Crisis de 1929 y la Gran Depresión

Historia universal. Crack. Crisis económica. Bolsa de Nueva York. New Deal americano

  • Enviado por: Gerardo Bex
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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LA CRISIS DE 1929 Y LA GRAN DEPRESIÓN

La expansión económica de los años 20, que aceleró los cambios iniciados en el capitalismo del último tercio del siglo XIX (racionalización , concentración, producción en masa) desembocó en la crisis de 1929.

El crecimiento de la producción no se vio acompañado por un movimiento de inversión ni por un aumento del poder adquisitivo de igual amplitud por parte de los asalariados. El comercio internacional estuvo obstaculizado por los altos precios de los productos manufacturados que contrastaban con el hundimiento de los precios de los productos agrícolas y las materias primas en general.

EEUU se había convertido en el gran prestamista, (colocó en Europa entre 1.000 y 1.500 millones de dólares anuales, 1/3 en Alemania, en el período 1924-1925); con este dinero Europa pagaba las deudas contraídas con EEUU que seguidamente volvían a invertirse en Europa.

De 1921 a 1929 EEUU invirtieron 8500 millones de dólares en el extranjero y sus deudores continuaban pidiendo préstamos para pagar los intereses de los préstamos anteriores. El flujo de los capitales norteamericanos era la pieza clave de la economía mundial.

1. El crack de 1929.

La crisis económica de 1929-1932 se debió a un encadenamiento de causas, estallando con la quiebra de la bolsa de Nueva York. Pero la crisis bursátil no es más que un eslabón de la cadena. La catástrofe financiera originó un descenso de la actividad económica y de las inversiones de los EEUU .

El crack de la bolsa de Nueva York se produjo el 24 de octubre de 1929, el jueves negro de Wall Street;ponía fin a la etapa de prosperidad estadounidense que había abarcado el período 1920-29 y dejaba de manifiesto los desequilibrios de dicha prosperidad consistentes en la baja continua de precios después de la guerra y el alza de los precios industriales que habían dado lugar a tal disminución del poder adquisitivo de los campesinos que en muchos casos debieron emigrar.

Tras la guerra, los precios de los productos manufacturados aumentaron como consecuencia de la mayor productividad de la industria, lo que permitió elevar los salarios que permitían un aumento del consumo. Estos beneficios serán utilizados para especular en la bolsa donde los corredores de bolsa llegaban a prestar el dinero tomando como garantía los valores comprados. Este sistema funcionó sin dificultades mientras la bolsa siguió su signo alcista, porque el comprador podía devolver el dinero que le habían prestado y obtener beneficios, con lo que la especulación aumentaba. Pero la tasa de interés de estos préstamos pronto superó los límites de lo razonable, haciendo difíciles o imposibles los demás préstamos con fines más productivos.

De repente, en el otoño de 1929, cuando la euforia parecía general, los valores de Wall street empezaron a bajar al aumentar las ventas de las acciones, con dos días (24 y 25 ) de verdadero pánico en que las ofertas baten todos los records.

El descenso de la bolsa de N.Y. fue seguida de la crisis económica más profunda y más extensa de los últimos tiempos por la reacción en cadena que provocó.

Al bajar los valores de la bolsa el sector bancario fue el primero en verse afectado, al retirarse los ahorros de los bancos ante el miedo a perderlos; ante esta situación de pánico los bancos no pudieron hacer frente a la situación porque tenían invertidos sus fondos a corto o medio plazo, por lo que no les quedó más remedio que la suspensión de pagos o la quiebra. Por su parte, los bancos que resistieron se vieron faltos de liquidez, por lo que restringieron la concesión de créditos, con lo que se hundió la inversión. El retraimiento de la inversión trasladó la crisis del sector financiero al industrial y comercial.

2. La gran depresión. (1929-1932).

Como la producción industrial de EEUU estaba orientada en buena parte a la gran masa de asalariados, consumidores durante la prosperidad, al disminuir la capacidad adquisitiva de estos en su conjunto, al aumentar el paro, se contrajo la demanda y en las fábricas aumentaron los stoks sin salida comercial. Ante esto comenzaron a bajar los precios.

La restricción del crédito y la falta de pedidos provocó a su vez la quiebra de gran número de empresas y las reducciones de plantillas, con lo que el aumento del paro se agudizaba con la crisis.

Las repercusiones de la crisis en Europa se dejaron sentir rápidamente cuando fueron retirados los capitales flotantes de EEUU que los repatriaba en un deseo de aumentar su liquidez.

La extensión de la crisis fue proporcional a la dependencia de las inversiones norteamericanas por parte de cada país, siendo Alemania el más afectado.

3. Las salidas de la crisis.

Ante la intensidad de la crisis en cada uno de los Estados, se tomaron una serie de medidas para superar los problemas.

El enfrentamiento de los intereses económicos de los diversos países tiene como consecuencia el que se intensifique el proteccionismo y la devaluación de las monedas.

La intensificación del proteccionismo que se desarrollo principalmente a través de la elevación de las tarifas aduaneras con el objeto de reducir las importaciones, provocará la crisis del comercio internacional y , consecuentemente, la disminución de los vínculos económicos internacionales.

Las devaluaciones monetarias se realizan con el objeto de reactivar las exportaciones y dificultar las importancionesal tiempo que colaboran en la subida de precios.

Una tendencia hacia la autarquía y el nacionalismo económico es evidente. Los países ricos (EEUU, Francia e Inglaterra que disponen de grandes reservas de oro) pueden tomar medidas moderadas, pues disponen, en su interior, o en las colonias, de un mercado amplio...que les permite subsistir sin problemas. Los pobres (Alemania, Italia, Japón) se ven obligados a intensificar esa vía autárquica aunque les resulte muy dura.

En Alemania , imitando a Francia se intentó limitar los gastos del Estado, aumentando los impuestos indirectos, bloqueando o disminuyendo los salarios, reduciendo el subsidio de desempleo e intentando bajar los precios. Todo un esfuerzo deflacionista que acabó en el fracaso.

Con la llegada de Hitler al poder (enero de 1933) se impone como objetivo la recuperación del trabajo por los parados mediante la construcción de grandes obras públicas y en un programa de rearme y remitalitarización.

EEUU , con Roosevelt, emprende una serie de reformas “New Deal” , propugnadas por Keynes, que deja atrás las ineficaces medidas deflacionistas, poniéndose en práctica una economía dirigida.

Para paliar la crisis bancaria dio una moratoria y obligó a cerrar todos los bancos “insanos”; por otra parte, se reduce la producción de excedentes agrarios por medio de subvenciones y se reorganiza la planificación regional a gran escala. La reconstrucción de la industria se fomentó dando garantías a los empresarios y fijando horarios máximos y salarios mínimos a los trabajadores.

En 1935 comienza la segunda fase del New Deal con una serie de reformas que pretenden fortalecer la posición de los campesinos y de los trabajadores. Se intenta resolver el problema del paro mediante un programa de construcciones financiadas con fondos públicos. Ser crea un seguro de paro, invalidez y vejez.

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