacto con el ambiente; los niveles de emisiones son tan altos que rebasan la capacidad del medio ambiente para poder absorberlos y eliminarlos, además de que algunos contaminates no tienen sumideros naturales.

El Efecto Invernadero

La temperatura del planeta esta regulada por la relación entre la radiación de la luz solar que llega a la superficie de la tierra y las emisiones de los rayos infrarrojos que el planeta emite. Las temperaturas que permiten la vida en la tierra son el resultado directo de la capacidad de la atmósfera para retener parte del calor que el planeta despide en forma de radiación infrarroja.

En los últimos dos siglos las emisiones antropogenicas han aumentado la concentración de gases, desatando un proceso de sobre calentamiento de la atmósfera. Esas emisiones provienen de la quema de combustibles fósiles, la producción aceitera, ganadera y arrocera (metano), así como la propulsión de aerosoles, refrigerantes y productos espumados CFC.

Las implicaciones del cambio de temperatura son muy graves como lo evidencia el aumento de los niveles del mar, cambios en los patrones climáticos regionales, alteraciones en el estaciones climáticas, cambios de los periodos de lluvias, incremento de la evaporación, aumento e intensidad de las seguías y modificaciones de la producción agrícola.

Estos elementos implican la necesidad de que se implanten regímenes regulatorios equitativos y efectivos sobre el cambio climático global las cuales resultan a veces complicado por las repercusiones económicas que implican el reducir las emisiones a niveles aceptables, debido al costo de las inversiones en tecnología que requieren.

Sin embargo a raíz de la cumbre de rió, los países europeos se comprometieron en reducir sus emisiones a los niveles de 1990 hasta el año 2000 y adoptar medidas para reducir los niveles históricos, es decir, buscar los mecanismos adecuados que implican en algunos casos inversiones en tecnologías limpias que les permita a estas empresas ser ecoeficientes y que trae como beneficios reducir los costos de producción, introducir innovaciones tecnológicas en los procesos productivos, aumentar los ingresos económicos, elevando de esta forma la competitividad y al mismo tiempo que estas empresas promueven el reestablecimiento del equilibrio con el medio ambiente, ganan prestigio entre los consumidores al promover un ambiente sano.

Declinación de la Biodiversidad

Los efectos negativos sobre la biodiversidad, como la extinción de las especies a través de las alteraciones (hechas por el hombre) de su hábitat natural, motivo por el cual los países deben garantizar la protección y el uso racional de los recursos genéticos del planeta, ya que la utilización de algunas especies nativas con fines comerciales y de investigación científica, puede poner en peligro o incluso llevar hasta la desaparición de algunas especies; siendo la principal potencia EE.UU. quien actualmente destina mayor cantidad de recursos financieros en la ingeniería genética.

En la conservación de la biodiversidad juega un papel importante la conservación de los bosques tropicales, que constituyen un patrimonio de incalculable valor para la población mundial, ya que por una parte producen el oxigeno necesario para la existencia de la vida en la tierra y por otra parte debido a la gran cantidad de recursos biológicos que albergan, estos bosques tropicales contienen material genético de altísima utilidad para contrarrestar plagas y diversos tipos de enfermedades que dañan las cosechas y disminuyen por tanto la productividad de los sectores agrícolas representando un problema de seguridad alimentaria, de la misma forma la industria farmacéutica comercializa gran cantidad de fármacos que se originan de plantas contenidas en los bosques, por lo que la biodiversidad puede ser aprovechada en beneficio de todos siempre y cuando se utilicen racionalmente los recursos, esta misma conservación de los bosques tropicales contribuye a evitar la erosión de los suelos, a evitar la desertificacion al regular el ciclo hidrológico de crecidas y seguías y al equilibrio climático.

La importancia de la conservación de los bosques para la continuidad de la vida implica que se detengan las deforestaciones irracionales actuando en contra de los procesos destructivos y de orígenes múltiples como lo representan los campesinos que en busca de nuevas tierras para su subsistencia explotan los bosques para extraer maderas comerciales, incentivando los estudios acerca de las investigaciones sobre los bosques evaluando su potencialidad y factibilidad de explotación siguiendo el norte de un nuevo paradigma como lo constituye el de desarrollo sustentable.

Hay que tener presente que la biodiversidad esta también contenida en los mares, sabanas y montañas, por lo que la biodiversidad marina también debe ser objeto de estudio, así como los mecanismos de captura para no poner en peligro de extinción algunas especies, haciendo énfasis en los procesos industriales que vierten sus desechos tóxicos en mares, ríos, afluentes, etc., contaminando el medio donde habitan innumerables seres vivos.

En América Latina la preocupación por los recursos naturales comenzó en el año de 1825 cuando Simón bolivar se refería a las condiciones en las que se encontraban una gran parte de Bolivia.

El Desarrollo Sustentable y Economía.

En esta segunda sección se explora el aporte de la teoría económica al desarrollo sustentable. Las actividades productivas extraen de la naturaleza los recursos y utilizan los ecosistemas para disponer de sus residuos. Dentro de los costos de producción no se incluían aquellas tareas que permitirían no degradar la naturaleza o restituir la posible degradación. Todo acto productivo supone un proceso de producción-degradación, aprovechamiento y desaprovechamiento. El uso sustentable supone la maximización de la producción y mejor aprovechamiento de los recursos. “La sustentabilidad ecológica nos impulsa a mantener el potencial productivo utilizando los recursos renovables dentro del equilibrio dinámico que posibilite su renovabilidad y sustituir los recursos no renovables, en términos de recursos renovables, para no disminuir el patrimonio natural.”

En el proceso de deterioro del medio ambiente no solo hay una degradación de los recursos debido al ritmo de extracción, sino también por las formas en las cuales aprovechamos los mismos, por ende degradando los restantes recursos. Los individuos aun no han tomado conciencia de la necesidad determinante de la conservación, ya que, la naturaleza puede vivir sin el hombre, pero el hombre no puede vivir sin ella.

Para lo cual se ha hecho necesario crear estrategias que lleven al individuo a tomar sus decisiones en pro de la naturaleza. Existen muchas corrientes que han intentado dar solución a este inconveniente. En cuanto a la teoría neoclásica, esta considera que el mercado es capaz de asignar los costos de manera eficiente, sin la intervención de ningún ente regulador. Este enfoque considera los recursos como ilimitados, gracias a la existencia del progreso tecnológico. Sin embargo esto no ha resuelto el problema, ya que, la tecnología no siempre, será capaz de generar lo que produce la naturaleza gratuitamente, esto se entenderá en la medida en que los seres humanos asuman que son entidades ecológicas, dependientes como otras especies del ecosistema.

El reconocimiento de la fallas del mercado y de su imperfección, evidencia una necesaria creación de estructuras de incentivos, que lleven a los individuos a cooperar, a tomar conciencia de la relación vital con el medio ambiente. Los incentivos pueden venir a través de las políticas propuestas por el gobierno como agente regulador, por medio de impuestos a los agentes contaminantes, como por ejemplo, el precio que debe pagar una empresa por la contaminación generada en su proceso productivo, de acuerdo al nivel de contaminación, mientras mas alto mayor será el impuesto a pagar, generando incentivos para reducir los contaminantes o desechos, un marco institucional fuerte le brinda la posibilidad a los afectados de reclamar y que estos reclamos sean atendidos.

Otra estructura de incentivos puede venir dada por la reducción de las asimetrías de información, concientizando a los individuos de la importancia del medio ambiente en su vida, del valor de este en su bienestar, a través de diferentes vías como las campañas realizadas por los medios de comunicación, además del pago por contaminar, ya que por empiria se sabe, que no solamente por conciencia, el hombre actúa en pro de la naturaleza.

Para esto es importante la creación de instituciones, leyes y organizaciones que cambien de alguna manera la estructura de la actividad económica, no de manera negativa, sino en concordancia con el concepto de Desarrollo Sustentable o Sostenible.

Finalmente la teoría de derechos de propiedad, propone la necesidad de internalizar los costos que produce la contaminación; a través de la estimación de los efectos negativos de cada actividad, el propietario de una porción de terreno, actuará de forma tal que la utilización de este activo maximice su valor, asumiendo la responsabilidad de los costos que se generan en su propiedad, en pocas palabras, se crea un incentivo a los individuos para que reduzcan los niveles de contaminación. Sin embargo, existen recursos naturales, en los que se dificulta la asignación del derecho de un propiedad. Por tanto la pregunta es ¿a quién asignar los derechos de propiedad pertinentes a estos recursos?¿Será realmente esta la solución?

La Economía Ecológica.

La Economía Ecológica, es la rama sustentable de la economía, es decir, hay una diferencia notable, sobre lo que es economía “convencional”, ecología y economía ecológica. Es necesario por tanto, realizar las comparaciones pertinentes.

Visión Básica del Mundo :

La economía “convencional” es mecanicista, estática, atomista. Considera los gustos y preferencias individuales como centro del comportamiento o fuerza dominante. Asumen los recursos como limitados debido a la confianza que tiene esta en el progreso técnico.

La ecología “convencional” es evolutiva. La evolución por selección natural es la fuerza dominante. La base de recursos se asume como limitada. Los seres humanos son considerados solo otra especie, la cual rara vez es estudiada.

  • La economía ecológica, es dinámica, sistémica y evolutiva. Las preferencias humanas, la comprensión del entorno natural, la tecnología y la organización intervienen en la definición de las oportunidades y limitaciones ecológicas. El hombre es responsable de sí mismo y de su papel en el manejo sostenible de los ecosistemas.

Marco Especifico De Estudio:

La economía “convencional” solo se ocupa de los seres humanos.

La ecología “convencional” solo se ocupa de los seres no-humanos.

  • La economía ecológica, toma en cuenta ecosistemas enteros, incluyendo dentro de ellos a los seres humanos.

Meta Primaria A Nivel Macroeconomico:

La economía “convencional” solo se interesa en el Crecimiento Económico De La Nación. Defiende la libertad de mercado.

La ecología “convencional” solo se interesa en la Conservación De La Biodiversidad.

  • La economía ecológica, se interesa por la Sustentabilidad del Sistema Económico Ambiental. Defiende los argumentos de un ente regulador, que se encargue de monitorear los problemas ambientales.

Meta Primaria a Nivel Microeconómico:

La economía “convencional” solo se interesa en la Maximización De La Ganancia, los costos externos son usualmente ignorados.

La ecología “convencional” solo se interesa en la Maximización Del Éxito Reproductivo.

  • La economía ecológica, debe ser ajustada para que refleje las metas del sistema. Los costos externos se internalizan.

Actitud Respecto a La Tecnología

La economía “convencional” es muy optimista.

La ecología “convencional” es muy pesimista o en muchos casos no tiene opinión al respecto.

  • La economía ecológica es prudentemente escéptica.

Postura Académica:

La economía “convencional” es disciplinaria. Hay un énfasis en herramientas matemáticas.

La ecología “convencional” es disciplinaria o interdisciplinaria. Hace énfasis en la cuantificación.

  • La economía ecológica es transdisciplinaria. Pluralista. Hace énfasis en los problemas. Y entre ellos proveer un medio ambiente digno para los seres vivos incluyendo al hombre.

En este marco lo que nos interesa resaltar es la importancia de una teoría intermedia, es decir, que no sea ecológica en extremo, ni económica en extremo, sino ambas a la vez, es decir, que se logre una conciliación, y esto es la economía ecológica.

En análisis convencionales económicos, se ignoran que la economía es “dependiente de la materia y energía disponible de la ecosfera, para su crecimiento y desarrollo.”

Esto quiere decir que, “la relación entre la economía y la naturaleza, implica que más allá de cierto punto, el crecimiento continuo de la economía puede ser conseguido solo a expensas del aumento del desorden (entropía) de la ecosfera.” No se toma en cuenta que además del flujo circular de la economía, existe otro flujo que es el mas importante, y es el que básicamente mueve la actividad económica, ya que allí están los activos o materias primas, de donde sacamos muchos bienes no contabilizables, como por ejemplo, el aire puro y el agua, la capa de ozono, etc y otros “contabilizables” como la madera, los minerales (recurso no renovable), los cuales de igual forma poseen un valor intrínseco, aunque unos mas que otros, por ser vitales. No siempre en economía, los precios son capaces de medir, los costos en que se incurren con la naturaleza, no se es posible muchas veces “internalizar las externalidades”, ya que el precio no revela información valiosísima en términos ecológicos. Para comerciar con ella (la naturaleza) hace falta mucho conocimiento por parte de los agentes económicos, sobre todo el valor de ella en su conjunto. Esto antes de que sea muchas veces demasiado tarde para reflexionar. Por ello, los precios por lo mínimo deben reflejar: “las externalidades ecológicas y, los beneficios del crecimiento a causa del comercio con bienes naturales de una población a otra deben ir a parar a quien mas los necesite (ver Rees, 1994 b)”

La economía convencional alega que la tecnología, elimina los problemas concernientes a la naturaleza, lo cual no es cierto. Esta solo es capaz de mejorar la “eficacia” en la utilización de los recursos, pero nunca sustituir su capacidad por naturaleza, es decir, sustituir tecnología por capacidad de la naturaleza.

Finalmente, hay que decir que para que la degradación medioambiental no se convierta en un hecho irreversible, es inevitable que se lleven a cabo una serie de cambios en la forma de producir, utilizar y desechar los residuos. Una sociedad sostenible se vería obligada a poner más énfasis en la conservación y eficiencia de los productos, a tener más en cuenta las energías renovables y a extraer los llamados recursos renovables sólo hasta el punto de que se puedan regenerar por sí mismos. También será necesario que se minimicen los residuos y se aumente la reutilización y el reciclaje. Así mismo, tendrán que desarrollarse más tecnologías de producción favorables al medio ambiente a la vez que se creen productos más duraderos y reparables.

A medida que se vaya avanzando hacia estos objetivos, los mayores agresores del medio ambiente, entre los que se encuentran las industrias del petróleo, del carbón, etc., se verán obligadas a reducir su nivel de contaminación.

Valor, Bienestar y Medio Ambiente

El valor del medio ambiente es un tema de mucha complejidad. “El medio ambiente puede tener distintos tipos de valor, para diferentes personas y colectivos”.

La valoración vendrá dada por el valor en uso cuando la persona o colectivo se ve afectado directamente, porque utilizan directamente de ese recurso y se benefician de él. La “valoración de no-uso”, dentro de esta valoración se encuentra, el “valor de opción”, es aquel valor que se le asigna a un recuso natural, aunque no lo este utilizando, ya que posiblemente en el futuro piense en las posibilidades de lo que podría disfrutar si lo utiliza. Así que su destrucción para este tipo de usuario, generaría una perdida de notable bienestar. El “valor de opción propiamente” es el valor que se le da a un activo natural por la incertidumbre de su existencia en el mañana. El “valor de cuasi-opción”este tiene que ver con un “proceso optimo de toma de decisiones” es decir en el proceso de toma de decisiones puede uno equivocarse por la falta de información al respecto, que pueden luego tornarse en irreversibles.

El “valor de existencia”, estos individuos valoran el recurso tan solo por su existencia en el mundo y por que es capaz de aportar algo. No lo usan activamente, ni lo planean hacer el futuro, sin embargo la perdida de este implica para ellos “una perdida de bienestar”. Los motivos de valoración pueden ser: de “herencia o legado” es decir, para futuras generaciones, “la benevolencia”valoración determinada por la familia, “la simpatía, para con la gente afectada por el deterioro ambiental”aunque no haya una relación directa. Y la “creencia del derecho de la existencia de otras formas de vida”.

Pero en si el valor económico de un recuso natural está dado, por lo que es capaz de aportar este a la humanidad, población, individuo. Por ende quedará de mano de los mismos seres humanos darles el valor pertinente, y en función de esto la coincidencia o no con su bienestar.

Evidencias Empíricas hacia la Economía Sustentable

Desde la revolución industrial en adelante, tanto la actividad económica como el empleo han cambiado continuamente, desde la agricultura a la industria y los servicios. La composición misma de la industria se encuentra en continuo cambio: en los países industrializados las industrias tradicionales como la textil, la siderurgia y los transformados metálicos pierden fuerza, mientras que la electrónica, telecomunicaciones y biotecnología ganan terreno. La cuestión no es si las economías cambiarán como consecuencia de los intereses medioambientales, sino hacia que direcciones evolucionarán, y cómo los gobiernos pueden encauzar y hacer más llevadero este proceso.

Las industrias contaminantes son en el mejor de los casos, una fuente marginal de puestos de trabajo. La reacción inicial de muchos planificadores gubernamentales y ejecutivos industriales ante los problemas medioambientales consistía en aumentar los dispositivos de control de contaminación en las plantas ya existentes y en construir otras de tratamiento de residuos. Aun así, el más sofisticado tipo de control podrá únicamente reducir, pero no eliminar, los agentes contaminantes. Ante tales deficiencias, el mundo se ve empujado hacia unos cambios fundamentales que puedan prevenir más que frenar la contaminación. Las industrias, en vez de intentar añadir nuevos dispositivos anticontaminantes a las plantas de energía, se decantan por el gas natural o por invertir en la mejora de la eficiencia del consumidor en el uso de la energía.

Una estrategia que minimiza los costes de reducir la contaminación es la de mejorar la eficiencia energética. Desde los años 70 se han logrado grandes avances, pero las mejoras técnicas no están, ni mucho menos, agotadas. Y se puede mejorar la eficiencia no sólo en tipos de maquinaria específicos sino también a través de cambio en las pautas de consumo.

La idea de evitar la contaminación, como una alternativa a su control, es algo que se está empezando a comprender en muchos países. Gobiernos como los de Dinamarca o Noruega han comenzado a fomentar el desarrollo de tecnologías limpias. Es cada vez mayor el número de empresas que están empezando a investigar en el campo de la prevención de la contaminación y la supresión de residuos. Las tecnologías de producción pueden modificarse de cara a reducir el volumen de residuos y eliminar sustancias peligrosas. Los costes ahorrados hacen a menudo que este enfoque sea más económico que instalar equipos para reducir la contaminación. Muchos productos se están remplazando por otros más respetuosos con el medio ambiente. Por ejemplo, en muchos países se están empezando a utilizar detergentes libres de fosfatos, así como papel sin cloro.

Algunos productos son indispensables en toda sociedad moderna, aunque los métodos de producción, consumo o desecho conlleven problemas medioambientales. Pero hay otros productos cuyos daños al medio no guardan, en absoluto, proporción con su utilidad. Para ellos, el reto no es tanto encontrar sustitutos adecuados como restringir e incluso prohibir su utilización.

En resumen, en el momento en que los países sigan unas políticas que les permitan reducir el consumo de energía y materia importadas las naciones proveedoras sufrirán consecuencias económicas adversas, especialmente en el caso que dependan excesivamente de la exportación de un único producto como el petróleo o la bauxita. Incluso sin la adopción de medidas medioambientales generales, los países en vías de desarrollo ya se están enfrentando a tal problema; algunas de las materias primas que exportan han sido sustituidas por materias sintéticas. Por lo tanto, la sostenibilidad ecológica y económica sólo se puede encauzar adecuadamente si la comunidad mundial trabaja conjuntamente para crear industrias nuevas que den prioridad al medio ambiente y creen nuevos puestos de trabajo.

Influencia de la Forma Urbana en el desarrollo sustentable

En esta sección se expondrán las ventajas que representa un modelo de ciudad compacta en comparación con un modelo de ciudad dispersa, para la sustentabilidad del medio ambiente en la ciudad; haciendo referencia a aspectos que caracterizan a ambas formas urbanas.

En referencia a la ciudad compacta, puede decirse que su “primer objetivo es aumentar las probabilidades de contacto, intercambio y comunicación entre los diversos (personas, actividades, asociaciones e instituciones) sin comprometer la calidad de vida urbana”.

En esencia el aumento en la probabilidad de contacto de personas, entre ellas y su conexión con el medio ambiente, incrementa la complejidad del sistema urbano, pasando a ser la información el nexo organizador de la ciudad y sus componentes energéticos, un medio complementario.

Las ventajas que ofrece un modelo de ciudad compacta, diversa y heterogénea en sus áreas funcionales, permite concebir un aumento de la complejidad de sus partes internas, debido a la interacción entre personas diferentes, siendo esta la base para obtener un reforzamiento en las redes de capital social.

Las nuevas pautas de movilidad que surgen en una ciudad de forma compacta, brindan mayores posibilidades a los ciudadanos de incorporarse y participar en todas las actividades propias de la ciudad, debido a que la proximidad de las mismas fomenta el desplazamiento transversal, el cual ahorra consumo energético, reduce el consumo de suelo y permite la coexistencia del sistema urbano con el sistema natural.

Una característica fundamental de la ciudad compacta es el carácter multifuncional de sus áreas, en donde la mezcla de gente, actividades e instituciones diversas en un mismo espacio incrementa la probabilidad de contacto físico y genera un sentido de pertenencia entre sus ciudadanos sobre la ciudad.

La proximidad de estas áreas multifuncionales permite cierto grado de sustitución del uso de vehículos motorizado por un mayor numero de viajes a pie, lo que incrementa el contacto de los peatones con el medio ambiente y fomenta el intercambio entre personas desconocidas, a través de puntos de contacto como las aceras, las calles, las cuales vendrían a desempeñar la función de espacios públicos.

La liberación de un porcentaje de vehículos se traduce en una mejora en la calidad de vida, debido a la disminución de los niveles de contaminación producto del humo que expulsan los carros, disminución de los niveles de stress causado por el congestionamiento de automóviles a horas pico y por ende el tiempo invertido en desplazamiento es menor en una ciudad compacta que en una ciudad dispersa.

La combinación de distintas actividades ha requerido la inclusión de tecnologías limpias a nivel industrial, para que se pudiera producir una convivencia armónica, en un espacio geográfico delimitado, entre zonas residenciales aledañas a zonas industriales.

Contrario a lo planteado anteriormente, puede decirse que el objetivo de un modelo de ciudad dispersa es “ampliar las posibilidades de vinculo e integración económico-territorial de un centro urbano dinámico hacia áreas aún más extensas, en las que se incluyen núcleos urbanos intermedios desarrollados aparentemente bajo un esquema de dispersión”.

A la vez que se han ampliado las posibilidades de comunicación con áreas mas alejadas, se ha producido una consecuente desagregación de las actividades económicas en el espacio.

Según Rueda “el sistema urbano actual, que sigue el modelo anglosajón de ciudad difusa, tiene tendencia a aumentar la complejidad del conjunto de la ciudad -se ha de señalar, sin embargo que simplifica la complejidad de las partes, [...] consumiendo ingentes cantidades de energía y otros recursos naturales como suelo, materiales, etc., sin obtener un aumento de la complejidad equivalente a la cantidad de recursos consumidos”, como expondremos posteriormente.

Una de las principales características de una ciudad dispersa es la presencia de áreas que desempeñan una función predominante, las cuales se encuentran distanciadas entre si. Las zonas residenciales, zonas comerciales, parques industriales y áreas recreacionales, separadas por una densa red de infraestructura vial, consumen mayor extensión de suelo; así como también el aumento en el uso de medios de trasporte motorizados consumen mayor cantidad de energía y materiales; destinados a la movilización en la ciudad. Los elevados niveles de consumo de estos recursos, producen la degradación del medio ambiente urbano.

Si bien es cierto que la construcción de calles, autopistas, carreteras (consumo de suelo), ha sido una externalidad positiva en el corto plazo, gracias a la ampliando las redes de comunicación; este crecimiento frenético de ocupación de suelo urbano, (considerando al suelo como un recurso escaso) ha generado un modelo de ciudad actual claramente insostenible, debido a la tendencia a explotar el sistema mas allá de su capacidad de carga.

El crecimiento fragmentado de la ciudad, ha originado la necesidad de interconexión entre la sociedad, trayendo como consecuencia una dependencia directa de los medios de transporte para la movilización intraurbana. La energía para desplazar un vehículo a mayor velocidad, aumenta con la distancia, así como también los materiales empleados en la construcción del transporte y la infraestructura vial. Se entiende como crecimiento fragmentado, el desarrollo de pequeños núcleos urbanos homogéneos entre si, pero distanciados en el espacio.

Se hacen evidentes las desventajas que presenta un modelo de ciudad dispersa, entre las cuales se pueden mencionar, costes de transporte, alteraciones al medio ambiente, costos gubernamentales, restricción del intercambio entre personas heterogéneas, reducción de los espacios públicos, y acentuación de brechas sociales.

En cuanto a costes de transporte, por lo disperso de las áreas urbanas, las personas para realizar sus actividades diarias, requieren de algún medio con el cual puedan desplazarse y necesariamente para esto incurren en un coste. Estos costos pueden ser medidos en tiempo empleado en los desplazamientos, debido al incremento en el numero de viajes y a las mayores distancias, por ende aumento en gastos de reparación y mantenimiento (vehículo privado), al igual que aumentos en el costo del pasaje (transporte público).

El sistema de transporte actual ha generado un despilfarro energético irracional, ya que los avances tecnológicos creados con la finalidad de realizar los recorridos en menor tiempo, han conseguido todo lo contrario; pequeñas distancias se recorren a una velocidad media cada vez mayor.

Estas nuevas tecnologías, han propiciado la expansión de redes de transporte urbano, con la consecuente “periferización” de la ciudad, es decir, los procesos de urbanización han alcanzado la periferia de la ciudad, lo que ha incrementado la demanda de nuevas vías de comunicación y por ende se han producido más alteraciones al medio ambiente.

Lo anteriormente planteado, puede generar un ciclo, ya que las mejoras en la vialidad pueden fomentar la dispersión de actividades y esto a su vez, la destrucción del medio ambiente. A largo plazo, esta destrucción medio ambiental (contaminación, reducción de las áreas verdes a causa del asfalto, entre otros) puede llegar a deteriorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Posterior a la creación de vías de comunicación se generará la necesidad de un mantenimiento a las mismas. El costo de este mantenimiento es responsabilidad del Estado, siendo este mayor en la medida en que se incremente el número de vías y las dimensiones de las mismas.

Una característica de las ciudades dispersas, son las zonas monofuncionales, que propician la disminución del intercambio entre los habitantes, empobreciendo las relaciones culturales, eclipsando la esencia de la ciudad. Esto puede verse reflejado en las limitaciones de comunicación que se imponen a los grupos socialmente segregados; por lo cual solo se producirán intercambios entre grupos pertenecientes al mismo entorno, por ejemplo, los estudiantes universitarios se relacionaran con otros estudiantes de su entorno, los empresarios se relacionaran con sus homólogos, etc.

Los espacios que desempeñan una única función quedan desiertos en periodos temporales, como es el caso de las zonas residenciales después de ciertas horas del mediodía o de la noche, las zonas comerciales después de la jornada laboral y los parques industriales los fines de semana, quedan sin señal de vida.

Otra desventaja a mencionar que al igual que la anterior, limita la posibilidad de intercambio entre los habitantes de la ciudad, es la reducción de los espacios públicos como consecuencia de la dispersión de las actividades en la ciudad difusa. Esta reducción viene dada principalmente, por el aislamiento que puede causar el uso del automóvil particular.

Adicionalmente, a la individualidad causada por el uso de automóviles particulares, estos generan a sus propietarios la posibilidad de acceder a diversas actividades que ofrece una ciudad, acentuando diferencias sociales entre los habitantes. Ciertos segmentos de la población se verán más afectados que otros. Un ejemplo de esta situación puede observarse en países como Venezuela, donde la deficiencia del transporte público afecta a gran parte de la población, principalmente a los ciudadanos de bajos recursos, quienes ven coartadas sus posibilidades de acceder a diversas áreas de la ciudad, a ciertas y determinadas horas ya que el servicio deja de funcionar.

Tal como lo señala Miralles “la movilidad se convierte en una actividad necesaria para vivir en la ciudad y en la que surgen dos pautas de evolución, el incremento del tiempo dedicado a los desplazamientos y la ampliación de las causas que impulsan la movilidad”; estos dos elementos han influido en el comportamiento y en las decisiones de localización que toman los agentes económicos.

La dispersión de las áreas funcionales en la ciudad, influenciará la decisión de localización de los habitantes, en dos sentidos, aquel segmento de la población de menores recursos, preferirá residenciarse lo mas cerca posible a su lugar de trabajo, para tratar de reducir el costo del transporte público y el tiempo en que dedican al traslado diario; sin embargo al acortar la distancia entre el trabajo y la residencia, el costo del suelo se eleva, debido al incremento en la demanda que tiene esta zona situada estratégicamente, para todos los trabajadores, que valoran la localización. Pero de todas formas el bien localización que es adquirido, compensando en gran medida el costo del suelo que se tiende a comprar en pequeñas proporciones.

El segmento de la población de mayores recursos tomará decisiones diferentes para la localización de sus residencias; en este caso los individuos le darán mas valor a la extensión de terreno que pueden adquirir y a la tranquilidad que les brinda una zona menos poblada, situándose en la periferia de la ciudad; sin considerar la cercanía de la residencia al lugar de trabajo, ya que el vehículo privado les da cierta independencia, por lo cual la distancia no viene a ser una razón de peso en la decisión de localización, sino mas bien la tendencia se revierte hacia grandes extensiones de suelo urbano que se pueden comprar a un menor costo.

Por lo tanto el tiempo que invierten los individuos en desplazamiento tendrá estrecha relación con la distancia que separa el lugar de residencia de las actividades incluidas en su recorrido diario, pero también del medio de transporte empleado y las vías de comunicación que pueden dificultar -dado el colapso de las mismas- el acceso a los diferentes sectores.

Si se analiza lo planteado por ambos modelos, puede observarse que para la ciudad compacta no se establecen marcadas diferencias entre las decisiones de localización de los distintos segmentos de la población, debido a que la proximidad de las actividades económicas en el espacio; le permite a los ciudadanos de menores recursos, realizar su recorrido diario con un ahorro considerable de tiempo y dinero, indistintamente de cual sea su ubicación; a la vez que esta misma proximidad de las áreas funcionales repercutirá en los márgenes diferenciales de los precios del suelo, que se mantendrán alrededor de un mismo nivel en todas las áreas.

Por lo tanto se puede advertir que el modelo de ciudad compacta considera la accesibilidad -mas no el desplazamiento- de los ciudadanos hacia las diversas actividades y servicios urbanos, como el fin ultimo; a diferencia del modelo de ciudad difusa o dispersa que considera al desplazamiento para lograr la interconexión de grandes distancias, esto puede generar algunas interrogantes, sobre cómo deberían orientarse las políticas públicas para lograr un patrón de organización territorial sustentable en el tiempo, que permita “satisfacer nuestras necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas”.

Esto se puede lograr mediante un modelo de ciudad que conjugue de manera armónica el desarrollo y la conservación medio ambiental, brindado así a los ciudadanos la posibilidad de mejorar su nivel de bienestar y calidad de vida.

CONCLUSIONES

BIBLIOGRAFIA

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Naredo, José Manuel “Sobre el origen, el uso y en el contenido del término sostenible 24, Marzo, 1998, http://www.habitat.aq.upm.es/

Las teorías del determinismo ambiental argumentan este principio, uno de los autores que trabajo en este enfoque es Meyer en el año de 1954.

El crecimiento paulatino de las ciudades merece un estudio especial; en la misma se deben establecer los mecanismos de control y presentar indicadores sociales y de contaminación; estos datos indican el estado del desarrollo humano, lo que permite inferir la capacidad que tienen los grupos sociales de asumir la responsabilidad de los problemas de contaminación. En algunos países los problemas de pobreza extrema y la miseria, son los únicos casos de estudio, por lo que distan mucho de estar en la capacidad de asumir el compromiso de mejorar el medio donde habitan, no pudiendo afrontar el problema medio ambiental si no se esta consciente de que existe.

Thomas, R Malthus en Eassy on the Principle os population, puso de manifiesto que las poblaciones poseen una capacidad inherente de “retroalimentación positiva para el desarrollo exponencial”. Sin embargo existen otros factores independientes que Malthus no tomo en cuenta que pueden actuar en forma de retroalimentación negativa.

Para regular el uso de los diferentes tipos de contaminantes que son absorbidos por la atmósfera se puede crear un mercado de especial en el cual los países puedan intercambiar cuotas transferibles de gases contaminantes, donde debe existir un organismo central que sé engarque del mecanismo de racionamiento de la oferta de cuotas transferibles.

La cumbre de Rió es una conferencia que se llevo a cabo en Rió de Janeiro en el año de 1992, en la misma s celebraron 2 convenciones referidas una a los cambios climáticos y la otra a la diversidad biológica, y tres acuerdos referidos a la conservación de todo tipo de bosques, al medio ambiente y desarrollo y el acuerdo de la agenda 21 que abordo temas variados sobre la población, preservación de comunidades indígenas, cultura, ambiente, etc.

En esta cumbre de la tierra se fortaleció el multilateralismo para la solución de los problemas ambientales, ya que se dieron cita mas de 100 jefes de estado, que aunque no estaban de acuerdo en muchos aspectos aceptaron sentarse para discutir a cerca del futuro del medio ambiente.

“La ecoeficiencia es una cultura administrativa que guía al empresario a asumir su responsabilidad con la sociedad y a ser cada vez más competitivo e impulsar innovaciones en los negocios para adecuar los sistemas productivos a las necesidades del mercado y el ambiente. Debates IESA- Gerencia y ambiente, Vol. 3, Año 4 Abril-Julio 1998.

En Chuquisiaca, 1825 Simón Bolívar se refirió a Bolivia diciendo “Carece de aguas y por consiguiente de vegetales útiles para el uso común de la vid” y que la esterilidad del suelo se opone al aumento de la población, y priva entre tanto a la generación presente de muchas comodidades”.

La Deuda y La Cuestión Ambiental, conferencia dictada en el evento “LA DEUDA EXTERNA Y EL FIN DEL MILENIO”, auspiciada por El Congreso De La Republica de Venezuela y el Parlamento latinoamericano. Autor desconocido.

Uno de los fundamentos que sustenta este enfoque es el de R.H, Coase en el cual explica como reasignar los derechos de los distintos agentes con la finalidad de disminuir las externalidades negativas, uno de estos mecanismos es el de negociar cuotas transferibles de contaminación, para lo cual se pude crear un mercado especial en el cual los países puedan negociar intercambiando las cuotas de emisiones de gases, designando un organismo especial que se encargue de administrar dichas cuotas. No se trata de un mercado competitivo sino uno en el que coexisten los precios con un sistema de racionamiento.

REES, William (1996), CUADERNOS DE DEBATE INTERNACIONAL. “ECOLOGIA POLITICA”. Edit. Icaria. Pag.30.

REES, William (1996)CUADERNOS DE DEBATE INTERNACIONAL. “ECOLOGIA POLITICA”. Edit. Icaria. Pag.30

REES, William (1996) CUADERNOS DE DEBATE INTERNACIONAL. “ECOLOGIA POLITICA”. Edit. Icaria. Pag.39. Las cursivas son nuestras.

Valoración económica de la calidad ambiental. Capitulo 3. Pág. 56

Valoración económica de la calidad ambiental. Capitulo 3. Pág. 59

Valoración económica de la calidad ambiental. Capitulo 3. Pág. 59

Rueda Salvador (1998) Pág.8

Peyrelongue Carlos (1996) Pág. 657

Rueda Salvador (1998) Pág. 2

“La noción de <medio ambiente urbano> remite una multiplicidad de fenómenos percibidos como causante de problemas de la ciudad: la contaminación del aire, la calidad del agua, el saneamiento, las condiciones de transporte, el ruido, el desmedro de los paisajes, la preservación de los espacios verdes, el deterioro de las condiciones de vida”. (Metzger)

Miralles Carme (1998) Pág. 124

Naredo José Manuel (1998) Pág. 1