Breve Historia de España

Raíces. La Hispania romana. Al-Ándalus. Reinos cristianos. Baja Edad Media. Reyes Católicos. Siglo XVI. Barroco. Primeros Borbones

  • Enviado por: Elena Hernández Bistué
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 10 páginas
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Tema 1 - Las Raíces. La Hispania romana

1.1. El proceso de hominización en la Península Ibérica: Nuevos hallazgos

En el paleolítico de la península Ibérica se prolongó hasta el 8000 a.C en esta etapa los humanos se dedicaban a la caza y a la recolección y como consecuencia practicaban el nomadismo, refugiándose en cuevas. Dentro de este periodo encontramos tres etapas:

En el paleolítico inferior aparecen los primeros pobladores humanos que eran el Homo antecessor y el homo hidelbergensis cuyos instrumentos líticos eran cantos rodados y lascas toscamente talladas. En el paleolítico medio se desarrolló un nuevo arte lítico más especializado a manos del Homo neardenthalensis. Y por último en el paleolítico superior aparece el Homo sapiens sapiens y se desarrolla un arte rupestre y mobiliar.

En el mesolítico (8000 - 5000 a.C) abandonan las cuevas y se establecen en las orillas de los ríos. Se desarrollo una industria de microlitos y aparece un nuevo arte rupestre levantino.

En el neolítico (10000 a.C) comienzan a domesticar animales y a cultivar, se establecen en los asentamientos fortificados. Aparecen construcciones megalíticas y por ello se denomina megalitismo.

Aparecen 4 nuevas culturas: La cultura de los millares, cultura del vaso campaniforme, cultura del Agar y cultura de los campos de urnas.

1.2. Los pueblos prerromanos

Los pueblos del este y sur de la Península Ibérica fueron los más influenciados por los pueblos colonizadores. Tartesos se sitúan en el valle del Guadalquivir, constituyó una cultura urbana con una sociedad pacifica y estratificada en clanes. Economía basada en la producción agrícola, ganadera y minera. Organizado como una monarquía. Los Íberos se sitúan al este y sur de la península, no fueron un reino cohesionado pero si muy bien organizado con una economía basada en la ganadería, cultivos de cereal, vid y olivo. Cultura caracterizada por cerámica y escultura. Los celtas se sitúan en el sistema Ibero y Meseta Oriental, practicaban una economía pastoril y comparten la cultura difundía con los lusitanos vetones y vaceos. Es una sociedad jerarquizada. Los pueblos del norte tuvieron gran influencia céltica por la aproximación geográfica, estos fueron las galaicos, satures y cántabros. Quedando de lado y aislados de todo los várdulos y los vascones.

1.3. Las colonizaciones históricas: Fenicios, griegos y cartagineses

Los primeros colonizadores de la Península Ibérica llegaron a partir del s.IX a.C. y fueron los pueblos fenicios, griegos y cartaginenses. Los fenicios se asentaron en el S.IX a.C. por la costa andaluza, estableciendo su capital fenicia en Gadir, difundieron su alfabeto e introdujeron el torno alfarero. Se interesaron por las explotaciones mineras y el comercio con Tarteso. Los griegos llegaron en el S.VI a.C. y se expandieron por toda la costa mediterránea, estableciendo su base en Ampurias y realizando un productivo comercio con Tarteso, introduciendo el uso de la moneda. Ambos venían en busca de pesca y metales, y a cambio aportaron un alfabeto, monedas acuñadas, nuevos sistemas agrarios y formas políticas avanzadas. Los cartagineses se establecieron en la Península, pero no cobraron importancia hasta los inicios de sus disputas con Roma., firmando al final el Tratado del Ebro.

1.5. El proceso de romanización: el legado cultural

La romanización se vio plasmada en el latín, el derecho romano y la religión. El derecho romano simboliza las relaciones de tipo público, y es la base de nuestro actual sistema jurídico.

Los municipios durante la conquista recibieron distinto trato, eran aliados mediante un pacto, eran libres si estaban exentas de pago de tributos, eran estipendiarios si estaban sometidas por armas y debían pagar tributos. Por último se fundaron nuevas ciudades llamadas colonias.

La economía se basaba en las minas, explotaciones agrarias, ganadería y la transformación artesanal, lo que dio lugar a la práctica del comercio a gran escala.

La sociedad estaba dividida por categorías, orden senatorial, integrado por romanos con plenitud de derechos, orden ecuestre, constituido por ciudadanos romanos de clase media, orden decurional, los más ricos de los municipios, plebe que recibía ayuda de los ricos con los que establecía lazos de clientela, peregrinos hombres libres que poseían el derecho de gentes pero no la ciudadanía, los esclavos carecían de libertad y eran propiedad de un dueño. Pasaban a ser libertos si sus señores les daban la libertad.

La religión era el cristianismo que se difundió por los soldados y comerciantes.

1.7. La monarquía visigoda: las instituciones

Los visigodos se asentaron en la península Ibérica y fundaron el reino de Toledo a partir del 554. Su principal institución era la monarquía basada en la elección de un rey por la nobleza que le acompañaba como séquito. Otras instituciones eran el aula regia que era una asamblea general integrada por altos militares y administradores que asesoraba al monarca, los Concilios de Toledo que eran reuniones de obispos católicos y nobles que desde 589 legislaron en el ámbito civil y religioso a través de las asambleas mixtas una administración provincial cuyo gobierno recaía en un dux auxiliado por los comités en las ciudades, y por último el oficio Palatino que era un órgano formado pro personas de confianza del rey y de carácter consultivo. EN el 711 se produce la batalla de Guadelete entre visigodos y musulmanes y derrotan a los visigodos.

Tema 2 - Al-Ándalus

2.1. La Península Ibérica en la Edad Media: la conquista musulmana, pueblos invasores

La invasión musulmana de la Península se produjo tras la extensión del Imperio omeya por el norte de África hasta la región del Magreb. En 711, un ejército de beréberes al mando de Tarik cruzó el estrecho y penetró en la Península. Dos meses después venció al rey Visigodo don Rodrigo en el rio Guadalete. En tres años habían conquistado gran parte del territorio peninsular mediante capitulaciones, buscando el control de puntos estratégicos. Las sociedades árabes y bereberes eran segmentarias, organizada por tribus que creaban sus propias alianzas. Los bereberes eran hombres de campo, mientras que los árabes eran hombres de ciudad, dominando la explotación agraria mediante aparcerías. Tras un alzamiento bereber, éstos fueron expulsados, y se nombró a la Península Al Andalus, con capital en Córdoba.

2.2. La Península Ibérica en la Edad Media: El Emirato y el Califato de Córdoba

En 756, Abderraman I, apoyado en la fuerza de su linaje y en su ejército, creó el Emirato independiente de Córdoba. Quedó dividido en coras, al frente de las cuales estaban los jeques. Se produjo una rápida islamización, con la formación de ciudades y la conversión al Islam. Ello provocó diversas revueltas muzárabes. El modelo político escogido fue el de los abbasidas en Irak, con un emir que concentra el poder absoluto que lo aislaba de sus súbditos. En su corte solo se encontraban los funcionarios y el visir, al frente de todos ellos el hachib. Para solucionar la crisis de mediados del S.IX, Abderraman III subió al poder en 912, y su objetivo fue la reconstrucción interior y exterior del poder omeya. En 929, Abderraman alcanzó sus objetivos y proclamó el Califato de Córdoba, lo que suponía la independencia política y religiosa de Irak. Tras la dictadura de Almanzor se puso fin al Califato.

2.3. La crisis del S.XI: Los reinos de Taifas

Son unidades políticas independientes surgidas en el S XI en Al - Andalus a raíz de la Guerra Civil (FITNA) que supuso el fin del Califato de Córdoba, los factores que contribuyeron a la aparición de las taifas fueron la debilidad de la figura del califa, el desgaste militar por las campañas de Almanzor y la no existencia de un sentimiento de unidad por la división de la sociedad de Al - Andalus.

Los reinos más importantes fueron los de Zaragoza, Toledo, Sevilla, Badajoz y Granada. La división del pueblo musulmán provocó la debilidad milita y política sin embargo lograron sobrevivir comprando su libertad a cambio de un tributo (parias) que pagaban anualmente a los cristianos. Pero la debilidad musulmana hizo posible el avance de la Reconquista cristiana hasta ver amenazada su propia existencia por lo que pidieron ayuda a los musulmanes del norte de África, los Almorávides en 1086.

2.5. Al Andalus: La organización económica y social

El incremento de la agricultura de regadío, la aparición de acequias y norias, la aparición de nuevos cultivos y el aumento de la productividad fueron fruto de la obsesión árabe por el agua y los jardines, proveniente de la representación del paraíso musulmán. La producción agrícola genero los excedentes necesarios para abastecer a estas viejas ciudades con un número descomunal de habitantes. Las dimensiones y riquezas de estas sociedades árabes contrastaban con la ausencia de organización de las ciudades medievales cristianas. Los artesanos fabricaban sus propios productos para venderlos en el zoco, mientras que los tenderos atendían diariamente. La sociedad estaba controlada por los musulmanes, y quedó dividida por etnias: hispanos, judíos, bereberes y árabes. Y por religiones: cristiana, judía y musulmana

2.6. Al Andalus: El pensamiento y las letras

Durante el dominio árabe de la Península, hubo una gran difusión del sistema de escuelas, elementales y superiores, la práctica extendida de la lectura y la escritura, y la formación de nutridas bibliotecas. Todo ello tuvo una reflexión teológica, jurídica, biográfica, histórica y filosófica. Dos de los protagonistas de esta expansión de las letras fueron Averroes y Maimonides. Averroes, nacido en Zaragoza, trató de armonizar la religión islámica y los pensamientos aristotélicos. Maimonides, de origen judío, trató de hacer lo mismo con la religión judía. Todo ello hizo que se comenzará a cultivar el género poético. Los musulmanes también realizaron avances medicinales y científicos.

Tema 3 - Reinos cristianos (S.VIII - XIII)

3.1. La Península Ibérica en la Edad Media: Los primeros núcleos de resistencia

Tras el ataque musulmán en el 711, una minoría de nobles y eclesiásticos se trasladó a la zona cantábrica, y aceptaron al noble asturiano Pelayo como jefe. En el 722 derrotó a los musulmanes en Covadonga, lo que le otorgó prestigio. En los tres siglos siguientes se distinguen cuatro procesos, (722-790) ocuparon los territorios abandonados por los musulmanes tras la sublevación bereber, (790-850) crearon una monarquía gracias a la Iglesia y a Alfonso II, (850-910) colonizaron el valle del Ebro y se traslada la capital a León, (910-960) la afirmación del poder de los señores hizo de Castilla un reino propio. En los núcleos pirenaicos, el rey franco Carlomagno y los aristócratas se unieron contra el Islam, pero la derrota de en Roncesvalles hizo que se creara la marca hispánica que fue ganando independencia y en 987 se independizó el condado catalán, y posteriormente el reino de Navarra que conquistó el reino de Aragón y la Rioja.

3.2. Principales etapas de la reconquista

La primera etapa (VIII-X) de la Reconquista coincide con el surgimiento de los primeros núcleos de resistencia, los núcleos cántabros y pirenaicos. La segunda etapa (XI-XII) se caracterizó por la consolidación de los reinos peninsulares, y por las primeras conquistas, entre la que destaca la toma de Toledo en 1085 por Castilla, y pese a la unificación de Al Andalus por los Almorávides, los aragoneses los derrotaron en Zaragoza y los portugueses en Lisboa. El inicio de la tercera etapa (XIII-XIV) coincidió con la derrota en Navas de Tolosa en 1212, lo que supuso el inicio del fin árabe en la Península, además, Jaime I de Aragón conquisto Valencia y Mallorca, y Fernando III de Castilla Extremadura y Sevilla gracias al apoyo marino. En la última etapa (XV), los nazaríes resistieron los ataques cristianos hasta que cayeron en 1492.

3.3. Modelos de repoblación y organización social de los reinos cristianos

La repoblación consistía en volver a poblar los territorios reconquistados a los musulmanes y se desarrolló entre los S. IX - XIII. Los modelos más utilizados fueron la presura que consistió en la ocupación de tierras vacías de los que el rey disponía libremente, fue la forma más utilizada en la cuenca del Duero durante los siglos IX - X. La aprissio que consistía en que las tierras abandonadas pasaban a pertenecer a la autoridad condal se dio en los Condados catalanes en los siglos IX - X. La repoblación concejil la corona impulsaba la creación de municipios a los que daba n término y privilegios fiscales fue el modelo de repoblación utilizado en Castilla y León durante los siglos XI - XII. Las cartas pueblas eran la concesión de un estatuto fundacional a una comunidad con una serie de privilegios a cambio los habitantes debían prestar una serie de servicios al rey, fue el sistema utilizado en el sur de Cataluña y Valencia durante los siglos XI y XII. El repartimiento consistió en el reparto de tierras a ordenes militares, nobles, y pequeños propietarios se utilizaban en Andalucía, Aragón, Mallorca y Levante durante el XVI.

3.4. Una cultura plural (cristianos, musulmanes y judíos)

La situación de los reinos cristianos entre el mundo del Islam y la cristianidad latina les hizo desempeñar el papel de transmisores de la cultura entre ambas civilizaciones. Los judíos, que vivían en las aljamas, colaboraron en la tarea. Por ello se habla de la Península como un lugar de convivencia de las tres culturas. Sin embargo, fue una convivencia forzada, pues era habitual la intolerancia entre culturas, aunque se produjo un notable intercambio cultural entre estas tres civilizaciones a nivel filosófico, alimenticio y artístico. Todo ello sin olvidar que a partir del S.XI la vinculación de los reinos cristianos a la cultura de la cristianidad latina fue total.

Tema 4 - La Baja Edad Media

4.1. Organización política e instituciones del reino de Castilla

En este periodo de tiempo comprendido entre los siglos XIV - XV la monarquía y nobleza castellana se enfrentaron por aumentar su poder. Así Pedro I combatió con su hermano Enrique de Tras támara jefe de la nobleza castellana finalizando la lucha con la muerte de Pedro I a manos de Enrique pasando este a reinar bajo el nombre de Enrique II. Se vio obligado a entregar mercedes a la nobleza por haberle apoyado, su sucesor Juan I fracasó en el intento de tomar Portugal, más tarde las minorías de edad de Enrique III y Juan II fueron aprovechadas por los nobles para aumentar su poder, en el reinado de Juan II participaron Fernando de Antequera y Álvaro de Luna . Finalmente Enrique VI firmaba junto a su hermana Isabel el tratado de los Toros de Guisando por el que declara a esta heredera de la Corona de Castilla.

Durante estos siglos la monarquía se fortaleció mediante la centralización administrativa, la creación de la chancillería, la reorganización de la hacienda y el fortalecimiento del ejército por el contrario las Cortes y municipios fueron perdiendo competencias e influencias en el gobierno.

4.2. Organización política e instituciones de la Corona de Aragón

En la Corona de Aragón durante los S.XIV y XV, el rey era el señor natural de todos los habitantes del reino. La discusión entre autoritarismo y pactismo se desarrollo en el marco de dos instituciones. El Consejo Real que asesoraba al monarca, dentro de este consejo se creó el Consejo, la corte y el tribunal de justicia. Las Cortes convocaban al rey, a los nobles, el clero y en Aragón a los caballeros. En ella el rey atendía las peticiones de las ciudades a cambio de las ayudas económicas que éstos le daban al rey. El poder legislativo estaba dividido entre el rey y las Cortes, fue un modelo pactista. La administración de Aragón introdujo innovaciones: la creación de diputaciones generales, una nueva fiscalidad basada en alcabalas, la creación de un ejército, la difusión de las decisiones juristas y la intervención de corregidores.

4.3. La Baja Edad Media: Crisis demográfica, económica y política

En la España del S.XIV acaeció sobre Europa una crisis económica, política y demográfica. La crisis demográfica se produjo por la aparición de la Peste Negra, por el hambre y por diversas revueltas lo que dejó un panorama desolador en la Península. La crisis económica se produjo en los grandes señoríos, pues sus trabajadores los abandonaron y se fueron a la ciudad, lo que produjo una despoblación de los señoríos y su correspondiente caída en sus rentas, sin embargo, se produjo un impulso en la exportación de hierro y lana. En cuanto a la crisis política, ésta se debió a las revueltas campesinas contra los señores, y sobretodo, a movimientos opresores contra judíos y payeses, lo que produjo un gran número de revueltas internas como la revuelta payesa en Cataluña o la hermandina en Granada.

4.4. La Baja Edad Media: La expansión de la Corona de Aragón en el Mediterráneo

La expansión de la Corona de Aragón por el Mediterráneo se inició en 1229 con la conquista de Baleares. A finales del S.XIII, se alzaron contra el reino de las dos Sicilias, y pidieron ayuda a Pedro III de Aragón, que derrotó al reino italiano y asimiló Sicilia a la Corona. En Cerdeña y Córcega luchó con los franceses, y su dominio se afianzó en 1420 con Alfonso V. En la zona oriental del Mediterráneo, el protagonismo aragonés fue de las compañías almogávares, que tras la muerte de Roger de Flor, emprendieron la venganza catalana, en la que saquearon Grecia y crearon los ducados de Atenas y Neopatria. En el S.XV, Aragón perdió Córcega, pero recupero Cerdeña, y conquistó el reino de Nápoles. De este modo dominó a principios del S.XV el reino de Nápoles, Cerdeña, los ducados de Atenas y Neopatria, Sicilia y Baleares.

Tema 5 - Los Reyes Católicos

5.1. Los Reyes Católicos: La unión dinástica

En 1468, Enrique IV de Castilla nombró sucesora a su hermanastra Isabel, que se casó en 1469 con Fernando, hijo de Juan II de Aragón. Tras la muerte de Enrique IV en 1474, Isabel subió al trono, pero el enfrentamiento entre nobleza, que apoyaba a Juana, y los ciudadanos, que apoyaban a Isabel, provocó la aparición de revueltas como la de Fuenteovejuna. Isabel se alzó con la victoria en 1479 y subió al trono de Castilla, al mismo tiempo que Juan II de Aragón murió, y su hijo Fernando, accedió al trono de la Corona de Aragón, para su posterior unión con el reino de Castilla. La monarquía de los Reyes Católicos se basó en la unión personal de los monarcas, por lo que cada uno aportó sus territorios, y el centro de la monarquía basculó hacia Castilla, por su extensión, dinamismo económico y unidad territorial.

5.2. Los Reyes Católicos: La conquista del reino nazarí

El reino nazarí de Granada vivió desde 1246 como vasallo de Castilla. Hasta 1492 salvó episodios como la toma de Algeciras y Antequera, pero desde 1482, los Reyes Católicos se propusieron su conquista. Fue más difícil de lo que se esperaba, pero la guerra civil entre abencerrajes y zegries facilitó la conquista. Finalmente, el 2 de enero de 1492, los cristianos tomaron la Alhambra. Las Capitulaciones de Santa Fe con el último rey nazarí, Boabdil, fueron muy generosas, pues les permitió mantener su libertad religiosa y personal, pero esto cambio en 1499, debido a la actuación del Cardenal Cisneros y a la implantación del tribunal de la Inquisición, los musulmanes se vieron obligados a exiliarse o a convertirse al cristianismo, convirtiéndose en moriscos. De este modo se procedió a la unión política de la Península Ibérica.

5.4. La organización del Estado bajo los Reyes Católicos: Instituciones de Gobierno

Con los reyes católicos se produjo la unidad dinástica que debería evolucionar hacia la unidad política. Así cada reino conservaba sus propias instituciones, lenguas y costumbres, la autoridad real aumentó notablemente al igual que las instituciones de gobierno sobre todo en Castillas donde el consejo real se dividió en diferentes salas en 1476 se creó la Santa Hermandad para mantener el orden público. Aumentaron los ingresos de la Hacienda y disminuyó la autonomía municipal y para las tareas de gobierno los reyes Católicos se apoyaron en los letrados fue la unidad religiosa en torno al cristianismo para ello se tomaron 3 medidas: Creación de la Inquisición en 17478 para vigilar la pureza de la fe y las costumbres especialmente de los conversos, expulsión de los judíos en 1492, Obligación de convertirse a los mudéjares en 1502 pasando a recibir el nombre de moriscos.

5.5. - La proyección externa bajo los Reyes Católicos: Política italiana y norteafricana

Tras la muerte de Alfonso V en 1458, Italia quedó dividida en dos niveles: Sicilia y Cerdeña, territorio aragonés, y Nápoles, bajo un primo de Fernando de Castilla. Francia hizo valer los derechos de los Anjou en Nápoles, pero el apoyo del papa, del emperador Maximiliano, de Venecia y de Gonzalo Fernández de Córdoba, hizo que los españoles recuperaran Nápoles, y la dominaran hasta el S.XVIII. En el norte de África, la herencia de la Cruzada, abrió la posibilidad de arrebatar Jerusalén a los musulmanes. Los portugueses conquistaron Ceuta, la Corona de Aragón conquistó Melilla, años después Oran, y con un esfuerzo militar y económico, coordinado por el Cardenal Cisneros, las tropas españolas repelieron el ataque del capitán Barbarroja sobre Argel, y la dominaron a lo largo de dos siglos.

5.6. El descubrimiento de América

Los portugueses se marcaron como objetivo la conquista de las riquezas de las Indias, y para ello tenían que bordear África y el sur de Asia. En 1486, Cristóbal Colón planteó la posibilidad a los Reyes Católicos el dirigirse hacia el oeste para llegar a las Indias. Los Reyes Católicos se resistieron a aceptarlo, por su guerra con los nazaríes, por las exigencias de Colón y por la contrariedad en la junta de expertos de Salamanca respecto a la veracidad de las teorías de Colón. Aun así, los reyes firmaron en 1492 las Capitulaciones de Santa Fe. El 3 de agosto, Colón zarpó del Puerto de Palos al mando del barco Santa Maria, y los hermanos Pinzó al mando de la Pinta y la Niña. En 33 días descubrieron un nuevo territorio, al que le denominaron las Indias. En 1494, el Tratado de Tordesillas, delimitó las posesiones de Portugal en América.

Tema 6 - La España del S.XVI

6.1. El imperio de Carlos V. Conflictos internos, Comunidades y Germanías

En 1517, Carlos V llegó a España y fue elegido rey, dos años después fue nombrado emperador de Alemania, además de poseer territorios en el sur de Italia y centro de Europa. Su programa político se basó en la defensa de los intereses de la casa de los Austria. Durante 1520 hubo diversos movimientos comuneros que protestaban contra la utilización de la riqueza española para financiar los viajes del rey. Estos movimientos fueron reprimidos. Surgió un movimiento de agermanados, que se oponían a los señores y al rey y trataban de reformar la Iglesia. Estos movimientos fueron reprimidos por los señores y por las tropas del rey. La rivalidad con Francia fue fruto de la apatía de los dos monarcas, y luchó contra el Islam en la zona oriental de Austria y en el Mediterráneo. Carlos V, debido a su religión cristiana, se opuso a la Reforma.

6.2. La monarquía hispánica de Felipe II

Felipe II reino en España durante la segunda mitad del S.XVI. En su política interior, Felipe II combatió y expulsó a los moriscos de Granada que se quejaban del trato vejatorio que recibían por no ser cristianos. En Aragón, el descontento político y la crisis económica provocaron alteraciones como la de Antonio Pérez, y que fueron sofocados por el ejército del rey. En la política exterior, la victoria en la Batalla de Lepanto en 1571 tras la unión de España y Venecia supuso la controlación del Islam en el Mediterráneo. En Flandes, después de la crisis económica y el autoritarismo político, quedó dividida en dos, el norte calvinista y el sur católico. El ataque inglés a los barcos mercantes españoles supuso el envió de Felipe II de la Armada Invencible, que fracasó por la lejanía, las tormentas y la movilidad inglesa.

6.3. La España del S.XVI. La unidad Ibérica

Durante el reinado de Felipe II se dio lo que se ha conocido como unidad Ibérica es decir la incorporación de Portugal a España. En 1578 murió en la batalla de Alcazarquivir el joven rey de Portugal Don Sebastián y le sucedió su tío el cardenal Don Enrique que murió en 1580. Dos nietos de Manuel I fueron los aspirantes el trono portugués, su nieto legítimo Felipe II y su nieto bastardo Don Antonio, la nobleza y el alto clero se inclinaron por el rey de España y las clases populares y el bajo clero por Don Antonio. Tras una breve guerra se impusieron las tropas españolas encabezadas por el Duque de Alba posteriormente las cortes de Tomar reconocieron en abril de 1581 como rey a Felipe II que reino en Portugal como Felipe I consiguiendo así la unidad de todas las coronas peninsulares junto con sus amplios dominios ultramarinos que le hacían el monarca del mayor territorio existente. El rey permaneció en el nuevo territorio durante dos años tratando de contentar a los portugueses para lo que mantuvo la independencia de las instituciones y favoreció a la nobleza. Durante los 60 años que duró la unión hubo afinidad ante dirigentes e intelectuales portugueses y castellanos pero no entre los populares

6.4. La España del S.XVI. El modelo político de los Austrias

En la España del S.XVI, los monarcas tomaban sus decisiones en base al régimen polisinodial, éste estaba coordinado por el Consejo de Estado. Además del Consejo de Castilla y el Consejo Real de Aragón, se creó el Consejo de Italia, de Flandes, de Portugal y de las Indias. Según los temas a tratar se creó el Consejo de Ordenes Militares, de Cruzada, el de Hacienda, y el supremo Consejo de la Inquisición. La administración de la monarquía se realizaba mediante Juntas, Vegueres en Aragón y Corregidores en Castilla. Los Corregidores solo podían ejercer sus competencias con el apoyo de los funcionarios de cada municipio. La financiación de la monarquía se produjo a través del Patrimonio Real, la llegada de riqueza de América y por los ingresos fiscales como los impuestos y la aparición de asentistas y banqueros, que con el tiempo llevaron a la bancarrota el reinado de Felipe II.

6.6. El Renacimiento en España

En el S.XVI, España vivió entre el Renacimiento y la Contrarreforma. El aumento de estudiantes y universidades hizo que España fuera un país con un alto nivel educacional. Por otro lado, la producción cultural estuvo condicionada a la situación política de España y al clima de represión español. El Renacimiento consiste en la vuelta a la utilización de la cultura griega, además, durante este movimiento cultural se realizaron múltiples avances científicos como la teoría heliocentrista de Copérnico. Después de triunfar la Reforma en Europa, en España nació un sentimiento de Contrarreforma, es decir, de defensa de la ortodoxia católica, fruto de ello es la creación del tribunal de la Inquisición, que persiguió a todos los que buscaban nuevas vías religiosas.

Tema 7 - La España del Barroco

7.1. La España de los Austrias menores. Los validos

En la España del S.XVII surgió la figura del valido, persona de confianza del rey, que gobernaba en los territorios de éste. Sus funciones son las de llevar las negociaciones nacionales e internacionales, además de gobernar las tierras del monarca. Durante el reinado de Felipe III, su valido fue el Duque de Lerma, y durante los reinados de Carlos II y Felipe IV fue el conde duque de Olivares. Aparecieron por la complejidad de las tareas de gobierno y por la complicada maquinaria administrativa, lo que hizo que el monarca no pudiera ocuparse de todo. Los consejos dejaron paso a las juntas, debido a que los consejos eran lentos en la toma de decisiones, mientras que las juntas de aristócratas cercanos al valido eran mucho más ágiles.

7.2. La España de los Austrias menores. Los conflictos internos

Los conflictos internos durante el S.XVII fueron la expulsión de los moriscos, la revuelta de Cataluña y la secesión de Portugal. En 1609 se decretó la expulsión de los moriscos en Aragón, Valencia y Castilla. La expulsión fue debida a la colaboración de los moriscos con los piratas del Mediterráneo y por la conservación de la religión musulmana a pesar de haberse convertido al catolicismo. La revuelta de Cataluña fue fruto del esfuerzo requerido en la guerra contra Francia, los diversos enfrentamientos desembocaron en el Corpus de Sangre de Barcelona en 1640. Los catalanes solicitaron ayuda a Francia y durante 12 años se subordinaron con ellos, hasta que en 1652 volvió a posesión de España tras la capitulación de Barcelona. La secesión de Portugal llegó tras la revuelta de Lisboa en 1640, dejando a Juan IV en el trono de Portugal.

7.3. La crisis de 1640

La crisis de 1640 vino dada por la revuelta de Cataluña y la secesión de Portugal. La revuelta de Cataluña fue fruto del esfuerzo requerido en la guerra contra Francia, los diversos enfrentamientos desembocaron en el Corpus de Sangre de Barcelona en 1640. Los catalanes solicitaron ayuda a Francia y durante 12 años se subordinaron con ellos, hasta que en 1652 volvió a posesión de España tras la capitulación de Barcelona. El descontento de la población portuguesa se manifestó inicialmente en los tumultos de Évora en 1637, que fueron reprimidos por el conde duque de Olivares. El envió de soldados portugueses provocó la revuelta de Lisboa en 1640 que dejó a Juan IV en el trono de Portugal. La independencia se reconoció en 1668.

7.4. La España de los Austrias menores. El ocaso de la hegemonía de los Hansburgo

La política exterior durante el reinado de Felipe III se dirigió al mantenimiento de la paz para no poner en peligro la hegemonía española. Con Felipe IV la política exterior tuvo dos ejes la conservación de los Países Bajos y el apoyo a la rama austriaca de los Hansburgo. Así se concretó la participación española en la Guerra de los 30 años, en apoyo al emperador austriaco católica enfrentado a loso protestantes, los Países Bajos volvieron a la corona española en 1621 con lo que se reanudaron los enfrentamientos. Cuando la victoria de los austriacos parecía cercana se produjo la entrega en Francia en el conflicto que tenia que ser rodeado su territorio por los Hansburgo. La situación se hizo cada vez más complicada para España por lo que tuvo que firmar en 1648 la Paz de Westfalia en la que reconocía la independencia de los Países Bajos y en 1659 se firmo la Paz de los Pirineos con Francia en la que España cedía el Rosellón, la Cerdeña y Artois. Además en 1640 Portugal declaraba su independencia. Todo esto suponía el fin de la Hegemonía española, hegemonía que pasaba a ser francesa.

7.5. Evolución económica y social en el S.XVII

La crisis del S.XVII fue de carácter demográfico y económico. La crisis demográfica fue debida a dos factores fundamentales, el factor estructural y el factor coyuntural. Influyó mucho que a lo largo del S.XVII España tuviera un número considerable de epidemias, como la Peste Atlántica y la peste que asoló España en 1647. Se produjo un despoblamiento generalizado del centro de la Península. La crisis económica, que asoló sobretodo Castilla, fue debida a la ruralización de la sociedad, pues las industrias perdieron peso, y el comercio exterior e interior se resintió. La consecuencia de esto fue las sucesivas bancarrotas del reino. Los arbitraristas afirmaron que esta crisis fue debida a la descomposición de la monarquía, a la pérdida de recursos de América y al incremento de las capas medias.

7.6. Mentalidad y cultura del Siglo de Oro

La extraordinaria producción artística y literaria española convirtió los primeros sesenta años del S.XVII en una autentica Edad de Oro cultural. Desde el punto de vista artístico, a la calma del clasicismo y a las distorsiones del manierismo sucedió un esplendor artístico-religioso del Barroco. Muy ligado en principio a la reforma católica, dentro de la cual España ocupó un papel muy destacado. Desde el punto de vista de la exacerbación del sentimiento religioso, merece destacarse el impacto social que tuvieron la canonización y exaltación en el S.XVII de figuras del siglo anterior. Este S.XVII fue un siglo de revoluciones científicas como las de Newton o Descartes. Sin embargo, el desarrollo científico español fue casi nulo, por el temor de la aceptación de diversos desarrollos científicos que pusieran en peligro la ortodoxia católica.

Tema 8 - El S.XVIII. Los primeros Borbones

8.1. La guerra de sucesión y el sistema de Utrecht

A principios del S.XVIII, y tras la muerte del último monarca español de la casa de los Austrias Carlos II, dio comienzo en Europa una guerra entre los Borbones y los Hansbrugo por la hegemonía dinástica, mientras que Holanda e Inglaterra lucharon contra los Austrias por el control de Flandes e Italia. Felipe de Borbón fue reconocido rey de España tras el tratado de Utrecht en 1713, y Carlos de Austria recibió Flandes, Milán, Nápoles y Cerdeña. Inglaterra controló Gibraltar y Menorca, y el Duque de Saboya Sicilia. En España, los dos grandes reinos se dividieron, de este modo, Castilla apoyó a Felipe por los años de crisis económica durante el reinado de Carlos II, y Aragón apoyó a Carlos por el recelo hacia el absolutismo francés.

8.2. El cambio dinástico del S.XVIII. Las reformas internas

Tras la subida al poder de Felipe II de Borbón en 1713, En España se introdujo un nuevo modelo de Estado centralizado. Su objetivo era reformar el poder real, y para ello había que reformar las instituciones e intervenir en la economía. Impulsaron una monarquía absolutista, pero existían ciertas limitaciones. Los Decretos de Nueva Planta sustituyeron al histórico ordenamiento jurídico aragonés, así se suprimieron los fueros, la autonomía municipal y las Cortes, suprimieron los virreinatos por provincias al frente de un capitán general, se introdujo un nuevo sistema impositivo y se nombraron funcionarios castellanos, de este modo, tocó a su fin el sistema pactista. El rey administró el Estado a través de secretarios, los consejos desaparecieron y fueron los intendentes los que administraban las provincias. Se sustituyeron los tercios por regimientos.

8.3. La práctica del Despotismo ilustrado. Carlos III

El absolutismo español en el reinado de Carlos III recibe el nombre de Despotismo ilustrado, que se define como la utilización de la ideología ilustrada por parte de los reyes absolutos para mantener su absolutismo. Crearon una serie de reformas para modernizar el Estado. En la agricultura, las tierras amortizadas estaban fuera del mercado, se formó un grupo de grandes propietarios no privilegiados y se introdujeron medidas para aumentar la baja productividad del campo. En las manufacturas, se crearon las reales fábricas, sustituyendo así a los gremios. En la economía se introdujo un pensamiento mercantilista, y se mejoraron las redes de comunicación internas, se puso fin al monopolio comercial en América, y se crearon compañías privilegiadas por acciones.

8.4. La evolución de la política exterior española en Europa durante el S.XVIII

Pasó por diferentes etapas, durante el reinado de Felipe V en un primer momento e influido por Isabel de Farnesio y su primer ministro Alberón se intentó recuperar los territorios italianos cedidos en el tratado de Utrecht lo que supuso entrar en un conflicto con la cuádruple alianza que derrotaron finalmente a España. Posteriormente se realizó una política de alianzas, primero con Austria y en un segundo momento con Francia firmando en 1733 el primer pacto de familia para contrarrestar la hegemonía Británica y por el que el futuro Carlos III pasaba a ser rey de Nápoles y Sicilia. En 1743 se firma el segundo pacto de familia por el que España se aliaba a Francia en la Guerra de Sucesión a la corona Austriaca. Fernando VI se caracterizó por la naturalidad para posibilitar un conjunto de reformas internas además Portugal devuelve a España la colonia de Sacramento a cambio cedió territorios en la frontera brasileña.

Carlos III en 1761 firmaba en el tercer pacto de familia por el que España participaba junto a Francia en la Guerra de los Siete años (guerra de rivalidad colonial entre Inglaterra y Francia) finalmente España cedió la Florida a Inglaterra que la recuperó posteriormente.

8.6. La Ilustración en España

El alcance de la Ilustración en España en el S.XVIII fue más bien moderada. La influencia del clero en las universidades controló la difusión de las nuevas ideas. Los ilustrados expresaron su malestar contra la Reforma. Los ilustrados pensaban que la educación y una serie de reformas resolverían todos los males, sin embargo, las reformas fueron tímidas y las universidades rechazaron las nuevas ideas. El pensamiento ilustrado se basaba en la racionalidad y la utilidad. Los ilustrados se interesaron por las humanidades, las matemáticas y las ciencias naturales, que se desarrollaban en Academias y Sociedades Económicas.